lunes, 14 de junio de 2021

Ay, PSOE de mi vida y mi corazón. Quien te ha visto, quien te ve y quien te verá por el camino que llevas. Oremos: Santa María Madre de Dios ruega por ellos, y por nosotros también, porque aunque sea de refilón también nos llevaremos el castañazo. Y es que claro, de aquellos Suresnes estos Suresnes y de estos Suresnes los Suresnes que vienen, salvo que, claro, salvo que aparezca la izquierda, que nadie sabe por donde anda y empiece a decirle a los trabajadores: mirad trabajadores, nos vamos a dejar de cachondeos y de molinetes al viento y de chicos buenos y de chicos malos: el que trabaja es el trabajador, y el trabajador es el único que crea la riqueza, y esta riqueza se la queda precisamente el chimpirimpun que no trabaja, y la disfruta con sus hijos, queridas, queridos y con quien se le ponga a tiro, mientras que tú, trabajador, por muy modosito y centradito de centro que seas vives peor cada día, de modo que si quieres que todo siga cada vez peor (porque igual no va a seguir, no seas ingenuo), pues que siguas haciendo lo que estás haciendo, que no estás haciendo nada (que es solo para entendernos), excepto sombra los días de sol, que cuando no hace sol ni eso, y si por un casual, pero solo por un casual, no te sofoques, quisieras que esto empiece a desempeorar para que luego empiece a mejorar, mira a ver si empiezas a mirar y a ver por eso ojitos que Dios te ha dado. Y si no nada, que esto al fin y al cabo va con el vecino y con los que entran si papeles a España y no con nosotros.

 

El espíritu de Suresnes


Por Victor Arrogante 

KAOSENLARED

14 Jun, 2021

Ya he tratado este tema hace años, pero me ha venido a la mente el tango y quiero recordar aquel espíritu que vino de Francia. Viene a cuento para continuar reflexionando sobre lo que significó la Transición 2.0 (21),por un Proceso Constituyente) sobre lo que escribía la semana pasada. «Volver… con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien… Sentir… Vivir…», que canta el tango, así como recordar Suresnes y su espíritu; que si veinte no son nada, cuarenta y siete son una vida.

En 1974 el régimen de Franco agonizaba y la oposición democrática se preparaba para acceder a las instituciones. La alternativa pasaba por reforma o ruptura. Luego, la mayoría de quienes propugnaban la ruptura, reformaron y los de la reforma, con el tiempo, anhelamos la ruptura. La muerte del dictador se percibía como próxima y los cambios sociales y económicos producidos en los años del desarrollo, facilitaron las actividades de la oposición.

El movimiento obrero, organizado en torno a las CCOO del PCE y con una UGT muy castigada por la represión franquista, se pasó de las reivindicaciones laborales a la concienciación política de la clase trabajadora. Mientras, Portugal desembocaba en la ‘Revolución de los claveles’. El nacionalismo se reforzaba en Cataluña y en el País Vasco, con los influyentes Convergència, Unió y el PNV. El Movimiento de Liberación Nacional Vasco y ETA era protagonista de la lucha armada, muy crecida por el éxito del asesinato del presidente del gobierno Carrero. El gobierno cada vez más débil y todos tomando posiciones ante la Transición que amanecía.

En estas y algunas otras cosas más se estaba, cuando el Partido Socialista Obrero Español y la muy castigada Unión General de Trabajadores, comienzan a tener mayor protagonismo. Cuarenta y siete años han pasado, desde que entre los días 11 al 13 de octubre de 1974, se celebró el Congreso bajo e lema ¡Por el socialismo! ¡Por la libertad! Suresnes, pequeña localidad cercana a París, adquirió un protagonismo histórico, por el cambió de orientación política e ideológica y la toma del poder del «grupo de los sevillanos» y los vascos, jóvenes dirigentes del interior, que se hacen con el poder socialista. Más de la mitad de la población de hoy, no había nacido en 1974 y en 1992 todavía no tenían mayoría de edad. El PSOE contó con el espaldarazo internacional, dado por Willy Brandt, François Mitterrand y Bruno Pittermann, presidente entonces de la Internacional Socialista.

Ya en el Congreso de Toulouse, agosto de 1972, se había abordado la renovación, venciendo la tesis renovadora del interior sobre las del exilio, que encabezada por Rodolfo Llopis. Al no aceptar su destitución, provocó la ruptura en dos partidos: el PSOE Renovado y el PSOE Histórico. En Suresnes, a través del comité de redacción de El Socialista, la Comisión Ejecutiva había informado de las que deberían ser las líneas de los debates, relatan los hermanos Martínez Cobos, en su Intrahistoria del PSOE.

La historia del PSOE es larga y rica en debates sobre ideas, estrategias y objetivos. En Suresnes comenzó otro cambio de orientación política e ideológica. Se acordó adaptar la idea y la acción a la lucha por la democracia y las libertades desde el interior. En el XXVIII Congreso (1979) con el lema Construir en libertad, con aquel «hay que ser socialistas antes que marxistas» de Felipe González, continuó la revisión ideológica. Nueva imagen, nuevos métodos, nuevas formas de acción y abandono de algunos objetivos históricos, a petición de intereses internacionales. Fue durante la llamada Transición a la democracia, cuando se volvió a perder algún que otro principio ideológico y seña de identidad. Ahora, sin república y con monarquía.

Toda la oposición promovía la ruptura democrática, con el fin de restablecer un régimen de libertades, siguiendo el modelo occidental europeo. La Resolución de Suresnes establecía un programa concreto: libertad de todos los presos políticos y sindicales; devolución de todos los derechos, a las personas desposeídas por sus actuaciones políticas y sindicales contra la dictadura; disolución de todas las instituciones represivas; reconocimiento y protección de las libertades mediante: libertad de partidos políticos, libertad sindical, libertad de reunión y expresión, derecho de huelga y manifestación, restitución del patrimonio expoliado a las organizaciones políticas y sindicales suprimidas por la dictadura, convocatoria de elecciones libres a fin de que el pueblo manifieste soberanamente su voluntad y el reconocimiento del derecho de autodeterminación de todas las nacionalidades ibéricas.

El PSOE de Suresnes aprobó otra resolución que marcaba su posición respecto al problema nacional y la configuración territorial del estado. Claramente se defendía el pleno reconocimiento del derecho de autodeterminación, que comportaba la facultad de que cada nacionalidad pueda determinar libremente las relaciones que va a mantener con el resto de los pueblos que integran el Estado español. De otra parte el PSOE se pronunciaba por la constitución de una República Federal de las nacionalidades que integran el Estado, por considerar que esa estructura permitía el pleno reconocimiento de las peculiaridades de cada nacionalidad y su autogobierno a la vez que salvaguarda la unidad de la clase trabajadora de los diversos pueblos. ¡Qué tiempos!, hoy parecen ensoñaciones, por lo que ha llovido y por la pérdida de las frustradas esperanzas.

La renovación del partido era inevitable. Acercar la organización a España imprescindible y la necesidad de un nuevo liderazgo resultaba evidente. «Yo me ocupo de UGT y tú del partido», dicen que dijo Nicolás Redondo, «no me jodas”, respondió el sevillano. El acuerdo fue el reparto del poder: (Isidoro), Felipe González dirigiría el partido, (Juan) Nicolás, el sindicato y posteriormente de presidente (Pablo), Ramón Rubial, quién junto con la federación madrileña, se había opuesto a ese reparto.

Tres etapas, tres PSOE. Todos ellos necesarios, pero perdiendo identidad de forma paulatina. Principios que deberían ser inalterables −digo inalterables−, presentes en el socialismo español, fundado hace 142 años, segundo partido obrero que se creó en el mundo. Porque el tiempo ha transcurrido, pero las condiciones sociales de la clase trabajadora y de los humildes están en retroceso, el poder político y económico sigue estando en las manos de los de entonces, con una corrupción institucional, política y económica en crecimiento, junto con el avance de las desigualdades sociales.

En estos tiempos de adelantos y retrocesos, han empeorado las condiciones de jubilación y cuantía de las pensiones; las relaciones y condiciones esenciales del trabajo están en manos de la patronal, bajo la amenaza de despido barato; se han reducido o eliminado las prestaciones a los dependientes; se disminuye la atención sanitaria pública y aumenta el pago de medicamentos y servicios hospitalarios; disminuye el número de profesores y se privatiza educación publica; aumentan los impuestos indirectos, los que pagamos todos por igual y se protege a quienes defraudan; disminuye el empleo y los salarios públicos; se salva a la banca, causante de las crisis financieras y se salvaguarda el pago de la deuda. Hay más desigualdad, menos justicia social y se criminalizan las protestas. ¿Cuáles de aquellas reivindicaciones han quedado obsoletas?

La línea ideológica del PSOE ha evolucionado y no siempre hacia delante, pero no todo ha estado mal hecho. En otros momentos propugnó la revolución social. Se han producido retrocesos significativos, alejándose de la realidad social y de las necesidades de la gente. Hay que retomar algunas viejas ideas y formas de acción abandonadas, actualizadas a la nueva realidad y construir el futuro en igualdad, solidaridad y justicia social. Todo ha cambiado, dejándose en el camino objetivos y definiciones como los de clase, masas, democrático; el marxismo y la república.

Hace cuarenta y dos años, el PSOE se definía «por un método dialéctico de transición al socialismo», en combinación con la lucha parlamentaria, la movilización popular en todas las formas, creando «órganos democráticos de poder de base», como cooperativas y asociaciones de vecinos, buscando la profundización del concepto de democracia «superando el carácter formal que las libertades políticas tienen en el estado capitalista, accediendo a las libertades reales», señalando las reivindicaciones de cada momento, «con la perspectiva de una revolución socialista». No podía existir libertad sin socialismo ni socialismo sin libertad. ¿Qué tiempos! ¡Qué cambios!, sin socialismo y con libertad limitada; por mucho que la reivindique hoy Díaz Ayuso.

Entre el tiempo transcurrido, los sucesos acontecidos y los que fueron compañeros y viejos amigos que se han quedado en el camino, mantengo la idea sin formar parte del partido desde hace años. Contrario al tango de Gardel no «han matado mi vieja ilusión» y «guardo escondida una esperanza humilde que es toda la fortuna de mi corazón.

Los socialistas decidieron cambiar modelo organizativo, fines y objetivos, para adaptarlos a los tiempos. Lo han seguido haciendo en cada ocasión que se ha presentado. Los socialistas, junto con las otras fuerzas de la izquierda deberían liderar la rebelión ciudadana por los derechos, por el empleo, la defensa de lo público, el derecho a la vivienda, la igualdad social, la justicia y la no discriminación.

Víctor Arrogante

En Twitter @caval100

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COVID-19. ¿Hubo una fuga del laboratorio de Wuhan? Por qué una investigación no revelará la verdad. [O sea, ¿que nos han engañado a la lima y al limón los capitales chinos y USA con la colaboración del artista invitado de la Organización Mundial de la Salud y la colaborativa necesaria y precisa de los principales medios de comunicación para que la mentira tome cuerpo y se agarra como Dios manda al suelo, paredes, techos y Cristos benditos? A veces vas andando tan buenamente por la callle, echan tres tíos, o cinco, a meársete por detrás de las orejas, las paletillas, el corvejón y todo eso. Entonces tú te pones a mirar el reloj y dices: ¡jope!, que tiempo más raro. Pues no va ahora y se pone a llover con la hora que es]

 

¿Hubo una fuga del laboratorio de Wuhan? Por qué una investigación no revelará la verdad



JONATHAN COOK

VIENTOSUR

10 JUNIO 2021

¿Por qué hemos de creernos que los estamentos político, mediático y científico tienen ahora interés en contarnos la verdad, o en asegurarnos el bienestar, después de haberse demostrado que han mentido repetidamente o guardado silencio en relación con asuntos todavía más graves y durante periodos mucho más largos, como por ejemplo con las diversas catástrofes ecológicas que han estado acechando desde la década de 1950?

Hace un año, la idea de que la covid-19 se produjo a raíz de una fuga del Instituto de Virología de Wuhan –que se halla cerca del mercado de mariscos de esa ciudad, donde suele situarse el origen del virus– se consideraba descabellada, propia de los Donald Trump, QAnon y demás halcones de la derecha que pretendían escalar peligrosamente las tensiones con China.

Ahora, después de lo que ha sido efectivamente un año de apagón de la teoría de la fuga del virus en los grandes medios de comunicación y por parte del estamento científico, el presidente Joe Biden ha anunciado una investigación con vistas a evaluar su credibilidad. A raíz de ello, lo que hasta hace unas pocas semanas se tachaba de desquiciada conspiración de derechas, de pronto se airea a los cuatro vientos y se sopesa seriamente en círculos progresistas. Todos los medios publican reportajes destacados, en los que se preguntan si una pandemia que ha matado a tanta gente y destruido la vida de tantas personas puede atribuirse a la soberbia humana y la manipulación biológica en vez de a una causa natural.

Durante muchos años, científicos que trabajan en laboratorios como el de Wuhan han llevado a cabo experimentos de tipo Frankenstein con virus. Han modificado agentes infecciosos presentes en la naturaleza –que a menudo se hallan en animales como los murciélagos– para tratar de prever qué podría ocurrir en caso de que los virus, y especialmente los coronavirus, mutaran a la peor variante hipotética imaginable. La finalidad declarada de esta práctica es asegurar que la humanidad parta con ventaja frente a cualquier nueva pandemia, preparando estrategias y vacunas por adelantado para hacerle frente. Es sabido que en el pasado ha habido muchas fugas de virus de laboratorios como el de Wuhan. Y ahora han aparecido informaciones, desmentidas por China, de que varios miembros del personal del laboratorio de Wuhan enfermaron a finales de 2019, poco antes de que la covid-19 comenzara a expandirse a escala mundial. ¿Escapó del laboratorio un coronavirus novedoso, manipulado por humanos, y se propagó por el mundo?

La verdad no interesa

Aquí entramos en arenas movedizas. Porque nadie que está en condiciones de responder a esta pregunta parece tener interés alguno en hallar la verdad, o al menos en que el resto del mundo sepa la verdad. Ni China, ni la clase política estadounidense, ni la Organización Mundial de la Salud, ni tampoco los grandes medios de comunicación. Lo único que podemos afirmar con certeza es esto: nuestro conocimiento de los orígenes de la covid-19 ha sido manipulado narrativamente a lo largo de los últimos 15 meses y sigue siendo manipulado narrativamente en la actualidad. Nos cuentan únicamente lo que conviene a poderosos intereses políticos, científicos y comerciales.

Hoy sabemos que hace un año nos engañaron para hacernos creer que lo de la fuga del laboratorio era un despropósito fantasioso o una prueba de sinofobia, cuando a todas luces no era ni lo uno, ni lo otro. Y ahora deberíamos comprender que, aunque la nueva versión suponga un giro de 180 grados, siguen engañándonos. No podemos confiar en nada de los que nos hayan contado o nos cuenten ahora el gobierno de EE UU o los grandes medios de comunicación sobre el origen del virus. Nadie en el poder desea realmente llegar al fondo de esta cuestión.

De hecho, más bien sucede lo contrario. Si llegamos a comprender realmente sus implicaciones, esta historia podría acarrear la posibilidad no solo de desacreditar profundamente a las elites políticas, mediáticas y científicas occidentales, sino de cuestionar incluso toda la base ideológica sobre la que descansa su poder. De ahí que lo que vemos ahora no es un intento de buscar la verdad del año transcurrido, sino un esfuerzo desesperado de esas mismas elites por seguir controlando nuestra comprensión de la misma. Las opiniones públicas occidentales están siendo objeto de una continua guerra psicológica a manos de sus propios gobernantes.

Experimentos con virus

El año pasado, la versión más segura por los estamentos político y científico occidentales era la idea de que un animal salvaje, como un murciélago, introdujo el virus de la covid-19 entre la población humana. En otras palabras, nadie tenía la culpa. La alternativa era responsabilizar a China de una fuga del laboratorio, como intentó hacer Trump, pero había una buena razón para que la mayoría de la clase política estadounidense no quisiera avanzar por esta vía. Una razón que tenía poco que ver con la preocupación por no caer en teorías conspiranoicas o por evitar la provocación de tensiones innecesarias con una China provista de armamento nuclear.

Nicholas Wade, experiodista científico del New York Times, expuso en mayo, después de investigar a fondo, por qué la idea de una fuga del laboratorio era científicamente sólida, citando a algunos de los virólogos más destacados del mundo. Pero Wade también sacó a relucir un problema mucho más grave para las elites estadounidenses: poco antes de producirse el brote de la covid-19, el laboratorio de Wuhan estaba cooperando por lo visto con científicos de EE UU y funcionarios de la OMS en la experimentación con virus, en lo que en lenguaje científico se denomina una investigación de ampliación de funciones (gain-of-function).

Los experimentos de ampliación de funciones habían quedado suspendidos durante el segundo mandato de Barack Obama, precisamente debido a la preocupación por el peligro de que una mutación de un virus producida por la intervención humana escape del laboratorio y cause una pandemia. Sin embargo, bajo la presidencia de Trump, EE UU reanudó el programa y, según se informa, financió los trabajos del laboratorio de Wuhan a través de una organización médica estadounidense llamada EcoHealth Alliance.

El funcionario estadounidense a quien se atribuye el impulso más decidido por reemprender esta actividad es el doctor Anthony Fauci: sí, el asesor médico jefe del presidente de EE UU y el alto cargo ampliamente conocido por frenar la respuesta temeraria de Trump a la pandemia. Si la teoría de la fuga del laboratorio es correcta, la persona que supuestamente salvó a EE UU de los peores efectos de la pandemia podría haber sido en realidad uno de sus principales instigadores. Y para más inri, también han estado implicados en el asunto altos cargos de la OMS, al estar estrechamente relacionados con la investigación de ampliación de funciones a través de grupos como  EcoHealth Alliance.

Colusión en el engaño

Esta fue al parecer la verdadera razón por la que la teoría de la fuga del laboratorio fue descartada de modo tan terminante, el año pasado, por las elites políticas, médicas y mediáticas occidentales, sin que se hiciera esfuerzo alguno por evaluar seriamente esta posibilidad o iniciar una investigación. No obedeció a ningún sentido de fidelidad a la verdad o a la preocupación por evitar toda incitación racista contra los chinos, sino al puro interés egoísta.

Si alguien lo duda, piense que la OMS nombró a Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance, el mismo grupo que supuestamente financió la investigación de ampliación de funciones en Wuhan en nombre de EE UU, para que investigara la teoría de la fuga del laboratorio y fuera de hecho el portavoz de la OMS en esta cuestión. Decir que Daszak tenía un conflicto de intereses sería minimizar totalmente el problema. Este señor, por supuesto, ha descartado claramente cualquier posibilidad de una fuga y –cosa que tal vez no sorprenda– sigue dirigiendo la atención de los medios al mercado de mariscos de Wuhan.

Este artículo publicado por la BBC el fin de semana ilustra hasta qué punto los principales medios no solo muestran negligencia a la hora de informar de este asunto de manera mínimamente seria, sino que también siguen engañando activamente a su público y ocultando estos indignantes conflictos de intereses debajo de la alfombra. La BBC sopesa abiertamente las dos posibles narrativas sobre el origen de la covid-19, pero no menciona ninguno de los explosivos hallazgos de Wade, incluido el posible papel de EE UU en la financiación de la investigación de ampliación de funciones en Wuhan. Cita tanto a Fauci como a Daszak como comentaristas fiables e imparciales y no como personajes que tienen mucho que perder en caso de una investigación a fondo sobre lo que ocurrió en el laboratorio de Wuhan.

Dado este contexto, los hechos de los últimos 15 meses se parecen mucho más a un encubrimiento preventivo: al deseo de impedir que emerja la verdad porque, si ocurrió una fuga del laboratorio, quedaría en entredicho la credibilidad de las estructuras de autoridad sobre las que descansa el poder de las elites occidentales.

Apagón informativo

Entonces, ¿por qué, después del apagón tan afanosamente impuesto durante el año transcurrido, de pronto el presidente Biden, los medios de comunicación dominantes y el estamento científico hablan ahora públicamente de la posibilidad de una fuga del laboratorio chino? La respuesta parece clara: porque el artículo de Nicholas Wade, en particular, abrió de par en par las puertas de la hipótesis de la fuga del laboratorio que se habían mantenido cerradas herméticamente. Científicos que anteriormente temieron verse asociados con Trump o alguna teoría de la conspiración, dicen ahora lo que piensan. Se ha destapado el pastel.

O bien, tal como informó el Financial Times sobre la nueva narrativa oficial, “el factor impulsor ha sido un cambio de actitud de algunos científicos que no quisieron ayudar a Trump antes de las elecciones o irritar a otros científicos influyentes que habían desechado la teoría”. Recientemente, la revista Science ha doblado la apuesta al publicar una carta de 18 destacados científicos, en la que declaran que las teorías de la fuga del laboratorio y del origen animal del virus eran igualmente “viables” y que la investigación anterior de la OMS no había dado un “trato equitativo” a ambas, una manera galante de decir que la investigación de la OMS había sido un parche.

De modo que ahora el gobierno de Biden nos aplica el plan B: limitación de daños. El presidente de EE UU, la clase médica y los grandes medios plantean la posibilidad de una fuga del laboratorio de Wuhan, pero no mencionan todas las pruebas reveladas por Wade y otros, que implicarían a Fauci y a la elite política estadounidense en dicha fuga, si ocurrió realmente. (Mientras, Fauci y sus acólitos se dedican a enturbiar las aguas tratando de redefinir el concepto de ampliación de funciones.)

El creciente ruido en las redes sociales, en gran parte provocado por la investigación de Wade, es una de las principales razones por las que Biden y los medios se ven obligados a abordar la teoría de la fuga del laboratorio, que anteriormente habían descartado. Sin embargo, casi la totalidad de los medios pasan de puntillas sobre las revelaciones de Wade relativas a la implicación de EE UU y la OMS en la investigación de ampliación de funciones y a su posible complicidad en una fuga del laboratorio y su posterior encubrimiento.

Táctica evasiva

La supuesta investigación encargada por Biden obedece cínicamente a una táctica evasiva. Hace que el gobierno estadounidense parezca decidido a conocer la verdad cuando no se trata para nada de eso. Alivia la presión sobre los grandes medios que de lo contrario se sentirían obligados a buscar la verdad por su propia cuenta. El hecho de centrar la investigación estrictamente en la teoría de la fuga deja fuera del campo visual la cuestión más amplia de la posible complicidad de EE UU y de la OMS en esa fuga y eclipsa los esfuerzos de círculos críticos ajenos por esclarecer precisamente esta cuestión. Y el retraso inevitable que implica la realización de la investigación aprovecha la fatiga ante las noticias relativas a la covid-19 cuando las sociedades occidentales comienzan a asomar la cabeza de detrás de las sombras pandémicas.

El gobierno de Biden esperará que el interés del público por esta cuestión se desvanezca rápidamente, de manera que los medios de comunicación puedan dejarla fuera de sus radares. En cualquier caso, lo más probable es que los hallazgos de la investigación no sean concluyentes, para evitar una guerra de narrativas contrapuestas con China. Pero incluso si la investigación obliga a señalar con el dedo a los chinos, el gobierno de Biden sabe que los grandes medios occidentales informarán lealmente sobre sus acusaciones contra China como un hecho, del mismo modo que ocultaron lealmente toda información sobre una posible fuga del laboratorio hasta que se vieron forzados a sacarla a la luz en los últimos días.

La ilusión de que nos cuentan la verdad

El asunto de Wuhan nos brinda la oportunidad de comprender más profundamente cómo las elites arrojan su poder narrativo sobre el público, para controlar lo que pensamos o siquiera somos capaces de pensar. Pueden torcer cualquier narrativa en ventaja suya. En los cálculos de las elites occidentales, la verdad es en gran parte irrelevante. Lo que importa sobre todo es alimentar la ilusión de que nos cuentan la verdad. Es vital que sigamos creyendo que nuestros líderes gobiernan velando por nuestros intereses; que el sistema occidental –a pesar de todos sus defectos– es el mejor posible para organizar nuestra vida política y económica; y que avanzamos sin parar por el camino del progreso, aunque a veces resulte pedregoso.

La tarea de mantener la ilusión de la verdad incumbe al poder mediático. Su función consistirá ahora en exponernos a un debate tal vez prolongado, pero sin duda vivo –si bien cuidadosamente circunscrito y al final no concluyente– sobre si el virus de la covid-19 apareció de forma natural o escapó del laboratorio de Wuhan. Se trata de gestionar sin sobresaltos la transición de la certeza incuestionable del año pasado –que la pandemia tenía su origen en un animal– a un cuadro más difuso y confuso que incluye la posibilidad de una intervención humana –eso sí, muy china– en el surgimiento del virus. Hay que procurar que no notemos ninguna disonancia cognitiva cuando una teoría que hace tan solo unas semanas los expertos aseguraban que era imposible pasa de pronto a ser muy posible, por mucho que en el entretiempo no haya cambiado nada sustancialmente.

Lo esencial para los estamentos político, mediático y científico es que no nos planteemos cuestiones más profundas:

* ¿Cómo es posible que medios supuestamente escépticos, combativos e indómitos volvieran a hablar en su mayoría con una única voz acrítica sobre un asunto de vital importancia, en este caso, durante más de un año, sobre el origen de la covid-19?

* ¿Por qué este consenso mediático no lo quebró algún medio poderoso y bien dotado de recursos, sino un antiguo redactor científico en solitario, que trabaja como independiente y publica en una revista científica poco conocida?

* ¿Por qué los numerosos científicos de postín que ahora están dispuestos a poner en tela de juicio la narrativa impuesta del origen animal del virus de la covid-19 han guardado silencio durante tanto tiempo sobre la hipótesis por lo visto igualmente creíble de una fuga del laboratorio?

* Y sobre todo, ¿por qué hemos de creernos que los estamentos político, mediático y científico tienen ahora interés en contarnos la verdad, o en asegurarnos el bienestar, después de haberse demostrado que han mentido repetidamente o guardado silencio en relación con asuntos todavía más graves y durante periodos mucho más largos, como por ejemplo con las diversas catástrofes ecológicas que han estado acechando desde la década de 1950?

Intereses de clase

Estas preguntas, y con mayor razón las respuestas, las evitará cualquiera que necesite creer que nuestros gobernantes son gente competente y honesta y que buscan el bien público por encima de sus propios intereses personales, estrechos y egoístas, o de los de su clase o categoría profesional. El personal científico se somete servilmente al estamento científico, pues ese mismo estamento controla un sistema en el que los científicos individuales obtienen financiación para la investigación y oportunidades de empleo y de promoción. Y los científicos no se sienten muy motivados para poner en tela de juicio los fallos de su comunidad profesional o alimentar el escepticismo del público ante la ciencia y la profesión científica.

Asimismo, los y las periodistas trabajan para un puñado de empresas mediáticas que son propiedad de multimillonarios y que desean mantener la fe del público en la benevolencia de las estructuras de poder que premian a los multimillonarios por su supuesto ingenio y su capacidad para mejorar la vida del resto de la humanidad. Los grandes medios no tienen interés alguno en animar al público a preguntarse si son capaces de operar realmente como entidades neutrales que transmiten información a la gente común o si más bien mantienen el statu quo que beneficia a una diminuta elite de gente rica. Y los políticos tienen todos los motivos del mundo para seguir convenciéndonos de que representan nuestros intereses y no los de los donantes multimillonarios cuyas empresas y medios de comunicación pueden destruir fácilmente sus carreras.

En esto nos las tenemos que ver con una serie de categorías profesionales que hacen todo lo que está en su mano para preservar sus propios intereses y los del sistema que les sostiene. Y esto requiere muchos esfuerzos por su parte para asegurar que no comprendamos que la política no se guía principalmente por la codicia y el ansia de prestigio social, sino por el bien común o por el afán de sinceridad y transparencia. De ahí que no extraeremos ninguna lección significativa de lo que realmente ocurrió en Wuhan. El deseo de mantener la ilusión de que se nos dice la verdad prevalecerá sobre el deber de exponerla. Y por esta razón estamos condenados a cometer las mismas cagadas. Como sin duda demostrará la próxima pandemia.

02/06/2021

https://www.counterpunch.org/2021/06/02/was-there-a-wuhan-lab-leak-why-an-inquiry-wont-dig-out-the-truth/

Traducción: viento sur

Jonathan Cook es escritor y periodista. Sus libros más recientes son Israel and the Clash of Civilisations: Iraq, Iran and the Plan to Remake the Middle East (Pluto Press) y Disappearing Palestine: Israel’s Experiments in Human Despair (Zed Books). Su página web es http://www.jonathan-cook.net/

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domingo, 13 de junio de 2021

Historia del siglo XX - 13 La revolución de un hombre (Mao Tse-Tung)

Mala gente que camina. [Pero que esto significa un mayor empeoramiento de las condiciones de vida para todos en general, que no es un chascarillo ni un apretoncete al botón de me gusta, no me gusta, ay, que me entran las vomitinas al botón de facebbok. Que esto lo dice la historia que sabe un fajo de esto]

 

La extrema derecha en España va en ascenso. Cierto que también en muchos otros sitios pasa lo mismo. Pero en esos países, al menos por ahora, la derecha no se alía con el fascismo. Aquí sí. Nunca la derecha fue en nuestro país antifascista. Nunca.


Mala gente que camina


 Alfons Cervera

El Viejo Topo

13 junio, 2021

Mala gente que camina
y va apestando la tierra.
Antonio Machado

Nunca vamos a acabar con las discusiones sobre lo que son o no son la derecha y la extrema derecha. Que si fascistas. Que si neofascistas. Que si franquistas. Que si  neofranquistas. Que si derecha extrema. Que si extrema derecha. Que si racistas. Que si xenófobos. Nos pasamos la vida intentando ponerles nombre a quienes han hecho de lo humano una ruina moral, el gancho carnicero donde colgar la igualdad, la solidaridad, la libertad, la dignidad para vivir en lo común porque estar solos da mucho miedo demasiadas veces.

Por encima de esas maneras de nombrar a esa derecha y extrema derecha, hay una que prefiero sobre las demás: son mala gente. Siempre lo fueron. Nunca estuvieron del lado de la fragilidad. Siempre abrazaron desvergonzadamente a quienes lo tenían todo, aunque ese todo lo consiguieran muchas veces atracando impunemente la decencia. Hace tiempo se empezó a hablar bastante —ya era hora— de la memoria histórica. Insisto: mejor si la llamamos memoria democrática y antifascista. Pues entonces salía Rajoy, presidente del gobierno, y se vanagloriaba de traicionar los presupuestos generales del Estado no dando un solo euro para la exhumación de las víctimas que dormían su sueño republicano en fosas clandestinas. Y el entonces portavoz adjunto del PP en el Congreso, Rafael Hernando, decía con una frialdad que pone los pelos de punta: “algunos se acuerdan de su padre cuando hay subvenciones para encontrarlo”. Eran padres y madres asesinados por muchos padres y abuelos de quienes despreciaron siempre el derecho de los suyos a la memoria de las víctimas. Unos crímenes que hoy, todavía hoy, siguen en el limbo de la justicia después de más de cuarenta años de democracia. Ningún atisbo de humanidad en quienes sí que tuvieron ocasión de recuperar a sus muertos de cuando la guerra. Eran los vencedores y peinaron cielo y tierra hasta encontrar a sus familiares y poder llevar a cabo la ceremonia del duelo que siempre negaron y siguen negando a los vencidos. No sienten el dolor ajeno sino como una patochada que los mueve a la risa. Se burlan de ese dolor. Pero burlarse del dolor que viene de aquel pasado es una manera de esconder una evidencia: le tienen miedo a ese pasado. De las fosas comunes saldrán no sólo los nombres de los asesinados, sino también los nombres de sus asesinos. A eso le tienen miedo. A eso.

Discutir sobre si Vox y buena parte del PP son fascistas es el pan de cada día. Hay que aumentar el espacio de la reflexión. Sus proclamas caen en un cuidado caldo de cultivo: nunca se fueron los resabios franquistas de una sociedad que vio pasar de largo la ruptura con un pasado despreciable. Nunca las instituciones de la democracia abandonaron totalmente sus raíces antidemocráticas. Nunca en nuestro país tuvo lugar una apuesta seria, rigurosa, por una enseñanza de la historia que estuviera por encima de esa fabulación siniestra heredada del franquismo. Todavía hoy, bastantes historiadores sufren persecución judicial porque los hijos y nietos de quienes firmaban condenas de muerte sin garantías procesales los denuncian con el único fin de convertir, una vez más, la historia en una sarta de mentiras. Como si la historia tuviera más que ver con el honor mancillado de los criminales que con la verdad. Precisamente, cuando escribo estas líneas, se anuncia el juicio contra el historiador Carlos Babío, autor del libro Meirás: un pazo, un caudillo, un  expolio, por un supuesto delito de injurias contra los  Franco. ¡Qué país, dios, qué país!

La extrema derecha va en ascenso. Es cierto que también en muchos otros sitios pasa lo mismo. Pero en esos países, al menos de momento, la derecha no se alía con el fascismo. Aquí sí. Nunca la derecha fue en nuestro país antifascista. Nunca. Y aún tenemos una diferencia respecto a otros países: la mayoría de los medios de comunicación —escritos, audiovisuales, digitales— defienden, cuando no incitan a ella claramente, la algarada de la extrema derecha allá donde se encuentre. Y no se trata sólo de una complicidad ideológica. La economía los junta. La depredación de la caja pública a favor de intereses privados de todo tipo, de esos intereses financieros de quienes tanto dependen esos medios de comunicación. La violencia de sus proclamas llamando a un golpe de Estado, como ya muchos medios de comunicación y el mundo del dinero y los monárquicos hicieron desde que la Segunda República —incluso antes— empezó a andar aquel lejano mes de abril de 1931. Es como un violento anacronismo: se pasan el tiempo llamando a la intervención del ejército. La llamada más reciente: el conflicto migratorio en Ceuta. Los pone a cien esa violencia que mamaron de sus antepasados. La épica con que quieren solucionar un problema que no tiene nada que ver con la épica sino con la vergüenza y la más obscena negación de los derechos humanos. Les importan un pito esos derechos. La solidaridad no va con ellos. Cómo puede andar por los platós de televisión esa Cristina Seguí, fundadora de Vox con su entonces pareja Ortega Smith, que convierte un gesto de solemne humanidad en una refriega sexual entre una joven solidaria y un joven migrante exhausto y muerto de miedo. Qué pasa con esas televisiones. Este nuestro no es un país normal. No lo es. La democracia que hemos construido es frágil, paradójicamente cómoda para quienes van contra ella. Y demasiadas veces injusta con quienes la defienden con sus libros, con sus canciones, con sus documentales, con sus gestos y palabras que se verán hostilizadas por una justicia que se niega a borrar de sus actuaciones sus ancestros franquistas.

Cómo es posible que ni las fuerzas de seguridad (¿de seguridad para quién?, acabaremos preguntando) ni la justicia hayan intervenido en los largos meses de asedio al domicilio de Irene Montero y Pablo Iglesias. No me lo explico. A su puerta la violencia permanente, riéndose de cómo los niños sentirán en sueños la infame tabarra de una turba criminalmente incombustible. ¿Son fascistas quienes se mantienen cada día en ese cerco violento? No lo sé. Creo que sí. Pero no tengo ninguna duda: son esa mala gente que camina, que apesta lo que toca, como cantaba Antonio Machado en uno de sus poemas memorables.

¿Cómo es posible que se nieguen a aceptar el horror de tantas mujeres asesinadas —algunas de ellas con alguno de sus hijos— sólo en lo que llevamos de año? No se puede entender ese desprecio si no es desde la mirada cínica, inhumana, de los desalmados.

Y cierro estas palabras escritas desde la razón y también desde la rabia y la impotencia: la pandemia maldita que nos azota desde hace más de un año y a saber hasta cuándo. Miles de muertos no han despertado en ellos ninguna compasión, ni un sólo gesto de solidaridad con las víctimas de la pandemia. Sólo les ha importado y les sigue importando destrozar al gobierno de coalición. La presidenta de la Comunidad de Madrid y ese alcalde de la ciudad a quien siempre vi con pinta de Forrest Gump —sin la inocente nobleza de Tom Hanks, claro está— han cambiado electoralmente muertos por botellines de cerveza. Y desde que ganaron las elecciones —¡qué saturación, dios, qué saturación!— ya están planificando su próxima victoria, una victoria que siempre será, como fue entonces, la del servicio a la patria. A la suya, claro. La patria de la exclusión de quienes no pensamos como ellos. La patria contra los versos de Miguel Hernández, contra la memoria de la legitimidad republicana, contra todos nosotros hasta que sólo queden ellos cuando la democracia ya sea la hermana gemela de aquella dictadura que impusieron sus padres y sus abuelos con una crueldad que sigue presente después de tanto tiempo. Me los imagino disfrutando a tope con las posibles listas de aquellos «veintiséis millones de hijos de puta» anunciados por sus militares. Todo sonaría como muy estrafalario si no fuera porque sabemos que el odio a la pobreza, a la diferencia, a esa dignidad igualitaria que debería ser de verdad la patria de lo común, los llena de una violencia que aterra: en las calles, en los platós de televisión, en las instituciones… Fascistas, reaccionarios, ultras, qué más me da. Sé sin ninguna duda lo que son: mala gente. Eso son. Para qué más. Para qué.

Artículo publicado originalmente en Infolibre.

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Podemos. 53.500 inscritos han votado para elegir al nuevo líder de Podemos, algo menos que en Vistalegre III. [Aviso a navegantes trabajadores de algo ya sabido y requetesabido. Cualquier forma política que no se base en la organización real de los trabajadores en la que el dirigente sea el que dirige y no el dueño, caca de vaca]

 

53.500 inscritos han votado para elegir al nuevo líder de Podemos, algo menos que en Vistalegre III

El candidato crítico Fernando Barredo denuncia que en la Asamblea Ciudadana «no hay democracia, es todo una cacicada».

 


Por Kaos. Estado Español 

 12 Jun, 2021

Cerca de 53.500 inscritos de Podemos han emitido su voto en el marco de la cuarta Asamblea Ciudadana para elegir al nuevo líder del partido, una vez cerrado este sábado a las 18 horas el plazo para depositar de forma telemática el sufragio, según han informado a Europa Press fuentes de la formación morada.

Este dato supone aproximadamente el 38,5% del censo fijado para estas primarias, que alcanza casi los 139.000 simpatizantes, e implica un nivel de participación levemente inferior al que se registró en Vistalegre III, que reeligió entonces al exsecretario general Pablo Iglesias.

Para esta proceso optan al puesto la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, el edil de Podemos en el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Esteban Tettamanti, y el militante crítico Fernando Barredo.

En la jornada del domingo se proclamarán los resultados de las votaciones para cerrar su proceso asambleario, que está culminado durante este fin de semana con un encuentro presencial con las bases del partido.

Belarra parte como clara favorita en estas primarias con un proyecto basado en la coralidad y feminización del partido, que además cuenta con el respaldo de los principales dirigentes de la formación morada.

El pasado domingo Podemos abrió la votación telemática para aquellos inscritos que verificaron su identidad y que estaban ya registrados antes del 27 de mayo, tal y como pauta el reglamento de la cuarta Asamblea Ciudadana. El censo electoral se estableció en unos 138.800 simpatizantes y militantes del partido con derecho a voto.

La cuarta Asamblea Ciudadana supone un cambio de ciclo en Podemos, que encumbrará a un nuevo líder tras siete años dirigido por Pablo Iglesias, cofundador del partido y que renunció a la política tras las elecciones madrileñas del pasado 4 de mayo.

El candidato crítico Fernando Barredo denuncia que en la Asamblea Ciudadana «no hay democracia, es todo una cacicada»

El cabeza de lista de la candidatura crítica en las primarias de Podemos, Fernando Barredo, ha denunciado en la IV Asamblea del partido la falta de «democracia interna» y la «cacicada» que, a su juicio, ha supuesto el proceso para relevar a Pablo Iglesias en la Secretaría General.

En la presentación de su candidatura «Nuevo Impulso» en la IV Asamblea de Podemos a la que asisten medio millar de inscritos en el Auditorio Paco de Lucía de Alcorcón, Barredo ha apostado por «resetear el partido» que, avisa, «no está para triunfalismos» y ha culminado el proceso de primarias «más opaco de Europa».

«Qué lejos estamos de la alegría de Vistalegre, cuando Podemos llenaba calles y plazas», ha lamentado Barredo, contestado con pitos, abucheos y gritos de «mentiroso» y «sinvergüenza» por parte de algunos de los militantes.

Tras criticar el ataque a la libertad de expresión que, a su juicio, suponían esos abucheos, ha arremetido contra la candidata oficialista y ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, a la que ha acusado de ser «juez y parte» en el proceso de primarias.

«Este Consejo Ciudadano no nos representa», ha denunciado el candidato de «Nuevo Impulso», que ha culpado a este órgano de ejercer una «inquisición interna», una «purga de los críticos» y un férreo «control de las bases».

Otro de los aspirantes a la Secretaría General de Podemos, que compite con Belarra, es el concejal del Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial (Madrid), Esteban Tettamanti, con la lista «Por un Podemos Horizontal», que ha criticado la organización de una asamblea exprés que no ha permitido una competencia en igualdad de todas las candidaturas.

En la defensa de su candidatura, Tettamanti ha reprochado a Belarra que no estuviera en ese momento en la asamblea escuchando a sus competidores y compañeros, lo que le ha llevado a cuestionar si con esa actitud podrá ganarse la confianza para pilotar el Ministerio de Derechos Sociales o el partido.

Tettamanti ha tenido unas palabras de reconocimiento para Pablo Iglesias por todo lo que ha conseguido en Podemos y en el Gobierno, lo que ha despertado el aplauso de los asistentes, a quienes ha pedido el apoyo para conseguir una «democracia real» dentro de Podemos, y revitalizar los círculos y la participación interna para empoderar a las bases.

Lejos de la participación masiva de sus primeras asambleas y con la asistencia presencial de alrededor de 700 personas, Podemos ha abierto su Vistalegre VI, nombre por el que se conocen sus congresos, que este domingo elegirá con toda seguridad a Ione Belarra para sustituir a Pablo Iglesias al frente del partido.

La primera jornada de la cuarta Asamblea de Podemos, que ha recuperado la presencialidad al avanzar la desescalada en la pandemia, ha transcurrido a medio gas, con pocos aplausos, aunque la mayoría para quienes han defendido la candidatura de la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, que ha delegado en los miembros de su equipo y ha preferido no estar en la presentación de las candidaturas.

Lo ha hecho en aras de la pluralidad y coralidad que quiere dar a la nueva dirección de Podemos, pero con ello ha levantado las críticas de sus dos competidores, conscientes ambos de que tienen poca o ninguna posibilidad frente a Belarra, pero que han dejado claro que el Consejo Ciudadano -la dirección- que conforme no les representa.

Belarra no ha intervenido en la asamblea para defender su proyecto, pero sí ha justificado después ante la prensa su decisión, ha defendido la limpieza de las primarias y ha apelado a una nueva dirección «coral» en la formación morada, en la que quiere dar protagonismo a otros compañeros que tendrán que asumir responsabilidades en la nueva etapa.

Un gesto con el que también huye del hiperliderazgo que ejercía hasta ahora Pablo Iglesias, quien ha sido el otro gran ausente de la asamblea de Podemos.

Iglesias no ha querido tutelar los nuevos liderazgos y este sábado los militantes no han tenido rendición de cuentas de su anterior secretario general.

Los casi 139.000 inscritos verificados eligen en este congreso la nueva dirección del partido, que sin casi dudas encabezará la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, a quien el propio Iglesias señaló antes de las primarias como su sucesora en un tándem en el que también colocó a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, como futura candidata a la Presidencia en unas elecciones generales.

Yolanda Díaz, que no es militante de Podemos, tampoco estará presencialmente en esta asamblea por tener que asistir a un consejo de ministros europeo, pero es posible que les deje algún mensaje telemático en la jornada de este domingo, cuando está previsto que se proclamen los resultados de las primarias.

Las sesiones del sábado se han abierto con un minuto de silencio por las niñas Anna y Olivia de Tenerife, y la condena de los crímenes machistas, igual que la reivindicación del feminismo ha estado presente en todos los discursos y mesas de debate con una asistencia muy mermada.

De hecho, en la mesa de feminismos una de las participantes, Irantzu Varela, en este caso de Bildu, se ha preguntado ante la poca afluencia de público, qué mejor sitio donde estar puede tener un militante de un partido de izquierdas que no sea «una mesa como esta».

Un pequeño reproche en un cónclave en el que la candidatura «Crecer» de Ione Belarra ha prometido trabajar por construir un Podemos más fuerte y que logre representación en todos los «rincones» de España. Ese es el gran reto al que se enfrenta Podemos, sobrevivir sin Iglesias.

Fuentes: Agencias y prensa

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sábado, 12 de junio de 2021

Podemos inicia su IV Asamblea con el miedo a desaparecer, ya no hay Vistalegre

 

Podemos inicia su IV Asamblea con el miedo a desaparecer, ya no hay Vistalegre


INSURGENTE.ORG / 12 junio 2021

Tres personas postulan para dirigir Podemos tras la dimsión del líder Pablo Iglesias. Fernando Barredo, Esteban Tettamanti y la dictada por el aparato, Ione Belarra. Tras la segura elección de Belarra, les queda el desafío de «asaltar los cielos» con una escalera cada vez más menguada. Se ha pasado de una presencia importante en las movilizaciones (y 72 diputados) a la casi irrelevancia en muy poco tiempo. Su todavía presencia en el gobierno disimula un final que ellos mismos ya conocen.

Lo cierto es que podemos surgió de las protestas del 15M y en poco tiempo ha sido amortizado, cuando no cooptado por el sistema. Sus previsiones son a la baja de un modo constante y el doble juego de estar en el gobierno pero oponerse en algunos temas, no parece ser la mejor estrategia. La figura de Iglesias salió achicharrada del ejecutivo y de su propio partido en un intento de salvar algo del naufragio. Lo cierto es que no se cumplieron las expectativas y aunque su deriva a lo politicamente correcto de la mano de la socialdemocracia, no impidió un acoso vergonzante de la prensa de derechas, que trata a la organización como lo que no son, un peligroso grupo de extrema izquierda. El «Sí se puede» se demostró que era una farsa, dentro del capitalismo, de sus normas y exigencias, no se puede. Con parches y reformas, y de la mano del PSOE, no se asaltan los cielos, ni siquiera los infiernos.

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viernes, 11 de junio de 2021

Universidades colaboradoras del militarismo: La inmensa mayoría. [Yo creo que la mejor arma de defensa masiva, dabute tío, es el pensamiento crítico, claro que para pensar por sí mismo hay que aprender a pensar, o sea, que hay que diferenciar lo pensado de lo creído, y esto no es llegar y enchufar. Lo siento mucho, hay que aprenderlo. Fíjense si es difícil que son muchos los que cargados de títulos universitarios envueltos en los cien mil y un honores laureados, pobrecitos míos, todavía no saben distinguir la creencia de la idea. Y, claro, que en esto no me vengan con tontadas: ¿la situación actual de qué es consecuencia? ¿Es consecuencia de lo que yo digo, o es consecuencia de que la sociedad está regida por los principios y leyes establecidas por los dichos cargados de títulos y laureles y aplicados si preciso fuera o fuese por las fuerzas de seguridad del Estado? Y me parece el más prístino acto de heroísmo nacional, después del que realizan todos los días los peones de albañil: el entendimiento por parte de los trabajadores del proceso de la creación del valor, o sea, dicho así entre nosotros: quién coño crea la riqueza, cómo se crea esa riqueza y cómo se distribuye esa riqueza. Esto también hay que aprenderlo, lo siento mucho. Y me parece también que una de las formas más caras de traicionar a la Patria (patria viene de patrimonio no de la sublimación ideal de virtud alguna) es seguir pagando más de 1,5% de toda la producción anual que producen los trabajadores -he dicho trabajadores, no se me vaya a entender mal ahora- de España a los Ejércitos de la OTAN, porque la OTAN según tengo entendido no es ningún Barrio o Ciudad Española, ni siquiera Barrio de Bilbao, que ya es decir.]

 

Universidades colaboradoras del

 militarismo: La inmensa mayoría




Por Juan Carlos Rois,  

 Tortuga

KAOSENLARED

11.06.2021

El ministerio de Defensa se ha vuelto muy activo en afianzar la colaboración de las universidades con sus intereses, particularmente la difusión del pensamiento militarista, eso que ellos llaman la «cultura de la defensa».

De este modo, podemos decir que la práctica totalidad de las universidades tienen suscritos acuerdos de colaboración y convenios con Defensa, ya sea para realizar jornadas y actos de promoción del ideario de defensa, ya para homologar enseñanzas a militares con estudios serios y facilitar su titulación universitaria, o para la realización de prácticas en centros militares, y en último lugar, para «colaboraciones» e «investigaciones» que suelen acabar en ensayos hagiográficos sobre espadones variopintos, p y loas a hazañas guerreras cual si fueran la quintaesencia que explica todo lo que somos y nuestro destino en lo universal, que dijo el otro.

Este colaboracionismo de la burocracia universitaria con el Ministerio de Defensa es absolutamente acrítico y complaciente y bien merece una difusión lo más amplia posible porque, mucho me temo, es también desconocida en las comunidades universitarias y va siendo hora de que les pase factura a nuestras flamantes autoridades académicas y de que el estudiantado, de algún modo, pida explicaciones o se oponga a esta invasión del militarismo en la universidad.

Casi todos ellos afirman que no conllevan compromisos económicos, o que estos se concretarán en convenios específicos por cada actividad, con lo que se oculta el manejo de dinero que comportan, lo que no quiere decir que no exista carga económica, pues el sólo uso de los espacios, dedicación de personal, publicaciones, etc. es evidente que no salen del aire.

He de advertir que los últimos meses de este año la publicación de convenios de colaboración del Ministerio de Defensa con las diversas universidades está siendo frenético. Dichos convenios se publican, cuando menos, en el Boletín Oficial de la Defensa, publicación de periodicidad casi diaria que, dicho sea de paso, me tiene algo molido de tener que mirarlo con tanta frecuencia y donde, además, aparecen otras lindezas, como las retribuciones «extra» a los militares que se van de operaciones de injerencia militar al exterior, o las convocatorias de nuevas lazas de soldados y marineros, o las ayudas de Defensa para vacaciones militares, empresas que quieren entrar en las ayudas CONVERT a la i+d militar, himnos (con letra y fanfarria en partitura) de los distintos cuerpos, encomiendas de gestión y otros guisos militares la mar de curiosos.

De modo que voy a dedicar esta entrada en el blog de Tortuga a difundir los convenios de colaboración universitaria que he ido encontrando y que, según creo, siguen vigentes. No recojo todos, sino los que he detectado más o menos en el último año o año y medio. He excluido los convenios (que también los hay) con el ministerio de Universidades (por ejemplo para la gestión de la base antártica militar o para la colaboración institucional), con el Consejo de Universidades o con otros organismos coordinadores. Probablemente se me habrán pasado, casi estoy seguro de ello, unos cuantos, pero para muestra de lo abrumador y escandaloso del colaboracionismo de las universidades con el militarismo vale.

Andalucía.

Almería
Córdoba
Otro de Córdoba para cubrición de équidos
Otro para prácticas en el INTA
Otro para prácticas
Centro Universitario de Estudios Superiores de Sevilla
Otro con la misma universidad
Universidad deGranada
Huelva
Internacional de Andalucía
Málaga
Pablo Olavide
Otro en la misma universidad
Universidad de Sevilla para prácticas en el INTA
Sevilla para prácticas en el tribunal Militar
Sevilla para colaboración mutua
Otra con la misma para postgrado https://ssweb.seap.minhap.es/doccon…

Aragón

Universidad San Jorge
Otro con la misma
Zaragoza para la cooperación en el campo de la docencia
Zaragoza para ubicar un centro universitario de la defensa
Otra para colaboración mutua

Asturias

Oviedo para actividades docentes

Canarias

Las Palmas de Gran Canaria

Cantabria

Universidad de Cantabria

Castilla y León

Universidad de Burgos
Universidad católica Santa Teresa de Jesús de Avila
Universidad Europea Miguel de Cervantes
Universidad de León para establecer una cátedra militar
Universidad de León para prácticas
Otro de la misma
Otra de la misma para desarrollo de prácticum
Otra de la misma
Universidad de Salamanca
Valladolid

Castilla-La Mancha

U. de Castilla-La Mancha para trabajos de doctorado en el INTA

Cataluña

Universitat Rovira i Virgili

Comunidad de Valencia

Alicante
Católica San Vicente mártir
Cardenal Herrera
Universidad Europea de Valencia para debates
Otro con la misma
Universidad de Valencia
Otro con la misma
Otro con la misma
Otro para actividades de debate

Euskadi

Deusto para prácticas )
Deusto para actividades de interés mutuo

Extremadura

Universidad de Extremadura para servicios de cubrición de équidos
Otro para facultad de medicina

Islas Baleares

Universidad de las Islas Baleares
Otro para la conservación de la flora

Galicia

Universidad de A Coruña
Otro con la misma para la cátedra Jorge Juan
Otro de la misma
Universidad de Vigo
Otra con la misma

La Rioja

U. de la Rioja, convenio de colaboración para realización de actividades docentes y de difusión
Universidad internacional de la Rioja

Madrid

Alcalá de Henares
Otro con la misma
Otro de la misma para prácticas
Antonio de Nebrija
Autónoma de Madrid
Carlos III
Otro de la misma para prácticas de derecho
Universidad de Comillas
Complutense para un master propio militar
Complutensepara la cátedra de derecho militar
Complutense para cátedra almirante Juan de Borbón
Francisco de Vitoria
Otro con la misma para prácticas
Fundación Universitaria San Pablo CEU
Otra de la misma para promover la cultura de la defensa
Otra en la misma para promover la cátedra Elcano
Politécnica de Madrid
Otra en la Politécnica de Madrid
Un tercer convenio con esta universidad
Rey Juan Carlospara prácticas académicas
Otro con la misma
Otro con la misma para la cátedra Francisco Villamartín
Otra con la misma para fomentar la inserción de los soldados
Otra con la misma de colaboración con el Centro Universitario de la Defensa

Murcia

Convenio de colaboración con la Universidad de Cartagena
Católica San Antonio
U. Murcia, para la defensa de patrimonio
Politécnica de Cartagena
Politécnica de Cartagena para prácticas

Navarra

Universidad de Navarra

UNED

Convenio para enseñanzas a presos militares
Convenio marco de colaboración

Universidad Internacional Menéndez Pelayo

Convenio de colaboración 2020

https://www.grupotortuga.com/Universidades-colaboradoras-del

 

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