domingo, 18 de octubre de 2020

Negros ganan, rojos pierden. No va más (micifús, asesores, personal subalterno, mamonzuelos, trepa cargos, allegados y otros que posibilitan que unos pocos ganen y otros muchos pierdan ahora no los contamos, que ahora estamos tratando de cosas serias). Y mientras, los artistas invitados, que somos todos aquellos que para comer antes hay que trabajar, incluso los que trabajan y no les llega para comer y los que no se saben que virguerías diarias tienen que hacer para poder comer, porque ni trabajo tienen ni asomo de que puedan tenerlo, todos los cuales formamos la inmensa mayoría de la población, o sea, los rojos, los que perdemos, nos encontramos sin norte para poder decidir por qué camino hay que ir; mirando la punta del dedo que indica el camino pero sin mirar al camino, porque es que claro, todavía no sabemos discernir entre la punta del dedo que señala y lo señalado. Así que, no se trata de ver por cual otro flautista hay que cambiar el que ahora toca la flauta, sino de que ayer la condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población era menos malas que la de hoy, al igual que las de hoy serán menos malas que las de mañana, y así sucesivamente, y no porque el flautista no sepa tocar la flauta, sino porque la partitura musical del capitalismo suena así, tanto si se interpreta con flauta como si se cambia esta por un palo y una lata vieja para su interpretación musical. Ante esta situación, que no hará sino empeorar (una posible guerra tampoco la contamos ahora) y como medida profilácticamente preventiva sería muy recomendable para los trabajadores cambiar de flautista, flauta y partitura, porque es que necesitamos música nueva para ser interpretada por orquesta. Y, ésa música nueva y ese director de orquesta necesario, ¿dónde están? Pues donde van a estar, en ninguna parte determinada para llegar y enchufar, en ninguna cabeza adornada con chorlitos y títulos universitarios, en ninguna simiente sanguinolenta especial. Para encontrar tanto lo uno como lo otro hay que escarbar en la realidad concreta en la que cada uno viva. De ahí han de salir no una sino cientos de partituras, y no un director sino cientos y miles de directores (Líder ni uno. El más cercano a 200 mil millones años luz a la redonda. Doctores todos los que hagan el doctorado, pero tan elevado grado ni fu ni fa para ser director de orquesta). Yo a lo más que llego y como cosa indicativa es la de volver a señalar como las mejores escuelas de música y forjadores de directores a las Agrupaciones Locales; los Círculos y las Asambleas Locales de PSOE, Podemos e Izquierda Unida respectivamente y dadas las circunstancias, sin esperar a que sean convocadas por los correspondientes jefes políticos, al parecer más preocupados por el enganche y trepe de la parra, que por promocionar la participación activa y organización social efectiva sin trola trole de todos los trabajadores en la política.

 

¿Es el final de IU? 

DIARIO OCTUBRE / 18.10.2020

Final del formulario

El próximo 15 y 16 de enero IU desarrollará la XII Asamblea Federal. Todo indica que su resultado traerá consecuencias para la coalición que lidera el PCE. La relación con su socio mayor, el PSOE, no está en cuestión. Desde hace muchos años las distintas direcciones (Llamazares, Cayo Lara, Garzón) ven al principal partido socialdemócrata como un aliado necesario e imprescindible para tocar poder y se le perdona todo (OTAN, GAL, ERE´s, privatizaciones, Monarquía, Ibex, UE…).

Lo que sí parece ser causa de discordia interna es su relación con Podemos. Si la actual dirección apostó con los ojos cerrados ir junto a los de Pablo Iglesias (Podemos estaba en ascenso electoral y dispuesto a quedarse con la base social que tenía la propia IU) refrendado en el pacto de los botellines (descriptivo nombre del estado de las cosas), para parir «Unidas Podemos», ahora la marca electoral Podemos no está en su mejor momento y la experiencia de lugares donde IU no pactó con ellos y obtuvo buenos resultados, hace que un sector de los afiliados cuestionen la posible disolución en el botellín morado. La deuda histórica que asfixia a IU de más de siete millones de euros es otra tara que dificulta la continuidad de las siglas de los de Garzón. La dirección del PCE, encabezada por Enrique Santiago, parece asumir el proyecto fusionado, la amistad personal con Iglesias, juega a favor.

De todos modos, lo más difícil de explicar a los trabajadores será el compromiso con ministros en un gobierno socialdemócrata que está ahí para consolidar el marco y las estructuras capitalistas. Lo de cambiar el sistema desde dentro ya no resulta creíble y menos cuando se contagia de sueldos generosos. Tras el paso que darán en enero el próximo podría ser ir junto al PSOE en determinadas circunscripciones al Senado. Al fin y al cabo, Frutos y Almunia ya lo hicieron: La socialdemocracia se reagrupa y siempre diciendo que sino viene el PP/Vox para dar un toque de miedo a la fusión.

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sábado, 17 de octubre de 2020

Cristo cuando se ponía al arte del milagro era una máquina. Tanto le daba convertir tres garrafas de agua en tres barriles de buen Tío Pepe como resucitar a un muerto. Pero en lo de reconvertir o resucitar al capitalismo na de ná (siendo na la mitad de nada)

 

El déficit presupuestario de EE.UU. se triplica y alcanza un récord de más de 3 billones de dólares en el año fiscal 2020

El endeudamiento o pérdida con respecto al volumen total de la economía es el mayor de los últimos 75 años, desde la Segunda Guerra Mundial.

Personas caminan delante del Capitolio estadounidense, en Washington, el 5 de febrero de 2020. | Joshua Roberts / Reuters

 

Diario octubre / 17.10.2020

 

Final del formulario

A un récord de 3,1 billones de dólares en el año fiscal 2020 llegó el déficit presupuestario de EE.UU., según datos del Departamento del Tesoro del país norteamericano, publicados este viernes. La cifra es el triple de lo estimado por la Casa Blanca hace apenas ocho meses, en febrero pasado, informa Bloomberg.

La pérdida en relación con el volumen global de la economía es la mayor en los últimos 75 años, desde la Segunda Guerra Mundial. En lo inmediato, el porcentaje aumentó al 16 % del producto interno bruto (PIB) del segundo trimestre. Un escenario que sobrepasa los efectos de la pasada crisis financiera, cuando esa proporción se acercó al 10 % en 2009.

Debido a la serie de compensaciones promulgadas por el Gobierno para contrarrestar los efectos del coronavirus, el gasto federal aumentó un 47,3 % en el reciente año fiscal, hasta llegar a un total de 6,55 billones de dólares. Los desembolsos cubrieron prestaciones por desempleo y asistencia financiera para pequeñas empresas, entre otras mitigaciones.

Según el reporte, además, los ingresos del Gobierno disminuyeron. De esa manera se profundiza la crisis a pesar de otras medidas emergentes planteadas por la Reserva Federal para mantener bajos los costos de endeudamiento en los próximos años.

Una crisis prevista incluso antes de la pandemia 

En este contexto, los expertos consideran que la deuda seguirá aumentando en las próximas tres décadas. Mientras, la perspectiva a largo plazo de la Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que la deuda federal puede alcanzar el 195 % del PIB en 2050.

El brote de covid-19 no sería el único responsable. Incluso antes de la pandemia, ya se vaticinaba un gran déficit debido a los recortes de impuestos no financiados, el aumento de los gastos de defensa y otas prioridades nacionales impulsadas por el presidente Donald Trump, reportó The Hill.

Por su parte, el Comité para un Presupuesto Federal Responsable prevé que en 2020 la deuda pública del país norteamericano «aumente drásticamente» hasta el 98 % del PIB nacional (en comparación con el 35 % de 2007, antes de la anterior recesión), rebasando el 100 % en 2021.

«Es difícil creer que ahora debemos el valor de la producción de un año […] Se suponía que no íbamos a cruzar ese umbral en más de una década, pero aquí estamos. La deuda es del tamaño de la economía actual y pronto será mayor que en cualquier otro momento de la historia», precisó la presidenta del Comité, Maya MacGuineas.

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¡Hombre, Venezuela! Tú por aquí, Cuanto tiempo...

 

Ranas en el fondo del pozo

DIARIO OCTUBRE / 13.10.2020

La cosa va de elecciones, aunque no en Bolivia donde el entusiasmo por las encuestas oculta la realidad: me sorprendería mucho que ganase la candidatura indigenista del MAS. Y si ganase la pregunta será ¿y qué? ¿va a purgar al ejército, a la policía, a los golpistas (incluyendo a empresarios, televisiones, etc.), a…? Lo dudo. ¿Va a salir de la OEA, esa misma que legitimó el golpe? Para nada. Luego, gane quien gane, da igual o casi igual. Como con Morales, asistiremos a alguna mejora simbólica de la parte más pobre de la población y poco más.

Por eso me quiero centrar en otras elecciones que son más, mucho más, importantes y que también están al caer: las de Venezuela. Estos días han pasado cinco cosas muy curiosas:

– Un tribunal de Gran Bretaña falla que es el gobierno venezolano, y no Guaidó, el legítimo propietario del oro que Venezuela tiene en el Banco de Inglaterra.

 

– Wall Street reconoce la fortaleza del petro venezolano, «una divisa fiduciaria en alza y cada vez con mayor confianza cuando EEUU entra en crisis».

– El jefe del Comando Sur de EEUU reconoce que Venezuela se salta las sanciones gracias al petro y otras criptomonedas.

– La ONU publica un informe sobre «crímenes de lesa humanidad» en Venezuela.

– Se aprueba la Ley Antibloqueo en Venezuela.

Coged las cinco cosas y mezcladlas bien. Y ahora, volvamos a la paranoia anti-Venezuela que recorre la espina dorsal de Occidente, sea blanco o criollo. Veréis a las ranas saltando en el fondo del pozo, intentando salir de él pero constantando que no es fácil, que el pozo es algo más profundo que un simple charco. No habría informe de la ONU sin las tres primeras cosas, y no habría una quinta sin las tres primeras.

O sea, que las tres primeras son determinantes para entender lo que está pasando ahora mismo en y con Venezuela.

Supongo que no hace falta recordar que Guaidó y quienes le sostienen, y hablo de fuera de Venezuela, no están cumpliendo la Constitución, como dicen, puesto que el artículo 233 en que se basa el reconocer al «presidente interino» establece que en caso de que Maduro no sirviese para el cargo sería el vicepresidente quien lo relevase, y ese no es el caso de Guaidó. Eso es lo que, en síntesis, viene a decir el tribunal británico.

Que el petro se haya convertido en una moneda relevante es muy sorprendente; que sean los capitalistas de Wall Street quienes lo reconozcan, más. Y que sean los militares quienes hablen de ello indica que solo esta vía es la única con que se podrá desalojar a Maduro. Porque si el petro es una moneda relevante, si se codea con el dólar en los mercados internacionales es porque al estar respaldada por el petróleo los inversores apuestan por ello pese a que Venezuela tenga dificultades para extraerlo y venderlo. Esta es la razón principal, aparte del apoyo popular, por la que Maduro no ha caído. El bloqueo es criminal, como todos los bloqueos, pero la decisión de poner en marcha el petro ha sido fundamental para solventarlo e ir abriendo grietas en el mismo. Han pasado dos años y medio de ello y ahora se recogen los primeros frutos, aún pequeños pero que ya auguran buenas cosechas.

Que la ONU hable de «crímenes de lesa humanidad» sin referirse a los bloqueos es ya en sí algo más que sospechoso, es una indecencia. Y más que lo haga en este contexto.

Que el jefe del Comando Sur de EEUU hable de que entre sus funciones está el «investigar el crecimiento de las criptomonedas en la región, y del petro en particular», pone de relieve la importancia que EEUU da a un asunto que va más allá de abrir grietas en los bloqueos o sanciones: apunta, directamente, a la desdolarización de la economía mundial. Este tipo se llama Craig Faller y no tiene pelos en la lengua: «el 60% de las criptomonedas del mundo están en el hemisferio Sur (o sea, la América Latina más abajo de Panamá) y ello tiene que ver con Venezuela, además, con la participación de Irán».

Dejemos a parte a Irán, que tampoco lo está haciendo muy mal precisamente. Que los militares de EEUU hablen de que están investigando el uso venezolano de criptomonedas indica cuál es la vía que tiene en mente EEUU, la única con la que podrá sacar a Maduro de Miraflores: la fuerza militar. Tal vez así se puedan entender las razones por las que la UE, que estaría dispuesta a enviar observadores «de inmediato» (sic) a Bielorrusia si Lukashenko accediese a repetir las elecciones, no es capaz de preparar a su gente tres meses antes de las elecciones en Venezuela (fue el mes pasado cuando se hizo la invitación). Por eso también las presiones de EEUU, y sus vasallos europeos, para que nadie se presente a las elecciones del 6 de diciembre: para tener el terreno limpio.

Y ahora la quinta de las cosas de estos días, la Ley Antibloqueo. Claramente se sustenta en la fortaleza del petro, aunque tiene casi más cosas negativas que positivas (es decir, estoy mirando hacia dentro y no hacia fuera). Negativas, porque a pesar del nombre legitima una política aperturista que llega, incluso a plantear una reversión de las nacionalizaciones iniciadas por Chávez. Se puede argumentar en su favor que es producto del bloqueo y de las sanciones, que con ello se pueden abrir nuevos caminos y todo ello es cierto, pero no lo es el excesivo secretismo que conllevan algunos de sus aspectos, sobre todo en cuestiones pretroleras.

Pero esta es otra historia. Porque un par de meses antes de todo esto había quien reclamaba, con euforia, que Venezuela estaba en bancarrota y que sólo explotaba el 4% de toda su riqueza petrolera «situándose a niveles de 1963».

La rana se creía ya disfrutando del sol en los charcos (de petróleo) del Orinoco, pero no. Las ranas siguen en el fondo del pozo aunque alguna, como Suiza, que fue de las primeras en reconocer a Guaidó como «presidente interino», acaba de desdecirse y reconocer a Maduro como presidente. Tiene toda la pinta de ser el precedente para después de diciembre.

El Lince

 

viernes, 16 de octubre de 2020

 

LA ESPAÑOLA PHARMAMAR ANUNCIA RESULTADOS POSITIVOS DE SU TRATAMIENTO CONTRA EL COVID-19

16.10.2020

https://mundo.sputniknews.com/salud

PharmaMar anuncia que su ensayo clínico APLICOV-19 con Aplidin para el tratamiento de pacientes adultos con COVID-19 ha conseguido los objetivos primario de seguridad y secundario de eficacia.

Aplidin ha conseguido reducir notablemente la carga viral y de la Proteína C-reactiva (PCR) en los pacientes, tal y como ha explicado PharmaMar. El estudio que ha presentado la compañía española ha demostrado que la reducción media de la carga viral en los pacientes el día 7 después del inicio del tratamiento fue del 50%, llegando a alcanzar el 70% el día 15. La compañía ha señalado que el 90% de los pacientes que se han sometido al ensayo tenían cargas virales medias o altas.

¿Cómo afecta el clima a la propagación del coronavirus? 

En concreto al 80,7% de los pacientes se les ha dado el alta médica el día 15 de su hospitalización, o antes, y un 38,2% la recibieron antes del día octavo, teniendo en cuenta que por protocolo, los pacientes deben estar un mínimo de siete días ingresados en el hospital.

Además, según el estudio presentado por la compañía española, hay un paralelismo entre la disminución de la carga viral, la mejoría clínica y la resolución de neumonía. También se ha podido observar una caída de los parámetros de inflamación, como la Proteína C-reactiva (PCR). De hecho, el día 30 desde el inicio del tratamiento, ninguno de los pacientes tratados con plitidepsina habían desarrollado síntomas o signos derivados de la infección por COVID-19.

Estos resultados confirman tanto la seguridad como la actividad. La seguridad ya se vio en otros estudios, con aproximadamente 1.300 pacientes oncológicos tratados a dosis mucho más altas, y la actividad ya se vio en estudios in vitro e in vivo en diferentes laboratorios de prestigio internacional, asegura la compañía.

Después de los resultados obtenidos con el estudio, PharmaMar ha conseguido la autorización por parte de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para realizar una extensión del número de pacientes y poder así permitir el acceso al tratamiento a aquellas personas que lo necesiten.

PharmaMar es una compañía biofarmacéutica con sede en Madrid, centrada en la oncología. La empresa está comprometida con la investigación y el desarrollo y se inspira en el mar para el descubrimiento de moléculas con actividad antitumoral.

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Sobre las infames mentiras y calumnias vertidas contra Largo Caballero e Indalecio Prieto por parte de la manada de cínicos, embusteros y demagogos que formalmente dirigen al PP, VOX y Ciudadanos (sus verdaderos amos y dirigentes están fuera de dichos partidos), auténtica y dañina horda selecta de enemigos de España y de la convivencia pacífica de los españoles. Decenas de historiadores, desde el punto de vista histórico (no ideológico o partidista) han desmentido categóricamente la falacia argumentativa, fascista (por su simplicidad y unilateralidad), utilizada por dicha horda enemiga de España, para tergiversar y falsear la historia a fin de adaptarla a sus execrables y oscuros intereses inmediatos: derrocar por medios no democráticos al legítimo, democrático (representativamente considerado) y legalmente constituido gobierno de España (que este no sea como para que los trabajadores empecemos a echar cohetes es otra cosa).

 

SOBRE LARGO CABALLERO, PRIETO Y VOX. UN INFORME TÉCNICO /MANIFIESTO

 


Sociología Crítica

06.10.2020

 Los   abajo   firmantes,   profesores   de   Historia   Contemporánea   en   varias universidades españolas y extranjeras, ante la iniciativa presentada por el Grupo Municipal Vox en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid para que sean retiradas placas de calles y estatuas de Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto Tuero, que fue apoyada por los Grupos Municipales del PP y de Cs,  desean emitir un juicio estrictamente técnico de las afirmaciones vertidas en dicho documento, que serán analizadas punto por punto y sustentadas en investigaciones de solvencia acreditada entre la comunidad científica.

1. A lo largo de su vida pública Francisco Largo Caballero (secretario general de la UGT de 1918 a 1938, presidente del PSOE de 1932-1935, ministro de Trabajo y Previsión Social de abril de 1931 a septiembre de 1933, y presidente del Consejo de Ministros y ministro de la Guerra de septiembre de 1936 a mayo de 1937) solo fue condenado en una ocasión: por el consejo de guerra que dictó sentencia por sedición contra los miembros del comité organizador de la huelga general de agosto de 1917. Como puede constatarse en el suplicatorio depositado en el Archivo del Congreso de los Diputados, fue imputado por la jurisdicción castrense por un presunto delito de rebelión militar a raíz de los preparativos de la revolución de octubre de 1934. Tras la presentación de un recurso para que fuera juzgado por la Sala Segunda del Tribunal Supremo, ésta le absolvió de todos los cargos por falta de pruebas el 30 de noviembre de 1935. Largo Caballero únicamente fue condenado a lo largo de su vida por un delito político, no penal, y no fue por “pillaje”, como asevera la iniciativa de Vox.

2. Los “inicios políticos” de Largo Caballero no se remontan a los años treinta, como asegura Vox, sino a 1890, cuando se afilió a la UGT. Durante la Restauración, si bien es cierto que nunca respaldó la Constitución oligárquica de 1876, tampoco conspiró para anularla violentamente, como sí hicieron los militares -con la aquiescencia del rey Alfonso XIII- en septiembre de 1923. Las actividades para forzar la democratización del país en 1917 se hicieron de forma pública. Durante la gestación de la huelga general de agosto, los dirigentes del PSOE y la UGT exigieron la instauración de un gobierno provisional que convocara Cortes constituyentes, dieron a conocer instrucciones en las que se insistía en que el paro fuera indefinido y pacífico, y ordenaron que solo se emplease la violencia en acto de legítima defensa. A pesar de ello, las fuerzas del Ejército provocaron la muerte de no menos de 55 huelguistas y 62 pacíficos transeúntes. Largo Caballero y el resto de los responsables del comité de huelga fueron sometidos a consejo de guerra y condenados a cadena perpetua, aunque obtuvieron la amnistía el 8 de mayo de 1918, como consecuencia de su elección como diputados en los comicios del 24 de febrero1.

3. Cuando se alude al pretendido “régimen de terror” impulsado en octubre de 1934, Vox se cuida mucho de no explicitar ni los lugares, ni las circunstancias ni los protagonistas que configuraron tal sistema de violencia. De acuerdo con la teoría política, un “régimen de terror” requiere la existencia de un sistema estable de poder, un agente coactivo vinculado a ese sistema, un propósito intimidatorio basado en la eliminación de la oposición real o imaginada y un proceso más o menos dilatado en el tiempo para que el terror surta ese efecto opresor. Desde esta valoración, eminentemente técnica, de lo que es un “régimen de terror”, parece improbable que los distintos comités provinciales revolucionarios de  Asturias  tuvieran,  en menos  de  dos  semanas,  capacidad  para implantarlo. Quienes, sin duda, “escribieron uno de los episodios más sangrientos de nuestra reciente historia previos a la guerra civil” fueron los militares coordinados por Franco para yugular la insurrección obrera con actos de brutalidad dignos de una campaña colonial. Del 12 de octubre al 8 de diciembre de 1934 provocó la muerte de entre 855 y 1.105 civiles a manos de las fuerzas gubernamentales, que sufrieron entre 262 y 283 bajas fatales,  en  su  mayor  parte  en  combates  con  las  fuerzas  revolucionarias2.  Los investigadores más minuciosos de los sucesos confirman la gran autonomía de actuación de los revolucionarios en el Principado, que fue bastante ajena a la estrategia general patrocinada por el Comité Nacional Revolucionario, y de hecho cogió por sorpresa a los máximos dirigentes socialistas y ugetistas3. Largo Caballero fue detenido el 14 de octubre, después de un continuo trasiego de domicilio en domicilio, con lo que difícilmente pudo influir en la deriva violenta de la revolución asturiana.

4. Las afirmaciones de Largo Caballero sobre la revolución como superación de la democracia burguesa y como defensa preventiva contra el fascismo no las ha fechado Vox y están  sacadas  del  contexto  en  que  se  emitieron.  Por  otra  parte,  estas manifestaciones eran bastante similares a las pronunciadas por otros líderes socialistas europeos en la coyuntura crítica del ascenso y auge del totalitarismo nazi4.

5. Está sobradamente demostrado por la historiografía especializada que el fraude puntual, que fue cometido por las diversas candidaturas concurrentes a las elecciones de febrero de 1936 no varió sustancialmente el resultado, y que los comicios fueron ganados de forma legítima por la coalición del Frente Popular5.

6. Ni Largo Caballero, ni Negrín ni Prieto robaron las reservas del Banco de España, sino que, en acto de legítima defensa, las emplearon en la adquisición de armas para sostener la resistencia de la democracia republicana contra el golpe militar-monárquico-fascista, como está demostrado documentalmente desde hace más de medio siglo. Esta medida financiera de emergencia también fue utilizada, por ejemplo, por los países de la Entente para financiar su esfuerzo bélico durante la Primera Guerra Mundial6.

7. Durante la Guerra Civil, las incautaciones de bienes muebles en zona republicana se efectuaron bajo cobertura legal: el 23 de septiembre de 1936 se constituyó una Caja de Reparaciones y Daños Derivados de la Guerra, que fue nutrida por el Tribunal Especial (luego Popular) de Responsabilidades Civiles. Éste determinaba el monto de las compensaciones por actos delictivos contra el Estado y cubría los daños ocasionados por el movimiento rebelde con medidas como incautaciones de patrimonio o multas7.

8. Los Tribunales de urgencia militarizados fueron establecidos por la Ley de Orden Público promulgada el 30 de julio de 1933, y fueron especialmente activos durante el período de gobierno de centro-derecha, entre septiembre de 1933 y enero de 1936. En cuanto a los Tribunales especiales, surgieron por Decreto de 23 de agosto de 1936, redactado por el magistrado del Tribunal Supremo Mariano Gómez González, para frenar matanzas indiscriminadas como la efectuada en la cárcel Modelo de Madrid en la noche del 22-23 de agosto de 1936 mediante la aplicación de procedimientos sumarísimos típicos de la jurisdicción de guerra8.

9. Durante el mandato de Largo Caballero como presidente del Gobierno no se cometieron “las mayores atrocidades en la zona republicana”, sino todo lo contrario: la recuperación paulatina de la autoridad del Estado con la eliminación de las milicias de vigilancia en retaguardia y la canalización y limitación de la represión política (habitual en toda guerra) por medio de los tribunales populares. El mandato no fue “el más sangriento de la zona republicana”, sino que, lamentablemente, fue el del catedrático republicano José Giral, presidente de un Gobierno donde no había representación obrera, quien tuvo que soportar la atomización de la autoridad estatal y la violencia descontrolada del verano de 1936. El 80 % de las víctimas caídas en la retaguardia republicana lo fueron en los cinco primeros meses de la guerra. El grueso de la violencia homicida en zona republicana tuvo lugar desde el estallido del golpe de Estado hasta finales de 1936, momento en que el Gobierno de Largo Caballero logró reconstruir gran parte del aparato estatal9.

10. La afirmación de Vox de que “la llegada de Indalecio Prieto a la presidencia del PSOE en 1935, supuso el comienzo de una deriva revolucionaria y radical junto a Largo Caballero como secretario general de UGT”, es errónea: fue en 1933-1934 cuando Prieto se sumó a la vía revolucionaria dominante en el PSOE, pero desde el verano de 1935 son de sobra conocidas sus discrepancias con Largo, con quien mantuvo un tenso forcejeo político que tuvo como momento culminante el veto interpuesto el 11 de mayo de 1936 por el grupo parlamentario socialista a la formación de un gobierno bajo su liderazgo. Las discrepancias se prolongaron hasta más allá de la Guerra Civil.

11. La rivalidad entre las diversas alas del PSOE se agravó desde la formación del gobierno Casares el 13 de mayo de 1936. El creciente encono entre compañeros motivó la creación a inicios de marzo en el seno de la Juventud Socialista Madrileña y del Sindicato de Artes Blancas de la UGT del grupo “La Motorizada”, dirigido por Enrique Puente y adiestrado por el capitán Fernando Condés como guardia de protección de Indalecio Prieto frente a posibles atentados falangistas o caballeristas. Nunca contó con instrucción militar ni con acceso ilimitado a armas y munición, ya que el número de sus integrantes era reducido (entre 30 y 150 miembros, según las fuentes), y nunca actuó como grupo paramilitar. El que uno de sus miembros, Victoriano Cuenca, participase en la detención y asesinato de Calvo Sotelo (que de ninguna manera era el “jefe de la oposición” en aquellos momentos) no supone la complicidad de este grupo o la personal de Prieto. Está sobradamente demostrada la actuación unilateral de oficiales de la Guardia de Asalto del cuartel de Pontejos, que de esta manera se cobraron venganza del asesinato de uno de sus compañeros, el teniente José del Castillo, presumiblemente a manos de la clandestina Unión Militar Española (UME). Ni el Gobierno Casares (que condenó los hechos con contundencia) ni el PSOE tuvieron nada que ver en este acto de represalia10. Es más, tras haber operado en el Guadarrama a inicios de la guerra, “La Motorizada” intentó evitar la masacre de la Modelo aludida en el punto 8 del presente documento11.

12. A la acusación contra Prieto de “represión indiscriminada contra religiosos, militantes de derechas y empresarios, y luego entre las Fuerzas Armadas encargadas de sofocar el intento revolucionario” de 1934, nos remitimos a los expresado en el punto 3 de esta valoración técnica. Al menos en este párrafo, el documento de Vox hace dos afirmaciones ciertas: que la República era un gobierno legítimo y que el Frente Popular ganó las elecciones de 1936.

13. Por último, ampararse en la Resolución del Parlamento Europeo de 19 de septiembre de 2019, de condena a los regímenes totalitarios y a sus representantes, requiere establecer una caracterización de este tipo de regímenes políticos. Según la obra clásica de C. Friedrich y Z. K. Brzezinski, los rasgos fundamentales del totalitarismo son:

·         Ideología oficial bien perfilada y frecuentemente salvífica y semirreligiosa, que abarca todos los aspectos de la actividad y de la existencia del hombre, critica radicalmente el estado de  cosas existente y lucha por su transformación hasta alcanzar el final perfecto de la humanidad.

·         Partido único de masas, liderado por un dictador, estructurado de modo jerárquico, que forma parte integral del aparato burocrático del Estado y que responde a una ideología oficial precisa y definida.

·         Sistema de control policial de tipo terrorista, apoyado por el partido y dirigido no sólo contra los “enemigos” demostrables, sino contra clases de población arbitrariamente seleccionadas.

·         Monopolio por el partido y sus cuadros de todas las actividades públicas políticas y sociales basado en la moderna tecnología, con estricto dominio de los medios de comunicación de masas y con reducción de la esfera social privada.

·         Control de todos los medios efectivos de combate armado en manos del partido y de la burocracia subordinada.

·         Voluntad de control y centralización de la vida económica mediante la coordinación burocrática  de  las  antiguas  entidades  corporativas,  incluyendo  otras  asociaciones  y actividades12.

Salta a la vista que ninguna de estas características puede ser asignada a la democracia republicana, que se defendió con todos los medios legales a su alcance del ataque del militarismo y el fascismo. Estos sí que instauraron un régimen tendencialmente totalitario: el franquismo, que ha sido condenado repetidas veces por la ONU, el Consejo de Europa y el Parlamento Europeo, pero nunca explícitamente por Vox.

A título meramente informativo, interesa señalar que Largo Caballero puede considerarse víctima del terrorismo, ya que la Falange tiroteó su domicilio y estuvo a punto de matar a una de sus hijas en un atentado el 15 de marzo de 1936. Igualmente se puede  considerar  víctima  del  nazismo,  pues  estuvo  prisionero  en  el  campo  de Sachsenhausen (al norte de Berlín) desde el 31 de julio de 1943 al 21 de abril de 1945.

La enmienda del PP y Cs, que fue finalmente aprobada, menciona el artículo 15.1 de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, que ordena a las administraciones públicas la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura. Además de señalar que buena parte de las acusaciones vertidas en la iniciativa de Vox se refieren a épocas anteriores a la que da cobertura dicha Ley, es preciso resaltar la incongruencia que encierra querer ejecutar una damnatio memoriæ sobre figuras políticas que, precisamente, se distinguieron por su oposición a la sublevación militar, por la defensa de la legalidad en la guerra civil que ésta provocó, y por ser víctimas (en tanto que perseguidos y exiliados) de la Dictadura resultante.

Las conclusiones de este análisis preliminar es que los autores de la iniciativa presentada por el Grupo Municipal Vox en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid, más allá de la penosa articulación formal de sus argumentos, y de la falacia de la inmensa mayoría de los mismos, han recurrido para elaborarla a los viejos y desacreditados clichés pseudohistóricos de la propaganda franquista, acarreando de forma confusa los mitos guerracivilistas enunciados en 1939 por el Dictamen de la Comisión sobre ilegitimidad de poderes actuantes en 18 de julio de 193613.

A diferencia de la nula documentación que se adjunta a la iniciativa de Vox, los profesores e investigadores abajo firmantes declaran estar en condiciones de aportar pruebas documentales de todas las afirmaciones que se hacen en la presente prueba de verificación.  Las ponen  a  la  disposición  de la comisión que —suponemos— se establecerá antes de que se adopte la decisión definitiva, como ocurrió en el proceso de resignificación del callejero madrileño abordado por la anterior corporación municipal.

Este juicio técnico preliminar aspira a convertirse en un futuro próximo en un informe donde se clarifique de una vez por todas la ejecutoria de estas dos importantes figuras de nuestra historia contemporánea, sustrayéndolas de las maquinaciones propias de la baja política.


1 El consejo de guerra, en Huelga general de agosto de 1917. La condena del Comité de Huelga. Acusación, defensa y sentencia del Consejo de Guerra, México, Ed. Pablo Iglesias, s.f. Véase Francisco SÁNCHEZ PÉREZ, “La crisis social. Las tres huelgas de agosto”, en Eduardo GONZÁLEZ CALLEJA (coord.), Anatomía de una crisis. 1917 y los españoles, Madrid, Alianza, 2017, pp. 195-277.

Las estadísticas del Gobierno, en La revolución de octubre en España: la rebelión del gobierno de la Generalidad, octubre 1934: en servicio de la República, Madrid, Bolaños y Aguilar, 1934, desplegable. Un recuento detallado elaborado en la época, en Aurelio LLANO Y ROZA DE AMPUDIA, Pequeños anales de quince días. La revolución en Asturias, octubre 1934. Oviedo, Talleres Tipográficos Altamirano, 1935, pp. 206-207. La valoración más reciente y minuciosa de víctimas de la revolución de octubre, en Pablo GIL VICO, Verdugos de Asturias. La violencia y sus relatos en la revolución de Asturias de 1934, Gijón, Eds. Trea, 2019, p. 401 y 435. Ángel OSSORIO Y GALLARDO, La España de mi vida. Autobiografía, Buenos Aires, Losada, 1941, p. 135 opinaba que las muertes ocasionadas en las jornadas de “pacificación” no guardaban proporción con las víctimas caídas en el curso de los combates.

Helen GRAHAM, El PSOE en la Guerra Civil. Poder, crisis y derrota (1936-1939), Barcelona, Random House Mondadori/Debate, 2005, p. 32.

4 Véanse la contextualización e interpretación en Julio ARÓSTEGUI, Largo Caballero. El tesón y la quimera, Barcelona, Debate, 2013, pp. 339 ss. Esta biografía debiera ser de obligada lectura antes de emitir cualquier juicio sobre la ejecutoria política del personaje.

5 Una demostración de la inconsistencia de las alegaciones de fraude que aún hoy se hacen sobre las elecciones de febrero de 1936, en Eduardo GONZÁLEZ CALLEJA y Francisco SÁNCHEZ PÉREZ, “Revisando el revisionismo. A propósito del libro 1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular”, Historia Contemporánea, nº 58, 2018, pp. 851-881.

6 Como ejemplo de estudio sistemático de esta medida de emergencia, investigada durante décadas, véase el camino recorrido por Ángel VIÑAS, El oro español en la Guerra Civil, Madrid, Instituto de Estudios Fiscales, 1976 hasta El escudo de la República. El oro de España, la apuesta soviética y los hechos de mayo de 1937, Barcelona, Crítica, 2007.

7 Francisco ALÍA MIRANDA, La guerra civil en la retaguardia. Conflicto y revolución en la provincia de Ciudad Real, Ciudad Real, Diputación, 1994, pp. 249-256; Amaro del ROSAL DÍAZ, “La Caja de Reparaciones (Ministerio de Hacienda) y el Tribunal de Responsabilidad Civil (Ministerio de Justicia), 1936-1939”, en Justicia en guerra, Madrid, Ministerio de Educación Cultura y Deporte, Dirección General de Bellas Artes y de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, 1990, pp. 239-245, y Glicerio SÁNCHEZ RECIO, La República contra los rebeldes y los desafectos. La represión económica durante la guerra civil, Alicante, Universidad de Alicante, 1991, pp. 8 y 19.

8 Javier CERVERA GIL, Contra el enemigo de la República, desde la Ley: detener, juzgar y encarcelar en guerra, Madrid, Biblioteca Nueva, 2015: 133-175, y Glicerio SÁNCHEZ RECIO, “Justicia ordinaria y Justicia popular durante la guerra civil”, en Justicia en guerra, Madrid, Ministerio de Educación Cultura y Deporte, Dirección General de Bellas Artes y de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, 1990, pp. 91-103 y La República contra los rebeldes y los desafectos, pp. 100-122 y 124-166.

Sobre la dinámica de la violencia en la zona republicana, véase la valoración global de José Luis LEDESMA VERA, “’La santa ira popular’ del 36. La violencia en la guerra civil y la revolución. Entre cultura y política”, en Javier MUÑOZ, José Luis LEDESMA y Javier RODRIGO (coords.), Culturas y políticas de la violencia. España, siglo XX, Madrid, Siete Mares, 2005, pp. 147-192.

10 Manuel TAGÜEÑA LACORTE, Testimonio de dos guerras, Barcelona, Planeta, 1978, p. 69, e Indalecio PRIETO TUERO, Convulsiones de España. Pequeños detalles de grandes sucesos, México, Oasis, 1967-1969, vol. III, p. 159.

11  Helen GRAHAM, The Spanish Republic at War 1936-1939, Cambridge, Cambridge University Press, 2002, p. 128.

12 Carl Joachim FRIEDRICH y Zbigniew K. BRZEZINSKI, Totalitarian Dictatorship and Autocracy, 2ª ed. revisada, Cambridge, Harvard University Press, 1964, pp. 9-10.

13 ESTADO ESPAÑOL, MINISTERIO DE LA GOBERNACIÓN, Dictamen de la Comisión sobre ilegitimidad de poderes actuantes en 18 de Julio de 1936, Madrid, Editora Nacional, 1939.

Portada: Celebración del Primero de Mayo de 1931 en Madrid. De izquierda a derecha, el alcalde de Madrid, Pedro Rico, Francisco Largo Caballero (ministro de Trabajo), Miguel de Unamuno, Indalecio Prieto (ministro de Hacienda) y Mellie Staal (representante de la OIT) (foto: Efe)


Quien quiera firmar el manifiesto, diríjase a EDUARDO GONZÁLEZ CALLEJA edgcalle@hum.uc3m.es

José Álvarez Junco (catedrático, Universidad Complutense de Madrid), Manuel Álvaro Dueñas (profesor titular, Universidad Autónoma de Madrid), Juan Andrade Blanco (profesor contratado doctor, Universidad Complutense de Madrid), Miguel Ángel del Arco Blanco (profesor titular, Universidad de Granada), Sagrario Aznar Almazán (catedrática, Universidad Nacional de Educación a Distancia), Ángel Bahamonde Magro (catedrático, Universidad Carlos III de Madrid), Justo Beramendi González (catedrático, Universidade de Santiago de Compostela), Walther L. Bernecker (catedrático, Universidad Erlangen-Núremberg), Enrique Berzal de la Rosa (profesor titular, Universidad de Valladolid), Juan Andrés Blanco Rodríguez (catedrático, Universidad de Salamanca), Mario Bueno Aguado (PIF, Universidad Carlos III de Madrid), Sergio Cañas Díez (investigador, Universidad de La Rioja), Rosa María Capel Martínez (catedrática, Universidad Complutense de Madrid), Francisco Carantoña Álvarez (catedrático, Universidad de León), Julián Casanova Ruiz (catedrático, Universidad de Zaragoza), Antonio Cazorla Sánchez (catedrático, Trent University), Salvador Cruz Artacho (catedrático, Universidad de Jaén), Rafael Cruz Martínez (profesor titular, Universidad Complutense de Madrid), Raimundo Cuesta Fernández (doctor en Historia, Fedicaria-Salamanca), Justo Cuño Bonito (profesor contratado doctor, Universidad Pablo de Olavide), Pedro María Egea Bruno (catedrático, Universidad de Murcia), Ángeles Egido León (catedrática, Universidad Nacional de Educación a Distancia), Matilde Eiroa San Francisco (profesora titular, Universidad Carlos III de Madrid), Ángel Luis Encinas Moral (profesor contratado doctor, Universidad Complutense de Madrid), Francisco Erice Sebares (catedrático, Universidad de Oviedo), Francisco Espinosa Maestre (historiador), José María Faraldo Jarillo (profesor titular, Universidad Complutense de Madrid), Fernando Fernández Bastarreche (profesor titular, Universidad de Granada), Fernando Hernández Holgado (profesor asociado, Universidad Complutense de Madrid), Ignacio Fernández de Mata (profesor, Universidad de Burgos), Lourenzo Fernández Prieto (catedrático, Universidade de Santiago de Compostela), Carlos Forcadell Álvarez (catedrático, Universidad de Zaragoza), Sergio Gálvez Biesca (Instituto Iberoamericano de La Haya), Luis Benito García Álvarez (profesor ayudante doctor, Universidad de Oviedo), Anna Maria Garcia Rovira (catedrática, Universitat de Girona), David Ginard Féron (profesor titular, Universitat de les Illes Balears), Gutmaro Gómez Bravo (profesor titular, Universidad Complutense de Madrid), Miguel Gómez Oliver (catedrático, Universidad de Granada), Eduardo González Calleja (catedrático, Universidad Carlos III de Madrid), Manuel González de Molina Navarro (catedrático, Universidad Pablo de Olavide), Emilio Francisco Grandío Seoane (profesor titular, Universidade de Santiago de Compostela), Rosana Gutiérrez Lloret (catedrática, Universidad de Alicante), Fernando Hernández Sánchez  (profesor asociado, Universidad Autónoma de Madrid), Elena Hernández Sandoica (catedrática, Universidad Complutense de Madrid), Ángel Herrerín López (profesor titular, Universidad Nacional de Educación a Distancia), Eduardo Higueras Castañeda (profesor asociado, Universidad de Castila-La Mancha), Jorge de Hoyos Puente (profesor contratado doctor, Universidad Nacional de Educación a Distancia), Emilio La Parra López (catedrático, Universidad de Alicante), Paola Lo Cascio (profesora asociada, Universitat de Barcelona), Ángeles Lario González (profesora titular, Universidad Nacional de Educación a Distancia), José Luis Ledesma Vera (profesor ayudante doctor, Universidad Complutense de Madrid), Ángel Luis López Villaverde (profesor titular, Universidad de Castilla-La Mancha), Juan Mainer Baqué (catedrático de Instituto), Jorge Marco Carretero (profesor, University of Bath), Martí Marín Corbera (profesor titular, Universitat Autònoma de Barcelona), Juan José Martín García (profesor ayudante doctor, Universidad de Burgos), José Luis Martín Ramos (catedrático, Universitat Autónoma de Barcelona), Manuel Martínez Martín (profesor titular, Universidad de Granada), Ana Martínez Rus (profesora titular, Universidad Complutense de Madrid), José Rubens Mascarenhas de Almeida (profesor, Universidade Estadual do Sudoeste da Bahia), Andreu Mayayo i Artal (catedrático, Universitat de Barcelona), Frank Molano Camargo (profesor, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá), Jorge J. Montes Salguero (profesor titular, Universidad Nacional de Educación a Distancia), Francisco Moreno Gómez (catedrático de instituto), Antonio Moreno Juste (catedrático, Universidad Complutense de Madrid), Mónica Moreno Seco (profesora titular, Universidad de Alicante), Jorge Muñiz Sánchez (profesor ayudante doctor, Universidad de Oviedo), Carlos Navajas Zubeldia (profesor titular, Universidad de La Rioja), Xosé M. Núñez Seixas (catedrático, Universidade de Santiago de Compostela), Juan Pan-Montojo González (catedrático, Universidad Autónoma de Madrid), Pedro Payá López (profesor contratado doctor, Universidad de Alicante), Rafael Gerardo Peinado Santaella (catedrático, Universidad de Granada), Ignacio Peiró Martín (catedrático, Universidad de Zaragoza), José Miguel Pérez García, (catedrático, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria), Juan-Sisinio Pérez Garzón (catedrático, Universidad de Castilla-La Mancha), Anaclet Pons i Pons (catedrático, Universitat de València), Carlos Píriz González (profesor asociado, Universidad de Salamanca), Paul Preston (catedrático, London School of Economics and Political Science), Josep Puigsech Farràs (profesor agregado laboral, Universitat Autònoma de Barcelona), Alberto Reig Tapia (catedrático, Universitat Rovira i Virgili), Sergio Riesco Roche (profesor asociado, Universidad Complutense de Madrid), Elisabeth Ripoll Gil (profesora ayudante doctora, Universitat de les Illes Balears), Aurora Margarita Rivière Gómez (profesora titular, Universidad Complutense de Madrid), Ricardo Robledo Hernández (catedrático, Universidad de Salamanca e investigador visitante, Universitat Pompeu Fabra), Florentino Rodao García (catedrático, Universidad Complutense de Madrid), Francisco Rodríguez-Jiménez (profesor, Universidad de Extremadura), Sofía Rodríguez López (PAD, Universidad de Cádiz), Severiano Rojo Hernández (catedrático, Université d’Aix-Marseille), Alberto Sabio Alcutén (catedrático, Universidad de Zaragoza), Sergio Sánchez Collantes (profesor, Universidad de Burgos), Juan Carlos Sánchez Illán (profesor titular, Universidad Carlos III de Madrid), Glicerio Sánchez Recio (catedrático, Universidad de Alicante), Manuel Sanchis i Marco (profesor titular, Universitat de València), Julián Sanz Hoya (profesor titular, Universitat de València), Ismael Saz Campos (catedrático, Universitat de València), Isidro Sepúlveda Muñoz (profesor titular, Universidad Nacional de Educación a Distancia), Erika Tiburcio Moreno (profesora asociada, Universidad Carlos III de Madrid), Julián Vadillo Muñoz (profesor asociado, Universidad Carlos III de Madrid), Antonio Viñao Frago (catedrático, Universidad de Murcia), Ángel Viñas Martín (catedrático, Universidad Complutense de Madrid).

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