martes, 28 de enero de 2020

PENSIONES. SEÑOR GOBIERNO PROGRE, MENOS CHIRIBITEO, MENOS ACTOS DE COMUNICACION DE MIRAD QUE LISTO SOY DE MANUAL DE SOCIOLOGIA PARA ENGAÑAR Y MENOS LAS, LES, LIS, LOS Y LUS. SE TRATA DE NUESTRAS PENSIONES, NO DE QUÉ VAÍS A HACER CON NUESTROS DINEROS EN LOS PACTOS TOLEDANOS



Batalla por las pensiones en Francia: tres lecciones para el caso español


Kaosenlared
28.01.2020

Emmanuel Macron sigue adelante con su reforma de las pensiones. Pese a las fuertes protestas en la calle, el gobierno francés presentó este viernes en el consejo de ministros esta contestada medida. El joven presidente se mantiene firme en su voluntad de transformar —o desmantelar— el actual modelo de jubilación francés, que mantiene similitudes significativas con el sistema español.

La presentación de la medida no desveló ninguna gran sorpresa. La conversión de los actuales 42 regímenes en un único sistema «universal» por puntos. El cálculo de la pensión en función de toda la carrera, en lugar de los seis últimos meses en el caso de los funcionarios o los mejores 25 años en el sector privado como sucedía hasta ahora. O la introducción de una «edad de equilibrio» (65 años), que premiará a los que se jubilen más tarde y sancionará a los que se retiren antes, aunque lo hagan a partir de la edad legal (62 años). Son los puntales de una reforma compleja que amenaza con debilitar uno de los sistemas más avanzados del viejo continente.

«Todo el mundo ha entendido una cosa, tendremos que trabajar más tiempo. Al menos hasta los 64 años o incluso más. Es la única cosa sencilla que hemos entendido del proyecto», reaccionó a la presentación de la medida Philippe Martinez, secretario general de la CGT. Junto con Force Ouvrière y Solidaires, esta histórica organización sindical impulsa la ola de protestas que empezó el 5 de diciembre. Entre 1,3 millones (sindicatos) y 249.000 personas (Ministerio del Interior) se manifestaron el viernes en el conjunto del territorio francés. En la sexta huelga general en menos de dos meses, la movilización volvió a crecer, tras haber decaído la semana pasada.

Según un sondeo del instituto Elabe, difundido el miércoles en la cadena BFM TV —poco sospechosa de izquierdismo—, el 61% de la población considera que la reforma debería ser retirada. La amenaza de una fuerte bajada de las futuras pensiones explica este rechazo. La histórica resistencia francesa al neoliberalismo vuelve a expresarse ante una medida inspirada en el dogma de recorte de lo público que predomina entre las élites europeas. Buena parte de las vicisitudes de las pensiones en Francia son las mismas que en España. Analizamos tres cuestiones claves que comparten ambos países.

Recorte del gasto público para afrontar la jubilación 

Tanto Francia como España afrontan el mismo desafío: la retirada de los hijos del baby boom. «Lo que solemos llamar envejecimiento de la población en realidad está sobre todo relacionado con la jubilación de las generación del baby boom, dado que el aumento de la esperanza de vida se ha reducido bastante durante la última década», explica el economista Antonio González, del colectivo Economistas frente a la crisis, una asociación plural que defiende políticas alternativas a los recortes . Aquellos que nacieron entre finales de los cincuenta y los ochenta empezarán a jubilarse a partir de 2022 y esto comportará un aumento significativo del número de pensionistas en proporción con la población activa.

Esta situación resulta ineludible para los sistemas de jubilación. Para afrontarla, sin embargo, numerosos gobiernos europeos apuestan por disminuir el gasto que destinan a las pensiones. Es uno de los aspectos más polémicos de la reforma de Macron: la disminución del actual 14% del PIB al 12,9% de la partida de las pensiones. Teniendo en cuenta que las estimaciones apuntan a un aumento del 25% del número de pensionistas en relación con la población activa, la reducción del gasto público amenaza con una fuerte caída de las futuras jubilaciones. Lo que debilitará el sistema público en Francia, que, como en España, concentra la mayor parte del ahorro para la vejez.

También los precedentes gobiernos españoles adoptaron reformas para recortar el dinero destinado a las pensiones, aunque este representa el 11% del PIB, frente al 14% francés, uno de los niveles más elevados de Europa. Primero, el ejecutivo socialista de Rodríguez Zapatero decidió en 2011 alargar la edad de jubilación de forma progresiva hasta los 67 años en 2027. Dos años más tarde, el gobierno de Rajoy adoptó otra reforma, aún más agresiva. Entonces, las pensiones dejaron de actualizarse de forma automática en función de la inflación y quedaron casi congeladas. Solo aumentaban un 0,25% cada año. También se introdujo un polémico «factor de sostenibilidad», que debería entrar en vigor en 2023. Pero PSOE y Podemos se comprometieron a derogarlo en su acuerdo de gobierno.

La «sostenibilidad», azote del nivel de vida de los pensionistas

Este polémico «factor de sostenibilidad» establece un mecanismo automático, que se revisará cada cinco años, que debería determinar el importe de las pensiones en función de la esperanza de vida. Una medida similar contempla el gobierno francés a través de la creación de una «regla de oro». A partir de 2025 el sistema de jubilación francés se regirá por esta norma que le obligará a mantener siempre el equilibrio financiero, independientemente de la coyuntura económica o de las exigencias demográficas.

Con la reforma, el nuevo modelo francés por puntos dejará de ser un sistema con prestaciones definidas por convertirse en uno con cotizaciones definidas. Es decir, la ley garantizará a las empresas que las cotizaciones sociales se mantengan estables en el 28% —el mismo nivel que en España—. Pero, en cambio, el valor de las futuras pensiones quedará en el aire y dependerá del valor que le den al punto el gobierno y las instancias compartidas entre patronal y sindicatos. Lo que significa que en caso de crisis las jubilaciones podrían sufrir duros recortes.

De hecho, la propuesta de Macron mantiene similitudes con el sistema de cuentas nocionales sueco. Elogiado en la prensa del establishment, el modelo adoptado a principios de los noventa en Suecia, en plena crisis económica, ha degradado las condiciones de vida de los pensionistas. Así lo refleja el 14,6% de jubilados en riesgo de pobreza en este país escandinavo frente al 8,3% en Francia, según datos de la oficina europea de estadística (Eurostat). No obstante, el gobierno francés se inspira en el sistema sueco en el que las pensiones se determinan en función de los puntos acumulados a lo largo de la carrera, la edad de jubilación, la esperanza de vida y la coyuntura económica.

«Si en el caso de España se adoptara un modelo como el sueco, esto comportaría una disminución de las pensiones de más del 30%«, advierte González. Otros países como Alemania, Polonia o Italia también apostaron en las últimas décadas por sistemas por puntos, con cotizaciones definidas. Y desde entonces aumentó el número de pensionistas pobres. En cambio, los sistemas con prestaciones definidas, como el francés o el español, cuentan con la ventaja que ofrecen tasas de sustitución —la relación entre el último salario y la pensión— elevadas. En el caso español, es del 83% para un trabajador con el salario medio, y del 73% en el francés.

Retrasar la edad de jubilación pese al paro de los mayores

Es el otro mecanismo estrella de Macron para recortar el gasto en pensiones: alargar la edad de jubilación. El joven dirigente se ha sacado de la chistera la introducción de una «edad de equilibrio» para retrasar la edad de jubilación más allá de los actuales 62 años, sin incumplir su promesa electoral de que no modificaría la edad legal.

Esta «edad de equilibrio» se establecerá en 65 años a partir de 2037 y se ampliará a los 66 años para los nacidos en los ochenta y 67 para la generación de los noventa. Con esta medida, se sancionará con un 5% menos de pensión por cada año que se jubilen antes de la edad fijada, y se premiará con un 5% más a los que lo hagan más tarde. También se contemplaba establecer esta “edad de equilibrio” a los 64 años a partir de 2027, pero esta decisión se suspendió “de forma provisional” a la espera que sindicatos y patronal propongan alguna medida alternativa para ahorrar 12.000 millones de euros.

En cambio, la actual edad de jubilación en España es de 65 años y se irá alargando progresivamente hasta los 67 en 2027. Lo que refleja que los franceses pueden jubilarse antes que los españoles. Pero con el matiz importante que el periodo de cotización para obtener una pensión completa en Francia es de 42 años, bastante más largo que los 36 años y nueve meses de España. Aquellos franceses que no lo alcanzan deben esperarse hasta los 67 años para retirarse con una pensión completa.

«No podemos retrasar la edad de jubilación y al mismo tiempo permitir que las empresas sigan despidiendo a la gente mayor» afirma Antonio González.

Tanto en Francia como en España el retraso de la edad de jubilación suscita polémica por el elevado paro entre los mayores. Las personas sin trabajo de más de 50 años representan el 37,8% del total de los parados franceses. Muchas de ellas son las que tienen más dificultades para encontrar un nuevo empleo. En el caso español, los parados de más de 45 años son el 38,8% de los desempleados, mientras que hace quince años este colectivo suponía el 20%.

«Es una práctica habitual en las empresas despedir a los trabajadores de más de 60 años para ahorrar sus costes salariales», reconoce González. «Pero no podemos retrasar la edad de jubilación y al mismo tiempo permitir que las empresas sigan despidiendo a la gente mayor. Tenemos que pedirles una mayor responsabilidad», añade.

«Mientras no hayamos arreglado el problema del paro en nuestro país, me parece bastante hipócrita retrasar la edad legal (de jubilación). Cuando actualmente uno tiene pocos estudios, vive en una región desindustrializada y ha tenido una carrera precaria, le deseo buena suerte para llegar a los 62 años con un empleo», reconocía el mismo Macron en abril del año pasado. Unas reflexiones lúcidas, pero que parece haber olvidado ahora con su reforma de las pensiones.


QUIENES MAS CONTRIBUYERON Y PAGARON UN MAYOR PRECIO CONTRA EL CAPITALISMO NAZI FUE LA URSS, AUNQUE NO SEA ESTO LO QUE LA CINEMATOGRAFÍA AMERICANA REFLEJA, AL TIEMPO QUE LOS KUKIS Y EMBUSTEROS REACCIONARIOS DE LA HISTORIA QUIEREN NEGAR PARA CAMBIAR LOS PAPELES



«Quien no estuvo allí no puede entender lo que sucedió»: últimos supervivientes de Auschwitz ofrecen sus testimonios 75 años después de su liberación.



El 27 de enero de 1945, el Ejército Rojo de la Unión Soviética liberó el infame campo de exterminio nazi, poniendo fin a uno de los episodios más negros de la historia de la humanidad.

Diario Octubre
enero 28, 2020

Final del formulario
Se cumplieron ayer 75 años del 27 de enero de 1945, fecha en que el Ejército Rojo de la Unión Soviética liberó el mayor complejo de campos de concentración y de exterminio de judíos de la Alemania nazi.
Auschwitz se convirtió desde entonces en el símbolo de una de las mayores atrocidades en la historia humana. En 2005, el 27 de enero fue proclamado por la asamblea General de la ONU como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.
La trágica historia de este execrable lugar comenzó el 20 de mayo en 1940, cuando se finalizó la construcción del campamento en la ciudad polaca de Auschwitz.
75 años después, los últimos supervivientes del campo ofrecen sus testimonios sobre el infierno que tuvieron que sufrir. Como recuerda Malka Zaken, «quien no estuvo allí no puede entender lo que sucedió«.
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«Un infierno»
«No había compasión, ¿sabe? Era un infierno. Un infierno. Los prisioneros que llevaban más tiempo parecían locos, con sus ojos fuera de las órbitas» explica otro de los supervivientes, Shmuel Blumenfeld.
«Vivíamos con la amenaza de que cualquier instante fuera el último«, añade Batcheva Dagan.
Trabajos forzados extremadamente duros iban acompañados de raciones escasas de comida. El hambre era uno de los enemigos contra los que tenían combatir diariamente los reclusos que intentaban luchar por su vida.
«No se puede imaginar el hambre que pasamos en Auschwitz. La sopa era agua con algunas papas pequeñas flotando. Era la única comida«, relata por su parte Saul Oren.
«No dejo de vivir el pasado»
Todos los sobrevivientes coinciden en que su paso por el campo de concentración les marcó profundamente de por vida.
«Casi todas las noches [tengo pesadillas]. Sueño mucho y lo recreo todo», confiesa Menahem Haberman: «75 años después, todavía vivo con eso. Vivo en el presente, pero no dejo de vivir el pasado«.
«No puedes olvidar, nunca lo olvidas. Ese sufrimiento no se puede olvidar», asegura por su parte Zaken.
«Vivir para contar»
Según afirman varios de ellos, lograron sobrevivir esa etapa tan dura porque no se rindieron y «lucharon» por su vida, además de establecerse unos objetivos que posteriormente pudieron cumplir.
«Quería vivir para contar al mundo [lo que ocurría allí]: ese era mi objetivo«, señala Dagan. «Cuando me preguntan: ‘¿quién podía sobrevivir?’, mi respuesta es ‘quienes sabían sufrir’. Los que no podían soportar el sufrimiento se acercaban a la valla electrificada, estiraban la mano y morían».
«Sobreviví porque luché por mi vida, no fue un regalo que me dieron», defiende la anciana.
A muchos, el hecho de haber podido sobrevivir a sus torturadores -aquellos que entonces se veían con derecho de elegir quién podía vivir y quién no- incluso hoy en día les causa una sensación de satisfacción y victoria. 
«Todavía hoy siento que derroté a los peores asesinos, a todos. Yo estoy vivo y ellos se pudren bajo tierra», concluye Haberman su testimonio sobre uno de los episodios más negros de la historia de la humanidad.

lunes, 27 de enero de 2020

POLONIA

POLONIA. Hoy se cumplen 75 años de la liberación de Auschwitz por el ejército soviético

 

El rechazo al papel de Rusia en la liberación de Auschwitz causa ira y a...

PENSIONES. NO SE TRATA DE EFECTOS PARA LA COMUNICACIÓN DE UN LUEGO TE DARÉ, BERNABÉ, QUERIDOS Y QUERIDAS DEL GOBIERNO, SE TRATA DE NUESTRAS PENSIONES QUE NOS LAS QUIEREN ROBAR EN LOS PACTOS TOLEDANOS. ¡NO AL PACTO DE TOLEDO! ESTO DEBERIA SER TRATADO EN LOS CÍRCULOS DE PODEMOS E IZQUIERDA UNIDA, Y DIRIGENTE QUE SE OPONGA A ELLO, DIRIGENTE QUE DEBERÍA SER EXPULSADO INMEDIATAMENTE DE LA ORGANIZACIÓN



Euskal Herria
Preparando la movilización y huelga general del 30-E
 [Imagen: Registro de la convocatoria de la Huelga General por los sindicatos ELA, LAB, Steilas, ESK, Hiru, Etxalde y EHNE / Ecuador Etxea]

Jon Fano y Jospo Barrutia
VIENTO SUR
20.01.2020 

viento sur nos ha pedido que expliquemos cómo se está preparando en el País Vasco Sur la movilización y huelga general del 30-E, el trabajo, las iniciativas y experiencias que estamos conociendo e impulsando; asimismo, los problemas y dificultades a las que nos enfrentamos. Describir todo ello en tres folios es una tarea imposible, por lo que nos remitiremos a describir lo que estamos viviendo de un modo resumido.

Las primeras medidas y promesas del nuevo Gobierno de PSOE y Unidas Podemos, encabezado por Pedro Sánchez, no han conseguido desactivar el ánimo y la voluntad de seguir adelante con la preparación de la movilización general del 30-E.

Más bien al contrario. La subida del 0,9 % a todas las pensiones, incluidas las más bajas y no contributivas ha enfadado a la mayoría de las y los pensionistas. pues no sólo no se recupera nada de lo que perdimos con el 0,25 en los años anteriores al 2018, sino que, por ejemplo, las pensiones más bajas – aun a pesar de ser contributivas – para pensionistas sin cónyuge han tenido una subida de unos 6 euros, quedándose en la miseria de 683,49 euros, cuando además en los tres últimos con una subida acumulada del IPC del 3,8% los precios de la bolsa de la compra, de la electricidad, gas y otros gastos básicos han subido algo más del 7%.
Este enfado no es exclusivo de las y los pensionistas, también de muchos trabajadores pues la subida del Salario Mínimo Interprofesional a 1.200 euros- ahora dicen de 1.150, respetando los criterios de la Carta Social Europea- queda indeterminada, será gradual y a completar durante toda la legislatura, y además subordinada a las recomendaciones del Pacto de Toledo y al Acuerdo de la Mesa de Diálogo Social con empresarios y los sindicatos, previsiblemente sólo CCOO y UGT.

A ello añadir que la derogación de las reformas de pensiones de 2011 y 2013 y las laborales de 2010 y 2012 queda en el aire, cuando sus efectos sobre las pensiones – sobre todo las de las personas jubiladas a partir de la reforma de Zapatero del 2011 que se están deteriorando progresivamente- y las condiciones de empleo y salario hacen que todas cada día sean más precarias.

Todo ello no ha hecho más que convencer a más gente de la importancia de movilizarse y presionar al nuevo gobierno, para que concrete y precise sus promesas y adopte medidas serias y responsables ante las demandas básicas de las y los pensionistas, trabajadores y trabajadoras en activo, jóvenes, mujeres en situación de grave desigualdad y otros sectores populares.

Preparación de la movilización y huelga general en los centros de trabajo

Lo primero a resaltar es que la convocatoria de la huelga fue realizada por la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria. Y dentro de ella no sólo participan ELA y LAB sino también los sindicatos ESK, Steilas, EHNE y Hiru, Etxalde, cuya representación no se puede minusvalorar tanto en la industria, como en centros importantes de la sanidad pública, la enseñanza y educación, o en la agricultura y ganadería, aunque el peso del agro y del conjunto de sector primario en el Producto Interior Bruto en nuestro país es bastante limitado. Añadir también que, aunque no forma parte de la Carta Social, el sindicato CNT apoya la huelga, y también la CGT está por la movilización general.

El estilo de trabajo que se está impulsando en los centros de trabajo es en buena parte el que se ha desarrollado en otras convocatorias de huelga general. Explicaciones en las secciones sindicales de los sindicatos convocantes de la importancia de esta movilización; explicaciones y participación que en no pocas empresas se lleva a cabo en asambleas. Reuniones de los Comités de Empresa, buscando la unidad y consenso, con el compromiso de involucrarse en la movilización y huelga. Recogida amplia de adhesiones de comités, delegados y delegadas que se harán públicas en los próximos días. Carteles y hojas de propaganda, en unos casos unitarias y en otros por cada uno de los sindicatos convocantes. Asimismo, se están realizando caravanas de coches y preparando piquetes informativos para el día de huelga. También se están promoviendo diversas manifestaciones previas al día 30-E, así como participando en charlas en los pueblos, y en los numerosos comités de apoyo a la movilización y huelga en las capitales y muchos pueblos y comarcas.

Movilización y huelga con una dimensión social más amplia y transversal

La preparación y concreción de convocatoria de esta huelga general con algo más de mes y medio de antelación ha posibilitado una socialización y publicitación algo mayor que en otras ocasiones. Y sin duda, el apoyo del movimiento de pensionistas, con la referencialidad social y positiva que en estos momentos tiene; de los colectivos feministas y de mujeres en general; de las y los jóvenes estudiantes y en precario; incluso de un sector significativo de pequeños comerciantes y negocios, sobre todo en los pueblos medianos y pequeños, ha hecho que tome una dimensión social y transversal algo mayor que en anteriores huelgas generales.

La extensión de los comités de huelga, o plataformas de apoyo a la misma, alcanza a numerosos pueblos y a las capitales; y en estas últimas también se han formado en numerosos barrios. En estos comités o plataformas abiertas se reúnen y participan sindicalistas y afiliados/as de los sindicatos, pensionistas, grupos de mujeres y jóvenes, destacándose una presencia significativa de estos últimos.

Las iniciativas que llevan a cabo son múltiples: concentraciones y manifestaciones locales, charlas explicativas, pequeños actos públicos y lúdicos con conciertos - esto sobre todo las y los jóvenes-, repartos de propaganda vistosos, contactos con los pequeños comerciantes y bares de los pueblos...

Las relaciones con los pequeños comerciantes y bares las llevan a cabo primordialmente las y los pensionistas, haciéndoles ver las bajas pensiones que les corresponden como autónomos. Como siempre, las respuestas de estos sectores sociales son dispares, pero llama la atención que una buena parte de ellos, no sólo de cara a la huelga, sino ante las manifestaciones de pueblos o comarcas que se han llevado a cabo en los últimos meses, han colocado - o dejado colocar- en sus escaparates los carteles o hojas anunciadoras de esas movilizaciones. Incluso hay no pocos pueblos, como Sodupe (Bizkaia) de 5.000 habitantes, en que 70 tiendas pequeñas, bares, etc., van a cerrar todo el día el 30-E. Y como ese día es jueves, en que normalmente los bares ofrecen el pintxo-pote (vino o cerveza con una tapa) trasladarán esa oferta a la víspera, el miércoles.

Hay que resaltar también las iniciativas del movimiento feminista, con ruedas de prensa amplias, kalejiras (recorrido entre calles) de las capitales y varios pueblos, poniendo de manifiesto su papel ante esta movilización y huelga y la desigualdad que sufren en las pensiones, empleos y salarios.

Destacar por último el formato de las manifestaciones del mediodía en las cuatro capitales. En todas ellas el movimiento de pensionistas irá con sus propios cortejos, de tal manera que sea garantizada y visualizada su autonomía, posibilitando así que su unidad y pluralidad permita su acomodo y participación a toda persona pensionista. Pero ello no implica que no participemos en la misma manifestación con todos los sindicatos que convocan la huelga y los diversos sectores o colectivos que la apoyan. Convergeremos todo el mundo, y los actos centrales al término de las manifestaciones lo haremos conjuntamente, con discursos específicos, pero con la misma base reivindicativa que nos une a todas y todos.

En algunas capitales, antes de converger en el curso de las manifestaciones, los sindicatos y otros colectivos sociales organizarán columnas que partirán desde tres o cuatro puntos de la capital, ocupando así buena parte de las arterias principales de la ciudad.

Expandir y comprometer a los Ayuntamientos y otras corporaciones locales en la defensa de nuestras reivindicaciones

Un trabajo importante que se ha desarrollado en los últimos meses por el movimiento de pensionistas ha sido el de presentar mociones en los Ayuntamientos de las capitales y en más de un centenar de pueblos de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa. Mociones en las que se planteaba. que defendieran y asumieran nuestras reivindicaciones y que apoyaran nuestras movilizaciones. En unos 70 pueblos han sido votadas a favor por el pleno del ayuntamiento, aunque también hay que resaltar, por desgracia, que en alguna capital - por ejemplo, Bilbao- y en varios pueblos grandes, han sido rechazadas o no admitidas a trámite principalmente por el PNV y el PSE-EE, con la colaboración, claro está, del PP allí donde este tiene presencia institucional. De las cuatro capitales, hasta el momento, sólo en el Ayuntamiento de la capital alavesa (Gasteiz-Vitoria) ha sido aprobada la moción con el apoyo de EH Bildu y Elkarrekin Podemos y la abstención del PNV, PSE-EE y PP.

El apoyo y solidaridad de sindicalistas y plataformas de pensionistas del resto de los pueblos del Estado (e internacional) eleva el ánimo y las ganas de llevar adelante esta movilización

Son innumerables las muestras de apoyo y solidaridad que estamos recibiendo de sindicatos - algunos de ellos importantes- y plataformas de pensionistas del resto de los pueblos del estado. Antes de la carta enviada por el movimiento de pensionistas vasco, en euskera, catalán, gallego y castellano a numerosos sindicatos y colectivos de pensionistas del resto de los pueblos del estado, nos habían llegado ya múltiples comunicados de apoyo, no sólo mostrando solidaridad sino su compromiso de realizar concentraciones, manifestaciones y otras iniciativas en las capitales y ciudades importantes de sus comunidades (Galicia -movilización en las 7 capitales-, Asturias, Aragón, Cataluña, Valencia, Baleares, Granada, Sanlucar de Barrameda…), el mismo día 30. Sería un poco largo describir todas esas muestras de apoyo, solamente señalaremos que hasta en Madrid, la Coordinadora de Pensionistas de la capital del Estado, junto a otros colectivos ha convocado para el 30-E una concentración y manifestación en la Puerta del Sol, a las 7 de la tarde. También hemos recibido muestras de solidaridad de sindicatos de Uruguay, Nicaragua…

Esto no sólo es importante para nosotras y nosotros de cara a la movilización del 30-E, sino para que en el resto de los pueblos del Estado también se movilicen en defensa de unos intereses que nos son comunes: la consecución de unas pensiones públicas y dignas, unas condiciones laborales que acaben con la precariedad y posibiliten unos empleos de calidad y salarios de dignidad, así como la garantía de unos derechos sociales que cada día tenemos más recortados o mermados.

Las dificultades y problemas a los que estamos haciendo frente - y que se van multiplicar hasta el 30-E- son muy grandes

La ofensiva mediática a la que estamos asistiendo no tiene nombre. Ofensiva que se apoya en los grandes poderes económicos y empresariales, en el gobierno de la Comunidad Autónoma Vasca, presidido por el Sr. Urkullu del PNV, y por algunos partidos políticos, las direcciones de los sindicatos CCOO y UGT y algunas plataformas menores de jubilados/as y pensionistas que participaron pero que ya participan muy poco - o nada- del movimiento de pensionistas vasco; es decir de las concentraciones ininterrumpidas y de las manifestaciones que estamos llevando a cabo.

Mientras que la Lehendakari del Gobierno de Nafarroa, la Sra. Chivite acepta reunirse con una representación de la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria -convocante de la huelga general del 30-E- solicitada por los secretarios generales de ELA y LAB, el lehendakari Urkullu con su prepotencia y sectarismo se niega a recibirles.

Su crítica de que esa huelga general no tiene justificación ni sentido “porque se hace daño a la economía y que lo que se reclama depende fundamentalmente del Gobierno central” pone a las claras que sólo defiende los intereses financieros, al empresariado y a las élites, eludiendo todas sus responsabilidades ante las y los pensionistas- que componemos el 25% de la población- las y los trabajadores y el conjunto de los sectores populares.

Pero esto siempre lo ha hecho así el PNV, por boca de Urkullu, Egibar, Erkoreka... ante cualquier huelga general, sectorial o de empresa sea privada o pública. El que lo haga también el PP y casi siempre también el PSE-EE tampoco nos extraña. Pero el que el secretario general de Elkarrekin Podemos declare que él no va a hacer huelga y que “da libertad” para que sus militantes e inscritos decidan qué hacer, es de preocupar; tanto más cuando además del apoyo señalado en Gasteiz-Vitoria, militantes de Elkarrekin Podemos y de la plataforma de pensionistas (COESPE) que controla participan activamente en la preparación de la huelga general.

Del mismo modo es preocupante que las direcciones de los sindicatos CCOO y UGT mantengan también su rechazo y no apoyo a la movilización y huelga general del 30-E, con argumentos y no pocas mentiras de difícil calificación.

Aun así, tenemos la confianza de que la huelga y los paros de ese día van a ser muy importantes y que, sobre todo, las movilizaciones y manifestaciones en la calle, a las doce del mediodía en las cuatro capitales y a la tarde en los pueblos y comarcas van a ser masivas. Y quienes andamos por muchos pueblos dando charlas y realizando encuentros con pensionistas y otros sectores, percibimos un buen ánimo y que no poca gente de base de CCOO, UGT, van a participar en la movilización y huelga general del día 30-E.

18/01/2020

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