sábado, 22 de junio de 2019

ELCRIMINAL GUAIDO YA NO VALE NI PARA ROBAR A MANOS LLENAS PARA SUS AMOS. VIVIRÁ CON LO ROBADO EN TENERIFE CON SU PADRE? LO CIERTO ES QUE EL GOBIERNO ESPAÑOL (gobiernillo titiritón) AL IGUAL QUE LA JEFATURA DEL PP (vividora acostumbradamente en plan B, martillazo más martillazo menos), HAN APOYADO Y APOYAN A ES ESTE CRIMINAL DE CAPA CAÍDA, QUE NO VALE NI PARA ROBAR A DABUTE, Y AL QUE SANTIAGO ABASCAL, AY, MI SANTIAGO (terrorista él, con pistola en el sobaco, por ser el terror del emigrante cristiano pobre, porque también hay emigrantes cristiano pobres y sin papeles) DE VOX, QUE NO HA HECHO NI LA MILI, QUE NO HA JURADO NI LA BANDERA DICIENDO: QUE YO ME PINCHO O PINCHARE, OIGA, POR ESTAS LO JURO, Y SI NO, EN BAJANDO DIOS DEMANDOSELO AL PRIMERO QUE PILLE, MÁS NO A MÍ. SALGA, PUES, SANGRE DESPUES DEL PINCHE O PINCHARE, PERO COMEDIDAMENE Y SI EXAGERAR, Y SI DE SU GUSTO FUERA, POR MÍ, LLEGUE HASTA ANTEQUERA. PUES ESTE PÁJARO, Y ANTES QUE TAL, SUBDITO, ADIPTO SIEMPRE A LA PAGA MAGRA Y SEGURA, QUE NI A RECLUTA EN LA ESCALA MILITAR LLEGA, QUERIA MANDAR SOLDADOS DEL EJERCITO DE ESPAÑA A QUE FUERAN MATANDO VENEZOLANOS PARA QUE EL GUAIDÓ DA LE QUE TE PEGO. Y SON ESTOS GUATIPEDIS LOS MISMO QUE NOS ENGAÑAN A A LOS TRABAJADORES Y ROBAN AL ESTADO ESPAÑOL (me parece que´sto ma´quedao niquelaoclavao. Me parece a mí, pero no me hagan caso...)


La estocada final a Juan Guaidó

Tercerainformación

21/06/2019


Juan Guaidó y Leopoldo López están juntos desacreditados por la trama de corrupción sobre la «ayuda humanitaria» en Cúcuta. Foto: RTVE 


El plan parecía limpio y rápido de ejecutarse en el papel, sobre todo con el avance del bloqueo vía sanciones de la Casa Blanca, una suerte de preámbulo turbulento en el sector económico-social de Venezuela que daba pie a un nuevo escenario de desestabilización para provocar, al fin, un cambio de régimen.

La agenda de John Bolton se impuso, sobre todo en las formas, con la amenaza militar y la incorporación de las compañías energéticas estadounidenses en los negocios venezolanos como cartas primarias. Esto se conseguiría con la construcción de un «líder local», cercano al aparato del establishment de Washington, dando forma a un «gobierno en la sombra»: por ello la necesidad de poner a Voluntad Popular (VP) de frente en la lucha contra el gobierno de Nicolás Maduro, incluso con su principal líder, preparado en Harvard, encarcelado.


Para infortunio de la Casa Blanca, el «cese de la usurpación» con Juan Guaidó de protagonista expiró en apenas seis meses, con el reportaje de PanAm Post sobre la trama de corrupción como una estocada sensible a la credibilidad política del diputado perteneciente a VP, y que se lleva consigo a Leopoldo López por complicidad.


Washington y Miami inflaron diplomática y mediáticamente a Guaidó y ellos mismos se encargaron, vía Colombia, de desinflarlo. Una trama de intereses en los Estados Unidos decidió que no proseguía, con la agenda electoral sonando tanto en ese país como en Venezuela.


Golpe interno en la oposición


Lo que sería una agenda de golpe trazada entre varios factores antichavistas terminó siendo cooptada por el equipo de Juan Guaidó, apoyado fuertemente por el gobierno estadounidense, con el desplazamiento de la dirigencia de Acción Democrática, Un Nuevo Tiempo y Primero Justicia (PJ) de las decisiones a tomar en el terreno.


Con la filtración de PanAm Post no sólo descubrimos lo que sabíamos de facto a través de varias denuncias por medios colombianos y por lógica escuálida, sino que también dio cuenta de la profunda división que existe en la dirigencia antichavista por las agendas personales de sus miembros.


El desplazamiento de PJ y VP de los fondos y recursos de la «ayuda humanitaria» para construir un red propia de malversación a beneficio del círculo íntimo de Guaidó y López sólo puede significar un golpe interno a la oposición.


Toda la estafa en torno a la cifra de soldados desertores de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y los medios de manutención tenía la intención de crear un fondo propio a través de los recursos provenientes de Caracas, en donde también se presentó la actitud derrochadora de Rossana Barrera y Kevin Rojas. La «defensa a ultranza» de Guaidó y López a sus «emisarios» sólo puede inferir que ellos también se lucraban de la situación, que la corrupción dada no era un caso aislado.


Tal comportamiento no es una sorpresa para los avisados de quiénes son realmente los dirigentes del antichavismo local e internacional. No en balde, como parte del plan también estaba el secuestro y la repartición de Citgo, filial de PDVSA en los Estados Unidos. Las pruebas son claras en ese sentido.


Sin embargo, tal desplazamiento a beneficio de un pequeño grupo de la oposición es sólo una ventana más de cómo se han repartido los recursos estadounidenses y engañado entre ellos en las últimas dos décadas.


Pompeo y los 40 presidentes


Pero no nos engañemos: lo que avalaron Guaidó y López desde sus influyentes posiciones lo hicieron con anterioridad los demás dirigentes que hoy piden un lugar como protagonistas.

Ahí están María Corina Machado y Antonio Ledezma, que son contrarios a los diálogos en Noruega y, por ende, de cualquier construcción política para dirimir las actuales tensiones a lo interno de Venezuela.


Esa situación se refleja en los 40 aspirantes a presidente que refirió el secretario de Estado Mike Pompeo, hablando de la imposibilidad de unirse en un plan sólido para vencer al chavismo.


Cada paso que da la oposición en los últimos tiempos no hace sino desarticularla y fortalecer la posición de Nicolás Maduro. El desinfle de Guaidó también tiene que ver con ese golpe que recibió en simultáneo de todos aquellos que no quieren volver a la rueda política, con decisiones constitucionales de por medio.


Desde este punto de vista, con el paso del tiempo, el antichavismo muestra cada vez más su verdadero rostro. Y con ello, el fracaso como divisa.


Nuevo golpe a la oposición


Avendaño asegura que la inteligencia colombiana le dio la información. De ser cierto, podemos inferir que un sector de ese aparato, tal vez autorizado por el presidente Iván Duque, pretende beneficiar a personalidades más afines con el actual gobierno colombiano.


En ese escenario entra María Corina Machado y la extrema derecha venezolana que impugna a Guaidó por sentarse a negociar con el gobierno y pide la activación de una guerra multidimensional, que de hecho ya está en curso desde hace años.


Si se conectan los hilos que unen a PanAm Post con las fuentes que usa para dar un estacazo mediático a los de VP, más el espaldarazo de Luis Almagro a una investigación a profundidad con lo sucedido, todo converge en que se está demandando un cambio desde Estados Unidos en el liderazgo opositor.


El desgaste de Guaidó como la figura salvadora del antichavismo ya presenta caducidad en los tiempos presentes. Incluso el mismo Trump, según filtró la muy reaccionaria ABC de España, habría «pasado la página con Venezuela»: el cese de la usurpación más bien se refiere, ahora, al mismo presidente de la Asamblea Nacional, el frontman de turno.


La oleada de filtraciones, de esta manera, sólo confirma que el plan Guaidó está en su fase «autodestructiva», pues quienes lo inflaron son los mismos que en este momento están produciendo su debacle.


¿Qué queda para alguien que pretendía granjearse una buena cantidad de dinero del Fondo Monetario Internacional y el apoyo de la FANB en una situación como ésta? Parece que es el cierre de telón para un personaje «desdichado», como lo describe Daniel McAdams, el director ejecutivo de la Fundación Ron Paul.


El desplazamiento ahora es de un orden mucho mayor, en el que sale Guaidó con su improvisada agenda, y de la que el gobierno colombiano recela según lo expuesto por Avendaño. El golpe a Guaidó fue orquestado en Bogotá. Y más cerca de las simpatías del uribismo, por afinidad ideológica y enfoque mafioso, está la Machado.




Iván Duque y Maria Corina Machado. Foto Mision Verdad


Caída de un gobierno 2.0


El de Guaidó fue el primer gobierno creado en redes sociales, bajo una operación de márketing político vendido como producto publicitario, que se instaló con el aval de Washington.


Ante la imposibilidad de repetir un 2002 con la correlación de fuerzas a lo interno del poder en Venezuela, Estados Unidos dio fuerza a un «interinato» que nunca fue, que legisló, ordenó y gerenció siempre desde la Web y no en el terreno de lo real. Eso no detuvo que robaran los activos de Citgo, pero tal hecho dependió más de la fuerza estadounidense que de la voluntad de la oposición en el parlamento nacional.


En todo caso, el principal responsable del descalabro en torno al «cese de la usurpación» en la Casa Blanca es John Bolton, quien se ha visto cada vez más ridiculizado por parte del propio Trump. En las negociaciones de su gobierno con el de Corea del Norte, el magnate presidente desautoriza todo tremendismo proveniente de su Asesor de Seguridad Nacional.

De igual manera lo hace con Irán. Asimismo con Venezuela.


Esto se hace evidente con las diferentes filtraciones (vaya el papel que han jugado últimamente) habidas con relación a las divergencias en forma (mas no en fondo) en política exterior entre Bolton y Pompeo. El último, de hecho, refleja mucho mejor la posición negociadora de Trump que las amenazas militares del bigotón guerrerista.


A fin de cuentas, fue el mismo Bolton quien aseguró a su presidente que Maduro caía más pronto que tarde con un «gobierno 2.0». No fue así, ni tampoco lo será. Como soplan los vientos, también cambia la agenda de los jefes de Washington y Miami ante el descalabro de la operación Guaidó.


Fueron ellos mismos quienes cavaron la tumba de su peón en favor de una nueva ruta para manejar la «situación venezolana». Para mejor o peor, eso está por verse en las próximas semanas.

*++


QUÉ PERSONAL, PERSONALA, ASIMILADO O ASIMILADA, DEL GOBIERNO PROPICIA, FOMENTA, PERMITE Y SILENCIA EL ROBO A LOS ESPAÑOLES (Y AHORA NO ME REFIERO AL DINERO DE LAS PENSIONES A TRAVÉS DEL PACTO DE TOLEDO...¡COÑO, DÓNDE ESTÁ...? SI ANTES ESTABA)



¿Quién está detrás de la demanda millonaria a España por las renovables?

Rebelión
Público.es
22.06.2019

La Carta de la Energía está siendo el instrumento por el que el Estado Español está siendo demandado por los recortes en los programas de ayudas las renovables hecho por el gobierno del PP. Según un informe de Corporate Europe Observatory y el Transnational Institute, en el 88% por ciento de las demandas presentadas no es una empresa de energía renovable sino un fondo de inversión, a menudo vinculado con el sector del carbón, del gas o del petróleo. Además muchos de estos fondos están radicados en espacios de baja fiscalidad como Luxemburgo.

El 31 de mayo el Estado español fue condenado a pagar 41,8 millones de euros a la sociedad radicada en Luxemburgo 9REN Holding tras perder el arbitraje de inversiones interpuesto ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI). A esta suma se añaden casi seis millones de euros en costes del procedimiento y gastos del tribunal más los intereses generados desde junio de 2014.

Desde 2011, España se ha visto afectada por 45 demandas al amparo del Tratado sobre la Carta de la Energía, debido a los recortes en las ayudas a las energías renovables que se iniciaron en medio de una dura crisis financiera y que acabaron con los precios bonificados para la electricidad generada de manera renovable. Esto afectó a personas corrientes, a cooperativas de energía renovable y a pequeñas y medianas empresas, pero son los fondos de inversión quiénes se han beneficiado del arbitraje de inversiones lo cual revela uno de los defectos más graves del Tratado. El Tratado sobre la Carta de la Energía es un acuerdo internacional firmado en 1994 sobre el sector energético y que incluye a casi 50 países de Europa occidental y del este, Asia Central, y Japón. El acuerdo se compone de un amplio número de reglas, incluyendo aquellas sobre la circulación energética y el comercio. Sin embargo, las provisiones relacionadas a la protección de las inversiones extranjeras en materia energética son la piedra angular del mismo.

El Tratado contiene el polémico mecanismo de resolución de controversias entre inversor-Estado (ISDS por sus siglas en inglés) según el cual los inversores pueden demandar a los Estados por cambios legislativos o regulatorios que afecten a los beneficios de sus inversiones. Esto, además de suponer un coste enorme para las arcas del Estado, compromete la necesaria transición ecológica, al posibilitar a las multinacionales que se lucran de los combustibles fósiles demandar al Estado en el caso de que éste legisle con el objetivo de hacer disminuir o desaparecer su consumo.

A día de hoy, España es el país del mundo más demandado invocando el Tratado sobre la Carta de la Energía. De los 45 casos, ocho –teniendo en cuenta la nueva condena– ya han sido resueltos a favor del inversor, por los cuales España ha sido condenada a pagar la cantidad aproximada de 729 millones de euros. Sin duda, nuevas sentencias surgirán en lo que queda de año.

¿Quién está demandando? 
 
Según un informe de Corporate Europe Observatory y el Transnational Institute, en el 88% por ciento de las demandas presentadas contra España por los recortes en los programas de ayuda a la energía renovable, no es una empresa de energía renovable sino un fondo de inversión, a menudo vinculado con el sector del carbón, del gas o del petróleo. Por otro lado, dado que la definición de “inversor” o “inversión” que establece el Tratado es tan amplia, los Estados pueden ser demandados por inversores de todo el mundo. Esto propicia a que el TCE sea objeto de abuso por parte de sociedades pantalla, que por lo general sólo existen sobre el papel y se suelen usar para la evasión de impuestos.

9REN Holding fue creada por el fondo de capital riesgo estadounidense First Reserve tras la compra en 2008 de Gamesa Solar, la filial de Gamesa especializada en parques fotovoltaicos. Bajo esta sociedad, domiciliada en Luxemburgo probablemente por motivos fiscales, 9REN aglutina diversos negocios de generación y venta de energía solar en España e Italia (estos últimos fueron traspasados exitosamente en 2016). El modelo se benefició de la recepción de los subsidios que habían entonces del Estado para construir y explotar instalaciones de energía renovable.

First Reserve es una de las principales gestoras de fondos del mundo especializada en el sector de la energía, con más de 35 años de experiencia y 32.000 millones de dólares invertidos. Entre las inversiones que ha realizado, se encuentran compañías de alto riesgo como Abengoa. El Tratado sobre la Carta de la Energía está siendo cada vez más utilizado por inversores financieros o sociedades de cartera.

Los argumentos de desamparo legal de este tipo de compañías son más que cuestionables. Con este perfil inversor, es indudable que First Reserve debería realizar durante la ejecución de sus numerosas inversiones un riguroso análisis para asegurar que cumple con sus obligaciones en materia de debida diligencia.

9REN Holding inicia sus operaciones en España en 2008, cuando ya estábamos en plena crisis económica y se empezaban a introducir algunos cambios en los programa de ayuda a las energías renovables. Resulta sorprendente que incluso dos años más tarde, tras anunciar el Gobierno en 2010 planes para recortar la retribución a las renovables, en diciembre de 2011, First Reserve decidiera incrementar su exposición al sector con una nueva inversión. En esta ocasión, fueron 150 millones de dólares invertidos de la mano de la promotora española Renovalia, creando Renovalia Reserve para desarrollar y explotar conjuntamente parques eólicos.

Pese al impacto mediático de la condena a su favor en el caso 9Ren por el recorte a las renovables, la mayoría de las inversiones de First Reserve se dirigen a compañías productoras de combustibles fósiles. Entre sus empresas participadas en cartera se encuentran desde extractoras de petróleo y gas hasta constructoras de oleoductos. No obstante, en el apartado de su web sobre sus criterios en materia medioambiental, social y gobernanza (ESG por sus siglas en inglés), la compañía dice buscar la protección del medio ambiente colaborando en programas con el Departamento de Energía de EE UU para “la implantación de las mejores prácticas en la producción de gas de esquisto”.

Salirse del Tratado sobre la Carta de la Energía 
 
La campaña ‘Derechos para las personas, obligaciones para las multinacionales’, de la que forma parte Ecologistas en Acción, pide al gobierno de España salirse del Tratado sobre la Carta de la Energía para evitar nuevas demandas de arbitraje internacional y garantizar la soberanía de los gobiernos nacionales y autonómicos en su capacidad de legislar a favor de un marco regulatorio que favorezca las energías limpias.

Según el Artículo 37 Ley 25/2014, de 27 de noviembre, de Tratados y otros Acuerdos Internacionales y el Artículo 94.1 de la Constitución española, salirse de un tratado internacional como el TCE requiere de la autorización de las Cortes. Una vez aprobada la salida por las Cortes, el Estado español deberá remitir una carta al depositario, el gobierno de Portugal, manifestando su denuncia del tratado, tal y como se recoge en el Artículo 47 de este. Es decir, recuperar nuestra soberanía legislativa y regulatoria en materia energética, combatir el cambio climático con una urgente transición energética y ahorrarnos el coste de futuras demandas millonarias requiere principalmente de voluntad política.

Notas
José Ariza de la Cruz es portavoz de Ecologistas en Acción y Lucía Bárcena es investigadora en Transnational Institute.

 
*++

jueves, 20 de junio de 2019

(PP) EMPIEZA POR p Y TERMINA POR p (Menos chorizo que termina en cuerda); CONSIGUEN DOS MARTILLOS Y SE LÍAN A MARTILLAZOS CON LOS PPDISCOS DEL PC, Y AHORA VA EL RAJOY Y ECHA A DECIRLE EN CLAVE b AL INTERFECTO: TRANQUI, TRONCO, QUE LO QUE HA HECHO EL PP LO ENRREJARÁ LA JUSTICIA. OBSERVO PARA EL QUE HAYA PODIDO LLEGAR TARDE, EMPIEZA POR P, LUEGO VA O TRA P Y NO SE SABE EN QUÉ ACABARÁ LA COSA


tercerainformación

*++

COMO LOS TONTITOS NO NOS ORGANICEMOS POR NUESTRA CUENTA, LA IZQUIERDA RESURGIRÁ CUANDO MI CABALLO DE CAÑAS RELINCHE (OPORTUNIDAD PERDIDA, PERDIDÍSIMA, LOS CÍRCULOS DE PODEMOS, Y POR AHÍ HAY QUE EMPEZAR)


 Entrevista al geógrafo marxista David Harvey

"Veremos un resurgimiento de la izquierda, pero tiene que buscar una nueva voz"

Rebelión
El diario
20.06.2019


- "Tenemos que quitarnos el capitalismo de nuestras cabezas", asegura uno de los científicos sociales de referencia para los movimientos de izquierdas 

- Harvey piensa que algunas mujeres y ecologistas se benefician del neoliberalismo, aunque "las problemáticas principales están fuera de la dinámica capitalista" 

- "No me emociona demasiado la idea de una Catalunya independiente, creo que no va a suceder y no creo que la Unión Europea lo vaya a aceptar", opina. 


David Harvey en su despacho de la City University of New York (CUNY) ABEL ALBET
 
David Harvey (Gillingham, 1935) es un geógrafo marxista de origen británico que trabaja como profesor en la City University of New York (CUNY) y que se ha convertido en uno de los científicos sociales de referencia para muchos movimientos de izquierdas. Estos días visita Barcelona para presentar su nuevo libro La lógica geográfica del capitalismo (Icaria Editorial), una obra biográfica en la que se ofrece un repaso histórico de la trayectoria del autor, una entrevista realizada en 2015, nuevos textos traducidos al castellano y un capítulo inédito. 

Usted se define como anticapitalista antes que socialista, comunista, anarquista o populista. ¿Por qué? 

El capital tiene mucha influencia sobre muchos aspectos de la vida diaria. No es solo la economía. Es la cultura, la forma de pensar o las estructuras de conocimiento. Conceptos como el comunismo o el socialismo suelen estar muy asociados con una concepción del mundo muy rígida. Las relaciones sociales entre las personas deben ser transformadas, pero esto requerirá muchas transformaciones mentales. Por eso pienso que tenemos que quitarnos el capitalismo de nuestras cabezas, así como de las calles y de la vida. 

¿Y el anticapitalismo es un término que engloba más aspectos que conceptos como el socialismo o el comunismo? 

Sí. Creo que no estamos en una posición como para describir ahora una alternativa al capitalismo y quiero escapar de la caja que es el comunismo, el socialismo o el anarquismo. 

Después de un periodo de silencio, parece que en los últimos años ha habido un interés creciente por el comunismo. Aquí en España, por ejemplo, en 2017 Alberto Garzón publicó Por qué soy comunista. ¿Cómo se materializa el comunismo hoy? 

No lo sé. Tampoco sé qué piensa Garzón sobre el comunismo. De lo que estoy seguro es de que los niveles de desigualdad actuales son inaceptables. No creo en una absoluta igualdad, creo que ciertas desigualdades son interesantes, pero ciertamente las desigualdades de ingresos están revirtiendo muchas de las cosas que deberíamos poder alcanzar. 

Una de las cosas en las que pienso más al final del día es en la calidad de las relaciones sociales entre las personas. Uno de los efectos de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos ha sido la degradación de las relaciones entre grupos de inmigrantes o entre grupos con diferentes orientaciones sexuales. La transformación de estas relaciones sociales está yendo en una dirección muy negativa. 

¿El comunismo ha evolucionado desde la caída del muro de Berlín en 1989 o la disolución de la Unión Soviética en 1991? 

El comunismo es crítico, obviamente ha evolucionado desde 1989 y creo que, de alguna forma, el colapso de la Unión Soviética y todo lo que ello supuso permitió la reevaluación de lo que debía ser el proyecto comunista. Tenemos un gobierno en China que se llama a sí mismo comunista. Mucha gente no se lo toma en serio, pero deberían hacerlo. Lo que deben hacer o hacia dónde tienen que ir es una gran pregunta para mí. 

¿Cree que es una sociedad comunista? 

No, no es una sociedad comunista, pero ideológicamente ellos han reivindicado que para el año 2050 serán una sociedad plenamente socialista. Yo me tomo muy en serio esa proclamación, a pesar de algunas medidas que han adoptado, como el intercambio mercantil capitalista. Hay problemas de desigualdad social y de degradación ambiental, pero todos los países los tienen. Ellos han dicho que serán plenamente socialistas para el año 2050 y esto significa combatir el problema medioambiental y la desigualdad social. 

Una de las cosas que sabemos de China es que cuando dicen que van a hacer algo lo hacen y lo hacen muy rápido, no son demócratas para nada, pero no hay que subestimar las posibilidades que tiene China. Trump está organizando una política antichina ahora mismo y es un profundo error por parte de los Estados Unidos, porque está empujando a China a ser más autónoma. 

Dos de las corrientes de pensamiento más recientes son el feminismo y el ecologismo. ¿Cómo coexisten estos dos movimientos con el sistema económico actual? 

Una de las cosas interesantes de estos dos movimientos es que el neoliberalismo ha puesto desde 1970 un gran énfasis en el emprendimiento y ha abierto la posibilidad a que el feminismo use esta ideología para crear lo que podríamos llamar un feminismo corporativo. Ese es el feminismo de Hillary Clinton, un tipo de emprendimiento satisfactorio en el que, por supuesto, hay la posibilidad de que las mujeres ocupen posiciones importantes en el mundo académico, por ejemplo. Lo mismo podría ocurrir con el multiculturalismo y la orientación sexual. 

El neoliberalismo puede ser visto como una apertura que permite un progreso en los derechos del colectivo LGTBI y de las mujeres. De todos modos, creo que muchas feministas se están dando cuenta de que el neoliberalismo no es la solución sino que es su enemigo prioritario. Hay una transformación en algunas pensadoras feministas que dicen que no pueden lograr sus objetivos desde el neoliberalismo y que hay que moverse hacia unas posiciones anticapitalistas. Lo mismo se puede decir del movimiento ecologista. 

Entonces, ¿es compatible defender el capitalismo a la vez que el feminismo y el ecologismo? 

Si defiendes el sistema económico actual te encontrarás defendiendo un tipo de feminismo que se basa en incorporar más mujeres en empresas, pero el problema ahora mismo son las condiciones salariales de las mujeres trabajadoras, que están viviendo en unas condiciones muy difíciles. Ellas son las que están sufriendo las políticas neoliberales. Mientras que una mujer de clase media se puede beneficiar del neoliberalismo, muchas de las trabajadoras están sufriendo mucho bajo las políticas de austeridad. Algunas mujeres y ecologistas se benefician del neoliberalismo, pero las problemáticas principales están fuera de la dinámica capitalista. 

¿Usted cree que en los próximos años el capitalismo evolucionará y defenderá el ecologismo, en aras de generar un beneficio económico de ello, o se mantendrá en el mismo punto en el que está ahora? 

El ecologismo forma parte de un gran negocio, hay sectores del mercado que están tratando de lidiar con el cambio climático. No digo que el capitalismo no haya prestado atención a las cuestiones medioambientales, lo que cuestiono es el límite del beneficio capitalista. La industrialización de la agricultura, por ejemplo, ha creado un serio efecto secundario. Estos son problemas que llevan al límite la capacidad del sistema económico capitalista. 

¿Las problemáticas que van más allá de lo material invisibilizan la lucha de clases? 

Hay una tendencia que consiste en evitar la cuestión de clase, particularmente desde la caída de la Unión Soviética había una tendencia que decía que Marx y el conflicto de clases sociales estaban muertos. Si preguntamos ahora mismo cuáles son los agentes activos, en términos de políticas de izquierdas, ya no son los trabajadores fabriles. La clásica visión del proletariado que se va a emancipar es el trabajador de una fábrica. 

El problema principal es preguntarse quién es el proletario hoy en día. Cuando nos hacemos esta pregunta tenemos que pensar en una configuración distinta. El otro día, cuando estaba en un aeropuerto, miré por la ventana y vi la fuerza del trabajo. ¿Quién hace funcionar un aeropuerto? Cuando miras a los Estados Unidos, ves a mucha gente de color, muchos inmigrantes y mujeres asalariadas. Si toda esta gente de golpe deciden hacer huelga, el aeropuerto tiene que cerrar. El capital estaría completamente bloqueado. Este es el nuevo proletariado. 

En esta década los partidos de extrema derecha han crecido. De hecho, en las últimas elecciones europeas han ganado en Francia, el Reino Unido, Italia, Hungría y Polonia. ¿Cómo deben responder los partidos de izquierdas, ya que una parte de los votantes de extrema derecha son antiguos votantes de izquierdas? 

Hace falta una reorientación de las políticas de izquierdas y creo que las bases institucionales de las políticas de izquierdas no han sobrevivido demasiado bien. Las políticas de izquierdas han fallado en gran medida en los últimos 10 o 15 años, con algunas excepciones. Por ejemplo, el auge inicial de Podemos fue una cosa muy positiva, pero creo que está aún en formación. Hay una vasta parte de la población descontenta con las políticas neoliberales. Es un momento muy interesante. Tengo la sensación de que en un futuro muy próximo veremos un resurgimiento de la izquierda, pero tiene que buscar una nueva voz y hablar de un modo distinto. La conversación debe estar basada en una configuración ideológica distinta. 

¿En qué se debe basar esa conversación? 

Tiene que estar basada en cómo entender las políticas anticapitalistas en la actual conjunción. Las transformaciones revolucionarias no serán violentas. En los últimos 20 años hemos vivido una presión en la calle muy fuerte, un ejemplo actual de ello son los chalecos amarillos en Francia. La gran pregunta es hacia dónde va políticamente. Tenemos que repensar cómo deben ser las políticas. Para eso hay que tener una conversación sobre qué es el anticapitalismo. 

Usted concibe la historia y la geografía como dos disciplinas inseparables que, juntas, explican qué está sucediendo en el mundo. De todos modos, hoy en día se estudian por separado. ¿Esto es un error del mundo académico? 

Es un profundo error, sí. La especialización es importante, pero lo que realmente no me gusta es la creación de aprendizajes que se supone que no se deben comunicar con otras disciplinas. ¿Por qué estamos segmentando de esta forma? Una cosa peculiar en el mundo académico en Estados Unidos, no sé si también ocurre aquí, es que hay una constante demanda de multidisciplinaridad. 

¿Por qué cree usted que la geografía es una disciplina útil para comprender la realidad? 

Uno de los motivos es que el hecho de que la geografía no sea una disciplina muy organizada crea una gran oportunidad. Dudo que me pudieran haber dejado hacer en otra disciplina todo lo que he hecho en geografía. La geografía es más abierta, un poco porque la gente no sabe exactamente lo que es, eso está bien, pero a su vez está mal porque los administradores académicos no saben qué hacer con ello. 

No sé si está muy pendiente de la situación política en Barcelona. Después de las elecciones municipales, Ada Colau tratará este sábado de ser reelegida alcaldesa con el apoyo del PSC y de la lista de Manuel Valls, que está apoyada por Ciudadanos. Si eso ocurre, ERC, que ganó las elecciones, se convertiría en el principal partido de la oposición. ¿Cuál sería el mejor escenario para gobernar Barcelona, según su opinión? 

La gestión de Colau fue muy importante para la gente que, como yo, cree que la organización del poder municipal es parte de un proceso político muy crítico en el mundo ahora mismo. Creo que lo que pasa en el nivel municipal es importante y la administración de Colau ha sido una muestra importante para el resto del mundo, enseñando que las cosas se pueden hacer. 

La cuestión independentista se tiene que abordar, este es un hecho muy particular que hace las cosas difíciles, no es una cosa de partidos de izquierdas contra partidos de derechas. Personalmente no me emociona demasiado la idea de una Catalunya independiente, creo que no va a suceder y no creo que la Unión Europea lo vaya a aceptar, pero eso es solo mi opinión desde fuera. Puedo ser persuadido [ríe].



Portada de 'La lógica geográfica del capitalismo', el nuevo libro de David Harvey
 

*++