domingo, 6 de agosto de 2017

LAS MANIOBRAS DE "EL PAÍS" CONTRA EL CAMBIO POLÍTICO








AGUSTÍN MORENO
Cuarto Poder
03.08.2017
El País
El líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, durante una reunión en el Congreso de los Diputados, en una imagen de archivo. / Efe
La encuesta de Metroscopia hablaba de cinco temas (estimación de resultados, evaluación de líderes, gestión del gobierno…) y El País pone la lupa en un dato secundario de uno de ellos (coaliciones preferidas) para titular en primera página: “Los votantes socialistas prefieren una alianza con Ciudadanos”. No importa que la coalición preferida por la mayoría del electorado sea la de PSOE y Unidos Podemos con el 31% (PSOE-Ciudadanos solo tendría un 20% de apoyo). Insisten en retorcer los resultados a cuatro columnas en el interior: “Los votantes del PSOE prefieren la alianza con Rivera a la de Iglesias”. Una burda manipulación que refleja la conversión de un medio de información en un sujeto activo en la pelea política en España.

«El País nunca ha dudado en la defensa del régimen del 78, en la apología de la Monarquía, estar alineado con los intereses del sector financiero, apoyar las políticas neoliberales y el artículo 135 de la Constitución»
El que fue un periódico progresista importante a comienzos de la democracia, ha pasado a ser un medio más de desinformación masiva con una deriva reaccionaria. Porque una cosa es informar y otra determinar la política de la gente que no se interesa (o se interesa poco) por la política. Nunca ha tenido dudas en las grandes cuestiones: defensa del régimen del 78, apologista de la Monarquía, alineado con los intereses del sector financiero, apoyo a las políticas neoliberales y el artículo 135 de la Constitución, a la investidura de Rajoy, etc. Y por supuesto, siempre se ha regido por sus propios intereses económicos, aquí o en Venezuela. Ahora van desapareciendo las últimas máscaras, pero el tema viene de lejos y recordar ayuda a entender lo que pasa.

Hace más de veinte años estaba en juego el modelo sindical en España. En UGT se había producido un gran cambio, aprovechando la crisis de PSV, para acabar con Nicolás Redondo y su equipo, que venía combatiendo junto a CCOO las medidas antisociales de los gobiernos de Felipe González. Faltaba intervenir en CCOO, dividida por la mitad, para embridar al movimiento sindical. Junto al Gobierno, estuvo El País entre las fuerzas que participaron en ello. Cuando el resultado era incierto, su apoyo al sector oficial, fue descarado, frente al silencio y las editoriales despiadadas a los críticos. El resultado es conocido y las consecuencias también: de hacerle cuatro huelgas generales a Felipe González, se pasó a firmar una decena de acuerdos con José María Aznar. Sé de lo que hablo. Lo viví con las compañeras y compañeros del Sector Crítico de CCOO Quitar a Camacho de la presidencia del sindicato que había fundado y laminar a los críticos, tuvo el aplauso del El País y el silencio de muchos. Los trabajadores y el sindicalismo de clase todavía siguen pagando aquella derechización y retroceso en democracia.

Dominado ese frente, se trataba de seguir consolidando un sistema bipartidista de alternancia política al estilo de la primera Restauración borbónica del siglo XIX. Pero el modelo se fue a pique con la crisis económica, el movimiento de indignación del 15-M y el agotamiento del régimen. Su incapacidad de profundizar la democracia, de dar soluciones a los problemas sociales y a la cuestión de Cataluña, no ha hecho más que agravar la crisis en medio de una ciénaga de corrupción.

«Apoya sin fisuras lo establecido, aunque sea esta democracia de baja calidad, y arremete contra todo lo que intente mejorarla. Apostó, con Felipe González, por el gobierno de concentración PP-PSOE»
Con perspectiva vemos que El País desde hace mucho tiempo apoya sin fisuras lo establecido, aunque sea esta democracia de baja calidad, y arremete contra todo lo que intente mejorarla. Fueron tremendos los ataques a Izquierda Unida y a Julio Anguita. Apostó, en línea con Felipe González, por el gobierno de concentración PP-PSOE. Luego apoyaron a Ciudadanos, en esa cuidada operación de las élites para recuperar los votos perdidos por el PP por los recortes y la corrupción, y que permitieran seguir gobernando a Rajoy con las mismas políticas. La rabiosa campaña contra Podemos y Pablo Iglesias, y el intento de dividir a sus dirigentes, ha sido una sección fija en sus páginas.

La penúltima etapa fue el acoso y derribo de Pedro Sánchez cuando estuvo en peligro la investidura de Rajoy y existía la posibilidad de que el PSOE alcanzase acuerdos con Unidos Podemos. Numerosos editoriales, como aquel que calificaba de “insensato sin escrúpulos” al secretario general, fueron munición para defenestrarle. La victoria de Sánchez contra todo pronóstico en las primarias, es la derrota de Susana Díaz, Felipe González, Rubalcaba, pero también de El País.

Pero vuelve a la carga intentando influir de forma descarada, utilizando para ello las encuestas. Al poco de ganar Sánchez se descolgó con el siguiente titular: “El PSOE se atasca tras las primeras decisiones de Pedro Sánchez”, achacando a su acercamiento a Podemos y al cambio de posición sobre el CETA un supuesto frenazo en su tendencia al alza. El mensaje era que retrocedería electoralmente si se alejaba del centro.

«El País tiene poco margen para volver al acoso contra Pedro Sánchez, pero no hay que descartarlo en el futuro si intenta ser autónomo respecto a los poderes económicos y mediáticos, y busca una alianza con Unidos Podemos»
Cuando se constata en diferentes encuestas que el PSOE mejora su intención de voto, El País sigue intentando marcarle la hoja de ruta. Lo último, la maniobra que se citaba al principio. Como el bipartidismo hace necesarias las alianzas para gobernar y la gran coalición PP-PSOE no tiene adeptos, su apuesta es el “gran centro”, el que funciona entre Díaz y Ciudadanos en Andalucía. Se trata de que el PSOE no tenga la menor tentación de girar a la izquierda, a la pura socialdemocracia, y de pactar con Unidos Podemos para formar un gobierno decente, de cambio y progreso. Tras las primarias ganadas por Sánchez, El País tiene poco margen para volver al acoso contra él, pero no hay que descartarlo en el futuro si intenta ser autónomo respecto a los poderes económicos y mediáticos.

La mala gestión y la pérdida de credibilidad han provocado una situación de crisis en el grupo y desafecciones de profesionales y lectores del periódico. Prisa ha registrado pérdidas de 67,9 millones en 2016 y su deuda bancaria total es de 1.486 millones de euros. Según la OJD, en septiembre de 2016 había perdido el 34% de sus suscriptores y el 20% de difusión en un solo año. Sí, muchos nos hemos desenganchado de él después de décadas de consumo. Aunque no ha sido fácil. De alguna manera pasa lo mismo que con el tabaco, que genera dependencia a pesar de su evidente toxicidad.

Es una pena que un periódico que ha sido brillante y que aún cuenta con buenos profesionales, lo arruine el giro a la derecha realizado por su dirección a su línea editorial, y sus intrigas en favor del establishment. Pero el problema de fondo va más allá: la inexistencia de una prensa independiente al servicio del derecho a la información. Hoy este derecho se garantiza más en algunos medios alternativos digitales que por los grandes grupos mediáticos de antaño, convertidos en tigres de papel. Al igual que se puede decir que Ciudadanos ha venido a la escena política para impedir el cambio, El País lleva mucho tiempo tratando de evitarlo.

*++

viernes, 4 de agosto de 2017

MARRUECOS, PLANTETA INTERCOSPEDAL Y CHIQUILICUÁ GALAXIABOTELLA ANA MARIANAMENTE LEJANA, GRACIAS A LOS GRANDES MEDIOLIBRES DE COMINICACIÓN, MIENTRAS QUE VENEZUELA ESTÁ EN UN RINCONCILLO DE LOS JARDINES DE LA MONCLOA, ¡MENOS MAL! AMÉN, PABLO, PEDRO,JESÚS, JACINTO Y EL HERRERA CARLOS, NO SEA QUE ME ENFILE Y ME ENDERECE


MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Del disimulo o de cómo ocultar lo que no interesa que se vea y de resaltar lo demás

Marruecos está más lejos que Venezuela


JAVIER PÉREZ DE ALBÉNIZ
Cuarto Poder
03.08.2017
Parece que Marruecos está más lejos que Venezuela. Las portadas de El Mundo, ABC y La Razón del pasado 31 de julio, destacando el golpe de Estado de Nicolás Maduro
Las portadas de El Mundo, ABC y La Razón del pasado 31 de julio, destacando el golpe de Estado de Nicolás Maduro. / cuartopoder.es


Si usted lee los periódicos, escucha la radio y ve los informativos televisivos podría llegar a pensar que el único país del mundo con problemas políticos es Venezuela. La atroz dictadura del sátrapa Maduro. Un país hermano acosado por el hambre, la falta de medicinas y la ausencia de libertades democráticas. Diarios de la calidad, la solvencia y el prestigio de El Mundo, ABC o La Razón ilustraron sus portadas del pasado 31 de julio con una imagen espeluznante: una nube de fuego estaba a punto de engullir a unos policías en moto. “Nueve muertos y severa contención policial marcaron ayer el golpe de gracia chavista a la democracia venezolana”, decía ABC como explicación a tan pavorosa imagen.

Lástima que se tratase de una manipulación: la fotografía que reflejaba todo el horror de la represión de Maduro era en realidad la de un atentado contra una caravana de la policía en el que resultaron heridos siete agentes. Ruido y propaganda.
Este post no pretende negar la crisis democrática venezolana, la pérdida de credibilidad de un Maduro sin futuro o la dura situación que vive la población de ese país. Ni mucho menos. Este post solo quiere recordar al lector que existen otros países hermanos que también están pidiendo cambios, que sufren dictaduras, y que sin embargo son arrinconados por los grandes medios de comunicación. No hablo de Guinea Ecuatorial o Arabia Saudí, que podría, sino de nuestros vecinos más próximos. Y más trascendentes a nivel político y social. Marruecos, un país que tiene la llave de nuestra tranquilidad, y que puede causarnos grandes problemas, ha vivido en las ultimas semanas situaciones que sin duda resultarán claves para su futuro. Y para el nuestro.

Sin embargo, la mayor crisis en el reinado de Mohamed VI ha quedado escondida en las páginas interiores. Portadas y editoriales para Venezuela. Rincones escondidos para Marruecos. ¿El pulso de Alhucemas, decenas de miles de personas frente al Palacio Real exigiendo justicia y mejoras sociales, relegado a la categoría de anécdota? Eso parece. Y resulta extraño, puesto que Marruecos, insisto, quizá sea el país con mayor influencia directa sobre España (No se pierda en El País, si las encuentra, las magníficas crónicas de Francisco Peregil).

Algún antisistema podría pensar que Venezuela es una dictadura no amiga. Y que Marruecos, Guinea Ecuatorial o Arabia Saudí son dictaduras de las nuestras, de las que no renegamos, a las que no exigimos democratizarse. Si no condenamos el franquismo, pensarán algunos en Moncloa, ¿cómo vamos a criticar a Mohamed VI, Obiang y compañía?

Maduro no es nuestro hijo-de-puta. Es el hijo-de-puta de Podemos. O al menos de eso tratan de convencernos el Gobierno y los medios de comunicación ultraconservadores, pese a que la Audiencia Nacional ha archivado todas las acusaciones sobre la financiación ilegal bolivariana de los de Pablo Iglesias. “No entiendo por qué Nicolás Maduro no se apresura y adopta la Constitución saudí para que el gobierno de Estados Unidos esté contento con él”, dice sabia e irónicamente Julian Assange, fundador de Wikileaks. O la de Marruecos, ese país lejano en el que nunca pasa nada.

*++

LA MEZQUITA DE CÓRDOBA O LA CATEDRAL DE LA SEO DE ZARAGOZA NO SON DE LOS ESPAÑOLES, PORQUE LAS HIZO CON SUS PROPIAS MANOS Y EN SUS RATOS LIBRES MI PACO (APÓSTOL PACO DE LA RAZÓN) EN COLABORATIVA RADIOFÓNICA CON LA COPE, Y PORQUE YA SON, ALELUYA, ALELUYOS, DEL ESTADO EXTRANJERO DE EL VATICANO, QUE TIENE MUY BUENOS AGENTES INMOBILIARIOS EN LOS ARZOBISPADOS ESPAÑA, PROVINCIA DE LA COMISIÓN EUROPEA. PERO LO QUE QUEDA EN ESPAÑA ES DE LOS ESPAÑOLES UNIDOS TODOS A UNA EN LA INDIVISBLE Y SIEMPRE ESPAÑA, ANTES DE QUE DOS O TRES LA JODAN?


¿Y cuánto vale La Alhambra?
¿Y el Museo del Prado?
 
LUIS DÍEZ
Cuarto Poder
Patio de los Arrayanes de La Alhambra de Granada. / Wikipedia


Si Isabel la Católica levantara la cabeza (dios no lo quiera), volvería a caer amomiada con solo comprobar el escaso valor contable de los palacios árabes de la Alhambra que con tanto asedio, sangre y traición sus huestes arrebataron al sultán Boabdil allá por el 1492. La dirección general de Bellas Artes y Bienes Culturales, así como la secretaría de Estado de Cultura, de las que dependen, según los casos, los edificios del monumental conjunto palatino más importante del mundo, les han calcado un precio ridículo. Mohamed Ben-Nazar y sus descendientes nazarís tampoco podrían creer que los gestores de hogaño redujeran su legado arquitectónico de dos siglos de esfuerzo, sabiduría y buen gusto a tan menguada cifra monetaria (ver gráfico bajo estas líneas).

Así valora la Administración el conjunto arquitectónico de La Alhambra. / Ana Isabel Cordobés
El complejo nazarí (incluida la muralla y el posterior palacio del emperador Carlos V) es una de las grandes joyas de nuestro país, con un valor incalculable y permanente, como lo demuestran las decenas de millones de turistas que la visitan cada año, pero en términos contables se halla registrada en poco más de 20 millones de euros. No es la única sorpresa que podemos hallar en los archivos de la Central de Información de Bienes Inventariables (CIBI), ya que otros edificios tan singulares y de una belleza única en el mundo como el Palacio de la Madraza y el de Dar-al-Horra se hallan valorados en cantidades ridículas (ver gráfico) que no alcanzan el millón y medio de euros entre ambos. De aplicarse los registros oficiales a una eventual venta o privatización (dios tampoco lo quiera) no faltarían jeques dispuestos a multiplicar por mucho el precio registrado por la administración del Estado.
Cierto es que la sola mención de esa hipótesis provocaría una revuelta descomunal que al grito de ¡Muera la hipótesis! pondría a funcionar la guillotina en el Generalife o en el Patio de los Arrayanes y, desde luego, saldrían a relucir las cimitarras. Descartada la hipótesis, el ridículo valor contable asignado por la Administración (Ministerio de Educación y Cultura) se justifica por razones catastrales para satisfacer en su caso el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) al Ayuntamiento de la ciudad y compensar de este modo el coste de los servicios del consistorio.

A la misma norma obedece el valor contable registrado por el departamento que dirige el ministro Iñigo Méndez de Vigo de las ruinas y yacimientos de Medina Azahara, la ciudad que ordenó construir Abderramán III en 936 como capital del califato de Córdoba. Con un valor contable atribuido a los elementos arquitectónicos, yacimientos y terrenos de 7,9 millones de euros, vale apreciar que, al menos, se halle registrada como un bien público, algo que no ocurre con la Mezquita-catedral, utilizada y explotada económicamente por el obispado cordobés y registrada como si fuera propiedad de la Iglesia Católica.

Del imponente patrimonio del Estado en manos de la Administración central en Madrid (ver gráfico), solo el Teatro Real, valorado en 148 millones de euros, se acerca al desembolso realizado por los sucesivos gobiernos en rehabilitar y restaurar el edificio. Su valor contable registrado es incluso superior al del inmenso edificio de la plaza de Colón que alberga la Biblioteca y el Museo Arqueológico Nacional y cuyos contenidos bibliográficos y étnicos poseen un valor que nadie en su sano juicio sería capaz de establecer.
El Museo del Prado en 2016, Madrid. / Wikipedia


Tampoco el contenido de una de las pinacotecas más importantes del mundo, el Museo del Prado, es mensurable, sin que ello quiera decir que el edificio de Villanueva no haya sido valorado en 51,7 millones de euros o el Casón del Buen Retiro en 43,3 millones. Se colige de estas cifras un valor muy inferior al del mercado inmobiliario y más conforme con el registro catastral, que es el que la normativa dispone si no se conocen las cifras iniciales del coste de los edificios.

A finales de marzo de 2007, la entonces ministra de Cultura, Carmen Calvo, anunció la conclusión de las obras de ampliación del Museo del Prado en el área que ocupaba el famoso Claustro de los Jerónimos. El proyecto del maestro cúbico Rafael Moneo (premio Pritzker, considerado el Nobel de Arquitectura) aportó más de 15.000 metros cuadrados a la pinacoteca y recibió elogios sin tasa del concierto de los grandes medios de comunicación nacionales y algunos europeos y estadounidenses. El presidente del patronato del Prado, Rodrigo Uría, y la emocionada ministra aseguraron que la ampliación había costado 152 millones de euros. Sin embargo, fue registrada por la Administración (Ministerio de Cultura) con un valor contable de 115, 4 millones.



El Museo del Prado cumplirá su bicentenario en 2018 y sus responsables proyectan extender la pinacoteca al antiguo y cercano Museo del Ejército, lo que sería una excelente oportunidad de cumplir las normas en aras de la honradez, precisión y merecida fama de la institución. Y también, naturalmente, de la fiabilidad y el rigor de los registros de los bienes y el patrimonio público.

*++
*++

MARX. CALIFICAR LAS TEORIAS MARXISTAS COMO "PREDICCIONES" VIENE A SER COMO HABER LEÍDO SUS TEXTOS CON EL CULO PARA INTREPETARLOS CON LOS PIES. ES UNA PREDICCIÓN TIPO BRUJA PIRUJA QUE CON ESTA FÓRMULA: g´ = p´/ o´ + 1 SE LLEGA A EXPLICAR EL FIN HISTÓRICO DEL CAPITALISMO COMO MODO DE PRODUCCIÓN DOMINANTE. PODRÍA CONTRADECIR MATEMÁTICAMENTE ESA "PREDICCIÓN" DE MARX LOS MÁS LISTOTES DEL TENDERETE BURGUÉS DE LA ECONÓMIA?


El retorno de Karl Marx para entender lo que está pasando en el capitalismo avanzado             

Vicenç Navarro
Sociología Crítica
30.05.2017

 Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

En una de las columnas más conocidas del semanario The Economist, la columna Bagehot (a cargo de Adrian Wooldridge), se acaba de publicar un artículo en su número del 13 de mayo que sería impensable que apareciera en las páginas de cualquier revista económica de España de semejante orientación liberal a la que tiene tal semanario. En realidad, no solo en cualquier revista económica, sino en cualquiera de los mayores medios de información de este país (incluyendo Catalunya) tal tipo de artículo nunca podría haberse publicado.

Bajo el título El momento marxista, y el subtítulo Los laboristas llevan razón: Karl Marx tiene mucho que enseñar a los políticos de hoy en día, la columna Bagehot analiza el debate existente entre el dirigente del Partido Laborista del Reino Unido, el Sr. Jeremy Corbyn, y su ministro de Economía y Hacienda en la sombra, el Sr. John McDonnell, por un lado, y los dirigentes del Partido Conservador así como los rotativos conservadores Daily Telegraph y Daily Mail, por el otro. Definir tal intercambio como debate es, sin embargo, excesivamente generoso por parte de la columna Bagehot, pues la respuesta de los rotativos conservadores y de los dirigentes conservadores a los dirigentes laboristas es una burda, grosera e ignorante demonización de Marx y del marxismo, confundiendo marxismo con estalinismo, cosa que también se hace constantemente en los mayores medios de comunicación españoles, en su mayoría también de orientación conservadora o neoliberal.

Los aciertos de Marx según Bagehot, de The Economist

Una vez descartados los argumentos de la derecha británica, la columna Bagehot pasa a discutir lo que considera las grandes profecías de Karl Marx (y así las define) para entender lo que está ocurriendo hoy en el mundo capitalista desarrollado, señalando que muchas de sus predicciones han resultado ser ciertas. Entre ellas señala que:

1. La clase capitalista (que en la columna Bagehot se insiste que continúa existiendo, aunque no se utilice tal término para definirla), que es la clase de los propietarios y gestores del gran capital productivo, está siendo sustituida –como anunció Marx- cada vez más por los propietarios y gestores del capital especulativo y financiero, que Marx (y la columna Bagehot) consideran parasitarios de la riqueza creada por el capital productivo. Esta clase parasitaria es la que, según dicha columna, domina al mundo del Capital, siendo tal situación la mayor responsable del “abusivo” y “escandaloso” (término que Bagehot utiliza) crecimiento de las desigualdades. Los primeros han conseguido cada vez más beneficios a costa de todos los demás. Y para mostrarlo, el columnista del The Economist señala que mientras en 1980 los chief executives de las 100 empresas británicas más importantes ingresaban 25 veces más que el típico empleado de sus empresas, hoy ganan 130 veces más. Los equipos dirigentes de tales entidades inflaron sus ingresos a costa de sus empleados, recibiendo a la vez pagos (además del salario), de las empresas a través de acciones, pensiones y otros privilegios y beneficios. De nuevo, la columna Bagehot, señala que Marx ya lo predijo y así ocurrió. Es más, la columna Bagehot descarta el argumento que tales remuneraciones se deban a lo que el mercado de talentos exige, pues la mayoría de estos salarios escandalosos de los ejecutivos se los han atribuido ellos mismos, a través del contacto que tienen en los Comités Ejecutivos (Executive Boards) de las empresas.

Marx llevaba bastante razón

2. Marx y Bagehot cuestionan la legitimidad de los estados, instrumentalizados por los poderes financieros y económicos. La evidencia acumulada muestra que el maridaje del poder económico y político ha caracterizado la naturaleza de los Estados. La columna Bagehot hace referencia, por ejemplo, al caso Blair (dirigente de la 3ª Vía), que de dirigente del Partido Laborista, una vez dejado el cargo político, pasó a ser asesor de entidades financieras y de regímenes impresentables. En España podríamos añadir una larga lista de expolíticos que hoy trabajan para las grandes empresas, poniendo a su servicio todo el conocimiento y contactos adquiridos durante su cargo político.

3. Otra característica del capitalismo predecida por Marx –según la columna Bagehot- es la creciente monopolización del capital, tanto productivo como especulativo, que está ocurriendo en los países capitalistas más desarrollados. Bagehot señala como tal monopolización ha ido ocurriendo.

4. Y, por si no fuera poco, Bagehot señala que Marx también llevaba razón cuando señaló que el capitalismo por sí mismo crea la pobreza a través del descenso salarial. En realidad, Bagehot aclara que Marx hablaba de “inmiseración”, que es –según el columnista- un término algo exagerado pero cierto en su esencia, pues según tal columnista los salarios han ido bajando y bajando desde que empezó la crisis en 2008, de manera tal que, al ritmo actual, la tan cacareada recuperación no permitirá que se alcancen los niveles de empleo y nivel salarial de antes de la Gran Recesión en muchos años.

Es más, además de estas grandes predicciones, la columna Bagehot afirma que la presente crisis no se puede entender sin entender los cambios dentro del capital, por un lado, y el crecimiento de la explotación de la clase trabajadora, por el otro, tal como señaló Marx.

¿Se imagina el lector a algún gran diario español, sea o no económico, que hubiera permitido un artículo como este? The Economist es el semanario liberal más importante del mundo. Y promueve tal ideología. Pero algunos de sus principales columnistas son capaces de aceptar que, después de todo, Marx, el mayor crítico que ha tenido el capitalismo, llevaba bastante razón. Sería, repito, impensable que en este país, tan escorado a la derecha como resultado de una transición inmodélica de una dictadura fascista a una democracia tan limitada, no solo un rotativo liberal, sino cualquier mayor rotativo, publicara tal artículo con el tono y análisis que lo hace una de las mayores columnas de tal rotativo, firmada por uno de los liberales más activos y conocidos. Esta columna y la persona que está a cargo de ella, sin embargo, no se han convertido al marxismo. Pero reconocen que el marxismo –que en este país ha sido definido por algunas voces como anticuado, irrelevante o cosas peores- es una herramienta esencial para entender la crisis actual. En realidad, no son los primeros que lo han hecho. Otros economistas han reconocido esta realidad aunque, por regla general, tales economistas no se enmarcan en la sensibilidad liberal. Paul Krugman, uno de los economistas keynesianos más conocidos hoy en el mundo, dijo recientemente que el economista que mejor había predicho y analizado las periódicas crisis del capitalismo, como la actual, había sido Michał Kalecki, que perteneció a tal tradición.

Donde la columna Bagehot se equivoca, sin embargo, es al final del artículo, cuando atribuye a Marx políticas llevadas a cabo por algunos de sus seguidores. Confundiendo marxismo con leninismo, la columna concluye que la respuesta histórica y la solución que Marx propone serían un desastre. Ahora bien, que el leninismo tuviera una base en el marxismo no quiere decir que todo marxismo fuera leninista, error frecuentemente cometido por autores poco familiarizados con la literatura científica de dicha tradición. En realidad, Marx dejó para el final su tercer volumen, que tenía que centrarse precisamente en el análisis del Estado. Por desgracia, nunca pudo iniciarlo. Pero lo que sí que escribió sobre la naturaleza del capitalismo ha resultado bastante acertado, de manera tal que no se puede entender la crisis sin recurrir a sus categorías analíticas. La evidencia de ello es claramente contundente y el gran interés que ha aparecido en el mundo académico e intelectual anglosajón, y sobre todo en EEUU y el Reino Unido (donde se publica The Economist), es un indicador de ello. Pero me temo que lo que está ocurriendo en aquellas partes del mundo no lo verá en este país, donde los mayores medios de información son predominantemente de desinformación y persuasión.

*++

jueves, 3 de agosto de 2017

LA CORRUPCIÓN DEL CANASTO DEL GOBIERNO DE RAJOY EN EL REINO DEL REY. Y OÍGAME BIEN QUE NO ME GUSTA REPETIR LAS COSAS: QUE-NO-MEN-TERO; QUE-NO-ME-CONS-TA y que por los cojones voy a devolver lo que he robado, y que al haber robado mucho, robar se escribe con h, o sea, que por loS cojOnes voy a devOlver lo que he HrobAdo. SE VA ENTERANDO USTED O ES QUE NO LE CONSTA TAMPOCO LO QUE LE DIGO?


Amnistía fiscal y responsabilidad criminal

Por Ramon Martínez
Kaosenlared
03.08.2017

La amnistía fiscal de Montoro no solo es inconstitucional sino que también incurre en una serie de delitos. Algunos hablan de dimisión pero nadie de procesarlo por colaborar con la delincuencia.

































Por Ramón Martínez
El tema de las amnistías fiscales en España es un ejemplo de cómo se traiciona al interés público al dar un trato privilegiado a quienes merecen un castigo ejemplar.  Desde el principio se sabía que una amnistía fiscal suponía un atentado contra los valores superiores de la Constitución Española de igualdad y justicia, y que por esta razón era ilegal. Pero el Tribunal Constitucional mediante una sentencia tardía ha permitido que se cometa el atropello, además de la impunidad de quienes han colaborado con semejante fraude.
Vamos a centrarnos en la amnistía fiscal de Cristobal Montoro para comprender el alcance de la posible responsabilidad criminal en la que pudieran incurrir los implicados en este proceso.
La amnistía fiscal de Montoro surge tras la revelación de las listas de Falciani, que delataban a cientos de contribuyentes españoles con cuentas en una sucursal de un banco en Suiza. Según Falciani, la cantidad que las autoridades españolas podrían recuperar, de los defraudadores ascendía a 200.000 millones de EUR. Esta cifra la estimaba basándose en la documentación que él tenía en su poder. El Gobierno en lugar de perseguir a los responsables de fraude fiscal, los perdonó por su posible responsabilidad criminal, y además les hizo rebaja de tal forma que muchos pagaron en concepto de impuestos considerablemente menos del ya insultante 10% que Montoro había propuesto en un principio. El resultado fue que de esos 200.000 millones que se podrían haber recaudado gracias a las listas de Falciani, solo se recaudaron menos de 2.000 millones de EUR en base a una clara complicidad del Gobierno  con los delincuentes defraudadores.  Montoro ha demostrado su trato de amistad con los delincuentes económicos al encubrirlos, perdonarlos y darles trato especial de una forma insultante para los contribuyentes. Solo imaginar que hubiera sucedido si Pablo Iglesias hubiese estado incluido en las listas de Falciani, probablemente le hubiese faltado tiempo para hacer públicos sus posibles delitos y denunciarlo como hizo con Monedero.
Dentro de las posibles conductas delictivas tipificadas en el Código Penal español que recoge la amnistía fiscal de Montoro, se me ocurría en un principio que podrían ser: administración desleal, cooperación necesaria para fraude fiscal y alta traición. Pero para salir de dudas le pregunté a un catedrático de Derecho Penal de una universidad española, antiguo conocido, que me respondió lo siguiente: “…y prevaricación, malversación, cooperación activa y en comisión por omisión de defraudaciones a la Hacienda Pública, Seguridad Social, tráfico de influencias, encubrimiento de delitos, etc.”
No cabe duda de que la actuación de Montoro no solo  es inconstitucional, sino que también supone un conjunto de actuaciones delictivas que debieran de ser perseguidas de oficio. Es indignante que tan solo se publiquen tímidas peticiones de dimisión, cuando en realidad estamos ante un caso evidente de corrupción del que debieran depurarse responsabilidades penales. Las pérdidas al erario público que supone la amnistía fiscal de Montoro ascienden a más de 198.000 millones de EUR, y esto sumado a los 60.000 millones regalados a los bancos, las inmatriculaciones de la Iglesia, etc.,  nos da una idea del saqueo que están realizando con total impunidad, aunque probablemente los datos aportados sean tan solo la punta de un iceberg.
Las consecuencias de tener un Gobierno controlado por el Opus Dei no podían ser otras que un descomunal saqueo de los bienes públicos. Va siendo hora que en lugar de pedir dimisiones, se les empiece a preseguir de oficio.
PD. Las palabras subrayadas son enlaces a fuentes de información.

*++

PUBLICIDAD INSTITUCIONAL, ALGO QUE EL AYUNTAMEINTO DE ZARAGOZA DEBERÍA APRENDER, PORQUE SER AYUNTAMEINTO DEL CAMBIO A LO MEJOR TIENE QUE EMPEZAR POR CAMBIAR A SU GABINETE DE PRENSA Y A LA EMPRESA QUE TRABAJA PARA EL GABINIETE DE PRENSA



Ayuntamientos por el derecho a la información


Rebelion
El Observador
Julio 2017


La publicidad institucional debe regirse por nuevos criterios que, además de transparentes, contribuyan a la pluralidad informativa mediante el amparo a los medios independientes y sean beligerantes con la concentración mediática


Hay veces que las coincidencias las carga el diablo y eso sería la confirmación de que “las coincidencias no existen” como diría un investigador de la novela negra.


Casi al mismo tiempo que la señora Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, hacía realidad la transparencia de los dineros de la llamada publicidad institucional, el Parlamento Europeo daba a conocer el informe llamado Análisis comparativo de la libertad y el pluralismo de medios en los estados miembros de la Unión Europea. Todos los españolitos, salvo los que miran para otro lado, hemos visto en nuestras comunidades la utilización corrupta de los dineros destinados a la publicidad institucional. Como también hacían con las subvenciones a la prensa en las comunidades donde existen y que han servido para pagar favores personales, silenciar voces de la oposición o de la ciudadanía rebelde y, en muchos casos, para llevar al cierre por inanición a medios que las sustentaban.


Otras veces, y no pocas, esos apoyos corruptos llegaban a través diversos entramados con empresas corruptibles en forma de publicidad para sostener esos medios afines. Yo mismo he llegado a trabajar en los años ochenta en uno de estos medios, donde cada vez cobrábamos merced el maletín que llegaba de una de esas empresas cómplices.


La señora Carmena ha contado a los madrileños como se ha gastado esos dineros del Ayuntamiento madrileño en 2016 y ha roto con la vergonzosa opacidad de años. Una opacidad que, sin embargo, no ruboriza a algunos beneficiarios de esos dineros que siguen campando por las tertulias televisivas con rostro imperturbable.


En la presentación de esos datos la alcaldesa estaba acompañada por la portavoz del Gobierno municipal, Rita Maestre, quien al describir esos datos ha asegurado que se "ha acabado con el reparto a dedo" y que esas inversiones se han regido en función de los datos de audiencia ofrecidos por el Estudio General de Medios (EGM) y, para Internet y medios digitales, por Comscore.


Todo muy positivo para comenzar a limpiar, pero insuficiente para una sanidad real.


Esto lo dicen desde Europa

El estudio mencionado al principio, que fue elaborado a petición del Parlamento Europeo y coordinado por el Centro de Estudios de Política Europea (CEPS, según sus siglas en inglés) concluyen que “los sistemas mediáticos sufren la existencia de una red de relaciones no transparentes entre los poderes políticos y económicos en varios países que provoca fallos sistémicos en los mercados de medios y se traduce en disfunciones de la democracia en esos países.”


Se me ocurre que los costes de estos estudios, quizá se podrían ahorrar, ya que sus conclusiones suelen ser obvias; pero tampoco está mal que todo lo que creemos ver sea certificado por organizaciones independientes.


El CEPS, teniendo en cuenta que el Parlamento Europeo tiene competencias “en materia de medios y de libertades”, le recomienda una serie de medidas para promover y garantizar la pluralidad informativa.


Entre esas recomendaciones se hallan: “- una directiva específica sobre las ayudas estatales a los medios; - la revisión de la directiva de servicios audiovisuales para incluir la obligatoriedad de que los estados consigan y mantengan el pluralismo; - la creación de una base de datos transparente con información sobre los propietarios directos e indirectos de los medios y los cruces de propiedad; - la actualización de la directiva de comercio electrónico en los aspectos referidos a la responsabilidad de las plataformas sobre contenidos de terceros; -el desarrollo de proyectos educativos para crear a largo plazo un sistema libre, plural y democrático de medios, y - el desarrollo de investigaciones sobre factores individuales que afectan al pluralismo y sobre las nuevas formas de comunicación de masas a través de la red.”


Que las cosas son mucho más complejas que el reparto transparente de los dineros de la publicidad, aunque esté muy bien.


Hay que echarle ganas e ideas

Si atendemos la decisión de la edil madrileña y algunas recomendaciones de la CEPS vemos que la coincidencia existe y se hace evidente que en Madrid aún nos quedamos cortos.


Es cierto que algunas de las recomendaciones que se hacen al Parlamento Europeo pueden atufar a “bolivarianas” para la caspa del profesionalismo periodístico y ya no digo para los medios beneficiarios de la corrupción: dirán que se atenta contra la libertad de prensa. Ya le sabemos el discurso; vayamos a lo nuestro…


Lo que está en el fondo de este estudio es la necesidad de frenar el riesgo, denunciado en todos los foros independientes, de que la concentración de los medios -como ocurre con la televisión comercial española- siga llevando “a la exclusión de los circuitos informativos de la mayoría de la ciudadanía, a la unilateralidad de las informaciones, a la marginación de las voces críticas con el poder y a la uniformización y al empobrecimiento culturales”.


Alguna vez, no muchas, suena un disparo del lado de la justicia, así nos ha llegado la bendición de los nuevas herramientas digitales y con ellas la posibilidad real de ejercer la libertad de prensa por los periodistas.


Tenemos una valiente punta de lanza de nuevos medios independientes nacidos a punta de EREs de periodistas que han invertido sus indemnizaciones en dignidad y de ciudadanos conscientes de su derecho a la información que los apoyan mediante crowfunding, suscripciones o iniciativas cooperativas.


Que yo sepa, solo la agrupación que apoya a Ada Colau señala en sus propuestas que el Ayuntamiento de Barcelona “debe favorecer el surgimiento y la consolidación de medios representativos de los diferentes colectivos de la ciudad, y debe respetar a las empresas de comunicación ya existentes, pero los recursos municipales no deben servir para apuntalar a los medios de los grandes grupos de comunicación ni para obtener su complicidad o su connivencia.”


Leído esto, no les extrañe el empeño de los grandes medios tradicionales por culpar a la edil barcelonesa de todos los males del mundo.


Asimismo, la agrupación Barcelona en Comú sostiene que las subvenciones a los medios deben tener en cuenta que las empresas que las reciban “deberán estar al día en sus obligaciones fiscales y laborales, incluida la contratación legal de los trabajadores” y sostiene que las ciudadanía tiene “derecho a conocer a los verdaderos propietarios de los medios de comunicación privados que leen, escuchan y ven”.


Propuestas que guardan una coincidencia casi textual con las recomendaciones a los Estados europeos que hace en su informe la CEPS.


Publicidad institucional proactiva
 
 
El criterio anunciado en Madrid por Rita Maestre es correcto, pero resulta viejo e insuficiente cuando es formulado por una agrupación devenida del 15M. Sin duda que se deben tener en cuenta los criterios de penetración de los medios que marcan los datos de audiencia, pero este es un criterio que responde de manera pura y dura a las reglas de libre mercado.


Un libre mercado que es lo menos parecido a la libertad y que, por lo mismo, no garantiza el derecho a la competencia en igualdad de condiciones, que potencia a los grandes medios, que castiga las iniciativas emprendedoras y que perjudica el desarrollo del pluralismo informativo.


Entiendo que a la publicidad institucional se deben aplicar nuevos criterios para que, además de servir a la eficaz y obligada difusión de las actividades de la Administración a la ciudadanía, también sirva para buscar el equilibrio entre los medios para que se fomente el pluralismo y la diversidad de las opiniones. Aquellas “voces múltiples” de las que habla el informe MacBride.


Esto puede hacerse con total transparencia y legalidad si los ayuntamientos de las plataformas que se proclaman del cambio llevan ese cambio a las normativas que rigen los criterios de la publicidad institucional.


Bastaría con nuevas normativas que contemplaran que un porcentaje de esas inversiones publicitarias o de las subvenciones a la prensa se aplicara con criterios de discriminación positiva y se destinaran a facilitar la supervivencia de los nuevos medios independientes mediante un cupo de esos dineros que escape a los criterios de la injusta economía liberal.


Los gobiernos municipales tienen mucha más capacidad de las que ellos mismos se reconocen, deben estudiar nuevas fórmulas de distribución de esos dineros y ponerlos a trabajar en favor de los derechos de la ciudadanía.



*++