viernes, 26 de mayo de 2017

SOBRE VENEZUELA




La derecha venezolana exporta su violencia al Estado Español
26.05.2017

"La derecha venezolana es una cobra de dos cabezas que serpentea al ritmo de la flauta de Estados Unidos"
(Laila y Basem Tajeldine)


Nuestro país se ha convertido, desgraciadamente, en el estercolero de la derecha venezolana (en expresión de Marcos Roitman), dando argumentos al Presidente Nicolás Maduro en sus frecuentes ataques a nuestro indecente Gobierno. El PP y Ciudadanos, y un amplio sector del PSOE, se han empeñado en promover en nuestro territorio las bondades de la "oposición" venezolana, y en presentarla como víctima de la "dictadura chavista" de la Revolución Bolivariana. Es un proceso que no es nuevo, ya se viene dando de forma activa desde la colaboración de Aznar en el intento fallido de golpe de 2002, durante la etapa de Hugo Chávez. Los medios de comunicación dominantes nos presentan cada día la cara oscura y caótica de las calles venezolanas, mostrándonos un paisaje de cuasi guerra civil. No entran a detallar las verdaderas causas de dichas movilizaciones, ni a explicar los verdaderos motivos del desabastecimiento de productos básicos. Esconden la extrema violencia de los "opositores" al chavismo, y nos presentan, como siempre, una visión sesgada e interesada de la realidad venezolana. Su alianza con la extrema derecha norteamericana es evidente, así como con el resto de países donde el sistema neoliberal campa a sus anchas. Es ese mismo sistema el que quiere volver a sus fueros, derrotando todas las conquistas populares del chavismo, que lógicamente disminuyen los privilegios de los más ricos y poderosos.

Pero incluso todo ello ha llegado a expresarse en nuestras ciudades, en forma de una nueva escalada en las estrategias desestabilizadoras, donde también cortan el tráfico, agitan pancartas, persiguen a los diplomáticos, boicotean manifestaciones de los que defienden el gobierno venezolano, abortan actos públicos, amenazan de muerte a los que no se alinean con sus tesis, y promueven la violencia para derrocar al régimen chavista. Nuestro gobierno y muchos líderes políticos de la derecha, así como los ex Presidentes Aznar y González, han celebrado numerosos actos de acogida y expresión de ciertos personajes de la derecha venezolana, tales como el padre del golpista Leopoldo López, su mujer Lilian Tintori, o María Corina Machado, así como algunos líderes de la MUD. Como ejemplo de todo ello, el pasado jueves 11 de mayo se perpetró un ataque a la sede de la Embajada de Venezuela en nuestro país, donde se celebraba un acto informativo del Comité de Víctimas de la Guarimba y el Golpe Continuado. Dicho local como es lógico goza de inviolabilidad diplomática, pero sin embargo, las fuerzas de seguridad del Estado permanecieron pasivas ante el ataque de los violentos manifestantes (de hecho, se confirmó que la Delegación del Gobierno había dado órdenes de no intervenir).
A raíz de todo ello, más de 100 organizaciones sociales han denunciado en un Manifiesto que la oposición venezolana está exportando su violencia callejera al Estado Español, al sentirse perfectamente acogida por nuestras autoridades (con algunas excepciones, claro está, como por ejemplo la Alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ejemplo de tolerancia en la inmensa mayoría de asuntos).

A todo este clima de acoso al legítimo Gobierno de Maduro se unen por supuesto los medios de comunicación dominantes, propiedad de los grandes grupos económicos y financieros, que no sólo hacen continuo eco de la tensión vivida en las calles de Venezuela, sino que además insisten en su manipuladora campaña de presentar al gobierno bolivariano como corrupto y autoritario, mientras difunden el papel de una oposición que únicamente desea para su país libertad y democracia. Nada más lejos de la realidad. Lo que se está viviendo en Venezuela es lo más álgido de un proceso de desestabilización conspirado a nivel internacional por las derechas de los países latinoamericanos (auspiciados por la OEA, de la cual Venezuela ha salido recientemente), y bajo el paraguas de la derecha imperialista norteamericana. Y nuestro país, por supuesto, bajo el Gobierno del PP y de sus aliados de la triple alianza, participa de forma entusiasta en la desestabilización del régimen, bajo indecentes proclamas que dicen interesarse "por un país amigo como Venezuela". La derecha no tiene amigos en ningún sitio, sólo obedece a intereses. Y cuando dichos intereses se ponen en juego, son capaces de desatar la violencia más extrema para revertir los procesos democráticos y populares que los amenacen. Como se indica en el manifiesto de referencia, estamos ante una actuación absolutamente coordinada con las campañas de injerencia del PP contra la República Bolivariana de Venezuela, junto con otros partidos políticos del arco parlamentario neoliberal, y la constante manipulación de los medios de comunicación.

Resulta muy significativo comprobar hasta qué punto Nicolás Maduro tenía razón cuando indicaba al eje "Madrid-Caracas-Miami-Washington" como el responsable de la desestabilización que sufre Venezuela, no como consecuencia de un Gobierno represor y antidemocrático, como la derecha mediática nos cuenta, sino como consecuencia de la constante ofensiva de las derechas políticas española, latinoamericana y estadounidense. Hoy más que nunca hemos de pedir solidaridad con la Revolución Bolivariana, y denunciar tanta falacia y tanta hipocresía, porque el interés de la derecha española por la cuestión venezolana no tiene nada que ver con la defensa de los Derechos Humanos, de la democracia y de la libertad, sino con la clara injerencia política y el intervencionismo, y con la intoxicación mediática permanente, bajo un proceso de apoyo a los sectores más violentos para el derrocamiento del Gobierno del Presidente Nicolás Maduro. Y es que bajo una sarta de mentiras amplificadas con la inestimable colaboración de la prensa dominante, se vierten un conjunto de acusaciones sin fundamento, y se teje toda una construcción absolutamente falseada de la realidad. Se nos presenta a los manifestantes como inocentes disidentes políticos, injustamente encarcelados por un gobierno represor. Pero esto no es cierto. Lo que se esconde detrás de la "oposición" venezolana es toda una organización dedicada a alterar por la fuerza el orden constitucional vigente en su país, y a derrocar mediante la violencia a un gobierno elegido democráticamente. Para ello cuentan con la colaboración de mercenarios sufragados por Estados Unidos, y con el patrocinio de otros ex Presidentes latinoamericanos, que son los mismos que aparecen de vez en cuando firmando colectivamente documentos que hacen llamamientos al respeto a los derechos humanos en Venezuela. Toda una auténtica farsa puesta al servicio de las fuerzas de la ultraderecha más retrógrada.

¿Por qué todo esto en Venezuela? ¿Por qué este clima de terror callejero, de violencia continua y extrema? ¿Por qué el desabastecimiento de comercios, de alimentos y productos básicos? ¿Por qué tanto eco mediático, cuando otros puntos del planeta resultan más calientes para la destrucción de los derechos humanos? Está bien claro, pero ofrece varias vertientes: Venezuela está en el punto de mira porque desde la llegada al poder de Hugo Chávez representa un mensaje que postula democracia frente a dictadura de los mercados, que postula fraternidad contra racismo, que postula cooperación y solidaridad contra discriminación, que postula servicios públicos frente a privatización, que postula patriotismo frente a entreguismo, que postula paz frente a violencia golpista y terrorista, y que postula educación, salud y asistencia social para todos, y de forma gratuita, frente a recortes y "planes de ajuste estructurales". Y a su vez, Venezuela es un país rico en petróleo y recursos naturales, esencial para controlar la geopolítica de la región, pero que se niega a servir a los intereses de las grandes corporaciones y empresas transnacionales, representantes del gran capital, cuyos siervos son estos indignos políticos de tres al cuarto que dicen "luchar por los derechos humanos". Por último, Venezuela, sobre todo durante los mandatos de Chávez, ha conseguido sembrar esa semilla, la semilla del Socialismo del siglo XXI, por muchos sitios de América Latina, desmontando las organizaciones que servían a los intereses imperialistas norteamericanos, y avanzando en la auténtica integración regional de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Todo eso es lo que pretende ser destruido. No lo permitamos. ¡Hasta la Victoria Siempre!

Blog del autor:
http://rafaelsilva.over-blog.es

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RAJOY, ¡AGUANTA RAJOY! (VE TRANQUILO AL JUZGADO QUE AL MARHUENDA TE LO SUJETO YO. NO PUEDES MENTIR PORQUE TE LA BUSCAS - p´ami que te la vas a buscar ¡ojalá Dios!- EN LA DECLARACIÓN TIENES QUE ESTAR TRANQUILO, COMO SI NO FUERA LA COSA CONTIGO. TIENES QUE EMPEZAR DICIENDO: ¡QUÉ DISCOS NI QUÉ DISCOS! QUE ME SÉ YO DE DISCOS NI QUE SI LOS JODIERON A MARTILLAZOS NI QUÉ NIÑO MUERTO Y TAL. LUEGO TIENES QUE CONTINUAR: NO SÉ NADA, NO ME ACUERDO DE NADA, NO ME CONSTA NADA, ESO ERA COSA DE MI MARIDO. ESO FUNCIONA PUTA MADRE, RAJOY. CREEME. Y EN CASO DE APURO REMÍTETE DE MI PARTE A LA INFANTA, QUE LO MÁS SEGURO SERÁ QUE NO SE ACUERDE DE MI, PORQUE YA SABES QUE A ESTA MUJER DE TODO LO QUE SEA CONSTAR NO LE CONSTA NADA.



RAJOY, TESTIGO BAJO SOSPECHA

Eco Republicano
24.05.2017

 
 Rajoy, testigo bajo sospecha
Rajoy está citado por la Audiencia Nacional para que comparezca como testigo en una de las causas judiciales que se siguen en relación con la financiación irregular del partido que preside desde el año 2003, en total catorce años lleva Rajoy como máximo responsable del Partido Popular. Si se le cita como testigo es por que se supone que su declaración puede aportar luz a la investigación, a la instrucción de la causa. También se supone que como testigo debe decir la verdad, está obligado bajo pena de incurrir en perjurio si no lo hace. Lo malo para Rajoy es que si dice la verdad corre serio peligro de entrar en la Audiencia como testigo y salir como imputado.





Pensar, imaginar, que Mariano Rajoy no es conocedor de la procedencia del dinero que entra en su partido nos lleva automáticamente a pensar que, en el mejor de los casos, no quiso saberlo. El presidente ha pedido a los jueces que su declaración se postergue hasta finales del próximo mes de julio, las razones esgrimidas para justificar tal retraso son inaceptables, más aún que pretender que su comparecencia se efectué a través de una pantalla, sin acudir al Tribunal. Rajoy necesita tiempo para meditar lo que va a declarar en la Audiencia Nacional, necesita estar seguro de que nadie le va a dejar en evidencia, es decir que nadie pueda demostrar que esta mintiendo bajo juramento, que lo hará. Si esto llega a producirse sería el fin automático de Rajoy, no solo como presidente también como politico. Así las cosas, Rajoy necesita tiempo para consolidar adhesiones y asegurar silencios, un tiempo que los jueces le van a regalar, en lugar de hacerle comparecer de forma inmediata para evitar así esas maniobras orquestales en la oscuridad que a buen seguro ya están llevándose a cabo en Genova,13.

Vayámonos preparando para el "no me consta" o el "no me acuerdo" tantas veces repetido últimamente en los juzgados, pero ojo, Rajoy no declara como imputado/investigado, lo hace como testigo, no puede mentir, y decir que no le conste algo puede ser considerado como perjurio si finalmente se demuestra que si le constaba, que era conocedor de ello y además lo era y lo es desde la más alta posición jerárquica y ejecutiva dentro del partido.

Me resulta difícil de comprender como siendo Rajoy el máximo responsable del partido, y beneficiario de esa financiación más que cuestionada, no se le haya citado como investigado. No olvidemos que el dinero cuya procedencia se considera ilícita se utilizó para financiar campañas electorales en las que Rajoy era la estrella rutilante.

Espero que la comparecencia de Rajoy en la Audiencia Nacional se retransmita en directo por las televisiones, será todo un espectáculo, claro que tal y como están las cosas lo mismo las cámaras se tienen que quedar en la calle. A nadie le extrañaría.

Benito Sacaluga

Fuente: Bailando con ratas
 

15 M: NO LO INVENTÓ PARTICULARMENTE NADIE. PODEMOS NO PUEDE SER PARTICULARMENTE DE NADIE. PODEMOS ES LO QUE SEAN SUS CÍRCULOS, O TODO O NADA



Año 6 del 15M
Lucha por la democracia desde dentro y fuera de los gobiernos

Mundo Obrero
Rebelión
17.05.2017

El futuro del 15M que mutó en proyectos electorales pasa en buena medida por lo que suceda en las ciudades donde gobierna


¿Qué queda del 15M? Está fue una pregunta recurrente por parte de diferentes medios de comunicación en su primer y segundo aniversario. Su quinto aniversario en 2016 supuso un punto de inflexión en la atención mediática recibida. Los resultados electorales de las elecciones municipales habían llevado al gobierno de diferentes ciudades españolas a personas que de un modo u otro se podían relacionar con el periodo de movilización que emergió el 15 de mayo de 2011. Eso sirvió para establecer vínculos muy directos entre la movilización en las plazas y el acceso a la política institucional. Pero ni el 15M había desaparecido los años anteriores, ni todo el 15M buscaba ese paso a la política institucional. Ahora llega el sexto aniversario y convine seguir pensando sobre qué es el 15M hoy.

Democracia real, para no ser lo que no queremos ser. Las acampadas de 15M fueron ante todo un grito de indignación, de denuncia y reivindicación ética que consiguió extenderse hasta donde otras movilizaciones no habían llegado. ¿Suficiente? Seguramente siempre hace falta más, pero no se puede minusvalorar su dimensión. Eso explica muchos de sus efectos. Y ese grito compartía diferentes características. Una esencial: la reivindicación de una democracia real y la voluntad de hacerla efectiva. El lema de “Democracia real ya” hay que sumarlo al de “No somos mercancía en manos de banqueros y empresarios” y al de “No nos representan”. Somos personas que no queremos ser como aquellas que nos representan, o dicen hacerlo. No somos personas que queremos desarrollar nuestra actividad laboral como aquellas que se nos presentan como figuras destacadas de nuestra sociedad. Buscamos otra política, otra economía, otro mundo del trabajo, otro sector financiero… No podemos ser como aquellas personas que nos han conducido a esta situación. Esto no debería cambiar con el paso del tiempo y en este sexto aniversario sería necesario hacer balance de si se está consiguiendo avanzar en la construcción de esta democracia real, tanto desde las administraciones como desde la movilización.

La vieja nueva política. Parece que lo nuevo acaba vendiendo siempre. Se insistía en que el 15M era una movilización de gente nueva. Muchas de las personas implicadas en el 15M no eran nuevas, tenían trayectorias políticas más o menos largas que no se pueden obviar. Seguramente gracias a esas trayectorias el 15M fue posible. El 15M enlaza con las reivindicaciones de una democracia real y de calidad que se están dando desde el franquismo (por poner un punto de inicio) hasta hoy. Y es por eso que podemos encontrar en esta movilización personas que desde el antifranquismo buscaron construir una sociedad que respondiera a sus objetivos democráticos (y les defraudó la Transición) hasta jóvenes de hoy que consideran que en esta sociedad en la que vivimos lo llaman democracia y no lo es. El 15M no hubiera sido lo mismo sin estas personas que no ceden en su empeño desde hace décadas para construir una democracia que todavía no existe. Me parece que también podemos decir que el 15M no hubiera sido igual sin personas mucho más jóvenes que venían de otras movilizaciones, ni sin las personas de todas las edades que se politizaron durante esos meses. El 15M nos muestra, en parte, una vieja nueva política no atendida, que no había conseguido tener la ocasión de llegar a tanta gente como en ese momento. Una política, compartida por gente politizada recientemente o con trayectorias más largas, que se intenta fundamentar en el principio de que la vida en este planeta es el bien principal. En el año 6 del 15M y en el año 2 de la llegada a los ayuntamientos es bueno preguntarse si se sigue así. Es bueno preguntárselo en toda actividad política que se hace cada día, en las plazas o en las administraciones.

La centralidad. El 15M en 2011 tuvo más de movilización que de movimiento social. Fue una movilización en la que participaron personas y colectivos vinculados a diferentes movimientos y que tuvo algunas características excepcionales que han marcado lo que fue y lo que vino después. Tal vez una de sus características más importantes, a mi entender, es la capacidad para extender unas ideas que salieron de los márgenes para situarse en un espacio de mayor centralidad. Evidencias de eso las tenemos en los datos demoscópicos que mostraban el apoyo popular a las reivindicaciones de las acampadas o, posteriormente, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. En el año 6 del 15M esa capacidad de estar en el centro podemos ver que tiene efectos limitados y que puede desaparecer porque constantemente hay quien está trabajando por colocar otras ideas y otros proyectos en esa centralidad. La movilización que emergió con tanta vitalidad en aquel momento respondía a un malestar creciente por la crisis político-económica y la indignación ante las respuestas que se estaban dando desde la política institucional. Hoy continúa habiendo motivos para la indignación pero por diferentes razones la movilización se concentra en ámbitos más limitados. Es necesario pensar cómo ganar constantemente esa centralidad y no olvidar que cuando se ganó se hizo desde la movilización, siendo movilización. No hay olas que esperar a cabalgar como surfistas. Hay que crear las olas, hay que ser olas, mareas.

Las mutaciones del 15M. El 15M nació como una mutación y continúa mutando. El 15M nació como una evolución de luchas anteriores, aunque con características novedosas. Las mutaciones significan cambios importantes, pero también persisten elementos de continuidad. Con motivo del segundo aniversario del 15M había preguntas por parte de periodistas sobre la desaparición de las personas de las plazas. Difícilmente podemos imaginar una ocupación constante de las plazas. Lo que sí hemos visto desde 2011 ha sido la dinamización de otros espacios de reivindicación y construcción de alternativas. La PAH es un ejemplo con sus más de doscientos núcleos en toda España, ha sido uno de los espacios que ha dado continuidad a esa movilización con su trabajo cotidiano para garantizar aquello que consideran justo. No solo es pedir, es hacer. La PAH tiene una gran repercusión, pero podríamos pensar en otros proyectos de implantación exclusivamente local. En algunos casos (como el de la PAH) eran pre15M y el 15M los dinamiza o se crean posteriormente. En el año 6 del 15M lo que de ahí surgió está en lugares muy diferentes. Incluso partidos para los que el 15M no era algo en lo que fijarse o impulsar también han recibido sus influencias. Partidos no afines al 15M han decidido cambiar de alguna manera para adecuarse a algo de lo que allí se reivindicaba, otra cosa es que hay quien pensará que cambian para que nada cambie. A partir de 2015 entramos en una nueva fase cuando desde proyectos que se pueden vincular directamente a estas movilizaciones se llega a diferentes gobiernos municipales. A mi entender, las elecciones municipales de 2015 abren una nueva fase el 15M. El 15M entra en los espacios de gobierno y tendrá que plantearse cómo se hace eso de acuerdo con la naturaleza de la que nació. El 15M no nació para gobernar, ni siquiera para lo electoral. Los resultados de las elecciones municipales de 2011 y las posteriores autonómicas y generales así lo pueden demostrar. Pero hay que valorar lo que puede significar llegar a gobernar, y hacerlo en ciudades como Madrid y Barcelona. El futuro del 15M que mutó en proyectos electorales pasa en buena medida por lo que suceda en las ciudades donde gobierna. A los dos años de gobierno ya es necesario un análisis de su impacto en profundidad.

Dimensión internacional. El 15M nació entre lo local y lo global y así sigue. Nació en las calles y plazas de nuestras localidades pero pensando en el conjunto del país y teniendo presente lo que ocurría ese año en Islandia, Túnez, Egipto, Estados Unidos… 2011 fue un año de movilización global, con causas y resultados diferentes, pero con algunos elementos compartidos. La democracia, por ejemplo. Podemos compartir que Islandia, Túnez, Egipto, España o Estados Unidos son sociedades diferentes por diversos motivos. Pero en todas ellas había, hay, deseo de democracia. Más democracia, más profunda, más extensa, de más calidad… Hoy, 6 años después, poco ha cambiado. Son muchas las evidencias de que nos encontramos en una especie de cruce de caminos, nuestra encrucijada particular, donde hay que elegir entre opciones que buscan crear más y mejor democracia y las que buscan controlar los excesos de la democracia restringiéndola en el mejor de los casos para una ciudadanía limitada. Lo vemos en elecciones y movilizaciones que están teniendo lugar en diferentes países. El 15M surgió como una movilización de confrontación en una lucha hegemónica por la definición de la democracia. Está en juego quién define lo que es democrático. Es lo que ocurrió en el proceso de tránsito de la dictadura a una sociedad que se quería democrática y continúa pasando hoy en lo local y lo global. El 15M se enraizó en los barrios porque de ahí había nacido y por eso las candidaturas municipales se vieron como una evolución muy natural. Pero el 15M también nacía de movilizaciones como la altermundista que siempre tiene al planeta como objetivo, su sostenibilidad y la justicia global. El 15M en su sexto año intenta trabajar cada vez más lo global consciente de que en Europa está en juego nuestro futuro local y buscando alianzas en todas las partes del planeta posibles para construir desde lo local el otro mundo que continúa siendo posible, necesario e imprescindible.

Fuente:
http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=7047

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jueves, 25 de mayo de 2017

SUERTE, "JORNADA", QUE PROBLEMAS Y HAMBRE NO FALTARÁN

 


El diario se publicará en papel y pondrá el acento en la vida cotidiana y luchas de las clases populares
Jornada: un periódico cooperativo, de base popular y en catalán

25.05.2017


Nace con modestia, sin ánimo de dar lecciones. Los periodistas del periódico Jornada, nuevo diario en formato papel y digital, cooperativo, de base popular y escrito en catalán, no niega el buen trabajo que realizan muchos redactores de los medios de comunicación convencionales. Pero buena parte de estas cabeceras se hallan en manos de grandes empresas. En los últimos años ha florecido una pluralidad de iniciativas económicas, sociales y culturales “alternativas” a los discursos oficiales. ¿Por qué no extender este tipo de proyectos a los medios de comunicación, de manera que puedan visibilizarse todos los días en los quioscos? Es la pregunta que se hizo el grupo promotor en el verano de 2016, y que ha dado alas al periódico Jornada, presentado el 24 de mayo en la Cooperativa Aragó Cinema de Valencia. En otoño dieron el siguiente paso, al comenzar con el estudio de mercado y viabilidad económica. Con el panorama ya más despejado y los pies en tierra firme, el grupo inicial decidió dar un paso al frente con la cooperativa.

Integran la redacción 28 personas (todos ellos con contrato y socios de la cooperativa), lo que incluye a los periodistas, la gerencia económica, el área comercial y la mercadotecnia. Quieren avanzar poco a poco, “de momento ir creciendo más en colaboradores que en estructura”, afirma la directora Laia Altarriba, que previamente ha trabajado en los periódicos Ara, Gara y Berria y ha sido directora del Anuari de l’Espai Català de Comunicació. “Necesitamos medios de base popular capaces de llegar a las grandes audiencias”, es su declaración de principios. También, como afirmó en una entrevista en Ona Mediterrània: “Queremos un medio de toda la gente inquieta que considera que este mundo es injusto, desigual y se ha de poder cambiar”. El periódico saldrá diariamente a los quioscos con excepción de los lunes, con la idea de ajustar los costes y de que los periodistas tengan una jornada de descanso. Está previsto que de martes a viernes cuente con 24 páginas, 32 el sábado y 40 el domingo.

Uno de los retos consiste en disponer de una significativa comunidad de suscriptores, dado el actual declive de la venta de prensa en los quioscos. Entre febrero y abril de 2017, el diario Jornada alcanzó el primer centenar de socios promotores (hoy ya son 150). La viabilidad de la iniciativa depende, según calculan los promotores, de llegar a los 8.000-10.000 suscriptores, que abonen 25 euros mensuales por la suscripción diaria y 12 euros al mes por la correspondiente al fin de semana. Ahora se trata de reunir, hasta el verano, un mínimo de 200.000 euros, que se agregarían a los 100.000 euros ya obtenidos. En los meses de septiembre y octubre está prevista una campaña de suscriptores. “Pero 300.000 euros no resultan suficientes para arrancar”, matiza Laia Altarriba. De ahí que no renuncien a las subvenciones de las instituciones públicas (por ejemplo, las ayudas a la prensa en catalán), la contratación de “paquetes” de suscripciones o solicitar un préstamo a la banca ética. Si las previsiones se cumplen, el periódico podría estar en la calle el próximo mes de noviembre.

Una de las claves para el lanzamiento son las campañas informativas, en las que se explica el contenido y objetivos del nuevo medio. Ayer se presentó en Valencia, el 25 de mayo en Barcelona y el día 26 en Palma de Mallorca. La directora explica otra de las ideas centrales: “Que el periódico sea riguroso, esté bien hecho, sin sensacionalismo ni noticias ‘basura’, y que hable de la vida cotidiana de las personas”. La nota informativa difundida durante la presentación del periódico hace hincapié en el último aspecto. Señala que las portadas de los grandes diarios dan la palabra y la imagen a líderes políticos, dirigentes empresariales y futbolistas de ensueño, mientras que se niega este relieve a los desahucios, las luchas por los derechos laborales o la acción del labrador que conserva la vida del territorio. Así, el objetivo no serán las peleas entre políticos, las guerras de declaraciones o los grandes números, sin más, de la macroeconomía. “Es mucho más fácil ‘repicar’ una noticia de agencia que desplazarse hasta la cola de un hospital”, remata Altarriba.

El núcleo inicial de la plantilla –formado por seis personas- ha recabado apoyos entre movimientos sociales, cooperativas, grupos de consumo y otros sectores que apuesten por el diario, y pretendan tenerlo como referente informativo. Pero tomando en consideración que el periódico no aspira a convertirse en el portavoz de ninguna tendencia concreta de la izquierda, ni practicar exclusiones en el ámbito de la lengua y la cultura (“cada periodista escribirá en el catalán estándar de su territorio”, afirman). ¿Por qué lanzar un medio generalista, dirigido al público de Cataluña, el País Valenciano y Baleares en papel, cuando hay especialistas que auguran la desaparición del formato? “El papel continúa ‘marcando’ agenda y relato”, señala Laia Altarriba, “y puede servir para la apertura de debates”. Por ejemplo, sobre la Unión Europea y el euro, cuando en muchas ocasiones los medios asocian, sin más, las críticas al “statu quo” europeo con la extrema derecha. “El papel también puede ayudar a salir de los círculos de gente más concienciada, y llegar a otras personas”, agrega la directora. Tal vez por ello se plantean como importantes puntos de difusión las bibliotecas y bares, los lugares donde actualmente más se leen los periódicos.

Los principios de actuación tendrán que materializarse en cada número. De martes a viernes el periódico Jornada se centrará en noticias e informaciones concretas, algunos “temas del día” y la idea motriz del diario: la vida cotidiana de las clases populares. En las ediciones del fin de semana se otorgará un mayor relieve a los contextos y el porqué de los hechos, se incluirán suplementos (cultura, economía y feminismos, entre otros) y entrevistas a fondo. Las secciones previstas son las mismas que en cualquier medio generalista, salvo Deportes, de la que se prescindirá para que las limitaciones de personal y recursos no conduzcan a los lugares comunes. Además las noticias de Política y de Sociedad figurarán en una sección denominada Actualidad. “Más que por la política institucional y las notas de prensa oficiales, se apostará por la crónica, la información sobre los compromisos incumplidos por los responsables públicos y los problemas de la gente común”, resume Laia Altarriba.

El 24 de mayo se puso en marcha la página Web del diario: www.diarijornada.coop Cuando el rotativo se distribuya en la calle, no lo hará con un diseño “rompedor”, agresivo y de impacto. Y la distribución se irá extendiendo paso a paso en los territorios de lengua catalana, hasta consolidarse. En un principio, el periódico contará con una redacción en Barcelona, otra en Valencia y una tercera, de menores dimensiones, en Palma de Mallorca. Según Altarriba, “no hay que incurrir en el centralismo de las capitales, Barcelona y Valencia, ni permitir que nos ‘coma’ la actualidad de las grandes ciudades”. Además, en un futuro podrían publicarse diferentes portadas e incluso ediciones específicas, según las necesidades informativas de cada territorio. Respecto a los contenidos, en las páginas de Jornada no se incluirán los habituales (en los medios convencionales) editoriales sin firma, ni la cooperativa de trabajadores piensa en un periódico pesimista y que sólo transmita informaciones negativas. Otra cuestión central –además de la tirada prevista, que se sitúa en 15.000 ejemplares- es la de la financiación mediante ingresos publicitarios, y para ello se trabaja actualmente en un código ético.

La iniciativa ha sido saludada por veteranos periodistas como Martxelo Otamendi, hoy director del diario Berria y durante dos décadas del periódico Egunkaria, cerrado por orden judicial en 2003. “Producir medios de comunicación es la manera más efectiva de reivindicar la libertad de expresión”, afirma Otamendi. “Bienvenidos a este apasionante y ruinoso negocio de la comunicación, que tiene mucho más de lo primero que de lo segundo”, agrega. El periodista publica un artículo titulado “Un nuevo color en la paleta”, en una revista de reflexión lanzada por los periodistas de Jornada. El boletín de 34 páginas contiene una veintena de colaboraciones sobre la comunicación actual y la libertad de expresión por parte de periodistas, escritores y activistas. En el cuadernillo recopilatorio colaboran, entre otros, Pascual Serrano, Rafael Poch, Isabel Clara Simó y Guillem Martínez.

Los autores de algunos de los textos han participado en la presentación del rotativo celebrada en la Cooperativa Aragó Cinema. Por ejemplo el documentalista y fotógrafo David Segarra, autor del libro “Viure, Morir i nàixer a Gaza”, quien ha defendido un periodismo “hecho por periodistas, no por banqueros, y que siga la tradición de Benedetti, Galeano, García Márquez, Montserrat Roig, Vicent Andrés Estellés y Joan Fuster, cuya obra también se fraguó en los periódicos”. También la investigadora y gestora cultural Mónica Parreño, quien ha lamentado la situación del periodismo hoy: “Se empieza la carrera con el entusiasmo de, en un futuro, vigilar al poder, y se termina como becario mal pagado”. “El periodismo ha de salir de la caverna de Platón”, afirma la exprofesional de Ràdio 9, Amàlia Garrigós, quien ha criticado el cierre de medios públicos de comunicación en el País Valenciano durante las últimas dos décadas.

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ESTA TAMBIEN SE PUEDE CANTAR, PERO CON OJITO QUE YA NOS ESTAMOS PASANDO Y ANDA POR AHI SUELTO EL HERNANDOTE DEL PP A VER COMO NOS PUEDE BUSCAR LAS COSQUILLAS.

BUENO, CON LA RASPA TAMBIÉN SE PUEDE CANTAR A LAS BARRICADAS, QUE DE ESTA NO HAN DICHO NADA

LA INTERNACIONAL YA NO SE PODRÁ CANTAR, PORQUE ES QUE SE ME ENFADAN. A PARTIR DE AHORA LOS DE IZQUIERDAS SOLO PODRÁN CANTAR LA RASPA, Y ADEMÁS MUY BAJITO

PUBLICADO EN CRÓNICA DE ARAGÓN HACE SEIS AÑOS (HACE 6 AÑOS LES PROPUSO A LOS DEL 15 M EN ZARAGOZA LA CREACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DEL PUEBLO EN LA CALLE, Y SE APROBÓ. ¿ME PODRÍAN DECIR LOS DE PODEMOS, IU Y TODOS LOS QUE NO SEAN DE DERECHAS, CENTRO NI CENTRADITOS NI CENTRALOIDES (Puesto que a estos no les interesa), POR QUÉ ESTA IDEA NO LA HAN DESARROLLADO?)


Acampada Zaragoza inaugura la Universidad del Pueblo en la Calle con un taller sobre Economía Política

25. mayo 2011 | Por | Categoria: Aragón, Hoy destacamos
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>>> La asamblea ha decidido desarrollar herramientas de Democracia 2.0 para procesar la ingente cantidad de propuestas que están recibiendo
 

Zaragoza.- Acampada Zaragoza inauguró ayer a mediodía la Universidad del Pueblo en la Calle con un taller sobre Economía Política a cargo del columnista y escritor sevillano afincado en Zaragoza, Manuel Sogas.
 
Con la ayuda de una pizarra y un sistema de megafonía, Sogas fue desgranando ante unas doscientas personas los entresijos del funcionamiento del modo de producción actual, con especial atención a todo lo relacionado con la crisis del sistema, el mercado del trabajo y la obtención de los beneficios empresariales.
 
Así el ponente explicó que “la crisis capitalista objetivamente es una interrupción en el proceso de acumulación del capital, llegado un momento en el que la tasa de beneficio del capital cae por debajo de lo que se establece como mínimo necesario para que el capital siga creciendo”.
 
Sogas incidió también en que, en toda sociedad “hay una estructura económica (que es la que decide cómo se produce), una estructura política (que es la que regula a la estructura económica), y una estructura ideológica (que es la que legitima a las dos anteriores)”, por lo que “actuar contra la crisis capitalista es actuar contra estas tres estructuras”.
 
Desde el público se apuntaron diversas cuestiones como la dificultad que tienen las pequeñas y medianas empresas españolas para competir en igualdad con las macrofactorías chinas donde la gente trabaja 7 días a la semana, 12 horas cada día, por menos de 50 euros al mes; las incoherencias económicas que encierra la Unión Europea; o el papel de los medios de comunicación en la sociedad.
 
Por la tarde tuvo lugar un segundo taller sobre Asamblearismo, en el que Elsa Navarra expuso ante decenas de personas las ventajas e inconvenientes de los modelos asambleario y representativo de intervención social.
 
Democracia 2.0
 
En cuanto al funcionamiento de la Acampada, desde la comisión de Comunicación informaron ayer de que se van a implantar herramientas de Democracia 2.0 “para agilizar el procesamiento de la ingente cantidad de sugerencias y proposiciones que nos están llegando de todos los ciudadanos que están participando y colaborando con nosotros”.
 
Según Daniel Ayuda, uno de los expertos que están desarrollando la iniciativa, “este sistema está relacionado con experiencias como Open Data y Open Government que ya funcionan en otros lugares, y su finalidad es incrementar la participación ciudadana en los asuntos públicos a través de la red”.
 

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miércoles, 24 de mayo de 2017

¿EDUCANDO PARA EL FRACASO?



La pedagogía del opresor: la educación por competencias.          



Olmedo Beluche. Reevo. 19/05/2017 / Insurgencia Magisterial
Sociologóa Crítica
23.05.2017

A los docentes que aún no comprenden la lógica subyacente a la “educación por competencias”, les recomiendo el artículo “Educando para el fracaso” (Opinión, La Prensa), del ingeniero Juan Planells, quien lleva muchos años trabajando el tema educativo desde las perspectivas del sector empresarial. Planells va directo al grano: “¡Que se sepa: sacar buenas calificaciones no garantiza que al terminar sus estudios el graduado tenga un trabajo asegurado!“.

Todos sabemos que un título no garantiza automáticamente el empleo, pero lo novedoso del planteamiento de Planells, y lo que es el centro de las competencias, es que lo importante para las empresas no son los conocimientos adquiridos, sino las actitudes del trabajador.
Veamos: “Hoy, lo primero que hace la empresa cuando evalúa un candidato, incluso antes de considerar sus competencias laborales, es revisar cuáles son sus valores. Los departamentos de personal someten a los aspirantes a las vacantes a una serie de pruebas que muestren su comportamientos frente a diferentes situaciones emocionales críticas, para ver si las aptitudes que presentan en su historial estudiantil fueron adquiridas sobre la base de actitudes frente a la vida que le den un claro objetivo de desarrollo personal y social sano“.

¿Qué evalúan lo departamentos de recursos humanos de las empresas en esas pruebas? “Estos exámenes evalúan aspectos como el autocontrol, independencia, agresividad, dinamismo, liderazgo, así como prioridades y motivaciones, entre otras llamadas competencias no cognitivas o emocionales“, dice Planells.

Mucho más claro todavía: “La escuela parece no haber entendido ese mensaje y sigue apostando a evaluar seriamente solo las competencias cognitivas, asignando calificaciones y otorgando créditos y honores a los que mejor puntaje obtienen en una larga serie de asignaturas… La calificación de las actitudes o valores no aparece en las páginas amarillas de la escuela…”.

De eso se trata, la educación por competencias nace desde el seno del sector empresarial y es impulsada por los organismos que regentan el sistema capitalista internacional, entre ellos el Banco Mundial, en función de aumentar la “eficiencia” y “productividad” de los trabajadores en tiempos de crisis del sistema, o sea, aumentar la explotación del trabajo.
En busca de esos objetivos, los conocimientos técnicos o especializados ya no son tan importantes, por un lado, porque pasan a ser controlados por una élite mundial cada vez más estrecha; por otro, porque los procesos de trabajo son tan genéricos que no requieren más que una base elemental y capacidad para aprender trabajando. Lo que Carlos Marx llamaba “trabajo abstracto” que remplaza al “trabajo concreto”. El “arte” o capacidad personal del trabajador cada vez importa menos, porque los procesos de trabajo permiten que cualquiera pueda ser reemplazado.

La idea es que hay que iniciar desde la formación temprana de los trabajadores cuando aún son niños o jóvenes. Para ello, los énfasis de la educación deben cambiar, ya no interesa tanto el aprendizaje en sí, es decir, los conocimientos técnicos o profesionales, sino las actitudes. Porque la empresa privada lo que pide a la escuela es que le entregue personal dócil y maleable, capaz de afrontar situaciones críticas sin rebelarse.

Según la teoría de las competencias, el énfasis de la educación y la evaluación debe pasar del conocimiento a las actitudes. A eso responden los cuatro postulados básicos de la educación por competencias: a. Saber ser (actitudes); b. Saber hacer (no tanto como técnica, sino también actitudinal, trabajar en equipo, etc); c. Saber comunicar (relación con los demás); d. Saber-saber (aquí tampoco interesa el conocimiento técnico o especialista, sino la actitud para la autoformación permanente).

Esos cuatro postulados son divididos en tres niveles al momento del diseño del currículo, ya sea por materias o para toda una carrera o nivel educativo(Programas Analíticos por Competencias): a. Competencias básicas (énfasis en las comunicativas); b. Competencias genéricas (con énfasis en los valores y actitudes); c. Competencias específicas (que tampoco son los conocimiento técnicos tradicionales, o “saberes muertos” como le llaman, sino que están referidas a un modelo general impuesto desde la Unión Europea llamado “Competencias Tunning”, que se refieren a capacidad análisis y síntesis, de resolver problemas, adaptación, etc.).

Planells tiene razón, los educadores “viejos”, que fuimos formados en el modelo constructivista, ponemos el énfasis de la evaluación en la capacidad del estudiante por aprender las bases de la ciencia o la técnica que estemos enseñando. De manera que una ínfima parte de la evaluación, tratando de ser objetivos pero también de estimular al estudiante, es la apreciación, con la que evaluamos las actitudes.

Los empresarios no quieren eso, y tampoco es el objetivo de las “competencias”, para ellos es al revés: el centro de la evaluación son las actitudes, si el estudiante aprende el fondo, no interesa. Por ejemplo, sobre la estructura de la célula, importa más si el estudiante usó “data-show”, si trabajó en grupo, si tiene una personalidad comunicativa, a si en verdad comprendió la esencia del asunto.

La pedagogía constructivista, basada en los descubrimientos de Piaget, se trataba de buscar técnicas participativas para que el estudiantes construyeran un conocimiento real sobre el mundo y comprendieran a cabalidad los proceso implicados en su profesión. Pero conocer implica comprender, no memorizar o repetir. Conocer y comprender implican la capacidad de realizar juicios críticos.

Paulo Freire desarrolló su “pedagogía del oprimido” sobre la base del constructivismo, para alfabetizar adultos de sectores marginales de Brasil, relacionando las palabras con el mundo que vivían, haciendo del alfabeto un instrumento para reflexionar sobre su realidad concreta y proclamarla a la sociedad. A decir de Ernani María Fiori, el método de Freire “no enseña a repetir palabras”, sino a decodificarlas críticamente, para “decir y escribir su mundo, su pensamiento, para contar su historia”.

Tanto los intereses empresariales, como la educación por competencias, no les interesa que el estudiante “sepa”, que conozca, y menos aún que “comprenda críticamente”. Alguien puede alegar: ¿Acaso es malo evaluar los valores y las actitudes? ¿Acaso no debemos fomentar la colaboración, el trabajo en grupo, las capacidades comunicativas? No es malo. Siempre han sido parte del proceso educativo.

El problema es que para Planells, para las empresas y para las “competencias”, los valores y actitudes que desean promover están en función del sometimiento dócil a la voluntad del empresariado. En ese esquema la capacidad “crítica”, es decir, reflexiva y comprensiva, no interesa. Y, aunque se habla de promover el “diálogo” se condena la lucha cívica por los derechos, de la cual el estudiantado de todas las generaciones ha aportado a la sociedad.

Planells dice: “Los encargados de recursos humanos deben explicarle a los educadores que por encima de tener puntuación de cinco en matemáticas y lengua, un joven que no pueda sustentar sus ideas en un diálogo y escoge la vía violenta en las calles está condenado al fracaso social…”. ¿Son “fracasados sociales” los jóvenes que el 9 de Enero de 1964 se lanzaron a la calle para plantar una bandera? Gracias a ellos, todos podemos pasear por el canal, recibir sus beneficios económicos y, algunos empresarios aumentar su pecunio con las “áreas revertidas”.

El objetivo de esta “pedagogía de los opresores”, es un estudiante dócil y manipulable, por ello las primeras víctimas son las materias que ayudan a reflexionar sobre la realidad social, que el empresariado no quiere que se sigan impartiendo: filosofía, historia, sociología. Según la lógica de las competencias los contenidos de esos cursos son “saberes muertos”, sin utilidad para la vida práctica. Para la “vida práctica”, según esa pedagogía de los opresores, interesa más que el estudiante sepa inglés y manejar una computadora que rudimentos de lógica o la historia de su país.

A la larga, también serán devaluados los títulos académicos o tendrán validez temporal, en un mundo capitalista que impone la precariedad laboral a los trabajadores. Desde la lógica de “las competencias”, a mediano plazo, será irrelevante si el título dice profesor, sociólogo o economista, después que el titulado tanga buena actitud para adaptarse a la voluntad de la empresa.

Al final, la educación también es un campo de batalla de la lucha de clases. Es un campo de batalla ideológico. Los educadores debemos ser concientes de que el ataque que se sufre en los derechos laborales, en las campañas de desprestigio contra nuestros gremios y dirigentes, en la inestabilidad laboral, son parte de un nuevo modelo educativo que responde a la “pedagogía que conviene a los opresores”, la de “las competencias”.

Como dice Ernani M. Fiori: “En un régimen de dominación de conciencias, en que los que más trabajan menos pueden decir su palabra, y en que inmensas multitudes ni siquiera tienen condiciones para trabajar, los dominadores mantienen el monopolio de la palabra, con que mistifican, masifican y dominan. En esa situación, los dominados, para decir su palabra, tienen que luchar para tomarla. Aprender a tomarla de los que la retienen y niegan a los demás, es un difícil pero imprescindible aprendizaje: es ‘la pedagogía del oprimido’“.

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Sociología Crítica
23.05.2017