viernes, 18 de marzo de 2016

13TV, LA CADENA COMUNISTA (PERTENECE A LA COMUNIDAD DE LA CONFERENCIA EXPISCOPAL) SE LLEVA MÁS DINERO PÚBLICO QUE CÁRITAS


 
13TV, LA OTRA  "CADENA PÚBLICA" QUE PAGAMOS LOS ESPAÑOLES


(Sonriendo dos de los presentadores fundamentalistas principales episcopales de la cadena comunista 13tv que están contra todo tipo de corrupción sea por tierra, mar y aire)

Por fin sabemos lo que la Iglesia española hace con el dinero que los españoles destinan en sus declaraciones de la renta. Sí, esa casilla que marcan uno de cada tres españoles y por la que deciden destinar el 0,7% del impuesto a la Conferencia Episcopal. Entonces, ¿por qué el titular de este post dice que pagamos todos los españoles? Porque la bolsa de la que se saca el dinero es la total. Y no sólo la que conforman aquellos que marcan la casilla.


El caso es que, en contra de la creencia más extendida, no todo ese dinero se destina a Cáritas, comedores sociales, etc. Según ha destapado el diario El País, “cerca del 80% se envía a las diócesis para su sostenimiento”. Luego hay otra porción del pastel que va a pagar la seguridad social de sacerdotes y religiosos, financiar las facultades eclesiásticas…


Y luego está el cajón de sastre con nombre “actividades pastorales nacionales” que asciende a 7,7 millones. De los que 6 millones (un 40% del presupuesto total) van directamente a la financiación de la televisión 13TV. Lo que hace que el canal sea poco menos que una televisión semipública pese a que su línea editorial no cumple los criterios de pluralidad que se les presuponen a medios públicos.

Con esos seis millones la Conferencia Episcopal no cubre los gastos por lo que aún dedica otros 4 millones al año que saca de sus otras vías de ingreso. En total, 10 millones anuales para la televisión mientras que la cifra que dedica a Cáritas no pasa de los 6 millones, según cifras de eldiario.es.

Pero volvamos al famoso epígrafe “actividades pastorales nacionales”. De los 1,7 millones restantes la Iglesia destinó 162.522 euros a financiar una campaña contra el aborto titulada ‘Campaña por la vida’. Seguro que os acordáis. El lema fue 'Este soy yo… humano desde el principio’ y se estampó en 1.300 vallas publicitarias por toda España.

Todo ello ha levantado polvareda en las redes sociales donde se preguntan ‘en qué lugar está la caridad cristiana’ dentro de la financiación de una televisión de derechas por encima de Cáritas.

Asier Martiarena

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jueves, 17 de marzo de 2016

GOBIERNO ESPAÑOL: EL ÚLTIMO QUE SE ENTERA ES EL QUE LLEVA LOS CUERNOS, O SEA, NOSOTROS, LOS MÁS INTERESADOS


Primera oferta de ministros: PSOE (8), Podemos (5) y Cs (3)

Publicado marzo 11, 2016Por Espía en el Congreso Gobierno

Pedro Sánchez tendría dos vicepresidentes: Iglesias y Rivera

La tercera investidura será el 2 de mayo y aunque los políticos españoles carecen de una cultura de Gobiernos de coalición y son especialistas en marear la perdiz, en la sociedad civil están dispuestos a ayudarles. Los cargos públicos se suelen liar con los árboles, por lo que a menudo se muestran miopes para ver el bosque y de ahí que varios parlamentarios de fuerzas del cambio ya se estén moviendo. “Espía en el Congreso” sugirió un Gobierno tripartito desde el minuto 1 tras los comicios del pasado 20-D y abogó por su transversalidad. Ahora parece que, desaparecidas las líneas rojas, los vetos y las exclusiones, todos los partidos del cambio buscan coincidir en ese denominador común. Un plan de emergencia social y otro contra el desempleo, así como la reforma del Estado y de la Constitución junto con la división de poderes serían los pilares básicos con el compromiso de sacar solo adelante las reformas en los que los 3 partidos encontraran un acuerdo, por mínimo que fuera. “Espía en el Congreso” ha tenido acceso al primer borrador que ha sido elaborado por nuevas diputadas y diputados que están a favor del cambio. Y lo ofrecemos para su discusión y debate.

 
Según esta versión, los 3 líderes ya estarían hablando por separado y discretamente de ese “programa de Gobierno” y será la Semana Santa, época de vacío mediático, la que propicie las conversaciones más cercanas e informales. Según estas fuentes, Albert Rivera (Ciudadanos) hizo ver que si Pablo Iglesias iba a ser vicepresidente del área “social”, él debería desempeñar otra vicepresidencia “económica”. “O los dos o ninguno”, fueron sus palabras, según estas fuentes conocedoras del diálogo.

También habría sugerido que en el caso de fuertes discrepancias ideológicas o de prejuicio entre Cs y Podemos, el moderador fuese el PSOE. En lo que estos parlamentarios y parlamentarias de los 3 partidos están también de acuerdo es en dos cosas: el futuro Gobierno del cambio debe ser paritario (hombres y mujeres) y pueden utilizarse también las secretarías de Estado para lograr los “equilibrios”. La “maquinaria” del Estado en este aspectos es descomunal en España: organismos públicos, entes culturales y televisivos, embajadas, fundaciones paraestatales… Y todo multiplicado por siete: eurodiputados, diputados, senadores, parlamentarios autonómicos, diputados provinciales, alcaldes, concejales… Todos ellos con sus correspondientes canonjías: ahora se ha conocido el pago de un desempleo “especial” para políticos en las Cortes, pero también lo tienen los eurodiputados y senadores.

Méndez y Fidalgo., sindicalistas del pasado
Y a ellos hay que añadir a todos los ex políticos que han logrado abrevar en organismos pseudoprivados que solo viven de las subvenciones públicas y que son la mayoría, sobre todo ex alcaldes y ex diputados o senadores. También en esta “fauna” anida otra especie muy cercana al erario común: el ex sindicalista. Los casos de Antonio Gutiérrez y José María Fidalgo (hoy en la FAES de Aznar), como ahora el de Cándido Méndez, son paradigmáticos, en contraposición a la austeridad que guió la vida de Marcelino Camacho hasta su muerte. O del ugetista Nicolás Redondo, hoy retirado en Baracaldo y con 88 años de austerísima e íntegra edad.

 
No obstante, los obstáculos al cambio aún persisten en su bloqueo. Dentro del Grupo Popular se muestran absolutamente seguros de que Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera no se pondrán de acuerdo. De hecho, los partidos del cambio han estimado en casi 100.000 personas las que podrían sustituir a la nueva clase dirigente, y aunque se haya advertido al PP que los “Gobiernos del cambio” pueden producirse también en cascada en el resto de autonomías y municipios, nada inmuta a la denominada “almeja” de Pontevedra. Otras fuentes, sin embargo, elevan esta cifra. El catedrático de Economía, Roberto Centeno, un conservador que sin embargo apoya la idea de cambio, escribió en un polémico artículo titulado “¿Y como se arregla España?” que el cambio “supondría que 1,5 millones de enchufados públicos y asesores deberían ser despedidos, lo que no significaría más paro sino mucho menos”.

 
 “Una de las leyes empíricas más importantes de la estructura económica de España demuestra que por cada puesto de trabajo que se elimina en el sector público se crean 2,5 en el sector privado, por lo que eliminar 1,5 millones de enchufados públicos crearía 3,75 millones de trabajos privados, lo que daría un neto de 2,25 millones de empleos. Además, cuanto más complejos son los problemas peor es la preparación y la experiencia de las personas llamadas a resolverlos. El jefe del Gobierno no lee más que el ‘Marca’ y la mayoría de responsables estatales, autonómicos y locales son un insulto a la inteligencia”.


Oscar López y Rubalcaba

También existen dirigentes políticos que pertenecen a las fuerzas del cambio pero no están de acuerdo en que se produzca un pacto entre los 3 principales partidos que lo protagonizaron en las urnas, por lo que desean ir a otras elecciones. Estos disidentes se encuentran fundamentalmente en el PSOE y Podemos y sobresalen por su beligerancia pública. Entre ellos se menciona expresamente al portavoz socialista en el Senado, Oscar López, uno de los grandes perdedores del 20-D, ya que ésta ha sido una de las escasas instituciones donde el PP ha conservado una mayoría absoluta. De ahí que lo hayan “premiado” con ese cargo y de ahí su descontento.


Oscar López y Pepiño Blanco: el mismo estilo de hacer política
López, que entró en la política con Pepiño Blanco y no terminó Derecho, es un perdedor nato: en pleno auge de la época de Zapatero, él retrocedió como candidato socialista en Castilla-León, perdiendo 4 escaños. Emigró de tierras castellanas al confortable Senado por “designación autonómica” y con Rubalcaba se aupó a número 3 de partido. Nuevo hundimiento y ahora le han buscado acomodo en la Cámara Alta para no “molestar” en exceso. Pero este superviviente de la antigua etapa socialista lleva un mes insultando a Podemos y a sus dirigentes, sabedor de que en el PSOE quien hace de “pepito grillo” obtiene un cargo. Y se prepara un jugoso reparto ministerial donde él quiere estar presente. Consciente de ello, en cambio, se ha mostrado el propio Felipe González, cuyas últimas declaraciones han sido muy bien valoradas entre los partidarios del cambio. No fue mucho, pero es un paso y según la agencia Efe:

“El ex presidente del Gobierno afirmó en Sao Paulo que no tiene “preferencias” entre el conservador Partido Popular (PP) y Podemos para ampliar el acuerdo entre socialistas y Ciudadanos y consideró que sería “un fracaso” la convocatoria de una nueva cita electoral. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Ciudadanos “tienen que hablar con todos los partidos y no tengo preferencias porque tengo tanto respeto a los cinco millones de votantes de Podemos, más las Mareas, Compromís y En Comú, como a los votantes del PP, que son siete millones y pico”, señaló González en una rueda de prensa en Sao Paulo. González subrayó que todas las formaciones “tienen que seguir intentando” formar Gobierno en España y apuntó que “les queda todavía bastante tiempo para dialogar”. “Los ciudadanos se han pronunciado. Sería un fracaso de la representación tener que volver a votar en junio”, agregó. El ex presidente se mostró rotundo: “No, mi candidato es Vicente del Bosque, porque valoro tanto que sea capaz de seleccionar y hacer jugar en el mismo equipo a Piqué y a Sergio Ramos…”, bromeó.

Así las cosas, el cambio sigue avanzando con dificultades y aunque aún quedan 7 semanas de negociación, los perfiles políticos comienzan a vislumbrarse cara a la tercera investidura del próximo 2 de mayo. Esta es el primer borrador de documento que maneja la “fontanería” de los 3 partidos:
Presidente del Gobierno de España: Pedro Sánchez.
Vicepresidente 1º y ministro de Presidencia:
Pablo Iglesias.
Vicepresidente 2º y portavoz del Gobierno: Albert Rivera.
Area Política: Ministerios “políticos”: PSOE.
Area Social: Ministerios “sociales”: Podemos.
Area Económica: Ministerios “económicos”. Ciudadanos.
Proporción: PSOE (90), Podemos (65), Cs (40)

PSOE

Ministr@ de Defensa: PSOE
Ministr@ de Interior: PSOE
Ministr@ de Territorialidad (AA.PP): PSOE
Ministr@ de Sanidad: PSOE
Ministr@ de Educación: PSOE
Ministr@ de Cultura: PSOE
Ministr@ de Agricultura: PSOE
Ministr@ de Deporte: PSOE

PODEMOS
Ministr@ de Justicia: Podemos
Ministr@ de Empleo y Seguridad Social: Podemos
Ministr@ de Indust, Energía y Turismo: Podemos
Ministr@ de Alimentac y Med Ambiente: Podemos
Ministr@ de Servicios Sociales e Igualdad: Podemos
CIUDADANOS
Ministr@ de Economía y Competitividad: Ciudadanos
Ministr@ de Hacienda: Ciudadanos
Ministr@ de Fomento: Ciudadanos

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UNA VENEZUELA U OTRA VENEZUELA, SEGÚN DE QUÉ VENEZUELA SE HABLE Y QUIEN HABLE


VICTIMAS DIGNAS (LEOPOLDO LÓPEZ) E INDIGNAS (VISTIMAS DE LA GUARIMBA)
17.03.2016
Ya lo dijo Noam Chomsky, los medios internacionales y los poderes económicos y políticos que están detrás de ellos, fijan su atención en aquellas víctimas que apoyan sus intereses y fines, las víctimas dignas, mientras que quienes son incómodos al poder son ignorados e incluso denigrados, las víctimas indignas.
El caso de Leopoldo López y las víctimas de la Guarimba (manifestaciones violentas) expresan de manera paradigmática los conceptos de Chomsky en eventos que se están desarrollando en este momento y sobre el mismo caso. La víctima con todo el apoyo mediático, económico y político sería Leopoldo López, a quien se otorga este tratamiento por sus intentos de derrocar al democráticamente electo gobierno venezolano de Nicolás Maduro y aunque se le relaciona con la autoría intelectual de los disturbios producidos en Venezuela durante el año 2014 y conocidos como la Guarimba. Por su parte quienes sufrieron aquellos hechos violentos, 43 muertos y cientos de heridos, no han recibido apenas atención, son las víctimas indignas.
Ayer, 15 de marzo, se presentó en Madrid un libro de Leopoldo López, actualmente en la cárcel acusado por su responsabilidad en la organización de las Guarimbas de 2014. En el prontuario de este personaje también destaca su oposición política a la Revolución Bolivariana que desde sus inicios buscó el derrocamiento del Gobierno venezolano por la vía violenta. Estuvo involucrado en el golpe de 2002, el paro petrolero y continúa buscando la salida a como dé lugar del presidente Nicolás Maduro, a quien los venezolanos mediante elecciones invistieron en ese cargo. Sin embargo, tan oscuro y peligroso individuo es tratado como un héroe por los medios de comunicación hegemónicos y políticos de los países que adversan a Venezuela, quienes han empleado en su defensa mucho tiempo y dinero público de sus contribuyentes. El último acto de injerencia en los asuntos internos del gobierno de Venezuela se ha producido a raíz de la presentación del libro de López. La anfitriona del evento, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, colgó varios días antes unos inmensos carteles en la sede de la Comunidad de Madrid en la céntrica Plaza del Sol, en las que se solicitaba la libertad de López. La vistosa medida ya fue celebrada en todos medios de comunicación. En el acto de presentación del libro de López, donde fue sustituido por su mujer, estuvieron presentes el ex presidente Felipe González, el nobel de literatura Mario Vargas Llosa y el director de Human Rights Watch (HRW), con una absoluta cobertura de los medios. Las palabras de González en que define a Venezuela como “tiranía arbitraria” y las de Llosa, en que compara a López con Nelson Mandela y Gandhi, recibieron los altavoces de los medios hegemónicos occidentales y convirtieron el evento en un verdadero show político.
En el otro extremo están las víctimas de la Guarimba, las víctimas indignas, que recorren el mundo clamando justicia y tratando de hacernos ver que López fue su verdugo y que no reciben la más mínima atención en los mismos medios que se desviven por él. El 17 de marzo llegan a Madrid las verdaderas víctimas, y los mismos políticos que han convertido en el epicentro de su agenda el libro presentado por López, ni le agarrarán el teléfono. Tampoco Felipe González o Vargas Llosa dedicarán ni una palabra de aliento a quienes perdieron seres queridos por la Guarimba y buscan apoyo en España, ni HRW realizará ningún esfuerzo por investigar las violaciones de derechos humanos en Venezuela durante la Guarimba y los verdaderos responsables de aquellos terribles actos.
Vemos las víctimas dignas e indignas que describió Chomsky recogidas sobre el mismo caso y momento, que hacen que los medios conviertan a los victimarios en víctimas y releguen a las verdaderas víctimas a un ensordecedor silencio.
* Fernando Casado es docente investigador en Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador
@FernandoCasad14
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POLÍTICA FORMAL EN ESPAÑA Y LA MONOARQUÍA: ¿UNA MIERDA SOBRE OTRA MIERDA?

 

Un paso al frente
LA GRAN MIERDA DE FELIPE VI Y LETICIA

 

 
ex teniente del Ejército de Tierra y autor de las novelas “Código rojo” (2015) y “Un paso al frente” (2014). Miembro del Colectivo Anemoi
16.03.2016
 
Según los reyes, España es un país difícil y LOC (La Otra Crónica, de El Mundo) es una “mierda”. Este país es difícil para la Reina Leticia porque Javier López Madrid, yerno de Villar Mir (que fue ministro entre 1975 y 1976), salió en varios medios de comunicación involucrado en asuntos tan poco claros como las tarjetas black, el supuesto acoso sexual a una doctora o la trama Púnica. En esto de la mierda, de lo escatológico, la reina y yo tenemos gustos muy diferentes.
 
La gran mierda de España no es la publicación de LOC, sino tener unos reyes que en lugar de reprochar su actitud a Javier López Madrid, en lugar de escribir un mensaje lamentando tener que romper su relación de amistad por los escándalos producidos y la conducta inapropiada, lo que hicieron fue animarle. Al compi yogui le mandaron besos, le dijeron que sabían quien era y quienes eran, le dijeron que se conocen, se quieren y se respetan, le dijeron que no pasaba nada por el artículo de las tarjetas en la mierda de LOC y el rey Felipe VI le invitó a comer.
 
El compi yogui se había gastado más de 34.000 euros en tarjetas black, está siendo investigado por la donación de 1,8 millones de euros al Partido Popular y sabemos que se apoyó en el rey Juan Carlos para realizar negocios en Arabia.
 
Por tanto, la gran mierda de este país es descubrir en menos de dos años de reinado que el rey Felipe VI se parece mucho a sus antecesores. Es cierto que, al menos que sepamos, no parece ser tan bebedor, juerguista o mujeriego como otros Borbones, pero por lo visto hasta ahora es muy del gusto de relacionarse con personas turbias (su amigo López Madrid, su secretario Rafael Spottorno, su hermana Cristina y Urdangarín,…) y con las violentas monarquías del Golfo. Igual que su padre.
 
La gran mierda de España es que el rey no sea un ciudadano como los demás y pueda ser llamado a declarar en cualquier tribunal o imputado (investigado se dice ahora) por cualquier delito que cometiese, sino que su figura sea inviolable. Es tan inviolable que si matase a alguien sería declarado inmune dado que no existe ninguna herramienta que permita eliminar los privilegios jurídicos de los que goza. La gran mierda es que este asunto no sea un debate nacional o el propio rey haya planteado la necesidad de reformar este anacronismo jurídico y privilegio inaceptable en una democracia moderna.
 
La gran mierda que la mayoría de los medios de comunicación lo hayan comentado sin darle la relevancia que merece o lo hayan intentado minimizar. Tanto es así que El Mundo tuvo en su poder los mensajes y no los publicó. Entre los atemorizados debido a la incesante sangría de despidos de directores y periodistas en los grandes medios, aquellos otros que son marionetas de los bancos a los que pertenecen sus medios (El País, por ejemplo) o los que se sitúan en posiciones fanáticas, nos encontramos que un asunto de esta gravedad no es tratado como debiera. No solo eso, El Mundo y otros medios se han dedicado a intentar minimizar el asunto argumentando que la relación entre los reyes y López Madrid se rompió poco después (octubre de 2014). Como la mayoría de informaciones por encargo, poco tiempo ha bastado para recibir, como se dice ahora, un zasca en la boca: los reyes y López Madrid se vieron el 17 de enero de 2015 después de coincidir en el cine.
 
La gran mierda es tener unos reyes a los que les importa más el compi yogui de las tarjetas black que el inaceptable estado de unas Fuerzas Armadas y una Guardia Civil sin derechos y libertades, con importantes tintes autoritarios y que siguen sin subordinarse a la ciudadanía.
La gran mierda es que los heridos y familiares de los muertos en los accidentes con explosivos en mal estado se queden sin las indemnizaciones que merecen, que nuestros militares sigan falleciendo por usar piezas de segunda mano para reparar los helicópteros, que nuestros policías y guardias civiles patrullen sin chalecos antibalas, que estemos endeudados por armamento que no necesitamos o que nuestros uniformados trabajen bajo la indefensión, la precariedad laboral y la ausencia de conciliación familiar. Todo ello mientras el jefe de las Fuerzas Armadas, el rey, siente que España es un país tan difícil y anima a su amiguito.
 
La gran mierda es comprobar que tenemos unos reyes que siguen haciendo negocio y manteniendo excelentes relaciones con Arabia Saudí, que lo hacen a la vez que este país está bombardeando Yemen (con más de 6.000 civiles muertos) o sigue pisoteando los derechos humanos al decapitar a sus ciudadanos por delitos como la homosexualidad, el adulterio o el ateísmo (casi 200 en algo más de un año).
 
La gran mierda es que los recortes en educación, sanidad, derechos y libertades sean cada vez más salvajes, que la corrupción se haya apoderado de todo país y lo esté carcomiendo por dentro, que estemos dejando morir a más de dos millones de refugiados y que a los reyes todo esto (y mucho más que no tengo espacio para contar) no les parezca una gran mierda.
 
La gran mierda, por tanto, es tener unos reyes que se preocupan, y mucho, de su compi yogui, pero muy poco de todo el daño que este ha causado, de la extrema gravedad de acontecimientos en las que se encontraba involucrado o de la situación del país. Si los reyes se preocupasen tanto de sus ciudadanos como del investigado López Madrid o, mejor aún, si no hubiese reyes o si, por lo menos, estos fueran jurídicamente como el resto de ciudadanos, a todos nos iría mejor.
 
La gran mierda de todo esto, Felipe VI y Leticia, es que os parezca una mierda lo que no es y lo que es una mierda no os lo parezca. Esa es la gran mierda.
 
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miércoles, 16 de marzo de 2016

PP / PSOE = DAME LA MANITA PEPE LUIS; SANCHEZ / NARANJOS = TOMA LA MANITA PEPE JUAN


Para Sánchez y Rivera la vieja política es solo Rajoy, para el 15M era más

14.03.2016
 
Rivera y Sánchez dan el mismo discurso: lo que importa es echar a Rajoy, no las políticas de desigualdad, los derechos destruidos ni la falta de democracia. Rivera acepta apoyar otro gobernante del PP que no sea Rajoy. Ha dicho literalmente "si ponemos otro ya es otra cosa, ya cambia todo".
 
Sin embargo, aún me preocupa mucho más la postura de Sánchez, puesto que el acuerdo de políticas de derechas (con el que según Rivera podría gobernar cualquiera del PP menos Rajoy) que han firmado Sánchez y Rivera, sigue el programa de Ciudadanos e incumple el del PSOE.
 
Cuando Sánchez pide que nos fijemos en Rajoy, en los políticos y no en las políticas que se han firmado, da un hachazo a algo que habíamos logrado desde el 15M que era que el debate político se centrara en medidas y no en personas.
 
Pedro Sánchez, como lleva haciendo el PSOE desde hace mucho, incumple su programa de izquierdas y antes, no ya de gobernar, sino antes de tener posibilidades de a lo mejor y con suerte, gobernar un poquito, ya ha firmado un programa de políticas de derechas. No se trata de echar a Rajoy, sino de echar sus políticas.
 
Hay muchas lecturas de las elecciones desde el punto de vista de los políticos, pero desde los votos a políticas, los programas políticos de izquierda han obtenido más de doce millones de votos, un millón de votos más que los programas políticos de derechas (mayoría absoluta sin Ley D'Hont).
 
Además, lo peor de Rajoy y el PP, su radicalismo (radical, sí señor, es un radical quien aplica sus medidas sin aceptar ninguna propuesta y encima criminaliza a los que le protestan y machaca la independencia judicial y mediática para que no se le contradiga), está amparado precisamente por la continuidad de buena parte de estas políticas bajo el paraguas del PSOE.
 
La posición y el discurso de Sánchez y su pacto fomenta que la gente asimile como inevitables, sin alternativas, las políticas neoliberales pactadas con la derecha de Ciudadanos. Destruye la potencialidad de cambio de los votos de izquierda, como siempre, como ya ha vuelto a suceder.
 
El PSOE está cumpliendo el papel más dañino que repite desde el último gobierno de González (por lo menos): asentando el sentido de que no hay alternativa a las políticas neoliberales.
 
El lema del neoliberalismo de “no hay alternativa” lo hace realidad la socialdemocracia al continuar sus políticas con votos de izquierdas.
 
Pero más allá de lo anterior, creo que el discurso que están construyendo Sánchez y Rivera en torno a su pacto para imponer las políticas derechas, está atacando uno de los grandes avances que trajo el 15M: la revindicación de una “nueva política”.
 
Con el 15M y el enorme apoyo que obtuvieron las propuestas y reivindicaciones por la mayoría de la sociedad según las encuestas, se empezó a hablar de que la gente estaba hastiada de la “vieja política”, a falta de otro nombre, y eso era un reclamo poderoso. Tan poderoso es que los protagonistas de la “vieja política” llevan luchando todo este tiempo por redefinir qué es eso que es la vieja política, para decir que ellos no son vieja política, claro.
 
Como estrategia han intentado señalar elementos formales como contenido de eso que la gente llama la vieja política, para que así las políticas injustas y el incumplimiento de programas pudieran continuar y solo hubiera que cambiar elementos de la decoración. Se ha dicho hasta la saciedad que la vieja política tiene que ver con cuestiones de imagen y estilos rancios, con maneras poco elegantes y los insultos. Ahora resulta que todo aquello por lo que trabajamos y lo que reivindicábamos todo el pueblo no es más que un poquito de elegancia, estilo y buenas formas. O bien tratan de convencernos de lo que la gente pide que se abandone como vieja política son los viejos políticos, rancios sin elegancia ni modales...
 
Ahora Sánchez y Rivera se han puesto de acuerdo: para ellos, la vieja política solo era Rajoy.
Lo que llevan intentando desde que surgió ese reclamo de la nueva política era volver a colocar a unas personas como vieja política y otras personas como nueva política.
 
Porque la esencia de la vieja política es la incapacitación del pueblo: la creencia y el sistema que se basan en que al pueblo solo se le permite elegir quien gobierna, no cómo se gobierna ni qué políticas se deciden, ni se le permite exigir unas políticas determinadas a quién gobierna. Y cuando se le habla de política al pueblo, solo se le debe decir que tal político ha dicho esto o lo otro, que tal político ha hecho esto o lo otro, que tal político es esto o lo otro...
La vieja política es en torno a los políticos, para que el pueblo no pueda decidir ni actuar sino solo delegar. La nueva política debería ser en torno a las políticas, y eso es precisamente lo que están gritando Rivera y Sánchez: no miréis las políticas que hemos firmado, tan solo miradnos a nosotros, que somos nuevos, echar a eso viejo que se llama Rajoy.
 
La esencia de la incapacitación del pueblo para los gobiernos representativos está en creer que al pueblo solo se le debe permitir elegir entre representantes, nunca entre políticas diferentes, ni exigir de sus representantes que lleven a cabo unas políticas determinadas. Y eso es lo que está haciendo Sánchez, destruyendo la reivindicación de los votantes de toda la izquierda y de los suyos propios, de que los programas deben ser cumplidos, de que quieren poder decidir sobre políticas, y no solo sobre a quién preferirían obedecer incondicionalmente o a quién detestarían menos obedecer sin condiciones.
 
Creo que la clave de unión que articulaba todo aquello que llamamos nueva política contra la vieja política, era la exigencia de democracia entendida como sistema político en el que las instituciones respetan y asumen al pueblo como sujeto político activo, y por ende, soberano. Pueblo como sujeto capaz de decidir por sí mismo y expresarse.
 
La misma razón por la que el 15M se articuló a través del ejercicio por parte del pueblo del poder político de forma directa (asamblearismo, autogestión, okupación, bienes comunales, ILP, referendum...). La nueva política requiere que se respete y se asuma al pueblo como un sujeto político capaz.
 
La vieja política es toda aquella que desprecia al pueblo y, mediante artimañas y bajezas, lo reduce una y otra vez a un papel de incapaz, donde solo le queda obedecer o elegir a quién obedecer, mientras que los representantes se aprovechan de esa situación para robarle y hacer políticas a favor de una minoría destruyendo los derechos, el valor del trabajo, la justicia o los servicios sociales. Esto se hace con algunas líneas de acción fundamentales, que son las que se siguen en el pacto y el discurso de Rivera y Sánchez.
 
Primero, los representantes no pueden ser limitados ni condicionados por el pueblo, despreciando cualquier decisión o compromiso con el pueblo. Por eso, un componente esencial de la vieja política es el incumplimiento de programas. Y es lo que ha hecho Sánchez al firmar un acuerdo totalmente contrario a su programa.
 
La corrupción como sistema tiene como base que los poderes políticos no se utilizan para el pueblo ni están condicionados de ninguna manera por el interés de la mayoría, sino de la minoría que dispone del poder como si fuera suyo.
 
Segundo, la política y el debate político deben centrarse en los políticos y no en las políticas. El paradigma de esta característica de la vieja política son los debates limitados a insultarse y al “yo soy corrupto, pero tú más”...
 
El problema con los insultos o el vergonzoso “yo robo al país, pero vosotros más”, o “nosotros somos corruptos pero nos tenéis que votar porque los otros son más”, como único debate político es que impide tratar los contenidos políticos de forma crítica, incapacita al pueblo. Eso es la vieja política. Negar al pueblo el debate sobre ideas y políticas, el debate racional y constructivo, para limitarle a poder decidir y tan solo pensar. No es que esos debates sean feos o molestos, es que no dejan espacios a pensar las políticas y las necesidades y derechos que se están tratando, sino que tan solo permiten al pueblo posicionarse incondicionalmente al lado de uno u otro. Roban al pueblo la política.
 
Así funciona la perpetuación de lo de siempre. Tiene que resignificar el descontento de la gente, señalando hacia otro lado para mantenerse, para volver a encerrar al pueblo en el redil del debate y las decisiones limitadas a los políticos y nunca, bajo ningún concepto a exigir o decidir políticas concretas o derechos efectivos. Pero no podemos permitir que nos engañen ni nos roben las palabras ni el sentido de lo que pedimos. Por eso es tan odioso el discurso de Rivera y Sánchez de que todo se reducía al fin de Rajoy.
 
Y aquí está la gran clave de las reivndicaciones del 15M: que las instituciones asuman y respeten al pueblo como sujeto político activo, y por tanto, soberano. Esta fue el mayor éxito del 15M, a mi modo de ver. Traer las políticas al centro y excluir del centro a los políticos.
 
Diego Hidalgo Morgado, participa en La Otra Constituyente y Asambleas Ciudadanas Constituyentes.
Blog del autor: dhidalgoblog.com
 
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martes, 15 de marzo de 2016

MÁS QUE EL GOBIERNO DE MIRE USTED QUE BIEN, FORMADO POR LOS PROSISTEMAS (ROBO QUE TE ROBO MÁS LO QUE TE VOY A ROBAR, PORQUE ME VOTAS) FORMADO POR EL PSOE (NO SOCIALISTA) + NARANJOS (COLOR NARANJA MUSTIO + PP (¡AY, QUE BIEN, USTED POR AQUÍ!), LO QUE NOS HACE FALTA A LOS TRABAJADORES, QUE SOMOS LOS QUE CREAMOS LA RIQUEZA, Y LOS QUE RESULTAMOS ROBADOS, ES LA TOMA DE CONCIENCIA SOCIAL Y POLÍTICA PARA PONER FRENO A LOS QUE NOS ROBAN, NOS ROBAN Y VUELVEN A ROBAR, Y SIGUEN INSISTIENDO PARA ROBARNOS MÁS. YA LUEGO VIENE ESO DE QUE EN EL PORTAL DE BELÉN HAN ENTRADO UNOS LADRONES


 Francia tras las movilizaciones del 9M
SE ABRE UNA BRECHA CONTRA EL GOBIERNO

Rebelión
Viento Sur
14.03.2016

El miércoles día 9 hubo movilizaciones masivas en más de 170 pueblos y ciudades, en las que la juventud y los trabajadores y trabajadoras se manifestaron contra la política del Gobierno Valls. Se abre así en Francia una nueva situación política y social.
Desde hace un año, la orientación autoritaria y neoliberal del Gobierno Valls y del presidente Hollande ha adquirido una nueva dimensión. Sus ataques contra las libertades, el incremento de la represión contra las luchas y el racismo institucionalizado se dan al mismo tiempo que unas modificaciones legislativas que acentúan los ataques contra los derechos de las y los asalariados y profundizan la contrarreforma neoliberal orientada a destruir las conquistas sociales logradas en la segunda mitad del siglo XX. Con ello se implanta un sistema nuevo, otro marco legal, otro modelo de Estado, de represión, que conducen a una modificación de fondo del sistema de dominación capitalista en Francia.
Una ofensiva de calado, con una respuesta débil durante estos últimos años
En el pasado reciente hemos asistido a movilizaciones de solidaridad con los 8 asalariados de Goodyear condenados a 9 meses de prisión por haber secuestrado a cuadros intermedios de la empresa en medio de una larga huelga contra su cierre y el despido de más de 1000 trabajadores en 2013; también las hubo para apoyar a los 5 de Air France despedidos por haber destrozado la cabina de un directivo de la empresa. También hemos conocido luchas sectoriales, a veces muy radicales (sobre todo en Correos contra las reestructuraciones brutales que impone la empresa y en el sector del comercio contra la apertura de los domingos). También ha habido manifestaciones contra la política gubernamental en relación con la política de acogida a las personas refugiadas. Las manifestaciones y protestas varias contra el estado de excepción, su prolongación [durante tres meses] y el proyecto de ley contra la privación de la nacionalidad [a las personas de origen no francés], muy minoritarias en las semanas que siguieron a los atentados de noviembre, hicieron converger a un número creciente de colectivos. El 31 de enero hubo manifestaciones en todas las capitales convocadas por un colectivo de 150 asociaciones, sindicatos y partidos políticos que aislaron al Gobierno en torno a las cuestiones democráticas, toda vez que asociaciones y movimientos muy influenciados por el Partido Socialista también se sumaron a ellas. En fin, aun cuando la prohibición de manifestarse con ocasión de la cumbre sobre el clima (COP21) impidió que se diera una gran movilización de masas, no por ello el Gobierno logró anular la protesta y la lucha a favor de la justicia climática.
El primer síntoma de una posibilidad de movilización amplia contra la política del Gobierno vino de la mano de la lucha contra el proyecto de construir un aeropuerto en Notre Dame des Landes, cerca de Nantes, que se aceleró estas últimas semanas con el anuncio gubernamental de organizar un referéndum-farsa. En respuesta al mismo, se organizó de forma exprés un bloqueo festivo sobre el terreno en el que está proyectado el aeropuerto el pasado 27 de febrero. Una movilización que fue todo un éxito: entre 50 000 y 60 000 participaron en una gigantesca manifestación en defensa del bloqueo del aeropuerto y en apoyo a quienes ocupan el ZAD ("zona a defender”) desde hace 15 años [cuando se anunció el proyecto].
La puesta en cuestión del código laboral
El proyecto gubernamental es tremendo, radical: su objetivo es poner patas arriba el código laboral [Estatuto de los trabajadores].
El código laboral, que nació en 1910, reúne un conjunto de leyes y reglamentos que afectan a los 17 millones de personas asalariadas en el sector privado/1. En él se concentran las conquistas sociales fruto de la lucha de clases del último siglo y, sobre todo, tras los grandes movimientos huelguísticos (1936 y 1968) y los períodos en los que la relación de fuerzas era favorable a los trabajadores y trabajadoras (o sea, desde el fin de la II Guerra Mundial hasta los años 1970). Los progresos se dieron a través de un proceso de negociación un tanto particular: ningún acuerdo entre la patronal y los sindicatos podía ser perjudicial para los trabajadores y trabajadoras. Por lo tanto, la ley marcaba un límite por abajo y la negociación no podía sino mejorar este punto de partida, con conquistas que poco a poco se incorporaban a este código laboral.
Evidentemente, todo esto se puso en cuestión en los últimos treinta años. Al igual que en el resto de Europa, se desarrolló la flexibilización de los contratos y del tiempo de trabajo, se facilitó el despido y se mermaron otras conquistas.
Pero lo que se plantea ahora tiene una dimensión muy superior: se plantea reescribir el código laboral partiendo de otros puntos de referencia.
Existen dos ideas básicas que destruyen completamente el actual código:
La primera es que se pueden restringir las libertades y los derechos fundamentales en "función de las necesidades para el buen funcionamiento de la empresa". Esta fórmula neoliberal quiere que los derechos y libertades se sometan a la economía y no a la inversa, que es lo que hacía el código de trabajo desde su creación.
La segunda es que los acuerdos negociados a nivel de empresa (entre la dirección y los trabajadores) que sean perjudiciales para los trabajadores se sitúan por encima del código laboral y en caso de que los sindicatos mayoritarios se opongan a los mismos, la empresa puede organizar referéndums para imponer la degradación de las condiciones laborales y salariales con el chantaje de mantener el empleo.
La aplicación de estos nuevos principios al conjunto del código laboral certifica la muerte de todas las conquistas logradas en los últimos cien años.
De llevarse a cabo será posible negociar 12 horas de trabajo diario, 48 horas semanales durante 4 meses, 60 horas para una semana, la flexibilización sin límite del reparto del tiempo de trabajo, la extensión del trabajo nocturno , la generalización del trabajo a destajo/2 y la disminución del coste de las horas extraordinarias. Al mismo tiempo, el texto prevé facilitar el despido por causas económicas siempre que haya una reducción de pedidos y limitando las indemnizaciones cuando la patronal se vea condenada por los tribunales por haber despedido de forma abusiva.
Una movilización impulsada al margen de los sindicatos
Ante una agresión de esta dimensión las organizaciones sindicales se han visto superadas. El 23 de febrero un comunicado intersindical apenas planteaba la derogación de algunas de las medidas contenidas en el mismo, sin exigir la retirada del proyecto y sin realizar ningún llamamiento a la movilización.
Pero en las redes sociales la movilización fue abriéndose camino. La exigencia de la retirada del proyecto impulsada por una militante feminista que había abandonado el Partido Socialista en 2014/3, recabó en unos pocos días cientos de miles de firmas. En dos semanas se llegó al millón. Un vídeo grabado por jóvenes con el título "valemos mas que eso"/4, haciendo referencia a la vivencia de mil y una pequeñas y grandes vejaciones que atentan contra su dignidad, se convirtió en viral. Y a él le siguieron centenares y miles de testimonios espontáneos sobre la explotación cotidiana en las empresas. En pocos días, a través de las redes sociales, se fue haciendo creíble la posibilidad de movilizarse el día en el que el proyecto de ley fuera presentado en el Consejo de Ministros (o sea, el 9 de marzo).
El 25 de febrero, todas las organizaciones juveniles sindicales y políticas/5 tomaron posición conjuntamente a favor de la retirada completa del proyecto de ley y llamaron a una jornada de acción para el 9 de marzo. Se comenzó a organizar la movilización. El Gobierno decidió entonces retrasar la presentación de la ley al 24 de marzo, pero nada cambia. Además, en el seno de los sindicatos fue aumentando un malestar creciente contra el anuncio de la Intersindical de ir a una jornada de acción el… ¡31 de marzo! Finalmente, todas las organizaciones, forzadas por el incremento del malestar en la juventud, convocaron a las protestas para el día 9, la mayoría llamando a la retirada del proyecto de ley El Khomri (Ministra de trabajo)/6.
Cristaliza el rechazo a la política gubernamental
La movilización del 9 de marzo ha sido masiva (más de 450 000 manifestantes en las calles). La más importante desde 2010 [cuando más de tres millones de personas se movilizaron durante 2 meses contra la reforma de las pensiones, que se perdió].
En las manifestaciones convergían los jóvenes de institutos y universitarios con una franja significativa de trabajadores y trabajadoras, fundamentalmente del sector privado, pero también del público/7.
Esta movilización es un claro reflejo del rechazo a la política del Gobierno Valls-Macron (ministro de economía), y a toda la política reaccionaria desarrollada por los distintos gobiernos socialistas desde 2012. La ley El Khomri se ha convertido en el catalizador del rechazo a la política de austeridad y liberticida del presidente Hollande. En el debate sobre el proyecto de ley se siente que una parte de la juventud y de los trabajadores y trabajadoras está poniendo en cuestión toda la política anti-obrera, pro-patronal, liberticida, etc. Se pone de manifiesto así una impugnación global de la política gubernamental, e incluso del modelo social actual, expresada hasta ahora de forma subterránea en toda una serie de luchas.
Con esta primera movilización comienza a perfilarse la posibilidad de imponer la retirada del proyecto de ley y de poner freno a la ofensiva gubernamental. Para que se desarrolle, el movimiento tiene que organizarse en torno a la exigencia clara de la retirada de la ley que unifique al conjunto de los sectores. Va a ser necesario hacer frente al Gobierno y a algunas organizaciones sindicales [la CFDT…] que se plantean enmendar la ley en cuestiones secundarias sin tocar su orientación general.
Este primer paso ha sido posible por la radicalización de una parte de la juventud y por la capacidad de algunos sectores de impulsar iniciativas orientadas a la movilización. Un panorama que va tomando cuerpo, también, con próximas jornadas de movilización previas a la jornada del 31 de marzo anunciada por la intersindical.
Notas:
1/ El funcionariado (8 millones) está sometido a estatutos diferentes.
2/ En la que las horas extraordinarias no son compatibles y por consiguiente no se pagan como extraordinarias.
5/ Incluso las juventudes del Partido Socialista

6/ Nombre de la Ministra de Trabajo actual

7/ Que son conscientes de que los recortes que se impongan en el sector privado se impondrán después en el público.
Traducción: VIENTO SUR

Fuente original: http://vientosur.info/spip.php?article11071

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DIPUTACIONES PROVINCIALES. ¿EN ESPAÑA CUANDO SE LE LLAMARÁ ROBO AL ROBO Y LADRÓN AL LADRÓN? AHORA BIEN, LAS DIPUATCIONES PROVINCIALES TIENE QUE DEJAR DE SER LA ENCHUFINA MADRE DE TODOS LOS ENCHUFES PARA ROBAR DE OTRA MANERA.



Supresión de las diputaciones
Una operación de desmantelamiento de lo público para la entrega como botín al sector privado

14.03.2016
 
1. De las diputaciones provinciales pocos saben que son jurídicamente administración local, es decir son la parte de la administración pública más cercana a la inmediatez del vecino. Se trata de hecho, ni más ni menos que de asociaciones de municipios. Esto no es únicamente una consideración jurídica sino que de hecho, quien haya vivido la experiencia profesional de trabajar en la administración local sabe que la diputación es un organismo hermano de los ayuntamientos materialmente muy accesible a ellos, donde se tiene conocimiento íntimo de los problemas inmediatos y cotidianos de los ayuntamientos. Su personal es de la misma extracción funcionarial que los de la restante admisntración local y los profesionales y cargos electos de ambos sectores, Ayuntamientos y Diputaciones comparten diariamente la misma problemática.
 
2. Cuando se propone que las competencias actuales de las diputaciones sean suprimidas sea por ser asumidas por los ayuntamientos o por la Comunidad autónoma es que no se conocen las competencias de las diputación. Sus competencias definidas en la ley de Bases de Régimen Local son de asistencia técnica y jurídica a municipios que lo necesiten, la realización de obras y servicios a los municipios que no tengan los medios para acometerlas y la realización de obras, servicios e infraestructuras que alcancen y excedan más de un municipio. Nada de puede delegarse en los propios municipios que las componen por la propia lógica de la función. La asunción de la competencia por las comunidades autónomas supone una delegación hacia arriba, contraria a la descentralización por lo tanto La duplicidad supuesta de funciones no es normal resolverla suprimiendo el órgano más cercano al ciudadano y entregándoselo al más alejado, precisamente por razones de racionalidad democrática y optimización de recursos.
 
3. Las mancomunidades de municipios ha sido la otra figura que ha tratado de sustituir los servicios de las diputaciones. La mayor parte no ha representado ninguna simplificación administrativa sino un alejamiento en un organismo técnico descontrolado de los municipios que lo componen y en gran parte de ellas, en déficit, quiebra e insolvencia económica.
 
4. Los diputados provinciales, si bien no son electos de primer grado sino de segundo grado, no por ello hacen un organismo menos democrático., pues, contrariamente a lo que ocurre en la administración regional, el ejecutivo de las diputaciones lo componen cargos electos no designados por el gobierno de la comunidad autonomía por su pertenencia al partido gobernante. Es el único organismo político en España cuyo ejecutivo está formado por electos. El diputado de medio ambiente es un concejal electo de algún municipio del área mientras que el consejero de medio ambiente de una Comunidad autónoma es un ministro nombrado a dedo por conveniencias y méritos partidistas.
 
5. Históricamente las diputaciones provinciales son de origen ilustrado y democrático, .Se trata de divisiones territoriales provinciales que superaban las divisiones aristocracias de condados, reinos, diócesis, etc., para ser sustituidos por una división racional del territorio. Están inspirados en la municipalización racionalista de la ilustración francesa (neustro Javier de Burgos)al margen de reivindicación de nacionalidades. De ahí la inquina ancestral que les tienen las regiones y nacionalidades. Por ejemplo, las diputaciones fueron la “bestia negra” de Pujol que trató de suprimirlas vaciándolas de contenido y se enfrentó a la jurisprudencia del constitucional que las mantuvo por “constitucionalmente protegidas”.
 
6. Dado su carácter de asistentes técnicos de los municipios, su supresión no supondría ninguna ahorro relevante pues su personal como funcionario debería ser asumido por las comunidades autónomas con el mismo coste pero con el agravante de sustituir su ejecutivo formado de electos que cobran dietas y asistencias por un ejecutivo de técnicos, cobrando sueldos mas caros.
 
7. Las diputaciones han tenido una mala fama histórica por haber servido antiguamente como instrumento del caciqusimo local. Eso hoy no existe y no se plasma en esos organismos. Los caciques locales se han desplazado a la administración de la comunidad autónoma, más relevante a efectos de influencia y de volumen de contratación para las empresas privadas que se hacen cargo de los servicios públicos que los ayuntamientos no pueden asumir .
 
8. La mayor parte de los municipios de España no tiene capacidad económica ni técnica para asumir sus competencias. De los más de 8.000 municipios de España, cerca de 7.000 son de muy pequeña dimensión y están situados en un entorno rural empobrecido y envejecido. La supresión de las diputaciones, es decir de sus agrupaciones, y sus apoyos técnicos para desplazarlos a los centros de poder y centros administrativos de las consejerías de las comunidades autonomías vuelve a reproducir el antiguo centralismo de “ir a Madrid” a resolver los problemas, pero esta vez el centralismo protagonizado por la administración regional
 
9. Buena parte de los asesores y cargos de confianza de las comunidades autónomas son nombramientos políticos por méritos de partido o parentesco y amistad. Estos asesores políticos son los que servirán de asistencia técnica a los pequeños municipios en caso de desaparición de las diputaciones sustituyendo a los concejales y alcaldes que son los que en la actualidad dirigen esos servicios. El desconocimiento de la problemática local de aquellos es patente y en muchos casos grotesco. Exciten servicios provinciales cuya responsabilidad se ha delegado en cuadros del partido completamente ajenos al territorio de esa provincia y a la problemática que por el contrario sí conoce el concejal que es diputado en la diputación
10. Al retirarse a las diputaciones competencias de prestación de servicios de asistencia y apoyo a pequeños municipios, que no tenían capacidad, ( tendencia agudizada en los últimos años) se ha propiciado la entrada de las empresas privadas en esta gestión. Así se han introducido empresas privadas de gestión del agua, de asesoría e instalación informatica, de urbanismo y planificación, de gestión de personal y relación de puestos de trabajo, de gestión de multas, de recaudación, etc. Todos, asuntos que exceden la capacidad de los pequeños municipios y antes encomendadas a diputación. Su abandono ha sido el agujero por el que se han presentado la empresa privada. En la supresión definitiva de esos servicios agrupados gestionados públicamente ponen su esperanza otra nueva tanda de empresas para repartirse el botín. Esa es el interés verdadero de su desaparición, ninguna otra lógica democrática de gestión o presupuestaria lo aconsejan. Precisamente la propuesta de sustituirlas por vagos “Consejos de Municipios” muestra que se les quiere arrebatar la materialidad de gestión y contratación, la susceptible de ser lucrativa, por una entelequia vacía de orden deliberativo.
 
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