viernes, 28 de agosto de 2015

PUBLICADO EN CRÓNICA DE ARAGÓN



RAJOY, EL METEMIEDOS



27. agosto 2015 
 Mariano Rajoy que es el hombre del saco, el coco o el chupasangre ante el cual, sólo con leer o escuchar su nombre debería inducirnos a emprender veloz carrera sin mirar atrás, con la idea fija en la cabeza del sálvese quien pueda y “puños pretos” en los bolsillos para que no nos robe más, es en cambio el hombre que se dedica a meternos miedo apelando a la maledicencia de los demás a partir de calumnias y maldades que están más cerca de formar parte de su esencia personal que de quienes se las atribuye, que para eso es también un enfermizo mental.
Y es que, Rajoy, aparte de ser lo que es, o más si cupiera o cupiese, es un cínico y un embustero, un vende patrias, un traidor y un cobardica con menos agilidad mental que el caballo del malo, además de constituir un verdadero peligro para la paz y la estabilidad social, ley mordaza aparte, que no sé si estas afirmaciones hay que premiarlas o castigarlas por ley.
Es natural por llevarlo en su filosofía de vida interior que Rajoy cumpla con su “deber” antes que con los compromisos del programa electoral que presentó a sus electores. Al fin y al cabo, él debe obediencia servicial a Ángela Merkel, que es su ama, la que a su vez es la sirvienta de los grandes capitales alemanes. Y de esta manera, Mariano Rajoy empieza con el cumplimiento de su “deber” de cobrar una parte de su sueldo por ser Registrador de la Propiedad, por cuyo Registro y por razones obvias no aparece ni en fotografía desde hace años, más el cobro que le corresponde por ser presidente del gobierno español, más los cobros que no le correspondían por los dineros A, B, Ch, J, P, Q y Z de la caja o cajetín del PP, mientras cientos de miles de padres de familia más trabajadores, decentes y honrados que el susodicho Mariano, no tienen un euro que poder llevar a sus casas.
Con las patas por delante, o sea, con el miedo, propio de rastreros intelectuales, Mariano Rajoy empieza a decirnos con su comparsa concurrente, que como a los españoles se les ocurra votar a alguien que no sea el PP, o sea, a él, Dios ya tiene aviso de pretar el botón del tuli, tuli con el que empezará el fin del mundo, cuando el fin del mundo en realidad podría empezar en el momento que bajen los beneficios en los bolsillos de los americanos, rusos, chinos, franceses, ingleses, israelíes, indios, coreanos y vayan ustedes a saber quién más, y les entre la turuntela dándoles por echarse los unos a los otros y los otros a los unos sacos de bombas atómicas, disimuladas entre puñadillos de caramelos con sabor a fresa y limón, no sea que el ministro de armas Morenés se lleve todas las culpas. Que por cierto, en España bien podrían empezar a caer las bombas atómicas y tónicas por Rota o Morón de la Frontera, por poner un ejemplo aquí entre amigos, sin darle importancia a la cosa.
Según la política de Rajoy del “asusto que algún miedo quedará”, como en España gobierne quien no sea el PP con reflujos de una u otra manera del PSOE (que a ver si Dios y la corte celestial que le acompaña siempre haga frío o calor quieren que así sea) aparecerán millones de parados; millones de trabajadores que trabajando ya son pobres; el cincuenta por cien de los jóvenes con menos porvenir que un vendedor de estufas en el desierto del Sáhara en pleno mes de agosto; con decenas de miles de españoles buscando trabajo en el extranjero; con una corrupción de altura rumbo y tronío hasta las cejas; con unos solemnes delincuentes sueltos como Rato por el Mediterráneo, pasándolo pipa de vacaciones con el dinero robado, y entrevistándose con el ministro del Interior para que no le hagan pupita de ninguna de las maneras.
En fin, que dejarán, según Rajoy el metemiedos, una España justamente como la han dejado el PP y el PSOE que son los únicos que han gobernado, y que por ello son los únicos responsables, y no el que le echó el primer pienso al toro que mató a Manolete, que es con el que Rajoy pretende temer miedo a todo el mundo, incluso a los taurinos de su propia cuerda.
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jueves, 27 de agosto de 2015

GRECIA. ¿LA "COLETA" DEL COLETAS A REMOJO?



Alexis Tsipras: el transformismo como instrumento para derrotar al sujeto popular

Rebelión
Cuarto Poder
25.08.2015


Ellos, los que mandan, nunca se equivocan. Aciertan casi siempre. Su especialidad es cooptar, integrar, domar a los rebeldes para asegurar que el poder de los que mandan de verdad y no se presentan a las elecciones se perpetúe y se reproduzca. El transformismo es eso: instrumento para ampliar la clase política dominante con los rebeldes, con los revolucionarios, asumiendo algunas de sus reivindicaciones a cambio de neutralizar y dividir a las clases subalternas. La clave es esta: para conseguir que el sujeto popular sea no solo vencido sino derrotado, es necesario cooptar a sus jefes, a sus dirigentes. Con ello se bloquea la esperanza, se promueve el pesimismo y se demuestra que, al final, todos son iguales, todos tienen un precio y que no hay alternativa a lo existente. La organización planificada de la resignación.

Con Tsipras no ha sido fácil. Era un reformista sincero y, además, un europeísta convencido, de los que pensaban que se podrían conseguir concesiones de los socios europeos; que a estos se les podría convencer de que las políticas de austeridad no solo eran injustas sino profundamente ineficaces y que para poder pagar la deuda se deberían incentivar un conjunto de políticas diferentes que relanzaran la economía, que solucionaran la catástrofe humanitaria que vivía el país y que hicieran compatible la soberanía popular con la pertenencia a la UE. Varoufakisha sido la cara y los ojos de esta estrategia negociadora que él, en algún momento, ha definido como kantiana, es decir, basada en la razón y en la búsqueda del interés común.

La historia es conocida. Hoy sabemos que esa estrategia ha sido un rotundo fracaso: no se consiguió nunca dividir a los Estados europeos más poderosos y el dominio alemán fue claro y definitorio desde el comienzo. Todo esto lo sabemos por el propio Varoufakis, que ha ido relatando este auténtico “vía crucis” que nunca implicó realmente una negociación y que, desde el primer momento, fue un chantaje en toda regla del tipo “lo tomas o lo dejas” y, mientras, la presión sostenida y permanente del BCE agotando la liquidez y las instituciones europeas negando los créditos.

Dieciocho contra uno. Así ha sido este proceso, que tenía tres objetivos fundamentales. El primero, combatir el malísimo precedente griego en un sentido claro y rotundo: los países endeudados del Sur no pueden tener otras políticas económicas que las dictadas por la Troika. En segundo lugar, apoyar firmemente a los gobiernos de la derecha y de la socialdemocracia que, de una u otra manera, en uno u otro momento, se plegaron a las políticas impuestas por el Estado alemán; estos partidos siguen siendo absolutamente necesarios para garantizar las políticas neoliberales dominantes y bajo ningún concepto se les puede dejar caer, máxime cuando emergen fuerzas alternativas, de eso que la UE y los gobiernos de turno llaman populismo. El tercero, el mensaje real que se manda a las poblaciones, sobre todo del Sur, es que ésta UE, sus políticas y sus relaciones reales de poder, no tienen alternativa. Lo que queda es la estrategia del miedo: o se aceptan estas políticas o se producirá el caos y la catástrofe económica y social de la salida del euro.
En muchos sentidos, el caso griego es bastante excepcional. Grecia es un viejo-joven país con una honda tradición político-cultural, con una fuerte identidad como pueblo y con un gran sentido patriótico. Se había ido produciendo en éstos años una simbiosis, una nueva relación entre la defensa de los derechos sociales, la independencia nacional y de la unidad de una gran parte del pueblo en torno al apoyo a las clases trabajadoras, a los pobres y a los jóvenes que estaban viviendo una grave regresión en sus condiciones de vida y de trabajo. Todo esto terminó identificándose con dos nombres: Syriza y Tsipras. El ejemplo más claro de esto fue la victoria en el referéndum en un país, no se debería olvidar, que estaba viviendo un “corralito”, con amenazas constantes de las “autoridades europeas” y con unos medios de comunicación masivamente partidario del “sí”.

Que al final fuese Tsipras el eslabón más débil de la cadena obliga a pensar las cosas a fondo. Lo primero, la enorme capacidad de presión de la Troika, en un sentido muy preciso y que se olvida con mucha frecuencia: lo que existe es una alianza estratégica entre las instituciones europeas y los poderes económicos dominantes de cada país que el Estado alemán garantiza. Para decirlo con mayor precisión: las clases económicamente dominantes están de acuerdo con ésta Europa que es la UE y con el papel que se asigna a estos países en la división del trabajo que se está definiendo en y desde la crisis. En segundo lugar, lo que Tsipras y la derecha de Syriza expresan es una posición ideológica que no siempre se consigue identificar y que, al final, se ha convertido en una enorme debilidad. Me refiero a eso que se ha llamado europeísmo. Reformismo socialdemócrata y europeísmo han estado íntimamente relacionados. Se podría decir que la bandera del europeísmo sirvió para camuflar la crisis del proyecto socialdemócrata sobre tres ideas básicas: que la UE era la única construcción posible de Europa; que la UE es un bien en sí, independientemente del conflicto social y de la distribución del poder entre Estados y clases; y que el Estado-nación se había convertido en una antigualla que necesariamente había que superar en el proceso de integración europea.

La inexistencia de un plan B en el proceso negociador tiene que ver, a mi juicio, con la posición política que he intentado definir. Se demostró que para Tsipras era inimaginable una Grecia fuera del euro, fuera de las instituciones de la UE, aunque eso significase la ruina económica de su país, continuar con la degradación de las condiciones sociales de la mayoría de la población y la aceptación de que el Estado griego es, de hecho, un protectorado de los países acreedores.

La Troika ha conseguido claramente sus objetivos. Las políticas que ha venido realizando Tsipras y su gobierno tras su capitulación (así lo ha definido Varoufakis) nos impiden ser optimistas. La hoja de ruta aprobada por las instituciones europeas la están cumpliendo a rajatabla, a veces da la sensación de que se realiza con el “furor del converso”. Hay datos que nos llevan a pensar que el asunto irá a peor. Tsipras sabía mejor que nadie que no estaba garantizada su mayoría en el próximo congreso de Syriza. La convocatoria de nuevas elecciones no tiene nada de heroico. Sabedor de que las cosas en su partido estaban difíciles para él, convoca elecciones generales para conseguir tres cosas a la vez: garantizarse las siglas, propiciar la ruptura de Syriza huyendo del debate democrático y del posible cuestionamiento de su liderazgo y, por último, buscar el respaldo popular antes de que se empiecen a notar los efectos económicos y sociales de las políticas de austeridad impuestas por la troika y aceptadas por la mayoría del parlamento griego.

Seguramente Tsipras ganará, pero su partido habrá ya cambiado de naturaleza y el movimiento popular y democrático se dividirá por mucho tiempo. Nada será igual. Reconstruir desde abajo la alternativa después de la derrota requerirá tiempo, inteligencia y un compromiso moral especialmente fuerte. Tsipras ahora es valiente, responsable y realista y los otros, sus amigos y camaradas de ayer, populistas, maximalistas y euroescépticos. Los que mandan ganan una vez más: ¿aprenderemos en cabeza ajena?, mejor, ¿en país ajeno? La vida dirá.

Fuente original: http://www.cuartopoder.es/cartaalamauta/2015/08/23/alexis-tsipras-el-transformismo-como-instrumento-para-derrotar-al-sujeto-popular/104

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miércoles, 26 de agosto de 2015

REINO UNIDO COMO ESPAÑA. LOS TALABARTETES JEFES DEL PP, PSOE. NARANJETES ASPIRANTONES Y CATERVA AFIN AÑADIDA NOS CONDUCEN AL NUEVO FASCISMO DEL SIGLO XXI



 REINO UNIDO: PARA TOMARSE EN

 SERIO LAS PROPUESTAS

 ECONÓMICAS DE CORBYN




Robert Skidelsky
Spciología Crítica
26.08.2015

La austeridad fiscal en el Reino Unido se ha convertido a tal punto en receta del saber convencionalmente aceptado que cualquiera que se atreva a ponerla en tela de juicio en la esfera pública es tachado de peligroso izquierdista. Jeremy Corbyn, actual favorito para convertirse en próximo líder del Partido Laborista británico, es la última víctima de este coro denigrante. Algunas de sus posturas son indefendibles. Pero sus observaciones sobre política económica no son insensatas y merecen un adecuado examen.

Corbyn ha propuesto dos alternativas a la actual política de austeridad del Reino Unido: un Banco Nacional de Inversiones, que ha de capitalizarse cancelando los subsidios y reducciones fiscales al sector privado, y lo que él llama “facilitación cuantitativa popular”, en pocas palabras, un programa de infraestructuras financiado por el gobierno pidiendo fondos prestados a Banco de Inglaterra.

La primera idea no es ni extrema ni nueva. Ya existe un Banco Europeo de Inversiones, un Banco Nórdico de Inversiones, y muchos otros, todos capitalizados por estados o grupos de estados con el fin de financiar determinados proyectos pidiendo prestado en los mercados de capital. El razonamiento que respalda este tipo de institución se deriva de lo que el gran teórico socialista Adam Smith denominó responsabilidad del Estado de “erigir y mantener” aquellas “obras e instituciones públicas” que, si bien son de gran provecho para la sociedad, no rinden beneficios a la empresa privada.

Dicho de otro modo, el Estado debería tener siempre una función inversora. Delegar esa función en una institución destinada a ese fin puede tener ventajas para la presentación de las cuentas públicas.

Las circunstancias económicas especiales de hoy proporcionan una segunda razón para establecer un Banco Nacional de Inversiones. En situación de depresión o semidepresión, una proporción mayor de los ahorros se mantienen en efectivo o en su equivalente más aproximado (bonos del Tesoro a corto plazo). Un Banco Nacional de Inversiones podría prolongar estos “ahorros ociosos” emitiendo bonos para el desarrollo de infraestructuras.

Ofreciendo una pequeña prima a los títulos del Estado, esos bonos podrían atraer a inversores a largo plazo, como los fondos de pensiones, que de otro modo contemplan retornos reales de cero o incluso negativos. Así, por ejemplo, con un desembolso fiscal de 21.000 millones de euros (23.300 millones de dólares), el Banco Europeo de Inversiones se propone financiar inversiones por valor de al menos 315.000 millones de euros para 2017.

“La facilitación cuantitativa popular” es una versión más heterodoxa – y más interesante – de esta idea. De acuerdo con la facilitación cuantitativa (FC) convencional, el banco central compra títulos del Estado y recurre al efectivo extra que “imprime” para estimular el gasto privado. Pero los estudios sugieren que buena parte de ese dinero se destina a la actividad especulativa, arriesgándose a burbujas de activos, en lugar de canalizarse en inversiones productivas.

Una alternativa consistiría en distribuir directamente el dinero del banco central recién emitido a asociaciones de vivienda, ayuntamientos o bancos nacionales o regionales de inversión, a cualquier organismo que pueda llevar a cabo los proyectos de infraestructura. Es esto lo que propone Corbyn.

Esta idea de financiación monetaria de los déficits fiscales (solicitar préstamos al banco central, en vez de a los mercados de bonos) goza de un reputado pedigrí. En una conferencia en la Cass Business School en febrero de 2012, Adair Turner, expresidente de la Autoridad de Servicios Financieros del Reino Unido, lo propuso como opción si se hacían política o financieramente imposibles nuevas peticiones de préstamo.

La propuesta de Corbyn, al contrario que la financiación monetaria ortodoxa, no se sumaría a la deuda nacional, lo que supone una ventaja de gran envergadura. LA FC ortodoxa – llamémosla “monetización I” – está destinada a revertirse, pues la imposición fiscal se utilizará para recaudar el dinero con el que amortizar los bonos del gobierno en poder del banco central. Las expectativas de futuras subidas de impuestos podrían llevar a la gente a ahorrar parte de ese nuevo dinero, en lugar de gastarlo. La FC heterodoxa (“monetización II”) evita el problema, porque no se restituirán los préstamos del banco central; los activos de los bancos centrales se deducen del pasivo del Estado. Esa es la razón por la que no debería excluirse a priori.

Hay poderosas razones en favor de la monetización II en la eurozona, que se enfrenta al crecimiento cero y la deflación. Desde luego, aunque el programa de FC desvelado en enero por el Banco Central Europeo consiste principalmente en compras de deuda soberana, el BCE comprará también deuda emitida por la Comisión Europea y el Banco Europeo de Inversiones, elementos clave de la monetización II. Contribuirá por tanto a financiar las inversiones en infraestructuras.

Pero apenas es el caso que la economía del Reino Unido, que crece actualmente a un ritmo anual del 3%, necesite ahora mismo un mayor programa de FC de cualquier tipo. El gobierno puede pedir prestado todo lo que quiera a los mercados de bonos a tasas de interés casi a cero. Derivar esa capacidad de pedir préstamos a un Banco Nacional de Inversiones es simplemente una forma de señalar que toda petición de préstamo adicional se destinará a inversiones, no al actual gasto.

Existen dos sólidos argumentos para poner hoy en funcionamiento una institución semejante en el Reino Unido. En primer lugar, la parte de la inversión privada en el PIB está todavía por debajo de su nivel anterior a la crisis del 11% del PIB. Esto sugiere que los inversores carecen de confianza en la durabilidad de la recuperación.

En segundo lugar, dependiendo del mandato de la institución, un programa de inversiones dirigido por el Estado ofrece un modo de reequilibrar la economía británica alejándola de la actividad especulativa privada y acercándola a inversiones a largo plazo en crecimiento sostenible, llevándola del sudeste al centro y norte de Inglaterra. En resumen, ofrece una forma de afrontar el problema de la “opulencia privada y miseria pública” que John Kenneth Galbraith identificó en la década de 1950.

Habría que alabar a Corbyn, no fustigarlo, por traer a la atención pública estas graves cuestiones referentes al papel del Estado y al mejor modo de financiar sus actividades. El hecho de que se le dé de lado por obrar de este modo ilustra la peligrosa complacencia de las élites políticas actuales. No le falta razón a millones de personas que tienen la impresión de que el presente orden económico no sirve a sus intereses. ¿Qué van a hacer si, sencillamente, se ignoran sus protestas?

Robert Skidelsky, profesor emérito de Economía Política en la Universidad de Warwick y miembro de la Academia Británica en historia y economía, es miembro de la Cámara de los Lores. Autor de una biografía de tres volúmenes de John Maynard Keynes, comenzó su carrera política en el Partido Laborista, se convirtió en el portavoz del Partido Conservador para asuntos del Tesoro en la Cámara de los Lores, y finalmente fue expulsado del partido conservador por su oposición a la intervención de la OTAN en Kosovo en 1999.
La oposición de Jeremy Corbyn a la austeridad es economía seria

Una difundida acusación afirma que Jeremy Corbyn y sus partidarios se han movido hasta la extrema izquierda en cuestiones de política económica. Pero no es esto lo que se deduce de las declaraciones o medidas políticas del candidato.
Su oposición a la austeridad constituye en realidad una política económica que se encuentra dentro de la corriente principal, respaldada incluso por el conservador FMI. Corbyn se propone alentar el crecimiento y la prosperidad y votó en contra del vergonzoso recorte [reciente] de 12.000 millones del presupuesto de Bienestar.

Pese al bombardeo mediático que afirma lo contrario, son la actual política del gobierno y sus objetivos los que resultan extremos. El intento de conseguir un presupuesto equilibrado del sector público a través de recortes del gasto ya fracasó en la anterior legislatura. Hacer que aumente la pobreza infantil y recortar el apoyo a los más vulnerables resulta injustificable.

Recortar las inversiones del Estado en nombre de la prudencia es un error debido a que impide el crecimiento, la innovación y
el aumento de la productividad, y así con el tiempo aumenta la deuda ocasionada por la menor recaudación tributaria.

Los abajo firmantes no somos todos partidarios de Jeremy Corbyn, pero esperamos clarificar dónde queda el “extremismo” en el actual debate económico.

Atentamente,
David Blanchflower

Profesor de Economía de la cátedra Bruce V. Rauner en Dartmouth y Stirling, ex-miembro del MPC

Mariana Mazzucato
Profesora, Sussex
Grazia Ietto-Gillies
Emeritus professor, London South Bank University
Malcolm Walker
Emeritus professor, Leeds
Robert Wade
Professor, LSE
Michael Burke
Economist
Steve Keen
Professor, Kingston University London
Victoria Chick
Emeritus professor, UCL
Anna Coote
NEF personal capacity
Ozlem Onaran
Professor, Greenwich
Andrew Cumbers
Professor, Glasgow
Tina Roberts
Economist
Dr Suzanne J Konzelmann
Birkbeck
Tanweer Ali
Lecturer, New York
John Weeks
Professor, SOAS
Marco Veronese Passarella
Lecturer, University of Leeds
Dr Judith Heyer
Emérita, Somerville College, Oxford
Dr Jerome De-Henau
Profesor, Open University
Stefano Lucarelli
Profesor, Universidad de Bérgamo
Paul Hudson
(ex) Universität Wissemburg-Halle
Mario Seccareccia
Profesor, Ottawa
Dr. Pritam Singh
Profesor, Oxford Brookes
Arturo Hermann
Investigador del ISTAT, Roma
Dr. John Roberts
Brunel
Cyrus Bina
Profesor, Minnesota
Alan Freeman
Economista jubilado
George Irvin
Profesor, SOAS, Londres
Susan Pashkoff
Economista
Radhika Desai
Profesor, Universidad de Manitoba
Diego Sánchez-Ancochea
Profesor asociado, Universidad de Oxford
Guglielmo Forges Davanzati
Profesor asociado, Universidad de Salento
Jeanette Findlay
Profesora, Glasgow
Raphael Kaplinsky
Profesor emérito, Open University
John Ross
Socialist Economic Bulletin
Steven Hail
Profesor adjunto, Universidad de Adelaide
Louis-Philippe Rochon
Profesor asociado, Laurentian University, Ontario, Canadá
Hilary Wainwright
Directora, revista Red Pepper
Arturo Hermann
Investigador, ISAE, Rome
Joshua Ryan-Collins
NEF (a título persoal)
James Medway
Profesor, City University
Alberto Paloni
Profesor, Glasgow
Dr Mary Roberton
Leeds

The Guardian, 23 de agosto de 2015

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FAIRCOIN, UNA IDEA PARA SUSTITUIR EL CAPITALISMO


El activista Enric Duran, conocido como Robin Banks, y su colectivo lanzan el Faircoin

La (fascinante) historia de la criptomoneda alternativa que podría salvar a Grecia (y quizás al mundo)

Rebelión
La Marea
03.08.2015


Enric Duran nos cita en un chat encriptado. El activista conocido como Robin Banks todavía vive en la clandestinidad. “Para sostenerme he tenido que hackear el sistema monetario, ¿verdad que es original?”, dice.

“En los primeros años de clandestinidad estuve probando el Bitcoin para gestionar algunos de los aspectos de mi situación de forma segura”, explica Duran, que explica que cuanto más aprendía más se daba cuenta del potencial que tenía una “tecnología tan disruptiva”. De ahí nació la idea de hacer compatible la independencia de los Estados y bancos que ofrecen las criptomonedas con los valores de la “revolución integral”; que no es más -ni menos- que una propuesta de sociedad post-capitalista de Duran y su colectivo basada en el empoderamiento de la población en la toma de decisiones en todos los ámbitos de la vida; es decir, en la economía, en la política, en la forma de sociedad, de cultura, etc., al margen de los Estados y de forma asamblearia. No fue hasta “abril de 2014 que se me ocurrió recuperar una criptomoneda que había sido abandonada, el Faircoin, y utilizarla como herramienta para construir una cooperativa abierta de carácter mundial, que bautizamos como Faircoop“, continúa tecleando Duran. Desde entonces, con Thomas König, un programador austriaco que enseguida se sumó al proyecto, este colectivo disperso de activistas, hackers y agitadores varios se ha dedicado a desarrollar, testar e imaginar todo lo que es posible al margen del mundo capitalista y de los Estados, bajo un paraguas cooperativo y con una moneda virtual.

Cómo funciona el Faircoin (y el Bitcoin)

Las criptomonedas son una unidad de valor que en lugar de estar ligada a un banco central, o un bien tangible, como por ejemplo el oro, está ligada a un algoritmo, una fórmula matemática que tiene un número determinado de soluciones. Cada vez que un ordenador o un conjunto de ordenador soluciona la fórmula se crea una unidad de valor, o sea un Bitcoin, en el caso de la criptomoneda más famosa del mundo. Es como si un grupo de programadores hubieran diseñado un juego. Las reglas del juego y el tablero están a la vista de todas, ya que se trata de un programa de código abierto. Así todas las participantes pueden evaluar que nadie hace trampas. Quienes resuelven el juego ganan puntos o Bitcoins, esto se llama «mining» en inglés, o dedicarse a la minería. Pero también puedes comprar criptomoneda con moneda corriente o te la pueden regalar. El valor de la criptomoneda depende de la oferta y la demanda, y no del dólar y de los tecnócratas neoliberales del Tesoro estadounidense; cuanta más gente juega, más valor tiene.

La tabla o el programa madre se llama Blockchain, que también podríamos decir que es un libro de contabilidad público y abierto donde se pueden ver todos los movimientos peer-to-peer que se hacen, por ejemplo, en Bitcoins. Es este tráfico lo que establece el valor de la moneda respecto a las demás. Entre las ventajas concretamente del Bitcoin, a pesar de que tiene una gran volatilidad porque es un mercado pequeño y con relativamente poco dinero se puede alterar el precio de la moneda, sus defensores dicen que es más difícil especular con él, o que cree una burbuja porque tiene una tendencia matemática a crecer y más adelante a estabilizarse. Pero sobre todo, el boom del Bitcoin viene del hecho de que las transacciones son anónimas, independientes de gobiernos o bancos, y libres de impuestos. Sus detractores señalan que el Bitcoin, y las criptomonedas en general, presuntamente se utilizan masivamente para blanquear dinero y comprar productos y servicios ilegales.

(Vídeo que no se ha podido insertar)

El Faircoin, sin embargo, según Duran, va un paso más allá del Bitcoin. Se trata de cambiar las reglas del juego. De entrada tiene un sistema de minería que no depende de la potencia de tu ordenador y, por tanto, es más igualitario y más ecológico, explican desde la Faircoop. Además, el colectivo está trabajando en un nuevo algoritmo que recompensa la cooperación y no la competición individual, puntualizan. También, explican los activistas, han creado cuatro fondos de financiación dentro de la Faircoop que ayudarían a desarrollar las ideas libertarias de la revolución integral a escala global, si la moneda tiene éxito. La idea de Duran y sus compañeros es que o ganamos todos o no gana nadie. “La Faircoop y el Faircoin son apuestas, todos los que participamos subimos en el mismo tren, donde para que gane uno, tenemos que ganar todos. Es decir, el éxito personal sólo llegará si llega el colectivo, y este éxito colectivo provocará el éxito de muchos proyectos autónomos y personales “, aparece escrito en la pantalla cuando Duran pulsa el intro.

Pero el hacker, tras la pantalla, admite que es un proyecto aún con muchas preguntas por responder. El Faircoin, de entrada, no puede evitar la especulación ni la compra de armas o el blanqueo. “En una moneda descentralizada no tenemos una herramienta de control en sentido fuerte”, escribe. “Lo que tenemos son herramientas organizativas y comunicativas que promueven que el Faircoin se utilice para cooperar, de forma solidaria, para construir una nueva sociedad post-capitalista, y que beneficie a quienes lo quiera utilizar en esta dirección; mientras que quienes buscan sólo la privacidad de la moneda ya tienen el Bitcoin o el efectivo”, teclea rápidamente.

Utilizar Faircoins es menos abstracto de lo que parece. La semana del 24 al 31 de julio se celebró la Faircoin Week, que involucró a unas sesenta entidades esparcidas por todo el mundo. Muy especialmente destacaron 11 colectivos en Grecia y 18 en España entre Cataluña, Galicia y Valencia. Durante esta semana podías descargar gratuitamente 40 Faircoins, unos 2 euros, después de instalarte en el teléfono móvil o en el ordenador una aplicación Wallet o cartera, y con estos comprar productos justos en los establecimientos asociados. “Es difícil saber las transacciones efectuadas porque no hay un contador que las sume y no todos los movimientos que se pueden observar en el explorador son pagos reales. Pero está claro que estamos en el inicio del uso del Faircoin como medio de pago y como tal debe de haber movido esta semana algunas decenas de miles de Faircoins, lo que equivale a unos pocos miles de euros”, relativiza Duran.

La presencia del Faircoin en Grecia este verano está siendo importante gracias a que los compañeros de Duran han organizado unos campamentos de verano en la isla griega de Creta, del 15 de julio al 15 de agosto, para crear un tejido cooperativo con colectivos locales, dar a conocer el uso del Faircoin y generar la autogestión económica por la que apuestan desde la revolución integral, explican activistas del campamento.

(Vídeo que no se ha podido insertar)

Enric Duran, uno de los impulsores de FairCoop, la primera cooperativa mundial, explica algunas claves del funcionamiento de la misma, y las implicaciones políticas de adoptar un nuevo sistema económico sostenible y justo basado en la criptomoneda FairCoin.

“El equipo de la Faircoop ha provocado mucho debate y actividad en mi ciudad desde que llegaron para celebrar los campamentos”, dice una participante griega. “Las ideas revolucionarias que han traído, la energía y sus personalidades cálidas son esenciales para ayudarnos a salir adelante. Lo peor de la situación griega es que las promesas incumplidas de Syriza han supuesto la muerte de la esperanza. Los dictados de la troika amenazan con llevar a la gente hacia lo que parece inevitable, la pesadilla del fascismo”, sentencia.

Enric Duran se hizo conocido en Cataluña después de que en 2008 hizo público que había robado casi medio millón de euros a 39 bancos españoles en forma de pequeños créditos que no pensaba volver. El dinero lo destinó a movimientos sociales. Después, con un colectivo de activistas catalanes, fundaron la Cooperativa Integral Catalana, que se trataba, de hecho, de llevar a la práctica las ideas de la llamada revolución integral y era el embrión a escala catalana de la Faircoop. Se trata de una red de cooperativas que alberga desde un restaurante a viviendas o un centro de salud que funcionan fuera del capitalismo tanto como pueden, por ejemplo, practicando la objeción fiscal. “Se trata de un proceso de construcción de una práctica social autogestionaria al margen del control estatal y del sistema capitalista”, termina Duran, que parece que resuma la filosofía de su vida. A continuación, dice que tiene que irse, que le esperan para coger un autobús.

“Adiós, un abrazo”, y se cierra el chat.

[Artículo publicado en La Directa]

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martes, 25 de agosto de 2015

MILITAR ESPAÑOL, QUE NO EJÉRCITO ESPAÑOL, NOS VIENE A DECIR LO QUE OCULTAN PARTIDOS, IDEÓLOGOS Y PERIODISTAS AL SERVICIO DEL CAPITAL


 ¿QUÉ ES LA TROIKA?



Alas Republicanas (es militar del Ejército del Aire español)


08.08.2015


Nos cuentan los medios de comunicación y los de podemos, que los hombres de negro de la troika son las personas que mandan pero a los que nadie ha votado. Dicen, que si tanto quieren mandar que se presenten a las elecciones. Esas afirmaciones me han llevado a preguntarme que es la troika y quien la controla.

La actuación de la troika se circunscribe exclusivamente al ámbito de la Unión Europea y está formada por tres instituciones, el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. En teoría las tres tienen el mismo peso.
El FMI es una institución internacional compuesta por 188 gobiernos, casi todos los del mundo. Pero dentro del FMI unos gobiernos tienen más peso que otros. El reparto de poder dentro del FMI está totalmente descompensado, EEUU tiene el 16% de los votos. Tened en cuenta que las decisiones tienen que ser votadas por el 85% para salir adelante, con lo cual EEUU puede vetar cualquier decisión que no le guste. España no tiene ni porcentaje, está junto a un grupo de países que controlan entre todos los del grupo apenas un 3% de los votos.
El FMI tiene un fondo económico, aportado por los estados miembros (entre ellos España), que utiliza para prestar a los estados que lo necesitan. Ni que decir tiene que cada préstamo tiene que ser devuelto con intereses y que cada préstamo permite al FMI influir en el gobierno del estado moroso. Por lo tanto podemos concluir que el FMI es público, internacional, pero público. Aunque no se comporta como tal, ya que buena parte de su actividad se centra en dar créditos a empresas y a estas no las controla al prestarlas el dinero.
La Comisión Europea es un órgano ejecutivo y legislativo de la unión europea. Se compone de 28 miembros y un presidente, nombrados todos ellos por el parlamento europeo. Podríamos decir que es el consejo de gobierno de la Unión, por lo tanto público y democrático. Tan democrático como el consejo de ministros, al que en realidad nadie vota pero sale elegido entre los diputados electos.
La última institución que forma la troika es el BCE, el BCE es un organismo público que hoy sustituye en muchas de sus funciones a los bancos centrales de los distintos países. Sus fondos se nutren en su mayor parte de las aportaciones de los estados miembros del Euro, en menor medida se nutre de la creación de dinero y de las aportaciones de los bancos privados (en teoría tienen que aportar al BCE el 2% de los depósitos de sus clientes).
Es inexplicable por ejemplo, que el BCE no inyecte dinero en ningún caso directamente a los estados de dónde saca los fondos y que si lo haga con harta frecuencia a las compañías multinacionales. El BCE ha sacado un plan de compra de deuda milmillonario, pero las compras las hace en el mercado secundario. ¿Qué quiere decir esto? El estado saca la deuda (se endeuda a un altísimo tipo de interés), se la compra un banco y el BCE le compra la deuda a ese banco (a un tipo de interés mucho más bajo). Negocio redondo para el sistema bancario. ¿Tiene eso sentido? ¿Por qué el BCE no compra la deuda, a un tipo moderado o con otras condiciones favorables de pago, directamente al país que la sacó?
El FMI y el BCE actúan como unos usureros con los estados, cuando prestan dinero, toman el control político del país moroso y le obligan a hacer cambios legislativos, todos dirigidos al adelgazamiento de los estados. Privatizaciones de todas las empresas del estado, subidas de impuestos, limitación de los derechos de los trabajadores, etc... Pareciera que no quieren que esos préstamos sean devueltos, para así poder embargar y los estados pareciera que hacen lo posible por complacer las expectativas de los usureros. La comisión Europea, la última pata de la troika, apoya a las otras dos en todas sus medidas, comportándose como una enemiga de los estados a los que representa.
Se supone que la legitimidad de estas instituciones la da el voto de la gente, ya que han sido creadas y son sostenidas por los representantes que nosotros elegimos en las elecciones. Pero es evidente que no es así, parece que la democracia se circunscribe solo a los parlamentos nacionales, unos parlamentos que son continuamente presionados por esas instituciones para actuar en contra de sí mismos y de los trabajadores.
Todos los días desde hace ocho años nos dicen desde el poder, que el gobierno no quería hacer tal o cual cosa, pero que la Troika les obligaba. Las medidas de austeridad de la Troika han multiplicado la deuda de España por tres, han multiplicado los sueldos de los trabajadores por cero coma setenta, han amputado todo gasto social. Menuda austeridad. Creo que evidentemente al estado y a los que trabajamos dentro de él, esta austeridad nos está hundiendo. Pero algunos están sacando pingues beneficios de todo esto.
Lo que quiero decir con esto, es que los hombres de negro son los mismos que se presentan a las elecciones, los mismos que escriben los artículos que leemos en los medios de comunicación. Personas que solo tienen una lealtad, el dinero, beneficiar a los que les compran. En realidad vivimos en una dictadura disfrazada de democracia, la dictadura del capital. La crisis, esa que ellos usan para ganar más a nuestra costa y ponernos en el lugar que ellos piensan que nos corresponde, nos sirve para que algunos veamos lo que hay detrás del disfraz. ¿Cuándo seremos mayoría los que veamos que este sistema no vale, que hay que sustituirlo por otro que sea para todos?
Para que ese milagro ocurra tenemos que observar lo que está delante de las narices y aprender y hacer tres cosas:
En primer lugar, lo público es hoy ya sólo una carcasa vacía. Hoy lo público es un letrero por el que entra el usuario pero que enriquece a lo privado porque el Estado, dado su carácter burgués, ha convertido el ratio social en beneficio privado. A los Estados, como a Carlos V en su día, les prestan y condicionan en sus políticas los banqueros. Al de los Austrias, los prestamistas judíos de Amberes (dicho sea sin ánimo alguno de antisemitismo. Es una licencia histórica) y las ricas familias genovesas, entre otras fortunas. Hoy a los Estados modernos, lo hacen los grandes fondos de inversión, los fondos buitre, los megaespeculadores que amasan sus fortu nas en los mercados de futuro y, en general, aquellos tiburones que con un ataque especulativo a las bolsas pueden hundir una moneda, como sucedió en su día con George Soros y su ataque a la libra esterlina. Estos usureros son los que les dicen a los Estados y a las instituciones supraestatales (FMI), porque a ellos también les prestan, qué políticas han de hacer para devolverles el dinero, o lo que es lo mismo, qué parte del pastel social/"público" se van a comer ellos al ser privatizado en beneficio de los acreedores.
En segundo lugar disparar, por tanto contra el BCE, la Comisión Europea o el FMI es como hacerlo contra una sombra porque, al no estar allí la base del poder, no hay sangre porque no hay cuerpo: se escamotea la crítica directa al capitalismo. El problema principal de las sociedades capitalistas no está en sus títeres sino en quienes los manejan, el capital. Esto sin negar que deba hacerse una crítica a los consejos de administración del capital que son los aparatos institucionales. Pero ese abordaje es secundario.
En tercer lugar, la "democracia", como la crítica a su ausencia no es el mal que debamos conjurar, como tampoco la lanza que destruirá al capitalismo. Ya no es una cuestión de cómo se eligen o no las representaciones, del peso ponderado de cada país, según criterios discutibles, de la ausencia de igualdad de oportunidades en la liza política o de tantas cuestiones de orden menor. Es que la democracia es un cuento para dummies, una mentira para dormir a las masas, el medio de hacer cómplices a éstas en las consecuencias de unas políticas contra ellas ("no te quejes, se ha decidido democráticamente”). El votante ignora absolutamente qué harán con su voto (y en esto no aprecio diferencia alguna entre derechas e "izquierdas") y además desconoce del todo sobré qué vota, cuando vota, así como las repercusiones de su voto.
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APRENDER PARA ENTENDER Y ENTENDER PARA EJERCER LA DEMOCRACIA (QUE VOTAR SABE CUALQUIERA)



 UNA NUEVA GEOPOLÍTICA DEL

 CONOCIMIENTO PARA LA BATALLA 

DE IDEAS



José Carlos Bonino Jasuai
Sociología Crítica
13.08.2015




 “Valen más trincheras de ideas que trincheras de piedras”. José Martí.

Asistimos en la actualidad a una turbulencia en el modelo comunicacional vigente. En las tres últimas décadas se ha venido gestando un nuevo modelo comunicacional y tecnológico en el que casi la totalidad de la información ya está digitalizada, hablamos de un lenguaje universal que puede migrar de un lugar a otro en segundos. Esta información es poder para quien la gestione, y quien tiene ese poder, construye las reglas del juego en nuestra realidad.

El flujo de información moderna ha sido diseñado para tener una velocidad que arrolle al espectador, para que este no tenga el tiempo de reaccionar, discernir o interpretar, para que consuma sin reflexionar, para que sueñe con el rico que un día será, para que se proyecte socialmente como tal y no para que luche hoy con los trabajadores como el y defienda las conquistas sociales que le pertenecen.

La esfera ciclópica y la única mercancía gratuita

El flujo de información actual ha sido calificado por Ignacio Ramonet como una esfera ciclópica, una unión indiferenciada y acrítica de la comunicación, la información y la propaganda. Hoy por hoy, según Ramonet, existe una sola mercancía gratuita en nuestro tiempo y esa es la información.. pero el sistema que está tan preocupado por los beneficios, ¿por que ofrece una mercancía gratuita?

A simple vista nos parece que el negocio de los grandes media está en el comercio de la información, es decir, que está en vender la información a la gente, a nosotros. En realidad consiste en vender grupos de potenciales consumidores de esa información a los anunciantes, a las grandes transnacionales, cuando consumimos información, estamos siendo ofrecidos a esas transnacionales que luego nos venden objetos y servicios. Pero para que esta lógica funcione, los grupos de potenciales consumidores tenemos que ser lo mas numerosos posibles y así la ganancia será igualmente cuantiosa.

Para esto el nivel de la información debe ser muy superficial, un registro lingüístico muy reducido, el castellano tiene 40,000 vocablos, esta información básica utiliza solamente entre 600 y 800, digamos un castellano a la mínima expresión, para que sea de amplia circulación. Además es necesario que sea una información con una lógica bilateral: o bueno o malo, o blanco o negro, una información deshidratada de su normal complejidad y de sus matices, es como desarrollar una idea en blanco y negro, sin proyección. Para esto es necesario también que esta información posea un fuerte carácter emocional y con emocional entendemos una información fugaz, inmediata y extraordinaria.

Está claro que nadie invierte en una información que regala y una información sin inversión es una información de baja calidad. Y así nos acostumbramos a solo leer los titulares de las noticias, preferimos los textos de tres líneas, sin profundidad. O peor, nos mostramos interesados por las imágenes fugaces, los videos que duran menos de un minuto y lo programas de televisión enlatada que importamos y que no reflejan nuestra realidad, ni nuestras necesidades, estamos alejándonos progresivamente de la radio donde hay que escuchar con atención, para volcarnos en la inmediatez y la superficialidad de la imagen y el video.

El poder mediático y el Gobierno Mundial

Esta situación está a la raíz de la crisis de la prensa escrita mundial y de las editoriales en general, que no logran vender sus periódicos o libros y no tiene más remedio que alinearse a la crisis y dejar de invertir en información de alto contenido y calidad y “Lo que no existe en los medios, no existe en la mente de los pueblos” (Manuel Castells); y en este escenario perdemos todos, porque la opinión publica se empobrece y la opinión publica es el sistema nervioso de cada sociedad.

Si por un lado a nivel global se privatiza la educación superior, es decir, el saber se convierte en un privilegio para los pocos que pueden pagarlo, paralelamente la información se vacía de su contenido racional y conceptual, se vuelve más superficial. El resultado es una privatización de la intelectualidad pública y, por consiguiente, de la conciencia social; y esto hace parte de una estrategia global ya que “la manipulación de las mentes es mucho mas eficaz que la tortura de los cuerpos” (M. Castells).

En la actualidad la industria mediática es un aparato ideológico creado con el objetivo pedagógico de darle legitimidad al Gobierno Mundial. Este gobierno mundial que comúnmente decimos que es el 1%, esta conformado por el complejo militar industrial, el sistema financiero, su brazo armado que hace la guerra pregonando la paz y el poder mediático a sus servicios que le da legitimidad política y cultural.

Relación entre letra y poder

En este punto nos preguntamos, ¿cual es la relación entre letra y poder? Un padre y pedagogo llamado Lorenzo Milani, decía que el que sabe mil palabras hará hacer lo que quiera al que sabe quinientas.

Un concepto útil para analizar esta estrecha relación entre letra y poder lo propone el uruguayo Ángel Rama. Habla de una Ciudad Letrada, de un círculo de intelectuales ligados al poder que funcionan como un anillo protector y ejecutor de las órdenes de una elite en el poder, desde la colonia hasta nuestros días. Afirma que el poder del signo y de la palabra es tal, que no representa lo real sino que lo crea.

Durante los últimos 500 años este circulo de letrados han administrado la tecnología de la letra y su funcionamiento, que está a la base de su poder y su prestigio, a través de afirmaciones como “lo que no está escrito no existe”; no basta que esté dicho o solamente imaginado, y de este modo subalternizan todos los saberes originarios porque son orales y los tildan de inferiores por ser organizados bajo otra lógica.

El resultado es que en nuestro tiempo histórico conviven dos cosmovisiones en tensión dialéctica: una cosmovisión hegemónica a la que corresponde una historia y una memoria oficial; y una cosmovisión subalterna, a la que corresponde una tradición oral y una historia no oficial. Una continua negociación sin igualdad de condiciones entre un conocimiento formal y una sabiduría popular.

Durante los últimos cinco siglos la sabiduría autóctona nuestramericana ha resistido a un epistemicidio, hemos sido victimas de un homicidio epistemológico de nuestros saberes autóctonos, pero si intentamos construir nuestra emancipación por reacción a esta injusticia histórica no llegaremos muy lejos. Como decía un religioso colombiano, “una víctima que odia, es victima dos veces y estoy convencido que merecemos un futuro mejor”.

La batalla de ideas y una nueva geopolítica del conocimiento

Tal vez esa segunda independencia hacia la que caminamos en materia de diálogo de saberes y de construcción de un saber emancipatorio, pasa a través de la construcción de epistemologías múltiples que nacen de un sinnúmero de experiencias humanas, saberes locales, comunitarios contextualizados que nacen de la vida diaria de los pueblos y se legitiman como parte de una red semántica de significados cultural y geopolíticamente situados, que nos permita reorientar la producción, circulación y el consumo del conocimiento y así pensar nuestra realidad a partir de nuestras circunstancias históricas.

“La justicia global pasa a través de la justicia cognitiva” (Boaventura De Sousa Santos). Y la justicia cognitiva a través de la construcción de un conocimiento emancipador que es poder político, porque es capaz de mover a las masas ante su realidad. Nos encontramos en la actualidad en la batalla de las ideas (Cmte. Fidel Castro) y esa batalla se juega alrededor del poder de la información y la batalla por ese poder está en nuestras mentes y solo el conocimiento nos dará conciencia, y la conciencia libertad de acción y de decisión. Basta una idea para cambiar al mundo ya que “una idea se transforma en una poderosa fuerza material, cuando conquista la consciencia de las masas populares”(Marx).

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