lunes, 22 de junio de 2015

PEDRO SÁNCHEZ EL SANDOVITO MUESTRA LAS CARTAS CON LAS QUE PRETENDE ENGAÑARNOS

   PEDRO SÁNCHEZ DEBUTA COMO CANDIDATO PROMETIENDO ERRADICAR EL PARO Y LA CORRUPCIÓN
  El líder opta por una puesta de largo presidencial y a la americana: se envuelve de la bandera de España y se acompaña de su mujer en el escenario
·         Asegura que mantendrá la "autonomía" del proyecto socialista frente a los que le critican por entregarlo a Podemos
·         En su discurso, carente de medidas concretas y nuevas, solemniza su promesa de liderar "un buen Gobierno desde la moderación", para alejarse de la imagen de "radical" que proyecta de él el PP y buscar el centro

Infolibre.es
22/06/2015 



(Pedro Sánchez el Sandovito, porque socialista no es, con su mujer, que yo no se que pinta su mujer, en el Circo Price de Madrid -y mejor escenario para escenificar no hay- tomando posición oficial del negocio -para él, su familia y circundantes y circundantas- de la política oficial que es la que está llevándonso al precipicio de la miseria material y espiritual)

Dos objetivos en una hoja de ruta que comienza ya. "Erradicar el paro y la corrupción". Las dos metas que se impuso un Pedro Sánchez debutante como candidato a la Moncloa. Las dos que enunció en su primer discurso tras su proclamación oficial. Una intervención en la que solemnizó la nueva estrategia del PSOE: subrayar la pretensión de ocupar la centralidad y la moderación, con una nada casual escenografía a la americana que no dejaba mucho lugar a la duda: con la imagen de la bandera de España como telón de fondo y arropado en la tarima no de sus dirigentes, sino de su mujer, Begoña Gómez. A lo Barack Obama. El secretario general no había tirado de esos recursos en ningún acto de partido hasta ahora.

Pero es que ahora ya es el candidato. Nominación que asume "con humildad y con emoción". Y quería impregnar su discurso de este domingo, su efectista puesta de largo en el teatro circo Price de Madrid, ante 2.000 personas, más de filosofía que de propuestas. De hecho, 
no salpicó sus 30 minutos de intervención [consúltala aquí en PDF] de ninguna medida nueva, no adelantó nada de su programa. Era lo que seesperaba, y la orientación que preveían sus colaboradores en los últimos días. La intención estaba clara: reforzar su imagen presidencial. Ningún detalle estaba escogido al azar. Tampoco el atuendo de la pareja: ella, con vestido rojo; él optó por traje oscuro y corbata roja, y no vaqueros y en mangas de camisa, su outfit preferido en este último año, desde que se hizo con las riendas del partido.

Por eso Sánchez quiso enfatizar que el PSOE es el cambio "seguro" y el "
cambio que une" –el eslogan del acto–, el partido que representa a la "mayoría" social y que puede cicatrizar las heridas. Y para ello reivindicó la historia de los 136 años de socialismo que, según prometió, no malbaratará. "Quienes nos precedieron en el PSOE mantuvieron celosamente la autonomía de nuestro proyecto, nunca lo subordinaron a otra fuerza que a la voluntad de nuestro pueblo, ni a otro interés que al interés de la clase media y trabajadora. Nosotros mantendremos la autonomía de nuestro proyecto para entregarlo a las siguientes generaciones tan libre como lo recibimos", rubricó. Todo un aviso a navegantes: no habráentrega a Podemos, como le critica el PP. "Vamos a liderar uncambio seguro y valiente, coherente con nuestros valores socialdemócratas, un cambio que una y en el que se reconozcan la mayoría de españoles", redondeó.

Respuesta al PP

En general, lo que pretendía el candidato era 
desquitarse de la imagen que le ha endosado el PP y, muy singularmente, Mariano Rajoy, tras la constitución de los ayuntamientos, en los que el PSOE ha facilitado "Gobiernos de progreso", apoyando a las listas de unidad popular patrocinadas por la formación de Pablo Iglesias o ayudándose de esta para presidir el mismo Ejecutivos de izquierdas.

Sánchez presentó al PSOE como "el partido más importante de la historia de España", que fue creciendo "lentamente, sólidamente", que sufrió la persecución "druante la larga noche franquista", que renació "por y para el restablecimiento de las libertades y la democracia en España", que es heredero "del 
compromiso de generaciones y generaciones de españoles con la causa de la libertad y la igualdad". Un partido "capaz de unir y cambiar la vida de la gente y la historia de España". Ese es el "patrimonio político" del PSOE, un "tesoro". "No hemos avanzado a hombros de gigantes, sino a hombros de mujeres y hombres anónimos, trabajadores, que se unieron, como nosotros nos unimos, que se respetaron, como nosotros nos respetamos, y que pusieron en común sus fuerzas para afrontar una enorme tarea del cambio", presumió.

El secretario general reiteró una y mil veces durante su discurso, que leía desde dos pantallas de teleprompter, esa idea de "unión" entre ciudadanos, del PSOE como pegamento. De esa España que el partido ha construido. De la patria. Palabra que empleó en su discurso sin complejos –"Ser patriota es un valor exigente. Porque ser patriota es querer que la historia de tu país discurra por la senda de la prosperidad y de la libertad de sus ciudadanos"–. Y a ello acompañaba, claro, la estética, con la
bandera detrás, y no un graderío de simpatizantes socialistas, que estuvo presente durante parte del discurso, intercambiada en los pasajes centrales con las siglas del PSOE y el lema "El cambio que nos une". "No ha habido una fuerza política capaz de unir e integrar a más personas en la vida y la historia común de España como lo ha hecho el PSOE", remachó. Y ahí mencionó la herencia de la sanidad y la educación públicas, los "valores", el devenir del partido como "inmenso cauce de participación política de las personas de todos los territorios".

"Ejemplaridad y alternativa constructiva"

El reto de los socialistas, y de él como candidato, dijo, es crear de forma "urgente" las oportunidades y "
recuperar la convivencia" en España, desterrar una "sociedad crispada" por la angustia de la crisis, de la corrupción, de la desigualdada o de la impunidad, aparcar "el insulto, la descalificación y el miedo", para abrir "un tiempo de tolerancia y de respeto que permita un diálogo fructífero entre todos". Porque "sólo" el PSOE puede hacer el cambio "posible".

"
España necesita un buen Gobierno. Y yo me comprometo a que España tenga un buen Gobierno. Un Gobierno que base su fuerza en la ejemplaridad y en la alternativa constructiva", prometió Sánchez, contrastándolo con el Ejecutivo de Mariano Rajoy –al presidente no lo citó por su nombre, un "mal Gobierno que gobierna solo y contra todos". "Lideraremos un buen Gobierno desde la moderación", abundó. Otra vez, para quitarse la vitola del "extremismo" que le adjudica el PP.



Ese eventual Gobierno socialista trabajará básicamente en dos líneas, dos "desafíos" que se comprometió a 
"erradicar", "el paro y la corrupción". Sobre lo primero, Sánchez, volvió a subrayar su apuesta por un crecimiento "justo" en lo "económico, social y medioambiental", donde no haya que elegir entre "economía y bienestar", o entre "crecimiento y derechos". Es posible, dijo, un "crecimiento justo que aúne mercado y democracia, competitividad y derechos laborales, crecimiento y cohesión social". El candidato enfatizó que la política, si quiere, puede, y puede plantarse "ante los poderosos". "Y nosotros decimos no a más despidos colectivos en empresas con beneficios,no a más bancos rescatados que desahucian, no a más salarios de escándalo para altos ejecutivos que pagan suelos de miseria a sus trabajadores".

"Prevenir, combatir y castigar la corrupción"

Segundo reto, acabar con la corrupción. Sánchez señaló que no hay caer en el y tú más, aunque no afecte "por igual" a todos los partidos, y aunque no todos reaccionen del mismo modo, porque el "enemigo común" de la democracia es la corrupción. "Yo soy un político limpio –se reivindicó–. En vez de rivalizar sobre quién es el menos corrupcto, 
volcaré desde el Gobierno todo el esfuerzo en prevenir, en combatir y en castigar con contundencia la corrupción. No me temblará el pulso".



Del paro y la corrupción al recuerdo de la apuesta por la
 España federal y la crítica a la gestión que del conflicto en Cataluña han hecho los dos Gobiernos, el de Mariano Rajoy y el de Artur Mas, que han vivido "de espaldas" en los últimos cuatro años, "calculando los réditos" de la hostilidad. De nuevo, volvió a la idea de unión, de la historia y la biografía colectiva escrita entre España y Cataluña.

Sánchez, asimismo, y para diferenciarse de Podemos, reivindicó la Transición, porque "no es justo el derrotismo que pretende hacer una enmienda a la totalidad de la democracia de 1978. "En nombre de quienes nacimos en democracia, os doy gracias a quienes trajisteis la democracia. Vamos a honrar a nuestros padres, mejorando ese legado con su reforma, 
no vamos ni a negarlo ni a dilapidarlo".

Alianza "con lo mejor de España"

El secretario general y candidato insistió en que el panorama político actual extige "diálogo", no sólo como imperativo "moral", sino como "necesidad funcional", porque eso es lo que quieren los ciudadanos. Pacto, en suma. "
Vamos a ser exigentes con nosotros mismos, vamos a exigirnos decencia y valentía, y vamos a ser realistamente idealistas, pragmáticamente utópicos. Vamos a ser humildes pero ambiciosos".

Sánchez emplazó a los suyos a aprovechar la oportunidad, que el PSOE tiene "al alcance de la mano", para "
reconducir la historia de España a la senda de prosperidad y convivencia". "Con vuestra ayuda, con la ayuda de la mayoría de los ciudadanos, los socialistas haremos una alianza con lo mejor de España para hacer una España mejor", remató.

La pugna por el centro está abierta. Y Sánchez dio muestras de que no renuncia a ello. De ahí
 la proyección de hombre de Estado que quiso transmitir, o la puesta en escena: la bandera como telón de fondo, la entrada triunfal a la platea en solitario, no acompañado de los capitanes del PSOE, la presencia de sus dos hijas pequeñas o la subida a la tarima de su mujer, para imitar ellook de la pareja presidencial de Barack y Michelle Obama. Sus colaboradores, de hecho, se remitían a la campaña del líder demócrata de 2008, aquella en la que la palabra "esperanza" (hope) era comodín. Término que el candidato también empleó este domingo durante su discurso, que en algunos momentos leyó nervioso, como denotaban los sucesivos trompicones.

Suya, de Sánchez, fue la elección de proyectar la imagen de la bandera a su espalda, según confirmaron en su entorno. La idea del candidato era 
irradiar el "patriotismo cívico", sin remilgos, lejos del "patriotismo ideológico y caduco" del PP, como ocurre no sólo en Estados Unidos, sino en muchos otros países, relataban. El objetivo, engrosar su perfil institucional y presidencial.

Para Díaz, ya es el candidato

Sánchez fue aclamado al comienzo de su intervención con gritos de "¡presidente, presidente!". Este domingo era su día grande.  Con todos los jefes del partido allí congregados y también los dirigentes históricos, como 
José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba y Alfonso Guerra (faltaron los ex secretarios generales Felipe González, de viaje en Brasil, y Joaquín Almunia), aparte del líder de UGT, Cándido Méndez, y de rostros populares como Beatriz Carvajal o Álvaro de Luna. Una nominación conquistada tras sortear el proceso de primarias sin ningún obstáculo, porque ninguno de los cuatro militantes que compitieron contra el líder lograron los avales suficientes.



El acto en el Price sucedió a la proclamación oficial por parte del Comité Federal, el máximo órgano entre congresos. Hasta Susana Díaz, que hasta ahora sólo había manifestado a Sánchez su lealtad como secretario general, invocando la "
neutralidad", subrayó lo evidente, a su llegada a Madrid, cuando fue preguntada si ya era su candidato. "Totalmente. Siempre cumplo mi palabra y dije con claridad y dije que desde el primer minuto que se celebraran las primarias los socialistas andaluces y yo como secretaria general, nos íbamos a dejar la piel para ganar las próximas elecciones. Somos un partido que tiene aspirar a ganar y bien las generales, sin depender de nadie". La presidenta de la Junta no se deshizo en elogios y recalcó, eso sí, que el PSOE ha de salir "no a pactar", sino a vencer. Ambos, Díaz y Sánchez, no se saludaron ante las cámaras en el interior de la sala.

El aspirante a la Moncloa no la eligió a ella para presentarle, sino a Javier Fernández, presidente asturiano en funciones y candidato a la reelección. Uno de los dos barones –el otro fue el extremeño Guillermo Fernández Vara– que apostó claramente por su rival,
Eduardo Madina, en la competición por el liderazgo del PSOE del año pasado. Fernández, una voz muy respetada en el partido, entusiasmó a los simpatizantes más incluso que Sánchez, y los puso varias veces en pie. Sánchez hilvanó una intervención más fría, menos pasional, y eso se acusó entre los asistentes. Entre ellos no estaba, por cierto, Madina, pero sí Carme Chacón, miembro de su ejecutiva.

"Te lo has ganado"

El presidente del Principado es de los que siempre recurren a los valores del PSOE y este domingo lo volvió a hacer. Reivindicó el corazón de izquierdas del partido frente a los que han decretado "
la muerte de las ideologías y el fin de la historia", y los que han sustituido "izquierda y derecha por arriba y abajo, por pueblo y casta", en referencia a Podemos. La izquierda es "la complejidad", "la ciudadanía", lo "universal". "Claro que hay izquierda y derecha. ¿Cómo nos distinguimos si no? No somos un partido nuevo, de laboratorio para capitalizar el cabreo, somos un partido centenario, de izquierdas". "Somos el PSOE", gritó, ante la devoción del auditorio.

Fernández también alertó contra el "discurso del miedo" del PP. "Se les inyecta [a los ciudadanos] miedo mediático, demoscópico, político, 
miedo a la radicalización del PSOE que el PP quiere gestionar", porque ese temor es "el instrumento preferido de la derecha", el "motor de su narración", ya que le permite presentarse como la "única fuerza capaz de parar la amenaza". El presidente en funciones recordó, sin embargo, que los socialistas están muy acostumbrados a luchar contra el miedo. No diciendo "lo que la gente quiere escuchar", ni prometiendo "lo imposible", ni teniendo "un discurso para gritar", sino un "programa para aplicar". No recurriendo a argumentos "simplificadores", porque los problemas "son complicados y las soluciones no son fáciles", o actuando con el PP, sino acudiendo a la "esperanza y la realidad". "Esperanza" que fue la que alumbró la propia fundación del PSOE en Madrid, hace 136 años, rememoró.

El telonero proclamó a Sánchez como "listo para administrar ese enorme caudal de legitimidad democrática y capital social". "
Te lo has ganado sobre todo porque has demostrado que tienes coraje, que estás dispuesto para luchar y que se puede confiar en ti". Apoyo cerrado como el manifestado por los barones y miembros de la ejecutiva. "A la chita callando" el secretario general "va a conseguir la Moncloa", dijo el manchego Emiliano García-Page. No hay ya "ruido" interno, sentenció el valenciano Ximo Puig. Ambos se convertirán en presidentes autonómicos en los próximos días. España necesita "un Gobierno responsable" , y "esta oportunidad la tiene el PSOE y la va a liderar Pedro Sánchez desde Madrid". "Y yo en Cataluña", remachó Chacón, aspirante a encabezar la lista por Barcelona.

Sánchez ya tiene lo que quería: la 
nominación presidencial. Por delante, una larga y dura precampaña en la que no sólo rivaliza con el PP. También con Podemos y Ciudadanos. Y todos miran al centro. 

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PP/PSOE: ¡ AVE, GUERRA ! SE TE SALUDA COMO DIOS MANDA


ESTAMOS EN GUERRA

Ángeles Maestro
Sociología Crítica
Público.es
21.06.2015

Mientras las noticias, y al parecer el interés de la gente, se centran en quién gobernará ayuntamientos y Comunidades Autónomas decisiones de gran trascendencia para nuestras vidas se han tomado y se están tomando sin que la inmensa mayoría se entere.

A pesar de que en muchos lugares no vaya a haber grandes cambios —las opciones de gobiernos que se abren en la mayor parte de los gobiernos autonómicos se circunscriben al PP apoyado por Ciudadanos o el PSOE apoyado por Podemos— los cimientos de una Transición que dejó todo atado y bien atado empiezan a resquebrajarse.

Aparentemente está todo controlado. La herramienta fundamental del poder para disciplinar a los gobiernos de todos los niveles —el pago de una gigantesca deuda pública y la reducción del déficit— tiene todas las garantías legales para que funcione.

El artículo 135 de la Constitución, el Tratado de Estabilidad de la Eurozona y la Ley Orgánica 2/2012 [1] obliga a cada ayuntamiento, a cada gobierno autonómico, al Estado y a la Seguridad Social a reducir drásticamente déficit y deuda [2] y a renunciar a políticas sociales expansivas si no quieren correr el riesgo de ser intervenidos. En 2014 los gastos destinados a la función “Deuda Pública” supusieron el 18,9% del PIB [3], es decir, en torno a los 200.000 millones de euros y muy cerca de la mitad de los Presupuestos Generales del Estado. La situación del Estado en cuanto a la Deuda puede considerarse como el promedio de las diferentes administraciones municipales y autonómicas.

A pesar de esta evidencia que reduce a meras cartas a los reyes magos cualquier programa electoral —como bien se está demostrando en Grecia— ninguna opción política que haya obtenido representación, excepto las CUP en Cataluña, planteaba con claridad la necesidad de oponerse al pago de la Deuda para satisfacer las perentorias necesidades de millones de personas.

En estas condiciones los grandes poderes públicos y privados, de aquí y de fuera, en principio nada deberían temer. Los partidos que mejor han representado hasta ahora sus intereses siguen gobernando en la mayor parte de los territorios, y los que han emergido, si bien en un primer momento cuestionaban el pago de la Deuda y la pertenencia a la OTAN, han retirado rápidamente tan incómodos planteamientos.

Nada que afecte al poder del capital está explícitamente sobre la mesa y sin embargo tienen miedo; no a ninguna fuerza política concreta sino al pueblo. Saben, ellos mejor que nadie, que no hay salida previsible a la crisis y que no tienen otro programa que no sea recortar salarios, pensiones y derechos sociales. Y sus temores crecen en la misma medida que disminuyen los de quienes cada vez tienen menos que perder.
El problema de aquellos que a pesar de la crisis siguen engordando sus beneficios, tanto por la destrucción de empresas y la concentración de capital, como por el brutal incremento de la explotación, no es Podemos. Son los riesgos de la inestabilidad, dicen.

Es el desasosiego que con tanta claridad reflejaba Jean Claude Juncker, actual Presidente de la Comisión Europea cuando decía: “Sabemos lo que tenemos que hacer. Lo que no sabemos es cómo hacerlo y que nos sigan votando”.Planteamiento inquietante porque si no es probable que cambien sus políticas el interrogante es qué harán cuando no tengan los votos que las respalden.

En otras palabras es lo que sentenciaba el gran gurú de la derecha norteamericana Samuel P. Huntington “la más importante distinción política entre los países no es la referente a su forma de gobierno, sino a su grado de gobierno” [4]; es decir su estabilidad interna y su alineamiento detrás de los EEUU.

Y en situaciones de crisis tan profunda como la actual, cuando las posibilidades del sistema para amortiguar la lucha de clases mediante concesiones sociales son prácticamente nulas, el fascismo y la guerra se expanden.

La mano invisible y el puño de hierro

Juan Carlos abdicó apenas ocho días después de una elecciones europeas en las que los partidos del Pacto de la Transición, y por ende sostenedores de la monarquía, sufrieran un espectacular retroceso. Bastaron sólo cinco días tras los comicios municipales y autonómicos para que se anunciara la visita del Secretario de Estado de los EEUU para firmar el acuerdo bilateral que convertirá a la Base de Morón en sede permanente del USAFRICOM (Mando de los Estados Unidos para África). El objetivo es instalar allí de forma permanente la Fuerza Especial de Respuesta de Crisis del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos (SP MAGTF Crisis Response). La mera hipótesis de un cambio político que introdujera alguna inseguridad para sus intereses les ha hecho, también ahora, reaccionar rápidamente.

Como señala el comunicado de la Plataforma Global contra las Guerras [5], la finalidad de la visita, cancelada por un accidente del mandatario americano, era claro: “Esta fuerza aerotransportada de despliegue inmediato, a las órdenes inmediatas del USAFRICOM, constaría de un retén permanente de 850 marines con sus medios de proyección, ampliables a 3.500 en caso de crisis, con capacidad de desplegarse en 9 horas al corazón de África, como cabeza de puente para una intervención a mayor escala. Pero podría también ser puesto a disposición del USCENTCOM (Mando Central de los Estados Unidos) para un despliegue semejante en cualquier punto de Oriente Medio o del Mediterráneo oriental”.

Para tener una idea del grado de vasallaje del Gobierno (el del PP y el del PSOE, que fue quien inició el trámite) y su complicidad con las políticas imperialistas baste tener en cuenta que, pese a las gigantescas presiones recibidas, ningún país africano aceptó nunca albergar la sede del USAFRICOM [6]. La destrucción de Libia por los bombardeos de la OTAN en apoyo de los “rebeldes”, ahora reconvertidos en supuestos enemigos, y su posterior invasión permitió la instalación en Benghazi de dicho Comando estadounidense. Allí estuvo menos de un año, hasta que el 11 de septiembre de 2012 el Consulado de EEUU en esa ciudad fue asaltado y destruido resultando muerto, entre otros, el propio embajador norteamericano.

La firma de ese Convenio se inscribe en la trayectoria de intervención permanente de una potencia extranjera que inició la Dictadura y a la que han venido plegándose los diferentes gobiernos desde la Transición. Todos ellos, supuestamente tan patriotas, han ido ampliando la presencia militar de EEUU, han aumentado la implicación del estado español en todo tipo de intervenciones militares y, en un ejercicio más de cinismo, han renunciado a preguntar si los barcos o aviones que cruzan nuestro territorio llevan o no armamento nuclear.
Es decir, el bipartidismo que ahora se tambalea está formado por dos partidos que han pisoteado nuestra soberanía y han incumplido sistemáticamente todas las condiciones incluidas en el “SÍ” en el Referéndum de la OTAN de 1986. Esos son los partidos que ahora seguirán gobernando en coalición con las nuevas fuerzas políticas en la mayor parte del territorio.

Con la decisión actual del Gobierno, que sin duda contará con un amplísimo respaldo parlamentario, además de someter a los pueblos en los que hay instalaciones militares norteamericanas —especialmente a Morón— a un riesgo más que probable de atentado, sitúa al conjunto de la población en la diana preferente de ataque desde cualquiera de los múltiples frentes de guerra de EEUU. Máxime cuando los tambores de guerra en la propia Europa suenan cada vez más fuerte y más cerca, y cuando no cabe la menor duda de que la presión de la crisis y del complejo militar industrial norteamericano está acercando cada día el riesgo de una guerra a gran escala.

Y es que como señala el Foro contra la Guerra Imperialista y la OTAN [7]: “Estamos en guerra no es una proclama, es una descripción de la realidad. Una realidad que nos negamos a aceptar para evitar reconocer que somos cómplices, o admitir el riesgo que implica permanecer pasivos frente a la escalada belicista de la coalición occidental de la que formamos parte.

Esta crisis general del capitalismo no nos permite preocuparnos sólo de los problemas sociales y cerrar los ojos ante la guerra porque está lejos y vemos a los muertos como si fueran ficciones cinematográficas”.

Las palabras de Thomas Friedman, asesor de Madeleine Albright no dejan lugar a dudas: “Para que la globalización avance es imprescindible que EEUU actúe con toda su omnipotencia. La mano invisible del mercado jamás funcionará sin el puño invisible. Mc Donald’s no prosperará sin la Mc Donnell Douglas que ha construido el F15. El puño invisible que garantiza un mundo seguro para Silicon Valley se llama, ejército, aviación, marina y Cuerpo de Marines de Estados Unidos” [8].

Por eso, porque los partidos emergentes van a recibir la dosis de presión necesaria de tal forma que “algo cambie para que nada cambie”, los pueblos no podemos seguir mirando para otro lado cuando el fuego se propaga y llega cada vez más cerca.

Por dignidad, por la imprescindible solidaridad con otros pueblos y porque estamos en el punto de mira: ¿Hay alguien ahí?

Notas:

[2] La Deuda, ahora equivalente al 100% del PIB, debera ser del 60% en 2020 y el déficit estructural deberá ser 0.

[3] Estos datos proceden del Programa de Estabilidad enviado por el Gobierno en 2014 a la Comisión Europea. Pag 59.http://www.mineco.gob.es/stfls/mineco/comun/pdf/Estabilidad_2014_2017.pdf

[4] Huntington, S.P. Political Order and Political Decay


[6] El USAFRICOM entró en funcionamiento en 2007 durante el mandato de Georges W. Bush y tuvo que instalarse en Stuttgart (Alemania) ante la negativa de todos los gobiernos africanos a aceptar su instalación. No obstante, tropas estadounidenses e israelíes están instaladas de forma permanente en la ex-colonia francesa de Djibuti.


[8] Thomas Friedman, asesor de Madeleine Albright. The New York Times, 28-3-1999. Al mes siguiente se celebraba en Washington la Cumbre de la OTAN, coincidiendo con los bombardeos de la Alianza sobre Belgrado, en la que se decidía entre otras cosas, que su zona de intervención abarcaba cualquier lugar del planeta donde estuviera en peligro la seguridad energética de los países miembros o en caso de migraciones masivas.

Ángeles Maestro Médica, militante de Red Roja
Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/13661/estamos-en-guerra/


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CUBA: INFORMACIÓN QUE OCULTABA LA PRENSA DOMINANTE OCCIDENTAL "LIVRE" Y "PLURÁ" A SUS CONCIUDADANOS



Texto del 2013 traducido ahora al español

La economía del embargo a Cuba

Rebelión
La pupila Insomne
12.06.2015

El momento ha llegado y casi ido a Washington para reparar las relaciones rotas con Cuba. Durante 53 años, la Casa Blanca ha mantenido un embargo de castigo al comercio con Cuba. Sus defensores, con el objetivo de eliminar al gobierno revolucionario de Cuba todavía suplican: “dadle tiempo.”

En 2001 el presidente George W. Bush aprobó una excepción permitiendo a las compañías estadounidenses vender productos agrícolas a Cuba para el pago inmediato, a pesar de que las importaciones procedentes de Cuba se mantuvieron fuera de los límites. Otros sectores económicos no recibieron ningún beneficio.

Los cubanoamericanos, en particular desde el sur de Florida, ahora pueden exportar bienes y remesas a familiares y amigos, mientras importan las ganancias de las ventas realizadas a sus socios cubanos en Cuba, gozando una ventaja negada al resto del país.

Expertos de Washington atribuyen una fuerza sobrehumana al lobby anticastrista; por lo que no sería el Presidente quien intente levantar los embargos comercial y de viaje a la Isla. Sin embargo, los cubanoamericanos comercian y viajan libremente a Cuba diariamente. El “embargo” se aplica a todo el mundo excepto los cubanoamericanos.

Este crecimiento del comercio internacional, disfrazado como el envío de bienes a los familiares necesitados en Cuba, ahora incluye el llenado de las barrigas de 10 o más vuelos chárter diarios desde las ciudades de Estados Unidos a Cuba. Los cubanoamericanos envían mercancías, a menudo con “mulas”, para aprovisionar a los miembros de la familia en Cuba, que necesitan suministros para sus negocios. Las “mulas” retornan con dinero en efectivo, derivado de las ventas de estos bienes. Algunas de las nuevas tiendas y restaurantes cubanos abastecidas por los cubanos de Miamihacen importantes ingresos, algunos de los cuales se gastan en Cuba, y terminan en el Banco Central de Cuba.

Miami, la ciudad grande más pobre de los Estados Unidos, obtiene rentas, ya que proporciona puestos de trabajo involucrados en la compra y venta de las mercancías enviadas a Cuba. Empleos también surgen de las tareas rutinarias creadas en torno a los vuelos chárter diarios desde y hacia Cuba, y las tasas recaudadas en despegues y aterrizajes. Añádase a esto, el trabajo para los contadores, tenedores de libros y otros.

Algunos desempleados cubanoamericanos consiguen trabajos como mulas que transportan la mercancía y el dinero de un país a otro. Bancos de Miami también se benefician.

En Cuba, este comercio también crea empleo y riqueza. Mercedes dirige un paladar [restaurante privado] en el barrio de Vedado de La Habana, “porque nos basamos en turistas que les gusta la buena comida, la cual sirvo en mi paladar.”

Algunos clientes de paladares vuelan a La Habana desde Miami. Estos cubanoamericanos van a visitar a sus familiares y tal vez comprobar sus nuevas inversiones en empresas familiares en La Habana. “Familiares en la Florida me suministran con los alimentos que no puedo conseguir fácilmente en Cuba”, dijo Mercedes, “como algunas especias y productos envasados. Les envío dinero para estos productos. Ellos hacen un beneficio, y también lo hago yo. El gobierno hace dinero de los impuestos que pago, y el empleo crece en la industria turística de Cuba “.

Vuelos charter con sede en Estados Unidos tienen las barrigas llenas, incluso aquellos con pocos pasajeros. Un gerente de la compañía de vuelos chárter nos dijo: “Los pasajeros no importan tanto. La barriga está es totalmente llena”.

Gran parte del comercio en Cuba fluye a través del Aeropuerto Internacional de Miami, es decir, el capital se mueve desde los EE.UU. a Cuba; la mayor parte de los contenidos de los equipajes, sin embargo, permanecen en Cuba. El beneficio para los servicios aeroportuarios Miami significa puestos de trabajo, tasas e impuestos, que se mantienen como capital en el sur de la Florida. Los bienes adquiridos en el sur de la Florida por los cubanos (parientes, mulas, etc.) benefician las empresas locales.

Este comercio multiplica empleos en toda la zona, así como lo hace con Cuba: En Miami las ventas emanan de las tiendas y conducen a puestos de trabajo en el transporte, estacionamientos, servicios de hotel, restaurantes, y manipulación de equipajes. Cuenten las empresas que prestan servicios a las personas que viajan a Cuba y de envío de bienes allí. No omitan la ampliación de fuerzas de la policía y los funcionarios adicionales requeridos en inmigración y aduanas; ni dejen de considerar los trabajos de reparación de  aviones y sus pasarelas y el personal adicional necesario para aterrizajes y despegues, y los nuevos puestos de trabajo en la administración y el mantenimiento del aeropuerto creados por los viajes ampliados. Piensen en el aumento de los ingresos fiscales de Miami.

El Sur de la Florida representa un estado colono cubano dentro de los Estados Unidos. Contrarresta sus intereses frente a los de la sociedad dominante, con la aquiescencia ignorante de la sociedad. Los estadounidenses de origen cubano radicados en Miami y sus familias basadas ​​en Cuba han utilizado la política de Estados Unidos hacia Cuba, el embargo, que representa el poder de la nación, para su propio interés, con el fin de lograr una ventaja comparativa vis a vis sobre el resto de la población norteamericana.

Desde 1960, el compromiso de derrocar al gobierno cubano ha funcionado como la política exterior estadounidense hacia Cuba, una política ahora controlada de manera informal por  los cubanoamericanos del Sur de la Florida. El enclave étnico cubanoamericano obtuvo el poder político necesario para convertir el Sur de Florida en un estado colono cubano autónomo dentro de las fronteras de Estados Unidos, por lo que el embargo no consigue aplicar al enclave cubanoamericano. Los barones del enclave utilizan el embargo para garantizar, por sí mismos, una protección del monopolio comercial con Cuba. Esto desafía declararadamente los intereses nacionales.

Camuflados por todas partes con la retórica anti-Castro, los empresarios cubanoamericanos han fabricado un negocio lucrativo con la isla, regulado por el mismo gobierno que pretenden odiar. Los congresistas de derecha pretenden luchar por cada ley para castigar al “régimen de Castro”, mientras que en la práctica, hacen la vista gorda con el creciente comercio que ayuda a la economía de la Florida y de Cuba. Preservan el embargo, pero hacen una excepción para los cubanoamericanos.

Reconociendo los hechos acerca de este comercio, la Casa Blanca podría llegar a inspirarse para levantar el embargo -un movimiento que beneficiaría a todos los estadounidenses. Los ingresos del gobierno de Estados Unidos crecerían con la apertura del comercio y los viajes a Cuba. ¡Y en el proceso también podríamos recuperar una pieza que falta de la soberanía de Estados Unidos!

*A pesar de su extraordinaria actualidad y novedad, este texto fue publicado en inglés en 2013 pero no se conoce en español.  A sugerencia de Nelson Valdés, he considerado apropiado traducirlo porque presenta un ángulo que nunca se menciona en el debate sobre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.  Ver original en inglés

**Saul Landau, Profesor Emérito de la Universidad Estatal de California en Pomona, producen FIDEL y que el verdadero terrorista favor ponerse de pie, disponible en DVD.
Nelson P. Valdés es Profesor Emérito de la Universidad de Nuevo México.


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domingo, 21 de junio de 2015

II CUMBRE UE - CELAC



La II Cumbre UE-CELAC debate cómo seguir articulando propuestas de resistencia y alternativa a los tratados de comercio e inversiones

Reclamando la soberanía de los pueblos frente a la arquitectura de la impunidad

Rebeión
La Marea/OMAL
13.06.2015

A lo largo de esta semana, entre el lunes 8 y el miércoles 10 de junio, con ocasión de la II Cumbre UE-CELAC, diferentes movimientos sociales de Europa y América Latina —y también de países de otras latitudes como Sudáfrica o Filipinas—, se han dado cita en Bruselas para debatir sobre cómo seguir articulando propuestas de resistencia y alternativa a los tratados de comercio e inversiones y frente al poder de las empresas transnacionales.

La convocatoria de estos días de movilización sigue la estela de la red birregional Enlazando Alternativas, una dinámica de los movimientos sociales por la que, desde el año 2004, viene fomentándose la suma de esfuerzos por parte de organizaciones y plataformas de ambos lados del Atlántico, aprovechando la celebración bianual de las cumbres de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, para confrontar esa arquitectura de la impunidad formada por la maraña de tratados de “libre comercio” que se han generalizado a nivel global en las últimas décadas.

Como integrantes de esta red, así como de la campaña global Desmantelemos el Poder Corporativo, varios miembros del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) hemos estado estos días en Bruselas tomando parte activa en las movilizaciones y en los enriquecedores debates que allí tuvieron lugar. Igualmente, hemos podido participar en la Cumbre de los Pueblos, impulsada por el movimiento de solidaridad con el ALBA-TCP y el gobierno venezolano, que se ha realizado de manera paralela pero guiada por un espíritu contrahegemónico similar. Como dijo en esta cumbre alternativa Luis Nieto, coordinador de Paz con Dignidad, “con casos como el de la transnacional Chevron-Texaco en Ecuador queda claro que en la lex mercatoria se anteponen los negocios de las empresas transnacionales a la soberanía de los pueblos”.

Con la vista puesta en Estrasburgo

Pese a no tratarse de una cuestión directamente vinculada con las relaciones birregionales entre la UE y América Latina, la votación que debía haberse realizado el pasado miércoles en el Parlamento Europeo —que esta semana, mientras los presidentes y jefes de Estado se reunían en Bruselas, llevaba a cabo sus sesiones en Estrasburgo— sobre el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones entre EEUU y la UE (TTIP) impregnó el ambiente durante toda la cita. De hecho, la postura de rechazo frontal de este acuerdo comercial por parte de estas redes de movimientos sociales fue recogida en la carta abierta a los gobiernos de la UE-CELAC aprobada por el plenario de cierre de las jornadas. Por eso, la noticia de la posposición de la votación, motivada realmente por la ausencia de certezas sobre el margen de aprobación que finalmente pudiera resultar, fue vivida como una especie de victoria.

La necesidad de reforzar la solidaridad con el pueblo griego frente a los embates de la supuestamente extinta Troika fue también una constante, así como las reflexiones de los compañeros y compañeras del otro lado del océano en torno a la ironía que supone el hecho de que en Europa se viva hoy la misma pesadilla que desde los años ochenta asola tierras latinoamericanas. En este sentido, el imperativo para los pueblos europeos es claro: convertir el TTIP en nuestro ALCA, derrotándolo y abriendo un nuevo ciclo histórico en la región, como sucedió en Mar del Plata en 2005.

Contra la lex mercatoria y por la unidad latinoamericana

Han sido muchos los temas abordados en estos días, como muchos son los movimientos que se han desplazado hasta Bruselas para aportar la visión de sus respectivas luchas respecto a los retos regionales y globales que, en el marco de la crisis civilizatoria que estamos viviendo, hoy enfrentamos.

Entre ellos, sin duda, el Tratado Internacional de los Pueblos para el Control de las Empresas Transnacionales ha ocupado un lugar central, en tanto que herramienta valiosa de lucha contra la impunidad de las grandes corporaciones. Porque, como dijo Juan Hernández Zubizarreta, profesor de la Universidad del País Vasco y miembro de OMAL, este tratado alternativo “entronca con una concepción del Derecho Internacional radicalmente diferente a la oficial, con una perspectiva que se aleja de la diplomacia de los Estados y de los organismos interestatales”. Hernández aportó diferentes elementos de análisis al respecto, como la versatilidad de una herramienta que combina un cambio de paradigma, apostando por una transformación del Derecho Internacional que sea construida desde abajo, con un gran potencial de ser una propuesta inmediata y factible en el corto plazo. En la misma línea, Simona Fraudatario, miembro del Tribunal Permanente de los Pueblos, remarcó la necesidad de reactivar la Carta de Argel de 1976, dotando de un hilo histórico a las resistencias actuales.

La denuncia del extractivismo también fue una constante entre las participantes, destacando la aportación desde el prisma africano de David Fig y Thoko Madonko, que pusieron el foco en el sector minero en Sudáfrica, así como en la especialmente sangrante situación de la industria extractiva de coltán en la República Democrática del Congo, vinculada a la producción de teléfonos móviles que, huelga decirlo, no tiene en la ciudadanía congoleña a su principal nicho de consumidores, aunque sí de víctimas. Por otro lado, el aumento del peso de este tipo de actividades en América Latina ocupó un espacio de reflexión destacado, como no podía ser de otra manera, toda vez que se trata de un elemento nuclear de las agendas de la práctica totalidad de movimientos sociales de la región.

Fueron muchas las personas que destacaron los nuevos retos que se avecinan en Latinoamérica en torno a la renovada ofensiva de la derecha neoliberal en la región, que camina en paralelo a nuevos intentos por hacer avanzar los acuerdos de “libre comercio” por parte de la Unión Europea. Así, la necesidad de una evaluación pública y democrática de los impactos de los Acuerdos de Asociación de la UE con México y Chile; la demanda de no ratificación de los acordados con Colombia, Perú y Centroamérica; y el llamado al Mercosur y a sus países componentes a no reiniciar las negociaciones con la Unión, han ocupado un espacio privilegiado en los debates celebrados.

A este respecto, tanto Alberto Villarreal, de Amigos de la Tierra Internacional, como Graciela Rodríguez, de la Red Brasileña por la Integración de los Pueblos (REBRIP), coincidieron en la necesidad de fortalecer las dinámicas que, no sin contradicciones, tratan de avanzar hacia la consolidación de la unidad latinoamericana. Para ello, se trata de reforzar las alianzas de los gobiernos progresistas con los sectores populares más combativos, demandando a los países de Mercosur que no se dejen llevar por los cantos de sirena de la Unión, que pretende profundizar relaciones en términos de bilateralidad con países como Brasil o Paraguay, rompiendo así la unidad del bloque. Y es que la UE siempre ha sido, pese a la retórica, enemiga de una verdadera integración regional de América Latina.

Este año, dos citas cruciales

2015 va a ser un año con dos fechas marcadas en rojo en el calendario de estas redes y plataformas de solidaridad internacional.

Por un lado, en diciembre se celebrará en París la cumbre multilateral contra el cambio climático, que resituará los parámetros de acción global establecidos en Kyoto. Los movimientos sociales, los colectivos ambientalistas, las organizaciones sindicales y contra la austeridad se movilizarán en paralelo para tratar de trasladar la presión de la sociedad civil en favor de un cambio de modelo integral que nos permita afrontar la crisis ecológica global que padecemos.

Por otro lado, y más cercano en el tiempo, a principios de julio se celebrará la sesión de constitución del Grupo de Trabajo Intergubernamental de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU para la elaboración de un instrumento internacional vinculante en materia de empresas y derechos humanos, recogiendo así el guante de la iniciativa aprobada hace un año para la negociación de una normativa multilateral vinculante que vele por evitar la violación de los derechos humanos por parte de las transnacionales.

Como denunció María Fernanda Espinosa, representante de la misión permanente de Ecuador ante las Naciones Unidas en Ginebra, la UE conforma un bloque de oposición sin fisuras a este instrumento de fiscalización de las multinacionales, fomentando maniobras dilatorias como la no participación en las reuniones como vía para vaciar de contenido el futuro grupo de trabajo, planteando exigencias como que este no sea presidido por personas consideradas por la Unión como “parciales” y proponiendo, en lugar de personas vinculadas al gobierno ecuatoriano —principal impulsor institucional de la iniciativa—, a perfiles pretendidamente técnicos como el de John Ruggie, precursor del Global Compact y exrepresentante especial del secretario general de la ONU sobre la cuestión de los derechos humanos y las empresas transnacionales.


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ECONOMÍA CAPITALISTA: NI ES TODA LA ECONOMÍA, NI ES NATURAL, NI ES EL MEJOR SISTEMA DEL MUNDO, NI ES EL CENTRO DEL UNIVERSO



La economía del bien común

Rebelión
19.06.2015


Acabo de leer el libro de La economía del bien común de Christian Felber, que me han pasado los compañeros de la biblioteca de la Facultad de Educación. Aunque no comparto el fondo de su planteamiento, anclado en un marco de una economía liberal y de un capitalismo de rostro humano, creo que hace aportaciones interesantes que debíamos tener en cuenta en el actual contexto político y económico que, a tenor de las predicciones, parece que va a cambiar radicalmente en este año.

La primera aportación interesante es recordarnos que uno de los mitos básicos de la economía de mercado que se enseña actualmente en la mayor parte de las Facultades de Economía, que “la competencia es el método más eficaz que conocemos”, consagrado por Friedrich August von Hayek, está basado en una creencia, es fruto de una ideología determinada. Es decir, que no hay ningún estudio empírico que haya demostrado jamás que la competencia sea el mejor método que conocemos. “Una de las piedras angulares fundamentales de las ciencias económicas es sólo una afirmación que cree la mayoría de los economistas. Y sobre esta afirmación se sustenta el capitalismo y la economía de mercado, que son los modelos económicos dominantes en el mundo desde hace doscientos cincuenta años”, constata Felber.

Lo sorprendente es que los estudios de psicología social, neurobiología o incluso de economía demuestran de forma contundente que la competencia no es el método más eficaz que conocemos sino la cooperación. Nadie discute que la competencia motive. Pero lo hace de manera más débil que la cooperación. Mientras la cooperación motiva basándose en las relaciones satisfactorias, el reconocimiento mutuo y la consecución de objetivos compartidos, la competencia lo hace basando el éxito de uno en el fracaso del otro. Es decir, motiva por una parte en función del miedo. Como refleja Felber “el miedo es un fenómeno muy extendido en las economías capitalistas de mercado: se teme perder el trabajo, los ingresos, el estatus, el reconocimiento social, la pertenencia. En la competición por escasos bienes hay en general muchos perdedores, y la mayoría tienen miedo de serlo”.

Por otra parte, la competencia motiva en función del deseo de triunfar, de ser mejor que los demás. Como este autor explica “desde un punto de vista psicológico se trata de un narcisismo patológico. Sentirse mejor porque los demás son peores es simplemente enfermizo”. Porque quien relaciona su propio valor con ser mejor que los demás, depende completamente de que los demás sean peores. La autoestima debería basarse en ser cada vez mejores y más capaces respecto a nosotros mismos, en aquellas acciones que nos gustara realizar. Nadie saldría perjudicado y no habría necesidad alguna de la existencia de perdedores. Si como efecto secundario y sin ser mi objetivo, explica Felber, resulta que soy mejor que otro en una actividad, no puedo valorarlo como una victoria, porque no estoy situándome en una situación de derrota-victoria hablando en términos competitivos. Si mi meta es hacer bien las cosas, entonces no es necesaria la competencia, que es justo el fundamento del mito: sin competencia no nos sentimos incentivados para ser eficientes. Además, psicológicamente, la motivación es mayor cuando es interna que cuando es externa.

El problema añadido de este modelo social basado en la competitividad es que en economía ascienden especialmente las personas antisociales. Son las que resultan culturalmente “seleccionadas”. Los egoístas son los que pueden tener más éxito en este sistema capitalista. Si en la economía y en la sociedad se recompensa sistemáticamente el egoísmo y las actitudes competitivas, si se tiene por personas exitosas a aquellas que progresan a base de emplear esta dinámica de incentivos, ese carácter capitalista es el que acaba configurando el carácter de la propia sociedad, como analiza Erich Fromm en Del Tener al Ser o Richard Sennett en su famosa obra La corrosión del carácter.

La segunda aportación interesante es la propuesta de redefinir el éxito económico, no como el resultado de las dos variables tradicionales habituales, el PIB en lo macroeconómico y el beneficio financiero de las empresas en el ámbito microeconómico. Sino como el balance del bien común conseguido. Al estilo de lo que hace Bután con su “felicidad nacional bruta”, en donde se pregunta a la población cómo ve su futuro y el de sus hijos e hijas, si confía en sus vecinos, si dispone diariamente de tiempo para hacer un descanso y meditar, etc. Felber propone aplicarlo también a las empresas preguntando si crea o destruye empleo, si la calidad de los puestos de trabajo aumenta o disminuye, si los beneficios se reparten de forma justa, si se trata y remunera igual a mujeres y hombres, si la empresa cuida o explota el medio ambiente, si produce armas o alimentos ecológicos locales, etc. “El beneficio financiero de una empresa sólo ofrece información de cómo se sirve a sí misma, pero no de cómo sirve a la sociedad”, explica.

Y la tercera propuesta que destaca es el cuestionamiento de la propiedad y la herencia. Como ha dicho Warren Buffet, uno de los más grandes especuladores financieros en el mundo, “¿encuentran eficiente que los miembros de la selección nacional de fútbol de mañana sean los hijos de los jugadores de hoy en día?, ¿lo encuentran justo?”. Por eso defiende que en una sociedad democrática toda persona debe encontrar iguales condiciones de inicio y conseguir su patrimonio a través de su propio esfuerzo e ingresos. Igualmente defiende que “ninguna persona tenga naturaleza en propiedad, sobre todo suelo”, teniendo sólo en uso aquello que vaya a trabajar sin coste alguno. Podemos usar la naturaleza, pero no la hemos creado ni tenemos derecho de propiedad sobre algo que es común. Además, alega, “la posición absoluta del derecho a la propiedad se ha convertido hoy en día en la mayor amenaza para la democracia. Gracias a la no limitación del derecho a la propiedad, algunas personas y empresas se han vuelto tan poderosas que controlan los medios y dirigen los procesos políticos hacia sus propios intereses”.

Este planteamiento le conduce a afirmar que la igualdad es un valor superior a la libertad, porque una libertad demasiado grande puede poner en riesgo la libertad del otro. La igualdad es por lo tanto un principio absoluto; la libertad, uno relativo. Existe un principio de limitación para la libertad, pero no para la igualdad. Respecto a la propiedad, esto significa que todas las personas deberían tener el mismo derecho a una propiedad limitada (lo necesario para el bienestar), pero nadie debería tener derecho a una propiedad ilimitada. Por esto, el derecho a la propiedad tiene que estar relativamente limitado, concluye.

Aportaciones interesantes, entre otras muchas, que nos ayudan a deconstruir mitos e ideologías asumidas con excesiva credulidad actualmente y que damos por asentadas, cuando sólo se basan en una colonización emocional de nuestro imaginario colectivo, mediante los medios masivos de comunicación, que nos enseñan sistemáticamente y constantemente a concebir el mundo desde el habitus capitalista, que diría Foucault. Cuando, como indica Felber, “no conozco ninguna corriente de pensamiento ni ninguna religión del mundo que pretenda educarnos en la competencia y el egoísmo. Tanto más sorprendente es que el sistema económico occidental esté basado en valores que no están respaldados por ninguna religión o ética. ¡El darwinismo social, ni la más mínima base científica, es la religión secreta de la economía!”. 
Enrique Javier Díez Gutiérrez. Profesor de la Universidad de León 

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