jueves, 26 de marzo de 2015

EE.UU Y SUS MUJERES CAMPESINAS: ALLÍ TAMBIÉN CUECEN HABAS



Las viejas luchas de las trabajadoras agrícolas de California

Rebelión
The Huffington Pos
25.03.2015


A veces, la agenda de género mira poco a las realidades que están más allá del cemento y las luces de la ciudad. Otras veces, cuando las mira, termina por caer en estereotipos. Por suerte, esta corresponsal pudo charlar con un grupo de mujeres que representan a la Alianza Nacional Campesina de Estados Unidos de América al salir de la sala de conferencias de Naciones Unidas.

Solo fue necesario un tímido empujón con preguntas sobre sus reivindicaciones, y la sacudida a través de un montón de enseñanzas fue suficiente para hacer sentir a esta comunicadora que estaba desayunándose otras realidades. Están en el 59º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) para reflexionar sobre el camino recorrido desde Beijing 95.

La Alianza Nacional de Campesinas tiene como objetivo unificar la lucha para promover el liderazgo de las mujeres agrícolas en un movimiento nacional capaz de aumentar su visibilidad y abogar por cambios que garanticen sus derechos humanos.

Se trata, sin más, de generar liderazgos en las mujeres rurales a través de la educación. SEMlac conversó con su presidenta, Mily Treviño Sauceda, una mujer que nació en Estados Unidos, pero "mis padres eran mexicanos", cuenta.

Mily relata que gracias a César Chavez (sic) "hubo más consciencia política". Y entonces, interrogó a esta corresponsal: "¿Lo conoces?, Si no lo conoces, tienes que ver la película".

César Estrada Chávez fue un líder activista en favor de los derechos civiles para campesinos estadounidenses, quien con Dolores Huerta organizó la Asociación Nacional de Trabajadores del Campo (NFWA, por sus siglas en inglés) y que después cambió su nombre al de Unión de Trabajadores Campesinos (UFW). Se destacó por su defensa de unas mejores condiciones laborales para los trabajadores migrantes y su lucha por los derechos de los campesinos estadounidenses sindicados.

Mily Treviño Sauceda, junto a la Alianza Nacional de Campesinas, operan en diversas áreas de EEUU. Ella vive en California, y desde allí despliega sus objetivos. Cuenta que la educación y el arte son las principales herramientas que implementan para fomentar el liderazgo de las campesinas. "Hacemos teatro, arte en general, para ayudar a la comunidad a que expresen sus problemas. Por ejemplo: la violencia doméstica. Lo hacemos en ocho regiones de California y los exhibimos en las iglesias, parques".

En diálogo con SEMlac, Mily comentó como un logro de la Alianza el poder revisar el Acta de Violencia contra la Mujer, que tiene como objetivo proporcionar nuevas formas de protección a las víctimas de violencia doméstica, incluyendo la confidencialidad del domicilio. También mencionó los cambios en las leyes de migración, para permitir a un cónyuge extranjero maltratado solicitar la green card. Porque antes de ser revisada esta disposición, "las mujeres migrantes no podían hacerlo. Muchas no podían hacerlo porque no se les permitía solicitarla en los primeros cinco años (de migrante), y la mujer debía estar casada con el abusador (porque era ciudadano o porque tenía la green card) ¿Cómo podía ser eso? Entonces, ¡peleamos!"

Actualmente, el acoso sexual lo sufren "el 90% de las mujeres agrícolas. También hay discriminación a causa de embarazos, y solo alcanzamos el 30% de los salarios de los hombres". Para la planificación familiar, "hay pocos recursos. Lo que pasa es que no son suficientes los médicos, hay largas filas para ser atendidas. Todo queda lejos de las comunidades, y no hay transporte".

Hasta acá el panorama es similar al de otros lugares, pero "en California las mujeres sabemos que aplicar químicos (en los campos) afecta el sistema reproductivo". Por eso es que junto a "otros grupos hemos creado leyes de protección. Aplican químicos cerca de las escuelas, y cuando esto pasa, se debe saber qué hacer". El modo de auxiliar a la población que soporta fumigaciones era algo desconocido para el sistema médico, por lo que eran los bomberos quienes "solían a echar agua a toda potencia con la manguera sobre aquellas personas que estaban contaminadas", relata Mily.

La Alianza de Mujeres Campesinas, junto a otros actores civiles, llegaron hasta Washington DC y fueron a la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) con sus reclamos de mejorar la protección ante los plaguicidas. Y es que en esta nación, los trabajadores rurales constituyen la columna vertebral de la economía agrícola, y muchos son regularmente expuestos a los plaguicidas. "A nivel nacional están las Normas de Protección de Trabajadores Agrícolas, para prevenir el envenenamiento, y proponen un entrenamiento a trabajadores agrícolas cada cinco años, pero hemos conseguido que la capacitación se realice cada tres años".

¿Y qué es lo que desean mirando más allá de 2015?, interrogó SEMlac: "Más apoyo. No hay suficientes programas para nosotras. Queremos más oportunidad en todas las áreas, y queremos mujeres como oficiales públicos, porque sabrían gestionar soluciones a nuestros problemas".

Este diálogo, que permitió el acercamiento a otra realidad, finalizó con el saludo de rigor. Pero antes de girar para tomar otra salida, se escuchó a Mily Treviño Sauceda: "En nuestra organización, la Alianza, también hay mujeres de otros países, muchas de Colombia y otras de Argentina, ¿sabes?". Seguro que este aviso tenía un mensaje especial para esta periodista argentina.

Este es un texto de Norma Loto para la Agencia SEMlac y fue publicado inicialmente en SENMED.


*++

GRECIA: CLARIFICACIÓN DE LAS CUENTAS PÚBLICAS A SUS CIUDADANOS. ¿ES DELITO O ANTIDEMOCRÁTICO?



Comisión parlamentaria para auditar deuda griega ofrecerá resultados en junio

Rebelión
Prensa Latina
20.03.2015


La comisión parlamentaria creada para realizar una auditoría de la deuda griega ofrecerá sus primeras conclusiones en el mes de junio, explicó ayer su presidente, el politólogo belga Éric Toussaint.

El establecimiento de este grupo de trabajo fue anunciado este martes por la presidenta de la Asamblea Nacional helena, Zoé Constandopulu, pero ayer se conocieron más detalles sobre su composición y funcionamiento.

La Comisión estará integrada por un grupo de 30 personas, a cuyo frente se situará Toussaint, doctor en ciencias políticas y portavoz de la red internacional del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM).

Según el propio experto, su designación se debió a la experiencia previa acumulada en un comité similar creado en Ecuador, donde gracias al trabajo desarrollado sus autoridades "adoptaron una estrategia que resultó muy útil para el país", indicó.

Los trabajos comenzarán a inicios de abril y aunque hasta finales de año no está previsto que se realice el examen completo, el responsable dijo que actuarán con rapidez para ofrecer las primeras conclusiones en junio, principalmente en relación con la deuda creada desde 2010.

Igualmente, explicó que en una primera etapa las tareas se centrarán en el periodo reciente, de donde procede el 80 por ciento del adeudo actual, mientras que "en una segunda fase, el trabajo se concentrará en el período anterior a la entrada de Grecia en la zona euro y las condiciones en las que fue realizada".

Toussaint señaló que "el objetivo de la comisión será trasladar una información precisa al pueblo griego sobre el tipo de los préstamos concedidos, y reunir pruebas irrefutables que determinen la parte de deuda odiosa, para no regularizarla".

Políticas neoliberales en Grecia dispararon impuestos de los más desfavorecidos en un 337%

La brecha entre pobres y ricos creció de manera alarmante en Grecia desde el inicio de la crisis, pero castigando especialmente a las clases populares que vieron crecer sus impuestos en un 337 por ciento, según mostró un estudio titulado "Grecia, la solidaridad y el ajuste durante la crisis", elaborado por varios académicos griegos para el Instituto Alemán de Estudios Macroeconómicos Hans Böckler y que analizó los datos relativos a 260 mil hogares griegos entre los años 2008 y 2012.

El objetivo de la investigación fue estudiar el efecto de las políticas de austeridad durante la crisis y el aumento de las desigualdades provocado por estas, y en sus conclusiones mostró que los recortes impuestos fueron más profundos de lo que realmente necesitaba la economía para impulsar la competitividad.

Según la encuesta, también se dieron disfunciones muy significativas en materia fiscal, pues mientras los sectores desfavorecidos vieron crecer sus impuestos un 337 por ciento, el incremento entre los más ricos fue solo del 9 por ciento.

Este aumento de la presión tributaria, sumado al alza del desempleo y a los drásticos recortes salariales, hizo que en 2012 los hogares más perjudicados perdieran hasta el 86 por ciento de sus ingresos totales, mientras que en las familias más ricas esta merma solo fue de entre el 16 y el 20 por ciento.

El estudio también mostró que las duras medidas de austeridad impuestas al país por los acreedores extranjeros, dieron lugar a un fuerte aumento de la pobreza en Grecia y situaron a un sector importante de la población al borde de la exclusión social.

*++

ELECCIONES ANDALUZAS, PARA IR APRENDIENDO



Elecciones de Andalucía

Izquierda Unida debe aprender de Grecia

25.03.2015


La derrota del PP es el dato más relevante de las elecciones andaluzas, y no debemos olvidarlo, el partido genuino de la burguesía sufre un retroceso espectacular, tiene el peor resultado en 25 años [2]. Aunque en el ánimo de la izquierda, sin duda, pesará más la oportunidad perdida. Y es lógico que así sea, ya que no basta con derrotar al PP, es necesario ser capaces de ofrecer una alternativa que suponga una transformación social en beneficio del pueblo trabajador y, en eso, las dos opciones alternativas (IU y Podemos) han fracasado en Andalucía.

IU cae al peor porcentaje de votos en unas elecciones andaluzas. Su mejor resultado fue de 20 diputados en 1994, lo mismo que hoy sumarían IU y Podemos juntos.
Estamos en las vísperas de las elecciones en otras autonomías y en los municipios de todo el Estado español, y eso es el preámbulo de unas elecciones generales decisivas. Extraer enseñanzas es una cuestión vital.

No hay tercera vía entre el socialismo y el capitalismo
La primera conclusión es la inexistencia de una tercera vía. En este período de crisis aguda del sistema capitalista no cabe una opción intermedia, el error de partida de la dirección de IU y del PCE en Andalucía fue ceder a los cantos de sirena de la socialdemocracia y pensar que se podía cambiar la sociedad siendo el rehén del bipartidismo. No es el único factor, por supuesto, pero la independencia del PSOE y sus políticas es condición indispensable para construir una alternativa; sin extraer esa conclusión no podemos avanzar ni un solo paso.

No es la primera vez que IU paga cara su participación en gobiernos de gestión del sistema. Toda la experiencia nos demuestra que las entradas de IU en gobiernos dominados por la política de sostener el sistema, sea con el PNV en Euskadi, sea con el PSC en Catalunya, dirige inexorablemente al contagio del cretinismo institucional y la contaminación de las políticas de los partidos del régimen del 78. Así ha sido, de nuevo en Andalucía.

El empirismo no nos sirve de mucho, pues ya hay dirigentes de IU y del PCE que están sacando la conclusión de que debíamos haber sido más sumisos con Susana Díaz y el aparato del PSOE; sin una perspectiva de clase, IU no será capaz de rectificar.

La gestión de la crisis nos ha llevado a respaldar un gobierno de recortes del gasto social, lo que nos ha enfrentado a nuestro propio electorado sin llegar a influir en absoluto en el electorado del PSOE que, con una pequeña pérdida de votos, aparece como triunfador al haber mantenido todos sus escaños mientras “derrotaba” al PP, se deshacía de IU y frenaba el hipotético tsunami de Podemos. Nuestra participación en el gobierno del PSOE ha transmitido la idea de que no había alternativa a la política de Susana Díaz, y así hemos reforzado el papel del reformismo.

La dirección de IU y del PCA han intentado “soplar y sorber” al mismo tiempo; no se puede decir que la prioridad es acabar con el bipartidismo y con el régimen del 78, y que eso se consigue con la movilización, y a renglón seguido formar parte de un gobierno que simboliza éso que decimos rechazar. Como en el lenguaje gestual, la gente saca la conclusión de que nuestros labios no dicen la verdad y, además de perder la oportunidad de confrontar nuestra política, perdemos credibilidad.

Nuestros electores han juzgado más lo que ha hecho Valderas como vicepresidente del Gobierno que lo que ha hecho Maillo en la campaña. La participación en el gobierno, con todo lo que ello ha conllevado, más la crisis de la organización federal, le ha costado 170.000 votos a IU en Andalucía. Es probable que la campaña de Maillo y Garzón haya salvado el grupo parlamentario. No está de más preguntarse qué hubiese pasado si la campaña no la hubiesen encabezado ellos. Al menos, la campaña fue creciendo y galvanizando a la militancia, como demuestra el mitin de Málaga con Maíllo, Alberto Garzón y Julio Anguita.

El retroceso de IU le ha dejado en la zona peligrosa en la que se "pierden" muchos votos (y escaños). Todos los votos de Almería, Jaén y Huelva se pierden al no sacar ningún diputado. Eso marca la diferencia entre que el PSOE perdiendo un 4% mantenga el número de diputados e IU cayendo un 4,5% pierda 7. No es lo mismo caer un 4% de 40 que de 10. Pero es que la sumisión de IU a las políticas del PSOE ni siquiera sirvió para acabar con una ley electoral injusta hecha a la medida de los partidos mayoritarios [3]. En Huelva, con más del 6% de los votos no se obtiene diputado.

La clave no era entrar, sino salir a tiempo
Cuando en IU se abrió el debate acerca de la conveniencia de entrar en el gobierno de coalición con el PSOE, quienes nos opusimos a la decisión de la dirección federal de IU y del PCE, defendimos una posición muy concreta: lo malo no es entrar en el gobierno, eso hasta podría reforzar la idea de que estamos dispuestos a explorar la opción de llevar un programa común en beneficio de las familias de la clase trabajadora; el verdadero problema es que no sabremos salir, una vez demostrada la imposibilidad de hacer una política de izquierdas con un gobierno del Partido Socialista andaluz.

En definitiva, lo que demostraba esto no era un error de táctica, de alianzas, sino un déficit de fondo: los dirigentes de IU no creían en nuestra fuerza, no creían en la posibilidad de la defensa de un programa de transformación socialista de la sociedad. Ese es el auténtico problema, por eso estaban atados de pies y manos, incapaces de levantar una bandera limpia e independiente frente al reformismo, porque, ésa es la cuestión, la mayoría de nuestros dirigentes no comparten el programa del marxismo, no van más allá de las reivindicaciones democráticas o del reformismo de izquierdas.

IU ha tenido varias ocasiones de salir del gobierno defendiendo una alternativa política (presupuestos, vivienda, banca pública…), pero se ha situado en el peor escenario posible, dejando la iniciativa en manos de la presidenta. Después de eso, la derrota estaba cantada. A pesar de haber movilizado a la militancia y haber conseguido unos mítines magníficos, la huella del error cometido no era borrable a corto plazo.

A eso debemos añadir, por supuesto, el efecto de la crisis general de IU en el Estado español, el escándalo de Bankia, una dirección federal errática y débil incapaz de poner orden en su propia casa. El desastre del Tamayazo preventivo que el partido Bankia ha provocado en IU de Madrid, con la consecuencia de la eliminación de todos los candidatos y candidatas que ganaron los procesos de primarias en IU tanto en la Comunidad como en Madrid capital, Getafe o Alcorcón. Pueden decirlo en verso, pero es un golpe de mano que anula la decisión democrática de militancia y votantes en las primarias, una rima disonante.

En esas condiciones el haber mantenido el grupo parlamentario en Andalucía puede considerarse un mérito. Lo que no es un mérito es haber dejado que IU llegue a esta situación.

El proceso interno no es el objeto de esta reflexión, aunque no podemos abstraernos de él, sino analizar la experiencia vivida y rectificar el camino.

Syriza da una lección incuestionable
Izquierda Unida ha pretendido siempre su homologación con Syriza, incluso algunos compañeros de la dirección como Cayo Lara, invertían hasta hace poco la comparación diciendo que, en todo caso habría que decir que Syriza era como IU. Pues no.

Hay mucho que aprender de la experiencia vivida por el pueblo griego en los últimos años, pero en lo que ahora debatimos existe un factor determinante, la relación de Syriza con el PASOK.

Tenemos, en última instancia, dos opciones a considerar en la relación de IU con el PSOE. La primera es pensar, como hasta ahora se ha hecho, que podemos poner a parir a este partido en las campañas electorales diciendo tonterías como “PP, PSOE, la misma mierda es”, y después formar gobierno con ellos, como partido subalterno, siempre que nos brinden la ocasión.

O podríamos entender de una vez por todas que sin el electorado del PSOE No cabe una alternativa transformadora, y eso no nos puede llevar, como a los llamazaristas, a imitar la política del PSOE, sino precisamente a todo lo contrario, a combatirla sin cuartel, pues sólo conquistando a los votantes socialistas podemos acumular la fuerza necesaria para luchar por la transformación socialista de la sociedad. Y ahí está precisamente la paradoja, la manera de ganar a los votantes socialistas no es imitando la política de sus dirigentes y acercándose a ellos, sino demostrando que los dirigentes del PSOE son parte del sistema y que IU si lucha por la transformación del sistema, empezando por poner fin al régimen del 78.

Esa ha sido una de las claves vitales del éxito de Syriza en Grecia. Si observamos los resultados de las elecciones, veremos que el triunfo de la izquierda radical griega se cimenta en el desastre del PASOK. El partido de la burguesía, Nueva Democracia, perdió un dos por ciento, sin embargo los votos socialistas fueron conquistados por Syriza.

En el año 2009, el PASOK obtuvo mayoría absoluta en las elecciones griegas, un 43,92% de los votos, y Syriza sólo un raquítico 4,60%. Pero unos pocos años y muchas huelgas generales después, en 2012 Syriza pasó al 26,8%, y el PASOK a un 12,2%, para conquistar en las últimas elecciones el triunfo que le ha permitido hacerse con el gobierno.

En el caso andaluz, vemos como la derrota de la burguesía es más brusca aún que en Grecia, a pesar de haber tejido a toda prisa un nuevo partido, Ciudadanos, para recoger una parte de la sangría del PP que podría ir a la abstención o a Podemos. Pero eso no ha impedido una derrota palmaria del PP.

Izquierda Unida tenía tres retos, que no podía superar sólo en Andalucía: tener una política de independencia frente al PSOE y corregir su error de las elecciones europeas planteando una política de frente único a Podemos y basar su perspectiva en la movilización de la clase obrera, lo que incluye combatir a la actual dirección de UGT y CCOO.

Podemos no puede
Podemos ha tenido un resultado que podría considerarse excelente, con 15 diputados, pero cuando lo conseguido está por debajo de lo esperado se debe reflexionar. Esta organización tiene un sello determinante de la pequeña burguesía en su capa dirigente aunque, sin duda, entre su militancia y sus votantes está un sector determinante de activistas y trabajadores, de gente que es imprescindible en el proceso de transformación social. Pero los dirigentes carecen de raíces en el movimiento obrero y tienen todos los tics de la pequeña burguesía. Su soberbia debería rebajarse tras los resultados de Andalucía.

Es cierto que era una comunidad donde no les favorecían las encuestas como en Madrid u otras, pero es cierto también que su proclama y la realidad son discrepantes. Podemos no ha podido ni derrotar al bipartidismo ni ser alternativa, pero su sectarismo, su incapacidad de haber hecho una oferta de unidad a IU para construir una nueva alternativa, ha hecho que se pierdan votos de la izquierda.

Aquí si que “tanto monta, monta tanto”, Izquierda Unida como Podemos. No es que estas organizaciones tengamos que unirnos, lo que la realidad reclama es la capacidad de generar una nueva organización que sea de verdad el reflejo del movimiento gestado en la sociedad estos años y que merezca las palabras de Marx y Engels, “la clase obrera organizada como partido”, barriendo al basurero de la historia tanto a la nueva capa de burócratas, como al burocratismo orgánico de los viejos aparatos.

Pero la unidad que necesitamos no es unidad por las cúpulas de las organizaciones, ni unidad para repartir puestos en listas electorales. En primer lugar, debe ser unidad para luchar, para levantar movilizaciones que hagan tambalearse al poder. Es indudable que en los últimos años se ha producido una gran transformación de las conciencias en nuestra sociedad, la crisis de sobreproducción del capitalismo ha proporcionado las bases objetivas, pero las conciencias se han transformado en la lucha, en la participación. Son las huelgas generales, el 15 M, las marchas de la dignidad, la lucha contra los desahucios… lo que ha generado la crisis del bipartidismo y la oportunidad de cambiarlo todo. Es imprescindible implicar al movimiento obrero, es vital arrastrar a los sindicatos a esta lucha y, si es preciso, desplazar a sus actuales dirigentes por otros que estén dispuestos a plantar cara en la defensa de nuestra clase.

Demasiado pronto se ha inclinado todo el movimiento al terreno electoral, que es importante pero que solo puede ser una consecuencia de la lucha. El peligro del cretinismo parlamentario y electoralista amenaza con atenazar a la izquierda. En la lucha se forja la verdadera unidad, se avanza en la comprensión de los procesos y los objetivos y se preparan las victorias electorales. Paradójicamente a mayor electoralismo de la izquierda peores resultados electorales se obtienen.

La oportunidad sigue viva, a pesar de todo
A pesar de todo, la oportunidad de construir una alternativa sigue viva. Hemos perdido una batalla, desde luego importante, pero no hemos perdido la guerra.

En Andalucía, sumando los votos de IU, de Podemos y del PSOE, supondrían un 57,16% del total (2.260.000 votos), frente a un 36,04% (1.420.000 votos) de PP y Ciudadanos. Se puede decir lo que sea de Susana Díaz y los dirigentes del PSOE, peros sus votantes les respaldan porque los consideran una opción de izquierdas y, tal como ha demostrado Syriza, esos votos pueden ir a una alternativa que haga los méritos necesarios para ello.

La situación objetiva nos va a ofrecer más oportunidades, nos las merezcamos o no, simplemente porque expresa una necesidad histórica, una fuerza que late en el interior de la sociedad y que, como el magma volcánico, no encuentra la vía adecuada para surgir al exterior con toda su fuerza, y hace intentos, a través de IU, a través de Podemos, pero necesita una vía más ancha y con identidad de clase, necesita que las organizaciones se limpien en el torrente de la movilización social, de donde surgirán las fuerzas necesarias para el cambio de sociedad que necesitamos.

Para ello, en lo que a la militancia de IU corresponde, debemos llevar a cabo una revolución en la organización y arrojar a los mercaderes, al partido bankia, a quienes ponen sus intereses personales por delante de los del pueblo trabajador, a quienes mendigan migajas en las mesas de los poderosos porque no tienen el valor y la convicción para conquistar lo que por derecho nos corresponde.

Hemos aplazado demasiado tiempo una Asamblea Extraordinaria de IU Federal, que debíamos haber convocado tras el proceso de las elecciones europeas, que ya dejó muy clara la pendiente por la que estaban deslizando a la organización la dirección federal y federaciones como la de Madrid.

Porque otra IU no sólo es posible aún, es una necesidad para construir la alternativa que necesitamos. Tenemos compañeras y compañeros capaces de tomar en sus manos el proyecto, una militancia dispuesta a asaltar los cielos. Demos ya ese paso que los tiempos nos reclaman.

Notas
[1] Alberto es miembro de la Presidencia Federal de IU, Jesús es candidato de “A por ellos, la izquierda para cambiar Madrid” a las primarias de “Ahora Madrid” y Jordi miembro de Cambiar IU Madrid.
[2] El PP ha perdido la mitad de su voto respecto a las elecciones generales de 2011 y medio millón respesto a las autonómicas anteriores. Pasa de ganar las anteriores elecciones autonómicas con un 40,66% (por eso el PSOE necesitó aliarse con IU), a un 26,76%.
[3] Comparación de la distribución de escaños adjudicados en las recientes elecciones andaluzas y el reparto resultante en un sistema proporcional puro, en el que todos los votos valiesen lo mismo (lainformacion.com): La situación cambia bastante demostrando la importancia de haber cambiado la Ley electoral.


*++

miércoles, 25 de marzo de 2015

GRECIA, ESPAÑA, EUROPA ENTERA PUEDE SER DISTINTA, MÁS PRÓSPERA Y JUSTA (PERO FUERA DE LOS PARÁMETROS NEOLIBERALES)



Los costes del nazismo alemán para Grecia (y para España)



Rebelión
Público.es
25.03.2015

Para entender la crisis existente en la Unión Europea, ayuda el conocer la que ocurrió en los años treinta en Europa, y como ambas crisis han afectado la relación de Alemania -el centro del sistema económico europeo- con la periferia, centrándonos en este artículo en Grecia, y con algunas notas también de la relación de Alemania con España en ambos periodos históricos.

En Alemania, la primera crisis, generada en parte por la enorme deuda pública acumulada, resultado de las exigencias de los países vencedores de la I Guerra Mundial de que este país pagara las reparaciones por los daños infligidos a los países enemigos durante el conflicto bélico, determinó la elección de un gobierno Nazi liderado por Hitler. La enorme austeridad de gasto público, con los grandes recortes realizados con el objetivo de pagar la deuda, y las reformas del mercado laboral que contribuyeron al crecimiento del desempleo generado por aquellos recortes, causaron un rechazo de la población hacia los partidos que impusieron tales medidas y llevaron a la primera elección de un gobierno Nazi en Europa. Hay que recordar que el nazismo alcanzó el poder en Alemania por la vía democrática debido a su atractivo electoral (y también a la división de las izquierdas, concretamente entre el Partido Socialdemócrata y el Partido Comunista).

El nazismo sacó a Alemania de la crisis económica mediante la militarización de su economía (keynesianismo militar) y al expolio de los países periféricos, incluyendo Grecia. La ocupación de Grecia (1941-1945) fue de las más brutales que hayan existido en Europa. Aquel periodo se caracterizó por un sinfín de atrocidades. Pueblos y ciudades fueron testigos de aquellas brutalidades. Mousiotitsa (153 hombres, mujeres y niños), Kommeno (317 hombres, mujeres y niños, donde incluso 30 niños de menos de un año fueron asesinados y 38 personas fueron quemadas vivas en su casa), Kondomari (60 asesinados), Kardanos (más de 180), Distomo (214 muertos), y así una larga lista. Más de 460 poblaciones fueron destruidas y más de 130.000 civiles fueron asesinados, además de más de 60.000 judíos que representaban la mayoría de la población judía en Grecia. El sacrificio humano fue enorme. Y la represión estaba encaminada a sostener una enorme explotación y latrocinio. En realidad, el III Reich robó el equivalente en moneda alemana de 475 millones de marcos, que significaría en moneda actual 95.000 millones de euros. Ante esta situación, ¿cómo puede pedírsele a las clases populares, que fueron las que sufrieron en mayor medida la represión, que olviden esta etapa de su vida? (ver Conn Hallinan: “Greece: Memory and Debt”, Znet Magazine, 18.03.15, de donde extraigo la mayoría de datos de este artículo).

Y lo que es importante subrayar es que los responsables de tanta brutalidad, los militares que dirigieron los asesinatos, el expolio y el latrocinio, recibieron sanciones menores en Alemania, muy por debajo de lo que la población griega exigía. El General Hubert Lanz, que dirigió una de las divisiones responsables de tales atropellos, pasó solo tres años en prisión, llegando luego a ser asesor en temas de seguridad del Partido Liberal alemán. La tolerancia, cuando no complicidad, de los gobiernos occidentales (que ayudaron más tarde a las derechas griegas –que anteriormente habían colaborado con el nazismo- a derrotar a las milicias antinazis en lo que se llamó la Guerra Civil) con los dirigentes nazis, es también conocida y recordada. Los gobiernos occidentales, que se presentaban y autodefinían como democráticos, ayudaron, como también pasó en España, a que se mantuvieran las mismas estructuras oligárquicas que han mantenido a Grecia en la pobreza y en la miseria por tantos años. En la Alemania Oriental (bajo ocupación soviética), sin embargo, los militares nazis sufrieron penas mayores. El General Karl von Le Suire (el carnicero de Kalavryta) fue capturado por la Unión Soviética y murió en un campo de concentración en 1954, y el General Friedrich Wilhelm Müller (que ordenó las masacres de Viannos) fue ejecutado por los propios griegos en 1947.

Las supuestas reparaciones del gobierno alemán
El gobierno alemán nunca ha aceptado la demanda del gobierno griego de pagarle 677.000 millones de euros para compensar todos los daños causados en su ocupación devolviendo, además, los recursos –incluyendo el dinero del Banco Central griego- que habían robado las tropas alemanas. Solo en 1960 el gobierno alemán pagó 115 millones de marcos alemanes, una cantidad insignificante a la luz del daño causado. Durante el periodo en que Alemania estaba dividida, la postura del gobierno alemán era la de que no podía hablarse de pago por reparaciones hasta que hubiera de nuevo una Alemania unida. Y cuando la hubo (en 1990), el argumento fue de que ya habían pasado muchos años, y que ya se le habían pagado a Grecia los 115 millones de marcos alemanes. ¿Cómo puede pedírsele al pueblo griego que se olvide de su enorme sacrificio y de los recursos que le robaron?

Ver estas demandas que está haciendo el gobierno Syriza como mera táctica de negociación con el gobierno alemán en la renovación del segundo rescate (aprobado por el gobierno anterior) es trivializar el significado de la ocupación nazi en Alemania y el enorme sufrimiento y pobreza que esta impuso al pueblo griego. El gobierno Syriza es el primer gobierno progresista y de izquierdas, claramente representante de las clases que sufrieron más la represión nazi, y es de justicia que una de las primeras reivindicaciones sea recuperar la memoria histórica de los vencidos y exigir reparaciones. Ver esa reivindicación como mera táctica de negociación con Alemania, como los mayores medios de comunicación españoles lo han presentado, es desconocer la historia de Grecia y de Europa, lo cual, por cierto, es muy común entre tales medios.

La doble moralidad de los países llamados democráticos
Es importante destacar también, además de la enorme insensibilidad del gobierno alemán hacia tal sufrimiento, el contraste entre como se resolvía el gran problema de la deuda pública que el gobierno alemán debía a los aliados después de la II Guerra Mundial, y lo que el gobierno alemán ha intentado imponer al gobierno griego en el pago de su deuda a los bancos alemanes (entre otros) que prestaron dinero a Grecia (para muchos proyectos que, por cierto, les originaron grandes beneficios, sin que beneficiaron en nada o en muy poco a las clases populares griegas). Los aliados en 1953 (en el Tratado de Londres) le perdonaron al Estado alemán el 50% de toda la deuda, condicionando además su pago a la existencia de un crecimiento económico que facilitara tal pago, precisamente la misma petición que está ahora haciendo el gobierno Syriza. El gobierno alemán se ha opuesto duramente a que se tratara a Grecia como se les trató a ellos en su momento. Syriza pedía las mismas condiciones, y fue el gobierno alemán el que dirigió la oposición a que tal propuesta incluso fuera considerada. ¿Cómo se le puede pedir al pueblo griego que no mire al pasado para resolver el futuro? Esta petición tiene dimensiones de cinismo. Las declaraciones del portavoz de la Canciller Merkel de que “Grecia debería concentrarse en temas actuales, mirando el futuro” es de una enorme insensibilidad, preñada de cinismo. La Sra. Merkel ignora u oculta que gran parte de los problemas existentes en Grecia se basan en lo que ocurrió en el pasado.

El nazismo y su influencia en España
La petición de la Sra. Merkel es semejante a la petición de las derechas españolas, hoy dirigidas por el Sr. Rajoy (el gran aliado de la Sra. Merkel), herederas de los que vencieron la mal llamada Guerra Civil (pues fue un golpe de Estado que venció como consecuencia de la ayuda militar del gobierno Nazi alemán e impuso una de las dictaduras más brutales que hayan existido en Europa), pidiendo a las víctimas de aquel genocidio que se olviden del pasado, mirando solo al futuro. Se ha intentado por todos los medios hacerle olvidar al pueblo español que en España hubo un golpe militar dirigido por el Ejército y por el Partido Fascista (junto con la Iglesia) que inició cuarenta años de una enorme represión (España es, después de Camboya uno de los países que tiene un mayor porcentaje de personas asesinadas y desaparecidas por motivos políticos), imponiendo un enorme subdesarrollo económico, social y cultural del país. Y nunca debería olvidarse que la victoria del golpe militar nunca hubiera existido sin la ayuda de la Alemania nazi. El gobierno nazi jugó un papel clave en garantizar la superioridad militar de los golpistas españoles. Y fueron las estructuras de poder dominantes del Estado español las que –como he mostrado en mis escritos- han sido responsables de la enorme pobreza del Estado español, de su carácter eminentemente represivo, con escasa conciencia social, y muy poco redistributivo, altamente corrupto y poco sensible a su plurinacionalidad (ver mi libro El Subdesarrollo Social de España: causas y consecuencias). Aparecieron cambios, sobre todo en su etapa después de la Transición democrática, pero debido al gran desequilibrio que hubo en el periodo de la Transición entre las derechas –que controlaban al Estado y la gran mayoría de los medios- y las izquierdas –que lideraron las fuerzas democráticas- la democracia fue muy limitada. Y como consecuencia, el Estado español continúa teniendo estas mismas características. España y Grecia tienen el mayor número de policías y agentes del orden por cada 10.000 habitantes, y el menor número de adultos trabajando en su Estado del Bienestar, las mayores tasas de fraude fiscal y corrupción, y el gasto público social más bajo.

Otra Europa, otra Alemania, otra Grecia y otra España (y otra Catalunya) son posibles.
La situación actual en Europa es el resultado de una alianza entre los establishments financieros, económicos y políticos que gobiernan la vida política, financiera y económica (y mediática) de la Eurozona, frente a las clases populares de tales países, mayores recipientes de las políticas de austeridad y reformas laborales que se están imponiendo a la población sin ningún mandato popular, a costa de un enorme coste humano. Lo que se requiere es una alianza de fuerzas políticas y movimientos sociales que se opongan a tales políticas, para desarrollar otra Europa que cambie la relación centro-periferia que está dañando tanto a las clases populares de la periferia como también del centro.

En este aspecto hay que saludar y aplaudir el apoyo que la izquierda alemana que, en representación de la clase trabajadora alemana (cuyas condiciones se han deteriorado considerablemente con las medidas adoptadas de los gobiernos Schröder y Merkel) han aprobado la petición del gobierno Syriza de que el gobierno alemán pague al gobierno griego las reparaciones debidas a este pueblo. Este signo de solidaridad es el mejor indicador de la posibilidad de establecer alianzas transnacionales, impidiendo y dificultando que el establishment alemán pueda utilizar tópicos casi racistas (como que los pensionistas alemanes están pagando las vacaciones de los trabajadores griegos que, además, son vagos), que reproducen los medios de mayor difusión alemanes. Hay que evitar presentar el conflicto actual como el conflicto entre el pueblo alemán por un lado, y el español y griego por otro. Verlo y presentarlo de esta manera es dificultar enormemente la necesaria alianza para construir otra Europa. El conflicto es entre las minorías financieras, económicas, políticas y mediáticas que dominan y gobiernan la gran mayoría de países de la Eurozona por un lado, y las clases populares de tales países por el otro, que están dañando el bienestar y calidad de vida de todas ellas. El elevado nivel de deterioro del mercado de trabajo alemán es un claro ejemplo de ello. El “éxito exportador alemán”, como bien ha documentado Oskar Lafontaine (que fue en su día Ministro de Finanzas del gobierno Schröder), se basa precisamente en unos salarios que están muy por debajo de lo que deberían, forzando una situación de competitividad entre los países de la Eurozona para que bajen los salarios. Mientras tanto, se le dice al trabajador alemán que el problema se debe al obrero griego que es poco disciplinado en su trabajo. Y así los medios del establishment alemán, con una narrativa incluso racista, como durante el nazismo, ofenden diariamente al obrero griego (y al alemán).

De ahí la urgencia de que se redescubran en los análisis políticos categorías de análisis olvidados desde hace bastante tiempo (como la existencia de clases y de conflicto entre ellas, que existen en cada país) que permitan establecer alianzas transnacionales de las clases populares que impidan que se utilicen narrativas orientadas a dividirlas.

Vicenç NavarroCatedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra.


*++

UCRANIA. ¿ESTARÁN NUESTROS AMOS PREPARÁNDONOS LA III GUERRA MUNDIAL PARA ENRIQUECERSE MÁS ELLOS?

Pepe Escobar: "La guerra de oligarcas en Ucrania es una danza letal de escorpiones"

ACTUALIDAD.RT.COM
23.03.2015
"La historia de Ucrania es la danza de unos oligarcas que son terribles escorpiones. Se estan comiendo los unos a otros", opina el periodista internacional Pepe Escobar. Mientras la disputa por el poder entre los oligarcas ucranianos es una "situación interna", el periodista recuerda que es la Embajada de Washington la que realmente controla el país.

El presidente de Ucrania Piotr Poroshenko es uno de los oligarcas "escorpiones terribles" que danza un "baile letal" en su batalla por el poder, opina el periodista Pepe Escobar. A diferencia de otros oligarcas, "Poroshenko ha sido elegido por el Departamento de Estado de EE.UU, la CIA y la Casa Blanca. Ahora el problema es que no ha conseguido controlar todos sus aliados", precisa Escobar.

Según Escobar, "los oligarcas se están posicionando para [la época] posterior a Poroshenko: puede ser en algunas semanas o meses pero es prácticamente inevitable". El Gobierno de Poroshenko "no tiene credibilidad porque perdió la guerra contra la Ucrania del este al ser derrotado por las milicias: no ha sido capaz de controlar el país. Ucrania es un país fallido que está viviendo de un préstamo del Fondo Monetario Internacional", constata.

En su opinión, el "plan A" de los estadounidenses es tener bases militares de la OTAN en Ucrania, que es "lo único que interesa a EE.UU". "Todo lo demás, incluida la danza de los oligarcas, es para ellos un escenario de película B", afirma. Esta guerra de oligarcas es "una pura situación interna" que implica a "unos 5 o 6 oligarcas que se disputan el poder". Los cambios que está realizando el Gobierno ucraniano son controlados por EE.UU., cree el experto. 

A su juicio, todos, tanto en Bruselas como en Washington, saben que es la Embajada estadounidense la que dirige Ucrania ahora. "Tal vez no lo sepa la opinión pública de la mayor parte del planeta", sigue. "La visión global de la historia de Ucrania: usar un tercer país para una guerra guerra de proximidad, una guerra por procuración contra un gran enemigo que es Rusia".

"Uno de los problemas que está afrontando ahora Poroshenko es que no consigue controlar a sus aliados, como el partido Svoboda, el grupo radical Sector Derecho o el oligarca Ígor Kolomoiski: es decir desde las fuerzas neofascistas y de extema derecha hasta lo que llama "aprovechadores económicos". Según el experto, estos últimos son los más importantes, ya que "el último préstamo del FMI es para pagar a los bancos franceses y alemanes, pero el resto va directamente a los bolsillos de estos oligarcas que están disputando el poder en Kiev".


"Después de la destrucción de Siria tenemos una destrucción de Ucrania paralela, pero está operada directamente por los aliados de EE.UU.". Occidente no respetará el juicio de la población de Donetsk y Lugansk porque quieren "aliados o 'clowns' de estos piratas que están en poder en Kiev, y los piratas que quieren llegar al poder en Kiev, que son la gente de Kolomoiski", advierte Escobar.
*++

martes, 24 de marzo de 2015

PP y PSOE NO ES QUE SEAN LO MISMO, SINO QUE HACEN LO MISMO Y VOTAN LO MISMO


PP y PSOE se unen para impedir la reprobación de Aznar en el Congreso

La Comisión de Asuntos Exteriores tenía que votar mañana una propuesta de reprobación registrada por la Izquierda Plural por los negocios del expresidente del Gobierno en Libia.


[José María Aznar junto a Gadafi en su visita a Libia en 2003. EFE (Gadafi le regaló un caballo a Aznar. Dónde andará el caballito de Aznar)]

PUBLICO.ES
EUROPA PRESS
24.03.2015
MADRID. -El PP y el PSOE se han unido este martes tanto en la Mesa del Congreso como en la Junta de Portavoces para impedir que la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso vote este miércoles una propuesta de reprobación del expresidente el Gobierno José María Aznar por sus negocios en Libia, registrada por la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA).

Según fuentes parlamentarias, esta iniciativa fue tramitada y publicada en el Boletín Oficial de las Cortes sin que hubiera sido cuestionada, hasta este martes cuando en el órgano de gobierno de la Cámara se ha analizado una petición del portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, solicitando que la moción fuera excluida del orden del día de la reunión de la Comisión de Exteriores prevista para este miércoles.


Tanto socialistas como conservadores han admitido los argumentos de Hernando y han decidido paralizar la tramitación del texto alegando que sólo se puede reprobar a miembros del Gobierno si están en activo y no a ciudadanos particulares como ahora es el caso de Aznar.

Pasó el filtro de los dos órganos

Izquierda Plural registró su proposición no de ley de reprobación del expresidente el pasado 30 de octubre y la Mesa del Congreso la calificó el 4 de noviembre. En aquel momento no fue discutida en el órgano de gobierno de la Cámara porque no se incluyó en el denominado 'Índice rojo', que recopila las iniciativas que pueden plantear dudas formales.

Así las cosas, el texto se calificó sin problemas y el 11 de noviembre se publicó en el Boletín del Congreso. Desde entonces esperó su turno para ser debatida hasta que hace dos semanas la Mesa y los portavoces de la Comisión de Asuntos Exteriores acordaron incluirla en el orden del día de este miércoles.

La Comisión de Exteriores la preside el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, pero el PP tiene mayoría en la Mesa de este órgano, pero tampoco allí se discutió sobre el texto de la Izquierda Plural. En otras ocasiones, iniciativas que han sido calificadas por la Mesa del Congreso han sido luego frenadas en la Mesa de la comisión correspondiente.

Al percatarse de que la propuesta de reprobación de Aznar iba a discutirse este miércoles, el portavoz del Grupo Popular dirigió un escrito a la Mesa del Congreso pidiendo que reconsiderara su decisión del pasado mes de noviembre de calificar la iniciativa. Tras la decisión de la Mesa, el tema se ha tratado también en la Junta de Portavoces, donde el portavoz de la Izquierda Plural, José Luis Centella, ha hecho constar su protesta.

Según ha expresado Centella, optaron por "forzar al máximo el Reglamento" para obligar a un "rebobinado" que ha llevado a "hacer el ridículo" a la Mesa del Congreso y de la comisión de Exteriores que le habían dado luz verde sin problemas. "Y todo para blindar a Aznar", ha señalado.

El portavoz de la Izquierda Plural ha avisado de que esta "alucinante" decisión ha "indignado" a su grupo porque con ella se "colma el vaso" de la utilización "partidista" del Congresopor parte del PP.

*++


ANDALUCÍA. ¿YA HEMOS VOTADO, Y AHORA QUÉ?


Después de las elecciones andaluzas

¿Cómo (Podemos) tejer una mayoría social?

24.03.2014


Este artículo no es ni el enésimo ataque contra Podemos ni un incontable panegírico a su favor. Entre las elecciones andaluzas, recién celebradas y antes de las generales, que tendrán lugar en España en el último trimestre del año se abre un lapso crítico en el que parece razonable abordar un debate político insoslayable: el de la convergencia como prerrequisito (o no) para la transformación.
En el periodo de tiempo transcurrido desde las elecciones europeas, celebradas en mayo de 2014, la izquierda española ha sido bastante benevolente con Podemos probablemente porque, como recalcó Anguita en su discurso de Málaga, siempre les ha considerado de los suyos. Ahora sin embargo, una vez celebrada la primera contienda electoral nacional en la que ha participado dicho partido (las elecciones andaluzas) una barrera simbólica ha sido franqueada.
Precisamente porque a partir de ahora se abre un periodo de crítica y de diálogo parece aconsejable abordar un debate insoslayable por cuanto que muy importante para el amplio número de españoles que, en un contexto efervescente como el actual, considera imperativa una transformación -política, social, económica e incluso, cultural- de la realidad circundante que con sutileza (y sin ella) nos oprime a todos.
Comiéncese entonces por aquello más inquietante: la cuidada ambigüedad de Podemos cuando se le plantea su (eventual) convergencia con otros actores políticos y sociales. De hecho, aunque hay excepciones a la regla, en términos generales, el partido de los círculos suele caracterizarse por su recurrente renuencia a hablar de ese tema ¿Se debe eso, tan solo, a lo que piden sus bases? Pues quizás, aunque también hay que decir que no por eso dejan de tener sentido ciertas preguntas. Por ejemplo ¿las dudas políticas de Podemos en esta cuestión se deben tan solo a cuestiones estratégicas o a convicciones de fondo? 
Porque, en el caso de que las dudas se deban a cuestiones estratégicas ¿no estaría, Podemos, anteponiendo sus necesidades de implantación a las aspiraciones/necesidades de aquellos y aquellas que no solo creen en la necesidad de una transformación profunda para su país sino que están convencidos de que el actor que lo debe llevar a cabo puede ser otro?
Posibilidad cuasi inversa: si las dudas tuvieran que ver con convicciones de fondo, ¿no estaríamos hablando entonces de una actitud autocomplaciente que, no solo sería una pésima noticia para el tejido de la ‘mayoría social’ que reivindica Pascual, sino que daría pábulo a una sospecha de mayor (y peor) calado? Expresado en otros términos y a través de otra pregunta ¿cunde acaso en Podemos la idea, nunca abiertamente expresada, de que las organizaciones y plataformas producto de luchas anteriores al surgimiento del partido se caracterizarían, en el fondo, por una especie de defecto de fábrica que dificultaría el encaje político de la ya famosa ‘mayoría social’?
Lamentablemente, esa música suena.
Esa melodía mueve.
Esa letra es conocida.
La segunda dimensión de todo este debate, por el momento aterciopelado, es la polémica que cabe delinear alrededor del oxímoron de ‘mayoría social’, enunciado por Pascual. He aquí otra cuestión preocupante porque al parecer, en la acepción del Secretario de Organización de Podemos, ‘mayoría social’ parece haberse convertido en un arma arrojadiza contra la idea de un frente político y en última instancia, contra la retórica tradicional izquierda/derecha.
Este último punto llama especialmente la atención porque, en principio, no aceptar la retórica izquierda/derecha no tiene por qué conducir a la lógica de “mayoría social”, al menos, tal y como ha sido enunciada por Pascual. Y no tiene por qué hacerlo porque, aquí, se corre otro riesgo evidente: que la retórica de ‘mayoría social’ termine opacado a aquellos y aquellas que llevan tiempo luchando por la transformación. De hecho si, como decía Foucault, las categorías analíticas dificultan la comprensión de los fenómenos sociales, cabe suponer que dificultarán la comprensión de todos los fenómenos y no solo la de aquellos que le interesen, más o menos, al interlocutor de turno: las de izquierda/derecha son categorías que, probablemente deben ser contorneadas pero también, por qué no, las de ‘mayoría social’/¿minoría social? porque, al fin y al cabo ¿qué es una ‘mayoría social’? ¿cómo definirla? ¿quién la compone? (esas son preguntas que, en el relato de Pascual quedan, no solo sin responder sino sin plantear).
De hecho ¿no fue, acaso, la oleada que ‘llevó al poder’ a Felipe González, en octubre de 1982, una ‘mayoría social’ tejida alrededor de la idea, entonces consensual, de que una de las prioridades del país pasaba por el relevo generacional de la vieja guardia franquista? ¿Y qué cambió en España? Pues bastantes cosas, sin duda, pero como demuestra la situación actual, no todas en la dirección correcta. Es más, se podría seguir abundando en eso de las ‘mayorías sociales’ y nos toparíamos con más de una situación embarazosa ¿Qué hay, por ejemplo, de aquella otra ‘mayoría social’ que, en marzo de 1996, condujo a José María Aznar a La Moncloa? ¿Qué cambió? Pues muchas cosas, de eso no cabe duda, aunque la mayoría de ellas, eso sí, sirvieron para desactivar los escasos avances logrados durante el periodo González…
Otra vuelta de tuerca: hablar de ‘mayoría social’, así por la buenas, puede conducir a no establecer la distinción, muy gramsciana, entre clase dirigente y clase dominante… Los cuestionamientos, en este caso, aparecen en cascada: ¿aspira acaso Podemos a convertirse, tan solo en grupo dirigente, renunciando a dar la batalla cultural contra la clase dominante?
Es probable que, ésta, sea una percepción equivocada y que, como pensará más de un lector afín a Podemos, el que suscribe no haya entendido nada (lo cual reconozco desde ahora que es una posibilidad)…
Pero entonces, si los objetivos están claros y son compartidos, permítaseme preguntar ¿a qué corresponde tanta tibieza en el debate de la convergencia? ¿Es que acaso, las cosas, van por el lado de asumirse como ‘vanguardia’ (dirigente) de la ‘mayoría social’ que reivindica Podemos?
Para intentar responder a esa pregunta, detengámonos aquí y preguntémonos en qué funda, dicho partido, su presunto sentimiento de avanzadilla sobre el resto de actores que, como ellos, reniegan de la casta y de la Cultura de la Transición. ¿Se basa, acaso, en encuestas encargadas de retratar -con un margen de error elevado- la errática intención de voto que tienen las personas normales y corrientes en un día de kurro cualquiera? Húndase el dedo en la llaga ¿ese sentimiento individualista de Podemos se basa, quizás, en ciertas afinidades compartidas? Pero y ¿qué garantía de cohesión proporciona eso? ¿Cuál es el adhesivo que articula y proporciona sentido? pero sobre todo ¿de qué actor colectivo estamos hablando? ¿Acaso de un Príncipe Moderno -como Gramsci llamaba, más o menos, a los partidos- desprovisto de siglas y de rigideces pero no de los tics representativos a los que nobleza obliga?
Para ir concluyendo, otra pregunta más: ¿confunde acaso Podemos -o parte de sus bases o quizás alguno de sus dirigentes- iniciativa con hegemonía? Ojo porque eso ya ocurrió hace muchos años -de hecho, en plena Transición- y los resultados fueron nefastos. Curioso porque toda izquierda que se siente tocada por una varita mágica tiende a diluirse como un azucarillo. Eso parece ser una constante.
Una constante de la que, eso sí, debemos aprender. Por eso, el que suscribe, como ni es partidarios de principios mesiánicos ni cree en dioses, dogmas o caudillos, defiende los frentes. Porque los frentes son cultura, política y cultura política. Parte integrante, en definitiva, de la mejor parte de nuestra tradición política que implica pluralidad. Mucha pluralidad.
Y diálogo. Mucho diálogo.
Y reconocimiento del otro.
Y trabajo a pié de pista.
Porque los frentes, en realidad, no separan sino que aúnan esfuerzos (y no solo las voluntades) de aquellos y aquellas que no quieren cambio sino transformación.
Porque los frentes, que no tienen por qué serlo (al menos exclusivamente) de partidos, siempre han funcionado mejor que los actores esclerotizados o que los productos de marketing (muy probablemente porque, en los frentes, hay poco espacio para los divismos y los dogmatismos que tanto, tantísimo daño, le han causado siempre a la izquierda).
Piénsese, de hecho, más que en sucedáneos o en ideas abstractas, en casos concretos.
Los más antiguos son los viejos frentes populares español (1936-1939) y chileno (1936-1941).
Los más cercanos, los centroamericanos: al Martí (FMLN) y al Sandinista (FSLN) no se los llevó el viento ni tan fácil ni tan rápido. ¿Criticables? Sin duda. ¿Desechables? En absoluto.
Después, para terminar, hay otro frente, el Amplio, que a partir de la pluralidad y con mucha mano izquierda, logró derribar un régimen bipartidista de más de cien años en Uruguay. Con sus más y con sus menos. Con sus pros y con sus contras, sin duda, pero lo hizo.
Ahora, con las elecciones andaluzas ya finiquitadas, se empieza a cerrar el juego.
Es abrirse o morir. Escuchar o fenecer. 
¿Hablamos?
* Juan Agulló es, sociólogo ( geotlati@gmail.com )

*++

ARGENTINA: ¿QUIENES SON LOS INTELECTUALES?


A propósito del foro “Emancipación e Igualdad” de Buenos Aires

Carta abierta a los intelectuales de izquierda

20.03.2015


Intelectuales del mundo han firmado recientemente un manifiesto titulado “Última llamada” en el que reconocen que estamos ante la urgencia de un cambio profundo en un modelo de consumo que nos está conduciendo a un “colapso de la civilización”. Sin embargo, contradiciendo los principios que aparentemente sustentan a nivel global, algunos de ellos han convalidado con su asistencia y su palabra situaciones gubernamentales que en sus discursos aparentan responder a ese objetivo pero que en los hechos y a lo largo de décadas proceden claramente en un sentido totalmente contrario.


Y me estoy refiriendo concretamente a quienes invitados por el Gobierno asistieron al Foro titulado “Emancipación e Igualdad” convocado por el ministerio de Cultura argentino y que se desarrolló entre el 12 y el 14 del corriente mes de marzo, a sala llena, en el teatro Cervantes, uno de los teatros más hermosos de Buenos Aires. Figuras como Noam Chomsky, Ignacio Ramonet, Gianni Vatimo, Emir Sader, Piedad Córdoba, Leonardo Boff, entre los más destacados, pasaron por su escenario transmitiendo sus conocimientos, reflexiones y experiencias a un auditorio en su mayor parte joven, atento y entusiasta. Pero lo verdaderamente sorprendente es que no hubo la menor posibilidad de cotejar ese conjunto de ideas que trascienden lo nacional con aportes genuinos de nuestra intelectualidad vernácula, ya que quienes participaron a nivel local y en su mayoría solo en calidad de coordinadores fueron únicamente funcionarios rentados del Gobierno nacional. Es decir, que el pensamiento argentino, el de nuestra izquierda progresista, brilló por su ausencia y fue imposible contar con una visión genuina y directa de nuestra propia problemática.


Nada de esto en realidad debería sorprender a quienes compartimos un país que en ningún instante ha dejado de estar sometido a intereses que no coinciden con los de la mayoría de sus habitantes y que en esta última década ha dado a luz a una nueva clase dominante centrada en “ un esquema productivo primario-exportador impulsado por el Estado, el capital transnacional y sus socios locales con profunda dependencia de los mercados globales” y más recientemente en la insaciable necesidad de materias primas del coloso chino. Un esquema que ha venido consolidándose a partir de la enajenación de la tierra mediante la expulsión del pequeño y mediano productor y su ocupación por los llamados “pools” de siembra o agronegocios, basados en la incorporación masiva de las semillas transgénicas (Monsanto) y la deforestación masiva, cuyas graves consecuencias se agigantan día a día (copiosas lluvias que ya no penetran lentamente en los suelos sino que se escurren por superficies impermeabilizadas inundando pueblos y ciudades y generando irreparables pérdidas humanas y materiales).


Todo esto ligado a la fumigación con pesticidas que ya se encuentran en nuestros propios alimentos y son causa del incremento de enfermedades como el cáncer en los llamados “ pueblos fumigados ”, sumado a la irresponsable proliferación de las actividades mineras a cielo abierto que contaminan el aire, el suelo y el agua con cianuro y sodio y sobre las que, gracias a escandalosas prebendas, el Estado no ejerce ningún control y contra las que los habitantes de las zonas involucradas se manifiestan heroicamente a pesar del permanente acoso y represión de los que son objeto.


Nada de esto es novedoso y lo sabemos todos los ciudadanos que hemos visto crecer a pasos gigantescos nuestras villas miseria, insertas en la trama misma del tejido urbano, sin infraestructura de servicios, sin viviendas mínimamente aceptables, con subsidios sociales misérrimos que nada resuelven y solo intentan ocultar el desempleo y la precariedad y donde por el contrario prolifera la venta y el consumo de drogas (con decenas de aeropuertos clandestinos e intimidantes “narcomafias” al mejor estilo de algunos otros países hermanos suramericanos, cada vez más, acosados por este flagelo). Problemas todos para los que no existen políticas públicas ni asignaciones presupuestarias que tiendan a resolverlos ni planes de inversión que generen empleos estables y genuinos y que permitan a su vez la iniciación y la continuidad laboral o estimulen las actividades cooperativas y apoyen y fortalezcan las tan valiosas y ejemplares fábricas recuperadas.


Un Gobierno que se ha negado a impulsar una auditoria de la deuda como hizo Ecuador, sin embargo con la colaboración de expertos argentinos y que pese a pregonar falazmente el desendeudamiento sigue incrementando nuestra deuda externa, en dólares, en yuanes o en lo que sea.


El abandono, o lo que es peor, la agresividad consentida hacia las comunidades autóctonas, acosadas por la voracidad “sojera”, es una muestra más del desprecio al que están sometidas esas comunidades en las zonas más alejadas del país y cuyos derechos legalmente establecidos no son fácticamente reconocidos como pudo haberlo comprobado cualquiera de los asistentes al Foro, puesto que a pocas cuadras del teatro Cervantes estaba y está aún instalado un campamento de indígenas Qom esperando a ser recibidos y escuchados por alguna autoridad nacional.


Hay demasiadas cosas pendientes de solución que un Gobierno “nacional y popular” no debería ignorar, por no citar sino algunas tan serias como la investigación de hechos delictivos de enorme envergadura como fueron los atentados a la organización judía AMIA y a la embajada de Israel, mantenidos en la impunidad desde hace más de 20 años y que han culminado recientemente con la muerte de un fiscal responsable de la causa que ha puesto al desnudo la oscura trama de relaciones existentes en los servicios de inteligencia locales y extranjeros y entre ellos.


Podría seguir enumerando problemas, pero a quienes tengan verdadero interés en conocerlos no les será difícil encontrar interlocutores locales verdaderamente preocupados por situaciones que vienen prolongándose y agravándose en el tiempo sin encontrar más que promesas electorales que no solo no se cumplen sino que, lo que es peor aún, se contrarían.


Me pregunto, ¿cómo es posible que las más destacadas figuras del quehacer filosófico-político de nuestro tiempo y de ambos continentes no estén informadas de las características demagógicas y de agudización del neoliberalismo en nuestro país? ¿Quién conociendo este somero panorama cometerá el equívoco de imaginar siquiera la existencia de un Gobierno de izquierda en la Argentina? En consecuencia creo que la presencia de los reconocidos intelectuales que asistieron a las tres jornadas ha sembrado entre el gran público una gran confusión. La concurrencia convocada en su totalidad por el oficialismo aplaudió calurosamente a los representantes latinoamericanos y europeos, especialmente a aquéllos que se referían a los logros sociales y económicos de sus países, como Ecuador y Bolivia, porque encendían un esperanzado entusiasmo y transmitían un falso sentido de identificación que en nuestro caso es absolutamente ilusorio y apenas para los que residen en Buenos Aires o en las cercanías del poder y todavía gozan de ciertas ventajas o privilegios.


¿No resulta contradictorio que un foro de izquierda como se suponía, sobre todo por quienes estuvieron invitados, no contara con uno solo de nuestros más destacados intelectuales ya que todos los panelistas locales, coordinadores de los diferentes grupos de expositores, eran funcionarios del Gobierno y no hubo un solo representante de nuestra izquierda vernácula?


Y por último y el mayor tema de mi preocupación, los asistentes extranjeros (todos de los más altos niveles), ¿no sabían de qué se trataba? ¿O es que para detentar el poder, el prestigio y el reconocimiento internacional no importa donde sea, con quién sea y a quién beneficie, aunque sea al neoliberalismo más desenfadado? Y puede que pase por ingenua pero… ¡Me intriga y me duele!

*++