sábado, 15 de marzo de 2014

UCRANIA



 UCRANIA: ¿LA PRIMERA "GUERRA DE GRANOS Y CEREALES" DEL SIGLO XXI?

Rebelión
10-03-2014


Mucha tinta se ha desparramado sobre la guerra del gas que infligió Rusia a la Unión Europea (UE) a través de Ucrania, por donde pasa 60 por ciento de las exportaciones gaseras de Moscú al viejo continente, de las cuales la tercera parte son destinadas a Alemania. 

La misma Ucrania en sus nuevos tres conspicuos componentes –la parte occidental eurófila, la parte oriental rusófila y la exquisitamente sensible península de Crimea, que busca incorporarse a Rusia– depende del 60% de su importación del aún insuperable gas estatal ruso. Ucrania posee 39 millones de millones (trillones en anglosajón) de pies cúbicos en reservas de gas natural que aún no explota: ¡la cuarta parte de las reservas probadas mundiales!

Chevron –la omnipotente trasnacional estadunidense asesorada por la ex asesora de Seguridad Nacional del ex presidente Baby Bush que se despachó con la cuchara grande en el “México neoliberal itamita”– firmó con el fallido trapecista y saltimbanqui, el defenestrado presidente Viktor Yanukovich, un acuerdo por 10 mil millones de dólares para explotar el polémico shale gas (esquisto/lutita/grisú). Según los analistas, el problema radica en que la mayor parte de las reservas de shale gas se encuentran en la parte oriental rusófila de Ucrania.

Al unísono de su exquisita ubicación geoestratégica, la gran riqueza de las dos Ucranias y Crimea lleva a la colisión de los respectivos intereses de EEUU/OTAN/UE frente a Rusia, lo cual se manifiesta sensiblemente con los granos/cereales y el gas natural: en sus múltiples facetas de tránsito, importación desde Rusia y su futura explotación del shale gas por Chevron, Shell y Exxon Mobil. Un aspecto que no ha sido abordado lo constituye la primera guerra de granos del siglo XXI que se escenifica en Ucrania: tercera potencia exportadora de granos detrás de Estados Unidos y Argentina.

Se pudiera aducir que se escenifican otras guerras de los granos y cereales en forma subrepticia tanto en Sudán como en Argentina. Sudán, el otrora país más extenso y granero legendario de África, ha sido balcanizado en dos pedazos con la emergencia de Sudán del Sur, pletórico en petróleo, lo cual ha favorecido la agenda de Estados Unidos e Israel, de lo que poco se publicita a escala mundial.

Argentina –potencia de granos/cereales desde inicios del siglo XX– sufre una brutal guerra multidimensional, específicamente, en su muy vulnerable sector financiero que controla la dupla anglosajona (Estados Unidos y Gran Bretaña), que tiene en la mira a la Patagonia: el máximo granero sudamericano, además de ser su principal zona de reservas de petróleo y gas. Uno de los aspectos que se encuentran detrás de la exquisita ubicación estratégica de la península de Crimea radica en sus puertos, desde donde Ucrania, uno de los máximos productores de maíz y trigo del mundo, exporta sus granos y cereales, que le reditúan una sustancial parte de su PIB.

Según cifras del gobierno ucraniano (what ever that means), más del 50% de la economía de Crimea depende de la producción de alimentos y de sus industrias de distribución. El procesamiento de alimentos constituye un importante segmento de la economía de Ucrania y uno de cada cuatro trabajadores está empleado en la agricultura o en la silvicultura. Ucrania representa el granero de Rusia y de Europa debido a su negro suelo fértil (chernozem) y a sus pletóricas cosechas de granos (trigo, cebada, centeno, avena, girasol, remolacha, etcétera).

Según el World fact book de la CIA, Ucrania producía 25% de las exportaciones agrícolas de la ex URSS, mientras que en el presente exporta una sustancial cantidad de granos, lo cual se reflejó en el disparo de su cotización durante la delicada crisis del cambio de régimen fondomonetarista en Kiev y la respuesta rusa en Crimea. Las exportaciones agrícolas de Ucrania están dirigidas en 20% a Rusia, 17% a la UE, 7% a China, 6% a Turquía y 4% a Estados Unidos.

The Financial Times (Canasta de promesas en Ucrania, 17/12/12) rememora que “se libraron guerras entre Rusia, Polonia y el imperio otomano para controlar el valioso chernozem de Ucrania. En 2011, Ucrania tuvo una cosecha récord de 57 millones de toneladas, por lo que las adecuadas inversiones y la tecnología moderna de agricultura podría duplicar su producción de granos en la próxima década, según el BERD (Banco de Reconstrucción y Desarrollo de Europa).

Varias de las seis trasnacionales del cártel anglosajón que controlan los granos y cereales –entre ellas Cargill, ADM y Bunge, al unísono de las procesadoras Nestlé y Kraft– han invertido miles de millones de dólares en la pasada década en Ucrania debido a su enorme potencial agrícola. También hacen cola en el chernozem las temibles Monsanto y DuPont Pioneer. Hoy Ucrania obtiene 12 mil millones de dólares de sus exportaciones de granos/cereales y parte de su controvertida asociación mercantil con la UE, lo cual supuestamente detonó la crisis gubernamental en Kiev, versa sobre las exportaciones de granos/cereales al Medio Oriente y África, donde la crisis alimentaria fue el detonador de las revoluciones árabes.

El fundamental atractivo de Ucrania para su incrustación al mercantilismo europeo contempla(ba) su entronización como la canasta de pan y carne de Europa mediante una mayor laxitud para la renta y/o compraventa de sus terrenos fértiles. Anna Vidot considera que la escalada en Ucrania puede tener un impacto significativo en los mercados globales de granos ya que la región del Mar Negro es una de las más importantes encrucijadas de producción y exportación de granos: Ucrania sola produce la misma cantidad de trigo que Australia. La escalada en Crimea llevó al alza del petróleo, el oro y los granos (un 40%).

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estima que Ucrania abastece 16% del total global de maíz y trigo, cuyo mayor transporte pasa por el exquisitamente súper estratégico puerto de Sebastopol (Crimea), sede de la flota rusa en el Mar Negro. Sin contar las abundantes reservas marítimas de gas natural en la parte de Crimea en el Mar Negro, lo real es que la balcanización de facto de las dos Ucranias y Crimea conlleva como corolario la fractura catastral también de sus reservas de shale gas y de sus granos/cereales. Los cruces geopolíticos de los hidrocarburos con los granos/cereales suelen ser trágicos.

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viernes, 14 de marzo de 2014

UCRANIA



LA PRIMAVERA FRACASA EN UCRANIA

Asia Times Online
Rebelión
10-03-2014
Traducido para Rebelión por Germán Leyens


La promoción de la excepcionalidad estadounidense de “democracia” entra en acción: Washington ha reconocido un golpe de Estado en Ucrania que cambió el régimen de –a pesar de sus evidentes faltas– un gobierno democráticamente elegido. 

Y el presidente ruso Vladimir Putin, ya habló el año pasado sobre cómo Rusia y China decidieron comerciar en rublos y yuan, y destacó cómo Rusia tiene que abandonar el “excesivo monopolio” del dólar de EE.UU. Tenía que saber que el Imperio devolvería el golpe. 

Ahora hay más: el consejero presidencial ruso Sergey Glazyev declaró a RIA Novosti: Rusia abandonará el dólar estadounidense como moneda de reserva si EE.UU. impone sanciones contra la Federación Rusa”. 

Por lo tanto el Imperio devolvió el golpe dando “una pequeña ayuda” al cambio de régimen en Ucrania. Y Moscú contestó tomando el control de Crimea en menos de un día sin disparar un tiro –con o sin brigadas de elite Spetznaz (think-tanks basados en el Reino Unido dicen que participan; Putin dice que no). 

La evaluación de Putin de lo que ocurrió en Ucrania es realmente correcta: “una toma anticonstitucional y armada del poder”. Queda abierto un interminable debate, en su mayor parte desagradable, sobre si el Kremlin exageró en su reacción o no. Considerando el historial de una satanización generalizada de Rusia y Putin que ha tenido lugar durante años –y que ahora llega a un nivel febril– la rápida reacción del Kremlin fue bastante mesurada. 

Putin aplicó Sun Tzu al pie de la letra, y ahora juega EE.UU. contra la UE. Ha dejado en claro que Moscú no necesita “invadir” Ucrania. El tratado de partición de 1997 de Ucrania-Rusia permite específicamente tropas rusas en Crimea. Y después de todo Rusia es un activo proponente de soberanía estatal; este principio lleva a que Moscú rechace una “intervención” occidental en Siria. 

Dejó abierta la puerta para –oh cósmica ironía de ironías– una invención/intervención estadounidense (y eso, predeciblemente, no fue detectable por los medios corporativos occidentales; la R2P –responsabilidad de proteger– de la ONU en caso que los fascistas y neonazis alineados con Occidente en Ucrania amenazaran a civiles rusos o ruso parlantes con un conflicto armado. Samantha Power debe estar orgullosa de sí misma. 

No te metas con la inteligencia rusa 

“Occidente” ha aprendido una vez más que no hay que meterse con la inteligencia rusa, que rápidamente previno en Crimea una réplica del golpe en Kiev, precipitado en gran parte por UNA-UNSO – una tenebrosa fuerza paramilitar derechista de primera vinculada a la OTAN, que utiliza Ucrania como base, como lo denuncia William Engdahl. 

Y Crimea fue una operación aún más lóbrega, porque esos neonazis de Ucrania Occidental trabajaban en tándem con yihadistas tártaros (la Casa de Saud será fuertemente tentada a financiarlos desde ahora). 

En los hechos, el Kremlin tiene razón cuando señala que el golpe fue esencialmente realizado por fascistas y “nacionalistas” de ultraderecha – código occidental para neonazis. El miembro del consejo político del partido Svoboda (“Libertad”), Yury Noyeby incluso admitió abiertamente que se utilizó la integración con la UE como pretexto “como medio para romper nuestros vínculos con Rusia”. 

Los medios corporativos occidentales siempre olvidan convenientemente que Svoboda –así como los fascistas del Sector Derecho– siguen los pasos del fascista/terrorista de Galicia Stepan Bandera, un agente tristemente célebre de un conjunto de agencias de inteligencia “occidentales”. Ahora Svoboda ha logrado incluir no menos que seis mandamases como parte del nuevo régimen en Kiev. 

Además existen los nuevos gobernadores regionales nombrados para el predominantemente rusófono este y sur de Ucrania. Son –qué iban a ser– oligarcas, como ser los multimillonarios Sergei Taruta instalado en Donetsk e Ihor Kolomoysky instalado en Dnipropetrovsk. La gente en Maidán en Kiev protestaban sobre todo –quiénes iban a ser– contra los oligarcas cleptócratas. Una vez más, los medios corporativos occidentales – que hablaron incansablemente de un levantamiento “popular” contra la cleptocracia – no se dieron cuenta. 

Una vez más, seguid el dinero 

Las reservas de divisas extranjeras de Ucrania, cayeron –solo en las últimas cuatro semanas– de 17.800 millones de dólares a 15.000 millones. ¿Queréis comprar hryvnia? No realmente; la moneda nacional ucraniana se encuentra en una caída cósmica frente al dólar. Es una buena noticia solo para los buitres del capitalismo del desastre. 

Y en el momento justo, el Fondo Monetario Internacional está enviando esta semana una “misión investigadora” a Ucrania. Los ucranianos de todo tipo tratarán de escapar pero no se podrán ocultar ante el “ajuste estructural”. Podrán juntar lo necesario para comprar un pasaje con sus despreciables hryvnia (ser un candidato para una visa a la llegada a Tailandia siempre es útil). 

Los bancos europeos –que según el Banco de Pagos Internacionales (BIS) se enfrentan a más de 23.000 millones de dólares en préstamos impagos– podrían perder mucho en Ucrania. Los bancos italianos, por ejemplo, han prestado cerca de 6.000 millones. 

En el frente del Ductistán, Ucrania depende fuertemente de Rusia: 58% de su suministro de gas. No puede exactamente diversificar y comenzar a comprar mañana de Catar – ¿con entrega mediante Qatar Airways?
E incluso mientras un 66% del gas ruso exportado a la UE transita a través de Ucrania, el país está perdiendo rápidamente su importancia como centro de tránsito. Tanto el gasoducto Nord Stream como el South Stream –desde Rusia por vía submarina– soslayan Ucrania. Nord Stream, terminado en 2011, vincula Rusia con Alemania por el Mar Báltico. South Stream, bajo el Mar Negro, estará listo antes del fin de 2015.
Geoeconómicamente, el Imperio necesita que Ucrania esté fuera de la unión económica eurasiática promovida por el Kremlin – que también incluye a Kazajstán y Bielorrusia. Y geopolíticamente, cuando el Secretario General de la OTAN, el engreído títere Anders Fogh Rasmussen, dijo que un paquete FMI-UE para Ucrania sería un “importante estímulo para la seguridad euro-atlántica”, esto dio el toque final; lo único que importa en todo este juego es que la OTAN “anexe” Ucrania como examiné anteriormente. 

Siempre ha tenido que ver con el Imperio de Bases – igual que el cerco de Irán; igual que el “giro” hacia Asia equivalente al cerco de China; igual que el cerco de Rusia con bases y “defensa de misiles”. Pasando por sobre el cadáver colectivo del Kremlin, por supuesto. 

Saqueemos ese yermo 

La acusación del Secretario de Estado de EE.UU. John Kerry de que Rusia esté “invadiendo Ucrania”, en “violación del derecho internacional”, y “de vuelta al Siglo XIX”, es tan espectacularmente patética en su hipocresía –una vez más, considerad el historial de EE.UU.– que no merece comentarios de ningún observador informado. A propósito, es tan patético como su oferta de miserables 1.000 millones de dólares en “garantías de préstamos” – que apenas pagaría las cuentas de Ucrania durante dos semanas. 

El gobierno de Obama –especialmente los neoconservadores del tipo “que se joda la UE”– ha perdido su maniobra agresiva. Y en cuanto a Moscú, no tiene ningún interlocutor en Kiev porque considera que el cambio de régimen es ilegal. Moscú también ve a “Europa” como un montón de plañideros perdedores consentidos – sin una política exterior común para comenzar. 

Por lo tanto cualquier mediación depende de Alemania. Berlín no toma en serio la idea de “sanciones” – el sacrosanto mantra excepcionalista estadounidense; Rusia es un excelente mercado para la industria alemana. Y a pesar de todas las vociferaciones del Economist y del Financial Times, la City de Londres tampoco quiere sanciones; el centro financiero cuenta con los pródigos fondos político/oligárquicos rusos. En cuanto al “castigo” occidental a Rusia al amenazar con su expulsión del Grupo de Ocho, es un chiste. El G-8, que excluye a China, ya no decide nada relevante; el G-20 sí lo hace. 

Si se realizara un amplio sondeo, revelaría que la mayoría de los ucranianos no quieren formar parte de la UE – así como la mayoría de los europeos no quieren a Ucrania en la UE. Lo que les queda a los ucranianos son los chupasangre del FMI, recibidos debidamente por “Yats” (como llama al primer ministro Yatsenyuk Vic –“Que se joda la UE”– Nuland). 

Ucrania se arrastra hacia la federalización. Los cambiadores de régimen de Kiev no tienen influencia en Crimea autónoma – que es casi seguro que seguirá siendo parte de Ucrania (y, a propósito, Rusia se ahorrará los 90 millones de dólares de alquiler que paga por la base de Sebastopol, que hasta ahora tuvo que pagar a Kiev.) 

La jugada final está prácticamente predeterminada; Moscú controlará gratuitamente una Crimea autónoma, y EE.UU./UE “controlarán”, o tratarán de saquear, al estilo del capitalismo del desastre, un páramo occidental ucraniano “administrado” por un montón de títeres occidentales y oligarcas, con algunos neonazis. 

¿Qué hará entonces el dúo estratégico magistral Obama/Kerry? ¿Comenzarán una guerra nuclear? 

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su libro más reciente es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Contacto pepeasia@yahoo.com
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jueves, 13 de marzo de 2014

UCRANIA





 LO QUE PASA EN UCRANIA

10-03-2014


Para entender buena parte del conflicto de Ucrania basta con responder a tres preguntas de las muchas que podrían formularse: ¿Hubo golpe de Estado en Kiev? ¿Es neonazi el actual gobierno de Ucrania? ¿Quién disparó a mansalva en Maidán? Para que se orienten se les da unos pocos datos, fácilmente verificables. 

La primera se responde si se conoce que el 21 de febrero hubo un acuerdo entre el gobierno y la oposición, por el que se adelantaban las elecciones del 2015; se retornaba a la Constitución de 1992, que era parlamentaria y no presidencialista; se liberaba a todos los presos de Maidán, independientemente del delito cometido; se establecía un gobierno de unidad nacional en el que participaban sin distinción todos los sectores de la sociedad ucraniana. Para el estricto cumplimiento de este acuerdo sirvieron de garantes la UE y Rusia, pese a lo cual la oposición de ultraderecha, sin respetar la Constitución ni los puntos acordados, se tomó el poder al día siguiente. A este gobierno de mojiganga es el que la UE y los EEUU exigen que Rusia reconozca.

Para responder a la segunda hay que ver la violencia y la estulticia con la que actúan en Kiev los activistas de Maidán, estas bandas fueron fogueadas durante largos años en combates en Irak, Afganistán, Chechenia, Libia, Yugoslavia y Siria, donde asesinaron salvajemente a quienes consideraron sus enemigos; escuchar como defienden y propagan ideas chovinistas, antisemitas, antipolacas, antirusas; observar que insignias y símbolos nazis porta esta generación diabólica; ver los saludos hitlerianos que realizan muchos miembros del actual cofradía en el poder; analizar por qué razón estas hordas salvajes profanan y destruyen los monumentos históricos levantados a patriotas ucranianos, al mismo tiempo que rinden culto y veneran a los que colaboraron con los nazis en los asesinatos de millones de ciudadanos soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial. La extrema derecha ucraniana fue financiada con los 5.000 millones de dólares que, según Victoria Nuland, invirtieron los EEUU en desarrollar valores democrático en Ucrania. 

El rabino Reuven Azman aconseja a los judíos abandonar la capital e incluso el país. “No quiero tentar al destino”, dice. Sabe que en Babi Yar, barranco cercano a Kiev, comenzó el holocausto judío. Si todo esto no hace neonazis a los miembros del actual gobierno de Ucrania, entonces ¿qué son? 

Para responder a la última, hay que escuchar la conversación entre Ashton, Ministra de Relaciones Exteriores de UE, y Paet, su homólogo de Estonia. Ellos reconocen que esos asesinatos a sangre fría fueron hechos por mercenarios contratados por sectores actualmente en el gobierno de Kiev, que aúpa estos crímenes y por esta razón se niega investigarlos. Existen testimonios de personas presentes en el lugar de los hechos que certifican que todos los disparos, además de certeros, eran del mismo calibre y que se asesinó tanto a manifestantes como a la guardia que defendía los lugares públicos. Pero los miembros de la UE y los EEUU no quieren ni discutir de este asunto con Rusia. 

Los francotiradores son puestos al alcance de cualquier régimen represivo y son parte de los eventos ocultos que se repiten en estos escenarios macabros. Así pasó en Libia cuando derrocaron a Gadafi, en Moscú cuando Boris Yeltsin dio el golpe de Estado que le permitió apoderarse de Rusia y disolver la URSS. Ahora, a pesar de las numerosas filmaciones y testimonios de presentes que demuestran lo contrario, Kiev y la mal llamada prensa libre sostienen que quienes dispararon fueron los guardias, llamados Berkut, pese a que Yanucovich nunca los armó y que a ellos les arrancaron los ojos, los mutilaron sin misericordia y fueron quemados vivos con bombas molotov. 

También sirve de ayuda la opinión de Jack F. Matlock Jr, ex Embajador de los EEUU en Moscú, 1987–1991. Matlock posee una exquisita cultura y sus conocimientos sobre historia, literatura y música rusa es superior al de muchos rusos. Él, con toda justicia, podría ser novelado como “El americano consciente”, porque a diferencia del americano impasible, personaje de la novela homónima de Graham Greene, en la que se critica duramente el intervencionismo estadounidense en el sudeste asiático, es un ser lleno de amor a la humanidad, interesado en comprender las diferentes culturas.

Según Matlock, “los rusos podrían con toda razón asegurar que a los norteamericanos sólo les interesa la integridad territorial cuando la misma responde a sus intereses y que si les conviene, la ignoran. Los archivos de los gobiernos americanos muestran que ellos ignoraron cualquier integridad territorial cuando les convenía. Eso hicieron cuando en alianza con la OTAN destruyeron la integridad territorial de Serbia y crearon Kosovo”. Esto se hizo en el mismo corazón histórico del nacimiento de Serbia y no contaron para nada con la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU. 

La investigación “Tratamiento inhumano de la gente y tráfico ilegal de órganos humanos en Kosovo”, iniciada por Dick Marty, relator especial de derechos humanos de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, según revela The Guardian, acusa al primer ministro kosovar, Hashim Thaçi, de ser “jefe de un grupo albano ‘similar a la mafia’ responsable del contrabando de armas, drogas y órganos humanos en Europa”. 

“Con respecto a ignorar la soberanía de los países del mundo, dice Matlock, Rusia puede recordarles los miles de muertos que produjo la agresión a Panamá”. George Bush, el viejo, explicó la agresión a Panamá como “la guerra en el marco de la lucha contra el narcotráfico, para defender a la democracia americana”; realmente la invasión fue para controlar el Canal de Panamá y entronizar en ese país gobiernos sumisos como el actual. La Asamblea General de la ONU condenó esta agresión, y allí terminó todo. 

Sostiene Matlock, la operación llamada Explosión de Ira, hasta ahora no condenada por nadie, fue hecha con el pretexto de combatir el virus del marxismo y “la necesidad imperiosa de proteger a los estudiantes norteamericanos de Grenada, que nunca fueron amenazados por nadie”. Sobre Grenada, posteriormente en sus memorias, Reagan dijo: “No podíamos permitir que el síndrome de Viet Nam colgase eternamente sobre la nación y nos impidiera defender los legales intereses de la seguridad nacional. Por eso, nosotros no esperamos ni pedimos autorización a nadie y actuamos como creímos necesario”. Si así pretendían superar esa frustración, lo que lograron fue una gran vergüenza mundial, ya que cualquiera puede establecer una comparación entre la diminuta isla de Grenada con el poderoso imperio de los EEUU. 

Continúa Matlock: “La invasión a Irak realizada con el pretexto de eliminar las inexistentes armas de destrucción masiva de Sadam Husein”, al que previamente utilizaron en la guerra contra Irán y al que para ello entregaron armas químicas. Luego lo traicionaron cuando vieron que él no podía ganar esa guerra, entonces le vendieron armas a Irán y con las ganancias financiaron a los contras en la intervención armada en Nicaragua. El único chivo expiatorio fue el coronel Oliver North, que aparentemente dirigió la operación llamada Irán-Contras. “El asesinato con ayuda de los drones, de cientos de inocentes en múltiples países”, método que se utiliza a pesar de las protestas de los gobiernos de los lugares bombardeados, y con el que se elimina incluso a ciudadanos de los EEUU, que no han sido condenados por ningún tribunal de ese país. “En otras palabras, concluye Matlock, dictar lecciones de respeto a la integridad territorial puede ser vista por el mundo como la pretensión de los EEUU a tener un derecho especial, que los demás países no poseen”. Sobre estas declaraciones, hechas por alguien que tiene conocimiento de causa, la gran prensa mundial guarda silencio.

Según el subdirector del Instituto Estados Unidos-Canadá, Pavel Zolotariev: “Cuando terminó la Guerra Fría, el diapasón de las posibles medidas se amplió, entonces las operaciones para el mantenimiento de la paz se volvieron ocultas, como sucedió en los Balcanes, esto y las operaciones contra la posesión de armas atómicas, como las hechas en Irak; también está Afganistán y la guerra contra el terrorismo. De manera que en la actualidad, la amplitud de esta medidas es mucho mas grande, pero el fin es uno sólo, la ampliación de los intereses nacionales de los EEUU que, como regla general, son situados por encima del derecho internacional, y así actúan siempre en forma activa”. 

Todas estas operaciones se basan en la más cínicas mentiras, que incluso llegan al más alto nivel, como cuando el entonces Secretario de Estado de los EEUU, Colin Powell, blandía en la ONU unos diminutos tubos con los que demostraba la existencia de armas biológicas, para así justificar la guerra contra Irak, cuando en realidad intentaban controlar un países rico en petróleo. Entonces se dio el absurdo de que a pesar de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no autorizara la intervención armada y que ni siquiera Francia y Alemania, los más cercanos aliados de los EEUU, aprobaran esta aventura bélica, los EEUU se metieron en un berenjenal del que hasta ahora salen.

Luego vino Libia, donde actualmente reina el caos y cuyo nivel de vida, que fue el más alto del África, anda por los suelos; más tarde agredieron a Siria, donde armaron e introdujeron mercenarios de todos los confines del planeta y como aún así no lograron su objetivo estuvieron al punto de intervenir directamente. Pero una mal entendida retórica del actual Secretario de Estado, Jonh Kerry, y una oportuna jugada del ajedrez político de su homólogo ruso, Lavrov, evitaron una nueva tragedia. 

Ahora, los EEUU trasladaron los líos a Ucrania. La pregunta pertinente es ¿cuál es la línea roja que Rusia no puede admitir? Todo menos que la OTAN se tome Crimea, meta que los EEUU no ocultan y a la que pretenden arrastrar a sus socios europeos. Pero juegan con fuego al apoyar el levantamiento de Maidán, y pueden arder en él, porque el gobierno del mojiganga de Kiev puede nombrar al que guste para el puesto que se le antoje, pero los que tienen los garrotes y las kaláshnikov son los fascistas que ya usaron la violencia para conseguir sus objetivos y no van a malograr sus fines cediendo gratis el poder a los oligarcas de turno. Según ellos, llegaron para quedarse, y así van a actuar.

A buena hora que en Crimea a los fascistas ucranianos les salió el tiro por la culata y gracias a los grupos de autodefensa crimeanos, al gobierno espurio de Ucrania le falló el plan de primero apoderarse de Kiev para luego tomar la península y arrojar la flota rusa de Sebastópol, tal como pide a gritos Yulia Timoshenko. 

El próximo domingo se efectuará el referéndum que posibilitará la reincorporación a Rusia de la República Autónoma de Crimea, cuya importancia estratégica radica en que en Sebastópol está la principal base de la flota rusa en el Mar Negro. Históricamente, Crimea pertenece a Rusia y así hubiera seguido sin discusión de no ser por el malhadado regalo hecho a Ucrania por Nikita Kruchev en 1954. No se sabe por qué lo hizo, pero lo cierto es que en 1992 en uno de los últimos decretos del Sóviet Supremo de la URSS se anuló esta sin sentido dádiva secesionista, pero Kiev insistió en mantenerla bajo su control y tutela administrativa, en un intento por alejarla de Rusia.

En 1994, en las primeras elecciones libres celebradas en Crimea, fue electo presidente Yuri Meshkov, quien restauró la Carta Magna del 1992 y con el apoyo del parlamento de Crimea aprobó la reunificación con Rusia. Las tensiones entre el gobierno de Crimea y Kiev provocaron la abolición de la presidencia de Crimea y, desde 1995, el control total de Ucrania para esta región. Finalmente, el presidente ucraniano Leonid Kuchma ahogó las aspiraciones de autonomía del pueblo peninsular, al que puso bajo la égida estricta de Kiev; incluso así, en la inmensa mayoría de la población de Crimea nunca se diluyó el deseo de independencia o del retorno a Rusia.

Por todas estas razones y después de Maidán, el presidente del Parlamento de Crimea, Vladímir Konstantínov, dice que si Kiev cambia sus autoridades podría dialogar con ellas, pues “el actual Gobierno carece de legitimidad, se ha instalado en el poder gracias a pistolas, navajas y bates”, y que “no habrá diálogo alguno con Ucrania hasta que se vayan estas autoridades. Si se celebran elecciones limpias y transparentes, entonces la República Autónoma de Crimea dialogará con el Gobierno legítimo de Ucrania. La permanencia de Crimea en este campo político amenaza a sus ciudadanos no solo con humillaciones y discriminación cultural y étnica sino también con exterminio físico”. La Ucrania postsoviética “ha dejado de existir” y “se ha sumido en el caos y en las arbitrariedades”, por eso llama a votar el próximo 16 de marzo por el ingreso de Crimea a Rusia, por tratarse de “una oportunidad histórica de volver a casa sin mudarse”.
Esperemos que luego de esta votación prime la cordura de todos los actores de este drama terrorífico sino, como se dijo en un artículo anterior, “nos vemos en el más allá”.

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