martes, 17 de junio de 2025
El espíritu del nazismo aún se cierne sobre la humanidad
El espíritu del nazismo aún se
cierne sobre la humanidad
Por Jair de Souza
El Viejo Topo
17/06/2025
Fuentes: Rebelión [Imagen: Detrás de Netanyahu se esconde Hitler. Créditos:
redflag.org.au]
Con este artículo el autor quiere expresar su indignación por las
atrocidades cometidas por el régimen sionista contra el pueblo palestino,
afirmando que el nazismo no ha sido derrotado, sigue actuando en el régimen
sionista.
¡El nazismo no
ha terminado! ¡El nazismo no fue extirpado con la derrota sufrida por la
Alemania hitleriana en 1945! ¡El nazismo y sus abominaciones están hoy más
vigentes y en plena actividad que nunca!
A pesar de que
los crímenes atroces cometidos a gran escala por los nazis alemanes en la
primera mitad del siglo pasado suelen ser considerados como los más tenebrosos
y perversos que el ser humano ha sido capaz de cometer, estamos obligados a
reconocer que hay un sinnúmero de otros casos a lo largo de la historia que
nada tienen que envidiar en términos de crueldad y perversidad a las prácticas
malignas consumadas por los partidarios de Adolf Hitler.
Probablemente,
la gran motivación para que las atrocidades hitlerianas sean calificadas como
la cumbre de la perversidad humana es que, por primera vez, entre las víctimas
que fueron blanco de la furia de sus perpetradores, había un contingente
considerable de personas con las mismas características étnicas que quienes,
sin duda, han sido los principales ejecutores de la mayoría de los genocidios
conocidos en los últimos siete siglos.
Desde que las
clases dominantes europeas se lanzaron en sus aventuras colonialistas, los
pueblos del mundo han estado sufriendo las agresiones mortales desatadas por
invasores provenientes de Europa. Esto ha ocurrido en todos los demás
continentes de nuestro planeta: África, América, Asia y Oceanía. Civilizaciones
enteras han sido simplemente diezmadas, todo para satisfacer la gula de
acumulación de riquezas de las clases dominantes del llamado Occidente.
Aquí en
América, la inmensa mayoría de los pueblos aborígenes fueron masacrados y sus
tierras ocupadas en el proceso de colonización y despojo de sus riquezas
naturales. África fue fuertemente atacada y buena parte de sus habitantes
fueron secuestrados y llevados a otros continentes para que sirvieran como mano
de obra esclava con el fin de producir ganancias para los amos europeos. En
Asia y Oceanía las fuerzas invasoras europeas también cometieron atrocidades y
exterminios de la misma magnitud con igual propósito.
Por lo tanto,
el nazismo de Hitler no resultó ser muy diferente de la práctica habitual de
exterminio de otros pueblos que ya se había llevado a cabo durante mucho
tiempo. La gran diferencia es que, por primera vez, esta saña exterminadora
también se desató contra una vasta comunidad de pura estirpe europea, y no sólo
contra pueblos de fuera del mundo occidental.
Como es bien
sabido por quienes estudiamos seriamente la evolución histórica, los judíos que
estaban presentes en gran número en Europa hasta principios del siglo pasado no
tenían nada que ver étnicamente con los antiguos pueblos hebreos que habitaban
la región de Palestina en la Antigüedad, a no ser lazos de ascendencia religiosa.
Por lo tanto, cuando los detalles sobre la horrenda masacre orquestada contra
los judíos europeos por los nazis se hicieron públicos, más que justamente, los
efectos de la repulsión y la condena vinieron a flote de manera generalizada.
Además, una
parte muy significativa de esos judíos formaban parte de las clases
trabajadoras, participando activamente en las luchas por superar las
estructuras del capitalismo de la época. Tanto es así que muchos de los líderes
del movimiento socialista de entonces provenían de comunidades judías.
Pero, con el
pretexto de compensar a los judíos por los crímenes que habían cometido contra
ellos en Europa, las clases dominantes europeas decidieron apoyar las
pretensiones de los líderes sionistas de crear un Estado que pudiera acoger a
esa población que por mucho tiempo había sido víctima de feroz persecución
allí. Sin embargo, a ninguno de los representantes de estas clases dominantes
se les ocurrió ofrecerles ninguna porción del territorio de Alemania, ni de
Francia, ni de Austria, ni de Holanda, ni de ningún otro país europeo. ¡No,
para nada! Se les animó a crear su Estado en Palestina.
Como también
deben saberlo todos, el pueblo palestino nunca ha cometido ninguna atrocidad
contra los judíos, ni en Palestina ni en ninguna otra región. Pero fueron ellos
los elegidos para saldar la deuda moral que las clases dominantes europeas
tenían con los sobrevivientes de las masacres y los intentos de exterminio que
ellos mismos habían llevado a cabo. Cínicamente, pretendían matar dos pájaros
de un solo tiro: al mismo tiempo que se liberaban del peso de la conciencia por
los crímenes que habían cometido contra los judíos, sacaban de Europa a un
grupo de supervivientes que podrían causarles problemas en el futuro.
Así, bajo la
iniciativa y el mando del movimiento sionista europeo, se alentó al los judíos
que restaban en Europa y a los de otras comunidades de otros lugares a
trasladarse a Palestina para erigir allí su propio Estado. Por supuesto, el
hecho de que esas tierras ya estuvieran habitadas por milenios por el pueblo
palestino no significaba nada para los líderes sionistas. Así, aunque casi
todos los principales teóricos del sionismo eran personas no religiosas, ellos
pasaron a alegar que el derecho a ocupar ese espacio les había sido concedido
por Dios. En otras palabras, renombrados ateos habían convertido a Dios en el
más confiable agente de bienes raíces (para los intereses de ellos, por
supuesto).
Empero, los
sionistas que lideraban ese proceso no solo llevaron a Palestina a las personas
de ascendencia judía que habían sobrevivido a las perversidades del nazismo en
Europa. También trajeron con ellos la esencia misma de la ideología de los
responsables del intento de exterminio de las comunidades judías europeas. Para
que no haya malentendidos en cuanto a lo que les quiero expresar, los
dirigentes sionistas se fueron a Palestina totalmente imbuidos del espíritu del
nazismo, ya que, a todos los efectos, el sionismo y el nazismo tienen mucho, o
más bien, muchísimo, en común. Aparte de alguna que otra divergencia sobre cuál
sería la raza superior destinada a sobreponerse a las demás, en relación con
los otros aspectos hay numerosas confluencias entre el sionismo y el nazismo,
dos de las ideologías más perniciosas ya creadas por los seres humanos a lo
largo de la historia.
Hoy, con el
avance del genocidio que está en marcha en Gaza y Cisjordania, los sionistas
están dando pruebas suficientes de que no sólo han asimilado bien las lecciones
dictadas por los nazis, sino que han sido capaces de perfeccionar todas las
técnicas de matar, torturar y exterminar a seres humanos no deseados que los
hitlerianos habían desarrollado y promovido en su momento.
No obstante,
mucho más eficazmente que sus predecesores nazis, los sionistas de hoy han
demostrado tener una capacidad gigantesca para articularse con las clases
dominantes de otros países y, lo que es más importante, con sus medios de
comunicación. Por lo tanto, a pesar de que las monstruosidades cometidas contra
los niños, las mujeres y la población civil indefensa puedan ser vistas casi en
tiempo real en todo el mundo, y aunque estén delante de nuestros ojos las
escenas de miles y miles de niños sufriendo hambre aguda debido a que los
sionistas impiden la entrada de agua y alimentos en Gaza, los medios de
comunicación apenas se detienen en estos detalles.
Además, en este
momento, con la violenta agresión terrorista desatada por medio de los
dispositivos bélicos del Estado sionista de Israel contra Irán, que han
redundado en el brutal asesinato de decenas de oficiales iraníes, se evidencia
otra faceta del sionismo que lo acerca aún más al nazismo: la presunción de
poder imponer todos sus designios a otros pueblos, sin ninguna preocupación por
las consecuencias derivadas de sus ataques asesinos, al igual como también
actuaban los líderes de la Alemania nazi. Fue bajo similar inspiración que las
hordas hitlerianas invadieron, ocuparon y llevaron la muerte y muchas otras
desgracias a Francia, Checoslovaquia, Polonia, la Unión Soviética, etc.
En resumen, sin
ningún subterfugio, el sionismo y el nazismo son ideologías de la misma
orientación. Ambos se basan en el etnocentrismo excluyente, en la falta total
de empatía con el sufrimiento de quienes están fuera de su propio grupo. Pero,
la crueldad de los sionistas logra ser aún más insana. Sólo seres dotados de un
gigantesco sentimiento de perversidad serían capaces de hacerse pasar por
víctimas de una persecución prejuiciosa siempre que sus crímenes sean expuestos
y denunciados. Tanto es así que es imposible hacerles una justa crítica y
condena de sus crímenes sin que inmediatamente nos tilden de antisemitas.
¡Realmente, los hitlerianos no tenían la desfachatez de llegar a tal punto!
Traducido del portugués para Rebelión por el propio autor.
Spider-Man y el fin del mundo
Resulta difícil creer
que Zelensky (asesorado por el Occidente colectivo) desee la paz. Más bien la
ha boicoteado con su particular “operación especial”, concebida y dirigida por
los servicios de inteligencia occidentales. ¿Cuál es su verdadero propósito?
Spider-Man y el fin del mundo
El Viejo Topo
17 junio, 2025
NUEVA SECUENCIA
DE SPIDER-MAN: ¿UN SEGUNDO MÁS CERCA DEL FIN DEL MUNDO?
En 2022, fui
invitada a participar en un proyecto de
libro que reunió a científicos de renombre de todo el mundo para abordar un tema
que ya parecía de urgencia crítica: la gestión del orden nuclear. En este
contexto, organizamos varios debates en línea. Como una de las pocas
participantes de la periferia global (o europea), me atreví a preguntar: ¿Qué
orden? ¿Dónde ven ustedes orden con las armas más letales del planeta? Mi
postura era radical (como de costumbre): no necesitamos gestionar las armas
nucleares, sino aplicar la resolución de la ONU para su abolición. Algunos de
mis colegas occidentales parecieron sorprendidos, aunque estoy segura de que
ninguna de estas buenas personas aprueba el Armagedón nuclear. Pero cuando
llegó el momento de evaluar nuestros capítulos, uno de los editores se mostró
inflexible en su postura de que yo no debía aparecer en el libro. No le gustaba
mi tono y mi estilo (sea lo que sea eso). El segundo editor elogió el texto,
pero él no tenía el control del presupuesto. Así, el libro se llenó de los
sospechosos habituales de la academia occidental o de aquellos educados en
universidades occidentales. Esta pequeña anécdota revela cómo se tratan las
voces que hablan desde los márgenes.
Una de mis
tesis –destinada a dar la voz de alarma “desde abajo”, desde nosotros, los
comunes mortales y los activistas– era que el mundo se estaba deslizando hacia
un escenario impensable, plasmado en el subtítulo: Ave César, morituri
te salutant! (César, encarnado en el sistema de guerra basado en la
violencia, todos estamos condenados a muerte). Aquí aludía principalmente a las
llamadas democracias occidentales, consciente de que Occidente está en declive,
en una profunda crisis moral, política y económica.
Recordemos que
esto fue, al inicio, lo que Moscú denominó una “operación militar especial”, y
que ahora es llamada, abiertamente, guerra. Cuando se pregunta qué tipo de guerra,
las respuestas incluyen asimétrica, híbrida y/o por poder. Pero desde el 1 de junio de
2025, tras un ataque masivo contra objetivos nucleares estratégicos en el
interior del territorio ruso, han surgido rumores sobre una Tercera Guerra Mundial y
el desencadenamiento de un conflicto atómico. La operación, cuyo nombre en
clave era “Spiderweb” (Telaraña), fue supuestamente planeada durante un año y
medio (lo que llevó a Trump a insistir de nuevo en que era idea de Biden; sin
embargo, su silencio es revelador). Aún se desconoce mucho sobre la
participación de la OTAN en el cruce de lo que todas las potencias nucleares
consideran una línea roja, una operación impensable incluso durante la Guerra
Fría. Dos cosas están claras: en primer lugar, el héroe de esta historia no es
Spider-Man (Zelensky). No se trata de David derrotando a Goliat; todo el mundo
sabe que éste no es más que un deplorable peón en la guerra proxy de Occidente.
En segundo lugar, el papel de este Spider-Man está calculado para objetivos
limitados: provocar al “Oso” para que tome medidas de represalia que confirmen
la narrativa occidental de “Putin = Hitler” (difundida por las empresas de
relaciones públicas y los medios de comunicación durante años).
Tras los
aplausos iniciales a la valiente y pequeña Ucrania que humilló a la gran Rusia,
mientras participaba simultáneamente en (aparentes) conversaciones de paz,
ahora se está calculando el daño causado a Rusia y se están analizando las
posibles respuestas. Aunque el Kremlin no está contento con otro fracaso
defensivo, los efectos del ataque son simbólicos. Se trata de un ensayo para
futuros enfrentamientos entre potencias nucleares. Incluso las recientes
escaramuzas entre India y Pakistán se analizan ahora desde esta perspectiva.
Aquí no hay estrategia: cualquiera que piense que hay ganadores en una guerra
nuclear está engañado.
Muchos creen
que Zelensky (al igual que a comienzos de 2022) sigue bajo la influencia
directa de Gran Bretaña. Pero, ¿qué hay de la nueva Administración
estadounidense que supuestamente procura la paz? ¿El secretario de Defensa vio
la operación en directo mientras
picaba algo, quizá le acompañaban su colega, el secretario de Estado Marco
Rubio, y el presidente Trump? Es una pregunta retórica, por supuesto. Más
revelador aún: el habitualmente ruidoso Trump está callado como la noche,
sin tuits en mayúsculas ni memes adolescentes. Desde el
principio, la capacidad de Trump como pacificador ha sido increíble: una parte
en conflicto no puede mediar. Si me hubiera equivocado, Trump y Putin –y no
Lavrov y Rubio– estarían ahora negociando su supervivencia, no cortesías.
Si la operación
“Telaraña” estaba planeada desde hacía tiempo, su lanzamiento en vísperas de la
reanudación de las conversaciones de
Estambul, junto con el intento de
asesinato de Putin y dos atentados terroristas contra infraestructuras civiles,
indica una intención clara de intensificar la guerra, no de ponerle fin. O, al
menos, de controlarla… Otra pregunta legítima: ¿Por qué Spider-Man no utilizó
estos drones asesinos para defender a su país, en lugar de seguir a sus
mentores, que le encargaron provocar a una superpotencia en su propio
territorio (hasta llegar al lejano Amur)? En la antigua Yugoslavia vimos muchos
ejemplos de guerras proxy sacrificiales de este tipo. A Zelensky no le importa
“el último ucraniano”, sino “el último hombre (occidental)”, aunque la tesis de
Fukuyama haya sido objeto de burlas durante mucho tiempo.
El orden
nuclear mundial sobre el que escribí anteriormente está ahora desmantelado.
Con el ataque respaldado por Occidente contra aviones visiblemente estacionados
(destinados a tranquilizar a Occidente en virtud del tratado bilateral
START), la confianza se ha perdido. Moscú no es la única que ha aprendido esta
lección: la única regla es que no hay reglas. Todos los órdenes –internacional,
económico, comercial, incluso nuclear – están en ruinas. La última vez que lo
comprobé, el Reloj del
Juicio Final marcaba “98 segundos para la medianoche”. Aunque
el arsenal de Rusia sigue siendo enorme (contrariamente a la propaganda occidental),
el “tabú nuclear” –la idea de que nadie atacaría primero– ha quedado ahora en
evidencia como un disparate.
El resultado
parece presagiado, como el arma de Chéjov: si un arma aparece en el primer
acto, se utilizará en el tercero. Es evidente que Trump sigue creyendo que su “cúpula dorada”
puede proteger a los Estados Unidos de un ataque nuclear, aunque no está claro
cuándo o cómo va a hacer realidad este hermoso sueño. Por ahora, el destino del
mundo está en manos de Putin,
quien, afortunadamente, no es un pistolero del salvaje oeste que dispara a la
primera, segunda o tercera provocación. Pero esto no puede durar para siempre,
por mucho que se calme o se racionalice. Lleva mucho tiempo bajo la presión
de los
partidarios de la línea dura, que exigen un “pequeño ataque nuclear
táctico” contra Ucrania y ahora se vanaglorian diciendo “¡se lo dije!”. La
posición de Putin es ambigua: si no responde, está perdido, y si lo hace de
forma visible, también.
Y no lo
olvidemos: la próxima cumbre de la OTAN prometerá su pleno apoyo a Ucrania,
robará a los ciudadanos de los Estados miembros con el pretexto del “peligro
absoluto” (un peligro que ellos mismos han creado), mientras que la UE toma
nota de “cómo convertirse en la OTAN”. Es obvio que Occidente está cavando su
propia tumba con el militarismo, pero ¿el resto del mundo se quedará mirando en
silencio cómo arde Roma, dejando que el fuego se propague? Se hicieron cálculos
similares cuando crecía el ejército de Hitler, pero aquella era una época sin
un orden nuclear mundial.
Fuente: Globetrotter
El caso Acciona: corruptores del IBEX protegidos por el silencio mediático
El caso Acciona: corruptores
del IBEX protegidos por el silencio mediático
Insurgente.org / 17.06.2025
En estos días, numerosos medios de comunicación acusan al gobierno del PSOE de corrupción. Y tienen razón. Otros medios, por su parte, recuerdan la corrupción del partido de “M. Rajoy” o las fotos de Feijóo con narcos gallegos. Y también tienen razón. Sin embargo, bajo el griterio mediático, un manto de silencio se expande para ocultar a los corruptores.
Las obras públicas que
están siendo investigadas superan los 720 millones de euros y un elevado
porcentaje (el 75% aproximadamente) fue adjudicado a la empresa constructora
Acciona. Esta empresa del IBEX 35, con una capitalización de mas de 9.000
millones de euros, ganó numerosos concursos de obra pública (AVE, carreteras,
puertos) entre 2018 y 2023, es decir, en un periodo que coincide con el inicio
del mandato de Ábalos como ministro de Fomento. La UCO investiga las comisiones
ilegales de 620.000 euros pagadas a cargos del PSOE por Acciona a través de
intermediarios próximos a Koldo García, el chófer de Ábalos y todo un experto
en cobrar “mordidas” en mochilas llenas de billetes.
Ahora bien, Acciona no
entiende de partidos. Recordemos, si no, el cártel de las constructoras. O el
caso Acuamed: obras hidráulicas infladas (desaladora de Torrevieja,
canalizaciones en Alicante, Carboneras…) adjudicadas a Acciona por la
(inoperante) empresa pública Acuamed, dependiente del Ministerio de Agricultura
del Gobierno Rajoy, con sobrecostes artificiales. Pero hay más: la
“versatilidad ideológica” de Acciona no es para nada un caso único. OHL tuvo
novios sociatas (Junta de Andalucía) y peperos (caso Lezo). Sacyr pagó campañas
electorales del PSOE (Leganés) mientras le entregaba cientos de miles de euros
al PP (caso Cospedal). Fitonovo soborbó a concejales sevillanos de la supuesta
“izquierda” y a la vez a otros de la supuesta “oposición” (caso Madeja).
¿Por qué los grandes
medios se limitan a ponerle la cara colorada (y con razón) a estos
politicuchos, mientras extienden un manto de silencio sobre las empresas que
los sobornan? ¿Y por qué la supuesta “Justicia” hace tan poco (por no decir
nada) al respecto? Al menos, que esto nos lleve a entender la función de la
llamada “libertad de expresión” bajo condiciones capitalistas: ocultar a los
corruptores (que, lejos de caer en desgracia, siguen ganando miles de millones)
mientras nos mantienen distraídos con los cargos públicos indignos que se
venden a ellos. No en vano, los grandes medios de comunicación están financiados
por las mismas empresas. ¿Qué importa, en el fondo, que esto no se haga con una
mochila de “mordidas” a lo Koldo, sino a plena luz del día?
La conclusión es evidente. Todos estos partiduchos se
acusan mutuamente de corrupción. Y todos tienen razón. Lo que nunca harán es
proponer el fin de ese mantra que tanto repiten: la maravillosa “colaboración
público-privada”, causa verdadera de toda esta gangrena. Basta de
adjudicaciones, corruptelas, externalizaciones, tinglados y subcontrataciones.
Cortemos el miembro gangrenado y controlemos desde empresas públicas (no
inoperantes, sino que de verdad tengan el control) los sectores estratégicos de
la economía. Y saquemos así el debate político de la oposición entre un partido
u otro (ambos servidores del mismo sistema) para llevarlo a donde realmente
cobra proyección y sentido: la oposición entre un sistema u otro.
lunes, 16 de junio de 2025
Israel otra vez
De nuevo Israel ataca. En nombre de Dios. En nombre de su Dios, que al parecer le dio licencia para cualquier salvajada. Su Dios le aconsejó perseguir el mal, y el mal son todos los demás. Bueno, no todos. Los evangelistas USA están con ellos.
TOPOEXPRESS
Israel otra vez
El
Viejo Topo
16 junio, 2025
EL ATAQUE ILEGAL SOBRE IRÁN
Los
constantes ataques de Israel contra Irán desde 2023 son ilegales y violan la
Carta de las Naciones Unidas (1945). Irán es un Estado miembro de las Naciones
Unidas y, por lo tanto, un Estado soberano en el orden internacional. Si Israel
tuviera algún problema con Irán, existen muchos mecanismos previstos por el
derecho internacional que le permiten presentar denuncias contra Irán.
Hasta
ahora, Israel ha evitado estos foros internacionales porque es evidente que no
tiene argumentos contra Irán. Las acusaciones de que Irán está construyendo un
arma nuclear, constantemente planteadas por los Estados Unidos, la Unión
Europea e Israel, han sido investigadas a fondo por el Organismo Internacional
de Energía Atómica (OIEA) y consideradas infundadas. Es ciertamente cierto que
Irán tiene un programa de energía nuclear que se ajusta a las normas
establecidas por el OIEA, y también es cierto que el establishment clerical
iraní tiene una fatwa (decreto religioso) contra la producción de armas
nucleares. A pesar de las conclusiones de la OIEA y de la existencia de esta
fatwa, Occidente, instigado por Israel, ha aceptado esta idea irracional de que
Irán está construyendo un arma nuclear y que, por lo tanto, Irán es una amenaza
para el orden internacional. En realidad, con sus ataques puntuales e ilegales
contra Irán, es Israel quien representa una amenaza para el orden
internacional.
A
lo largo de las últimas décadas, Irán ha apelado a la creación de una zona
libre de armas nucleares en Oriente Medio, una idea extraña viniendo de un país
acusado de querer construir un arma nuclear. Pero esta idea de una zona libre
de armas nucleares fue rechazada por Occidente, en gran parte para proteger a
Israel, que posee un programa ilegal de armas nucleares. Israel es el único
país de Oriente Medio que posee el arma nuclear, aunque nunca la ha probado
abiertamente ni ha reconocido su existencia. Si Israel estaba tan comprometido
con eliminar cualquier amenaza nuclear, debería haber aceptado de buen grado la
oferta de crear una zona libre de armas nucleares.
Ni
los europeos, que tantas veces se presentan como defensores del derecho
internacional, ni los líderes de las Naciones Unidas presionaron públicamente a
Israel para que adoptara esta idea, porque ambos reconocen que ello exigiría que
Israel, y no Irán, se desnuclearizara. El hecho de que se trate de una
situación improbable significó que no hubo ningún movimiento por parte de
Occidente o de las instituciones internacionales para llevar adelante esta idea
y construir un consenso internacional para desarrollar una zona libre de armas
nucleares en Oriente Medio.
Israel
no desea construir una zona libre de armas nucleares en la región. Lo que
Israel desea es ser la única potencia nuclear de la región y, por lo tanto, ser
exactamente lo que es: la mayor base militar de los Estados Unidos en el mundo,
que casualmente es el hogar de una gran población civil. Irán no tiene ambición
de ser una potencia nuclear. Pero sí tiene la ambición de ser un Estado
soberano que sigue comprometido con la justicia para los palestinos. Israel no
tiene ningún problema con la idea de la soberanía en sí misma, pero sí con
cualquier Estado de la región que se comprometa con la emancipación palestina.
Si Irán normalizara sus relaciones con Israel y cesara su oposición al dominio
de los Estados Unidos en la región, es probable que Israel pusiera fin a su
oposición a Irán.
ISRAEL Y ESTADOS UNIDOS PREPARARON EL CAMINO
En
enero de 2020, Estados Unidos llevó a cabo un asesinato ilegal en el aeropuerto
de Bagdad, en Irak, para matar al general Qassim Soleimani, líder de la Fuerza
Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). Soleimani, a
través de la Fuerza Quds, había proporcionado a Irán un seguro contra nuevos
ataques israelíes al país.
La
Fuerza Quds es responsable de las operaciones militares iraníes fuera de las
fronteras del país, incluida la construcción del llamado “Eje de la
Resistencia”, que incluye a varios Gobiernos proiraníes y fuerzas militares no
gubernamentales. Entre ellos se encuentran: Hezbolá en el Líbano, varios grupos
del IRGC en Siria que han colaborado con milicias sirias, el Gobierno de Bashar
al-Assad en Siria, varias facciones palestinas en los territorios ocupados de
Palestina y el Gobierno de Ansar Allah en Yemen. Sin su propio elemento
disuasorio nuclear, Irán necesitaba equilibrar de alguna manera la superioridad
militar de Israel y de los Estados Unidos. Esa disuasión fue creada por el “Eje
de la Resistencia”, una póliza de seguro que permitía a Irán dejar claro a
Israel que, si disparaban contra Irán, esos grupos lanzarían una lluvia de
misiles sobre Tel Aviv en represalia.
El
asesinato de Soleimani dio inicio a una nueva campaña política y militar
determinada por los Estados Unidos, Israel y sus aliados europeos para
debilitar a Irán. Israel y los Estados Unidos comenzaron a atacar puntualmente
bases logísticas iraníes en Siria e Irak para debilitar la postura ofensiva de
Irán y desmoralizar a los grupos milicianos sirios e iraquíes que operaban
contra los intereses israelíes. Israel comenzó a asesinar a oficiales militares
del IRGC en Siria, Irán e Irak, una campaña de asesinatos que comenzó a tener
impacto sobre el IRGC y la Fuerza Quds.
Aprovechando
su guerra genocida contra los palestinos en Gaza, Israel, con el apoyo total de
los Estados Unidos y Europa, comenzó a socavar el “Eje de la Resistencia”, la
póliza de seguro de Irán. Israel llevó su guerra al Líbano, con una campaña de
bombardeos implacables que incluyó el asesinato del
líder de Hezbolá, Sayyid Hassan Nasrallah, el 27 de septiembre de 2024. Esta
campaña, aunque no destruyó totalmente a Hezbolá, sin duda lo debilitó.
Mientras tanto, Israel inició una campaña regular de bombardeos contra
posiciones militares sirias en los alrededores de Damasco y a lo largo de la
carretera hacia Idlib, en el norte. Esta campaña de bombardeos, coordinada con
el ejército y los servicios secretos de EE. UU., fue concebida para allanar el
camino a la entrada de antiguos combatientes de Al Qaeda en Damasco y derrocar al
Gobierno de al-Assad el 8 de diciembre de 2024. La caída del gobierno de
al-Assad debilitó la fuerza de Irán en toda la región del Levante (desde la
frontera turca hasta el Territorio Palestino Ocupado), así como a lo largo de
las llanuras del sur de Siria hasta la frontera iraní. La campaña constante de
los Estados Unidos para bombardear posiciones yemeníes también provocó la
pérdida de equipo pesado de Ansar Allah (incluidos misiles de largo alcance)
que amenazaban fundamentalmente a Israel.
Esto
significaba que, a principios de 2025, la póliza de seguro de Irán contra
Israel se había derrumbado. Israel inició su marcha hacia la guerra, sugiriendo
que un ataque contra Irán era inminente. El primer ministro israelí, Benjamin
Netanyahu, sabe que tal ataque le ayudaría en una disputa política interna con
los partidos ultraortodoxos sobre la cuestión de la exención militar para sus
comunidades, lo que impediría la caída de su Gobierno. El cínico Netanyahu está
utilizando el genocidio y la posibilidad de una horrible guerra con Irán para
fines políticos mezquinos. Pero eso no es lo que motiva este ataque. Lo que
motiva este ataque es que Israel ve la oportunidad de intentar derrocar al
Gobierno iraní por la fuerza.
Irán
volvió a las negociaciones mediadas por la AIEA para impedir tal ataque. Su
liderazgo sabía muy bien que nada impediría a un infractor como Israel
bombardear Irán. Y nada lo impidió. Ni siquiera el hecho de que Irán todavía
esté en la mesa de negociaciones. Israel aprovechó la debilidad momentánea de
Irán para atacar. Y este ataque puede intensificarse aún más.
Fuente: Globetrotter
domingo, 15 de junio de 2025
El revisionismo, el oportunismo ¿es nuevo, es viejo? No, es enemigo central en la lucha de clases
El revisionismo, el
oportunismo ¿es nuevo, es viejo? No, es enemigo central en la lucha de clases
DIARIO OCTUBRE / junio 14, 2025
Final del formulario
Si todo fuera como parece, Marx
habría escrito solamente folletos.
Con esta frase,
Bertolt Brecht celebra el pensamiento crítico de Marx: ir más allá de lo
evidente para revelar mecanismos que, en su apariencia y envoltura, se
pretenden presentar como lo que no son. Si el mundo fuera tan simple como
parece, el socialismo científico y la teoría revolucionaria no existirían.
Brecht, como marxista, enfatizaba que la verdad requiere desmontar ilusiones.
El revisionismo
oportunista como apariencia engañosa
El oportunismo,
actualmente en el Estado español, está ejemplificado por figuras como Pablo
Iglesias, Yolanda Díaz, Antonio Maíllo y Enrique Santiago. Son figuras públicas
e ideológicas del oportunismo, pero no debemos perder de vista a cientos de
sujetos que, bajo las órdenes del capital, llevan a cabo la labor de alienar y
domesticar a las masas trabajadoras.
Esta corriente,
al servicio del capital, en el estado español comenzó en 1956 con la teoría de la
reconciliación nacional del PCE, que tuvo su continuidad en la teoría del
socialismo en democracia y su culminación en los Pactos de la Moncloa. Gira en
torno al principio revisionista que teoriza la adaptación del marxismo a la
realidad inmediata. ¡Ojo! No debemos confundir esto con el análisis de las
condiciones concretas para poder aplicar políticas específicas.
La adaptación
oportunista: situar como meta final objetivos puntuales y transitorios
· Aceptar reformas graduales dentro del sistema capitalista (mejoras
salariales, derechos laborales, cuestiones de género, algunas leyes de carácter
civil, etc.).
· Principalmente, abandonar la revolución como meta, argumentando que «el
capitalismo ha cambiado». Afirman que ya no es lo que era, que ahora es más
humano y que dentro de los marcos capitalistas es posible liberar al pueblo del
yugo de la burguesía, o al menos hacerle creer que esta no es tan mala.
· Revisionistas y oportunistas, tergiversando y amputando la doctrina marxista,
sitúan que como “el desarrollo de las fuerzas productivas conducirá
inevitablemente al socialismo” solo hace falta sentarse y esperar relegando la
necesidad del proceso revolucionario.
La teoría del
revisionismo oportunista, en apariencia, parece «pragmática«, «realista»
y hasta «humanista«. Insisten en que, bajo su paraguas, bajo su
dirección y desde su institucionalidad, el burgués se corrige, se educa para
que abandone su voracidad acumulativa y depredadora.
Como buenos
oportunistas, evocan a Marx, tal como lo hicieron los traidores de la II
Internacional. Jamás se declararán anti-marxistas, pero sí niegan su esencia:
la lucha de clases como motor histórico y la necesidad de destruir las
estructuras de explotación capitalistas. Reniegan de la dictadura del
proletariado como elemento central en la construcción del Estado socialista.
Ah, y, por supuesto, se declaran contrarios a toda dictadura y muy amantes de
la paz, negando la lucha entre clases.
Marx expuso que
las apariencias enmascaran contradicciones irreconciliables. El revisionismo,
en cambio, toma la superficie por el fondo: ve la «paz social» (ejemplo: el
pacto entre fuerzas empresariales y sindicales) como una forma social armónica,
ocultando que el capital extrae plusvalía incluso en condiciones «dignas».
Reduce la teoría marxista a un manual de políticas públicas, vaciándola de su
potencial revolucionario y transformador.
Ejemplo
histórico
Hay muchos. El
más significativo, por su importancia histórica, fue el de la socialdemocracia
alemana en 1914, cuando apoyó los créditos de guerra, traicionando el
internacionalismo proletario.
Más próximos a
nosotros, encontramos los casos ya mencionados del PCE, sin olvidar los
cometidos por UGT-PSOE bajo la dictadura de Primo de Rivera o lo sucedido
en los años ochenta con la OTAN. Podríamos enumerar traiciones oportunistas de
la socialdemocracia rancia y nueva, y nos daría para una enciclopedia.
¿Hay un manual
de cómo actuar para ser un buen oportunista?
Desde que
Lenin, allá por 1894, los describió como gente camuflada de amigos del pueblo,
podemos decir que el patrón utilizado ha sido siempre el mismo, con algunos
matices. Principalmente, los caracteriza una verborrea extremista e «izquierdosa«,
que apabulla y denuncia todo lo denunciable: que si «casta», que si «cloacas»,
que si OTAN y bases militares, que si LGTBI… Ah, y piden sin descanso un cambio
en las jefaturas del Estado burgués.
Pretenden y en muchas
ocasiones consiguen, arrastrar tras de sí a fuerzas sanas del movimiento
revolucionario, que luego son desechadas de la ecuación una vez alcanzado el
objetivo. ¿Cuál es ese objetivo? Tomar el Parlamento o las
instituciones del Estado burgués, no por asalto, sino por las urnas dentro del
orden jurídico-policial burgués.
Una vez
conseguido el objetivo, ya tienen su sillón y algún que otro millón de euros.
Se abandona el falso radicalismo, habiendo logrado una premisa que la burguesía
les encomienda: desmantelar los movimientos organizados revolucionarios. Hoy,
PCE, IU, Podemos y Sumar son la expresión política de aquellos que Lenin
combatió toda su vida: camuflados de radicales «izquierdosos», trabajan
al servicio del capital, reforzando el sistema al desmovilizar la conciencia de
clase.
Conclusión: El
revisionismo, pilar del oportunismo como anti-teoría.
El revisionismo
oportunista no necesita la obra El Capital ni el socialismo
científico. Para ellos, es una ciencia desconocida o ignorada; les bastan folletos
de reformas, porque creen en la apariencia del capitalismo reformado.
Traiciona la
esencia del marxismo: renuncia a desentrañar lo oculto (explotación, opresión,
alienación, dictadura del capital) para conformarse con lo visible (beneficios
parciales), batallas sin trascendencia en la lucha de clases.
En
síntesis: el marxismo auténtico exige ir más allá de lo que parece; el
revisionismo, en cambio, se conforma con la superficie… y así neutraliza la
revolución.
Alerta: El
oportunismo es un virus en apariencia inocuo pero muy contagioso. Sus
postulados penetran en nuestra conciencia a través de la repetición de ideas
que se consideran revolucionarias. Hoy vuelven a reivindicaciones y frentes
que, cuando estaban en el sillón, ya habían dado por finiquitados. Perdido el
sillón y comprobado que fuerzas sanas revolucionarias pretenden, y en ocasiones
consiguen, levantar frentes obreros y populares contra las políticas de los
gobiernos al servicio del capital, contra el pacto social, la UE, la OTAN, las
bases yanquis y militares, vuelven a la manipulación.
Con todos los
aparatos del Estado burgués a su servicio, se lanzan a intentar hegemonizar
nuevamente los movimientos políticos y sociales. No dudarán en hacer uso de todo
lo que consideren necesario para satisfacer al amo burgués.
Es misión de
los marxistas leninista desenmascarar ante el pueblo a estos oportunistas
traidores, elevando la conciencia revolucionaria de las masas trabajadoras. En
ello nos jugamos el futuro de la humanidad, Socialismo o Barbarie.
Posdata: Estos
que hoy se desgañitan gritando «OTAN NO» y demás consignas son
los mismos que votaron a favor del Estado fascista de Ucrania, aplaudieron al
fascista Zelenski, votaron y siguen votando presupuestos de guerra. Y una larga
retahíla de hechos contra el pueblo trabajador, que necesitaríamos otra
enciclopedia o un pendrive de 3 TB para poder enumerarlos todos.
Rosa Luxemburgo: «Reformismo es renunciar a la meta final por la lucha inmediata».
Che
Guevara: «El revisionismo es la teoría de la derrota
disfrazada de realismo».
Lenin: «El oportunismo sacrifica los intereses futuros del movimiento por sus
ventajas presentes».
Juan J. Sánchez (Unidad y Lucha)
Fuente: unidadylucha.es



