miércoles, 12 de marzo de 2025

COESPE: “Malditas sean todas las guerras y malditos los que las provocan. NO a las guerras”

 


COESPE: “Malditas sean todas las guerras y malditos los que las provocan. NO a las guerras”


Publicado el 11 de marzo de 2025 / Por Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE) / kaosenlared.

 

El nuevo orden financiero, político y social que quieren imponer los poderes financieros imperiales,  implican tomar decisiones políticas y económicas basadas en economía de las guerras, a través de actuaciones que van a perjudicar a la humanidad, comprometiendo las vidas y el desarrollo en paz de las sociedades.

En estas circunstancias, la Unión Europea olvida su historia y repite los mismos errores que llevaron a la devastación. Las guerras que han acontecido a nivel mundial, provocaron al menos 100 millones de personas fallecidas, más del 2% de la población mundial, la devastación y las perdidas incalculables de vidas y bienes, marco a generaciones enteras dando lugar a la creación de organismos internacionales de mediación y resolución de conflictos, para evitar que se repitiera la barbarie de las guerras. El poder imperialista desprecia dichos organismos, y avanza hacia una nueva confrontación, cuyas consecuencias son incalculables para la pervivencia de la vida y las sociedades.

Los intereses imperialistas de los señores de la guerra, olvidan la historia, y trazan un plan para repartirse el mundo, a través de las guerras, económicas, culturales, identitarias y de todo tipo, al tiempo de rearmarse impulsando medidas de rearme bélico, despojando de derechos, libertades y territorios de los más vulnerables.

La Comisión Europea, a través de su presidenta Úrsula von der Leyen, ha anunciado el plan Rearm Europe (Rearmar Europa), una iniciativa para movilizar 800.000 millones de euros en defensa, con la excusa de garantizar la seguridad del continente.

Para ello, se flexibilizará el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, permitiendo a los Estados miembros aumentar su gasto en defensa sin restricciones fiscales.

La Comisión estima que esta medida liberará 650.000 millones de euros en solo cuatro años, aumentando el gasto militar en un 1,5 % del PIB en cada país miembro.

¿Seguridad y paz con más armas?

Nos hablan de «seguridad y paz», pero lo hacen con un cinismo absoluto.

– ¿Cómo pueden garantizar seguridad y paz llenando el planeta con más armas?

– ¿Cómo pueden hablar de estabilidad mientras financian una carrera armamentística que solo beneficia a las élites económicas?

– ¿Cómo pueden convencernos de que debemos “prepararnos para la guerra” mientras millones de ciudadanos sufren precariedad, recortes en sanidad, educación y subidas en el coste de vida?

Mientras los medios nos entretienen con enfrentamientos partidistas falsos, la Unión Europea pretende despilfarrar dinero público en armas, y las grandes empresas armamentísticas ven cómo sus acciones se disparan:

– Rheinmetall sube un 13,71% en bolsa.

– Indra casi un 10%.

Con el dinero de nuestros impuestos alimentaran una industria que huele sangre fresca y no arriesga absolutamente nada, porque pagamos la ciudadanía. Detrás de estas empresas están los grandes fondos buitres de inversión, la élite financiera imperialista de EE. UU. Europa y del resto del mundo, que convierte las guerras en un negocio.

La historia se repite. Los gobernantes deciden, los medios desinforman, las élites ganan, y los pueblos pagan con sus vidas y su destrucción.
No podemos seguir permitiendo que nos arrastren hacia un nuevo abismo. Recordemos la historia, porque olvidarla nos hace débiles y nos condena a repetirla.

Desde COESPE, nuestra posición es clara y firme:

– No a todas las guerras.

– Priorizar el gasto en servicios públicos y derechos sociales, no en armas.

– Fomentar relaciones internacionales basadas en el respeto, la solidaridad y la paz entre los pueblos.

Gobierne quien gobierne, los servicio públicos, los derechos y las pensiones públicas se defienden.

Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones.

*++

 

Von der Leyen invita al terrorista al Julani a Bruselas el próximo 17 de marzo

 

Von der Leyen invita al terrorista al Julani a Bruselas el próximo 17 de marzo


Asco de Unión Europea (UE). Los neonazis de nuevo cuño se llevan muy bien; entre ellos queda la cosa.

 

Insurgente.org / 12.03.2025

 

No importa que con el gobierno de facto de Abu Mohamed al Julani en Siria las fuerzas armadas gubernamentales hayan asesinado a cerca de 1.000 personas civiles en los últimos días. Tampoco importa que el 11 de marzo de 2004, justo hoy hace 21 años, Al Qaeda (a la que de alguna manera ha pertenecido al Julani) asesinara a 190 personas en Madrid. No importa, no, que este mismo individuo celebrara el atentado terrorista del ISIS en París de 2015, que provocó la muerte de 130 civiles y más de 400 personas heridas.

No importa, no parece importarle a la Comisión Europea liderada por Ursula Von der Leyen, ya que esta ha invitado al presidente de facto sirio a que acuda a Bruselas. El evento al que le han invitado al terrorista es a la “Conferencia de donantes”, que se celebrará en dicha ciudad el próximo 17 de marzo.

Asco de Unión Europea (UE). Los neonazis de nuevo cuño se llevan muy bien; entre ellos queda la cosa.

*++

Apuntes sobre el Frente Obrero y Popular por el Socialismo

 

Apuntes sobre el Frente Obrero y Popular por el Socialismo

 

DIARIO OCTUBRE / marzo 12, 2025



Enric Lloret (Unidad y Lucha).— Las tierras de España, vastas y desiertas, galopan bajo el ritmo del caballo cuatralbo. Es el jinete del pueblo, que sabe que la tierra le pertenece. Galopa, como vanguardia revolucionaria, para organizar el Frente Obrero y Popular hacia el Socialismo.

Las condiciones objetivas ya están dadas en el Estado español. Ahora es necesario que, como vanguardia, aportemos nuestra subjetividad, combinando teoría y praxis junto al sujeto revolucionario: la clase obrera. Es la síntesis teórica de un proceso organizativo y dialéctico, que debe comenzar para la toma del poder. Esta tarea exige una correlación de fuerzas favorable a las posiciones marxista-leninistas y, por tanto, debe contemplar diversas alianzas. Alianzas que se forjarán en el ámbito asociativo, popular y sindical de clase, incorporando las capas explotadas de la sociedad a la Revolución Socialista.

La temperatura social global está al borde de estallar. El fervor fascista de las élites imperialistas de EE. UU., que muestran orgullosamente el saludo romano, y sus apresuradas prisas para imponer un nuevo orden internacional, están estrechamente vinculados a la crisis sistémica y en descomposición del capitalismo. Hoy, el relato idílico de la democracia burguesa, que en su momento derrotó al “perverso comunismo de la URSS”, ya no es suficiente para alimentar la superestructura burguesa. El capital necesita un nuevo marco ideológico, más autoritario y criminal, que multiplique la alienación de las masas explotadas.

Afirmamos que existen condiciones para que los comunistas ganemos terreno, al colocar la contradicción fundamental entre trabajo y capital en el centro de la lucha. En este contexto de agudización de la lucha de clases, donde el capital, en su fase terminal imperialista, muestra su criminal voracidad, la realidad es clara: el holocausto en Gaza perpetrado por el sionismo o la guerra de la OTAN en Europa para la apropiación de las tierras de Ucrania por BlackRock son ejemplos de la depredación criminal que la clase dominante necesita para sobrevivir. Estos hechos luctuosos exigen millones de víctimas sacrificadas al Moloch capitalista.

A nivel local, la burguesía intenta conservar su parte del botín. Para ello, las capas populares deben ser despojadas, exprimidas y bombardeadas intelectualmente con el relato sistémico, un discurso idealizado que oculta los beneficios generados por la rapiña. La explotación, la especulación y la privatización de lo público son presentadas como el “orden natural”, vociferan desde la dictadura mediática. La superestructura, con la colaboración de la socialdemocracia, fomenta la división del proletariado y atiza el conflicto entre pobres. Esta es la señal de que el sistema está en descomposición. El conflicto por la supervivencia del Estado burgués está servido. Las riquezas se concentran principalmente en las corporaciones multinacionales de EE. UU., mientras las facciones burguesas locales se disputan entre sí, como vimos en el intento de secesión del entramado burgués catalán.

No estamos en el fin de la historia, como profetizaba el “ínclito” Francis Fukuyama. Todo lo contrario, extraeremos conclusiones de ella. Partiendo del materialismo histórico, rechazamos posiciones idealistas que podrían llevarnos a un voluntarismo y dogmatismo que dificultarían el impulso del Frente Obrero y Popular hacia el Socialismo. Recurriremos al acervo histórico para ordenar un proceso dialéctico cuyo primer objetivo es recuperar para el proletariado la conciencia de clase y revolucionaria. Esta será la vacuna intelectual para revivir los organismos sociales que, en su momento, lucharon con acierto contra la dictadura franquista.

Negras tormentas agitan los aires de la España monárquica de Felipe VI. Como un déjà vu, nos retrotraen al pasado, a la España prerrepublicana de 1930, cuando se acordaron los primeros pasos para poner fin a la dictadura monárquica de Alfonso XIII. La historia nos enseña que, desde la proclamación de la Segunda República hasta su final trágico el 1 de abril de 1939, por la agresión militar del nazifascismo internacional, la lucha por la libertad no fue tarea fácil ni espontánea. Estuvo marcada por las contradicciones del momento y por los movimientos de masas que dieron lugar al Frente Popular.

El próximo congreso del Partido nos permitirá profundizar en los aspectos ideológicos y organizativos necesarios para dar respuesta a los retos que nos imponen las nuevas relaciones sociales de producción. Aplicaremos las contradicciones del momento para desmontar el relato de la socialdemocracia y su conciliación con el sistema y con su organización armada, la OTAN. Colaboraremos con sindicatos de clase para combatir el sindicalismo amarillo y movilizaremos las entidades populares para frenar el avance del fascismo en los barrios obreros. Cuando sea necesario, debatiremos la interpretación distorsionada de las ideas revolucionarias por parte de efímeros núcleos de izquierdismo revolucionario que se atribuyen el papel de sujeto revolucionario. Todas estas involuciones existen para desarmar ideológica y organizativamente al proletariado. Son las lacras que sostienen la superestructura de alienación capitalista.

Fuente: unidadylucha.es

 *++

Sobre el Estado Profundo

 

A menudo nos preguntamos quién realmente gobierna Occidente, quién decide las grandes líneas que, como corderitos, los gobiernos siguen. Y, como sospechábamos, no son los sabios de Sion, ni los que cita el Informe Lugano: son el Estado profundo.


Sobre el Estado Profundo

 

Enrico Tomaselli

El Viejo Topo

12 marzo, 2025 


Oímos cada vez más hablar del Estado profundo, y yo mismo utilizo a menudo esta expresión. Se utiliza generalmente para designar una característica típica del sistema estadounidense, pero –aunque es aquí más que en ningún otro lugar donde se puede hablar razonablemente de ello– en realidad no es una realidad limitada a los states, Recientemente escribí un texto en el que, por ejemplo, hablé de un Estado profundo europeo.

Aunque parezca extraño, el término tiene su origen en Turquía; Fue el ex primer ministro de izquierda Mustafa Bülent Ecevit quien acuñó la expresión (en turco, derin devlet), refiriéndose a la red de poder secular-militar que se había formado alrededor de Kemal Ataturk y que luego sobrevivió a su muerte.

Sin embargo, la definición actual de lo que es el Estado profundo no es unívoca. Según Wikipedia [1], «a nivel político se entiende como el conjunto de aquellos organismos, legales o no, que gracias a sus poderes económicos o militares o estratégicos influyen en la agenda de objetivos públicos, de forma secreta y al margen de las estrategias políticas de los estados del mundo, lejos de los ojos de la opinión pública. También llamado “Estado dentro del Estado”, está formado por lobbies y redes de poder ocultos, secretos, encubiertos, capaces de actuar incluso contra instituciones públicas conocidas”.

En mi opinión, sin embargo, esta definición corre el riesgo de ser engañosa, sobre todo en referencia a su situación por excelencia, es decir, Estados Unidos.

La imagen resultante, de hecho, se parece mucho a la que conocemos bien de los servicios desviados (con referencia a los numerosos episodios en los que los servicios secretos italianos actuaron fuera y en contra de lo que era la línea política oficial del Estado). Una imagen que tiende a separar y contrastar –precisamente– el Estado profundo y el Estado oficial. Este tipo de interpretación, sin embargo, tiene dos grandes defectos: el primero, el más evidente, es precisamente el de hacer una distinción entre estos dos niveles, presentándolos como separados e incluso posiblemente conflictivos; la segunda es presentar el Estado profundo como un Estado y como algo oculto. Ambas cosas no son ciertas

Comencemos diciendo que todos los elementos que componen el Estado profundo –y veremos cuáles son más adelante– tienen visibilidad pública. Puede que no aparezcan en todos los programas de noticias, pero son personas y organizaciones conocidas que expresan públicamente sus ideas y orientaciones. Por supuesto, por ejemplo, el público en general no lee los cientos de páginas de informes producidos por los centros de estudios, pero aun así, están fácilmente disponibles. Y lo más importante es que no estamos ante un Estado dentro de un Estado. La representación como estado implica que estamos en presencia de un organismo que tiene su propia estructura muy precisa y, sobre todo, una línea de mando precisa. Lo cual no es así.

Esbocemos, pues, un retrato de lo que es realmente el Estado profundo, refiriéndonos siempre al Estado estadounidense.

La imagen más cercana que podemos tomar de Internet, podríamos de hecho describirla como una red, es decir, una red formada por nodos conectados entre sí de diversas maneras, y que tienen en común el hecho de tener algún tipo de poder. En este sentido también podríamos hablar de una comunidad. Obviamente dentro de la red –aunque hablemos de una estructura horizontal, reticular– hay nodos que tienen un peso mayor y otros que lo tienen menor, pero en todo caso pueden influenciarse entre sí, y no necesariamente de forma vertical, de arriba hacia abajo.

Sin embargo, para entender la naturaleza y la composición del Estado profundo es necesario dar un paso atrás.

Para una gran potencia imperial, que obtiene la mayor parte de su riqueza (y por tanto de su poder) no de su propia capacidad productiva sino de su capacidad depredadora hacia los demás, el mantenimiento de su imperio, de su hegemonía, es fundamentalmente una cuestión de estrategias a largo plazo. Cuando la estructura formal del Estado imperial tiene una forma democrática, y por tanto está sujeta a la rotación de las clases dominantes, se hace necesario que exista una columna vertebral capaz de garantizar la continuidad, independientemente de los cambios electorales. En resumen, lo que se necesita es un conjunto de elementos que no estén sujetos al sistema de spoiling, ni a la validación electoral. Este grupo es, en cierto sentido, el núcleo del Estado profundo, alrededor del cual se congregan otras fuerzas, a menudo mucho más poderosas. Es en este humus donde se elaboran las estrategias de mediano y largo plazo, donde se las vuelve a discutir y donde –en última instancia– no sólo se delinean las líneas de acción imperiales, sino que también se identifican las clases dominantes a las que se debe confiar la tarea de vez en cuando

Todo esto, en lo que respecta a Estados Unidos, en un contexto en el que la participación democrática es bastante relativa, donde la opinión pública es más fácilmente manipulable que en otros lugares y donde, por tanto, el poder oligárquico es muy fuerte, aunque ceda voluntariamente el escenario a otros.

Cuando hablamos de Estados profundos, por tanto, nos referimos a una serie de organismos y/o individuos que, por diferentes razones, tienen poder efectivo, pero no necesariamente la misma visión de cuáles son las mejores estrategias, o las mejores clases dirigentes. En resumen, no es un monolito. Por el contrario, la dinámica interna de la red tiende a ser cambiante e incluso vivaz, y los resultados finales son siempre producto de las relaciones de poder que se determinan y que alcanzan un punto de equilibrio entre diferentes intereses y pulsiones ideológicas.

Podemos pues, para empezar, incluir en la red a aquel grupo de funcionarios públicos que garantizan la continuidad del aparato estatal federal, y que pueden facilitar o dificultar la acción del gobierno. Siguiendo en la esfera pública, podemos añadir la estructura del Pentágono y la amplia comunidad de agencias de seguridad. Todas las organizaciones en las que la rotación debido al deterioro del sistema generalmente se produce solo en los puestos superiores, mientras que el grueso de la máquina permanece inalterado.

A continuación, encontramos todo el mundo del infoentretenimiento, desde los medios tradicionales hasta Hollywood, pasando por las grandes redes sociales, etc., todos ellos elementos fundamentales para el control de la opinión pública. El mundo académico, especialmente el de la Ivy League (Brown University, Columbia University, Cornell University, Dartmouth College, Harvard University, University of Pennsylvania, Princeton University, Yale University), y el mundo científico y los centros de investigación.

Y luego, por supuesto, el mundo económico, tanto el industrial como el financiero. En una posición aparentemente secundaria se encuentra una red de think tanks, financiados por diversos actores, que se ocupan del análisis y desarrollo estratégico, influyendo a su vez en las decisiones de los nodos más importantes. Todo esto, no hace falta decirlo, es un esquema muy resumido de la composición del Estado profundo.

El grupo de estos sujetos, cada uno portador de sus intereses específicos, está unido –como se ha dicho– por el hecho de tener alguna forma de poder, por no estar sujetos a una rotación frecuente como las clases políticas dominantes y –en cierto sentido- por tener un interés común en defender y fortalecer ese poder imperial en el que prosperan.

Como se puede imaginar fácilmente, la extensión y relevancia política del Estado profundo es mayor cuanto mayor e importante sea la dimensión en la que opera (como lo sugiere el hecho de que la expresión nació en Turquía). Por el contrario, cuanto menor es la dimensión en la que opera, y sobre todo menos relevante, menor es la importancia del Estado profundo (cuyos elementos, como es evidente, están presentes en toda sociedad estatal), hasta el punto de estar completamente ausente. Por ejemplo, si bien en Italia existen poderes de facto, distintos de los constitucionales, estos nunca se han coagulado en una forma similar a la examinada hasta ahora.

En conclusión, y volviendo a uno de los puntos iniciales, el hecho de que la expresión Estado profundo sea engañosa en muchos sentidos plantea ciertamente un problema, ya que su uso corre el riesgo de generar equívocos, el más clásico de los cuales es precisamente el de imaginar dos Estados, uno oculto y otro público, en el que el primero opera al margen de la ley y contra el segundo. Como hemos visto –para quienes obviamente comparten esta lectura del fenómeno– en realidad lo que llamamos Estado profundo no sólo no es un Estado en sí mismo (mucho menos oculto), sino que está parcialmente compuesto por pedazos del Estado oficial. Piezas que, conviene dejar claro, no son infieles al estado público (en cierto modo, incluso se podría decir que lo son más, en comparación con la clase política que va y viene). En términos simples, se podría decir que, desde su punto de vista, los elementos que conforman el Estado profundo piensan y actúan de acuerdo con una visión que, en términos temporales, trasciende la de las clases políticas dominantes pro tempore.

A la luz de estas consideraciones, he llegado a la conclusión de que, para evitar en la medida de lo posible los malentendidos mencionados, de ahora en adelante –y a mi muy pequeña manera– utilizaré más bien la expresión poder profundo, esperando no generar yo mismo confusión.

Notas

  1. Véase “Estado profundo”en Wikipedia

Fuente: Metis

 *++

DIRECTO | ANTONIO ALONSO: TODO SOBRE EL ALTO EL FUEGO, UCRANIA ACEPTA Y ...

UCRANIA EN GUERRA. TREGUA TRAMPA PARA RUSIA. TRUMP EMPLAZA A PUTIN. ZELE...

martes, 11 de marzo de 2025

KURSK:LOS PARACAIDISTAS RUSOS LLEGAN HASTA EL CENTRO DE SUDZHA.UCRANIA H...

La bullonera y China Chana en Dandolo todo

Un muerto y tres heridos por ataque masivo de drones contra Moscú y alrededores

 

Un muerto y tres heridos por ataque masivo de drones contra Moscú y alrededores

 

DIARIO OCTUBRE / marzo 11, 2025

Los intrusos aéreos buscaron llegar a la capital rusa y atacarla desde el sur y el sureste.


Un sistema de misiles antiaéreos Pantsir-S1 | Sputnik.



Una persona ha muerto y tres han resultado heridas como resultado de un ataque masivo de drones contra la provincia de Moscú y la capital lanzado la mañana de este martes, ha informado el gobernador de la provincia de Moscú, Andréi Vorobiov.

 

Las defensas antiaéreas del Ministerio de Defensa de Rusia lograron repeler el ataque de 69 vehículos aéreos no tripulados que se dirigían hacia Moscú en la madrugada de este martes. Los servicios de emergencia están trabajando en la zona afectada.

Asimismo, la jefa del distrito urbano de Domodédovo, Yevgueniya Jrustaliova, comunicó que se desató un incendio en el aparcamiento de un centro comercial de la ciudad por la caída de un vehículo aéreo no tripulado.

Además, los restos de un dron cayeron cerca de la estación ferroviaria local, dañando parte de las vías. Actualmente, no circula tráfico ferroviario a través de la estación de Domodédovo.

Los jefes de las administraciones de las provincias de Riazán y de Tula, Pavel Malkov y Dmitri Miliáyev, respectivamente, confirmaron vía Telegram la destrucción o supresión de varios vehículos aéreos enemigos sobre sus territorios.

El canal de Telegram Baza publicó videos que, supuestamente, muestran las consecuencias de los daños causados en viviendas por vehículos aéreos no tripulados. Según el medio, un choque de dron provocó un incendio en un bloque de pisos en el municipio de Rámenskoye.

Además, en otras grabaciones se ve la aparente caída de un vehículo aéreo no tripulado sobre el tejado de un edificio de varias plantas en el municipio de Vídnoye, situado en las afueras de Moscú.

Baza también difundió una foto en la que se aprecian las supuestas consecuencias del choque de un dron contra un bloque de pisos en la calle Domodédovskaya, en Moscú. Por su parte, Sobianin confirmó que en la zona «el tejado de una casa de Moscú ha resultado ligeramente dañado por la caída de restos de un dron derribado».

Asimismo, medios reportan que en el aparcamiento de los empleados de un supermercado en Domodédovo se ha declarado un gran incendio tras el ataque de un dron. Alrededor de 20 coches se habrían visto afectados por el fuego.

Fuente: actualidad.rt.com

 *++

El MAGA de Trump y la desregulación

 

Make America Great Again implica, en el proyecto de Trump, desregulación. Un modelo que algunos quieren seguir en la Unión Europea. Al parecer, algunos se niegan a aprender las lecciones que nos dejó la crisis de 2008.


El MAGA de Trump y la desregulación


Michael Roberts

El Viejo Topo

11 marzo, 2025 


Trump ve a Estados Unidos únicamente como una gran corporación capitalista de la que él es el director ejecutivo. Al igual que cuando era el jefe en el programa de televisión “El Aprendiz”, cree que dirige una empresa y, por lo tanto, puede contratar y despedir gente como le plazca. Tiene un consejo directivo que le asesora y/o ejecuta sus órdenes (oligarcas estadounidenses y ex presentadores de televisión). Pero las instituciones estatales son un obstáculo. Así que el Congreso, los tribunales, los gobiernos estatales, etc. deberían ignorarse y/o decirles que sigan las instrucciones del CEO. Como buen capitalista, Trump quiere liberar a las empresas estadounidenses de cualquier restricción a la hora de obtener ganancias. Para Trump, la corporación y sus accionistas tienen como único objetivo las ganancias, no las necesidades de la sociedad en general ni salarios más altos para los empleados de la corporación Trump. Esto significa no realizar más gastos innecesarios para mitigar el calentamiento global y evitar daños al medio ambiente. La corporación estadounidense debería simplemente obtener más ganancias y no preocuparse por esas «externalidades». Como el agente inmobiliario que es, Trump cree que la forma de aumentar las ganancias de su empresa es hacer acuerdos para adquirir otras empresas o hacer acuerdos sobre precios y costos para asegurar las máximas ganancias para su empresa. Como cualquier gran corporación, Trump no quiere que ningún competidor gane participación de mercado a su costa. Así pues, pretende aumentar los costes para las empresas nacionales rivales, como las de Europa, Canadá y China. Lo está logrando aumentando los aranceles a sus exportaciones. También está tratando de convencer a otras corporaciones menos poderosas para que acepten términos para adquirir más bienes y servicios de compañías estadounidenses (compañías de salud, alimentos transgénicos, etc.) en acuerdos comerciales (por ejemplo, el Reino Unido). Y su objetivo es aumentar la inversión corporativa estadounidense en sectores lucrativos como la producción de combustibles fósiles (Alaska, fracking, perforación), la tecnología patentada (Nvidia, IA) y, lo más importante, el sector inmobiliario (Groenlandia, Panamá, Canadá, Gaza).

Toda corporación quiere pagar menos impuestos sobre sus ingresos y ganancias, y Trump pretende lograr esto para su corporación estadounidense. Entonces él y su “asesor” Musk tomaron una motosierra para demoler departamentos gubernamentales, sus empleados y cualquier gasto en servicios públicos (incluso defensa) para “ahorrar dinero”, para que Trump pueda recortar costos, es decir, reducir los impuestos sobre las ganancias corporativas y los impuestos a los súper ricos altamente bien pagados que se sientan en los directorios de su corporación estadounidense y llevan a cabo sus órdenes ejecutivas. Pero no son sólo los impuestos y los costos gubernamentales los que deben desmantelarse. Las empresas estadounidenses deben liberarse de regulaciones «mezquinas» sobre las actividades empresariales tales como: normas de seguridad y condiciones de trabajo en la industria manufacturera; leyes anticorrupción y leyes contra medidas comerciales desleales; protección del consumidor contra estafas y robos y controles sobre la especulación financiera y activos peligrosos como bitcoin y criptomonedas. No debería haber límites a la iniciativa estadounidense de Trump para hacer lo que quiera. La desregulación es la clave para que Estados Unidos vuelva a ser grande (MAGA). Trump ha ordenado al Departamento de Justicia que suspenda durante 180 días todas las acciones bajo la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (una ley contra el soborno y las prácticas contables destinadas a mantener la integridad en las relaciones comerciales). Trump pretende eliminar diez regulaciones por cada nueva regulación promulgada para “liberar la prosperidad a través de la desregulación”. Despidió al jefe de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB) y ordenó a todos los empleados «cesar todas las actividades de supervisión y revisión». La CFPB se creó a raíz de la crisis financiera de 2007-2008 y está encargada de redactar y hacer cumplir las normas aplicables a las empresas de servicios financieros y los bancos, con especial atención a las protecciones al consumidor en las prácticas crediticias.

Trump quiere más monedas especulativas, más proyectos de criptomonedas (como los que lanzaron sus hijos) y comenzó su propia memecoin. Los nuevos cambios propuestos a las pautas contables harían mucho más fácil para los bancos y administradores de activos mantener criptomonedas, una medida que acerca este activo altamente volátil al corazón del sistema financiero. Sin embargo, hace apenas dos años, Estados Unidos estaba al borde de su peor quiebra bancaria tras la tormenta financiera de 2008. Un grupo de bancos regionales, algunos del tamaño de los mayores prestamistas de Europa, se derrumbó, entre ellos el Silicon Valley Bank, cuya desaparición amenazó con desencadenar una crisis en toda regla. El colapso del SVB tuvo varias causas inmediatas. Sus bonos se desplomaban en valor a medida que subían las tasas de interés en Estados Unidos. Con apenas unos pocos clics en una aplicación, la asustada e interconectada base de clientes del banco, conocedores de la tecnología, retiró depósitos a un ritmo insostenible, dejando a los multimillonarios clamando por asistencia federal. Esta desregulación es “un enorme error y será peligrosa”, dijo Ken Wilcox, quien fue director ejecutivo de SVB durante una década hasta 2011. “Sin buenos reguladores bancarios, los bancos se volverán locos”, dijo a la publicación hermana del FT, The Banker. El mantra de desregulación de Trump para su corporación estadounidense ahora está siendo repetido por corporaciones de países de la UE y del Reino Unido. La UE y el Reino Unido ya han abandonado los nuevos requisitos internacionales de capital acordados para los bancos en el marco de Basilea III, siguiendo el ejemplo de Estados Unidos. El exjefe del BCE y banquero de Goldman Sachs Mario Draghi ahora pide que se ponga fin a la regulación dirigida por los estados miembros de la UE, que, según él, “es mucho más perjudicial para el crecimiento que cualquier arancel que pudiera imponer Estados Unidos, y sus efectos perjudiciales están aumentando con el tiempo. La UE ha permitido que la regulación siga la parte más innovadora de los servicios, la parte digital, obstaculizando el crecimiento de las empresas tecnológicas europeas e impidiendo que la economía genere grandes ganancias de productividad”. En el Reino Unido, la ministra de Finanzas, Rachel Reeves, ha pedido a los reguladores financieros que “derriben las barreras regulatorias” que están frenando el crecimiento económico, sugiriendo que la regulación posterior a la crisis financiera ha “ido demasiado lejos”. ¡El presidente del regulador comercial del Reino Unido, la Autoridad de Competencia y Mercados, ha sido reemplazado por el exjefe de Amazon en el Reino Unido! El principal defensor del pueblo financiero del Reino Unido también dimitió recientemente debido a los enfrentamientos por el enfoque pro empresarial del gobierno. Reeves quiere una auditoría completa de los aproximadamente 130 reguladores de Gran Bretaña para establecer si alguno debería ser eliminado. Reeves dijo a los banqueros de alto nivel que “durante demasiado tiempo hemos regulado teniendo en cuenta el riesgo en lugar del crecimiento, y es por eso que estamos trabajando con los reguladores para entender cómo una reforma integral puede desbloquear el crecimiento económico”. Esto significa que la desregulación y la toma de riesgos están a la orden del día.

Ahora el Pacto Verde de la UE, políticas supuestamente destinadas a descarbonizar la economía, se está diluyendo para competir con la corporación estadounidense de Trump. El comisario europeo responsable, Ribera, ya ha «pospuesto» un año la ley antideforestación. Ahora quiere reducir el número de pequeñas y medianas empresas afectadas por las actuales regulaciones medioambientales y reducir los requisitos de información, ahorrando así aparentemente un 20% del coste de la regulación. Bruselas ha estimado en 150.000 millones de euros anuales el coste de cumplir las normas de la UE, una cifra que quiere reducir en 37.500 millones de euros hasta 2029. «Lo que tenemos que evitar es utilizar la palabra simplificación para significar desregulación», dijo Ribera. «Creo que simplificar puede ser muy acertado… para ver cómo podemos hacer las cosas más fáciles». Pero como dice Heather Grabbe, investigadora principal del centro de estudios económicos Bruegel, estos cambios propuestos “parecen ir mucho más allá de la simplificación que facilitaría la presentación de informes y parecen alejarse de la transparencia, que es lo que los inversores han estado pidiendo”. En cuanto al control de la producción de combustibles fósiles, olvídelo. Karen McKee, directora del negocio de soluciones de productos de ExxonMobil, una importante empresa de petróleo y gas, dijo al FT que la inversión futura en Europa dependería de la claridad regulatoria de Bruselas. “Lo que realmente buscamos ahora es acción” y que Bruselas reduzca su regulación “bienintencionada” y permita a la industria innovar, dijo. «La competitividad es el centro de atención en este momento porque simplemente estamos en una crisis. Estamos logrando la descarbonización en Europa a través de la desindustrialización», lamentó McKee. Al parecer, la incapacidad del capital europeo para invertir y crecer se debe a las regulaciones sobre la producción de combustibles fósiles y al obstáculo que impide a las empresas competir. Parece que todos los gobiernos están siguiendo la estrategia de Trump para su corporación estadounidense. Puedes maximizar tus ganancias si eliminas todas las restricciones y haces acuerdos. Lo que Trump, la UE y el Reino Unido ignoran es que la desregulación nunca ha traído crecimiento económico y mayor prosperidad. Por el contrario, simplemente ha aumentado el riesgo de caos y colapso. Y eso significa que, en última instancia, perjudica la rentabilidad. Sólo tenemos que recordar la ridícula posición adoptada por el gobierno laborista británico antes del colapso financiero mundial de principios de los años 2000, al adoptar lo que llamaron una “regulación ligera” de los bancos. El entonces alcalde de la ciudad (ahora presentador de un programa de entrevistas), en su primer discurso ante la ciudad de Londres, dijo: «El éxito de Londres se ha basado en tres grandes fortalezas: las habilidades, la experiencia y la flexibilidad de su fuerza laboral; un claro compromiso con los mercados globales, abiertos y competitivos; y una regulación ligera y basada en principios». El entonces Ministro de Hacienda y futuro Primer Ministro, Gordon Brown, se dirigió a los banqueros y dijo: «Hoy en día, nuestro sistema de regulación ligera y basada en el riesgo se cita con regularidad, junto con el internacionalismo de la City y las habilidades de quienes trabajan aquí, como uno de nuestros principales atractivos. Nos ha dado una enorme ventaja competitiva y se considera el mejor del mundo». ¿Qué pasó después y dónde se encuentra Gran Bretaña ahora? Rachel Reeves no ha aprendido nada de la crisis de 2008. En su primer discurso en Mansion House como canciller del Reino Unido el pasado noviembre, se hizo eco de los llamamientos a la desregulación. Pero, como señaló Mariana Mazzucato, según la OCDE, el Reino Unido es el segundo país menos regulado en regulación de productos y el cuarto menos regulado en empleo. Y el Banco Mundial continúa clasificando al Reino Unido como uno de los países con mayor “facilidad para hacer negocios”. Pero ahora parece que para competir con las corporaciones estadounidenses de Trump, Europa y el Reino Unido no sólo deben embarcarse en una «carrera hacia el abismo» en materia de impuestos (Reeves se niega a financiar los servicios públicos con un impuesto a la riqueza o un impuesto corporativo, y en cambio quiere recortar este último), sino que también deben embarcarse en una carrera hacia el abismo en materia de desregulación. Incluso los economistas del Banco de Inglaterra están preocupados por la «desregulación competitiva» porque inevitablemente aumentaría el riesgo de un colapso financiero. Cualquiera que haya leído mi blog a lo largo de los años sabe que yo creo que la regulación de las empresas capitalistas no funciona, como lo demostró el colapso financiero global de 2008, la implosión de los bancos regionales de Estados Unidos en 2023 y muchos otros ejemplos en finanzas, negocios y servicios. No puede haber una «regulación» realmente efectiva sin una propiedad pública controlada por organizaciones democráticas de trabajadores. La desregulación no puede aumentar el riesgo de colapsos financieros, de más accidentes industriales, de fraudes al consumidor o de más corrupción, que ocurren de todos modos. Pero ciertamente no conducirá a un mayor crecimiento económico ni a mejores niveles de vida y servicios públicos. De hecho, es por esto que la estrategia corporativa de Trump está condenada al fracaso. Aumentar los aranceles a otras empresas podría dar a la corporación estadounidense de Trump una ventaja de precio temporal,Pero eso pronto podría verse erosionado por los mayores costos de los bienes y servicios provistos por empresas nacionales rivales que la firma de Trump todavía necesita y debe comprar. El riesgo es la aceleración de la inflación.

Si una estrategia corporativa fracasa, normalmente el CEO debe asumir la responsabilidad, y los directores y accionistas de la corporación pueden volverse contra él. Y si la corporación no logra ofrecer mejores salarios y condiciones para sus trabajadores, sino sólo mayor inflación y colapso de los servicios públicos, esto podría conducir a serios problemas dentro de la corporación.

Fuente: Sinistrainrete

 *++