miércoles, 25 de diciembre de 2024
Caída de Francia y Alemania
Los líderes europeos
–probablemente los peores de la historia– han conducido al continente a una
crisis económica profunda y además coquetean con la idea de llevarnos a la
guerra. Francia y Alemania, antaño líderes políticos y económicos de la UE,
caen con fuerza.
Caída de
Francia y Alemania
Claudio Conti
El Viejo Topo
25 diciembre, 2024
Francia y
Alemania: caída común, pero en direcciones opuestas
El eje
franco-alemán está cada vez peor y cuando Draghi hace sus recomendaciones ya no
está claro a quién se dirige.
De hecho, la
Unión Europea se construyó –en términos de la lógica de los Tratados y de la
estructura institucional– sobre la base de las indicaciones impuestas por
Alemania y apoyadas por Francia. En ausencia de líderes fuertes en estos dos
países, es difícil imponer algo a los otros 25 miembros sin tener que
negociarlo.
Y ahora, tanto
en Berlín como en París, hay de todo menos líderes sólidos. De hecho, el futuro
próximo promete cifras aún más frágiles.
En Alemania,
Olaf Scholz logró ayer su objetivo: descorazonado y, por tanto, obligado a
dimitir para allanar el camino a nuevas elecciones. En la práctica, todo lo
contrario de lo que suele buscar un primer ministro.
Una aparente
paradoja que aclara el confuso estado de la política alemana, arrastrada a una
guerra que destruyó gran parte del modelo económico sobre el que había
construido su hegemonía continental: bajos salarios internos, energía a bajo
coste gracias al gas ruso, exportaciones constantes a Moscú y Beijing.
Las encuestas
muestran por ahora un importante apoyo a los democristianos liderados por
Friedrich Merz (una versión muy derechista de la ultracentrista Angela Merkel),
un gran avance de los neonazis del AfD (pero contra la guerra con Moscú) y la
radical de izquierda moderada Sahra Wagenknecht, mientras que los liberales
«austeros» tendrán que luchar para no desaparecer del todo, al igual que los
belicistas «verdes».
Se espera un
baño de sangre para el SPD, todavía liderado por Scholz, mientras que Linke, la
«izquierda disponible», probablemente será eliminada.
Necesitamos
cambiar radicalmente la política presupuestaria europea, abriendo una temporada
de gigantescas inversiones públicas para intentar superar la profunda crisis
industrial que vive Alemania (Volkswagen, Mercedes, BMW, ThyssenKrupp, etc.,
están planeando cierres de plantas y despidos masivos).
Pero es
exactamente lo contrario de lo que se ha hecho –e impuesto a toda la UE–
durante los últimos 30 años. Los democristianos y los liberales no parecen
haberse dado cuenta todavía. Por tanto, encontrar un equipo y una mayoría,
dependiendo del parlamento que surja de las urnas, será especialmente
complicado.
La situación es
aún peor en París, donde el banquero que llegó a presidente, Macron, aparece
ahora como un loco, atrincherado en el Elíseo, que se niega a irse y nombra a
un primer ministro tras otro para que no desconfíen de él y, mientras tanto,
permanezca en su cargo. .
La historia
revelada por el periódico Politico sobre el nombramiento de
Bayrou, líder de un pequeño partido de centro, como primer ministro, es
divertida. Macron tenía en mente poner en ese asiento al ministro de Defensa
saliente, Sébastien Lecornu, o al exministro de Industria, Roland Lescure.
Ambos partidarios leales que habrían sido completamente dependientes de Macron
y, por tanto, más maleables.
Pero el viernes
por la mañana, cuando Macron invitó a Bayrou al Elíseo para informarle de su
decisión, el anciano ex ministro de Educación amenazó con derrocar
inmediatamente al próximo ejecutivo si no era nombrado.
Un gran país
europeo en manos de chantajistas y banqueros… no es precisamente tener un gran
destino por delante.
Este Bayrou, al
que los «demócratas» italianos describieron como «más atento a las exigencias
de la izquierda» (preparándose así para justificar la posible ruptura de los
«socialistas» con la Francia Insumisa de Mélenchon y, por tanto, el fin del
Nuevo Frente Popular que salió victorioso en las políticas electorales), abrió
sus consultas favoreciendo inmediatamente a… Marine Le Pen.
Bayrou es un
viejo navegante de la política francesa, tres veces candidato presidencial y un
habitual de cambios radicales y de camisa. Sin embargo, entre sus obsesiones
más constantes está la drástica reducción de la deuda pública, un tema en el
que su predecesor, el ex comisario europeo Barnier, se quedó corto.
Por lo tanto,
se sitúa en una senda programática en continuidad con Barnier, también porque
la agencia de calificación Moody’s ha ordenado una rebaja de la calificación de
los bonos del Estado francés, lo que «refleja nuestra opinión de que las
finanzas públicas del país se verán sustancialmente debilitadas en los próximos
años».
En definitiva,
es previsible que se abra un proceso difícil, con la habitual búsqueda de
«apoyo externo» en cuestiones individuales, que habrá que negociar cada vez y
que corren siempre el riesgo de fracasar. Con crisis y resignación
relacionadas…
Por un lado
tenemos, pues, una Alemania que por fin debería empezar a realizar inversiones
públicas (pudiendo permitírselo sin infringir demasiado las «normas europeas»
que ella misma ha impuesto); por el otro, una Francia que debería hacer
exactamente lo contrario, adoptando las políticas de «lágrimas y sangre» que
hasta ahora habían sido adoptadas de forma limitada y en todo caso fuertemente
rechazadas por la población (chalecos amarillos, CGT, estudiantes, etc.).
Ambos países,
sin embargo, con mayorías compuestas y muy frágiles.
No es
exactamente la situación ideal para quienes, aún hoy, afirman ser el centro de
gravedad de un continente al borde de una crisis nerviosa y con la guerra a las
puertas.
martes, 24 de diciembre de 2024
Privatizar Siria
Casi al mismo tiempo que
el HTS tomaba el poder, los tiburones del capital ya trazaban círculos
alrededor de su presa. Israel, el Occidente colectivo con EEUU al frente, los
emires y monarcas de toda Arabia… dan ya las primeras dentelladas.
Privatizar Siria
EL VIEJO TOPO / 24 diciembre, 2024
DESPUÉS DE
ASSAD, EE.UU PLANEA VENDER LA RIQUEZA DE LA NACIÓN
Por Kit
Klarenberg para MintPress News
Después del
abrupto colapso del gobierno sirio, persisten muchas incertidumbres sobre el
futuro del país, incluyendo si podrá sobrevivir como un estado unitario o si
se dividirá en estados más pequeños, como le ocurrió a Yugoslavia a
principios de los años 90, una medida que finalmente llevó a una sangrienta
intervención de la OTAN. Además, quién o qué tomará el poder en Damasco
(1) sigue siendo una cuestión abierta. Al menos por el momento, los miembros
de la organización ultraextremista Hayat Tahrir al-Sham (HTS) parecen tener
muy buenas posibilidades de ocupar puestos clave en cualquier estructura
administrativa que surja tras el derrocamiento de Bashar Assad, después de una
década y la mitad de los intentos de cambio de régimen (2) patrocinados por
Occidente.
Como informó
Reuters el 12 de diciembre, HTS ya está “imprimiendo su autoridad al Estado
sirio tan rápidamente como tomó el país, desplegando policías, instalando
un gobierno interino y reuniéndose con enviados extranjeros”. Mientras tanto,
sus burócratas – “que hasta la semana pasada dirigían una administración
islamista en un rincón remoto del noroeste de Siria” – se han trasladado en
masa “a la sede del gobierno en Damasco”. Mohammed Bashir, jefe del “gobierno
regional” del HTS en Idlib, ocupada por los extremistas, ha sido nombrado
“primer ministro interino” del país.
Sin embargo, a
pesar del caos y la precariedad de la Siria post-Assad, una cosa parece segura:
el país eventualmente estará abierto a la explotación económica occidental.
Según
múltiples informes (3), el HTS ha informado a líderes empresariales locales e
internacionales que “adoptará un modelo de libre mercado e integrará al país
a la economía global, en un cambio importante tras décadas de control estatal
corrupto”.
Como explica
Alexander McKay (4), del Instituto Marx Engels Lenin, a MintPress News, las
partes de la economía siria controladas por el Estado pueden haber estado bajo
Assad, pero no eran corruptas. En su opinión, una característica sorprendente
de los continuos ataques a la infraestructura siria por parte de fuerzas dentro
y fuera del país es que los lugares económicos e industriales son un objetivo
recurrente. Además, el posible gobierno dominado por el HTS no ha hecho nada
para contrarrestar estos ataques, mientras que “asegurar activos económicos
clave será fundamental para la reconstrucción de la sociedad y, por lo tanto,
una cuestión prioritaria”:
“Podemos ver
claramente qué tipo de país pretenden construir estos “rebeldes moderados”.
Fuerzas como el HTS están aliadas con el imperialismo estadounidense y su
enfoque económico reflejará esto. Antes de la guerra por poderes, el gobierno
adoptó un enfoque económico que mezclaba propiedad pública y elementos de
mercado. La intervención estatal ha permitido un grado de independencia
política [del que] carecen otras naciones de la región. La administración de
Assad entendió que sin una base industrial, es imposible ser soberano. El
nuevo enfoque de «libre mercado» verá todo esto completamente diezmado«.
‘PROYECTO DE
RECONSTRUCCIÓN’
La
independencia económica y la fortaleza de Siria bajo el gobierno de Assad y
los beneficios logrados como resultado por los ciudadanos promedio nunca fueron
reconocidos en la corriente principal antes o durante la guerra por poderes que
duró una década. Sin embargo, innumerables informes de las principales
instituciones internacionales resaltan esta realidad, que ahora ha sido
brutalmente destruida para no volver jamás. Por ejemplo, un documento de la
Organización Mundial de la Salud de abril de 2015 (5) señaló que Damasco “tenía
uno de los sistemas de salud mejor desarrollados del mundo árabe”.
Según una
investigación de las Naciones Unidas de 2018 (6), la “atención médica
universal y gratuita” se extendió a todos los ciudadanos sirios, que
“disfrutaron de algunos de los niveles más altos de atención en la región”.
La educación también era gratuita, y antes del conflicto (7), “se estima que
el 97% de los niños sirios en edad escolar asistían a clases y la tasa de
alfabetización de Siria era superior al 90% tanto para hombres como para
mujeres”. En 2016 (8), millones de personas no iban a la escuela.
Dos años más
tarde (9), un informe del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas
explicó que antes de la guerra, Siria “era el único país en la región de
Medio Oriente que era autosuficiente en la producción de alimentos”, con un
“sector agrícola próspero” que aportaba “alrededor del 21% al PIB para el
período 2006-2011”. La ingesta calórica diaria de los civiles «era igual a la
de muchos países occidentales», y los precios se mantenían asequibles gracias
a las subvenciones estatales. Mientras tanto, la economía del país fue «una
de las de mejor desempeño de la región, con una tasa de crecimiento promedio
del 4,6%» anual”.
En el momento
de redactar este informe, Damasco se había visto obligado a depender en gran
medida de las importaciones debido a las sanciones occidentales en muchos
sectores e, incluso entonces, apenas podía comprar ni vender nada, ya que las
medidas equivalían a un embargo en toda regla (10). Al mismo tiempo, la
ocupación militar estadounidense de un tercio de Siria rico en recursos (11)
ha impedido que el gobierno acceda a sus reservas de petróleo y cereales. La
situación empeoraría (12) con la aprobación de la Ley César de Protección
Civil de Siria en junio de 2020 (13).
Bajo sus
auspicios, se prohibió, y sigue estando prohibida, la venta o el comercio de
un gran volumen de bienes y servicios en todos los campos imaginables a
cualquier ciudadano o entidad sirio. Los términos de la ley (14) establecen
explícitamente que su objetivo principal es impedir los intentos de
reconstruir Siria. Un pasaje describe abiertamente “una estrategia para
disuadir a personas extranjeras de firmar contratos relacionados con la
reconstrucción”.
Inmediatamente
después de su entrada en vigor, el valor de la libra siria cayó aún más,
provocando que el coste de la vida se disparara. En un abrir y cerrar de ojos,
casi toda la población del país apenas podía cubrir las necesidades
básicas. Incluso fuentes tradicionales (15), habitualmente partidarias de la
beligerancia hacia Damasco, han advertido de una crisis humanitaria
inevitablemente inminente. Sin embargo, estas advertencias no preocuparon ni
desanimaron a Washington. James Jeffrey, jefe de la política siria del
Departamento de Estado, acogió con especial satisfacción (16) estos
acontecimientos.
Al mismo
tiempo, como Jeffrey admitió más tarde a PBS (17), Estados Unidos mantenía
frecuentes comunicaciones encubiertas con el HTS, al que ayudó activa, aunque
“indirectamente”, debido a la designación del grupo como entidad terrorista
por parte del Departamento de Estado. Esto se produjo tras acercamientos
directos a Washington por parte de sus líderes, incluido Abu Mohammed Jolani,
ex jefe de Al- Nusra, filial de Al Qaeda. “Queremos ser tus amigos. No somos
terroristas. Sólo estamos luchando contra Assad”, afirmó el HTS.
Teniendo en
cuenta estos contactos, puede que no sea una coincidencia que en julio de 2022
(18) Jolani publicara una serie de comunicaciones sobre los planes del HTS para
la Siria del futuro, que contienen varios pasajes en los que las finanzas y la
industria ocupan un lugar destacado. Presagiando directamente la reciente promesa
del grupo de «adoptar el modelo de libre mercado», el extremista asesino en
masa habló de su deseo de «abrir los mercados locales a la economía global».
Muchos pasajes parecen haber sido escritos por representantes del Fondo
Monetario Internacional.
Casualmente,
desde 1984 Siria rechazó (19) los préstamos del FMI, un instrumento clave con
el que el imperio estadounidense mantiene el sistema capitalista global y
domina el Sur Global, asegurando que los países “pobres” sigan bajo su
control. La Organización Mundial del Comercio, de la que Damasco no es miembro
(20), desempeña un papel similar (21). Unirse a ambos ayudaría a consolidar
el «modelo de libre mercado» respaldado por el HTS. Después de más de una
década de ruina económica deliberada y sistemática, el analista de riesgos
geopolíticos Firas Modad le dice a MintPress News:
“No tienen
otra opción. Necesitan el apoyo de Turquía y Qatar, por lo que tendrán que
liberalizar. No tienen capital. El país está en ruinas y necesitan desesperadamente
inversiones. Además, esperan que la liberalización atraiga algún interés
saudí, emiratí o egipcio. Es imposible que Siria se reconstruya con sus
propios recursos. La guerra civil podría comenzar de nuevo. Están actuando
por necesidad«.
‘TERAPIA DE
SHOCK’
En el largo
desmantelamiento político y económico de Siria, hay ecos inquietantes de la
destrucción de Yugoslavia por el imperio estadounidense a lo largo de los
años noventa. En esa década, la desintegración de la federación socialista
multiétnica produjo amargas guerras de independencia en Bosnia, Croacia y
Eslovenia, alentadas, financiadas, armadas y continuadas en cada etapa (22) por
las potencias occidentales. La percibida centralidad de Belgrado en estos
conflictos brutales y su supuesta complicidad y patrocinio de horribles
crímenes de guerra llevaron al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a
imponer sanciones a lo que quedaba del país en mayo de 1992.
Las medidas
fueron las más duras jamás impuestas (23) en la historia de las Naciones
Unidas. En un momento dado, después de producir una inflación de 5,578
quintillones por ciento (24), el abuso de drogas, el alcoholismo, las muertes
evitables y los suicidios se dispararon (25) mientras la escasez de bienes,
incluida el agua, era permanente. La alguna vez próspera industria
independiente de Yugoslavia (26) quedó paralizada (27) y su capacidad para
producir incluso medicamentos de uso diario (28) era prácticamente
inexistente. En febrero de 1993, la CIA evaluó (29) que el ciudadano medio se
había «acostumbrado a escaseces periódicas, largas colas en las tiendas,
hogares fríos en invierno y restricciones de electricidad».
Años más
tarde, al examinar el desastre, Asuntos Exteriores señaló que las sanciones
contra Yugoslavia demostraban cómo (30) “en cuestión de meses o años,
economías enteras pueden quedar devastadas”, y tales medidas pueden servir como “armas de destrucción masiva” particularmente letales contra las poblaciones civiles de los países objetivo.
Sin embargo, a pesar de la desolación y la miseria, durante todo este período
Belgrado se resistió a la privatización (31), a entregar la propiedad de su
industria a extranjeros o saquear sus vastos recursos. La gran mayoría de la
economía de Yugoslavia siguió siendo propiedad del Estado o de los
trabajadores.
Yugoslavia no
era miembro del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial ni la
Organización Mundial del Comercio, y esto ayudó a aislar al país de la
depredación económica. En 1998, sin embargo, las autoridades comenzaron a
librar una intensa contrainsurgencia contra el Ejército de Liberación de
Kosovo (32), una milicia extremista vinculada a Al Qaeda y financiada y armada
por la CIA y el MI6. Esto proporcionó al Imperio estadounidense un pretexto
para terminar finalmente la tarea de neutralizar lo que quedaba del sistema
socialista del país. Como admitió más tarde un funcionario de la
administración Clinton (33):
«Fue la
resistencia de Yugoslavia a tendencias más amplias de reforma política y
económica [en Europa del Este] -y no la difícil situación de los
albanokosovares- lo que mejor explica la guerra de la OTAN «.
De marzo a
junio de 1999, la alianza militar bombardeó Yugoslavia durante 78 días
seguidos. Sin embargo, el ejército de Belgrado casi nunca estuvo en la línea
de fuego. En total, la OTAN destruyó oficialmente (34) sólo 14 tanques
yugoslavos, pero 372 plantas industriales volaron en pedazos(35), dejando a
cientos de miles de personas sin trabajo. La alianza había recibido
orientación de empresas estadounidenses sobre qué sitios atacar (36), pero ni
una sola fábrica extranjera o privada fue atacada.
Los bombardeos
de la OTAN sentaron las bases para la destitución del líder yugoslavo
Slobodan Milosevic mediante una revolución de color (37) patrocinada por la
CIA y el Fondo Nacional para la Democracia en octubre del año siguiente. En su
lugar, tomó el poder un gobierno incondicionalmente pro occidental, asesorado
por un colectivo de economistas patrocinados por Estados Unidos. Su misión
explícita era «crear un entorno económico propicio para las inversiones
privadas y de otro tipo»(38) en Belgrado. Desde el momento en que asumieron el
poder se implementaron devastadoras medidas de “terapia de choque” (39), en
detrimento adicional de una población ya empobrecida .
En las décadas
siguientes, los gobiernos respaldados por Occidente en toda la ex Yugoslavia
implementaron una serie interminable de “reformas” neoliberales (40) para
garantizar un entorno “favorable a los inversores” (41) para los oligarcas
ricos y las corporaciones occidentales. De la mano, los bajos salarios y la
falta de oportunidades laborales persisten o empeoran a medida que aumenta el
coste de la vida(42), produciendo una despoblación masiva(43), entre otros
efectos destructivos. Mientras tanto, los funcionarios estadounidenses
íntimamente involucrados en la desintegración del país han tratado
descaradamente de enriquecerse privatizando antiguas industrias estatales (44).
‘REPRESIÓN
INTERNA’
¿Damasco espera
un destino similar? Para Pawel Wargan, fundador del Green New Deal para Europa,
la respuesta es un rotundo “sí”. Considera que la historia del país es
familiar «para quienes estudian los mecanismos de la expansión imperialista».
Una vez que sus defensas estén completamente neutralizadas, predice que las
industrias del país serán «compradas a precios bajísimos como parte de las
‘reformas’ del mercado, que transfieren otra porción de la riqueza de la
humanidad a las corporaciones occidentales»:
“Hemos sido
testigos de la coreografía bien ensayada del cambio de régimen imperialista:
un ‘tirano’ es derrocado; los partidarios de la soberanía nacional son
reprimidos sistemática y ferozmente con una violencia tremenda pero oculta;
los bienes del país se dividen en pedazos y se venden al mejor postor; se
eliminan las protecciones laborales; las vidas humanas se ven truncadas. Las
formas más depredadoras de capitalismo echan raíces en cada grieta y poro que
emerge del colapso del Estado. Éste es el programa de políticas de ajuste
estructural aplicado por el Banco Mundial y el FMI.»
Alexander McKay
se hace eco del análisis de Wargan. Ahora “libre”, Siria se verá forzada a
ser “cada vez más dependiente de las importaciones de Occidente”. Esto no
sólo aumenta las ganancias del Imperio, sino que «también limita severamente
la libertad de cualquier gobierno sirio para actuar con un cierto grado de
independencia». Luego señala que se han llevado a cabo esfuerzos similares a
lo largo de la era de unipolaridad estadounidense posterior a 1989. En Rusia ya
estaba en marcha durante la década de 1990 “hasta el lento cambio en la política que comenzó a principios de la
década de 2000 bajo Putin”:
“El objetivo
es reducir a Siria al mismo estatus que el Líbano, con una economía
controlada por fuerzas imperiales, un ejército utilizado principalmente para
la represión interna y una economía que ya no es capaz de producir nada, sino
sólo de actuar como mercado para bienes producidos en otros lugares y como
lugar de extracción de recursos. Estados Unidos y sus aliados no quieren el
desarrollo independiente de la economía de ninguna nación. Debemos esperar
que el pueblo sirio pueda resistir este último acto de neocolonialismo«.
Notas
(1)https://www.usefulidiotspodcast.com/p/who-will-rule-syria-with-professor?
r=hmeu9&utm_campaign=post&utm_medium=web&showWelcomeOnShare=false (2)https://www.mintpressnews.com/central-crisis-management-cell-files-expose-syria-western-regime-change/285803/
(4)https://www.youtube.com/@Marxengelsleninstalinmao (5)https://www.emro.who.int/images/stories/syria/WHO_SitRep_April2015.pdf?ua=1 (6)https://www.ohchr.org/en/statements/2018/05/end-mission-statement-special-rapporteur-negative-impact-unilateral-coercive?
LangID=E&NewsID=23094
(7)https://ourworld.unu.edu/en/loss-of-access-to-education-puts-well-being-of-syrian-girls-at-risk (8)https://www.unhcr.org/us/news/press-releases/unhcr-reports-crisis-refugee-education (9)https://reliefweb.int/report/syrian-arab-republic/report-special-rapporteur-negative-impact-unilateral-coercive-measures
(11)https://thegrayzone.com/2019/11/05/us-economic-war-strategy-syria-oil-reconstruction/ (12)https://english.almayadeen.net/articles/analysis/war-by-other-means–sanctions-destroying-syria (13)https://www.congress.gov/bill/116th-congress/house-bill/31
(14)https://ofac.treasury.gov/media/57351/download?inline (15)https://www.theguardian.com/world/2020/jun/12/us-caesar-act-sanctions-and-could-devastate-syrias-flatlining-economy
(16)https://www.al-monitor.com/pulse/originals/2020/06/syria-sanctions-assad-regime-threat-kurdish-allies-removal.html (17)https://web.archive.org/web/20210501000000*/https:/www.pbs.org/wgbh/frontline/interview/james-jeffrey/
(18)https://www.washingtoninstitute.org/policy-analysis/jawlanis-state-union
(19)https://www.imf.org/external/np/fin/tad/extrans1.aspx?memberKey1=920&endDate=2099%2D12%2D31&finposition_flag=YES
(20)https://www.wto.org/english/thewto_e/acc_e/a1_syrian_arab_republic_e.htm#status
(21)https://www.cadtm.org/spip.php?page=imprimer&id_article=12766 (22)https://thegrayzone.com/2022/12/30/declassified-intelligence-files-bosnian-war/ (23)https://contemporarysee.org/remembering-the-embargo-cake-the-legacy-of-hyperinflation-and-the-un-sanctions-in-serbia
(24)http://www.suedosteuropa.uni-graz.at/cse/sites/default/files/papers/Bajic_Embargo_Cake.pdf (25)https://www.nytimes.com/1994/05/30/world/embargo-leaves-serbia-thriving.html?pagewanted=al
(26)https://www.nytimes.com/1994/05/30/world/embargo-leaves-serbia-thriving.html?pagewanted=al (27)https://www.kitklarenberg.com/p/declassified-yugoslavias-propaganda
(28)https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/instance/1679149/pdf/bmj00045-0055.pdf
(29)https://www.novosti.rs/vesti/naslovna/drustvo/aktuelno.290.html:456612-CIA-o-Srbiji-1993-Sankcije-ne-pogadjaju-dovoljno
(30)https://www.foreignaffairs.com/articles/iraq/1999-05-01/sanctions-mass-destruction
(31)https://www.kitklarenberg.com/p/declassified-yugoslavias-propaganda (32)https://kitklarenberg.substack.com/p/how-britain-and-america-backed-jihadists
(33)https://chomsky.info/20060425/
(34)https://www.newsweek.com/kosovo-cover-160273
(35)https://www.theguardian.com/world/2004/sep/21/kosovo.comment (36)https://www.novosti.rs/vesti/srbija.73.html:398997-Radnici-Duvanske-industrije-Nis-Preispitati-privatizaciju
(37)https://www.mintpressnews.com/coup-cia-foreign-agent-law-color-revolution-georgia/283992/
(38)https://dollarsandsense.org/archives/2001/0101scahill.html
(39)https://www.wsws.org/en/articles/1999/04/imf-a17.html
(40)https://balkaninsight.com/2019/05/16/failed-privatization-is-to-blame-for-bosnians-exodus/
(41)https://legalpoliticalstudies.org/wp-content/uploads/2017/03/How-friendly-is-Kosovo-for-Foreign-Direct-Investments-Policy-Report-GLPS.pdf
(43)https://thebaffler.com/salvos/go-west-lynch
(44)https://www.kitklarenberg.com/p/collapsing-empire-how-us-broke-kosovo
lunes, 23 de diciembre de 2024
Caos en Siria
Tras la confusión
inicial, las potencias empiezan a tomar posición y a planear el futuro. Las
correlaciones de fuerza están cambiando, y puede afectar tanto a la guerra de
Ucrania como al genocidio israelí. Los kurdos pueden ser las primeras víctimas.
Caos en Siria
Piero Pagliani
El Viejo Topo
23 diciembre, 2024
EL CAOS SIRIO Y LA LOCURA SIN MÉTODO
Mientras los
salafistas «liberadores» se dedican al pillaje, las masacres y la venganza,
solo para mostrar su cara «moderada», Ankara pretende conquistar las zonas que
ahora ocupa la «Rojava» kurda respaldada por Estados Unidos. El ministro turco
de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, ha declarado que o el PKK y el YPG en Siria
se disuelven o Turquía los destruirá. Este es el comentario de Larry Johnson,
ex analista de la CIA y ex funcionario antiterrorista del Departamento de
Estado: «Queda por ver si Estados Unidos, que está posicionado en
territorio kurdo, proporcionará ayuda a los kurdos, incluido apoyo militar, o
se mantendrá al margen y dejará que los turcos acaben con ellos. Creo que los
rusos ahora mismo están sentados frente a un agradable fuego crepitante,
comiendo una bolsa de palomitas y viendo cómo se desarrolla el caos» [1].
Estoy de
acuerdo. Ahora mismo Moscú está mirando por la ventana cómo evoluciona la
complicada y dramática situación siria de la que se ha retirado. La razón
declarada es, como dijo Putin en 2015, que «los rusos no pueden ser más sirios
que los sirios». Es decir, la voluntad de luchar tenía que partir de Siria. No
fue así, y un Damasco fuerte con 170.000 soldados y 100.000 territoriales, con
tanques, artillería y fuerza aérea, se
rindió en
apenas 11 días ante menos de 30. 000 guerrilleros en camionetas y unos pocos
blindados, de forma sorprendente e inesperada porque se había enfrentado en
solitario durante 4 años hasta la intervención rusa a una coalición de
ejércitos proxy de mercenarios, bandas de frikis y asesores militares de todo
el mundo, armados, financiados y apoyados por la UE, la OTAN, EEUU, Australia,
Arabia Saudí, Qatar, Turquía e Israel.
Las razones no
están del todo claras, al menos para mí. La corrupción, citada a menudo, es un
factor. Pero no creo que sea suficiente (sobre todo en un ejército complejo),
se necesitan órdenes precisas. También hay quien acusa a al-Assad de confiar
demasiado en la Liga Árabe, en la que Siria fue readmitida, e incluso en las
ofertas de Washington de levantar las sanciones a cambio de un cambio de bando.
En definitiva,
hay puntos oscuros por aclarar que no permiten por el momento una hipótesis
inequívoca.
El hecho es que
Rusia e Irán llevaban tiempo advirtiendo a Damasco de que se estaba preparando
una ofensiva en Idlib, pero al parecer al-Assad se mantuvo firme y rechazó la
ayuda militar ofrecida por Irán, que entonces notificó a Damasco que reduciría
su presencia en el país, y la sugerencia de Rusia de llegar a un acuerdo con
Turquía en virtud de la resolución 2254 de la ONU, que preveía la integridad
territorial de Siria, el diálogo con la oposición legítima, de la que Hay’at
Tahrir al-Sham (HTS) no forma parte, y la celebración posterior de elecciones.
En cualquier
caso, Rusia, al igual que Irán, se mantiene sin duda en contacto con muchas
partes, si no con todas (con especial atención, imagino, a Turquía), contenta
de estar fuera de la contienda [2]. Muchos se preguntan qué ocurrirá con su
base aérea de Hmeimim y su base naval de Tartus. El HTS ha pedido a Rusia que
se quede por ahora porque es un «posible socio». Suponiendo que el HTS pueda
considerarse la
fuerza que
gobierna (una palabra muy grande) Siria, corresponderá al Kremlin decidir si
las mantiene, las traslada a otro lugar (Egipto, Argelia o Libia, según parece)
o si con las nuevas armas de que dispone siguen teniendo sentido. Así, de
hecho, el analista militar estadounidense Andrei Martyanov señala:
«A partir de 2018
aproximadamente, el Mediterráneo ya no es un ‘lago’ de la OTAN, con o sin bases
rusas allí, porque todas esas armadas [de la OTAN] no son más que grandes
objetivos prestigiosos e indefensos»[3].
Martyanov,
apreciado por su preparación específica y también por su capacidad para
concebir marcos geopolíticos de gran alcance, olvida sin embargo aquí, en mi
opinión, que al sur del Mediterráneo está África, un continente estratégico, y
que las bases en Siria (o en la costa sur del Mediterráneo) sirven para proteger
los crecientes intereses rusos en el continente negro.
No sólo eso,
sino que hay que ver, por ejemplo, cómo se comportará ahora Arabia Saudí,
recién salida de su acercamiento a Irán: ¿levantará su reserva y se unirá a los
Brics, seguirá congelándola a la espera de que se aclare la situación siria o
dará marcha atrás? El razonamiento es sencillo: Rusia e Irán defendieron a
al-Assad y al-Assad cayó. Este es el hecho sobre el que muchos países están
reflexionando.
Sin embargo,
creo que el momento de la crisis sistémica juega a favor de Rusia, a favor de
los Brics y a favor del nuevo orden mundial «polifónico», término introducido
por Putin en la última reunión del Club Valdai y que adopto porque el término
«multipolar», como señala acertadamente Pierluigi Fagan, se malinterpreta con
demasiada frecuencia: «la mayoría no entiende que multipolar significa ‘muchos
polos’, no los ven en absoluto, no los consideran, siguen aferrados al
bipolarismo de la Guerra Fría». Es una observación justa, porque el marco analítico
generalmente adoptado sigue siendo el de los años ochenta y noventa, pero
detrás del conflicto entre Rusia y Ucrania está el del Occidente colectivo y
Rusia, y detrás de éste el de Occidente colectivo (pero en riesgo de
desintegración) y un complejo de centros emergentes no occidentales –o más bien
fuera del centro capitalista histórico–, cada uno con sus propias estrategias e
intereses. Utilizando una metáfora físico-matemática, estamos ante un sistema
dinámico caótico y sus (posiblemente «extraños») atrayentes. Obviamente no
estamos en presencia del comportamiento de la atmósfera y del famoso «efecto
mariposa», se pueden distinguir algunas trayectorias y fuerzas principales, sin
embargo no estamos tratando con un simple «bipolarismo imperfecto» (interpretado
de diversas maneras como EE.UU. contra Rusia con China a remolque, EE.UU.
contra China con Rusia a remolque, EE.UU. contra China y Rusia) y los patrones
de pensamiento a los que muchas generaciones de analistas, incluida la mía, ya
no son válidos. Lo mismo puede decirse de los asuntos militares, que han
sufrido una auténtica revolución debido a las innovaciones rusas (dictadas por
la creciente agresividad de la OTAN), como está demostrando la guerra de
Ucrania [4].
La crisis
sistémica trae consigo el caos sistémico y cuanto más se esté fuera de él,
mejor. Pero como el principal vector del caos sistémico es EEUU, cada día están
más en él. Y nosotros con ellos. Inmediatamente después de las Torres Gemelas,
Estados Unidos planeó eliminar siete países en cinco años «empezando por Irak y
luego Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán y terminando con Irán» [5].
Siria era, por
tanto, uno de ellos. Lo consiguieron, pero no en 2006 como estaba previsto en
2001. Lo lograron 18 años después y las cosas han cambiado muchísimo desde
entonces. Baste decir que en aquellos primeros años del milenio la Rusia de
Putin quería ser socia de la OTAN y los Brics no existían. Estados Unidos y
Occidente empezaban a experimentar crisis debidas a la financiarización: entre
2000 y 2002 –es decir, coincidiendo con el 11 de septiembre de 2001– estalló la
burbuja de las «puntocom» y en 2008 se produjo la crisis de las «subprime».
Cada vez la reacción fue la creación de una burbuja financiera aún más
gigantesca. Crisis que generan crisis que generan crisis. Todo dentro de la
gran crisis sistémica. De ahí –pido disculpas por el esquematismo, pero creo
que queda claro– la necesidad vital, para las oligarquías de prestamistas que
gobiernan Occidente, del control/absorción de los recursos y economías del
mundo como «garantía» de una masa absolutamente asombrosa de títulos de
crédito/deuda matemáticamente incobrables/impagables. Y de ahí la necesidad de
seguir siendo hegemónicos y no permitir la aparición de grandes competidores
estratégicos.
Ello explica,
aparte de la total falta de honor, ética y principios, aparte de una cierta
vocación genocida y una tendencia a la sociopatía, los desenfrenados y
desbocados gritos de júbilo del abigarrado establishment euroatlántico por la
caída de al-Assad (de los que a veces se hacen eco incluso personas y medios
que se autodenominan «izquierdas de clase») [6].
Sin embargo,
decíamos, haber «eliminado» a Siria en 2024 no tiene el mismo significado que
podría haber tenido en 2001. La «ventana» de cinco años planeada entonces por
los neoconservadores de la administración de Bush Jr. tenía cierto sentido
(imperialista), al igual que 2025 como plazo máximo para que una guerra con
China resultara sólo en pérdidas estadounidenses «significativas» o «pesadas» y
no catastróficas (según la Rand).
El plazo se ha
incumplido, pero EEUU parece proceder por inercia, con un comportamiento que ha
ido más allá de la pura criminalidad imperialista y se ha convertido en
patología.
Centrada en
Ucrania, Rusia no dejó pasar el tiempo y el 13 de diciembre respondió al ataque
Atacms de dos días antes con una salva hipersónica de Iskander y Kalibr que
puso de rodillas el suministro eléctrico ucraniano. A lo largo de todo el
frente, los soldados de Kiev se rindieron y huyeron. Fortificaciones perfectas
fueron capturadas por los rusos sin que se disparara un tiro porque no quedaba
nadie para defenderlas. El gran problema es que las respuestas graduales de
Rusia son vistas por Occidente como debilidad y no como prudencia y deseo de
limitar la escalada, que entre superpotencias atómicas es un juego muy
peligroso. Sin embargo, EEUU parece incapaz de entender esto y lo ve como una
oportunidad para repetir sus provocaciones. Hasta que, Dios no lo quiera,
Rusia, al primer paso visiblemente en falso de la OTAN, decida ponerle fin con
una respuesta no necesariamente atómica, pero que nos dejará boquiabiertos.
La UE está
confabulando sobre si hacer, cómo hacer y con quién hacer la famosa fuerza de
mantenimiento de la paz para garantizar el futurista «alto el fuego» soñado por
Trump. Al parecer, EEUU ha sugerido 200.000 soldados. Es decir, un ejército. Lo
cual como fuerza de interposición es visiblemente exagerado. Suena más a fuerza
de intervención. Pero si ese fuera el caso, si realmente lográramos reunir una
fuerza armada así (imagino que nos llevaría muchos meses) y si realmente
quisiéramos enviarla a Ucrania sin el consentimiento de Moscú ya estaría
devastada en la frontera –o quizás incluso antes– por Oreshnik, Iskander,
Kalibr y artefactos similares. Buena suerte para nosotros intentando
interceptarlos. Y buena suerte para nosotros por todo lo que vendría después.
Macron, sin
embargo, está excitado e hiperactivo porque ya se está prefigurando como el
gallo del gallinero europeo cuando Trump nos diga que nos apañemos. El ministro
italiano de Defensa, Guido Crosetto, se ha mostrado interesado, mientras que el
ministro de Exteriores, Tajani, ha dicho que hablar de ello es prematuro. Y
tiene razón, porque es más que prematuro: no tiene sentido. Así lo dejó claro
Dmitri Peskov, el portavoz del Kremlin, que comentó: «Es inútil que se alteren,
porque el alto el fuego sólo tendrá lugar cuando hayamos alcanzado todos
nuestros objetivos», que son siempre los mismos: la desmilitarización y la
desnazificación de Ucrania.
En ese momento,
la negociación no sólo tendrá lugar sobre Ucrania (que no podrá albergar bases
de la OTAN y mucho menos un cuerpo de ejército), sino sobre toda la zona de
interés para Rusia, luego Europa y Asia. Y luego, de nuevo, Siria.
Ni siquiera hay
método en nuestra locura.
Notas
[1]
https://sonar21.com/russia-strikes-back-and-turkey-invades-northern-syria/
[2] El propio
Irán no parece muy afectado. Se habla de una «ruptura de la media luna de la
resistencia chií», es decir, de una ruptura de los canales de comunicación entre
Irán y Hezbolá. Mientras tanto, hay que ver qué papel desempeñarán Hezbolá y
Líbano en la nueva situación y olvidar que Siria está ahora básicamente en
manos de mercenarios, es decir, de gente que por definición hace las cosas por
encargo. Esta es la preocupación de Israel, que ha bombardeado depósitos e
instalaciones del ejército sirio y está adentrándose en el suroeste de Siria,
de forma peligrosa porque, como señala Larry Johnson, Israel «no tiene
suficiente profundidad estratégica». Creo que la precipitada caída de al-Assad
no estaba prevista por nadie. Probablemente se esperaba una mayor
balcanización, con el gobierno sirio reducido a las regiones de Damasco y
Latakia, con los rusos en ella cociéndose a fuego lento. El rapidísimo colapso
de Damasco ha desplazado incluso a sus antiguos enemigos, en algunos aspectos
atemorizándolos,
en otros excitándolos en operaciones que parecen dictadas por la ocasión. Ahora
vemos a al-Golani apelando nada menos que a la «comunidad internacional» para
que detenga las acciones de penetración de Israel en Siria, haciéndose pasar,
él que no es sirio y tiene una recompensa de 10 millones de dólares por su
cabeza, por una autoridad legítima (cuando probablemente ni siquiera lo sea
ilegítimamente). Y vemos a Turquía, aliada de EEUU, luchando contra los kurdos
del Ypg que también son aliados de EEUU. No sólo eso, los EE.UU. se encuentran
entre los redactores de la resolución 2254 (aunque el neo-liberal-con la excusa
de que tenemos que derrotar a la «triunfante» al-Qaeda podría utilizarlo para
tratar enmarcar a Trump en una intervención en Siria).
Alex Krainer,
analista y financiero croata afincado en Múnich, plantea la hipótesis de que la
caída de al-Assad fue en realidad una trampa tendida por Rusia. No tengo
elementos para abrazar esta tesis y el término «trampa» sugiere un plan. Sin
embargo, incluso si resulta ser una trampa para el Occidente colectivo, por mi
parte no creo que haya sido un plan bien pensado, sino un reconocimiento por
parte de Rusia (e Irán) de la situación. Por lo demás, el análisis de Krainer
es compartible, especialmente cuando sugiere que la negociación del conflicto
ucraniano se centrará en el rediseño de toda la arquitectura geopolítica
euroasiática debido en gran parte a los británicos, y cuando predice que la
crisis siria aumentará aún más los costes energéticos y, por tanto, la
inflación y acabará provocando una estanflación en los países europeos (signos
de la cual ya son visibles, por cierto); y de nuevo cuando afirma que Estados
Unidos utilizará a Europa y Japón como airbag en el previsible futuro desastre
económico. El interés de sus afirmaciones radica en que Krainer es inversor y
gestor de fondos y, por tanto, necesita evaluar lo más correctamente posible
las conexiones entre geopolítica y economía
(https://www.youtube.com/watch?v=JVMfckVQ7Hg). Por último, hay que señalar que
Krainer teme una falsa bandera en Londres de aquí al 20 de enero para culpar a
Rusia de haber declarado el estado de guerra y no permitir la toma de posesión
de Donald Trump. No tengo elementos para evaluar una hipótesis tan específica.
Sólo puedo dejar constancia de que varios observadores, no necesariamente
«trumpianos» aunque sean críticos del establishment de Washington, no excluyen
que se cree una situación para impedir que Trump asuma el cargo. Por otra
parte, los acontecimientos de Rumania y Georgia demuestran que la OTAN y la UE están
dispuestas a pasar por encima de todo principio democrático y resultado
electoral para hacer prevalecer sus propios intereses y designios.
[3] Según
Martyanov, dos salvas de cuatro misiles hipersónicos antibuque Zircon cada una
pueden destruir dos «grupos de combate de portaaviones» de la US Navy sin
siquiera darse cuenta de lo que les ha golpeado. Además, los vehículos de
reentrada hipersónica de un misil balístico Oreshnik, que tiene un alcance de
5.500 kilómetros, pueden alcanzar cualquier tipo de objetivo en tierra o en el
mar. Martyanov, antiguo oficial de la marina soviética, es especialista en
ingeniería naval y misiles. En su opinión, la US Navy, junto con el sistema ISR
(Inteligencia, vigilancia y reconocimiento), es la única verdadera fuerza
estadounidense. Pero, aunque excelente, ahora se ve desplazada por las nuevas
armas rusas.
[4] Volviendo a
África, en 2011, el derrocamiento de Gadafi tuvo como uno de sus propósitos
blindar los intereses franceses y estadounidenses en ese continente. Una década
después, hay que reconocer que no ha sido así. Las crisis sistémicas son
complejas porque actúan sobre una variedad de dimensiones que reflejan los
monopolios que hacen de una potencia un poder hegemónico: monopolio de la
violencia, de la tecnología, de la economía/finanzas, de los recursos
estratégicos y de la ideología/información.
[5] Merece la
pena repetir la famosa declaración del general Wesley Clark en el programa
«¡Democracia ya!» de Amy Goodman, sirve para reavivar la memoria y sacudirse
mucha propaganda: https://youtu.be/V7XIRNW8_9w?feature=shared
[6] Es notable
la intención de la UE de reabrir su sede diplomática en Damasco ahora que ha
sido conquistada por un caballero que se jacta de una especialización en las
peores organizaciones terroristas del mundo, desde el ISIS hasta Al Qaeda.
¿Esperarán al menos a que Estados Unidos retire la recompensa por su cabeza (a
menos que quieran deshacerse de él porque no es exactamente presentable ante el
público estadounidense)?
Traducción de
konkreto
Más sanciones a Rusia
Con una tozudez rayana
en la estulticia, la Unión Europea ha decretado nuevas sanciones económicas
contra Rusia, haciendo caso omiso a las repercusiones modo boomerang que hasta
ahora han caído sobre Europa, la gran perjudicada.
Más sanciones a Rusia
EL VIEJO TOPO / 22 diciembre, 2024
LA UE APRUEBA
EL DECIMOQUINTO PAQUETE DE SANCIONES CONTRA RUSIA
Por redacción
de l’AntiDiplomatico
El Consejo
Europeo ha aprobado el decimoquinto paquete de sanciones contra Rusia, cuyo
objetivo es debilitar las capacidades militares e industriales de Moscú y
afectar sus ingresos por exportaciones. Las medidas introducen acciones
específicas contra la llamada «flota en la sombra» de petroleros rusos,
utilizada para eludir las sanciones europeas. Por primera vez, la UE también impuso
restricciones integrales a «varios actores chinos» acusados de suministrar
componentes de drones a Moscú.
El paquete
incluye sanciones contra 54 personas y 30 entidades involucradas en actividades
consideradas perjudiciales para la integridad territorial y la soberanía de
Ucrania. Los sectores afectados incluyen empresas de defensa rusas, compañías
navieras que transportan petróleo y productos derivados del petróleo por mar,
una aerolínea civil rusa y una planta química. Las sanciones incluyen
prohibiciones de viajar, congelaciones de activos y restricciones económicas
incluso para entidades ubicadas en terceros países como China, India, Irán,
Serbia y Emiratos Árabes Unidos.
Este paquete
sigue al anterior adoptado en junio y forma parte de una serie de medidas que,
a partir de 2022, tienen como objetivo reducir los ingresos de Rusia y apoyar a
Ucrania. Sin embargo, las sanciones siguen generando críticas y algunos
expertos sostienen que podrían dañar más a la economía europea que a la de
Rusia.
Fuente: L´Antidiplomatico



