sábado, 19 de octubre de 2024

Rafael Alberti y «El sentido revolucionario de la copla popular». Su primer acto como poeta comunista

 


Rafael Alberti y «El sentido revolucionario de la copla popular». Su primer acto como poeta comunista


Publicado el 18 de octubre de 2024 / Por Manuel Almisas Albéndiz

KAOSENLARED

 

Tengo los zapatos rotos

de subir a la azotea

para ver si veo pasar

al valiente Salvochea.

El poeta portuense Rafael Alberti (1902-1999), autor de «Marinero en tierra» (1924), obra con la que obtuvo el Premio Nacional de Poesía al año siguiente, le dio la bienvenida a la proclamación de la Segunda República con la representación a cargo de la Compañía de Margarita Xirgu en el Teatro Español, de su drama en verso «Fermín Galán» (estrenado el 1 de junio de 1931), sobre el héroe de la sublevación republicana de Jaca -natural de San Fernando (Cádiz), escrito en forma de romance de ciegos. Ya entonces, y desde meses antes, este «poeta vanguardista» era considerado por la crítica literaria, junto con Federico García Lorca, el mejor poeta de una nueva pléyade de escritores, la conocida años después como «Generación del 27».

La evolución política de Rafael Alberti le llegó junto a la que será su esposa, la escritora y periodista María Teresa León Goyri (Logroño, 1903), cuando ambos emprendieron un viaje por Europa al principio del verano de 1931 al ser pensionada María Teresa por la Junta de Ampliación de Estudios del Ministerio de Instrucción Pública, que dirigía Santiago Ramón y Cajal (1). El viaje dio para mucho más que para estudiar las nuevas tendencias del teatro europeo, y por ejemplo, les permitió asistir los días 27 y 28 de agosto de 1932 al Congreso Mundial contra la Guerra y el Fascismo que los escritores Henri Barbusse y Romain Rolland organizaron en Ámsterdam. Este periplo fue interrumpido cuando estaban en Berlín, al ser invitado Alberti por el grupo literario «Mediodía» de Sevilla para actuar el día 30 de octubre de 1932 en el «Coliseo España» de la capital hispalense, en el Concierto de la Orquesta Bética de Cámara recitando su «Pájara Pinta» con música de Federico Elizalde. En Sevilla también fue invitado Alberti para dar una conferencia en el Ateneo, y tras unos días en Madrid siguieron con su viaje de estudios y partieron hacia Moscú a donde llegaron para participar en las fiestas por el aniversario de la Revolución soviética el 7 de noviembre de 1932.

Cuando a finales de abril de 1933 Alberti regresó a Madrid, ya era citado en la prensa por primera vez como el «poeta proletario y comunista», y su libro de poemas «Consignas», publicado por «Ediciones Octubre» en fecha tan significativa como el 1º de mayo de 1933, confirmaba esa transformación vital; no es casual que el poemario se abriera con esta cita de Lenin: «La literatura debe ser una literatura de Partido».

Aunque en realidad, su primera adscripción a esta nueva forma de pensar se manifestó un año antes, cuando la prensa conservadora El Debate calificaba de «comunistoide» la crónica que Alberti había enviado al diario El Sol -donde colaboraba con frecuencia- ensalzando la película «El Acorazado Potemkin» (de S. Eisenstein) que Alberti y María Teresa vieron en abril de 1932 en el Centro Socialista de la ciudad belga de Brujas. Esta película soviética, que «excitaba a la rebelión y al motín» -según El Debate– aún estaba prohibida en España y en otros muchos países europeos.

Rafael y María Teresa, poco antes de volver a Madrid, vivieron en Moscú las celebraciones del «Día Internacional de la Mujer» el 8 de marzo de 1933, donde los carteles oficiales llamaban a «Las trabajadoras contra la esclavitud», «¡Abajo la opresión de la vida doméstica!» y «¡Abajo la esclavitud de la cocina!», siguiendo la consigna de Lenin en 1920: «Cada cocinera debe aprender a gobernar el Estado». Aquí en España, por el contrario, no hubo actos o manifestaciones de ningún tipo con motivo del «Día de la Mujer», pero, casualidad o no, aquella noche del 8 de marzo de 1933 se estrenaba en el Teatro Beatriz de Madrid el drama de Federico García Lorca, «Bodas de sangre», con asistencia del propio autor que hizo una pausa en sus salidas a pueblos de Madrid con su grupo de teatro universitario ambulante «La Barraca».

Esta referencia a García Lorca, el poeta granadino autor de «Mariana Pineda» (junio de 1927) y del «Romancero gitano» (junio de 1928), no es casual, porque no llevaba ni dos semanas en Madrid cuando Rafael Alberti va a contar con la colaboración de la célebre bailarina, coreógrafa y cantante «La Argentinita» (Encarnación López Júlvez, Buenos Aires-1898), y del propio García Lorca para ilustrar y complementar la conferencia sobre «Poesía popular en la lírica española contemporánea» que dio el 6 de mayo de 1933 en el Teatro Español de Madrid. El cartel no podía ser más sugerente y brillante -o «de lo más interesante» como declaró Alberti-, e inimaginable hoy día. A medida que la conferencia de Alberti lo requería, a modo de ejemplo, «La Argentinita» cantó y bailó romances y canciones populares acompañada al piano por Federico García Lorca, que era el autor de las adaptaciones y armonizaciones. Estas canciones populares las habían grabado juntos Lorca y «La Argentinita» en discos gramofónicos desde febrero de 1931 y hasta final de año en la «Colección de Canciones populares antiguas», haciéndose desde entonces muy conocidas por todos: «Los cuatro muleros», «El café de Chinitas o «Anda jaleo». Además, el propio García Lorca y Alberti recitaron varios poemas entre el delirio del público. Como declarará Lorca a un reportero del Heraldo de Madrid: «He acudido gustoso al llamamiento de Rafael. Es un enorme poeta, que dará todo el poder de su poesía a esta conferencia sobre un tema que tanto nos interesa a él y a mí. Los dos somos andaluces; él, del Puerto, y yo, de Granada, y los dos hemos recorrido España palmo a palmo en busca de sus inmortales esencias populares».

La conferencia de Alberti era una versión de la que había impartido en Berlín el año anterior -«y que tan halagadora acogida me dispensó el público»-, consistiendo en un recorrido histórico por la poesía popular desde las cantigas de Alfonso el Sabio a los albores del Renacimiento y terminando en la época actual, centrándose en los autores de finales del siglo XIX, y especialmente en la copla andaluza y en las canciones recopiladas y refundidas por García Lorca, tanto en su letra como en su música. Alberti terminó su conferencia nombrando a aquellos poetas que, a su juicio, llevaban en sus creaciones «el aliento de lo popular», cuyos valores se han ido transmitiendo a través de generaciones, y mencionó, además de a García Lorca, a Antonio Machado y a Juan Ramón Jiménez.

Sin embargo, este recorrido histórico de la copla y la poesía popular que hizo Rafael Alberti no definía aún la transformación que había vivido en Moscú junto a María Teresa León. No solamente había que conformarse con recuperar el rico acervo de los cancioneros y cantares del pueblo, sino que había que recoger y poner en valor todo lo que de revolucionario y transformador podían tener. Como señalaba la periodista y escritora Rosario del Olmo en La Libertad (Madrid) (2), Alberti había tenido una «rapidísima» transformación en Moscú, que se plasmaba en estos versos finales de su «Consignas», tan alejados de su «Marinero en tierra»:

Vuelvo a Sevilla la roja;

vuelvo de la Unión Soviética.

Para Rosario del Olmo, de poeta humanista y rebelde Alberti se había convertido al cabo de pocos meses en poeta revolucionario, y su «Romance de los campesinos de Zorita» (3) del reciente poemario era su más acabada y artística expresión:

Campesinos de Zorita
fueron a los encinares
a coger esas bellotas
que ni los cerdos ya pacen.
Los llevaba el hambre.
(…)
Se les prometen los campos
y al campo van a matarles.
Promesa cumplida en sangre.

(…)

Por eso, para dar fe del «nuevo», pero siempre «esencialmente poeta humanista», Rafael Alberti, en el diario comunista Mundo Obrero del 22 de junio de 1933 se informaba que en la Biblioteca Circulante «Cultura», situada en la Calle del Oso n.º 17 del barrio de Embajadores de Madrid, iba a dar una conferencia Rafael Alberti cuyo tema era «El sentido revolucionario de la copla popular». Este colectivo llamado «Biblioteca Circulante Cultura» era en ese momento un espacio netamente comunista, donde en el último año solo habían dado conferencias dirigentes del Partido Comunista de España como Carlos Castillo (abogado del Socorro Rojo Internacional), Adriano Romero, Francisco Galán o Manuel Navarro Ballesteros.

La conferencia se celebró la noche del jueves 29 de junio, y gracias al diario madrileño El Sol del día siguiente podemos conocer algunas de las ideas que allí expresó el poeta portuense, comenzando por una exposición de las fases del lenguaje, considerando al grito somo su principio, y, como marxista en que se había convertido, veía influencias de tipo económico en su génesis. A continuación exhibió unos gráficos de las pinturas de las cuevas de Altamira para mostrar las primeras manifestaciones artísticas del ser humano, comentando que en el viaje reciente que había realizado, había visto reproducciones de esas pinturas en las escuelas moscovitas, donde con ellas les enseñaban a los niños estas manifestaciones del arte primitivo. A continuación, el periodista escribía:

«Para Alberti, el hombre canta y canta al mismo tiempo que trabaja. Paralela a la poesía culta, a la poesía elaborada por la clase dominante, se desarrollan los cantares. Estos, en su mayoría, nos vienen de poetas anónimos que por su aislamiento geográfico a veces, su imposibilidad económica de asimilar y conocer la cultura nacida en las ciudades, se estancaban en ese arte menor de la copla. Ella, la copla, mejor que nadie, ha registrado toda la vida nacional, todos los dolores de las clases oprimidas, en sus oficios, en sus empleos, en sus profesiones, en la intimidad de la familia, en sus alegrías, en todas sus reacciones como ser humano, en sus participaciones históricas.

Mineros, pastores, marineros, soldados, anarquistas, mendigos, encarcelados, descreídos o contrabandistas, todos ellos nos dejan expresados en la copla los horrores de sus vidas. Pero la copla no se para; sigue el proceso revolucionario de los que la crean. El despertar de la conciencia de clase de proletarios y campesinos empieza ya a cantarse por los campos, calles, plazas y tabernas».

El articulista terminaba la reseña del acto diciendo que al final Alberti recitó algunos cantares y coplas de su Andalucía, y entre ellas una de la época republicana federal y anarquista gaditana y andaluza del siglo pasado sobre Fermín Salvochea, que decía:

Tengo los zapatos rotos

de subir a la azotea

para ver si veo pasar

al valiente Salvochea.

Esta conferencia coincidió plenamente con la salida a la calle de una revista que Alberti y María Teresa León comenzaron a dirigir en nombre de los «escritores y artistas revolucionarios» titulada Octubre y cuyo primer número era de «junio-julio de 1933». Como aparecía en la cabecera: «OCTUBRE está contra la guerra imperialista, por la defensa de la Unión Soviética, contra el fascismo y con el proletariado». Pues bien, en ese primer ejemplar se publicaba un artículo titulado «Antología folklórico de cantares de clase» donde Alberti escribía un breve texto que es el mismo que reprodujo el reportero de El Sol: «Paralela a la poesía culta, a la poesía elaborada por la clase dominante, se desarrollan los cantares…», y a continuación, se reproducían dos docenas de coplas como muestra de su evolución histórica, entre ellas la copla de Salvochea que copiaron en El Sol, pero además otras muchas que seguro recitó en su conferencia:

Yo soy quien cuida la oveja,

yo soy quien carda la lana

para hacer buenos colchones,

mientras yo duermo en la paja.

…………

Tres meses ha que no como,

me tiene abatido el hambre,

me pongo en las piernas plomo

porque no me lleve el aire.

………….

La cárcel tengo por cama,

ladrillos por cabecera,

por comida tengo grillos,

por descanso una cadena.

…………

Ser comunista en Sevilla

es lo mismito que ser

un hombre siempre en capilla.

De este modo, en mayo-junio de 1933 comenzó el poeta Alberti, de la mano de María Teresa León, su declarada militancia política, proletaria y antifascista, que se intensificará tras la Revolución de Octubre de 1934, y sobre todo durante la guerra revolucionaria a partir de julio de 1936.

* Imagen del artículo: De derecha a izquierda: Federico García Lorca, La Argentinita y Rafael Alberti. Fuente: Ahora (Madrid) del 15 de mayo de 1933.

Notas:

(1) Aunque se ha dicho que fueron pensionados los dos, la única que después del regreso del viaje de casi dos años demostró y mostró el resultado de su estudio fue María Teresa León. Después de anunciarse todos los días desde dos semanas antes, María Teresa comenzó el 20 de mayo de 1933 (y hasta el 21 de agosto) a publicar en el diario Heraldo de Madrid una serie de diez artículos sobre teatro internacional, aunque la gran mayoría trataba del teatro ruso que había estudiado en Moscú.

(2) Ejemplar del 18 de junio de 1933.

(3) Alberti recuerda los graves sucesos con un muerto y varios heridos que tuvieron lugar en la localidad cacereña de Zorita el 17 de noviembre de 1932, cuando la guardia civil impidió que un grupo de obreros y sus mujeres entraran en una finca en busca de bellotas para poder mitigar el hambre. El mensaje del Romance quedaba claro: la República había prometido reforma agraria y tierras para los campesinos pobres, y en lugar de eso solo daban caciquismo y guardia civil.

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La larga historia de Estados Unidos tratando de desestabilizar a Irán

 

La larga historia de Estados Unidos tratando de desestabilizar a Irán

 

Por Seraj Assi

Rebelion

18/10/2024 


Fuentes: Rebelión [Imagen: Shah Mohammad Reza Pahlavi y Jimmy Carter durante una ceremonia de bienvenida en la Casa Blanca, Washington, DC, el 15 de noviembre de 1977. (Diana Walker / Getty Images)]


Traducido del inglés por Marwan Perez para Rebelión

Recientemente, Kamala Harris calificó a Irán de “fuerza desestabilizadora y peligrosa” en Oriente Medio. El contexto apropiado para entender esta afirmación es conocer la historia de décadas que llevan los Estados Unidos intentando la desestabilización de Irán

Durante los doce meses transcurridos desde octubre del año pasado, los dirigentes estadounidenses han aplaudido el incesante bombardeo israelí de Gaza, mientras el genocidio que allí se está cometiendo (financiado y armado por Estados Unidos) ha matado a más de cuarenta mil palestinos, de los cuales aproximadamente la mitad son mujeres y niños. Los aplausos han continuado mientras Israel ha ampliado sus bombardeos a otros tres países árabes: Líbano, Yemen y Siria.

Aún insatisfechos, algunos están ahora alentando a Israel a bombardear Irán. Se dice que Joe Biden ha estado “discutiendo” la posibilidad de un ataque israelí a los yacimientos petrolíferos de Irán, el sustento de la economía iraní, que ha estado languideciendo bajo un devastador embargo estadounidense durante décadas.

Tras el bombardeo de misiles iraní contra Israel la semana pasada, llevado a cabo en represalia por los asesinatos de líderes de Hamás y Hezbolá por parte de Israel, la vicepresidenta y candidata presidencial demócrata Kamala Harris calificó a Irán de “ fuerza desestabilizadora y peligrosa ” en Oriente Medio, abriendo un nuevo capítulo en una larga historia de beligerancia estadounidense contra Irán. El lunes pasado, fue aún más lejos, al llamar a Irán el “ mayor adversario ” de Estados Unidos .

Una historia larga y violenta

Para quienes conocen esta historia, es difícil escuchar tales declaraciones sin recordar la víspera de Año Nuevo de 1977, un año antes de que estallara la Revolución iraní. En medio del creciente malestar civil en Irán, el presidente estadounidense Jimmy Carter asistió a una suntuosa cena de Estado con el shah de Irán, Mohammad Reza Pahlavi, donde Carter brindó diciendo: “Irán, gracias al gran liderazgo del sha, es una isla de estabilidad en una de las zonas más problemáticas del mundo”.

Irónicamente, los brindis estuvieron precedidos por una larga historia de desestabilización de Irán por parte de Estados Unidos, marcada por operaciones encubiertas e intervenciones clandestinas. Veinticuatro años antes, durante la “Operación Ajax”, la CIA, en colaboración con el MI6 británico, había orquestado un golpe de Estado que derrocó al primer ministro iraní elegido democráticamente, Mohammed Mossadegh, que había ganado con la promesa de nacionalizar el petróleo iraní y recuperarlo del control occidental. El golpe puso en marcha la destrucción de la incipiente democracia del país y perseguiría a los iraníes durante décadas.

A finales de los años 40, en plena Guerra Fría, el gobierno de Harry Truman adoptó al joven shah como un socio importante en la naciente alianza antisoviética en Oriente Medio, a pesar del creciente resentimiento iraní por la corrupción del shah y sus imprudentes ventas de los recursos de Irán a empresas extranjeras para financiar su lujoso estilo de vida. La oleada de gastos del shah lo llevó a vender derechos exclusivos sobre el petróleo y el gas natural de Irán a compañías petroleras multinacionales occidentales, principalmente la Anglo-Iranian Oil Company (AIOC), que explotaba a los iraníes y exportaba millones de barriles de petróleo que generaban fabulosas ganancias sin pagarle prácticamente nada a Irán.

El resentimiento contra el sha pronto dio lugar a la disidencia popular. En octubre de 1949, Mossadegh, crítico de larga data de la dinastía Pahlavi y defensor acérrimo del derecho de Irán a controlar su propia industria petrolera, fundó el Frente Nacional, una amplia coalición que incluía tanto a moderados de clase media como a miembros del izquierdista Partido Tudeh. Mossadegh y sus aliados pronto mantuvieron el equilibrio de poder en el parlamento iraní, conocido como Majles, donde hicieron campaña con la plataforma de compartir los beneficios del petróleo entre Irán y AIOC, citando el ejemplo de otras empresas petroleras multinacionales que operaban en Venezuela y Arabia Saudita.

El golpe contra el presidente iraní Mohammed Mossadegh puso en marcha la destrucción de la incipiente democracia del país y perseguiría a los iraníes durante las próximas décadas.

Con el apoyo del gobierno británico, la AIOC se negó a hacer concesiones. El Majlis respondió nacionalizando la industria petrolera iraní. Poco después, Mossadegh fue elegido primer ministro y anunció de inmediato sus planes de arrebatarle al Reino Unido el control de los yacimientos y refinerías de petróleo de Irán.

Occidente no tardó en tomar represalias. Cuando Mossadegh siguió adelante con la nacionalización, los gobiernos británico y estadounidense unieron fuerzas para presionar al shah para que derrocara a su nuevo primer ministro, amenazando con un embargo internacional al petróleo iraní, mientras planeaban en secreto un golpe de Estado en Teherán.

El presidente Dwight D. Eisenhower dio su bendición al plan. Los arquitectos del golpe fueron el secretario de Estado norteamericano John Foster Dulles, un anticomunista rabioso que desestimó a Mossadegh como un títere ruso y un “loco”, y Allen Dulles, el nuevo director de la CIA, que tenía estrechos vínculos con el MI6, el servicio de inteligencia británico, y era un entusiasta de las operaciones encubiertas contra naciones que consideraba vulnerables a la subversión o la toma de poder soviética. Kermit Roosevelt , nieto de Theodore Roosevelt y veterano operador encubierto de la CIA, fue enviado a Teherán para supervisar el plan.

Agentes estadounidenses y británicos llevaron a cabo lo que calificaron de “contragolpe” contra el gobierno recién elegido, que implicó distribuir generosos sobornos para movilizar a cientos de mercenarios partidarios del sha, que irrumpieron en las calles coreando consignas contra el gobierno y protagonizaron violentos enfrentamientos con los partidarios de Mossadegh. Mientras tanto, el general Fazlollah Zahedi, amigo de Occidente, y oficiales militares de derecha, junto con la policía secreta iraní, conocida como SAVAK, se movilizaron para restablecer el orden y reprimir a los disidentes, deteniendo a militantes del Partido Tudeh, deteniendo a Mossadegh y restituyendo al sha.

Sólo el comienzo

En nombre de la lucha contra el comunismo, Estados Unidos ayudó a sabotear una democracia floreciente en Oriente Medio. Como dijo el historiador estadounidense Douglas Little: “Habiéndose convencido de que Irán estaba a punto de caer en manos del comunismo, Eisenhower y los hermanos Dulles alentaron a las fuerzas proestadounidenses a derrocar a un líder iraní elegido democráticamente y a colocar a un gobernante cada vez más autocrático en el Trono del Pavo Real”.

El golpe de Estado de 1953, conocido en Irán como el golpe de Estado de 28 Mordad, fue el preludio de una larga historia de operaciones encubiertas de Estados Unidos para cambiar regímenes contra líderes elegidos democráticamente en todo el Sur Global. Dos décadas después, en Chile, Estados Unidos conspiró de manera infame para derrocar al presidente socialista electo Salvador Allende, lo que contribuyó a instaurar una dictadura autoritaria de derecha.

En Irán, el golpe de 1953 fue sólo el comienzo. A medida que el resentimiento iraní contra el shah crecía, Estados Unidos respondió con una nueva operación de conversión en Irán a principios de los años 1960. Poco después de su investidura, John F. Kennedy urdió su propio plan para contrarrestar el malestar civil en Irán: una “ evolución blanca ”. En abril de 1962, Kennedy, recién salido de la debacle de Bahía de Cochinos, invitó al sha Pahlavi a Washington, donde los dos líderes revisaron un “ plan para la estabilidad en Irán”. Nueve meses después, el shah dio a conocer su Revolución Blanca, un paquete de reformas modernizadoras “de arriba hacia abajo” diseñadas para evitar un cambio radical “de abajo hacia arriba” en los términos de la revolución roja de Fidel Castro en Cuba. En la primavera de 1963, voluntarios del Cuerpo de Paz de Estados Unidos llegaron a Irán para predicar la modernización estadounidense, y mientras cientos de corporaciones estadounidenses comenzaban a invertir en el “milagro económico” del Sha, millones de barriles de petróleo fluyeron desde Irán a los aliados de la Guerra Fría de Estados Unidos en Asia y Europa Occidental.

Mientras tanto, los líderes de la oposición iraní, encabezados por Ruhollah Khomeini, se burlaron del shah, tildándolo de títere estadounidense, y denunciaron las reformas apoyadas por Estados Unidos como “occidentalización” ( Gharbzadegi en persa).

A fines de los años 1960, los funcionarios estadounidenses creían que Irán estaba disfrutando de la Revolución Blanca del shah. Aplaudieron cuando éste reprimió a los disidentes y brindaron por su decisión de exiliar a Jomeini, a quien consideraban nada más que un “ molesto agitador islámico”.

En abril de 1962, Kennedy, recién salido de la debacle de Bahía de Cochinos, invitó a Shah Pahlavi a Washington, donde ambos líderes revisaron un «plan para la estabilidad en Irán».

En su lugar, Richard Nixon y Henry Kissinger entraron en escena. Desesperada por impulsar la expansión estadounidense en Oriente Medio y salir del atolladero de Vietnam, la administración Nixon se interesó en el Irán monárquico como un aliado de Estados Unidos. En 1972, ambos visitaron Teherán, donde presentaron al sha su “doctrina Nixon”: a cambio de la ayuda de Estados Unidos para asegurar la estabilidad política en Irán, Estados Unidos permitiría al sha comprar sistemas de armas no nucleares del arsenal estadounidense, incluidos helicópteros artillados, aviones de combate y fragatas con misiles teledirigidos.

El Sha abrazó con entusiasmo la nueva Doctrina Nixon y se embarcó en compras suntuosas de armamento estadounidense por valor de 13.000 millones de dólares, gracias a los mayores ingresos generados por el aumento de los precios del petróleo tras la guerra árabe-israelí de 1973 y el embargo petrolero árabe. Pero el auge petrolero sólo enajenó a las clases media y trabajadora iraníes, que veían con creciente desdén el derroche del Sha en armas estadounidenses. Estallaron disturbios en las calles de Irán y el Sha los reprimió brutalmente, con la bendición de Estados Unidos.

Desde su exilio en Irak, Jomeini, cada vez más popular, condenó el derramamiento de sangre y pidió el derrocamiento del tirano respaldado por Estados Unidos. La revolución iraní no tardó en ponerse en marcha.

El 16 de enero de 1979, el shah Pahlavi subió a bordo de un Boeing 707 en el aeropuerto Mehrabad de Teherán y, tras una breve escala en Egipto, se dirigió al exilio en Estados Unidos. Para muchos iraníes, dar refugio al shah fue un amargo recordatorio de la conspiración de la CIA para derrocar a Mossadegh: Estados Unidos, al parecer, era una superpotencia rebelde que recompensaba a tiranos vilipendiados y castigaba a líderes legítimamente elegidos.

Después de la revolución

Dos semanas después de la huida del sha, Jomeini regresó a Irán por primera vez tras quince años de exilio, prometiendo establecer una República Islámica y limpiar el país de toda influencia restante del “Gran Satán”. Jomeini y sus partidarios derrotaron a las fuerzas de izquierda que habían ayudado a derrocar al sha y pronto crearon su propio estado autoritario, aunque uno que cosechó apoyo popular por su oposición al imperialismo estadounidense.

Sin embargo, Estados Unidos siguió sumido en el negacionismo. Las élites estadounidenses rara vez se molestaron en comprender los movimientos políticos islamistas o la particular variante del chiismo de Jomeini. Nunca reconocieron que los sentimientos antiamericanos latentes en Irán no tenían un origen religioso o cultural, ni eran el producto de un “choque de civilizaciones” o alguna otra tontería ahistórica, sino que tenían sus raíces en la larga historia de intromisión de Estados Unidos en el país y su apoyo a la dictadura del Sha.

Las élites estadounidenses nunca reconocieron que los sentimientos antiamericanos latentes en Irán no tenían un origen religioso o cultural, sino que tenían raíces en la larga historia de intromisión de Estados Unidos en el país.

Cuando Ronald Reagan asumió el poder en 1980, Irán se encontraba enfrascado en una guerra cada vez más sangrienta con Irak, que duró ocho años y se cobró medio millón de vidas, la mayoría de ellas iraníes. Ansioso por saldar viejas cuentas con Irán, el gobierno de Reagan se puso del lado de Irak y proporcionó a Saddam Hussein armas y aviones, inteligencia militar y miles de millones de dólares en créditos. Esto no impidió que Reagan aprobara ilegalmente un acuerdo de “armas por rehenes” con el gobierno de Jomeini en el escándalo conocido ampliamente como el caso Irán-Contra.

La guerra entre Irán e Irak terminó en un punto muerto. Envalentonado por su alianza con Estados Unidos, Hussein invadió Kuwait tres años después, y Estados Unidos pronto se vio obligado a luchar contra su antiguo aliado y nuevo paria en Irak.

Atrapados en la hostilidad

Desde entonces, la política estadounidense hacia Irán se ha visto empañada por agravios pasados ​​y sumida en una hostilidad ahistórica. Para no verse eclipsado por sus predecesores, Bill Clinton adoptó una política de doble contención, que empleó sanciones económicas paralizantes y amenazas militares preventivas para debilitar a Irán, y que culminó con la promulgación de la Ley de Sanciones a Irán y Libia de 1996 (ILSA, por su sigla en inglés).

Mientras tanto, los dirigentes iraníes intentaron enmendar las relaciones con Estados Unidos con una serie de gestos de buena voluntad. En mayo de 1997, los iraníes eligieron como presidente al moderado y reformista islámico Mohamed Jatamí, quien tendió una rama de olivo a Estados Unidos, pero se encontró con la profunda animosidad y sospecha de la administración Clinton y sus inquebrantables demandas de que Irán pusiera fin a su programa de investigación nuclear, como se expresó en la Ley de No Proliferación de Irán de 2000.

Bajo el gobierno de George W. Bush, los neoconservadores hicieron de la desestabilización de Irán una política oficial, una vez más a pesar de la cercanía iraní. Horas después de los atentados del 11 de septiembre, Jatamí envió sus condolencias a Bush, mientras miles de jóvenes iraníes celebraban una vigilia con velas en las calles de Teherán. Bush respondió calificando a Irán de régimen terrorista y miembro del “Eje del Mal”, junto con Irak y Corea del Norte (o de la “Maldición”, en la versión más reciente de Benjamin Netanyahu, que incluye a Gaza y Líbano).

Cuando, catorce meses después, las tropas estadounidenses invadieron Irak para derrocar a Saddam Hussein, fue el turno de Jatamí de condenar a Estados Unidos. Algunos de los principales asesores de Bush, incluido el vicepresidente Dick Cheney, acogieron con agrado en privado la perspectiva de un ataque preventivo israelí contra el complejo nuclear iraní de Bushehr, e incluso planearon un cambio de régimen en Teherán. Insatisfecho con su destrucción gratuita de Irak, el propio Bush ordenó al Pentágono que planeara un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán, como se jacta el ex presidente en sus memorias.

Al optar persistentemente por el castigo económico y buscar soluciones militares para debilitar al país, Estados Unidos siempre se ha equivocado en lo que respecta a Irán: ya sea la CIA derrocando al primer ministro democráticamente elegido Mossadegh; o Carter dando refugio al autoritario shah; o Reagan enviando armas a Irak durante la guerra entre Irán e Irak; o George W. Bush  rechazando  un acuerdo nuclear con Irán, o Donald Trump  saboteando  el acuerdo nuclear de Barack Obama con Irán y llevando a cabo el asesinato de Qassem Soleimani, o la administración Biden belicista contra Irán en un momento de creciente conflicto regional, avivando las llamas de una guerra más amplia, además de enviar miles de tropas estadounidenses más a la región y asegurar un paquete de ayuda militar de 8.700 millones de dólares para Israel.

Estados Unidos lleva casi un siglo intentando desestabilizar a Irán. Ahora que el candidato presidencial demócrata ha vuelto a soltar diatribas agresivas contra Irán y ha respaldado el nuevo ataque de Israel contra el Líbano, los funcionarios estadounidenses parecen no haber aprendido nada de la historia.

Seraj Assi es un escritor palestino que vive en Washington, DC, y autor, más recientemente, de My Life As An Alien (Tartarus Press).

Fuente: https://jacobin.com/2024/10/destabilizing-iran-history-kamala-harris

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viernes, 18 de octubre de 2024

ÚLTIMA HORA: RUSIA DESTRUYE INSTALACIONES MILITARES DE UCRANIA. PUTIN: G...

Líbano pide desesperadamente a la ONU que actúe, que haga algo; mientras, Israel sigue asesinando

 


Líbano pide desesperadamente a la ONU que actúe, que haga algo; mientras, Israel sigue asesinando

Por Insurgente

KAOSENLARED

18 de octubre de 2024 

 

En un llamamiento urgente a la comunidad internacional, el Gobierno de Líbano ha elevado una nueva queja ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La denuncia se centra en los «continuos bombardeos» que ha sufrido el país en las últimas semanas, instando a la organización a condenar la «agresión» israelí de manera inmediata. Desde su representación permanente en Nueva York, el Ministerio de Exteriores libanés ha expresado su preocupación por los ataques que están afectando incluso a centros de asistencia médica de urgencia y a la población civil.

El Ministerio de Exteriores de Líbano ha solicitado al Consejo de Seguridad que obligue a Israel a adherirse a la resolución 1701, aprobada en 2006, que puso fin al conflicto de ese año entre el Ejército israelí y el partido-milicia chií Hezbolá. La queja se produce en el contexto de los ataques perpetrados entre el 3 y el 14 de octubre. Además, el gobierno libanés ha pedido que se condene la «invasión del territorio libanés» y que se detengan inmediatamente los actos agresivos por parte de Israel.

El primer ministro en funciones de Líbano, Nayib Mikati, ha hecho un llamado la semana pasada a las Naciones Unidas para que aprueben una resolución que demande «un alto el fuego inmediato» con Israel y la aplicación completa de la resolución 1701. Mikati ha reafirmado el apoyo del partido-milicia chií Hezbolá a esta resolución, subrayando el compromiso de Líbano con sus derechos y su territorio. «Hemos mostrado en repetidas ocasiones en otros foros internacionales el compromiso de Líbano con la resolución 1701», afirmó, añadiendo que la invasión de su país es «totalmente inaceptable».

Por su parte, Israel ha descrito su invasión, que comenzó el 1 de octubre, como una operación «selectiva y limitada» contra «objetivos terroristas e infraestructuras» de Hezbolá. Esta ofensiva se lanzó tras cerca de dos semanas de ataques intensificados y ha continuado con un recrudecimiento de los bombardeos contra la capital, Beirut, y otras áreas del país.

Insurgente

El Líbano bajo bombas con 1.400.000 personas desplazadas

El ministro libanés de Agricultura, Abbas Haj Hassan, dijo a Al Jazeera que el número de personas desplazadas superó los 1.400.000 como resultado de la agresión israelí, y agregó que lo que se requiere es un mayor apoyo humanitario, especialmente con el invierno que se acerca.

Destacó la necesidad de detener la agresión israelí contra el Líbano, señalando que es una exigencia de las Naciones Unidas.

Las fuerzas de ocupación israelíes continuaron su sangrienta guerra contra el Líbano por vigésimo cuarto día consecutivo, continuaron bombardeando y atacando viviendas civiles y renovaron los bombardeos del suburbio meridional de Beirut, mientras continuaban los intentos de incursión terrestre en medio de una feroz resistencia de Hezbolá, que continuó bombardear asentamientos y emplazamientos militares en el norte de la Palestina ocupada.

Los aviones de ocupación lanzaron al menos dos ataques contra Haret Hreik en el suburbio sur de Beirut a primera hora del miércoles por la mañana, por primera vez en días.

Fuentes libanesas informaron que una de las redadas en el suburbio tuvo como objetivo un edificio residencial en el área de Shura, cerca de la escuela Mártir Mahmoud Qaqiq en Haret Hreik, y columnas de espeso humo cubrieron el área.

Las imágenes mostraban columnas de humo que emanaban del suburbio del sur y testigos presenciales dijeron que escucharon una explosión.

Esta incursión se produce después de que el ejército israelí emitiera una orden de evacuar inmediatamente un edificio en la zona y los edificios adyacentes, y dijera que atacaría objetivos de Hezbollah allí.

El Ministerio de Salud anunció el martirio de 3 personas debido a la incursión del enemigo israelí en la ciudad de Tulin, y de 5 mártires en la incursión del enemigo israelí en la ciudad de Sarbin.

Los aviones de ocupación lanzaron un ataque contra una casa en la ciudad de Mazraat Mushrif, cerca de la ciudad de Qana, mientras que la Agencia Nacional indicó que la ocupación llevó a cabo ataques contra una casa en la ciudad de Kafra y otra en Mahmoudiya, cerca de Al-Aishiya. en la región de Jezzine.

Fuentes locales dijeron que, al amanecer del miércoles, aviones de ocupación israelíes lanzaron dos ataques contra la ciudad de Hanin, en el sur del Líbano, que provocaron varias víctimas.

La ocupación lanzó violentas incursiones contra las aldeas y ciudades de Iqlim al-Tuffah y Nabatieh, cuyo eco se puede escuchar en la ciudad de Sidón.

Los medios libaneses informaron el martes por la noche que aviones de ocupación israelíes lanzaron un ataque aéreo contra la ciudad de Aita al-Jabal, al sur del Líbano.

Los aviones de ocupación también lanzaron ataques contra las ciudades de Hanin, Al-Dhahira, Majdal Zoun y las afueras de Al-Mansouri y Yarin, mientras que la artillería de ocupación continuó sus intensos bombardeos sobre las ciudades de Al-Taybeh, Rab Thilaine y Kafr Shuba. Heights y Al-Adisa.

Los medios libaneses dijeron que los aviones de ocupación israelíes lanzaron dos ataques contra la ciudad de Khiam en el sur del Líbano, y otros ataques contra diferentes áreas del Líbano: Al-Tiri, Habboush y Kafr Jawz.

Los aviones de ocupación israelíes también renovaron sus bombardeos sobre la ciudad de Habbush, en el sur del Líbano.

Fuentes libanesas dijeron que se produjeron enfrentamientos armados entre la resistencia y una fuerza del ejército de ocupación israelí en las afueras de la ciudad de Aita al-Shaab, en el sur del Líbano.

Varias personas resultaron heridas cuando los aviones de ocupación bombardearon las ciudades occidentales de Zawtar, Majdal Salam y Qaqiyat al-Jisr en el sur del Líbano. Los bombardeos de artillería israelí también apuntaron a la ciudad de Kafr Shuba en el sur del Líbano.

Los aviones de ocupación lanzaron ataques contra las ciudades de Toulin, Yater y Kafr Rumman en el sur del Líbano, mientras que la artillería de ocupación reanudó sus bombardeos en las afueras de la ciudad de Aita al-Shaab en el sur del país.

El Ministerio de Salud libanés anunció que el número de mártires de la actual agresión israelí contra el Líbano ha aumentado a 2.350, además de 10.906 heridos, desde el 8 de octubre de 2023 hasta el martes por la noche.

 

Diario Al-Quds Libération صحيفة القدس ليبراسيون

Imagen de portada: Al Quds

 

Un pueblo de La Alpujarra de Granada se convierte en laboratorio de innovación para las personas invidentes

 

Un pueblo de La Alpujarra de Granada se convierte en laboratorio de innovación para las personas invidentes


TERCERAINFORMACION / 18.10.2024

  • Yegen, uno de los cuatro núcleos de población de Alpujarra de la Sierra, presenta las baldosas podotáctiles que permiten orientarse a las personas invidentes.

El 15 de octubre, Día Mundial del Bastón Blanco, se colocaron en la plaza de Yegen (Alpujarra de la Sierra), junto al mural del Mago de Oz, unas baldosas amarillas que no eran las del conocido libro de Lyman Frank Baum, sino las creadas en 1967 por el japonés Seiichi Miyake para ayudar a un amigo ciego a que pudiera desplazarse por la ciudad, y complementadas por otras nuevas baldosas que permiten leer Braille con el bastón blanco.

Las nuevas baldosas incorporan el Braille mediante huecos por lo que las personas ciegas que utilizan el bastón blanco y saben leer Braille podrán, a partir de ahora, tener la posibilidad, no sólo de ir del lugar A al B en un municipio, sino de poder obtener información sobre todo lo que le rodea.

Estas primeras baldosas podotáctiles Braille muestran una palabra: ALPUJARRA.

“Soy consciente que quizá parezca una utopía que las administraciones locales, las infraestructuras del Estado, la ONCE y demás organismos añadan esta nueva innovación al pavimento y a sus edificios, pero si todo lo que parece imposible no se iniciara por algún lugar, jamás evolucionaría la sociedad”, comenta el alcalde de Alpujarra de la Sierra, José Antonio Gómez.

“Lo difícil es tener la idea y mostrarla, y el primer paso de abrir la posibilidad a las personas invidentes de hacerles partícipes de algo tan básico como saber que por dónde van, guiándose hacia una farmacia, un comercio, una tasca, un monumento, e incluso saber que en su camino habitual están realizando obras”, añade el alcalde.

José Antonio Gómez ha retado a las empresas de pavimentos a que “copien, mejoren y ofrezcan este concepto”. “Todos ganaremos, sobre todo las personas ciegas”, ha sentenciado el alcalde que ha promovido el proyecto de convertir a Alpujarra de la Sierra en ‘El Pueblo Libro’.

En Alpujarra de la Sierra sólo hay una persona invidente, muy querida por todos sus vecinos; es Tomás Parrilla Moreno, que fue el encargado de inaugurar estas nuevas “baldosas amarillas”.


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A vueltas con el Nobel

 

¿Por qué el Nobel de Economía siempre lo ganan economistas que nunca cuestionan seriamente las graves deficiencias del sistema económico capitalista? ¿Y por qué jamás gana quien lo cuestiona? ¿Por qué será?


A vueltas con el Nobel


Michael Roberts

El Viejo Topo

18 octubre, 2024 



Por qué las naciones triunfan o fracasan: una causa Nobel

Daron Acemoglu, Simon Johnson y James A Robinson han sido galardonados con el Nobel (en realidad, el premio del Riksbank) de Economía «por sus estudios sobre cómo se forman las instituciones y afectan a la prosperidad». Daron Acemoglu es profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Simon Johnson es profesor en la misma universidad. Y James Robinson es profesor en la Universidad de Chicago.

He aquí lo que los jueces del Nobel dicen que fue la razón para ganar:

«Hoy en día, el 20% de los países más ricos son unas 30 veces más ricos que el 20% de los países más pobres. Las diferencias de renta entre países han sido muy persistentes en los últimos 75 años. Los datos disponibles también muestran que las disparidades de renta entre países han aumentado en los últimos 200 años. ¿Por qué las diferencias de renta entre países son tan grandes y tan persistentes?

»Los galardonados de este año han sido pioneros en un nuevo enfoque para dar respuestas creíbles y cuantitativas a esta cuestión crucial para la humanidad. Al examinar empíricamente el impacto y la persistencia de las estrategias coloniales en el desarrollo económico posterior, han identificado las raíces históricas de los entornos institucionales extractivos que caracterizan a muchos países de renta baja. Su énfasis en el uso de experimentos naturales y datos históricos ha iniciado una nueva tradición de investigación que sigue ayudando a descubrir los motores históricos de la prosperidad, o la falta de ella.

»Sus investigaciones se centran en la idea de que las instituciones políticas determinan fundamentalmente la riqueza de las naciones. Pero, ¿qué determina estas instituciones? Integrando las teorías de las ciencias políticas sobre la reforma democrática en un marco teórico de juegos, Acemoglu y Robinson desarrollaron un modelo dinámico en el que la élite gobernante toma decisiones estratégicas sobre las instituciones políticas –en particular, si se amplía el derecho de sufragio– en respuesta a amenazas periódicas. Este marco es ahora estándar para analizar la reforma política institucional y ha tenido un impacto significativo en la literatura de investigación. Y cada vez hay más pruebas que apoyan una de las principales implicaciones del modelo: los gobiernos más inclusivos promueven el desarrollo económico».

A lo largo de los años (¿o décadas?) he publicado artículos sobre el trabajo de varios premios Nobel de Economía.

Lo que he descubierto es que, sea cual sea la calidad del trabajo del ganador, él o ella (ocasionalmente) suelen recibir el premio por su peor trabajo de investigación, es decir, un trabajo que confirma la visión dominante del mundo económico, mientras que en realidad no nos lleva más lejos en la comprensión de sus contradicciones.

Esta conclusión creo que se aplica a los últimos ganadores.  El trabajo por el que recibieron el premio de un millón de dólares es por una investigación que pretende demostrar que los países que alcanzan la prosperidad y acaban con la pobreza son los que adoptan la «democracia» (y con ello se refiere a la democracia liberal de estilo occidental en la que la gente puede hablar (en su mayoría), puede votar a los funcionarios de vez en cuando y esperar que la ley proteja sus vidas y propiedades (con suerte). Las sociedades controladas por élites sin ninguna responsabilidad democrática son «extractivas» de recursos, no respetan la propiedad ni el valor y, por lo tanto, no prosperan con el tiempo. En una serie de artículos en los que se aplican algunos análisis empíricos (es decir, en los que se correlaciona la democracia (tal y como se define) con los niveles de prosperidad), los ganadores del Nobel afirman demostrarlo.

De hecho, los ganadores del Nobel sostienen que la colonización del Sur Global en los siglos XVIII y XIX podría ser «inclusiva» y convertir a países como Norteamérica en naciones prósperas (olvidando a la población indígena), o «extractiva» y mantener a los países en la pobreza extrema (África).

Este tipo de economía es lo que se denomina institucional, es decir, que no son tanto las fuerzas ciegas del mercado y la acumulación de capital las que impulsan el crecimiento (y las desigualdades), sino las decisiones y estructuras establecidas por los seres humanos. Apoyando este modelo, los vencedores afirman que las revoluciones preceden a los cambios económicos y no que los cambios económicos (o la falta de ellos ante un nuevo entorno económico) preceden a las revoluciones.

En primer lugar, si el crecimiento y la prosperidad van de la mano de la «democracia» y se considera que países como la Unión Soviética, China o Vietnam tienen élites «extractivas» o no democráticas, ¿cómo explican nuestros nobelistas su indudable rendimiento económico? Aparentemente, se explica por el hecho de que empezaron siendo pobres y tenían mucho que hacer para «ponerse al día», pero pronto su carácter extractivo les pasará factura y el hipercrecimiento de China se agotará.

En segundo lugar, ¿es correcto decir que las revoluciones o las reformas políticas son necesarias para encaminar las cosas hacia la prosperidad? Bueno, puede que haya algo de verdad en ello: ¿estaría Rusia a principios del siglo XX donde está hoy sin la revolución de 1917 o China donde está en 2024 sin la revolución de 1949? Pero nuestros nobelistas no nos presentan esos ejemplos: los suyos son la obtención del voto en Gran Bretaña en el siglo XIX o la independencia de las colonias americanas en la década de 1770.

Pero, sin duda, el estado de la economía, su funcionamiento, la inversión y la productividad de la mano de obra también influyen… La aparición del capitalismo y la revolución industrial en Gran Bretaña precedieron al paso al sufragio universal… La Guerra Civil inglesa de la década de 1640 sentó las bases políticas para la hegemonía de la clase capitalista en Gran Bretaña, pero fue la expansión del comercio (incluido el de esclavos) y la colonización en el siglo siguiente lo que hizo avanzar la economía.

La ironía de este premio es que el mejor trabajo de Acemoglu y Johnson ha llegado mucho más recientemente que en las obras anteriores en las que se han centrado los jueces del Nobel. Sólo el año pasado, los autores publicaron Poder y progreso, donde plantean la contradicción en las economías modernas entre la tecnología que hace aumentar la productividad del trabajo pero también con la probabilidad de que aumenten la desigualdad y la pobreza. Por supuesto, sus soluciones políticas no tocan la cuestión de un cambio en las relaciones de propiedad, salvo para pedir un mayor equilibrio entre capital y trabajo.

Lo que se puede decir a favor de los ganadores de este año es que al menos su investigación trata de entender el mundo y su desarrollo, en lugar de un teorema arcano de equilibrio en los mercados por el que muchos ganadores anteriores han sido galardonados.

Fuente: https://thenextrecession.

Artículo seleccionado por Carlos Valmaseda para la página Miscelánea de Salvador López Arnal

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PÁNICO EN UCRANIA. AMENAZAN CON USAR UN ARMA NUCLEAR CONTRA RUSIA. AFIRM...