miércoles, 2 de octubre de 2024

Los 102 niños de la Segunda Guerra Mundial que Franco «envió» a Balears

 

Los 102 niños de la Segunda Guerra Mundial que Franco «envió» a Balears

 

Por Laura Jurado

Rebelion / España

01/10/2024 


Fuentes: El Diario [Foto: Karl Bock y el grupo de niños austriacos llegados a Menorca. Archivo familia Bock Florit]


Entre 1949 y 1950 un centenar de menores austriacos y alemanes llegaron para recuperarse de la contienda dentro de un plan con el que el régimen intentaba romper su aislamiento internacional. Una minoría acabaron por quedarse y echar raíces; entre ellos, Karl Bock.

Cuenta Santi que Karl, su padre, era famoso en toda Ciutadella. En aquella Menorca de posguerra eran pocos los niños extranjeros que vivían en la ciudad. Y todos llegaron con Karl. Habían cruzado media Europa en tren dentro de un plan que les ofrecía recuperarse en la soleada España de los horrores que habían vivido en la Segunda Guerra Mundial en sus países. Una iniciativa humanitaria que escondía una finalidad “propagandística” con la que el régimen franquista buscó romper su “aislamiento” internacional.

Europa, mayo de 1945. La rendición de Alemania puso fin a seis años de guerra mundial y a uno de los periodos más oscuros del continente. Y España, como resume la historiadora Lurdes Cortès–Braña, descubría que había quedado “en la parte equivocada de la Historia”. La dictadura franquista había sobrevivido, pero estaba cada vez más aislada. “Fue vetada en las conferencias de Potsdam y San Francisco que diseñaron el nuevo orden mundial, expulsada de la ONU y, además, en 1946 Francia decidió cerrar su frontera”, enumera.

Ante aquel panorama, el régimen buscó fórmulas que no sólo le ayudaran a mejorar su imagen, sino también a romper aquel “ostracismo internacional”. Y una de ellas fue un complejo plan por el que traer a España a niños europeos para que pudieran recuperarse de la Segunda Guerra Mundial y darles “generosa hospitalidad en su suelo”. “La idea se vendió como un plan humanitario, pero tenía un objetivo claramente político. De hecho, levantó las suspicacias de algunos países y organizaciones hasta el punto de que el ministro de  Exteriores Alberto Martín Artajo se encargó de recalcar justamente eso en sus comunicaciones, que era una idea ‘ausente de todo matiz político’ y que se hacía por ‘puro sentimiento humanitario”, explica la doctora en Historia. Como otros proyectos del régimen, aquel también se presentó como algo faraónico: en noviembre de 1945 se propuso que llegaran 50.000 niños. La cifra real no llegó a un 10%. 


Foto: Retrato de Karl Bock, uno de los niños que llegó a Menorca. Archivo de la familia Bock Florit.


El acogimiento temporal de ‘los niños de la guerra’

“España aseguraba que había recibido múltiples peticiones de organizaciones humanitarias, cuando lo cierto era que el régimen se les había acercado por iniciativa propia”, destaca la historiadora. De hecho, la idea ni siquiera era una novedad. Cortès–Braña afirma que fue justamente el “espléndido aislamiento” español el que hizo que desconocieran que hacía años que en Europa se organizaban operativos para acoger temporalmente a los niños víctimas de la guerra. “Entre 1942 y 1950 la Cruz Roja Suiza gestionó la acogida de unos 180.000 niños para una estancia de recuperación de tres meses”, señala. 

Lo de España, sin embargo, se veía con otros ojos. Por un lado, por la situación económica y social que se vivía en el país. “Aún estábamos con la miseria de la posguerra y las cartillas de racionamiento”, recuerda la historiadora. Pero también estaba el tema político. El Partido Comunista de Austria, por ejemplo, denunció que se alimentaría a los niños a costa del hambre de los españoles, y que se les pretendía “bendecir con una educación fascista”. De hecho, cuando Cáritas de Austria decidió ir adelante con el plan fue “a condición de que quedase en manos de Acción Católica Española” y sin la participación de Falange. “Sin embargo, Falange intervino en el operativo de acogida, y el papel del propio Franco fue tan destacado que él mismo acogió a tres niñas austriacas”, subraya la autora de Un asunto de Estado: la acogida de niños austriacos en la geopolítica del primer franquismo.

La apertura de la frontera con Francia en 1948 fue definitiva para que el plan echara a andar. A partir de febrero de 1949 y hasta finales de 1959 llegaron a España 2.981 niños austriacos y 974 alemanes en un total de ocho expediciones. “Alemania y Austria había sido el Reich, eran los malos, y esos niños no participaron en los viajes humanitarios hasta después de la guerra. Y, cuando Franco consiguió sacar adelante su proyecto, eran los que estaban en peor situación”, afirma la historiadora.

Foto: Un grupo de niños austriacos en el momento en que descienden del barco que les ha traído a Palma, donde pasarán una temporada, distribuidos entre familias españolas. EFE


Un “asunto de Estado”

Materializar el plan fue toda una odisea. El sistema de transporte estaba “completamente desestructurado” y los niños sólo pudieron llegar a España “en trenes cedidos por los británicos”. “Aun así, el plan consiguió extenderse y alcanzar a todo el país, incluso a Canarias. De hecho ése era el objetivo porque se trataba de un asunto de Estado”, afirma. 

A Balears llegaron 102 menores –96 austriacos y seis alemanes– entre abril de 1949 y abril de 1950, que acabaron repartidos entre Menorca y Mallorca. En ésta última isla, se sabe que residieron entre Palma, Sóller y Felanitx. “La mayoría fueron acogidos por familias acomodadas porque el régimen buscaba quedar bien y que pareciera que en España atábamos a los perros con longaniza. Pero es evidente que también pesaba que fueran católicas”, señala.

En el listado de familias mallorquinas de acogida destacan apellidos como Orlandis, Oleza, Calvet u Oliver, y los nombres de Fausto Morell o María Garau, viuda del industrial Manuel Salas. También la familia Moll tuvo un papel relevante. Por un lado, el filólogo y profesor Francesc de Borja Moll publicó el mismo 1949 una suerte de diccionario, el ‘Sumario de alemán para hablar con los niños austriacos’ –bajo el pseudónimo de Fritz Hartmann– con la idea de facilitar la comunicación entre los menores y sus acogedores. Por otro –como recupera Alejandro Casadesús en el estudio ‘Alcover, Moll i la llengua alemana’–, su hermano Bep también acogió a un niño austriaco en Menorca: Adolf Brückler. Uno de los hijos del filólogo contó a Casadesús que, cuando un día jugaban en una cueva de Macarella, se desató una tormenta. Y aquel niño estaba “tan marcado por la guerra” que, “al oír los truenos, se escondió en el rincón más hondo y no quería salir”.

Entre la miseria y la desmemoria

“Mi padre tenía seis años cuando llegó a Menorca y recordaba muy poco de la guerra. Sí tenía la imagen de cuando bajaban al sótano cada vez que empezaba un bombardeo, pero poco más. Lo cierto es que su padre había perdido una pierna luchando en el frente”, explica Santi Bock. Su padre, Karl Bock, fue uno de aquellos niños austriacos que llegó a Menorca. El menor de una familia con tres hijos que vivía en Viena y que decidió apuntarse a aquel programa de acogida temporal en España.

“Cáritas de Viena enviaba personal a las escuelas para que explicaran la iniciativa. En aquel momento muchas familias estaban en la miseria absoluta, pasaban hambre y vivían entre ruinas, en infraviviendas o incluso en trincheras”, relata la historiadora. Todos los niños que se inscribían en el programa pasaban primero por una revisión médica. “Podían estar débiles, pero no enfermos”, señala. “En el caso de mi padre, sus dos hermanos mayores se quedaron porque tenían edad para ayudar a la familia y les necesitaban. Por eso decidieron enviar al pequeño”, añade Santi. 

Karl y otros tantos niños llegaron a Barcelona después de haber pasado dos días recorriendo Europa en tren. “De aquel viaje recordaba que sólo había comido pan y chocolate negro”, dice Santi. Cuenta la familia que hasta la Ciudad Condal se desplazó el que iba a ser su ‘padre’ de acogida, y que no era otro que el capellán Jaume Gener. Su hermana Magdalena haría las veces de ‘madre’. El estudio de Cortès–Braña demuestra que lo de Karl fue un caso especial, pero no único. Entre los acogedores hubo alcaldes, organizaciones religiosas e incluso obispos como el de Jaén. 

En casa de los hermanos Gener –en la que también vivían sus padres–, Karl Bock se convirtió en el mimado. “Estaba más consentido, le cuidaban muchísimo y era como un hijo único. También era un pillín, pero se adaptó muy bien y enseguida hizo amigos”, afirma su viuda, Margarita Florit. 

En aquellas calles de Ciutadella en las que corría y jugaba, Karl destacaba entre el resto de niños. “Siempre fue muy guapo, pero es que un niño extranjero de esa edad en aquella época era noticia”, asegura Margarita. Su perfil –ojos azules y pelo rubio platino– había sido uno de los más buscados entre las familias de acogida. Tanto que, según los testimonios recogidos por Lurdes Cortès–Braña, en los lugares y expediciones en que no hubo buena organización, la llegada de los niños se acabó convirtiendo en una suerte de subasta. 

Foto: El capellán Jaime Gener junto a Karl Bock y otra de las niñas austriacas llegadas a Menorca. Archivo de la familia Bock Florit.


De los repetidores a la adopción

“No sabemos qué vio mi padre en Menorca para que cuando regresó a Viena le dijera a su familia que quería volver a la isla”, recuerda Santi. Según la historiadora, se calcula que entre 1950 y 1959 se dieron en España unos 900 retornos –costeados por las familias españolas–, especialmente durante los veranos. Para muchos, la vuelta a sus países rozó el shock: algunos habían olvidado el alemán, otros no conseguían reintegrarse en la escuela y menos en el nivel que correspondía a su edad y a los que habían ido a parar a las familias más adineradas, les costó “adaptarse a no tener coche o servicio”.

Karl Bock también fue uno de esos repetidores. Y nadie recuerda a ciencia cierta cuándo se decidió que sus estancias temporales se convirtieran en algo definitivo. El objetivo del plan nunca había sido que los niños fueran adoptados. De hecho, Cortès–Braña señala que era una de las primeras advertencias que se hacía a las familias y que eso motivó que muchas decidieran no participar. Sin embargo, las adopciones –“formales e informales”– acabaron por llegar.

“Karl nunca dijo que echara de menos a sus padres o a su familia, o su país. Supongo que si hubiera sido así no se habría quedado o habría viajado a verles más a menudo”, plantea Margarita. Su padre murió cuando él era aún adolescente y su madre fue a verle a Ciutadella cuando cumplió los 18. Karl sólo viajó a Viena para la boda de su hermano Gustav, quien llegó a vivir en la ciudad menorquina durante unos siete años después de casarse. “Él trabajaba en una fábrica de bisutería y su mujer era peluquera, pero acabaron por volverse a Austria, creo que porque ella echaba mucho de menos a su familia”, señala Santi. A día de hoy, sus hijos siguen visitando Menorca con frecuencia. 

En su nueva vida en Menorca, Karl Bock también olvidó el alemán –“En aquel momento no tenía posibilidad de hablarlo con nadie”, dice su hijo–, fue a la escuela del Seminari y a la D’Es Born antes de que el capellán Jaime Gener le convenciera de pasar unos meses en Barcelona para estudiar mecanografía. A su vuelta abrió en Ciutadella la primera escuela de toda la isla para aprender a escribir a máquina. Y así, pasó de ser “Karl el austriaco” a “Karl el de Mecanografía Viena”. 

“El éxito fue asombroso. Creo que por la academia pasaron todos los niños de la ciudad. Teníamos 30 máquinas de escribir y las clases se llenaban cada hora”, explica Santi. La fama de la academia creció hasta el punto de que eran muchas las empresas que buscaban personal entre sus alumnos. “Creo que la oficina del paro y de colocación en Ciutadella era la nuestra”, bromea.

Después de que el propio capellán le pidiera permiso al padre de Margarita, Karl y ella iniciaron un noviazgo que acabó en matrimonio y en nueve hijos: seis chicas y tres chicos. “Cuando no estaba en la academia estaba con su familia. También cazaba y pescaba, pero no era hombre de bares”, recuerdan. Karl falleció de un infarto –el segundo que sufría– cuando tenía sólo 48 años. 

Fuente: https://www.eldiario.es/illes-balears/102-ninos-segunda-guerra-mundial-franco-envio-balears_1_11682904.html

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La Unión Europea deja solo al Líbano bajo fuego


 

La Unión Europea deja solo al Líbano bajo fuego

 KAOSENLARED

El jefe de política exterior de la Unión Europea, Joseph Borrell, destacó que la Unión Europea debe trabajar para proteger al Líbano como Estado y a sus instituciones del colapso. Los analistas en Beirut señalan que Europa aplica el doble rasero, y la falsedad para el pueblo libanés ante la destrucción de todo El Líbano.

Borrell señaló que la Unión Europea sigue presionando para abrir la puerta a una solución diplomática para un alto el fuego inmediato.

Subrayó que los ataques a Beirut son muy inquietantes y no se debe ignorar el elevado número de víctimas.

Señaló que el discurso de Israel sobre su defensa debe estar de acuerdo con el derecho internacional.

Desde el pasado lunes, el ejército de ocupación israelí ha lanzado una agresión generalizada contra regiones libanesas, la más violenta desde el inicio de los enfrentamientos con Hezbollah hace aproximadamente un año, que provocaron el martirio de un gran número de líderes políticos y militares de Hezbollah, encabezados por por el secretario general del partido, Hassan Nasrallah.

Por otro lado, las sirenas siguen sonando en el Estado ocupante, después de que Hezbollah y facciones palestinas lanzaran cientos de cohetes contra sitios militares y asentamientos en las ciudades y pueblos palestinos ocupados, en medio de un estricto bloqueo “israelí” sobre pérdidas humanas y materiales.

Por 360º día consecutivo, el ejército de ocupación israelí continúa su agresión contra la Franja de Gaza, con el apoyo estadounidense y europeo, mientras sus aviones bombardean las proximidades de hospitales, edificios, torres y hogares de civiles palestinos, destruyéndolos por encima de sus cabezas. de sus habitantes, e impedir el ingreso de agua, alimentos, medicinas y combustibles.

La continua agresión de la ocupación contra Gaza provocó el martirio de más de 41.595 mártires, las heridas de más de 96.251 personas y el desplazamiento del 90% de la población de la Franja de Gaza, según datos de las Naciones Unidas.

 

Diario Al-Quds Libération صحيفة القدس ليبراسيون 

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CGT organiza un nuevo encuentro europeo de economía de los trabajadores y las trabajadoras en Barcelona

 

 

CGT organiza un nuevo encuentro europeo de economía de los trabajadores y las trabajadoras en Barcelona


TERCERAINFORMACION / 02.10.2024

  • Las jornadas se celebrarán en el espacio vecinal y autogestionado ‘Can Batlló’ entre el 11 y el 13 de octubre, y tienen como objetivo el conocimiento y el fortalecimiento de las estrategias sindicales entre personas trabajadoras de diferentes territorios.



La Confederación General del Trabajo (CGT), con la colaboración de la Fundación Salvador Seguí (FSS), ha anunciado que se encargará de organizar una nueva edición de los encuentros a nivel europeo sobre economía de la clase trabajadora. Estos encuentros tienen la finalidad de conocer y compartir experiencias de personas trabajadoras de diferentes países en relación con la acción sindical y la lucha social que se desarrollan en los mismos con la finalidad de aunarlas a nivel internacional para que sean más efectivas y conocidas. Además, también se analiza la situación de la clase trabajadora desde los diferentes contextos políticos, sociales y económicos que se están dando en estos momentos. En el caso de Europa, desde CGT ya han apuntado el alarmante auge de los movimientos y formaciones políticas de extrema derecha, así como la aplicación de las políticas neoliberales que en determinadas capas sociales de la sociedad están siendo un varapalo enorme para las personas más vulnerables.

En esta ocasión, en este IV encuentro, se darán cita diferentes cooperativas y colectivos de Europa con el objetivo de abordar la historia y el trabajo que siguen llevando a cabo en distintos países después de 17 años de poner en marcha sus iniciativas económicas. Desde CGT han explicado que esta es, sin duda, una manera de compartir experiencias y de apostar por cambios reales.

Por otro lado, será un fin de semana también dedicado a la puesta en común de ideas entre colectivos y organizaciones que apuestan firmemente por la autogestión de la vida en general, y cómo esta vía ha sido en muchas ocasiones, a lo largo de la historia, ejemplo de cómo salir adelante y vivir en armonía con el entorno y la sociedad.

Programa encuentro Europeo Economia de lxs TrabajadorxsDescarga

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martes, 1 de octubre de 2024

ÚLTIMA HORA: IRÁN ATACA A ISRAEL CON MÁS DE 400 MISILES | F-35 EN LLAMAS...

Reflexiones en torno al genocidio

 

Reflexiones en torno al genocidio

 

DIARIO OCTUBRE / octubre 1, 2024

 



“No es verdad la muerte cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”
— José Martí

Hiere si quieres herir
que el golpe aguardo sereno
pues yo en cambio te condeno
al tormento de vivir
¿A dónde podrás huir
que no te alcance el castigo?
Buscarás en vano abrigo
otros montes, otras playas
y a donde quiera que vayas
irá tu crimen contigo


Epígrafe
Jesús Orta Ruiz
El Indio Naborí

Sergio Rodríguez Gelfenstein.— Mataron a José Martí y la lucha del pueblo cubano no se detuvo, mataron al general Augusto C. Sandino y años después al comandante Carlos Fonseca y la lucha del pueblo nicaragüense no se detuvo, mataron a Yasser Arafat y la lucha del pueblo palestino no se detuvo, no está demostrado, pero existe la hipótesis de que mataron al comandante Hugo Chávez y la lucha del pueblo venezolano no se detuvo. ¿Creen que por haber matado a Hasán Nasralá la lucha de la resistencia anti sionista en el Asia Occidental se va a detener? Suponer eso es subestimar a los pueblos, creer que la lucha depende de una personalidad o incluso de un dirigente. Claro que la pérdida de un líder es dura y dolorosa, pero jamás la historia de la lucha por la independencia y la libertad se ha detenido por eso.

Está demostrado que Israel es un engendro imperialista y que el sionismo se sostiene por el aval que Estados Unidos y Europa le dan para cometer sus crímenes. Pero también es cierto que el mayor triunfo del imperialismo y el sionismo –y en eso radica la causa fundamental de su éxito- es haber logrado mantener dividido al mundo islámico y musulmán, impidiendo la unidad necesaria para combatir al enemigo sionista. Hasta el 7 de octubre del año pasado, algunos países árabes incluso habían firmado los acuerdos de Abraham e iniciado la “normalización” de las relaciones con Israel. Antes, en 1978 se firmaron los acuerdos de Camp David y en 1993 los de Oslo. Más recientemente, al desatar la mal llamada “primavera árabe”, al golpear al eje de la resistencia a fin de destruirlo, el imperialismo y el sionismo apuntaban a la desunión.

Son más de 45 años de esfuerzo de Estados Unidos por buscar acuerdos parciales que paralicen la lucha del pueblo palestino y de los países que resisten. Nunca un pueblo firme y tenaz y sus líderes, han firmado acuerdo alguno con la entidad sionista. Hoy, una vez más queda claro que la identidad religiosa y la nacional tienen un carácter subordinado cuando de defender los intereses de clase se trata. Por eso, algunos países y líderes árabes y musulmanes se quedan en la retórica de “volver a Al Quds” y “rechazar” las matanzas sionistas, mientras en realidad buscan aliarse -y hasta hacer negocios con ellos- a través de Estados que buscan unificarlos para detener el impulso liberador de la resistencia.

300 millones de árabes y 1500 millones de musulmanes no han sido capaces de unirse para enfrentar al sionismo que en Israel configuran una población de 6.9 millones de judíos (y no todos son sionistas). La división, los intereses de monarquías medievales corruptas y su deseo de subordinarse y servir a Estados Unidos y a Occidente permiten esta situación en la que Israel puede actuar a sus anchas violentando el derecho internacional y la Carta de la ONU. Llegará el día en que los pueblos de la región le reclamen a sus élites los titubeos y las dudas al enfrentar al sionismo. Y cuando ese día llegue, todo cambiará.


El enciso 1 del artículo 1 de la Carta de las Naciones Unidas instaura como primer propósito de la organización: “Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz”.

Antes, en el preámbulo de la Carta se establece que la ONU está resuelta “a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra que dos veces durante nuestra vida ha infligido a la Humanidad sufrimientos indecibles, a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas, a crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional, a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad”.

A la luz de estos preceptos, es evidente que la ONU ha fracasado, debe desaparecer y dar paso a una instancia que si esté capacitada para cumplir estos objetivos. Para ello, es básico, fundamental y necesario que desaparezca el derecho a veto. El derecho a veto es un instrumento dictatorial que proporciona las herramientas que garantizan el genocidio sionista en Asia Occidental.

La ONU ya no es un instrumento para la paz, al punto que el líder sionista -desde New York- y sin importarle que el mundo no lo escuchaba, ordenó el ataque contra Líbano y el asesinato del líder de la resistencia Hasán Nasralá. Cuando se ha hecho evidente que la ONU ya no es una tribuna para promover la paz sino para estimular la guerra, debería ser natural su desaparición.

Todo esto se puede hacer porque Estados Unidos lo permite, lo avala, lo apoya, lo financia y arma al causante de la guerra incluso cuando es evidente que se ha configurado el delito de genocidio establecido en la “Convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio” aprobada en 1948 y puesta en vigencia en 1951. La ONU es tan ineficaz que no ha sido capaz de hacer aplicar esta convención que se proponía evitar “un delito perpetrado con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”.

20 de noviembre de 1945. Los Juicios de Nuremberg

 

Cuando finalizó la segunda guerra mundial, a fin de castigar a los culpables de tan abominable hecho que causó la muerte a 60 millones de personas (el 2,5% de la población del planeta en ese entonces) se realizó el juicio de Núremberg. Uno de sus objetivos principales fue llevar a cabo un juicio justo y tener un rol concreto en la prevención de genocidios en el futuro. A pesar de los esfuerzos de los fiscales soviéticos, sus colegas occidentales se preocuparon de “suavizar” las penas y salvaguardar a muchos criminales.

Gracias al apoyo de Estados Unidos, el Vaticano, la Cruz Roja Internacional, la España franquista y la Italia derrotada pero con una fuerte presencia de las huestes de Mussolini, el nazismo y el fascismo sobrevivieron y hoy toman cuerpo en Europa (las elecciones del pasado domingo en Austria son claro reflejo de esta situación) , en América Latina y en otras regiones del mundo. Ayer, en Austria, al igual que Hitler, los fascistas llegaron al poder por vía electoral.

La extirpación no concluida del nazismo hoy le está pasando cuenta al mundo. El sionismo como corriente nacionalista reaccionaria y expresión de la extrema derecha racista surgida a finales del siglo XIX en Europa, sustenta su ejecutoria en el mito de la superioridad racial y la exclusividad de los judíos. Al igual que Estados Unidos, el sionismo considera que el territorio ocupado es una tierra prometida por Dios. Se sustenta en un exacerbado chovinismo, anti comunismo y el nacionalismo extremo. Eso les permite justificar el exterminio de los palestinos y los árabes.

Me preguntó si habrá que esperar a que termine la guerra en Asia Occidental con la derrota de Israel para organizar un nuevo Núremberg, o si será necesario que Rusia, otro país o alianza de países, realicen una nueva Operación Militar Especial, para que al igual que en Ucrania se logre paralizar el desarrollo del genocidio en curso.

¿Y qué dirán los “civilizados” europeos, las social democracias y la izquierda cobarde cuando ello ocurra? ¿O es que caso debemos seguir mirando desde la tranquilidad de nuestros hogares y de nuestras vidas como el mundo no es capaz de organizarse ni siquiera para evitar la muerte en masa de decenas de miles de personas? En la conciencia de los habitantes de este planeta pesará la carga por la incapacidad y la complicidad con este genocidio.

Ya no bastan las declaraciones de rechazo y repudio, hay que pasar a la acción y hay múltiples formas de hacerlo en términos políticos, jurídicos, económicos y militares, pero lo repito una vez más, la iniciativa debe venir del mundo árabe y musulmán porque esperar que Occidente y en primer lugar Europa hagan algo, no es más que una quimera. Más que más, son ellos los ejecutores de los peores genocidios en la historia de la humanidad. Así se hicieron ricos y poderosos: a través de la muerte, la usurpación, el robo, la piratería, el latrocinio, la depredación, el saqueo y la rapiña. Esos son los instrumentos que le permitieron transformarse en “jardín”, recuerden… el resto solo somos “selva”.

www.sergioro07.blogspot.com

Fuente: sergioro07.blogspot.com

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RIDÍCULO EN UCRANIA: ZELENSKY CREARÁ LA "FUNERARIA ZELENSKYY". PARECE BR...

Fascistas somos todos. Incluso Mussolini

 

¿Qué fascismo es ese al que se le puede vencer por medio de los votos y no de los fusiles? El autor sostiene que el fascismo omnipresente se ha convertido en un enemigo de mentira para una izquierda de mentira. Este es el artículo en abierto de la revista El Viejo Topo de este mes, octubre 2024.


Fascistas somos todos. Incluso Mussolini

 

De Héctor Cuenca Soriano

El Viejo Topo

1 octubre, 2024

 


Artículo en abierto de la revista El Viejo Topo nº441, de octubre 2024. 

¿Qué fascismo es ese al que se le puede vencer por medio de los votos y no de los fusiles? El autor sostiene que el fascismo omnipresente se ha convertido en un enemigo de mentira para una izquierda de mentira.


«FORA FEIXISTES DE RUBÍ» («Fuera fascistas de Rubí») manifiesta un enorme grafiti en la ciudad donde crecí, pintado sobre los muros del Centro de Alternativas Culturales, un local que hace saber también, en su pared, su rebeldía ante el statu quo: «Algún día no podremos más, y juntas lo podremos todo».

¿A qué fascistas se refieren? –me pregunto. No hay en la ciudad sede alguna, oficial o clandestina, del Partido Nacional Fascista de Benito Mussolini, o de sus descendientes oficiales u oficiosos del Movimiento Social Italiano o de Casa Pound. Tampoco se conocen oficinas del NSDAP (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán). Y hasta donde llega mi conocimiento tampoco la Falange, en sus múltiples variantes, dispone aquí de local, ni cuenta con ningún tipo de delegación o de presencia social. Estat Català, por buscar la variedad local y de proximidad, creo que sigue sin resucitar. Entonces, ¿quiénes son los fascistas de la ciudad?

Vuelvo a mirar el muro: se representa de forma estilizada una bandera morada y otra roja, y no puedo evitar pensar en las argumentaciones antiautoritaristas de Erich Fromm, y sus curiosas conexiones con lo que el Marqués de Sade escribió un siglo y medio antes; pienso en la “revolución sexual” y la lucha contra la “represión familiar”, y también en la “represión educativa” que se denunciaba durante el Mayo francés; en la “teoría del agente” que sostiene que el fascismo es un agente de la alta burguesía y que, por lo tanto, carece de agencia propia; y me viene a la mente la ya viejísima máxima de Horkheimer: “Quien no esté preparado para hablar del capitalismo, también debería guardar silencio sobre el fascismo”.

Si te gusta lo que lees, ¡échale un vistazo a la revista de este mes!

 

El caso es que, en los tiempos actuales, los fascistas ya no son Ernst Röhm o Giovanni Gentile. Ahora el fascista es el padre autoritario que impone horarios y normas en el seno del hogar. El profesor que, desde su púlpito académico de autoridad, dicta la verdad y establece reglas y deberes a la clase. La influencer que perpetúa cánones de belleza arbitrarios y opresivos. El o la coach o nutricionista que tú mismo/a contrataste y se atreve a darte órdenes cual sargento de instrucción. El rudo entrenador de baloncesto que, desconsiderado para con las singulares condiciones físicas de tus hijos, les dice que “no valen” para ello. También es fascista el policía cachas o no tan cachas, pero igualmente emblema de coerción, que detiene a un joven extranjero de origen no mencionado por los medios de comunicación. 

Así pues, ¿qué es hoy “fascismo”? 

No es, desde luego, el fenómeno histórico-político que nació en 1919 con las ideas de Benito Mussolini y murió en 1945, en Berlin, bajo las botas del Ejército Rojo. Si el fascismo realmente existente aún siguiera vivo, sería absolutamente necesario combatirlo hasta derrocarlo definitivamente. El “fascismo” actual es, más bien, un Mal absoluto siempre al acecho, como decía Semprún; un conjunto de “instintos oscuros y pulsiones insondables” muchas veces disfrazadas bajo traje de civil, como para Umberto Eco; un tipo de personalidad; un auténtico síndrome derivado de la vivencia, en la infancia, de una relación padre-hijo basada en la jerarquía y la autoridad (como establecieran Adorno y Horkheimer, solo necesitamos darles más cariño a nuestros niños/as y nunca volverá a haber más fascistas); una tendencia simultánea en el individuo a pulsiones sádicas y masoquistas que debía solucionarse a través del amor y la espontaneidad, como nos dijera ya hace 80 años Erich Fromm (y así lo resumían, en forma de rap, los Chicos del Maíz: “En Fromm está la clave: Follar se sale”). Debemos estar atentos, nos recuerdan autores como José Mª Chamorro: El fascismo psicológico puede estar presente en los camaradas más convencidos de ser antifascistas.

¡Por supuesto, así sí! Así, las constantes referencias al fascismo cobran sentido Si la Iglesia, la policía, la familia, la democracia burguesa, los ejércitos, hasta la Razón misma –como argumentaran Horkheimer y Adorno en Dialéctica de la Ilustración– son instituciones fascistas (o potencialmente fascistas) no es porque lo fueran o lo sean auténticamente, es decir, porque sean histórica o ideológicamente fascistas. No es de eso de lo que se les acusa, y habría que ser muy obtuso al hacerlo habida cuenta de la evidencia histórica reunida por autores como Bruno Groppo sobre el fascismo y el antifascismo que realmente tuvo lugar en Europa occidental, y muy en particular en Italia, cuna del fascismo original.

Ahora recuperamos ese concento hegeliano llamado Geist, y al que podemos traducir como espíritu, mente, genio, espectro, fantasma o sombra. Si asumimos que existe (siquiera como herramienta de análisis) un Geist o “espíritu” de las cosas que estaría en permanente descubrimiento y proceso de auto-perfeccionamiento hacia formas más definitivas de sí mismo, y si en el caso del fascismo ese Geist corresponde al «espíritu de la represión y el autoritarismo», debemos concluir lo que nos dijo Augusto del Noce ya en la década de los 70: Si “el fascismo no puede entenderse sino como identificación con el «espíritu represivo y autoritario»”, entonces “toda forma de represión y de autoridad se ha de interpretar como fascismo”.

Por consiguiente, poco importan los parecidos o las diferencias, sean doctrinales o prácticas, que respecto al fascismo pueda tener cada ideología o movimiento político, cada institución, cada individuo concreto. Aquello relevante es que el Geist del fascismo acecha a cualquier forma de autoridad, fuerza o disciplina, de Margaret Thatcher al gobierno de China o Corea del Norte, y más allá. De hecho, cualquier sistema político podría incurrir en el fascismo. Y si ese sistema político se ha construido sobre una violencia previa, como la República Francesa, no hay duda de que es fascista. 

Como sostienen Joan Antón y Marco Esteban, en el fondo no existiría diferencia entre todas las tendencias políticas de derechas del siglo XIX, desde los socialdarwinistas británicos del sufragio censitario (y partidarios de que la población se regule sola a través del humanísimo método de la inanición) hasta los Bismarcks del fuerte estado del bienestar semi-autoritario avant la lettre, e incluso entre ellos y los curas, nobles y reyes del Antiguo Régimen que apenas un siglo antes vinieran a sustituir. Todos ellos son la misma cosa, pues participan de un mismo Geist: una sola y larguísima cadena del “privilegio” (por supuesto un cuerpo homogéneo, eternamente opresivo y tiránico en esencia en cada una de sus manifestaciones) que “ante la decrepitud de la Iglesia y la monarquía, buscaría nuevos protectores en los engendros pseudocientíficos de la socioevolución y la genética social”, hasta desembocar, desesperado por el avance constante de “la Razón”, que traía “un mundo de igualdad, libertad y justicia”, en el engendro del nazismo. 

A día de hoy, académicos de primera y periodistas de trinchera como Dan Hassler-Forest o Elisa Strauss permanecen vigilantes en la primera línea de batalla, y han detectado que este esquivo Geist sigue presente y manifestándose de forma subrepticia una vez más, infectando las mentes de nuestros hijos a través de su presencia subliminal en películas infantiles como El Rey León y Patrulla Canina. Por fortuna, medios obreros concienciados como el Washington Post y la CNN se han hecho ya eco de sus descubrimientos a fin de darlos a conocer al público general: vigilen lo que les muestran a los niños, pues ahí podría encontrarse el espíritu del fascismo.

Es lógico pues el viraje hacia la lucha “superestructural” de los pensamientos, las ideas, la cultura… Porque, como estamos viendo, el Geist del fascismo también habita en los detalles.

Es cierto que el 1% es más rico que nunca, y que como señala Piketty estamos en niveles de desigualdad previos a la Revolución Francesa. Es cierto, como reflexionan Hobsbawm o Fontana, que el endeudamiento de todos los estados occidentales roza o supera la totalidad del PIB, tratando de mantener un estado del bienestar lastrado por el estancamiento económico y la escasa tasa impositiva efectiva sobre las élites económicas (hay quien dice “ingeniería fiscal”, hay quien lo llama “robo”, pero yo no quiero participar en linchamientos públicos a base de violencia verbal… pudiera ser fascismo). Y es cierto que el desempleo se ha vuelto estructural hace ya al menos treinta años. 

Pero no perdamos el foco. Estamos liberando la superestructura de la sociedad: los valores, las creencias… Ya casi nadie cree en esos arcaicos conceptos de “orden increado de valores”, “jerarquía del Ser” o “Tradición”. Hemos desenmascarado como mentiras, gracias a Lyotard y a Foucault, entre otros pioneros, no sólo todos los valores que existían, sino todos los que puedan existir: ¡Todos ellos no son sino herramientas del poder y la opresión! Sigamos luchando contra toda forma de autoridad y disciplina, no cejemos en nuestro empeño contra el Geist del fascismo. 

¡No desfallezcamos, que el fascismo tiene muchas caras! Y cada año, puntualmente para las elecciones, el fascismo vuelve encarnado bajo la máscara de algún partido liberal-conservador, sistémico, no especialmente rupturista con el marco político existente. Así que una vez más es necesario la lucha contra ese enemigo de naturaleza omnímoda, a veces de apariencia sutil, que es el fascismo.

Después de esto, ya no será posible recurrir al tipo de relato mítico-heroico de resistencia de la sagrada madre patria contra el invasor, el cual moviera, realmente, históricamente, a millones y millones de ciudadanos y ciudadanas soviéticos a tomar los fusiles y combatir a la Wehrmacht. Mientras que las democracias burguesas occidentales sucumbieron fácilmente al nazismo, la Unión Soviética sí pudo detenerlo y derrotarlo. Pero esta es una afirmación que puede ser considerada como excesivamente militarista, y eso puede ser fascista (quizá, como creyera Chamberlain, hay maneras de derrotar al fascismo sin usar las armas). Y también puede ser fascista apelar a la madre patria. Así que descartemos para siempre los patrióticos versos y discursos de un Pável Kogan, de un Evaristo San Miguel o… del propio Lenin, que en su día afirmó “nosotros, obreros rusos, impregnados de sentimiento de orgullo nacional…”. 

Estamos enfrentando al Mal absoluto, y aunque los soviéticos lo mirasen más de cerca y nosotros no seamos siquiera testigos oculares, deben aceptar nuestro criterio (sea este el último uso que se haga de la autoridad, pues la autoridad solo puede desembocar en el fascismo a largo plazo): Hemos estudiado mucho, casi 80 años, desde el horror desatado por el nazismo y su paroxismo en los campos de exterminio. Así que es comprensible si sobrerreaccionamos, aunque sea un poquito, ante el paso de la oca prusiana, aun si lo realiza, en la plaza Roja un 9 de mayo, el ejército que verdaderamente derrotó a los nazis. Hay que estar siempre alerta, pues en cualquier lugar habita el fascismo.

La organización y la disciplina, fascismo. Además, Lenin y la conquista del Estado están ya más que superados. Ahora lo que se lleva es cierta lectura de Gramsci, la hegemonía, el sentido común… Empecemos por ahí y el control sobre el Estado ya vendrá. Las revoluciones llevan tiempo, no se hacen así como así tomando un palacio al asalto como hicieran aquellos bolcheviques: una panda de tíos mal armados de un partido minoritario, muy cohesionado y motivado… Eso suena tan fascista, violento y antidemocrático…

No hagamos caso de lo que pueda decir al respecto un teórico como Roger Scrutton cuando nos dice lo siguiente: “Considerad un aspecto cualquiera de la herencia occidental del que nuestros antepasados se sentían orgullosos, y encontraréis un curso universitario consagrado a su deconstrucción. Considerad no importa qué aspecto positivo de nuestra herencia política y cultural, y encontraréis esfuerzos, concertados a la vez por los medios y la universidad, para ponerlo entre comillas y darle el aire de una impostura o superstición”. Aun cuando pase inadvertido, esas palabras pueden ser propagandistas del fascismo.

El acervo milenario de la cultura occidental, justo donde autores como Luis Racionero entienden que puede estar la respuesta a la barbarie capitalista de raigambre protestante (tan reciente, tan superficial), esa tradición milenaria que nos ha hecho ser quien somos, es en sí portadora de los mismos valores del fascismo. Y eso avalaría derrumbar las estatuas de Platón y de Aristóteles. ¡Menudos referentes que tuvimos! Un par de hombres blancos poseedores de esclavos que, con su actitud (pues “lo personal es político”) y en ocasiones hasta en sus escritos, perpetuaban la injusticia y asentaban las bases sobre las que posteriormente se produciría el Holocausto.

Ocurre que, como bien señala Mark Fisher, para la barbarie capitalista, la que sí vivimos de verdad, la actual izquierda no parece tener alternativa alguna. Todos los esfuerzos de esa izquierda están orientados a luchar contra el Mal absoluto del fascismo, y eso obliga a hacer concesiones al capitalismo. Así que podemos hacernos aliados de los hijos y nietos de los Chicago Boys que asesoraron a Pinochet, aunque trabajen en las Big Four o participen de explotar el coltán del Congo o vendan armas en Ucrania, si es que asumen una actitud antiautoritaria, defienden el sexo libre y llevan a cabo un desenfadado estilo de vida.

Si por algo debemos preocuparnos es por el mundo inundado de fascistas: Fascista es Putin, y fascistas son los partidarios de Zelenski en Ucrania, que dice el presidente ruso hay que desnazificar. Fascista fue el euromaidán, alzado contra el fascista Yanukóvich. Fascista es Al-Assad, y fascistas islámicos los muyahidines del ISIS que intentaban derrocarlo. Fascista es tanto Thatcher como la Junta Militar que le disputara las Malvinas. Fascistas teocráticos los talibanes, y fascistas los métodos de las fuerzas invasoras del imperio norteamericano. Fascista el baazismo de Saddam y “fascismo exterior” nuestra descarada injerencia en los asuntos de su país. La violencia económica de los banqueros es fascista, pero más fascista todavía sería expropiar sus assets por la fuerza y fascista debe ser quien lo proponga (rescatar sus deudas a cambio de nada está mal, especialmente si lo hace un gobierno supuestamente socialista, pero pedirles algo a cambio de ese rescate con dinero público es coacción, y no podemos tolerar esos medios propios de escuadristas). Fascista es Abascal, y fascista, claro, es también el Frente Obrero.

Y por supuesto que sí: Stalin, hoy, sería un fascista. Los desarrollos académicos de los últimos 80 años, sumados a nuestra singular sensibilidad y aguda –incluso “despierta” (woke para los anglos)– perspectiva, que no es patología como argumenta Roger Griffin sino la locura de los genios, nos ha permitido reconfigurar el espectro político entero.

“I was blind, but now I see”: Fascistas somos todos. Incluso Mussolini. Y ante el fascismo, de todo tipo y toda forma, en cualquier grado o dosificación, sea de lejano parentesco o semejanza, ni un solo paso atrás. Con el capitalismo, ya otro día si eso: cuando exorcicemos para siempre al Mal absoluto de este mundo. Hasta entonces, hay una cruzada que librar. Ya Marx reconocerá a los suyos.

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lunes, 30 de septiembre de 2024

Pobreza y desigualdad en España

 


Pobreza y desigualdad en España

 

Por Germán Gorraiz López

Kaosenlared

30 de septiembre de 2024 /

 

El índice de Gini del 2023 (indicador utilizado para medir si la distribución de ingresos o de gastos entre individuos u hogares de una economía se aleja o acerca a una distribución perfectamente equitativa), en España sería del 35%, lo que le convierte en el quinto país más desigual de la UE.

Por otra parte, el último informe de Intermon Oxfam sobre “Crisis, desigualdad y pobreza”,se advierte que de continuar los recortes sociales, la pobreza en España podría llegar a afectar al 40 % de la población en el horizonte de la próxima década, de lo que se deduce que España habría fracasado en su compromiso europeo de la “Estrategia 2020” que implicaba reducir su pobreza en 1,5 millones de personas.

Así, en la actualidad, según dicha ONG, la tasa de pobreza se situaría en el 20,2% de la población y afectaría ya a casi 10 millones de personas y según el INE , 4 millones de personas vivirían ya en situación de “pobreza severa” (menos de 307 euros al mes). Al mismo tiempo y según datos de Eurostat,  el número de millonarios en España habría aumentado un 13% en el último año con lo que se está agudizando de forma vertiginosa una fractura social de resultados impredecibles.

Nueva arquitectura  poblacional

La posible entrada en recesión de la locomotora alemana en el 2025 provocará una sensible reducción de las exportaciones, el consiguiente incremento de la tasa de paro y la reducción de la Renta Per Cápita.Ello, aunado con la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores debido a la dramática reducción de los sueldos y la ausencia de la cultura del ahorro doméstico, provocará una severa contracción del consumo interno que podría provocar en un futuro mediato una desertización productiva que fuera incapaz de satisfacer la demanda de productos básicos.

Asimismo, la severa contracción del consumo interno, provocará la desertización comercial de amplias zonas urbanas, con la progresiva desaparición del pequeño comercio (alimentación, ropa, calzado y concesionarios de automóviles) y de establecimientos de ocio y diversión (bares, cines, restaurantes, discotecas y centros comerciales) que llevará aunado la extinción de incontables medios de comunicación impresa y audiovisual ante la pérdida de ingresos por publicidad, quedando Internet como refugio para navegantes.

Igualmente, asistiremos a un severo estancamiento del mercado inmobiliario por lo que las entidades bancarias intentarán mediante subastas y la creación de sociedades de gestión de activos inmobiliarios dar salida a los pisos embargados que acumularán en sus carteras (considerados “bienes ilíquidos”), lo que originará drásticas caídas de los precios de los inmuebles, precios artificialmente revalorizados debido a la especulación inmobiliaria de los últimos años.

También es previsible una revitalización de los cascos antiguos y centros urbanos de las ciudades en detrimento de los barrios periféricos, motivado por la falta de liquidez de las arcas municipales al disminuir los ingresos por impuestos y que forzará al endeudamiento crónico de los ayuntamientos para seguir manteniendo los mínimos servicios públicos. Finalmente, se producirá el éxodo al medio rural de una población urbana afectada por la asfixia económica, embargo de viviendas e ingreso en las listas del paro, con la consiguiente revitalización de extensas zonas rurales, rejuvenecimiento de su población y regreso a escenarios ya olvidados de economía autárquica.

Germán Gorraiz Lopez- Analista

Imagen de portada: Pobreza – Licencia C. C.

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¿Es inevitable una represalia de Irán?

 

Estados Unidos desempeñó un papel importante en el asesinato de Nasrallah y de los líderes de Hezbolá. Varios aviones espías estadounidenses y un portaviones cercano brindaron apoyo a la masacre. Provocar la guerra con Irán podría ser el real objetivo.


¿Es inevitable una represalia de Irán?


Martin Jay

 El Viejo Topo

30 septiembre, 2024 

 


El asesinato de Nasrallah ha conmocionado y provocado un gran dolor a la mayoría de los libaneses, sobre todo a las comunidades chiítas que viven en los suburbios del sur, donde vivían los líderes de Hezbolá.

Las bombas antibúnkeres de 2.000 libras, fabricadas en Estados Unidos, por supuesto, fueron diseñadas para derribar bloques de apartamentos y el ataque fue diseñado para matar al líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, pero también para mostrar a los libaneses la verdadera fuerza que tiene Israel: su poder aéreo.

En las últimas semanas se ha especulado mucho en Internet sobre si Israel va a invadir el Líbano. En realidad, esto es poco probable por varias razones. Pero, sobre todo, porque Netanyahu sabe que de enfrentarse a un ejército o milicia, Israel estaría en desventaja con la infantería, ya que las FDI no son buenas en combates cuerpo a cuerpo; su especialidad es matar niños y golpear a mujeres.

Combatir a Hezbolá cuerpo a cuerpo sería un baño de sangre para los israelíes, lo que haría que el bombardeo de Beirut pareciera un «ejercicio militar».

Otra razón por la que Netanyahu no invadirá el Líbano es que los recursos que ello requieren llevarían a Israel mucho más allá de su capacidad y lo dejarían vulnerable en dos frentes: primero, el combate cuerpo a cuerpo que las FDI tendrían que librar con los combatientes de Hezbolá; y segundo; Irán no tendría otra opción que llevar a cabo ataques masivos con misiles balísticos contra ciudades de Israel.

Hasta el momento, Irán y Hezbolá no han sacado a la luz sus misiles de mayor alcance que puedan igualar los que Israel disparó contra los suburbios del sur de Beirut.

Esto plantea la pregunta: ¿cuál es el punto de inflexión para Irán? ¿Y cuándo considerará Hezbolá efectuar su propia invasión terrestre del norte de Israel?

En cuanto a la segunda pregunta, los líderes de Hezbolá probablemente esperan que Israel invada su territorio, ya que es allí donde sus combatientes pueden estar en su elemento. Por esta razón, es probable que Hezbolá no quiera estirar demasiado sus propios recursos.

Si Irán ahora juega con la idea de una represalia sería porque afectaría a Netanyahu y su efímera euforia política, aunque los persas saben que le estará dando al líder israelí lo que siempre ha soñado: una guerra con Irán en la que Estados Unidos no tendrá más opción que involucrarse directamente.

A pesar que Joe Biden afirma que no sabe nada del reciente bombardeo de Beirut contra Israel, la verdad es que Estados Unidos desempeñó un papel importante en él, con varios aviones estadounidenses en el cielo brindando apoyo, por no mencionar un portaaviones cercano.

Estados Unidos ya no puede fingir que no está en guerra con Irán, pero los periodistas que conforman el equipo de «corresponsales de guerra» de los periódicos occidentales harán todo lo posible para seguir engañando.

Por supuesto, Israel hace oídos sordos a las críticas internacionales del Sur Global, a pesar de la masiva retirada de la mayoría de los embajadores ante la ONU durante el reciente discurso de Netanyahu en la ONU.

Pero, al parecer a Netanyahu tampoco le molestan los países árabes, que están demostrado que ya les está horrorizando su propio nivel de depravación: la ausencoa de solidaridad con el pueblo palestino ha alcanzado un máximo histórico.

Los delegados de Arabia Saudí en la ONU también abandonaron la asamblea, junto con Kuwait e Irán, lo que da una indicación que, sin duda, el mundo árabe está dividido en cuanto a su apoyo a Israel y sus ambiciones regionales.

El Líbano bien puede resultar el punto de ruptura para los estados árabes que consideran que el pequeño país está protegido por esa lógica banal de; «sólo nosotros podemos patear a nuestro propio perro, y no el poderoso vecino».

Y la frágil alianza que Israel mantiene con un puñado de países árabes que firmaron los Acuerdos de Abraham también está al borde del colapso.

Hace poco, un soldado israelí, que estaba de «vacaciones» en Marruecos, fue arrestado por un tribunal de Rabat acusado de crímenes de guerra, una acción que no puede considerarse accidental, dado que en Marruecos no ocurre nada sin la aprobación del Rey.

Países como Marruecos, los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Sudán se enfrentan cada día a un dilema imposible, ya que salir del acuerdo negociado por Trump es casi imposible, especialmente para Marruecos, que tiene enormes inversiones de proyectos israelíes a largo plazo.

Estos países ya se habían distanciado de Hezbolá y, en cierta medida, de Irán. Pero, a pesar de su alianza con Washington, están observando con mucha atención hasta dónde llegará ahora Israel.

Netanyahu cree que está en una muy buena posición, ante la ausencia de una respuesta de Irán y de una represalia de las organizaciones de la resistencia. Por el momento, la superioridad aérea es una mano fácil de jugar. A menos, por supuesto, que Irán decida cortarle la cabeza a esa serpiente.

Fuente: Observatorio de la crisis

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