sábado, 22 de junio de 2024

¿Qué hacer?

 

¿Cuáles son los factores favorables y desfavorables para el desarrollo del socialismo? ¿Por qué está tan poco extendida la conciencia y la organización de las clases trabajadoras que deberían guiarla? Hoy, en las condiciones dadas, ¿qué podemos hacer?


¿Qué hacer?


Domenico Moro

El Viejo Topo

22 junio, 2024 

 


Según Marx y Engels, el socialismo —como fase intermedia entre el capitalismo y el comunismo— sólo puede establecerse en virtud de un alto desarrollo económico del capitalismo que cree la base material para su establecimiento. Sin este desarrollo, no sería posible proceder con el derrocamiento de la propiedad privada de los medios de producción y la afirmación de la propiedad colectiva. Hoy hemos llegado a un enorme crecimiento de la producción capitalista, gracias al desarrollo exponencial de la ciencia y la tecnología. A pesar de esto, el movimiento socialista, en los países del Occidente capitalista y avanzado, nunca ha sido tan débil y atrasado. En este punto surge una pregunta que no puede evitarse: ¿por qué, dadas las condiciones objetivas de la revolución, está tan poco extendida la conciencia y la organización de las clases trabajadoras que deberían guiarla? La otra pregunta que necesariamente debemos plantearnos es la siguiente: hoy, en las condiciones dadas, ¿qué podemos hacer?

Responder a estas preguntas es fundamental pero también muy difícil, y ciertamente aquí sólo podemos limitarnos, de manera muy parcial, a iniciar la discusión, trazando líneas de interpretación de la realidad social actual y por tanto de las condiciones para la realización de socialismo. Para empezar, dividiría la pregunta en cuatro secciones, bajo la premisa, sin embargo, de que el análisis se centrará sobre todo en los países occidentales y en particular en Europa e Italia y sólo discutirá brevemente las condiciones de la inmensa periferia y semiperiferia. del llamado Sur-global, donde las condiciones son diferentes y merecen un tratamiento aparte.

Para facilitar el análisis distinguiremos entre factores objetivos, relacionados con condiciones estructurales, económicas y sociales, y factores subjetivos, relacionados con condiciones superestructurales, es decir, el desarrollo de la conciencia y la organización de la clase trabajadora.

 

Las secciones son las cuatro siguientes: a) Los factores objetivos favorables al desarrollo del socialismo; b) los factores objetivos desfavorables al desarrollo del socialismo; c) los factores subjetivos desfavorables al desarrollo del socialismo; y, finalmente, c) ¿Qué hacer? es decir, qué podemos hacer, subjetivamente, para restablecer un movimiento por el socialismo.

 

  1. Factores objetivos favorables

Hay que partir del concepto de que el capitalismo de los países centrales (el Occidente colectivo) está en crisis desde 2007-2008, es decir, desde la llamada crisis de las hipotecas subprime. La crisis, sin embargo, no fue creada por las hipotecas o la deuda pública, ni por el Covid, ni por las muchas causas contingentes que llaman la atención de los comentaristas de vez en cuando. La crisis es estructural y debe remontarse a la tendencia a caer de la tasa de ganancia, que a su vez es la manifestación de la contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción. La crisis fue tan fuerte que sólo una intervención estatal masiva, a pesar de la vulgarización neoliberal de «menos Estado y más mercado», pudo detenerla. Baste decir que en los EE.UU. la administración Biden lanzó recientemente ayudas a las industrias por valor de más de 600 mil millones de dólares con la Ley de Reducción de la Inflación. Los fondos no irán a parar a empresas extranjeras sino sólo a empresas de propiedad estadounidense o que produzcan en EE.UU. e irán acompañados de la adopción de derechos de importación y medidas contra la exportación de tecnologías sofisticadas a países competidores, como China en materia de chips.

Un factor fundamental es el desarrollo de las fuerzas productivas, es decir, el aumento de la capacidad productiva del trabajo humano gracias a la aplicación tecnológica de los logros científicos. El aumento de la acumulación de capital está relacionado no sólo, como hemos dicho, con la caída de la tasa de ganancia sino también con otros dos factores fundamentales para los propósitos de nuestra discusión: la concentración y centralización del capital, que se traducen en un aumento de la tasa de ganancia. el tamaño medio de las empresas capitalistas. La concentración se produce cuando, a lo largo de sucesivos ciclos de producción, aumenta el tamaño del capital invertido en una determinada empresa. La centralización se produce, sin embargo, cuando el aumento de tamaño de la empresa se consigue mediante la incorporación a la misma de otras empresas, mediante adquisiciones de empresas más pequeñas y menos competitivas o fusiones entre empresas de tamaño similar para crear gigantes internacionales.

La centralización del capital es importante porque sienta las bases del socialismo. El socialismo es, de hecho, la centralización de la producción en manos de la comunidad a través del Estado. Al respecto, Marx dice en un célebre pasaje del capítulo XXIV del libro primero de El Capital que la expropiación de los capitales más pequeños por parte de las empresas más grandes sienta las bases para la expropiación de los expropiadores y con ella las bases del socialismo. Así, de hecho, Marx escribe:

“La transformación de la propiedad privada y dividida, basada en el trabajo personal de los individuos, en propiedad capitalista es, sin duda, un proceso incomparablemente más largo, más problemático y más difícil que la transformación de la propiedad capitalista, que ya se basa en la práctica en la tendencia social de la producción, bajo propiedad social. Allí se trataba de la expropiación de las masas populares por parte de unos pocos usurpadores, aquí se trataba de la expropiación de unos pocos usurpadores por parte de las masas”1.

Un ejemplo del alto nivel de centralización alcanzado por el capitalismo actual es la reciente fusión entre Fiat y Peugeot-Citroën. Fiat, a pesar de ser una gran multinacional y de haber absorbido al tercer fabricante estadounidense, Chrysler, todavía no tenía el tamaño adecuado para competir en el mercado mundial. La fusión entre los dos fabricantes europeos dio origen al gigante Stellantis, que es el quinto grupo automovilístico más grande del mundo. Parece, pues, evidente que el altísimo grado de centralización alcanzado facilita enormemente una posible mayor socialización de los medios de producción en manos de la mayoría de la población a través del Estado, es decir, por el Estado, el Estado de los trabajadores y no el Estado actual, fundamentalmente subordinado a las élites capitalistas.

Otro factor que facilitaría el socialismo es la globalización, es decir, la creación del mercado mundial, que de hecho se ha logrado en las últimas décadas, incorporando a China y a toda una serie de países llamados emergentes al mercado capitalista. El comunismo, para Marx, requiere que la historia se convierta en historia universal, es decir, que se base en relaciones empíricamente universales entre individuos. Esto significa que lo que hacen los individuos en una parte del mundo tiene una influencia concreta en lo que sucede en las vidas de los individuos que viven en otras partes del mundo. Por tanto, la base de las relaciones empíricas entre los seres humanos a nivel global y, en consecuencia, de una verdadera historia mundial, que emancipe a los hombres de la historia local, sólo puede ser el mercado mundial. Ligada al desarrollo universal de las fuerzas productivas, la historia universal «…es un presupuesto absolutamente necesario también porque sin ella sólo se generalizaría la miseria y por lo tanto con la necesidad también comenzaría de nuevo el conflicto por lo necesario (…) sin los cuales 1) el comunismo sólo podría existir como un fenómeno local, 2) los propios poderes de intercambio no podrían haberse desarrollado como poderes universales (…), 3) cualquier expansión de las relaciones suprimiría el comunismo local.»2

 

Finalmente, el último factor que facilitaría el socialismo es la polarización social, es decir, la división de la población en una mayoría cada vez más pobre y una minoría cada vez más rica. Hoy asistimos precisamente a este fenómeno, como podemos observar en los indicadores de pobreza absoluta y de riesgo de pobreza del Istat. Si antes los pobres eran esencialmente aquellos que no tenían trabajo, hoy se ha creado el fenómeno de los trabajadores pobres, los pobres que trabajan. Entre 2014 y 2023, en Italia la incidencia de la pobreza individual absoluta entre los ocupados aumentó 2,7 puntos porcentuales, pasando de poco menos del 9% al 14,6%. En cuanto al indicador de riesgo de pobreza, la proporción de personas empleadas en riesgo de pobreza aumentó del 9,5% en 2010 al 11,5% en 20223. La pobreza, más presente entre los inmigrantes, depende -de nuevo según Istat- no tanto del salario por hora sino de la duración y la intensidad de la relación laboral, como en el caso del trabajo a tiempo parcial involuntario. Debido al empobrecimiento de los trabajadores asalariados, se produce un aumento de la riqueza del estrato superior de la sociedad. Carlos Tavares, director general de Stellantis, gana 758 veces el salario medio de un trabajador de Fiat. Los salarios de los primeros altos directivos italianos en 1980 eran 45 veces el salario medio anual de un trabajador, en 2008 416 veces y en 2020 649 veces4.

 

  1. Factores objetivos desfavorables

Lo dicho hasta ahora y lo que diremos de aquí en adelante hay que entenderlo dialécticamente. Esto significa que se trata de tendencias, procesos que pueden ser ralentizados o cancelados por otros procesos y tendencias.

El factor objetivo más importante que dificulta el desarrollo de un movimiento por el socialismo es el estado de gran fragmentación al que está reducida la clase trabajadora. Hoy los trabajadores principalmente están divididos físicamente. La producción está dispersa en varios sitios de producción más pequeños y con menos trabajadores que en el pasado. En particular, la deslocalización provoca que se creen divisiones debido a las fronteras nacionales dentro de una misma empresa y dentro de un sector productivo específico. Reconectar a trabajadores de países diferentes y lejanos es ciertamente una tarea mucho más difícil que reunir a trabajadores de un mismo país con contratos similares y sobre todo con el mismo idioma. En cambio, a nivel nacional, otra subdivisión de trabajadores es la contractual: dentro de un mismo centro de trabajo tenemos trabajadores permanentes, trabajadores de duración determinada, trabajadores temporales, consultores, pasantes, etc. con una variedad contractual que dificulta la recomposición. No sólo eso sino que siempre dentro del mismo lugar, gracias al outsourcing, contamos con trabajadores contratados por otras empresas externas que trabajan codo a codo con empleados directos de la empresa en cuestión. Por ejemplo, se dan casos como el de una empresa que tiene empleados directos en la línea de montaje, mientras que la logística interna, que se encarga del movimiento de productos terminados y semiacabados, tiene empleados de una empresa externa. Además, otro factor de fragmentación es étnico, es decir, la presencia cada vez más masiva de trabajadores inmigrantes, que entran en competencia con los trabajadores nativos.

Por último, la UE y el euro han producido una mayor fragmentación entre los pueblos (y entre las clases trabajadoras), poniendo de un lado a los «virtuosos» que no tienen deudas y del otro a los «derrochadores» (según la retórica de algunos comentaristas) que viven endeudados. Por ejemplo, durante la crisis griega, que afectó principalmente a la clase trabajadora, no hubo solidaridad por parte de las clases trabajadoras de otros países, especialmente las del norte de Europa. Está claro que hay que luchar contra todas estas divisiones para lograr la recomposición, al menos y ante todo a nivel económico, de la clase trabajadora. Pero la realidad de los últimos años nos dice que tal recomposición, tanto a nivel nacional como –más aún– a nivel supranacional, es un trabajo tan difícil de realizar que ni siquiera se ha iniciado.

Otro factor que obstaculiza la formación de una tendencia hacia el socialismo es la permanencia de sectores intermedios entre capitalistas y asalariados, pequeños patrones, pequeños comerciantes, profesionales, trabajadores por cuenta propia. Otro importante sector intermedio, entre los capitalistas y los trabajadores que producen plusvalía, es el del trabajo estatal, que goza de mayores garantías que el sector privado y que, no sorprende, en Italia es una zona de influencia electoral para el Partido Demócrata. Todos estos sectores a menudo expresan posiciones antitéticas al socialismo y representan la base electoral de partidos procapitalistas tanto de derecha como de «izquierda». Aunque la crisis tiende a erosionar estos sectores intermedios de la sociedad, su número sigue siendo elevado, especialmente en Italia. Si bien la crisis del Covid entre 2018 y 2023 redujo su número en 225 mil unidades, en 2023, frente a aproximadamente 18,23 millones de trabajadores por cuenta ajena, había 4,38 millones de trabajadores por cuenta propia. Entre otras cosas, los autónomos sin asalariados disminuyeron, pasando de 3,33 millones a poco más de 3 millones, mientras que los que tienen asalariados subieron de 1,27 millones a 1,32 millones5.

Finalmente, otro factor objetivo que obstaculiza la expansión de una tendencia hacia el socialismo es, como Lenin recordó varias veces, la creación de la aristocracia proletaria, es decir, la creación de una capa privilegiada de trabajadores asalariados cuyo consentimiento al sistema capitalista se «compra». gracias a la explotación de los países periféricos y dependientes de la economía capitalista. Los mayores salarios de estos trabajadores son resultado del robo realizado por el Imperialismo.

 

  1. Factores subjetivos desfavorables

Entre los factores subjetivos desfavorables al desarrollo de una tendencia socialista y a la afirmación de una fuerza comunista, el más importante es sin duda la derrota trascendental provocada por el colapso de la URSS y la afirmación generalizada de un juicio sobre ese sistema marcado por la pobreza y la opresión. No es que estas tendencias ideológicas no estuvieran muy extendidas antes, pero, después del colapso del Muro de Berlín en 1989 y la disolución de la URSS en 1991, la ideología burguesa dominante, favorecida por unos medios de comunicación particularmente poderosos y omnipresentes, marcó definitivamente la experiencia de la URSS y los países socialistas de Europa del Este como un fracaso total. Y con ello emitió un juicio de fracaso total sobre el socialismo. Se puede decir que el socialismo como sistema fallido se ha convertido en sentido común a nivel de masas en Occidente (en otros lugares es un poco diferente). Está bastante claro que cualquier organización electoral o lista política que se presente como comunista está cargada por el peso aplastante de una historia reescrita por los ganadores. Esto también es un obstáculo importante para la difusión, en general, de cualquier crítica al sistema capitalista. De hecho, precisamente hoy en que incluso el liberalismo (es decir, el capitalismo en su forma extrema que se ha establecido en las últimas décadas) parece haber fracasado, gracias al juicio negativo sobre la URSS, falta la capacidad de proponer una alternativa sistémica y por eso el capitalismo en sentido común, sigue siendo el sistema “menos malo” para gestionar la economía y la sociedad. También es por esta razón que las fuerzas políticas críticas con el estado actual de las cosas, que surgen de vez en cuando, permanecen en la superficie de los problemas y son incapaces de llegar a la raíz, es decir, a la base capitalista de la situación actual. situación. Sin embargo, el temor al posible surgimiento de un sistema alternativo es tan fuerte entre la élite capitalista que los medios de comunicación no pierden la oportunidad, incluso hoy, casi treinta y cinco años después del fin de la URSS, de pintar su historia como una secuela de fracasos económicos y masacres masivas y a sus líderes como criminales sedientos de sangre.

Otro factor desfavorable al desarrollo de una tendencia socialista y estrechamente vinculado a la crítica a la URSS es el desmantelamiento del marxismo como sistema de pensamiento crítico. En verdad, el marxismo siempre ha sido definido como un pensamiento que está cíclicamente en crisis por la ideología dominante. Pero tras el fin de la URSS, el marxismo también sufrió un duro golpe y hoy es prerrogativa de pequeños grupos de intelectuales, que tienen pocos vínculos de masas. El fin de la URSS dio lugar a toda una retórica sobre el fin de las ideologías, que tenía como objetivo la afirmación de una única ideología, la neoliberal. Por esta razón, no sólo el marxismo, sino también el pensamiento crítico burgués, han sido eliminados de las universidades y del debate cultural.

Un tercer factor subjetivo es la llamada gobernabilidad, es decir, el concepto de que la democracia debe estar sujeta a límites para garantizar la gobernanza de la realidad social y económica por parte de las elites capitalistas. La ofensiva basada en el concepto de gobernabilidad se origina en los años 1970, cuando se afianzó entre los círculos intelectuales del capitalismo occidental la idea de que la democracia está en crisis porque hay demasiada, dado que las luchas de masas y la confrontación sistémica con la URSS habían tenido lugar. determinó la afirmación de un Estado social o de bienestar fuerte y cambió el equilibrio de poder a favor de la clase asalariada. La gobernabilidad consta de cuatro elementos. El primero está constituido por sistemas electorales mayoritarios (y umbrales) que permiten a las elites anular la fuerza de los partidos de clase o bloquear su desarrollo de raíz. El segundo está representado por la destrucción de los partidos de referencia de la clase obrera para sustituirlos por partidos «ligeros» que no tienen pensamientos «fuertes» y que, tendiendo a converger todos en el centro, se transforman en partidos cuyas diferencias no Ya no se refieren a las relaciones entre clases sino a la defensa de minorías completamente compatibles con el sistema capitalista. El tercero es la prevalencia del ejecutivo, es decir, el gobierno, sobre el legislativo, es decir, el parlamento. Hoy en día, las leyes las elaboran mucho más los gobiernos con decretos de emergencia que el parlamento. El cuarto, finalmente, es consecuencia de lo dicho hasta ahora, a saber, la creación de una apatía generalizada hacia la política, especialmente entre las clases bajas, que se traduce en tasas de abstención que alcanzan a la mitad del electorado. La transición de la conciencia de clase a la apatía hacia la política es el resultado final y ciertamente representa el factor más desfavorable para la afirmación de un movimiento por el socialismo.

Otro factor subjetivo, que, por otra parte, siempre está ligado al concepto de gobernabilidad, está representado por los tratados internacionales. Estos tratados, en particular aquellos que dieron origen a la UE, el euro y la OTAN, representan jaulas que anulan la soberanía de los parlamentos nacionales e impiden de raíz cualquier movimiento que tienda a la crítica del sistema. El pacto de estabilidad de la UE representa una jaula que impide políticas sociales y expansionistas. El euro determina la reducción de los salarios como una opción política que tiende a favorecer las exportaciones sobre las importaciones. Finalmente, la OTAN obliga a los países que la integran a una política agresiva y belicista. Gracias a estas organizaciones internacionales, cualquier política interior e internacional autónoma está en peligro y, por tanto, también un posible desarrollo del socialismo. De hecho, ¿cómo es posible aprobar una política de reformas socialistas a nivel masivo en presencia de las limitaciones del Pacto de Estabilidad?

Finalmente, hay otros dos factores subjetivos que representan un obstáculo para el desarrollo de una tendencia hacia el socialismo: la colaboración de los sindicatos tradicionales y la fragmentación y falta de preparación de las fuerzas antagónicas y comunistas. Los sindicatos desempeñaron un papel de colaboración con sus homólogos empleadores y con el gobierno, ayudando a respaldar las contrarreformas que llevaron a la fragmentación de la clase trabajadora como se mencionó anteriormente. La reconstrucción de un movimiento por el socialismo se ve, finalmente, obstaculizada por la fragmentación de fuerzas antagónicas que es producto de la derrota trascendental del socialismo y el desmantelamiento del marxismo.

 

  1. ¿Qué hacer?

De lo que hemos dicho se pueden extraer algunas indicaciones generales para los países capitalistas avanzados de Occidente, que pueden dividirse en los seis puntos siguientes.

  1. a) Dado que el fracaso económico de la URSS y la condena de la experiencia del socialismo realizado es el mayor obstáculo para el renacimiento de un movimiento por el socialismo, se debe realizar un trabajo de análisis de la experiencia del comunismo del siglo XX que contrarreste la reescritura de la historia hecha por los ganadores. Para ello, debemos disipar algunos mitos falsos que han surgido en las últimas décadas. El primero es el del fracaso económico de la URSS. La historia de la URSS es, por el contrario, un caso de éxito económico. Para evaluarlo hay que considerar que Rusia, antes de la revolución, era un país económicamente atrasado en el que el desarrollo de las fuerzas productivas aún era limitado. El país era eminentemente campesino y basado en la agricultura. Pese a ello, el socialismo –y en particular la planificación centralizada– lograron transformar a Rusia en un país industrializado y moderno en poco tiempo, permitiéndole, entre otras cosas, contar con una infraestructura productiva que le permitió enfrentar y derrotar a la máquina de guerra alemana. Las impresionantes tasas de crecimiento durante los tres primeros planes quinquenales (1928-1940) son particularmente notables dado que este período corresponde en los principales países desarrollados (Estados Unidos y Europa occidental) a la Gran Depresión de los años treinta. La medida del éxito económico también viene dada por el hecho de que la URSS fue la segunda economía más grande del mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta mediados de los años 1980. En 1970, por ejemplo, la URSS poseía el 12,7% del PIB mundial, mientras que Alemania, en tercer lugar del ranking del PIB, poseía el 6,3% y Japón, en cuarto lugar, el 6,2 %. Para evaluar plenamente los datos, hay que considerar que Rusia ocupa hoy el undécimo lugar en términos de PIB entre las economías del mundo.

Otro mito a disipar es el de las decenas de millones de muertes que provocó el comunismo en Rusia. De hecho, si miramos la serie histórica de la demografía de la URSS vemos que el único descenso de la población se produjo entre junio de 1941 y enero de 1946, cuando la población pasó de 196,7 millones a 170,5 millones7. Esta es una diferencia atribuible únicamente a la guerra y la invasión nazi, que le costó a la URSS más de 20 millones de muertes.

Todo esto no significa que la URSS estuviera libre de errores, sino que su historia no puede reducirse a fracasos económicos y masacres masivas.

  1. b) Otro punto, que concierne en particular a Italia, consiste en abordar la experiencia del Partido Comunista y sus errores, en particular los cometidos durante el secretariado de Berlinguer (fin del impulso de la revolución de Octubre, aceptación de la OTAN y la política de sacrificios). Un análisis que no se ha realizado en su totalidad y que no se puede ignorar si queremos comprender mejor cómo avanzar.
  2. c) Desarrollar el marxismo creativamente. El marxismo no es un dogma sino una guía para la acción. Sobre todo, debemos volver a poner en el centro de atención el concepto de análisis de fases, es decir, la capacidad de identificar las tendencias y características típicas del modo de producción capitalista en un período histórico determinado y en una situación geográfica determinada. En la práctica, se debe hacer un análisis concreto de la situación concreta, es decir, concreta como el conjunto de relaciones económicas, políticas y culturales y las relaciones entre ellas.
  3. d) Desarrollar un programa de mediano plazo y redefinir un modelo de socialismo adecuado a la realidad de los países capitalistas avanzados. El programa de mediano plazo consiste en la capacidad de definir una propuesta política y económica frente a la crisis del capital, que nos permita acumular fuerzas. Es necesario un nuevo modelo de socialismo si queremos que la transformación del modo de producción capitalista salga del ámbito de las declaraciones de principios y se enfrente a la realidad. Este aspecto está vinculado al primer punto, el análisis de la URSS y el comunismo del siglo XX, porque la definición de un nuevo modelo de socialismo debe tener en cuenta la experiencia pasada, tanto los errores como los éxitos. En este sentido, estamos en ventaja respecto a los bolcheviques de 1917, porque en aquel momento no había ninguna experiencia previa a tener en cuenta para la construcción del socialismo, salvo la Comuna de París, que duró unos meses, hoy, al contrario, tenemos cien años de experiencia que van desde 1917 hasta la actual China de Xi Jinping.
  4. e) Poner la salida del euro, de la UE y de la OTAN en el centro de la redefinición de un programa a medio plazo, por las razones expuestas anteriormente.
  5. f) Finalmente, trabajar por la unidad de los comunistas, que se base no sólo en aspectos identitarios sino sobre todo en compartir un análisis del capitalismo y del socialismo del siglo XX.

Notas

  1. K. Marx, El Capital, editoriales Newton Compton, Roma 1970, p.548.
  2. K. Marx, Ideología alemana, Editori Riuniti, Roma 1979, p. 25.
  3. Istat, Informe Anual, 2024, p.77.
  4. D. Affinito y M. Gabanelli, Salarios de los altos directivos 649 veces los de un trabajador, “Corriere della sera”. https://www.corriere.it/dataroom-milena-gabanelli/stipendi-top-manager-649-volte-quello-un-operaio/8b7ecab8-0065-11ed-8d2e-fdedbee87a78-va.shtml
  5. Eurostat, base de datos.
  6. Evercom. https://www.evercomsrl.net/le-piu-grandi-economie-del-mondo-dimensionate-dal-pil-1970-2020/
  7. Wikipedia, Demografía de la Unión Soviética. https://it.wikipedia.org/wiki/Demografia_dell%27Unione_Sovietica

 

Fuente: Labotatorio. Per il socialismo del XXl secolo

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Medvédev plantea condiciones a EE.UU. para abordar un nuevo START

 

Medvédev plantea condiciones a EE.UU. para abordar un nuevo START

 

DIARIO OCTUBRE / junio 22, 2024

 

El vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso reaccionó a los llamamientos de Washington para reiniciar el diálogo sobre el control de armas estratégicas.


Conversar con Estados Unidos sobre un nuevo acuerdo de reducción de armas estratégicas sería posible solo en caso de que Washington renunciara al apoyo a Ucrania y bloqueara su adhesión a la OTAN, declaró el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev.

De esta manera, el expresidente ruso comentó en su canal de Telegram los llamamientos procedentes del país norteamericano a discutir el control de armas nucleares.

A su parecer, tal iniciativa es como si la Alemania nazi en plena Segunda Guerra Mundial hubiera propuesto a la URSS limitar la producción de armas. “¿Absurdo, demencial, desvaríos de un loco?”, preguntó.

“Pero Estados Unidos propone muy seriamente que negociemos un nuevo tratado de reducción de armas estratégicas ofensivas”.

“Suministrarán a los neonazis [ucranianos] todo tipo de armas, incluidos aviones y misiles de largo alcance, y quieren que negociemos un nuevo tratado START”, escribió Medvédev.

Señaló que “esto sólo es posible tras negarse a suministrar armas al régimen” y “bloquear su admisión [de Ucrania] en la OTAN”. De lo contrario, sostiene, a EE.UU. le debería aguardar “la psicosis total con la construcción de búnkeres contra bombas y misiles rusos por todo el territorio”.

En marzo, la representante de EE.UU. ante la ONU, Linda Thomas Greenfield, afirmó que Washington “quiere entablar negociaciones bilaterales con Rusia y China sobre control de armas ahora mismo, sin condiciones previas”.

El 7 de junio, Pranay Vaddi, máximo responsable de control de armas del Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU., describió como el “enfoque preferido” de la Administración “iniciar conversaciones con Rusia sobre un nuevo acuerdo START o una serie de acuerdos”.

Fin del acuerdo

El Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, conocido también como START III o Nuevo START, fue firmado por Rusia y EE.UU. en Praga (República Checa) el 8 de abril de 2010 y fue prorrogado sin condiciones previas por cinco años en febrero de 2021. En virtud del acuerdo, las partes se comprometían a reducir sus fuerzas nucleares hasta 700 portadores, 1.550 ojivas nucleares y 800 lanzadores.

Sin embargo, Moscú suspendió en febrero del año pasado su participación en el pacto, debido a que Washington “destruyó la base legal en materia de control de armas y seguridad” al poner a actuar la infraestructura militar de la OTAN en contra del país euroasiático.

Fuente: RT.

VÍA:resumenlatinoamericano.org

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Fuerzas rusas liquidan a casi 15000 nazis de la OTAN en una semana

 

Fuerzas rusas liquidan a casi 15000 nazis de la OTAN en una semana

 


DIARIO OCTUBRE / junio 22, 2024

 


El Ministerio de Defensa de Rusia publicó su informe semanal sobre la operación militar especial y aseguró que durante la semana recién concluida, el Ejército ruso realizó 14 ataques masivos contra la infraestructura de aeródromos militares de las Fuerzas Armadas de Ucrania y puntos de despliegue de mercenarios de la OTAN.

 

Precisó que en la zona de operaciones del grupo Norte, las bajas entre los nazis de la OTAN ascendieron hasta 1.980 militares, 4 tanques, lanzacohetes HIMARS y Grad, 22 cañones de artillería de campaña y 3 estaciones de lucha radioelectrónica Bukovel-AD.

Asimismo, las acciones del grupo Oeste dejaron 3.330 bajas en las filas neo-nazis, además de la destrucción de 2 tanques, 15 blindados de combate, 34 automóviles, 25 cañones de artillería de campaña y 4 estaciones de lucha radioelectrónica Nota.

En la zona de responsabilidad del grupo Sur, las pérdidas ucranianas fueron de hasta 4.290 efectivos, un tanque Leopard, 19 vehículos blindados de combate, 53 automóviles, 47 cañones de artillería de campaña y 2 lanzamisiles múltiples.

En las áreas de operaciones de los grupos Centro, Este y Dnepr, la OTAN perdió hasta 4.100 nazis ucranianos, 23 vehículos blindados de combate, 76 automóviles, 98 cañones de artillería de campaña y 3 estaciones de lucha radioelectrónica Bukovel-AD y Anklav.

Durante esta semana, los sistemas rusos de defensa antiaérea destruyeron 397 drones.


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viernes, 21 de junio de 2024

LA OTAN FIRMÓ SU SENTENCIA DE MUERTE: RUSIA LE HARÁ PAGAR UN PRECIO TERR...

El País aprieta en su propaganda de guerra: “España tiene muy poco gasto militar”. [Palabrita del Niño Dios, o de presidente de gobierno y demás tutía repre parlament congresual, o a una mala, palabra de rey. Efectivamente las decenas de niños españoles, nada de niños cubanos, venezolanos, bolivarianos, marcianos o zutanos, no. Niños españoles, con dos cojones bien puestos, bravíos y de raza legionaria, reserva espiritual de la OTAN, no están bien alimentados y no tienen dinero suficiente para los gastos militares que realizan; Los millones de trabajadores que trabajando y cobrando por lo que trabajan no tienen ni para comer decentemente, como la cuarta parte de lo que coma el VI Felipe de los borbones, por ejemplo, tampoco tienen dinero suficiente para cubrir los gastos militares que realizan, y por ello es deber patrio (de deber) elevar los gastos militares hasta el 5.239, 2% del PIB patrio (que aquí estamos hablando de Patria, que nadie se me confunda) para que los interfectos ya dichos, niños y trabajadores puedan comer adecuadamente tres veces al día (tres y solo tres, que quede claro esto, porque si esto no queda claro estos son capaces de comer 47 veces al día) y para que la princesa Lucanor o como se llame, cuando toque, reine comiendo perdices. Y ahora, no me dejéis en mal lugar: gritad conmigo: ¡Viva España! Tenéis que responder: vi-vá, con acento en la a. ¡Viva Esto, Lo otro, y Lodemásallá! (vi-vá). Venga, que ya hemos terminado. Y ahora ya os podéis ir en paz, y daos prisa, no sea que os coja la guerra por el camino y sus caiga un bombazo del Copón en mitad de la cabeza que os encienda vivos, que estas cosas nunca se saben. Hablamos].

 


El País aprieta en su propaganda de guerra: “España tiene muy poco gasto militar”


Publicado el 20 de junio de 2024 / Por Canarias Semanal

KAOSENLARED

 

El diario del Grupo Prisa destaca que España se estaría quedando atrás en el gasto militar entre sus aliados de la OTAN.

No descubrimos a estas alturas ningún Mediterráneo al denunciar que la mayor parte de los partidos representados en el Parlamento Europeo forman parte de unos planes bélicos que amenazan a todos los pueblos del continente.

La supuesta necesidad de garantizar la defensa europea, con la que se justifica el desaforado incremento del gasto militar, es una falacia que encubre la verdadera motivación de la escalada militarista: una pugna entre dos grandes bloques de países capitalistas por el control de los mercados y las materias primas esenciales del planeta.

La UE, integrada en el bloque occidental y subordinada a la OTAN, sigue incrementando el gasto militar bajo el pretexto de una amenaza externa realmente inexistente, mientras se prepara para competir en este escenario de rivalidad global, en el que las potencias capitalistas emergentes le disputan la hegemonía a los Estados Unidos y sus vasallos europeos.

EL NECESARIO PAPEL DE LOS MEDIOS CORPORATIVOS

En la necesaria labor de legitimación de estos planes belicistas ante la opinión pública, los medios de comunicación de masas continúan desempeñando un papel crucial.

Y, aunque el peso de la prensa escrita en la configuración de esta “opinión pública” es cada vez menor, medios como El País, propiedad del Grupo PRISA, continúan actuando como portavoces de las políticas gubernamentales, promoviendo narrativas que justifican el aumento del gasto militar bajo los habituales pretextos de la “seguridad nacional” o los “compromisos internacionales”.

A esta labor dedicaba este diario uno de sus artículos más destacados de la edición de este martes, 18 de junio, firmado por la periodista María R. Sahuquillo con el significativo título de “España cae al último puesto en gasto en defensa de los aliados de la OTAN”.

En este artículo, El País se esfuerza por justificar los planes del gobierno para seguir incrementando el gasto militar, tratando de vender que España no debería permitirse “el lujo” de quedarse a la cola, en el porcentaje de este gasto, entre sus socios atlánticos.

El artículo argumenta que España se encuentra en el último lugar en términos de gasto militar entre los aliados de la OTAN, con un 1,28% de su PIB destinado a defensa. Esta cifra -destaca el diario de Prisa– está por debajo del compromiso del 2% acordado por la Alianza Atlántica.

La realidad es que el gasto militar en España no ha dejado de crecer de manera exponencial, y a un ritmo especialmente acelerado desde la llegada de los gobiernos “progresistas” del PSOE y Unidas Podemos, en una primera legislatura, y hoy del PSOE y Sumar.

El informe “Gasto Militar 2024: Continúa el Inmoral Crecimiento por la Puerta de Atrás”, elaborado por el Grup Antimilitarista Tortuga y Juan Carlos Rois, demuestra que el presupuesto para 2024 alcanzará la friolera de los 57.000 millones de euros. Un incremento sustancial que se ha realizado, en gran parte, por la puerta de atrás.

Estos fondos se han destinado a la compra de armamento y otros equipos militares sin un debate público adecuado ni la transparencia que los ciudadanos merecen.

Además, el artículo de El País ignora deliberadamente los otros gastos ocultos asociados con la Defensa. Por ejemplo, los fondos destinados a I+D en el sector militar y las contribuciones a misiones internacionales también forman parte del gasto en defensa, pero son presentados de manera que minimizan el verdadero coste que este gasto bélico tiene para el Estado español.

El artículo de El País se publica en un contexto donde este tipo de propaganda militarista continuará creciendo también en otros medios de más alcance entre la mayoría de la población como las televisiones, en total sintonía con los planes gubernamentales.

Carlos Serna para Canarias Semanal.org

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Hallan un vino con 2000 años de reposo en un yacimiento sevillano

 

Hallan un vino con 2000 años de reposo en un yacimiento sevillano


TERCERAINFORMACION / 19.06.2024


Análisis químicos han confirmado que el líquido hallado en una urna funeraria de Carmona es un vino blanco de la época romana, del siglo I d.C. Según investigadores de la Universidad de Córdoba, se trataría de la muestra más antigua identificada hasta el momento.


Imagen de la urna hallada con el vino blanco en su interior. / Juan Manuel Román / Ayuntamiento de Carmona

 

El liquido blanco, que con el tiempo ha adquirido un tono rojizo, ha sido identificado como el vino más antiguo descubierto hasta la fecha por un equipo del departamento de Química Orgánica de la Universidad de Córdoba (UCO), liderado por el catedrático José Rafael Ruiz Arrebola, en colaboración con el Ayuntamiento de Carmona.

El hallazgo desbanca en antigüedad a la botella de vino de Speyer, descubierta en 1867 y fechada en el siglo IV d.C, y que se conserva en el Museo Histórico de Pfalz (Alemania). 

«Al principio nos sorprendió mucho que se conservara líquido en una de las urnas funerarias”, explica el arqueólogo municipal del Ayuntamiento de Carmona Juan Manuel Román. No en vano, habían pasado 2000 años; pero las condiciones de conservación de la tumba, que se había preservado intacta y bien sellada durante todo ese tiempo, es lo que ha facilitado que el vino mantuviera su estado natural y que se descarten otras posibles causas como inundaciones o filtraciones dentro de la cámara o procesos de condensación.

El reto era comprobar las sospechas que tenía el equipo de investigación: que ese líquido rojizo era vino o, más bien, que en otra época fue vino porque ya había perdido muchas de sus características esenciales.

Para ello recurrieron a una serie de análisis químicos, realizados en el Servicio Central de Apoyo a la Investigación (SCAI) de la UCO y que han publicado en la revista Journal of Archaeological Science: Reports. Estudiaron el pH, la ausencia de materia orgánica, las sales minerales, la presencia de determinados compuestos químicos que podían estar relacionados con el vidrio de la urna o con los huesos del difunto, o su comparación con vinos actuales de Montilla-Moriles, Jerez o Sanlúcar. Gracias a ello tuvieron los primeros indicios de que el líquido era vino.

Pero la clave para su identificación la dieron los polifenoles, unos biomarcadores presentes en todos los vinos. Gracias a una técnica capaz de identificar estos compuestos en muy baja cantidad, el equipo halló siete polifenoles concretos que también estaban presentes en vinos de Montilla-Moriles, Jerez o Sanlúcar. La ausencia de un polifenol concreto, el ácido siríngico, ha servido para identificar el vino como blanco. A pesar de ello, y de que esta tipología de vino concuerda con las fuentes bibliográficas, arqueológicas e iconográficas, el equipo matiza que el hecho de que dicho ácido no se encuentre presente puede deberse a una degradación por el paso del tiempo.

Lo que ha sido más difícil de determinar es el origen del vino, ya que no existe una muestra de la misma época para comparar. Aun así, las sales minerales presentes en el líquido de la tumba tienen concordancia con los vinos blancos que actualmente se producen en el territorio que perteneció a la antigua provincia Bética, sobre todo, con los de Montilla-Moriles.

Una cuestión de género

El hecho de que el vino cubriera los restos óseos de un hombre no es casualidad. Las mujeres en la antigua Roma tuvieron durante mucho tiempo prohibido probar el vino. Era una cosa de hombres. Y las dos urnas de vidrio de la tumba de Carmona son un ejemplo de la división por géneros de la sociedad romana y de los rituales funerarios. Los huesos del hombre estaban sumergidos en vino junto con un anillo de oro. Sin embargo, una urna que contenía los restos de una mujer no tenía ni una gota de vino, pero sí tres joyas de ámbar, un frasco de perfume con aroma a pachulí y restos de telas cuyos primeros análisis parecen indicar que se trataría de seda.

El vino, así como los anillos, el perfume y los otros elementos formaban parte de un ajuar funerario que acompañaría a los difuntos en su tránsito al más allá. En la antigua Roma, como en otras sociedades, la muerte tenía un significado especial y las personas querían ser recordadas para, de alguna manera, seguir vivas.

Esta tumba, en realidad un mausoleo circular que probablemente acogió a una familia de alto poder adquisitivo, estaba situada junto a la importante vía que comunicó Carmo con Hispalis (Sevilla), y señalizada con una torre (ya desaparecida), para facilitar ese propósito. Dos mil años después, y tras mucho tiempo en el olvido, Hispana, Senicio y sus cuatro acompañantes no solo han vuelto a ser recordados, sino que también han ofrecido mucha luz sobre los rituales funerarios de la antigua Roma permitiendo, además, identificar el líquido de la urna de vidrio como el vino más antiguo del mundo.

Referencia:

Daniel Cosano et al. «New archaeochemical insights into Roman wine from Baetica». Journal of Archaeological Science: Reports, 2024

Fuente: UCO

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Elecciones europeas

 

Hacía tiempo que se estaba anunciando que venía el lobo… y finalmente ha llegado. No es que estuviera muy lejos, ni que no hubiera ya asomado las orejas en más de un país, pero socialistas y liberales hacían como si no lo vieran… y ya está aquí.


Elecciones europeas


Miguel Urbán

El Viejo Topo

21 junio, 2024 

 

Este domingo concluyeron las elecciones europeas eligiendo a los diputados y diputadas que conformarán la décima legislatura. Nunca está de más recordar que estas elecciones son aprovechadas como el maquillaje perfecto para renovar el entramado de gobernanza de la UE (Parlamento y Comisión Europea). Intentando, con la convocatoria electoral, esquivar la imagen de un aparato burocrático estructurado jerárquicamente con escaso control democrático que responde a un equilibrio de poderes de estados a partir de la hegemonía del eje Berlín-París. Este proceso concluirá, meses más tarde, con la ratificación del Parlamento a la presidenta/presidente de la Comisión Europea y del consejo de comisarios previamente negociado por los estados miembros.

Quizás el titular más destacado de esta convocatoria electoral sea el crecimiento de la extrema derecha que consolida una derechización de la UE que lleva tiempo larvándose. La actual dispersión de extrema derecha, en tres grupos en la eurocámara, difumina la imagen de su resultado electoral, pero no se puede obviar que ha sido la segunda fuerza más votada de Europa con algo más del 20% de los votos por delante de los socialdemócratas. De esta forma, la ultraderecha ha conseguido ser la primera fuerza en: Italia, Francia, Hungría, Bélgica, Austria y Polonia, y segunda fuerza en Alemania y Países Bajos, mientras el Partido Socialista europeo solo ha conseguido ganar en Suecia, Rumanía, Malta y empatar en Portugal con la derecha.

El partido de Le Pen, Reagrupamiento Nacional (RN), ha conseguido no solo volver a ganar en Francia por tercera vez consecutiva en unas elecciones europeas, doblando en votos a al partido de gobierno, sino también ser el partido con más diputados en la eurocámara, una buena muestra de la pujanza de la extrema derecha europea. Un resultado que ha generado un auténtico terremoto en el país galo, en donde Macron se ha visto obligado a convocar unas elecciones legislativas de urgencia.

De hecho, la extrema derecha no ha dejado de crecer en Europa desde principios de siglo, de apenas conseguir los diputados para formar grupo en la eurocámara a ser la segunda fuerza más votada en estas elecciones. En una década han doblado sus apoyos y se perfilan como una fuerza que puede determinar mayorías parlamentarias en la próxima legislatura. La burocracia eurócrata de Bruselas considera muy seriamente esta posibilidad y, para ello, ha comenzado toda una campaña para diferenciar entre una extrema derecha buena y una extrema derecha mala; es decir, entre aquella extrema derecha que asume sin ambages la política económica neoliberal, la remilitarización y la subordinación geoestratégica a las élites europeas y la OTAN, y aquella otra que todavía las cuestiona, aunque cada vez más tímidamente.

En la propia campaña electoral, la candidata del PPE a revalidar la presidencia del colegio de comisarios, Ursula von der Leyen, ha abierto la puerta de par en par a pactar con una parte de la extrema derecha representada por Meloni, la «extrema derecha buena».  En este sentido, el propio presidente del Partido Popular Europeo (PPE), el alemán Manfred Weber, ya se mostró favorable a llegar a acuerdos con la extrema derecha después de una reunión con la presidenta italiana Georgia Meloni el año pasado. Acercamientos que contribuyen a normalizar a la extrema derecha como un socio aceptable, legitimando no sólo su espacio político, sino también sus políticas y discursos de odio que cada vez ganan más audiencia entre el electorado europeo. Esta es una buena muestra del rol protagónico que se le augura a la extrema derecha en esta legislatura que comienza, en la que serán una pieza clave para conseguir mayorías parlamentarias.

En este sentido, parece que Le Pen no se quiere quedar otra vez fuera de esta operación de lavado de cara, es consciente que tiene que terminar de concluir su particular proceso de desdiabolización, no solo para pintar algo en el próximo Parlamento Europeo, sino sobre todo para tener alguna posibilidad en las presidenciales francesas del próximo año. De esta forma, la ultraderechista francesa ha tocado la puerta de Meloni para intentar unir fuerzas y convertirse en la segunda fuerza política de la eurocámara. En las próximas tres semanas, periodo en el que se tienen que conformar los grupos políticos en el Parlamento Europeo, descifraremos la incógnita de por quién se ha decantado Meloni. Por los cantos de sirena del grupo Popular o por liderar un gran grupo de la extrema derecha. El propio Jorge Buxadé (Vox), le ha recordado en campaña a Alberto Núñez Feijóo: «No te emociones porque Giorgia Meloni es una de los nuestros». Parece que se auguran interesantes y complejas semanas en el marco de la derecha y la extrema derecha para terminar de ver como se configuran finalmente los grupos políticos en la eurocámara.

Quizás, otro de los titulares que nos deja estas elecciones es la tendencia de erosión del bipartidismo europeo, si ya en 2019, por primera vez en la historia del Parlamento Europeo, Populares (PPE) y Socialdemócratas (S&D) no consiguieron sumar mayoría absoluta. En estas elecciones, cinco años después, los socialistas dejan de ser la segunda fuerza más votada, para ser relegados por la extrema derecha a una histórica tercera plaza. Los números no dan con socialistas y populares y cada vez necesitan ampliar más con nuevas fuerzas la llamada gran coalición que hasta ahora ha gobernado Europa.

De hecho, ya en la pasada legislatura, especialmente los liberales de Renew Europe y en algunas ocasiones los Verdes, han sido fundamentales para configurar mayorías en el parlamento y aprobar las grandes medidas de esta legislatura (Pacto Verde, remilitarización europea, Pacto de Migración y Asilo, etc). Han sido justamente estos dos grupos, tanto Renew Europe como los Verdes los que han sufrido un desgaste electoral más fuerte en estas elecciones, perdiendo 20 y 18 escaños respectivamente. Si en 2019 crecieron, en cierta medida, como fuerzas renovadoras y modernizadoras de una caduca gobernanza bipartidista, no haber cumplido las expectativas les llevado a pagar un alto coste electoral. A pesar de ello se antojan como dos fuerzas fundamentales para poder asegurar las mayorías de la gran coalición.

Quizás el ejemplo más claro del desgaste de la fórmula política de Renew Europe lo encarna Emanuel Macron en Francia, donde su partido no ha llegado ni al 15% de los votos. Macron representa un tipo de figura política vacía, estandarte de una salida del bloque de poder a su propia crisis de representación y a la corrupción de los grandes partidos, que se vendió como una fórmula que condensaba el extremo centro en un único partido. Un modelo de político proveniente del mundo de la gestión empresarial y percibido, precisamente, como un gestor de la difusa «sociedad civil» pero garante del (des)orden neoliberal. En resumen: una suerte de outsider para mantener el statu quo.

De hecho, Macron se suma a una tendencia global de emergencia de caudillos populistas neoliberales autoritarios que provenientes del mundo empresarial/financiero han dejado de confiar en los políticos profesionales para encabezar ellos mismos sus intereses como elite desde la primera línea de la política. Estas elecciones no solo han sentenciado el declive del macronismo como príncipe del europeísmo neoliberal que venía a sustituir la gran coalición, sino también abre un escenario incierto para el adelanto electoral de las legislativas (junio) y para las presidenciales francesas. En este sentido, los que intentaron presentarse como los representantes del macronismo hispánico, Ciudadanos, definitivamente han terminado de morir en estas elecciones, pasando de ocho eurodiputados a ninguno.

Parece que podemos tener un nuevo grupo en el Parlamento Europeo en torno a los italianos de Cinco Estrellas y a las alemanas de Alianza Sahra Wagenknecht –Por la Razón y la Justicia–. Un espacio político poco definido construido sobre los partidos que tienen en común su difícil encaje en alguno de los otros grupos constituidos en el parlamento, ya sean por diferencias políticas o por vetos de otras fuerzas, como ha sido históricamente el caso con Cinco Estrellas. Un grupo parecido a lo que fue en la legislatura del 2014/2019 Europa de la Libertad y la Democracia Directa (EFDD). Aunque todavía está por ver si consiguen aliados para cumplir la regla parlamentaria de un mínimo de 25 diputados de al menos siete países distintos de la UE.

Más de cien diputados electos no tienen grupo claro en el Parlamento Europeo, una buena muestra del peso que ha tenido en estas elecciones el voto de protesta anti-política, outsider de los grupos establecidas en el Parlamento Europeo. Un buen ejemplo de este fenómeno son Fidias Panayiotou, un tiktoker chipriota de 24 años, que ha sido la segunda fuerza consiguiendo dos plazas en el Parlamento Europeo con más de 20% de los votos, y Alvise Pérez, el candidato de Se Acabó La Fiesta, una de las sorpresas de la jornada electoral que en España ha conseguido tres eurodiputados con 800.000 votos.

Un voto de protesta movilizado para «recuperar la democracia secuestrada» por la oligarquía política corrupta, denominada tradicionalmente por la ultraderecha como «partidocracia», con la consecuente defensa de una especie de antipolítica. El éxito electoral tras esa bandera que aspira a rescatar una democracia secuestrada por las élites no se puede entender sin valorar el déficit democrático de las sociedades en las que surge. En este sentido no es casual que se exprese especialmente en las elecciones europeas; de la trasformación sistémica de una sociedad globalizada; y de la deslegitimación de la política y de lo político que se ha producido en su seno ante la devaluación de las ideologías. En el marco dentro y fuera del sistema, el afuera sigue reclutando cada vez más peso político en el Parlamento Europeo.

La izquierda puede que siga ocupando la última plaza del Parlamento Europeo a la espera de la creación de algún grupo nuevo, pero, a diferencia del 2019, consigue mitigar su caída e incluso puede crecer levemente en número, cuando se confirme en las próximas semanas el reparto de los diputados nuevos no inscritos a ningún grupo. Especialmente relevantes han sido los resultados en Finlandia, segunda fuerza; Italia, donde recupera la representación la izquierda; y el de Francia Insumisa, que aporta el grupo más numeroso de diputados para la izquierda.

Estas elecciones han vuelto a mostrar la pérdida creciente de legitimidad por parte de la UE entre sectores sociales de toda Europa, la abstención vuelve a ganar en casi todos los países. A la UE le cuesta cada vez más ser asociada con aquellos supuestos «valores europeos» como democracia, progreso, bienestar o derechos humanos. Una crisis orgánica en todo el sentido gramsciano del término, resultado y profundización de la crisis del modelo post-Maastricht del capitalismo europeo que ha supuesto una verdadera camisa de fuerza neoliberal, con una letal combinación de austeridad, libre comercio, deuda predatoria y trabajo precario y mal pagado, ADN del actual capitalismo financiarizado.

Esta crisis de legitimidad e institucionalidad no solo hace que las decisiones comunitarias intenten esquivar a toda costa los parlamentos nacionales, sino que también consigue que cualquier referéndum o consulta a la ciudadanía que incumba directa o indirectamente a cuestiones europeas sea mirado con recelo y pavor. Cada día más personas despiertan del sueño europeo y se encuentran a la deriva entre un europeísmo neoliberal y militarista abanderado por las élites de la UE y un nacionalismo excluyente en auge a escala estatal. Una crisis orgánica del proyecto de la UE que genera vacíos propicios para mutaciones, reajustes, recomposiciones, y sobre todo para los monstruos como hemos visto en estas elecciones.

Unas elecciones que confirman: el giro de Europa hacia la derecha, en donde la extrema derecha ya no aparece como euro-escéptica sino como euro-reformista, reservándose un asiento en la gobernanza de la UE; la quiebra de las antiguas mayorías de la gran coalición; el final del macronismo y su intento de gran extremo centro europeo; el aumento de las opciones outsiders de protesta anti-sistema y anti-políticas; y el crecimiento de la abstención y el desencanto europeo con la maquinaria de la UE. Todo ello en un contexto en el que los tambores de guerra no paran de resonar en las cancillerías, acercándonos peligrosamente al escenario de una nueva confrontación bélica mundial, con el telón de fondo de la emergencia climática y el desmantelamiento de la gobernanza multilateral y del derecho internacional que ha regido el mundo después de la Segunda Guerra Mundial.

Un peligroso cóctel que augura nuevos conflictos, una recomposición de actores, una ampliación del campo de batalla y, sobre todo, una aceleración de nuevas y viejas tendencias. Aunque una lección destaca sobre el resto en estas elecciones europeas, cuando siembras políticas de extrema derecha -el Pacto Migratorio ha sido uno de tantos ejemplos- recoges… extrema derecha.

 

Fuente: Viento Sur

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