viernes, 21 de junio de 2024

Elecciones europeas

 

Hacía tiempo que se estaba anunciando que venía el lobo… y finalmente ha llegado. No es que estuviera muy lejos, ni que no hubiera ya asomado las orejas en más de un país, pero socialistas y liberales hacían como si no lo vieran… y ya está aquí.


Elecciones europeas


Miguel Urbán

El Viejo Topo

21 junio, 2024 

 

Este domingo concluyeron las elecciones europeas eligiendo a los diputados y diputadas que conformarán la décima legislatura. Nunca está de más recordar que estas elecciones son aprovechadas como el maquillaje perfecto para renovar el entramado de gobernanza de la UE (Parlamento y Comisión Europea). Intentando, con la convocatoria electoral, esquivar la imagen de un aparato burocrático estructurado jerárquicamente con escaso control democrático que responde a un equilibrio de poderes de estados a partir de la hegemonía del eje Berlín-París. Este proceso concluirá, meses más tarde, con la ratificación del Parlamento a la presidenta/presidente de la Comisión Europea y del consejo de comisarios previamente negociado por los estados miembros.

Quizás el titular más destacado de esta convocatoria electoral sea el crecimiento de la extrema derecha que consolida una derechización de la UE que lleva tiempo larvándose. La actual dispersión de extrema derecha, en tres grupos en la eurocámara, difumina la imagen de su resultado electoral, pero no se puede obviar que ha sido la segunda fuerza más votada de Europa con algo más del 20% de los votos por delante de los socialdemócratas. De esta forma, la ultraderecha ha conseguido ser la primera fuerza en: Italia, Francia, Hungría, Bélgica, Austria y Polonia, y segunda fuerza en Alemania y Países Bajos, mientras el Partido Socialista europeo solo ha conseguido ganar en Suecia, Rumanía, Malta y empatar en Portugal con la derecha.

El partido de Le Pen, Reagrupamiento Nacional (RN), ha conseguido no solo volver a ganar en Francia por tercera vez consecutiva en unas elecciones europeas, doblando en votos a al partido de gobierno, sino también ser el partido con más diputados en la eurocámara, una buena muestra de la pujanza de la extrema derecha europea. Un resultado que ha generado un auténtico terremoto en el país galo, en donde Macron se ha visto obligado a convocar unas elecciones legislativas de urgencia.

De hecho, la extrema derecha no ha dejado de crecer en Europa desde principios de siglo, de apenas conseguir los diputados para formar grupo en la eurocámara a ser la segunda fuerza más votada en estas elecciones. En una década han doblado sus apoyos y se perfilan como una fuerza que puede determinar mayorías parlamentarias en la próxima legislatura. La burocracia eurócrata de Bruselas considera muy seriamente esta posibilidad y, para ello, ha comenzado toda una campaña para diferenciar entre una extrema derecha buena y una extrema derecha mala; es decir, entre aquella extrema derecha que asume sin ambages la política económica neoliberal, la remilitarización y la subordinación geoestratégica a las élites europeas y la OTAN, y aquella otra que todavía las cuestiona, aunque cada vez más tímidamente.

En la propia campaña electoral, la candidata del PPE a revalidar la presidencia del colegio de comisarios, Ursula von der Leyen, ha abierto la puerta de par en par a pactar con una parte de la extrema derecha representada por Meloni, la «extrema derecha buena».  En este sentido, el propio presidente del Partido Popular Europeo (PPE), el alemán Manfred Weber, ya se mostró favorable a llegar a acuerdos con la extrema derecha después de una reunión con la presidenta italiana Georgia Meloni el año pasado. Acercamientos que contribuyen a normalizar a la extrema derecha como un socio aceptable, legitimando no sólo su espacio político, sino también sus políticas y discursos de odio que cada vez ganan más audiencia entre el electorado europeo. Esta es una buena muestra del rol protagónico que se le augura a la extrema derecha en esta legislatura que comienza, en la que serán una pieza clave para conseguir mayorías parlamentarias.

En este sentido, parece que Le Pen no se quiere quedar otra vez fuera de esta operación de lavado de cara, es consciente que tiene que terminar de concluir su particular proceso de desdiabolización, no solo para pintar algo en el próximo Parlamento Europeo, sino sobre todo para tener alguna posibilidad en las presidenciales francesas del próximo año. De esta forma, la ultraderechista francesa ha tocado la puerta de Meloni para intentar unir fuerzas y convertirse en la segunda fuerza política de la eurocámara. En las próximas tres semanas, periodo en el que se tienen que conformar los grupos políticos en el Parlamento Europeo, descifraremos la incógnita de por quién se ha decantado Meloni. Por los cantos de sirena del grupo Popular o por liderar un gran grupo de la extrema derecha. El propio Jorge Buxadé (Vox), le ha recordado en campaña a Alberto Núñez Feijóo: «No te emociones porque Giorgia Meloni es una de los nuestros». Parece que se auguran interesantes y complejas semanas en el marco de la derecha y la extrema derecha para terminar de ver como se configuran finalmente los grupos políticos en la eurocámara.

Quizás, otro de los titulares que nos deja estas elecciones es la tendencia de erosión del bipartidismo europeo, si ya en 2019, por primera vez en la historia del Parlamento Europeo, Populares (PPE) y Socialdemócratas (S&D) no consiguieron sumar mayoría absoluta. En estas elecciones, cinco años después, los socialistas dejan de ser la segunda fuerza más votada, para ser relegados por la extrema derecha a una histórica tercera plaza. Los números no dan con socialistas y populares y cada vez necesitan ampliar más con nuevas fuerzas la llamada gran coalición que hasta ahora ha gobernado Europa.

De hecho, ya en la pasada legislatura, especialmente los liberales de Renew Europe y en algunas ocasiones los Verdes, han sido fundamentales para configurar mayorías en el parlamento y aprobar las grandes medidas de esta legislatura (Pacto Verde, remilitarización europea, Pacto de Migración y Asilo, etc). Han sido justamente estos dos grupos, tanto Renew Europe como los Verdes los que han sufrido un desgaste electoral más fuerte en estas elecciones, perdiendo 20 y 18 escaños respectivamente. Si en 2019 crecieron, en cierta medida, como fuerzas renovadoras y modernizadoras de una caduca gobernanza bipartidista, no haber cumplido las expectativas les llevado a pagar un alto coste electoral. A pesar de ello se antojan como dos fuerzas fundamentales para poder asegurar las mayorías de la gran coalición.

Quizás el ejemplo más claro del desgaste de la fórmula política de Renew Europe lo encarna Emanuel Macron en Francia, donde su partido no ha llegado ni al 15% de los votos. Macron representa un tipo de figura política vacía, estandarte de una salida del bloque de poder a su propia crisis de representación y a la corrupción de los grandes partidos, que se vendió como una fórmula que condensaba el extremo centro en un único partido. Un modelo de político proveniente del mundo de la gestión empresarial y percibido, precisamente, como un gestor de la difusa «sociedad civil» pero garante del (des)orden neoliberal. En resumen: una suerte de outsider para mantener el statu quo.

De hecho, Macron se suma a una tendencia global de emergencia de caudillos populistas neoliberales autoritarios que provenientes del mundo empresarial/financiero han dejado de confiar en los políticos profesionales para encabezar ellos mismos sus intereses como elite desde la primera línea de la política. Estas elecciones no solo han sentenciado el declive del macronismo como príncipe del europeísmo neoliberal que venía a sustituir la gran coalición, sino también abre un escenario incierto para el adelanto electoral de las legislativas (junio) y para las presidenciales francesas. En este sentido, los que intentaron presentarse como los representantes del macronismo hispánico, Ciudadanos, definitivamente han terminado de morir en estas elecciones, pasando de ocho eurodiputados a ninguno.

Parece que podemos tener un nuevo grupo en el Parlamento Europeo en torno a los italianos de Cinco Estrellas y a las alemanas de Alianza Sahra Wagenknecht –Por la Razón y la Justicia–. Un espacio político poco definido construido sobre los partidos que tienen en común su difícil encaje en alguno de los otros grupos constituidos en el parlamento, ya sean por diferencias políticas o por vetos de otras fuerzas, como ha sido históricamente el caso con Cinco Estrellas. Un grupo parecido a lo que fue en la legislatura del 2014/2019 Europa de la Libertad y la Democracia Directa (EFDD). Aunque todavía está por ver si consiguen aliados para cumplir la regla parlamentaria de un mínimo de 25 diputados de al menos siete países distintos de la UE.

Más de cien diputados electos no tienen grupo claro en el Parlamento Europeo, una buena muestra del peso que ha tenido en estas elecciones el voto de protesta anti-política, outsider de los grupos establecidas en el Parlamento Europeo. Un buen ejemplo de este fenómeno son Fidias Panayiotou, un tiktoker chipriota de 24 años, que ha sido la segunda fuerza consiguiendo dos plazas en el Parlamento Europeo con más de 20% de los votos, y Alvise Pérez, el candidato de Se Acabó La Fiesta, una de las sorpresas de la jornada electoral que en España ha conseguido tres eurodiputados con 800.000 votos.

Un voto de protesta movilizado para «recuperar la democracia secuestrada» por la oligarquía política corrupta, denominada tradicionalmente por la ultraderecha como «partidocracia», con la consecuente defensa de una especie de antipolítica. El éxito electoral tras esa bandera que aspira a rescatar una democracia secuestrada por las élites no se puede entender sin valorar el déficit democrático de las sociedades en las que surge. En este sentido no es casual que se exprese especialmente en las elecciones europeas; de la trasformación sistémica de una sociedad globalizada; y de la deslegitimación de la política y de lo político que se ha producido en su seno ante la devaluación de las ideologías. En el marco dentro y fuera del sistema, el afuera sigue reclutando cada vez más peso político en el Parlamento Europeo.

La izquierda puede que siga ocupando la última plaza del Parlamento Europeo a la espera de la creación de algún grupo nuevo, pero, a diferencia del 2019, consigue mitigar su caída e incluso puede crecer levemente en número, cuando se confirme en las próximas semanas el reparto de los diputados nuevos no inscritos a ningún grupo. Especialmente relevantes han sido los resultados en Finlandia, segunda fuerza; Italia, donde recupera la representación la izquierda; y el de Francia Insumisa, que aporta el grupo más numeroso de diputados para la izquierda.

Estas elecciones han vuelto a mostrar la pérdida creciente de legitimidad por parte de la UE entre sectores sociales de toda Europa, la abstención vuelve a ganar en casi todos los países. A la UE le cuesta cada vez más ser asociada con aquellos supuestos «valores europeos» como democracia, progreso, bienestar o derechos humanos. Una crisis orgánica en todo el sentido gramsciano del término, resultado y profundización de la crisis del modelo post-Maastricht del capitalismo europeo que ha supuesto una verdadera camisa de fuerza neoliberal, con una letal combinación de austeridad, libre comercio, deuda predatoria y trabajo precario y mal pagado, ADN del actual capitalismo financiarizado.

Esta crisis de legitimidad e institucionalidad no solo hace que las decisiones comunitarias intenten esquivar a toda costa los parlamentos nacionales, sino que también consigue que cualquier referéndum o consulta a la ciudadanía que incumba directa o indirectamente a cuestiones europeas sea mirado con recelo y pavor. Cada día más personas despiertan del sueño europeo y se encuentran a la deriva entre un europeísmo neoliberal y militarista abanderado por las élites de la UE y un nacionalismo excluyente en auge a escala estatal. Una crisis orgánica del proyecto de la UE que genera vacíos propicios para mutaciones, reajustes, recomposiciones, y sobre todo para los monstruos como hemos visto en estas elecciones.

Unas elecciones que confirman: el giro de Europa hacia la derecha, en donde la extrema derecha ya no aparece como euro-escéptica sino como euro-reformista, reservándose un asiento en la gobernanza de la UE; la quiebra de las antiguas mayorías de la gran coalición; el final del macronismo y su intento de gran extremo centro europeo; el aumento de las opciones outsiders de protesta anti-sistema y anti-políticas; y el crecimiento de la abstención y el desencanto europeo con la maquinaria de la UE. Todo ello en un contexto en el que los tambores de guerra no paran de resonar en las cancillerías, acercándonos peligrosamente al escenario de una nueva confrontación bélica mundial, con el telón de fondo de la emergencia climática y el desmantelamiento de la gobernanza multilateral y del derecho internacional que ha regido el mundo después de la Segunda Guerra Mundial.

Un peligroso cóctel que augura nuevos conflictos, una recomposición de actores, una ampliación del campo de batalla y, sobre todo, una aceleración de nuevas y viejas tendencias. Aunque una lección destaca sobre el resto en estas elecciones europeas, cuando siembras políticas de extrema derecha -el Pacto Migratorio ha sido uno de tantos ejemplos- recoges… extrema derecha.

 

Fuente: Viento Sur

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jueves, 20 de junio de 2024

Villarroya EXPLOTA ante los elogios a Amancio Ortega | Queremos Opinar

URGENTE: RUSIA UTILIZÓ LA FAB 3000 | PÁNICO EN LA OTAN Y UCRANIA

El Gobierno debe regular sin retraso el derecho a la información. [Los sueños, sueños son. Y sueño es esperar que el gobierno por sí mismo sea capaz de regular el derecho de información, esto es, garantizar que los medios de prensa, radio y televisión no engañen a la inmensa mayoría de la población que somos los trabajadores, cuando precisamente, los grandes capitales propiedad de esos medios de información, entre otros grupos de capitales dominantes, son quienes imponen al gobierno los tipos de políticas que deben aplicar. El gobierno debe garantizar el derecho de información, peor no lo hará si no tiene la presión de los trabajadores exigiendo el derecho de información. Soñemos.]

 


El Gobierno debe regular sin retraso el derecho a la información


tercerainformacion / 20.06.2024

También debe trabajar para aplicar el ‘Reglamento europeo sobre la libertad de los medios de comunicación’, cumpliendo los plazos previstos en él.



La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) recuerda al Gobierno que su obligación de garantizar el derecho a la información de la ciudadanía emana del artículo 20 de la Constitución y no de polémicas puntuales que han surgido últimamente en el panorama político español. España está a la cola de Europa en la regulación de este derecho humano universal y debe regularlo sin más dilación, como ya ha hecho con casi todos los derechos que corresponden a la ciudadanía en una sociedad plenamente democrática.


Por ello, la FeSP emplaza al Gobierno y a los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados a que aborden con urgencia esta cuestión, que representa el verdadero termómetro de la calidad de la democracia de la sociedad española. Esta Federación, junto con otras organizaciones de periodistas, viene planteando esta petición desde su nacimiento hace más de dos décadas, sin que ningún Gobierno hasta ahora haya querido llevarla a cabo.

La Junta Ejecutiva Federal de la FeSP, reunida este fin de semana, también reclama al Gobierno que inicie los trabajos para la aplicación puntual en España del Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios de Comunicación, cumpliendo con rigor los plazos de entrada en vigor de esa norma de obligado cumplimiento en los países miembros de la Unión Europea. Esta normativa comunitaria supone un notable avance en la garantía del derecho a la información de la ciudadanía y, ante las carencias que hay en España en este ámbito, representa un progreso importante con medidas concretas para garantizar el pluralismo y la independencia de los medios.

Tras las elecciones al Parlamento Europeo celebradas el domingo 9 de junio, la FeSP pide a los y las eurodiputados/as elegidas que trabajen en las medidas que incluye este Reglamento y promuevan nuevos avances para garantizar el derecho fundamental de la ciudadanía a recibir una información plural y de calidad, reconocido en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Entre los retos que tiene el nuevo Parlamento Europeo se encuentra la normativa para acabar con las demandas estratégicas contra la participación pública -denominadas SLAPP, siglas en inglés de strategic lawsuit against public participation), que suponen un grave peligro para la libertad de información porque pretenden silenciar a periodistas, activistas y opositores políticos. La FeSP apoya el trabajo que en este ámbito está haciendo la Federación Europea de Periodistas (FEP) y reclama al nuevo Europarlamento que atienda sus propuestas.

La Junta Ejecutiva Federal de la FeSP, finalmente, insiste en denunciar la situación de Julian Assange y Pablo González –así como la de otros/as profesionales perseguidos por su trabajo periodístico– que vulnera sus derechos fundamentales e incluso pone en grave peligro su vida por las condiciones inhumanas de su reclusión en cárceles. Sus casos demuestran una represión impropia de sociedades democráticas y suponen un ataque sin precedentes a la libertad de información y a los Derechos Humanos.

Junta Ejecutiva Federal de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP).

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Una guerra europea más amplia

 

¿Van de farol los líderes occidentales cuando dan a entender que la guerra puede estar cerca? ¿Y creen de verdad que Ucrania, con la ayuda de la OTAN, puede vencer a Rusia sin participar directamente en la batalla? Esto cada vez pinta peor…


Una guerra europea más amplia


Stephen Bryan

El Viejo Topo

20 junio, 2024 

 


Una guerra europea más amplia está en el horizonte

 

El peligro de que la guerra de Ucrania se extienda a Europa está aumentando. El riesgo de una guerra europea nunca ha sido tan alto. El consenso general entre los expertos militares es que Ucrania está perdiendo la guerra lenta pero inexorablemente. Pero ¿qué significa eso?

A primera vista, Ucrania no tiene suficientes soldados para seguir luchando por mucho más tiempo. La tasa de bajas del ejército ucraniano es de varios cientos todos los días… y hoy las batallas normalmente se describen como “picadoras de carne” debido al gran número de víctimas.

Rusia tiene una gran reserva de combatientes entrenados, se estima que son, por lo menos, un millón y medio; Ucrania casi no tiene reservas que no hayan sido desplegadas ya.

Aun así, los objetivos estratégicos de Rusia son desconocidos. A veces los rusos dicen que quieren crear una “zona de amortiguamiento” para proteger su territorio de ataques. Sin embargo, la introducción de misiles balísticos y de crucero de largo alcance por parte de EEUU/OTAN descarta una zona de amortiguamiento a menos que esta llegue casi hasta el río Dniéper. Incluso entonces, esta zona de amortiguamiento no protegería a Zaporizhya ni a Crimea.

Además la OTAN está introduciendo los F-16 en Ucrania, que, según se informa, operarán desde aeródromos rumanos. Estarán equipados con misiles de crucero JASSM de largo alcance y misiles aire-aire AIM-120. ¿Necesitará Rusia destruir las bases aéreas rumanas? La OTAN ha planificado utilizar estas bases para lanzar incursiones de los F-16 que tendrán como objetivo atacar Crimea. Cómo se sabe, el territorio de Crimea es ultrasensible para el pueblo ruso.

Continuando con las provocaciones los ucranianos han lanzado fuertes andanadas de misiles de largo alcance contra objetivos en Crimea, incluidos aeródromos y puertos, especialmente en Sebastopol. Se cree que pronto intentará nuevamente destruir el puente de Kerch. La mayoría de estos misiles han sido suministrados por la OTAN (son principalmente de origen estadounidenses) y todos funcionan con objetivos establecidos por las coordenadas proporcionadas por la Alianza Atlántica.

La OTAN opera aviones espías, radares de largo alcance y satélites para señalar las coordenadas exactas de sus “clientes” ucranianos. Los rusos, que dependen de defensas aéreas para protegerse, se han mantenido silenciosos ante estos ataques de la Alianza occidental.

Los golpes a Crimea no tienen ningún propósito militar real porque Ucrania carece de las fuerzas terrestres necesarias para librar una batalla allí. La idea es humillar a los rusos, pero el resultado probable puede ser el contrario.

A medida que aumenta la presión, se puede esperar que Rusia responda con fuerza, ya sea atacando Járkov, Odesa o Kiev, alguna o todas las regiones anteriores. Rusia tiene más misiles de largo alcance de los que la OTAN puede suministrar a Kiev, que ya no tiene suficientes defensas antiaéreas para proteger sus ciudades. ¿Cuál es entonces la estrategia de la OTAN aparte de castigar a Rusia mientras Ucrania pierde la guerra?

Parecería que la OTAN está tratando de convencer a los rusos de que deberán pagar un precio muy alto para derrotar a Ucrania. Algunos en la OTAN pueden pensar que crecerá la presión dentro de Rusia obligando a sus líderes a dar marcha atrás y detener sus últimas operaciones ofensivas, tal vez incluso buscar un alto el fuego. Sin embargo, no hay motivos para creer que se pueda convencer a Rusia de que detenga sus operaciones o considere un alto el fuego. Rusia está ganando la guerra. Y un alto el fuego en este momento teóricamente favorecería a Ucrania, no a Rusia.

El liderazgo ruso decidió enviar un fuerte mensaje a Washington al enviar buques de guerra y submarinos nucleares a Cuba. No está claro si Washington “lo entenderá”. De hecho, todo apunta en la otra dirección: el resultado es que Rusia está cada vez más enfadada con los ataques a su territorio y a Crimea. La presión real dentro del liderazgo ruso es que se hace necesario aumentar significativamente los ataques contra objetivos ucranianos. Estas opiniones se conocieron en una serie de reuniones privadas en la reciente cumbre económica de San Petersburgo. Putin no lo dijo, al menos no en voz alta, pero el siguiente nivel ha expresado su ira. Al parecer estarían dispuestos a atacar tanto a los ucranianos como a la OTAN.

Mientras tanto algunos líderes europeos están perdiendo peligrosamente apoyo político en sus países. En particular el presidente francés Emmanuel Macron, que es partidario de una guerra mayor para tratar de inclinar la opinión pública a su favor.

Enviar tropas y ofrecer aviones de combate y otras armas podría interpretarse como una decisión de desarrollar una guerra europea a un nivel más amplio. El hecho de que Estados Unidos esté detrás del uso de bases de los F-16 en Rumania puede ser la manera en que Biden provoque una guerra en Europa con el  “ilusorio” objetivo de salvar su hundido prestigio político.(O tal vez Biden no se entera de nada al respecto, pero sus manejadores han ideado esta “nueva” estrategia para salvar el pellejo de su jefe).

Semejantes ideas son intrínsecamente arriesgadas porque los sistemas de defensas de la OTAN son vergonzosamente débiles. Arriesgar la alianza y el futuro de Europa por permanecer en el poder es, en sí mismo, vergonzoso y probablemente criminal.

Tampoco hay ninguna prueba que la opinión pública apoye una guerra mayor. De hecho, es más probable que en Europa haya un sentimiento pacifista reprimido que esté pronto a estallar. Este sentimiento existe tanto en la derecha como en la izquierda y también en el centro político.

La OTAN ya está peligrosamente cerca de convertirse en una alianza agresora, lo que podría significar su desintegración. El rechazo a la guerra de la OTAN aumenta cada día.

 

Fuente: Observatorio de la crisis

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La OTAN vuelve a atacar la ciudad que alberga la central nuclear de Zaporozhie

 

La OTAN vuelve a atacar la ciudad que alberga la central nuclear de Zaporozhie

 

DIARIO OCTUBRE / junio 20, 2024

 

Las fuerzas nazis de la OTAN lanzaron un ataque contra una subestación eléctrica situada en la ciudad rusa de Energodar, que alberga la central nuclear de Zaporozhie, informó este miércoles Eduard Senovoz, alcalde de la localidad.

 

Se reporta que la instalación fue impactada por drones y también por fuego de artillería en varias ocasiones. No se registraron víctimas y se restableció el suministro de energía en la ciudad, que había quedado interrumpido por el ataque, comunicó el funcionario.

Este ataque se produce pocos días después del aquelarre neo-nazi de Suiza denominado  ‘cumbre de paz’, cuyo documento final contiene un punto sobre la seguridad de las instalaciones nucleares, incluida la de Zaporozhie.

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Exclusiva Video-entrevista inSurgente a Leila Ghanem 19 06. 2024

miércoles, 19 de junio de 2024

LA OTAN NO ESPERABA ESA JUGADA DE RUSIA Y COREA DEL NORTE | UCRANIA EN P...

Los agentes de EEUU y la UE impulsan la revolución de colores en Georgia. [Los “colorines” empiezan en Ucrania en 2014 con sus correspondientes asesinatos, 14.000 asesinatos, 14.000, antes de la invasión a la que vio forzada Rusia por los capitales USA y compaña (OTAN y perritos falderos con afán de dinero). Desde 2022 se han producido decenas de miles de muertos en Ucrania y, los que todavía faltan. De modo que mi más sincera enhorabuena a todos los criminales coloreados que empiezan ahora sus crímenes en Georgia y a la espera que cumplan sus fines: el fin de un criminal es la cárcel. A ver si los podemos encarcelar a todos. Vamos a ver si a los trabajadores se nos van abriendo los ojos, vamos a ver.]

 

Los agentes de EEUU y la UE impulsan la revolución de colores en Georgia

 

DIARIO OCTUBRE / junio 16, 2024

 

Un proyecto de ley destinado a controlar la intromisión occidental a través de las 25.000 ONG activas en Georgia ha provocado furiosas protestas antigubernamentales alentadas por Washington


Una oscura atmósfera política se cierne sobre la capital georgiana, Tiflis, y cada día es más ominosa. El Primer Ministro Irakli Kobajidze ha sido informado por un comisario de la UE de que correrá la misma suerte que Robert Fico, el dirigente eslovaco que ha estado luchando por su vida tras un intento de asesinato a manos de un ultra partidario de Ucrania. Los legisladores estadounidenses se están movilizando para sancionar a miembros del partido gobernante 
Sueño Georgiano, y el 14 de mayo, en el Parlamento, el diputado de la oposición Tako Charkviani amenazó: «Créanme, habrá una revolución de colores en Georgia».

La causa de este tumulto es un proyecto de ley conocido como «ley de transparencia de la influencia extranjera», que obligaría a las organizaciones a revelar públicamente su financiación extranjera. Durante semanas, las calles de Tiflis se han llenado de miles de manifestantes que exigen a las autoridades que desechen la ley, que creen que comprometerá el camino de Georgia hacia la adhesión a la UE. A pesar de la vehemente condena de funcionarios de la UE y EEUU, la ley ha sido aprobada. Desde entonces, EEUU ha amenazado con imponer restricciones de visado a los legisladores que apoyen la ley, y los manifestantes empiezan a dar muestras de rendirse.

No se puede dudar de la sinceridad de los ciudadanos que siguen ocupando los espacios públicos de Tiflis por temor a que las medidas de su gobierno saboteen las aspiraciones de muchos georgianos a la UE. Pero hay indicios claros de que a esos muchos se les ha engañado gravemente sobre la naturaleza de la nueva ley, y al parecer algunos están convencidos de que ordenará la vigilancia masiva y obligará al público a denunciar a sus vecinos como «agentes extranjeros».

La campaña para desinformar a los georgianos sobre el proyecto de ley está dirigida principalmente por los medios de comunicación extranjeros y las propias ONG financiadas desde el extranjero. En la actualidad, hay más de 25.000 ONG activas en Georgia, y casi todas reciben financiación extranjera. Muchas están financiadas por la UE, que lidera más de 130 «proyectos activos» distintos y 19.000 pequeñas y medianas empresas en el país. Los servicios de inteligencia estadounidenses, USAID, la CIA y NED (The National Endowment for Democracy) también son importantes patrocinadores del sector.

Juntos, estos elementos respaldados desde el extranjero están movilizando a sus electores en las calles para una nueva ronda de protestas que, en última instancia, tienen como objetivo derrocar al gobierno y sustituirlo por otro que se adapte a los intereses de Bruselas y Washington.

Complejo industrial de ONG financiadas por Occidente

Muchas ONG financiadas desde el extranjero se ocupan explícitamente de promover la integración de Georgia en la UE, la OTAN y otras estructuras «euroatlánticas». Entre ellas se encuentra el Movimiento de la Vergüenza, que ha estado al frente de los recientes disturbios en Tiflis. Los registros de subvenciones de la NED indican que recibió poco menos de 80.000 dólares en 2021 para «involucrar a activistas juveniles regionales», ayudando a los jóvenes georgianos a abordar los «desafíos» políticos y abogar «por la responsabilidad gubernamental».

Curiosamente, se ha eliminado una entrada de la NED que indicaba que el Movimiento de la Vergüenza también recibió más de 900.000 dólares ese año «para promover la responsabilidad democrática y la supervisión efectiva del parlamento georgiano». En ella se señalaba que la organización se encargaba de rastrear «los votos y declaraciones de todos los parlamentarios y mantener perfiles en línea detallando esta información». Desde la perspectiva de Occidente, ¿se trataba en última instancia de crear una «lista negra» de parlamentarios que votan en el sentido «equivocado»?

El Movimiento de la Vergüenza estuvo implicado de forma similar en los disturbios de 2023, cuando el Sueño Georgiano intentó aplicar una legislación comparable a la ley de «transparencia de la influencia extranjera», sólo para capitular después de que vastas y violentas multitudes amenazaran con invadir el parlamento, escenas igualmente sonorizadas por implacables ataques hostiles de funcionarios occidentales.

Un informe del Wall Street Journal dejaba entonces muy clara la aversión de la organización hacia el gobierno, citando a un portavoz del Movimiento de la Vergüenza que describía el Sueño Georgiano como un apoderado del Kremlin «cuyo objetivo es acercar a la nación a Rusia y alejarla de la UE». Afirmaron que el gobierno «no puede salir y decir que está a favor de Rusia y en contra de la integración en la UE porque recibiría una enorme reacción de la opinión pública, así que están intentando cocernos lentamente como a una rana. Están haciendo todo lo posible para sabotear el proceso de integración de Georgia en la UE».

Dentro y fuera del país, la línea propagandística occidental de que el Sueño Georgiano sirve a los intereses rusos, o es de algún modo un peón del Kremlin, se ha repetido con creciente frecuencia desde que estallaron las manifestaciones contra la «transparencia de la influencia extranjera». Las pruebas de lo contrario han sido sumariamente ignoradas por los creadores de opinión occidentales, y el influyente grupo de expertos en política exterior Carnegie Endowment, con sede en Washington DC, llegó incluso a eliminar un detallado informe que refutaba ampliamente la acusación

En realidad, desde que asumió el poder en 2012, Sueño Georgiano ha logrado un delicado equilibrio entre el fortalecimiento de los lazos con Occidente y el mantenimiento de la coexistencia civil con el vecino gigante ruso. Para ingresar en la UE, el Gobierno ha pasado por todos los trámites exigidos por Bruselas, ha cumplido todas las condiciones establecidas para la adhesión y se le concedió formalmente el estatus de candidato en diciembre de 2023. Sin embargo, desde febrero de 2022 el proceso se ha convertido en una danza cada vez más agitada, con una presión exterior cada vez mayor para imponer sanciones a Moscú y enviar armas a Ucrania.

El estricto cumplimiento de los regímenes de sanciones occidentales y las condenas públicas de la invasión rusa son evidentemente insuficientes para Bruselas, Kiev, Londres y Washington. En diciembre de 2022, Garibashvili afirmó que el gobierno ucraniano había exigido repetidamente a Tiflis que abriera un «segundo frente» en el conflicto por poderes contra Rusia. Su negativa fue recibida con una firme reprimenda, lo que a su vez provocó que Sueño Georgiano fuera tachado de apoderado del Kremlin y, por tanto, objetivo legítimo de operaciones de cambio de régimen.

Al contrario que en 2023, esta vez el gobierno se ha negado a dar marcha atrás en la aplicación de la «transparencia de la influencia extranjera» ante la condena occidental y las turbas violentas que inundaban las calles de la capital georgiana. El 3 de mayo, el primer ministro Kobajidze emitió un encendido comunicado en el que acusaba a EEUU de orquestar dos golpes de Estado fallidos en Tiflis desde 2020.

Estos intentos, afirmó, fueron «llevados a cabo a través de ONG financiadas desde fuentes externas» e inspirados por «declaraciones falsas» realizadas por Kelly C. Degnan, embajador estadounidense en Tiflis hasta el año pasado. Kobajidze se refería a que el diplomático acusó a Sueño Georgiano de ser marionetas del Kremlin. Estas acusaciones «sirvieron para facilitar la violencia de actores financiados desde el extranjero», afirmó. En referencia a las quejas de la Casa Blanca sobre la respuesta de la policía local a las manifestaciones en curso, señaló con ironía: «No he expresado mi preocupación… por la brutal represión» de los estudiantes que protestaban en solidaridad con Palestina dos días antes en Nueva York.

El teatro de la revolución de colores

Eduard Shevardnadze, antiguo dirigente georgiano y ex Ministro de Asuntos Exteriores soviético, abrió las puertas a las ONG que querían introducirse en su país al permitir que organizaciones de la sociedad civil financiadas desde el extranjero operaran en el país sin apenas supervisión. En aquel momento era un mimado de Occidente, pero con este acto firmó su propia sentencia de muerte política. Como señalaba un artículo ya suprimido en el sitio web de USAID, las ONG respaldadas por Occidente pasaron a «promover los valores democráticos y liberales», lo que socavó gravemente su gobierno.

«Por ejemplo, en 1999 la financiación estadounidense ayudó a los georgianos a elaborar y conseguir apoyo para una Ley de Libertad de Información, que el gobierno adoptó. Esa ley permitió a los medios de comunicación y a las ONG investigar los presupuestos gubernamentales, forzar el despido de un ministro corrupto y dar a la gente la sensación de que debían regular al gobierno», continúa el informe. También se destinaron enormes sumas a formar a «abogados, jueces, periodistas, parlamentarios, ONG y dirigentes de partidos políticos» en el arte de la revolución de colores.

Esto condujo a la Revolución de las Rosas de 2003, que derrocó a Shevardnadze e instaló a Mikheil Saakashvili, un político preparado por EEUU y aprobado personalmente por el multimillonario de la CIA George Soros. Un participante en la insurrección citado en el artículo suprimido de USAID reconocía: «sin ayuda extranjera no estoy seguro de que hubiéramos podido conseguir lo que hicimos… USAID apoyó a la sociedad civil y creó una red de personas con mentalidad cívica». En otro lugar, un colaborador de Saakashvili declaró que Washington había «ayudado a gente buena a deshacerse de un gobierno malo y corrupto».

Las ONG financiadas desde el extranjero ejercen una influencia desmesurada y tóxica en Tiflis, ya que «han colonizado durante mucho tiempo la mayoría de los ámbitos de la política y los servicios públicos», como señalaba un ensayo publicado el 2 de mayo por LeftEast. Estas organizaciones «reciben su mandato de organismos internacionales que elaboran y pagan listas de tareas pendientes de reformas políticas para Georgia», y «carecen de incentivos para considerar el impacto en la sociedad de los proyectos que implementan porque no son responsables ante los ciudadanos en cuyas vidas desempeñan un papel tan intrusivo».

Aunque esto «ha erosionado la entidad de los ciudadanos georgianos y la soberanía y democracia del país», la ley de «transparencia de la influencia extranjera» no abordará de hecho estas cuestiones, argumentan los autores. En cambio, la legislación se ocupa de contrarrestar a «una pequeña pero poderosa camarilla» de ONG bien financiadas y alineadas con Saakashvili y su Movimiento Nacional Unido (MNU), que «hacen política abiertamente partidista y prooccidental» para socavar el Sueño Georgiano. Como puede verse en la actual ronda de protestas, este séquito apuntala a los partidos de la oposición mientras clama por la destitución del gobierno.

Los criminales de guerra de la Legión georgiana planean un golpe de Estado

Saakashvili dirige ostensiblemente la MNU desde la prisión de Tiflis. Tras huir de Georgia y fijar su residencia en Ucrania como gobernador de Odesa por invitación de Petro Poroshenko tras el Maidan después de perder el poder en 2012, regresó en octubre de 2021. A su llegada, fue encarcelado por ordenar ataques violentos contra rivales políticos y por ayudar a uno de sus ministros a encubrir un horrible asesinato que dirigió personalmente. La Presidenta Zurabichvili ha prometido que «nunca» indultará al ex dirigente.

Los últimos sondeos sitúan el apoyo público al partido en sólo el 9,6%, muy por debajo del 31,4% de Sueño Georgiano. A pesar de su menguante popularidad, los partidarios de Saakashvili parecen decididos a sacarlo de la cárcel por las buenas o por las malas. En septiembre de 2023, funcionarios de seguridad georgianos advirtieron de que se estaba preparando «un golpe a la Euromaidán». Entre los conspiradores figuraban georgianos étnicos que trabajaban para el gobierno ucraniano: Giorgi Lortkipanidze, jefe adjunto de la inteligencia militar de Kiev; Mikhail Baturin, antiguo guardaespaldas de Saakashvili; y Mamuka Mamulashvili, comandante de la famosa Legión Georgiana.

Mamulashvili es el principal implicado en la masacre de francotiradores de falsa bandera de los manifestantes del Maidan en Kiev (Ucrania) en febrero de 2014, que fue fundamental para derrocar al presidente Víktor Yanukóvich e instaurar un régimen ultranacionalista preparado para la guerra con Rusia. Al parecer, el señor de la guerra georgiano llevó a los tiradores a Kiev para que sembraran el «caos» abriendo fuego contra la multitud, proporcionándoles armas para ello. Esta vez, según los funcionarios de seguridad, los activistas antigubernamentales, entrenados cerca de la frontera de Ucrania con Polonia, montarían una «ciudad de tiendas de campaña» en Tiflis, muy parecida a la erigida en la plaza Maidan de Kiev. A continuación, se llevaría a cabo un atentado de falsa bandera en el lugar, desencadenando violentos disturbios masivos.

El sangriento complot, supuestamente planeado para algún momento entre octubre y diciembre de 2023, no logró llevarse a cabo. La policía descubrió a activistas de un grupo armado respaldado por el gobierno estadounidense llamado CANVAS operando en Tiflis en ese momento, lo que sugiere que algo maligno estaba en marcha. CANVAS surgió de Otpor, un grupo de jóvenes violentos creado por la NED que desempeñó un papel decisivo en el derrocamiento del líder yugoslavo Slobodan Milosevic en 2000. A partir de entonces, sus activistas empezaron a formar a agentes de cambio de régimen en todo el mundo a cuenta de Washington.

Entre los destinatarios de la experiencia de CANVAS se encontraban miembros de Kmara, un movimiento nacionalista juvenil que encabezó la Revolución Rosa de 2003, directamente inspirada en Otpor, con su logotipo y todo. Ese acontecimiento ha marcado la política y la sociedad de Georgia desde entonces, y ocupa un lugar preponderante en la mente de muchos ciudadanos, cuyas connotaciones históricas se consideran tanto positivas como negativas. La diputada de la oposición Tako Charkviani sabía muy bien lo que hacía cuando prometió una nueva revolución de colores en Tiblisi.

The GrayZone

VÍA:lahaine.org

 

Más de 16 mil niños palestinos murieron por los bombardeos israelíes en Gaza. [Para DON CARLOS COLON del Diario de Sevilla, en Palestina no se está cometiendo GENOCIDIO. Con palabras hace realidades. Él no describe nada, no le interesa. Crea la realidad con sus palabras. Tontadas más gordas se han visto. No sabemos cómo podrá justificar a la vista de estos crímenes la realidad en Palestina, porque cuando don Carlos Colón, según confesión propia, cuando trata de la piedad, lo hace escribiendo pleno de vaciedad al amparo de una Virgen de su devoción que preside su escritorio. Daos fraternalmente la mano. Id en paz.]

 

Más de 16 mil niños palestinos murieron por los bombardeos israelíes en Gaza

 

Diario octubre / junio 18, 2024



La Oficina de Prensa en la Franja de Gaza informó hoy que más de 16.000 menores palestinos perdieron la vida durante 255 días de agresión israelí contra este enclave costero.

Por medio de un comunicado, la Oficina indicó que “la situación Gaza es catastrófica debido a escasez de alimentos y medicinas, y la llamada pausa táctica de la agresión es una gran mentira israelí”.

Por otro lado, denunció que el ocupante destruyó los pasillos y salas del cruce de Rafah que los palestinos utilizaban para salir de la Franja de Gaza, y pidió el procesamiento de los criminales y líderes del ocupante.

En un informe anteriores, la Oficina explicó que la agresión causó lesiones a 34.000 niños, entre ellos unos 1.500 perdieron sus extremidades o sus ojos.

Precisó que 3.600 niños se encuentran desaparecidos bajo los escombros mientras que unos 200 seguían secuestrados por el ocupante, y más de 17.000 niños viven ahora sin uno de sus padres o ambos.

La oficina reveló que 33 niños murieron debido al hambre y la desnutrición, y advirtió que 450.000 niños corren el riesgo de padecer de cáncer y enfermedades respiratorias debido a la dependencia de la quema de desechos para preparar comida.

FUENTE: SANA

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