martes, 24 de octubre de 2023

El colonialismo israelí, variante del occidental

 

El colonialismo israelí no es más que una variante del colonialismo occidental. Occidente ha permanecido impasible ante el sufrimiento de los palestinos y exige que se condenen a sí mismos por luchar para liberarse del colonialismo de los colonos.


El colonialismo israelí, variante del occidental


Emile Badarin

El Viejo Topo

24 octubre, 2023 



Guerra entre Israel y Palestina: Gaza ha provocado un colapso en la mentalidad colonial de Occidente

Hoy en día es evidente en Occidente que la afiliación política de cada uno apenas marca diferencias cuando se trata de Palestina y de la lucha palestina. Líderes, políticos, expertos y figuras de los medios de comunicación de todo el espectro político, incluyendo la derecha, los conservadores, los liberales, el centro y buena parte de la izquierda, han prestado su apoyo al régimen israelí de colonos-colonialistas y de apartheid.


Para comprender realmente este hundimiento moral, es esencial situar esta respuesta colectiva occidental en un contexto más amplio.


El mundo occidental está lidiando con un importante «colapso mental» a raíz de la actual redistribución mundial del poder, que se está alejando de la esfera euroamericana. Esta respuesta es bastante comprensible porque renunciar a privilegios coloniales seculares y a la licencia para dominar naciones no europeas y el mundo es un reto innegable.


En la actualidad, la clase dirigente occidental y sus principales medios de comunicación han vuelto a los fundamentos eurocoloniales y racistas que apuntalaron la licencia para invadir, colonizar y cometer genocidio en las Américas y en otros lugares del mundo desde 1492.


Emplean una inquietante variedad de lenguaje racista y deshumanizador para vilipendiar a los palestinos y deslegitimar su lucha, etiquetándolos de «bestias», «animales», «bárbaros», «terroristas», «malvados», «salvajes», que están cometiendo un «segundo holocausto» y «otro 11-S», etc.


Este discurso refleja fielmente los mismos temas y patrones que los célebres filósofos, pensadores, figuras fundadoras y héroes liberales y de la Ilustración de Europa utilizaron para justificar la subyugación y colonización de naciones no europeas en todo el mundo durante los últimos cinco siglos.


No es de extrañar que la postura oficial occidental haya abrazado sin reservas la narrativa colonial de los colonos israelíes, que es esencialmente una imitación del discurso euro-moderno/colonial original.

El estándar colonial occidental

Muchos condenan con razón la hipocresía y la parcialidad expresadas en los principales medios de comunicación y discursos políticos occidentales.


Resulta sorprendente que los mismos medios y líderes occidentales que acusan sin reparos a Rusia de cometer crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad se hayan abstenido sistemáticamente de hacer lo mismo cuando se trata de Israel.


Han ignorado los crímenes de Israel contra Palestina desde 1948, incluidos los continuos crímenes de apartheid y limpieza étnica de palestinos, que han convertido en refugiados o desplazados internos a cerca del 80 por ciento de la población palestina.


Década tras década de castigos colectivos israelíes a los palestinos, como el bombardeo de sus infraestructuras civiles, viviendas, hospitales, lugares de culto, escuelas y universidades, así como el secuestro y la quema de sus niños hasta la muerte, el corte del suministro de electricidad y agua y muchos otros crímenes apenas han provocado la preocupación e indignación de Occidente.


Y lo que es aún más inquietante, los mismos políticos y figuras mediáticas que respaldaron la orden de detención de la Corte Penal Internacional (CPI) contra el presidente ruso han obstruido activamente la investigación de la CPI sobre los crímenes de Israel para negar a las víctimas palestinas un mínimo de justicia.


Paradójicamente, aunque esto parezca hipocresía y doble rasero, el Occidente oficial y su discurso y acciones mediáticas siguen siendo totalmente coherentes con las normas euro-modernas/coloniales, que ya determinaron que sólo los europeos son considerados plenamente humanos y, por tanto, tienen derecho a la libertad y al dominio sobre los demás.

Deshumanización

La actual deshumanización de los palestinos, así como de otros pueblos subyugados y racializados de todo el mundo, representa una continuación de las normas y estándares coloniales europeos profundamente arraigados.


Acusar de hipocresía a los gobiernos y medios de comunicación occidentales lleva implícita una esperanza de redención. Aunque esta esperanza es ciertamente genuina, es, por desgracia, una esperanza inalcanzable.

Como observó sagazmente el pensador anticolonialista y revolucionario afrocaribeño Frantz Fanon, las víctimas del colonialismo nunca conseguirán persuadir a sus colonizadores europeos de su sufrimiento y de su profundo deseo de libertad porque, en la mentalidad eurocolonial, sólo los identificados como europeos son vistos como capaces de experimentar el verdadero sufrimiento y el anhelo de libertad.


Incluso después de un siglo de lucha inquebrantable por la libertad, el mundo occidental permanece impasible ante el sufrimiento de los palestinos por el colonialismo sionista de colonos, apoyado por los europeos. En su lugar, los dirigentes y los medios de comunicación occidentales les piden que se condenen a sí mismos y a su búsqueda de la liberación.


El Occidente oficial y los medios de comunicación no sólo ignoran el sufrimiento palestino y fingen que el conflicto empezó la semana pasada, sino que, como observó acertadamente Edward Said hace casi cuatro décadas, desestiman su derecho a narrar y contar su propia historia.


Persisten en presentar a los palestinos como los máximos culpables, violadores y terroristas, a pesar de las abundantes pruebas de lo contrario. Su sufrimiento bajo un régimen de apartheid ha sido retransmitido en directo por televisión y en las redes sociales, y documentado por numerosas investigaciones y resoluciones de la ONU, informes, comités, estadísticas, infografías, así como por la investigación académica, basada en pruebas y de archivo realizada por estimados historiadores.

Castigo colectivo

El discurso oficial occidental está diseñado para manipular a la opinión pública a favor del castigo colectivo y el asesinato de los palestinos, no sólo por parte de sus inmediatos colonizadores israelíes, sino también por parte de las potencias coloniales estadounidenses, británicas, alemanas y otras que enviaron rápidamente sus portaaviones y armamento para disciplinar y castigar a las víctimas en Gaza.
Hoy en día, somos testigos del despliegue de los mismos tropos racistas del discurso colonial europeo para deshumanizar a los palestinos y negarles el derecho a luchar por la descolonización.


Su supuesto crimen no reside en sus acciones, sino en su firme determinación de existir en su tierra, resistir y buscar la libertad.


El crimen de los palestinos es que siguen reapareciendo, negándose a morir en silencio y finalmente rompiendo la valla de la asediada Gaza.


Independientemente de que esta lucha adopte una forma violenta o no violenta, ambas legítimas en virtud del derecho internacional, inevitablemente se califica de violenta, ya que desafía el marco de justicia establecido por los colonos euroisraelíes y sus fundamentos esencialmente violentos, injustos e inmorales.


Desde esta perspectiva colonial, la mera existencia de los palestinos se considera un acto de violencia y una transgresión. El Occidente oficial ya se ha embarcado en la criminalización y prohibición de acciones pacíficas como protestas y boicots contra el apartheid israelí, la agresión colonial de los colonos, la limpieza étnica, el castigo colectivo, los asaltos a lugares sagrados musulmanes y cristianos, la transformación de Gaza en un campo de concentración al aire libre para más de dos millones de personas (de las cuales 1,7 millones son refugiados), el control de su ingesta calórica, por mencionar sólo algunos ejemplos.


El colapso mental del establishment occidental ha llegado a un punto en el que incluso exhibir la bandera palestina o llevar el keffiyeh palestino se considera un acto de violencia.


Al igual que otras poblaciones colonizadas y esclavizadas a lo largo de la historia, los palestinos luchan por un futuro libre de la opresión colonial. Como señaló hace más de siglo y medio el famoso abolicionista y antiguo esclavo negro de los colonos y amos europeos en Estados Unidos, Frederick Douglass, el progreso nunca se consigue sin lucha, ya que «el poder no concede nada sin una exigencia». Nunca lo hizo y nunca lo hará».


El pueblo palestino, como otras naciones colonizadas antes que él, persistirá en su lucha por la libertad, incluso cuando el peso de la opresión apenas le permita respirar.

Artículo seleccionado por Carlos Valmaseda para la Miscelánea de Salvador López Arnal.

Fuente: Middle East Eye.

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lunes, 23 de octubre de 2023

Cómo salir de la guerra en Ucrania. Parte 3ª

 

El número de muertos y de lisiados en esta maldita guerra es enorme, aunque los contendientes traten de ocultarlos. Las pérdidas ucranianas son más de 700.000, mientras las rusas son de unos 175.000. ¿A qué diablos esperan para negociar la paz?


Cómo salir de la guerra en Ucrania. Parte 3ª


Jacques Sapir

El Viejo Topo

23 octubre, 2023 

 


El coste humano de la guerra

Los errores mencionados en la parte anterior de este análisis nos ayudan a comprender por qué los países occidentales creyeron, de buena o mala fe, que Rusia no podía participar en una guerra de alta intensidad a largo plazo. Las consecuencias de este error han sido dramáticas en términos humanos. La información, a veces contradictoria y procedente de múltiples fuentes, nos informa sobre el estado de las pérdidas humanas en este conflicto. Por supuesto, se impone la prudencia. Hay una intensa propaganda por ambas partes. Ucrania no publica sus cifras de víctimas, y Rusia publica cifras muy fragmentarias que apenas son utilizables. Por lo tanto, las estimaciones presentadas aquí son, por supuesto, suposiciones.[1]

No obstante, es posible formarse una idea relativamente precisa del orden de magnitud de las pérdidas. Y este orden de magnitud es claramente catastrófico para Ucrania. El sitio web ucraniano Ukraina Pravda informa de que la ministra de Política Social, Oksana Zholnovitch, ha indicado que el número de personas discapacitadas en Ucrania ha aumentado en 300.000 desde el 24 de febrero de 2022[2]. Si tenemos en cuenta las muertes en este grupo y el aumento del número de lisiados «civiles» (que, sin embargo, se reduce debido al bajo nivel de actividad en Ucrania como consecuencia del conflicto), podemos suponer razonablemente que estos 300.000 nuevos lisiados son lisiados «de guerra». Conocemos aproximadamente la relación entre el número de muertos y el número de heridos (físicos o psíquicos) «incapacitados» para volver a las unidades. Por cada muerto, hay 1,7 incapacitados. El total (1 + 1,7) es lo que los militares llaman «bajas» en combate[3], a las que hay que añadir los desaparecidos y los prisioneros de guerra (probablemente 30.000 de aquí al 15 de septiembre de 2023).

Sobre la base de esta cifra de 300.000 personas discapacitadas, que es sin duda una subestimación, ya que se refiere a las personas que reciben pensiones y no incluye a las personas discapacitadas que siguen siendo tratadas en hospitales militares o civiles, podemos pensar que el número total de personas discapacitadas es probablemente del orden de 420.000 a 450.000. A este total podemos añadir los 30.000 prisioneros actualmente en poder de las fuerzas rusas. Esto nos da un total probable de 265.000 a 280.000 muertos. Las pérdidas totales (muertos + no aptos + prisioneros) se sitúan por tanto entre 715.000 y 760.000 combatientes. Estas cifras muestran la magnitud y la violencia de los combates. El ejército ucraniano contaba con unos 250.000 hombres el 24 de febrero de 2022, y la movilización creó un ejército de 750.000 hombres en abril-mayo de 2022. Ese ejército ha sido aniquilado. Naturalmente, los ucranianos siguen luchando. Por lo tanto, han tenido que renovar constantemente su ejército. Así, podemos considerar que tuvimos las siguientes fases en el conflicto:

El ejército de «tiempo de paz» fue probablemente destruido en gran parte en los dos primeros meses del conflicto.

Ucrania creó un segundo ejército de 750.000 hombres entre mayo y junio de 2022, gracias a la movilización general y a la ayuda de los países de la OTAN, que suministraron armas y municiones. Fue este ejército el que dirigió las contraofensivas en verano y principios de otoño de 2022. Fue este ejército el que se desangró en los combates de Soledar y Artyomovsk/Bajmut en la primavera de 2023.

Para lanzar su nueva contraofensiva, Ucrania tuvo que reconstituir un tercer ejército, que sufrió un desgaste fenomenal a finales del verano de 2023 y principios del otoño, como ha reconocido el gobernador de la región de Poltava, Vitalij Berezhnoj, con pérdidas del 80%[4].

En comparación con los 750.000 hombres de la primera movilización (mayo-junio de 2022), las pérdidas se sitúan en torno al 95%-102%. Esto está al nivel de la Primera Guerra Mundial. Los desesperados intentos del gobierno ucraniano por intensificar la movilización demuestran claramente que las pérdidas han sido considerables[5].

¿Cuáles fueron las pérdidas rusas? Sobre este punto, disponemos de más información gracias al notable trabajo de investigación realizado por dos ONG (MEDIAZONA y MEDUZA), ahora prohibidas en Rusia, y por el servicio ruso de la BBC. Estas organizaciones buscaron sistemáticamente en todas las fuentes abiertas disponibles las esquelas mortuorias relacionadas con la guerra de Ucrania.

Sobre la base del exceso de mortalidad observado desde finales de febrero de 2022, estas organizaciones han elaborado una primera estimación para el periodo comprendido entre finales de febrero de 2022 y el 1 de agosto de 2023 de 47.000 muertos. Si se incluyen las fuerzas de las dos antiguas repúblicas separatistas, la LNR (Lugansk) y la DNR (Donetsk), estas organizaciones estiman el número de muertos en 60.000[6]. Según el Centro de Análisis Naval de Estados Unidos, el número de heridos «no aptos» para volver a las unidades se estima en 102.000, para un total de 162.000. Si intentamos extender estas cifras hasta mediados de septiembre, llegamos a 174.000 muertos y heridos no aptos. El número de prisioneros rusos era irrisorio, lo que impidió el intercambio de prisioneros. Supongamos que fueran 1.000, que es un máximo enorme, lo que elevaría la cifra de pérdidas a 175.000. También es una cifra considerable, pero muy inferior a las pérdidas ucranianas. La relación entre las pérdidas ucranianas y las rusas parece ser de 4 a 1.

El panorama que se perfila es el de una guerra extremadamente costosa, con un total de 320.000 muertos en ambos bandos y entre 890.000 y 940.000 bajas «militares». Si este panorama es dramático, también es extremadamente preocupante para Ucrania. La población oficial del país a finales de 2021 será de 41,7 millones de habitantes. Sin embargo, si se tienen en cuenta los territorios que ya no están bajo su control, la cifra rondará probablemente los 38 millones bajo el control del gobierno de Kiev. Hoy, entre los 8 millones de refugiados en los países de la Unión Europea y los 3 millones de nuevos refugiados en Rusia, hay probablemente unos 27 millones «bajo el control del gobierno de Kiev». La propia supervivencia del Estado ucraniano está ahora en entredicho. Debemos recordarlo cuando nos planteemos la posibilidad de la paz.

Fuente: https://frontpopulaire.fr/

Artículo seleccionado por Carlos Valmaseda para la Miscelánea de Salvador López Arnal

Notas

[1] Baumeister, R. F., Dale, K., & Sommer, K. L., Freudian defense mechanisms and empirical findings in modern social psychology: Reaction formation, projection, displacement, undoing, isolation, sublimation, and denial. Journal of Personality, Vol. 66, 1998, pp.1081–1124. Voir aussi, Gosling, P., Denizeau, M., & Oberlé, D., “Denial of responsibility: A new mode of dissonance reduction” in  Journal of Personality and Social Psychology, Vol. 90(5), 2006, pp. 722–733.

[2] Olena Barsukova, https://life.pravda.com.ua/

[3] https://www.bbc.com/russian/

[4] https://strana.today/news/

[5] https://www.ukrinform.net/

[6] https://www.bbc.com/russian/

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domingo, 22 de octubre de 2023

Compromís felicita a la sociedad civil “por qué su lucha ha conseguido que se reviertan las privatizaciones de los hospitales de Dénia y Manises”

 

 

Compromís felicita a la sociedad civil “por qué su lucha ha conseguido que se reviertan las privatizaciones de los hospitales de Dénia y Manises”

 

TERCERA INFORMACION / 21.10.2023

  • Esteve: “Todavía queda que vuelva a la gestión pública el hospital de Elche-Vinalopó para acabar definitivamente con el modelo Alzira”.


Hospital de Denia / Compromís


Compromís ha felicitado a la sociedad civil valenciana por su movilización en favor de revertir las privatizaciones sanitarias, gracias a la cual hoy la Conselleria de Sanidad confirmaba que asumirá la gestión directa de los departamentos y hospitales de Dénia y Manises cuando finalicen las concesiones en 2024.

“Enhorabuena, sobre todo a miles de profesionales que nos han cuidado dentro y fuera, luchando para que la sanidad sea pública y de calidad. Y a cadapersona que se ha organizado para hacerlo posible. Dejándose la piel cada día”, ha señalado el diputado y portavoz de Sanidad, Carles Esteve.

Para Compromís con las reversiones gana la sanidad pública frente al negocio con la salud que ha hecho el PP durante demasiados años. “El fracaso del modelo Alzira ha sido notorio, un modelo de privatización que primaba que los recursos públicos fueran destinados a enriquecer a las empresas concesionarias en vez de a mejorar la calidad de nuestra sanidad pública”.

“Desde Compromís queremos recordar que la lucha todavía continúa, porque la siguiente reversión tiene que ser la del hospital de Elche-Vinalopó. Estaremos vigilantes también para que las concesionarias abonen los centenares de millones de euros que todavía deben a la Generalitat y no aceptaremos ningún otro modelo de privatización”, ha concluido Esteve.

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Cómo salir de la guerra en Ucrania. Parte 2ª

 

Segunda entrega de Jacques Sapir publicada en Front Populaire sobre la situación de la guerra y sus posibles salidas.

TOPOEXPRESS


Cómo salir de la guerra en Ucrania. Parte 2ª

 


Jacques Sapir

El Viejo Topo

22 octubre, 2023 

 


Como ya se dijo en la primera parte de este análisis, es necesario comprender los errores que condujeron al conflicto. Tanto los de Occidente como, a imagen y semejanza, los de Rusia.

Estos errores son de varios tipos. En primer lugar, hay errores de carácter «técnico», cometidos por los dirigentes y los medios de comunicación, que están relacionados con una falta de comprensión de los datos, o de la naturaleza de los mismos. Por ejemplo, la afirmación tantas veces repetida de que el PIB de Rusia era más o menos igual al de Italia o España surgió de una falta de comprensión –común entre políticos y periodistas– de las estadísticas y de cómo utilizarlas. Cuando se comparan dos economías, es importante utilizar el PIB calculado en términos de Paridad de Poder Adquisitivo (PPA), porque otros métodos conducen a sesgos significativos[1]. Esto ha llevado a una infravaloración del PIB ruso (que de hecho es superior al alemán actual) en las representaciones occidentales y, por tanto, a un importante error de apreciación en cuanto a la capacidad de Rusia para hacer frente tanto a la guerra como a las sanciones occidentales[2]. Del mismo modo, también se cometieron errores «técnicos» sobre la capacidad de la industria rusa para producir grandes cantidades de armas y municiones[3]. Estos errores tienden a repetirse hasta que resulta imposible negar la realidad, como en el caso de las municiones[4]. La base de estos errores es la falta de conocimiento sobre Rusia o el hecho de que los responsables de la toma de decisiones (y los periodistas) no han escuchado a quienes tienen un conocimiento real de Rusia. Este primer nivel de error se deriva del deseo de no saber, ya se trate del tema (la guerra en Ucrania, Rusia, Ucrania, etc.) o de la forma en que se recogen los datos. En particular, ha dado lugar a previsiones de los efectos de las sanciones que son, cuando menos, fantasiosas.

También hay que señalar que algunas instituciones gubernamentales rusas también han pronosticado que la economía rusa será mucho menos resistente a las sanciones de lo que hemos visto. El hecho es que el error occidental fue significativo y que revela una forma de «pereza» intelectual entre los responsables de la toma de decisiones, una «pereza» que puede tener múltiples causas (desde la auténtica pereza hasta formas de saturación de la capacidad cognitiva, especialmente en el caso de la información presentada de forma «técnica»). Lo preocupante es la perpetuación de este error, con una infravaloración sistemática de la dinámica de crecimiento de la economía rusa, actualmente en una pendiente de crecimiento de al menos el 3% para 2023[5].

Luego están los errores derivados del filtro ideológico presente en el comportamiento de todos los actores y responsables de la toma de decisiones. Este es un punto importante. Nadie puede sustraerse completamente a sus propias representaciones ideológicas. Es un error (y una imposibilidad desde el punto de vista del análisis cognitivo) creer que podemos llegar a una representación totalmente desideologizada. Pero podemos ser conscientes de que nuestras propias representaciones están potencialmente sesgadas, y escuchar (o consultar) otras representaciones portadoras de una ideología diferente. No es que esas «otras representaciones» sean necesariamente más «correctas» que la propia. No obstante, la confrontación entre diferentes representaciones puede ser una señal de advertencia sobre la validez y la pertinencia operativa de las propias representaciones. Por ejemplo, se debería haber escuchado el discurso diplomático y político de los rusos desde principios de la década de 2000 (desde la crisis de Kosovo). Proceder de este modo habría dado sin duda una idea más precisa de las intenciones de los dirigentes rusos y de los puntos que, para ellos, constituían «líneas rojas», cuyo cruce implicaría necesariamente una respuesta a gran escala.

También es posible que los responsables occidentales, por comodidad o conformismo, se hayan encerrado en un debate demasiado cerrado a representaciones distintas de las suyas. Hay varias razones para ello, entre ellas la forma en que los responsables de la toma de decisiones no aceptan el pluralismo ideológico entre sus asesores, la preeminencia de representaciones ideológicas que ya no son «discutibles» y, por último, una «cultura de la comunicación» que está llevando a los responsables de la toma de decisiones a depender cada vez más de «comunicadores» que a su vez proceden de círculos cerrados, favoreciendo la conformidad ideológica (tanto en la formación como en la práctica profesional). Lo interesante aquí es que, en febrero-marzo de 2022, este tipo de operación se atribuyó a los dirigentes rusos, sin que los responsables occidentales se cuestionaran la posibilidad de que ellos mismos fueran víctimas de lo mismo.

Por último, un tercer tipo de error puede atribuirse a una resistencia política y psicológica a considerar que el mundo había cambiado profundamente entre los años 1990 y 2022. A finales de los años 90, se aceptaba el dominio de Estados Unidos y, en general, los países occidentales ejercían una forma de supremacía, ya fuera política, económica o militar. Pero el mundo ha cambiado profundamente en los últimos veinte años[6]. Las relaciones económicas internacionales han estado marcadas por la emergencia de China, que ha suplantado a Estados Unidos desde el punto de vista industrial y comercial, pero también por la emergencia global de Asia, que ha suplantado progresivamente a Europa. Al mismo tiempo, zonas que se creían permanentemente marginadas por Estados Unidos y Europa, como América Latina y Oriente Medio, y en menor medida África, han empezado a emanciparse. Vivimos un periodo de desoccidentalización del mundo[7]. La cumbre de los BRICS celebrada en Johannesburgo a finales de agosto de 2023 ofreció una imagen sorprendente de ello[8].

Este cambio es fundamental. Plantea a los responsables occidentales un doble reto, en primer lugar político (cómo pensar en el lugar que ocupa el propio país en el equilibrio de poder internacional), pero también psicológico (cómo pensar en uno mismo cuando se pasa de una posición de centralidad que se ha ocupado durante casi tres siglos a una posición de periferia). Sin embargo, en general, los responsables políticos de los países occidentales estaban mal preparados para este doble reto. Enfrentados a grandes cambios que estaban muy lejos de su alcance y que provocaban situaciones de disonancia cognitiva[9], estos responsables optaron por estrategias de negación[10] (estos cambios no existen, o son sólo temporales…) o estrategias de reproducción de comportamientos pasados. Así, en el mejor de los casos, están dispuestos a participar en una «Guerra Fría 2.0», reproduciendo así el comportamiento de sus predecesores de 1948 a 1952, pero en una situación que ahora es radicalmente distinta.

Las causas de los errores cometidos por los dirigentes «occidentales» son probablemente tan numerosas como los propios errores. Todas ellas se suman a una importante crisis de toma de decisiones.

Fuente: https://frontpopulaire.fr/

Artículo seleccionado por Carlos Valmaseda para la Miscelánea de Salvador López Arnal

Notas

[1] Ver Sapir J., « Assessing the Russian and Chinese Economies Geostrategically” in American Affairs, vol. VI, n°4, 2022, pp. 81-86.

[2] Ver Sapir J., “Wendet sich der Wirtschaftskrieg gegen Russland gegen seine Initiatoren?” in Stefan Luft, Sandra Kostner (Editors): Ukrainekrieg. Warum Europa eine neue Entspannungspolitik braucht, Frankfurt am Main, 2023, Westend-Verlag.

[3] Ver, Cooper J., Implementation of the Russian Federal Budget During January-July 2022 and Spending on the Military, SIPRI Background Paper, Stockholm, Octobre 2022. Idem, Russia’s Military Expenditure During its War Against Ukraine, SIPRI Insights on Peace and Security, Stockholm, n°2023/07, juin 2023.

[4] https://www.dailymail.co.uk/

[5] IPE-ASR, KAD-VVP septembre 2023, https://ecfor.ru/publication/

[6] Sapir J., La Démondialisation, Paris, Le Seuil, nouvelle édition, 2021.

[7] Barma N., Chiozza G., Ratner E. et Weber S. (2009), “A World Without the West? Empirical Patterns and Theoretical Implications”, in Chinese Journal of International Politics, n° 2, Vol.4, 2009, pp. 525-544.

[8] Ver Sapir J., “What will be the emerging new world order?” in Economic and Social Changes: Facts, Trends, Forecast, Vol.16(4), pp. 38–56.

[9] Aronson E., “The Theory of Cognitive Dissonance: A Current Perspective”, in Editor(s): Leonard Berkowitz,

Advances in Experimental Social Psychology, Academic Press et Elsevier, Volume 4, 1969, Pages 1-34. Festinger, L., A theory of social cognitive dissonance (1st Edition), Evanston, III., Row, Peterson and Company, 1957.

[10] Baumeister, R. F., Dale, K., & Sommer, K. L., “Freudian defense mechanisms and empirical findings in modern social psychology: Reaction formation, projection, displacement, undoing, isolation, sublimation, and denial”. Journal of Personality, Vol. 66, 1998, pp.1081–1124. Voir aussi, Gosling, P., Denizeau, M., & Oberlé, D., “Denial of responsibility: A new mode of dissonance reduction” in Journal of Personality and Social Psychology, Vol. 90(5), 2006, pp. 722–733.

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sábado, 21 de octubre de 2023

La llegada de los agricultores de Oriente Medio a Europa ‘diluyó’ el ADN neandertal. [¡Y sin papeles que llegaron los gachós y las gachís!]

 

La llegada de los agricultores de Oriente Medio a Europa ‘diluyó’ el ADN neandertal


TERCERAINFORMACION / 19.10.2023

Trazan la historia de los cruces entre sapiens y neandertales.

Hace 10.000 años, los primeros agricultores procedentes de Anatolia disminuyeron los niveles de ascendencia neandertal europea. Este es el principal hallazgo de un estudio genómico de la Universidad de Ginebra, en Suiza, que explica por qué en esta zona hay menos rastro de la especie extinta que en el este de Asia en la actualidad.


Una pareja de mujer neandertal y hombre 'Homo sapiens'. / José Antonio Peñas (SINC)

 

Hace alrededor de 50.000 a 70.000 años el hombre moderno llevó a cabo su principal ola de expansión fuera de África, es la teoría denominada Out of Africa. Al llegar a Europa, en esta región se toparon con los neandertales, que llevaban cientos de miles de años viviendo en la parte occidental del continente euroasiático. Este cruce propició que se reprodujeran con las sociedades humanas cazadoras recolectoras, pero finalmente el Homo sapiens se impuso y los neandertales se extinguieron.

No obstante, esta desaparición no fue repentina y, al coexistir durante milenios ambas especies, el ADN neandertal se integró en el genoma de los sapiens.

Como consecuencia, en la actualidad existe una presencia de aproximadamente un 2 % de ADN de origen neandertal en la población euroasiática. Sin embargo, este porcentaje varía ligeramente según las regiones, ya que es algo más abundante en los genomas de las poblaciones asiáticas que en las europeas (tienen alrededor del 8 % al 24 % más).

Para entender esta historia común entre las dos especies, una investigación liderada por la Universidad de Ginebra (UNIGE) ha estudiado la distribución de la porción de ADN heredado de los neandertales en los genomas de los humanos modernos, a lo largo de los últimos 40.000 años.

Con este objetivo, utilizaron una base de datos facilitada por la Facultad de Medicina de Harvard que incluye más de 4.000 genomas de individuos que han vivido en Eurasia en ese período. Estos análisis estadísticos revelaron sutiles variaciones en el tiempo y en el espacio geográfico.

“Al analizar paleogenomas de hombres modernos hasta el presente, observamos que existe una parte de ADN neandertal que aumenta al distanciarse desde la fuente de expansión Out of Africa.

Sin embargo, esta expansión no explica la relativa mayor ascendencia neandertal observada hoy en el este de Asia, comparado con el oeste de Europa. Es una segunda expansión, la de los primeros agricultores provenientes del Medio Oriente (Anatolia), que se encontraban más cerca de la expansión original y, por tanto, tenían relativamente menor ADN neandertal, la que disminuyó los niveles de esta ascendencia en Europa”, declara a SINC Claudio Quilodran, de la UNIGE y coautor principal de la investigación. El trabajo se publica en la revista Science Advances.

Durante la transición al Neolítico, es decir, con el paso del estilo de vida cazador-recolector al estilo agrícola proveniente de los habitantes de Anatolia (península occidental de Turquía) y de la zona del Egeo hace entre 10.000 y 5.000 años, es lo que propicia la disminución de la proporción de ADN de origen neandertal en los genomas de las poblaciones europeas.

Estos primeros agricultores portaban una proporción de ADN de origen neandertal inferior a la de los habitantes de Europa en la misma época. Al mezclarse, los genomas de los agricultores de Anatolia ‘diluyeron’ un poco más el ADN neandertal.

Cómo explicar las diferencias entre Europa y Asia

Una hipótesis para explicarlo es que la selección natural no habría tenido el mismo efecto sobre los genes de origen neandertal en las poblaciones asiáticas y europeas. Pero en la UNIGE se trabaja en otra hipótesis basada en simulaciones computacionales que apunta a que tales diferencias podrían explicarse por los flujos migratorios: cuando una población migrante se hibrida con una población local, en su zona de cohabitación, la proporción de ADN de la población local tiende a aumentar con la distancia desde el punto de partida de la población migrante, en este caso África, punto de origen del Homo sapiens.

“Precisamente, lo interesante de nuestro estudio es que proponemos esta nueva hipótesis [flujos migratorios]para entender estas pequeñas diferencias que observamos hoy. Esto se explica porque los individuos que viven al borde de la ola de expansión demográfica son menos numerosos que en el centro de la expansión, lo que hace que tengan una mayor probabilidad de aumentar el ADN neanderthal, por reproducción con ellos o aleatoriamente, ya que la población es pequeña”, explica Quilodran.

Los resultados de la investigación indican que en el periodo posterior a la dispersión del Homo sapiens desde África, los genomas de los cazadores-recolectores paleolíticos que vivían en Europa contenían una proporción ligeramente mayor de ADN de origen neandertal, si se compara con los genomas de los que vivían en Asia.

Este resultado es contrario a la situación actual, pero concuerda con los datos paleontológicos, ya que la presencia de neandertales se registró principalmente en Eurasia occidental —no se han descubierto huesos de neandertales más al este que en la región de Altai, en Siberia—.

“Empezamos a disponer de datos suficientes para describir cada vez con mayor precisión el porcentaje de ADN de origen neandertal en el genoma de sapiens en determinados periodos de la prehistoria. Por tanto, nuestro trabajo puede servir de referencia para que futuros estudios detecten más fácilmente perfiles genéticos que se desvían de la media y que, por tanto, podrían revelar un efecto ventajoso o desventajoso», concluye Mathias Currat, último autor del estudio.

Referencia:

Claudio S. Quilodrán et al. «Past human expansions shaped the spatial pattern of Neanderthal ancestry». Science Advances.

Fuente: SINC

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Cómo salir de la guerra en Ucrania. Parte1ª

 

La revista francesa Front Populaire publica un texto de Sapir en cinco entregas sobre la situación de la guerra y sus posibles salidas. Aquí reproducimos la primera parte.

 

Cómo salir de la guerra en Ucrania. Parte1ª


Jacques Sapir

El Viejo Topo

21 octubre, 2023 

 

La guerra en Ucrania parece prolongarse. Las pérdidas en ambos bandos, aunque en gran parte envueltas en el misterio, son muy cuantiosas. En un momento en el que la «contraofensiva» ucraniana está resultando un costoso fracaso, pero también en el que esta guerra está provocando cambios considerables en la situación geoestratégica mundial, se necesita más que nunca una solución política. Debería unir todas las energías de las personas razonables de Europa y de todo el mundo. Para comprender la urgencia de esta solución, es necesario explorar el contexto político, intentar llegar a un recuento de las pérdidas humanas y, por último, esbozar cómo podría ser esta solución política.

La naturaleza de esta guerra

La guerra no sólo tiene que ver con la decisión del gobierno ruso de entrar en Ucrania, una decisión por supuesto censurable, como escribí en febrero de 2022[1]. También tiene su origen en una carrera hacia el abismo en la que el nacionalismo identitario ucraniano y el juego político de Estados Unidos son responsables al menos a partes iguales[2]. El papel de la extrema derecha ucraniana en los acontecimientos del último Maidan, que provocaron la huida del presidente Yanukóvich (a pesar de que se había llegado a un acuerdo[3], y su implicación en los disparos de «francotiradores» que causaron 49 muertos y 157 heridos, ha quedado ahora demostrado[4]. Esta provocación, que nunca fue llevada a juicio, fue el verdadero inicio de lo que cada vez se parece más a una guerra civil en Ucrania. Por tanto, no se puede descartar el contexto general.

La responsabilidad conjunta de la extrema derecha ucraniana y de la política del gobierno estadounidense ha sido reconocida por John Mearsheimer, el gran especialista en relaciones internacionales, desde el inicio del conflicto[5]. Ya en 2014, Mearsheimer advirtió a Estados Unidos sobre Ucrania, tanto en su artículo de opinión del New York Times del 13 de marzo de 2014[6], como en el del 8 de febrero de 2015, en el que se posicionó en contra del apoyo militar a Ucrania[7].

Hoy, aunque en marzo de 2022 comenzaron las negociaciones entre rusos y ucranianos, la decisión de Kiev de romperlas en abril, sin duda bajo la presión de algunos países de la OTAN[8], ha dado un giro a la guerra. Su naturaleza cambió. Poco a poco se hizo evidente que la guerra era una «guerra por poderes» entre la OTAN y Rusia. Las entregas de municiones y armas de la OTAN, así como la inteligencia y la designación de objetivos, mantuvieron la guerra en marcha, a un coste atroz para el pueblo ucraniano. Esta guerra ha ido adoptando gradualmente la forma de un enfrentamiento brutal no sólo entre Rusia y Ucrania, sino entre los países del «Sur colectivo», como gusta llamarlo el discurso oficial ruso, y un «Occidente colectivo». Los recientes acontecimientos en África nos lo recuerdan.

Este es un punto importante. Los dirigentes rusos sabían que en cuanto el conflicto adoptara la forma más explícita de un enfrentamiento entre su país y la OTAN por mediación de Ucrania, podrían contar con el apoyo, explícito o implícito, de un gran número de países, pero también –y este es un punto crucial– de su propio pueblo. El auge de lo que sólo puede calificarse de «antirrusismo» fanático en los países occidentales también ha contribuido en gran medida a cohesionar a la población rusa en torno a sus dirigentes. Básicamente, esta predicción de apoyo o neutralidad benevolente hacia Rusia se ha manifestado. En un primer momento, permitió a Rusia eludir los efectos de las sanciones[9]. Pero, en segundo lugar, permitió que una alianza chino-rusa se presentara como una alternativa global a la hegemonía occidental, y esencialmente a la estadounidense.

Sobre este punto, los contactos que pude mantener entre 2017 y 2021 con economistas rusos, pero también con personas cercanas al «círculo del poder», me llevan a pensar que una de las razones del gobierno ruso para comprometerse en lo que denomina una «Operación Militar Especial» podría ser que la implicación indirecta de la OTAN, en caso de materializarse, permitiría acelerar la constitución de ese «frente» antioccidental. Tanto si se ha pensado con precisión como si se ha improvisado a la vista de los acontecimientos, nos encontramos en un escenario de enfrentamiento entre «bloques». Como resultado, la guerra en Ucrania se ha convertido en una «lucha existencial» para Occidente, y para Estados Unidos, como sostiene John Mearsheimer[10].

Esto nos lleva a preguntarnos: ¿cómo han podido cometer los dirigentes occidentales semejantes errores sobre las capacidades económicas, militares y políticas de Rusia, errores que reflejan los cometidos por los dirigentes rusos sobre la capacidad de resistencia del gobierno ucraniano? Necesitamos comprender estos errores si queremos entender el callejón sin salida en el que nos encontramos.

Fuente: https://frontpopulaire.fr/

Artículo seleccionado por Carlos Valmaseda para la Miscelánea de Salvador López Arnal.

Notas

[1] Ver mi tribuna publicada el 28 febrero 2022 en la página web de la revista Mariannehttps://www.marianne.net/

[2] Ver la entrevista a John Mearsheimer en The New Yorker, 1º marzo 2022, https://www.newyorker.com/

[3] Sapir J., « La vérité sur Maidan » note publiée sur le blog RussEurope, 19 novembre 2014, https://russeurope.hypotheses. . Voir aussie, Sapir J., « Provocation à Kiev ? », note publiée sur RussEurope, le 5 mars 2014, http://russeurope.

[4] Katchanovsky I., The “Snipers’ Massacre” on the Maidan in Ukraine, Paper prepared for presentation at the Annual Meeting of American Political Science Association in San Francisco, September 3-6, 2015, and revised (2017).

[5] The Economist, 11 mars 2022, “John Mearsheimer on why the West is principally responsible for the Ukrainian crisis”, https://www.economist.com/by-

[6] Ver https://www.mearsheimer.com/

[7] https://www.mearsheimer.com/

[8] https://news.antiwar.com/2022/

[9] Ver, SILVERADO, China’s Export to Russia: Overall Trends and Key Products”, https://silverado.org/news/

[10] https://nypost.com/2023/05/28/

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El 40 por cien de los datos de temperatura son inventados. [Antes, cuando cualquier tiempo pasado no era sino tiempo pasado. Cuando en las palancas del mando mandaba yo y no se movía un garbanzo sin que yo pronunciara las palabras mágicas: “muévase” o “garbanceese” si estaba de buen humor, no se movía ni Cristo, los enteramente embusteros mentíamos siempre, excepto cuando dormíamos, porque claro, no podías estar en todo: mintiendo y durmiendo a la vez. Pero ahora que me han quitado el mando entre la Globi & and Global; la Corporativa & Coporativeision, conchabadas con la Progresiva Progresual National & Nacional y la Ecology Ecológica & que Thoma, que Thoma, que Thoma Ecología, los verdaderos embusteros mienten incluso mientras duermen. Y para más Recochine & Recochineo, estos grandísimos embusteros son los que pretenden imponer la verdad al mundo. A sí que, mundialistas mundiales del mundo entero y parte del extranjero, o nos mandáis a cascala (que es cascala en aragonés y no cascarla o cáscala) a los embusteros, a los de antes y a los de ahora, o los que vais a salir rodando y cascándola cuesta abajo como un melón sin frenos seréis vosotros]

 

El 40 por cien de los datos de temperatura son inventados

 

DIARIO OCTUBRE / octubre 19, 2023

 


El número de estaciones que miden las temperaturas de la USHCN, la red de climatología histórica de Estados Unidos, ha cambiado con el tiempo. Algunas son nuevas y las antiguas desaparecen.

Desde finales de la década de los noventa el número de estaciones meteorológicas comenzó a caer en picado. De unas 1.200 entre 1930 y 1996 se redujeron a solo 830 a partir de 2020.

En una época de “ebullición climática”, cuando necesitaríamos más y mejores estaciones de medición, su número desciende.

Pero lo más sorprendente es que las estaciones desmanteladas siguen enviando datos de temperatura a la NOAA, la central encargada de procesarlos para emitir sus informes oficiales. Más del 40 por cien de las estaciones computadas en la red USHCN ya no existen.

Un ejemplo es estación de Belle Glade, en Florida (*). No existe desde 2005. La NOAA ha sustituido los datos reales de temperatura por sus propias “estimaciones”, o sea, que el 40 por cien de los datos son inventados.

La NOAA admite abiertamente la manipulación, pero recurre a un eufemismo para suavizar el truco: es necesario hacerlo así para “mejorar la calidad de los datos”.

Al comparar los datos reales de temperatura desde hace más de un siglo, con los datos “mejorados” por las instituciones seudocientíficas, lo que aparece es que en la primera serie (azul) el mundo se va enfriando, mientras que en la segunda (rojo) el mundo se calienta, como se ve en cuadro adjunto.

La paradoja es consecuencia del empeño para “mejorar” la realidad.

(*) https://twitter.com/_ClimateCraze/status/1713596440411271333

FUENTE: mpr21.info

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