miércoles, 13 de septiembre de 2023

 

PACO AZANZA TELLETXIKI. Allende, el presidente marxista que repudiaba el sistema que sólo asigna valor al dinero

 

INSURGENTE.ORG / 13.09.2023  

 


Salvado Allende nació en Valparaíso el 26 de junio de 1908. Como todo el mundo sabe, el presidente legítimo de Chile fue derrocado y asesinado por el golpe fascista de Augusto Pinochet, sicario y lacayo (interesado, por supuesto) del gobierno de los Estados Unidos. Era el 11 de septiembre de 1973 y, cumpliendo su palabra, el presidente murió combatiendo a los traidores en defensa de la causa del pueblo. Esto sucedió, pues, hoy hace 50 años.

Allende se graduó de medicina en 1933 y, siendo vicepresidente de la Federación de Estudiantes de Chile, participó activamente contra la dictadura de Carlos Ibáñez (1927-1931).

Encarcelado durante casi seis meses, al año siguiente, junto a Eugenio Matte Hurtado, Oscar Schnake, Eugenio González y Marmaduque Grove, fue fundador del Partido Socialista de Chile (PSCh); impulsando en 1936 la creación del Frente Popular (FP), coalición de socialistas, comunistas y radicales.

En 1938, el FP logró la presidencia del país con Pedro Aguirre Cerda, asumiendo Allende, en septiembre de 1939, la cartera de Salubridad.

En 1952 contaba con 44 años, y el Frente del Pueblo lo postuló para presidente, pero perdió los comicios.

Seis años después, postulado en esta ocasión por el Frente de Acción Popular (formado por la Unión Socialista Popular, el Partido Socialista de Chile y el Partido Comunista), volvió a perder las elecciones frente al conservador Jorge Alessandri.

En 1959, con la Revolución Cubana ya triunfada, viajó a La Habana y se entrevistó con Fidel y con el Che. Junto a éste último, en 1961 denunció el carácter demagógico de la Alianza para el Progreso. La denuncia fue expresada durante la reunión de la OEA celebrada en Punta del Este, Uruguay.

Más adelante, en 1964, volvió a ser designado candidato a la Presidencia, pero también salió derrotado. En esta ocasión por el democratacristiano Eduardo Frei Montalva, candidato que había contado con todos los recursos de las clases dominantes y, según documentos desclasificados del Senado de los Estados Unidos, con dinero de la CIA para financiar su campaña.

A pesar de los reveses electorales sufridos, Allende no se sumió en la desesperanza, y su actividad revolucionaria nunca se detuvo.

El 22 de enero de 1970, la Unidad Popular, que integraba a comunistas, socialistas, radicales, PADEMA, MAPU y Acción Popular Independiente, proclamó a Allende como candidato a los comicios del 4 de septiembre de ese mismo año.

Entonces sí ganó las elecciones. En aquella ocasión, la maquinaria imperialista no pudo impedir al pueblo su ansiada victoria.

Asumiendo el cargo el 3 de noviembre de 1970, Salvador Allende (contaba entonces con 62 años) se convirtió en el primer presidente marxista de la política mundial llegado al poder mediante las urnas.

Pronto se dio a la tarea de poner en marcha su programa político, el de la Unidad Popular, mejorando notablemente las condiciones de vida de la población y, sobre todo, procurando a ésta la dignidad que siempre se le había negado.

Obviamente, aquellas liberadoras medidas chocaron rápidamente con los imperiales intereses de los Estados Unidos que, de manera más agresiva, si cabe, arreciaron sus ataques contra el nuevo gobierno socialista; hasta que, finalmente, éstos devinieron en el conocido y sangriento golpe de estado.

Salvador Allende sigue reconocido y recordado como el honesto presidente que ofrendó su vida por un mundo más humano y justo, donde las relaciones sociales entre sus pobladores, además de iguales y amplias, sean desprovistas de la codicia que promueve y necesita el capitalismo.

Sus últimas palabras fueron las siguientes:

“Trabajadores de mi patria: tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo, donde la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores!

Estas son mis últimas palabras, teniendo la certeza de que el sacrificio no será vano. Tengo la certeza que por lo menos, habrá una sanción moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición”.

Marxista convencido (repudiaba el sistema que sólo asigna valor al dinero), Salvador Allende sigue vivo en el sueño de los oprimidos, en la esperanza de los pueblos; llamando, como siempre, a la unidad de todos los proletarios de Chile, de América…, como herramienta indispensable para alcanzar la victoria frente al capitalismo opresor (en todas sus formas) en el inicio creador de un mundo nuevo, urgente y necesario.

Hoy la socialdemocracia latinoamericana y europea le reivindica, pero es una reivindicación hipócrita, oportunista. Como he señalado, Salvador Allende era marxista convencido y confeso. Él siempre quiso e intentó superar el capitalismo. Los gobernantes progresistas latinoamericanos y europeos continúan facilitando las ingentes e insultantes ganancias al gran capital, reservando para el pueblo las migajas del pan que siempre se lo comen los mismos. Esta es la esencia de la socialdemocracia, parte fundamental del sistema capitalista que se dedicada a desactivar todo movimiento u organización revolucionaria que, en verdad, lucha por el socialismo.

Salvador Allende fue otra cosa. Por eso sigue siendo; por eso continúa vivo en el corazón latiente y ardiente de los pueblos.

 

Baraguá / @maceobaragua

 

——————————————————–

§  «Allende en su laberinto», película chilena de 2014, dirigida por Miguel Littí:

*++ 

 

Podcast con Mario Amorós

 

En este mes de septiembre se han cumplido 50 años del golpe de Estado contra Salvador Allende. Mario Amorós, biógrafo del Presidente, nos habla de aquel funesto día en que se cercenó en Chile la democracia.


Podcast con Mario Amorós


Entrevistas / Andreu Llabina

El Viejo Topo

13 septiembre, 2023 

 



En este mes de septiembre se han cumplido 50 años del golpe de Estado contra Salvador Allende. Mario Amorós, biógrafo del Presidente, nos habla de aquel funesto día en que se cercenó en Chile la democracia.

*++

 

Andalucía es nación en la España plurinaciona

 

Andalucía es nación en la España plurinacional


Por Asociación Andalucía y Democracia 

Rebelion /  España

09.09.2023


Fuentes: Ctxt


Los autores sostienen que sin el pueblo andaluz no será posible el proceso de “neoconstitucionalización” demandado por el lehendakari Urkullu.

Señor Urkullu, con Andalucía, todo. Sin Andalucía, nada. Su artículo del pasado 31 de agosto en El Paístiene el mérito de abrir el interesante proceso para un acuerdo territorial de largo alcance. Las propuestas del PNV son inteligentes, oportunas y de gran calado para el avance y la profundización democrática.

No obstante, nuestra crítica constructiva a la propuesta de Urkullu es dura y muy relevante para los intereses del pueblo andaluz. El lehendakari Urkullu sugiere explorar “un nuevo pacto utilizando la vía de la ‘actualización de los derechos históricos’, tal y como establece la disposición adicional primera de la Constitución”. 

Para el pueblo cultural y político andaluz, para nuestra institucionalidad política, el argumento de los derechos históricos no puede ser válido con la exclusión de Andalucía. La condición de nacionalidad histórica fue conquistada desde las calles el 4 de diciembre de 1977 y, en las urnas, el 28 de febrero de 1980, algo que no se le pidió a Galicia, Cataluña y Euskadi. Aquel referéndum del 28F imponía condiciones muchísimo más duras que las exigidas a Quebec o Escocia en sus respectivos referéndums de independencia.

La línea de exclusión de Andalucía en la propuesta de Urkullu es dolorosamente expresa, aunque no explícita. El lehendakari otorga para su propuesta la condición de nacionalidades históricas exclusivamente a aquellas reconocidas en la II República: Galicia, Cataluña y la propia Euskadi. Excluye u olvida que la nacionalidad histórica andaluza iba a ser reconocida en septiembre de 1936. Urkullu admite así el dictado del fascismo franquista para dejar a Andalucía fuera de su propuesta “neoconstituyente”.

Las nacionalidades otorgadas no pueden estar por encima de aquella que conquistó la misma condición política en las calles y en las urnas. Nos sorprende que el lehendakari apele a viejos fueros otorgados por los reyes de Castilla y a exclusiones impuestas por el franquismo. Pedir un avance soberanista en base a históricos servicios prestados a la monarquía es una legitimación de un régimen que deberíamos superar abriendo una vía republicana.

Añadimos que la “convención constitucional” que propone Urkullu ya tuvo un mal precedente en los llamados padres de la Constitución, que pretendieron relegar a Andalucía a autonomía de segunda categoría. La actual realidad del Estado de las Autonomías no es la que configura el Título VIII de la CE, sino el fruto del acuerdo de los partidos para frenar el impacto de Andalucía tras el 28F de 1980 en el mapa autonómico, que pasó por amputar su Estatuto. También se aprobó la LOAPA (Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico) que generalizó las instituciones a los diversos trozos en los que se dividió Castilla, provincias diversas y ciudades autónomas para rebajar el calado de una España con 4 nacionalidades que hubieran sumado la mitad de su población. El origen andaluz de la mutación constitucional de 1981, con Manuel Clavero Arévalo como oficiante del café para todos, obliga a Andalucía a estar dentro de cualquier nueva propuesta de avance plurinacional para garantizar su buen fin e impedir su tergiversación posterior.

Al PNV le interesa la profundización democrática en España, cierto que para remover los obstáculos para sus demandas soberanistas, pero no menos cierto que para reformar un estado federal/confederal, cuya unidad no va a poner en cuestión en el contexto geopolítico global y europeo que vivimos, a cuyo modelo territorial le crujen los pilares y las vigas maestras, debido a la continua y persistente deriva centralista y centralizadora, bajo las interpretaciones restrictivas de la CE, en particular de su título VIII, tanto por los dos partidos de régimen, PSOE y PP, como por las altos tribunales judiciales y el propio Tribunal Constitucional.

El Partido Nacionalista Vasco ha puesto sobre la mesa elementos de negociación para decidir su voto en la posible investidura para esta XV legislatura que apuntan con decisión hacia la profundización y la transparencia democrática. Utilizará su fuerza parlamentaria para que la judicatura española pueda investigar crímenes de genocidio y de lesa humanidad, modificar la ley de secretos oficiales para disminuir el tiempo de ocultación de determinadas acciones de Estado, acabar con la inviolabilidad del rey cuando ejerza como jefe del Estado de acuerdo con la CE, eliminar el recurso previo de inconstitucionalidad contra los estatutos de autonomía y el carácter ejecutivo de las sentencias de su tribunal de Garantías, y modificar las normas que regulan el CNI para evitar casos de espionaje político como el Pegasus.

Reconocemos como legítima la aspiración a la negociación bilateral efectiva de las naciones de la España plurinacional con el Estado. Sin embargo, la bilateralidad en un estado plurinacional alberga una contradicción en su seno, pues si se reconoce que hay un Estado llamado España, que contiene pueblos con aspiración a tener su propio estado, cualquier punto de acuerdo bilateral afecta a las otras bilateralidades. Es indiscutible que las comunidades con reconocimiento constitucional de sus derechos forales, Euskadi y Navarra, con sus exclusivos conciertos económicos, son las que tienen mejores indicadores sociales y económicos. Consiguientemente, cualquier negociación para avanzar requiere imprescindiblemente de la plurilateralidad, en la que Andalucía, el pueblo andaluz, deviene imprescindible por sí y por el resultado óptimo.

Andalucía no puede, no se va a dejar, seguir siendo la pagafantas de los acuerdos bilaterales financieros, fiscales, de reindustrialización o de cualquier otro tipo entre clases dominantes de los distintos territorios. Y no lo va a ser porque amparan y crean las condiciones para la desigualdad territorial y de clase. Andalucía no lo va a permitir.

Los datos en este sentido son tozudos. La desigualdad es el resultado del dominio político y económico centralista, principalmente de raíz madrileña, que mantiene, conserva y hace crecer las causas estructurales del sometimiento de Andalucía. Andalucía y Democracia lo ha expuesto en textos colectivos anteriores que se pueden encontrar en este enlace, y explícitamente en un reciente texto con el título 28F de 2023, Andalucía colonia interior, que proponemos releer. Los datos demuestran que, independientemente de las mejoras objetivas en la calidad de vida en Andalucía desde la transición hasta la actualidad, como en el resto de autonomías, la desigualdad comparada con el resto de territorios ha aumentado.

Advertimos que sin Andalucía no será posible dar naturaleza constitucional al estado plurinacional. Andalucía es el pueblo cultural e histórico que tiene más necesidad de soberanía. Por población y tamaño, Andalucía podría ser la decimosexta nación de la Unión Europea. El funcionamiento de Andalucía como colonia interior de otros territorios de España, fundamentalmente Madrid, se manifiesta en la economía extractiva a la que nos ha condenado la evolución centralista del modelo bipartidista surgido de la CE del 1978. 

El extractivismo colonial se manifiesta en el frente ambiental, que relega a Andalucía al papel de almacén de residuos, minería e industria contaminante, al turismo intensivo en manos de operadores ajenos a nuestra tierra, a la ocupación del territorio para el urbanismo de segundas residencias, a la destrucción y gentrificación de los núcleos urbanos e históricos y a la agricultura antiecológica. Todo ello con el consiguiente expolio de recursos hídricos, escasísimos en tiempos de cambio climático con consecuencias catastróficas claras.

Pero no solo. El extractivismo colonial se manifiesta también en la ausencia de sedes sociales de grandes empresas, en la emigración permanente de mano de obra cualificada (capital humano) produciendo en las familias duras fracturas emocionales. Se manifiesta en la práctica entrega de la banca andaluza y sus cajas de ahorros a entidades que tienen sus sedes sociales fuera de Andalucía. Hay un sangrante extractivismo cultural que nos expolia la identidad para usarla como símbolo de España ante el mundo (el flamenco a la cabeza), despreciando internamente los acentos y las raíces mestizas del territorio (Al–Andalus) en que se dio el primer renacimiento europeo.

Todo ello agravado en los últimos años por el contexto europeo de dominio neoliberal y por las posiciones belicistas en la Unión Europea y de los partidos del régimen, PP y PSOE. En coherencia con lo que ocurre con otros pueblos colonizados, nuestra condición de subalternidad da argumentos a las posiciones centralistas o “bilateralistas” para acusar a Andalucía de comunidad subvencionada y receptora de miserables subsidios para la supervivencia de las clases más desfavorecidas.

En esta legislatura se va a hacer visible la confrontación política entre dos bloques. Uno reaccionario de raíz franquista formado por el Partido Popular y Vox, bajo el amparo del rey Felipe VI. Lo hemos visto al señalar al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, como primer candidato a la investidura tras las elecciones generales del 23 de julio. El bloque reaccionario se autodenomina constitucionalista, aunque son centralistas y monárquicos. El bloque democrático vendría a estar formado por los que defienden la plurinacionalidad del Estado y se sitúan en el campo feminista y de los derechos sociales y ambientales. El PSOE no tiene más remedio que situarse en el bloque progresista. No obstante, como en la legislatura anterior, lo hará agarrado al freno de mano.

Ante todo lo anterior, aventuramos que un pacto para la “actualización de los derechos históricos” que excluya a Andalucía provocará una reacción emocional contraria y activará el sentimiento andalucista. Sentimiento sometido en las últimas décadas gracias a la ingestión de somníferos administrados por el PP y el PSOE. El bloque reaccionario utilizará a Andalucía –ya lo está haciendo– para una supuesta “defensa de la igualdad entre todos los españoles”. En realidad, lo que busca es obstruir cualquier proceso legítimo de emancipación territorial, aunque sea a costa de enfrentarnos –como hicieron con el “a por ellos”– a pueblos que legítimamente demandan soberanía.

Aviso para navegantes: sin el pueblo andaluz no será posible el proceso de “neoconstitucionalización” demandado por Urkullu. Sólo será viable con Andalucía y bajo la premisa de una plurinacionalidad que beneficie a todos los pueblos de España, se sientan nación o no. El pueblo andaluz no va a consentir quedar relegado a segunda categoría. Por eso es clave que Urkullu y todos los que le acompañen se abran a reconocer que, por derecho propio, Andalucía es una nación en la España plurinacional. Como la que más.

—–––––––––––

Mario Ortega Rodríguez, presidente de la asociación Andalucía y Democracia; Pilar Cuevas López, vicepresidenta; Salvador Soler García, secretario, abogado Stop Desahucios y derechos humanos; Antonia Agudo González, abogada; Iván Casero Montes, ingeniero y agroecólogo; Adelina Sánchez Espinosa, profesora Universidad de Granada, coordinadora Erasmus Mundus Estudios de Género; Rubén Pérez Trujillano, jurista profesor de la Universidad de Granada; Carmen Reina López, arquitecta; José Bejarano López, periodista, vicepresidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla; Elisa Cabrerizo Medina, médica forense del comité investigación restos Valle de los Caídos; Manuel Machuca González, escritor y farmacéutico; Blanca Parrilla Muñoz, maestra y antropóloga; Francisco Garrido Peña, profesor de la Universidad de Jaén; Marcos García Mariscal, abogado laboralista, Manuel Rodríguez Alcázar, técnico municipal; Francisco Calvo Miralles, ingeniero industrial; Juan Manuel Sanz Marín, empresario; José Luis de Villar Iglesias, doctor en Historia y Profesor de Derecho de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, Raúl Solís Galván, periodista.

Fuente: https://ctxt.es/es/20230901/Firmas/44009/carta-abierta-urkullu-pueblo-andaluz-andalucia-plurinacional-espanya-madrid-pnv-andaluces-constitucion.htm

 *++

martes, 12 de septiembre de 2023

La nueva potencia de las materias primas

 

Frente a la economía occidental, basada en la financiarización y el crecimiento de la deuda (amén de la explotación poscolonial), los BRICS son productores: de energía, de minerales, de alimentos. Veremos adónde nos lleva el pulso entre esos dos mundos.

La nueva potencia de las materias primas

Alastair Croke

El Viejo Topo

12 septiembre, 2023 

 

Los BRICS 11 representan ahora el 37% del PIB mundial (en términos de PPA) y el 46% de la población mundial. En comparación, el PIB del G7 es del 29,9% (en términos de PPA).

El heterogéneo grupo BRICS “lo hizo”: se unieron, a pesar de múltiples intentos de “separar” a ciertos países clave. Se trata de un notable logro diplomático y geoestratégico, nacido del deseo ampliamente extendido de encontrar una solución alternativa al excesivo uso de armas por parte de Estados Unidos de su «excepcionalismo» del dólar posterior a la Segunda Guerra Mundial: el Bretton Woods y el «mandato del petrodólar», mediante el cual todos y cada uno de los intercambios de energía y productos básicos se cotizan en dólares y se realizan transacciones en dólares (lo que convierte a todos los estados en presa de las sanciones occidentales).

Ésta es la base común que ha dado lugar a la expansión de los BRICS. La guerra financiera puede haber comenzado en la década de 1980 con el Acuerdo Plaza que deliberadamente estancó el crecimiento de Japón durante décadas[1]. Desde febrero de 2022, Estados Unidos y Europa se han centrado en el colapso de la economía rusa. Y hoy, Estados Unidos y la UE se están preparando para aplicar el “trato japonés” a China, mediante regulaciones, aranceles y un ajuste del cinturón de “seguridad nacional” de comercio prohibido.

Era esencial una “revisión” inicial ad hoc. Y aquí está: comerciar con sus propias monedas[2] y compensar las operaciones con sus propias divisas a través de un sistema del Banco Central de monedas digitales nacionales que «compensaría» en tiempo real entre los bancos centrales, sin tocar el dólar. El sistema ya ha sido probado en un plan piloto[3] llamado «puente m-CBDC». La idea es que cada estado BRICS conserve sus propias monedas para el uso diario, limitándose las monedas digitales a transacciones digitales de divisas entre bancos centrales.

La perspectiva de una moneda común de los BRICS había sido muy difundida en la prensa occidental. Pero eso es para más adelante. (La creación de una moneda de reserva siempre fue una pista falsa para Occidente; Rusia o China no buscan el estatus de reserva, ni es una aspiración).

Pero tal vez la falta de una gran “salpicadura” mediática de la “nueva moneda” haya llevado a los observadores a subestimar el impacto de lo que se ha logrado en esta cumbre. La expansión (a la que seguirán más países el próximo año) le da a China el espacio estratégico para situar su reestructuración de la economía china. Da a Rusia y China la posibilidad de desarrollar y ampliar plenamente el corredor Norte-Sur (INSTC) en ambas direcciones. Los BRICS han abrazado dos economías potencialmente en auge en África y dos en América Latina.

Los BRICS 11 representan ahora el 37% del PIB mundial (en términos de PPA) y el 46% de la población mundial. En comparación, el PIB del G7 es del 29,9% (en términos de PPA).

No debemos esperar que suceda nada dramático de inmediato. Sin embargo, la progresiva contracción del uso del dólar en un período tan grande de la economía global transformará el sistema monetario global de varias maneras: a medida que la demanda de dólares se agote (mientras Washington sigue imprimiendo más), el valor de los dólares fiduciarios disminuirá, lo que significa que para financiar nueva deuda, Estados Unidos tendrá que pagar a los acreedores intereses más altos (para compensar la caída concomitante en el valor de los bonos).

La “guinda” menos notada, por supuesto, es que con la incorporación de Irán, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, los BRICS ahora controlan el 54% de la producción mundial de petróleo e incorporan a algunos de los mayores  consumidores del mundo.

En resumen, los BRICS –con sus recursos energéticos y de materias primas– se han convertido en una potencia de materias primas[4]. Lo que nos lleva a los siguientes dos puntos comunes entre un grupo que de otro modo sería aparentemente dispar: primero, cuando estos países comercian con monedas como el rublo, el rial o el remimbi, lo harán con una moneda que tiene un valor inherente, basado en una materia prima, como el petróleo o el oro.

Es decir, los BRICS están alineando monedas basadas en el valor de las materias primas versus instrumentos monetarios fiduciarios que se devaluarán, a medida que la inflación devore su valor relativo.

El segundo punto importante en común es el cambio de las garras del modelo occidental neoliberal hiperfinanciarizado a uno que prevé una mayor autosuficiencia nacional. De ahí que el simple cuestionamiento de los fundamentos filosóficos del sistema «anglo» de política y economía -que subyacen al «orden basado en reglas»- sea tan importante, a su manera, como la simple desdolarización.

Los países no occidentales llevan algún tiempo diciendo que el modelo neoliberal está reñido con las necesidades globales. El presidente Xi lo dijo claramente: “Debe respetarse el derecho del pueblo a elegir independientemente su camino de desarrollo… Sólo el usuario de los zapatos sabe si le quedan bien o no”.

El error aquí es que con un consumo impulsado por la deuda –como en el modelo hiperfinanciarizado occidental– el sistema se aleja de la creación de riqueza y esto, en última instancia, hace imposible consumir tanto o emplear a tanta población.

Esta atenuación de la economía real, a través de la financiarización y el énfasis en los “productos” financieros derivados, chupa el oxígeno de la fabricación de producción real. De modo que la autosuficiencia se erosiona y una base cada vez menor de creación de riqueza real sostiene a un número cada vez menor de personas con empleos adecuadamente remunerados.

Una vez más, el cambio conceptual hacia la construcción de soberanía a través de un enfoque de economía real, en contraposición al financiarismo, tendrá profundas implicaciones para Wall Street… en el largo plazo. Por lo tanto, la desdolarización, combinada con el paradigma de la economía real, puede sacudir al mundo.

Notas:

[1] https://theduran.locals.com/post/4484068/us-policy-slowing-down-chinas-economy-w-jeffrey-sachs-live

[2] https://tass.com/world/1665095

[3] https://www.bis.org/press/p210223.htm

[4] https://www.bis.org/press/p210223.htm

Fuente: Al Mayadeen.

 *++


lunes, 11 de septiembre de 2023

Documentos desclasificados de EE.UU. registraron la génesis de la instrucción de Nixon para derrocar a Allende

 

ESTE MARTES 15 DE SEPTIEMBRE SE CUMPLIERON 50 AÑOS DE SU ORDEN PARA INTERVENIR EN CHILE

Documentos desclasificados de EE.UU. registraron la génesis de la instrucción de Nixon para derrocar a Allende

 

Por Peter Kornbluh

El ciperchile.el

15.09.2020

 

El 15 de septiembre de 1970, hace exactamente 50 años, Richard Nixon, entonces presidente de Estados Unidos, ordenó una intervención directa y soterrada para evitar que Salvador Allende llegara a La Moneda o, de no ser posible, derrocarlo. Para esto se planearon diversas fórmulas –incluyendo presiones sobre el presidente Frei Montalva–­ que quedaron registradas en documentos secretos. Este artículo escrito para el Archivo de Seguridad Nacional –que CIPER replica– muestra esos documentos y su autor, el periodista estadounidense Peter Kornbluh, reconstruye cómo se urdió el complot paso a paso.

Este artículo corresponde a una traducción de
‘Extreme Option: Overthrow Allende’, publicado originalmente en la página del Archivo de Seguridad Nacional (NSA) de The George Washington University, Estados Unidos.

El 15 de septiembre de 1970, durante una reunión de veinte minutos en la Oficina Oval (en la Casa Blanca, EEUU) entre las 3:25 pm y las 3:45 pm, el presidente Richard Nixon ordenó a la CIA fomentar un golpe de Estado en Chile. Según notas escritas a mano por el director de la CIA, Richard Helms, Nixon entregó instrucciones explícitas para prevenir que el recién elegido presidente de Chile, Salvador Allende, asumiera su mandato en noviembre. O para crear condiciones para derrocarlo si lo hacía. “Una oportunidad en 10, tal vez, pero salvar a Chile”, “No le preocupan los riesgos que involucre”, anotó Helms en sus notas mientras el presidente exigía un cambio de régimen en la nación sudamericana que se había convertido en la primera en el mundo en elegir libremente a un candidato socialista. «Trabajo de tiempo completo: los mejores hombres que tenemos«. «Hacer que la economía grite«.

Cincuenta años después de escrito, el críptico memo de la conversación de Helms y Nixon sigue siendo el único registro conocido de un presidente de Estados Unidos ordenando el derrocamiento encubierto de un líder extranjero elegido democráticamente. Desde que el documento fue desclasificado por primera vez en 1975 -como parte de una importante investigación del Senado estadounidense sobre las operaciones encubiertas de la CIA en Chile y otros lugares-, las notas de Helms se han convertido en la representación icónica de la intervención de EEUU en Chile, y en un símbolo perdurable de la arrogancia hegemónica de Washington hacia naciones más pequeñas.

Para conmemorar 50 años de la orden de Nixon de derrocar a Allende, exactamente a las 3:25 pm -cuando comenzó la reunión-, el Archivo de Seguridad Nacional (EEUU) publicó hoy una selección de documentos previamente desclasificados que rastrea la génesis de esta orden presidencial, que tuvo consecuencias, y las circunstancias históricas en que tuvo lugar. La reunión del 15 de septiembre de 1970, a la que también asistieron el Asesor de Seguridad Nacional estadounidense, Henry Kissinger, y el Fiscal General John Mitchell, es bien conocida en la historia del papel de Estados Unidos en Chile; pero los eventos que llevaron a esa reunión han recibido mucha menos atención. Estos documentos entregan una hoja de ruta de la trama golpista y de cambio de régimen de Estados Unidos. La reunión de la Oficina Oval del 15 de septiembre de 1970 marcó el primer paso importante para socavar la democracia chilena y apoyar el advenimiento de una dictadura militar.

FOTO: Naul Ojeda (Gentileza del Archivo Nacional de Seguridad (NSA)).


La historiografía abreviada del Archivo de las órdenes de Nixon del 15 de septiembre revela la siguiente secuencia de eventos:

·         Funcionarios estadounidenses comenzaron en secreto a tantear un golpe militar como parte de la planificación de contingencia para una posible victoria de Allende más de un mes antes de que los chilenos acudieran a las urnas, el 4 de septiembre de 1970. La evaluación inicial de los pros y los contras de un potencial golpe ocurrió después de que el presidente Nixon solicitara, a fines de julio, una “revisión urgente” de los intereses y opciones de Estados Unidos en Chile. Completada a mediados de agosto, la revisión -conocida como “Memorando 97 del Estudio de Seguridad Nacional”- contenía un anexo caratulado como secreto titulado “Opción extrema: Derrocar a Allende”, que abordó supuestos, ventajas y desventajas de un golpe militar si Allende era elegido.

Para preparar esa sección de la evaluación, el 5 de agosto de 1970, el subsecretario de Estado, John Crimmins, envió al embajador estadounidense Edward Korry un cable «solo para sus ojos». En él, le pedía su opinión sobre «las perspectivas de éxito de los militares y la policía que intenten derrocar a Allende o prevenir que asuma” y “la importancia de la actitud de Estados Unidos para el inicio o el éxito de dicha operación”. Korry envió una respuesta de 13 páginas el 11 de agosto de 1970, en la que se identificaban los plazos clave, los líderes potenciales y los obstáculos para un golpe militar exitoso.

Cuatro días después de la estrecha elección de Allende, el 8 de septiembre de 1970, el «Comité 40» -que supervisaba las operaciones encubiertas- se reunió para discutir sobre Chile. Henry Kissinger presidió el comité. Al final de la reunión, Kissinger solicitó una «evaluación a sangre fría» de «los pros y los contras, los problemas y las perspectivas involucradas si se organizara ahora un golpe militar chileno con la ayuda de Estados Unidos«. En respuesta, Korry envió otro telegrama detallado titulado «Respuesta del Embajador a la Solicitud de Análisis de Opción Militar en la Situación Chilena Actual«. El ejército chileno, informó, «no repetirá ni actuará para evitar que asuma Allende, salvo situación poco probable de caos nacional y violencia generalizada«. Korry advirtió que “no existen oportunidades para nuevas acciones de Estados Unidos para presionar al ejército. Ellos ya saben que tienen nuestra bendición para cualquier movimiento serio contra Allende”. El actor clave en cualquier movimiento militar, escribió Korry, no era Estados Unidos, sino el presidente Eduardo Frei, de cuya “voluntad y habilidades” dependía el futuro de Chile.

En las consecuencias iniciales de la elección de Allende, la conspiración golpista se dividió esencialmente en dos enfoques:

1.      La “fórmula Frei”, que contaba con que el presidente Frei “manejara el golpe” al autorizar a altos oficiales militares a actuar contra la Constitución. Uno de los primeros planes exigía a Frei que anulara las elecciones, nombrara un gabinete militar para dirigir el gobierno, a Jorge Alessandri como presidente interino, y que renunciara con la expectativa de postularse para la presidencia en nuevas elecciones. A través de intermediarios y directamente, los funcionarios estadounidenses presionaron a Frei para que implementara esta complicada táctica y autorizara al ejército chileno a poner fin a lo que Korry llamó su «irresolución flácida«. La CIA incluso envió a un agente especial llamado George Donohue a Santiago para “asegurarle a Frei que si fuera necesario tendrá el doble de la cantidad [de fondos encubiertos de la CIA] que tenía para las elecciones de 1964” si orquestaba el plan y se postulaba para la reelección. Si el plan fallaba, se le ordenó a Donohue que le dijera a Frei que la CIA pagaría para que se reasentara fuera de Chile. Pronto, sin embargo, la embajada y la CIA concluyeron que no se podía contar con Frei para traicionar a su país.

2.     La “fórmula del caos”, para crear un “clima golpista” que diera a los militares chilenos el pretexto para tomar el poder. Seis días antes de que Nixon ordenara un golpe militar, William Broe, el jefe de la división del hemisferio occidental de la CIA, instruyó al jefe de la estación de Santiago, Henry Hecksher, que iniciara “la tarea operativa de establecer esos contactos directos con el ejército chileno que… podrían utilizarse para estimular una golpe si y cuando se tome la decisión de hacerlo «. Se había hecho evidente «al explorar vías para evitar que un gobierno de Allende ejerza el poder«, señaló Broe, «que (A) la ruta política/constitucional en cualquier forma no es un comienzo y (B) la única perspectiva con alguna posibilidad de el éxito en absoluto es un golpe militar antes o inmediatamente después de la toma del poder de Allende”. A los pocos días de la orden de Nixon del 15 de septiembre, la sede de la CIA comenzó a transmitir instrucciones para la «creación de un clima golpista» a través de la «guerra económica«, la «guerra política» y la «guerra psicológica«.

Memorando censurado de la conversación de la CIA sobre la conspiración golpista y texto sin censurar (Gentileza del Archivo Nacional de Seguridad (NSA)).

·         El jefe de la estación de la CIA se opuso a estas instrucciones, por considerarlas poco prácticas y poco probable que tuvieran éxito. No estaba solo. Un número significativo de funcionarios de la CIA, la embajada de EEUU y del Departamento de Estado se opusieron a los planes propuestos para la intervención; por ser poco realistas, propensos al fracaso y diplomáticamente peligrosos. También porque los riesgos de exposición superaban con creces las ganancias potenciales para los intereses de EEUU. La oficina del Departamento de Estado para América Latina se opuso formalmente al anexo secreto en el Memorando 97 sobre el derrocamiento de Allende con el argumento de que “la exposición en un golpe fallido implicaría un costo prohibitivamente alto en nuestras relaciones en Chile, en el hemisferio y en otras partes del mundo. Incluso si el golpe tuviera éxito, la exposición implicaría costos solo marginalmente menos graves en todas estas áreas«. En un cable privado a Kissinger, el embajador Korry advirtió que «estoy convencido de que no podemos provocar [un golpe] y que no debemos correr los riesgos simplemente por tener otra Bahía de Cochinos«. Incluso los principales asesores de Kissinger se opusieron a intervenir en los asuntos políticos internos de Chile. El 14 de septiembre, Winston Lord le envió un memorando con el argumento único de que, si se expone, la intervención estadounidense en Chile «podría socavar completamente nuestra política sobre Vietnam«, que se basaba en elecciones libres y «autodeterminación del pueblo de Vietnam del Sur sin interferencia.» El mismo día, otro asesor de Kissinger, Viron Vaky, le advirtió que la intervención de Estados Unidos podría conducir a «violencia generalizada e incluso insurrección» en Chile.

Vaky incluso cuestionó si la amenaza de un gobierno de Allende realmente superaba los peligros y riesgos de la cadena de eventos que la intervención de Estados Unidos podría poner en marcha. Aconsejó a Kissinger sobre la respuesta: «Lo que proponemos es evidentemente una violación de nuestros propios principios y valores políticos… Si estos principios tienen algún significado, normalmente nos apartamos de ellos solo para enfrentar la amenaza más grave para nosotros, por ejemplo, para nuestra supervivencia. ¿Es Allende una amenaza mortal para Estados Unidos? Es difícil argumentar esto«.

·         Henry Kissinger rechazó estos argumentos y los descartó en sus informes al presidente. Kissinger, junto con el director de la CIA Helms, apoyó totalmente el derrocamiento de Allende a cualquier costo. El 12 de septiembre, hablaron por teléfono sobre un golpe preventivo para bloquear a Allende, una conversación que Kissinger registró en su sistema secreto de grabación. «No dejaremos que Chile se vaya por el desagüe«, declaró Kissinger. «Estoy contigo«, respondió Helms.

·         De todas las influencias en la directiva golpista del 15 de septiembre del presidente Nixon, Kissinger fue el más fuerte por tres razones: su posición como asesor de Seguridad Nacional; su respaldo al profundo desprecio de Nixon por el Departamento de Estado; y su propia preocupación de que la elección libre y justa de Allende se convirtiera en un modelo para otras naciones de América Latina y Europa, amenazando el control y las alianzas de Estados Unidos. Pero Nixon también se vio influido por la lectura de los detallados cables del embajador Korry, que enfatizaban la necesidad de una agitación económica para crear una justificación para el golpe, y especificaban una ventana de oportunidad para un golpe antes de que el Congreso chileno ratificara a Allende el 24 de octubre.

Henry Kissinger.


La decisión de Nixon coincidió con la presencia en Washington de Agustín Edwards, el propietario del principal periódico de Chile y un informante destacado de la CIA sobre la posibilidad de un golpe de Estado. El 14 de septiembre, Edwards desayunó con Kissinger y el fiscal general John Mitchell. Luego mantuvo una larga reunión con Richard Helms y proporcionó inteligencia detallada sobre posibles líderes golpistas en el establecimiento militar y político en Chile. Kissinger trató de organizar una reunión secreta en la Oficina Oval entre Edwards y Nixon, tan secreta que no existen registros que confirmen que tuvo lugar. Nixon se reunió el 14 de septiembre con su amigo cercano Donald Kendall, director ejecutivo de Pepsi, con quien se estaba quedando Edwards, y Kendall informó al presidente sobre los argumentos de Edwards. Helms testificaría más tarde que «el presidente convocó esta reunión [el 15 de septiembre] debido a la presencia de Edwards en Washington y lo que escuchó de Kendall sobre lo que Edwards estaba diciendo sobre las condiciones en Chile«.

En realidad, Nixon necesitaba poca persuasión. Pareció tomar la elección de Allende como una afrenta deliberada contra Estados Unidos. «En todo el mundo está demasiado de moda patearnos«, diría Nixon más tarde a sus principales funcionarios de seguridad nacional mientras determinaban una política a largo plazo para socavar al gobierno de Allende. «No podemos dejar de mostrar nuestro disgusto«.

** ** **

La instrucción que Richard Nixon dio a Helms hace 50 años puso en marcha una serie de los actos más infames en los anales de la política exterior de Estados Unidos. Para instigar un golpe, la CIA pronto se centró en proporcionar armas, fondos e incluso pólizas de seguro de vida para los operativos militares chilenos para destituir al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas chilenas, el general René Schneider, que se oponía a un golpe. El 22 de octubre de 1970, Schneider fue interceptado y baleado cuando se dirigía al trabajo. Murió el día siguiente. Su asesinato, apoyado por la CIA, se convirtió en uno de los casos más legendarios de participación de Estados Unidos en el asesinato de líderes extranjeros. El esfuerzo encubierto a corto plazo de la CIA para bloquear la toma de posesión de Allende se convirtió en un esfuerzo clandestino prolongado por tres años para desestabilizar su capacidad para gobernar, creando el «clima golpista» que condujo directamente al golpe militar del 11 de septiembre de 1973 dirigida por el general Augusto Pinochet. Un año después, cuando el periodista Seymour Hersh publicó la historia de la intervención de Estados Unidos en Chile en la portada del New York Times, la exposición que temían los ayudantes de Kissinger creó uno de los escándalos de política exterior más grandes en la historia reciente de Estados Unidos.

«La matanza será considerable y prolongada«, predijo un cable clasificado de la CIA desde la estación de Santiago, cuando los agentes comenzaron a implementar activamente las órdenes de Nixon. “Nos ha pedido que provoquemos el caos en Chile… le proporcionamos una fórmula para el caos que es poco probable que sea incruenta. Disimular la participación de Estados Unidos será claramente imposible«.

LEA LOS DOCUMENTOS

Documento 1

Fuente: colección chilena del Archivo de Seguridad Nacional

En respuesta a la solicitud del presidente Nixon de una revisión para preparar planes de contingencia en caso de una victoria de Allende en Chile; la CIA, el Departamento de Estado y el Departamento de Defensa preparan un amplio estudio, con este anexo secreto sobre una “opción extrema” para derrocar a Allende. Los redactores advierten que las revelaciones del papel de Estados Unidos en el derrocamiento de Allende podrían tener «graves consecuencias para los intereses de Estados Unidos en Chile, el hemisferio y el mundo«.

Documento 2

Fuente: proyecto de desclasificación de Chile de la administración de Clinton

Respondiendo a una solicitud para evaluar una opción secreta para un golpe de Estado contra Allende si es elegido, el embajador de Estados Unidos en Chile envía un extenso cable prediciendo que es “muy poco probable que prevalezcan las condiciones o motivaciones para un derrocamiento militar de Allende.»

Documento 3

Fuente: proyecto de desclasificación de Chile de la administración de Clinton

En un memorando al Subsecretario de Estado U. Alexis Johnson, el jefe de la Oficina de Asuntos de América Latina (ARA), Charles Meyer, solicita que el Departamento de Estado se oponga a los esfuerzos encubiertos para implementar la “opción extrema” de derrocar a Allende con el argumento de que la probabilidad de éxito es baja y los riesgos de exposición son altos.

Documento 4

Fuente: proyecto de desclasificación de Chile de la administración de Clinton

Cuatro días después de la elección de Allende, Henry Kissinger preside la primera reunión del Comité 40, que realiza operaciones encubiertas en el extranjero. Al final de la reunión, Kissinger solicita que la embajada proporcione de inmediato una “evaluación a sangre fría” de los pros y los contras de un golpe militar para evitar que Allende sea investido presidente.

Documento 5

Fuente: proyecto de desclasificación de Chile de la administración de Clinton

El jefe de operaciones del hemisferio occidental de la CIA, William Broe, transmite un cable al jefe de la estación de la CIA en Santiago con instrucciones para establecer contactos con militares chilenos, en preparación para apoyar un golpe militar contra Allende.

Documento 6

Fuente: proyecto de desclasificación de Chile de la administración de Clinton

El embajador Korry responde a la solicitud de Kissinger de una evaluación «a sangre fría» de un potencial golpe de Estado afirmando enérgicamente que el ejército chileno no se moverá a menos que haya «caos nacional y violencia generalizada«.

Documento 7

Fuente: Archivo de Seguridad Nacional, colección Kissinger Telcon.

En una conversación telefónica, Kissinger y Helms discuten la situación. Kissinger deja claro que él y el presidente Nixon no están dispuestos a dejar que Chile “se vaya por el desagüe”. “Estoy contigo”, responde Helms.

Documento 8

Fuente: proyecto de desclasificación de la administración de Clinton

En un memorando para preparar a Henry Kissinger para una reunión del Comité 40 sobre Chile, su principal adjunto para América Latina, Viron Vaky, aprovecha la oportunidad para advertir contra los esfuerzos de Estados Unidos para bloquear a Allende. Además de los costos de una posible exposición a la reputación estadounidense en el exterior, presenta un argumento moral audaz: «Lo que proponemos es evidentemente una violación de nuestros propios principios y valores políticos«.

Documento 9

Fuente: Comité del Senado para estudiar las operaciones gubernamentales con respecto a las actividades de inteligencia, Acción encubierta en Chile, 1963-1973.

En estas notas manuscritas, el director de la CIA, Richard Helms, registra las instrucciones del presidente Richard Nixon de fomentar un golpe de Estado en Chile. El presidente le da 48 horas para desarrollar un plan, autoriza un presupuesto mínimo de $10 millones de dólares y le ordena que no le diga a los funcionarios de la embajada de Estados Unidos que la CIA está tramando el derrocamiento de Allende.

 *++

El mejor discurso de Salvador Allende

La Moneda, 11 de septiembre de 1973

 

Tal día como hoy, en 1973, un golpe fascista acababa con la vida de Salvador Allende. Antes de morir, el Presidente hizo dos alocuciones radiales. La primera, emitida por Radio Corporación; la última, por Radio Magallanes. Con emoción las reproducimos aquí.


La Moneda, 11 de septiembre de 1973

 

Salvador Allende

El Viejo Topo

11 septiembre, 2023 

 


9.03 a.m.

Compañeros:

En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen.

Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por voluntad consciente de un presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democráticas.

En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Ésta es una etapa que será superada. Éste es un momento duro y difícil; es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.

Pagaré con mi vida la defensa de principios que son caros a esta patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra… roto la doctrina de las Fuerzas Armadas.

El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas.

Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor.

9.10 a.m.

Seguramente, ésta será la última oportunidad en que me pueda dirigir a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las antenas de Radio Portales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura, sino decepción. Que sean ellas un castigo moral para quienes han traicionado su juramento: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al gobierno, y que también se ha autodenominado director general de Carabineros. Ante estos hechos, sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡no voy a renunciar!

Colocado en un trance histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

Trabajadores de mi patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, crearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector que hoy estará en sus casas esperando, con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios clasistas que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista.

Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serían perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo los oleoductos y los gasoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder.

Estaban comprometidos. La historia los juzgará.

Seguramente, Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la patria.

El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

Trabajadores de mi patria, tengo fe en Chile y en su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pasa el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

Éstas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

 *++

En España el Proyecto Vallecas busca combatir la manipulación mediática ...