viernes, 24 de febrero de 2023

¿Por qué leer el Manifiesto hoy?

 

El pasado 21 de febrero se cumplieron 175 años de la aparición en Londres de El Manifiesto Comunista, un texto que ha sido –y continúa siendo– una contribución fundamental para la liberación de la clase obrera y, en conjunto, de la Humanidad.


¿Por qué leer el Manifiesto hoy?

 

Alfredo Iglesias Diéguez

El Viejo Topo

24 febrero, 2023 

 

El año 1848 fue un año de estallidos revolucionarios en Europa: el 25 de febrero se proclamaba la II República francesa, la misma que tuvo como ministro de Trabajo a Louis Blanc, quien puso en marcha los Ateliers Nationaux; entre enero de 1848 y febrero de 1849 se sucedieron los estallidos revolucionarios en Palermo, Milán, Venecia y Roma; y entre marzo de 1848 y julio de 1849, en las ciudades alemanas de Múnich, Berlín, Dresde y, entre otras, Fráncfort. Asimismo, esa ola revolucionaría ­–el fantasma del que hablaban Marx y Engels–, se extendió por otras ciudades europeas (Viena, Budapest, Praga, Cracovia, Bucarest…), donde se produjeron estallidos revolucionarios de más baja intensidad, y Londres, donde el 10 de abril de 1848 tuvo lugar la última de las grandes manifestaciones del movimiento cartista. Ahora bien, en todos esos procesos el pueblo fue el gran protagonista de las barricadas, pero quien se consolidó en el poder político de esos Estados fue la gran burguesía.

En ese contexto, el 21 de febrero de 1848 Marx y Engels publicaron en Londres el Manifiesto comunista, un texto para la lucha de la gente común, para los nadie de la historia, como decía Eduardo Galeano; ahora bien, en tanto que texto de combate para el pueblo que siempre pone los muertos en los procesos revolucionarios, pero inmediatamente es dejado al margen de poder político que contribuye a conquistar, es un texto de carácter filosófico en el que se dirigen a esa parte (partido, solemos traducir) comunista de la sociedad: a esa gente explotada que, excluida de la Historia, tiene que tomar consciencia de que ‘no tiene nada que perder, como no sean sus cadenas, pero en cambio tiene un mundo entero por ganar’, para decirlo con las mismas palabras que emplearon Marx y Engels para poner fin al Manifiesto, al margen de la archiconocida consigna ¡Proletarios del mundo, uníos!

En este sentido, hoy, 175 años después de su publicación debemos preguntarnos: ¿tiene sentido seguir leyendo el Manifiesto? La respuesta siempre será positiva en la medida en que sea pertinente preguntarse si hay alguna alternativa al capitalismo (no solo al neoliberalismo, como piensa mucha gente en la izquierda); si tiene sentido, en el contexto de la exacerbación de las desigualdades sociales, de la degradación de la democracia representativa, del triunfo del individualismo libertario y egoísta, del auge de las identidades nacionales interclasistas y excluyentes, de la destrucción ecológica de la naturaleza…, preguntarse por el fin de la opresión, que cantamos en la Internacional, por la emancipación humana.

¡Claro que tiene sentido!

El Manifiesto es un clásico del pensamiento político, como lo puede ser el Príncipe de Maquiavelo. Ahora bien, ¿cómo se lee un clásico? ¿Como exégetas que se limitan a realizar una lectura cerrada del texto, sin su contexto…, o cómo intérpretes de la realidad que buscan ‘cambiar el mundo de base’? Obviamente, sin despreciar la primera lectura, es la segunda forma de leer el Manifiesto la que más nos tiene que decir y la que se mantiene más fiel al espíritu de los autores, ya que si bien es un clásico universal, es –preferentemente– un clásico de la tradición comunista, lo que implica que es preciso leer el Manifiesto desde la perspectiva de quien nada tiene. Es decir, leer el Manifiesto con una mirada histórica –porque la lucha de clases existe…, y como dijo Warren Buffet hace unos años en una entrevista concedida al New York Times, “la lucha de clases no solo existe, si no que es mi clase la que la va ganando”–; leer el texto desde el análisis sociológico del mundo actual, identificando la estructura de clases, el intercambio desigual… y las estrategias y los mecanismos de opresión que garantizan que los intereses de la clase dominante sean los intereses dominantes de la sociedad; y, en definitiva, leer el texto desde una perspectiva política, que nos permita comprender que mientras el proletariado no tome conciencia de clase, no luche por transformar el régimen burgués y no conquiste el poder político para construir la democracia, ninguna conquista social será definitiva y la libertad y la igualdad seguirán siendo una quimera.

Esa es la primera tarea: ¡reconstruir el proletariado! Sí, obviamente el proletariado existe, la clase trabajadora, la clase que no posee los medios de producción, la clase que solo tiene una mercancía para vender: su fuerza de trabajo…, existe; existe en todos los centros de trabajo, existe en las relaciones de producción, existe en su relación con el capital…; sin embargo, está desarmado, desorganizado y desmovilizado. Esa es nuestra tarea, revertir la situación tanto en la lucha laboral como en la lucha política y en la batalla de ideas.

Una advertencia final. ¡Imprescindible! El Manifiesto no es un texto único…, es un texto que inaugura una forma de interpretar el mundo, es un texto consecuente con la undécima tesis –“Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”–; es un texto que pone la primera piedra para empezar a transformarlo: nos habla de lucha de clases, de alianzas, de conciencia política… Pero como texto fundacional, tiene una continuación en textos que nos muestran cómo interpretar la historia y el momento presente (La lucha de clases en Francia, 1850; La guerra civil en Francia, 1871…), como descubrir el mecanismo de producción y reproducción social en la sociedad capitalista (El Capital, 1867…), cómo analizar la ideología de la clase dominante y su papel en la dominación de la sociedad (La ideología alemana, 1846…)…, en fin, cómo comprender el mundo en el que vivimos con la intención de transformarlo.

Por esa razón, 175 años después el Manifiesto mantiene su fuerza, porque nos llama a la acción, a construir nuestro propio destino, libres de opresiones, “en una asociación de personas en la que el libre desarrollo de cada uno o cada una condicione el libre desarrollo de todas y todos”. Y hoy, pasados 175 años, esa necesidad sigue siendo imperiosa.

Nota:

Este texto es una versión en castellano, ligeramente modificada, de un texto publicado en el suplemento Faro das Culturas del Faro de Vigo.

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La División Azul (1941-1943)

División azul: un nuevo homenaje de la vergüenza

 

División azul: un nuevo homenaje de la vergüenza

 

DIARIO OCTUBRE / febrero 18, 2023

 


La semana pasada salió a la luz la noticia sobre una marcha para homenajear a los fascistas españoles que lucharon contra la Unión Soviética, y por lo tanto junto a las tropas nazis, bajo la División Azul.

 

Lo sorprendente para muchos, para nosotros no, es que la delegación de Gobierno, o sea, de PSOE-UP en Madrid, permitió la marcha. No es sorprendente pues ya en ocasiones anteriores a este tipo de organizaciones se les permite salir a la calle. Poniendo otros ejemplos, los homenajes del 20N que se hacen a los fascistas de José Antonio y Francisco Franco que también son amparados por la delegación de gobierno en Madrid, o los cánticos de soldados del ejército de canciones que la División Azul cantaba cuando se encontraba en lucha contra los soviéticos. Por poner ejemplos podemos estar horas, pero todos tienen una cosa común: son amparados y siempre salen impunes.

Mientras tanto los comunistas nos encontramos con mil trabas para poder organizar una manifestación y ocupar la vía pública y llenarla de nuestras proclamas. O nos encontramos con vilipendios en las asignaturas de Historia o de cualquier otra donde siempre se pone al comunismo como el satanismo. Como ya avisamos en otros textos, el imperialismo necesita ese fascismo para continuar la represión hacia la clase obrera. Y lógicamente viene acompañado del desprestigio y represión hacia las fuerzas que tienen una capacidad real de cambiar el sistema capitalista, de quienes pueden mandar al estercolero de la historia su situación de dominación.

Con este acto también vemos la doble cara que tiene la socialdemocracia. Cacarea como triunfo la Ley de Memoria Histórica, pero permite homenajes de este tipo. Y no sería de extrañar que en los próximos meses den como un logro otra vez el sacar a Franco del Valle de los Caídos. Nunca han tenido un mínimo de respeto por todos aquellos españoles y extranjeros que vinieron a España a luchar contra el fascismo, y muchos bajo las siglas que ellos ostentan.

Tienen que limpiarle la cara a un régimen podrido, intentar borrar su pasado fascista y vendernos la falsa Transición como ejemplar, para así evitar que se hable de que el Estado español actual es un calco al Estado español que se construyó tras la Guerra Civil. Por desgracia siguen engañando a la clase obrera, pero para eso estamos los comunistas, para decir que ya basta. Mostrar a la clase obrera sus problemas y cuál es la salida. Tenemos que acabar con el sistema y no volver a confiar nunca más en los políticos institucionales que con su palabrería falsa y bonita engañan para poder tener un sillón en el Congreso. Es necesario más que nunca organizarse en torno al Partido, para construir el socialismo y acabar ya con este régimen de miseria al que nos somete el capitalismo. Derrocar lo viejo y caduco e instaurar lo nuevo y lo joven.

SOCIALISMO O BARBARIE
ORGANIZATE CON EL PCOE

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid

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jueves, 23 de febrero de 2023

Congreso Nacional de Ética y Deontología médica de Sevilla: ¿Cómo nos afecta a las mujeres?

 

Congreso Nacional de Ética y Deontología médica de Sevilla: ¿Cómo nos afecta a las mujeres?


Publicado el 23 de febrero de 2023 / Por Debates

 KAOSENLARED

El androcentrismo patriarcal, muy alejado de criterios científicos, ha  tenido enormes repercusiones en la  vida y las afecciones de las mujeres llevando a graves errores en diagnosis y  tratamiento, ignorando asimismo patologías  propias  a  la especificidad del cuerpo de las mujeres y su manifestación clínica.

Este fin de semana se han reunido en Sevilla las élites de la profesión médico-sanitaria para abordar “los retos futuros y nuevos paradigmas de la nueva ética y deontología médica” que se plasmarán en un nuevo Código ético y que afectará a todos los niveles de la profesión. Como es habitual,  con una mayoría de ponentes hombres  y  pocas  mujeres.

La elaboración de un nuevo código ético fue anunciado en los medios de comunicación especializados, por el propio  presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España. El borrador ha estado guardado con  riguroso celo, aunque ya ha recibido más de 3000  enmiendas y se han producido manifestaciones públicas de profesionales contrarios al mismo, que anuncian demandas.

El sistema médico-sanitario ha sido y es trascendental en la vida de las mujeres,  y  no solamente por su desempeño en controlar  y tutelar la función social y reproductiva de las mujeres,  como ha sido la práctica  hasta ahora, también por las repercusiones de las decisiones y protocolos médicos en nuestra salud.

El sesgo patriarcal, la visión androcéntrica y la discriminación siguen muy vivos y funcionando dentro de esta rama del conocimiento y de la ciencia aplicada que es la medicina, tanto por la baja representación de las mujeres profesionales en los cargos de dirección y órganos de decisión, a pesar de ser mayoría entre el personal sanitario, como por su invisibilización como sujetos de estudio en la investigación científica,  en donde  se han utilizado a los hombres como modelos de experimentación y ensayos clínicos, extrapolando luego los resultados obtenidos a las mujeres.

Este androcentrismo patriarcal, muy alejado de criterios científicos, ha  tenido enormes repercusiones en la  vida y las afecciones de las mujeres llevando a graves errores en diagnosis y  tratamiento, ignorando asimismo patologías  propias  a  la especificidad del cuerpo de las mujeres y su manifestación clínica.

A pesar de que en los últimos años se había  avanzado en la investigación y diagnóstico diferencial atendiendo a las variables  biológicas y características disímiles de ambos sexos, las mujeres llevamos años denunciando un nuevo retroceso en la ya ancestral discriminación de las  mujeres y la vulneración de sus derechos humanos.

Una involución social y científica se está produciendo actualmente con la hormonación y mutilación de menores siguiendo protocolos y métodos experimentales, denunciados no solo desde el movimiento feminista, sino también desde otros ámbitos del conocimiento y la ciencia a nivel internacional.

Las mujeres denunciamos que en este país se está implantado políticamente una distopía, un dogma acientífico que se pretende normalizar al aplicarse las directrices ideológicas de las leyes transgeneristas actualmente en su última fase de tramitación en el Congreso. Leyes que volverán a invisibilizar a las mujeres en los estudios estadísticos y de investigación, cuando se legalice la posibilidad del cambio del sexo registral, sin más requerimientos que la voluntad y el deseo del propio sujeto y que operará como realidad material a todos los efectos sociales, políticos, médicos, estadísticos y de investigación.

Bajo el imperativo de una ideología política que impone sanciones y penas, se pretende suprimir un principio científico material y constatable: la diferencia biológica entre los dos sexos del linaje humano y la inmutabilidad del sexo en la especie.

En esta época donde la ética humana y profesional la marca el beneficio económico y la mercantilización de los cuerpos, la experimentación sobre el cuerpo de las mujeres ha llevado, por ejemplo,  al trasplante de útero de mujeres vivas, a la experimentación y comercialización de los  óvulos  extraídos sin control  de mujeres jóvenes precarizadas,  o a la mal llamada “gestación subrogada” que la industria y  lobbies de interés pretenden legitimar como una técnica de reproducción asistida, cuando en modo alguno lo es. Todas esas prácticas se están produciendo con la agencia y colaboración de la clase médica. Sin los profesionales sanitarios, no serían posibles.

Vemos que las directrices políticas, la privatización sin freno de la sanidad y la mercantilización, por partes, del cuerpo de las mujeres,  interfieren tanto en la actuación médico-sanitaria como en la supuesta ciencia  en la que se apoyan los profesionales, empleándose actualmente criterios de experimentación y prácticas de tan dudosa ética, que las mujeres interpretamos el notorio obscurantismo de las élites médicas en la elaboración del nuevo código, como una más que probable legitimación de nuevas agresiones a los derechos de las mujeres y a la protección debida de nuestros propios cuerpos.

Cuando las directrices políticas, la ideología patriarcal,  el mercado y  los lobbies de interés interfieren en la práctica médica a nivel de modifican los propios principios éticos de la profesión, constatamos que esa práctica se ha alejado ya de los postulados de la ciencia.

Así lo han denunciado este fin de semana las mujeres feministas a las puertas del Congreso médico de Sevilla, ante los alarmantes anuncios del uso del cuerpo de las mujeres de gestación para terceros, como práctica ética contrarias incluso a las propias leyes estatales existentes.

A pesar de las soflamas que apelaban al interés social, se ha debatido un nuevo  Código Ético ideado sin ninguna intención de transparencia ni debate público ni con las mujeres, ni con la sociedad a la que deberían servir.  No puede existir ética sin democracia.

La fecha de clausura del Congreso ha coincidido, paradójicamente, con la conmemoración del día internacional de las Mujeres y las niñas en la Ciencia y con las grandes manifestaciones en defensa de la salud y la sanidad pública, que al parecer no han provocado ningún interés ético ni inquietud alguna a las élites reunidas en Sevilla.

Feministas del Sur

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El PCE-EPK llama a la sociedad a participar en la concentración convocada este viernes en Iruñea para poner freno a la guerra de Ucrania

 

El PCE-EPK llama a la sociedad a participar en la concentración convocada este viernes en Iruñea para poner freno a la guerra de Ucrania


TERCERAINFORMACION / 23.02.2023

  • El Partido Comunista de Navarra denuncia que, a un año del inicio de la entrada de las tropas rusas en el Dombás, la situación es realmente peligrosa, ya que no existe ningún canal negociador y solo parece contemplarse una salida militar, sin descartar un ataque nuclear.
  • Insta a las administraciones de la Comundidad Foral y a los agentes sociales a implicarse en una solución dialogada.



Mañana, 24 de febrero, hará un año de la entrada de las tropas rusas en Ucrania que transformó en guerra abierta el conflicto larvado que existía en el Dombás, desde que el gobierno ucraniano, con la complicidad de la Unión Europea y los Estados Unidos, comenzó a reprimir y acosar a la población rusofona, incumpliendo los Acuerdos de Minsk que podían haber garantizado la paz a esa la región.

Este año de guerra ha agravado la crisis que arrastraba Europa, provocando nuevas crisis migratorias en las que millones de seres humanos tienen que vivir en condiciones infrahumanas con todo tipo de sufrimientos, como el secuestro de mujeres con fines de explotación sexual.

Las sanciones que se han impuesto a Rusia las están pagando los pueblos europeos. Han provocado una subida del precio de la energía, disparado la inflación y aumentado los tipos de interés, repercutiendo en el precio de las hipotecas.

Transcurrido este año, la situación es realmente peligrosa. No existe ningún canal negociador y solo parece contemplarse una salida militar de la guerra. Y cada vez más cruda y mortífera, no descartándose ni las armas químicas ni las nucleares, que llevarían al planeta al colapso.

Por todo ello, el PCE-EPK de Navarra llama a participar en la concentración convocada el viernes, 24 de febrero, a las 19:00 horas, en la plaza del Castillo de Iruña por la Plataforma contra las guerras bajo el lema ‘No hay guerras justas / Gerrarik ez’. A un año de la entrada en una nueva fase de la guerra de Ucrania, la sociedad navarra debe gritar alto y fuerte que es la hora de la paz.

El Partido Comunista de Navarra reitera su defensa de una salida justa y negociada al conflicto que respete la legalidad internacional y el derecho a la seguridad de todos los Estados de la región. Al mismo tiempo, insta al Parlamento, al Gobierno Foral, a las administraciones locales y a los agentes sociales navarros a trabajar activamente por el diálogo, y por la construcción de una política de paz y seguridad alejada del militarismo.

Al mismo tiempo, el PCE-EPK de Navarra no olvida que perviven otros 25 conflictos armados, como los de Siria, Palestina o el Sahara Occidental, en los que se multiplican las víctimas inocentes y se comprueba el cinismo y doble vara de medir de EEUU y sus aliados de la OTAN para quienes la legalidad internacional solo existe cuando sirve a sus intereses.


Pamplona – Iruñea, a 23 de febrero de 2023

Comité Provincial del PCE-EPK Navarra.

23/02/2023

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¿Hacia una nueva crisis hipotecaria?

 

El alza de los tipos de interés y su repercusión en las hipotecas anuncia una nueva ola de desahucios y agobios en las familias, ya golpeadas por el imparable aumento de precio de los alimentos y la desvergüenza de los precios de la energía.


¿Hacia una nueva crisis hipotecaria?

 

Eduardo Luque

El Viejo Topo

22 febrero, 2023 

 

Banco Central Europeo se pronuncia y todos temblamos. El oráculo predice, usando a Luis de Guindos e Isabel Shnabel como sus pitonisos. La ex empleada del Deutsche Bank y actual miembro del Comité ejecutivo del BCE reconocía lo que es evidente para cualquiera: “el endurecimiento de la política monetaria sin precedentes, destinado a controlar la inflación, ha tenido poco efecto”. La inflación en la zona Euro alcanzó el 8,5%[1], cuando el objetivo estipulado era del 2%.[2].

La directiva del BCE se atrevió a realizar un vaticinio: “El crecimiento de los precios que paga el consumidor aún tiene impulso, con un nivel de inflación subyacente extraordinariamente alto”. Todo eso lo dijo tras la nueva subida de los tipos de interés en un 0.25% que puso el precio del dinero en el 3%. La consecuencia son las ya conocidas: más subidas de las hipotecas, mayor endurecimiento de los préstamos, más paro y mayor contracción económica. Desde su óptica neoliberal, el BCE carece de alternativas. Lo más grave es que ni valoran otras propuestas. Dado el fracaso de la medida, lo razonable sería replantearse el problema. Nada de eso, voces como esa y otras muchas en el seno de ese organismo, apuestan por seguir incrementando el “precio” del dinero como única estrategia de control de la inflación.

La política monetaria es una de las claves en la redistribución de la riqueza. Se prima, con la subida de los tipos, la economía de “casino” y la especulación financiera, subir los tipos equivale a hacer más rentables los activos financieros. En contraposición se perjudican las familias con deudas o las empresas que han de devolver préstamos. La propuesta del BCE aumenta enormemente la presión sobre los hogares que se hayan hipotecado mientras contrae la actividad económica. La reducción de los salarios reales por efecto de la inflación es una consecuencia directa. La “moderación salarial” que han suscrito los sindicatos mayoritarios sólo ahonda el pozo de la pobreza. Miles de trabajadores con contratos son hoy trabajadores pobres en una proporción que no cesa de crecer.

Luis de Guindos,[3] el vicepresidente del BCE apunta también: “Pero ya estamos viendo sus efectos iníciales: los costes de endeudamiento de los hogares [las hipotecas] y de las empresas están aumentando, por ejemplo, y esto está debilitando la demanda de préstamos. A su vez, eso ayuda a enfriar la economía y conduce a menores aumentos de precios”. Poco importa que los datos no le den la razón (la inflación no ha bajado, aunque los tipos hayan escalado). Luis de Guindos no descarta en absoluto nuevas subidas después de marzo. Hemos de entender el contexto; los directivos del BCE (comenzando por la cuestionada Christine Lagarde, seguida por Luis de Guindos) están al servicio de los intereses de la oligarquía financiera que es la gran beneficiaria de la crisis hipotecaria.

Los grandes bancos españoles están obteniendo resultados absolutamente escandalosos gracias en gran parte al incremento del precio del dinero y la ingeniería financiera que conlleva. Luis de Guindos, recordando sus años como ministro de economía del PP, pone el acento en dos variables que influyen según él en la inflación: el crecimiento de los salarios es una, y la otra es el consumo de materias primas por parte de China que encarece los precios.

Nuevamente los datos lo desmienten. La contención de los salarios no se ha notado nada en el IPC (ha seguido subiendo a pesar de la moderación salarial), lo único que ha generado es un incremento enorme de los beneficios empresariales. Por otra parte, el precio de las materias primas se mantiene en niveles “moderados”; incluso las empresas chinas están comprando energía rusa a precios muy competitivos. De Guindos debería buscarse otras excusas.

La OCDE apuntaba en su informe de finales de enero que los españoles estamos sufriendo la mayor pérdida de renta disponible[4] en la OCDE[5] desde la pandemia (un 8%). Los datos incluyen el último trimestre del 2022. Los hogares de bajos ingresos son los más afectados por la inflación, pero Luis de Guindos y su jefa Christine Lagarde entonan los dogmas de la ortodoxia monetarista: “En una espiral de salarios y precios nadie gana”. Y amenazan: “Si entramos en ese bucle, el BCE tendrá que subir los tipos de interés más de lo que hubiera sido necesario”.

El BCE aplica un enorme rigor monetarista sin base científica ninguna. Es uno de estos dogmas que sirven básicamente para confundir. Las instituciones del capitalismo occidental están induciendo una recesión. No tienen la certeza que sirva para reducir el proceso inflacionario. De hecho no les importa, la contracción económica impone nuevos sacrificios sociales y una mayor extracción de rentas hacia los que más tienen y ese es el objetivo. La cuestión es muy profunda. Cuando Mario Draghi alcanzó la dirección del BCE, hizo imprimir enormes cantidades de euros (expansión cuantitativa lo llamaban o QE[6]) para combatir el colapso financiero sin tocar las estructuras de poder. Detrás de esta enorme emisión de papel no había el necesario respaldo real con bienes o servicios. Era pura especulación financiera y ahora comenzamos a sentir sus consecuencias. Es por ello que los responsables del marasmo económico de la crisis del 2010 (Lagarde, de Guindos, Draghi…) carecen de autoridad para ponerse al frente de las instituciones económicas que deciden el destino de tanta gente.

De facto las instituciones financieras europeas están controladas por el norte europeo, en especial Alemania. Este país vive una enorme crisis de inflación. Es la consecuencia del colapso energético producto de su enfrentamiento con Rusia. La inflación en los países del norte se transforma en crisis de tipos de interés en el resto de la eurozona. Alemania y los Países Bajos tienen una posición acreedora neta (se les debe más de lo que deben) y además sus hipotecas lo son a tipos fijos; por tanto están menos expuestas (un 18% de las familias están hipotecadas frente a un 27% en España[7]). Los incrementos de los tipos benefician a los acreedores, a los que se les debe dinero (bancos por ejemplo o países como Alemania o Países Bajos) y perjudica a las familias hipotecadas o empresas que necesitan préstamos (que se encarecen). Antes de julio del 2022 los bancos alemanes pagaban al Banco Central por depositar sus reservas, ahora se espera que la subida de tipos genere unos 20.000 millones de euros extras, es decir el 38% del total de beneficios extraordinarios que obtendrán los bancos europeos a partir del tipo anterior del 2% respecto a la nueva subida.[8]

Las ganancias de los grandes bancos españoles se han acercado a la cifra record de 20.800 millones de beneficio acumulado. Unos 7.500 generados únicamente en España. El incremento de beneficios es simétrico a la subida de las hipotecas para miles de familias con préstamos a tipo variable (unos 3.000 € al año más).

 

Es un debate que se pretende hurtar a la ciudadanía. La discusión sobre si mi “chihuahua” tiene menos derechos que tu perro de caza (ley de bienestar animal), las ocurrencias de Ayuso sobre los toros, la ley “Sólo sí es sí”, los errores de la ley Rhodes o la ley “Trans” se utilizan como cortinas de humo para no plantear otros debates como la crisis hipotecaria. Las izquierdas evitan enfrentarse a los poderosos y acaban enfrentándose entre ellos (ministras que no hablan más que por la prensa, discusiones en directo con los medios como intermediarios). Es un espectáculo bochornoso que debilita, cansa y hastía a los posibles votantes. El gobierno PSOE-UP prefiere rehuir el debate sobre la limitación de las subidas o la congelación de las hipotecas. Del momento inicial en que parecía posible algún tipo de modificación progresista (eso planteaban desde UP) se ha pasado a un posicionamiento mucho más duro. Mientras nos discutimos con los dimes y diretes de una ley mal confeccionada como las de Irene Montero, o Ione Belarra (ley Rhodes), los ministros, en este caso ministras, más representativas de los intereses de los grandes bancos (Nadia Calviño y María Jesús Montero) han cohesionado sus posturas en torno a su oposición a introducir modificaciones sustanciales. Hace muy pocos días, en Euskadi, Nadia Calviño afirmaba; “Valoramos todas las opciones, pero la labor del Gobierno es optar por las medidas más oportunas en cada momento y en este momento aquellas que pueden aliviar la situación de las familias sin poner en riesgo la estabilidad financiera del país”. No hemos llegado a salir de la crisis del ladrillo del 2008 cuando entramos, sin solución de continuidad, en la nueva crisis hipotecaria.

Notas:

[1] En nuestro país un 5,8% en el mes de enero del 2023.

[2] Esta cifra, auténtico “Totem” de los economistas neoliberales; carece de base científica. Se adoptó como se podía haber fijado el 3 o el 3,5%, no hay estudios econométricos que la sostengan

[3] Fue aquel ministro del PP que no dudó en engañar anunciando que el rescate de la banca no nos iba a costar ni un euro.

[4] La renta disponible incluye: salarios, pensiones, ganancias financieras o  facturación de los autónomos. Todo después de pagar impuestos..

[5] Componen la OCDE un total de 38 estados.

[6] Acrónimo en inglés de quantitative easing.

[7] Housing market – OECD

[8] Según Uurintuya Batsaikhan, economista de Positive Money Europe

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Retratos de la guerra de África

 

Reseña de El blocao, de José Díaz Fernández (Dyskolo, 2023)


Retratos de la guerra de África

 

Por Jesús Aller

REBELION / ESPAÑA 

| 21/02/2023 |

 

Fuentes: Rebelión


El verano de 1921 resultó fatídico para la guerra colonial de España en el Rif marroquí, con una derrota en las proximidades de Annual, al oeste de Melilla, saldada con más de diez mil bajas. Después de aquello, muchos jóvenes fueron llamados a filas, entre ellos José Díaz Fernández, que permaneció en África hasta su licenciamiento el año siguiente.

Sus experiencias allí quedaron plasmadas en El blocao, una colección de relatos publicada en 1928 y que Dyskolo acaba de incluir en su catálogo como libro electrónico para suscriptores.


José Díaz Fernández había nacido en un pequeño pueblo de la provincia de Salamanca en 1898, pero pasó su infancia en Castropol (Asturias), localidad de la que era natural su madre, y se estableció luego en Oviedo, donde se ocupó en estudios de derecho y colaboraciones periodísticas hasta su forzada incorporación al ejército. A su regreso, prosiguió con sus trabajos en la prensa y comenzó una militancia política en la izquierda moderada que lo llevó a ser elegido diputado en 1931 y 1936 por el Partido Republicano Radical Socialista, de Marcelino Domingo, e Izquierda Republicana, de Manuel Azaña, respectivamente. Durante la Guerra Civil, Díaz ejerció de jefe de prensa en Barcelona y después se exilió en Francia con su mujer y su hija. Falleció en 1941 en Toulouse, mientras esperaba un visado para viajar a Cuba.

Aparte de su labor periodística y sus recuerdos africanos, José Díaz Fernández es autor también de La Venus mecánica, novela de 1929 en la que describe la sociedad madrileña de aquel tiempo, así como de diversos relatos y novelas cortas. En El nuevo romanticismo, un ensayo de 1930, se rebela contra los excesos vanguardistas y los experimentos formales y aboga por un arte más a la medida del ser humano. En 1935 publicó, con el pseudónimo de José Canel, Octubre rojo en Asturias, un reportaje documentado y ecuánime, especialmente recomendable entre la extensa bibliografía sobre los hechos del año anterior.

Vivencias de la guerra africana

La versión de Dyskolo recoge la nota para la segunda edición, sólo tres meses después de la primera, en la que el autor agradece la buena acogida de público y crítica, al tiempo que aprovecha para exponer su visión de la literatura. En una época de veleidades estilística, Díaz se muestra partidario de cuidar la estética, pero su objetivo son sobre todo las vivencias y emociones de sus protagonistas. Así declara: “Cultiven ellos sus pulidos jardines metafóricos, que yo me lanzo al intrincado bosque humano”.

El Marruecos que el autor conoció es retratado como un mundo opaco y trágico, sin héroes ni grandes individualidades. Respecto al sentido político de la obra, la nota concluye con una confesión reveladora: “Lo que sucede es que mi libro llega a las letras castellanas cuando la juventud que escribe no siente otra preocupación fundamental que la de la forma. El blocao tiene que parecer un libro huraño, anarquizante y rebelde, porque bordea un tema político y afirma una preocupación humana. Me siento tan unido a los destinos de mi país, me afectan de tal modo los conflictos de mi tiempo, que será difícil que en mi labor literaria pueda dejar de oírse nunca su latido.”

Los siete relatos que componen el volumen pueden leerse como capítulos de una novela en la que, según se explica en la nota introductoria: “El argumento clásico está sustituido por la dramática trayectoria de la guerra, así como el personaje, por su misma impersonalidad, quiere ser el soldado español.” Los fragmentos convierten en literatura las experiencias del autor, que aparece con el nombre de “sargento Arnedo”, y sabemos así de su llegada con tropas bisoñas a una de aquellas fortificaciones que se conocían como blocaos. Acuden para relevar a unos veteranos que son recordados luego “feroces y barbudos, con sus uniformes desgarrados, mirando de reojo, con cierto rencor, nuestros rostros limpios y sonrientes.” La sorpresa será ver, según van pasando los meses, cómo los novatos van transformándose progresivamente en una copia de aquellos “robinsones”.

La campaña está por entonces atascada en una guerra de posiciones, con lo que los días traen sobre todo aburrimiento y naipes, y atisbar los movimientos en el aduar vecino. Las escenas bélicas son escasas, y Díaz llega a afirmar: “De mis tiempos de Marruecos, durante las difíciles campañas del 21, no logro destacar ningún episodio heroico.” Cuando el puesto es atacado una vez, usando como anzuelo a una morita que solía acercarse a vender higos chumbos y huevos, después de la refriega la muchacha es salvada por Arnedo de la venganza de sus soldados.

Los personajes que pueblan El blocao los adivinamos extraídos de la realidad y sus recelos e inquietudes nos descubren las de aquellos jóvenes españoles arrastrados a la locura colonial. Son gentes como Villabona, el de Arroes, un ser “elemental y de franciscanismo campesino”, propietario de un enorme reloj que le salvó la vida. Ojeda, el extremeño, encontró en un perrucho flaco que adoptó la ternura que le negaba la guerra y hubo de sufrir en exceso por ello. Riaño, recién ascendido a segundo teniente, era un muchacho “rico, alegre y voluntarioso (…). Para él todo era una juerga.” Tenía una mora de querida que era su mayor orgullo, pero un día ella le atravesó el corazón con una gumía de empuñadura de plata. Pereda, abogado, sin espíritu militar y displicente, se ofreció sin embargo voluntario para una misión suicida: “— ¿Qué más da? Un día u otro…“

El retablo fiel y sugestivo de los militares se completa con una galería de figuras femeninas, pues un autor veinteañero no podía ser insensible a las beldades que vislumbraba en zocos y cabilas. Ellas hacen de contrapunto a la acritud de la guerra, aunque el romanticismo no acaba de cuajar en idilio y la mujer resulta más que nada inalcanzable objeto de deseo y fuente de conflictos. Uno de los fragmentos nos presenta a Angustias López, que en la vida civil del protagonista era una compañera muy radicalizada de militancia comunista. Ella reaparece en Marruecos, traficando armas para los moros y agudizándole las contradicciones al sargento Arnedo.

El blocao saca provecho de las experiencias de su autor y logra acercarnos al tenso ambiente de la guerra colonial con un realismo ajustado y pulcro, no exento de lirismo. En revuelta contra el exquisitismo formal que se estilaba por entonces, la obra marca camino hacia la novela con inquietud social que va a irrumpir en los años 30 y concretamente, en el escenario rifeño, puede considerarse precursora de Imán (1930), de Ramón J. Sender, y La ruta (1943), segunda entrega de La forja de un rebelde, de Arturo Barea. Estos dos libros, nacidos también de vivencias sobre el terreno, heredan el espíritu del de José Díaz Fernández y completan una trilogía desengañada y crítica sobre las penurias de los que eran llamados para dejar su sangre en África.

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/. En él puede descargarse ya su último poemario: Los libros muertos.

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miércoles, 22 de febrero de 2023

¿Un mundo en el que tu jefe espía tus ondas cerebrales? Ese futuro está cerca

 

¿Un mundo en el que tu jefe espía tus ondas cerebrales? Ese futuro está cerca


Por Hamilton Nolan

Rebelionº

 | 22/02/2023 |



Fuentes: The Guardian


Traducido por Lydia Neri para Rebelión

El reptiliano Foro Económico Mundial anual en Davos, donde los amos del universo se reúnen para felicitarse a sí mismos por su dictadura benevolente, es el hogar de muchas ideas siniestras. Compartir las últimas ideas siniestras con los líderes empresariales es, en esencia, la razón por la que existe el evento. Este año, una de las discusiones más espeluznantes de todas se presentó bajo el pretexto del progreso y la productividad.


Nita Farahany, profesora y futurista de la Universidad de Duke, hizo la presentación en Davos sobre la neurotecnología que está creando la “transparencia del cerebro”, lo que yo antes hubiera asociado más con una bala en la cabeza. Aunque pueden resultar casi igual de destructivas, las nuevas tecnologías, según Farahany, se están implementando en los lugares de trabajo de todo el mundo. Estas tecnologías incluyen una variedad de sensores y se usan de manera portátil, leen los impulsos eléctricos del cerebro, pueden mostrar cuán fatigado estás, o bien si es que estás concentrado en la tarea en cuestión que tienes enfrente, o más bien que tu atención está divagando. Según Farahany, miles de empresas han enganchado a estos dispositivos a trabajadores, que van desde maquinistas de trenes hasta mineros, en el nombre de la seguridad en el lugar de trabajo. Aunque de lo que realmente estamos hablando es que estos trabajadores están siendo espiados en su lugar de trabajo.

Farahany nos pinta la imagen de un futuro cercano en el que cada trabajador de oficina podría estar equipado con un pequeño dispositivo portable que registraría constantemente la actividad de su cerebro, esto es, que crearía un registro omnipotente de tus pensamientos, tu atención, y tu energía, y que tu jefe podría estudiar todo esto a su placer. Ya no sería suficiente aparentar que estás trabajando duro: tus propias ondas cerebrales podrían revelar que estás flojeando.


Farahany reconoce que podría haber inconvenientes aquí: «Si se hace mal, podría convertirse en la tecnología más opresiva que jamás hayamos introducido a gran escala». Sin embargo, ella parece más entusiasmada con la promesa de la tecnología para las corporaciones, y dice bastante santurronamente, que el «Bossware» que existe hoy en día en el lugar de trabajo, tiende a ser más molesto para los empleados «incluso cuando mejora sus vidas».


Ella mostró también unas estadísticas que indican que nueve de cada 10 empleados dicen que diariamente pierden el tiempo en el trabajo, y opinó que, después de todo, tal vez habría una «buena razón» para que los empleadores quisieran controlarlos a todos. Este es el tipo de lógica que tiene sentido para las personas cuyo trabajo consiste en volar a Suiza para asistir a conferencias internacionales, en lugar de, por ejemplo, trabajar en una gasolinera.


Farahany es una persona muy inteligente. Pero su entorno profesional puede haberla llevado a creer falsamente que las corporaciones no cometerán los actos más atroces para obtener un dólar extra de ganancia. Ella argumenta que estas tecnologías ofrecen beneficios prometedores para que las personas mejoren sus propias experiencias en el trabajo, en tanto que nosotros «decidamos usarlas bien» y operemos partiendo desde el principio de: «libertad cognitiva» para proteger la elección individual; el futuro de la vigilancia en el lugar de trabajo puede ser uno en el que, tanto los trabajadores como las empresas se fortalezcan gracias a la lenta evolución de nuestros cerebros hacia mecanismos cibernéticos, conectados y calibrados.


Es ese sentido fundamental de optimismo el que, me temo, es tremendamente ingenuo. Uno no necesita ser un futurista para adivinar cómo irá esto. El «Bossware» es común hoy en día en forma de tecnologías de todo tipo, no tan llamativas, pero igualmente invasivas: ¿qué escriben los trabajadores?, ¿qué están mirando?, ¿cuánto tiempo están «inactivos» en sus teclados?, ¿cómo conducen?, ¿a dónde se detienen?, ¿cuándo aplican los frenos?, ¿qué tan directa es la ruta que toman? Una de estas bases de datos de Bossware es Coworker.org, en la que se encontró que más de 550 productos ya están en uso en los lugares de trabajo. Para cualquier lado donde mires, los trabajadores están siendo rastreados, vigilados, medidos, calificados, analizados y penalizados por un software, por supervisores humanos, y por inteligencia artificial, con el objetivo de exprimir hasta el último centavo de la productividad de estas unidades de carne y hueso, de mano de obra, defectuosas y frágiles, que lamentablemente deben ser utilizadas como empleados, hasta que los robots adquieran un poco más de destreza manual. El insulto supremo de todo esto es que, en la mayoría de los casos, a las personas que padecen la vigilancia se les paga mucho menos que a aquellos quienes la infligen.


Todo esto plantea la pregunta: ¿qué está comprando exactamente tu empleador cuando te da tu cheque de pago? Para los jefes, la respuesta es simple: “Todo”. Es un fundamento base del capitalismo que el empleador es dueño del empleado. Los últimos cientos de años de progreso humano pueden leerse como una muy lenta batalla de la humanidad para liberarse de este preconcebido “derecho” pesadillesco. Durante siglos, por supuesto, los empleadores fueron en realidad dueños de las personas. Incluso después de que se vieron obligados a abandonar la esclavitud, trataron de mantener el mayor grado posible de control sobre las personas. Las empresas de carbón eran las dueñas de las casas en las que vivían sus trabajadores. La Cámara de Comercio es la dueña de los políticos locales que crean la política pública, que rige los pueblos donde viven los trabajadores. Y durante mucho tiempo se consideró rutina despedir, y poner en la lista negra a cualquier trabajador que llevara a cabo situaciones problemáticas en su tiempo libre, como «hablar sobre el comunismo» u «organizar un sindicato». La suma total de las leyes de derechos civiles, las leyes de derechos laborales, y las regulaciones corporativas de todo el siglo pasado, no han sido suficientes para erradicar la firme convicción de los empresarios de que cuando te dan un salario, están comprando toda tu vida.


A la luz de esto, queda claro que otorgar a las empresas la capacidad de monitorear nuestras ondas cerebrales, no es tanto una pendiente resbaladiza como una superautopista de un solo sentido hacia el Panóptico. Incluso si dejamos de lado las obvias oportunidades que esto brinda a las empresas para deprimir, de manera deshonesta, los salarios, y construir pretextos espurios para despedir a los activistas laborales. La normalización de esta tecnología representa una reducción del espacio humano y un crecimiento del espacio para el capital. El tiempo de nuestro día, que nos pertenece a nosotros, más que al comercio, disminuye aún más. El área en la que llega uno a ser una persona, en lugar de una unidad económica, se vuelve más pequeña. Lo que las empresas nunca discuten es el hecho de que, una vez que les permitimos reclamar este tiempo, espacio, y datos como suyos, nunca más querrán devolvérnoslo.


En Davos Farahany dijo que en el lugar de trabajo la neurotecnología “tiene una posibilidad distópica”. Pero eso no es afirmarlo con la fuerza suficiente. La ausencia de una estricta regulación confiere la certeza distópica. Esperar a ver cómo se desenvuelve todo esto es una idea muy peligrosa. El mayor error que puedes cometer con las distopías es asumir que nunca se volverán reales.

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Un siglo y medio de los «Sucesos de Montilla»

 

Un siglo y medio de los «Sucesos de Montilla»

 

 Miguel Santiago

 -Portal de Andalucía. org

21 febrero, 2023

 


Portada de "Agitaciones campesinas andaluzas", de Juan Díaz del Moral.

 

Juan Díaz del Moral en su obra Historia de las agitaciones campesinas andaluzas recoge los “Sucesos de Montilla”. Una ciudad de la Campiña cordobesa conocida por sus generosos vinos, dominada y controlada por la oligarquía rica y monárquica de aquella época. Estos terratenientes disponían de un grupo organizado de hombres, denominados “La Partida de la Porra”, para el control de sus propios intereses. Esta banda se dedicaba a impartir su “particular justicia” similar a una fuerza paramilitar. Su peculiar castigo consistía en dar cuarenta garrotazos al que infringiese alguna norma impuesta por las familias adineradas de la localidad. Llegaron al extremo de apalear a un niño por llevar una carga de aceitunas sin la licencia correspondiente, se ensañaron con él de tal manera que falleció a los pocos días. Otro singular caso fue el de una mujer cuyos gritos desconsolados se escucharon en la lejanía para impedir el apaleamiento. Llegarían a asaltar continuamente el casino republicano, sacando a personas por la fuerza para ajusticiarlos con el consentimiento de las autoridades locales.

Cuando abdicó Amadeo de Saboya el 11 de febrero de 1873, proclamándose la Primera República, la noticia llegó a Montilla al día siguiente causando un gran revuelo. Los republicanos intentaron organizar una Junta Local para la administración del municipio, pero las masas populares agredidas por la fuerza bruta de la “Partida de la Porra” no aceptaron ningún tipo de autoridad, tomándose la justicia por su mano. Publicaron un bando en el que se recogía que todas las armas de la ciudad se depositasen en el Ayuntamiento, además de cercar las entradas y salidas del pueblo. A las pocas horas hicieron un recorrido por las casas de los ricos y de los representantes políticos, sustrayendo previamente petróleo de los comercios con la intención de provocar incendios. Asaltaron la casa del alcalde y la del Administrador del Impuesto de Consumos causando varios muertos durante el tumulto, entre ellos el terrateniente más rico de la localidad, Francisco Solano Rioboó, y prendieron fuego al Registro de la Propiedad. Todos estos sucesos fueron narrados y presenciados por Rafael Requena Salas en su obra Diario de mi vida pública.

La guardia civil se acuartelaría al no tener efectivos suficientes, y por temor a las represalias al no haber intervenido contra los abusos de la “Partida de la Porra”. Esperarían al ejército que llegase desde Córdoba para sofocar la rebelión. Tras aquellos acontecimientos, fueron detenidos obreros y sindicalistas montillanos, lo que provocó que algunas personas contactaran con la Primera Internacional para su defensa, aunque según el transcurso de los hechos no da pie a pensar que estuviesen organizados. El motín o sucesos de Montilla parece ser más causa de la indignación del pueblo ante los abusos de poder que de un planteamiento ideológico socialista, que reivindicase una serie de derechos. Posiblemente la única excepción fuese la quema del Registro de la Propiedad como sucedió en el pueblo sevillano del Arahal en 1857, acto simbólico que implicaba un borrón y cuenta nueva para el reparto de la propiedad.

Algunos detenidos fueron a presidio hasta la celebración del juicio, que tuvo lugar en 1888. Mientras buscaban apoyo en la sección española de la Primera Internacional el partido republicano se desentendió de ellos. Algunos acusados fueron proclamados inocentes por el tribunal.

Estos sucesos demostraron el hartazgo considerable que había padecido la población empobrecida, maltratada por el poder de una oligarquía terrateniente que abusaba del pueblo humilde e indefenso, considerándolo esclavo sin ningún tipo de derechos.

Estos tumultos tuvieron su reflejo en otros pueblos de la Campiña cordobesa como Aguilar de la Frontera, donde también hubo desórdenes y levantamientos durante esa semana de febrero de 1873.  Un reguero de acontecimientos se sucedería por toda Andalucía dando lugar a un proceso revolucionario que terminaría con la proclamación de los Cantones Independientes meses más tarde.

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