jueves, 20 de octubre de 2022

La partida militar para el año próximo bate todos los récords. [Esto es parte de lo que nos cuesta a los trabajadores españoles (en este caso concreto) el mantenimiento de un sistema sociopolítico que ni siquiera es capaz de garantizar un puesto de trabajo digno a todo el que lo necesite para vivir y que lo único que está garantizando es que las condiciones de vida para los trabajadores empeoren cada día que pase]

 

El presupuesto militar español de 2023 equivale a la suma de casi todos los ministerios de vocación social juntos


La partida militar para el año próximo bate todos los récords

 

Por Juan Carlos Rois 

Rebelion.org /España

19.10.2022


Fuentes: Grupo Tortuga


Casi 56.000 millones incluyendo a las policías, 49.000 si solo contamos lo castrense.

El escandaloso gasto militar que arrastra España, año tras año, se queda pequeño comparado con el que el que tienen previsto para 2023.

Si desde la censura de Rajoy hasta nuestros días el PSOE ha protagonizado, primero en solitario y ahora con el abrazo del oso con Unidas Podemos, un brutal aumento respecto de los años anteriores, el futuro nos depara una escalada brutal, en consonancia con el incremento de la militarización que venimos padeciendo.

La estimación de gastro militar que podemos extraer del estudio de los presupuestos generales del Estado para 2023 es un verdadero escándalo y supera con mucho las cifras que el gobierno ha propagado, cifras ya de por sí escandalosas.


Estamos hablando de 48.833,66 millones de euros, una cantidad exagerada, una cantidad que supera con creces el 2 y hasta el 3% del PIB para acercarse casi al 4 % y que esconde gasto militar en múltiples ministerios y departamentos fuera de Defensa, porque otra de las características tradicionales de nuestro gasto militar es su opacidad y dispersión, pensada desde hace años para esconder la escandalosa cifra final del mismo, ocultación que ha contado hasta la fecha con el colaboracionismo servil de los partidos parlamentarios, que o no han dicho nada, o lo han dicho con la boca pequeña, sin atreverse a elevar la crítica ni a romper los consensos férreos en materia de defensa.


Defensa (Sección 14)

 

15.150,80

Ministerio de Defensa

7.925,46

Programas especiales de Armamento

4.901,72

OOAA militares

1.289,60

OOAA por cuotas M. Hacienda A ISFAS (Programa 923S)

699,91

CNI

334,11

Clases pasivas militares. (Sección 7)

 

4.120,53

Pensiones militares y a familiares (211B)

4.015,00

Otras pensiones especiales (ministros y trabajos especiales) *

23,59

Pensiones de guerra (212 B)

81,94

Casa del Rey (Sección 01)*

 

1,5

Cortes Generales (Sección 02)*

 

0,62

Presidencia (Sección 25)

 

1,67

Actos y recepciones militares del Rey (programa 337 A) *

0.27

Retribuciones y gratificaciones personal militar al servicio del rey (911Q) *

1,5

 

Interior (Sección 16)

 

4.543,56

Formación guardia civil, incluyendo transferencias a C. Universitario Guardia Civil y a Academia Zaragoza. (programa 131N)

93,57

Reserva de la G, Civil (Programa 131O)

211,29

Personal Dirección G. G. Civil (programa 132A)

3.336,85

Organismo autónomo DGT; Seguridad vial (132B)

843,73

Ayudas a terceros, incluyendo asociación profesional de la G. Civil, fundación de la G, Civil y similares (programa 132 A)

27,83

Actuaciones materia droga G. Civil( 132C)

30,31

Exteriores (Sección 12)

 

656,2

Transporte del Ministerio de Defensa (141M)

1,1

 

Operaciones militares en el exterior (142 A)

236,03

 

Cuotas a organismos internacionales de seguridad y defensa

419

 

Subvenciones a fundaciones de Defensa

 

 

Subvención a IECAH (143 A)

0,07

 

Transporte Movilidad y Agenda urbana (Sección 17)

 

0,02

Comisión Interministerial de coordinación civil-militar del espacio aéreo- CIDETMA y seguridad operacional del sector aéreo (455M]*

0,02

Industria, comercio y turismo (Sección 20)

 

2.001,66

Apoyo al sector de la defensa (464B)

1.601,15

 

Préstamos y Apoyo programa PERTE al sector de la defensa (42LB)*

244,00

 

Apoyo a la internacionalización de empresas en relación con Defensa (42ME)*

0,10

 

Apoyo Internacionalización por medio de CESCE; ICO, ICEX, FIEM (431A)*

12,67

 

Metrología (programa 49LB) *

0,74

 

Apoyo a Hisdesat para el Radar Paz (467C)

143

 

Ministerio Transición Ecol. y el reto demográfico (Sección 23)

 

32,78

Porcentaje militar de metrología inscrita en AEMET (495B)*

21,47

 

Abastecimiento de materiales con relevancia militar (423N)*

0,45

 

Medios aéreos del Ejército del Aire para prevención de incendios forestales pagados por EPRIF (456C)*

10,86

 

Ministerio de Ciencia e innovación (Sección 28)

 

110,11

CSIC. Instalaciones Polares base Gabriel y Galán y buques oceanográficos (000X)

9,45

AEI Transferencia a INTA del Fondo de Investigación científica y desarrollo Tecnológico (000X)

2,45

Financiación
de Buque escuela intramares conforme convenio 23 julio 18
(programa 415B)

0,94

CDTI y AEI financiación ayudas de programas de orientación militar en Programa «Retos de la Sociedad» (46QC C17.I03)*

44,2

CDTI. Programas de renovación del entorno productivo aeroespacial (Programa 46QI C17-I09)*

20

CSIC para reforma del sector aeronáutico y del espacio (46QG)*

0,4

CSIC para proyectos I+D+I empresarial (467 C)*

2,67

CDTI. Financiación programas espaciales (467C)*

30

Ministerio de educación y formación profesional (Sección 18)

 

7

Formación profesional para el empleo dirigido a tropa y marinería, sujeto al protocolo de colaboración para la FP (programa 241B)

7

 

Ministerio de Agricultura, Pesca, Aliment.y Medio Ambiente

 

32,84

Financiación de Buque escuela Intramares conforme convenio 23 julio 18 (programa 415B)

13,08

Participación de la guardia Civil en labores de inspección (programa 415B)

19,76

 

Hacienda y Función Pública (Sección 37)

 

85,2

Aportaciones a entidades locales por convenio cooperación y defensa con EE. UU. (922N)*

0,2

Hacienda por Dotaciones SEPI Navantia y por adquisición de acciones y participaciones (923A y memoria SEPI)*

85

Inclusión, Seguridad Social y Migraciones

 

5,1

Convenio de Asistencia Sanitaria por Defensa a la flota que presta servicio en el índico e Islas Seichelles, conforme a convenio Defensa/ instituto social de la Marina de 15 julio 2021 y convenio de prestación mutua de asistencia de los mismos de 1 de octubre de 2010

0,2

 

Pensiones a niños de la guerra Ley 3/2005 (231B)

4,9

 

Trabajo y Economía social (sección 19)

 

8

Convenio SEPE por el que subvenciona a la Dirección General de Personal y Reclutamiento del Ministerio de Defensa para la formación profesional para tropa, marinería y reservistas (programa 241B y convenio de 3 de diciembre de 2021)*

8

 

Derechos Sociales y Agenda Digital (Sección 29)

 

0,33

Subvenciones a Asoc. Española de Militares y Guardias civiles con discapacidad (231F)

0,33

 

Cultura y Deporte (sección 24)

 

2,46

Archivos militares (programa 332A)*

0,02

 

Competencias digitales para tropa y marinería en el programa 33SC*

1

 

Restauración arquitectura defensiva de propiedad militar (programa 337B)*

1,4

 

Subvención a Fundación Real Instituto 0Elcano (programa 331 M)

0,04

Sanidad (Sección 26)

 

0,1

Depósito estratégico de Medicamentos en custodia del Ministerio de Defensa (programa 313A)

0.1

Igualdad

 

0,7

Cursos igualdad de género impartidos por defensa con cargo al programa 232B, partida 226.10

0,7

Centros Universitarios de la Defensa

 

21,3

Academia central de Madrid

0,92

 

Academia General de Zaragoza

7,35

 

Academia del Aire de San Javier

3,15

 

Academia Naval de Marín

3,08

 

Academia de la Guardia Civil

6,08

Fondo europeo de apoyo a la paz (943N)

 

94

Organismo atípico de la defensa

 

0,1

Total Gasto militar presupuestado

 

26.876,58

Partidas Extrapresupuestarias (Deuda Extraordinaria):

a)Sobregasto conforme liquidación IGAE (16%% sobre GM de Defensa al haber bajado el sobregasto respecto de años anteriores)

4.300,58

b)Operaciones en el exterior no contempladas en Presupuesto de MDE

1.100

c)Plurianuales vigentes

412

d)Intereses de deuda a asumir este año (8,8%, correspondiente al % de GM antes de deuda sobre presupuesto consolidado

4.810,39

 

Total GM antes de deuda y gastos extrapresupuestarios

 

37.499,55

Deuda militar extraordinaria

 

11.334,11

Total GM 2020

 

48.833,66

Control social estatal 2019 (excluido el imputado como gasto militar)

6.957,22

TOTAL GM MAS CONTROL SOCIAL

 

55.790,88

 

Gasto militar que, como decimos, tiene diversos protagonistas implicados en su sostenimiento más allá del círculo explícitamente militar.

Como se dice, la evolución de nuestro gasto militar real ha sido siempre escandalosa, pero el espectacular aumento apalabrado entre el Gobierno PSOE-UP y sus socios epígonos no sólo consolida el nuevo ciclo de rearme en el que nos han metido sin preguntar a nadie, sino que desenmascara crudamente la vocación social de los presupuestos y nos arrastra a una deuda de más de 16.000 millones más a sumar a la ya de por sí insostenible deuda militar.

Un gasto militar que supone nada menos que 1.008 euros por persona o, lo que es lo mismo, 133,8 millones de euros al día, más de dos veces lo que tiene el ministerio con menor presupuesto (consumo, dirigido por el líder de IU Alberto Garzón) para todo el año.

El repaso a las partidas sociales nos ofrece un desolador paisaje de agravio comparativo: mientras se mima el gasto militar, las partidas sociales quedan muy por debajo de las urgentes necesidades sociales. ¿No es legítimo preguntarnos de qué narices nos defiende un gasto militar brutal, con un alto coste de oportunidad y una más que cuestionable utilidad para garantizar la seguridad humana, mientras las verdaderas necesidades sociales siguen siendo desatendidas?



Porque el gasto militar español ocupa el mismo tamaño que la suma de casi todos los ministerios de vocación social juntos.

Un gasto militar que tiene tres graves objetivos y, a su vez, consecuencias:

1.        1) Consolida el actual modelo de defensa intervencionista, agresivo y supeditado a los intereses de EE. UU. y la OTAN

2.        2) Cronifica los males de nuestro militarismo de toda la vida,

3.        3) Cierra la puerta a cualquier intento de política alternativa, dado que compromete gasto e inversiones multimillonarias a años vista, que hacen que cualquier cambio de gobierno se vea atado de pies y manos a la rueda del gasto militar

 


No se hagan ilusiones. Con la dimensión de este gasto militar y la expansión de las estructuras de nuestro militarismo es imposible una reforma desde dentro.


Si oyen a algún partido plantear algo parecido no vayan a creerlo. Todo está atado y bien atado y sólo cabe una vía para cambiar las cosas. Romper. Presionar desde fuera. Crear un colapso tal al gasto militar y a las estructuras militaristas que
provoque procesos de desmilitarización hoy por hoy muy lejos de la agenda social y política.

No se fíen de la buena fe de los que toman este tipo de decisiones. Si la protesta no les afecta de forma grave a sus intereses y a su cartera no cambiarán ni un ápice, menos en este momento en el que se lleva apoyar el ruido de los tambores de guerra.


Por eso se precisa más desobediencia a este gasto militar y por eso el reto del antimilitarismo, o uno de ellos, es promover el ciclo de lucha capaz de movilizar a la sociedad en esa dirección.

Seguir pensando que el gasto militar cambiará porque el trabajo de lobby, por esforzado que sea, que hacen algunos va a convencer a los diputados y a su cohorte de cómplices para promover un recorte, por modesto que sea, es más ingenuo que pensar que podemos movilizarnos como sociedad para que esto suceda.


Ya no es suficiente con escandalizarnos con las cifras, ni con adoptar posturas personales de coherencia moral.

Hoy más que nunca se necesita resistencia colectiva efectiva y con la suficiente capacidad «disruptiva» para convertir en un problema así percibido el gasto militar y provocar un cambio radical de políticas de reducción y trasvase de este dispendio de recursos hacia las verdaderas necesidades de la seguridad humana y de la lucha por la paz.

Fuente: https://www.grupotortuga.com/El-escandaloso-gasto-militar-que

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Siete comunidades con regadíos históricos y tradicionales reclaman a la Junta de Extremadura

 


Siete comunidades con regadíos históricos y tradicionales reclaman a la Junta de Extremadura

Comunicados

KAOSENLARED

20 de octubre de 2022 

 

Siete Comunidades de Regantes Históricas y Tradicionales han presentado un escrito  ante la Presidenta de la Asamblea de Extremadura y los grupos parlamentarios. En el mismo se pone de manifiesto la dificultad en acceder a las ayudas y subvenciones oficiales por parte de las mismas y se hacen una serie de propuestas con el fin de garantizar la viabilidad de estos sistemas históricos. Estas Comunidades son la de: Aldeanueva de la Vera, Villanueva de la Vera, Talaveruela, Guijo de Santa Bárbara , Casas del Monte, Grimaldo y Aldeanueva del Camino

Los regadíos históricos y tradicionales han ido, a lo largo de los siglos, creando paisajes con una alta biodiversidad y agrodiversidad, atesorando un rico acervo cultural y posibilitando la pervivencia de las comunidades rurales donde estos están asentados.

El panorama actual que se vislumbra para las Comunidades de Regantes Históricas y Tradicionales de Extremadura no es para nada halagüeño. La Junta de Extremadura, a través de la Consejería del ramo, desconoce absolutamente nuestra realidad y necesidades por lo que no sabe cómo ayudarnos. La Confederación Hidrográfica del Tajo no hace más que poner palos en las ruedas para que no progresemos y desaparezcamos. Para más inri , la Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas, viene a revolver aún más las aguas de por sí turbulentas.

Lo que exponemos en el escrito presentado viene a resumir la experiencia de estas Comunidades con respecto a las ayudas públicas:

1º En todas estas ayudas/subvenciones se trata únicamente de la inversión en obra nueva, y no se dice nada del mantenimiento, sus gastos, cambio de materiales impermeabilizantes y cómo se afrontarán estos gastos

2º En la subvenciones se exceptúa  el Iva e impuestos, que debe ser desembolsada por la correspondiente Comunidad de Regantes. Esfuerzo presupuestario éste que hace desistir a una gran parte de las C.C.R.R. , pues en muchos casos conlleva el endeudamiento por varios años de la propia Comunidad.

3º Nos lamentamos de que las ayudas a las mejoras de regadíos vengan impuestas desde las distintas administraciones , sin tener en cuenta la opinión o parecer de las Comunidades de Regantes (CC.RR.) , que son quienes realmente tienen un mejor conocimiento de las problemáticas que les afectan, sin que se les permita plantear soluciones mucho más sostenibles en todos los sentidos: económicas, ambientales y sociales; como es nuestro caso y prácticamente el mismo de todas las poblaciones asentadas en las laderas de las montañas del norte cacereño: La Vera, Jerte, Ambroz, etc

4º Queremos plantear ante la administración , una forma alternativa de reserva de agua , mediante la recuperación de los regadíos históricos que durante décadas han venido desarrollando una función acumuladora ya demostrada mediante estudios técnicos y que tienen como base la capacidad de las acequias históricas para crear reservorios de agua, incrementando la capacidad de los acuíferos subterráneos y ralentizando el ciclo del agua.

Abogamos por que se tengan en cuenta modelos de regadíos que han demostrado a lo largo de los siglos su eficiencia y que ahora en nombre de la modernización y el desarrollo están siendo descartados.

5º Exceso de burocracia, el tener que estar inscritos en Registros regionales de agricultura cuando estamos hablando de minifundio , la imposición de la administración electrónica.

6º La administración no entiende la modernización y mejora de regadíos si no es con macroinversiones ,proyectos técnicos, plásticos, hormigón,… En cambio proponemos un cambio sustancial basado en microinversiones ,soluciones basadas en conocimientos locales ,con personal propio, Soluciones Basadas en la Naturaleza, reducir el papeleo y requisitos.

7º La instalación de contadores o aforadores en las acequias, como nos quieren obligar, no sirve de mucho en zonas de montaña por diversos motivos: por muchas de estas acequias está circulando el agua durante buena parte del año (y eso no significa que estemos regando) ;  que el agua recorra las acequias situadas en cotas más altas (excavadas en tierra) redunda en beneficio de los acuíferos subterráneos;

 por incendios, derrumbes,corrimientos de tierra, paso de fauna doméstica o silvestre, vandalismo, estos aparatos pueden sufrir deterioro o pérdida.

8º Nuestras C.C.R.R. están compuestas de un buen porcentaje de personas de edad avanzada, sin estudios, sin formación y sin recursos. No se puede pretender que las pequeñas Comunidades dispongan de despacho con ordenador, acceso a redes, fotocopiadora, escáner y los conocimientos para manejarlos. Tampoco somos abogados ni especialistas en legislación.

9º Exigimos la  flexibilidad en los plazos, requisitos, documentación a aportar (mucha de ella  disponible para la administración a través de sus propios instrumentos de relación interadministrativa)

De todo lo expuesto anteriormente , las Comunidades de Aldeanueva de la Vera, Villanueva de la Vera, Talaveruela de la Vera, Guijo de Santa Bárbara, Casas del monte, Grimaldo y Aldeanueva del Camino; solicitamos de la administración un trato diferencial, que se establezcan canales de comunicación con estas Comunidades para el intercambio de información, que comprendan que sin ayuda la viabilidad de nuestras pequeñas C.C.R.R. está comprometida a corto-medio plazo, que no queremos repetir modelos que han demostrado y demuestran ser poco sostenibles y que, por último, ya que recurrentemente se invoca el discurso del despoblamiento rural, se pase a la acción comprometiéndose al apoyo de los pequeños ganaderos y agricultores de zonas de montaña y donde perdura el regadío histórico y tradicional.

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Soros y el régimen de Kiev… La apuesta por el diablo

 

¿Qué hace un multimillonario judío apoyando un régimen que tiene actitudes pro-nazis? El apetitoso pastel económico que está a la vista en Ucrania –además de un exacerbado odio a Rusia– quizás explica la implicación de George Soros en la guerra.


Soros y el régimen de Kiev… La apuesta por el diablo

 

Finian Cunningham

El Viejo Topo

20 octubre, 2022 

 


El régimen de Kiev, respaldado por la OTAN, está promulgando nuevas leyes draconianas que desterrarán toda disidencia. Cualquier opinión que no esté alineada con el régimen se considerará traición y se prohibirá, e incluso será objeto de persecución y represión violenta.

Las nuevas leyes consagran una campaña despiadada contra los medios de comunicación independientes en Ucrania, que ha hecho estragos durante los últimos cuatro años bajo la presidencia de Vladimir Zelensky. Los partidos políticos de la oposición y las asociaciones de prensa han sido clausurados, y los periodistas disidentes han sido objeto de violencia o se han visto obligados a exiliarse. La tendencia tóxica contra la libertad de expresión se remonta al golpe de Estado del Maidán, patrocinado por la CIA, que derrocó al gobierno surgido de las elecciones en febrero de 2014.

Ese golpe llevó al poder a un régimen de extrema derecha en Kiev que se enorgullece de quienes colaboraron en el pasado con la Alemania nazi. Más de un millón de judíos fueron exterminados por los fascistas ucranianos en nombre del Tercer Reich.

Las contradicciones en el seno del régimen de Kiev dan que pensar. El presidente, Zelensky, es supuestamente de origen judío. Sin embargo, su régimen está apuntalado por paramilitares de corte nazi, como los batallones Azov y Aidar, que forman la columna vertebral de las fuerzas armadas ucranianas. El patrón financiero de Zelensky era el oligarca ucraniano Igor Kolomoisky, que también es judío, y sin embargo Kolomoisky financia a paramilitares neonazis.

Los gobiernos occidentales que dicen ser custodios de la «democracia» y la «libertad» han estado bombeando miles de millones de dólares en armamento al régimen fascista de Kiev encabezado por un presidente judío. Los gobiernos y medios de comunicación occidentales tratan de cuadrar esa contradicción afirmando que el régimen de Zelensky es una «democracia» y encubriendo su conducta pro nazi. El armamento de Ucrania enviado desde 2014 por Estados Unidos y otros miembros de la OTAN está impulsando de forma temeraria una guerra mundial con Rusia. Las llamadas democracias occidentales están alineadas con el fascismo en una guerra incipiente contra Rusia que podría terminar en una catástrofe nuclear. Para quienes prestan atención histórica a las verdaderas causas y a la geopolítica de la Segunda Guerra Mundial –la interacción de las potencias occidentales y la Alemania nazi– y la posterior Guerra Fría, el actual enfrentamiento puede no resultar sorprendente.

Las relaciones de una figura pública occidental con Ucrania son particularmente sorprendentes por su incongruencia. George Soros, el multimillonario filántropo estadounidense, fue uno de los primeros partidarios del cambio político en Ucrania tras su independencia de la Unión Soviética en 1991.

A través de su Open Society Foundation, Soros canalizó millones de dólares para promover la «revolución» del Maidán en Kiev. Soros trabajó mano a mano con el gobierno de Estados Unidos y sus agencias – la CIA, la National Endowment for Democracy y la USAID–, para crear «grupos de la sociedad civil» y una letanía de organizaciones de medios de comunicación que impulsaron puntos de vista antirrusos.

La Open Society Foundation de Soros sigue proclamando hasta hoy que «está con Ucrania» y acusa a Rusia de estar llevando a cabo un «asalto a la democracia». La OSF tiene el objetivo de recaudar fondos hasta 45 millones de dólares que, según dice, se utilizarán para «proteger a la sociedad civil ucraniana».

La realidad que se esconde tras la retórica de Soros es que el régimen de Kiev está dominado por fuerzas nazis que pretenden aplastar cualquier disidencia y libertad de expresión, como demuestran las nuevas leyes represivas sobre los medios de comunicación.

Incluso las organizaciones no gubernamentales occidentales financiadas por Soros, como Reporteros sin Fronteras y el Comité para la Protección de los Periodistas, con sede en Estados Unidos, han condenado el escandaloso ataque a la libertad de expresión por parte del régimen de Zelensky.

No se trata sólo de una desafortunada cuestión de malas compañías. Soros y el Departamento de Estado de Estados Unidos, junto con el entonces vicepresidente Joe Biden, fueron fundamentales para llevar al régimen de Kiev al poder en 2014. Fueron fundamentales para construirlo como una agresiva punta de lanza antirrusa que repudió los acuerdos de paz de Minsk de 2014-2015 y fomentó la actual guerra con Rusia.

Soros, que durante muchos años ha expresado públicamente una profunda antipatía personal hacia el presidente ruso Vladimir Putin, parece haber utilizado hábilmente a Ucrania como un campo de juego geopolítico para promover sus intereses personales y empresariales. El multimillonario capitalista tiene sus ojos puestos en la privatización de las industrias ucranianas de energía y agricultura. Por supuesto, los intereses imperialistas de Washington y la OTAN encajan perfectamente con su aparente filantropía.

Desde hace tiempo se acusa a Soros de promover «revoluciones de colores» en nombre de Washington para desestabilizar a los adversarios geopolíticos, Rusia y China en particular.

El caso de Ucrania es especialmente significativo. La temprana participación de Soros en la promoción del violento golpe de Estado de Kiev condujo directamente a la creación de un régimen extremo y reaccionario que sirvió obedientemente a los intereses imperialistas de Washington contra Rusia, al tiempo que causaba la miseria de la mayoría de los ucranianos. La cábala gobernante de Kiev está plagada de corrupción, de anarquía pro-fascista y de estrangulamiento de una sociedad cívica en vías de extinción bajo un presidente judío autocrático amado por Hollywood y las agencias de inteligencia estatales occidentales.

Las grandiosas afirmaciones de Soros de apoyar el «periodismo independiente» y la «sociedad cívica» han demostrado ser falsas ante la actual represión de la libertad de expresión en Ucrania.

Esto nos lleva a la última y quizás más inquietante contradicción: George Soros (92), nacido en 1930 en el seno de una familia judía, creció en Hungría durante la ocupación nazi, siendo un adolescente que intentaba evitar ser enviado a una cámara de gas. Ha admitido haber ocultado su identidad judía como cristiano. Se insinúa que colaboró siendo adolescente con el régimen nazi en Budapest informando sobre las propiedades judías para su confiscación. Él niega haber participado en ninguna fechoría y dice que sólo era un joven desventurado que acompañaba a un agente inmobiliario pro-nazi.

Hay que reconocer que algunos miembros de la derecha antisemita estadounidense han tratado de hacer pasar a Soros por un «globalista nazi» de forma ridícula.

Años después de la guerra, Soros emigró a Occidente y más tarde obtuvo su enorme riqueza como capitalista buitre apostando contra los perdedores. Es conocido por ser el «hombre que quebró la libra esterlina» y por haber obtenido un beneficio de mil millones de dólares en un solo día durante un colapso del mercado en 1992.

Digamos que George Soros tiene un sentido preternaturalmente agudo del oportunismo depredador. Un multimillonario de origen judío que financia un régimen pro-nazi en Ucrania para que haga su voluntad no está más allá del cálculo cínico. En eso consiste el capitalismo.

Fuente: Social Strategic Foundation.

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Haití sale a la calle contra una nueva ocupación militar

 

Haití sale a la calle contra una nueva ocupación militar



Tercerainformacion / 19.10.2022

 

“Henry fuera. No a la ocupación”. La protesta en las calles de Haití señala así a los responsables de la devastadora crisis que atraviesa el país: crisis económica, sanitaria, institucional, humanitaria. El cólera que, entre 2010 y 2019, afectó a más de 820.000 personas y causó 10.000 muertes, también ha regresado.

Ya hay una veintena de muertos y la epidemia corre el riesgo de extenderse entre la población pobre que no puede comprar alimentos ni jabón. La desnutrición severa, que afecta a un niño o niña de cada cinco, las malas condiciones higiénicas y la ausencia de agua potable, favorecen la propagación del cólera (y el enfado de la población). De un total de 11,5 millones de habitantes, 4,7 millones padecen hambre.

El 70% de los centros de salud están cerrados o no funcionan, incluso por falta de combustible: a mediados de septiembre, el costo volvió a duplicarse, como ya había sucedido el año pasado, a pesar de la pandemia. Las bandas que responden a las distintas facciones de la oligarquía local siembran el caos con fines políticos, cuyos hilos se dibujan desde afuera. Una importante pandilla ahora controla los depósitos de combustible en el puerto de la capital, paralizando las actividades.

Según la ONU, 2020 fue el año de la gangsterización acelerada del país. Como en tiempos del dictador Duvalier que, en 1959, creó la milicia tonton macoute y la convirtió en su policía secreta, también el ex presidente Jovenel Moïse había creado la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), una fuerza parapolicial, para reprimir la protesta social.

El mayor número de muertes por la violencia de las bandas armadas se registra no por casualidad en los barrios populares, donde es más frecuente el estallido de la ira social contra un sistema represivo y subordinado a los poderes neocoloniales. Pandillas financiadas por la Casa Blanca para desestabilizar el país y propiciar una nueva ocupación, denuncian las organizaciones populares que animan la protesta.

 El 7 de julio de 2021, el presidente Jovenel Moïse fue asesinado por un grupo de mercenarios colombianos de marca estadounidense que gozaban de una evidente complicidad interna. Una «prejubilación» sangrienta que indicaba un cambio de caballo de los titiriteros para una nueva fase de reorganización de poderes, seis meses después de la elección de Biden.

 Moïse gobernó por decreto sin legitimidad real, con casi todos los cargos electivos caducados debido al continuo aplazamiento de las elecciones parlamentarias y regionales. Un gobierno de facto es también el que preside el primer ministro Ariel Henry, instalado arbitrariamente, tras la muerte de Moïse, por representantes del Core Group, que desde hace años «protegen» a Haití.

El Core Group es un sector designado por Naciones Unidas e integrado por los embajadores de Alemania, Brasil, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, la Unión Europea, por el Representante Especial de la Organización de Estados Americanos y la Representante Especial del Secretario General de la ONU.

Solo diez senadores y Joseph Lambért, el presidente de la cámara alta, que se renueva por un tercio cada dos años, permanecen en el cargo como autoridades elegidas por las urnas. En este contexto, el 7 de octubre, Ariel Henry se dirigió a sus padrinos, solicitando el envío urgente de una fuerza de intervención externa: una nueva prevaricación para un pueblo que no olvida los abusos sufridos por la Minustah, la «misión de estabilización de las Naciones Unidas», estacionada entre 2004 y 2017, y considerada responsable de la introducción del cólera.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, que calificó la situación de «catastrófica», propuso enviar una «fuerza de acción rápida» compuesta por soldados de uno o más países: para ayudar al gobierno de facto a recuperar el control de la capital Puerto Príncipe y liberarla de bandas armadas. Aviones militares estadounidenses y canadienses ya llegaron a Haití, en medio de protestas populares, que son fuertemente reprimidas.

Una intervención militar disfrazada de ayuda humanitaria para continuar con la dominación de la perla negra del Caribe y robar sus recursos, manteniéndola en el abismo. Un patrón que se repite desde hace treinta años, durante los cuales Haití ha sufrido 10 intervenciones militares, y que perpetúa la venganza colonial contra la primera república de esclavos libres. Entre 1791 y 1804, la revuelta de los esclavos y una larga guerra de guerrillas contra el ejército colonial francés y los proprietarios de seres humanos con la piel negra llevaron a la independencia de Haití, la segunda nación de América en obtenerla, después de Estados Unidos.

Un símbolo de libertad para las Américas. Tras la victoria sobre los ejércitos coloniales británico, español y francés, el presidente haitiano Alexandre Pétion convierte a su país en una base de apoyo fundamental para todas las luchas de liberación del continente latinoamericano. Como recuerda el escritor Johari Gautier Carmona, en primer lugar, Pétion ofrece a Francisco de Miranda la «Espada Libertadora de Haití» que simboliza la expulsión de los franceses.

También allí, en Haití, se confecciona la bandera amarilla, azul y roja que representará el despertar de la Gran Colombia. El 12 de marzo de 1806, los colores de tres naciones latinoamericanas ondearon por primera vez en la bahía de Jacmel (Haití). En ese momento, Francisco de Miranda hace su famoso juramento: «Juro ser leal a los pueblos libres de la América del Sur, independiente de España, y servirles honesta y lealmente contra sus enemigos y adversarios y observar y obedecer las órdenes del supremo gobierno de este país legalmente constituido y bajo las órdenes del general y de los oficiales superiores a mí”.

Casi diez años después, en 1815, Pétion culmina su estrategia geopolítica al dar asilo al político argentino Manuel Dorrego – quien pronto se destacó como uno de los principales referentes del federalismo rioplatense (y en 1820 y 1828 se convirtió en gobernador de la provincia de Buenos Aires) -, e invitando a Simón Bolívar a retomar la lucha por la independencia americana. Bolívar recibirá de Pétion refugio, armas, vehículos y soldados a cambio de la promesa de decretar la abolición de la esclavitud en América, firmada por ambos.

Las palabras del Libertador confirman su eterna admiración y gratitud por Alexandre Pétion: «Habiendo perdido Venezuela y la isla de Nueva Granada, la isla de Haití me recibió con hospitalidad: el magnánimo presidente Pétion me prestó su protección y bajo sus auspicios formé una expedición de trescientos hombres comparables en valor, patriotismo y virtud a los compañeros de Leónidas. ¡Gracias al pueblo de Haití, mis compatriotas volverán a ser libres!”. Un agradecimiento que el pueblo venezolano nunca ha dejado de sentir: primero con el Comandante Chávez y luego con Nicolás Maduro.

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miércoles, 19 de octubre de 2022

Sanciones: ¿Una octava ola catastrófica para la UE?

 

La UE ha adoptado un octavo "paquete" de sanciones contra Rusia en represalia por los referendos de anexión. Algunas de estas medidas podrían tener un efecto boomerang, que podría amenazar la estabilidad de las economías de los países de la UE.


Sanciones: ¿Una octava ola catastrófica para la UE?

 

Jacques Sapir

El Viejo Topo

19 octubre, 2022 

 


© Fotomontaje: AP/Dreamstime.


¿Sanciones incoherentes?

La Unión Europea ha adoptado medidas adicionales dirigidas a los implicados en la ocupación, la anexión y los referendos que se han organizado en los territorios ocupados, u «oblasts», de las regiones de Donetsk, Luhansk, Jerson y Zaporiyia. La lista de sanciones también incluye a personas y entidades que trabajan en el sector de la defensa, como altos funcionarios y personal militar, así como empresas que apoyan a las fuerzas armadas rusas. Además, la UE sigue apuntando a los actores que difunden desinformación sobre la guerra, una fórmula vaga que en realidad esconde un deseo de censurar y controlar la información.

Estas medidas incluyen restricciones adicionales a la exportación introducidas con el objetivo de reducir el acceso de Rusia a artículos militares, industriales y tecnológicos, así como su capacidad para desarrollar su sector de defensa y seguridad, y restricciones a la importación que suponen casi 7.000 millones de euros de restricciones adicionales. En concreto, se prohíben las exportaciones de carbón, incluido el carbón de coque (que se utiliza en las plantas industriales rusas), componentes electrónicos específicos (que se encuentran en las armas rusas), artículos técnicos utilizados en el sector de la aviación, así como determinados productos químicos. En cuanto a las importaciones, la prohibición afecta a los productos siderúrgicos rusos acabados y semiacabados (con un periodo transitorio para determinados productos semiacabados muy importados por los países de la UE), la maquinaria y los electrodomésticos, los plásticos, los vehículos, los productos textiles, el calzado, el cuero, la cerámica, determinados productos químicos y la joyería que no sea de oro.

Lo absurdo de algunas de estas últimas medidas es evidente. La UE era importadora de carbón y carbón de coque ruso. Rusia es totalmente autosuficiente en estos productos, que exporta. No tiene mucho sentido prohibirse a sí mismo la exportación de bienes que no exporta, sino que importa, una realidad que debe estar más allá de las capacidades cognitivas de los Comisarios de la UE.

Lo mismo ocurre con los productos químicos, de los que Rusia era un exportador masivo. Al igual que con las prohibiciones de importación. Las economías de los países de la Unión Europea son importadores masivos de productos laminados fabricados en Rusia. Alguien tuvo que agarrar a los comisarios por la manga para que introdujeran una cláusula de periodo de transición. Si las industrias europeas encuentran otros proveedores, en un sector en el que la demanda de la economía china satura en gran medida las capacidades de exportación, seguramente no será al mismo precio. En este caso, las «sanciones» supondrán un aumento del coste de los componentes para las industrias europeas, lo que deteriorará su competitividad internacional. Así que ya podemos ver un «efecto boomerang». Pasemos a la prohibición de importar productos textiles, calzado y cuero. Por lo que sabemos, Rusia no es Italia, así que no está claro cuál es el objetivo. Por último, señalemos la curiosa excepción que se hace con las joyas de oro; parece que los comisarios europeos querían que las esposas de los oligarcas europeos no estuvieran en peor situación que las esposas de los oligarcas rusos… Es conmovedor, y esperamos por su bien que sean recompensados por sus esfuerzos.

En el fondo, las nuevas sanciones parecen aún más incoherentes que las anteriores.

¿Un nuevo ejemplo del efecto boomerang?

Pero probablemente esto no sea lo más importante del paquete. Se trata de la aplicación del límite del precio del petróleo que se acordó en el reciente G7. Se supone que el paquete de 8 sanciones marca el inicio de la aplicación en la UE del acuerdo del G7 sobre las exportaciones de petróleo ruso. Aunque se mantiene íntegramente la prohibición de la UE de importar crudo ruso transportado por vía marítima, se supone que la limitación de precios, una vez aplicada, permitirá a los operadores de los países de la UE (compañías navieras y aseguradoras) realizar y apoyar el transporte de petróleo ruso a terceros países, siempre que su precio se mantenga por debajo de un «techo» predefinido. Se supone que así se reducen los ingresos de Rusia, al tiempo que se mantiene la estabilidad de los mercados energéticos mundiales mediante un suministro continuo. El objetivo es, por tanto, luchar también contra la inflación y mantener estables los costes de la energía en un momento en el que los altos costes -especialmente los elevados precios del combustible- preocupan mucho a todos los europeos.

Pero esta medida es ridícula. La OPEP+, la coordinación entre Arabia Saudí y Rusia, decidió el 5 de octubre una fuerte reducción de la producción diaria que hará inviable la limitación del precio del petróleo. En su respuesta a las críticas occidentales a esta decisión, Arabia Saudí estigmatizó la arrogancia occidental. Los analistas del banco suizo MIGROS hablan incluso de una bofetada a Occidente. Analizan esta decisión de la OPEP+ como: «...una afrenta a la política internacional en su intento de aislar aún más a Rusia y reducir su peso económico en el mundo. Y el más afectado es Joe Biden. El presidente estadounidense considera que el aumento de los precios de los combustibles es muy inoportuno de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. De hecho, la moral de los consumidores -y, por tanto, la satisfacción de los votantes- está íntimamente ligada a los precios de los surtidores en un país como Estados Unidos, donde el automóvil es el rey. Además, los republicanos podrán explotar políticamente el hecho de que la visita de Joe Biden en julio a Arabia Saudí, el principal país de la OPEP, fue en definitiva un encuentro amoroso.

Por otra parte, las medidas relativas a las condiciones de flete de los buques de transporte fueron claramente anticipadas por Rusia, como se indica en el artículo de Sergei Kudijarov publicado en el número 38 del semanario EKSPERT el 18 de septiembre que traduje para los lectores de Les Crises el 21 de septiembre. Un artículo publicado el 22 de septiembre en el sitio web del Club Valdai por Vitaly Yermakov mostraba que Rusia estaba de hecho preparada ya para esta eventualidad.

Por lo tanto, las medidas relativas a la limitación de los precios del petróleo pueden tener consecuencias desastrosas para los países de la UE. No sólo no bajarán los precios, ya que la OPEP+ los vigila, sino que además es probable que el tráfico de petróleo escape por completo de las navieras europeas. De hecho, muchos países tratarán de evitar posibles sanciones evitando en lo posible a sus empresas. Así, los europeos no sólo pagarán más por su petróleo, sino que también verán disminuir el volumen de negocio de sus compañías navieras.

Está claro que el efecto boomerang de esta oleada de sanciones adoptadas por la UE será especialmente fuerte. Las sanciones, por su incoherencia e ineficacia, contribuyen cada día un poco más a la destrucción de las economías europeas.

Fuente: Les crises.

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El bloqueo informativo es un arma bélica más

 

Cómo la censura alimenta la guerra


El bloqueo informativo es un arma bélica más

 


Por Pablo San José

Rebelion

 | 18/10/2022 | Mentiras y medios

 

Fuentes: El Salto


Las recientes declaraciones de Josep Borrell afirman sin rubor que el control de la información también es un arma de guerra utilizada por los países beligerantes, algo que hemos podido comprobar en los medios de comunicación desde el comienzo de la invasión de Ucrania.

En los mismos prolegómenos de la invasión rusa a Ucrania pudimos contemplar cómo en un tiempo récord, en España y en toda la UE, se construía un auténtico cerco a la información procedente de medios no comprometidos con el discurso atlantista acerca de este conflicto. En flagrante contradicción con las legislaciones europeas sobre libertad de expresión, se impidió el acceso a los medios de Rusia y otros lugares con discurso afín a las radiofrecuencias televisivas y los servidores de internet europeos. Dada la premura y la falta de obstáculos con la que ello se resolvió, no deja de ser plausible la sospecha de que era una respuesta que estaba prevista de antemano. La cosa no quedó ahí. En todo tipo de medios generalistas de gran alcance, desde entonces y hasta el momento presente, en cualquier información acerca del transcurso de la guerra o análisis de la misma ha estado sistemáticamente excluido el dato, la opinión o el punto de vista que no sea coincidente con la visión que avala el binomio OTAN-UE. Exactamente lo mismo, pero en sentido contrario, sucede con los medios de comunicación de la Federación Rusa (especialmente los que el gobierno de dicho país tiene dedicados a la divulgación internacional de sus puntos de vista).

En tal contexto, centrándonos en nuestro ámbito, la ciudadanía española y europea, a través de los medios de comunicación habilitados, recibe cada día una gran cantidad de noticias y opinión sobre el conflicto de Ucrania, información que está toda ella absolutamente seleccionada, filtrada y, cabe pensar que, en no pocos casos, elaborada, por una de las dos partes que está en conflicto. Resulta natural pensar que dicha información difícilmente pueda ser neutral y objetiva. El bloqueo informativo es de tal magnitud que ni siquiera se hace necesaria su ocultación o disimulo ante la opinión pública. Como bien nos recordaba recientemente Josep Borrell: “la comunicación es un campo de batalla… además de conquistar espacios, hay que conquistar las mentes”.

El factor propagandístico de los crímenes de guerra

Por mucho que existan convenciones internacionales que tratan de delimitar qué tipo de acciones resultan lícitas a los contendientes de un conflicto armado, las y los antimilitaristas (y toda persona de bien) sabemos sobradamente que una guerra, en sí y considerando todos y cada uno de los actos que se cometen bajo su paraguas, es un crimen contra la humanidad. Lamentablemente no todo el mundo lo ve de esta forma y en el contexto de batalla comunicativa que bien definía Borrell, dichos tratados y convenciones que tratan de minimizar el impacto de la acción bélica son empleados como arma arrojadiza para promocionar la propia parte y combatir la contraria.

En toda guerra, y más cuando se trata de una guerra (por ahora) “convencional”, como es la de Ucrania, suceden infinitos actos de “ilegalidad” con respecto a esas legislaciones internacionales. Resulta poco menos que imposible que la acción armada quede restringida a personal y objetivos militares y no afecte a civiles ni a infraestructuras básicas para la vida digna. Tampoco parece posible evitar que en el contexto de odio, violencia sistemática y de desprecio a la vida humana que constituye una guerra de estas características, no se produzcan actos de criminalidad común (robo, asesinato, tortura, violación…) inducidos por el mando respectivo como parte de la estrategia, tolerados o simplemente de carácter espontáneo. Poder acusar a la parte contraria de transgredir dichos límites al tiempo que se defiende que la propia respeta las “convenciones” resulta un arma propagandística de primer orden a la hora de justificar la acción militar e, incluso, en el plano diplomático, lograr la implicación de más estados. Para ello, el control de la información que llega al gran público resulta fundamental.

Como decimos, y hemos comprobado sobradas veces en el pasado, en toda guerra se cometen crímenes; los que quedan dentro de la “legalidad” bélica y los que no. Sin embargo, el público de cada país solo llega a conocer los cometidos por las tropas del bando contrario. Y ni siquiera de forma cabal, puesto que en contextos de control de la información, como los que siempre han sido propios de toda dictadura que se precie y que en la actualidad prosperan también en Occidente, se hace sumamente difícil distinguir el hecho realmente acaecido, de la exageración deliberada, el montaje o la pura invención. Los medios de comunicación dedicados a la guerra de Ucrania frecuentemente nos informan de graves violaciones del derecho internacional y de “crímenes de guerra” (como si, decíamos, la guerra en sí no fuera ya un crimen) cometidos por las tropas rusas. Cabe pensar que pudiendo ser cierta la mayor parte o mucha de dicha información, dada la falta de objetividad y la parcialidad de dichos medios, y la imposibilidad de contrastar los datos con fuentes neutrales a causa del bloqueo informativo, se hace muy difícil verificar qué hay de verdadero o falso en cada caso.

Por otra parte, nada se nos cuenta en dichos mass media, por ejemplo, acerca de los efectos de los bombardeos y acciones de quinta columna ucranianas sobre población civil e infraestructuras en el Dombás, o las represalias que presuntamente sufren los ciudadanos prorrusos en las zonas recuperadas. Ni siquiera llegaron a reflejarse en los medios de masas a que nos estamos refiriendo las recientes declaraciones del presidente de Ucrania solicitando un bombardeo nuclear preventivo de la OTAN sobre territorio ruso (3), hecho escandaloso a todas luces y que debería invitar a una reflexión acerca de a qué agentes se está apoyando militarmente.

Resultados de la estrategia

Esta forma de filtrar y controlar la información que se administra al gran público, como se viene explicando, es un arma más de la guerra. Su función principal es sensibilizar a la opinión pública demonizando al adversario (y santificando a la parte afín) y generando estados de opinión favorables a la intervención y escalada bélica. Podríamos poner numerosos ejemplos de cómo esta táctica comunicativa se empleó en el pasado en persecución y logro de los mismos fines. En el caso español, como en la mayoría de Europa, puede afirmarse que el monopolio informativo impuesto al conflicto de Ucrania está dando los resultados deseados. Por desgracia podemos comprobar cómo el apoyo bélico, que se traduce en un importante trasvase armamentístico y económico de los países de la OTAN-UE al gobierno ucraniano, recibe un gran respaldo popular y apenas genera debate. El logro concreto de ese esfuerzo (batalla) de control comunicativo emprendido por los gobiernos de la UE contra su propia ciudadanía es la constatación del grado de apoyo que hoy se da entre la población europea (y española) hacia una guerra que, en términos prácticos, no dejaba de ser tan ajena a los habitantes de dichos estados como otras que también hay en curso en el planeta. De hecho, y es una gran paradoja, la implicación bélica de los países de la UE en la guerra de Ucrania sí ha terminado acarreando graves consecuencias a su población. Por ello, aún más, se hace necesario mantener la estrategia comunicativa de la que venimos hablando para que personas que ven cómo sus gobiernos respectivos incrementan escandalosamente los presupuestos militares en detrimento de los servicios básicos, cómo los precios se disparan, cómo hay desabastecimiento energético y cómo, en resumidas cuentas, su país y toda la zona se adentra en una peligrosa e incierta crisis económica, continúen dando su apoyo a la guerra.

La tarea antimilitarista

Ante lo dicho, la tarea antimilitarista, en su denuncia de toda guerra, pasa por arrojar luz sobre este tipo de estrategias de control social al servicio del militarismo y el armamentismo. Nuestro discurso, sin dejar de nombrarlos, no debe dirigirse a los aspectos prácticos del apoyo a la guerra: cómo, en este caso, la implicación en el conflicto de Ucrania está poniendo en peligro nuestra economía. Nuestra postura ha de ser siempre eminentemente ética: incluso en la situación de que un conflicto bélico pudiera beneficiarnos de alguna forma, toda guerra es una catástrofe para la humanidad y, nos salpique poco o mucho, nuestro deber es hacer lo que esté en nuestra mano en pro de su cese. Ciñéndonos a la guerra ruso-ucraniana, un conflicto en el que nuestro país participa, nuestro objetivo inmediato precisamente ha de ser presionar a las instituciones para que cese la colaboración española en la alimentación de la contienda. No al envío de armas ni de financiación, no al entrenamiento de militares de los estados beligerantes. También contribuir a que la presión de la OTAN, una organización de la que España forma parte, sobre Rusia disminuya y, en resumidas cuentas, que se lleve a cabo todo esfuerzo posible para que las partes en conflicto se sienten a una mesa de negociación y puedan dirimir sus intereses mediante la vía diplomática.

Pablo San José, Grup Antimilitarista Tortuga.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/planeta-desarmado/el-bloqueo-informativo-es-un-arma-belica-mas-como-la-censura-alimenta-la-guerra-

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