domingo, 9 de octubre de 2022

Hoy en Madrid rotundo y contundente el grito: ¡Bomberos forestales derechos laborales! [Que yo voy a lo que voy y nada más. No se me vaya a mal interpretar por algún gracioso y se organice tenderete de muy padre y señor mío, cuando yo lo que voy es a lo que voy y nada más. Y a lo que voy y nada más que a lo que voy, y si no que Dios me lo demande, es que mientras los bomberos (los de tirar bombas inteligentes; medio inteligentes y tontitas del todo no, los otros. Yo digo de los bomberos de apagar fuego y morir heroicamente por la Patria cuando las circunstancias lo demanden sin que luego sigan redobles de tambor ni toque de trompetas ni laureles al pecho que te crió) piden a las Administraciones correspondientes (esto de las Administraciones es por decir algo para quedar bien) que le “bombeen” algo, tampoco mucho, de mejoramientos en sus condiciones de trabajo (que esto del trabajo va para los que trabajan, que si no trabajan porque viven del trabajo de otros dedicados al no trabajo, y la minoría más ladrona y criminal se enriquece con el trabajo de los que trabajan, ¿para qué quieren trabajar? Así que, a estos últimos yo no les digo nada, ni mus), la garbancera que forma el gobierno (con sus correspondientes garbanzos, que en esto hay que ser ecuánimes) junto a las lentejas y lentejos que componen el Congreso de los diputados/diputadas (¡Ahí queda eso de diputados/diputadas! Para que luego no me digan que yo discrimino) aprueban en el Congreso más miles de millones de euros para que en Ucrania se maten más y mejor los trabajadores que andan por allí en guerra) mientras que los bomberos, los que no tiran bombas, sino que apagan fuegos, van con el culo a rastras detrás de hacer valer sus derechos. Y claro, luego pasa lo que pasa, que a esto también voy yo, que mientras pasa lo que pasa (¡Y lo que va a pasar, Morena mía!) los trabajadores, ya sin bomberos, los trabajadores en general, a palo seco, como suena, nos andamos por las ramas con los ojos cerrados en la creencia de que todo esto solo les pasa a los demás y no es cosa nuestra, con lo jodido y peligroso que es andar por las ramas con los ojos cerrados, que esto también pasa mientras pasa lo que pasa]

 

Hoy en Madrid rotundo y contundente el grito: ¡Bomberos forestales derechos laborales!

 

Videos. Mas de 2 mil quinientos bomberos forestales han demandado sus derechos negados y ninguneados por las administraciones y sus gobiernos.

 

INSURGENTE / 8 octubre 2022

 

 

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Mas de dos mil quinientos bomberos forestales, que se juegan la vida apagando los incendios forestales por salarios miserables, con contratos temporales, y sin los mínimos derechos exigibles reconocidos,  de casi toda las Comunidades Autónomas. Andalucía, Madrid, Extremadura,Galicia,Castilla Leon , Castilla la Mancha…..etc, a través de su Plataforma de Asociaciones y Sindicatos (PASBF) Se han manifestado en Madrid, esta mañana a las 11, saliendo desde el Puente Vallecas hasta el Congreso de los Diputados, para pedir los derechos no reconocidos. Estabilidad laboral, coeficientes reductores, enfermedades profesionales y una categoría real. La aprobación de un Estatuto Básico que homologue a nivel estatal la actividad de las plantillas profesionales y sus derechos laborales.

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Un impresionante y doloroso minuto de silencio por todos los compañeros muertos que se han ido quedando en los incendios en los últimos años.  que empujan a luchar por los derechos, por el estatuto básico.

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Corresponsal obrero desde la manifestación, JMF.



Fuentes:
ATBRIF.  Arainfo

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Contrastando la información oficial de la OTAN, qué pasó ayer en Ucrania

 

Contrastando la información oficial de la OTAN, qué pasó ayer en Ucrania


Solo nos "informan" desde las terminales mediáticas de la OTAN, por lo que es importante contrastar desde el otro lado

 

INSURGENTE / 8 octubre 2022

Las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa continúan con la operación militar especial.

 

2 batallones enemigos reforzados intentaron sin éxito lanzar una ofensiva hacia Pershotravnevoye, Kislovka, Tabayevka y Berestovoye en dirección a Kupyansk.

 

Todos los ataques de las Fuerzas Armadas de Ucrania han sido repelidos por una intensa acción de las fuerzas rusas.

Se han eliminado más de 80 efectivos de las Fuerzas Armadas de Ucrania, 5 tanques, 4 vehículos de combate de infantería, 10 vehículos de motor, así como 1 sistema de artillería autopropulsado alemán con artillería de alta precisión.

Las fuerzas rusas eliminaron a más de 30 efectivos ucranianos, 2 vehículos de combate de infantería, 5 vehículos blindados y 5 camionetas cuando las fuerzas de las Fuerzas Armadas de Ucrania intentaron cruzar el río Zherebets en dirección a Krasny Liman.

 

Se ha impedido la operación ofensiva del enemigo en la dirección antes mencionada.

Hasta 5 grupos tácticos de batallones enemigos intentaron llevar a cabo una ofensiva hacia Pyatikhatki, Sadok, Ishchenka, Bezymennoye (región de Kherson), así como hacia Ternoviye Pody (región de Nikoláyev) en dirección a Nikolayev-Krivoy Rog.

 

 La acción decisiva de las fuerzas rusas ha resultado en el rechazo de todos los ataques de las Fuerzas Armadas de Ucrania y mercenarios extranjeros.

El enemigo se ha visto obligado a retroceder hasta sus posiciones iniciales.

Las operaciones cerca de Pyatikhatka (región de Kherson) han resultado en la derrota de un grupo táctico de la compañía de la 60ª Brigada de Infantería de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

 

Un total de más de 300 efectivos ucranianos, 7 tanques, 13 vehículos blindados de combate y 17 vehículos de motor han sido destruidos en dirección Nikolayev-Krivoy Rog.

 

Los ataques lanzados por las Fuerzas Aeroespaciales Rusas contra las bases provisionales de las brigadas 25 Aerotransportada y 79 de Asalto Aéreo cerca de Seversk y Slavyansk (República Popular de Donetsk), así como de la 30 Brigada Mecanizada de las Fuerzas Armadas de Ucrania cerca de Kurdyumovka (República Popular de Donetsk) han dado como resultado en la eliminación de más de 100 militares ucranianos y 12 unidades de equipo militar.

 

Los ataques de alta precisión lanzados por las Fuerzas Aeroespaciales Rusas en las obras de reparación de Shepetovka ubicadas en la región de Khmelnitsky han resultado en la destrucción de los talleres para reparar armamento de misiles y artillería de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

La aviación operacional-táctica y del ejército, las tropas de misiles y la artillería han neutralizado 6 puestos de mando de las Fuerzas Armadas de Ucrania, 53 unidades de artillería en sus posiciones de tiro, 162 áreas de concentración de mano de obra y equipo militar.

 2 depósitos de misiles, armamento de artillería y municiones de la 56.ª Brigada Mecanizada de las Fuerzas Armadas de Ucrania cerca de Zaporozhye han sido destruidos.

 

Las instalaciones de defensa aérea han derribado 1 helicóptero Mi-8 de la Fuerza Aérea de Ucrania cerca de Dzerzhinsk en (República Popular de Donetsk).

 

4 UAV han sido destruidos cerca de Maltsevka (región de Kharkov), Ivanovka (República Popular de Donetsk), Priyutnoye, Energodar (región de Zaporozhye).

 

21 proyectiles lanzados por HIMARS y Olkha MLRS, así como 4 misiles anti-radar HARM han sido derribados en el aire cerca de Novaya Kakhovka y el puente Antonovka (región de Kherson).

 

En total, 315 aviones y 158 helicópteros, 2.164 vehículos aéreos no tripulados, 379 sistemas de misiles de defensa aérea, 5.448 tanques y otros vehículos blindados de combate, 862 vehículos de combate equipados con MLRS, 3.453 cañones y morteros de artillería de campaña, así como 6.360 unidades militares especiales los vehículos han sido destruidos durante la operación militar especial

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Los sindicatos italianos convocan una movilización nacional en Roma

 

Los sindicatos italianos convocan una movilización nacional en Roma


TERCERAINFORMACION / 08.10.2022

  • La Confederación General de Trabajo de Italia (CGIL) convocó a la realización hoy de una manifestación nacional en esta capital y a una marcha en demanda de los derechos laborales, indicó una portavoz de los organizadores

Manifestación de los sindicatos CGIL y UIL / Archivo

 

Gianna Fracassi, secretaria general adjunta de la CGIL, señaló en declaraciones divulgadas este sábado en la página oficial de esa organización, que con esa demostración los trabajadores italianos llaman a “poner al empleo en el centro de la agenda del país”.

Fracassi apuntó que es más importante que nunca “defender el antifascismo, el antirracismo y la democracia” y agregó que la CGIL demanda que el gobierno ultraderechista que asumirá funciones a fines de octubre atienda reclamos sobre la emergencia social y la inflación.

Esta manifestación se realiza a un año del asalto fascista contra la sede principal de esa confederación en Roma, ocurrida el 9 de octubre de 2021, cuando militantes de la organización neofascista Forza Nuova derribó las puertas y destruyó los locales sindicales.

La marcha partirá a las 13:00 hora local desde la Piazza della Repubblica hasta la Piazza del Popolo, y concluirá con un acto central en el que intervendrá el secretario general de la CGIL, Maurizio Landini y lideres de otros gremios y asociaciones del país.

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¿Qué es un «guerrillero»?

 

Hoy hace 55 años que asesinaron al Che, un hombre nuevo en un mundo todavía viejo. Su lucha tuvo sentido ayer, hoy y lo tendrá siempre. Lo recordamos hoy con este texto de su autoría, publicado en 1959, y que muestra al revolucionario con cabeza propia que fue.


¿Qué es un «guerrillero»?

 

Ernesto Che Guevara

El Viejo Topo

9 octubre, 2022 

 


Quizá no haya país en el mundo en que la palabra «guerrillero» no sea simbólica de una aspiración libertaria para el pueblo. Solamente en Cuba esta palabra tiene un significado repulsivo. Esta Revolución, libertadora, en todos sus extremos, sale también a dignificar esa palabra. Todos saben que fueron guerrilleros aquellos simpatizantes del régimen de esclavización española que tomaron las armas para defender en forma irregular la corona del rey de España; a partir de ese momento, el nombre queda como símbolo, en Cuba, de todo lo malo, lo retrógrado, lo podrido del país. Sin embargo, el guerrillero es, no eso, sino todo lo contrario; es el combatiente de la libertad por excelencia; es el elegido del pueblo, la vanguardia combatiente del mismo en su lucha por la liberación. Porque la guerra de guerrillas no es como se piensa, una guerra minúscula, una guerra de un grupo minoritario contra un ejército poderoso, no; la guerra de guerrillas es la guerra del pueblo entero contra la opresión dominante. El guerrillero es su vanguardia armada; el ejército lo constituyen todos los habitantes de una región o de un país. Esa es la razón de su fuerza, de su triunfo, a la larga o a la corta, sobre cualquier poder que trate de oprimirlo; es decir, la base y el substratum de la guerrilla está en el pueblo.

No se puede concebir que pequeños grupos armados, por más movilidad y conocimiento del terreno que tengan, puedan sobrevivir a la persecución organizada de un ejército bien pertrechado sin ese auxiliar poderoso. La prueba está en que todos los bandidos, todas las gavillas de bandoleros, acaban por ser derrotados por el poder central, y recuérdese que muchas veces estos bandoleros representan, para los habitantes de la región, algo más que eso, representan también aunque sea la caricatura de una lucha por la libertad.

El ejército guerrillero, ejército popular por excelencia, debe tener en cuanto a su composición individual las mejores virtudes del mejor soldado del mundo. Debe basarse en una disciplina estricta. El hecho de que las formalidades de la vida militar no se adapten a la guerrillera, que no haya taconeo ni saludo rígido, ni explicación sumisa ante el superior, no demuestran de manera alguna que no haya disciplina. La disciplina guerrillera es interior, nace del convencimiento profundo del individuo, de esa necesidad de obedecer al superior, no solamente para mantener la efectividad del organismo armado que está integrado, sino también para defender la propia vida. Cualquier pequeño descuido en un soldado de un ejército regular es controlado por el compañero más cercano. En la guerra de guerrillas, donde cada soldado es unidad y es un grupo, un error es fatal. Nadie puede descuidarse. Nadie puede cometer el más mínimo desliz, pues su vida y la de los compañeros le va en ello.

Esta disciplina informal, muchas veces no se ve. Para la gente poco informada, parece mucho más disciplinado el soldado regular con todo su andamiaje de reconocimientos de las jerarquías que el respeto simple y emocionado con que cualquier guerrillero sigue las instrucciones de su jefe. Sin embargo, el ejército de liberación fue un ejército puro donde ni las más comunes tentaciones del hombre tuvieron cabida; y no había aparato represivo, no había servicio de inteligencia que controlara al individuo frente a la tentación. Era su autocontrol el que actuaba. Era su rígida conciencia del deber y de la disciplina.

El guerrillero es, además de un soldado disciplinado, un soldado muy ágil, física y mentalmente. No puede concebirse una guerra de guerrillas estática. Todo es nocturnidad. Amparados en el conocimiento del terreno, los guerrilleros caminan de noche, se sitúan en la posición, atacan al enemigo y se retiran. No quiere decir esto que la retirada sea muy lejana al teatro de operaciones; simplemente tiene que ser muy rápida del teatro de operaciones.

El enemigo concentrará inmediatamente sobre el punto atacado todas sus unidades represivas. Irá la aviación a bombardear, irán las unidades tácticas a cercarlos, irán los soldados decididos a tornar una posición ilusoria.

El guerrillero necesita sólo presentar un frente al enemigo. Con retirarse algo, esperarlo, dar un nuevo combate, volver a retirarse, ha cumplido su misión específica. Así el ejército puede estar desangrándose durante horas o durante días. El guerrero popular, desde sus lugares de acecho, atacará en momento oportuno.

Hay otros profundos axiomas en la táctica de guerrillas. El conocimiento del terreno debe ser absoluto. El guerrillero no puede desconocer el lugar donde va a atacar, pero además debe conocer todos los trillos de retirada así como todos los caminos de acceso o los que están cerrados. Las casas amigas, y enemigas, los lugares más protegidos, aquellos donde se puede dejar un herido, aquellos otros donde se puede establecer un campamento provisional, en fin, conocer como la palma de la mano el teatro de operaciones. Y eso se hace y se logra porque el pueblo, el gran núcleo del ejército guerrillero, está detrás de cada acción. Los habitantes de un lugar son acémilas, informantes, enfermeros, proveedores de combatientes, en fin, constituyen los accesorios importantísimos de su vanguardia armada.

Pero frente a todas estas cosas; frente a este cúmulo de necesidades tácticas del guerrillero, habría que preguntarse: «¿por qué lucha?», y, entonces surge la gran afirmación: «El guerrillero es un reformador social. El guerrillero empuña las armas como protesta airada del pueblo contra sus opresores, y lucha por cambiar el régimen social que mantiene a todos sus hermanos desarmados en el oprobio y la miseria. Se ejercita contra las condiciones especiales de la institucionalidad de un momento dado y se dedica a romper con todo el vigor que las circunstancias permitan, los moldes de esa institucionalidad.»

Veamos algo importante: ¿qué es lo que el guerrillero necesita tácticamente? Habíamos dicho, conocimiento del terreno con sus trillos de acceso y escape, velocidad de maniobra, apoyo del pueblo, lugares donde esconderse, naturalmente. Todo eso indica que el guerrillero ejercerá su acción en lugares agrestes y poco poblados. Y, en los lugares agrestes y poco poblados, la lucha del pueblo por sus reivindicaciones se sitúa preferentemente y hasta casi exclusivamente en el plano del cambio de la composición social de la tenencia de la tierra, es decir, el guerrillero es, fundamentalmente y antes que nada, un revolucionario agrario.

Interpreta los deseos de la gran masa campesina de ser dueña, de la tierra, dueña de los medios de producción, de sus animales, de todo aquello por lo que ha luchado durante años, de lo que constituye su vida y constituirá también su cementerio.

Por eso, en este momento especial de Cuba, los miembros del nuevo ejército que nace al triunfo desde las montañas de Oriente y del Escambray, de los llanos de Oriente y de los llanos de Camagüey, de toda Cuba, traen, como bandera de combate, la Reforma Agraria.

Es una lucha quizás tan larga como el establecimiento de la propiedad individual. Lucha que los campesinos han llevado con mejor o peor éxito a través de las épocas, pero que siempre ha tenido calor popular. Esta lucha no es patrimonio de la Revolución. La Revolución ha recogido esa bandera entre las masas populares y la ha hecho suya ahora. Pero antes, desde mucho tiempo; desde que se alzaran los vegueros de La Habana; desde que los negros trataran de conseguir su derecho a la tierra en la gran guerra de liberación de los 30 años; desde que los campesinos tomaran revolucionariamente el Realengo 18, la tierra ha sido centro de la batalla por la adquisición de un mejor modo de vida.

Esta Reforma Agraria que hoy se está haciendo, que empezó tímida en la Sierra Maestra, que se trasladó al Segundo Frente Oriental y al macizo del Escambray, que fue olvidada algún tiempo en las gavetas ministeriales y resurgió pujante con la decisión definitiva de Fidel Castro es, conviene repetirlo una vez más, quien dará la definición histórica del «26 de julio».

Este Movimiento no inventó la Reforma Agraria. La llevará a cabo. La llevará a cabo íntegramente hasta que no quede campesino sin tierra, ni tierra sin trabajar. En ese momento, quizás, el mismo Movimiento haya dejado de tener el por qué de existir, pero habrá cumplido su misión histórica. Nuestra tarea es llegar a ese punto, el futuro dirá si hay más trabajo a realizar. Guerra y población campesina

El vivir continuado en estado de guerra crea en la conciencia del pueblo una actitud mental para adaptarse a ese fenómeno nuevo. Es un largo y doloroso proceso de adaptación del individuo para poder resistir la amarga experiencia que amenaza su tranquilidad. La Sierra Maestra y otras nuevas zonas liberadas han debido pasar también por esta amarga experiencia.

La situación campesina en las zonas agrestes de la serranía era sencillamente espantosa. El colono, venido de lejanas regiones con afanes de liberación, había doblado las espaldas sobre las tumbas nuevas que arrancaba su sustento, con mil sacrificios, había hecho nacer las matas de café de las lomas empinadas donde es un sacrificio el tránsito a lo nuevo; todo con su sudor individual respondiendo al afán secular del hombre por ser dueño de su pedazo de tierra; trabajando con amor infinito ese risco hostil al que trataba como una parte de sí mismo. De pronto, cuando las matas de café empezaban a florearse con el grano que era su esperanza, aparecía un nuevo dueño de esas tierras. Era una compañía extranjera; un geófago local o algún aprovechado especulador inventaba la deuda necesaria. Los caciques políticos, los jefes de puesto trabajaban como empleados de la compañía o el geófago apresando o asesinando cualquier campesino demasiado rebelde a las arbitrariedades. Ese panorama de derrota y desolación fue el que encontramos para unirlo a la derrota, producto de nuestra inexperiencia, en la Alegría de Pío (nuestro único revés en esta larga campaña, nuestra cruenta lección de lucha guerrillera). El campesinado vio en aquellos hombres macilentos cuya barba, ahora legendaria, empezaba a aflorar, un compañero de infortunio, un nuevo golpeado por las fuerzas represivas, y nos dio su ayuda espontánea y desinteresada, sin esperar nada de los vencidos.

Pasaron los días y nuestra pequeña tropa de ya aguerridos soldados mantuvo los triunfos de La Plata y Palma Mocha. El régimen reaccionó con toda su brutalidad y el asesinato campesino se hizo en masa. El terror se desató sobre los valles agrestes de la Sierra Maestra y los campesinos retrajeron su ayuda; una barrera de mutua desconfianza asomaba entre ellos y los guerrilleros; aquéllos por el miedo a la represalia, éstos por temor al chivatazo de los timoratos. Nuestra política, no obstante, fue justa y comprensiva y la población guajira inició su viraje de retorno a nuestra causa.

La dictadura, en su desesperación y en su crimen, ordenó la reconcentración de las miles de familias guajiras de la Sierra Maestra a las ciudades. Los hombres más fuertes y decididos, casi todos los jóvenes, prefirieron la libertad y la guerra a la esclavitud y la ciudad. Largas caravanas de mujeres, niños y ancianos peregrinaron por los caminos serpenteantes donde habían nacido, bajaron al llano y fueron arrinconados en las afueras de las ciudades. Por segunda vez Cuba vivía la página más criminal de su historia: la reconcentración. Primero lo ordenó Weyler, el sanguinario espadón de la España colonial; ahora lo mandaba Fulgencio Batista, el peor de los traidores y de los asesinos que ha conocido América. El hambre, la miseria, las enfermedades, las epidemias y la muerte, diezmaron a los campesinos reconcentrados por la tiranía; allí murieron niños por falta de atención médica y de alimentación, cuando a unos pasos de ellos estaban los recursos que pudieron salvar sus vidas. La protesta indignada del pueblo cubano, el escándalo internacional y la impotencia de la dictadura en derrotar a los rebeldes, obligaron al tirano a suspender la reconcentración de las familias campesinas de la Sierra Maestra. Y otra vez volvieron a las tierras donde habían nacido, miserables, enfermos y diezmados, los campesinos de la Sierra. Si antes habían sufrido los bombardeos de la dictadura, la quema de su bohío y el asesinato en masa, ahora habían conocido la inhumanidad y barbarie de un régimen que los trató peor que la España colonial a los cubanos de la guerra independentista. Batista había superado a Weyler.

Los campesinos volvieron con una decisión inquebrantable de luchar hasta vencer o morir, rebeldes hasta la muerte o la libertad.

Nuestra pequeña guerrilla de extracción ciudadana empezó a colorearse de sombreros de yarey; el pueblo perdía el miedo, se decidía a la lucha, tomaba decididamente el camino de su redención. En este cambio coincidía nuestra política hacia el campesinado y nuestros triunfos militares que nos mostraba ya como una fuerza imbatible en la Sierra Maestra.

Puestos en la disyuntiva, todos los campesinos eligieron el camino de la Revolución. El cambio de carácter de que hablábamos antes se mostraba ahora en toda su plenitud: la guerra era un hecho, doloroso sí, pero transitorio; la guerra era un estado definitivo dentro del cual el individuo debía adaptarse para subsistir. Cuando la población campesina lo comprendió, inició las tareas para afrontar las circunstancias adversas que se presentarían.

Los campesinos volvieron a sus conucos abandonados, suspendieron el sacrificio de sus animales guardándolos para épocas peores y se adaptaron también a los ametrallamientos salvajes, creando cada familia su propio refugio individual. Se habituaron también a las periódicas fugas de las zonas de guerra, con familias, ganado y enseres, dejando al enemigo sólo el bohío para que cebaran su odio convirtiéndolo en cenizas. Se habituaron a la reconstrucción sobre las ruinas humeantes de su antigua vivienda, sin quejas, sólo con odio concentrado y voluntad de vencer.

Cuando se inició el reparto de reses para luchar contra el cerco alimenticio de la dictadura, cuidaron sus animales con amorosa solicitud y trabajaron en grupos, estableciendo de hecho cooperativas para trasladar el ganado a lugar seguro, donando también sus potreros, y sus animales de carga al esfuerzo común. En un nuevo milagro de la Revolución, el individualista acérrimo que cuidaba celosamente los límites de su propiedad y de su derecho propio, se unía, por imposición de la guerra, al gran esfuerzo común de la lucha. Pero hay un milagro más grande. Es el reencuentro del campesino cubano con su alegría habitual, dentro de las zonas liberadas. Quien ha sido testigo de los apocados cuchicheos con que nuestras fuerzas eran recibidas en cada casa campesina, nota con orgullo el clamor despreocupado, la carcajada alegre del nuevo habitante de la Sierra. Ese es el reflejo de la seguridad en sí mismo que la conciencia de su propia fuerza ha dado a los habitantes de nuestra porción liberada. Esa es nuestra tarea futura: hacer retornar al pueblo de Cuba el concepto de su propia fuerza, de la seguridad absoluta en que sus derechos individuales, respaldados por la Constitución, son su mayor tesoro. Más aún que el vuelo de las campanas, anunciará la liberación el retorno de la antigua carcajada alegre, de despreocupada seguridad que hoy ha perdido el pueblo cubano.

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sábado, 8 de octubre de 2022

La situación más peligrosa que ha enfrentado la humanidad

 



La situación más peligrosa que ha enfrentado la humanidad

 

 Por Vijay Prashad

KAOSENLARED

Por Otros medios

8 de octubre de 2022 

Desde 1947, el Reloj del fin del mundo ha medido la probabilidad de una catástrofe de origen humano, concretamente para advertir al mundo de la posibilidad de un holocausto nuclear. El Bulletin of the Atomic Scientists [Boletín de Científicos Atómicos], que gestiona este reloj, fijó originalmente el dispositivo a siete minutos de la medianoche, siendo la medianoche, esencialmente, el fin del mundo. Lo más lejos que ha estado el reloj de la medianoche fue en 1991, cuando se puso a 17 minutos de la medianoche. Lo más cerca que ha estado es ahora. Desde 2020, el reloj se encuentra a las “puertas del fin”, a 100 segundos de la medianoche. El motivo de este alarmante ajuste fue la retirada unilateral de Estados Unidos del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio en 2019. Se trata de la “situación más peligrosa a la que se ha enfrentado la humanidad”, dijo la ex presidenta de Irlanda y ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Mary Robinson.

Para contribuir al diálogo sobre esta peligrosa situación, el Instituto Tricontinental de Investigación Social ha lanzado una nueva serie de textos llamada “Estudios sobre Dilemas Contemporáneos”. Estos dilemas incluyen las cuestiones apremiantes de la catástrofe climática y medioambiental, el despilfarro del gasto militar y los peligros de la guerra, y la profundización de una sensación de desesperación e individualismo. Las soluciones a estos dilemas no están más allá de nuestra capacidad de resolución; nuestro planeta contiene los recursos necesarios para abordarlos. No nos faltan ideas ni recursos; el problema es que nos falta poder político. Algunos elementos de las políticas necesarias en el mundo han permanecido congelados en la Carta de las Naciones Unidas durante décadas, ignorados por quienes acaparan el poder, los privilegios y la propiedad. Nuestros Estudios sobre Dilemas Contemporáneos pretenden estimular los debates en torno a las grandes cuestiones de nuestro tiempo con la esperanza de que impulsen las fuerzas sociales para evitar el inminente día del fin del mundo.

El primer estudio de esta serie, realizado en colaboración con Monthly Review y No Cold War, se titula Estados Unidos está librando una nueva guerra fría: una perspectiva socialista. Los ensayos de este texto ofrecen un análisis minucioso de la política de Estados Unidos, que pretende mantener su control sobre el sistema internacional, incluso mediante su búsqueda de la primacía nuclear y su disposición a lanzar incluso una “guerra nuclear limitada” para conseguir sus fines. Un simulacro de guerra nuclear realizado por la Universidad de Princeton en 2020 demostró que si cualquier potencia nuclear realiza un solo ataque táctico, podría provocar la muerte inmediata de 91,5 millones de personas: “las muertes por la lluvia radiactiva y otros efectos a largo plazo aumentarían considerablemente esta estimación”, escribió el equipo de investigación.

En nuestro estudio, John Bellamy Foster, editor de Monthly Review, señala: “Al igual que las potencias niegan en gran medida todas las implicaciones destructivas del cambio climático que amenaza la existencia misma de la humanidad, también niegan todos los efectos planetarios de la guerra nuclear, que, según las investigaciones científicas sobre el invierno nuclear, aniquilaría efectivamente a la población de todos los continentes”. Por lo tanto, nuestros llamamientos a la paz deben ser tan poderosos como nuestros llamamientos a salvar el planeta de la catástrofe climática.

Tras los ataques nucleares de Estados Unidos sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945, el Consejo Mundial de la Paz emitió el Llamamiento de Estocolmo:

Exigimos la ilegalización de las armas atómicas como instrumentos de intimidación y asesinato en masa de los pueblos. Exigimos un estricto control internacional para hacer cumplir esta medida.

Creemos que cualquier gobierno que utilice primero las armas atómicas contra cualquier otro país estará cometiendo un crimen contra la humanidad y deberá ser tratado como un criminal de guerra.

Convocamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad del mundo para que firmen este llamamiento.

En dos semanas, 1,5 millones de personas habían firmado el llamamiento.

En 1947, las y los hibakusha (sobrevivientes del ataque nuclear) y el entonces alcalde de Hiroshima, Shinzo Hamai, iniciaron el Día de Hiroshima, que desde entonces se ha convertido en una ceremonia anual el 6 de agosto. La campana de la paz del Museo y Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima suena a las 8:15 de la mañana, el momento exacto en que estalló la bomba, y grullas y linternas de papel flotan en el agua cerca de la Cúpula Genbaku, el único edificio que quedó en pie tras la carnicería. La importancia y la vitalidad del Día de Hiroshima se han marchitado. Es imperativo revivir dicho día como parte del proceso de rescate de la vida colectiva.

Nuestro segundo estudio de esta serie comenzó a tomar forma un mes después del comienzo de la guerra en Ucrania, cuando el Instituto Tricontinental de Investigación Social inició una conversación con Jeremy Corbyn, miembro del Parlamento del Reino Unido y ex líder del Partido Laborista del Reino Unido, y su equipo del Proyecto Paz y Justicia. Consideramos que había una necesidad urgente de estimular el movimiento por la paz con un debate sobre las diversas catástrofes que habían empezado a extenderse desde Ucrania, incluida una inflación galopante y fuera de control. Invitamos a una serie de escritores y escritoras, desde Brasil hasta el Reino Unido, desde Sudáfrica hasta la India, a reflexionar sobre la crisis inmediata a través del concepto vital de no alineación, que nació en las luchas anticoloniales del siglo XX y se institucionalizó en el Movimiento de los No Alineados (1961). Estos ensayos —producidos en colaboración con Morning StarGlobetrotter y el Proyecto de Paz y Justicia— se han publicado ahora como Apuntando hacia un horizonte de paz y no alineación, Estudios sobre Dilemas Contemporáneos no. 2.

En su contribución al estudio, Corbyn reflexiona sobre la idea de paz para nuestro tiempo:

Hay quien dice que hablar de paz en tiempos de guerra es un signo de debilidad; pero es lo contrario. Es la valentía de los manifestantes por la paz en todo el mundo la que impidió que algunos gobiernos se involucraran en Afganistán, Irak, Libia, Siria, Yemen o cualquiera de las docenas de otros conflictos en curso.

La paz no es sólo la ausencia de guerra; es la seguridad real. La seguridad de saber que podrás comer, que tus hijas e hijos tendrán educación y cuidados y que un servicio de salud estará ahí cuando lo necesites. Hoy, para millones de personas, esto no es una realidad. Las consecuencias de la guerra en Ucrania se lo arrebatarán a otros millones.

Mientras tanto, muchos países están aumentando el gasto en armamento e invirtiendo recursos en armas cada vez más peligrosas. Estados Unidos acaba de aprobar el mayor presupuesto de defensa de su historia. Todos los recursos que se destinan a armamento son recursos que no se utilizan para salud, educación, vivienda o protección del medio ambiente.

Este es un momento peligroso y arriesgado. Contemplar el horror y prepararse para más conflictos en el futuro no garantizará que se aborde la crisis climática, la crisis de la pobreza o el suministro de alimentos. De todas y todos nosotros depende construir y apoyar movimientos que puedan trazar otro rumbo hacia la paz, la seguridad y la justicia para todos y todas.

Una declaración tan clara a favor de un mundo de paz es el antídoto que necesitamos para hacer frente a lo que Mary Robinson ha advertido que es la «situación más peligrosa que ha enfrentado la humanidad».

Al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, 19 Estados miembros del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas se reunieron para discutir sobre la necesidad de reforzar el multilateralismo para “forjar soluciones colectivas, inclusivas y eficaces a los retos y amenazas comunes del siglo XXI”. Colectivo y común: estas deben ser nuestras palabras clave. Menos división, más colectividad; menos construir para la guerra y más construir para la paz.

El lenguaje del Grupo de Amigos está en la línea del Movimiento de los No Alineados y de la Conferencia Africano-Asiática, celebrada en Bandung, Indonesia, en 1955. Mientras las y los líderes de los nuevos Estados poscoloniales se reunían en Bandung para hablar de no alineación y paz, el poeta socialista malayo Usman Awang (1929-2001) escribió Bunga Popi [Amapolas], un poema sobre la perversidad de la guerra:

De la sangre, del pus que se pudre en el suelo,
de esqueletos que han perdido la vida,
arrebatada por las armas,
el resultado de los maníacos de la guerra que matan el amor,
las flores rojas florecen bellamente,
pidiendo ser adoradas.

Instituto Tricontinental de Investigación Social

*  Imagen: Mundo aprieta planeta, de Clker-Free-Vector-Images. Pixabay License. Gratis para usos comerciales. No es necesario reconocimiento

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El fascismo en Italia: ¿y aquí? [España]

 

El fascismo y el nazismo. Dos lacras de un tiempo que parecía pertenecer al pasado más execrable de la historia contemporánea y que se abre paso entre las ranuras del tiempo para volver con caras nuevas pero no menos siniestras. El que avisa no es traidor.


El fascismo en Italia: ¿y aquí?


Alfons Cervera

El Viejo Topo

8 octubre, 2022 

 

Ya están aquí. Bueno, aquí al lado. En esa bota de tacón alto que es Italia en el mapa de Europa. Se veía venir. Casi nadie lo dudaba. En Hungría. En Polonia. En Suecia. En Francia. En EEUU. Y en más sitios. Las hordas de Atila, la película que vi cuando era un crío en el cine de Gestalgar que ahora ya no existe. Los sitios desaparecen y es como si nunca hubieran existido. Quién se acuerda de ellos. Nadie se acuerda de nada. No sé cuánta gente se acordaba en Italia de que hace cien años tuvo lugar la Marcha sobre Roma al mando de Benito Mussolini. El fascismo. El brazo extendido, como lo extendía a medias, en un ridículo gesto demediado, Hitler ante sus miles de nazis concentrados para organizar la derrota de lo humano. El fascismo y el nazismo. Dos lacras de un tiempo que parecía pertenecer al pasado más execrable de la historia contemporánea. Al Duce lo colgaron cabeza abajo después de freírlo a tiros y el Führer se suicidó en su búnker a prueba de todo peligro menos el de la cobardía, la humillación por la derrota y la vergüenza. Todo eso sucedió en la primavera de 1945. Han pasado setenta y siete años desde entonces. El pasado nunca desaparece del todo. Llega hasta ahora mismo. El verso de Antonio Machado: “Hoy es siempre todavía”. Ayer, hoy y tal vez mañana se juntan en una especie de siniestro juego de espejos en los que se reflejan las huellas del horror. Y nosotros en ellos. También nosotros.

No sé si se producirá el efecto mariposa. Un aleteo se convierte en un tsunami que arrasa lo que encuentra a su paso. Estamos construyendo democracias débiles, cínicas, que acogen con los brazos abiertos a quienes quieren destruirlas. Desde dentro de las instituciones. Desde fuera, con sus violencias callejeras y sus gradas futbolísticas que ostentan símbolos nazis sin que los clubs pongan coto a sus desmanes. Al contrario: apoyan sus gritos, les regalan entradas, se callan cuando el racismo descarga su odio sobre el césped como si el odio lo hubieran firmado en los mismos despachos sus consejos de administración.

Poco a poco se han ido legitimando los fascismos. Los neofascismos o postfascismos, como se los llama ahora, como si hubiera mucha diferencia entre los fascismos de ahora y los de antes. Pensábamos que aquí estábamos fuera de peligro. Mirábamos a Vox y no levantaban un gato del rabo. El PP guardaba las esencias del franquismo: nunca fue un partido antifascista. Y no se puede ser demócrata si no se es antifascista. Lo sabíamos. Pero cada vez más la crisis económica se convertía en crisis moral. Nunca hubo una ruptura con los valores de la dictadura. Nunca inventamos valores que fueran propios de una democracia. La derecha y la extrema derecha eran lo mismo. O se parecían demasiado. Ahora ha triunfado la extrema derecha en Italia y muchos medios de comunicación españoles la llaman derecha a secas. Así blanquean a Núñez Feijóo y preparan el triunfo del PP en las elecciones del año que viene. Así disimulan la auténtica complicidad y cercanía política, económica, cultural e ideológica entre el PP y la extrema derecha. Así se va diluyendo Vox en sus verdaderos orígenes. La vuelta al redil. La derecha ya no necesita a Vox, eso piensan. O lo necesita menos: tiene a Díaz Ayuso y a quienes dentro de su partido marcan el camino a su nuevo jefe. En todo caso, no nos calentemos la cabeza: se juntarán sin problemas si eso les permite gobernar. Ya lo han hecho en Castilla y León. Y lo harán donde haga falta. Son lo mismo. Tampoco los socialistas necesitan enemigos teniendo a gente como García Page en Castilla-La Mancha y en Aragón a Javier Lambán. Podría ficharlos Feijóo y nadie notaría el cambio. La perversión de la política. O la política de la perversión. Juego de palabras que significan lo mismo. Menuda pareja.

Las democracias han de ser fuertes. Las izquierdas, cuando gobiernan, han de hacer políticas que apoyen a quienes menos tienen, que planten cara a quienes lo tienen todo, que no se entreguen como corderitos obedientes a los consejos de administración de las grandes empresas que dirigen nuestras vidas. O nuestras muertes. Lo que pasa es que en este capitalismo cada vez más cerril y exclusivista, quienes gobiernan no son quienes son elegidos democráticamente en las urnas, sino quienes no se presentan a las elecciones. Así, lo que vamos construyendo son democracias frágiles que blanquean los fascismos, que les abren sus puertas para que puedan destruirlas desde dentro. El malestar social desemboca en los triunfos de la extrema derecha. Quienes menos tienen la votan. Piensan que quienes no han trabajado en su vida van a salvar la vida de quienes llevan toda la vida trabajando. La vida es una maldita paradoja demasiadas veces. Me pregunto: ¿sólo la derecha y la extrema derecha piensan lo que piensan sobre las migraciones pobres, sobre los movimientos LGTBI, sobre el patriotismo de pacotilla que defiende que ser español es lo mejor del mundo, sobre las autonomías, sobre la Iglesia, sobre si es mejor dejar en paz las fosas comunes republicanas para no reabrir las viejas heridas…? Pregunten, pregunten ustedes y verán las respuestas a esas preguntas de quienes no votan a la derecha y la extrema derecha en nuestro país. Igual se sorprenden con las respuestas. La cultura que aquí seguimos mamando es demasiadas veces la del franquismo. No hemos roto con esa cultura. No hemos construido una verdadera cultura de la democracia. Y así nos va.

La bota de tacón alto que es Italia ha vuelto a la fascista Marcha sobre Roma de hace 100 años. La triunfadora Giorgia Meloni desenterrará el cadáver de Mussolini y lo expondrá en la plaza pública para gozo y disfrute de una democracia que de eso sólo tiene el nombre. No sé si el tsunami fascista –o neofascista– llegará a España. O si ya ha llegado. Tiempo tenemos para enmendarlo, ¿no? Tiempo tenemos. O eso me gustaría.

Fuente: Infolibre.

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Annie Ernaux, escribir la vida

 



Annie Ernaux, escribir la vida


Iñaki Urdanibia

KAOSENLARED

6 de octubre de 2022  

 

Deja claramente expuesta su concepción de la escritura, de la suya, quien acaba de ser galardonada con el premio Nobel de Literatura 2022: «Escribir la vida. No mi vida, ni su vida, ni incluso una vida. La vida, con sus contenidos que son los mismos para todos pero que se experimentan de manera individual: el cuerpo, la educación, la pertenencia y la condición sexuales, la trayectoria social, la existencia de los demás, la enfermedad, el duelo. No he buscado escribirme, a construir obra de mi vida: me he servido de ella, de los acontecimientos, generalmente ordinarios, que la han atravesado, de situaciones y sentimientos, generalmente ordinarios, que me han sido dado conocer, como de una materia a explorar para aprehender y poner al día alguna cosa del orden de una vida sensible».

Más de una vez ha declarado la escritora la importancia que supuso en su obra, la lectura del El Segundo sexo de Simone de Beauvoir; en lo que hace a la condición femenina, no hay porque dudarlo, mas en lo que hace a la escritura de la vida la distancia es abismal: si la compañera de Jean-Paul Sartre hablaba de su propia experiencia desde su Memorias de un joven formal, ocupando el papel narrador, su yo, en el caso de la autora de Los años, aun empleando el yo y narrando sus vivencias, podría decirse que es un yo que acoge a muchos yoes, que se empapa de la vida de su tiempo vivido, y el de sus contemporáneas…así su vida queda encuadrada en cierto nivel sociológico, no oculta su admiración hacia la sociología de Pierre Bourdieu, en la medida en que expone su trayectoria desde la humilde tienda de sus padres en la que, en cierta manera, comenzó su educación, su conocimiento del ambiente que le rodeaba, experiencia que le sirvió para tomar conciencia de la precariedad de algunas vidas, lo que le ha hecho escribir de sí misma al tiempo que de las demás, ya que su yo no es un punto fijo, sino que está atravesado, conformado podría decirse, por otras voces, de sus padres, de la sociedad que le habitan. Si decía el apóstol que su nombre era legión, mutatis mutandis, me atrevo a afirmar, usando el calzador, que algo de ello se da en la voz de Annie Ernaux.

Si hubo algunas obras literarias y sociológicas que tomaron el pulso de los tiempos en que surgieron, con espacio para las marcas, las cosas y las mitologías, del consumo y del simbolismo que van asociados a ellas, que las rodeaban (ahí están algunas obras de Georges Perec, de Roland Barthes, de Jean Baudrillard…), la recién galardonada ocupa un papel de termómetro de su tiempo y de las sociedad que le ha tocado vivir, en el devenir de su propio ser, desde sus inicios en el comercio mentado a su dedicación al oficio de escribir, pasando por sus amoríos, por los problemas relacionados con la suspensión de algún embarazo no deseado y por los problemas relacionados con sus orígenes de clase al llegar al medio estudiantil, con sus netas diferencias de maneras de vestir, y la conciencia de los diversos orígenes que originan diversos habitus que decía el otro.

No quisiera repetirme, en algo de ello caeré ya que son artículo escritos en diferentes momentos y puede haber préstamos, pues he retratado a la escritora y algunas de sus obras en ocasiones anteriores, por lo que me limitaré a facilitar algunos enlaces que conducen a tales escritos:

+ El paso de » los años» de Annie Ernaux, y de… – Kaos en la red

+ ANNIE ERNAUX Y SU MADRE | LA ESCUELA DE GUAJARA

+ Annie Ernaux y su madre – Kaos en la red

LA BREVEDAD PLENA DE ANNIE ERNAUX | Cartel de las Artes y las Letras

Por Iñaki Urdanibia para Kaosenlared

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