martes, 26 de julio de 2022

¿Está amortizada Vox?

 

¿Está amortizada Vox?

 

insurgente.org / 26 julio 2022

 


Cuando el poder inventó Vox aprovechando la ola europea de la extrema derecha y el anticatalanismo, era para que el PP tuviese un bastón para poder gobernar (como ocurre en Castilla y León, Murcia, Madrid), dado que la corrupción, entre otras cosas, impedía al PP conseguir una mayoría absoluta. El razonamiento era que si surgió Podemos para apoyar al PSOE, había que hacer lo mismo al otro lado.

La decadencia que parecen haber iniciado en Andalucía los de Abascal, ilustra que el partido está amortizado. Tanto, que el siguiente capítulo del show de lo que ellos llaman «democracia», es potenicar la idea de que el PP puede alcanzar solo la mayoría absoluta y acabar con el gobierno «social-comunista» (¡qué delirio!), por lo que hay que concentrar el voto en el PP.

La prensa reaccioanria adelanta con sus editoriales que el ciclo Vox está terminado y todos con Feijóo. La miel de los millones de euros, vía publicidad institucional, que recibirían desde el gobierno alimentará la propaganda convertisa en negocio.

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lunes, 25 de julio de 2022

Rusia destruye buque ucraniano y misiles Harpoon de EEUU en Odesa

 

Rusia destruye buque ucraniano y misiles Harpoon de EEUU en Odesa

 

DIARIO OCTUBRE / julio 25, 2022

 

Rusia informa que destruyó un buque militar ucraniano y un almacén de misiles Harpoon suministrados por EE.UU. a Kiev, en puerto de Odesa, en el sur de Ucrania.


“En el puerto marítimo de Odesa [en el mar Negro], en el territorio de un astillero, misiles de largo alcance de alta precisión lanzados desde el mar destruyeron un buque de guerra ucraniano atracado y un almacén de misiles antibuque Harpoon suministrados por Estados Unidos al régimen de Kiev”
, ha informado este domingo el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado.

 

La nota también ha precisado que la planta de reparación y modernización del Ejército ucraniano también quedó fuera de servicio en este ataque.

En el informe, el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa ha dado detalles del progreso de la operación militar especial lanzada desde 24 de febrero en Ucrania, y asegura que las Fuerzas Armadas rusas “continúan atacando instalaciones militares en el territorio de Ucrania” con el objetivo de la desmilitarización del país vecino.

Según la Cartera rusa, en total, desde el comienzo de la operación militar especial, han sido destruidos 260 aviones, 144 helicópteros, 1605 aeronaves no tripuladas, 357 sistemas de misiles antiaéreos, 4156 tanques y otros vehículos blindados de combate, 763  vehículos de combate dotados de sistemas de lanzacohetes múltiples, 3196 cañones de artillería y morteros, así como 4457 vehículos automotrices militares especiales.

El ataque del sábado contra los objetivos en el puerto de Odesa se produce un día después de que Rusia y Ucrania firmaron, de forma separada, en la ciudad turca de Estambul, dos acuerdos con Turquía y las Naciones Unidas para garantizar las exportaciones del grano en los puertos ucranianos del mar Negro, incluido el puerto de Odesa. Según los términos del pacto, Moscú prometió no lanzar ataques a los puertos mientras los envíos de granos están en tránsito.

En rechazo a las acusaciones planteadas de que Moscú ha violado este acuerdo con dicho ataque, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajarova, ha asegurado este domingo en Telegram que los misiles Kalibr rusos destruyeron solo infraestructura militar en el puerto de Odesa.

FUENTE: hispantv.com

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Cosas de enemigo

 

insurgente.org

Coespe: “Por la recuperación del poder adquisitivo de pensiones y salarios”

 



Coespe: “Por la recuperación del poder adquisitivo de pensiones y salarios”

 

Kaosenlared

Publicado el 25 de julio de 2022 / Por Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE)

 

Llaman a movilizarse en Madrid el día 15 de Octubre.

Las personas pensionistas, y trabajadoras en activo, venimos sufriendo un proceso continuo de pérdida de derechos sociales y de restricción de libertades en especial desde la crisis del 2008, que sumió al Estado en una enorme deuda pública para rescatar a los bancos, que acarreó fuertes recortes a la ciudadanía.

La epidemia ha mostrado el efecto de la degradación de los servicios públicos reduciendo la capacidad de la ciudadanía para enfrentarse el COVID y, de nuevo, ha servido de excusa para despedazar y privatizar sectores enteros del estado del bienestar. Ahora se pretende esgrimir la guerra como pretexto para nuevos sacrificios.

Mientras se insiste que no hay recursos para proteger a la gente, para sanidad, educación o las pensiones, se pretende elevar el gasto militar del 1,2 al 2% del presupuesto público.

Hemos visto que privatizar la provisión de derechos sociales como la sanidad, la educación o las residencias en forma de negocios privados y subcontrataciones, repercute en un claro empeoramiento de las prestaciones y una grave degradación de las condiciones de trabajo en esos sectores. Pero como el poder financiero es insaciable, ahora impone una ley de Fomento de los Planes de Pensiones de Empresa, con la complicidad del poder político y de algunos sindicatos para apoderarse y privatizar la gestión de las cotizaciones sociales destinadas a las pensiones públicas.

Sufrimos las consecuencias del incremento exponencial de la deuda y el déficit público para rescatar al sistema financiero, y la imposición de una política fiscal que beneficia las rentas de capital en detrimento de las rentas de trabajo y facilita el fraude fiscal empresarial. Para muestra un botón: en 2021 las empresas cotizadas en Bolsa, obtuvieron unos beneficios de 64.021 millones de euros y dentro de ellas las compañías de producción de energía ganaron 10.117 millones, cuadruplicando los de los años 2020 y 2019.

No solo estamos en una crisis, estamos también ante un robo organizado para sustraer de los bolsillos de la gente sus rentas y engordar con ellas los beneficios de los oligopolios financieros, de la energía y de las materias primas.

La causa fundamental del incremento de los precios, no son los salarios ni las pensiones son quienes en régimen de monopolio fijan los precios para mantener e incrementar sus beneficios. En lo que va de 2022, además de lo perdido en 2021 (3% en el caso de las pensiones) la subida media de los salarios ha sido de un 2,4% y las pensiones un 2,5% mientras el IPC lo ha hecho en un 10,2%.

Es una crisis económica, ecológica y social proyectada con un escenario de guerras por la disputa de la hegemonía económica internacional con el desvío de cuantiosos recursos públicos para la industria militar y el ejército.

Además de la pérdida de libertades, aumento de la represión y el autoritarismo, se acentuará el reparto desigual de la riqueza mediante la creciente apropiación de recursos públicos por parte de los oligopolios financieros en detrimento de los recursos destinados a salarios, pensiones, gasto social y a un modelo de desarrollo social y medioambientalmente eficiente.

En el Otoño la batalla por la distribución justa de la riqueza y la equidad de género será crucial y lo será especialmente en la defensa de los salarios y pensiones (nuevos recortes bajo el eufemismo de Pacto de Rentas) y en su vertiente de mejora y defensa de servicios públicos universales y comunitarios como la sanidad, educación y socio sanitarios de atención a la dependencia, serán el objetivo de todo tipo de recortes y procesos de privatización.

En este contexto, las plataformas y movimientos de pensionistas de los diferentes Pueblos y Comunidades del Estado  los abajo firmantes el día 15 de Octubre nos movilizaremos en Madrid y escenificaremos ante el Congreso de los Diputados la entrega de decenas de miles de firmas recogidas por la revalorización de las pensiones en función del incremento del IPC acumulado anual, por una Pensión Mínima del 60% del salario medio y el rechazo a la privatización del Sistema Público de Pensiones (SPP). También exigiremos la realización de la auditoría de las
cuentas de la Seguridad Social aprobada en la Ley 21/2021, de 28 de diciembre, y todavía no realizada pese a que ya pasaron más de 6 meses desde que esa Ley fue aprobada, y ese era el plazo máximo para su realización, de acuerdo con el texto de la misma ley. Este será el primer paso de una movilización general que realizaremos en Noviembre en los Pueblos y Comunidades del Estado, hasta revertir las contrarreformas que nos están imponiendo, acabar con la brecha de género en salarios y pensiones, recuperar los derechos perdidos en las sucesivas reformas de pensiones, generar un reparto equitativo de la riqueza y mejorar y garantizar servicios públicos y comunitarios universales de calidad.

Hacemos un llamamiento expreso a participar en la movilización a las personas y plataformas pensionistas, a las trabajadoras y trabajadores y a cuantas organizaciones sociales y sindicales que compartan estos objetivos quieran acudir. Todas y todos son bienvenidos.

¡¡Gobierne quien gobierne, las pensiones y los derechos se defienden!!
¡¡El 15 de octubre todos en Madrid!!

ASJUBI40 (Asociación Jubilación Anticipada sin Penalizar),
COESPE (Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones)
EHPM (Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria),
MADPP (Movimiento Andaluz en Defensa das Pensións Públicas),
MODEPEN (Movemento Galego en Defensa das Pensións e os Servizos Públicos), UNIDAD COESPE,
PLATAFORMAS DE PENSIONISTAS de Badajoz, Móstoles …

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Los límites de la protesta como forma de lucha

 

¿Cómo traducir la revuelta de masas en un proyecto que pueda desafiar el poder del capital global? La autonomía no se construye durante las protestas, sino antes, durante y después. Y demanda un largo proceso de trabajo interior.


Los límites de la protesta como forma de lucha

 

Raúl Zibechi

El viejo Topo

25 julio, 2022 

 

Con su habitual lucidez, William I. Robinson se pregunta si la oleada mundial de protestas y movilizaciones será capaz de hacer frente al capitalismo global (https://bit.ly/3MjvBsl). En efecto, desde la crisis de 2008 se produce una cadena interminable de protestas y levantamientos populares. Recuerda que en los años previos a la pandemia hubo más de 100 grandes protestas que derribaron a 30 gobiernos.

Menciona la gigantesca movilización en Estados Unidos a raíz del asesinato de George Floyd, en mayo de 2020, que define como un levantamiento antirracista que llevó a más de 25 millones de personas, en su mayoría jóvenes, a las calles de cientos de ciudades de todo el país, la protesta masiva más grande en la historia de Estados Unidos.

En América Latina los levantamientos y revueltas en Ecuador, Chile, Nicaragua y, sobre todo, Colombia, tuvieron extensión, duración y profundidad como pocas veces se recuerda en este continente. La protesta colombiana paralizó el país durante tres meses, enseñó niveles de creatividad popular impresionantes (como los 25 puntos de resistencia en Cali) y modos de articulación entre pueblos, en la calle, abajo, absolutamente inéditos.

Robinson recuerda que las clases dominantes hicieron retroceder el ciclo de movilización, de fines de la década de 1960 y principios de los 70, a través de la globalización capitalista y la contrarrevolución neoliberal. Eso en el norte, porque en el sur global lo hicieron a pura bala y matanza.

Hacia el final de su artículo se pregunta cómo traducir la revuelta de masas en un proyecto que pueda desafiar el poder del capital global. La pregunta es válida. En principio, porque no lo sabemos, porque los gobiernos que surgieron luego de grandes revueltas no hicieron más que profundizar el capitalismo y promover la desorganización de los sectores populares.

Aunque participemos en grandes movilizaciones y en revueltas, que son parte de la cultura política de la protesta, es necesario comprender sus límites como mecanismos para transformar el mundo. No vamos a abandonarlas, pero podemos aprender a ir más allá, para ser capaces de construir lo nuevo y defenderlo.

Entre los límites que encuentro hay varios que quisiera poner a discusión.

El primero es que los gobiernos han aprendido a manejar la protesta, a través de un abanico de intervenciones que incluyen desde la represión hasta las concesiones parciales para reconducir la situación. Desde hace ya dos siglos la protesta se ha convertido en habitual, de modo que las clases dominantes y los equipos de gobierno ya no le temen como antaño, pero sobre todo saben ver en ella una oportunidad para ganar legitimidad.

Los de arriba saben que el momento clave es el declive, cuando se van apagando los fuegos de la movilización y gana fuerza la tendencia al retorno a lo cotidiano. Para los manifestantes, la desmovilización es un momento delicado, ya que puede significar un retroceso si no han sido capaces de construir organizaciones sólidas y duraderas.

El segundo límite deriva de la banalización de la protesta por su transformación en espectáculo. Algunos sectores buscan a través de este mecanismo impactar en la opinión pública, al punto que el espectáculo se ha convertido en un nuevo repertorio de la acción colectiva. La dependencia de los medios es una de las peores facetas de esta deriva.

El tercero se relaciona con el hecho de que los manifestantes no suelen encontrar espacios y tiempos para debatir qué se logró en la protesta, para evaluar cómo seguir, qué errores y qué aciertos se cometieron. Lo más grave es que a menudo esa evaluación la realizan los medios o los académicos, que no forman parte de los movimientos.

El cuarto límite que encuentro, es que las protestas son necesariamente esporádicas y ocasionales. Ningún sujeto colectivo puede estar todo el tiempo en la calle porque el desgaste es enorme. De modo que deben elegirse cuidadosamente los momentos para irrumpir, como vienen haciendo los pueblos originarios que se manifiestan cuando creen llegado el momento.

Debe existir un equilibrio entre la actividad hacia fuera y hacia dentro, entre la movilización exterior y la interior, sabiendo que ésta es clave para sostenerse como pueblos, para dar continuidad a la vida y para afirmarse como sujetos diferentes. Es en los momentos de repliegue interior cuando afirmamos nuestras características anticapitalistas.

Finalmente, la autonomía no se construye durante las protestas, sino antes, durante y después. Sobre todo antes. La protesta no debe ser algo meramente reactivo, porque de ese modo la iniciativa siempre está fuera del movimiento. La autonomía demanda un largo proceso de trabajo interior y exige una tensión diaria para mantenerla en pie.

Siento que nos debemos, como movimientos y colectivos, tiempos para el debate, porque no reproducir el sistema supone trabajarnos intensamente, sin espontaneidad, superando inercias para seguir creciendo.

Artículo publicado originalmente en La Jornada.

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Rusia denuncia que Ucrania sigue atacando la mayor central nuclear de Europa


 Rusia denuncia que Ucrania sigue atacando la mayor central nuclear de Europa

 

DIARIO  OCTUBRE / julio 24, 2022

 

 

La Misión Permanente de Rusia ante las Organizaciones Internacionales en Viena afirmó que esa "práctica criminal" puede traer "consecuencias más imprevisibles y nefastas".

Vista aérea de la central nuclear de Zaporozhie. | Naeblys / Legion-Media


Ucrania continúa realizando provocaciones contra la central nuclear de Zaporozhie, al sur del país, denunció este sábado la Misión Permanente de Rusia ante las Organizaciones Internacionales en Viena.

 

“El 20 de julio de 2022, las fuerzas armadas ucranianas volvieron a atacar la central nuclear de Zaporozhie utilizando cuatro vehículos aéreos no tripulados, que estaban cargados de explosivos. El ataque se llevó a cabo dentro del perímetro protegido de la central nuclear de Zaporozhie, cerca de unidades y subsistemas funcionales de importancia para el funcionamiento normal de la planta”, señala el comunicado.

Desde el organismo destacaron que las acciones de Ucrania “solo por una afortunada coincidencia no provocaron daños en los equipos de la estación”.

En este contexto, instó a las organizaciones internacionales y la sociedad mundial a “prestar la máxima atención a la situación en torno a las instalaciones nucleares ucranianas”. “Hay que hacer todo lo posible para obligar a Ucrania a poner fin a la práctica criminal del bombardeo de centrales nucleares, que puede tener las consecuencias más imprevisibles y nefastas”, agregaron desde la misión.

Rusia controla actualmente la parte sur y central de la región de Zaporozhie, incluida la ciudad de Energodar, donde se encuentra la planta nuclear. El centro administrativo de la región permanece bajo el control ucraniano.

FUENTE: actualidad.rt.com

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Rusia niega acusaciones de Ucrania sobre ataque a puerto de Odesa

 

Rusia niega acusaciones de Ucrania sobre ataque a puerto de Odesa

 

Diario octubre / julio 24, 2022

 

Rusia anuncia que no tuvo nada que ver con el ataque al puerto de Odesa (sur de Ucrania) en el mar Negro, y dice que investigará el incidente muy de cerca.

Rusia “atacó el puerto comercial marítimo (de la ciudad portuaria de Odesa) con misiles de crucero clase Kalibr. Dos misiles fueron derribados por las defensas ucranianas, mientras que dos golpearon la infraestructura del puerto”, declaró este sábado el representante de la región de Odesa, Sergiy Bratchuk, en un comunicado en las redes sociales.

 

No obstante, más tarde en la misma jornada, el ministro de Defensa de Turquía, Hulusi Akar, dijo que los funcionarios rusos le habían dicho a Ankara que Moscú “no tenía nada que ver” con el ataque al puerto de Odesa.

“Los rusos nos dijeron que no tenían absolutamente nada que ver con este ataque, y que estaban examinando el tema muy de cerca y en detalle”, indicó el titular turco mediante un comunicado.

La noticia sale a la luz un día después de que Rusia y Ucrania firmaron, de forma separada, en la ciudad turca de Estambul, dos acuerdos con Turquía y las Naciones Unidas, que actuaron como mediadores en el proceso de conversaciones. Los acuerdos garantizarán las exportaciones del grano en los puertos ucranianos del mar Negro, incluido el puerto de Odesa.

Según los términos del pacto, Moscú prometió no lanzar ataques a los puertos mientras los envíos de granos están en tránsito.

Los puertos ucranianos del mar Negro están bloqueados desde el inicio de la operación militar de Rusia en Ucrania, el 24 de febrero. Mientras Moscú acusa al Gobierno ucraniano de lo ocurrido, la Unión Europea (UE) ve a Rusia como responsable del bloqueo. Pero Rusia asegura garantizar el paso sin obstáculos de buques con cereales ucranianos si Kiev resuelve la cuestión del desminado, y despeja las salidas portuarias.

FUENTE: hispantv.com

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domingo, 24 de julio de 2022

La larga transición ha comenzado

 

Pensar es muy importante, pero exige silencio, esfuerzo, discusión serena, un ambiente propicio al debate de ideas. ¿Cuáles son los cuatro escenarios conectados entre sí que es necesario conocer bien y que marcarán duraderamente nuestras vidas?


La larga transición ha comenzado

 

Manolo Monereo

El Viejo Topo

24 julio, 2022 

 

Querida Ana:

Me haces tantas preguntas que me dejan paralizado y en duda. Hemos perdido la visión global del mundo, sus tendencias básicas. Se puede decir que vamos de hecho en hecho, de acontecimiento en acontecimiento, cada vez más asustados. Si en medio de todo esto hay una guerra en el corazón de Europa, y además vivimos una gigantesca manipulación comunicacional-cognitiva, tenemos motivos para alarmarnos seriamente.

La historia avanza a saltos, la normalidad y la excepción se relacionan en el espacio y en el tiempo. Lo que antes nos parecían verdades cotidianas, hoy entran en un periodo de cuestionamiento. El presente ya no es lo que era y el futuro tampoco. La pandemia nos ha hecho interiorizar nuestras fragilidades, lo mucho que dependemos unos de otros y que todos y todas necesitamos ayuda. Nuestra autonomía es siempre provisional y las crisis nos muestran que no hay personas al margen o fuera de la sociedad sabiendo -es bueno recordarlo- que esta es profundamente desigual y en la que el poder está en manos de los grandes grupos financieros y empresariales regidos por una ley de hierro basada en el beneficio. Su ética consiste en convertir vicios privados en virtudes públicas a través del omnisciente y omnipresente mercado capitalista. 

Es bueno hablar de la pandemia. Nuestra debilidad, nuestra fragilidad puede ser un motor del cambio hacia una sociedad más justa e igualitaria o el inicio de un nuevo proceso de opresión, control y sobreexplotación. Lo que se llama el gran resert no es otra cosa que el nombre que se le pone a una contrarrevolución preventiva que intenta, una vez más, usar las nuevas tecnologías como instrumento de dominación. Los que mandan han aprendido mucho, sus técnicas han penetrado en nuestra consciencia, donde se elaboran los sueños, se crea el sentido común, se organiza el pensamiento crítico y, sobre todo, se fundamentan las rebeldías justicieras. Saben cómo somos cada vez más, nos conocen con mucha precisión y manipulan demandas, necesidades, aspiraciones y esperanzas.

Pensar es muy importante, pero exige silencio, esfuerzo, discusión serena, un ambiente propicio al debate de ideas. La clave es la de siempre: no aceptar lo dado como evidente y cuestionar las informaciones, los valores y las ideologías que transmiten unos medios de comunicación cada vez más controlados por el poder, por los poderes económicos, tecnológicos, políticos y comunicacionales-cognitivos. Un dato del que partir es que las crisis desvelan la realidad que la normalidad oculta. Las relaciones de fuerza, los discursos de los grandes grupos financieros, la prepotencia de la patronal, aparecen tal como son realmente. Nos lo dicen abiertamente, tenemos que vivir peor, los salarios tienen que ir por detrás de la inflación, la guerra en Ucrania nos obliga a sacrificios y, de nuevo, nuestras pensiones, nuestros derechos conquistados están en peligro. 

Como en otras épocas de nuestra historia, el miedo se empieza a convertir en una segunda piel. No nos deja pensar, no nos deja organizarnos ni luchar. Buscamos soluciones que den seguridad, que ordenen nuestro mundo y que, es una ilusión, generen un poco de futuro. Muchas veces pasamos de la izquierda a la derecha y circulamos muy cerca del poder. Votar al poder y a los que mandan está en nuestro imaginario. Durante años fuimos súbditos; la política era estar callados y pensar para adentro conviviendo con la delación, la injusticia y hasta con el crimen. Estas cosas dejan huella. Sabemos que se transmiten de generación en generación. Votar al poder es elegir a los que mandan y no se presentan a las elecciones, convertir el miedo en elección libre y democrática, Vox mediante.

Sí, querida Ana, el mundo está cambiando aceleradamente. Los de mi edad veremos solo un resplandor, un prólogo; tú lo verás en versión completa para bien o para mal. Organizar la esperanza siempre ha sido una tarea colectiva que exige compromiso, coraje moral y lucha social. ¿Qué está pasando delante de nuestros ojos?

  • El fracaso de ese constructo que se llamó la globalización neoliberal. Era –y sigue siendo– el gran proyecto de la pax norteamericana. Los EEUU se convirtieron en la “híper potencia”, derrotaron al “imperio del mal” y no tenían alternativa. Se pusieron manos a la obra para construir un mundo a su imagen y semejanza; los ganadores siempre se han creído con el derecho a explotar su victoria. Unas veces lo hicieron por las buenas; otras –casi siempre– por las malas; sus enemigos se convirtieron en enemigos de todos y fueron combatidos ferozmente: Yugoslavia, Afganistán, Irak, Libia… Su objetivo estratégico era claro: impedir el surgimiento de una potencia o conjunto de potencias que pudieran cuestionar el dominio y el control de EEUU en el mundo.
  • La crisis ecológico-social del planeta. Se habla tan vanamente de los problemas medioambientales, se comercia tanto con ellos y se abusa sin medida y consideración sobre supuestas e inocuas soluciones que corremos el peligro de no tomárnosla en serio. Que los equilibrios básicos que reproducen la vida en nuestro planeta se están modificando dramáticamente lo viene diciendo la comunidad científica desde hace muchos años. Crisis climática, de recursos, energética se anudan en un planeta finito que empiezan a descontar futuro. ¿Dónde está lo nuevo? En el engarce dramático entre cambios geopolíticos, escasez de recursos y conflictos político-militares generalizados.
  • La gran transición geopolítica. A pesar de todos los esfuerzos de los EEUU y de la OTAN, el mundo avanza, los pueblos siguen aspirando a su soberanía, al control de sus recursos, reclamando en todas partes bienestar social, justicia y una democracia sustancial. Ha ocurrido muchas veces en la historia. Los imperios, de una manera u otra, acaban generando sus alternativas. China, en apenas dos siglos, ha salido -a través de un proceso difícil y muy duro- del dominio de Occidente y vuelve a una historia de la que nunca se fue del todo. Con ella llegan India, Indonesia, Paquistán, Indochina. África y América Latina no quieren seguir siendo objeto de la historia y pretenden ser protagonistas determinantes de la misma. Esto no lo para nadie; insisto, nadie; o quizás sí, pero sería el final de la especie humana sobre el planeta. La tijera se cierra entre el infierno climático o el invierno nuclear.
  • El largo declive de Occidente. Decía un viejo maestro, Aníbal Quijano, que el llamado descubrimiento de América significó el nacimiento de tres capítulos esenciales de nuestra vida: la modernidad, el capitalismo y el racismo. El dominio euroamericano se desplegó en un mundo que se fue convirtiendo cada vez más en ancho y ajeno. Las banderas del libre comercio llegaron a todas partes precedidas de los cañones de los grandes buques holandeses, británicos, franceses y norteamericanos. Ellos convirtieron a Occidente en el mundo e impusieron a sangre y a fuego su cultura, sus valores, su religión. Siempre el racismo como clasificación social dominante y, en medio, un proceso sistemático de aculturación social que nunca consiguió matar del todo identidades, lenguas, imaginario y tradiciones.

Querida Ana, como verás, se trata de una transición de época histórica de dimensiones inéditas. Se podría hablar de transición civilizatoria. ¿Dónde está el problema? Antes lo he insinuado, en la guerra. En la literatura académica se habla de la “Trampa de Tucídides”. El conocido historiador griego dio cuenta de las guerras del Peloponeso que tenían como fundamento la rivalidad existencial entre una potencia dominante (Esparta) y una potencia emergente (Atenas). ¿Dónde está la trampa? Consiste en elucidar si esta rivalidad conduce o no necesariamente a la guerra. Lo intento explicar desde los problemas reales de hoy. En primer lugar, hay consenso en que EEUU está perdiendo peso económico, tecnológico y empresarial. En segundo lugar, se constata que este país sigue siendo –con mucha diferencia– la mayor potencia militar del mundo. Posee 800 bases repartidas en más de 80 países y, junto con la OTAN, tiene un gasto militar que es el 60% del mundial. En tercer lugar, se conoce desde hace tiempo que ha emergido una nueva gran potencia (China) que, de una u otra forma, está cuestionado el control y el dominio de EEUU sobre el mundo; todo esto en un proceso histórico en el que el eje del poder está transitando del Oeste al Este, de Occidente a Oriente.

El problema es el siguiente: ¿estará dispuesto EEUU a aceptar pacíficamente una transición a un mundo multipolar, de dominio compartido entre grandes potencias que fundamente un nuevo orden internacional? No lo creo. Me gustaría decir que sí, pero no lo veo posible. De hecho, desde que los EEUU controlan y organizan el mundo, hemos vivido una sucesión de guerras interminables, de conflictos bélicos permanentes, casi siempre mal resueltos por la gran potencia norteamericana. Todas han tenido la misma característica, la enorme superioridad militar de los EEUU y de la OTAN. José Luis Fiori lo ha definido muy bien: la potencia desafiada produce continuamente orden y desorden, conflictos y guerras en una espiral sin fin.

La guerra de Ucrania hay que verla en este contexto: el gigantesco esfuerzo para impedir o frenar el declive. EEUU sabe perfectamente que, en apenas 6 o 7 años, el mundo girará definitivamente hacia Oriente y que China se convertirá –ya en parte lo es– en la gran potencia regional. No lo consentirá e irá a la guerra. De hecho, la guerra en Ucrania lo es por delegación; el objetivo no es otro que debilitar a China golpeando a su retaguardia estratégica. Como suele decir Biden, en esta guerra los ucranianos lucharán hasta el último hombre, pondrán los muertos y la OTAN seguirá dirigiendo la operación.

La pregunta hay que hacérsela: ¿si hubiese una Europa independiente y soberana habría una guerra en Ucrania? Sin un acuerdo entre Europa y Rusia no habrá ni paz ni seguridad para nuestros pueblos. La OTAN sirve para convertir a los Estados europeos en aliados subalternos de EEUU y de sus grandes opciones estratégicas que poco o nada tienen que ver con nuestros intereses y nuestras necesidades.

Querida amiga, quisiera termina invitándote a una reflexión que tiene que ver con el presente y, sobre todo, con el futuro. Hay cuatros escenarios conectados entre sí que es necesario conocer bien y que marcarán duraderamente nuestras vidas. Del primero ya he hablado al principio de esta larga carta, el escenario comunicacional-cognitivo. De esto ya sabemos mucho, los grandes medios se han convertido en terminales del aparato de inteligencia y (des)información de la OTAN. Han desaparecido, en muy poco tiempo, las voces críticas, se han cerrado medios de comunicación, a mi juicio, ilegalmente y nos llega solo una opinión convertida en discurso disciplinario.

Un segundo escenario tiene que ver con la guerra en Ucrania. No quiero dedicarle más tiempo. Poco a poco la verdad, la otra verdad, la prohibida, irá apareciendo y tendremos una visión más equilibrada. Hay siempre un peligro manifiesto: la escalada; es decir, que Rusia vaya avanzando y que EEUU incremente, cada vez más, su potencial de fuego y que, sobre todo, el marco geográfico se amplíe. Esto empieza a estar ya delante de nuestros ojos.

El tercer escenario es el Mar de China Meridional. EEUU está repitiendo lo que hizo en su momento con la URSS y ahora con Rusia: organizar una coalición de Estados contra China con el objetivo de aislarla, asediarla y agotarla en una estrategia prolongada de desgaste. Lo que se quiere conseguir es propiciar un cambio de régimen; es decir, crear una situación que conduzca a una inestabilidad económica, división política y étnica y al conflicto social. Nunca cederán hasta -repito- llegar al enfrentamiento militar. De hecho, se busca, como en Ucrania, que este se localice en y por Taiwan.

El cuarto escenario está en formación y empezamos a tener noticias. Me refiero a África y, específicamente, a la África subsahariana. Muchos se han sorprendido del espectacular giro de la política de Pedro Sánchez sobre Marruecos y sobre el Sáhara. Yo no. Marruecos se va a convertir en el Estado-gendarme del Magreb que es aliado estratégico de EEUU y de la OTAN, pieza clave para el control geopolítico de un continente que explosiona y que cada vez está más lejos de Occidente. La nueva frontera se está marcando en el Sahel y todo apunta a un conflicto político militar entre Marruecos y Argelia. España se convierte en aliado estratégico de un Marruecos que nos tiene tomada la medida y que sabe defender sus intereses con firmeza.

En estos días se llora mucho sobre las muertes en la frontera de Melilla. Lágrimas de cocodrilo e hipocresía institucionalizada. Marruecos cumple con el papel asignado. La UE y España le exigen el estricto cumplimiento de lo acordado. Es típico en nuestro mundo asignar a otros el trabajo sucio. Pero no nos equivoquemos, de aquí al 2050 la mitad de crecimiento mundial de la población estará en África. Sus problemas demográficos, económicos y climáticos se agudizarán dramáticamente. Como viene diciendo la OTAN desde hace muchos años, las migraciones se convertirán en un problema político-militar de grandes dimensiones.

Termino definitivamente. Muchos piensan que hoy poco o nada se puede hacer, solo resignarse, aguantar y esperar mejores tiempos. Nunca he creído en eso. No hay las alternativas individuales. Si algo me dice la experiencia es que las personas, para hacer política de verdad, necesitan dotarse de un proyecto, organizarse, crear vínculos sociales e insertarse sólidamente en el conflicto social y territorial. Así es como se han obtenido las conquistas históricas, los derechos sociales y políticos que, como la vida enseña, son siempre provisionales y reversibles. 

Este debate nos llevaría muy lejos, y, como dicen las series, continuará. 

Fuente: Revista Éxodo.

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Naciones Unidas celebra el acuerdo comercial entre Ucrania y Rusia para permitir las exportaciones de trigo

 

Naciones Unidas celebra el acuerdo comercial entre Ucrania y Rusia para permitir las exportaciones de trigo


TERCERAINFORMACION / 23.07.2022

El acuerdo firmado hoy por Ucrania, Rusia y Turquía, bajo los auspicios de la ONU, abre un camino para las exportaciones comerciales de alimentos desde esos países en el mar Negro.

Acuerdo Rusia-Ucrania / PL

 

Así destacó por medio de su cuenta oficial en Twitter el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, quien participó en Ankara en la rubrica de ese pacto este viernes.

El acuerdo ayudará a evitar una catástrofe de escasez de alimentos para millones de personas en todo el orbe, apuntó también el diplomático portugués.

Además, recalcó, requirió de un inmenso esfuerzo y compromiso y debe implementarse por completo, porque el mundo lo necesita desesperadamente para hacer frente a la crisis alimentaria global.

Por ello, Naciones Unidas permanecerá estrechamente involucrada en las labores encaminadas a garantizar el éxito de ese pacto, subrayó Guterres.

La iniciativa, firmada por Ucrania, Rusia, Turquía y la ONU, permitirá la exportación de más de 20 millones de toneladas de grano ucraniano que no había podido trasladarse hasta ahora a puertos del Mar Negro.

También abre la vía para exportaciones de alimentos desde tres importantes puertos ucranianos del mar Negro, como Odessa, Chernomorsk y Yuzhny.

Del mismo modo, se llegó a un acuerdo para facilitar el acceso sin trabas a los mercados mundiales de alimentos y fertilizantes procedentes de Rusia.

Representantes oficiales de Moscú, Ankara, Kiev y Naciones Unidas firmaron este viernes un documento que establece el tránsito seguro de cereales por el mar Negro, según resaltan medios de prensa. El titular de Defensa ruso, Serguei Shoigu; su similar de Turquía, Hulusi Akar; el ministro ucraniano de Infraestructura, Alexander Kubrakov, y el secretario general de la ONU rubricaron el acuerdo.

Tal pacto deja clara también la participación de Naciones Unidas en el trabajo para eliminar las limitaciones a la comercialización del trigo y fertilizantes de Rusia en el mercado internacional.

El pasado 24 de febrero, el presidente Vladimir Putin anunció el inicio de una operación militar en Ucrania para desmilitarizar y desnazificar ese país, tras lo cual Occidente lanzó una guerra económica contra Rusia con más seis mil medidas punitivas hasta el momento.

La firma del arreglo de este viernes conlleva la creación de un corredor seguro para la salida de naves desde los puertos ucranianos de Odessa, Yuzhni y Chernomorsk.

Por otra parte, prohíbe la presencia en el traslados de las referidas mercancías de técnica de combate: ni aviones, ni drones ni naves de guerra podrán acercarse a ese recorrido a una distancia determinada con anterioridad.

Las embarcaciones que se dirigen a los puertos ucranianos serán sometidas a inspecciones por un grupo conjunto que prevé la participación de Rusia, Turquía, Ucrania y la ONU.

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La ruptura de la Unión Europea

 

La ruptura de la Unión Europea

 

DIARIO OCTUBRE / julio 23, 2022


Desde los confinamientos el mercado mundial viene dando signos de fragmentación, e incluso en Europa la cohesión entre los 27 miembros de la Unión Europea deja mucho que desear, tanto en el sector financiero como en el industrial.

 

La Comisión Europea intenta encontrar una respuesta unificada para preparar al continente para un invierno sin gas ruso pero, como venimos anunciando, algunos Estados miembros se niegan a ayudar a los más afectados por la interrupción del suministro de gas ruso y otros, como Hungría, prefieren recurrir a Rusia antes que ceder ante Bruselas.

Algunos países, como Alemania, están muy expuestos a la caída de los suministros de Moscú y llaman a la solidaridad, mientras otros se niegan a ello. “A diferencia de otros, España no ha vivido por encima de sus posibilidades en materia de energía”, dijo Teresa Ribera, ministra de Transición Energética, en referencia a la forma en que Berlín, en particular, hizo pagar a varios países del sur por haber “vivido por encima de sus posibilidades” en 2008.

Junto con Grecia y Portugal, Madrid rechaza el llamamiento a la reducción del consumo energético de la Comisión Europea para ayudar a los países más afectados por la crisis. “No podemos hacer un sacrificio desproporcionado sobre el que ni siquiera se nos ha pedido opinión”, dijo Teresa Ribera.

En una entrevista concedida al diario Público, el Secretario de Estado de Medio Ambiente y Energía de Portugal, Joao Galamba, afirmó que el gobierno “no aceptará” una propuesta que calificó de “insostenible” y “desproporcionada”.

La exposición al gas ruso de España y Portugal es muy baja. Han invertido mucho en energías renovables en los últimos años y tienen una gran capacidad de almacenamiento y regasificación de gas licuado transportado por barco. Su situación es diferente a la del norte de Europa. “Seremos solidarios, pero la solidaridad también significa que no haremos pagar a los portugueses para compensar el retraso de otros cuando podrían, como nosotros, haber invertido en renovables”, dijo hace unos días el primer ministro portugués, Antonio Costa.

Según Bruselas el ahorro energético permitiría ahorrar unos 45.000 millones de metros cúbicos de gas, una cantidad equivalente a la que faltaría si Rusia cortara completamente el flujo y en caso de un invierno especialmente frío. En estas condiciones, “las medidas unilaterales no conducen a nada efectivo y corren el riesgo de afectar a toda la seguridad energética del mercado único”, advirtió Frans Timmermans, responsable medioambiental de la Comisión Europea.

“Todos los Estados miembros sufrirán las consecuencias de una perturbación del mercado único. Por eso es importante que todos los Estados miembros contribuyan ahora al ahorro y al almacenamiento y estén dispuestos a compartir el gas con otros vecinos en caso de interrupción. La solidaridad energética es un principio fundamental de nuestro tratado”, añadió Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

En caso de escasez grave en las próximas semanas o meses, la Comisión Europea hará obligatoria la reducción del 15 por cien, una medida que sería rechazada por una mayoría cualificada de Estados miembros.

Las sanciones económicas han tenido un efecto contraproducente en Hungría, que se ha acercado a Rusia tanto como se ha alejado de Bruselas. Hungría importa el 80 por cien de su gas de Rusia y se beneficia de precios favorables.

Es una gran paradoja, muy difícil de justificar: mientras Bruselas teme que Rusia corte el grifo, el ministro húngaro de Asuntos Exteriores, Peter Szijjarto, ha viajado a Moscú para discutir nuevas entregas de gas.

Bruselas hace llamamientos a la unidad europea porque tal unidad se empieza a desmoronar. Sin embargo, siempre ha tenido y sigue teniendo otra opción: abrir el grifo del Nord Stream 2, cuya apertura lleva paralizada desde antes de la Guerra de Ucrania.

FUENTE: mpr21.info

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