martes, 31 de mayo de 2022

Descubren en Mariúpol centenares de documentos médicos sobre órganos “sanos” de niños

 

Descubren en Mariúpol centenares de documentos médicos sobre órganos “sanos” de niños

 

DIARIO OCTUBRE / mayo 30, 2022

 

El organismo de investigación ruso estudiará y catalogará estos nuevos materiales en el marco del derecho penal.

Centenares de registros médicos con datos sobre órganos infantiles “sanos” han sido descubiertos en una base del Comité Internacional de la Cruz Roja en Mariúpol, informó el Comité de Investigación de Rusia.

 

Los documentos no hacen mención de posibles enfermedades de los niños, lo que sugiere que esos órganos podían haber sido aptos para trasplantes. Además, los registros incluyen información de los padres de los menores.

Los registros hallados en la ciudad liberada de las fuerzas ucranianas en el curso de la operación militar rusa, se mostraron en un video grabado en dicho centro de la Cruz Roja, publicado el 29 de mayo.

El organismo de investigación ruso estudiará y catalogará estos nuevos materiales en el marco del derecho penal.

Hace unos días, el comité reportó el descubrimiento de una fosa común en territorio anteriormente controlado por las fuerzas ucranianas en Mariúpol.

FUENTE: actualidad.rt.com

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lunes, 30 de mayo de 2022

Carta a Élisée Reclus (1875)

 

Tal día como hoy de 1814 nacía uno de los más grandes revolucionarios del s. XIX: Mijail Bakunin. Anarquista, se definió como partidario convencido de la igualdad económica y social, amante fanático de la libertad y buscador apasionado de la verdad.


Carta a Élisée Reclus (1875)

 

Mijaíl Bakunin

El Viejo Topo

30.05.2022

 


Mijaíl Bakunin
Lugano
A Élisée Reclus
15 de febrero de 1875

Queridísimo amigo. Te agradezco mucho tus buenas palabras. Nunca he dudado de tu amistad, este sentimiento es siempre mutuo, y juzgo la tuya por la mía.

Sí, tienes razón, la revolución se ha metido, de momento, en cama, volvemos a caer en el período de las evoluciones, es decir, en el de las revoluciones subterráneas, invisibles e incluso a menudo insensibles. La evolución que se está produciendo hoy día es muy peligrosa, si no para la humanidad entera, sí al menos para algunas naciones. Es la última encarnación de una clase agotada, que juega su última baza, bajo la protección de la dictadura militar-Mac-Mahon-bonapartista en Francia, y bismarckiana en el resto de Europa.

Estoy de acuerdo contigo en que la hora de la revolución ha pasado, no a causa de los espantosos desastres de los que hemos sido testigos y de las terribles derrotas de las que hemos sido víctimas más o menos culpables,[1] sino porque, para mi gran desesperación, he constatado y constato cada día otra vez, que el pensamiento, la esperanza y la pasión revolucionarios no se encuentran en las masas, y cuando esto ocurre, por mucho que se combata por los flancos, no se hará nada de nada. Admiro la paciencia y la perseverancia heroicas de los hombres del Jura y de los belgas —últimos mohicanos del fuego de la Internacional—, que pese a todas las dificultades, adversidades y a pesar de todos los obstáculos, en medio de la indiferencia general, oponen su frente obstinada al curso totalmente contrario de las cosas, siguiendo tranquilamente con lo que hacían antes de las catástrofes, cuando el movimiento general era ascendente y cuando el menor esfuerzo podía crear una fuerza. Se trata de un trabajo especialmente meritorio porque ellos no podrán recoger los frutos, aunque pueden estar seguros de que su trabajo no se perderá —nada se pierde en este mundo—: las gotas de agua, aun siendo invisibles, logran formar el océano.

Por lo que a mí respecta, querido amigo, me he sentido demasiado viejo, demasiado enfermo, demasiado cansado, y, hay que decirlo, demasiado decepcionado desde muchos puntos de vista, como para sentir deseos y fuerzas para seguir en esta obra. Me he retirado decididamente de la lucha y pasaré el resto de mis días en una contemplación, no ociosa sino, por el contrario, muy activa intelectualmente, y que espero que no deje de producir algo útil.

Una de las pasiones que me dominan en este momento es una inmensa curiosidad. Ahora que he tenido que reconocer que el mal ha triunfado y no puedo impedirlo, me he puesto a estudiar sus evoluciones y cambios con una pasión casi científica, totalmente objetiva.

Qué actores, que escenario. Al fondo y dominando toda la situación europea, el emperador Guillermo y Bismarck, a la cabeza de un gran pueblo lacayo. Frente a ellos, el papa con sus jesuitas, toda la Iglesia católica y romana, rica en millones, dominando una gran parte del mundo por medio de las mujeres, de la ignorancia de las masas, y de la incomparable habilidad de sus innumerables afiliados, que tienen los ojos y las manos por todas partes.

Tercer actor: la civilización francesa encarnada en Mac-Mahon, Dupanloup y Broglie, que están dedicándose a remachar las cadenas de un gran pueblo caído. Después, alrededor de todo este panorama, España, Italia, Austria y Rusia, cada país con sus muecas de turno, y desde lejos Inglaterra, incapaz de decidirse a volver a ser otra cosa, y todavía más lejos la República modelo de los Estados Unidos de América, que ya empieza a coquetear con la dictadura militar.

¡Pobre humanidad!

Es evidente que no podrá salir de esta cloaca sin una inmensa revolución social. Pero, ¿cómo hará esta revolución? Nunca estuvo la reacción europea tan bien armada contra todo movimiento popular. Ha hecho de la represión una nueva ciencia que es sistemáticamente enseñada en las escuelas militares a los tenientes de todos los países. Y, ¿con qué contamos para atacar a esa fortaleza inexpugnable? Las masas desorganizadas. Pero, cómo organizarlas si no tienen siquiera suficiente apasionamiento por su propia salvación, si no saben ni lo que deben querer y si no quieren lo único que puede salvarlas.

Queda la propaganda, tal como hacen los del Jura y los belgas. Es algo, sin duda, pero muy poca cosa, unas gotas de agua en el océano; y si no hubiera otro medio de salvación, la humanidad tendría tiempo para pudrirse diez veces antes de que llegara el momento de poder ser salvada.

Queda otra esperanza: la guerra universal. Estos inmensos Estados militares tienen que destruirse unos a otros, y devorarse unos a otros tarde o temprano. Pero, ¡Qué perspectiva!


[1] Se refiere a la victoria de los ejércitos prusianos en la guerra franco-prusiana, y la derrota del levantamiento de Lyon de septiembre de 1870, de la Comuna de París (marzo-mayo, 1871) y de los levantamientos de España e Italia, seguidos de la victoria de las fuerzas reaccionarias que dominaron la Europa continental. Bakunin opinaba que las fuerzas revolucionarias eran en parte responsables de estos fracasos porque no estaban preparadas ni ideológica ni tácticamente para aprovechar las situaciones revolucionarias favorables. [Dolgoff, Sam, La anarquía según Bakunin, Tusquets, Barcelona, 1983. Trad. Marcelo Covián]

Fuente: Biblioteca Anarquista.

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Zoonosis: la clave detrás de las últimas alertas sanitarias

 

Zoonosis: la clave detrás de las últimas alertas sanitarias

TERCERAINFORMACION / 28.05.2022

  • La viruela del mono es el último episodio de una amenaza emergente: las enfermedades infecciosas que saltan de animales a humanos. Estas representan un problema global de salud pública cada vez más recurrente. La sobrepoblación, una mayor movilidad, la destrucción de ecosistemas y el comercio de especies son algunas de las causas que explican su auge.


Algunos patógenos que portan los animales, como el virus del Ébola, son capaces de infectar a las personas y causar graves enfermedades. / Unsplash / CDC

 

Los humanos llevamos interactuando con los animales desde los orígenes de nuestra especie. Esta relación nos ha traído beneficios, como poder cultivar mejor el campo o alimentarnos de forma saludable, pero también perjuicios como las enfermedades zoonóticas, causadas por gérmenes dañinos que portan los animales y que pueden transmitirse a las personas.

El último capítulo sobre dichas patologías lo protagoniza la viruela del mono, una zoonosis viral endémica en África que desde hace unas semanas acumula 262 casos fuera de dicho continente, 87 de ellos reportados en España.

De acuerdo con un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 75 % de las patologías infecciosas son de origen animal. Estos virus, bacterias, parásitos y hongos ocasionan problemas tanto leves como graves y hasta pueden llegar a provocar la muerte. Además, se propagan mediante el contacto directo o a través de los alimentos, el agua o el medio ambiente.

Ya hay identificadas más de 200 enfermedades zoonóticas, que aumentan y se propagan más y más rápido. Afortunadamente, algunas de ellas se pueden prevenir en su totalidad mediante métodos como la vacunación.

Érase una vez… las zoonosis

A lo largo de la historia, estas patologías infecciosas han influido en el ser humano y todo parece indicar que lo seguirán haciendo a escala planetaria. Las primeras civilizaciones de Oriente Medio, como Egipto y Mesopotamia, ya documentaban la existencia de la rabia. Esta antiquísima enfermedad zoonótica es causada por un virus de la familia Rhabdoviridae y se propaga a través de mordeduras o arañazos por un animal infectado.

La forma más eficaz de combatirla es la vacunación de los perros domésticos, ya que son los principales responsables de su propagación. En la actualidad, la rabia se concentra en poblaciones pobres y vulnerables de Asia y África.

Mucho más letal fue la peste negra, que causó la muerte a 50 millones de personas y generó gran alarma entre la población del siglo XIV. La causante de esta conocida masacre fue la bacteria Yersinia pestis, que habita en pequeños mamíferos y en las pulgas que los parasitan.

Su rápida propagación vino motivada por el contacto frecuente con ratas y pulgas y las precarias condiciones de vida que se daban en la Edad Media. Hoy, la peste sigue afectando a casi 3.000 personas en todo el mundo y se considera endémica en varios países como Madagascar, República Democrática del Congo y Perú.

En 1986, se detectaron los primeros casos de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en Reino Unido. La ‘enfermedad de las vacas locas’ consiste en la acumulación de la proteína prion en el tejido nervioso y se transmite consumiendo carne contaminada.

Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), el riesgo de infección se da cuando el alimento está contaminado por material orgánico derivado de otros herbívoros. Tras obtener datos concluyentes e identificar las causas de la EEB, se dejó de alimentar a las vacas con el pienso que originó este episodio zoonótico.

A punto de entrar en el nuevo milenio, en 1997, conocimos la gripe aviar. Esta nueva patología de origen animal es provocada por subtipos del virus Influenza A que afectan a las aves, aunque algunas de sus cepas pueden infectar puntualmente a los humanos y otros mamíferos.

De 2004 a 2006 el virus se propagó entre las aves de corral de Asia a Europa y la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió de que la gripe aviar tenía potencial para convertirse en una pandemia. Si bien todavía no hay una mutación del virus que facilite la transmisión entre las personas, siguen apareciendo noticias de contagios en humanos a través de cepas nuevas.

Desde finales de 2019, la humanidad convive con un nuevo virus, el SARS-CoV-2, que ha supuesto la primera gran pandemia del siglo XXI. Más de dos años después del primer brote, se sigue investigando qué animal fue el responsable de que este virus saltase a humanos y si hubo un transmisor intermedio. ¿El principal sospechoso hasta ahora? El murciélago.

A esto hay que sumarle, en 2022, el brote del virus de la viruela del mono (monkeypox). Aunque no es la primera vez que sale de África, ahora ha llegado a varios países de Europa. Afecta a la población general y se transmite en cualquier contexto que implique un contacto estrecho, no necesariamente por vía sexual. Ya se ha logrado la secuenciación completa.
cuadro sobre la peste negra

¿A qué se debe la proliferación de estas enfermedades?

Las enfermedades zoonóticas no son fruto de la casualidad, sino que detrás de su proliferación coinciden numerosos factores, que influyen tanto en los agentes patógenos (gérmenes) como en sus huéspedes (humanos y animales).

Los cambios o mutaciones que sufren ambos para adaptarse al entorno se conocen como factores biológicos. En general, cuanto más simple es un organismo, más rápidamente cambia, dando lugar a diversas variantes de una misma especie. Algo que estamos viendo de cerca con el SARS-CoV-2.

Los factores físicos, como el clima o la meteorología, determinan la supervivencia (o multiplicación, si la posee) del patógeno fuera del hospedador original. Es decir, que estos elementos brindan a virus, bacterias, parásitos y hongos diversas oportunidades para que puedan transmitirse a otras especies.

La alteración en los ecosistemas se incluye dentro de los factores ecológicos, entre los que también figuran la deforestación, los desastres naturales o la agricultura intensiva. Elisa Pérez, viróloga veterinaria en el Centro de Investigación en Sanidad Animal (INIA-CSIC), explica que “la pérdida de biodiversidad afecta gravemente al equilibrio de los ecosistemas. Los sistemas depredador-presa se ven alterados, algunas especies sufren la falta de alimentos y refugio, etc. Todo ello debilita el sistema inmunitario de los animales y aumenta el riesgo de que aparezcan nuevos virus o variantes”.

El experto en estudios ecoepidemiológicos y profesor de la Universitat de Barcelona (UB), Jordi Serra, añade: “Nos hemos dedicado principalmente a combatir la pérdida de biodiversidad más visible e inmediata como los incendios o la deforestación. El problema es que nos olvidamos de que las dinámicas entre microorganismos también cambian. Estas alteraciones no son inmediatas y son más difíciles de percibir, pero también poseen un papel importante en los episodios de zoonosis”.

Este fenómeno se ha agravado con los viajes en avión, permitiendo que agentes infecciosos puedan llegar a cualquier parte del mundo en 24 horas. Ha sido el caso de virus como el ébola o el del Nilo Occidental.

Ricard Parés, presidente del Consell del Col·legi Oficial de Veterinaris de Barcelona (CCVC), lo ilustra con la situación en Ucrania: “Allí todavía hay animales salvajes con rabia que pueden transmitirla. Una vez que se les ha proporcionado ayuda humanitaria a estas personas, que es lo primordial, hay que ver si traen mascotas con ellos. Estas podrían reintroducir enfermedades ya controladas en territorios donde no es obligatoria la vacunación”.

Por otro lado, la explotación intensiva, sea agrícola, ganadera o piscícola, también es otro elemento a tener en cuenta. En el mundo actual se explotan tanto animales locales como especies nuevas o exóticas. En ese sentido, destacan los mercados húmedos, caldos de cultivo idóneos para que surjan patologías como la gripe aviar y la covid-19.
bosque con troncos cortados

¿Habría entonces que identificar y vigilar una serie de animales potencialmente peligrosos para nuestra salud? “Sería un error –comenta Parés–, ya que estas situaciones son imprevisibles. A escala doméstica se está abriendo el abanico de lo que se considera una mascota. Los cerdos vietnamitas o reptiles como iguanas o tortugas son un buen ejemplo. Por otro lado, en el mundo salvaje también hay más interacción a través de actividades turísticas, como los safaris en África. No hay que generar alarma, simplemente son factores que hay que tener en cuenta”.

El comercio alrededor de los animales exóticos, ya sea legal o ilegal, influye también en los episodios de zoonosis. Al trasladarlos a lugares diferentes de su hábitat, a menudo a miles de kilómetros, las enfermedades infecciosas que podrían padecer viajan con ellos.

Es lo que ocurrió en 2003 con el primer brote de viruela del mono que se registró fuera de África, en EE UU. Las personas que contrajeron la infección fueron contagiadas por sus mascotas, unos perritos de las praderas. Estos roedores, en la tienda de animales, estuvieron en contacto con unos mamíferos procedentes de Ghana, que les transmitieron el virus.
One Health: la salud depende de todo y de todos

Dada la gran cantidad de factores que influyen en la aparición y propagación de las zoonosis, no resulta extraño que los intentos por proteger nuestra salud sean cada vez más multidisciplinarios y colaborativos. En ese sentido, en los últimos años ha cobrado fuerza el concepto One Health, que reconoce que la salud de las personas está estrechamente relacionada con la de animales, plantas y medio ambiente. Es necesario que los profesionales de estas y otras áreas se comuniquen y colaboren para afrontar nuevas amenazas.

Adelaida Sarukhan, redactora científica sobre virus emergentes en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), explica que la salud debe concebirse a escala global, y no solo desde el global north (norte global, en español) como hasta ahora.

“Para construir una salud global hay que colaborar para generar y compartir datos de calidad. Es esencial que se dediquen los recursos adecuados para ayudar a los países de renta media y baja a producir y analizar estos datos. La otra piedra angular –prosigue Sarukhan– es fortalecer los sistemas de salud, sobre todo primarios. La pandemia nos demostró cómo un problema de salud en un rincón del planeta es un problema comunitario”.

La clave: la vigilancia

El trabajo conjunto puede ayudar a predecir el riesgo de infección humana. Sarukhan comenta que la acción más importante para identificar un brote zoonótico y evitar epidemias o pandemias es la vigilancia.

“Se piensa que hay unos 300.000 virus desconocidos, solo en mamíferos, susceptibles de saltar al humano. Identificarlos e investigarlos puede costar entre mil y cinco mil millones de dólares, que no es nada comparado con el coste humano, social y económico de una pandemia”, añade.

“Los ciudadanos podemos ayudar con cosas muy simples: no dando comida a animales silvestres, como los jabalíes, que pueden ser portadores de la hepatitis E.; o evitando dejar basura fuera de los contenedores, ya que eso les atrae. Para impedir la proliferación de mosquitos, que pueden ser transmisores, debemos procurar no tener recipientes con agua en casa. Y, por último pero no menos importante, lavarse las manos”, sostiene Jordi Serra, investigador de IRBio.

Cuando las poblaciones humanas crecen y se expanden, las personas aumentan su contacto con animales y enfermedades nuevas. “Necesitamos ciudadanos informados y conscientes de que sus acciones diarias tienen un impacto sobre la naturaleza y la salud”, concluye Elisa Pérez.

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PORTUGAL. Y el Partido Comunista respondió a la gusanera ucraniana tras pedir su ilegalización

 

 

PORTUGAL. Y el Partido Comunista respondió a la gusanera ucraniana tras pedir su ilegalización

 


 

INSURGENTE.ORG /29 mayo 2022

 

En lo que parece ser una intervención descarada en los asuntos internos de Portugal , el presidente de una asociación de refugiados ucranianos (Refugiados Ucranianos) procedió a hacer comentarios inaceptables contra el Partido Comunista Portugués (PCP).

Hablando durante un evento en Lisboa a principios de este mes, Maksym Tarkivskyy criticó al PCP por su posición en la Guerra Rusia-Ucrania , ¡y dijo que no puede entender cómo “un país democrático sigue teniendo un Partido Comunista”!

Aparentemente haciéndose eco de la política ferozmente anticomunista del gobierno ucraniano, que ha prohibido cualquier actividad del Partido Comunista de Ucrania desde 2015, Tarkivskyy expresó las ilusiones de sus compatriotas nacionalistas y anticomunistas.

En una declaración ( aquí en portugués ), el Partido Comunista Portugués condena las declaraciones de Tarkivskyy como “declaraciones de odio fascista” que revelan “la naturaleza antidemocrática del gobierno de Kiev y constituyen una afrenta intolerable al régimen democrático en Portugal”.

El PCP señala que las declaraciones del líder de la asociación específica de refugiados ucranianos no deben confundirse con las de toda la comunidad inmigrante y los refugiados ucranianos con quienes el PCP se solidariza.

El Partido Comunista también subrayó que tales declaraciones son indicativas de la total falta de respeto por la democracia y la libertad que se ha establecido durante mucho tiempo en Ucrania y llamó a las fuerzas democráticas y soberanas de Portugal a condenarlas.

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domingo, 29 de mayo de 2022

Inflación, la coartada perfecta (y 2)

 

Dos graves omisiones revelan la inconsistencia de las explicaciones ortodoxas de la inflación y de las políticas aplicadas para combatirla, desvelando su función ideológica: el papel neurálgico de la tasa de ganancia y las inflaciones «ocultas».


Inflación, la coartada perfecta (y 2)

 

Alfredo Apilánez

El Viejo Topo

29 mayo, 2022 


Las inflaciones ocultas

«Se trata de vendarnos los ojos y de suscitar el temor a la inflación para justificar el mantenimiento del “ejército de reserva”, arguyendo que se intenta evitar que los salarios inicien una espiral “salarios-precios”. Curiosamente, nunca se oye hablar de una “espiral renta-precios” ni de una “espiral intereses-precios”, aunque esos costos también se deben tener muy en cuenta al fijar los precios»

William Vickrey

Toda la “matraca” de la cruzada inflacionaria que presenciamos actualmente oculta en realidad las causas profundas de la espiral alcista de los precios de los productos básicos que sufre la clase trabajadora mientras mantiene al mismo tiempo en la penumbra los ámbitos donde realmente se desarrolla de forma más aguda desde hace décadas el deterioro de las condiciones de vida de las clases populares y la propulsión de la desigualdad social.

Hay dos graves omisiones que revelan la inconsistencia de las explicaciones ortodoxas de la inflación y de las políticas aplicadas para combatirla, desvelando asimismo su función meramente ideológica de cobertura pseudoteórica de las agresiones antiobreras de las políticas neoliberales: el papel neurálgico de la tasa de ganancia y las inflaciones «ocultas».

En primer lugar, se oculta sistemáticamente el papel clave de la tasa de beneficio -y con ella, del conflicto esencial del capitalismo entre comprador y vendedor de fuerza de trabajo- en la fijación de precios, más aun en los mercados oligopólicos que dominan los sectores productores de bienes y servicios básicos- v.gr. el aberrante sistema de fijación del precio de la electricidad en España, que ha provocado su desbocada escalada reciente-.

A lo anterior se suman el papel de amplificador que tiene en la fijación del precio mundial de los alimentos y de las fuentes de energía el casino financiero y la creciente financiarización de los beneficios de las grandes multinacionales: «La baja rentabilidad en los sectores productivos de la mayoría de las economías ha estimulado el giro de las ganancias y la acumulación de efectivo de las empresas a la especulación financiera. El principal método utilizado por las empresas para invertir en este capital ficticio ha sido recomprar sus propias acciones». Las apuestas especulativas realizadas en los mercados de futuros y de commodities de Chicago y Londres, propulsadas por la inundación de liquidez de la política monetaria expansiva de los bancos centrales, disparan los precios de los bienes de los que depende la subsistencia de los parias de la tierra. Las abultadas cuentas de resultados de las grandes corporaciones, enfocadas en el reparto de suculentos dividendos y en el “retorno al accionista”, y las dimensiones mastodónticas del capital ficticio especulativo que fagocita aceleradamente la riqueza global son por tanto los culpables principales de la escalada de precios que amenaza con imposibilitar la subsistencia cotidiana de millones de desheredados de los frutos del bienestar capitalista.

Roberts estima en cerca de la mitad -otras estimaciones incluso la superan- el peso del ascenso desorbitado de los beneficios empresariales tras la pandemia en el brusco incremento de la inflación que aqueja a la economía imperial: “Justo antes de la pandemia, en 2019, las corporaciones estadounidenses no financieras obtuvieron alrededor de un billón de dólares al año en beneficios, más o menos. Esta cantidad se había mantenido constante desde 2012. Pero en 2021, estas mismas empresas ganaron alrededor de 1,73 billones de dólares al año. Esto significa que el aumento de los beneficios de las empresas estadounidenses representa el 44% del aumento inflacionario de los costes. Sólo los beneficios de las empresas están contribuyendo a una tasa de inflación del 3% en todos los bienes y servicios en EEUU”. Estos precios acrecentados están por lo tanto asociados a la urgencia por recomponer la pérdida de rentabilidad acaecida durante la fulminante pero breve recesión provocada por la pandemia. Como resume Michel Husson: “La inflación resulta principalmente de la voluntad de las empresas de enderezar su tasa de beneficio si ella es inferior al nivel que desean».

Estamos ante el “elefante en la habitación” del discurso tecnocrático de la ideología dominante: la inflación no es un mero resultado aséptico de la interacción de factores objetivos -demanda de los consumidores, costes de producción, cantidad de dinero en circulación, etc.- sino la expresión palmaria del conflicto insoluble por la apropiación del excedente económico entre el trabajo y el capital. Y no parece necesario aclarar quién se lleva el gato al agua: la clave de la comprensión de la inflación y de las políticas para combatirla reside, en definitiva, en preguntarse quién está en condiciones de establecer precios -fijando por tanto el margen del que surge la rentabilidad del capital- en el capitalismo realmente existente. Estamos ante la pregunta “maldita” para la ortodoxia de la teoría económica burguesa. Astarita describe el núcleo de la ocultación: “todo está orientado para que un estudiante se reciba de economista sin haberse preguntado jamás de dónde y cómo surge la ganancia del capital. En última instancia, se trata de la ‘pregunta maldita’ para la economía política burguesa. Y al arte de este ocultamiento, se le llamará ciencia económica”.

La historia reciente demuestra fehacientemente lo anterior: la ardua y precaria recuperación de la tasa de ganancia tras la crisis de los años 70 se logró a través de la inflación de precios y de la agresión antiobrera perpetrada a lo largo del primer embate de las políticas neoliberales. La derrota absoluta de la clase trabajadora en los años 80 permitió que las tasas de ganancia aumentaran y que la inflación en los países centrales disminuyera en los años siguientes: “La caída de la inflación en las últimas décadas tuvo como telón de fondo una fuerte ofensiva del capital sobre la clase obrera y los movimientos populares (…) Esto es, incrementar el disciplinamiento del trabajo a la lógica del mercado y el capital, en respuesta a la crisis de sobreproducción y rentabilidad de los 1970. La reacción monetarista fue su expresión”.

Nicholas Kaldor desvela la agenda oculta tras la cruzada inflacionaria de los años setenta: «La subida de tipos de interés y los recortes brutales de gasto habían derrotado a la inflación reduciendo la demanda. Era pues la contracción en la producción y el empleo lo que había derrotado a la inflación. El control de la oferta monetaria y la lucha contra la inflación no eran más que unas convenientes cortinas de humo que daban una coartada ideológica para medidas tan antisociales».

Destacar el papel clave del conflicto de clases esencial al sistema de la mercancía en la fijación de precios proporciona asimismo la explicación del «misterio» de la ausencia absoluta de inflación tras la debacle financiera de 2008, cuando la tasa de beneficio se recuperó con la misma rapidez que actualmente y los bancos centrales insuflaron colosales manguerazos de liquidez a un sistema financiero exánime: la sobreexplotación laboral y el austericidio, que caracterizaron el embate del capital tras la crisis subprime, deprimieron el nivel salarial y engordaron el “ejército de reserva” sin necesidad de subir los precios. Josh Bivens aclara el agudo contraste entre los dos shocks:

“En recuperaciones anteriores, el crecimiento de la demanda interna fue lento y el desempleo fue elevado en las primeras fases de la recuperación. Esto llevó a las empresas a desesperarse por obtener más clientes, pero también les dio la ventaja en la negociación con empleados potenciales, lo que condujo a un crecimiento moderado de los precios y a la contención de los salarios. Esta vez, la pandemia disparó la demanda en los sectores duraderos y el empleo se recuperó rápidamente, pero el cuello de botella para satisfacer esta demanda en el lado de la oferta no fue en gran medida la mano de obra . En cambio, fue la capacidad de envío y otras carencias no laborales. Las empresas que tenían oferta disponible cuando se produjo el aumento de la demanda provocado por la pandemia tenían un enorme poder de fijación de precios frente a sus clientes”.

En resumen, mientras que tras el colapso de Lehman Brothers la rápida recuperación de la tasa de ganancia del capital se realizó a través del mecanismo clásico del aumento de la tasa de explotación, actualmente se ha producido principalmente mediante la inflación de precios en un entorno de fuerte aceleración de una economía global espasmódica.

La configuración descrita agudiza hasta extremos inauditos las contradicciones de la matriz de rentabilidad del capitalismo desquiciado. La propulsión de los niveles de desigualdad y de pobreza provocada por el torniquete de las políticas neoliberales genera una, potencialmente autodestructiva, contradicción en la capacidad de reproducción ampliada del capitalismo neoliberal: ¿Cómo puede mantenerse la tasa de ganancia del capital ante la intensa depresión del consumo de las masas que podrían provocar los lacerantes niveles de desigualdad y el empobrecimiento de amplias capas de la población? La respuesta es la clave de bóveda de la política del capital en el último medio siglo: la deuda “a muerte” y la inflación de activos -las inflaciones ocultas- son los ámbitos donde se extrae la parte del león de la ganancia del capital que mantiene la maquinaria depredadora en funcionamiento.

Tras el colapso de 2008, la maltrecha tasa de ganancia de las grandes corporaciones, financieras y no financieras, no se ha restablecido a través de la inflación de precios, como en la primera fase neoliberal de los años 70, sino a través de la inflación de activos y de la expansión descontrolada de la deuda y del castillo de naipes del casino financiero global. Sobreexplotación laboral y deuda «a muerte», por un lado, y capital ficticio desbocado, por el otro, representan por tanto las dos caras de la moneda de la aberrante matriz de rentabilidad del capitalismo desquiciado.

Roberts describe la estrecha conexión entre la inundación de liquidez en el casino financiero con el dinero fresco del rescate realizado por los bancos centrales tras la debacle de 2008 -la taumatúrgica QE, que significó el salvamento del sistema financiero global- y la agudización de la desposesión rentista de las clases populares mediante el incremento astronómico del precio de los activos financiero-inmobiliarios:

“Pero las tasas de inflación no aumentaron cuando los bancos centrales inyectaron trillones en el sistema bancario para evitar un colapso durante la crisis financiera mundial de 2008-9 o durante la pandemia de COVID. Todo ese crédito monetario procedente de la ‘flexibilización cuantitativa’ acabó siendo una financiación a coste casi nulo para la especulación financiera e inmobiliaria. La inflación tuvo lugar en los mercados de valores y de la vivienda, no en las tiendas”.

Tal configuración patológica del capitalismo actual desmiente de raíz el mito esparcido por doquier por los «espadachines a sueldo» del capital de que la inflación de precios es la mayor pesadilla de la banca y de los tiburones de las finanzas globales al deprimir los tipos de interés reales -la banca, como prestatario, sufriría graves pérdidas al depreciarse el valor del dinero de los préstamos con tipos de interés reales negativos, tras descontar la inflación desbocada al tipo nominal-.

Lo anterior es sin embargo una falacia que oculta los ámbitos reales donde se desarrolla el negocio cautivo y enormemente lucrativo de la fábrica de dinero en manos privadas. La rentabilidad de la banca -como demuestran las mareantes cifras de beneficios que obtiene sistemáticamente- no depende principalmente del diferencial de tipos de interés entre préstamos y depósitos sino de su papel neurálgico en el casino financiero global. Lapavitsas destaca el punto esencial de la transformación de la banca en un actor especulativo, el detonante del crack de 2008: «La banca tradicional contrasta con la banca titulizada, en tanto que la primera consiste en el negocio de hacer préstamos y contraer deudas y su principal fuente de financiación son los depósitos a la vista garantizados; mientras que la segunda consiste en el negocio de la colocación y reventa de los préstamos y su principal fuente de financiación son los acuerdos de recompra. Mientras que un pánico bancario tradicional equivale a una retirada masiva de depósitos, un pánico bancario de un banco titulizado equivale a la retirada masiva de acuerdos de recompra (repos)».

Las privatizaciones de servicios esenciales (agua, gas, electricidad, telecomunicaciones), características del masivo proceso de expropiación de los «comunes», financiado y promovido activamente por la banca privada, han representado asimismo otra enorme punción de la riqueza social, destinada a engrosar las cuentas de resultados de los oligopolios energéticos y de la gran banca: el incremento exponencial de los precios energéticos que presenciamos actualmente dispara los suculentos beneficios de la banca privada, accionista mayoritario de los mismos.

Y por si lo anterior fuera poco, el negocio bancario actual está garantizado por las políticas -totalmente ajenas al sacrosanto libre mercado competitivo- de salvamento permanente a cargo del banco central, el prestamista de última instancia, el mamporrero del sistema financiero privado, y por el privilegio exorbitante del monopolio de la financiación de los estados, fuente de pingües beneficios y pilar maestro de la completa amputación de la soberanía nacional. La fábrica de dinero privada no tiene por tanto que preocuparse demasiado por los bruscos vaivenes inflacionarios: su privilegiada posición, en la cúspide del gran capital corporativo, y su abultada cuenta de resultados están a buen recaudo.

La configuración anterior, profundamente rentista y parasitaria, de la matriz de rentabilidad del capitalismo realmente existente tiene un inicuo efecto en los ámbitos reales donde se desarrolla de forma cada vez más aguda la expropiación y el empobrecimiento de las clases trabajadoras: las inflaciones ocultas.

El desproporcionado crecimiento de los precios de los activos inmobiliarios -piedra miliar, a pesar de los desastres recientes, del modelo productivo de la piel de toro- no se refleja en absoluto en el índice de precios al consumo, al considerarse la vivienda, en las estadísticas de la contabilidad nacional, un bien de inversión: la acusada revalorización del mercado en los últimos años no sólo no es preocupante para los guardianes de la estabilidad de precios, sino que, bien al contrario, es una señal de la buena marcha de la economía a través del «efecto riqueza» que genera en el patrimonio de sus propietarios, que representan la mayoría silenciosa que sustenta el bloque dominante en el sistema partitocrático vigente.

Sin embargo, los abultados intereses de las hipotecas sí son gasto puro, aunque no estén incluidos tampoco en el IPC al no ser etiquetados como gastos de consumo sino financieros. Marx se refería a esta extracción de rentas financiero-inmobiliarias como una explotación secundaria: “Trátase de una explotación secundaria, que discurre a la sombra de la explotación primaria, o sea, la que se realiza directamente en el mismo proceso de producción”. Para más inri, el gasto en alquiler (un 2,5% en la cesta de la compra que sirve de base para el cálculo del IPC) está enormemente infravalorado al ser abrumadoramente mayoritario –un 80% del total– en España el parque de vivienda en propiedad. La subida del 40% del alquiler en las grandes ciudades españolas en el último lustro, que afecta agudamente a la subsistencia cotidiana de las capas más humildes de la clase trabajadora, sólo se refleja de forma mínima en el IPC. Por lo tanto, el principal ámbito de desposesión y expropiación financiera de las clases populares resulta totalmente ignorado por los «guerreros de la inflación». No se trata obviamente de un hecho casual: no se ve lo que no se quiere mirar.

En palabras de Michael Hudson, «se trata de convertir a la economía toda en una enorme  colección de puestos de peaje», a mayor gloria de la profusa provisión de rentas encauzada hacia los que «se enriquecen mientras duermen». Las crecientes cargas financieras derivadas de las astronómicas deudas pública y privada representan asimismo un ámbito oculto de expropiación de riqueza real de las clases populares a través de los precios inflados de los bienes y servicios, debido a los abultados flujos de intereses sufragados por los productores. Una máquina de succión que potencia las elevadísimas cotas que alcanza actualmente la desigualdad social: se estima que únicamente el decil superior de las escalas de renta y de riqueza patrimonial percibe ingresos netos de intereses y demás rentas financieras, mientras que el 90% restante son pagadores netos –incluso los que no tienen ningún producto financiero ni crédito bancario-.

La inflación de rentas inmobiliarias, los masivos costes financieros sufragados y la privatización absoluta de todos los ámbitos decisivos para la subsistencia cotidiana de las clases populares han sido desde hace medio siglo los mecanismos de extracción de riqueza de abajo hacia arriba que han desembocado en el actual panorama de desigualdad y pobreza rampantes. Todo ello, ni que decir tiene, con la entusiasta bendición de los aguerridos guerreros contra la inflación.

Así pues, más allá del omnipresente debate acerca de si el brote inflacionario actual es temporal o duradero, o incluso de si estamos en la antesala de un periodo de deflación por la reducción del consumo y la depresión inducida que desencadenará el brusco giro de la  política monetaria de la fábrica de dinero, lo realmente relevante es que la matriz de rentabilidad del capitalismo desquiciado seguirá extrayendo caudalosos flujos de la expropiación financiera y rentista de las clases populares a través de las inflaciones ocultas y de la sobreexplotación laboral, absorbiendo a borbotones la escasa porción de la riqueza social recibida por quienes se ganan el pan con el sudor de su frente.

Por lo tanto, resulta perentorio disipar las cortinas de humo de los espadachines a sueldo del capital, cuyas cínicas apelaciones a la excepcionalidad de los agudos conflictos actuales y su ilusoria confianza en la posibilidad de la ansiada vuelta a la normalidad, no son más que cantos de sirena que pretenden ocultar el hecho desnudo de que sólo la superación de este modo de organización de la vida humana depredador y suicida permitirá la consecución de un orden social racional en un planeta habitable.

Fuente: Blog del autor Trampantojos y embelecos.

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sábado, 28 de mayo de 2022

«Marruecos nos tiene acostumbrados a una burda escenografía de la mentira»

 


«Marruecos nos tiene acostumbrados a una burda escenografía de la mentira»


KAOSENLARED/Por Otros medios

 28 de mayo de 2022 / 

 

Por Mohamed Abdoun

Entrevista a Esteban Silva sobre la guerra, los conflictos mundiales y la lucha saharaui.

Conmovedor, enriquecedor y particularmente denso fue mi encuentro en Argel con mi compañero y amigo chileno Esteban Silva Cuadra. Incluso se ha establecido una especie de telepatía entre nosotros. al desempacar el modesto regalo que le había traído, una edición de lujo ilustrada sobre la vida y trayectoria de Emir Abdelkader, este ávido lector intelectual,  me traía como regalo su propio libro, relativo a la trayectoria de Allende, del cual siempre ha sido un seguidor acérrimo. Me lo dedicó obligándome a aprender español. Comienza entonces el juego de preguntas y respuestas, que permite a este gran activista reafirmar con fuerza su pleno apoyo a la noble lucha de los pueblos saharaui y palestino. Feliz lectura a todos…

La Patrie News (LPN): En primer lugar, bienvenido a Argelia, tu segunda patria. ¿Cómo va tu estancia y cuáles son las primeras sensaciones que sacas de ella?

Esteban Silva Cuadra (ES): Primero, muchas gracias. Me siento como en casa en Argelia. He sido muy bien recibido aquí, por amigos y camaradas a quienes quiero mucho. Estoy muy satisfecho de esta estadía, y particularmente de poder participar en el Foro Internacional de reflexión sobre la revolución argelina y los sesenta años de su independencia. Se trata también de poder rendir homenaje a todas y todos los mártires y a los amigos de la revolución que lucharon por conquistar su libertad e independencia. También es una excelente oportunidad para mí el poder encontrarme con amigos saharauis y de otras nacionalidades para poder dialogar con ellos y planificar conjuntamente futuras acciones solidarias.

Esto por un lado, por otra parte, me parece que estamos atravesando un contexto planetario muy complejo. La situación se ve agravada por la guerra en curso entre Rusia y la OTAN que se libra en territorio Ucraniano. En el actual contexto, resulta completamente imposible seguir ocultando las luchas de los pueblos por su independencia, como  es la de los pueblos saharaui y palestino. Por ejemplo, Israel utiliza contra los palestinos los mismos métodos que Marruecos utiliza en contra del pueblo saharaui.

En lo global, asistimos hoy a una profunda crisis política y económica del imperialismo mundial. La guerra actual está golpeando a Europa en el corazón, después de lo que hemos visto que está pasando en Yemen, Irak y en todo el mundo. En resumen, la crisis y la situación que está sucediendo ahora a nivel global anuncia claramente el advenimiento de un nuevo orden mundial.

Te siento optimista en esta respuesta. El imperialismo planetario, en medio de una gran crisis, a tu juicio agoniza…

¡No! es la constatación del contexto de la lucha permanente que podríamos decir confronta la lucha entre las sombras y la luz, entre lo viejo y lo nuevo. Incluso si somos pesimistas a nivel intelectual, debemos permanecer optimistas a nivel de la voluntad.

Es imperativo seguir luchando por un mundo más humano y más justo y muy en particular en este complejo período por el que estamos atravesando.

Es claro que una guerra siempre es dramática y muy terrible, sin importar dónde tenga lugar. La guerra es la acumulación de presiones, conflictos, chantajes… Por cierto que la actual guerra tendrá un impacto profundo y duradero en las relaciones entre el norte y el sur, así como en la producción y en el intercambio económico. Y tendrá consecuencias desastrosas en los costos energéticos y en el precio de los alimentos. Son las corporaciones transnacionales vinculadas a los complejos militares industriales los que cosechan los mayores beneficios. Es hora de que eso cambie. Esta constatación deja también al descubierto las graves contradicciones del sistema de las Naciones Unidas. La ONU actual es totalmente impotente para prevenir y prevenir los conflictos armados. Los Estados y los pueblos debemos aprovechar esta dramática situación para reivindicar su destino y reconducir a la ONU hacia un funcionamiento más democrático e incluyente. Es la Asamblea General de la ONU la que debería estar facultada para adoptar acuerdos y medidas concretas y vinculantes y no el actual Consejo de Seguridad.

Es la actual injusticia global la que fomenta la violencia y el abuso. ¿No le parece fuera de lugar la conferencia de Marrakech en Marruecos sobre la lucha contra el terrorismo con sus segundas intenciones cosidas con hilos blancos?

Marruecos nos tiene permanente acostumbrados a grotescas puestas en escena que no son más que la instalación de vulgares mentiras. Con ello, buscan manipular y engañar a la opinión pública mundial, pero también a su propio pueblo. Intentan hacer creer a este último que la monarquía trabajaría por su bien, lo cual no es absoluto el caso.

Muy a menudo se vincula a Marruecos con negocios sucios y delitos de carácter terrorista. Pero eso no es todo; Marruecos, para defender y cuidar su política colonialista y expansionista, ha creado y puesto en marcha instituciones de fachada, cuyo único propósito es difamar y mentir responsabilizando y culpando al Frente Polisario de todos los males.

El pueblo saharaui solo defiende su tierra natal y ancestral. En verdad, es Marruecos el verdadero separatista con su invasión ilegal del Sáhara Occidental y con la construcción de su vergonzoso muro del apartheid. También es Marruecos que utiliza el terror y atenta contra los derechos humanos de las poblaciones saharauis. Hemos visto lo que sucedió recientemente, cuando un camión conducido al parecer por alguien a las órdenes del régimen marroquí se estrelló violentamente contra la casa de la defensora saharaui de derechos humanos Sultana Jhaya. Esos son métodos terroristas y criminales.

Rabat busca reinar por el miedo e imponer su política de hechos consumados en los territorios ocupados recurriendo a métodos crueles, criminales que siembran terror. Marruecos también recurre al espionaje como vimos con el escándalo de Pegasus, así como al chantaje, como lo que acaba de pasar con el cambio de posición del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, quién terminó totalmente subordinado sumándose a los intereses y la posición de Marruecos en relación al Sáhara Occidental.

En su opinión, la ONU ha fallado en resolver y/o prevenir conflictos los grandes y pequeños mayores y menores. ¿Qué propones concretamente para que esta institución planetaria deje de ser una simple «maquinaria»?

El espacio a construir es enorme. Hay que hacer muchas cosas con urgencia. Las Naciones Unidas deben ser refundadas. Esta reforma profunda implica, por ejemplo, la abolición del derecho de veto de algunas naciones, lo que es totalmente ilegal y antidemocrático. Corresponde también a la Asamblea General asumir el rol de vigilancia y respeto de la legalidad internacional. También es necesario cambiar y reformar los organismos multilaterales que velan por el cumplimiento de los acuerdos y convenios internacionales, particularmente en lo que se refiere al cumplimiento de los derechos humanos.

Se trata de asegurar el respeto de los derechos económicos y sociales de todos los pueblos. Como tal, la OMC (Organización Mundial del Comercio) debe ser reformada estructuralmente. Esto presupone que es absolutamente necesario modificar el equilibrio de poder dentro de la OMC. Esto sugiere, por ejemplo, que se deberían otorgar más prerrogativas y recursos a las organizaciones que se ocupan del hambre en el mundo. También debemos reducir las flagrantes desigualdades vinculadas al acceso a tecnologías de punta, particularmente en las áreas de la salud y de la industria farmacéutica. Las personas también deben tener acceso ilimitado a la educación y la salud pública. También es necesario dar más fuerza a los estados-nación, frente a los grandes grupos industriales y a las empresas multinacionales. Esto también afecta los recursos estratégicos, así como la producción agrícola. Las industrias militares también deben ser controladas drásticamente. Los temas a enfrentar son numerosos e importantes. Esto debe abordarse de inmediato, ahora que estamos en medio del siglo XXI. La primera prioridad es resolver los casos de colonialismo que aún afectan a muchos territorios en el mundo. Por supuesto, esto concierne a la situación de colonialismo que afecta a los pueblos palestino y saharaui, pero también al pueblo de Puerto Rico, en América Latina. Las instituciones judiciales internacionales, que han mostrado todos sus límites, también deben ser reformuladas y reformadas. Esta agenda  es muy importante y particularmente ambiciosa. Es cierto que su concreción puede parecer un poco utópica, pero sigue siendo perfectamente realista y alcanzable. Para ello, los pueblos deben recuperar gradualmente su poder. Debemos avanzar hacia una verdadera democracia global y participativa. Este objetivo sigue siendo alcanzable si hay participación, conciencia y participación popular. debemos unir fuerzas y actuar juntos por el bien de todos.

Entrevista publicada en La Patria News de Argelia el 18 de mayo de 2022.

Traducida del francés al español por Infosurglobal.

REBELION

Imagen: Cercanías del muro defensivo cerca de Tifariti. De AlbertoDV. Bajo licencia CC0 1.0 Universal

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