sábado, 20 de noviembre de 2021

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha sido el perro guardián del gran capital fósil. [De zorras zorrerías. Y si la zorra se pone la gorra de guardiana del gallinero más zorra todavía y mayores y más sonadas zorrerías. Pero vamos a ver, hermanos y hermanas todos y todas (que del lenguaje inclusivo/inclusiva no me puedo olvidar); cuñados/cuñadas, primos/primas y demás familia/familio y tal/tol. Por Cristo Bendito, amén Jesús y por todos los santos, incluyendo a los que estén en trámite de serlo, de por tierra mar y aire, sin olvidar a los que puedan estar de vacaciones, cómo podemos ser tan piruletes para estar esperando que del capitalismo salgan propuestas alternativas para la sustitución del capitalismo. A ver, Cristo mío, ¿me puedes decir qué te he hecho yo para que me trates así? Como para comer cerillas y cagarlas encendias, ¿o no? ]

  

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha sido el perro guardián del gran capital fosil

AIE: Perro guardián de los fósiles


Daniel Tanuro

El Viejo Topo

12 julio, 2021 



Desde sucreación en 1948, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha sido el perroguardián del gran capital fósil. A pesar de las advertencias de loscientíficos, durante décadas, ha continuado elaborando imperturbablementedocumentos que dejan a las multinacionales de la energía hacer lo que quierany, por tanto, conducen directamente a la transformación de la catástrofeclimática en un cataclismo. Ahora, sin embargo, la Agencia ha elaborado uninforme especial en el que pide una reducción severa y muy rápida de lacombustión de carbón, petróleo y gas natural[1]. Como parte del Acuerdo de París, la AIE pide un «cambio radical» hacia un sistema energético dominado en gran medida por las energías renovables. De repente, admite que es la única manera de salvar la distancia entre los compromisos de los gobiernos y la trayectoria a seguir para alcanzar «cero emisiones netas» en 2050, con una probabilidad del 50 % de no superar los 1,5°C de calentamiento.

Se confirma un punto de inflexión

El giro en eldiscurso es indiscutible y no será en vano, porque la AIE influye mucho en laspolíticas energéticas nacionales. ¿Cómo se puede explicar esto? Este informe esuna señal adicional y especialmente significativa del hecho de que los círculosdominantes del gran capital y sus dirigentes políticos ya no pueden negar la gravedad del cambio climático en curso, sus efectos bumerán sobre losbeneficios y… el gran riesgo de pérdida de legitimidad sistémica que conlleva,en primer lugar, entre los jóvenes. La reorientación simbolizada por el apoyo de Joe Biden al acuerdo de la COP21 no es, pues, un fenómeno aislado. La crisis provocada por la pandemia está acelerando el movimiento enfrentando a los responsables a elegir sobre qué tipo de recuperación. En los próximos meses, sobre todo en la COP26, les veremos lanzarse a hacer una serie de promesas ambiciosas, destinadas a ecologizar la economía mediante las leyes del mercado. La AIE les está dando munición. Sus propuestas, afirma, permitirían salvar el clima (sin superar temporalmente los 1,5º, según la AIE), impulsar el crecimiento del PIB (un 4% anual, según la AIE), reducir el consumo mundial de energía (un 8%), crear 25 millones de empleos netos y reducir la pobreza (acceso universal a la energía en 2030), etc. Los gobiernos encontrarán en ellas algo de lo que presumir, será un verdadero festival de ecoblanqueo y de recuperación. El mensaje implícito es: os hemos escuchado, no os preocupéis, la situación está bajo control. En realidad, la situación está menos que nunca bajo control, como demuestran en particular -¡un entre otros, por desgracia!- el nuevo estudio que estima que la capa de hielo de Groenlandia está a punto de desintegrarse[2], la carrera por acaparar los recursos fósiles en el Ártico[3] y el continuo aumento de las emisiones mundiales, impulsado en particular por China[4]. En este contexto, los movimientos sociales deben denunciar los discursos tranquilizadores y desconfinar con fuerza la lucha contra el cambio climático. Aquí, la responsabilidad de los sindicatos es particularmente grande, porque las promesas de creación masiva de empleo a través de la transición justa a la AIE pretenden encadenarlos al capitalismo verde.

Un calendario radical

La radicalidadde las propuestas de la AIE para reducir el uso de los combustibles fósiles esinnegable. El calendario de medidas que hay sobre la mesa es bastante claro:

  • 2021: prohibir el seguir explotando nuevos yacimientos de petróleo y gas, la apertura de nuevas minas de carbón, la ampliación de minas de carbón existentes y el permiso para construir nuevas centrales eléctricas de carbón;
  • 2025: prohibir el seguir vendiendo calderas de combustibles fósiles;

  • 2030: eliminar gradualmente el carbón en las economías avanzadas; instalar 1020 GW de capacidad solar y eólica cada año; lograr un 60% de vehículos eléctricos en las ventas de coches nuevos; lograr la neutralidad del carbono en todos los edificios nuevos;

  • 2035: 100% de generación eléctrica sin emisiones en todas las economías avanzadas; poner fin a las ventas de coches con motor de combustión interna; el 50% de los nuevos camiones serán eléctricos;

  • 2040: cierre en todo el mundo de todas las centrales eléctricas de carbón y petróleo; lograr el 100% de generación eléctrica con cero emisiones netas; en la aviación, lograr el 50% de combustibles de bajas emisiones;
  • 2045: el 50% de las necesidades de calefacción se cubriránn con bombas de calor;

  • 2050: el 70% de la electricidad procederá de la energía solar y eólica; el 85% de los edificios se adaptarán al cero carbono; más del 90% de la producción industrial pesada (cemento, acero, petroquímica) será en base a emisiones bajas.

El alcance total del cambio en el discurso de la AIE se verá en el hecho de que su escenario de emisiones netas cero (NZE) es más ambicioso que la mayoría de los escenarios recopilados por el IPCC en su informe especial de 1,5°C (2018). En el caso de los sectores de la energía y la industria, por ejemplo, las emisiones previstas por la NZE en 2040 son inferiores a las emisiones previstas en ese momento en la mayoría de los escenarios del IPCC. Lo mismo ocurre con la cantidad de energía que se seguiría produciendo a partir de los combustibles fósiles en 2050: en los escenarios del IPCC sin (o con un pequeño) rebasamiento del límite de calentamiento de 1,5 °C, era de 184 exajulios[5]; la NZE de la AIE está muy por debajo de eso: 120 exajulios de energía de combustibles fósiles. Carbon Brief comparó esta cifra con la que Shell planteó en su escenario «Sky 1,5ºC» (otro ejercicio de ecoblanqueo): la multinacional apostaba, para 2050, por la posibilidad de seguir produciendo 375 exajulios de energía a partir de combustibles fósiles (incluyendo 115 exajulios de gas natural). Esto es tres veces más que en el escenario NZE de la AIE[6].

Las empresas petroleras y de otros combustibles fósiles parecen un tanto sorprendidas de que la AIE, por una vez, no les baile el agua. En este sentido, el Financial Times recoge las palabras de Dave Jones, analista del centro de estudios climático Ember. Dijo que el llamamiento de la AIE a detener inmediatamente las nuevas exploraciones de petróleo y gas era «extremadamente sorprendente dada la historia de la agencia. Creo que nadie esperaba esto de la AIE. Se trata de un gran cambio de rumbo por su parte. Siempre ha sido muy favorable a los combustibles fósiles, por lo que idear algo así es simplemente increíble. Es realmente una puñalada a la industria de los combustibles fósiles”. Llamarlo «puñalada» es probablemente una exageración, pero el hecho de que el calendario de la AIE se centre principalmente en las restricciones y prohibiciones de producción no hace felices a los gigantes de la energía. El gran jefe de Shell, Ben van Beurden, no lo ocultó. En la reciente junta anual de accionistas, dijo que la forma de reducir las emisiones sería «centrarse en el consumo, no en la producción». Por su parte, dijo, Shell seguirá perforando en las zonas donde tiene su sede, como el Golfo de México. «Para satisfacer la demanda», por supuesto…[7] ¡Gracias patrón!

«Neutralidad del carbono» significa «beneficio antes que clima»

Dicho esto, el movimiento climático cometería un error monumental si decidiera aplaudir el escenario de emisiones netas cero de la AIE, o lo considerara «un paso en la buena dirección». ¿Por qué? Porque es un escenario de «cero emisiones netas», y «cero emisiones netas» no significa «cero emisiones». «Cero emisiones netas» -también conocida como «neutralidad del carbono»- es la formula que adoptaron los gobiernos en los acuerdos de París, para ocultar un enorme juego de manos. Éste juego consiste simplemente en no respetar la trayectoria de reducción de emisiones necesaria para mantenerse por debajo de 1,5°C (o incluso por debajo de 2°C), reducir las emisiones sólo en la medida en que sea compatible con el beneficio capitalista (por tanto con el sacrosanto crecimiento del PIB), y… esconder la diferencia bajo la alfombra mediante una serie de subterfugios. Salvo Bolsonaro y algunos otros fascistas negacionista del cambio clima, la mayoría de los gobiernos del mundo están tratando de engañar a la gente con esta retórica de «neutralidad del carbono», cuando en realidad, esta supuesta neutralidad significa «no toques mi crecimiento», «el beneficio antes que el clima».

Joe Biden se puso a la cabeza del pelotón organizando su cumbre sobre el clima y anunciando solemnemente que Estados Unidos sería «neutro en carbono» para 2050. Casi todos los demás siguen el ejemplo[8]. ¿Por qué? Porque, por un lado, se trata de salvar la tambaleante legitimidad del capitalismo y, por tanto, su estabilidad social. Y, por otro lado, porque está en juego una apuesta económica colosal: el mercado de las tecnologías limpias o bajas en carbono que están destinadas a sustituir en gran medida a los combustibles fósiles (en gran medida, pero no del todo, volveré sobre ello). En la mente de estos gobiernos y de los grupos capitalistas a los que representan, la COP26 será la gran puesta en escena en la que intentarán llegar a un acuerdo sobre esta política, un acuerdo entre bandidos, en el que obviamente cada uno intentará hacer lo menos posible… mientras da la impresión de que hace más que los demás…

Los subterfugios del capitalismo verde

Los subterfugios del capitalismo verde para esconder bajo la alfombra la diferencia entre lo que hay que hacer para detener la catástrofe y lo que se puede hacer para limitarla dentro del marco capitalista son de varios tipos. Recordemos las principales[9]:

  • Desplegar «tecnologías de emisiones negativas» (NET): máquinas y dispositivos que retiran el carbono de la atmósfera y lo almacenan bajo tierra (sin garantía de que no vuelva a salir de forma masiva algún día). Esto se llama captura y secuestro de carbono (CCS).

  • Combinar estas RTE y la CCS, por ejemplo utilizando la Bioenergía con Captura y Secuestro de Carbono (BECCS): en lugar de carbón, quemamos biomasa que crece absorbiendo CO2, capturamos este CO2 y lo almacenamos bajo tierra. A largo plazo, la concentración atmosférica de CO2 debería disminuir. El problema son las enormes superficies necesarias para cultivar la biomasa.

  • Diversificar el discurso hablando no sólo de energía libre de carbono, sino también de energía baja en carbono o baja en emisiones. Hace ya varios años que el IPCC se plegó a los nucleócratas: como resultado, la energía atómica se clasifica ahora oficialmente como baja en carbono. El mismo proceso está en marcha para el hidrógeno azul, es decir, el obtenido a partir del gas natural (que emite CO2).

  • Aumentar la absorción natural de CO2 a través de la fotosíntesis (plantamos grandes cantidades de árboles…, sin pensar en el impacto sobre la biodiversidad, ni en el hecho de que la absorción sólo durará unas décadas… ¡y sin tener en cuenta las emisiones en caso de incendios forestales!).

  • Comprando los llamados derechos de emisión de las inversiones supuestamente limpias, o del acaparamiento de bosques en el Sur (en detrimento de las poblaciones locales, especialmente de los pueblos indígenas)…, cuando muchos estudios han demostrado que la mayoría de estos derechos no se corresponden con reducciones reales de emisiones.

  • Poner en órbita partículas que reflejen la radiación solar en el espacio (geoingeniería). Esta es la peor de todas estas soluciones de aprendiz de brujo, porque puede ser utilizada para la geoestrategia de las grandes potencias; además, no reduce la cantidad de CO2 en la atmósfera (por lo que la acidificación de los océanos continuará). De momento parece descartada, pero volverá a surgir cuando veamos que los otros subterfugios anteriores no detienen la catástrofe.

El diablo está en los detalles

El plan NZE de la AIE es una plasmación sistemática de esta política, vinculada a una agenda a ponerla en práctica. El hecho de que este plan moleste a algunos intereses establecidos del capital fósil no lo convierte en una alternativa aceptable para la humanidad. Esto queda muy claro cuando se observan las diversas implicaciones concretas del escenario. Como se suele decor, el diablo está en los detalles:

  • La cuota de la energía nuclear en el mix energético mundial se duplicará con creces de aquí a 2050 (de 29 EJ en 2020 a 61 EJ en 2050), sobre todo en el Sur; la energía nuclear será entonces la segunda fuente de electricidad más importante después de las renovables (alrededor del 10% del mix energético); según la AIE, «las naciones deben (sic) actuar rápidamente para prolongar la vida de las centrales nucleares existentes o desarrollar otras nuevas».

  • La AIE destaca que las energías renovables se convertirán en la principal fuente de energía en 2035… Pero este dato tiende a ocultar otro: en 2050, según NZE, algo más de una quinta parte de la energía mundial seguirá siendo de origen fósil, sobre todo para alimentar las cementeras, la industria siderúrgica y la petroquímica.

  • Una quinta parte de los fósiles es obviamente mejor que cuatro quintas partes (que es la cuota actual). Esto reduce las emisiones globales anuales de CO2 de 36 Gt a 7,6 Gt. Pero, para respetar las emisiones netas cero, estos 7,6 Gt deben ser capturados para ser inyectados en el subsuelo (en depósitos cuya estanqueidad no se puede garantizar, repitámoslo).

  • El uso de la biomasa se multiplicará por seis en 2050: producirá 102 exajulios de energía (Nota: esta cifra es superior al límite de sostenibilidad de este uso de la biomasa, fijado por el IPCC en 100 exajulios). Una parte importante de la electricidad producida por la combustión de carbón se producirá mediante la combustión de biomasa con captura y secuestro de carbono (es decir, BECCS); de este modo, se añadirán 1,3 Gt de CO2 al año a las 7,6 Gt que se inyectarán en el subsuelo debido al uso de la CCS en la industria.
  • Este aumento de la cuota de biomasa exigirá un incremento de la superficie dedicada a los cultivos energéticos (la AIE aboga en particular por los cultivos industriales de rotación corta, como los sauces y el miscanthus). Esto requeriría un aumento de 330 millones de hectáreas (Mha) a 410 Mha (un aumento del 25%). Esto equivale a casi un tercio de las tierras agrícolas de cultivo permanente (1.500 Mha). Por tanto, la presión aumentará gravemente sobre la biodiversidad, los recursos hídricos y el uso del suelo. Desde el punto de vista social, los más débiles (las comunidades campesinas y los pastores, en particular) se llevarán la peor parte[10].
  • Las energías eólica y solar serán los pilares de las energías renovables, mediante la construcción de gigantescos parques (¡porque la concentración y apropiación capitalista de estos recursos naturales gratuitos son una condición para el exceso de beneficios de las multinacionales!). El objetivo, en el caso de la energía solar, sería instalar el equivalente al parque actual cada día en 2030, y aún más en los años siguientes. Eso no es todo: la cuota de hidroelectricidad se duplicará de aquí a 2050. La AIE no lo especifica, pero cabe suponer que se basa principalmente en la construcción de grandes presas. Sin embargo, estas presas no son una fuente renovable (se llenan de sedimentos con el tiempo). ¿Si la energía nuclear puede llamarse baja en carbono, ¿por qué las presas gigantes no pueden llamarse renovables?

  • La cuota de hidrógeno bajo en carbono debe multiplicarse por dieciséis en 2030 y por cincuenta y siete en 2050 (¡!) para alcanzar el 13% de la energía final en 2050. Según el plan de la AIE, la mitad de este hidrógeno en 2030 deberá ser verde, es decir, producido por electrólisis del agua (o a partir de otras fuentes -algas, por ejemplo- que no emitan CO2). La cuota de hidrógeno verde aumentaría hasta el 62% en 2050. Suponiendo que estos objetivos sean alcanzables (lo cual es muy poco probable, ya volveré sobre ello), el resultado es que el 38% del hidrógeno bajo en carbono se produciría con emisiones de CO2. Pero ya conocemos la solución de la AIE: captura-secuestro, ¡hop!

Disimular la superación de 1,5°C

Incluso con el máximo despliegue de subterfugios de emisiones netas cero gracias a los milagros de la tecnología, la realización del escenario de la AIE está lejos de ser obvia…, especialmente desde el punto de vista tecnológico. A este respecto, la Agencia distingue dos fases. Hasta 2030, dice, existen las tecnologías necesarias para la NZE. Pero más allá de 2030, aunque se espera que la CCS y el hidrógeno verde desempeñen un papel fundamental, el 55% de las reducciones de emisiones acumuladas que se atribuyen a estas tecnologías se encuentran actualmente sólo en fase de demostración o incluso de prototipo. En resumen, no hay certeza de que vaya a funcionar. Además, como hemos visto, los objetivos a alcanzar, en particular, en materia de despliegue de energía solar y eólica y de aislamiento y renovación de edificios son extremadamente restrictivos. Incluso sin salir de la lógica capitalista, para alcanzarlos sería racional apoyarse en la planificación pública, en las inversiones públicas, en el desarrollo del sector público, en la investigación pública y en una verdadera participación ciudadana. Pero la AIE no se ocupa de esto. Para la AIE, la participación ciudadana significa que los gobiernos ofrecen incentivos y limitaciones para guiar al consumidor. En cuanto a los capitalistas, no tienen que preocuparse demasiado; el escenario NZE se basa en dos principios neoliberales: la neutralidad tecnológica (las tecnologías se implantan en función de los costes, según las leyes del mercado, los costes de la investigación son para la comunidad, los beneficios para el sector privado), por un lado, y la transición ordenada (que evita al máximo la destrucción de capital antes de la amortización) por otro[11].

Es hora de desconfinar nuestras luchas

Nos encontramos típicamente en la lógica de culpabilización/represión del neoliberalismo autoritario, tal y como se aceleró en la respuesta a la pandemia. En el escenario de la AIE, esta lógica se une a la apuesta, característica del capitalismo, por la llegada providencial de un deux ex machina tecnológico. Pero esta vez, es muy probable que el deus ex machina no llegue a tiempo. Esto está muy claro en el debate sobre el hidrógeno: su producción por electrólisis del agua sería efectivamente una solución verde, pero los costes son extremadamente elevados. De hecho, debido a la neutralidad tecnológica, los capitalistas recurrirán al hidrógeno azul [12]. En otras palabras: el Cero Emisiones Netas de la AIE no es un escenario que evite superar temporalmente los 1,5°C. Es más bien un intento de ocultar el hecho de que: 1°) esta superación es inevitable si la humanidad no rompe con el mercado neoliberal y el productivismo capitalista; y 2°) esta superación, lejos de ser sólo temporal tiene, por el contrario, grandes posibilidades de sumir a la humanidad en un desastre de proporciones inimaginables.

¡Sí, es hora, es hora ya de desconfinar nuestras luchas! Por ejemplo, respondiendo al llamamiento de «Komité Centrales», esta coalición (de la que forma parte Gauche Anticapitaliste) que, en Bélgica, rechaza tener que elegir entre la peste de las centrales nucleares y el cólera de las centrales de gas.[13]

Notas

[1] https://www.iea.org/reports/net-zero-by-2050

[2] https://www.theguardian.com/environment/2021/may/17/greenland-ice-sheet-on-brink-of-major-tipping-point-says-study

[3] https://www.latribune.fr/entreprises-finance/industrie/energie-environnement/conseil-de-l-arctique-l-affrontement-attendu-entre-etats-unis-et-russie-debute-ce-mercredi-soir-884981.html

[4] https://www.carbonbrief.org/analysis-chinas-carbon-emissions-grow-at-fastest-rate-for-more-than-a-decade

[5] valor medio

[6] Carbon brief, 18/5/2021, https://www.carbonbrief.org/iea-renewables-should-overtake-coal-within-five-years-to-secure-1-5c-goal?fbclid=IwAR2xvyEpMYVoI6G8zHxKSx-QZeUM4EGx_FlkOdMAiII36oz34fJMW7C_v34

[7] Finantial Times, 18/5/2021

[8] A veces de manera cómica: el primer ministro japonés, por ejemplo, ha hecho un compromiso completamente improvisado de reducir las emisiones del 26% en 2030 al 46%. Asombro en el archipiélago, donde ningún político había mencionado aún este objetivo … https://korii.slate.fr/et-caetera/climat-energie-promesses-japon-co2-panique-experts-centrales-reacteurs-nuclear

[9] Para una presentación más detallada, ver : Tanuro, Daniel (2020) Demasiado tarde para ser pesimitas. Barcelona: Sylone-viento sur.

[10] Se destinan más de 3000 Mha al pastoreo del ganado. El sentido común ordenaría un ataque a la industria de la carne, pero es un lobby poderoso; En la lógica capitalista de la AIE, será más fácil apoderarse de las tierras de los pueblos pastores nómadas que a menudo no tienen título de propiedad bajo la ley burguesa.

[11] Designdas por la expresión stranded assets

[12] La política de la Comisión Europea es significativa en este tema: se encuentra frente a los lobbies fósiles que quieren producir hidrógeno a partir de fuentes fósiles –emitiendo CO2 – y que engañan a la opinión pública repitiendo que la combustión de hidrógeno gaseoso solo produce agua –lo cual es correcto pero oculta el CO2 producido en la fabricación de hidrógeno.

[13] Ver la primera acción propuesta para el 20 de junio contra el proyecto de central en Manage: https://www.facebook.com/events/922852554946047/?ref=newsfeed

Fuente: Gauche Anticapitaliste. Traducido por Viento Sur.

*++

 

Carta a Alejandro II. [León Tolstói]


Tal día como hoy de 1910 fallecía el gran escritor y pensador León Tolstoi. Crítico severo del poder y los ejércitos, sus ideas pacifistas no encajaron en los movimientos intelectuales, políticos y sociales de finales del XIX y principios del XX.


Carta a Alejandro II

 

León Tolstói

El Viejo Topo

20 noviembre, 2021 



Moscú, 22 de agosto, 1862

Su Majestad: El 6 de julio un oficial superior de gendarmes acompañado de las autoridades locales fue a mi posesión en mi ausencia. En mi casa habitaban durante las vacaciones mis huéspedes, unos estudiantes, maestros rurales del distrito judicial que yo administraba, mi tía y mi hermana. El oficial de gendarmes comunicó a los maestros que estaban arrestados, y requirió sus efectos y papeles. El registro duró dos días; se registró: la escuela, los sótanos y los almacenes. Según el oficial de gendarmes, no se halló nada sospechoso.

Aparte del agravio inferido a mis invitados, se creyó necesario ofendernos a mí, a mi tía y a mi hermana. El oficial de gendarmes registró mi gabinete, que entonces estaba como dormitorio de mi hermana. Al preguntársele sobre qué base actuaba así, el oficial de gendarmes declaró que lo hacía por mandato imperial. La presencia de soldados de la gendarmería y de los funcionarios que le acompañaban confirmaban sus palabras. Los funcionarios se presentaron en el dormitorio de mi hermana no dejaron sin leer ni una sola correspondencia ni un solo diario y, al marcharse, declararon a mis huéspedes y familiares que quedaban libres, y que no se había encontrado nada sospechoso. Por tanto, ellos eran también nuestros jueces y de ellos dependía el acusarnos de sospechosos y privarnos de libertad. No obstante, el oficial de gendarmes dijo además que su marcha aún no debía tranquilizarnos del todo, y advirtió: cualquier día podemos regresar.

Me parece indigno asegurar a Su Majestad lo inmerecido del agravio que se ha cometido. Todo mi pasado, mis relaciones, mi franca actividad a la vista de todos en el servicio de las armas y en la instrucción pública y, por último, la revista, en la que van expresadas todas mis íntimas convicciones, hubieran demostrado -sin tener que emplear medidas que destruyen la felicidad y el sosiego de las personas- a cualquiera que se interese por mí, que yo no puedo ser conspirador, redactor de octavillas, asesino o incendiario. Aparte del agravio, de la sospecha sobre el delito, además del oprobio ante el juicio de la sociedad y del sentimiento de eterna amenaza bajo el que estoy obligado a vivir y conducirme, esa visita me ha comprometido de lleno ante la opinión de la gente, que yo estimaba, había ganado con los años y me era del todo necesaria para la actividad elegida por mí: la fundación de escuelas para el pueblo.

De acuerdo al sentimiento propio de todo hombre, yo busco a quién culpar de lo que ha sucedido conmigo. Yo no puedo culparme: me siento con más razón de la que nunca tuve; no conozco al falso delator, ni puedo inculpar a los funcionarios que me juzgaron y ofendieron: ellos repitieron continuamente que no lo hacían por su voluntad, sino por mandato imperial.

Para continuar siempre igual de justo respecto a mi gobierno y a la persona de Su Majestad, ni puedo ni quiero creerlo. Pienso que no puede ser designio de Vuestra Majestad el que los inocentes hayan de ser castigados y los justos vivan de manera constante con el temor de la ofensa y el castigo.

Me dirijo a Vuestra Majestad para conocer las razones de todo ello. Sólo ruego que se elimine toda posibilidad de que sobre el nombre de Su Majestad vaya a caer el reproche de injusticias y que sean, si no castigados, sí fustigados los culpables del abuso de tal nombre y dignidad.

Leal súbdito de Vuestra Majestad,

CONDE LEON TOLSTOI

 *++

Piden que Rajoy sea detenido si este se niega a declarar en Andorra por la Operación Catalunya. [Aguanta, Luis, aguanta. ¡Jope! Hay que ver el aguante que tiene el Luisillo este. Punto]

 

Piden que Rajoy sea detenido si este se niega a declarar en Andorra por la Operación Catalunya

 

Indurgente.org. /19  noviembre 2021

 


La petición parte de la entidad de juristas Drets y l’Institut de Drets Humans d’Andorra. Efectivamente, esta ha pedido a la jueza de Andorra que investiga el caso sobre la presunta extorsión a Banca Privada de Andorra (BPA), enmarcada dentro de la Operación Catalunya, que cite a declarar a los querellados Mariano Rajoy, Cristóbal Montoro y Jorge Fernández Díaz además de otros miembros de la antigua cúpula de Interior. Si la petición no fuera atendida la petición será otra muy distinta: que se dicten órdenes de búsqueda y captura internacional a través de la Interpol contra ellos.

Asegura Drets i l’Institut de Drets Humans d’Andorra que lo que pretenden es que la justicia determine qué papel tuvo el Gobierno de Rajoy y el de Andorra en la liquidación de BPA y las presiones para conseguir las cuentas bancarias de la familia Pujol, Artur Mas y Oriol Junqueras.

Cabe recordar que la jueza admitió en octubre del 2020 la querella presentada por los delitos de falsedad de documento y coacción de órganos constitucionales contra el ex presidente español y líder entonces del PP.

También al ex ministro Fernández Díaz lo consideran autor de un delito de amenazas, coacciones, extorsión y chantaje, junto con el ex secretario de Interior Francisco Martínez Vázquez y el exdirector general de la Policía, Ignacio Cosidó.

Está por ver cómo reaccionan Rajoy y compañía y cómo reacciona la juez en caso de que estos no declaren en Andorra.

*++

 

La OTAN plantea trasladar las armas nucleares desde Alemania y desplegar...

viernes, 19 de noviembre de 2021

La inflación ha muerto, larga vida a la inflación

 

La inflación ha muerto, larga vida a la inflación

 

Por Isidro Lòpez

Rebelion

 19/11/2021 

Fuentes: El salto


La devaluación del dinero ha sido presentada como la peor enfermedad de la economía de mercado. Pero, en esta década, el miedo a la inflación parece un residuo de los años de dominio neoliberal.

Las fuertes sacudidas de los precios a nivel global desde que comenzó la reactivación económica escalonada en la inmensa mayoría de los países de Europa, Asia y América, no dejan lugar a dudas: vuelve nada menos que la inflación. La inflación fue la bête noîre del neoliberalismo ascendente de los años ochenta y, a la vez, a lomos del caballo de la inflación fue como ese mismo neoliberalismo noqueó definitivamente a los gobiernos keynesianos que fueron objetivo primordial de su ofensiva. Cosa que no quita que le llevase muchísimos más años noquear a los estados keynesianos que esos mismos gobiernos construyeron durante los años de la posguerra mundial. 

En la ortodoxia liberal la inflación es la peor enfermedad que puede aquejar a la economía de mercado: la devaluación del dinero. Y con ella, algo mucho más importante: la devaluación de las posiciones de poder de los propietarios de dinero. La inflación plantea una contradicción siempre a las aspiraciones de construcción del homo economicus individualista, autosuficiente y racional del liberalismo porque implica aclarar de una vez por todas la confusión entre la buena y la mala moneda, posibilidad de confusión que aterraba al liberalismo del siglo XIX. Para esta tarea es indispensable la existencia de un Banco Central con poderes de Estado que determina cuánta moneda es buena y cuánta mala. El patrón oro fue la herramienta institucional que el liberalismo británico antiguo utilizó durante tres siglos para naturalizar esta vinculación entre la escala de las riquezas y el poder de las clases propietarias de dinero. 

Hoy, el megasignificante económico por excelencia, la inflación, vuelve a un capitalismo en el que ya no mandan unilateralmente ni Estados Unidos, ni el petróleo

El neoliberalismo norteamericano ascendente de los años setenta y ochenta, mucho más pragmático, conquistó las instituciones transnacionales procedentes del orden de Bretton Woods y desde ahí, fue conquistando, uno tras otro, los bancos centrales de los Estados nación, siempre en nombre de la lucha contra la inflación. No desenterraron el patrón oro mitificado por el liberalismo del siglo XIX sino que pusieron al dólar, y al petróleo, en su lugar. El poder político norteamericano sobre el mundo, y muy especialmente, su control sobre el combustible fósil, eran la garantía última de estabilidad financiera y monetaria en el mundo capitalista posterior a 1973. Hoy, el megasignificante económico por excelencia, la inflación, vuelve a un capitalismo en el que ya no mandan unilateralmente ni Estados Unidos, ni el petróleo. 

La inflación reina pero no gobierna

Por acumulación histórica, la reaparición de la inflación como frame económico global debería dar una ventaja casi absoluta a la ortodoxia política neoliberal para recuperar su posición dominante tras dos años de extensión de algo así como un nuevo sentido común económico-político al que podríamos llamar provisionalmente neokeynesianismo pandémico. Todas y cada una de las instituciones económicas creadas durante el periodo neoliberal llevan la lucha contra la inflación inscrita en su ADN. El Banco Central Europeo y el euro fueron los experimentos mayores del régimen neoliberal de control de la inflación. Se puede decir, sin mucho exagerar, que el euro está construido sobre el control de la inflación de la eurozona a unos niveles de crecimiento anual nunca superiores al 2% del PIB continental.

Sin embargo, en este momento, es casi imposible pensar en una intervención como el tour de force de Jean Claude Trichet en 2008. En plena crisis financiera global, el entonces presidente del BCE, subió repentinamente un punto los tipos provocando una cadena de efectos aumentados de la crisis financiera. La subida de tipos europea puso punto y final repentino a la inmensa burbuja inmobiliaria española, abrió una profundísima crisis del sistema financiero español y, en el medio plazo ha supuesto, el asentamiento casi permanente desde entonces de la crisis en la Eurozona y, por extensión, en toda la Unión Europea. Una crisis europea que primero fue productiva, luego financiera, después monetaria, siempre social y ecológica y ahora ya, directamente existencial. 

El expediente utilizado para borrar del mapa la lucha de clases en Europa a lo largo de toda la década de los setenta fue el control de precios

El Banco Central Europeo se enfrentaba entonces a una inflación del 4% fundamentalmente provocada por un pico espectacular de los precios del petróleo y las materias primas generada en los mercados de futuros, uno de los refugios de emergencia más lucrativos de unos capitales en estampida tras la evaporación repentina del mercado de las hipotecas subprime. En octubre de 2021, la inflación en la Eurozona ha llegado al 4,1% provocada por un pico espectacular en los precios del gas y las materias primas generado en los mercados de futuros de nuevo desorbitados ante la llegada masas crecientes de capitales financieros en estampida en busca de nichos de rentabilidad. A partir de esta semejanza, no pequeña, todo son diferencias entre una situación y la otra, y muy posiblemente, muy diferentes van a ser los acontecimientos que sigan a la instalación de la inflación como ítem económico-cultural en la esfera política europea.

Una de esas palabras

Si no existe tal cosa como un debate económico “puro” en general, menos aún en el caso del que posiblemente es, aún hoy, el término técnico de la ciencia económica con mayor carga histórica y política: la inflación. Hay que recordar que el expediente utilizado para borrar del mapa la lucha de clases en Europa a lo largo de toda la década de los setenta fue el control de precios, especificado claramente en un mandato férreo de control salarial que, en un momento de pleno empleo, tan sólo podían imponer los sindicatos a sus propios afiliados. Algo que uno tras otro, los sindicatos europeos terminaron por hacer, no sin que se librara una guerra social total en varios frentes internos y externos antes que se venían arrastrando desde el 68.


La baza decisiva del capital en aquella derrota por capítulos que sufrió la clase obrera industrial a lo largo de dos décadas fue utilizar el espacio transnacional para desvincular tanto los capitales productivos como los capitales financieros de los estados nación. El capital fue migrando hacia Asia, muy especialmente hacia China, en busca de menores costes laborales, ambientales y fiscales, blindado por todo un entramado jurídico-institucional que fomentaba la huida bajo una retórica de libre mercado, defensa de los derechos de propiedad y lucha contra la inflación.

El ERTE ha sido la máxima aportación del modelo de negociación colectiva no inflacionista de inspiración alemana que se ha extendido en Europa

En esas nuevas condiciones de movilidad incrementada del capital, los Estados nación europeos tomaron literalmente los restos de las luchas de clases europeas a su cargo en forma una nueva forma de concertación social en que se pactaron las condiciones de posibilidad del trabajo asalariado dentro de los límites intraspasables de las políticas antinflacionistas. Lo cual significaba de hecho renunciar no ya a un horizonte socialista sino a un horizonte simplemente de pleno empleo, el abc del keynesianismo.

La situación de jibarización y ultracongelación del proceso productivo en Europa ha tenido como consecuencia de la utilización generalizada de los ERTE. Con distintos nombres —kurzarbeit, furlough— el ERTE ha sido la máxima aportación del modelo de negociación colectiva no inflacionista de inspiración alemana que se ha extendido en Europa. Pensados para absorber shocks temporales manteniendo los empleos en las estructuras empresariales existentes, los ERTE se han utilizado de forma generalizada durante un año y medio en las cuatro mayores economías de la Eurozona: Alemania, Francia, Italia y España. Además de en el Reino Unido, donde han alcanzado su máxima extensión. 

China reestructura Europa

Esta suspensión masiva de la producción ha sido aprovechada sin ningún tipo de miramiento por parte del gobierno de Xi Jinping, que no ha tenido más que seguir avanzando por las líneas de enfrentamiento endurecido con Estados Unidos marcadas en las guerras comerciales del periodo anterior a la pandemia. El ascenso de China en la jerarquía tecnológica y de diseño de la producción, incluyendo su sonora apuesta por el capitalismo verde, ha barrido con las escasas ventajas productivas rentables que quedaban en Europa, y ha dejado a Estados Unidos “únicamente” el dominio del dinero, del dólar. El otro gran pilar del poder de EEUU, el petróleo, sin embargo, ha quedado tocado de muerte en su rol hegemónico. Aunque todavía sea un mercado de importancia central, es evidente como, por el momento, está completamente subordinado a los mercados de gas natural. Mercados que sustentan una estructura de poder diferente, aunque emparentada, con la del petróleo.

Ese sonido estruendoso que generan los precios creciendo a velocidades supersónicas, el sonido de los cuellos de botella en la distribución, es el sonido que produce el Partido Comunista de China al dictar las nuevas condiciones de rentabilidad, y, esto es novedoso, también de cualificación, que van a marcar cuáles serán las empresas manufactureras y energéticas grandes, pequeñas y medianas, que queden en Europa. Los mismos mecanismos que utilizó el capital europeo para dejar herida de muerte a la clase obrera industrial de los años setenta, fundamentalmente la deslocalización, se han desarrollado tanto que también han herido de muerte a uno de sus padres: el capital industrial europeo. 

Vaciada progresivamente de sus funciones de mando sobre el proceso productivo capitalista global, Europa empieza a parecer un parque temático del welfare state

Como era de esperar estas nuevas condiciones de rentabilidad en los sectores industriales y energéticos con toda su afectación a los sectores logísticos y de distribución, las absorben los Estados europeos mediante su traslado inmediato a la fuerza de trabajo en forma de aniquilación definitiva del régimen salarial privado y el avance a doble velocidad hacia un mercado laboral pulverizado y basado en las percepciones intermitentes de rentas salariales, más cercano a la informalidad generalizada de las megapólis del sur global que del New Deal de Roosevelt. 

Milton Friedman tiene los ojos tristes

Jean Claude Trichet actuaba en nombre de un Banco Central que representaba  a una Europa que aún apostaba con confianza en el casino financiero global, confianza sostenida en parte por el poder político de la Francia poscolonial pero, sobre todo, por el poder económico indiscutido de la manufactura de exportación alemana. Hoy, la eurozona ha absorbido la contradicción central de la economía alemana, el mantenimiento de un gigantesco aparato industrial de exportación basado en el combustible fósil, modelo que hunde sus raíces en el inveterado antinflacionismo alemán, es directamente antagónico con los objetivos de la transición energética y el Green New Deal con los que Europa pretende recuperar sus posiciones de ventaja competitiva en el mundo. Vaciada progresivamente de sus funciones de mando sobre el proceso productivo capitalista global, Europa empieza a parecer un parque temático del welfare state que se arriesga a tener que declarar la quiebra si no le favorecen las decisiones estratégicas que tomen otros actores mejor situados en el nuevo orden financiero y productivo. 

El vaciado de funciones productivas capitalistas al que China ha sometido a Europa, y en menor medida a Estados Unidos, ha dejado un panorama de niveles de endeudamiento público completamente inédito, y en general, una vida económica en nuestras sociedades en la que las distintas formas de monetización de los títulos de propiedad, como los intereses financieros sobre la deuda o las rentas del suelo, le han quitado definitivamente la centralidad al salario como instrumento de la economía monetaria popular. 

Si el liberalismo se pudo reinventar como neoliberalismo fue en buena parte a que Milton Friedman y la escuela monetarista dio carpetazo a la nostalgia por el patrón oro perdido y diseño el programa más simple posible para gobernar un banco central: subir los tipos de interés cuando sube la inflación y bajarlos cuando baja. La economía para la que dio esta sencilla receta Friedman, el agitador político neoliberal por excelencia era aún una en la que la deuda era una figura restringida al comercio entre estados nación y a las relaciones entre las grandes empresas y los grandes bancos. Subir los tipos de interés era una maniobra rutinaria de aserción de la jerarquía y el poder del dinero sobre el proceso productivo capitalista. Y, obviamente, de los países exportadores de capital sobre los países importadores de capital. 

El mundo post globalización neoliberal está definido por la deuda de una manera muchísimo más capilar y determinante que por los salarios, una subida brusca de tipos de interés en Estados Unidos o la Eurozona, ajustaría aún las ya de por sí recargadas tuercas de la acumulación por desposesión tanto en su versión social como ecológica a través de los mecanismos políticos del Estado. Esta vez las evidencias apuntan a que Milton Friedman no va a ganar la batalla monetaria, la separación fundamental entre quienes perciben rentas de la propiedad de algún tipo —la inmobiliaria es la más habitual— y quienes no las perciben y dependen plenamente de un trabajo asalariado que simplemente ya no existe, se ha vuelto demasiado evidente como para envolver el dominio del rentista en unos cuantos tecnicismos folklóricos heredados del siglo XX sobre el daño mortal que supone, siempre y en todo lugar, la inflación.

Isidro López. Es miembro de la Fundación de los Comunes. 

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/suma-cero/isidro-lopez-inflacion-ha-muerto

 *++

Los precios nunca suben por si solos, alguien los sube: España alcanza el mayor nivel inflacionario en 29 años

 

Los precios nunca suben por si solos, alguien los sube: España alcanza el mayor nivel inflacionario en 29 años

Diario octubre / noviembre 13, 2021

 

Vivienda es el rubro más afectado con un aumento, respecto al mes anterior, de cerca del seis por ciento.


Respecto a la comida, el precio que más ha aumentado es el de las frutas que alcanzó valores por encima del ocho por ciento. | Foto: El Idealista


A la pregunta “Qué es la inflación” la mayoría suele contestar: “Subida de precios de todas las mercancías”. En realidad no es así. Se trata de la subida de precios de todas las mercancías, excepto la mercancía ‘fuerza laboral’. Y esta subida jamás se produce por si sola. Es una acción consciente de los propietarios de las mercancías.

¿Alguna vez ha visto alguien que los precios en las tiendas subieran solos? ¿No es algún empleado el que modifica los precios en las estanterías?

Es un ejemplo prefecto para comprender lo que sucede en todos los ámbitos de la economía capitalista, donde la fuerza laboral no es más que una mercancía y, además, la única que vende la clase obrera. Una clase obrera en clara desventaja ante el capital que, además de las mercancías, posee los canales de su distribución y venta o, lo que es lo mismo, posibilidad de modificar los precios a su antojo. Una clase obrera que no posee ninguna herramienta para aumentar el precio de su única mercancía, la mercancía “fuerza laboral”, excepto la huelga.

teleSUR:
El Índice de Precios de Consumo (IPC) de octubre en España fue de un 5.4 por ciento, cifra más alta en 29 años, la cual supera la del mes anterior en cerca de un punto porcentual, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El informe subraya que, con el dígito de octubre pasado, la tasa anual de la inflación subyacente aumentó cuatro décimas, y alcanzó el 1.4 por ciento.

Según el documento, los sectores de la vivienda, el transporte, y los vinculados al ocio como hoteles, cafeterías y restaurantes, han disparado los precios de consumo respecto al mes anterior.

El mayor aumento lo experimentó vivienda, con un 20.5 por ciento, seis puntos porcentuales más que en septiembre. En la lista le secundan los precios en transporte, con un alza del 12.3 por ciento, dos puntos y medio porcentuales más con relación a septiembre.

Entre las mayores causas del ascenso del IPC se encuentra el incremento de los precios de la electricidad, de los carburantes y lubricantes para el transporte personal, el gas y, en el caso específico de la vivienda, el gasóleo empleado en los servicios de calefacción.

Respecto a la comida, las frutas han sido las de mayor aumento registrado en los precios, alcanzando el 8.2 por ciento y, en menor medida, han subido también los precios de los cereales, las carnes y el pan.

Entre las regiones españolas más afectadas por la inflación están Castilla-La Mancha, que se ubica de primera con el 6.5 por ciento; le sigue Castilla y León con 6.1 por ciento; La Rioja con 5.9 por ciento; Melilla con 5.9 y Aragón con 5.8.

— https://www.telesurtv.net/news/espana-alcanza-mayor-nivel-inflacionario-anos–20211112-0033.html

*++

 

 

Histórica venta de EE.UU. para extracción de gas y petróleo pese a la pr...

jueves, 18 de noviembre de 2021

La ‘equidad intergeneracional’, otra trampa más. [¡Jubilata… Aquí jubilata! Repito, aquí jubilata (y añado, con pensión que no es asquerosamente asquerosa del todo, que me da para vivir) lanzando/estampando S.O.S. contra la tapia del corral que tengo (que quién me dice a mí que por h o b, o por j, o por k, ko, ku y una M, no me puede escuchar, que los hay mucho más duros de oído). Atención, jóvenes/jóvenas, míos/mías, que, que qué otra cosa podéis esperar más que zorrerías de las zorras que guardan el gallinero. Repito (hombre, por lo menos léase lo anterior y no me haga repetir lo ya dicho, que al final me van a llamar pesao). Corto y cierro.]

 

La ‘equidad intergeneracional’, otra trampa más 

KAOSENLARED / Por Unidad COESPE



LA “EQUIDAD INTERGENERACIONAL”, OTRA TRAMPA MÁS

El lunes día 15 de noviembre se ha anunciado un acuerdo -otro más- entre el gobierno del PSOE-UP, con el ministro-banquero Escrivá, y las direcciones de UGT y CCOO, para intentar poner cara y ojos a eso que tan eufemísticamente vienen a llamar “equidad intergeneracional” en materia de pensiones.

Pretendidamente eso es en sustitución del “factor de sostenibilidad”, aquel recorte de Rajoy que ahora dicen derogar. Pero mucho nos tememos que, más allá de la propaganda, no tengamos muchas razones para aplaudirlo:

1. Empezaremos por negar la mayor. Toda esta operación se hace en un contexto de un debate lleno de falsedades: la principal, pero no la única, es que el Sistema Público de Pensiones es insostenible, para atender las pensiones en el futuro inmediato. Veamos: a) En el mismo seno del Pacto de Toledo se ha reconocido que cada año se cargan indebidamente 23.000 millones de euros. b) El propio Tribunal de Cuentas tasó una deuda del Estado con la Seguridad Social de 103.000 millones de euros en solamente cuatro años investigados. c) En un estudio de Economistas Frente a la Crisis (que nunca fue desmentido) se eleva el saqueo acumulado, a través de los gastos impropios cargados a la Seguridad Social, en cerca de 500.000 millones. Concluyamos, por tanto, que si se dejan de cargar los gastos impropios, y se devuelve lo robado, las arcas de la Seguridad Social dan para pagar pensiones públicas dignas, para todas y todos, incluyendo todas las generaciónes “babyboomer”.

2. En cuanto al acuerdo en sí, en principio suena razonable que se opte por aumentar los ingresos de la Seguridad Social, en vez de recortar las pensiones. Pero ese incremento de las cotizaciones sociales (no nos olvidemos que son salario indirecto de la gente trabajadora) en 0,6 puntos podría ser positivo, si el acuerdo no tuviera una segunda parte, anunciada pero no concretada, que viene a decir que, si esto no basta (que, si no se cumple lo propuesto en el punto anterior, no bastará) se negociarán en el futuro nuevos recortes de las pensiones. El paripé de la oposición empresarial sólo anuncia que ejercerán presión para que todo esto se detraiga del salario directo, a través de la negociación colectiva (con tan dóciles interlocutores), y que al final el grueso de la factura la paguen los de siempre.

3. La gente mayor no comulgamos fácilmente con ruedas de molino. Esos mismos “agentes sociales” no solamente carecen de legitimidad para negociar en materia de pensiones (nadie los ha votado para ello) sino que en las últimas semanas nos han hecho la enésima trampa de auténticos trileros delante de nuestras narices: anunciaron a bombo y platillo el incremento de las pensiones “según el IPC”, y a la primera de cambio su fórmula tramposa nos hará perder este mismo año un 3% de la capacidad adquisitiva de nuestras pensiones. Escrivá hace palidecer a Fátima Báñez, que no se hubiera atrevido a tanto, porque no lo hubiéramos consentido. No consintamos tampoco la reforma de Escrivá:

¡NI RECORTES, NI PRIVATIZACIÓN!
GOBIERNE QUIEN GOBIERNE, LAS PENSIONES Y LOS DERECHOS SE DEFIENDEN

Unidad COESPE

17 de noviembre de 2021

*++

 

Chile, entre la rebelión popular, las elecciones y una Constituyente descafeinada. [Que te lo vengo diciendo, mi muy querido y elemental Watson, Guasón o Guason y que ya me estás cansando, hijo. Que a la barrila le podemos llamar como más nos guste, pero que como no haya despierte general de la inmensa mayoría de la población que somos los trabajadores las cosas seguirán igual. Seguir igual significa estar cada día peor porque los castañetes del capital necesitan cada vez más, y este más castañero es precisamente el más de descastañamiento que se nos hace a los trabajadores. Una nueva Constitución, por supuesto que sí, pero una nueva Constitución cuando la hagamos los trabajadores para defender nuestros intereses que son los intereses inmensamente mayoritarios de toda a sociedad, incluidos castañetes y los subcastañetes que son sus servidores. ¿Y de movilización, manifestaciones y protestas sociales, qué? Hombre, pues que dieciocho mil cuatrocientas dieseis por segundo, mejor, pero que mucho mejor que una. Pero claro, con su cosa, con la cosilla esa de que cada movilización, manifestación o protesta se transforme en poder político efectivo por y para la defensa de los intereses de la inmensa mayoría de la población que siempre son contrarios a la castañería del capital. Watson, que te veo venir, que no hace falta que me digas que eso es un sueño, por favor, tenme un respeto, no me tengas por tan simple. Esto no es un sueño majo amigo querido y elemental Watson. Esto no llega ni a sueño, así que lo vamos a dejar en que esto es el planteamiento previo que hace falta antes de liarse a soñar (¿Majo qué vas a conseguir sin organización política previa y estable?). Lo que si es dormidera total, y ahí estoy contigo a partir un piñón, es pretender erradicar los problemas que presenta la vida real a todos los trabajadores con solo y solo sólo y más solo y solo no sea que se me vaya a olvidar esto de solo, mediante la simple redacción de una nueva Constitución]


A dos años de la rebelión popular, todo indica que gane quien gane en las presidenciales, Chile seguirá bajo las leyes del mercado, gracias a una nueva Constitución que avalará su argumentario.


Chile, entre la rebelión popular, las elecciones y una Constituyente descafeinada

Marcos Roitman

El Viejo Topo

18 noviembre, 2021 



La rebelión popular de octubre de 2019 marca el punto de inflexión en la política chilena. Su mayor éxito, lograr la convocatoria de un proceso constituyente que hoy se dirime entre el desencanto y la frustración. No olvidemos que el llamamiento fue hecho a regañadientes por los partidos del orden y su nuevo aliado el Frente Amplio, cuya cara es Gabriel Boric. El 15 de noviembre de 2019 firmaron el pacto por la paz y una nueva Constitución definiendo los límites sobre los cuales podría transitar la nueva Carta Magna. Una redacción capaz de mantener en pie el edificio neoliberal. Para lograrlo, se exigiría una mayoría de dos tercios de los convencionales para dar el visto a cada artículo propuesto. Así, bastaría un tercio de los delegados para rechazar una propuesta rupturista de los principios neoliberales. Las votaciones para la convención arrojaron unos resultados sorprendentes. La derecha obtuvo menos de un tercio de representantes, viéndose la posibilidad de formar consensos progresistas para romper el pacto de la traición. Pero la ilusión se ha ido al traste. Las alianzas en la convención recompusieron el cuadro. Lo impensable se hizo realidad. Los pactos se reditaron cuando los convencionales votaron su reglamento interno y mantener el quórum de los dos tercios. Así, la derecha, la ex concertación, el Frente Amplio, independientes no neutrales, logran el control real y cierran el paso a una redacción con efectos reales para la ciudadanía. Se podrán reconocer derechos, pero la economía de mercado pondrá límites al gasto público y de paso no permitirá la inversión en sanidad, vivienda, educación. Por otro lado, ni pensar que los convencionales determinen que las riquezas del país no puedan ser vendidas a extranjeros. Las trasnacionales tendrán carta blanca para explotar los yacimientos de cobre, litio y de paso repatriar sus beneficios vía tratados de libre comercio. La Constituyente camina desoyendo las voces que dieron lugar a la rebelión popular.

La rebelión plantea preguntas que a dos años siguen sin respuesta. La movilización no ha cuajado en un proyecto. La crítica a la corrupción, a los partidos políticos, a la represión del pueblo mapuche, al patriarcado, contra la violencia de género, el cambio climático, la privatización de la educación, la sanidad, la desigualdad social no ha sido suficiente para construir una alternativa; seguramente no era su objetivo. Pero la protesta, debió ser un punto de partida. Tal vez, las esperanzas se centraron en esa candidatura de independientes a la convención constituyente La Lista del Pueblo. Tuvo 24 constituyentes, hoy no existe. Se disolvió víctima de los males que combatía. El personalismo, la corrupción, la mentira, las malas artes políticas.

Las protestas en estos dos años, han tenido una constante, el grado de violencia con el cual se han empleado las fuerzas armadas y de carabineros contra los manifestantes. La gravedad de sus actuaciones se acrecienta. El uso indiscriminado del material antidisturbios ha significado decenas de muertos, lesiones oculares, violaciones y miles de detenidos. El Estado chileno no ha tenido límites para ejercer la represión. El mantenimiento del Estado de excepción, la militarización del Wallmapu, la aparición de paramilitares contratados por las empresas madereras para acosar e intimidar al pueblo mapuche, son los síntomas de la degradación y la perdida de legitimidad del gobierno. A pesar de ello, las protestas se han mantenido en medio de la pandemia. No es sólo Santiago, se desarrollan huelgas, paros de sanitarios, profesores, estudiantes, estibadores, pescadores, movimiento feminista y pueblos originarios. Es en toda su geografía.

La celebración de la rebelión popular busca mantener el sentido que llevó a millones de chilenos a tomar las calles clamando el fin de la Constitución pinochetista y una sociedad más justa. Hoy se suma a lo dicho, la demanda de libertad para los presos políticos detenidos durante la rebelión popular de 2019. Mientras, el partido del orden y sus nuevos aliados debaten sobre las elecciones presidenciales del 21 de noviembre, cuyos índices de abstención superan 50 por ciento. A pesar de ello, todo parece indicar que Gabriel Boric, candidato de Apruebo Dignidad y miembro del Frente Amplio, ocupará una plaza. Lo que se cuestiona es quién lo acompañará en segunda vuelta. La derecha se divide entre Sichel y el nazifascista José Antonio Kast. Por otro lado, está la democristiana Yasna Provoste, quien cuenta con apoyos entre las clases medias y sectores empresariales. En esta disyuntiva, es posible que una parte de la derecha apoye a Provoste para una segunda vuelta. En conclusión, a dos años de la rebelión popular, gane quien gane en las presidenciales, Chile seguirá bajo las leyes del mercado, gracias a una nueva Constitución que avalará su argumentario.

Artículo publicado originalmente en La Jornada.

*++

 

 


Un día con el diablo, fragmento a color (3) 1945. Cantinflas.