miércoles, 12 de mayo de 2021

Pospandemia: ¿lo que está en juego en la “economía verde”? (Ay, Señor, qué verde está esto verde. Y colorín colorado, este cuento no ha terminado)

 

Pospandemia: ¿lo que está en juego en la “economía verde”?

 

Amyra El Khalili

Rebelión

12/05/2021 

En las vísperas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desenvolvimiento Sustentable – Rio+20 (2012), hemos sido abordados por una avalancha venida de los activistas internacionales que denunciaban los peligros de la economía verde, tan propalada por los medios y las grandes ONG ambientalistas, con la anuencia de políticos ideológicamente alineados, tanto con la derecha como con la izquierda, en este continente latinoamericano-caribeño.

La economía verde fue presentada como una alternativa para solucionar los problemas socioambientales como el combate a la pobreza, a las desigualdades y la degradación ambiental, siendo puesta, en las convenciones de las instituciones, como meta de los Objetivos del Milenio en el programa de la ONU por el  Banco Mundial, por la Organización de los Estados Americanos (OEA), entre otros, en los más diversos sectores de la economía, supuestamente admitida (la economía verde) como consenso resultante (era lo que decían) de amplio debate con la sociedad, transformándose, por lo tanto, en hecho consumado.

Sin embargo, la economía verde no se limita a incluir las variables ambientales en el debate político-económico. Viene como un paquete forjado por el sector financiero, arrastrando en su interior, evidentemente ajustado a sus intereses, innúmeras iniciativas e propuestas que han partido de la base excluida de los grandes centros de decisión y las reuniones de esas mismas instituciones que han contado con una ilegítima representación de los mismos políticos y sus parceros en los megaproyectos de infraestructura responsables por los impactos ambientales en las regiones de donde han partido las propuestas de los(las) que desafían diuturnamente el statu quo con su derecho de existir.

Importantes propuestas discutidas en años de trabajo junto a las más diversas comunidades que constituyeron, por ejemplo, los comités de cuencas hidrográficas, como el “cobro por el uso del agua”, fueron puestas en el mismo paquete de lo que llaman “pago por servicios ambientales”.

El sector del agronegocio y empresarial utiliza a los recursos naturales (agua, energía y minerales) mediante otorga (concesión de exploración) como insumo para producir bienes y servicios, mientras la propuesta elaborada por los comités de cuencas hidrográficas, “cobro por el uso del agua”, está siendo incluida en ese paquete financiero (de la economía verde), sin la debida explicación de que significa “firmar” un contrato con un cláusula específica sobre “pagos por servicios ambientales” o aun esclarecer lo que está implícito cuando se utiliza esa expresión.

1 Agua transformada en mercancía en la Bolsa de Nueva York

En el 2020, el agua empezó a ser negociada como recurso (commodity), teniendo como base el índice Nasdaq Veles California Water (NQH2O) en el mercado de futuros de Wall Street, como acontece con el petróleo y el oro.

Para explicar lo que eso significa y por qué eso no debería suceder, el periodista director- -fundador de la revista virtual Diálogos del Sur, Paulo Cannabrava Filho, dialoga conmigo para la TV Diálogos do Sul durante a live conducida por la periodista Vanessa Martina.

La cotización del agua en el mercado de futuros de Wall Street, como se fuese oro o petróleo, viola a los derechos humanos básicos e vuelve el elemento líquido vulnerables a una eventual burbuja especulativa, enuncia en un comunicado el reltor especial de la ONU sobre el derechos a agua potable y saneamiento, Pedro Arrojo-Agudo.

Para Emiliano Teran Mantovani, del Observatorio de Ecología Política de Venezuela:

[…] La creación del índice ‘Nasdaq Veles California Water’ em octubre de 2018 por parte del mencionado CME Group, con la finalidad de poner un marcador en la bolsa de futuros del agua en California, tiene como antecedente próximo la formación de mercados de futuros que involucraran perversamente los alimentos desde 2008, como sucedió con el trigo, el cacao y el arroz. Eso haría con que los grande bancos privados internacionales destinasen enormes cifras para la compra de los referidos títulos, mientras se especulaba con estos, disparando los precios de los alimentos e aumentando la cantidad de hambrientos en el mundo.

Desde siempre, nuestra participación en el debate sobre instrumentos económicos y financieros se ha pautado por la didáctica y por aclaraciones. Siempre expusimos claramente en las discusiones los riesgos y las necesidades de avanzar hacia un nuevo modelo económico para América Latina y el Caribe, con propuestas que venían de la base y los rincones más apartados de los centros urbanos, mientras los políticos y lobistas debatían sus propuestas en foros realizados en hoteles de lujo, regados a suntuosos cócteles con solidaridad corporativa entre pares.

Al valerse de conceptos confusos, de posiciones política dudosas, pero con sofisticada ingeniería financiera a respeto de la ecuación tierra y bienes comunes, los recursos naturales estratégicos han engrosado los negocios de la geopolítica internacional (nuestra vieja conocida) como un incremento más de guerras (muchas veces promovidas por los propios gobernantes), todo en defensa de la democracia y la paz en América Latina, Asia, Medio Oriente, África.

Esa cuestión, por ser muy espinosa, requiere valor para el debido enfrentamiento. Nos impone recordar la historia sangrenta con que fueron instaladas as fuerzas políticas en América Latina y el Caribe, el colonialismo, la esclavitud. Lamentable y deplorablemente, también nos obliga a mirar la situación de los hermanos y hermanas refugiados(as) , imagen que molesta, ocupando casi diariamente los noticieros, así como los ocupan de fundamentalistas que se alimentan del ciclo vicioso de la indiferencia.

La pesquisa investigativa: Valoración económica y pago por servicios ambientales – ¿reconocimiento del valor de la naturaleza o atribución de precio a la destrucción de la naturaleza?,  de la bióloga e activista Jutta Kill, hace un análisis acurada y nos da esclarecimientos fundamentados con argumentos técnico-operacionales (de ejecución) y jurídicos como cómo se ha dado la implementación de esos “experimentos” en base al principio de la economía verde en los países del Norte y sus consecuencias tanto allá como aquí.

En ese trabajo, queda claro que estamos frente a un problema de orden ética y moral más complejo y bien distante de las falsas soluciones que se imponen por fuerza del acomodo da despolitización y falta de interés. Esta última es lo que tranquilamente así se justifica: “Si no entiendo del asunto, no quiero saber”.

Si queremos salir del atolladero en que nuestra civilización contemporánea se ha metido, es mejor empezar a saber y a entender.

Gente dispuesta a investigar, esclarecer y orientar, comprometida con la democratización de la información no falta y nunca faltó. De hecho, como nos llama la atención el científico y activista Carlos A. Lungarzo:

[…] El despertar de las mujeres, coincidiendo con una de las mayores crisis internacionales del capitalismo, puede ser la esperanza de una nueva etapa, de esta vez pacífica, que no renuncie a la igualdad (y, por lo tanto, a la desaparición de las clases), sino encare los problemas inmediatos. Esta sería una Nuevísima Izquierda, o mejor, una segunda fase de la “Nueva Izquierda”. Nada garantiza su éxito, pero su chance es más grande que la de los movimientos violentos que tan sólo benefician los traficantes de armas, y que han producido millones de muertos en África, Asia y América Latina.

No podemos esperar que los grupos que hoy movilizan docenas de billones de dólares sean efectivamente derrotados. Hasta que eso suceda, se es que va a suceder, mil millones de niños, negros, refugiados, mujeres y pobres esperan una reacción de las fuerzas esclarecidas de este planeta, que acreditemos o no, existen.

Notas:

(1) Agua transformada en mercancía en la Bolsa de Nova York. LIVE con el periodista Paulo Cannabrava y Amyra El Khalili. TV Diálogos do Sul. Transmitido en vivo el 10 de diciembre de 2020. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=RHCN22Wy5B4.

(2) La valoración económica de la naturaleza ha sido estudiada hace algunos años. En esta nueva publicación por la Fundación Heinrich Böll: Valoración económica y pago por servicios ambientales ¿reconocimiento del valor de la naturaleza o atribución de precio a la destrucción de la naturaleza?  de la bióloga e activista Jutta Kill, el tema es investigado bajo un nuevo enfoque. Eso texto explora, así, las diferencias entre las iniciativas recientes focalizadas en “acabar con la invisibilidad económica de la naturaleza” y las antiguas perspectivas a respeto de su valoración económica. A pesar de concebida actualmente como un nuevo mecanismo de conservación ambiental y desenvolvimiento sustentable, la valoración económica de la Naturaleza no es novedad. En realidad, está inserta en la lógica de la acumulación de capital presente en nuestra sociedad hace siglos.

Referencias:

ACOSTA, Alberto; CAJAS-GUIJARRO, John. Aberraciones del capital. Wall Street líquido y sociedades sedientas. Rebelión, 17 dic. 2020. Disponible en: https://rebelion.org/aberraciones-del-capital/.

ÁLVAREZ, Clemente. O que significa a água começar a ser cotizada no mercado de futuros de Wall Street?. Jornal El País, 09 dic. 2020. Disponible en: https://brasil.elpais.com/economia/2020-12-09/o-que-significa-a-agua-comecar-a-ser-cotizada-no-mercado-de-futuros-de-wall-street.html.

ARROJO-AGUDO, Pedro. A ONU denuncia que a cotação da água no mercado de futuros viola direitos humanos básicos. IHU – Instituto Humanitas Unisinos, 12 dic. 2020. Disponible en: http://www.ihu.unisinos.br/605566-e-de-todos-a-onu-denuncia-que-a-cotacao-da-agua-no-mercado-de-futuros-viola-direitos-humanos-basicos.

EL KHALILI, Amyra. O Rio São Francisco e a “cobrança pelo uso da água”. Disponible en: http://port.pravda.ru/sociedade/cultura/14-08-2016/41543-rio_sao_fransisco-0/. Acceso el 14 ago. 2016. Capturado el 10 mar. 2017.

EL KHALILI, Amyra. As commodities ambientais e a métrica do carbono. Disponible en: http://racismoambiental.net.br/2017/02/17/as-commodities-ambientais-e-a-metrica-do-carbono/. Acceso el 17 fev. 2017. Capturado el 17 fev. 2017.

KILL, Jutta. Valoração econômica e pagamento por serviços ambientais: reconhecimento do valor da natureza ou atribuição de preço à destruição da natureza? Disponible en: http://br.boell.org/pt-br/2017/03/03/valoracao-economica-da-natureza. Acceso el 02 mar. 2017. Capturado el 10 mar. 2017.

LUNGARZO, Carlos A. A greve de mulheres e a “novíssima esquerda”. Disponible en http://port.pravda.ru/mundo/10-03-2017/42844-greve_mulheres-0/. Acceso el 08 mar. 2017. Capturado el 08 mar. 2017.

MANTOVANI, Emiliano Terán. El nuevo asalto al agua y las rutas del capitalismo azul. Agencia Latinoamericana de Información –ALAI, 16 dic. 2020. Disponible en: https://www.alainet.org/es/articulo/210210?utm_source=email&utm_campaign=alai-amlatina.

Fuente:

EL KHALILI, Amyra. Pós-pandemia: o que está em jogo na “economia verde”?. Fórum de Direito Urbano e Ambiental – FDUA, Belo Horizonte, año 20, n. 116, p. -, mar./abr. 2021.

Versión en español: Beatriz Cannabrava, Diálogos del Sur.

Amyra El Khalili. Colaboradora de Diálogos do Sul. Profesora de Economía Socioambiental. Fue economista, con más de dos décadas de experiencia en los mercados futuros y de capitales, habiendo ocupado cargos relevantes en corredoras y bancos de investimentos. Editora de las redes Movimento Mulheres pela P@Z! y Aliança RECOs – Redes de Cooperação Comunitária Sem Fronteiras. Autora del e-book Commodities Ambientais em Missão de Paz: Novo Modelo Econômico para a América Latina e o Caribe. Sitewww.amyra.lachatre.org.br.

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martes, 11 de mayo de 2021

Tras la resaca ( Bueno, pues si es trabajador no lea ques mucho gueno, tío. Incluso más mejor, porque no afecta a las rútulas de las rodillas ni al menisco de los codos ni a las paletillas ni a la parte renal de las pantorrillas ni ná de ná. Solo afecta a la ignorancia. ¡Biba el Votellón! ¡Viva Lalluso! ¡Botellón, que rico botellón…! )

 

En Madrid, la hostelería supone el 7% del PIB. Se cuenta con unos 31.000 bares que dan trabajo a unas 208.000 personas. ¿Quiénes son los propietarios? La “vida a la madrileña” resulta ser un eslabón importante en la cadena del capital internacional.


Tras la resaca

©DAVID F. SABADELL


 Montserrat Galcerán

El Viejo Topo

11 mayo, 2021

En el 18 Brumario de Luis Bonaparte, Marx se pregunta cuáles son las condiciones que permiten que un personaje mediocre y grotesco como Luis Napoleón Bonaparte pase a representar el papel de héroe. Aplicado a nuestra experiencia reciente, equivale a preguntarse qué hace que un personaje mediocre y grosero como Isabel Diaz Ayuso arrase en las elecciones en Madrid.

Para responder a esta pregunta, Marx desarrolla un análisis minucioso de la historia de Francia entre 1848, año de las revoluciones de febrero y junio, y 1852 cuando Bonaparte da su famoso golpe de estado que le convierte en emperador, el famoso 18 Brumario (2 de diciembre).

No os preocupéis, no pretendo emular su hazaña y contar lo ocurrido en los últimos años. Su lectura solo me sirve de inspiración para identificar algunos procesos parecidos o análogos. Desde el momento de su acceso al poder como vencedor en las elecciones de diciembre de 1848, una vez ahogada la revolución, Bonaparte se dedica a laminar el Parlamento, a hacerlo inoperante. En nuestro caso, Ayuso, que no venció en las últimas elecciones, pero consiguió la Presidencia con la ayuda de Ciudadanos y Vox, no se ha centrado en la Asamblea de Madrid, que ha dejado a su inercia, sino que se ha dedicado a golpear al gobierno central con ataques sistemáticos y deslealtades continuas. La CAM ha votado constantemente contra las medidas aprobadas por el Gobierno de la nación y contra todas las decisiones del Comité interministerial de Sanidad. Ha hecho de su capa un sayo, tomando decisiones como los cierres por zonas básicas de salud que nadie se encargaba de verificar. En cuanto al cierre perimetral, le daba igual no imponerlo, las Comunidades limítrofes le hacían el trabajo puesto que si bien se podía salir de Madrid no se podía entrar en ninguna de ellas. De este modo se podía defender el que no se estaban imponiendo restricciones a la movilidad que, sin embargo, actuaban de facto.

Pero vayamos a la medida estrella: el mantenimiento de los bares. ¿A quién ha beneficiado esta medida? Sin duda, a sus propietarios y solo secundariamente a sus trabajadores/as. Además de a los consumidores/as. Y me pregunto: ¿es un sector tan esencial para protegerlo cueste lo que cueste? Sin duda que los afectados estarán profundamente agradecidos, pero ¿su peso en la economía de la región es tan descomunal que contrarreste el peligro que ha supuesto mantenerlos abiertos?

En Madrid, la hostelería supone el 7% del PIB. Se cuenta con unos 31.000 bares que dan trabajo a unas 208.000 personas. ¿Quiénes son los propietarios? Solo por citar un caso mencionaremos a Beer&Food, que cuenta con más de 400 locales en todo el país, entre ellos Gambrinus y Tony Roma’s. Aparte de sus locales, este grupo se ha especializado en comida a domicilio, siendo sus gestores grandes defensores de las cocinas industriales instaladas en los barrios, las famosas cocinas fantasma que el Ayuntamiento está protegiendo. Curiosamente, estos gestores, si bien no ponen problemas para recibir subvenciones y ayudas, se quejan de los altos alquileres de sus locales. Hay un extraño acuerdo entre su deseo de hacer caja y su renuencia a pagar los alquileres, incluso poniendo en marcha acciones judiciales. Otros de sus dardos los dirigen contra Deliveroo o Glovo por los precios abusivos de los servicios que les prestan. En Madrid, además del ya citado, existen otros grupos potentes como McDonalds, Burger King y Telepizza, Restalia, Comess Group, Eat Out Group, etc. El sector de la restauración no tiene pues ya nada que ver con el bar Manolo sino que es un sector capitalista en el máximo sentido de la palabra, con un fuerte crecimiento y con conflictos internos dignos de los viejos enfrentamientos entre la burguesía industrial y la terrateniente.


También es un sector con una alta concentración. Según publicaba Cinco Días en 2017, “una decena de grupos controlan más de 4.400 restaurantes”; en ellos están muy presentes los fondos de capital riesgo. Los informes del sector dan datos según los cuales la facturación logra doblar la inversión. Además, es un sector muy internacionalizado: solo dos de las once empresas más importantes tienen un accionariado 100% español. O sea que la “vida a la madrileña” resulta ser un eslabón importante en la cadena del capital internacional. ¡Quién lo iba a decir! Me pregunto si es creíble que un sector tan boyante no pudiera soportar las pérdidas ocasionadas por la covid-19 hasta el punto de que estaban a punto de arruinarse y había que salvarles, como a los bancos, esta vez con un punto de singularidad madrileña.

Y bien, ahora que ha ganado ¿a quién va a defender la Presidenta de la Comunidad: a los dueños de los locales, a los dueños de las cadenas de restauración, a los nacionales o a los internacionales, a los trabajadores y trabajadoras de los mismos, a los consumidores dado el aumento de los precios, a los viandantes que pierden las calles llenas de terrazas, a las grandes plataformas de distribución o solo a las de los restauradores, a las cocinas fantasma o a los niños de los colegios afectados por ellas? Preguntas sin respuesta. La libertad de “hago lo que me da la gana” no aclara nada, aunque tenga la virtud de que cada quien piense que es a él o a ella a quien está defendiendo.

Otra cuestión que me asalta en esta pantomima en que se han convertido las elecciones autonómicas es el contraste entre la responsabilidad del voto y el déficit de información con el que este se ejerce. La prensa no ha hecho ningún esfuerzo en analizar las propuestas ni en favorecer los debates. Todo se ha reducido a espectáculo, cuánto más bronco mejor.

Como los campesinos franceses en la época de Luis Bonaparte, nos hemos convertido en una masa de individuos/as poco informadas y apelotonadas como “las patatas en un saco de patatas”. ¿Sabemos quién ha pagado la campaña?, ¿habrán sido los restauradores?, ¿es solo cuestión de imagen y publicidad o hay otro Correa asomando la oreja? Por ejemplo, nadie ha reparado que en los mismos días de campaña se está viendo todavía el juicio de Bárcenas, ¿todo ese ruido habrá servido para taparlo?, ¿los millones que van a llegar a Génova 13 podrán tapar el agujero de la sede y hacer olvidar la contabilidad B con la que se construyó? Cuando lo sepamos ya será demasiado tarde.


No conozco mejor ejercicio de desinformación que esta campaña. Y no critico a los curritos/as. Hay quien ha defendido su curro, algunos su negocio y otros muchos su diversión. Y otros que se han tragado el pack entero y sin masticar. Pero Ayuso no está sola; detrás está, entre otros, todo ese mundo de la restauración y sus inversiones millonarias. Y está Miguel Ángel Rodríguez. Y la FAES y Aznar. Menos mal que a Trump lograron echarle que, de no ser así, levantaría cabeza una reedición del trío de las Azores. Demasiado lío para una ciudadanía cansada.

Texto publicado originalmente en El Salto.

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lunes, 10 de mayo de 2021

¿Por qué hablamos de Pablo Iglesias como extrema izquierda? (Elemental, querido “Guatsón”. En primer lugar, porque yo estoy mu bien apreparau y porque sí, pero a más a más, Jordi, por la misma razón que a los submarinos de monte al echarse campo a través entran en situación de estado a la retrospectiva el cigüeñal que lleva atado con unos alambres al metroscopio que se inserta en la magneto corpuscular lateral inversa según se va y es cuando al tío de la palanca de mando le entran las sudaderas y se pone a decir: si sale con barba San Antón y si no la Purisima Concepción, y claro, ya se lía la manta, que si a mí me pones rumbo Este, el otro que le responde, a este ni agua, o todos Norte o a tomar pol culo la bicicleta; tú a lo que yo te diga: una litrona para mí; de eso nada monada, dice un tercero, mientras roe las salientes intrínsecas de la bisectriz del ángulo pi de las cabezas de los tornillos que sobresalen un poco de la perimetral del casco monocaúsico, y ya es cuando hasta las pelotas y con más razón que un santo, el de los pedales, el que va pedaleando para mantener en sí mismo el rumbo y tronío, que le caen unos goterones de sudor frente abajo que te cagas, tío, de los goterones de sudor que le caen, se levanta del sillín y dice: yo por mi padre que no pedaleo más. En este plan va a pedalear su puta madre, y claro: otro submarino atascado que pierde por esos monte de Dios. Y todo por culpa del chiquillo chico de Pablo Iglesias que es un pinta, el que ha montado todo este zipi zape a mala leche, que ya me lo voy conociendo.)

 

¿Por qué hablamos de Pablo Iglesias como extrema izquierda?

El líder y cofundador de Podemos anunció el pasado martes que abandonaba la política institucional por haber dejado de “ser útil”. Diferentes especialistas analizan en este artículo cómo su figura también ha sido útil para sus adversarios políticos.

Sandra Vicente

Lamarea.com 

07.05.2021

“Fue la libertad, no el socialismo, la que nos dio la más próspera y fuerte nación en la historia del mundo”. Estas fueron las palabras del ex vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, poco antes de que empezara la campaña electoral de unos comicios que darían la victoria a Joe Biden. El nuevo presidente fue tildado de ‘socialista’ repetidas veces por Trump, quien basó en ese calificativo los ataques contra su oponente. Dos años después fue Isabel Díaz Ayuso quien recuperó el término ‘socialismo’ para convencer a los madrileños de que estaban entre la espada y la pared. Entre el Partido Popular y PodemosEntre “socialismo o libertad”.

En el país de los extremos, si Trump representaba el neoliberalismo más agresivo, podría tener sentido afirmar que Biden es comunista. Y algunas de las recientes medidas adoptadas por el demócrata, como financiar el plan de bienestar social con impuestos a las rentas altas, o apoyar la liberación de las patentes de las vacunas, refuerzan el discurso de quien quiera considerar a Biden socialista. 

Sin embargo, según Ignasi Gozalo Salellas, docente en la universidad de Bryn Mawr (Pennsylvania) y del máster de Filosofía de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), estas políticas no son comunistas, sino de simple «sentido común». «El Partido Demócrata es de todo menos de izquierda, pero el discurso político de hoy, que cada día tiene menos nivel, se decanta hacia la dicotomía sin fundamento. Por eso, es igual de absurdo calificar a Biden de comunista que a Pablo Iglesias de radical”, asegura.

En España, el juego a los extremos se agudizó a raíz de la entrada de Vox al Congreso y en varios parlamentos autonómicos. Mientras crecían los votos a la extrema derecha, también crecían las voces y los medios que se lanzaban a calificar a Podemos de extrema izquierda. Así lo hizo la secretaria general del grupo parlamentario de Vox en el Congreso, Macarena Olonaquien dijo que Podemos es “extrema izquierda comunista”. También algunos medios como El Español se sumaron al carro. En una tribuna, aseguraron que la extrema izquierda pretende “dinamitar el régimen surgido de la Transición y la Constitución”. Esto, un año y medio después de que Pablo Iglesias ocupara la vicepresidencia de un Estado monárquico con una Carta Magna a la que no se ha cambiado una coma desde 2011, cuando se reformó el artículo 135 para garantizar el principio de estabilidad presupuestaria.

Para Gozalo Salellas, esta estrategia política se basa en “simplificar el mensaje y buscar los contrarios”. Lo más alejado en el Congreso a Abascal era Iglesias hasta que dejó su escaño para presentarse a las elecciones madrileñas. Si uno es extrema derecha, el otro… Blanco y en botella. 

“Vox se asume como extrema derecha y es consciente de lo que esto significa a nivel social. Por eso, buscan confundir términos y comparar cosas incomparables, sabiendo que los extremos asustan”, asegura Toni Aira, politólogo y profesor de comunicación política de la UPF-BSM. El término “extremo” genera rechazo porque es lo que va más allá, lo que busca romper la estabilidad a través de medidas radicales. “Si la izquierda quiere aumentar impuestos, entonces, la extrema izquierda quiere impuestos extremos. Así funciona el imaginario”, añade Aira, quien ha publicado recientemente el libro La política de las emociones.

Cuestiones estéticas

“Todo se basa en las formas, no tanto en el programa electoral”, asegura Aira, quien resalta algunas tácticas de comunicación y propaganda de Podemos, como los mítines a pie de calle o el famoso Tramabús, un autobús que se paseaba con las caras de Bárcenas, Pujol, Aguirre y otros, denunciando la corrupción. “Con esto se busca señalar a malos malísimos y llegar a la gente a través de emociones primarias como el enfado o la indignación. Podemos lo usa igual que la extrema derecha se apropió del bus homófobo y tránsfobo de Hazte Oír, pero con una diferencia: los primeros buscan un castigo, los segundos hablan en términos de expulsión y anulación”, puntualiza el politólogo.

También la politóloga Cristina Monge considera que la radicalidad de Podemos se queda en las formas. “Hablamos de un partido que nació del 15M, de cuando las plazas gritaban no nos representan. Pero aquello tampoco era radical: algo que cuenta con el apoyo del 80% de la población no es extremo”, considera. 

Para encontrar partidos radicales en España tendríamos que remontarnos a la Transición, con el Partido de los Trabajadores, la Liga Comunista Revolucionaria o el Movimiento Comunista. “Son tan extemporáneos que decir que Podemos es extrema izquierda ningunea toda esta parte de la historia”, considera Cristina Monge. Según recuerda la politóloga, todo el arco parlamentario europeo está plagado de formaciones como Podemos, Syriza o Die Linke, que pueden ser considerados más o menos radicales “pero que, en la práctica, tienen las manos muy atadas”. 

En este sentido, se trata de partidos que se sitúan a la izquierda de sus gobiernos y que sirven para “rectificar mínimamente los giros conservadores de la socialdemocracia”, considera el filósofo Gozalo Salellas. “Calificar de extrema izquierda a un grupo que participa de las elecciones y que viene de un movimiento que pretende revolucionar la democracia de partidos, que no abolirla, es absurdo y un insulto a la ciencia política”. 

¿Quién sale ganando?

El eje izquierda-derecha, radical-moderado, se va moviendo según el momento histórico y el lugar del mundo en que se analice. Dependiendo de a quién preguntes y los intereses que haya en juego. “¿Cómo va a ser Podemos de extrema izquierda o radical si comparte propuestas con un partido socialdemócrata?”, se pregunta Cristina Monge. Y es que, para sus primeras elecciones, el conjunto morado presentó un programa que, tal como aseguró Pablo Iglesias en su momento, se basó en las propuestas de Felipe González para las elecciones que le hicieron presidente en 1982. “Desde la década de los ochenta hemos vivido una ofensiva neoliberal que nos da la falsa sensación de que ciertos partidos son más de izquierdas de lo que son. Pero eso no es suficiente para decir que Podemos sea extremo ni para compararlo de ninguna manera con Vox”, asegura Monge.

Entonces, ¿a quién beneficia que Podemos sea visto como un partido de extrema izquierda? Según Monge, a “todo el mundo”. Comparar a los votantes de Iglesias con los de Abascal e igualarlos bajo el paraguas de lo extremo “rebaja la gravedad de los postulados de Vox y legitima que estén en el Congreso”, afirma la politóloga. Además, si se asume calificar a Podemos de extremo, partidos como el PP “se remiten a los pactos de gobierno que estos tienen con el PSOE para rebajar la gravedad de que ellos acepten los votos de VOX en la Comunidad de Madrid”, asegura Toni Aira.

Con todo, centrar el debate en los extremos no hace otra cosa que poner en valor la centralidad. “Lo extremo es un antisistema que recortará libertades. Por eso está tan de moda reivindicar un centro que no deja de moverse”, apunta Toni Aira. Y no hay más que recordar la portada de El Mundo del pasado 25 de abril, que aseguraba que “Gabilondo se lanza a la desesperada a la polarización, mientras que Ayuso se queda en el centro”. La evocación a ese pretendido centro es una de las explicaciones para el arrollador resultado del partido que hizo campaña de la libertad en las elecciones celebradas el pasado martes.

Calificar a Podemos de extrema izquierda no solo benefició a los rivales. En algunos aspectos, la formación morada también intentó sacar partido de la situación. “Redefinirse como antagonista de Vox le podría haber devuelto una esencia perdida”, considera Aira. Así, desde que Pablo Iglesias ocupó una vicepresidencia y se compró un chalet, se le recriminó que ya no podía luchar contra la casta. Pero, al enfrentarse política y abiertamente a Vox y calificarle de enemigo de la democracia, reconectó con parte de su electorado

“Con este cambio de antagonista buscó reconectar con ciertas capas de la sociedad que había perdido”, opina Toni Aira. Es esta significación la que justificaría el gesto de Iglesias de dejar La Moncloa y ponerse a la cabeza de la campaña por la presidencia de Madrid. “Dejó el poder y se situó en una posición de desventaja. Vuelve a las calles y se reencuentra con las formas que había perdido”, añade.

Sin embargo, la contraposición entre la candidata de Vox Rocío Monasterio y Pablo Iglesias desgastó aún más a este último, vistos los resultados y las preguntas del último CIS que se han conocido este viernes. Más del 72% de las personas consultadas por el organismo presidido por José Félix Tezanos considera que hubo “mucha crispación” durante la campaña. Y un 21,6% cree que “bastante”. 

A la hora de identificar a los responsables de esa situación, el 41% señala a Vox y un 36,5% a Unidas Podemos. En cambio, las críticas a Iglesias superan a las que dirigen a Monasterio con un 39,8% y un 31,9% respectivamente.

“Cuando uno deja de ser útil, debe saber retirarse”, dijo Iglesias durante el discurso del pasado martes en el que declaró que abandonaba todos sus cargos y la política institucional y se autodefinía como un “chivo expiatorio”. El ex vicepresidente del Gobierno lleva años sufriendo un acoso contra su partido, su persona y su familia que algunos de sus rivales políticos calificaron de “intolerable” cuando Iglesias anunció su dimisión la misma noche de las elecciones madrileñas. Era el punto y final a una campaña marcada, entre otros, por los sobres con cartuchos de bala con amenazas dirigidas a Iglesias y a otros políticos.

Asimismo, el cofundador de Podemos en 2014 aseguró que no sería “un tapón para una renovación de liderazgos”, consciente de que, en sus propias palabras y tras comprobar los resultados electorales –10 escaños, tres menos que Vox en la Asamblea de Madrid– ya no suma al proyecto de izquierdas. Las mismas izquierdas que, más allá del debate de si son extremas o no, no han logrado parar el avance a la derecha más radical

“Los modos de Pablo Iglesias no funcionaban: se le veía incómodo en los consejos de ministros y en los grandes actos”, recuerda Monge. Quizás es por eso que Podemos lleva desde los últimos meses jugando a un doble juego. Por un lado, quiso enfatizar la figura de Iglesias como bastión contra el fascismo, mientras designaba a Yolanda Díaz como sustituta del vicepresidente. Y es que la imagen que da Pablo Iglesias es muy distinta a la de una Yolanda Díaz sobria y del agrado de la patronal y los sindicatos. “A ella sí la veo cómoda en una figura que trata con el poder económico”, considera la politóloga. Finalmente, parece que el tándem se ha convertido en un balancín que intentará obviar las formas más extremas y se inclinará hacia la sobriedad.

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domingo, 9 de mayo de 2021

Reflexiones sobre los resultados electorales en la Comunidad de Madrid

 

Reflexiones sobre los resultados electorales en la Comunidad de Madrid

 

RAÚL NAVAS

Vientosur

7 MAYO 2021

Manifestación en Vallecas

Los resultados de las elecciones de la Comunidad de Madrid han sido históricos, y de los que podrán realizarse extensas tesis doctorales en los campos de la sociología y ciencia política. Las derechas han arrasado con una alta participación de una forma generalizada en la inmensa mayoría de pueblos y ciudades de todo Madrid. Una victoria electoral de la reacción siempre tiene consecuencias negativas. Para empezar, supone un impacto negativo en el electorado de izquierdas e inevitablemente conlleva un efecto de desánimo y frustración entre el activismo social, sindical, vecinal y político. Pero para dar un vuelco a la situación actual, primero hay que entenderla con rigurosos análisis de clase. Al éxito en imponer un modelo económico y sociopolítico radicalmente neoliberal en Madrid contribuyen diversos factores. No podemos profundizar en todos ellos a la vez. Podemos hablar del uso demagógico de la inmigración, la gestión de la pandemia y el auge del nacionalismo españolista como aglutinante de la derecha. Pero son factores que no lo explican todo. Es muy probable que algunos de ellos ya existieran antes de la irrupción de Vox y de la extensión de la trágica pandemia del coronavirus. Por ejemplo, el carácter centralista de nuestro sistema, que se traduce en la concentración de sedes de grandes empresas, organismos de la cúpula judicial y militar, alto funcionariado del Estado, etc. En Madrid viven buena parte de las elites económicas y políticas españolas de diferentes rangos.

Existe una combinación de causas, algunas de ellas estructurales y particularmente complejas. No podemos olvidar que la Comunidad de Madrid ha estado durante décadas a la vanguardia en políticas conservadoras, reaccionarias y neoliberales. Durante muchos años se han aplicado privatizaciones y un debilitamiento constante de lo público en beneficio de lo privado. Esta política la han protagonizado gobiernos al servicio de los intereses empresariales en una escandalosa defensa del sector más rico de la sociedad. Las políticas neoliberales han supuesto profundos cambios sociológicos, ideológicos, urbanísticos, laborales, de pensamiento, etc., que han tenido consecuencias políticas e ideológicas perjudiciales para la izquierda y beneficiosas para la derecha. Hablamos de hegemonía ideológica de la derecha, y de que muy a nuestro pesar, hoy Madrid es turbocapitalismo, donde el capital privado ha conseguido ganar fuerza y terreno en todo. Hemos tenido a una alcaldesa de Madrid, Ana Botella, con continuas declaraciones menospreciando los efectos del cambio climático. Hemos soportado a un presidente de la CEOE, Díaz Ferrán, hoy en la cárcel, diciendo abiertamente que “Esperanza Aguirre es cojonuda”. Hemos tenido a un expresidente de la Comunidad en la cárcel, Ignacio González, al que encontraron en casa 900.000 euros en metálico cuando fue detenido. Sin olvidar que un consejero y ex alcalde del PP soltó en público que las feministas eran mujeres “amargadas y fracasadas”. Ni que decir de la trama Gurtel, o la Púnica, con la financiación de empresarios al PP y sus campañas electorales.

Gobiernos al servicio de la sanidad y educación privada y concertada

Si analizamos el ámbito educativo, encontramos que en España la educación privada y concertada ha aumentado frente a la pública. Un estudio de 2017 señalaba que en España hay menos alumnos en la educación pública que la media europea. Mientras en Europa la media de estudiantes en la pública era del 81 % en España era del 68 %1/. Entre 2007 y 2017 la inversión en educación pública creció un irrisorio 1,4 %, mientras que la concertada se benefició de un aumento del 25 %2/. En 2019 se publicó un estudio señalando que los colegios privados y concertados duplicaron sus ingresos en 13 años. No hablamos de un problema exclusivamente madrileño, pero no olvidemos que la Comunidad de Madrid suele estar a la cabeza en los estudios y estadísticas respecto a colegios privados, concertados y alumnos matriculados en dichos centros. En el año 2011 la Plataforma Soy Publica, realizó un estudio señalando que Madrid era la única Comunidad Autónoma que tenía más colegios privados que públicos, concretamente 1.605 públicos frente a 1.651 concertados o privados. Datos de la propia Comunidad de Madrid de 2018 indicaban que en diez años, del curso 2007/08 al de 2017/2018, de los 167.057 nuevos alumnos, 128.937 se matricularon en centros privados o concertados, lo que supone el 77,7 % del total3/. Bajo la excusa de libertad de elección y mientras se reducían los centros públicos, la inversión de gasto público en convenios con colegios concertados ha amentado año tras año. En 2006 se publicó que centros educativos madrileños del Opus Dei que segregan a los alumnos por sexo eran subvencionados con dinero público4/. El gasto público educativo destinado a la concertada en Madrid ha pasado del 13 % en 2002 al 19,7 % en 2017, quedando lejos del 8% que destina Canarias. Madrid ocupaba el segundo puesto en el ranking de gasto público en conciertos educativos, siendo solo superada por el País Vasco. Por el contrario un informe del BBVA ha señalado que Madrid es la Comunidad con menor gasto público en educación, siendo el País Vasco la primera5/. Es decir, de 17 CC AA, hay 16 que invierten más en educación que Madrid. Por tanto, el esquema madrileño se basa en disminuir inversión en educación pública, gastando en ella menos que nadie, y a su vez aumentar la inversión en la concertada hasta quedar de los primeros. Por si fuera poco también se regala dinero a la privada. El País publicó el año pasado que la Comunidad de Madrid gastaba dinero público en becar plazas de bachillerato de centros privados6/. Es sencillamente el colmo que un gobierno pague a quien quiera cursar estudios en una etapa educativa no obligatoria en centros privados. Proliferan y aumentan los cheques escolares para pagar a quienes no estudian en la red pública. En 2018, el gasto en estos cheques aumentó un 28 % llegando a los 1100 millones de euros7/. El año pasado se regalaron 51,2 millones de euros más de lo previsto en presupuestos a la concertada8/. Además, los gobiernos de la Comunidad de Madrid han estado cediendo edificios, terrenos y parcelas públicas para la construcción de centros concertados y privados. UGT denunció que con esta práctica9/ se habían entregado 82 parcelas entre el año 2000 y 2013, a precios irrisorios, con blindaje para varias décadas y en ocasiones con el Opus Dei de beneficiario. Hablamos de casi dos millones de metros cuadrados cedidos. Se ha degradado a la educación pública hasta niveles muy preocupantes, mientras que se ha potenciado la privada y concertada, creando una red de intereses favorables a la derecha. Se ha potenciado una falsa sensación de estatus y elitismo entre un sector de familias con hijos en educación privada y concertada, que se acompaña de “temor a la izquierda”. Un reciente artículo en el periódico La Razón se titulaba “La escuela concertada teme un gobierno de izquierdas”, en el que el secretario general de Escuelas Católicas de Madrid expresaba: “Si hay un cambio de gobierno, lo vamos a pasar mal”, añadiendo que la izquierda iba a entrar “a gobernar con el cuchillo entre los dientes contra la concertada”10/. En realidad, sucede que los gobiernos madrileños aseguran en público que defienden por igual la escuela concertada, privada y pública. Luego, en la práctica desprestigian y degradan la pública, y privilegian a la concertada para que tenga más atractivos (muchas veces falsos y engañosos), infraestructuras, recursos, menos masificación, etc., para crear la sensación de que meter a los hijos en la pública o volver a ella debe ser un horror, pensando que las diferencias son abismales. Por tanto, se intenta forjar una mentalidad común para despreciar y/o huir de lo público. Crean el caldo de cultivo a través de los medios reaccionarios para sembrar el pánico de que “viene la izquierda a obligarte a llevar a tus hijos a la pública”. Esta situación construida y calculada a través de decisiones políticas planificadas solo tiene una salida que se resume en una apuesta de izquierdas y valiente por acabar de una vez con los conciertos y aumentar drásticamente la inversión en la educación pública y su calidad en todos los sentidos.

En la sanidad también se ha potenciado lo privado frente a lo público. Madrid está a la cabeza en seguros sanitarios privados, no siendo superada por ninguna Comunidad Autónoma. Una cuarta parte de todos los seguros médicos privados en España son de madrileños. Por otro lado, estamos a la cola en gasto sanitario público, tanto en PIB como en euros por habitante, dedicando el 3,6 % del PIB. Ninguna Comunidad invierte menos en Sanidad en dichos términos. A su vez, uno de cada dos euros invertidos en sanidad es destinado a la privada11/. Más de la mitad de los hospitales madrileños son privados. Además, hay diversos estudios señalando que la privatización y gestión privada conlleva sobrecostes para el erario público. El Tribunal de Cuentas señalaba en 2018 que la asistencia a pacientes en hospitales madrileños concertados costaba seis veces más que la asistencia en un hospital público. Por otro lado, se ha normalizado que empresas controladas por Florentino Pérez consiguieran constantemente adjudicaciones de contratos millonarios con la Comunidad de Madrid, en ocasiones gracias a la privatización de servicios hasta entonces realizados en la red sanitaria pública. Ayuso adjudicó siete millones de euros a Clece, filial de ACS, para la limpieza de hospitales como el de IFEMA. Hablamos de prácticas naturalizadas que cada vez causan menor escándalo. Lo mismo ocurre sobre la relación del fútbol y los intereses empresariales. Un ex directivo del Real Madrid aseguraba en el diario As en diciembre de 2013 que en el palco del Bernabéu coincidían “los personajes más importantes del mundo de la política, de la judicatura, de la administración, de las grandes empresas y de los medios de comunicación”, y que “Florentino enarbola la bandera del Madrid para que le concedan una reunión con el presidente de cualquier país o con las empresas más importantes”, e incluso que “utiliza las giras para hacer negocios para ACS”12/. En este sentido, es preocupante que ante una situación tan evidente, no haya habido apenas protestas contra la propuesta de Superliga europea apoyada por Florentino. Nada que ver con la rebelión producida entre aficionados ingleses de equipos como el Liverpool, Chelsea o Manchester United.

El movimiento obrero madrileño ayer y hoy

La clase trabajadora de la Comunidad de Madrid ha cambiado significativamente en los últimos 40 años. La sociología urbana, vida social, el paisaje físico, urbano e industrial, modos de vida y pensamiento, dispositivos culturales, etc., han cambiado notablemente. Apenas quedan restos de aquellas concentraciones industriales en numerosos barrios y pueblos de la periferia, caracterizados por polígonos con grandes fábricas que empleaban a un elevado número de trabajadores, en donde la actividad y organización sindical era significativa. Existian numerosas empresas manufactureras en las que se fabricaban galletas, juguetes, ropa, etc. Incluso en empresas medianas de este tipo existía organización sindical. En los barrios había un movimiento y organización vecinal fuerte. El sindicato, barrio, lugar de trabajo, Asociación de Vecinos eran lugares de encuentro colectivos en los que el apoyo mutuo estaba significativamente extendido. Hablamos de un contexto sociopolitico que hemos perdido, y que cada vez se encuentra más olvidado. En Madrid contamos con ejemplos de Memoria Histórica muy recientes. Nunca se debería olvidar que en Parla, en una manifestación vecinal en 1979 contra la escasez de agua, un chaval de 14 años, Ursino Gallego murió a causa de las cargas policiales13/.

Por otro lado, hoy, cuando se percibe con naturalidad, e incluso como algo positivo, la construcción de centros comerciales, se olvida la masiva lucha vecinal de los años 70 y 80 contra la construcción del centro comercial la Vaguada. Vecinos, trabajadores y pequeños comerciantes exigían que la prioridad fueran los equipamientos sociales. Se creó el movimiento La Vaguada es nuestra, y se protagonizaron movilizaciones extraordinariamente masivas. Existía un sentimiento colectivo de que el centro comercial no era una necesidad social para el barrio, y tendría efectos negativos en el pequeño comercio. Aunque no se pudo paralizar su construcción, un movimiento organizado y reivindicativo consiguió que se arrancaran concesiones, como la construcción de biblioteca, parque, zonas verdes, piscina municipal, centro de salud, etc., como contrapartida. Hoy algo así sería impensable. En este sentido, el modelo de urbanismo actual no es impugnado lo suficiente, habiendo aspectos que no se cuestionan. Se ha impulsado un modelo de viviendas cerradas y aisladas del exterior en corralas, con equipamientos exclusivos. De esta forma se puede acudir al centro comercial usando el coche al que se llega al garaje desde el ascensor, sin necesidad de conectar con la calle. Este tipo de modelo de vivienda se equipara con una identidad de elitismo y estatus que conlleva una serie de implicaciones ideológicas. Mientras tanto, seguimos sin disponer de un parque público de viviendas masivo, bien dotado y de calidad. Y sigue siendo imposible acceder a la vivienda sin endeudarse en un contexto de precios de vivienda escandalosamente altos y salarios bajos.

Los planes empresariales de reconversión de los años 80 se sucedieron con éxito. La fábrica de Neveras Kelvinator de Getafe cerró en 1984 dejando en la calle a 2.400 trabajadores. Entre 1982 y 1984 hubo 6.090 despidos por cierres de empresa solo en Getafe14/. La fábrica de ascensores Boetticher de Villaverde cerró en 1992. Las fábricas que no cerraron sufrieron reestructuraciones y conocieron procesos de subcontratación y de degradación de condiciones laborales, y en muchos casos terminaron cerrando. Un ejemplo que podemos citar de este tipo es Standard Eléctrica, situada en la carretera de Toledo a la altura de Villaverde, que cerró definitivamente en el año 2001. El movimiento obrero y vecinal era capaz de realizar convocatorias de huelgas sectoriales y locales de seguimiento extraordinariamente masivo contra el paro y los cierres, como la de 1980 en Fuenlabrada, y Getafe en 198115/, y mayo de 198216/. Pero pese a la masividad de las luchas, la mayoría terminó en derrota. A la vez que se cerraban centros y fabricas emblemáticas, se configuraban nuevos polígonos industriales, aumentaban empresas del sector servicios, y se abrían centros comerciales. Estas transformaciones industriales cambiaron radicalmente diversos barrios y municipios. Poco se parece el barrio de la famosa Colonia Marconi de Villaverde a como era hace décadas. No podemos decir que estas transformaciones crearan mejores empleos, con más derechos y socialmente mas útiles. El paro aumentaba, y el empleo a su vez se precarizaba. La estabilidad laboral se reducía drásticamente, y la organización sindical también disminuía. El proceso ha sido imparable. Hoy existen numerosos polígonos industriales de empresas pequeñas y medianas e incluso grandes, en donde apenas hay secciones sindicales, comités de empresa, o comités de seguridad y salud. A veces, únicamente se dan conflictos puntuales y se opta por la vía judicial donde la defensa legal no la llevan abogados laboralistas de un sindicato, sino el abogado de Legalitas o de otro seguro privado. Es importante insistir en los parques de ocio y comerciales, con grandes concentraciones de trabajadores a quienes se explota descaradamente, con intensas jornadas laborales, turnos cambiantes, horarios que imposibilitan la conciliación, trabajo en domingos y festivos, bajos salarios, sensación de inseguridad e incertidumbre, etc. Son lugares con alta concentración de trabajadores, en los que existe una escasa implantación sindical, con empresas y convenios colectivos diferentes, subcontratas, etc. Por tanto, en la mayoría de los lugares de trabajo se ha perdido capacidad para organizarse, fomentar la conciencia de clase y tejer redes de apoyo, defensa mutua y solidaridad. Es necesario potenciar las secciones sindicales y la organización en las innumerables empresas y trabajos donde no existe presencia sindical. No es un problema de Madrid, sino mundial. En todo caso, apenas se ha hablado de cuestiones laborales en la campaña. Muchas veces se dice “La izquierda lo ha hecho mal”, lo que suele ser correcto, aunque no se suele decir por qué. En este sentido no hemos oído a nadie decir que entre enero y febrero de este año se han producido 11.422 accidentes laborales en jornada en la Comunidad, 84 de ellos graves, y que en esos dos meses 16 trabajadores han muerto en Madrid por sufrir un accidente de trabajo, siendo la Comunidad con más accidentes laborales mortales. En 2020 murieron 55 trabajadores, en 2019 fueron 43 y en 2018 murieron 65. En Madrid hay serios problemas de explotación laboral y pobreza, sobre los que debemos insistir. Hay más de un millón de madrileños en riesgo de pobreza17/. El 7,8% de la población madrileña sufre la pobreza extrema18/.

La campaña electoral

La campaña electoral se ha caracterizado por ser la derecha quien ha llevado la iniciativa en todo momento. Incluso en el debate en torno de la hostelería, nadie ha señalado que las nuevas franquicias de bares y restaurantes están devorando los pequeños bares y restaurantes locales de toda la vida. Se ha debatido de lo que ha querido la derecha, eligiendo los temas con los que más cómoda se sentía, con grandes dosis de hipocresía, contradicciones y demagogia. No es nuevo el lema reaccionario de “yo o el caos”. Se ha hablado en exceso de los disparates y propuestas de Vox, sin señalar sus puntos débiles y contradicciones. Decir que el “fascismo es malo” no es suficiente, y hay que argumentar el por qué. En primer lugar, señalando y ridiculizando sus contradicciones. Vox ha insistido en que “la gente no quiere salir de casa porque te la ocupan, y además te atracan y violan por la calle los extranjeros”, y a su vez decían “la gente quiere libertad, salir a la calle sin restricciones y toque de queda”. Nadie les ha señalado para empezar que el primer discurso se contradice radicalmente con el segundo. Se ha levantado la bandera de “fascismo o democracia” en abstracto, sin que conectase con capas amplias de población. El principal problema de la campaña de la izquierda ha sido caer en las trampas de la derecha para que se hablara siempre de lo mismo y en abstracto. PSOE, Podemos y Más Madrid han compartido un comportamiento: no hablar de contenidos concretos del programa electoral y contraponerlo y compararlo con el de la derecha. Hablamos de programas muy moderados, insuficientes, pero que incluían propuestas atractivas e interesantes, de las que no se han enterado ni siquiera buena parte de sus votantes y seguidores. De esta forma el argumentario para convencer cada uno a su entorno se ha reducido a “que vienen los fascistas”, o en una defensa de la educación y sanidad pública en abstracto sin propuestas concretas. Podemos se ha encontrado con el desgaste de estar en un gobierno, el cual no ha aplicado reformas y políticas de izquierdas de calado. No se ha derogado la reforma laboral, se ha alejado cualquier posibilidad de banca pública, mientras día si y día no se habla de endurecer el acceso a la jubilación. Algunas de las conquistas más positivas han sido aprobadas por pactos entre PSOE y Podemos cuando estos últimos no estaban en el gobierno: permiso de paternidad a 16 semanas y subida del SMI a 900 euros. Prueba de que se podían arrancar concesiones importantes sin necesidad de participar en el gobierno. En definitiva, que Podemos forme parte del gobierno estatal no les ha beneficiado electoralmente, incluso al contrario. Aquí puede estar una de las claves de la subida electoral de Más Madrid. Y volviendo a la escasa difusión de su programa, no se ha difundido que la candidatura de Pablo Iglesias proponía crear una banca pública autonómica. Hablamos de una propuesta muy positiva e interesante que no ha sido objeto de debate con la derecha, ni de difusión pública. Aunque tampoco olvidemos que Manuela Carmena llevaba en su programa la creación de una banca pública municipal, y tan solo dos días después de ser investida alcaldesa anunció que no iba a cumplir con dicha promesa, dado que su programa era “un conjunto de sugerencias”19/. En este sentido, no podemos olvidar que aquel gobierno municipal se caracterizó por renuncias programáticas, como la remunicipalización del servicio de basuras. Se claudicó ante la intervención de Montoro, pese a que el Ayuntamiento presentaba superávit. Vergonzoso episodio que provocó la dimisión del concejal Sánchez Mato. Otra gestión diferente del ayuntamiento hubiese podido ser un buen antídoto frente a las derechas. Precisamente era lo que quería Montoro: evitar un ejemplo de gestión municipal positiva con éxito y atractivo social y electoral.

Nadie ha recordado que en 2011 el consejero de Transportes nos aseguraba que el metrobus no existía, y que en una década los precios del transporte público han subido exponencialmente. En esta importante cuestión Podemos no ha difundido lo suficiente su propuesta de unificar el precio de los abonos sociales a 30 euros para no perjudicar a quienes vivan lejos de la capital, aumentar el abono joven de 25 a 30 años, abono gratuito hasta los 18 (ahora es hasta los 6), rebaja del 75% del precio en jubilados, etc. Sin ser intención de hacer propaganda al PSOE, tampoco han explicado que proponían abono gratuito hasta los 14 años y transporte público gratuito los días de alta contaminación. Eran propuestas más atractivas y avanzadas que las del PP, que solo proponían transporte público gratuito para mayores de 65 años. Y qué decimos de Vox, que no proponía en un programa electoral de una página con 10 puntos, uno de ellos sobre la defensa de la caza en Madrid, frente a las 84 páginas del programa del PSOE, 26 de Más Madrid y 162 de Podemos. Haber dedicado unos minutos en el debate electoral televisivo a estos puntos hubiese conectado más que los llamamientos en abstracto sobre el peligro de la ultraderecha. Al igual que hubiese sido útil explicar la propuesta de Podemos de incorporar la salud bucodental, asistencia psicológica, fisioterapia y otras prestaciones a la cartera de servicios sanitarios públicos y gratuitos. Incluso el PSOE incluía en su programa una Ley de Salud Bucodental que, aunque insuficiente, incluía evidentes mejoras. De todo esto nada decía Vox y el PP. Podemos incluía en su programa limitar los precios del alquiler al 30 % del salario, 40.000 viviendas sociales, rebajar los precios de matrículas universitarias a niveles de 2008, ratio de 15 alumnos por aula y profesor, aumentar la plantilla de profesores con 10.000 más, etc. Pese a ser propuestas moderadas, e incluso insuficientes en algunos casos, si se hubiese enfrentado a la derecha en estos términos, el debate hubiese despertado mayor interés, y el propio debate y diálogo al día siguiente en los centros de trabajo, en la calle y en el entorno de cada uno. Urge armarse de propuestas, programas y argumentos concretos, genuinamente de izquierdas, sobre los que unirse colectivamente. Y que estos supongan claras mejoras en las condiciones de vida y trabajo, y se difundan, debatan y conecten con trabajadores, parados, pensionistas, jóvenes. En definitiva, tras el batacazo electoral debemos huir del “no hay nada que hacer”. Todo lo contrario. Quienes defendemos con firmeza la perspectiva de transformación social de carácter anticapitalista sabemos que quedan muchas cosas por hacer, y que urge impulsar tareas y batallas de concienciación, reflexión, debate y de luchas para vencer al fascismo, la ultraderecha, el neoliberalismo y el propio sistema capitalista, en primer lugar aprendiendo y sacando lecciones de los errores.

Notas

1/ Sánchez Caballero, D “España, entre los países de Europa con menos escuela pública y más concertada”. Eldiario.es, 16/03/2017. España, entre los países de Europa con menos escuela pública y más concertada (eldiario.es)

2/ Sistema estatal de indicadores de la educación 2019. Ministerio de Educación y Formación Profesional. seie-2019.pdf (educacionyfp.gob.es)

3/ González, M: “La escuela concertada y privada creció en Madrid 3,5 veces más que la publica en la última década”. El boletín, 18/06/2018. La escuela concertada y privada creció en Madrid 3,5 veces más que la pública en la última década | EL BOLETIN

4/ Hidalgo, S; Sanchez, E: “Seis colegios que separan a sus alumnos por sexos reciben ayudas de educación”. El País, 19/03/2006.

5/ Silió, E: “El gasto público en educación difiere hasta en un 63% entre comunidades”. El País, 18/09/2018.

6/ Grasso, D; Mateo, J.J; Ferrero, B “Madrid paga con fondos públicos plazas de bachillerato en al menos 15 centros privados”. El País, 13/02/2020.

7/ Grasso, D; Mateo, J.J; Ferrero, B “Madrid paga con fondos públicos plazas de bachillerato en al menos 15 centros privados”. El País, 13/02/2020.

8/ Torres Benayas, V: “La Comunidad de Madrid trasvasó 51,2 millones más a la concertada en el último año”. El País, 01/12/2020.

9/ “UGT denuncia concesión alegal de terrenos públicos a colegios concertados”. La Vanguardia, 12/03/2015.

10/ Ruiz, R: “La escuela concertada teme un gobierno de izquierdas en Madrid”. La Razón, 28/04/2021.

11/ Hidalgo, J.C: “El sector privado ya absorbe uno de cada dos euros del dinero destinado a la sanidad publica de Madrid”. Publico, 27/01/2021.

12/ Ruiz, M: “Florentino utiliza las gitas para hacer negocios para ACS”. As, 05/12/2013. “Florentino utiliza las giras para hacer negocios para ACS” - AS.com

13/ “Ursino Gallego, de catorce años, muerto en Parla por el impacto de una bola de goma”. El País, 06/03/1979.

14/ Monteira, F: “El experimento industrial de Getafe”. El País, 13/04/1986.

15/ Serrano, R: “Huelga general en Getafe en solidaridad con los trabajadores de la empresa John Deere”. El País, 20/11/1981.

16/ Serrano, R; Monteira, F: “Getafe, totalmente paralizado ayer por la huelga general”. El País, 19/05/1982.

17/ Valdes, I; Sosa Troya, M: “Madrid, un millón de personas en riesgo de pobreza. El País, 18/04/2021.

18/ “El 7,8% de la población de Madrid vive en pobreza extrema”. La Vanguardia. 16/07/2021.

19/ “Carmena renuncia a crear un banco público como iba en su programa”. El País, 16/06/2015.

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El movimiento pensionista convoca acto público con parlamentarios para exigir una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social. [Vale, que ni quiero ni tengo por qué ser un metepatas ni hay por qué destartalar a la monarquía que es obra de Dios en persona. Que acepto barco como animal de compañía, y estoy de acuerdo con que no se sepan en una Comisión de investigación del Congreso las obras y milagros del reinado del Rey dos Juan Carlos UNO y último de España, por la decisión patria de unidad de amistad práctica y trifásica entre PSOE, PP y VOX, porque no pueden ser más que obras y milagros las que se le puedan destapar al susodicho, y que Dios me perdone, porque que tenga haya tenido o deje de tener o de haber tenido una intimidad de un castañazo-polvoroso de 60 millones de euros con la Corinna es tan ruin que no me cabe en la cabeza que lo haya hecho el dicho susodicho, porque eso no lo hace ni el más maleante entrado sin papeles a nuestra España, mi querida España. Pero hombre, que los jubilados que somos los dueños de propiedad privada particular sagrada a base de trabajo del dinero de nuestras pensiones no tengamos derecho ni siquiera a saber quien o quienes nos han robado, están robando y maquinan toledanamente mediante para seguir robándonos, es por lo menos para comerse dos cerillas y cargarlas encendidas, o no? Bueno, me parece a mí, que a lo mejor otros proponen comer siete cerillas para cagarlas encendidas en vez de las dos mías. Que hay gente para todo, que no te puedes fiar, que sus lo vengo diciendo: ña que sus joderá, ña que sus joderá…, pero ¡Kiá!]

 

El movimiento pensionista convoca acto público con parlamentarios para exigir una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social

En la rueda de prensa, convocada en la plaza de Neptuno de Madrid el próximo 12 de mayo, participarán parlamentarios y parlamentarias de siete formaciones políticas (UP, ERC, CUP, BILDU, MP, COMPROMIS, BNG), algunos de ellos integrantes de la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, junto a los Portavoces de COESPE, en demanda de una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social.


Por Kaos. Estado Español / Publicado el 9 May, 2021

Con un comunicado público, la Coordinadora Estatal por la Defensa de las Pensiones Públicas (COESPE) ha anunciado la convocatoria de una rueda de prensa conjunta en Madrid para el próximo 12 de mayo, en la que participaran parlamentarios y parlamentarias de siete formaciones políticas (UP, ERC, CUP, BILDU, MP, COMPROMIS, BNG), algunos de ellos integrantes de la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, junto a los Portavoces de COESPE.

Texto del comunicado:

A TODAS LAS PLATAFORMAS, MAREAS Y COLECTIVOS DE COESPE

El próximo día 12 de mayo, l@s portavoces de COESPE junto a las y los parlamentarios que han iniciado el apoyo a la petición de la auditoria publica de la seguridad social, participaran en la concentración de la Coordinadora de Madrid por la Defensa del Sistema Público de Pensiones.

Será convocada una rueda de prensa, para informar de la campaña de recogida de firmas de la ciudadanía a través de Change .org, que se desarrolla en todo el estado, y a nivel presencial por nuestras Plataformas en las plazas y concentraciones, y que se extienden a lo largo y ancho de toda la geografía española.

En la citada rueda de prensa participaran parlamentarios y parlamentarias de siete formaciones políticas (UP, ERC, CUP, BILDU, MP, COMPROMIS, BNG), algunos de ellos integrantes de la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, junto a los Portavoces de COESPE.

Las instituciones, Ayuntamientos, Diputaciones, Sindicatos etc. que apoyan la iniciativa de COESPE y a la que seguimos sumando nuevas adhesiones, representan a millones de ciudadanos y ciudadanas en la exigencia de la petición de la auditoria a la Seguridad Social.

Desde la Comisión de organización estatal y de portavoces de COESPE, hacemos un llamamiento al conjunto de nuestras plataformas, mareas y colectivos a desarrollar actividades de respaldo a dicha iniciativa, concentraciones, ruedas de prensa, lectura de apoyos, a esta acción ante el Congreso de los Diputados, que muestre la fuerza con que seguimos impulsando la exigencia de la ¨AUDITORIA DE LAS CUENTAS DE LA SEGURIDAD SOCIAL¨.

 

COMISION DE ORGANIZACIÓN Y PORTAVOCES COESPE

5/05/2021

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