domingo, 7 de febrero de 2021

¿Se puede eliminar el coronavirus en España?

 

#ZeroCOVID: ¿se puede eliminar el coronavirus en España?

Por Sergio Ferrer

Rebelion

 | 03/02/2021 |


Fuentes: El diario [Foto: Gente con mascarillas en la calle Triana de Las Palmas de Gran Canaria EFE]

Los expertos consultados creen que la transmisión alcanzada hace inviable esta estrategia y que el coste de perseguirla excedería a sus beneficios

El mundo mira con envidia cuando China y Nueva Zelanda celebran fiestas con grandes aglomeraciones. La gente parece llevar una vida normal en Australia, como si el coronavirus nunca hubiera existido. Esto ha llevado a que algunos defiendan imitar a estos modelos de éxito bajo el lema «cero covid» (del inglés, «zero-covid»). ¿Qué tendríamos que hacer para ser el Wuhan de 2021 y no el de hace un año? ¿Estamos a tiempo de hacerlo?

Ninguno de los expertos consultados para este artículo cree que la estrategia sea factible ni realista. «Es un tren que dejamos pasar y al que igual nunca nos pudimos subir, porque cuando nos dimos cuenta de que había transmisión comunitaria estaba ya descontrolada», asegura a elDiario.es el epidemiólogo Pedro Gullón.

«La eliminación de una enfermedad en un país depende de su grado de transmisión, una vez el virus se extiende precisa de una vacuna y lo demás son formas de control», aclara el director del Observatorio de Salud Pública de Cantabria, Adrián Aginagalde. «En la situación actual, e incluso al principio de la pandemia, me parece inviable», opina el médico salubrista Mario Fontán.

A grandes rasgos existen tres estrategias para afrontar una epidemia. La mitigación intenta «aplastar la curva» para que el sistema sanitario no se sature y el virus golpee como una ola y no como un tsunami. La supresión va un paso más allá para reducir el número de casos al mínimo. La eliminación consiste en apretar todavía más para borrar al virus de la población. Esto último es lo que propone la estrategia cero covid.

España y Europa se han movido desde marzo a caballo entre la mitigación y la supresión, y Aginagalde asegura que «firmaría» por poder alcanzar esta última. «El debate de la eliminación se podría haber tenido en mayo o junio, pero hubiera implicado sacrificar mucho. Ahora mismo es implanteable», dice Gullón.

¿Fue la desescalada una oportunidad perdida para lograr la eliminación? «Siempre hubo fuego, no sé por qué algunos creen que desapareció», afirma Aginagalde. «Me llama la atención que piensen que en mayo no había virus». El epidemiólogo recuerda ese mes como un enorme quebradero de cabeza: «Había muchos casos de origen desconocido que no sabíamos de dónde salían, cuando en teoría estábamos en el nivel más bajo y encerrados en casa». La gente se seguía contagiando.

Una mujer con mascarilla pasea por la calle de Alcalá (Madrid) durante las primeras fases de la desescalada.

Aginagalde sí cree que la desescalada podría haberse hecho mejor: «Si hubiéramos sido más lentos se habrían alcanzado mejores resultados, pero incluso en la fase 0 estábamos mal y el virus seguía circulando a niveles mayores que en los países que se citan [de ejemplo de cero covid], porque seguía habiendo transmisión no controlada». En la fase 1 florecieron los casos de transmisión no conocida; en la 2, empezaron los brotes concatenados.

La principal diferencia entre entonces y hoy es que ahora el virus está muchísimo más extendido. «El primer confinamiento se produjo en parte porque sitios como Madrid y Barcelona eran focos que propagaban el virus, pero aunque se saturara el sistema sanitario en puntos concretos hubo zonas con muy poco impacto», explica Fontán. Hoy el coronavirus está por todas partes.

El precio para lograr #ZeroCovid en España

Los entrevistados dejan claro desde el principio de la conversación que no ven factible la eliminación del virus en España en el contexto actual, pero aceptan la invitación a proponer cómo se haría.

El primer paso sería llevar a cabo un confinamiento domiciliario más severo y prolongado que el de primavera, de al menos dos meses, con una reducción de la actividad económica al mínimo. «Harían falta restricciones muy grandes durante mucho tiempo hasta alcanzar una transmisión que se pudieran trazar», teoriza Gullón. Este nivel de contagios «casi nulo y no comunitario», recuerda, «es algo que no hemos tenido en ningún momento».

Por supuesto, nada de esto sería «gratis», porque «todas las medidas tienen consecuencias». Fontán cita los «sobrecostes» en materia de desigualdad, violencia de género, educación, salud mental y soledad que supondría y considera un error pedir un confinamiento «sin atajar sus contrapartidas entre los más vulnerables».

«¿Todo esto lo vamos a asumir como Estado? Si podemos no me parece mal, pero hacerlo bien implicaría una estructura titánica que no veo factible», añade Fontán. «Ya tuvimos uno de los confinamientos más duros de Europa y hubo muchos problemas para cubrir estas necesidades, hasta el punto de que hubo que recurrir a asociaciones vecinales».

Este hipotético confinamiento debería cubrir muchos períodos de incubación porque, como explica Aginagalde, «las cadenas de transmisión aguantan con facilidad en un domicilio en cuanto haya más de dos personas». También debería incluir refuerzos a las estructuras de salud pública y vigilancia para identificar a los contactos y facilitar el aislamiento a quien no puede hacerlo por motivos económicos.

Imaginemos que se logra. ¿Cuál sería el siguiente paso en el camino hacia la eliminación? Los entrevistados coinciden: bajar la persiana a nivel nacional. «Tendríamos que cerrarnos totalmente para evitar la entrada de casos», explica Gullón. «Habría que hacer un cierre de fronteras y una estrategia de visitas muy restrictiva», añade Fontán.

Esto supondría un problema en un país dedicado al turismo. Como dice Aginagalde, pedir una PCR sin una cuarentena «es un paripé». ¿Vendría alguien a España a pasarse 14 días sin salir del hotel? «Para que ese cero covid hipotético funcionara tendríamos que tener una economía hipotética no tan dependiente del turismo y la hostelería», opina Fontán.

Los entrevistados no creen que un país turístico pueda mantener una cuarentena para los viajeros pero, de nuevo, asumamos que se hace. ¿Y ahora qué? «En cuanto se detectara un caso habría que confinar a millones, hacerles test y seguirlos de manera estricta», comenta Fontán. Añade que esto es más sencillo cuando hay pocos casos, pero el coste es tener a una ciudad, provincia o comunidad autónoma «completamente aislada sin poder hacer vida normal» por cuatro infecciones.

La crisis del coronavirus impacta duramente en los negocios de restauración

El problema político

¿Podría España cerrar un área de su territorio por tres casos de coronavirus? A Fontán la estrategia de cero covid también le parece inviable en un contexto político en el que «hay que pelear por cerrar el interior de los bares con una incidencia a 14 días de 1000 casos».

«Quienes proponen el cero covid dicen que la gestión no debería ser política sino científica, pero no entender que vivimos en un sistema político no es proponer medidas, es escribir una carta a los Reyes Magos». Por eso cree que «plantear un consenso para la eliminación del virus en una sociedad tan polarizada» es «fantasía», porque «en cuanto se propone algo con pocos casos se habla de dictadura».

Gullón opina de forma similar. «Habría que tomar, ante un caso, medidas mucho más severas de las que se toman [ahora]. Tenemos gobiernos que no apuestan por hacer restricciones grandes cuando suben mucho los casos, así que no podemos esperar que con pocos tomen medidas todavía más grandes».

Es algo que resumió en mayo el entonces Ministro de Sanidad Salvador Illa durante una reunión en el Congreso: «El 26 de febrero en España había 17 casos y 0 fallecidos. ¿Ustedes, si yo hubiera pedido el decreto del estado de alarma, si no me lo votaron ayer con 416 casos nuevos y 95 fallecidos, están seguros de que [entonces] este debate hubiera progresado?».

Una estrategia mantenida en el tiempo y a nivel europeo

Asumamos que todos los pasos expuestos en este artículo se cumplen, y que los políticos españoles entablan amistad de la noche a la mañana. Los entrevistados coinciden en que la estrategia de cero covid debería ser mantenida en el tiempo y, como mínimo, a nivel europeo.

«España no puede intentar la eliminación sin la coordinación de la Unión Europea», aclara Aginagalde. No solo por los requerimientos legales que supone un cierre de fronteras, sino porque «no sirve de nada hacerlo seis meses y que siga circulando el virus alrededor». Considera que esto ya sería «complicado» y que, dado el flujo de viajeros extracomunitarios que recibe nuestro país, «debería ser una estrategia internacional».

«¿Estamos dispuestos a sacrificar como país algo así cuando somos tan dependientes del resto?», se pregunta Gullón sobre el experimento propuesto. «Creo que es muy difícil y es preferible apostar por tener una transmisión baja». Además, «para hablar de cero casos deberíamos estar mucho tiempo sin transmisión comunitaria y siempre está la duda de que existan asintomáticos o sintomáticos leves que se escapen aunque la capacidad de detección mejore».

«No tengo claro cuál podría ser la estrategia [para lograr cero covid de forma realista]», dice Aginagalde. Cree que el país que estuvo más cerca fue Eslovaquia y su combinación de confinamiento y test de antígenos en dos ciclos: «Lo vimos con esperanza como un ensayo natural, aunque pensábamos que no funcionaría. No lo hizo y fue el único experimento de cero covid al margen de confinamientos domiciliarios que superen los dos meses».

¿Falsa dicotomía o márketing?

Los entrevistados se muestran molestos por cómo se ha desarrollado el debate sobre la estrategia cero covid. «Lo dicen como si a nadie se le hubiera ocurrido, fuera la salvación, y que nadie quiera en España que no haya COVID-19», critica Fontán. A Gullón le preocupa que se extienda la idea de que no perseguir la eliminación «es algo muy grave».

«Se está planteando una falsa dicotomía: que cero covid es hacer algo y el resto es no hacer nada», dice. «Esto no es verdad porque en medio hay muchas estrategias de mitigación que pueden dejar una transmisión muy baja sin llegar a ese extremo». Por ejemplo, mejorar los sistemas de vigilancia para actuar lo antes posible y así mitigar los efectos de las olas epidémicas y tener niveles de contagios como los de antes de verano.

A Fontán le parecen «ideas de bombero» algunas propuestas que obvian que «la realidad limita mucho» las posibilidades de actuación. «No queremos que haya pandemia, pero hay condicionantes sociales, geográficos, políticos y administrativos que nos ponen barreras y que van mucho más allá de la R0, la incidencia acumulada y la tasa de ataque en contactos». Por su parte, Gullón asegura que «es una posición muy cómoda decir que quieres cero covid y que no se está haciendo, pero es poco real».

«Quizá debamos escuchar más a las agencias de salud pública para saber cuáles son las estrategias reales que permiten los recursos disponibles y la realidad epidemiológica de cada región», afirma Aginagalde. «Entre lo que se propone y lo que se puede hacer hay un abismo importante», aclara. «Si hay una diferencia entre la práctica y las ideas exóticas igual es por algo».

Gullón se pregunta si no estamos «minusvalorando» el poder de unas palabras que dan sensación de «gravedad y control de la situación». Percibe que hay una diferencia entre decir «confinamiento» o «estrategia cero covid», aunque se use para explicar medidas similares: ¿quizá debería adoptarse el eslogan #ZeroCovid como en su día se hizo con #AplastaLaCurva?

¿Y qué pasa con Australia, Nueva Zelanda, China…?

Los entrevistados consideran que los ejemplos que se citan como paradigma de éxito en la eliminación del coronavirus son tramposos por tener contextos políticos, sociales, geográficos y de movimientos demográficos diferentes. Por mucho que sí tomaran decisiones correctas a tiempo, jugaban con numerosas ventajas a su favor y el virus nunca alcanzó la circulación que tiene hoy en la mayoría del planeta.

«Los países que se citan han tenido una transmisión [lo suficientemente baja] como para aplicar medidas no farmacológicas muy intensas junto con un total aislamiento geográfico», explica Aginagalde, pero «no han tenido una transmisión comunitaria descontrolada» ni las conexiones que tiene Europa continental.

El epidemiólogo cree que el único ejemplo en el que «el genio volvió a la botella» fue Wuhan, pero «fue muy excepcional, no parece replicable y se dio en un país que no tenía transmisión comunitaria descontrolada». Además, «se construyó una isla artificial» alrededor de la ciudad.

Una mujer camina junto a un lago de Wuhan (China).

«Un confinamiento muy largo puede cortar casi todas las cadenas de transmisión y en un país de las características socioeconómicas de China quizá sea posible hacerlo en una ciudad, pero no parece homologable a ningún otro país», dice Aginagalde, que cree que a menudo se confunde Wuhan con China, donde la seroprevalencia de la COVID-19 no supera el 0,38 %.

El epidemiólogo advierte de que a lo largo de la historia no se han eliminado infecciones respiratorias agudas porque «siempre hay sintomáticos leves y transmisión de personas y la enfermedad vuelve». Es lo que pasa cada año con la gripe, y por eso cree que toda eliminación «es temporal hasta que vuelva a circular». Es algo que Australia tiene claro: «No estamos en una posición de lograr la eliminación mientras la transmisión global aumenta«, aseguraba el director médico adjunto australiano en julio, preocupado porque la palabra diera una falsa sensación de seguridad que disminuyera la colaboración de la ciudadanía.

Aginagalde sí cree que, a pesar de todo, estos países «nos están dando una lección de que podemos hacer mejor las cosas». Considera que «nuestros aislamientos y cuarentenas son francamente mejorables, y nuestros dispositivos de salud pública necesitan más recursos». Fontán piensa de manera similar: «Ningún discurso que diga que lo hemos hecho bien tiene sentido, aunque se puedan excusar algunas decisiones».

¿Qué pasará cuando las vacunas surtan efecto?

Ahora que las campañas de vacunación han empezado cabe preguntarse si cambiarán lo expuesto en este artículo. Los entrevistados lo ven difícil a corto plazo, pero son más optimistas en el largo. Aun así, creen que las primeras vacunas tendrán un gran efecto mientras esperamos alternativas mejores.

Gullón cita los cálculos «optimistas» de alcanzar un 70% de vacunación a finales de verano: «Reduciremos la transmisión muchísimo, pero plantear la eliminación es impensable». Los motivos son que la inmunidad de grupo podría requerir una cobertura vacunal mayor de la esperada, no solo por las reinfecciones, sino porque los cálculos a menudo no tienen en cuenta que las primeras vacunas no reducirán por completo la transmisión.

Fontán cree que las vacunas «nos ponen en un escenario diferente» a la hora de plantear medidas. «Aunque no haya una reducción drástica en la transmisión comunitaria, cuando se vacunen los más vulnerables el impacto en el sistema sanitario será menor», asegura. «Ese punto será interesante porque muchas medidas que se proponen dependen de la saturación del sistema: si está bien pero seguimos con incidencias altas será interesante ver si queremos hacer un esfuerzo por controlarlo más».

«Aunque no corten la transmisión al cien por cien nos permitirán acercarnos a escenarios de supresión real sin conseguirla», opina Aginagalde. Explica que la ventaja de las vacunas es que, a diferencia de las medidas no farmacológicas, «no tienen efectos colaterales, son muy eficaces, seguras y, sobre todo, se pueden mantener en el tiempo». Por eso cree que lograrán que la transmisión comunitaria «baje mucho».

Una dosis de la vacuna de BioNTech y Pfizer.

«Pueden permitir modular el resto de medidas y acercarnos a una supresión de la transmisión comunitaria no controlada y acercarnos en algún momento a la eliminación», afirma Aginagalde. ¿La mala noticia? «Estamos hablando de 2022-2023. Podemos ser optimistas si para entonces tenemos una vacuna que corte la transmisión».

También considera que «probablemente» se necesitarán coberturas vacunales «muy altas», sin contar los «problemas asociados a bolsas de no vacunados por desigualdades sociales o elección, que darán sus quebraderos de cabeza».

La historia subraya que lograr cero virus es muy difícil. España logró el certificado de eliminación del sarampión en 2017, y Europa todavía no lo ha logrado. Fontán recuerda que el coronavirus «ya es endémico en España» y que las campañas de erradicación o incluso eliminación implican vacunar a toda la población durante décadas.

Aginagalde duda que se pueda erradicar una enfermedad asintomática de reservorio desconocido y capaz de infectar a otros animales. «El virus siempre va a poder entrar, solo necesita una bolsa de gente susceptible». Fontán pone las esperanzas en el largo plazo: «Si entonces es menos lesivo y ha mitigado su capacidad de generar una enfermedad grave quizá nos interese menos erradicarlo». Como recuerdan los entrevistados, la humanidad cuenta con muchas vacunas de calidad, pero la erradicación y la eliminación prolongada siguen siendo un reto.

@SergioEfe

Fuente: https://www.eldiario.es/sociedad/zerocovid-eliminar-coronavirus-espana_1_7178927.html#click=https://t.co/XpxngqFWZR

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viernes, 5 de febrero de 2021

Covid-19. De lo que no se habla. Y no se habla, ¿y qué? Si no se habla, no se habla. Eso sí, lo mismo que digo una cosa digo otra, cuando yo me despierte y eche a hablar, y me líe a largar de que si una mierda por aquí, que si M. Rajoy no es Mariano Rajoy, sino Maripopins Rajoy, por allá; que si 140.000 millones de euros que me quitan para dárselo a los grandes capitalistas más los 60.000 que ya me quitaron para los mismos capitalistas en 2008 por acullá, que suman un pico, oigan, por acullá, y cuando eche mano a la nevera y me salga ese chufletazo de luz que salen de las neveras cuando están vacías, pues que igual la lío y formo la de San Quintín. Pero, mientras tanto, como no se habla, pues no se habla.

 

Tercera ola y fondos europeos. De lo que no se está hablando


Conde Poveda

JORGE LUIS DÍAZ | CLARA SÁNCHEZ SÁNCHEZ | MARÍA GÓMEZ GARRIDO

VientoSur

2 FEBRERO 2021 

La situación epidemiológica al inicio de febrero en el Estado español es crítica. El empeoramiento al que venimos llamando tercera ola se trata más bien de un grave repunte de los casos dentro de la segunda ola de la que nunca llegamos a salir1/.

Las unidades de vigilancia epidemiológica de la red de salud pública, crónicamente infradotadas, tienen serios problemas para gestionar el rastreo y estudio de contactos de los casos, y los aislamientos en residencias y centros escolares. Los hospitales de nuevo se acercan a una presión asistencial mayor de la que tienen capacidad de asumir: más del 25% de las camas de UCI están ocupadas por pacientes Covid, y las operaciones programadas de otras patologías están paradas en las comunidades más afectadas.

A pesar de que nuestro Sistema Nacional de Salud tiene su eje central en la Atención Primaria, esto no ha ido acompañado de la financiación necesaria ni en personal ni en recursos, ambos recortados en la última década. La campaña de vacunación está siendo llevada a cabo con una estructura debilitada y sobrecargada, y por un personal sanitario cansado, precarizado, y que ha tenido que asumir muchas tareas de vigilancia epidemiológica ante la fragilidad y escasez de los servicios de salud pública.

Sin embargo, el factor clave que está retrasando la vacunación en nuestro país es el ritmo de llegada de las vacunas. Debido a la falta de capacidad productiva de las compañías, y de que comercian primero con quien más paga (Reino Unido, EEUU e Israel), se están produciendo problemas de abastecimiento en la Unión Europea. Esta situación, que rara vez ha ocurrido en los países ricos, es la norma para los países del sur global, que han tenido problemas de falta de acceso a medicamentos desde hace muchos años.

Además, con el sistema monopólico generado por las patentes, la Comisión Europea se ha visto obligada a firmar contratos nefastos: las compañías no se hacen responsables de los posibles efectos secundarios, ni de fallos de eficacia; sin embargo, se quedan con todos los derechos de propiedad intelectual, incluidos los datos de los ensayos clínicos, que no están obligadas a publicar2/. Esta opacidad en los contratos infla los precios, lo que provoca por un lado problemas de acceso en los países pobres, y por otro sobrecarga a los sistemas públicos de los países ricos.

A pesar de todo esto, el Estado español sigue estando en contra de la propuesta de Sudáfrica e India de liberar las patentes como requisito para garantizar el acceso en todo el mundo.

Temporada navideña: salvar un modelo económico frente a la salud

El empeoramiento en los meses fríos era algo previsible, especialmente si analizamos las temporadas de gripe, que en los últimos años solían tener su pico de casos en las últimas semanas de Enero3/. El patrón de socialización en espacios cerrados que acompaña al frío es una de las principales causas, así como la falta de ventilación en estos espacios. Teniendo en cuenta esto, cabe preguntarse por qué todas las Comunidades Autónomas relajaron las medidas para combatir el virus al comienzo del mes de diciembre, provocando un incremento de los contactos estrechos, impidiendo mejorar la situación, y condenando a la población a la grave situación que padecemos actualmente.

Lo que comúnmente se ha anunciado como “Salvar la Navidad”, oculta detrás unas causas estructurales de nuestro modelo económico y social. Y es que las Navidades son un periodo de gasto muy importante, que condiciona los balances anuales de sectores tan importantes como el comercio o la restauración. En el mes de diciembre se produce un repunte de ventas de un 18%, y las cenas y celebraciones aumentan más de un 25%. Estas cifras son incluso mayores en las grandes superficies comerciales y en aquellos establecimientos preparados para las grandes celebraciones. Durante el mes de noviembre se anuncian grandes promociones, que estimulan a la población a consumir especialmente durante esta época, con días señalados como el Black Friday en los que el consumo se vuelve cada año más importante. En el Estado Español, el gasto medio estimado por hogar en estas fechas supera en un 20% a la media europea (554€ vs 461€), incluyendo a países como Alemania o Holanda, en los que el poder adquisitivo de los hogares es muy superior4/.

El repunte de casos de Covid-19, que supuso el comienzo de la tercera ola, se produce a partir del 11 de Diciembre, coincidiendo con el aumento de las actividades permitidas en muchas Comunidades Autónomas. Por lo tanto, lo que se pretendía con las mismas era “salvar” estas dinámicas de consumo, y preservar por tanto los beneficios del sector comercial y hostelero. En ningún momento el objetivo fue permitir las cenas familiares y los encuentros con nuestros seres queridos, ni existió una preocupación repentina de nuestros gobernantes por la salud mental de nuestros mayores. Porque si así hubiese sido el caso, las medidas no se habrían relajado, permitiendo llegar a las fechas de encuentros familiares con la situación epidemiológica más controlada. Cualquier análisis de la tercera ola que obvie estos motivos estará ignorando el elefante en la habitación.

Confinamiento domiciliario: ¿bajo qué condiciones?

Se ha tratado de sostener así un modelo de consumo con una base de población que estaba en realidad profundamente empobrecida. En este 2020, más de 6 millones de personas han recibido algún tipo de ayuda estatal, siendo las principales los ERTE, el paro, o las incapacidades temporales por Covid-19. Más del 60% han experimentado algún tipo de reducción de ingresos. Se ha triplicado en la mayor parte de los territorios la demanda de ayudas a los servicios sociales5/. El impacto de la pandemia, además, ha sido profundamente desigual: las personas más pobres del Estado español han perdido, proporcionalmente, hasta siete veces más renta que las más ricas6/. Esta situación de incremento de pobreza y vulnerabilidad social tiene causas estructurales que van más allá de la pandemia. Ésta ha irrumpido en un modelo económico que se apoyaba en una fuerte precarización del empleo y una alta población dependiente de la economía sumergida. La pandemia ha puesto en evidencia la fragilidad del modelo de mercado laboral y las insuficientes políticas sociales de protección. Sin embargo, se pretende seguir reactivando la economía neoliberal desde la misma lógica.

Prueba de ello son también las soluciones que se proponen desde muchos ámbitos científicos. Las medidas propuestas son o demasiado tibias e insuficientes, o por el contrario excesivamente autoritarias, como el confinamiento estricto, cuyos efectos perjudiciales sufren de forma mucho más importante las capas populares, como vimos en la primera ola. Muchísimos pequeños negocios, autónomos, y, en definitiva, aquellas personas cuya subsistencia está ligada a los sectores más afectados por las restricciones, sufrieron de forma muy importante las medidas, impuestas con una ausencia total de una mirada de género, de cuidados, y de equidad en salud. La falta de espacio en las viviendas fue otro elemento que marcó una profunda desigualdad entre clases sociales durante el confinamiento. En el momento actual la situación de grandes colectivos es de agotamiento, tanto psicológico como económico.

Antes de plantear medidas con gran coste social, debemos señalar que existen propuestas más factibles y necesarias, como obligar las empresas y administraciones públicas al teletrabajo, facilitar los aislamientos en infraestructuras públicas, y garantizar bienes básicos e ingresos. Pero ello implica una inversión social y trabajar desde otro paradigma de políticas públicas.

No se trata de elegir entre economía y salud, sino de señalar que, bajo la precondición capitalista de crecimiento perpetuo, frenar la economía también empeora la salud, y lo hace ensañandose con las clases más vulnerables. Sin una redistribución de la riqueza mediante políticas fiscales, y sin una reorganización de la economía hacia el bien común y poniendo los cuidados en el centro, no podremos superar la situación actual.

El felipismo 2.0. y la ilusión de los Fondos Europeos

Como señalaba Brais Fernández en un análisis reciente7/, la hegemonía del PSOE dentro del gobierno es tan grande que han vuelto a la agenda política conceptos míticos de los años de Felipe González, como la “modernización” y los “fondos europeos”. En Julio del año pasado se aprobaron los Fondos Europeos Next Generation EU, con los que los gobiernos europeos pretenden abordar la crisis social y económica provocada por la pandemia. Celebrados por el gobierno de la forma más triunfalista posible (recordemos el aplauso de los ministros a Sánchez a su llegada a la Moncloa), se anunciaban como el “fin de la austeridad”. La semana pasada se empezó a desarrollar en el Congreso de los Diputados la normativa que los regulará.

Poco parecen importarle al gobierno y sus aliados las duras condiciones exigidas para poder recibirlos, que incluyen rendiciones de cuentas cada seis meses, y la imposición de medidas de ajuste en políticas públicas. Según los propios documentos de la Comisión Europea, algunos ejemplos pueden ser las reformas de las pensiones, del mercado laboral o la aplicación de las políticas presupuestarias de austeridad. Existe la posibilidad, para nada descartable, de que Bruselas retire o suspenda las ayudas si el gobierno no cumple con las exigencias aprobadas8/. Los presupuestos “más progresistas de la historia” incluyen 27.000 millones de euros procedentes de estos Fondos Europeos para el 2021, a pesar de que no se sabe realmente si se recibirán en el plazo de este año.

Debemos analizar también a qué áreas van a ser destinados estos Fondos Europeos.

Las Áreas mencionadas por la Comisión son: el uso de tecnologías limpias, la mejora de la eficiencia energética en edificios, el transporte sostenible, los servicios de banda ancha y 5G, la digitalización de la Administración, el aumento de capacidades informáticas y la digitalización del sistema educativo. Ni la sanidad, ni los servicios sociales, ni un sistema educativo más inclusivo aparecen, por tanto, como una prioridad, más allá del continuo mantra de la digitalización (que en la práctica suele suponer externalizaciones a grandes empresas tecnológicas y un importante impacto ecológico).

Además, como estudia de forma exhaustiva el documento elaborado por el sindicato vasco ELA9/, el dinero de los Fondos Europeos irá destinado en su mayoría a grandes empresas, que son las que pueden optar mayoritariamente a las estrictas condiciones de planificación de proyectos que incluyen las guías de la Comisión Europea. Según estas mismas guías, las posibilidades de favorecer un cambio de modelo o de realizar un rescate social son básicamente irrealizables, ya que sólo se financiarán proyectos que estén en marcha o en fase muy avanzada. Las medidas de la UE y del EE pretenden generar una falsa sensación de inversión pública cuando lo que se está haciendo es socializar el riesgo de los créditos privados por un lado10/, y por otro financiar costosas inversiones ya en marcha previamente

Por tanto, podemos concluir que los Fondos Europeos, lejos de lograr el rescate social que anuncian y reforzar la sanidad, los servicios públicos y la economía de los cuidados, suponen una nueva oportunidad para la Unión Europea, y por tanto para el PSOE, de aplicar la agenda neoliberal de las élites. Se utilizará la necesidad social de este rescate para traspasar fondos públicos a manos privadas, especialmente de grandes empresas y grandes proyectos.

Conclusiones

Hemos perdido de nuevo una oportunidad de oro para frenar la segunda ola de forma adecuada, reforzando la salud pública, la atención primaria, los servicios sociales, el transporte, y, en definitiva, todos los servicios públicos de los que depende en mayor o menor medida la salud de la población. Esto habría permitido llegar en mejores condiciones a la campaña de vacunación, y ahorrar mucho sufrimiento colectivo.

Debemos cuestionar cuanto antes el sistema de patentes y la propiedad privada de los medios de producción de fármacos y vacunas, por ser contraria a los intereses de salud de la mayoría de las personas.

El repunte de casos de la tercera ola viene precedido por una política de relajación de las medidas de restricción por parte del Gobierno y de las comunidades autónomas. Esta política se llevó a cabo para salvar la temporada económica navideña, y preservar los beneficios del sector hostelero y comercial. El discurso de la responsabilidad individual, además de estigmatizar a una población que ha sufrido un año nefasto, falla en el análisis al dejar fuera esta evidencia, y por tanto no es adecuado para pensar en el futuro y en las posibles soluciones.

Plantear medidas de salud pública tan drásticas como el confinamiento domiciliario, debe partir del análisis concreto de la situación actual. Marzo de 2021 no es marzo de 2020. En este año se han perdido más de 700.000 empleos, y un porcentaje importante han visto reducidos sus ingresos. Mucha gente ha perdido los pocos ahorros que tenía. El confinamiento estricto también afecta más a las clases más desfavorecidas, por lo que antes de proponerlo debemos pensar en paliar los efectos devastadores que tendría, además de explorar vías de fortalecimiento de los servicios públicos y de ayuda a las familias y pequeños negocios. En la toma de decisiones en salud pública es fundamental tener una mirada de equidad en salud, que tenga en cuenta los ejes de desigualdad, y sobre todo que evalúe el impacto negativo de las medidas en los colectivos más vulnerables.

Los fondos europeos, vendidos como la solución a todos nuestros males, ocultan una transferencia de capital de lo público a las grandes empresas. No en vano conocíamos esta semana como la CEOE había presionado a los grupos parlamentarios para aprobar el decreto votado en el Congreso11/. Además no están exentos de condicionalidades, y supondrán, si no lo evita una respuesta civil organizada, un recorte a las pensiones y a nuestros servicios públicos. Aún tenemos tiempo de revertir esta situación, y asegurar que todo el dinero que recibimos sea destinado a un refuerzo de los servicios públicos, y a un cambio de modelo real y ambicioso, que se acompañe de medidas fiscales valientes que cuestionen el poder económico actual.

Jorge Luis Díaz González y Clara Sánchez Sánchez son miembros del área de Salud y Sanidad de Anticapitalistas. María Gómez Garrido forma parte de la redacción de viento sur.

1/02/2021

Notas:

1/ https://blogs.publico.es/dominiopublico/36158/las-vacunas-y-el-despilfarro-capitalista-una-solucion-eco-socialista/?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=publico

2/ https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/secretos-tachados-contratos-compra-curevac-vacunas-comision-europea

3/ VIGILANCIA DE LA GRIPE EN ESPAÑA EN LA TEMPORADA 2016-17 http://revista.isciii.es/index.php/bes/article/view/1039/1270#:~:text=La%20actividad%20gripal%20en%20Espa%C3%B1a,semanas%20del%20periodo%20de%20vigilancia.

4/ Estudio de Consumo Navideño 2019 Deloitte. https://www2.deloitte.com/content/dam/Deloitte/es/Documents/bienes-consumo-distribucion-hosteleria/estudio-consumo-navideno-2019.pdf

5/ Monitor de impacto de la COVID sobre los servicios sociales. Informes de septiembre y noviembre. Instituto Nacional de la Administración Pública. https://www.inap.es/inicio/-/asset_publisher/UwCo4Jmt0vRo/content/primer-informe-del-monitor-de-impacto-de-la-covid-19-?_101_INSTANCE_UwCo4Jmt0vRo_viewMode=view

6/ Oxfam (2021) Superar la pandemia y reducir la desigualdad. Cómo hacer frente a la crisis sin repetir errores. https://f.hubspotusercontent20.net/hubfs/426027/Oxfam-Website/oi-informes/superar-covid-reducir-desigualdad-oxfam-intermon.pdf

7/ Modernización, fondos europeos y las viejas ilusiones progresistas https://ctxt.es/es/20201201/Firmas/34242/fondos-europeos-psoe-podemos-coronavirus-empresas-brais-fernandez.htm

8/ El Gobierno tendrá que pasar dos exámenes al año sobre las reformas https://elpais.com/economia/2021-01-17/el-gobierno-tendra-que-pasar-dos-examenes-al-ano-sobre-las-reformas.html

9/ La trampa de los fondos europeos. Valoración del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. Euskal Sindikatua (ELA) https://mrafundazioa.eus/es/centro-de-documentacion/otros-documentos/la-trampa-de-los-fondos-europeos

10/ https://www.ecb.europa.eu/mopo/implement/app/html/index.en.html

11/ https://www.lainformacion.com/espana/fondos-europeos-ceoe-gobierno-vox-decreto-pp/2827791/?autoref=true

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jueves, 4 de febrero de 2021

Contra el Covid-19: Vacunas, por ejemplo. Me parece que no me he explicado bien. Que yo no he dicho multi constante del capital productora de vacunas financiadas con fondos públicos para chantajear a los políticos y condicionar las políticas públicas para que le vuelvan a dar más dinero público a condición de que las vacunas ya pagadas con dineros públicos las vuelva a bi-comprar el gobierno para llenar los bolsillos con dineros públicos, para que encima llegue un gracioso militar de estos de por amor a la Patria junto a un gracioso cura y ambos graciosos con otro gracioso de la política se salten el turno del proceso de vacunación por la Patria, Dios y el pueblo unido no sé qué. Que no, que yo no he dicho eso. Yo lo que he dicho es que contra el Covid-19, vacunas, nada más. Y es más, yo he dicho eso por ver si le doy en la frente a alguno de estos que se autodenominan socialistas, comunistas o marxistas y caen en la cuenta de que hay que hacer que los trabajadores, la inmensa mayoría de población, toma conciencia de la gravedad del momento actual, que no es solamente el Covid-19 y cuya solución pasa y pasa y vuelve a pasar, porque los trabajadores se pongan a cantar. Tal que: Que aquí estamos nosotros, paisanos, que ya vale de anguilas, que es nuestro lo nuestro y de nadie más, oiga. De modo que tampoco se vaya a pensar que pretendo afán de notoriedad, que para eso ya tengo en marcha mi investigación particular de la invención de la fórmula del barro en la que ya he llegado a descubrir uno de sus elementos principales que es la tierra, ya sólo me falta el descubrimiento del agua, que según mis calculatorias indefinidas e infalibles por demás, es el otro elemento necesario, para dar el campanazo (que no saben ustedes con quien están tratando), o mi otra fórmula contra la modorra intelectual espanta miedos, pero esta ya es más complicada y por mucho que les pudiera explicar seguro que no me entenderían, porque los dos elementos básicos que la componen: el libo y la lectura, los tengo antes que descubrir para seguir trabajando en el proyecto. Pero esto forma parte de mi intimidad personal que a nadie le importa, y por lo tanto, no tengo que andar por ahí dando pelos y señales para que se me vea el plumero. Lo que he dicho es: contra el Covid-19: vacunas. Así que no me vengan mareando con que esto y lo otro, porque me lío a repetir lo ya dicho hasta que cante el lúcano. Ojito conmigo. Ojito.

 

 Pronunciamiento sobre las vacunas para prevenir el Covid-19

Tercerainformacion / 03.02.2021

EL GRUPO DE PUEBLA SE PRONUNCIA SOBRE LAS VACUNAS PARA PREVENIR EL COVID-19
 
En su reunión plenaria del 29 de enero en la cual participaron las y los fundadores del Grupo de Puebla acordó algunas iniciativas alrededor del tema de las vacunas para el Covid-19:

1º. El GRUPO insiste, como lo ha venido haciendo de forma reiterada, en otorgar a las vacunas contra el Covid-19 el carácter de bien público universal, el cual estaría definido por condición de libre acceso, gratuito y democrático.

2º. Coincidiendo con el MANIFIESTO 2021 que será divulgado esta semana el GRUPO coincidió en la solicitud al G-20 para que, al menos el 10% de las existencias y futuras entregas de las vacunas sea destinado a los países que no las producen para iniciar de manera inmediata la vacunación de su primera línea de riesgo conformada por el personal sanitario que lucha contra el virus y la población mayor de 80 años.

3º. El GRUPO acogió la propuesta de abrir un diálogo inmediato con la UNIÓN EUROPEA para detener la propuesta de algunos socios de la Comunidad de restringir, de forma arbitraria e inhumana, la exportación de vacunas a nuestros países, inclusive las que ya habían sido acordadas a través de negociaciones bilaterales o multilaterales como el mecanismo COVAX.

4º. Así mismo, apoyó la propuesta del gobierno de México para desarrollar, a través de una plataforma digital en la CELAC, un programa de monitoreo y seguimiento sobre los avances y dificultades en el proceso de vacunación que apenas comienza en la región. Celebró, igualmente, el acuerdo concretado por los gobiernos de Argentina y México con la compañía Astrazeneca para producir en la región, a través de una alianza público-privada, la vacuna desarrollada en Oxford.

5º. Finalmente, el GRUPO estuvo de acuerdo en solicitar al Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, quien se hizo presente en la reunión a través de un expresivo mensaje, la inmediata convocatoria de una ASAMBLEA GENERAL DE NACIONES UNIDAS para examinar los impactos globales de la epidemia del Covid- 19.

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La producción de cerdos, por ejemplo: el modo de producción capitalista no es el único modo de producción posible, ni el deseable para el pleno desarrollo de todas las facultades y potencialidades del ser humano, las materiales y las espirituales

 

Stop Ganadería Industrial: “Se puede producir de forma más sostenible, sin que tus vecinos se tengan que ir y esté todo lleno de mierda y ruina”


Fátima Martín

KAOSENLARED

 3 Feb, 2021

¿Cuántos cerdos hay por persona en Castilla-La Mancha? “¿Y cuántos purines? En Albacete lo hemos calculado y tocamos a 2,5 litros de purines por cabeza al día”, responde Inma Lozano, agricultora ecológica, portavoz de la plataforma Stopmacrogranjas de Castilla-La Mancha, donde ya hay alrededor de un centenar de pueblos afectados por una ganadería industrial que “genera graves riesgos para la salud pública, el medio ambiente, el medio rural y el bienestar animal”. Por todo ello, la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial, de la que Inma es coportavoz, ha impulsado una petición al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación y a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para el establecimiento de una moratoria a la instalación y ampliación de explotaciones ganaderas intensivas.

“No estamos en contra de la ganadería, sino de este tipo de industria, porque no son granjas, es ganadería industrial que afecta al entorno, a los recursos y a las personas. Se puede producir de otra forma, más sostenible, sin que tus vecinos se tengan que marchar y esté todo lleno de mierda y ruina. Apostamos por menos producción, pero de mejor calidad. No carne basura que asola nuestros recursos y nuestros pueblos”, defiende Lozano.

No hay tierra que pueda absorber tanta mierda”

Porque los habitantes de Castilla-La Mancha ya no pueden soportar más macrogranjas. “No hay tierra que pueda absorber tanta mierda”, se quejan. En la Comunidad Autónoma presidida por el socialista Emiliano García-Page, hay decenas de pueblos afectados por este tipo de ganadería industrial intensiva que califican de depredadora. “Ni se sabe cuántas hay. Pero es que además las que están inscritas según el Gobierno de Castilla-La Mancha y el Gobierno central no coinciden. Nosotros pensamos que hay más, por todos los purines que se están vertiendo”, aseguran otros miembros de CLM Stopmacrogranjas consultados.

“La mitad de los pueblos se enteran cuando la macrogranja ya se está construyendo en su localidad o en el pueblo de al lado. Es David contra Goliat”, claman. “Ya hay médicos que están informando de los efectos nocivos sobre la salud de las personas. Y la gente nos estamos agrupando para pagar abogados que hagan alegaciones”, añaden.

No genera empleo: Una macrogranja de 7.000 cerdos la puede llevar una persona. Está todo automatizado”

Y es que son muchas las consecuencias negativas de este modelo industrial de ganadería sobre un territorio ya de por sí vulnerable como es la llamada España vaciada. “Te venden que es bueno para la economía de la zona, para generar empleo, para fijar población, pero está demostrado que la población no crece. Pero es que además la gente se va”, afirma Lozano. Es el caso de Balsa de Ves, que en 2006, año de la llegada de la macrogranja, contaba con 222 habitantes. Hoy hay apenas 130 almas en un pueblo que en 2018 ya soportaba 2.600 porcinos madres, con posibilidad de criar 60.000 cerdos al año, lo que generaba más de 100 toneladas de residuos al día, según publicó en su día ‘El digital de Albacete’.

“Y luego se les llena la boca con la defensa del medio ambiente. Presuntamente, todo va con la agenda 2030, todo te lo venden como muy verde y muy sostenible, pero mientras, se publican todos los días ampliaciones y nuevas explotaciones altamente contaminantes. Cuando ya sabemos las consecuencias. Los números son desastrosos. En el pueblo de Pozuelo ya van por el segundo intento. Quieren poner 10.800 madres. Eso supone 400.000 cerdos al año. Las cifras son devastadoras. Lo hacen a través de lo que llaman ‘ampliación no sustancial’. En Cardenete (Cuenca) no paran de ampliar. Y cada vez hay más explotaciones. Suelen utilizar proyectos de corta-pega, con trámites administrativos dudosos. Se están autorizando barbaridades”, insisten desde la plataforma.

Los pequeños ganaderos venden porque no pueden competir. Así las macrogranjas se están haciendo con el mercado y al final imponen el precio”

Los afectados explican que las macrogranjas “actúan siempre igual: Piden un número x de cerdos y al año piden una ampliación no sustancial que dobla las cabezas de cerdos. Les vale el informe de impacto ambiental de la Junta de Castilla-La Mancha y cuando la granja se construye, no tiene nada que ver. Ha habido alcaldes del PSOE que por esto han perdido la alcaldía. Por ejemplo, Alfonso Escudero, exalcalde de Mota del Cuervo, al que luego le hicieron senador”. Las distintas personas consultadas repiten que “no se termina de entender cómo [desde la administración de García-Page] están empecinados en venderte la peste”.

Porque además -reiteran- este tipo de ganadería intensiva tampoco genera empleo: “Te dicen que es sostenible, que genera puestos de trabajo, pero la realidad es que una macrogranja de 7.000 cerdos la puede llevar una persona, porque está todo automatizado. Hablan de la dinamización de la zona y no es verdad. Y luego presumen de economía circular, de ecología, de sostenibilidad… Por eso no entendemos cómo la Junta de Castilla-La Mancha puede seguir apoyando este tipo de explotación. No nos entra en la cabeza cómo la Junta lo sigue aprobando. Porque es que no hay hectáreas suficientes para echar tantos purines. El número de cerdos producidos aumenta, pero cada vez hay menos explotaciones. Se están haciendo con todas las explotaciones familiares. Los pequeños ganaderos venden porque no pueden competir. Así las macrogranjas se están haciendo con el mercado y al final imponen el precio”.

A lo primero que afecta es al agua. Cuando un acuífero se contamina, se contamina para siempre. Y al final, todos los acuíferos están unidos”

Otro de los graves problemas que genera este modelo industrial de ganadería es la insostenible contaminación del agua. De hecho, el agua de Torrejoncillo del Rey se contaminó por los purines de una macrogranja en el pueblo de al lado, en Huerta de la Obispalía, según una sentencia judicial. “Aunque la Justicia te dé la razón, el pueblo ya está contaminado. Por eso viene la despoblación”, aseguran las fuentes de Stopmacrogranjas Castilla-La Mancha.

“Lo que consume un cerdo va entre 7 y los 10 litros de agua al día. Además del agua necesaria necesaria para limpiar las naves por el sistema ‘todo fuera-todo dentro’. También los detergentes químicos van a la balsa de purines. Así que orgánico no es. Ya hay muchos pueblos con los acuíferos contaminados. El acuífero va circulando y al final esa agua la vas a beber tú también”, explica Lozano.

“A lo primero que afecta es al agua. Cuando un acuífero se contamina, se contamina para siempre. Y al final, todos los acuíferos están unidos”, apuntan las fuentes, que añaden que se ha parado una macrogranja que querían construir encima del acuífero 23 de Daimiel, al lado de las Tablas de Daimiel, los famosos humedales de Ciudad Real, presuntamente protegidos en el Parque Nacional del mismo nombre.

Pero la presión extractivista no para. Y no se detiene ni siquiera ante zonas de altísimo valor medioambiental como las Hoces del Cabriel. Por eso Cuenca Ahora, Pueblos Vivos Cuenca y Serranía Celtibérica han presentado alegaciones ante la Confederación Hidrográfica del Júcar para que no se autorice a la empresa Porcialtollano S.L. instalar un grupo de autobomba sumergible que extraería un caudal continuo de agua subterránea de 25 millones de litros al año, que se destinaría a la instalación de una macrogranja porcina. Las asociaciones, en defensa de la zona Reserva de la Biosfera Valle del Cabriel de Cuenca, consideran que instalar una granja porcina de 2100 madres a 1,4 kilómetros del río Cabriel constituye un “riesgo elevado y un atentado inaceptable al ecosistema”. También alegan que el municipio de Cardenete se abastece de la citada masa de agua subterránea.

El informe recoge que la explotación estaría en suelo rústico no urbanizable de especial protección, y una parte de la finca entra dentro de la zona ZEPA Hoces del Cabriel, Guadazaón y Ojos de Moya. Ante el hecho de petición del sondeo, también se han manifestado en contra de su concesión Ecologistas en Acción, además de CLM Stop Macrogranjas, que han presentado asimismo sus escritos de alegaciones, según ha publicado encastillalamancha.es.

Reclaman a la Confederación Hidrográfica del Júcar que, en el ejercicio de sus competencias, asuma la protección de las aguas subterráneas contra la contaminación y el deterioro, conforme a la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea y de la legislación española de protección de las aguas subterráneas.

Los castellano-manchegos, que están conectados en red con el resto de territorios del Estado, saben de las consecuencias de las macrogranjas sobre el agua en zonas de Castilla y León, de Lleida y Girona, donde “llevan 30 años sin poder beber agua del grifo” o de Galicia, donde “en A Limia hay una contaminación del río brutal”. “En los purines es donde patinan todos. No hay tierra para absorber todo eso”, repiten hasta la saciedad.

Riesgos para la salud: “Favorece la resistencia a los antibióticos y puede ser vector de transmisión de varias enfermedades”

Pero es que este modelo de ganadería intensiva, a diferencia de la extensiva, también genera problemas para la salud. Lozano cita asmas, conjuntivitis, cefaleas en los niños, problemas respiratorios… Lo saben quienes lo sufren sobre el terreno y lo saben los médicos que han estudiado el fenómeno. El informe ‘Riesgos para la salud pública relacionados con la instalación de macrogranjas porcinas’, realizado por Ángela Prado Mira, médico intensivista del Hospital General de Albacete, concluye que “la contaminación del agua causada por la filtración de purines altera el equilibrio del ecosistema acuático, favorece la resistencia a los antibióticos y puede ser vector de transmisión de varias enfermedades. (…) Si suministramos antibióticos de forma indiscriminada a los animales destinados al consumo humano, estos animales desarrollaran cepas comensales resistentes a los antibióticos, que posteriormente podrían pasar al ser humano a través de los diferentes productos alimentarios”. (Ver el informe completo)

Riesgos_para_la_Salud_Publica_relacionados_con_la_instalacion_de_macrogranjas_porcinas_Dra._Angela_Prado_MiraDescarga

“En el hospital de Albacete hay un programa que se llama ‘Resistencia 0’, que analiza la resistencia a las bacterias. Se están destinando muchísimos recursos a este proyecto y luego resulta que a 30 km de ese hospital nos meten 160.000 cerdos hacinados que provocan lo mismo. Carne que además consumimos”, apunta la portavoz de CLM Stop Macrogranjas.

Las integradoras se encargan de todo y endilgan al ganadero el marrón de los purines. En Tarancón opera Incarlopsa, el carnicero de Mercadona

¿Quiénes son los actores beneficiarios de esta ganadería industrial? “Las explotaciones funcionan con el método de la integradora. Todo depende de estas empresas y el ganadero solo engorda al cerdo y se encarga de los purines. En la zona de La Manchuela opera el Grupo Sanchiz. El Pozo tiene la integradora Cefusa a 30 kilómetros de Albacete capital. También está Campofrío. En Cuenca, opera Incarlopsa, que suministra de carne a Mercadona. Incarlopsa consiguió con fondos públicos en Tarancón montar un matadero megamoderno que no sé cuántos cerdos mata a la hora. Todos los pueblos de Cuenca están sufriendo esa avalancha. Ya no solo en Tarancón, sino en La Serranía, que es todo monte, zonas de reserva natural, ZEPA… Hay que verter los purines. Tarancón está a 80 km de Madrid. Cientos de camiones todos los días surten a Madrid. El matadero de Tarancón necesita muchas granjas alrededor. Es todo un engranaje. No hacen ningún favor a la agricultura y a la ganadería de la zona”, valoran las fuentes consultadas.

Donaciones de Incarlopsa al gobierno de García-Page a través de la fundación Impulsa

Casualmente, “Incarlopsa, el carnicero de Mercadona, donó 400.000 euros al gobierno de García-Page”, según publicó Economíadigital.es en 2018, que añadía que “el fabricante cárnico es donante recurrente de la fundación Impulsa, que gestiona los anuncios publicitarios del gobierno” castellano-manchego.

No todos los políticos de la zona respiran igual. Por ejemplo, la Diputación Provincial de Albacete aprobó una declaración institucional en apoyo a los municipios posicionados en contra de la instalación de macrogranjas de cerdos y, más recientemente, la de Ciudad Real. Su presidente, el socialista José Manuel Caballero, aclaró que la Diputación no está en contra de las explotaciones ganaderas, pero sí de que se instalen macrogranjas de cerdos sin el necesario consenso social y que no son sostenibles medioambientalmente: “Exigimos que estos modelos de producción respeten el bienestar animal y que vayamos hacia otros cada vez más sostenibles y ecológicos. Somos defensores de un modelo agroalimentario que es muy potente en la provincia de Ciudad Real pero somos muy conscientes de que el modelo de macrogranja cuando no cuenta con el consenso social y cuando no reúne todas las garantías de sostenibilidad, es mejor que no se ponga en marcha porque los efectos que puede tener son muy perniciosos”, aseguró citado por ‘eldigitaldeciudadareal.com’.

“Se tienen que tener en cuenta todas las explotaciones de todo el territorio en conjunto, porque el efecto es acumulativo. Eso es lo que envenena”

Desde CLM Stopmacrogranjas continúan insistiendo en que “se tienen que tener en cuenta todas las explotaciones de todo el territorio en conjunto, porque el efecto es acumulativo. Eso es lo que envenena”. También, junto a las más de 40 plataformas de todo el Estado unidas en la coordinadora estatal Stopganaderíaindustrial.org, reiteran la necesidad de una moratoria de nuevos proyectos con el fin de poder realizar un estudio estratégico del territorio y un análisis exhaustivo de sus consecuencias.

Esta Coordinadora Estatal ha lanzado una recogida de firmas en apoyo de su petición de una moratoria a la ganadería industrial en España. En concreto, se pide al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación y a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que, en base a sus competencias, se suspenda la concesión de licencias de nueva creación y ampliación para explotaciones de ganadería intensiva ante su proliferación desmesurada y descontrolada en España.

Para esta Coordinadora, que agrupa decenas de movimientos vecinales rurales de diversos lugares de España junto con organizaciones nacionales e internacionales, “la desmesurada y descontrolada expansión de la ganadería intensiva en España en los últimos años, que ha encontrado una fuerte contestación social, requiere que la Administración del Estado tome medidas para regular este sector con una visión de conjunto. Abogamos por frenar este crecimiento descontrolado del sector y orientarlo hacia un modelo que responda a las necesidades de las personas consumidoras, los y las ganaderas, la población del medio rural, el medioambiente y la urgente lucha contra la crisis climática. Para ello recogemos firmas con el apoyo de Food & Water Action EuropeAmigos de la TierraJusticia AlimentariaValència Animal SaveEcologistas en AcciónCompassion in World Farming y ADDA”.

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