jueves, 4 de febrero de 2021

La producción de cerdos, por ejemplo: el modo de producción capitalista no es el único modo de producción posible, ni el deseable para el pleno desarrollo de todas las facultades y potencialidades del ser humano, las materiales y las espirituales

 

Stop Ganadería Industrial: “Se puede producir de forma más sostenible, sin que tus vecinos se tengan que ir y esté todo lleno de mierda y ruina”


Fátima Martín

KAOSENLARED

 3 Feb, 2021

¿Cuántos cerdos hay por persona en Castilla-La Mancha? “¿Y cuántos purines? En Albacete lo hemos calculado y tocamos a 2,5 litros de purines por cabeza al día”, responde Inma Lozano, agricultora ecológica, portavoz de la plataforma Stopmacrogranjas de Castilla-La Mancha, donde ya hay alrededor de un centenar de pueblos afectados por una ganadería industrial que “genera graves riesgos para la salud pública, el medio ambiente, el medio rural y el bienestar animal”. Por todo ello, la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial, de la que Inma es coportavoz, ha impulsado una petición al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación y a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para el establecimiento de una moratoria a la instalación y ampliación de explotaciones ganaderas intensivas.

“No estamos en contra de la ganadería, sino de este tipo de industria, porque no son granjas, es ganadería industrial que afecta al entorno, a los recursos y a las personas. Se puede producir de otra forma, más sostenible, sin que tus vecinos se tengan que marchar y esté todo lleno de mierda y ruina. Apostamos por menos producción, pero de mejor calidad. No carne basura que asola nuestros recursos y nuestros pueblos”, defiende Lozano.

No hay tierra que pueda absorber tanta mierda”

Porque los habitantes de Castilla-La Mancha ya no pueden soportar más macrogranjas. “No hay tierra que pueda absorber tanta mierda”, se quejan. En la Comunidad Autónoma presidida por el socialista Emiliano García-Page, hay decenas de pueblos afectados por este tipo de ganadería industrial intensiva que califican de depredadora. “Ni se sabe cuántas hay. Pero es que además las que están inscritas según el Gobierno de Castilla-La Mancha y el Gobierno central no coinciden. Nosotros pensamos que hay más, por todos los purines que se están vertiendo”, aseguran otros miembros de CLM Stopmacrogranjas consultados.

“La mitad de los pueblos se enteran cuando la macrogranja ya se está construyendo en su localidad o en el pueblo de al lado. Es David contra Goliat”, claman. “Ya hay médicos que están informando de los efectos nocivos sobre la salud de las personas. Y la gente nos estamos agrupando para pagar abogados que hagan alegaciones”, añaden.

No genera empleo: Una macrogranja de 7.000 cerdos la puede llevar una persona. Está todo automatizado”

Y es que son muchas las consecuencias negativas de este modelo industrial de ganadería sobre un territorio ya de por sí vulnerable como es la llamada España vaciada. “Te venden que es bueno para la economía de la zona, para generar empleo, para fijar población, pero está demostrado que la población no crece. Pero es que además la gente se va”, afirma Lozano. Es el caso de Balsa de Ves, que en 2006, año de la llegada de la macrogranja, contaba con 222 habitantes. Hoy hay apenas 130 almas en un pueblo que en 2018 ya soportaba 2.600 porcinos madres, con posibilidad de criar 60.000 cerdos al año, lo que generaba más de 100 toneladas de residuos al día, según publicó en su día ‘El digital de Albacete’.

“Y luego se les llena la boca con la defensa del medio ambiente. Presuntamente, todo va con la agenda 2030, todo te lo venden como muy verde y muy sostenible, pero mientras, se publican todos los días ampliaciones y nuevas explotaciones altamente contaminantes. Cuando ya sabemos las consecuencias. Los números son desastrosos. En el pueblo de Pozuelo ya van por el segundo intento. Quieren poner 10.800 madres. Eso supone 400.000 cerdos al año. Las cifras son devastadoras. Lo hacen a través de lo que llaman ‘ampliación no sustancial’. En Cardenete (Cuenca) no paran de ampliar. Y cada vez hay más explotaciones. Suelen utilizar proyectos de corta-pega, con trámites administrativos dudosos. Se están autorizando barbaridades”, insisten desde la plataforma.

Los pequeños ganaderos venden porque no pueden competir. Así las macrogranjas se están haciendo con el mercado y al final imponen el precio”

Los afectados explican que las macrogranjas “actúan siempre igual: Piden un número x de cerdos y al año piden una ampliación no sustancial que dobla las cabezas de cerdos. Les vale el informe de impacto ambiental de la Junta de Castilla-La Mancha y cuando la granja se construye, no tiene nada que ver. Ha habido alcaldes del PSOE que por esto han perdido la alcaldía. Por ejemplo, Alfonso Escudero, exalcalde de Mota del Cuervo, al que luego le hicieron senador”. Las distintas personas consultadas repiten que “no se termina de entender cómo [desde la administración de García-Page] están empecinados en venderte la peste”.

Porque además -reiteran- este tipo de ganadería intensiva tampoco genera empleo: “Te dicen que es sostenible, que genera puestos de trabajo, pero la realidad es que una macrogranja de 7.000 cerdos la puede llevar una persona, porque está todo automatizado. Hablan de la dinamización de la zona y no es verdad. Y luego presumen de economía circular, de ecología, de sostenibilidad… Por eso no entendemos cómo la Junta de Castilla-La Mancha puede seguir apoyando este tipo de explotación. No nos entra en la cabeza cómo la Junta lo sigue aprobando. Porque es que no hay hectáreas suficientes para echar tantos purines. El número de cerdos producidos aumenta, pero cada vez hay menos explotaciones. Se están haciendo con todas las explotaciones familiares. Los pequeños ganaderos venden porque no pueden competir. Así las macrogranjas se están haciendo con el mercado y al final imponen el precio”.

A lo primero que afecta es al agua. Cuando un acuífero se contamina, se contamina para siempre. Y al final, todos los acuíferos están unidos”

Otro de los graves problemas que genera este modelo industrial de ganadería es la insostenible contaminación del agua. De hecho, el agua de Torrejoncillo del Rey se contaminó por los purines de una macrogranja en el pueblo de al lado, en Huerta de la Obispalía, según una sentencia judicial. “Aunque la Justicia te dé la razón, el pueblo ya está contaminado. Por eso viene la despoblación”, aseguran las fuentes de Stopmacrogranjas Castilla-La Mancha.

“Lo que consume un cerdo va entre 7 y los 10 litros de agua al día. Además del agua necesaria necesaria para limpiar las naves por el sistema ‘todo fuera-todo dentro’. También los detergentes químicos van a la balsa de purines. Así que orgánico no es. Ya hay muchos pueblos con los acuíferos contaminados. El acuífero va circulando y al final esa agua la vas a beber tú también”, explica Lozano.

“A lo primero que afecta es al agua. Cuando un acuífero se contamina, se contamina para siempre. Y al final, todos los acuíferos están unidos”, apuntan las fuentes, que añaden que se ha parado una macrogranja que querían construir encima del acuífero 23 de Daimiel, al lado de las Tablas de Daimiel, los famosos humedales de Ciudad Real, presuntamente protegidos en el Parque Nacional del mismo nombre.

Pero la presión extractivista no para. Y no se detiene ni siquiera ante zonas de altísimo valor medioambiental como las Hoces del Cabriel. Por eso Cuenca Ahora, Pueblos Vivos Cuenca y Serranía Celtibérica han presentado alegaciones ante la Confederación Hidrográfica del Júcar para que no se autorice a la empresa Porcialtollano S.L. instalar un grupo de autobomba sumergible que extraería un caudal continuo de agua subterránea de 25 millones de litros al año, que se destinaría a la instalación de una macrogranja porcina. Las asociaciones, en defensa de la zona Reserva de la Biosfera Valle del Cabriel de Cuenca, consideran que instalar una granja porcina de 2100 madres a 1,4 kilómetros del río Cabriel constituye un “riesgo elevado y un atentado inaceptable al ecosistema”. También alegan que el municipio de Cardenete se abastece de la citada masa de agua subterránea.

El informe recoge que la explotación estaría en suelo rústico no urbanizable de especial protección, y una parte de la finca entra dentro de la zona ZEPA Hoces del Cabriel, Guadazaón y Ojos de Moya. Ante el hecho de petición del sondeo, también se han manifestado en contra de su concesión Ecologistas en Acción, además de CLM Stop Macrogranjas, que han presentado asimismo sus escritos de alegaciones, según ha publicado encastillalamancha.es.

Reclaman a la Confederación Hidrográfica del Júcar que, en el ejercicio de sus competencias, asuma la protección de las aguas subterráneas contra la contaminación y el deterioro, conforme a la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea y de la legislación española de protección de las aguas subterráneas.

Los castellano-manchegos, que están conectados en red con el resto de territorios del Estado, saben de las consecuencias de las macrogranjas sobre el agua en zonas de Castilla y León, de Lleida y Girona, donde “llevan 30 años sin poder beber agua del grifo” o de Galicia, donde “en A Limia hay una contaminación del río brutal”. “En los purines es donde patinan todos. No hay tierra para absorber todo eso”, repiten hasta la saciedad.

Riesgos para la salud: “Favorece la resistencia a los antibióticos y puede ser vector de transmisión de varias enfermedades”

Pero es que este modelo de ganadería intensiva, a diferencia de la extensiva, también genera problemas para la salud. Lozano cita asmas, conjuntivitis, cefaleas en los niños, problemas respiratorios… Lo saben quienes lo sufren sobre el terreno y lo saben los médicos que han estudiado el fenómeno. El informe ‘Riesgos para la salud pública relacionados con la instalación de macrogranjas porcinas’, realizado por Ángela Prado Mira, médico intensivista del Hospital General de Albacete, concluye que “la contaminación del agua causada por la filtración de purines altera el equilibrio del ecosistema acuático, favorece la resistencia a los antibióticos y puede ser vector de transmisión de varias enfermedades. (…) Si suministramos antibióticos de forma indiscriminada a los animales destinados al consumo humano, estos animales desarrollaran cepas comensales resistentes a los antibióticos, que posteriormente podrían pasar al ser humano a través de los diferentes productos alimentarios”. (Ver el informe completo)

Riesgos_para_la_Salud_Publica_relacionados_con_la_instalacion_de_macrogranjas_porcinas_Dra._Angela_Prado_MiraDescarga

“En el hospital de Albacete hay un programa que se llama ‘Resistencia 0’, que analiza la resistencia a las bacterias. Se están destinando muchísimos recursos a este proyecto y luego resulta que a 30 km de ese hospital nos meten 160.000 cerdos hacinados que provocan lo mismo. Carne que además consumimos”, apunta la portavoz de CLM Stop Macrogranjas.

Las integradoras se encargan de todo y endilgan al ganadero el marrón de los purines. En Tarancón opera Incarlopsa, el carnicero de Mercadona

¿Quiénes son los actores beneficiarios de esta ganadería industrial? “Las explotaciones funcionan con el método de la integradora. Todo depende de estas empresas y el ganadero solo engorda al cerdo y se encarga de los purines. En la zona de La Manchuela opera el Grupo Sanchiz. El Pozo tiene la integradora Cefusa a 30 kilómetros de Albacete capital. También está Campofrío. En Cuenca, opera Incarlopsa, que suministra de carne a Mercadona. Incarlopsa consiguió con fondos públicos en Tarancón montar un matadero megamoderno que no sé cuántos cerdos mata a la hora. Todos los pueblos de Cuenca están sufriendo esa avalancha. Ya no solo en Tarancón, sino en La Serranía, que es todo monte, zonas de reserva natural, ZEPA… Hay que verter los purines. Tarancón está a 80 km de Madrid. Cientos de camiones todos los días surten a Madrid. El matadero de Tarancón necesita muchas granjas alrededor. Es todo un engranaje. No hacen ningún favor a la agricultura y a la ganadería de la zona”, valoran las fuentes consultadas.

Donaciones de Incarlopsa al gobierno de García-Page a través de la fundación Impulsa

Casualmente, “Incarlopsa, el carnicero de Mercadona, donó 400.000 euros al gobierno de García-Page”, según publicó Economíadigital.es en 2018, que añadía que “el fabricante cárnico es donante recurrente de la fundación Impulsa, que gestiona los anuncios publicitarios del gobierno” castellano-manchego.

No todos los políticos de la zona respiran igual. Por ejemplo, la Diputación Provincial de Albacete aprobó una declaración institucional en apoyo a los municipios posicionados en contra de la instalación de macrogranjas de cerdos y, más recientemente, la de Ciudad Real. Su presidente, el socialista José Manuel Caballero, aclaró que la Diputación no está en contra de las explotaciones ganaderas, pero sí de que se instalen macrogranjas de cerdos sin el necesario consenso social y que no son sostenibles medioambientalmente: “Exigimos que estos modelos de producción respeten el bienestar animal y que vayamos hacia otros cada vez más sostenibles y ecológicos. Somos defensores de un modelo agroalimentario que es muy potente en la provincia de Ciudad Real pero somos muy conscientes de que el modelo de macrogranja cuando no cuenta con el consenso social y cuando no reúne todas las garantías de sostenibilidad, es mejor que no se ponga en marcha porque los efectos que puede tener son muy perniciosos”, aseguró citado por ‘eldigitaldeciudadareal.com’.

“Se tienen que tener en cuenta todas las explotaciones de todo el territorio en conjunto, porque el efecto es acumulativo. Eso es lo que envenena”

Desde CLM Stopmacrogranjas continúan insistiendo en que “se tienen que tener en cuenta todas las explotaciones de todo el territorio en conjunto, porque el efecto es acumulativo. Eso es lo que envenena”. También, junto a las más de 40 plataformas de todo el Estado unidas en la coordinadora estatal Stopganaderíaindustrial.org, reiteran la necesidad de una moratoria de nuevos proyectos con el fin de poder realizar un estudio estratégico del territorio y un análisis exhaustivo de sus consecuencias.

Esta Coordinadora Estatal ha lanzado una recogida de firmas en apoyo de su petición de una moratoria a la ganadería industrial en España. En concreto, se pide al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación y a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que, en base a sus competencias, se suspenda la concesión de licencias de nueva creación y ampliación para explotaciones de ganadería intensiva ante su proliferación desmesurada y descontrolada en España.

Para esta Coordinadora, que agrupa decenas de movimientos vecinales rurales de diversos lugares de España junto con organizaciones nacionales e internacionales, “la desmesurada y descontrolada expansión de la ganadería intensiva en España en los últimos años, que ha encontrado una fuerte contestación social, requiere que la Administración del Estado tome medidas para regular este sector con una visión de conjunto. Abogamos por frenar este crecimiento descontrolado del sector y orientarlo hacia un modelo que responda a las necesidades de las personas consumidoras, los y las ganaderas, la población del medio rural, el medioambiente y la urgente lucha contra la crisis climática. Para ello recogemos firmas con el apoyo de Food & Water Action EuropeAmigos de la TierraJusticia AlimentariaValència Animal SaveEcologistas en AcciónCompassion in World Farming y ADDA”.

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miércoles, 3 de febrero de 2021

Covid-19, cosa entre sinvergüenzas (ellos por hacerlo) e ignorantes (nosotros al consentirlo). El Covid-19 no se erradica pero sí hace crecer los capitales, y es que a lo mejor no se erradica por eso, porque los capitales tienen que seguir creciendo, y cada mijitilla de crecimiento que tenga el capital es un pellizco en los riñones que le dan a cada trabajador del producto de su trabajo para que el capital siga creciendo. Y, efectivamente, es el trabajo el que crea el capital y no al revés, y otra cosa es que los trabajadores no seamos conscientes de ello y creamos que hay trabajo (¿Qué pa´nde cae ese trabajo que dices que hay?, maño mío) porque lo crea el capital (¿Pero el paro no lo produce el capitalismo?) cuando es el trabajo el que crea el capital (¿O no se para el país cuando se para el trabajo? ¿O el capital no deja de crecer cuando se para el trabajo?). Algo tendremos que menear los trabajadores en este tema. Pero que estábamos en el Covid-19, no nos vayamos ahora por los cerros de Úbeda. La hospitalización de una persona infectada por Covid-19 en un hospital público nos cuesta a los trabajadores 557 euros por día. Pero cuando esta misma persona toma la forma de mercancía e ingresa como materia prima en una empresa que trafica con la salud de las personas y que le ponen por nombre la rembombina de hospital privado, a los trabajadores nos cuesta 734 euros por día, es decir, un 40% más caro (177 euros más) que es lo que precisamente se va a parar a los bolsillos del amo privado del hospital para que su capital siga creciendo. Esta situación es al que quieren para la sanidad VOX, PP, Ciudadanos y otros adláteres que esconden en sus respectivos vocingleos de patriotismo, constitucionalismo, democratísmo y qué me sé yo cuantos ismos más. Pero, claro, sin olvidar, que lo que quieren los mencionados partidos es lo que está posibilitando y favoreciendo el gobierno que encabeza Pedro Sánchez al que apoyan los parlamentarios que le apoyan, donde los parlamentarios de VOX no son mancos cuando hay que echarle una mano al gobierno ni este le hace ascos a los votos del VOX cuando se trata de joder a los trabajadores (que sí, que sí, que el palanganeo del discurso político va por un lado y los hechos por otro. Yo hablo de hechos, no si fue antes el huevo de Colón o el caballo de Santiago Abascal). Pero, ay, maños míos, lo peor de todo y olé, pero lo peor de todo y olé de verdad, es que lo que quieren VOX, PP, Ciudadanos y santa compaña concomitante contra los intereses de los trabajadores y que de una manera o de otra, pero siempre por lo legal, eso sí, el gobierno permite que se haga, que para eso está, que a su vez es lo que los trabajadores le permitimos al gobierno. Ja´te qué cosa más rara, ¿verdad?, que sea el propio trabajador el que autoriza y consiente que se actúe contra sus propios intereses. En todo esto tiene que haber gato encerrado, a mí que no me jodan. Yo me lo vengo en maliciando con la mosca tras la oreja: pues si el gato está encerrado bien habrá que darle larga, digo yo.

 

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la inauguración hospital Isabel Zendal. (Foto: Comunidad de Madrid)

El Gobierno de Ayuso paga un sobrecoste del 40% por derivar pacientes covid a la privada

La orden de la Comunidad contempla una compensación de 734 euros por paciente agudo al día, cifra que se eleva hasta los 2.084 en caso de UCI.

Por El Boletín 

KAOSENLARED

3 Feb, 2021

Más sobrecostes en la Comunidad de Madrid. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso pagará un 40% más por derivar pacientes covid a la sanidad privada. Así lo afirman desde AMYTS, cuyo secretario general, Julián Ezquerra, destaca la diferencia que hay entre la ‘factura’ del ingreso medio en la sanidad pública de un enfermo de coronavirus frente a lo que va a costar ahora hacerlo en privada.

Según explicó este sábado en ‘La Sexta Noche’, “el día de estancia en la primera ola por paciente covid ha costado 557 euros y ahora -la Consejería de Sanidad- va a pagar un 140% del valor, es decir, va a pagar por esta expropiación del servicio privado un 40% de sobrecoste”. Algo que para este médico “no es serio”.

En su opinión, el dinero que se va a dedicar a este sobrecoste, así como los “más los 150 millones” para la construcción y puesta en funcionamiento del hospital Isabel Zendal, podrían haberse utilizado para “potenciar” la Atención Primaria, tener más rastreadores o haber habilitado camas instaladas y no funcionantes de hospitales. Si se hubiera optado por todo esto “podíamos haber tenido un arsenal a disposición de los ciudadanos mucho mayor y a lo mejor a con menor coste”.

Previamente, el secretario general de AMYTS advirtió que Madrid “tiene en estos momentos una situación muy muy mala”. “Necesitamos el mayor número de camas para ingresar pacientes”, defendió a la vez que manifestó que “la expropiación de todo el dispositivo de la sanidad privada para ponerlo al beneficio de los madrileños es correcto”. Pero no con el sobrecoste anunciado.

La semana pasada el Ejecutivo regional decidió recurrir, como ya pasó en la primera ola del coronavirus, a las clínicas privadas para tratar de hacer frente a la pandemia. El consejero de Sanidad de la región, Enrique Ruiz Escudero, firmó la orden para poner a disposición del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) los centros sanitarios privados, así como su personal.

“Tanto la Dirección General del Proceso Integrado de Salud del SERMAS como los centros privados llevarán una relación actualizada de los pacientes que sean derivados como consecuencia de esta orden, especificando si se trata de pacientes con diagnóstico principal covid-19 u otra patología, e indicando el número de días de estancia hospitalaria de cada uno de ellos, distinguiendo entre días de ingreso en planta y días de ingreso en UCI”, detalla el texto, tal y como recogían medios como la SER o Europa Press.

Además, contempla la compensación que se dará a los centros privados por la derivación de pacientes con diagnóstico covid. En este sentido, la ‘factura’ es de 734,25 euros por paciente y día, cifra que se eleva a 2.084,89 euros en caso de precisar UCI. Esta medida se extenderá hasta el 28 de febrero, pudiendo prorrogarse en caso de ser necesario.

https://www.elboletin.com/noticia/204988/sanidad/el-gobierno-de-ayuso-paga-un-sobrecoste-del-40-por-derivar-pacientes-covid-a-la-privada.html

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martes, 2 de febrero de 2021

Publicado en la Revista El Pollo Urbano de Zaragoza, España. Febrero 2021

 

Anotaciones sobre Kafka / Manuel Sogas

Manuel Sogas Cotano
Corresponsal del Pollo Urbano en la República Dominicana

      A juicio de Maeve Cook [[i]] la dicción narrativa tiene el poder de alterar nuestras arraigadas instituciones y expectativas acerca de lo que significa seguir una vida ética buena, así como del tipo de sociedad…

…que facilita ese tipo de ética, lo que induce a un cambio éticamente significativo en la percepción. Ello le lleva a sostener que los aspectos disruptivos y develadores de una ficción narrativa constituyen un potencial para el conocimiento ético, interpretado este conocimiento como un proceso de aprendizaje que involucra la acción social y el compromiso de un sujeto concreto en el sentido aristotélico de búsqueda de la verdad, entendida esta como representación de la consecución de un bien supremo (eudominía-felicidad o florecimiento humano) que supere y trascienda al propio sujeto concreto, intrínsecamente deseable con sentido de universalidad, es decir, válido para todos los seres humanos en todo tiempo y lugar, que es a lo que considera verdad, o sea, el bien supremo que constituye el punto de referencia para la reflexión y acción ética, y es la que señala el aspecto intelectual del bien supremo planteado (en contraste con la noción de felicidad), la que proporciona o es susceptible de poder proporcionar su poder no sólo para ejercer una fuerza efectiva, sino que, también hace un llamamiento al razonamiento humano. De aquí que considere que el aprendizaje de la ética exija la acción racional del ser humano, por lo que estima  pertinente el lenguaje del develamiento que junto a la disrupción, considera Maeve, representan un potencial para el conocimiento de la ética, la doctrina que lleva a la buena vida en el sentido aristotélico.

    Por develamiento entiende Maeve la capacidad para producir y expresar un cambio en la percepción éticamente significativo: una experiencia por medio de la cual nuestros ojos se abren a algo que no se ha visto con antelación: a un nuevo aspecto de lo que es llevar una vida buena. Es decir, que a la noción de develamiento le atribuye un componente cognitivo, complementándolo con la disrupción: el rompimiento de la manera tradicional de percibir los objetos, cosa que como veremos, le niega Adorno a la ficción narrativa.

    La fuente del develamiento es siempre exterior al sujeto humano, surgiendo el contenido de verdad únicamente por medio de la acción del sujeto concreto, quien reflexiona racionalmente a través del dialogo con otros acerca de la percepción de la ética de su experiencia.

Para demostrar sus tesis al tiempo que exteriorizar el desacuerdo con Adorno respecto del tema en cuestión, Maeve alude como base de sus razonamientos al análisis que realiza de la obra de Kafka denominada En la Colonia penitenciaria.

   Por el contrario, Adorno mantiene que el concepto apropiado para la dimensión experiencia de la obra de arte relacionada con la verdad no es el develamiento que induce a la racionalidad, sino la mímesis, la imitación, a lo somático, a lo que se refiere la materialidad del cuerpo que se refleja o expresa a través del gesto, destacando con ello el carácter únicamente afectivo de la respuesta del lector ante una obra de ficción en particular, donde halla la base para su consideración de que la simple cuestión de la significación muestra un rasgo racionalista pernicioso.

    Sin embargo, Maeve y Adorno coinciden plenamente acerca de que la obra de ficción narrativa no es algo meramente subjetivo y que su poder contiene una universalidad potencial, o sea, que contiene una posibilidad de verdad. Respecto a la experiencia subjetiva Adorno mantiene que sus posibilidades de verdad en el arte se encuentran  en el nivel del afecto, mientras que para Maeve residen en la interacción del afecto y la razón.

   No obstante y pese a esas diferentes posiciones, ambos muestran plena coincidencia respecto de que la narrativa de la ficción representa un potencial efectivo para el conocimiento y aprendizaje de la ética.

   Justifica Maeve su concordancia de criterios en este aspecto con Adorno en el perspicaz análisis que realiza este último en su ensayo Apuntes sobre Kafka, en el que somete a discusión su prosa.

    Adorno coincide también con Walter Benjamín (1999) en que Kafka se esfuerza por alcanzar la alegoría en vez de un significado simbólico y que sus historias, sucintamente expuestas, pueden ser comparadas con parábolas. Estas historias están diseñadas para ilustrar alguna verdad, ética o religiosa, por lo general con la pretensión a la instrucción ética o religiosa, pero que el leguaje que emplea se limita a señalar caminos en general, pero ninguno en particular, y eso determina, en opinión de Adorno, que el mensaje lanzado por Kafka no pueda tener aplicación directa e inmediata a la realidad para resolver los problemas que esta presenta. Lo que viene a decir es que lo incomprensible, incomprensible es, y que la clave para la comprensión del texto no se encuentra en el mismo, por lo que su desciframiento y comprensión es algo que queda fuera del alcance del lector, de donde Adorno concluye que todo planteamiento para la búsqueda en los textos de Kafka de un mensaje ético concreto  es un planteamiento erróneo, oponiéndose así a quienes buscan en la lectura de Kafka una fuente de información acerca de la naturaleza del ser humano (existencialismo), dado que según Adorno, Kafka muestra en sus textos  la oposición a cualquier sistema ético que conduce inexorablemente a mundos fabulosos, a la vez que impide por la forma de su lenguaje, como ya ha sido señalado, el camino concreto para descifrar y comprenderlos, y por ello estima que las historias de Kafka se resisten a la articulación de cualquier sistema ontológico, para concluir en que las historias de Kafka se resisten a la articulación de cualquier sistema ontológico. “En resumen, el contenido de verdad que Adorno encuentra en los textos de Kafka se ubica de manera subjetiva en un nivel meramente afectivo” (Maeve). Y “está de acuerdo con Benjamin en que es característico en las historias kafkianas que algo sea gesticulado en la medida que no es significable. Este nivel, según Adorno, está gobernado por claves no tradicionales, lo que motiva que el lector no lo pueda interpretar por sí mismo, por lo que es necesario que el desciframiento de esas claves no tradicionales le sean suministradas desde el exterior, de donde se desprende la necesidad de una élite con la capacidad suficiente de interpretación que pueda ser trasladada al lector para que este pueda comprender la realidad que antes aparecía incomprensible ante sus ojos. En definitiva lo que Adorno propone es una elite de filósofos y críticos sociales especializados en el desciframiento de claves y de la crítica social, lo que no deja de suponer una posición contraria al funcionamiento democrático de las sociedades, toda vez de que si se arte del supuesto que el sujeto no especializado en filosofía ni en l acrítica social, no es capaz de descifrar por sí mismo las claves que le presenta la ficción narrativa, tampoco será capaz de descubrir por sí mismo las claves para el entendimiento y la compresión de los hechos inmediatos que parezcan en la sociedad en la que vive sobre los que debería decidir objetivamente en función de sus preferencias e interese personales, cosa que no podrá hacer, según la postura de Adorno, puesto que es incapaz de conocerlos por sí mismo, y por tanto queda a expensas de que alguien ajeno a él los interprete y poder decidir así sobre algo que otro le ha tenido que interpretar previamente, por lo tanto quedando excluido al mismo tiempo de la posibilidad de toda crítica social objetiva. Estableciéndose de esta manera la necesidad de una selecta autoridad interpretativa compuesta por filósofos y críticos sociales, a cuyo cargo correría el establecimiento de los métodos de conocimiento de la verdad y de la crítica social y, como función aneja e inherente a la función de interpretar,  la de bloquear o impedir que otros, fuera de esa élite interpretativa, puedan buscar una verdad distinta a la dada o establecida formalmente por la élite que tiene la función específica de interpretar, de cuyas consideraciones no resultaría muy difícil deducir la postura autoritaria y antidemocrática de Adorno.

    Reiterando lo dicho, Adorno desestima el existencialismo y la ética que Kafka aporta en sus textos sobre la premisa de que el lenguaje se ha vuelto un sistema cerrado instrumental que constituye un desafío racional que no está al alcance de cualquiera.

    Esta postura de Adorno es negada categóricamente por Maeve al considerar que con su concepto de develamiento sobre la lectura de ficción de Kafka es posible originar en el lector un proceso de conocimiento mediado lingüísticamente en el que se involucren la organización, identificación e interpretación sensorial que constituya una forma de conocimiento que puede ser articulada lingüísticamente, y como el lenguaje exige la reflexión racional del lector, resulta que este queda como sujeto activo imprescindible en la interpretación del texto, que es precisamente la posibilidad que Adorno le niega,  de donde puede deducirse que cuando menos la teoría de Adorno quedaría claramente debilitada, puesto que es el propio lector el que encuentra la clave que se halla dentro del mismo para su desciframiento e interpretación  mediante la reflexión racional, lo que invalida y niega necesidad de que dicha clave le llegue del exterior procedente de una élite especializada en encontrar claves de desciframiento e interpretaciones, lo que llevado al campo literario o filosófico, y específicamente al campo social, tiene consecuencias que llevan a refutar las tesis del autoritarismo interpretativo y de la actitud, al menos no democrática, que Adorno le atribuye al sujeto que no se encuentre dentro de la élite de filósofos y críticos sociales especializados en el desciframiento e interpretación, puesto que si el lector de los textos de Kafka es capaz por sí solo de descifrarlos e interpretarlos, también será capaz mediante la reflexión racional de descifrar e interpretar la realidad en la que vive, y mediante el conocimiento adquirido sobre la misma y el dialogo con otros sujetos decidir democráticamente lo relacionado con la misma.

    Negado el valor ético que proporcionan los textos de Kafka Adorno se centra en el análisis de la técnica estética utilizada por aquél, cuya técnica narrativa usará y desarrollará en su provecho el propio Adorno para la formulación de la tesis general contenida en su obra Dialéctica de la Ilustración (Horkheimer y Adorno). “Este es la tesis de que, a partir de las condiciones del capitalismo del siglo XX, el lenguaje cotidiano (el cual tiene tendencias represivas inherentes) ha degenerado en un sistema cerrado de racionalidad instrumental; como resultado, cualquier intento de interpretación reprime la experiencia genuina, puesto que al final la interpretación es lingüística” (Maeve).

     La concepción del lenguaje que tiene Adorno “como un sistema de racionalidad instrumental también explica su objeción hacia cualquier intento de extraer significación, ya sea existencialista o ética, de las historias de Kafka. En su opinión, los intentos de extraer significado subjetivo importante sólo sirve para reproducir y perpetuar un sistema lingüístico represivo” (Maeve), que es lo que le lleva a la crítica del arte representacional como ideológico y de manera más general, para la estética negativa. Rechazando el arte representacional insiste en la necesidad de obras de arte que persigan una estrategia de negatividad intransigente, abogando por métodos modernistas de construcción estética empleando técnicas de fragmentación, así como la distorsión del contenido, “implacablemente anti representacionales” (Maeve).

    En el caso de la ficción (Kafka), dichas técnicas sirven para inhibir el intento del lector de darle sentido al contenido de la historia en cuestión y evitar que desarrolle una interpretación satisfactoria y propia según su criterio personal.

     A juicio de Maeve la opinión de Adorno no es consistente respecto de que las condiciones del capitalismo del siglo XX impide la reflexión racional acerca de los efectos negativos de este sistema económico y social, apoyando esta afirmación sobre la alusión que menciona como ejemplo, sobre el hecho de que tanto el mismo Adorno como Horkheimer realizan reflexiones racionales sobre los efectos negativos de ese mismo capitalismo, salvo que, Adorno implícitamente estuviera afirmando como perteneciente a la élite de intelectuales, que únicamente los miembros de esta élite son los que están autorizados a opinar al respecto.

*[[i]] University of Dublin, Irlanda. Correo electrónico: maeve.cooke@ucd.ie. Sig. Fil vol.17 no.34 México jul./dic. 2015

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Bueno, sí, venga, vale. Acordamos para no discutir que la honradez personal y la honestidad intelectual van siendo cosas del pasado, y quedamos tan amigos.

 

Tal día como hoy de 1970 moría Bertrand Russell. Filósofo y matemático británico, activista comprometido con la lucha por la paz, fiel a sus creencias y practicante de lo que predicaba. Sufrió cárcel por la publicación de artículos pacifistas.

Estoicismo y salud mental


Bertrand Russell

 El Viejo Topo

02.02.2021

Por medio de la psicología moderna, muchos problemas educacionales que antes eran abordados —con muy poco éxito— por medio de una estricta disciplina moral, se resuelven ahora con métodos más indirectos, pero también más científicos. Existe, quizá, una tendencia especialmente entre los devotos del psicoanálisis peor informados, a pensar que ya no existe ninguna necesidad de estoico dominio de sí mismo. No defiendo este punto de vista, y en el presente ensayo me propongo considerar algunas de las situaciones que lo hacen necesario y algunos de los métodos para fomentarlo entre los jóvenes, y también algunos peligros que deben evitarse al fomentarlo.

Comencemos cuanto antes con el más difícil y el más esencial de los problemas que requieren estoicismo: me refiero a la muerte. Hay varios modos de enfrentar el miedo a la muerte. Podemos tratar de ignorarla; podemos no mencionarla nunca, y tratar siempre de volver nuestros pensamientos en otra dirección cuando nos sorprendamos meditando sobre ella. Éste es el método del pueblo mariposa en La máquina del tiempo de Wells. O podemos adoptar el sistema completamente opuesto, y meditar continuamente sobre la brevedad de la vida humana, en la esperanza de que la familiaridad engendre desprecio; éste fue el método adoptado por Carlos V en el claustro después de su abdicación. Hubo un alumno del Cambridge College que llegó inclusive a dormir con el ataúd en su habitación y que solía salir al parque con una pala para partir gusanos en dos, diciendo mientras lo hacía: «¡Eh! ¡Todavía no soy vuestro!». Existe una tercera vía, muy difundida, que consiste en persuadirse, y persuadir a los demás, de que la muerte no es la muerte, sino la puerta de una nueva y mejor vida. Estos tres métodos, combinados en proporciones variables, revisten la adaptación de la mayor parte de la gente a la inquietante realidad de que hemos de morir.

Sin embargo, hay objeciones que hacer a cada uno de estos métodos. El intento de evitar pensar en temas emocionalmente interesantes, como han señalado los freudianos en relación con el sexo, nunca tiene éxito, y lleva a varios tipos de irregularidad indeseables. Claro está que es posible, en la vida de un niño, evitar el conocimiento de la muerte en cualquier forma hiriente, durante los primeros años. Que así se consiga o no, es cuestión de suerte. Si uno de los padres o un hermano o hermana muere, nada cabe hacer para impedir que el niño adquiera una conciencia emocional de la muerte. Aun cuando, por fortuna, el hecho de la muerte no se haga vívido a un niño durante sus primeros años, más tarde o más temprano llegará a conocerlo; y en los que no se hallan preparados en absoluto, es probable que cuando ello ocurra se produzca un serio desequilibrio. Por tanto, hemos de procurar establecer una actitud hacia la muerte distinta de la mera ignorancia de su existencia.

La práctica de la constante y triste meditación sobre la muerte es igualmente dañosa. Es un error pensar demasiado exclusivamente acerca de cualquier tema, más especialmente cuando nuestro pensamiento no puede resolverse en acción. Por supuesto, podemos actuar de modo de posponer la idea de nuestra propia muerte, y dentro de límites, que son los de toda persona normal. Pero no podemos evitar morir al final, con lo que éste resulta un tema de meditación inútil. Además, tiende a reducir el interés del hombre por otras personas y por los acontecimientos, y sólo los intereses objetivos pueden preservar la salud mental. El miedo a la muerte hace que el hombre se sienta esclavo de fuerzas externas, y de una mentalidad de esclavo no cabe esperar ningún buen resultado. Si un hombre puede verdaderamente curarse a sí mismo del miedo a la muerte por medio de la meditación, dejará de meditar sobre el tema; en tanto éste absorba sus pensamientos, no habrá dejado de temerla. Y este método, por tanto, no es mejor que el otro.

La creencia en la muerte como puerta de entrada a una vida mejor debería, lógicamente, impedir que el hombre sintiera el menor miedo de ella. Afortunadamente para la profesión médica, de hecho no tiene estos efectos, excepto en muy escasas ocasiones. No vemos que los creyentes en una vida futura tengan menos temor a las enfermedades o sean más valientes en las batallas que aquellos que piensan que con la muerte acaba todo. El difunto F. W. H. Myers solía contar cómo preguntó a un hombre, durante una comida, lo que pensaba que habría de sucederle cuando muriera. El hombre trató de ignorar la cuestión; pero, al ser presionado, replicó: «¡Oh! ¡Bien! Supongo que alcanzaré la gloria eterna, pero me gustaría que no hablara usted de cosas tan desagradables». La razón de esta aparente inconsecuencia es, desde luego, que la creencia religiosa, en la mayor parte de la gente, se da solamente en la región del pensamiento consciente, y no llega a modificar los mecanismos inconscientes. Para enfrentar con éxito el miedo a la muerte ha de haber algún método que afecte a la conducta en su conjunto, y no solamente la parte de conducta comúnmente llamada pensamiento consciente. En algunos casos, la fe religiosa puede surtir este efecto, pero no en la mayor parte del género humano. Además de las razones conductistas, hay otros motivos para este fracaso: una es cierto grado de duda que persiste a pesar de la más ferviente profesión, y que se manifiesta en forma de cólera contra los escépticos; otra es el hecho de que los creyentes en una vida futura tienden a dar más importancia, y no menos, al horror que iría unido a la muerte si sus convicciones fuesen infundadas, aumentando así el temor de aquellos que no se sienten absolutamente seguros…

¿Qué hemos de hacer, pues, con los niños para adaptarlos a un mundo en el que existe la muerte? Hemos de conseguir tres objetivos muy difíciles de combinar: 1º No debemos crear en ellos el sentimiento de que la muerte es un tema del que no queremos hablar, o en el que no queremos que piensen. Si les damos esa impresión concluirán que hay un interesante misterio y pensarán más en la muerte. En este punto, es aplicable la moderna posición familiar en educación sexual. 2º Hemos de actuar, sin embargo, de modo de evitar en lo posible que piensen mucho o muy a menudo en el tema de la muerte; contra esta monomanía podemos aducir las mismas objeciones que se aducen contra la monomanía pornográfica; es decir, que reduce la eficiencia, impide un desarrollo completo y lleva a una conducta insatisfactoria tanto para la persona afectada como para los demás. 3º No debemos confiar en generar en nadie una actitud satisfactoria con respecto al tema de la muerte sólo por medio del pensamiento consciente: más particularmente, ningún bien hacen las creencias que tratan de demostrar que la muerte es menos terrible de lo que podría ser, cuando —como es lo corriente— no penetran bajo el nivel de lo consciente.

Para llevar a efecto estos diversos objetivos, tendremos que adoptar métodos algo distintos, de acuerdo con la experiencia del niño o del joven. Si no muere nadie íntimamente relacionado con el niño, resulta bastante fácil conseguir que acepte la muerte como un hecho corriente, de no muy gran interés emocional. En tanto la muerte es abstracta e impersonal, habría que mencionarla en el tono en que se habla de las cosas prácticas, y no en el de las cosas terribles. Si el niño pregunta: «¿Me moriré?», deberemos contestarle: «Sí; pero probablemente dentro de mucho tiempo». Es importante evitar todo sentimiento de misterio en relación con la muerte. Debería incluírsela en la misma categoría que la rotura de un juguete. Pero, ciertamente, lo más deseable es hacerla aparecer, si es posible, como algo muy remoto mientras los niños son pequeños.

Cuando muere alguien importante para el niño, la cuestión es diferente. Suponed, por ejemplo, que pierde un hermano. Los padres sufren y, aunque puedan no querer que el niño sepa cuánto sufren, es normal y necesario que el niño perciba algo de lo que padecen. El afecto natural es de la mayor importancia, y el niño debe darse cuenta de que sus mayores lo sienten. Además, si, gracias a un esfuerzo sobrehumano, consiguen ocultar su pena al niño, éste puede pensar: «No les importaría tampoco que yo me muriera». Tal pensamiento podría suscitar toda clase de elucubraciones morbosas. Por tanto, aunque la impresión producida por un acontecimiento tal es peligrosa cuando tiene lugar en la última infancia —en la primera infancia no sería muy profundamente sentida—, si la desgracia ocurre, no debemos minimizaría demasiado. El tema no debe ser evitado ni sobrevalorado; debe hacerse lo posible, sin ninguna intención demasiado obvia, por crear nuevos intereses y, sobre todo, nuevos afectos. Creo que un afecto muy intenso por alguien, en un niño, es, con frecuencia, señal de algo malo. Un afecto de tal naturaleza por uno de los padres puede surgir si el otro es desabrido, o puede orientarse hacia el maestro si ambos padres son poco cariñosos. Generalmente, es un producto del temor; la persona objeto del afecto es la única que da un sentimiento de seguridad. Un afecto de esta clase en la niñez no es saludable. Si existe, la muerte de la persona amada puede destrozar la vida del niño. Aun cuando parezca exteriormente que todo está bien, todo amor posterior estará lleno de terror. El esposo —o la esposa— y los hijos se verán importunados por una desmesurada solicitud y, cuando se dediquen simplemente a hacer su propia vida, serán tenidos por crueles. Un padre no debería, por tanto, sentirse satisfecho de ser el objeto de un cariño de esta clase. Si el niño disfruta de un ambiente en general amistoso y es feliz, podrá sobreponerse sin muchos padecimientos al dolor de cualquier pérdida que pudiera sobrevenirle. El impulso de vida y la esperanza deben ser suficientes, supuesto que existan las oportunidades normales de desarrollo y felicidad.

Durante la adolescencia, sin embargo, hay necesidad de algo más positivo, en cuanto se refiere a una actitud hacia la muerte, para que la vida de adulto sea satisfactoria. El adulto deberá pensar poco en la muerte, tanto en la propia como en la de las personas a las que ama, y no porque deliberadamente vuelva sus pensamientos a otras cuestiones, porque éste es un ejercicio inútil que nunca tiene verdadero éxito, sino a causa de la multiplicidad de sus intereses y actividades. Cuando piense en la muerte, es mejor que lo haga con cierto estoicismo, pausadamente y con calma, sin tratar de reducir la importancia del tema, sino con cierto orgullo de sobreponerse a la idea. El principio es el mismo que en el caso de cualquier otro terror: la contemplación resuelta del objeto terrorífico es el único tratamiento posible. Hemos de decirnos a nosotros mismos: «Bien, sí; puede suceder. ¿Y qué?». Hay personas que llegan a esto en el caso de la muerte en batalla, porque entonces están firmemente persuadidas de la importancia de la causa a la que entregan su vida o la vida de alguien que les es querido. Siempre es de desear algo de este modo de sentir. Un hombre siempre debería darse cuenta de que hay asuntos importantes por los que vive, y que su muerte, o la muerte de su mujer o de su hijo, no pone punto final a todo lo que para él tiene interés en el mundo. Si esta actitud ha de ser sincera y profunda en la vida del adulto, es necesario que, en la adolescencia, el joven se sienta arder de generoso entusiasmo y que edifique su vida y su carrera en torno de ello. La adolescencia es la edad de la generosidad, y debe emplearse en la formación de hábitos generosos. Ello puede conseguirse por la influencia del padre o del profesor. En una sociedad mejor, la madre sería a menudo la encargada de hacerlo; pero, por lo común, las vidas de las mujeres en la actualidad determinan el que sus perspectivas sean demasiado personales y no lo bastante intelectuales para lo que yo tengo en el pensamiento. Por esta misma razón, los adolescentes —las muchachas tanto como los jóvenes— deberían, como norma, tener hombres entre sus profesores, hasta que surja una nueva generación de mujeres, más impersonales en sus intereses.

El lugar del estoicismo en la vida ha sido, tal vez, un tanto subestimado en los últimos tiempos, particularmente por los educadores progresistas.

Cuando el infortunio nos amenaza, hay dos modos de afrontar la situación: tratar de evitar la desgracia o decidir recibirla con entereza. El primer método es admirable, cuando es posible sin cobardía; pero el segundo es necesario, más tarde o más temprano, para quien no esté dispuesto a ser esclavo del miedo. Esta actitud constituye el estoicismo. Para un educador, la gran dificultad radica en el hecho de que el infundir estoicismo en los jóvenes proporciona una salida al sadismo. En el pasado, las ideas respecto de disciplina eran tan feroces, que la educación se convirtió en un canal para el desahogo de los impulsos de crueldad. ¿Es posible imponer el mínimo necesario de disciplina sin llegar a hallar placer en hacer sufrir a los niños? Las personas chapadas a la antigua negarán, por supuesto, que sienten tal placer. Todo el mundo conoce la historia del muchacho cuyo padre le decía, mientras le pegaba con un bastón: «Hijo mío, esto me duele a mí más de lo que pueda dolerte a ti», a lo que respondió el muchacho:

«Entonces, padre, ¿quieres que sea yo el que te pegue?». Samuel Butler, en The way of all flesh, ha descrito de forma tal los placeres sádicos de unos padres severos, que convence a cualquier estudiante de psicología moderna. ¿Qué hemos de hacer, pues, respecto de esto?

El miedo a la muerte es solamente uno de los muchos que pueden tratarse mejor con el estoicismo. Allí están el miedo a la pobreza, el miedo al dolor físico, el miedo al parto, que es muy común entre las mujeres de las clases acomodadas. Todos estos temores son enervantes y más o menos ridículos. Pero si adoptamos la teoría de que la gente no debería preocuparse por tales cosas, nos inclinaríamos también a adoptar la teoría de que no es necesario hacer nada para mitigar los males. Durante mucho tiempo se ha pensado que las mujeres no debían ser anestesiadas para el parto; en el Japón este criterio persiste hasta hoy. Los médicos varones sostenían que la anestesia sería perjudicial; no había ninguna razón en favor de este punto de vista, motivado, sin duda, por un inconsciente sadismo. Pero cuanto más se fueron mitigando los dolores del parto, tanto menos dispuestas estuvieron las mujeres ricas a soportarlos; su coraje ha disminuido mucho más de prisa de lo que era menester. Evidentemente, debe haber un equilibrio. Es imposible hacer suave y agradable la vida toda, y, por tanto, los seres humanos deben ser capaces de adoptar una actitud apropiada a los aspectos desagradables; pero hemos de tratar de conseguirlo con el mínimo posible de incentivo a la crueldad.

Quienquiera que haya de tratar con niños, pronto se da cuenta de que un exceso de benevolencia constituye un error. Demasiado poca constituye, por supuesto, un error peor, pues en esto, como en todo lo demás, los extremos son malos. Un niño que invariablemente se ve tratado con benevolencia, llorará y llorará por cualquier insignificancia; el adulto medio alcanza algún dominio de sí mismo solamente por el conocimiento de que no va a recibir ningún consuelo aunque arme un escándalo. Los niños comprenden muy rápidamente que a veces un adulto un poco severo es mejor para ellos; su instinto les dice si una persona los quiere o no, y de aquellos por quienes se sienten queridos soportan cualquier rigor motivado por un verdadero deseo de formarlos convenientemente. De modo que, en teoría, la solución es sencilla: inspírense los educadores en el sabio amor y harán lo que debe hacerse. En la práctica, sin embargo, el asunto es más complicado. La fatiga, los disgustos, las preocupaciones, la impaciencia, acosan al padre o al maestro, y es peligroso tener una teoría pedagógica que permita al adulto desfogar estos sentimientos sobre el niño en nombre de su futuro bienestar. A pesar de todo, si la teoría es verdadera, hemos de aceptarla, poniendo ante la conciencia del padre o del maestro los peligros, de modo que pueda hacerse todo lo posible para prevenirse contra ellos.

Podemos resumir ahora las conclusiones sugeridas por la discusión que antecede. Con respecto a los riesgos dolorosos de la vida, no hemos de evitar ni imponer el conocimiento de los mismos a los niños; les alcanzará cuando las circunstancias lo hagan inevitable. Las cosas dolorosas, cuando hayan de ser mencionadas, deberán tratarse con sinceridad y sin emoción, excepto cuando haya una muerte en la familia, en cuyo caso sería contranatural ocultar la tristeza. Los adultos deben exhibir en su conducta cierto alegre coraje, que los jóvenes adquirirán inconscientemente de su ejemplo. Durante la adolescencia, deberemos poner ante los jóvenes grandes ideales de carácter impersonal y conducir su educación de modo de inculcarles la idea —por sugerencia, no por exhortaciones explícitas— de vivir al servicio de objetivos externos. Se les deberá enseñar a soportar el infortunio, cuando llegue, recordando que sigue habiendo cosas por las que vivir; pero no deberán cavilar acerca de posibles infortunios, ni aun con el propósito de prepararse contra ellos. Aquellos cuya ocupación es el trato con los jóvenes deberán mantener una estrecha vigilancia sobre sí mismos, para no derivar un placer sádico del necesario elemento de disciplina en la educación; el motivo de la disciplina deberá ser siempre el desarrollo del carácter o de la inteligencia. Porque también el intelecto requiere disciplina, sin la cual nunca se alcanzaría la precisión. Pero la disciplina del intelecto es tema distinto y queda fuera del alcance del presente ensayo. Tengo una sola cosa más que decir, y es que la disciplina es mejor cuando surge de un impulso interior. Con objeto de que esto sea posible, es necesario que el niño o el adolescente ambicionen realizar algo difícil y estén dispuestos a esforzarse con tal fin. Tal ambición es sugerida generalmente por alguna persona de su medio; de modo que, aun la autodisciplina depende, a fin de cuentas, de un estímulo educacional.

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Sanidad pública y el Covid-19 que ni se ataja ni se va a atajar como no haya medios públicos para hacerlo. Y medios públicos para poder hacerlo los hay, lo que pasa es que vienen los cacos del capital y se lo llevan porque los caquitos del gobierno ponen los medios para que los cacos jefes se lo lleven. Y ahora a ver si alguien me puede aclarar, porque la verdad es que me hago un lío y no entiendo nada. Pero, ¿no habíamos quedado que el mejunje ese que llaman privatizar era un robo? Pues privatizar el 25% de la Lotería Nacional será un robo, ¿no? Pero no exageremos y hablemos con propiedad, así que como he metido la pata, pues voy a sacarla (corregir no, porque eso de corregir es de sabios y yo no soy sabio, así que, va a corregir su puta madre) y allá voy a sacar la pata. La privatización de la Lotería Nacional no es un robo porque no la han privatizado al 100%, sino al 25%, por tanto no es un robo sino un cuarto de robo, de modo que no saco la pata porque no me da la gana, sino un cuarto de pata, que ha sido un cuarto de pata la que he metido y no la pata entera, ¡toma ya. Chúpate esa! (y que no corrijo, oiga, que ya he dicho que no soy sabio para corregir nada. Que corrijan los sabios y que se jodan y sufran y se pasen las horas corrigiendo y corrigiendo y venga a corregir). Y no me líen, no me líen, no me líen…, que me conozco. Vamos a ver, Pero si el que roba es un ladrón, quiero decir: si el que privatiza es un ladrón, quien ayude al ladrón será un cómplice del ladrón, o ¿no? Si eso es así, aquí y en Pekín, incluso en Bilbao que es barrio de mi pueblo, entonces no me lo discutan: el gobierno y los que legislan para que el gobierno pueda ser cómplice del ladrón serán todos ellos cómplices del ladrón, o ¿no? Bueno, que es para que no me llamen ustedes rojo de mierda radial y falto de modales, lo diere de otra manera más chiquilicuá para no faltar a las buenas costumbres: que si este, el otro, Potito y el de la moto colaboran con el ladrón, no se libra ni el gato: todos son unos ladrones. Vale, vale, que no se puede generalizar, que no tienen que pagar justos por pecadores ni conviene ser maximalistas: todos no pueden ser unos ladrones y, ahí le hemos dado. El que no robe ni ayude al robo, por supuesto que no es un ladrón. Y como ya nos vamos conociendo, igual piensa alguien que ya se me fue el santo al cielo y que ya no sé por dónde voy, “quivocadicos que´stais, majos.” Si como empecé diciendo, al Estado le han robado el 25% de la Lotería Nacional, el Estado desde que se produjo semejante robo al día de hoy, ha dejado de ingresar todo ese dinero, y todo ese dinero dejado de ingresar es dinero que el Estado, por ejemplo, no ha podido utilizar en la lucha contra el Covid-19, pero que sólo es un ejemplo. Se pueden citar cientos de ejemplos de cientos de robos que se le han hecho al Estado. Si contar con al robilandia de 140.000 millones de euros que nos robarán una vez que el Congreso de los Diputados le ha dado la autorización a la sociedad de cacos de la Unión Europea para que nos roben los 140.000 millones de euros que dicen que nos van a dar. Y, encima con recochineo, porque esos 140.000 millones que dicen que nos van a dar son los mismos 140.000 millones que tendremos que pagar los trabajadores, porque proceden en su inmensa mayoría de la deuda pública que contraerá el gobierno. Total, que mientras los trabajadores permanezcamos en la dormidera esto es parte de lo que nos espera, pero solo parte. Y para no asustar ni alarmar a nadie, si quieren puedo contar un cuento de los buenos, que no quiere decir que yo lo pueda saber, pero que cuentos buenos los hay. Ya lo van a ver cuando empiecen los truenos patrios.

 

La UE impulsa la privatización de la asistencia sanitaria

Denuncian que "la privatización del sistema de salud tuvo efectos mortales" sobre la pandemia

Por Lucía Rodríguez

KAOSENLARED

1 Feb, 2021

La pandemia ha puesto de manifiesto los efectos de las políticas de austeridad del sector público en la salud de las personas. La Unión Europea ha demostrado ser un órgano clave para impulsar esta agenda. Los planes de rescate impuestos a los estados periféricos y las recomendaciones del semestre son un buen ejemplo.

La propuesta programática de la Comisión Europea suele estar incluida en el llamado Semestre Europeo, recomendaciones que se hacen a los distintos estados de la Unión Europea y que serán los ejes para desarrollar planes de reforma obligatorios para el acceso a los fondos de Próxima Generación . Sin ir más lejos, en los últimos cuatro años y en el marco de las sugerencias del Semestre, se ha exigido a 12 estados, incluido el español, una reducción de la inversión en salud, proponiendo entre otras cuestiones reducciones en los tratamientos hospitalarios, una disminución en la duración de la estancia en los centros médicos o la introducción de fórmulas de financiación que sancionen a los “pacientes reincidentes”, es decir, a los considerados crónicos o que hagan un uso de los sistemas sanitarios por encima de la media.

Las sugerencias del Semestre Europeo no representan ninguna novedad en la política sanitaria común. Así, por ejemplo, en el acuerdo de salvamento impuesto a Portugal en 2011 por la Unión Europea (UE) le obligó a reducir las contribuciones públicas al sistema sanitario, que entre 2011 y 2012 disminuyeron un 27%. Lo mismo ocurrió con Grecia, que después de tres programas de ajuste consecutivos siguiendo los dictados de la Comisión Europea redujo la inversión en salud per cápita en aproximadamente un 40% entre 2010 y 2016. Italia ha seguido un camino similar después de presionar a la UE a su Ejecutivo para la salud el gasto cayó y en 2012 recibió una famosa carta pública del Banco Central Europeo, exigiendo «reformas sanitarias urgentes, que deberían incluir una reducción del gasto del 20%».

Un informe reciente del Corporate Europe Observatory se ha centrado en las responsabilidades de la Unión Europea en el desmantelamiento de los sistemas de salud pública y su papel clave en el deterioro de la calidad de la atención. Así, afirma que las privatizaciones «están directamente relacionadas con decisiones políticas impulsadas por la Comisión Europea, a lo que se suma que el sector sanitario privado está abusando de la pandemia para presionar para recibir más dinero público, principalmente a través de fondos de recuperación». En la misma línea, afirma que «la presión de la UE para recortar el gasto público, incluso a lo largo del Semestre Europeo, ha contribuido a la mercantilización de los sectores de la salud y el cuidado de las personas mayores, con efectos catastróficos durante el Covid-19».

Salud al servicio del mercado

El estudio del Corporate Europe Observatory critica que «las instituciones europeas subordinan las políticas sanitarias a la narrativa del crecimiento económico de la UE en lugar de valorar los objetivos sanitarios como un derecho fundamental». «A pesar de la existencia de documentos oficiales que respaldan la necesidad de invertir en salud, las inversiones en infraestructura de salud o recursos humanos como requisito previo para el crecimiento económico no son una prioridad», dijo el Corporate Europe Observatory, señalando que los sistemas de salud europeos estarían mejor equipados. para hacer frente a la pandemia, los impactos económicos no serían tan graves.

Corporate Europe Observatory considera que “la privatización del sistema sanitario europeo ha tenido efectos mortales, destacados durante el último año” y denuncia que “la subcontratación y la prestación privada de asistencia sanitaria han degradado significativamente la capacidad de los estados miembros de la UE para combatir eficazmente el Covid-19 ”. En este sentido, el informe sostiene que «las presiones políticas han llevado a la comercialización y privatización de los sistemas de salud y de las personas mayores en la Unión Europea, lo que ha reducido la preparación de los países para enfrentar la pandemia».

Los escenarios futuros dependerán, como siempre, de la correlación de fuerzas. Sin embargo, desde Corporate Europe Observatory no se muestran optimistas y entienden que grandes grupos económicos, incluidos los fondos de inversión, que controlan la sanidad privada y determinan las políticas en esta zona de la Unión Europea, están «utilizando la pandemia para fortalecer y ampliar el papel de la sector privado «.

En este sentido, advierten que «los hospitales privados están ansiosos por conseguir una parte de los fondos de recuperación de la UE, como demuestra el lobby de la UEHP a través de la Coalición de Salud de la UE». Al respecto, la Comisión Europea argumenta que la mitad de los fondos sanitarios incluidos en el fondo Next Generation van al complejo sanitario privado.

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lunes, 1 de febrero de 2021

Coronavirus. Cosa que no ha hecho ningún partido político de Izquierdas en España mismamente en relación con el Covid-19, van y la hace en un Barrio de Bilbao que cae por la parte de Asia occidental y del sur

 

Declaración de las organizaciones obreras de Asia occidental y del sur 



DIARIO OCTUBRE / 31.01.2021

Nosotros, los miembros la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxistas-Leninistas (CIPOML) de la región de Asia occidental y del sur que suscribimos este documento, nos reunimos bajo las condiciones actuales de la pandemia del COVID-19 para evaluar la situación actual en el mundo y en el Sur y Asia Occidental, revisar el trabajo de nuestros partidos y organizaciones en el período inicial de la pandemia y discutir los detalles del trabajo que estamos realizando bajo las condiciones de la “segunda ola” de la pandemia.

Le reunión inició con un momento de silencio en memoria del camarada Raúl Marco, cuya contribución a la formación de la CIPOML ha sido muy significativa.

La conferencia discutió el impacto de la pandemia del COVID-19 y la conducta de los respectivos gobiernos hacia los trabajadores y el movimiento obrero, y adoptó la siguiente declaración.

La gente trabajadora del mundo se ha visto profundamente afectada por la pandemia del COVID-19, que ha exacerbado las contradicciones fundamentales preexistentes del orden capitalista. Los trabajadores se enfrentan a despidos masivos, recortes de salarios y aumento de las horas de trabajo  con graves peligros para la salud. La crisis es endémica del capitalismo. Los años anteriores a 2020 fueron testigos de un estrés económico creciente con desaceleración del crecimiento, aumento del desempleo y una creciente desigualdad. El año 2020 estuvo marcado por la pandemia y el estallido de una nueva crisis económica del capitalismo de carácter global, crisis que se ha agravado por la pandemia y se ha desarrollado con ella.

La burguesía ha utilizado la pandemia como un medio para superar algunas de sus dificultades económicas, para suprimir los derechos laborales e ignorar sus demandas. El capitalismo utilizó la pandemia del COVID-19 para limitar y erosionar la democracia y las organizaciones del pueblo trabajador. Las políticas adoptadas por los gobiernos burgueses con respecto a la pandemia y al tratamiento médico tienen un sesgo de clase y ha habido un completo desprecio por las preocupaciones y exigencias de las masas trabajadoras.

En la mayoría de los países, mientras que los capitalistas cuentan con apoyo económico y financiero, la clase obrera, el campesinado trabajador, los estratos más bajos, incluidas las castas oprimidas y los pueblos tribales, han quedado sin apoyo. Continuó el trabajo a plena capacidad en las fábricas y lugares de trabajo sin tener en cuenta la salud de los trabajadores. La pandemia fue abordada con una actitud de clase por parte de los gobernantes que se ocuparon de las necesidades de los ricos y poderosos e ignoraron las necesidades de salud de los trabajadores. Muchos de nuestros países no cuentan con sistemas de salud pública adecuados. Los hospitales existentes en general no brindan servicios gratuitos.

La pandemia fue completamente ignorada en países como Irán y se negó su existencia. Incluso después de que el virus afectó a grandes masas de personas y el gobierno iraní se vio obligado a admitir su existencia, adoptó la política de la denominada “inmunidad colectiva”. El gobierno calificó el llamado a poner en cuarentena las áreas y lugares de trabajo infectados como la voz de la “contrarrevolución”. La producción capitalista no se interrumpió ni siquiera durante los períodos más difíciles de la pandemia en Turquía. En India, en condiciones de encierro mal concebido, los trabajadores migrantes se vieron obligados a caminar cientos de kilómetros con sus familias desde las ciudades hasta sus aldeas. En Bangladesh, los trabajadores pobres se vieron abandonados a la muerte.

Como consecuencia de la pandemia, las clases dominantes están intentando presentar la pandemia como la causa de la crisis capitalista, blanqueando así sus políticas neoliberales que en realidad agravaron la crisis. También se han propuesto utilizar la pandemia para tomar nuevas medidas contra los trabajadores. Las leyes relativas a la protección del trabajo y las condiciones dignas de trabajo que se aplicaron mal incluso en épocas normales fueron en gran parte archivadas con la excusa de la pandemia. En lugar de proteger a los trabajadores y al pueblo, la burguesía gobernante ha cargado todo el peso de la crisis y la pandemia sobre los hombros de las masas trabajadoras, y planea seguirlo haciendo. Ha habido una pérdida masiva de puestos de trabajo, recortes salariales, condiciones laborales inseguras y despidos forzosos que han causado una gran angustia a los trabajadores. No podemos aceptar tal transferencia de la carga de la pandemia y la crisis sobre los hombros de los trabajadores. Toda la culpa la tienen los capitalistas y sus gobiernos, y los capitalistas y sus gobiernos deben asumir la carga.

La pandemia no solo ha provocado una profundización de las contradicciones de clase, sino que también ha agravado las contradicciones interimperialistas. En Asia, asistimos a la intensificación de la rivalidad interimperialista, especialmente entre Estados Unidos y China, y su lucha por las esferas de influencia ha atraído a nuestros países dentro de ella.

Es imposible superar las epidemias de manera humana en el sistema capitalista en el que la propiedad privada de los medios de producción y la ganancia determina la política pública. Pandemias como COVID-19, que es probable que ocurran en el futuro, solo pueden manejarse de manera efectiva en un sistema socialista en el que todos los recursos productivos se mantienen públicamente y los intereses de los trabajadores determinan las políticas. Es indiscutible que la lucha contra la pandemia no puede separarse de la lucha contra el imperialismo, el capitalismo y otras formas de opresión. Las condiciones por las que atravesamos nos han enseñado a luchar juntos contra la pandemia de COVID-19 y el capitalismo.

En la situación actual, por lo tanto, hacemos un llamado a la clase obrera y a todo el pueblo trabajador, a las fuerzas democráticas y progresistas de las regiones para exigir a sus gobiernos que adopten la política de cuarentena mientras brinden apoyo a las masas necesitadas. Debemos luchar contra las leyes y actividades de la burguesía nacional que amenazan y restringen los derechos del pueblo, y velar por que no se vulneren los derechos democráticos y que no se instaure el fascismo.

Nosotros demandamos:

* ¡Los gobiernos deben abandonar la política de “inmunidad colectiva” que ha causado innumerables muertes y tomar en serio la responsabilidad de salvaguardar el bienestar de las masas!

* La salud es un derecho público; deben proporcionar servicios de salud pública iguales y gratuitos para todos.

* Los lugares de trabajo con infección por coronavirus deben cerrarse y los estados deben garantizar el pago de los trabajadores.

* Prohibir los despidos y garantizar el derecho a la licencia remunerada para los trabajadores durante la cuarentena.

* Garantizar la seguridad de los trabajadores en los lugares de trabajo. ¡Si no hay condiciones de trabajo seguras, no hay producción!

* Proporcionar alimentación adecuada y apoyo monetario a las familias de la clase trabajadora,  desempleados, sector informal, trabajadores migrantes y personas desplazadas sin condiciones previas.

* ¡Las cárceles donde se haya propagado la infección deben ser evacuadas! ¡Los presos políticos deben ser liberados!

* Se debe apoyar a los médicos y al personal sanitario que están a la vanguardia de la lucha contra la pandemia. ¡Reducir las horas de trabajo diarias de los profesionales médicos y sanitarios!

* Desalentar las grandes reuniones, religiosas o de otro tipo, que aumentan la posibilidad de contaminación sin comprometer los derechos democráticos de las personas.

* No se pueden prohibir las huelgas y manifestaciones; No es aceptable restringir el derecho de huelga, protesta, asociación política y sindical, libertad de prensa con la excusa de la pandemia. ¡No a la represión estatal y la violencia policial!

* ¡No a la discriminación étnica, nacional, religiosa y a la xenofobia! Igualdad de derechos y oportunidades para todos, incluidas las castas oprimidas y los pueblos tribales.

* Brindar protección especial a los segmentos de la población en riesgo, aquellos para quienes la contaminación causa un mayor riesgo de muerte.

* ¡Poner en cuarentena las provincias y ciudades en las que la contaminación por COVID-19 va en aumento!

* ¡Vacunar a la población gratuitamente cuando se disponga de una vacuna eficaz y fiable!

* La educación debe continuar con las medidas de higiene necesarias en su lugar; Los cursos infectadas con el virus deben cerrarse temporalmente y la educación en línea debe contar con el equipo necesario y sin costo para los estudiantes. Reducir la “brecha digital” antes de recurrir a la educación en línea.

* Poner fin a las guerras imperialistas y las bases militares en todo el mundo.

* Reducir los gastos de guerra; los presupuestos para armamentos deberían destinarse a la salud y la educación.

Hacemos un llamado a los pueblos trabajadores de todas las nacionalidades del sur y oeste de Asia a luchar, con estas demandas, contra los gobiernos que no consideran la pandemia del COVID-19 como un problema de salud pública y contra los gobiernos burgueses que no llevan a cabo esta lucha por priorizar la salud pública.

Hacemos un llamado a los trabajadores para que combinen la lucha contra la pandemia con la lucha para acabar con el capitalismo, el imperialismo, todas las formas de explotación y opresión para crear una nueva Sociedad Socialista donde tales pandemias no conduzcan al desempleo masivo, el hambre y las privaciones.

Nosotros, los comunistas marxista-leninistas de Asia occidental y del sur (Turquía, Irán, Pakistán, India y Bangladesh) estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance para unir a la fuerza laboral contra el capital y por el avance de la lucha, y continuaremos haciéndolo.

Podemos evitar los efectos de la pandemia como el desempleo, la miseria y la incertidumbre futura solo a través de la lucha implacable de la clase obrera y del pueblo trabajador. Nosotros, la clase obrera, el campesinado trabajador, los trabajadores, los jóvenes y las mujeres podemos superar tanto la pandemia como el capitalismo con sus crisis destructivas. Solo nosotros podemos lograrlo.

¡Unámonos para emanciparnos del dominio del capital que nos ha traído crisis tras crisis!

¡Viva la lucha por la democracia!

¡Solo el socialismo puede acabar con la pobreza, la miseria, las crisis de salud y la injusticia social!

Firman
– Partido Comunista de Bangladés (ML)
– Partido del Trabajo, Turquía
– Organización “Democracia Revolucionaria”, India
– Pakistan Mazdoor Mahaz
– Partido del Trabajo ( Toufan), Irán

16 de enero de 2021

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