jueves, 20 de agosto de 2020

Sobre los mosquitos y el virus del Nilo en Andalucía


Las siete claves del virus del Nilo Occidental: qué es, qué lo transmite y cómo evitarlo
José Luis Zafra /Agencia sinc
Terecerainframción
15.08.2020

Tras el brote de casos de meningoencefalitis provocados por el virus del Nilo Occidental en Andalucía han surgido diversas incógnitas, en particular sobre las especies de mosquitos implicadas. Culex perexiguus y Culex pipiens, autóctonas de España, son los principales vectores de este virus, que reside en muchas aves e infecta a caballos y humanos. El Aedes japonicus, aunque tiene capacidad de transmitirlo, no está en el sur de España ni parece ser el responsable del brote de esta semana.

El mosquito Culex pipiens, principal vector del virus del Nilo Occidental junto al Culex perexiguus. / AfroBrazilian / Wikimedia

La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía confirmó este jueves la existencia de doce casos de meningoencefalitis provocada por el virus del Nilo Occidental en los municipios sevillanos de Coria del Río y La Puebla del Río, situados en las marismas del Guadalquivir.

Este virus (WNV, por sus siglas en inglés) es un agente infeccioso del género Flavivirus, que es también responsable de otras enfermedades como la fiebre amarilla, el dengue y el Zika. Se descubrió en la década de los 40 del siglo pasado, en la cuenca ugandesa del Nilo Occidental, y fue identificado más tarde en Egipto (1942) e India (1953), según detalla Manuel Peinado en The Conversation.

Estas son algunas claves a destacar de este agente patógeno que ha generado esta semana un brote de casos en Andalucía.

¿Qué mosquito transmite este virus?

El responsable de Entomología de Mosquito Alert y miembro del Servicio de Control de Mosquitos del Consell Comarcal del Baix Llobregat, Roger Eritja, explica a SINC que los vectores más habituales de este virus en el sur de España son el Culex perexiguus y el Culex pipiens, este último más conocido como mosquito común y uno de los enemigos de las noches de verano de los humanos.

“[El mosquito común] es el vector principal. Está en las habitaciones, pica de noche, espera que la gente se vaya a dormir y revolotean, estropean el sueño y pican”, detalla este experto, agregando que en España hay un total de 62 especies autóctonas de las que muchas tienen capacidad de transmitir el WNV. “Pero en Andalucía, los vectores son el perexiguus y el pipiens”, aclara.

Eritja advierte que se está identificando erróneamente al Aede japonicus o mosquito japonés como el responsable de estos casos de WNV. Aunque sí es cierto que puede transmitir el virus, este insecto no se encuentra en el sur de España, aparte de que en Andalucía “ya hay especies suficientes para transmitirlo sin necesitar de ninguna especie exótica”.

Esta especie, identificada por Mosquito Alert hace dos años en Asturias, se encuentra principalmente en bosques caducifolios de zonas húmedas frescas de montaña, “lo cual tiene muy poco sentido encontrarlo en el sur. Es como pensar que hay jirafas en el Pirineo”, ejemplifica.

¿Qué enfermedades puede provocar el WNV?

El virus del Nilo Occidental puede producir una infección a humanos, caballos y otros mamíferos. Según la Organización Mundial de la Salud, el virus no presenta síntomas en un 80 % de las personas infectadas. El 20 % restante puede desarrollar la fiebre del Nilo Occidental, una enfermedad que se caracteriza por fiebre, cansancio, dolores de cabeza y corporales, náuseas, vómitos y en menor medida erupciones cutáneas en el tronco y agrandamiento de ganglios linfáticos. El periodo de incubación suele durar entre tres y 14 días.

En los casos más graves, que se dan en una de cada 150 personas infectadas, se puede desarrollar una enfermedad neuroinvasora, como la encefalitis, meningitis o poliomielitis del Nilo Occidental. Los síntomas de esta última son dolores de cabeza, fiebre alta, rigidez de nuca, estupor, desorientación, coma, temblores, convulsiones, debilidad muscular y parálisis.

Aunque estas afecciones pueden presentarse en personas de cualquier edad, los mayores de 50 años y personas con inmunodeficiencia tienen mayor riesgo.

¿Cómo se transmite a las personas?

El WNV es un virus de las aves, principales reservorios y también víctimas de las enfermedades que provoca, “con una importante mortalidad y a veces de forma súbita”, detalla Eritja.

Así, los mosquitos vectores adquieren el virus picando a las aves para, posteriormente, atacar a humanos y en menor medida a caballos, completando así la transmisión. Estos pájaros, agrega el experto, pueden ser autóctonos y traer el virus en su migración.

¿Pueden los humanos contagiar el WNV?

El entomólogo aclara que el virus, una vez llega a una persona –o a un caballo–, se encuentra con un callejón sin salida: “Ninguno de ellos resulta infectivo, ni siquiera con un mosquito de por medio”, subraya.

Por lo tanto, un mosquito que pica a una persona enferma no adquirirá suficientes virus para transmitir a otra persona que puede picar después, al tiempo que ni los humanos –ni los caballos– tienen capacidad para transmitirse el virus entre sí.

¿Qué condiciones son óptimas para transmitir el virus?

Tanto los mosquitos como los virus son sensibles a las condiciones ambientales, esto es, a las temperaturas: “Este tipo de eventos se van a dar en verano, por mucho que haya mosquitos en invierno en alguna zona”, afirma Eritja.

Así, lo que necesita el WNV para transmitirse es: una gran cantidad de aves, que estas porten una suficiente carga de virus y un importante número de mosquitos para que, por probabilidad, puedan ser vectores de este virus a los humanos.

El investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) y especialista en WNV, Jordi Figuerola, ha apuntado en una entrevista a la Agencia EFE que, durante los meses de confinamiento por la pandemia de coronavirus y gracias a las abundantes lluvias primaverales en Andalucía, las poblaciones de mosquitos transmisores de este virus han podido aumentar de manera inusual.

Roger Eritja, además de ver muy favorable esta hipótesis y otorgarle “credibilidad total” al experto de Doñana, recalca que desde Mosquito Alert están observando qué influencia tiene la disminución de la movilidad humana en la dispersión de los mosquitos, como el Aedes albopictus o mosquito tigre.

Por otro lado, cree que durante los meses de confinamiento los focos de cría que la gente puede tener en su segunda residencia –a la que estaba prohibida acudir durante los meses de fuerte aislamiento nacional– habrían quedado desatendidos, aumentando así las poblaciones de mosquitos en verano.

¿Se puede prevenir o tratar?

El tratamiento para el WNV en humanos consiste en mitigar los síntomas, sin que haya medicamentos o antivirales específicos para la enfermedad.

No hay una vacuna humana para el virus, aunque sí se han elaborado vacunas veterinarias para los caballos. La mejor prevención ante el virus es evitar las picaduras de mosquito.

¿Cómo evitar las picaduras?

El método más eficaz para luchar contra el mosquito común es limitar su población antes de alcanzar su etapa adulta, que es cuando los insectos tienen la capacidad de picar. “Desde que apareció nuestro servicio [Control de Mosquitos del Baix Llobregat] en 1983, se hace un control con insecticidas a gran escala en el campo con buenos resultados”, señala este experto, agregando que esta es una tarea que está normalmente asignada a la administración local, pese a ser un problema que desborda el ámbito municipal.

Si esto ya no es posible, la prevención pasa por la protección con mosquiteras o repelentes. La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, agrega a estas recomendaciones el uso de ropas de color claro, prendas de manga larga y pantalón y evitar actividades al aire libre en las horas de más picor de mosquitos, es decir por la noche.


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Eso es lo jodido de la izquierda, que como la honradez, empieza por uno mismo (si es que empieza)



Telarañas en la izquierda

Por Manuel Cabieses Donoso / Chile
Rebelión
13/08/2020 
Fuentes:

La Izquierda chilena –y también la de más allá- necesita poner al día su programa, métodos de acción y referentes ideológicos para convertirse en alternativa de poder. El plumero revolucionario debería ser implacable con las telarañas del dogmatismo y con el polvo del oportunismo.
La lucha revolucionaria de nuestros días tiene un sesgo marcadamente cultural.  Debe derribar la contracultura del capitalismo y su ariete, el consumismo, que es hegemónica. Los golpes recibidos en ese terreno han sido muy duros. Son los caminos que nunca más se deben recorrer.
Un traspiés mayúsculo fue asimilar conceptos antagónicos: socialismo con estatismo. Socialismo es sinónimo de poder popular, de libertad y democracia; estatismo, en cambio, es la concentración del poder y  la dictadura de una oligarquía burocrática. Socialismo es libertad y estímulo de capacidades e iniciativas que concurran al bien común. El estatismo, en su forma extrema, levanta muros de contención a las aptitudes individuales e ignora –cuando no persigue- las diferencias filosóficas, religiosas y de género.
El propósito socialista de nuestra época es crear condiciones sociales, económicas y políticas que permitan a las masas conquistar posiciones más sólidas para avanzar hacia objetivos superiores.
La molicie intelectual provocó la muerte de muchos partidos de Izquierda. El cambio de época obligaba a estrujar las neuronas y someterse a dura autocrítica para reestructurar el ideario socialista. La ideología revolucionaria requiere de nuevos programas y consignas, otros discursos e instrumentos de propaganda, distintos métodos de acción, formas orgánicas y tácticas de lucha. Vivimos la época de la inteligencia artificial, no la del ferrocarril y el telégrafo de los precursores ni de las cúpulas dirigentes del pasado más reciente. Se necesitan nuevas ideas para reactivar las turbinas revolucionarias.
El mundo asiste a la agonía del  capitalismo pero no necesariamente a su desaparición. El capitalismo -lo ha demostrado- puede tener muchas muertes y otras tantas resurrecciones. Incluso mutar en  versiones mafiosas en sociedades que vivieron décadas de “socialismo real”.
Los proyectos socialistas deben incluir líneas de construcción que no se tuvieron en cuenta o subvaloraron en el pasado. El de hoy debe ser un proyecto de amplia mayoría y no solo de vanguardias. En Chile aprendimos al costo de miles de vidas que no basta una victoria electoral del 37%, que obliga aceptar tutorías políticas para acceder al gobierno. Hoy la absoluta mayoría es determinante. En 1970 éramos un país de 9 millones. Hoy somos casi 19 millones. En el plebiscito de octubre por una nueva Constitución tendrán derecho a voto casi 15 millones. En la dimensión de esa realidad -y del mundo que cambió de época- hay que trabajar el proyecto socialista.
Lo fundamental siempre será la acumulación de conciencia y organización. Pero los reveses sufridos indican que de manera simultánea hay que construir las defensas de la sociedad socialista que nace. La soberanía alimentaria y el aseguramiento de insumos médicos, por ejemplo, son vitales. Como también lo es un ejército identificado con el proceso de cambios.
Postergar la actualización ideológica y orgánica del socialismo, es regalar tiempo al capitalismo para que -todavía más salvaje- supere su crisis. Lo demuestra el resurgimiento del racismo, característica endémica de la “cultura” nacional, que no sólo afecta al pueblo mapuche sino también a los inmigrantes y a las capas sociales más pobres y explotadas del país. El racismo, la militarización, las bandas de matones de la derecha en La Araucanía y las amenazas de los camioneros, reeditan episodios de los años 70 y son señales de lo que ocurriría si la Izquierda continúa ausente o relegando sus debates al aire viciado del Parlamento.
Vivimos una   profunda deslegitimación de las instituciones del capitalismo. El «peso de la noche», sin embargo, tiende a imponer salidas de consenso cupular. El precario andamiaje de la institucionalidad permite sostener la recomposición transitoria del modelo. Por eso el desfile de prematuras candidaturas presidenciales y la radicación de la política en la más desprestigiada de las instituciones.
Eso hace aún más urgente el bosquejo de una alternativa socialista. El plebiscito de octubre es una coyuntura favorable. Hay que intentar un amplio movimiento de participación cívica. Rebasar las limitaciones y trampas del plebiscito y convertirlo en una verdadera Asamblea Constituyente, como es voluntad del pueblo. Esto significaría un salto de calidad en la lucha anti oligárquica y una expectativa mejor para la Izquierda.
Desempolvar el proyecto socialista es tarea de todos. La vía es reagruparse para construir futuro. Una propuesta en tal sentido es el «movimiento de los girasoles” que hace unos años planteó Raúl Pellegrin Arias, un arquitecto de larga militancia comunista, padre del Comandante José Miguel del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). Lo analizaremos en un próximo artículo.
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miércoles, 19 de agosto de 2020

El capitalismo norteamericano cree ahora que a Alemania se le está poniendo "cara" de Venezuela


Alemania sopesa llevar ante ONU amenazas de EEUU a Nord Stream 2

 Diario  Octubre /19.08.2020

Alemania dice que sopesa presentar una demanda ante la ONU por las amenazas de Estados Unidos contra el megaproyecto Nord Stream 2, liderado por Rusia.


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El presidente del Comité de Asuntos Económicos y Energía del Bundestag (Parlamento Federal), Klaus Ernst, indicó que Berlín está discutiendo medidas para hacer frente a las amenazas de EE.UU. contra la construcción de gasoducto Nord Stream 2, entre Rusia y Europa, y no descarta llevar el caso ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y cortes internacionales.
“Una de las medidas que estamos discutiendo, interponer una demanda ante la ONU (…) y ante tribunales internacionales”, indicó Enst en una entrevista concedida a la cadena rusa RT en alemán, publicada el lunes.
El alto parlamentario alemán añadió que la injerencia de cualquier país, EE.UU. incluido, en los asuntos internos de otros países o prescribirles cómo resolver sus necesidades energéticas son “inaceptables”, “violan el derecho internacional” y “contradicen” los principios de cualquier “relación lógica”.
“Es una violación (al derecho internacional) amenazar la soberanía de un país, utilizando sanciones extraterritoriales. Al fin y al cabo, estas sanciones no se aplican a EE.UU., ellas preocupan a la Unión Europea (UE)”, afirmó el alto funcionario alemán, antes de mencionar que las sanciones afectan a cada una de las compañías que contribuyen al megaproyecto.
Las declaraciones del presidente del Comité de Asuntos Económicos y Energía del Bundestag se produjeron unas dos semanas después de que tres senadores republicanos estadounidenses, Ted Cruz, Tom Cotton y Ron Johnson, presentaran un documento para promover sanciones al puerto de la ciudad alemana de Sassnitz, que facilita tanto suministros como apoyo logístico para la construcción del gasoducto Nord Stream 2.
La construcción de este gasoducto, impulsada por una alianza de empresas de Rusia, Alemania, Austria, Francia y Países Bajos, fue suspendida en diciembre de 2019 después de que Washington amenazara con sanciones a la empresa suiza Allseas que realizaba las obras.
De los 1230 kilómetros de la tubería, faltan por construir actualmente menos de 160. El gasoducto con dos ramales tiene capacidad para transportar 55 000 millones de metros cúbicos de gas anuales.
Distintos analistas coinciden en que con el Nord Stream 2, Washington queda a un lado y pierde mayor espacio en la geopolítica.
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Pablo Iglesias e Irene Montero son dos personas, sean o no ministros, tengan tres hijos o ninguno, que durante casi cuatro meses están sufriendo acoso personal en el domicilio particular por motivos estrictamente ideológicos a manos de una presunta banda de delincuentes comunes, y eso es un delito. Y además, algunos de ellos están utilizando la bandera de España como si fuera un trapo en esas actuaciones presuntamente delictivas. El planteamiento de la cuestión es bien simple: ¿Por qué no han actuado ya ni el Ministerio Fiscal ni el Ministerio del Interior? ¿Qué razón péndulo geoestratégica estratosférica estatal ha impedido esa actuación del Ministerio Fiscal o del Ministerio del Interior?, porque la razón ha tenido que ser gordísima.



El hostigamiento a Iglesias y Montero, nuevo capítulo de la impunidad de la ultraderecha

  • Durante más de tres meses, grupos de ultraderechistas se concentran en las inmediaciones del domicilio particular
  • Yolanda Díaz, María Eugenia Rodríguez Palop, Juan Carlos Monedero, cargos públicos de IU... también han sufrido este tipo de acoso
  • Urbán: "La impunidad actual hace que puedan dar pasos más allá"
Sato Díaz
Cuartopoder.es
19.08.2020
Concentración instigada por la ultraderecha en el domicilio de Iglesias y Montero. / Twitter.com

Esta semana, el vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, interrumpían sus vacaciones en Asturias. Se hospedaban en una casa familiar del diputado y secretario general del PCE, Enrique Santiago, en el municipio de Felgueras, en el valle del Lena. La ubicación del domicilio se difundió por redes sociales, animando a acudir a la misma a mostrar repulsa contra los dos integrantes del Gobierno. Pronto aparecieron las pintadas en las proximidades, insultos y las amenazas en las redes. Iglesias y Montero ponían fin a su estancia vacacional este lunes y regresaban a Madrid. Cuando llegaban a su domicilio, de nuevo, manifestantes en su puerta. Ayer, martes, otra vez.
Durante más de tres meses, grupos de ultraderechistas se concentran en las inmediaciones del domicilio particular del vicepresidente y la ministra. Los gritos se escuchan desde el interior de la casa, donde viven también sus tres hijos pequeños. A pesar de la constante presencia de agentes, esta no evita que se aproximen a la propiedad privada. Cargos públicos de Vox han animado al acoso en el entorno de la vivienda.
El pasado mes de julio, la jueza del Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 4 de Collado Villaba archivaba la querella que había interpuesto Montero contra Cristina Gómez Carvajal, edil de Vox en Galapagar, por coacciones y acoso diario tanto en las proximidades de su domicilio como en las redes sociales. La ministra de Igualdad recurría después ante la Audiencia Provincial de Madrid. La formación de Santiago Abascal anunció que iba a expedientar a la edil por sus comentarios en redes sociales.
En el mismo sentido, Iglesias se querellaba contra Miguel Ángel Frontera, uno de los instigadores de las protestas en su domicilio, por los delitos de coacciones, acoso, descubrimiento y revelación de secretos, desobediencia a la autoridad, alteración del orden público y contra los recursos naturales y el medio ambiente. Este individuo, según se recogía en la querella presentada por el vicepresidente, habría llegado a subirse a la valla del domicilio para grabar su interior. La querella fue archivada también, según indican fuentes de Podemos. Se han presentado más denuncias por este asunto.
El vicepresidente Iglesias publicaba ayer en redes sociales un comunicado en el que reconocía: “Lo que hace a nuestra familia la extrema derecha y ciertos medios es grave, pero hay que poner cada cosa en su contexto. Hay gente que ha pagado con su libertad, con su vida o con torturas defender sus ideas y hacer política. No es nuestro caso”. “No hay derecho a que mis hijos tengan que sufrir las consecuencias del compromiso y las tareas políticas de sus padres, pero hay millares de niños en situaciones mucho más vulnerables. No va conmigo el victimismo”, continuaba.
“Su odio y sus amenazas no frenarán nuestro trabajo”, aseguraba Iglesias, prosiguiendo: “El ejemplo de la gente corriente, honesta y valiente que no tiene miedo al fascismo es, para nosotros, la mayor motivación para seguir”. También Montero escribía en redes sociales, agradeciendo a quienes han mostrado su solidaridad con la familia estos días. “La extrema derecha y sus medios saben que solo con miedo y odio pueden frenar el avance de la democracia y los derechos sociales. Su agresividad es su debilidad”, publicaba la ministra. “No perdemos la perspectiva y seguimos cumpliendo nuestra tarea. Los avances sociales y democráticos siempre tienen enemigos. Frente al odio: justicia social y democracia”, concluía.
El acoso a políticos de Unidas Podemos durante este verano no culmina con el capítulo de Iglesias y Montero. El pasado 24 de julio, la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, participaba en un acto en Toledo. Al salir, un grupo de manifestantes insultaba y golpeaba el vehículo en el que se desplazaba la integrante del Gobierno de España. “Roja de mierda”, “golfa” e “hija de puta” fueron algunos de los improperios que le lanzaron a la componente del Consejo de Ministros.
Un día después, el 25 del mes pasado, la eurodiputada de Podemos, María Eugenia Rodríguez Palop y el exdirigente morado, Juan Carlos Monedero, eran objeto de insultos y amenazas en un establecimiento en San Lúcar de Barrameda, en la provincia de Cádiz. En IU, tal y como contaba cuartopoder, ven con preocupación el aumento de agresiones, ataques y amenazas a sus militantes en los últimos meses.
Urbán: "La impunidad actual hace que puedan dar pasos más allá"
El eurodiputado de Anticapitalistas, Miguel Urbán, publicaba el año pasado el libro La Emergencia de Vox, en el que analiza el recorrido de la ultraderecha en España tras la muerte del dictador, así como la comparación de este fenómeno en otros países europeos. Le preguntamos por la situación actual en España y el acoso a dirigentes y activistas de izquierdas. “En España hay una notable impunidad con la extrema derecha, una impunidad que está muy vinculada con la impunidad a la dictadura y sus crímenes”, considera el eurodiputado.
La situación que viven Iglesias y Montero, según Urbán, “no sería pensable en ningún otro país europeo”, así como “tampoco sería pensable que pasara eso en España con una familia del PSOE, del PP o de la extrema derecha”. “Se les ataca por sus ideas y actividad política”, afirma, y advierte de que “se está generando una impunidad muy peligrosa porque va a alentar estas actitudes de acoso”. “La impunidad actual hace que puedan dar pasos más allá. Hay que cortar esto”, declara.
“En España, hay un incipiente terrorismo ultraderechista”, analiza, poniendo como ejemplo el que “en Miranda de Ebro se encontrara hace poco a un ultra con un arsenal de armas” o que “se hayan cometido dos atentados contra centros de menores no acompañados después de campañas de señalamiento de Vox”. “Hay un incremento de un terrorismo de baja intensidad en España, previo a lo que podrían ser atentados de mayor envergadura”, advierte.
Y recuerda que a nivel internacional, “el terrorismo ultraderechista es de los que más actividad mantienen”. Pone como ejemplos el que en Estados Unidos el FBI lo considere como una amenaza terrorista o a países europeos como Alemania, “donde ha habido diferentes atentados contra políticos o personas migrantes en los últimos años”, o Italia. Recuerda que Ucrania y el conflicto bélico en este país es escuela para grupos paramilitares internacionales y que “existe una relación directa entre el aumento del apoyo electoral a la ultraderecha y el aumento de la propia incidencia de la actividad de este tipo de terrorismo”.


martes, 18 de agosto de 2020

El cuento de que esta crisis no la van a pagar los trabajadores y las clases menos pudientes es falso hasta en su título. Esta crisis no es sino la misma crisis de 2008 con doce años encima de empeoramiento de las condiciones de vida de forma generalizada para toda la población, y los que venimos pagando la crisis de 2008 ahora en 2020 lo que hacemos es pagar un poquito más lo que hace doce años ya venimos pagando, y lo que te tengo que rondar Morena. Si no hay cambio, que no lo hay ni lo va a haber con las mismas políticas en las relaciones de producción y con la misma actitud nuestra hacia la política y lo político. La cosa no es que vaya a seguir igual sino que irá empeorando. ¿O es que no lo ve usted con esos ojitos de la cara que Dios le dio? Pero por favor, no me molesten a la izquierda política, déjenla con su pululeo verbal. Y usted -esto va por mí-, deje ya de decir tanto mete miedo que es que como no se lo que hacer, me siento impotente, y encima usted me asusta con lo que dice. Asustón -que esto sigue yendo por mi, no se me cantee nadie-. Que eso es lo que es usted, un asustón.


Nissan: ¿Cómo dicen triunfo cuando se firma el cierre?

Diario Octubre / 15.08.2020

Se acaba de firmar el acuerdo para el cierre de Nissan. El comité de empresa y todos los sindicatos que lo forman (UGT, CCOO, SIGEAN-USOC y CGT) lo han presentado como ejemplo y un gran triunfo de la clase obrera. Nosotros/as creemos que, al contrario, es una derrota. Y hace aún más daño cuando se intenta vender como victoria.



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Es una derrota porque se pacta el cierre de Nissan cuando el eje de la lucha y de la huelga era “Nissan no se cierra” y que no se aceptarían despidos. Se reconoce la necesidad del cierre (acuerdo punto 1) y de los 2.525 despidos, a pesar que los sindicatos aseguraban que tenían base suficiente para denunciar en los tribunales que el cierre no estaba justificado. No ha habido ninguna voz sindical contra el acuerdo que se levantara para decir que los puestos de trabajo no se venden, que las indemnizaciones o bajas incentivadas son pan para hoy y hambre para mañana, que no se podía abandonar a los más de 22.000 trabajadores/as indirectos. Tampoco se ha levantado en las asambleas que había alternativa al cierre, con la nacionalización/socialización, aunque como CGT se había presentado un proyecto. Con esas premisas es normal que casi por unanimidad (sólo 9 votos en contra) los trabajadores/as no vieran ninguna otra salida y votaran en asamblea la propuesta unitaria del comité. El cierre pactado arrastra a 22.000 trabajadores/as directos o indirectos. Los sindicatos se comprometen a la paz social y a levantar la huelga que se acerca a los 100 días en Montcada y Sant Andreu de la Barca.
El acuerdo deja en la estacada a los más de 22.000 trabajadores y trabajadoras de subcontratas y proveedoras, y cada una se va a encontrar a su suerte. De hecho, una de ellas Marelli/Calsonic ya tiene un ERE con acuerdo sindical para el despido de 57 trabajadores/as de las plantas de Zona Franca y Santa Margarida i els Monjos. Otra, Acciona, ya ha anunciado que rompe el contrato con Nissan. Empieza la serie de despidos y cierres en cadena, que cada patronal querrá aislar para imponer sus condiciones.  El acuerdo de Nissan facilita a las empresas subcontratistas los EREs por causas objetivas.
En lugar de plantear un frente común de los y las 25000 trabajadoras, el comité de empresa de Nissan dejó insolidariamente a un lado a los y las trabajadoras de subcontratas y proveedoras: ni siquiera en las reuniones con administraciones o en el monográfico del Parlament sobre el cierre de Nissan tuvieron voz. Este hecho, que no era nuevo, había llevado a que las empresas de subcontratas, con todos los colores sindicales, hubieran formado una Coordinadora ya hace 4 años para hacerse visibles. Trabajadores y trabajadoras de las subcontratas han participado en las movilizaciones convocadas por el comité de Nissan, pero no ha habido pancartas del comité de Nissan en apoyo a Marelli para parar los despidos, ni en Acciona en el campamento de Barna 3 para parar la salida de camiones, ni en las convocatorias de la Coordinadora.  Y ahora no sólo se comprometen a mantener la “paz social en el seno de la Empresa Nissan. Así mismo las partes harán los mayores esfuerzos para contribuir a la paz social respecto de los proveedores.” (punto 5 del acuerdo)
Los despidos “traumáticos” se harán efectivos en diciembre del 21, cuando cese la actividad industrial, también las prejubilaciones. Hasta entonces -como dice en su comunicado de la patronal- “Hay el compromiso de crear una comisión de seguimiento para intentar evitar que se produzcan bajas traumáticas”, es decir y si es posible, “sólo” bajas incentivadas. Las indemnizaciones por encima de lo que pagan muchas empresas y en la línea del acuerdo de Continental por el cierre de su planta en Rubí. Son el precio para la multinacional de la paz social, sin embargo un precio bajo si tenemos en cuenta que no cubre ni el 10% de los y las trabajadoras afectadas. Los puestos de trabajo que se pierden además, son de mejores condiciones de los que puedan venir, arrancadas por años de lucha y trabajo, que ahora desaparecen y se venden como si pertenecieran a cada uno, cuando en realidad son patrimonio de toda la clase trabajadora y lo único que podemos dejar a nuestros hijos e hijas.
El acuerdo también habla de una reindustrialización, con la llegada de una o varias empresas. Pero el cierre tiene fecha fija y no está condicionado a la llegada de estas empresas. Es interminable la lista de empresas que han cerrado con compromisos de reindustrialización que quedan en nada. Y, a nadie se le escapa la situación económica que atravesamos: el capitalismo aprovecha la pandemia y la brutal caída de la producción asociada para acelerar una nueva concentración de capitales: en los países de origen de las multinacionales (acuerdo Macron-Merkel para blindar la producción de coches y baterías) y la deslocalización a países sin derechos laborales y salarios. El estado español en automoción no es ni lo uno ni lo otro, por lo que está a expensas de decisiones de terceros.
SOLO LA LUCHA UNIDA Y COORDINADA PUEDE REVERTIR LOS CIERRES Y DESPIDOS. TAMBIÉN UNA REINDUSTRIALIZACION
El acuerdo alarga el plazo para el cierre a diciembre del 2021. Este es el tiempo para reorganizar la lucha. Con la paz social, comprometida por todo el comité para la plantilla de Nissan, el motor para evitar la sangría de puestos de trabajo del cierre, está en las subcontratas y proveedores. Unir esas empresas, en lugar de afrontar la situación empresa a empresa, es determinante. En este sentido, el impulso de la Coordinadora es fundamental. Pero no puede ser sólo con el objetivo de lograr las mismas indemnizaciones y condiciones de Nissan, sino abrir una perspectiva por la defensa de los puestos de trabajo ligados a un proyecto industrial que hoy sólo lo puede garantizar el sector público. Las subcontratas son determinantes para que salga la producción de Nissan. La huelga unida debiera estar sobre la mesa.
La única reindustrialización efectiva sería la nacionalización sin indemnización de la planta que mantuviera el trabajo para los y las 25000, poniendo en marcha una producción que acompañe la llamada transición energética, bajo el control de los y las trabajadoras. En ese sentido se presentó un proyecto firmado por CGT, la CUP y Anticapitalistas, al que dio apoyo Lucha Internacionalista, para avanzar en la transformación de vehículos y crear un carsharing que pudiera complementar el transporte urbano, junto a microbuses eléctricos. Hay que avanzar decididamente en la defensa del sector industrial público bajo el control de los y las trabajadoras.
Mientras se da la batalla por el futuro de Nissan y subcontratas, empiezan a producirse más cierres: en Ripollet, Motherson Sintermetal presenta un cierre para 184, Nobel Plàstiques Ibérica, de Sant Joan Despí, a otros 200. Y tenemos decenas de miles de trabajadores/as en expedientes de regulación temporal de empleo. Estamos ante una terrible amenaza sobre todo el tejido industrial y el futuro de la clase obrera. No podemos seguir viendo cómo se firman uno tras otro los cierres. El futuro por un plan industrial pasa por unir los sectores en lucha, por buscar un amplio apoyo popular, por convertir la defensa de la industria y los puestos de trabajo en un problema político y social vital, por poner en pie de guerra la clase obrera en una huelga general. Nos jugamos el futuro.
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lunes, 17 de agosto de 2020

Bielorrusia: Entrevista a Albert Santin

Por proletariado se debe entender el trabajador, el que viva de su trabajo en el sentido marxista. Y el trabajador es ni mas ni menos que el que compone la inmensa mayoría de la sociedad. Y la democracia consiste en que se hace lo que decida la mayoría, de modo que, la minoría (de hoy) queda sometida a la decisión de la mayoría (a la minoría de hoy no hay que vejarla, matarla o comérsela, porque con absoluto derecho puede ser perfectamente la mayoría de mañana) y ese es el sentido de la dictadura del proletariado, que la mayoría mediante la decisión democrática (pero ni representativa ni leches) decide qué se hace en la sociedad, y a esa decisión mayoritaria tomada democráticamente queda sometida la minoría. Por ejemplo, en España la exigua minoría de unas 1.400 familias disponen de más del 80% de toda la riqueza nacional, representando el 0,0035% de la población española, mientras que el 99,9965% de la población española que suponen más de 45 millones de personas disponen de menos del 20% de al riqueza nacional. En España que no estamos bajo el yugo ni la tiranía de ninguna dictadura del proletariado (Pero sí bajo la dictadura del capital) se hace lo que dispone, manda y conviene a la exigua minoría del 0,0035% de su población y, además, legítimamente, porque se cumple con todas las bendiciones de la ley, porque legítimamente significa de acuerdo a la ley, no tiene nada que ver con la justicia (dar a cada cual lo suyo). En España el 99,9965 % de su población (Que vendría a representar a la mayor parte del proletariado) ni siquiera puede exigirle a la exigua minoría del 0,0035% de su población que le devuelva los casi 60 mil millones que le ha robado: casi 60 mil millones de leandrones, siendo un leandrón = a 1 euro. (Se puede decir, eso sí, pero si hicen que higan, mientras no hagan...). Pues eso, que la dictadura del proletariado (Que ni está ni se le espera, pero que es más necesaria para los trabajadores que las aguas de abril para el campo) no es la dictadura del capital, con la que estamos tan agustino. La izquierda tradicional no está pasada de moda ni es un trasto histórico viejo, sino que los que han pasado por ser dirigentes de izquierdas (¡Y líbranos Señor! Lúcete, Hombre, no te arrugues, por Tu Padre, Juan, Pedro y Francisco y El Niño Cortijero te lo pido, de los idénticos que se acercan a la política!), en el mejor de los casos, han estado en la dormidera del condumio y no han sido capaces ni de explicarle a los trabajadores el concepto de la dictadura del proletariado, que en esencia es la democracia sin trampas ni cartón.


Sin expulsar y aniquilar el oportunismo, sería absurdo pensar siquiera en el poder para el proletariado…



diario octubre / 15.08.2020
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«Una de las condiciones precisas para que el proletariado pueda prepararse para su victoria es la lucha prolongada, tenaz e implacable contra el oportunismo, contra el reformismo, contra el socialchovinismo y demás influencias y corrientes burguesas, inevitables por cuanto el proletariado actúa en un ambiente capitalista. Si no se libra esa lucha, si no se consigue previamente una victoria total sobre el oportunismo en el movimiento obrero, no cabe ni hablar siquiera de dictadura del proletariado. El bolchevismo no habría derrotado a la burguesía en 1917-1919 sí no hubiese aprendido antes –de 1903 a 1917– a derrotar y a expulsar implacablemente del partido de la vanguardia proletaria a los mencheviques, es decir, a los oportunistas, a los reformistas, a los socialchovinistas. Y cuando hoy los líderes de los «independientes» alemanes o los longuetistas franceses y otros por el estilo, que de hecho siguen su vieja y habitual política de concesiones y concesioncillas al oportunismo, de transigencias con él, de servilismo rastrero ante los prejuicios de la democracia burguesa. (…) Reconocen verbalmente la dictadura del proletariado, se engañan muy peligrosamente a sí mismos o engañan simplemente a los obreros». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Las elecciones a la asamblea constituyente y la dictadura del proletariado, 1919)


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domingo, 16 de agosto de 2020

He ahí al intelectual: Carlo Formenti. Si a los que se les supone el saber no saben distinguir entre la muerte del socialismo y el resfriado o la tos-ferina de los dirigentes socialistas, apaga, vámonos, y anda que os zurzan. Afirma Carlo Formenti que organizaciones de izquierdas han asumido el neo-liberalismo. Digo yo que entonces serían organizaciones neo liberales y no de izquierdas. Si es Caperucita Roja la que se come a la abuela a qué culpar al lobo, pobrete nuestro, de tal cosa. Afirma igualmente que el socialismo ha fracasado. Es de suponer que hace esta afirmación porque no ha logrado implantarse del todo en ningún sitio, pero como nos pongamos en este plan, la marrana queda jodida al momento, porque para fracaso el de Dios, que sabiendo más que Lepe, pudiendo más que un tractor oruga y actuando siempre en mayoría, porque yo no sé cómo se las arreglan, pero siempre van juntos: el Padre el Hijo y El Espiritual Santo, y aun con todo, los hermanos mayores Federico Jimenez Losantos, Carlos Herrera y Eduardo Inda no han sido capaces de amar como manda Dios al hermano menor Pablo Iglesias en el corral ese del rebaño que tienen para hacerse el amor, y por si seto fuera poco, el encargado de Dios para asuntos terrenales, el Papa Francisco, todavía va por ahí dejando caer que los marxistas son cristianos. Y otro fracaso rotundo: el de la ortografía, que con el tiempo que lleva funcionando y siendo enseñada a todos desde temprana edad aun queda gente que no sabe escribir bien y no saben que huevos lleva h, porque se refiere a huevos de hombre, mientras que si son de gallina, pava real o político bien avenido con escribir uevos es suficiente. Por socialismo se entiende la socialización de todos los medios de producción, la cuchara de comer, los zapatos, la bicicleta, la casa, el sofá, etc., eso no, sino los medios de producción social, sometidos a la dictadura del proletariado, que yo no sé si lo sabe Carlo Formenti, pero el proletariado son los trabajadores, que son la inmensa mayoría de la sociedad, los que deciden democráticamente lo que se hace y lo que no, y no un partido político. Un sistema socialista así no se ha dado en ningún sitio. Se han iniciado procesos para la implantación del socialismo, como por ejemplo, en Rusia en 1917, pero fue abortado por distintas razones y motivos, pero eso no se puede denominar fracaso. Con La caída del Muro de Berlín no cae el comunismo de la Unión Soviética, lo que cae es el capitalismo monopolizado y burocratizado de la Unión Soviética. El socialismo no se puede instaurar pro decreto ni de un día para otro, su construcción responde a un proceso histórico, que yo personalmente, basándome en lo que dice la antropología, lo fijo en tres generaciones. Propone Carlo Formenti como cosa novedosa engancharse al populismo, pero hombre de Dios, si eso del oportunismo, la chabacanería social y la indigencia intelectual, que en esencia es lo que podría definir al populismo, es más viejo que la Tana y además, no resuelve los problemas de los trabajadores. Yo creo que es mucho más novedoso poner en marcha los Círculos de Podemos; las Asambleas locales de IU y las Agrupaciones locales del PSOE, y por añadidura constituye una vacuna para que no se resfríen los dirigentes. De modo que cómo podría haber muerto el socialismo si todavía no ha visto la luz.


¡El socialismo ha muerto! ¡Viva el socialismo!



Carlo Formenti

¡El socialismo ha muerto! ¡Viva el socialismo! plantea que las organizaciones tradicionales de la izquierda han asumido definitivamente el neoliberalismo y las consecuencias de la globalización. Según el autor, tras unos tímidos intentos de modificación –que no fueron más allá de la expresión verbal–, el capitalismo está más robusto que nunca, con las élites enriqueciéndose aún más mientras sigue aumentando la desigualdad.

Propuestas
Para frenar esa tendencia Formenti propone soluciones drásticas como el regreso al Estado-nación, el abandono de la Unión Europea o la recuperación de una moneda propia, y para ello propugna el protagonismo político de un populismo de izquierdas. Posiciones discutibles para el poder político establecido, pero que conviene tener en cuenta, ya que hay síntomas evidentes de que, tanto por la derecha (Trump, Boris Johnson) como por la izquierda (Bernie Sanders) el populismo gana adeptos.
Para Manolo Monereo, prologuista del libro, el libro de Formenti «expresa muy bien esta idea de indagación, de investigación». Y añade: «En él hay lecturas, intervenciones, tesis políticas que construyen un mapa de problemas y que sugieren salidas que, una y otra vez, aparecen en un texto problemático y problematizador. Hay también ajustes de cuentas en el mejor sentido, es decir, autocrítica de la tradición de la que se viene y, sobre todo, ideas-fuerza para la construcción de un proyecto alternativo.»
El socialismo, tal como lo hemos conocido, ha muerto definitivamente. Es preciso construir un nuevo proyecto que, partiendo de la derrota, genere un imaginario y una estrategia capaces de crear hegemonía social en torno a una alternativa a la sociedad capitalista realmente existente. No se trata de fabular nuevos proyectos o realizar sesudos análisis sobre las contradicciones que llevaron al fin del viejo socialismo. Esto hay que hacerlo, pero hay que ir más allá propiciando prácticas sociales, propuestas políticas viables que construyan un bloque social alternativo.

– Extracto del prólogo de Manolo Monereo.


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sábado, 15 de agosto de 2020

Sin ningún tipo de colorines el capitalismo es un modo de producción histórico (y por tanto tiene que desaparecer por las mismas razones históricas que desaparecieron los anteriores modos de producción al capitalismo, pero no porque me guste a mi o me deje de gustar, sino porque tiene unas leyes de funcionamiento propias que le conducen a su fin). Es decir, que el capitalismo es una forma de producir con el único propósito de hacer crecer los capitales invertidos, basado en la explotación del trabajo asalariado, o sea, que una minoría que posee los medios de producción bajo muy diferentes y complejas formas, en algunos casos, explota económicamente a los que sin poseer los medios de producción se ve necesariamente obligados a vender lo único que tienen, su fuerza de trabajo, mediante un salario, a los propietarios de los medios de producción. Cierto es que esto es un concepto marxista que nace a mediados del siglo XIX, y que esta tan pasado de moda, para los enemigos de la clase trabajadora y para los ignorantes, como que junto a la explotación económica, hay que sumarle la explotación política y la explotación ideológica. Respecto de la explotación ideológica, yo no sé si les suena el coronavirus, pero es un instrumento de explotación ideológica novissimo y potentísimo de una efectividad como yo creo que ha habido pocas en toda la historia del capitalismo (no se entra ahora en lo relativo a la salud del coronavirus, sino en su contenido ideológico). El Dios entero y verdadero del capitalismo (con monarquía o sin monarquía es el dinero), que por lo primero que empieza es por la destrucción espiritual del ser humano impidiéndole el desarrollo pleno de todas sus facultades, tanto materiales como espirituales, y por supuesto, por el medio ambiente, que también destruye. Junto a la forma de producir capitalista, que constituye su estructura económica, se encuentra también una estructura política, que es la encargada de regular la relación de los sujetos con las cosas y la de los sujetos con los sujetos mediante una serie de leyes que elaboran unos pocos (por muy archipirulí que sea el sistema democrático capitalista), mediante cuyas leyes se asegura que la exigua minoría capitalista pueda explotar económica, política e ideológicamente a la inmensa mayoría de la población, en la que se hayan incluidos los trabajadores asalariados. Y junto a la estructura económica y política se halla la estructura ideológica, que en esencia es un acuerdo social mayoritario para dar por buena tanto la estructura económica como la estructura política, a lo que contribuye la escuela, la universidad, los medios de comunicación, etc., haciendo ver que el capitalismo es la forma natural de producción en el ser humano, que es inamovible, y que todo aquel que se atreva a cuestionarlo es un chico malo, que por malo se meara en la cama todas las noches, por tanto, es un meón, o sea, un rojo asesino, criminal, de estos que se come dos niños crudos en el desayuno todos los días (De ahí la escasez de niños en cualquier barrio en el que viva un rojo). De modo que el capitalismo está constituido por tres estructuras: la económica, la política y la ideológica que forman una unidad indisoluble y que son las que garantizan las relaciones violentas de explotación por parte de unos poquitos a la inmensa mayoría de la población. Estos siguen siendo conceptos marxistas (También pasados de moda para los enemigos de los trabajadores y los ignorantes, pero que no pueden estar más presentes de lo que están ni ser más evidentes de lo que son), gracias a los cuales es posible conocer las leyes de funcionamiento del capitalismo (¡Y que no hay otros conceptos distintos para conocer el capitalismo, querido mío!) Y, ¿es posible un capitalismo verde? ¡Por supuesto que es posible un capitalismo verde! Pero es posible para que al trabajador le den por el culo veinte veces: 19 veces con el capitalismo tradicional + 1 vez con el capitalismo verde. Y, qué hacer ante esta situación, pues como no abras los ojos para que puedas ver lo bien que defiende el artículo que sigue la explotación del hombre por el hombre (premeditadamente o no), a pesar de toda su aparente carga de buenas intenciones, y no te pongas a leer y a hablar con tus vecinos y la gente más cercana que tengas para ver cómo se sale de esta situación (Porque poder se puede, pero no de un tirón ni porque yo lo diga), vete poniendo en posición mirando para Toledo que te va.



¿Es posible un Capitalismo Verde?



"¿Seremos capaces de descubrir un nuevo arte de vivir? Arte de vivir en solidaridad, no en competencia, vivir en fraternidad y en cooperación. Arte de vivir disfrutando de la naturaleza, sin esquilmarla ni destrozarla", se pregunta el autor

Lamarea.com
12 agosto 2020


La gravedad de la crisis sanitaria creada por un microscópico virus es algo que debemos tomar muy en serio y poner todo lo que esté de nuestra parte para evitar los contagios, pero no debe hacernos olvidar que la gran crisis que amenaza a la humanidad es el cambio climático. Tanto es así que las Naciones Unidas han convocado numerosas conferencias y reuniones para abordar este problema. A la Cumbre del Clima (COP25), que se celebró en Madrid en diciembre del año pasado asistieron 50 jefes de Estado o de Gobierno y representantes de los principales organismos internacionales. 

No cabe duda de que son los políticos los que tienen que adoptar las medidas más importantes necesarias para enfrentar la crisis climática. Lo que pasa es que, por muy jefes de gobierno que sean, no tienen plena libertad para tomar decisiones. Están condicionados desde dos ángulos muy distintos: por un lado tienen que agradar a los ciudadanos de sus países para que los voten; y, además sufren las presiones y las amenazas del poder económico: la banca, las empresas multinacionales, las grandes fortunas… 

Un llamativo ejemplo de esta influencia de las empresas fue ver a Endesa, considerada la empresa que más gases de efecto invernadero emite en España, como una de las principales patrocinadoras de la COP25. También pudimos ver que, en buena parte de los medios de comunicación, las informaciones sobre la cumbre estaban intercaladas con anuncios que empujaban a los lectores a lanzarse a la fiebre consumista de las compras navideñas.

Lo que también debemos tener muy en cuenta es que en este poder económico encontramos igualmente dos posturas distintas: por un lado el negacionismo demencial al estilo Donald Trump, y por otro la postura, mayoritaria, de los que ven totalmente imposible negar la realidad de la crisis climática, pero rechazan los cambios radicales que serían necesarios para hacerle frente. Ante esto, lo que plantean son cambios más bien cosméticos: pintar de verde el desarrollismo insensato que nos está llevando a la catástrofe. Buenas palabras y buenos propósitos sin obligaciones concretas. 

De todas maneras piensan que, además de ponerse la chaqueta verde, algo habría que hacer… pero siempre que sea negocio. En el dominical de El País Carlos M. Duarte escribe:
“Las grandes corporaciones han visto en los impactos de un cambio (climático) desbocado un riesgo para la estabilidad de sus inversiones y ahora consideran que la acción contra el cambio climático y, de manera más general, los objetivos de sostenibilidad de Naciones Unidas son buenos para sus expectativas de negocio. Los mercados apuestan claramente por la transición ecológica. La codicia es, en grado último, el motor más potente para buena parte de la sociedad, su “sueño americano”: el botón de encendido del emprendimiento. Mientras mejores sean las perspectivas de negocio en torno a tecnologías e inversiones que ayuden a mitigar el cambio climático, más rápidamente crecerá nuestra capacidad de alcanzar los objetivos del Acuerdo de París”. 

Me parece que el ‘sueño americano’ es la quimera de conseguir arreglar lo del cambio climático movidos por la codicia. Una codicia que, efectivamente, es consustancial al capitalismo, y que lleva a explotar sin medida todo lo que se pone a su alcance, incluida la naturaleza. La naturaleza no es competitiva, los bosques se dejan arrasar sin la menor resistencia, lo que pasa es que luego nuestros nietos se beberán la arena del desierto. Un clima apto para la vida es un bien común, y para el capitalismo lo que importa son los bienes privados. Si el clima no se puede privatizar, no interesa. La defensa de un bien común la tenemos que pagar entre todos, y las empresas capitalistas solo intentarán es hacer negocio con esa defensa.

Por otra parte, si miramos el imaginario colectivo del capitalismo, uno de sus puntos fundamentales es conseguir el bienestar a través del consumo. Consumo de toda clase de bienes y servicios, más costosos cuanto mayor sea la capacidad económica del consumidor. Un ejemplo bien claro lo tenemos en la nave aeroespacial privada que fue lanzada recientemente por un multimillonario americano. Uno de sus objetivos es llegar a promover un turismo aeroespacial. ¿Nos podemos imaginar los recursos consumidos en un paseíto por el espacio? Los beneficios de las empresas ‘cuidadoras’ del clima ¿se invertirían en algo diferente si se consigue un mayor consumo? El cacareado desarrollo tecnológico, ¿va a conseguir que los materiales necesarios para nuestro consumo salgan de la nada y vuelvan a la nada? Naciones Unidas ha propuesto 17 puntos como Objetivos del Desarrollo Sostenible. Sólo en uno se menciona el consumo; habla de producción y consumo responsables. ¿Qué quiere decir, o qué no quiere decir eso? ¿Es responsable nuestra forma actual de producir y consumir?

Y los pueblos, los que podemos cambiar a los gobernantes con nuestro voto ¿qué hacemos? La gravedad de la crisis climática ha llegado a todos. Una y otra vez el mundo científico nos avisa de que vamos por muy mal camino, que nuestro estilo de vida, nuestra forma de producir y consumir nos lleva a un colapso medioambiental. ¿Por qué nos quedamos quietos ante este panorama? ¿Nos conformamos con pequeños gestos, que son necesarios, desde luego, pero no pasan de ser “el chocolate del loro»? ¿Nos hundimos en el fatalismo de que no hay nada que hacer? ¿O estamos tan dominados por la mentalidad capitalista que no podemos imaginar un camino hacia una vida plenamente satisfactoria que no pase por el consumismo? ¿Seremos capaces de descubrir un nuevo arte de vivir? Arte de vivir en solidaridad, no en competencia, vivir en fraternidad y en cooperación. Arte de vivir disfrutando de la naturaleza, sin esquilmarla ni destrozarla. ¿Seremos capaces de hacerlo? ¿Cómo empezamos? 

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