martes, 11 de agosto de 2020

Óyeme, Cardenal Cisneros, que dejes las candelas que estés haciendo ahora y que de momento dejes de quemar gente de poca monta, y que te dejes caer cuanto antes por aquí, por Sevilla, que tenemos trabajo. Nos ha salido un cliente que tenemos que achicharrar en el fuego purificador. Este cliente, que además tiene que arder muy bien, porque parece un poco gordito, un tal Manolo Fossati, ha pecado gravemente contra la monarquía (además de llevarle la contraria al Diario de Sevilla, pero este pecado, si lo quemamos bien quemado por un lado y otro, también quedará redimido, Dios mediante) diciendo que la palabra República es una palabra noble, ¡Jesús, María, José y San Quintín de Almodóvar! Que yo no sé si Almodóvar tiene algún Quintín, pero por si las moscas, más vale que sobre que no que falte) Así que, date prisa, no te entretengas ni pierdas tiempo buscando los trastes de quemar, que la botella de butano, el mechero, es de los baratos, pero funciona muy bien, el recoge cenizas, el soplillo para avivar el fuego, las tenazas para estrujarle las narices mientras se asa para que suelte bien los pecados, la bolsa de basura y todo eso lo tengo yo.. Date prisa, hombre, que como se nos escape este tal Manolo y cunda su ejemplo me podría trastocar los planes que tengo con el caballo de Santiago Abascal para darnos unos trotes ahora cuando llegue el otoño, que ya sabes tú, éstas cosas se saben como empiezan pero no como terminan. Cisneros, no me eches esto en saco roto. ¡Viva lo que sea! ¡Viva!


¿Campaña contra la Monarquía?
Al final va a resultar que Corinna era la amante de Iglesias y que los millones los puso Maduro de su bolsillo
Manolo Fossati
Diario de Sevilla
11 Agosto, 2020

Resulta más que curioso cómo una crisis en la más alta Magistratura del Estado, más grave o menos lo dirá la Historia pero en cualquier caso no menor, y provocada por las supuestas prácticas ilegales de su anterior inquilino, acaba siendo atribuida por algunos (bueno, por muchos) a otra persona política completamente ajena a la familia real. Al final va a resultar que en realidad Corinna era la amante de Pablo Iglesias y que esos millones de euros supuestamente no declarados los puso Nicolás Maduro de su bolsillo.
Ahora los mismos muchos se indignan porque Cádiz quiera quitar el nombre de Juan Carlos I a una avenida. Este gesto no deja de ser un golpe de chistera del cada vez menos mago Kichi, pero conviene recordar que el desprestigio del Rey emérito lo comenzó el mismo monarca con sus actuaciones, y que lo remachó considerablemente su propio hijo y heredero Felipe al repudiarlo y desheredarlo al revés. Así que no estaría de más reflexionar un poco y señalar de dónde vienen en realidad los disparos a la Familia Real y, como daño colateral, a la propia Institución.
Esta Monarquía española tiene muchas razones para ser defendida por su papel en la historia reciente de nuestro país. Pero no por eso hay que dejar de reflexionar. No nos engañemos a nosotros mismos: no hay momentos inoportunos para pensar. Se dice, con razón, que España no era monárquica tras la muerte del dictador Franco, y que tras el 23-F no se volvió partidaria de esa forma de Estado pero que, indudablemente y con motivo, se hizo juancarlista. No manejo encuestas, pero estoy convencido de que en estos momentos esta adscripción ha perdido gran parte de su fuerza en este país.
La pregunta es: los que nunca fueron monárquicos pero se volvieron juancarlistas¿en qué lugar se encuentran? ¿Son también monárquicos ahora? Es decir, ¿el país que se adscribió al juancarlismo, una vez pasado este a la Historia, sigue siendo monárquico?
No sé si tienen razón los muchos que proclaman que, en los tiempos que corren de crisis sanitaria y económica, lo último que conviene es añadirle al país una crisis política de alta envergadura. Pero es que a lo mejor esta última ya está aquí y ha venido también, como las otras, por sí misma. Otro día quizá convenga hablar de por qué una palabra tan noble como república sigue provocando sarpullidos y expresiones exorcistas en este país.
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Ayuntamientos, instrumentos vitales para el bienestar de la personas que no deben estar (porque poder pueden) en manos de quienes no sean de los pueblos. Otro ejemplo más para que los Circulos, Asambleas y Agrupaciones de Podemos, Izquierda Unida y PSOE, respectivamente, empiecen a funcionar. Citados estos partidos a título de ejemplo




Municipios y Hacienda: la caja de los truenos


KAOS EN LARED
 Ago 10, 2020

El pasado lunes 3 de agosto, la Junta de Gobierno de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) aprobaba, gracias al voto de calidad de su presidente, el alcalde de Vigo y miembro del PSOE, Abel Caballero, un pacto con el Ministerio de Hacienda sobre el destino de los superávits municipales. Solo los 12 votos del PSOE apoyaron la propuesta. Unidas Podemos se abstuvo (1), mientras PP (10), C’s (1) y PdCat (1) votaron en contra.
El acuerdo, lejos de sentar unas bases que permitan resolver los El acuerdo, lejos de sentar unas bases que permitan resolver los serios problemas de financiación y competencias locales en un momento particularmente duro como el actual, ha reabierto la caja de los truenos. serios problemas de financiación y competencias locales en un momento particularmente duro como el actual, ha reabierto la caja de los truenos. Salvo que el gobierno invente nuevas fórmulas legales que faciliten puentes de diálogo, la aprobación en el Congreso de los Diputados del decreto que lo avala el próximo septiembre se halla amenazada.
El pacto comporta una nueva crisis entre el gobierno y la mayoría que invistió a Sánchez. ERC, EH Bildu, BNG, Compromis, PNV y Unidas Podemos -Comuns en Barcelona- lo rechazan abiertamente o bien solicitan serias mejoras para así posibilitar su apoyo en sede parlamentaria. Del mismo modo, otros posibles aliados, sin representación en las Cortes, pero con presencia municipal, caso de las Mareas municipalistas gallegas  o Adelante Andalucía, también se desmarcan del mismo. La guinda al pastel llegó el día 7 con la reunión de 10 alcaldes de 8 partidos diferentes (desde Cádiz, Valencia y Bilbao a Zaragoza) en la que, por razones diversas, se rechazó el acuerdo y se reclamó una nueva negociación.
El documento adoptado, que afloja algo de dinero para algunos ayuntamientos y la propia regla de gasto para este ejercicio, señala que, con carácter voluntario los Ayuntamientos, Diputaciones y Consejos insulares que posean y pongan a disposición de la Administración General del Estado (AGE) sus remanentes de caja realmente disponibles para la constitución de un préstamo a favor de la primera podrán: (1) recuperar íntegramente en un plazo de 10 años desde el año 2022 (o sea, en 12 años) y en 10 anualidades el importe de lo prestado; (2) el Estado, además de los intereses por el empréstito (0,3% precio del coste financiación del Tesoro público a 10 años), les entregará en el año 2020 una cifra igual al 40% del total de la cantidad transferida (hasta un máximo de 2.000 millones) y en el año 2021 otra igual al 60% también del total (hasta un máximo de 3.000 millones); (3) las cantidades que se libran a los ayuntamientos estos dos años (no las que éstos prestan al Estado) deberán emplearse forzosamente en proyectos relacionados con proyectos en el área de agenda urbana y movilidad sostenible, transición energética, cuidados de proximidad y cultura; (4) el gasto financiado con estos fondos, al ser finalista, no computará para la regla de gasto. Es decir, permitirá que los consistorios gasten más sin por ello incurrir en más déficit; (5) independientemente de ello, es decir, ponga o no ponga el ayuntamiento sus remanentes, si es que los tiene, a disposición de la AGE, el Estado de manera excepcional permitirá que este año a las corporaciones locales el no cumplimiento de la llamada “regla de gasto”.
Detrás del enrevesado debate sobre números, déficits, reglas de gasto y préstamos, se ocultan en realidad problemas democráticos muy profundos, asociados al papel de una institución política clave para cualquier democracia, como son los municipios. La tormenta desatada por el acuerdo no representa un problema administrativo más, sino la expresión de una de las incapacidades centrales dentro del marco del régimen del 78 para garantizar que sea la voluntad del pueblo quién mande y tenga la última palabra. Dicho de otra forma, es una prueba de encogimiento de la democracia y de la falta de libertades en la que vivimos.
Formalmente, las leyes reconocen plenas competencias a los municipios en aquellos aspectos que les son propios, pero a la hora de la verdad, faltos de recursos suficientes, intervenidos por “habilitados nacionales” como secretarios e interventores y sometidos a regulaciones que constantemente limitan sus capacidades de decisión, nuestros consistorios se ven obligados a diario a pelear para no verse reducidos a simples unidades administrativas. Una situación profundamente empeorada con el giro neoliberal austeritario que se fraguó aprovechando la crisis anterior y el cambio constitucional del artículo 135. Un entramado legal al que Zapatero abrió la puerta, pero que organizó el PP de la mano del tándem Rajoy- Montoro y que llegó a su cénit, para el caso que nos ocupa, con la Ley Orgánica 2 /2012 de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera y su límite de gasto.
Los remanentes que poseen cientos ayuntamientos y que suman miles de millones conforman dinero propio de esos municipios, fondos que tenían prohibido gastar debido al armazón normativo que aún a día de hoy garantiza el dominio de la política de austeridad y que constituye la base del legado del PP. Es esa autoridad legal de la anterior legislatura (todavía no derogada) la que usa la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para forzar a la FEMP a un acuerdo por el que aquellos ayuntamientos que tengan remanente podrán gastarse parte del mismo siempre que, a cambio de ello, lo presten por más de dos lustros al Estado y acepten, además, condicionar el gasto de las cantidades que se les entregarán a cambio a determinados planes. Planes que nadie niega que puedan ser muy útiles, pero que llegan impuestos desde fuera y sin decidir comúnmente.
A estas alturas a nadie se le escapa que el acuerdo con la FEMP representa un mal paso que sería mucho mejor desandar por varios motivos:
En primer lugar, genera más rechazos que apoyos al sustentar su avance en el marco legal construido por el PP. Un marco que somete la voluntad popular, sus necesidades e instituciones básicas como son los ayuntamientos a la lógica de la austeridad neoliberal marcada por los recortes en derechos y servicios. Se trata de un camino muerto del que precisamente se suponía que el cambio de gobierno nos iba (al menos en sus peores aspectos) a liberar.
En segundo lugar, para fraguarlo se usa una ley orgánica, la 2 /2012 de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera y su límite de gasto que es imprescindible derogar para empezar a satisfacer las enormes necesidades sanitarias, sociales, económicas y democráticas que la pandemia ha puesto de manera brutal sobre la mesa. Una ley que se afloja de manera solo muy parcial, pero que se piensa mantener.
Por otro lado, la vía para modernizar y cambiar el modelo productivo (por el ejemplo, desarrollar el suelo de derechos establecidos en la agenda 2030) parte de revertir la austeridad. Es decir, cambiar la gobernanza significa dar voz y autoridad a la gente y a los ayuntamientos como unidades básicas de representación política y de planificación autónoma en el territorio. El municipio constituye el espacio primero en el que se desarrollan todas las relaciones y se accede a los servicios que garantizan la condición de ciudadanía y los derechos asociados a la misma. El pacto de ahora, que deja a unos fuera (los que más lo necesitan) y a otros dentro, y que somete su autonomía a filtros no acordados comúnmente, no resolverá ni una sola de las cuestiones que pretende.
Es imposible trabajar contra la despoblación, avanzar hacia los objetivos de desarrollo sostenible, hacia esa “modernización” de la que se habla sin liberar a la sociedad de las ataduras de austeridad que la someten en lo legal y la asfixian en lo social y económico.
El pacto entre la FEMP y Hacienda representa un ejemplo más de la crisis del régimen del 78. El empeño por mantener el marco legal e institucional actual no solo no genera consensos amplios, sino que, sobre todo, impide encarar con garantías las necesidades materiales de la mayoría de la población.  No reverdece, no hace más eficaces a las instituciones, no da más protagonismo a las personas. Al contrario, mantiene el peso de lo no libremente decidido, de lo que no debe responder ante el pueblo, por encima de éste.
El cinismo actual del PP, responsable directo de toda esta asfixia intentando capitalizar la oposición, puede todavía funcionar, no solo por el poder institucional y económico que tiene, sino porque su entramado legal sigue en vigor. Avanzar decididamente contra esas normas, denunciarlas y derogarlas es el medio más directo para restarle fuerza, para debilitarlo. Hasta para eso los parches de la ministra Montero y Abel Caballero son una mala receta.
Por ello, la queja y protesta municipal de la izquierda frente al acuerdo, dispar y diversa hoy, debe insistir en la necesidad de derogar las normas que el PP impuso, presionar en la participación del poder local en todos los marcos básicos de decisión y establecer espacios de coordinación transversal entre los propios ayuntamientos a partir de la realidad común compartida.  Por ese camino, la caja de los truenos abierta ahora encontrará en los valores republicanos asociados indisolublemente al municipalismo y a lo común una respuesta satisfactoria a lo que demanda.

Fuente: SinPermiso

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lunes, 10 de agosto de 2020

Esto sí. Esto ya es otra cosa que va tomando color. Color republicano, pero color al fin y al cabo. Por fin un monárquico, partidario de la corrupción como es José Joaquín León, del Diario de Sevilla, en cuatro palabras nos dice el por qué hay que echar a Felipe VI: por chichiribaila y mal hijo, porque ha bastado con que Pedro Sánchez le haya dicho que a su padre, a Juan Calor I, había que ponerlo en polvorosa, para que ni corto ni perezoso le quitara el sueldo y lo echara de casa, ¿alguien ha podido imaginar alguna vez peor hijo que un sujeto así? Afirma José Joaquín León que es una vergüenza nacional que a los 82 años haya tenido que salir por piernas Juan Carlos I. Hombre, don Joaquín, no empecemos a mear fuera del tiesto tan temprano. Será en todo caso una vergüenza para los monárquicos que tengan vergüenza que Juan Carlos I haya tenido que salir de España de la forma X, porque hasta este momento tampoco se sabe si lo han echado o se ha evaporizado rindiendo un postrero servicio heroico a España, porque otros nacionales, tal que es el escribe, no monárquico por cierto, tiene por vergüenza nacional el expolio a los bienes públicos y que millones de trabajadores, además de millones de jubilados, después de toda una vida de trabajo creando la riqueza no tengan ni para vivir dignamente, mientras que de esa riqueza, por ejemplo, ha disfrutado y está disfrutando la puta Corinna más que los creadores de la riqueza, los trabajadores. Que la puta Corinna lleve bragas de oro (supongo yo que la princesa que él menciona es Corinna, porque si no, a ver qué princesa o puta que no cobre al menos 65 millones más la cama por vuelta y vuelta puede comprarse bragas de oro) según manifiesta don Joaquín. Ello podría se buena prueba de que no es el trabajador quien más disfruta de la riqueza que crea con su trabajo. Advierte también que en España ya hemos tenido dos Repúblicas sin que llegaran a durar ni una sola década. La cosa queda clara, gracias a la información que nos da don Joaquín: hay que establecer la Tercera República para que dure décadas mil, efectivamente, pero no ahora. Ahora no estamos para sonajas. Ahora lo primero que hay que hacer es asegurar la comida y los medios sanitarios contra el coronavirus para todo aquel que lo necesite, y para comenzar a organizar de una puñetera vez a los Círculos de Podemos, a fin que las ideas republicanas, que no son creencias laicas para sustituir a otras creencia o al Rey Melchor por el Ciudadano Juan, ni tampoco una varita mágica resolutiva de este y aquél otro problema o del, mira, oye, que hoy no tengo ganas de trabajar, que no me levanto, hoy que trabaje Cristo. Hay que arraigar socialmente la idea de República (Que una República también puede ser más de derechas que el grifo del agua fría), única forma de que no aparezca un Franco cualquiera, por decir un nombre, que también puede ser Santiago Abascal con sus asesores iraníes (antiguos terroristas que ya han dejado de serlo nominalmente) y norteamericanos de ultra derecha. Yo estoy de acuerdo con usted, este Pablo Iglesias es un caso. Y mire que se lo advertí veces. En cuanto vi como le echó el primer pienso al toro que mató a Manolete se lo dije. Le dije, ves, cacho populista, por tu culpa, tu gran culpa, tu grandísima culpa y por este pienso que acabas de echar el que asesinó a Viriato se ha quedado sin cobrar su recompensa de Roma, que te vayas enterando, y, además, me vas a terminar cabreando al menda ese del José Joaquín León. Claro que Pablo Iglesias es un antisistema, igual que todos los que nos oponemos a la corrupción del sistema, y por esa razón, y por ninguna otra, nos oponemos a que la corrupción borbónica siga establecida como cosa hereditaria, haya o no haya sentencia (que no la va a haber, porque no se le va a juzgar) condenatoria por golferío a Juan Carlos I. Y, digo yo para terminar y quedar como buenos amigos, qué le parece si esperamos la sentencia condenatoria correspondiente, "xactamente" igual que usted propone para Juan Carlos I, antes de calificar a Pablo Iglesias, que menos de bonito es calificado de cualquier manera, de insultarlo, criminalizarlo, "mordele" y "escupile" gratuitamente, solo por verter las bilis y frustraciones personales propias sobre otros? En lo de que se compre un desinfectante anti vómitos para teclados antes de volver a vomitar un nuevo artículo no entro, porque eso ya es de su intimidad y tampoco me iba a hacer caso.


Contra la Monarquía
En ningún país de la Unión Europea el vicepresidente del Gobierno es un antisistema, ni se comporta como tal

José Joaquín León
Diario de Sevilla
09 Agosto, 2020

La polémica entre Monarquía o República, que han montado los de Unidas Podemos (con la complicidad del PSOE, que practica un doble juego) es artificial y engañosa, un señuelo burdo que lanzan en un momento de agobio para este pésimo Gobierno. Cuando España vuelve a ser el país europeo con más casos de coronavirus, cuando un grupo de 20 científicos piden en la revista The Lancet una investigación independiente de la gestión en España por su alta mortalidad, con la economía arruinada, el turismo hundido por el boicot europeo, y con los contagios multiplicándose. En ese contexto, Pablo Iglesias (para frenar su decadencia política) lanza el debate contra la Monarquía. Con una deslealtad canallesca. En ningún país de la Unión Europea el vicepresidente del Gobierno es un antisistema, ni se comporta como tal.
El rey emérito Juan Carlos I de Borbón (gracias al cual existe la democracia parlamentaria actual en España) abdicó en 2014. Quizás ha cometido irregularidades personales. Aunque hasta ahora no ha sido condenado por ningún tribunal, ni siquiera está imputado. El caso fue alentado por la princesa de las bragas de oro y el capitoste de las cloacas del Estado. A este último, Villarejo, cuando apunta el ventilador de la mierda hacia la izquierda, no se le presta la menor atención. Pero se le da credibilidad total si apunta en la otra dirección. Sea lo que sea, el rey emérito tiene inviolabilidad hasta que abdicó, y además la presunción de inocencia mientras no sea condenado.
Obligarlo al exilio, a sus 82 años, es una vergüenza nacional. No se ha fugado; lo ha echado Pedro Sánchez, que le impuso esa condición al rey Felipe VI para el apoyo del PSOE a la Monarquía. Ha sido un error ceder a esas presiones. El rey emérito debe volver a España. Pero, en cualquier caso, si un rey inactivo fuera condenado, eso no deslegitima a la institución. Serían responsabilidades personales.
La campaña contra la Monarquía está liderada por Pablo Iglesias y Quim Torra, lo que permite augurar mucho futuro al rey Felipe VI. Los españoles deben apoyarlo como se merece. En España, hubo dos intentos de crear repúblicas en el último siglo y medio, y ninguna duró ni siquiera una década. La Monarquía se reinstauró gracias a los republicanos. En Dinamarca y en Suecia, países frugales donde gobierna la izquierda, también hay monarquías. Ese debate no tiene sentido, es una trampa, y lo han abierto para ocultar los verdaderos desastres que están causando.
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domingo, 9 de agosto de 2020

Y lo demás son tonterías



Sin movilización no hay cambio; sin organización no hay nada

Diario Octubre / 09.08.2020



Conforme al título elegido, lo consecuente para propiciar el cambio social es ORGANIZAR para MOVILIZAR.
ORGANIZAR a las amplias masas que objetivamente se ven afectadas en sus condiciones de vida por la crisis capitalista, pues ellas serán las únicas protagonistas de ese amplio movimiento que encabezará una clase obrera consciente que asume y responde a las consignas de su vanguardia política.
MOVILIZAR para evidenciar la crisis del sistema, para romper ese muro de silencio y miedo que socialmente hace invisible la explotación, la opresión y la pobreza. Se llama hegemonía ideológica de las clases dominantes, y la construye la insolidaridad, el miedo, el individualismo, la competitividad…que nos impide actuar colectivamente como clase para sí. Si no sacamos juntos los trapos sucios del sistema a la calle; sus engrasadas máquinas de propaganda para la dominación ideológica, seguirán siendo capaces de seguir ocultando lo evidente. Nuestro deber es convertir en problema político del sistema lo que hoy solo se presenta como desajustes provocados por quienes no son capaces de estar a la altura de las exigencias sociales del único sistema social posible. Conciencia de clase e ideología revolucionaria para enfrentar al decadente sistema capitalista que resiste a morir por sí solo.
Parece claro que el plan lo tenemos, ¿pero cómo lo hacemos, cuando es más que evidente un alto grado de desmovilización de las masas derivado de su sumisión ideológica?
No hay recetas mágicas, ni nuevos descubrimientos, simplemente tenemos que activar los recursos por todos conocidos y cumplir con el papel histórico que, como comunistas nos corresponde, y hacerlo ahora y aquí.
1.      Confianza en la clase obrera. No por fetichismo, solo por la conclusión que se deriva del análisis materialista que sitúa a nuestra clase en el centro de la responsabilidad del cambio social.
2.    Seguridad en la superioridad del Socialismo y su Victoria.
3.    Organización del Partido para la acción de masas. Un partido de vanguardia compuesto de militantes conscientes que, organizados en células, son capaces de adecuar las consignas centrales a su realidad más inmediata y golpear al unísono al llamado central de su partido.
4.    Conocimiento del medio desde el análisis profundo que nos permite realizar el materialismo histórico en su totalidad cognoscitiva.
5.     Construcción de una amplia y significativa referencialidad de masas de la militancia comunista. Coherencia, constancia y ejemplaridad, acompañadas de un alto nivel de análisis y propuesta política, convierten a la militancia comunista en faro de actuación inequívoco de las masas obreras y populares.
El capitalismo nos individualiza y el postmodernismo nos compartimentaliza; frente a ello, una política revolucionaria para las amplias masas, no se construye más que agrupándonos y marcando un objetivo emancipador unitario que convierta cualquier avance en una victoria de todos y todas.
Tomemos nota de estas líneas para adecuar nuestro comportamiento individual y colectivo a estas pautas y no dejar de intervenir bajo su guía; también tras la crisis sanitaria de la Covid 19 en la que son tantas las tentaciones que nos llaman a abandonar la calle y aislarnos en endogámicos ambientes de “multitudinarias” actividades 2.0 que ocupan a cientos y abandonan a millones.
El 23 de mayo fue un primer paso, el 20 de junio lo confirmó, y ahora la tarea es levantar con TRABAJO, CONSTANCIA Y AUDACIA amplias asambleas populares que aborden la necesaria respuesta al profundo ataque que en Otoño perpetrará la burguesía y sus respectivos gobiernos contra la clase obrera y los sectores populares.
Frente a la destrucción de fuerzas productivas, las políticas de ajuste y los recortes que se avecinan, solo hay una respuesta
UNIDAD Y LUCHA
Julio Díaz
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La mentira permanente y la distorsión y falsificación de los hechos valen un valer para favorecer a los grupos capitalistas minoritarios a costa de intensificar y extender el empeoramiento de las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población, que son los trabajadores, a lo que contribuye como caso normal y no excepcional José Aguilar del Diario de Sevilla, que tampoco es manco este Diario en la promoción de la alteración social para la violencia que está bastante más cerca de lo que se pueda imaginar. Eso sí, para los intelectuales que pasan por ser de izquierdas, es como si la cosa no fuera con ellos. Parece como si la cosa fuera de dos de palique, una de calamares y tres o cuatro cervezas en la barra de un bar, y una maní ante el gobierno Civil, pero que tampoco sea muy larga, no sea que se nos joda el riñón, el derecho, que el riñón izquierdo está bien sujeto, Pues claro que la constitución de 1978 no es franquista, señor José Aguilar, pero tampoco es del "probe Migué" que hace mucho tiempo que no sale, ni mira para un lado y otro, ni estudia, ni trabaja ni ná de ná. La Constitución será en todo caso un texto legal que nadie cumple en su integridad, incluso ni usted, porque no hay ningún precepto constitucional que ampare la mentira, el insulto o la descalificación, cosa que usted utiliza magistralmente para embestir contra quien no piense como usted . Tampoco ampara la corrupción ni el soborno de empresarios a políticos, ni siquiera menciona los discos duros del ordenador del PP, las cosas como son. Ser imbécil seguramente será un don divino, porque también del imbécil es el Reino de Dios, pero nada ni nadie (Ni siquiera Pablo Iglesias, ¡que ya es decir¡) le fuerza a demostrar que lo sea, defendiendo que Juan Carlos I no está procesado. Si eso, salvo otro imbécil, no lo dice nadie. Don Juan Carlos I por h, b, j, q o z (Vea, señor, y tome ejemplo, no he mencionado a Corinna ni una sola vez) está en paradero desconocido, excepto para quienes le han preparado el paradero.Nada más, hombre. ¿Pero quién podría poner en duda el saco de virtudes, castidad y fidelidad conyugal incluidas, como buen cristiano, fiel cumplidor de los mandamientos de Dios, que posee don Juan Carlos I.? Sabiendo lo que se sabe, eso no lo podría poner en duda nadie que esté en sus cabales. Se le podrían enjuiciar civilmente para pedirles responsabilidades, a él y a la Reina Sofia, mancomunadamente, por al disminución al patrimonio nacional que hicieron cuando se liaron realmente a lanzarse a la cabeza (o donde dieran) los cacharros de la cocina, porque a mi que no me jodan, en esa lance conyugal, algún plato tuvieron que romper, porque las cejas y las narices no se amoratan ni se hinchan por sí solas, pero ahora esto lo dejamos aparte, que no pretendo yo quitarle la razón en nada, sino muy al contrario: apoyarlo en todos sus razonamientos, según mi leal saber y entender y esto y lo otro, salvo, error ú omisión, que nadie está libre de pecado. Si como usted afirma, en lo que yo le apoyo hasta mi última gota de sangre (bien entendido que cuanto menos gota de sangre y mientras menos tonteemos con estas cosas mejor que mejor, que no está el horno para bollos), don Juan Carlos I se portó como un jabato y gato panza arriba cabreado juntos, en su lucha contra guardias civiles y militares en el 23 F, con lo que salvó a España, españoles, carros, bicicletas, caramelos, inmigrantes sin papeles, putas, en fin, a todo lo que había en España (Yo creo que Corinna no andaba por estos andurriales entonces y por tanto, se quedó sin salvación. Pero yo creo que Norma Duval si fue salvada), pues que lo siento mucho, José Aguilera, que en llegando a este punto usted ha de darme la razón, porque teniendo don Felipe VI, o si prefiere, por quitarle hierro al asunto o para andarnos más campechanamente, el VI de los borbones tirando por el camino de los Felipes, según se viene, ha sido el que le quitado la paga de jubilado a su propio padre (!Qué no le podrá quitar este pájaro a cualquier otro jubilado que no conozca!), renunciando además a la herencia que con tanto esfuerzo, trabajo honrado y sacrifico logró juntar como buen, ejemplar y virtuoso padre para que a sus queridos hijos no les faltara de nada, y esto lo hizo como diciéndole al padre: que ya no te ajunto, anda juera, maño, que traes una tufarrina que se jode la perra, dando lugar con ello al zipe zape que se ha organizado, poniendo en peligro de zozobra al sistema entero, por tanto, por mal hijo, desagradecido y chichiribaila, mu apreparau, cada cosa en su lugar, con su propio padre, al que hay que echar es a Felipe VI, puesto que Juan Carlos I ya no está, se volatilizó, se esfumó, o sea, que se las piró, se ha ido y nadie sabe como ha sido, ¿a que sí?, José Aguilar. Y déjese ya de hacer el ridículo, hombre, que ya es usted mayorcito, que para derribar a la monarquía no hace falta nadie, que se cae sola, ¿o esto tan poco lo ve, pero sí vigas en el ojo de Podemos y concomitantes?


Las mentiras de una campaña

Ni la Constitución de 1978 es franquista, ni una Monarquía es por fuerza antidemocrática ni Juan Carlos I está imputado

José Aguilar
Diario de Sevilla
09 Agosto, 2020

La campaña en marcha liderada por Pablo Iglesias, Quim Torra, Ada Colau y otros compañeros insurrectos toma la salida del Rey emérito decidida por el Rey en ejercicio como pretexto para cargarse la Monarquía, la Constitución y el sistema nacido en 1978. Tiene una base de origen sólida (la actuación del emérito ha sido impresentable) y un eslabón débil: se ha construido sobre varias mentiras.
La primera de todas, la más gorda, es la que niega que el régimen que tenemos sea auténticamente democrático, puesto que nació de un pacto con el franquismo. La Constitución de 1978 fue fruto, sí, de un pacto extraordinariamente positivo, que enterró la guerra civil, liberó a los presos políticos, dio autonomía a las nacionalidades y regiones y consagró más derechos políticos y sociales que la republicana de 1931. Si no hubiera democracia, sino neofranquismo ¿cómo iba a ser vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias? Otra mentira: si la forma de Estado es una institución tan anacrónica como la monarquía hereditaria, eso significa que no es auténticamente democrática (como si no existieran repúblicas autoritarias o si tres monarquías ricas como Suecia, Dinamarca y Noruega no estuvieran a la cabeza del mundo en calidad democrática).
Desmontemos más mentiras de la campaña. Juan Carlos I no ha huido de la Justicia. Sus cuentas opacas pueden ser constitutivas de delito, seguramente lo serán, pero de momento no está imputado. Su situación procesal es exactamente la misma que la de Pablo Iglesias (uno por Corinna, otro por Dina): la Fiscalía los investiga, pero nada más. Los dos son presuntamente inocentes. Si lo juzgan y condenan será a él, no a la Monarquía. Y más: Juan Carlos I fue impuesto por Franco, pero lo primero que hizo fue desmontar la dictadura tras renunciar a los poderes omnímodos que Franco le dio. No puede presumir de legitimidad de origen, pero sí de plena legitimidad democrática de ejercicio: fue el motor de la transición a la democracia, la salvó en su momento de mayor peligro (23-F) y ayudó decisivamente a colocar a España en Europa y el mundo.
Todas estas mentiras tienen un doble objetivo: ocultar la extrema debilidad de Unidas Podemos, fagocitada por la voracidad de Pedro Sánchez, y disputarle a éste el único caladero de votos de izquierda en el que aún hay margen de maniobra, el de las jóvenes generaciones más ignorantes y menos identificadas con los valores del pasado. O sea, la campaña es contra el PSOE.
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sábado, 8 de agosto de 2020

Juan Carlos I, ex Rey de España, viajante incógnito por el momento, ¿estará aquí, allá o acullá? Donde quiera que esté, no es muy del gusto del Movimiento Socialista de Trabajadoras y Trabajadores de la República Dominicana.


TERCERA INFORMACION
06/08/2020

El país se dirige hacia su peor recesión desde la crisis financiera de 2003, con más de un millón de trabajadores cancelados o suspendidos, con la pandemia de covid19 haciendo estragos debido a la desastrosa gestión gubernamental y con un sistema de salud en gran medida privatizado. Sin embargo, los capitalistas de la industria azucarera están de fiesta.
En el período 2019-2020, los trabajadores de la industria azucarera lograron altísimos niveles de producción: Central Romana, la mayor empresa del sector, anunció una zafra de tres millones, doscientos cincuenta y ocho mil (3,258,000) toneladas cortas de caña, produjo trescientos ochenta y dos mil (382,000) toneladas cortas de azúcar; ciento treinta y un mil (131,000) toneladas cortas de azúcar refino y veinte millones de galones de melaza. Se trataría de la tercera mayor zafra de su historia. Los trabajadores del segundo mayor productor del país, el Consorcio Azucarero de Empresas Industriales (CAEI), hizo su segunda mayor molienda, para producir ciento cuarenta y cinco mil cuatrocientos veinte (145,420) toneladas métricas de azúcar, la más alta de su historia. El azúcar es uno de los rubros de exportación con mayor crecimiento este año en República Dominicana y está bajo control de dos poderosos entramados capitalistas.
Central Romana, del grupo cubano-estadounidense Fanjul, tiene más de doce mil (12,000) trabajadores en la industria azucarera; por su parte CAEI, del grupo Vicini, cinco mil quinientos (5,500) trabajadores. Ninguna de las dos empresas hizo públicas las cifras de trabajadores contagiados y fallecidos por la pandemia o accidentes laborales en sus comunicados celebrando las cifras de producción. Con su demagogia habitual, los comunicados empresariales se refieren a los trabajadores como “héroes” y “colaboradores”. Pero lo cierto es que todo el mérito y el riesgo ha sido de los trabajadores, dominicanos y haitianos, mientras que toda la ganancia es para los capitalistas.
Al no haber libertad sindical en nuestro país, los dirigentes de los pocos sindicatos oficialmente reconocidos en la industria azucarera acuerdan con los capitalistas las condiciones laborales y salariales a espaldas de los trabajadores y los latifundios azucareros funcionan como Estados dentro del Estado, con su propia seguridad, sus propios toques de queda y limitaciones al libre movimiento, sometiendo a miles de trabajadores a condiciones de semiesclavitud con la complicidad del gobierno. Por ejemplo, en Central Romana se continuó trabajando en horarios distintos a lo estipulado en los decretos de estado de emergencia.
El año pasado, el gobierno fijó el salario mínimo de los empleados de la industria azucarera en 7,633.42 pesos mensuales. La jornada de trabajo de ocho horas para los trabajadores del campo del sector azucarero, los cañeros, está fijada oficialmente en la irrisoria cifra de 198.24 pesos. Mientras tanto, en mayo de este año la canasta básica promedio estaba en 31,049.91 pesos mensuales. Esto nos da una idea de la superexplotación aplicada por este sector de la burguesía con el apoyo del gobierno.
A la altísima exigencia del trabajo físico bajo el sol en temperaturas extremas hay que agregar que los empresarios suelen incurrir en trampas al pesar la caña para no honrar los pagos que corresponden por cuotas de producción. El capitalista se queda con lo que produce el trabajo ajeno y retribuye al trabajador con una ínfima porción de la riqueza que ha generado. Por eso, y por los vínculos con distintos gobiernos, es que estos latifundistas y explotadores se han hecho con otras empresas y bienes. Insólitamente, miles de trabajadores cañeros inmigrantes haitianos han tenido que salir a las calles sistemáticamente durante la última década para exigir que se les reconozca su derecho a la seguridad social, luego de haber dedicado largos años de trabajo a la industria, con sus respectivas cotizaciones para la seguridad social, pero los distintos gobiernos se niegan a acceder a esta justa exigencia.
La Unión de Trabajadores Cañeros, que ha organizado esta pelea por el derecho a las pensiones, también ha venido exigiendo para las comunidades de los 411 bateyes existentes la construcción de instalaciones de salud y educación pública, construcción y reparación de viviendas, así como el acceso a la electricidad y agua corriente, el respeto a la libertad sindical y aumentos salariales. Nos solidarizamos con estas exigencias y llamamos al conjunto del movimiento obrero y popular a apoyarlas de cara a la llegada del nuevo gobierno, ante el cual no tenemos ninguna confianza. Solo con la lucha unitaria podremos hacer valer estas justas reivindicaciones. Desde el Movimiento Socialista de Trabajadoras y Trabajadores consideramos que ningún salario mínimo debería ser inferior al costo de la canasta básica promedio y que toda persona asalariada debe gozar del derecho a organizarse sindicalmente de manera autónoma respecto de los patronos y el Estado, para negociar colectivamente las condiciones salariales y laborales. Para hacer valer esos elementales derechos democráticos debemos organizarnos y luchar.
* Movimiento Socialista de los Trabajadores (República Dominicana).

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El coronavirus y sus colgajos. No era difícil vaticinar que la nueva normalidad anunciada era la normalidad anterior, mayormente empeorada y, lo que te rondaré morena. Día que pase sin poner en marcha los Círculo; las Asambleas locales y las Agrupaciones locales de Podemos: Izquierda Unida y el PSOE respectivamente día en contra de los intereses de los trabajadores, que no somos ni más ni menos que la inmensa mayoría de la población. Nota Real pertinente. El dúo Mago que ha quedado por la fuga de que cojo el trompo y me voy del otro Rey, el campechano en estos momentos anónimo, porque excepto los que le han preparado la fuga en tocata de Fa mayor y saben donde está nadie más lo sabe, me comunican que comunique que los Reyes Magos laicos del gobierno no van a solucionar nuestros problemas si nosotros no nos meneamos. Comunicado queda, luego no me vengáis con la canción del que es que yo creía..., yo pensaba. Tú, ni crees ni piensas. ¡Ponte a trabajar ahora mismo! Yo creía, yo creía...


De casa al trabajo y del trabajo a casa: la ‘nueva normalidad’ es una sociedad gregaria perfecta


Octubre Diario 07.08.2020



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Eso que han dado en llamar “nueva normalidad” es una obra de ingeniería social fabricada al alimón por unas castas políticas de descerebrados apoyadas por “expertos” de plató de televisión y periodistas.

Si la sociedad ya estaba mal, quieren construir otra aún peor, apta sólo para el ganado. La pandemia no les bastó y ahora inventan brotes y más rebrotes, de manera que no saldremos de esta paralización social y política sin pelear, para lo cual hay que tener en cuenta lo que está pasando realmente.
Por ejemplo, desde marzo, en Australia imputan al coronavirus 247 muertes en todo el país. La edad media de estas muertes es de más de 80 años, es decir, personas cuya esperanza de vida se había agotado.
Con unas cifras así es difícil hablar de epidemia y mucho menos justificar las draconianas medidas impuestas a la población. Lo peor es que, como en otros países del mundo, en Australia el gobierno tampoco tiene intención de acabar nunca con los brotes y los rebrotes. ¿Para qué? Es el panorama soñado por la burguesía: de casa al trabajo y del trabajo a casa.
El Estado de Victoria y la ciudad de Melbourne han impuesto el toque de queda y el confinamiento de más de seis millones de personas porque hay un “estado de emergencia”.
Los lugares de trabajo y las tiendas que no se consideren esenciales cerrarán o reducirán su horario, pero los servicios como los supermercados, las gasolineras y los médicos permanecerán abiertos.
Los trabajadores esenciales o autorizados necesitan un salvoconducto especial para trabajar fuera de casa.
Hay un toque de queda nocturno: entre las 8 de la tarde y las 5 de la madrugada nadie puede salir de su casa, excepto para trabajar o para recibir o prestar atención urgente.
La población debe permanecer a menos de cinco kilómetros de su casa para hacer recados o ejercicio físico.
Si sale de casa para hacer ejercicio, debe ser sólo durante una hora cada día como máximo.
Sólo un máximo de dos personas pueden hacer ejercicio juntos.
La gente debe salir sola a comprar.
Está prohibida la formación de grupos en público, aunque sean miembros de la misma familia.
Las escuelas empezarán a impartir enseñanza a distancia, excepto los estudiantes vulnerables y los hijos de los trabajadores autorizados.
Las guarderías estarán cerradas para todos, excepto para los niños vulnerables y a los hijos de los trabajadores esenciales.
Sólo están autorizados los funerales con un máximo de 10 personas.
Las bodas están prohibidas, excepto por compasión.

Para justificar todo esto les han bastado 247 muertos a lo largo de cinco meses. ¿Qué hubiera ocurrido de haber brotado una epidemia?




Coronavirus. ¿También en esto nos están engañando?



El Colegio de Biólogos de Euskadi critica las manipulaciones en torno al coronavirus en un documento demoledor


DIARIO OCTUBRE / 07.08.2020


  
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Jon Ander Etxebarria Garate, actual Decano del Colegio de Biólogos de Euskadi, ha atizado duramente contra las manipulaciones del gobierno a lo largo de la pandemia de coronavirus. Poniendo los datos sobre la mesa, el decano saca unas conclusiones que dejan al gobierno y a los “expertos” a la altura del betún.
Se trata de un estudio que se puede descargar de la web del Colegio de Biólogos de Euskadi (1) y que EuskalNews reproduce en su integridad (2).
El decano llega a afirmar que los países que han impuesto un confinamiento más estricto, como han sido Bélgica, España y Reino Unido, han tenido una tasa mayor de mortalidad, frente a países con un confinamiento más flexible, e incluso sin confinamiento.
También afirma que los países “donde se da la mayor vacunación de la gripe en personas mayores de 65 años, como Bélgica, España y Reino Unido, son los de mayor tasa de mortalidad por 100.000 habitantes de Europa”.
Etxebarria carga duramente contra el uso obligatorio de las mascarillas en espacios públicos. Tras mostrar las desventajas de esta medida, el decano se pregunta: “¿Cuál es la razón para que el estado español sea el único país de Europa que obligue al uso de las mascarillas en espacios exteriores cuando a OMS no lo establece como obligación?”.
“El uso de la mascarilla genera miedo y sospecha de que todos seamos armas biológicas andantes con lo que ello conlleva un problema de socialización importante”, añade el biólogo.
Etxebarria no tiene claro que el coronavirus se haya aislado correctamente, de manera que se puede confundir con vesículas extracelulares o exosomas que contienen proteínas y ARN. Hubiera sido necesario -añade- que el aislamiento se hubiese ajustado a los postulados de Koch, lo cual, según dijo la misma OMS, no se ha llegado a cumplir.
Muestra sus dudas sobre la fiabilidad de las pruebas PCR, que da muchos falsos positivos, que como mínimo estima en un 50 por ciento de los tests. “Sabiendo que los biólogos somos los profesionales que realmente controlamos la técnica de PCR se debe decir que en el momento de la desescalada no se puede utilizar como principal herramienta una técnica con tantos falsos positivos para tomar medidas de tipo socio-político de influencia directa en la economía del país, cuando lo realmente esencial en este momento es controlar que no haya ni un número importante de hospitalizaciones ni de ingresos UCI en los centros sanitarios”, afirma.
(1) https://www.cobeuskadi.es/noticias/reflexiones-decano-colegio-biologos-euskadi-sobre-medidas-adoptadas-en-crisis-covid-19

(2) http://euskalnews.com/2020/08/el-colegio-de-biologos-de-euskadi-pone-contra-las-cuerdas-al-gobierno-vasco-y-al-gobierno-de-espana/
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