sábado, 11 de julio de 2020

El cuento de los cien economistas más cien cuentos más pintados de verde para asegurar el crecimiento de los capitales dominantes y el empeoramiento paulatino de las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población con el pas, pes, pis, pus y post-coranovirus, mirado por donde usted prefiera mirarlo


El autor del artículo que se reproduce a continuación mantiene la tesis de que la crisis es ecológico-ambiental, aunque eso sí, reconoce seguidamente que es "generada por causas eminentemente económicas", para preguntarse a continuación si alguien reconocerá que eso del crecimiento económico carece de sentido ecológico e incluso social, ya que conlleva destrucción y consumo de recursos y posibilidades. En realidad esta planteando la solución de un problema: el "ecológico-ambiental" (que no es el problema, sino consecuencia del problema, como él mismo reconoce. El problema es lo económico, es decir, el modo de producción capitalista, que él se guarda muy bien de silenciar. Se limita en este sentido, para evitar el cuestionamiento del sistema capitalista (que es donde radica la causa del problema, y, no solo el ecológico-ambiental. El hecho de que casi 1.500 millones de personas  en el mundo padecieran  trastornos mentales, debidas entre otras razones a las condiciones de trabajo que padecían, conclusión a la que llegaron los mas de 10.000 psiquiatras en Madrid en 1996 -¡mucho antes de que apareciera la crisis de 2008! Los trastornos mentales afectan a 1.500 millones de personas. Heraldo de Aragón, 24.08.1996-.....), a mencionar lo "económico", en abstracto, como fórmula para conjurar el peligro de que el sistema capitalista pudiera ponerse en tela de juicio (que es lo que hay que hacer) cuando se está refiriendo a algo concreto, es decir, que el autor del articulo suma peras con manzanas para que le cuadren las cuentas, pero es sabido que cosas de distinta naturaleza no se pueden sumar y tampoco comparar, excepto que lo que se pretenda sea no llegar al fondo de cuestión alguna, sino evitar por todos los medios que se llegue a ella como al parecer apunta el caso.

El modo de producción capitalista es eso, un modo de producción,  o sea, una forma de producir; una forma de distribuir lo producido y una forma de aceptación social mayoritariamente, tanto de la forma de producir como de la forma de distribuir lo producido, que tiene una leyes de funcionamiento que lógicamente lo hacen funcionamiento como funciona el capitalismo, y no el do, re, mi, fa, sol que es lo que a mi me gusta. Por tanto, con lisonjas ideológicas no se puede explicar su funcionamiento, que es donde se sitúa el autor del referido articulo, cuando se pregunta: "si alguien reconocerá que eso del crecimiento económico carece de sentido ecológico e incluso social, ya que conlleva destrucción y consumo de recursos y posibilidades". Esta pregunta del autor tiene la misma lógica y punto de veracidad como la afirmación de los malos modales y poca educación que tiene los leones cuando cazan a una gacela, a la que se acercan sin saludarla para acabar comiéndosela sin chillo y tenedor y sin considerar como afectara al medio ambiente una gacela menos y un león algo mas entrado en carnes.

El fin del capitalismo es acrecentar los capitales (crecimiento económico. Si para ello es necesaria una guerra mundial se hace. Y si hace falta una segunda guerra mundial, pues se hace. Y si hiciera falta una tercera guerra mundial, pues se hace, salvo que el coronavirus pueda proporcionar los beneficios esperados a los grandes capitales). El Dios entero y verdadero del capitalismo es el dinero, ante el cual cualquier otra consideración queda en un segundo o noveno plano o, sin consideración de ningún tipo, y los capitales se acrecentarán a costa de lo que sea, qué tiene de raro pues, que el crecimiento económico carezca de sentido ecológico si precisamente se nutre de eso, de destruir la naturaleza (incluida la naturaleza humana) para lograr acrecentar los capitales invertidos, ni tampoco sentido social si precisamente su funcionamiento está basado en la explotación   económica, política e ideológicamente de unas personas (la inmensa mayoría de la población) por otras que representan una exigua minoría de la población. ¿Qué tiene de raro que el león se coma cruda a la gacela, y sin cuchillo ni tenedor?


* * *
La reconstrucción poscovid y el cuento de los ‘Cien economistas’
  • Nada de esto apunta a que se haya entendido debidamente la crisis, que es ecológico-ambiental, y que viene (eso sí) generada por causas eminentemente económicas
  • ¿Alguien reconocerá que eso del crecimiento económico carece de sentido ecológico e incluso social, ya que conlleva destrucción y consumo de recursos y posibilidades?
  • Para la era poscovid, debiera alterarse antes de nada la composición de esos “Cien economistas”, con esta otra, alternativa: cincuenta ecologistas, diez sociólogos/antropólogos...

CUARTO PODER
 El viernes, 10 de julio de 2020




El presidente Sánchez, a través de una oficina de “prospección y estrategia” que, se dice, mira al largo plazo y que está vinculada a su Gabinete, ha fichado a cien economistas para que contribuyan con su docta opinión, a iluminar la “era poscovid”.
Como defectos de principio en esta iniciativa, subrayemos dos: uno liviano y otro muy serio. Sobre el primero, resulta inevitable recordar ese latiguillo, fundado en la experiencia, de que cuando no se quiere resolver (de verdad) un problema, “se crea una comisión y se encarga un estudio”, lo que reaparece en esta ocasión al hilo de una crisis, la del Covid-19, que no es parcial ni temporal, y que obliga a tomarse las cosas (definitivamente) en serio. El segundo punto de crítica es que se ponga en manos de economistas (suponemos que se trata de titulados, académicos o profesionales) la resolución de problemas económicos, es decir, la definición de políticas económicas, porque refleja una visión reduccionista e irreal de las cosas. Las políticas a acometer exigen visiones mucho más amplias.
Habría que añadir a estas dos objeciones de principio, la advertencia de que nada de esto apunta a que se haya entendido debidamente la crisis, que es ecológico-ambiental, y que viene (eso sí) generada por causas eminentemente económicas: de ahí la potente objeción que hay que interponer al protagonismo de los economistas, cuya ciencia, así como su práctica, son en gran medida las culpables de la crisis. La formación y la praxis de los economistas de carrera excluyen generalmente la preocupación por la conservación de los recursos naturales y la protección del medio ambiente, y esto los descalifica como colectivo al que hacer partícipe de las decisiones de la era poscovid. Planteemos algunos interrogantes a la espera de conocer los documentos que vaya a elaborar ese grupo de sabios de la economía, apelando a la doble sensibilidad social y ecológica, sin la que no merece la pena seguir elucubrando.
Antes de nada, ¿se van a llenar esos informes de lugares comunes tan manidos como que el crecimiento del PIB y la disciplina fiscal crean empleo, así como los beneficios, y que la inflación genera desempleo, relacionados con leyes tan falsas como interesadas? ¿Se mantendrán las economías de escala como clave de productividad y competitividad? ¿Alguien reconocerá que eso del crecimiento económico carece de sentido ecológico e incluso social, ya que conlleva destrucción y consumo de recursos y posibilidades? ¿Serán todos adeptos de la religión del mercado?
En segundo lugar, y contra la nefasta “conclusión” que se dice que hay que extraer de la crisis sanitaria, ¿van a proponer la acelerada digitalización de la economía y la empresa, conscientes de la superproducción de desempleo que esto implica y de la superexplotación del trabajador que induce, como alegre y convencida sumisión a los intereses empresariales, más oportunistas y codiciosos que nunca? ¿Podremos esperar que estos economistas entiendan que la pavorosa recarga electromagnética de nuestro ambiente y de la biosfera no puede traer más que consecuencias nefastas para la salud y el medio ambiente? ¿Se centrarán, siguiendo la moda impuesta por el lobby tecnológico, en la fanática exaltación del 5G, que sólo aporta, en limpio, el relanzamiento de beneficios de las empresas de telecos, a cambio de pérdidas en lo sanitario, lo ambiental, lo social y lo laboral?
En tercer lugar, ¿se van a mantener como principios básicos de la economía y las relaciones económicas el libre comercio, la globalización irrestricta y la “integración” de producciones en sistemas cada vez más desintegrados en lo material y lo espacial? Todo esto va contra el medio ambiente y los intereses del mundo del trabajo, y alguien debiera de tener la valentía de hacerlo observar. ¿Quién se atreverá a proponer el pleno empleo, con lo fácil –además de justo– que sería?
Como detalle acerca de una de las consignas escuchadas, ¿van a respaldar la iniciativa de subvencionar con 4.000 euros la compra de un automóvil, en lugar de premiar, con esos mismos euros, o con más, a quienes abandonen el suyo como reconversión personal hacia el transporte público y sus inmensos beneficios? ¿No se va a reconvertir el sector automovilístico a producir para el transporte público?
¿Va a menudear, en los textos por entregar, esa alusión al Estado de bienestar, a sabiendas de que, según han ido avanzando los siglos XX y XXI, sus enseñanzas sólo permiten que ese eslogan pueda calificarse de ficción, y que debe sustituirse, lealmente, por Estado de escasez y austeridad? ¿Alguien va a recordar que lo que importa es atender las necesidades sociales, siempre en estrecha relación con la equidad?
En las escasas alusiones al medio ambiente que se esperan (aparte de dar, con la frivolidad acostumbrada, por “sostenibles” todas sus ocurrencias), ¿descubrirán que el medio ambiente se protege tocándolo lo menos posible, o sea, alejando la actividad económico-productiva de la naturaleza, y que su conservación no es cosa de inversiones, grandes proyectos o presupuestos pretenciosos?
¿Se va a mantener, para el campo, esa hoja de ruta de inspiración tecnocrática y bruselense, que insiste en la “rentabilidad de las explotaciones” a base de la agricultura química y de exportación, tóxica para las personas, las aguas, los suelos y el ambiente en general? ¿Surgirá alguien que insista en la prioridad del agro en sentido (verdaderamente) económico, ambiental, energético-alimentario, laboral y cultural?
Por cierto, ¿alguno de esos expertos va a explicar la importancia de salirse del euro y recuperar una autonomía mínima, pero esencial, para los tiempos feroces e ingratos que vienen, en los que los poderes reales de la UE no van a darnos tregua?
¿Despuntara, en suma, alguna capacidad crítica que reconozca que hay que ir abandonando el mal camino que seguimos desde que la economía clásica confirmó que le importaba un comino el problema de los recursos, las limitaciones naturales y la limpieza del medio ambiente? Porque fue en el siglo XVIII, con sus diversas “revoluciones”, cuando se marcó como proyecto universal (a imponer con la represión en los países industriales y con la cañonera en el exterior) la sistemática agresión al planeta y a las sociedades futuras, como ya estamos constatando.
En alguno de esos papers que ahora ocupan a tanto sabio eminente, ¿se va a apuntar a la urgente evaluación de los costes ambientales y sociales de nuestro modelo económico, como clave de su descrédito e inviabilidad y como paso previo a la definición de esa “reconstrucción” tan anhelada?
La verdad es que, si de recabar opiniones expertas se trata, para ilustrar las serias medidas que debiera adoptar el Gobierno para la era poscovid, debiera alterarse antes de nada la composición de esos “Cien economistas”, con esta otra, alternativa: cincuenta ecologistas (entre ellos, no menos de diez “economistas ecológicos”, de los que la lista que critico prescinde olímpicamente, supongo que por radical ignorancia de su existencia); diez sociólogos/antropólogos de los que entiendan el mundo que viene; diez filósofos de entre los que menos escriban en la prensadiez ingenieros/científicos naturales excluyendo, en principio, a los de Caminos, los Agrónomos y los de Telecomunicación, así como a los Físicos; diez economistas jóvenes, que sepan de termodinámica; y diez poetas, que digan con libertad qué piensan de sus compañeros y, por supuesto, de sus textos expertos.


*++



jueves, 9 de julio de 2020

Coronavirus. Dejándonos de tontadas y llamando las cosas por su nombre, o sea, cristianamente, democratitivament and representativament, y sin meternos en política, que´so está mu feo, y mas que nada para no enmarranarnos per sé: el Coronavirus se sabe lo que es hallando el angulo bisiesto inverso del cuadrado occipital derecho de la Mula Francis, lo que unívoca-mente nos conduce de pleno y sin intermediarios al saco de la talega de las soluciones para todo aquél que vive o haya vivido de su trabajo, cuyas soluciones empiezan por primero vamos a comer (y déjate de gilipolleces cantoras de renta misera mínima general básica (para unos pocos, que el sistema ni siquiera es capaz de repartir la miseria para todos) o que si verdes las han segado, que ya vale de anguila, hombre, que ya vale) y después filosofar, esto es, preguntándose cada trabajador, ¿cómo es esto que después de no parar de trabajar yo no tengo ni suficiente para comer? Pero, oye tío, si la riqueza creada por el trabajo no es evaporatoria, o sea, que no se evapora, dónde está la riqueza creada por mi bisabuelo (por darle un empiece al asunto), y la creada por mi abuelo, que hasta estuvo en la guerra de Cuba, 1898, cuando el amigo americano nos aplicó el mangui-mango, y la creada por mi padre en Granada, Isla Mayor y Zaragoza, que hasta estuvo en la guerra incivil del 36 (en Guadalajara, Teruel, que hoy existe, pero que entonces también existía, y Extremadura, oyes) en España, o la que yo he creado durante cincuenta años de trabajo, porque no jodamos con los ramos, hermoso, que esta riqueza alguien la tiene que tener: ¿Y, esto como se hace? Qué me sé yo cómo se hace esto. Usted siga la flecha del cartel ese que está nada mas girar a la izquierda, que le indica como llegar a los Círculos de Podemos, Asambleas locales de IU, Agrupaciones locales del POSE y al resto de movimientos sindicales (ojo, cuidao, evitar los escalones jefaturizados de UGT y CCOO y otras sindicales formales), vecinales, culturales, etc, de izquierdas, que es ahí donde los trabajadores nos tenemos que enterar de estas y otras cosas, al tiempo que otros se enteraran de lo que cuesta un peine, que es tan simple como que para comer hay que trabajar. Y conste, que esto ultimo, lo decía San Pablo que era bastante mas rojo que yo: el que no trabaje que no coma, decía el figura (el que no trabaje pudiendo trabajar hay que entender), por ejemplo, El Rey, ascendientes y descendientes y amigos/as molientes/as. Que esto lo decía San Pablo (Pablo Casado no; Pablo Iglesias tampoco; el otro Pablo, el bueno, el San) no me vayáis a cargar a mi también con este mochuelo, que yo en Los Evangelios no he metido mano.



5G, la vacuna de Bill Gates y un laboratorio de Wuhan

Comprender la pandemia de teorías de la conspiración


Foto

Por Fred Fuentes 
Rebelion
| 07/07/2020 

Fuentes: Green Left
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos
Foto: “El COVID-19 es un engaño, el asesino es el 5G”
En los últimos meses hemos asistido a una proliferación de memes y relatos en las redes sociales que vinculaban el COVID-19 a todo tipo de cosas, desde la tecnología 5G y un laboratorio en Wuhan hasta Bill Gates y su campaña a favor de vacunaciones globales. Incluso parte de los medios de comunicación y figuras políticas como el presidente de Estados Unidos Donald Trump han contribuido a difundir esas teorías.
Hay indicios de que estas teorías han ganado fuerza. Una encuesta realiazada por Essential en Australia en mayo mostraba que el 39 % de las personas entrevistadas opinaban que el COVID-19 se creó y soltó desde un laboratorio chino, un 13 % culpaba a Bill Gates de la pandemia y un 12 % creía que se estaba utilizando la red inalámbrica 5G para propagar el virus. Una encuesta similar hecha en Canadá concluía que un 46 % de las personas encuestas creía en al menos uno de esos mitos clave del COVID-19.
Estas teorías se han extendido tanto que las autoridades se han visto obligadas a responder públicamente y refutarlas, mientras que algunas personas han tratado de solucionar personalmente el asunto y han atacado torres de 5G en varios países, incluida Australia.
Se suele atribuir el auge de las teorías de la conspiración a la ignorancia o a campañas deliberadas de desinformación destinadas a provocar falta de confianza en instituciones liberales como el gobierno, en los medios de comunicación o en el ámbito académico, de modo que la soluciósuele ser pedir a la gente que “escuche a os expertos” o pedir a los políticos y a los medios de comunicación que dejen a un lado la política y se centren en un “liderazgo honesto”. Pero en general esto no hace sino provocar que se crea aún más en estas teorías al no comprender la razón principal del auge de las teorías de la conspiración.

En la corriente dominante
Las teorías de la conspiración existen desde hace siglos aunque en general su influencia se ha limitado a los márgenes de la sociedad. Sin embargo, desde finales del siglo pasado y principios de este las teorías de la conspiración han ido penetrando lentamente en la corriente dominante. Actualmente importantes minorías creen en teorías como la de que los atentados terroristas del 11 de septiembre fueron un “trabajo interno” o que robots rusos hicieron que Trump ganara las elecciones.
Varias de las teorías de la conspiración actualmente en boga no son nuevas, pero la pandemia de COVID-19 ha servido para aumentar su difusión al tiempo que actúa como un gran unificador de ellas.
En todo el espectro político se han utilizado las propias lentes conspirativas para entender la pandemia, lo que ha hecho que grupos que aparentemente tienen puntos de vista diferentes (por ejemplo, milicias de extrema derecha que se oponen a los confinamientos dictados por el “gran gobierno” y hippies que rechazan las campañas de vacunación de la industria farmacéutica) coincidan en negar que exista una supuesta “pandemia”.
Lo que tienen en común la mayoría de estas teorías de la conspiración es la suspicacia, si no la hostilidad declarada, respecto a la “clase dirigente” o las “élites”. Los relatos acerca de vacunas, tecnología 5G o “pandemias del Nuevo Orden Mundial” suelen implicar la creencia de que una fuerza maligna y oculta controla los acontecimientos.
Lo que contribuye a que estas teorías ganen fuerza es que a menudo contienen una pizca de verdad, aunque de una forma extremadamente distorsionada. Por ejemplo, creer que las vacunas son una conspiración para poner un microchip a la población es absurdo, pero hay muchas razones legítimas para desconfiar de las empresas farmacéuticas que buscan obtener beneficios de crisis sanitarias mortales y de la miseria.
Lo mismo ocurre con el escepticismo respecto a la expansión de la tecnología o de los poderes del Estado, que se han tendido a utilizar para atacar la intimidad y las libertades civiles de la gente. Y el temor de que las élites puedan estar detrás de una “pandemia” sólo tiene sentido si se considera cómo los gobiernos y las empresas han tratado sistemáticamente de convertir las crisien oportunidades para llevar adelante sus programas perjudiciales para la gente.
Aunque las redes sociales y Trump han desempeñado un papel importante a la hora de popularizar estas teorías, su reciente y espectacular auge no se debe a campañas bien financiadas para minar el orden establecido, sino más bien lo contrario: el atractivo de estas teorías se explica por el alto índice de desilusión respecto a las instituciones existentes y el debilitamiento o desintegración de los modelos políticos tradicionales para interpretar el mundo (ya sea la derecha conservadora o la socialdemocracia o la variedad comunista de izquierda). Esto es, las teorías de la conspiración reflejan más que crean una muy arraigada falta de confianza en la situación actual. Cuando esto se une a un acontecimiento vasto e inesperado de proporciones globales, como una pandemia, el terreno está abonado para que florezcan las teorías de la conspiración.
Superar la impotencia

Para quienes tratan de darle sentido a este mundo las teorías de la conspiración pueden ofrecer un relato simple para entender la compleja realidad que los rodea. No sólo explican lo que ocurrió, sino, más importante, por qué ocurrió.
Aunque las teorías de la conspiración se basan en ideas de relaciones de poder desiguales, sustituyen las fuerzas sociales reales existentes (clases sociales) por tropos sobre individuos malvados (Bill Gates) y conciliábulos secretos (el Nuevo Orden Mundial, los Globalistas) o antisemitismo reaccionario (conspiraciones judías).
En un mundo en el que tantas personas están desconectadas socialmente y carecen de control sobre aspectos claves de sus vidas se puede obtener una sensación de certeza e incluso de comodidad de la idea de que las “élites” son todopoderosas y la “corriente dominante” está engañada o compuesta por “personas que se comportan como borregos”. Por consiguiente, la conclusión lógica es que poco se puede hacer para detener a estas élites excepto “difundir la verdad”.
También aquí las teorías de la conspiración reflejan más que crean un sentimiento de impotencia existente proveniente de una desvinculación más general de la gente respecto a la política y la muy arraigada idea de que el cambio social es imposible. Por lo tanto, el auge de las teorías de conspiración no sólo se explica por la desconfianza cada vez mayor, sino también por las derrotas infligidas a la clase obrera y a los movimientos sociales en las últimas décadas.
La mayoría de la gente ya no considera la política un ámbito en el que participar y actuar. Para algunas personas, en cambio, se ha convertido en algo similar a The Matrix, donde las élites manipulan la realidad y solo aquellas personas que “toman la píldora roja” pueden ver lo que ocurre realmente. Así que no es de extrañar que los comités de “verificación de hechos” o los comités de expertos, como la Comisión sobre el 11 de septiembre, solo sirvan para alimentar a los “escépticos” que tratan de redoblar las pruebas de encubrimiento y de encontrar otras nuevas.
Para superar el auge de las teorías de la conspiración habrá que ganar una audiencia mayor que comprenda de forma coherente y mucho más profunda cómo funciona la sociedad, y pueda perfilar las verdaderas fuerzas sociales existentes en juego y cómo se puede acabar con las relaciones de poder desiguales.
Para lograrlo hay que crear espacios para el aprendizaje y el debate colectivos que se centren en empoderarse mutuamente en vez de limitarse a escuchar a los expertos. La ciencia puede ser una guía (pero nunca un sustituto) para determinar qué acción política emprender.
Y, más importante, exigirá que resurjan unas movilizaciones colectivas capaces de superar la sensación de impotencia existente. Esta lucha no sólo revelaría dónde reside el verdadero poder en la sociedad, sino que permitiría a las personas implicadas recuperar un verdadero control de sus vidas.
*++


martes, 7 de julio de 2020

65 millones de euros, de los trabajadores españoles, los rebaña el emérito para dárselos a la emérita por un mete y saca. Sea, aceptado, pelillos a la mar, como cosa de todo por la Patria tampoco esta tan mal. Que Comisiones Obreras en sus negocios mercantiles-turísticos en Morillo de Tou, Huesca, se las entienda con el Opus Dei, pues bien, Dios te salve Maria, que el negocio es el negocio, pero que Comisiones Obreras se vuelva a eregir como representante de una parte de los trabajadores para joder mas a todos los trabajadores ya es castañon (con acento en la o, que no sale la tilde), que se pasa de castaño oscuro, es decir, como para comer cerillas y cagarlas encendidas. O sea, que sin mojadura de culo, peces ni uno. Por eso resultan vitales para los trabajadores los Círculos de Podemos; las Asambleas locales de IU y las Agrupaciones locales del PSOE




CCOO renuncia a acabar con la reforma laboral y pide «flexibilidad negociadora» a sus afiliados
Donde dijeron "digo", ahora dicen "Diego".
Kaosenlared
Publicado el Jul 7, 2020


El Comité Confederal del sindicato Comisiones Obreras renunció a acabar con las reformas laborales del gobierno ultraconservador de Rajoy, conformándose con la aplicación de algunas «correcciones». En un glosario de recomendaciones a sus afiliados la dirección del sindicato pidió «flexibilidad » y «mano izquierda» en la cumplimentación de los pactos en los que se acordaron subidas salariales.
   La dirección del sindicato CC.OO.  se desmarcó de manera diáfana de aquellos que reclaman la liquidación total de la Reforma Laboral, implementada por el gobierno ultraconservador de Rajoy.
Según se transparenta en el último documento oficial emitido por su Comité Confederal, el sindicato se ha ubicado en una posición «más moderada», conformándose ahora con introducir algunas «correcciones» -según matizan- a algunos de los «aspectos más lesivos» de la Reforma Laboral del Partido Popular .
Desde el máximo órgano ejecutivo del sindicato intenta justificar su «reposicionamiento» argumentando que «las circunstancias» obligan ahora a los «agentes sociales» a «reconducir« el diálogo social hacia las necesidades más urgentes  que ha provocado la pandemia.
Del documento del Comité Confederal se deduce que el sindicato se inclinará por la apertura de una «mesa de diálogo  social»  que tendrá lugar en el marco de la llamada ‘nueva normalidad», porque será en ella  donde los sindicatos estarán  en mejores condiciones de negociar la «modificación de la Reforma Laboral» para poder garantizar -dicen- que  «no seamos nuevamente las personas trabajadoras quienes acabemos pagando las consecuencias de la misma».
Las reflexiones sugeridas por el Comité Confederal en su documento forman parte de un «glosario de recomendaciones» destinado a los negociadores del sindicato, en el  proceso de negociación de convenios colectivos en los  meses venideros,  hasta final de año.
Paradójicamente -o no, según quién y cómo se mire- la dirección de Comisiones Obreras plantea que su actual «reposicionamiento» tiene como objetivo «proteger las subidas salariales pactadas en los convenios». En lugar de preparar a sus afiliados frente a la feroz ofensiva patronal que se prepara, que plantea que las subidas salariales ya pactadas en los convenios colectivos «son incumplibles», la dirección sindical  recomienda en su documento «flexibilidad» y «mano izquierda» en las negociaciones con la patronal, y que los asalariados consideren el tamaño de  exigencias  en base a «la situación de las empresas  de los sectores»,  tratando de ser dúctiles a la hora  la aplicación de los plazos en los que deben  tener lugar la subidas salariales pactadas. O sea, algo así como exigir a quienes van a librar un duro combate -que de eso se trata- que dejen sus escudos protectores en almoneda.
Ni que decir tiene, que tanto los medios de la derecha como aquellos afines al ámbito político socialdemócrata han aplaudido alborozados la moderación de la que hace gala la dirección Confederal de Comisiones Obreras, que posibilitará, por otra parte, que la «coalición progresista» no aparezca en solitario defendiendo las  Reformas laborales de Rajoy y Zapatero.

*++


domingo, 5 de julio de 2020

La intimidad personal existe, pero cuando exista


Aunque no sepan tu nombre, las máquinas saben quién eres: las bases de datos anónimas no lo son tanto
·    Las empresas que procesan datos personales a menudo tienen que 'anonimizarlos' para poder sacar conclusiones o comercializarlos
·    Un estudio publicado en la revista Nature anuncia que los algoritmos empiezan a hacer deducciones complejas que permiten identificar a personas a través del rastro que dejan

Líneas de código Markus Spiske / Unsplash

elDiario.es
25 de julio de 2019 21:06h
El rastro que dejamos al comprar, al ir al médico o al usar cualquier aplicación del móvil va trazando nuestra personalidad online. Las empresas que controlan esos datos tienen limitaciones por ley, y en muchos casos para procesar y comercializarlos tienen que anonimizarlos. 'Anonimizar' significa desvincular el rastro de la identidad para poder sacar conclusiones o comercializar los datos agregados sin poner en riesgo la privacidad. En pocas palabras: anonimizar supondría quitar en muchos casos las columnas de la hoja de cálculo en las que aparece nuestro DNI, nuestro nombre, los años que tenemos o el lugar en el que vivimos. Por ejemplo, una aseguradora puede eliminar el nombre, los apellidos, los emails y los números de teléfono de alguien cuando vende a un fabricante de coches los datos sobre qué accidentes son más habituales.

 Sin embargo, unos investigadores han demostrado que esos datos ocultos podrían ser recuperados de forma sencilla usando técnicas de aprendizaje automático. Los autores del estudio pertenecen a la Universidad de Lovaina (Bélgica) y, junto con otros compañeros del Imperial College London han demostrado, utilizando ingeniería inversa, que es fácil revertir el proceso e identificar personas en función del rastro que han dejado. Han publicado el estudio en la revista Nature. Las máquinas ya saben jugar al Quién es quién.
A partir de un algoritmo de su creación, los dos equipos consiguieron estimar la probabilidad que tiene alguien que aparece en una base de datos anonimizada para ser identificado de nuevo. Han creado la herramienta a partir de 210 bases de datos procedentes de cinco fuentes diferentes, entre las que se encuentra el censo de los EEUU y un repositorio destinado a los investigadores que trabajan con técnicas de machine learning (aprendizaje automático), el UCI.
El algoritmo aprendió qué combinaciones son más frecuentes y cuales menos, y luego asignó una probabilidad para la correcta identificación de un individuo. Aunque han habilitado una web para probar la herramienta, es necesario introducir el país de residencia. Al utilizar la base de datos del censo estadounidense y el UCI, que contiene registros de residentes en Reino Unido, nadie que no viva en alguno de estos dos países puede jugar a ser Dios con los datos.


Revertir el anonimato de 7 millones de personas
La herramienta de los investigadores solo pide que el usuario introduzca su fecha de nacimiento, su código postal y si es hombre o mujer. De forma general, con estas tres características, alguien que viva en EEUU o Reino Unido puede ser correctamente identificado en una base de datos anonimizada el 81% de las veces. La precisión depende de lo grande o pequeña que sea la población, de tal forma que con bases de datos grandes el número disminuye mientras que con bases de datos pequeñas la fiabilidad aumenta. "A medida que la información se acumula, las opciones de que no seas tú decrecen rápidamente", explica Yves-Alexandre de Montjoye, uno de los investigadores del Imperial College London.
El algoritmo es preciso y le da igual que haya miles que millones de entradas. "No llevaría demasiado tiempo identificar a todos los que viven en Harwich Port, Massachusetts, una ciudad de menos de 2.000 habitantes", dicen en el informe. El modelo funciona incluso con una base de datos cercana a los 7 millones, algo más de la población total que vive en el estado norteamericano. Usando 15 variables demográficas, el algoritmo consiguió identificar a los habitantes de Massachusetts al 99,98%.
Los autores del estudio se quejan de cómo de fácil es volver a recuperar los datos previamente anonimizados y sostienen que ni siquiera el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos), que entró en vigor en mayo del año pasado, es suficiente para salvaguardar nuestra información. "Es poco probable que incluso los conjuntos de datos altamente anonimizados cumplan con los estándares modernos establecidos por el RGPD", asegura de Montjoye, autor principal del trabajo.
No es el primer estudio de este tipo que se publica. En 2007, un informe ya reveló que los votos a películas y series de un usuario cualquiera de Netflix, si se cruzaban con las calificaciones de IMDb (Internet Movie Database), podían servir para desanonimizar a esa persona. Otro trabajo de 2017 publicado en arXiv demostró que solo unos pocos datos bastaban para identificar a todos aquellos que decidieron inscribirse en el programa del gobierno australiano para ofrecer datos de facturación médica de forma anónima.

*++

Los hechos acontecidos constituyen la historia


Batalla por la memoria

Diario Octubre / 03.07.2020

Final del formulario
Una lección para Ucrania, donde los monumentos a los soldados de la Gran Guerra Patria son destruidos. En los últimos meses, en el país se ha discutido los planes para vandalizar el monumento a la Madre Patria, que aún adorna las colinas de Kiev con su silueta. El director del Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional, Anton Dobrovich, exige que se desmantele el escudo soviético que se ve en el monumento. Todo ello pese a que el Gobierno ucraniano no dispone de los fondos necesarios para luchar contra la epidemia de coronavirus o para garantizar las necesidades básicas a los ciudadanos.
Patriotas aún más radicales exigen la demolición de la gran estatua soviética siguiendo el ejemplo de lo que las autoridades locales de Lviv hicieron al destruir, de forma desafiante, en el paseo de la fama el memorial a los soldados caídos del Ejército Rojo.
Todo ello es el resultado lógico del revisionismo ideológico de la historia de la Segunda Guerra Mundial, que es un componente integral de la política oficial de la Ucrania post-Maidan. En un país en el que vallas publicitarias honran a Hitler y al partido Nazi, como ocurrió recientemente en Jerson, es inevitable que los monumentos a los luchadores contra el Nazismo que aún quedan en pie sean demolidos. La administración del presidente Zelensky obedientemente continua la política de su predecesor, Petro Poroshenko, con quien se demolió el monumento a los liberadores soviéticos en Lviv. Y todas las esperanzas que se habían puesto en la posibilidad de una más adecuada política de la memoria, una en la que se tuviera en cuenta los sentimientos y opiniones de millones de ucranianos, han volado como el viento.
Se ha dicho a los ucranianos que no hay alternativa real a esta política. Pero eso no es cierto y así lo evidencia el memorial a los soldados soviéticos recientmente inaugurado en Rzhevsk, cerca de la localidad de Joroshevo, que homenajea a una de las más duras batallas de la Gran Guerra Patria. Esta escultura de bronce de 25 metros de un soldado soviético ha sido erigida en lo alto de una colina. A sus pies hay una referencia a la canción de Yan Frenkel y Rasul Gamzatov en la que se pueden leer las líneas del poema “Caí cerca de Rzhev”, escrito por Alexander Tvardovsky: “Caímos por la patria, pero ella está a salvo”.
En el nuevo museo se han instalado exposiciones multimedia en las que se pueden ver fotografías, cartas del frente, historias y memorias de la batalla. Y en grandes paneles están escritos los nombres de los caídos durante las batallas en esa zona. Muchos aún están siendo buscados y encontrados: por ejemplo, el año pasado, las autoridades rusas encontraron los restos de 1067 soldados en los alrededores de la ciudad y el año anterior, otros 1598 soldados del Ejército Rojo fueron entrerrados. Entre ellos había soldados ucranianos.
Fue un trágico episodio de la guerra, uno mucho menos mencionado que las históricas batallas de Moscú, Stalingrado o Kursk. En el transcurso de trece meses, los ejércitos soviéticos trataron varias veces de avanzar sobre el saliente alemán, que suponía una constante amenaza para la capital. Durante la ofensiva, las tropas de Konev y Zhukov obligaron al enemigo a retroceder entre 100 y 250 kilómetros, con lo que completaron la liberación de la región de Moscú. Sin embargo, en las posteriores ofensivas, se encontraron con férreas defensas, lo que causó enormes bajas.
El número exacto de bajas en esas batallas que duraron meses aún está por calcular a pesar de los esfuerzos de los historiadores. Se cree que las bajas ascendieron a 272.000 soldados del Ejército Rojo muertos y 776.000 heridos. Por su parte, el ejército alemán del Grupo Centro perdió más de 330.000 soldados entre el 1 de enero y el 30 de marzo de 1942. Eso hace de Rzhev una de las batallas más sangrientas de la historia moderna.
¿Para qué todas esas bajas? Todo se ha dicho ya en el famoso poema de Tvardovsky. Hoy se sabe que las dos ofensivas finales fueron una maniobra de distracción para realizar el ataque estratégico sobre Stalingrado en silencio. Para ello, se emitió un programa de radio diseñado para confundir al enemigo sobre los verdaderos planes del comando soviético. Y Hitler realmente creyó que la campaña principal del Ejército Rojo iba a producirse al oeste de Moscú, por lo que envió allí a su mejor equipamiento y reservas.
“Los alemanes estaban esperando que golpeáramos en Rzhev y rechazar el ataque. Pero el embolsamiento de las tropas de Paulus en Stalingrado supuso una completa sorpresa para ellos. Sin conocer este juego de la radio, Zhukov pagó un precio muy algo: miles de nuestros soldados bajo su comando murieron en Rzhev”, recordaba el oficial de inteligencia soviética Pavel Sudoplatov, que participó en la campaña de desinformación dirigida al comando militar Nazi.
El monumento a los héroes de la batalla de Rzhev es un homenaje a la justicia histórica, una justicia que jamás prescribe. Al fin y al cabo, quienes murieron en esos bosques hicieron una importante contribución a la victoria final contra la Alemania Nazi, aunque esa aportación no aparezca mucho en los libros de texto o en las películas, que prefieren las campañas exitosas y las victorias.
Pero la aparición de este monumento tiene otro significado no menos simbólico que se entiende perfectamente en el contexto del revisionismo histórico del modelo ucraniano. Nos referimos a una batalla por la memoria que se está haciendo especialmente dura últimamente. Han pasado 75 años desde el final de la Gran Guerra Patria y es importante para nosotros decir la verdad sobre aquellos lejanos hechos, pero también honrar la memoria de quienes murieron hace tanto tiempo y que lucharon contra la Wehrmacht cerca de Moscú, Rzhev, Kiev y Lviv.
Al fin y al cabo, en los lugares donde no hay monumentos a los héroes del Ejército Rojo pronto habrá monumentos que honren a los colaboracionistas Nazis y carteles con el nombre de Hitler. Así lo prueba la triste experiencia de Ucrania.
*++


viernes, 3 de julio de 2020

El 15-M. Hay que ver las cosas que ocurren. Yo le engaño a usted.Usted me engaña a mi. Entre usted y yo engañamos al gato (que tampoco es que seamos tan listos. Un gato es tan hijo de Dios como nosotros y puede engañarnos tan cristiana-mente como nosotros a el), de modo que todos nos engañamos a todos sabiendo que nos engañamos y, encima, mentira arriba mentira abajo, ni nos inmutamos (Yo lo de este articulo no lo sabia, pero para mi que el mismo no nos engaña -Mi teclado se ha cerrado en banda y no me da las tildes porque no quiere, y tampoco me esta engañando-)

Martin Varsavsky: la conexión 15-M con la Fundación Rockefeller 

antiimperialistabloggia





Sociología Critica
15.06.2015


Nota del administrador: Hemos situado este artículo en nuestra web por la contundencia de los enlaces que contiene. El autor —que firma con un pseudónimo en su blog—podrá acertar o no en sus calificativos u opiniones pero demuestra con claridad como parte de las infraestructuras de comunicaciones del 15M están ligadas a las empresas citadas. Sigan los enlaces del articulo.
20110613215634-rockefellerrevolution.jpg
(Una opinión de ANTIMPERIALISTA) Martin Varsavsky es la primera prueba palpable (y a buen seguro que no será la última) que vincula muy estrechamente al movimiento 15-M con la familia más poderosa y criminal que el mundo haya conocido jamás: el clan Rockefeller (¡ya estaban tardando en aparecer!).
Este multimillonario argentino de origen judío y formado académicamente en las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos, llamado Martin Varsavsky, recientemente, y haciendo gala de un espíritu filantrópico, impropio de una persona que ha amasado toda una colosal fortuna dejándose guiar por la más abyecta codicia, facilitó a los “acampados” del 15-M, en España, la posibilidad de conectarse gratuitamente a internet, vía wifi, para elloordenó la instalación de sus famosas foneras (router wifi de la compañía Fon, propiedad de Martin Varsavsky), en todas las acampadas más importantes del 15-M (1).
¿Pero qué ha podido llevar a Martin Varsavsky a un acto de tanta generosidad, más teniendo en cuenta que se trata de un hombre acostumbrado a actuar exclusivamente con la perspectiva en la mente del interés y del lucro personal ? ¿Quizás se haya contagiado del espíritu de la navidad del cuento de Dickens?
Para comprender y poder explicar mejor este sospechoso comportamiento filantrópico, veamos quién es Martin Varsavsky, sus vínculos con la poderosísima familia rockefeller y los intereses que podrían tener éstos en la extensión de un movimiento como el 15-M.
El apoyo de Varsavsky al 15-M no ha consistido sólo en prestar su ayuda en el terreno informático, sino que también ha sido un gran propagandista mediático del mismo, tanto a nivel local, como internacional, publicando artículos en lengua inglesa, en varios de los más prestigiosos medios de comunicación mundiales, en los que no repara en elogios para expresar su admiración por los “indignados”(2).
Este peculiar “indignado” es el fundador de siete grandes empresas(3), entre ellas destacan, ya.com o Jazztel, en el campo de las telecomunicaciones, y Medicorp Sciences, en el campo de los negocios farmacéuticos. Esta última se dedica al desarrollo y fabricación de los famosos test del SIDA. Estos test han sido denunciados en multitud de ocasiones, debido a que nunca son capaces de detectar el VIH (supuesto virus vinculado al SIDA), sino que basándose en la reacción de los anticuerpos de cada persona que se hace la prueba, se decide etiquetarla como VIH positivo o no, independientemente de que sea portador de virus alguno (4). Por este motivo son muy frecuentes los falsos positivos. A pesar de su poca fiabilidad (una persona que haya pasado recientemente un constipado puede dar positivo), estos test han sido de gran utilidad a la hora de conseguir futuros consumidores de larga duración (nada menos que el resto de sus vidas) de tóxicos y costosísimos retrovirales como el AZT. Precisamente la familia Rockefeller es la mayor beneficiaria de todo el negocio montado en torno al VIH-SIDA(5), desde principios de los años 80 del pasado siglo, al ser la propietaria y accionista de prácticamente toda la industria que gira entorno a él (estudios, test, fabricación de retrovirales…).
Pero más allá de esta coincidencia de intereses económicos en el macro-negocio del SIDA, donde más nítidamente se puede ver la vinculación entre Varsavsky y los Rockefeller es en varias de las “fundaciones” en las que ambos participan, actuando como presidente o miembro del consejo de administración, el primero, y como patrocinadores, los segundos, pudiéndose apreciar además una clara relación empleado-empleador.
Por un lado tenemos la Safe Democracy Foundation, desde la que curiosamente ya se alentaba a una revolución en la Unión Europea al estilo 15-M, antes de que éste apareciera (6), y de la que Varsavsky es presidente, y la Fundación Rockefeller colaboradora habitual (7). Algo similar ocurre con la Clinton Foundation (8) (gran propagandista del negocio VIH-SIDA) y One Voice (una plataforma sionista), de las que nuestro protagonista es miembro del consejo administrativo y la Fundación Rockefeller (junto a la Fundación Soros, entre otras) uno de sus patrocinadores (9).
Una vez visto que uno de los más importantes mecenas del 15-M, es un hombre muy estrechamente vinculado con una de la familia más poderosa del mundo, veamos los intereses que podría tener ésta en un movimiento, aparentemente contestatario, como el 15-M o el de los indignados.
Durante toda su vida, la familia Rockefeller (en alianza con otros hombres de las grandes finanzas como Rothschild, Morgan, Ford) ha tenido un plan en la mente: el control total de los recursos del planeta (energéticos, alimenticios e incluso humanos), para lo cual consideraban como necesaria la aparición de un gobierno mundial único, capaz de legislar de un modo global y totalitario, vulnerando la soberanía y las aspiraciones de los diferentes pueblos, en beneficio propio (privatización de los servicios públicos). En tal sentido han venido impulsando la creación de instituciones como la ONU el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. Un ejemplo reciente de esto ha sido la guerra contra Libia, aprobada e impulsada por la ONU, y uno de cuyos objetivos es el de poner plenamente a disposición de las multinacionales petrolíferas occidentales, los recursos energéticos de Libia.
Para convertir en realidad este sueño totalitario de centralización absoluta del poder mundial, y conseguir un completo sometimiento de los pueblos a los intereses privados de un grupo de oligarcas, es necesaria la desarticulación de los antiguos Estados-nación. Con este objetivo se impulsaron las llamadas revoluciones de colores, en el espacio post-soviético; con este objetivo se han impulsado las revoluciones árabes, y con este objetivo se están impulsando y se impulsaran las revueltas de los indignados (recordemos las próximas convocatorias a nivel mundial 19-06-2011 y 15-10-2011, anunciadas como #worldrevolution). Los diferentes Estados-nación (unos en mayor y otros en menor grado) son el último (o penúltimo) obstáculo entre los intereses de los grandes grupos financieros y el control total y absoluto, por parte de éstos, de los recursos del planeta, de ahí que deseen tan ardientemente su desaparición.
Con todo esto, no quiero decir que los antiguos Estados-nación supusieran algún tipo de beneficio para el género humano, pues no eran más que un método de someter a la inmensa mayoría de las personas de una sociedad, a los intereses de una minoría dominante; en otras palabras, se trataba un primer paso previo y necesario para sentar las bases del actual sistema esclavista. Lo que quiero decir es que con esta nueva centralización totalitaria del poder, camuflada bajo una falsa apariencia de dar respuesta a una serie de demandas populares (bajo las cuales se esconde perversos mensajes subliminales: “no queremos abolir el actual sistema de esclavitud asalariada, tan sólo queremos mejorar nuestra condición de esclavos” o “lo público no funciona, por lo que es necesario un cambio”), realizadas por un movimiento más mediático que real (15-M, indignados), se pretende dar una vuelta de tuerca más a la condición de explotados (esclavos asalariados) que padece la inmensa mayoría del género humano.
Es decir, la oligarquía mundial, cuyo mayor exponente es el clan Rockefeller (en alianza con otros clanes como los Rothschild, Morgan o Ford), busca endurecer aún más nuestras cadenas, concentrando aún más los centros del poder (gobierno mundial), para vulnerar más eficazmente la soberanía popular, en pro de los intereses privados. Algo que se pretende presentar como una respuesta a las demandas populares, pues de otra forma no seria aceptado fácilmente por la mayor parte de la población. De ahí el interés en promover movimientos mediáticos y espectaculares, aparentemente populares, como el 15-M, utilizando para ello a sus más fieles cortesanos (Enrique Dans, Punset, Mayor Zaragoza o el mismo Martin Varsavsky del que aquí hemos hablado), que bajo la apariencia de pedir mejoras sociales, sólo buscan la destrucción del orden actual y la implantación de uno nuevo, más propicio para los intereses de los oligarcas.
Una vez obtenidas las reformas deseadas, y pasado un tiempo de gobernanza global totalitaria, probablemente, el siguiente paso será la destrucción de este mismo gobierno global, con el fin de eliminar definitivamente todo lo que pudiera suponer un mínimo obstáculo entre esclavistas y esclavos. El fin perseguido es dejar a la especie humana totalmente a merced de los caprichos de un puñado de auténticos sicópatas.
¡BIENVENIDOS A LA ROCKEFELLER REVOLUTION! ¡PRÓXIMAMENTE RETRANSMITIDA EN SUS PANTALLAS DE TELEVISIÓN!
Si queréis saber un poco mejor por donde van a ir los próximos tiros, os recomiendo una lectura entrelíneas del artículo en el que el Rockefeller Boy Varsavsky daba su apoyo al 15-M (10). Sus recetas, como no podía ser de otra manera, son: centralización del poder, competitividad y desaparición de lo público.
Notas:
(1) Artículo publicado en el blog de Martin Varsavsky en el que se detalla como se proporcionó conexión gratuita a internet, a todas las acampadas del 15-Mhttp://spanish.martinvarsavsky.net/general/ofreciendo-wifi-a-la-spanishrevolution.html En la siguiente foto se puede ver foneras instaladas en la acampada de Mallorca http://yfrog.com/hssu7yij
(2) Artículo sobre el 15-M escrito por Varsavsky y publicado en el Huffingtonpost, uno de los diarios digitales neoliberales más influyentes en los Estados Unidoshttp://www.huffingtonpost.com/martin-varsavsky/spanish-revolution-of-201_b_867156.html
(3) Biografía de Varsavsky en Wikipediahttp://es.wikipedia.org/wiki/Mart%C3%ADn_Varsavsky
(4) Extracto del documental “SIDA: la duda”, en el que varios científicos denuncían la ineficacia de los test del SIDA, para detectar en VIH http://www.youtube.com/watch?v=YoyO9qYoeR0
(5) Los vínculos de la familia rockefeller con el negocio del SIDAhttp://replantearsida.blogspot.com/2008/10/wellcome-to-death-rockefeller-y-azt.html
(6) Artículo publicado a principios de marzo de 2011,en la web de la safe-democracy foundation (de la que Varsavsky es presidente), en el que se analiza la necesidad de una revolución en la Unión Europeahttp://spanish.safe-democracy.org/2011/03/07/la-ue-tambien-tiene-que-hacer-su-revolucion/
(7) Programa de una charla destinada a propagar el mito del fantasma terrorista, organizada safe-democracy foundation, en la que colabora la Rockefeller foundation http://www.safe-democracy.org/docs/mujeres-y-terrorismo.pdf
(8) Enlace a la web de la Fundación Rockefeler, en el que se reconoce la donación de 350.000 dólares a la Fundación Clintonhttp://www.rockefellerfoundation.org/grants/grants-and-grantees/35aab8be-671c-4a70-959b-eb152727e0c8
(9) Noticia de la agencia AP, en donde se revela una donación de 400.000 dolares a One Voice, por parte de la Rocefeller Foundationhttp://www.jewishcincinnati.org/page.aspx?id=72412
(10) Artículo de Varsavsky en el que muestra su apoyo al movimiento 15-M y las recetas neoliberales a aplicarhttp://www.elmundo.es/blogs/elmundo/lapurezaestaenlamezcla/2011/05/19/asi-me-uno-a-nolesvotes.html

*++