domingo, 5 de julio de 2020

La intimidad personal existe, pero cuando exista


Aunque no sepan tu nombre, las máquinas saben quién eres: las bases de datos anónimas no lo son tanto
·    Las empresas que procesan datos personales a menudo tienen que 'anonimizarlos' para poder sacar conclusiones o comercializarlos
·    Un estudio publicado en la revista Nature anuncia que los algoritmos empiezan a hacer deducciones complejas que permiten identificar a personas a través del rastro que dejan

Líneas de código Markus Spiske / Unsplash

elDiario.es
25 de julio de 2019 21:06h
El rastro que dejamos al comprar, al ir al médico o al usar cualquier aplicación del móvil va trazando nuestra personalidad online. Las empresas que controlan esos datos tienen limitaciones por ley, y en muchos casos para procesar y comercializarlos tienen que anonimizarlos. 'Anonimizar' significa desvincular el rastro de la identidad para poder sacar conclusiones o comercializar los datos agregados sin poner en riesgo la privacidad. En pocas palabras: anonimizar supondría quitar en muchos casos las columnas de la hoja de cálculo en las que aparece nuestro DNI, nuestro nombre, los años que tenemos o el lugar en el que vivimos. Por ejemplo, una aseguradora puede eliminar el nombre, los apellidos, los emails y los números de teléfono de alguien cuando vende a un fabricante de coches los datos sobre qué accidentes son más habituales.

 Sin embargo, unos investigadores han demostrado que esos datos ocultos podrían ser recuperados de forma sencilla usando técnicas de aprendizaje automático. Los autores del estudio pertenecen a la Universidad de Lovaina (Bélgica) y, junto con otros compañeros del Imperial College London han demostrado, utilizando ingeniería inversa, que es fácil revertir el proceso e identificar personas en función del rastro que han dejado. Han publicado el estudio en la revista Nature. Las máquinas ya saben jugar al Quién es quién.
A partir de un algoritmo de su creación, los dos equipos consiguieron estimar la probabilidad que tiene alguien que aparece en una base de datos anonimizada para ser identificado de nuevo. Han creado la herramienta a partir de 210 bases de datos procedentes de cinco fuentes diferentes, entre las que se encuentra el censo de los EEUU y un repositorio destinado a los investigadores que trabajan con técnicas de machine learning (aprendizaje automático), el UCI.
El algoritmo aprendió qué combinaciones son más frecuentes y cuales menos, y luego asignó una probabilidad para la correcta identificación de un individuo. Aunque han habilitado una web para probar la herramienta, es necesario introducir el país de residencia. Al utilizar la base de datos del censo estadounidense y el UCI, que contiene registros de residentes en Reino Unido, nadie que no viva en alguno de estos dos países puede jugar a ser Dios con los datos.


Revertir el anonimato de 7 millones de personas
La herramienta de los investigadores solo pide que el usuario introduzca su fecha de nacimiento, su código postal y si es hombre o mujer. De forma general, con estas tres características, alguien que viva en EEUU o Reino Unido puede ser correctamente identificado en una base de datos anonimizada el 81% de las veces. La precisión depende de lo grande o pequeña que sea la población, de tal forma que con bases de datos grandes el número disminuye mientras que con bases de datos pequeñas la fiabilidad aumenta. "A medida que la información se acumula, las opciones de que no seas tú decrecen rápidamente", explica Yves-Alexandre de Montjoye, uno de los investigadores del Imperial College London.
El algoritmo es preciso y le da igual que haya miles que millones de entradas. "No llevaría demasiado tiempo identificar a todos los que viven en Harwich Port, Massachusetts, una ciudad de menos de 2.000 habitantes", dicen en el informe. El modelo funciona incluso con una base de datos cercana a los 7 millones, algo más de la población total que vive en el estado norteamericano. Usando 15 variables demográficas, el algoritmo consiguió identificar a los habitantes de Massachusetts al 99,98%.
Los autores del estudio se quejan de cómo de fácil es volver a recuperar los datos previamente anonimizados y sostienen que ni siquiera el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos), que entró en vigor en mayo del año pasado, es suficiente para salvaguardar nuestra información. "Es poco probable que incluso los conjuntos de datos altamente anonimizados cumplan con los estándares modernos establecidos por el RGPD", asegura de Montjoye, autor principal del trabajo.
No es el primer estudio de este tipo que se publica. En 2007, un informe ya reveló que los votos a películas y series de un usuario cualquiera de Netflix, si se cruzaban con las calificaciones de IMDb (Internet Movie Database), podían servir para desanonimizar a esa persona. Otro trabajo de 2017 publicado en arXiv demostró que solo unos pocos datos bastaban para identificar a todos aquellos que decidieron inscribirse en el programa del gobierno australiano para ofrecer datos de facturación médica de forma anónima.

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Los hechos acontecidos constituyen la historia


Batalla por la memoria

Diario Octubre / 03.07.2020

Final del formulario
Una lección para Ucrania, donde los monumentos a los soldados de la Gran Guerra Patria son destruidos. En los últimos meses, en el país se ha discutido los planes para vandalizar el monumento a la Madre Patria, que aún adorna las colinas de Kiev con su silueta. El director del Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional, Anton Dobrovich, exige que se desmantele el escudo soviético que se ve en el monumento. Todo ello pese a que el Gobierno ucraniano no dispone de los fondos necesarios para luchar contra la epidemia de coronavirus o para garantizar las necesidades básicas a los ciudadanos.
Patriotas aún más radicales exigen la demolición de la gran estatua soviética siguiendo el ejemplo de lo que las autoridades locales de Lviv hicieron al destruir, de forma desafiante, en el paseo de la fama el memorial a los soldados caídos del Ejército Rojo.
Todo ello es el resultado lógico del revisionismo ideológico de la historia de la Segunda Guerra Mundial, que es un componente integral de la política oficial de la Ucrania post-Maidan. En un país en el que vallas publicitarias honran a Hitler y al partido Nazi, como ocurrió recientemente en Jerson, es inevitable que los monumentos a los luchadores contra el Nazismo que aún quedan en pie sean demolidos. La administración del presidente Zelensky obedientemente continua la política de su predecesor, Petro Poroshenko, con quien se demolió el monumento a los liberadores soviéticos en Lviv. Y todas las esperanzas que se habían puesto en la posibilidad de una más adecuada política de la memoria, una en la que se tuviera en cuenta los sentimientos y opiniones de millones de ucranianos, han volado como el viento.
Se ha dicho a los ucranianos que no hay alternativa real a esta política. Pero eso no es cierto y así lo evidencia el memorial a los soldados soviéticos recientmente inaugurado en Rzhevsk, cerca de la localidad de Joroshevo, que homenajea a una de las más duras batallas de la Gran Guerra Patria. Esta escultura de bronce de 25 metros de un soldado soviético ha sido erigida en lo alto de una colina. A sus pies hay una referencia a la canción de Yan Frenkel y Rasul Gamzatov en la que se pueden leer las líneas del poema “Caí cerca de Rzhev”, escrito por Alexander Tvardovsky: “Caímos por la patria, pero ella está a salvo”.
En el nuevo museo se han instalado exposiciones multimedia en las que se pueden ver fotografías, cartas del frente, historias y memorias de la batalla. Y en grandes paneles están escritos los nombres de los caídos durante las batallas en esa zona. Muchos aún están siendo buscados y encontrados: por ejemplo, el año pasado, las autoridades rusas encontraron los restos de 1067 soldados en los alrededores de la ciudad y el año anterior, otros 1598 soldados del Ejército Rojo fueron entrerrados. Entre ellos había soldados ucranianos.
Fue un trágico episodio de la guerra, uno mucho menos mencionado que las históricas batallas de Moscú, Stalingrado o Kursk. En el transcurso de trece meses, los ejércitos soviéticos trataron varias veces de avanzar sobre el saliente alemán, que suponía una constante amenaza para la capital. Durante la ofensiva, las tropas de Konev y Zhukov obligaron al enemigo a retroceder entre 100 y 250 kilómetros, con lo que completaron la liberación de la región de Moscú. Sin embargo, en las posteriores ofensivas, se encontraron con férreas defensas, lo que causó enormes bajas.
El número exacto de bajas en esas batallas que duraron meses aún está por calcular a pesar de los esfuerzos de los historiadores. Se cree que las bajas ascendieron a 272.000 soldados del Ejército Rojo muertos y 776.000 heridos. Por su parte, el ejército alemán del Grupo Centro perdió más de 330.000 soldados entre el 1 de enero y el 30 de marzo de 1942. Eso hace de Rzhev una de las batallas más sangrientas de la historia moderna.
¿Para qué todas esas bajas? Todo se ha dicho ya en el famoso poema de Tvardovsky. Hoy se sabe que las dos ofensivas finales fueron una maniobra de distracción para realizar el ataque estratégico sobre Stalingrado en silencio. Para ello, se emitió un programa de radio diseñado para confundir al enemigo sobre los verdaderos planes del comando soviético. Y Hitler realmente creyó que la campaña principal del Ejército Rojo iba a producirse al oeste de Moscú, por lo que envió allí a su mejor equipamiento y reservas.
“Los alemanes estaban esperando que golpeáramos en Rzhev y rechazar el ataque. Pero el embolsamiento de las tropas de Paulus en Stalingrado supuso una completa sorpresa para ellos. Sin conocer este juego de la radio, Zhukov pagó un precio muy algo: miles de nuestros soldados bajo su comando murieron en Rzhev”, recordaba el oficial de inteligencia soviética Pavel Sudoplatov, que participó en la campaña de desinformación dirigida al comando militar Nazi.
El monumento a los héroes de la batalla de Rzhev es un homenaje a la justicia histórica, una justicia que jamás prescribe. Al fin y al cabo, quienes murieron en esos bosques hicieron una importante contribución a la victoria final contra la Alemania Nazi, aunque esa aportación no aparezca mucho en los libros de texto o en las películas, que prefieren las campañas exitosas y las victorias.
Pero la aparición de este monumento tiene otro significado no menos simbólico que se entiende perfectamente en el contexto del revisionismo histórico del modelo ucraniano. Nos referimos a una batalla por la memoria que se está haciendo especialmente dura últimamente. Han pasado 75 años desde el final de la Gran Guerra Patria y es importante para nosotros decir la verdad sobre aquellos lejanos hechos, pero también honrar la memoria de quienes murieron hace tanto tiempo y que lucharon contra la Wehrmacht cerca de Moscú, Rzhev, Kiev y Lviv.
Al fin y al cabo, en los lugares donde no hay monumentos a los héroes del Ejército Rojo pronto habrá monumentos que honren a los colaboracionistas Nazis y carteles con el nombre de Hitler. Así lo prueba la triste experiencia de Ucrania.
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viernes, 3 de julio de 2020

El 15-M. Hay que ver las cosas que ocurren. Yo le engaño a usted.Usted me engaña a mi. Entre usted y yo engañamos al gato (que tampoco es que seamos tan listos. Un gato es tan hijo de Dios como nosotros y puede engañarnos tan cristiana-mente como nosotros a el), de modo que todos nos engañamos a todos sabiendo que nos engañamos y, encima, mentira arriba mentira abajo, ni nos inmutamos (Yo lo de este articulo no lo sabia, pero para mi que el mismo no nos engaña -Mi teclado se ha cerrado en banda y no me da las tildes porque no quiere, y tampoco me esta engañando-)

Martin Varsavsky: la conexión 15-M con la Fundación Rockefeller 

antiimperialistabloggia





Sociología Critica
15.06.2015


Nota del administrador: Hemos situado este artículo en nuestra web por la contundencia de los enlaces que contiene. El autor —que firma con un pseudónimo en su blog—podrá acertar o no en sus calificativos u opiniones pero demuestra con claridad como parte de las infraestructuras de comunicaciones del 15M están ligadas a las empresas citadas. Sigan los enlaces del articulo.
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(Una opinión de ANTIMPERIALISTA) Martin Varsavsky es la primera prueba palpable (y a buen seguro que no será la última) que vincula muy estrechamente al movimiento 15-M con la familia más poderosa y criminal que el mundo haya conocido jamás: el clan Rockefeller (¡ya estaban tardando en aparecer!).
Este multimillonario argentino de origen judío y formado académicamente en las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos, llamado Martin Varsavsky, recientemente, y haciendo gala de un espíritu filantrópico, impropio de una persona que ha amasado toda una colosal fortuna dejándose guiar por la más abyecta codicia, facilitó a los “acampados” del 15-M, en España, la posibilidad de conectarse gratuitamente a internet, vía wifi, para elloordenó la instalación de sus famosas foneras (router wifi de la compañía Fon, propiedad de Martin Varsavsky), en todas las acampadas más importantes del 15-M (1).
¿Pero qué ha podido llevar a Martin Varsavsky a un acto de tanta generosidad, más teniendo en cuenta que se trata de un hombre acostumbrado a actuar exclusivamente con la perspectiva en la mente del interés y del lucro personal ? ¿Quizás se haya contagiado del espíritu de la navidad del cuento de Dickens?
Para comprender y poder explicar mejor este sospechoso comportamiento filantrópico, veamos quién es Martin Varsavsky, sus vínculos con la poderosísima familia rockefeller y los intereses que podrían tener éstos en la extensión de un movimiento como el 15-M.
El apoyo de Varsavsky al 15-M no ha consistido sólo en prestar su ayuda en el terreno informático, sino que también ha sido un gran propagandista mediático del mismo, tanto a nivel local, como internacional, publicando artículos en lengua inglesa, en varios de los más prestigiosos medios de comunicación mundiales, en los que no repara en elogios para expresar su admiración por los “indignados”(2).
Este peculiar “indignado” es el fundador de siete grandes empresas(3), entre ellas destacan, ya.com o Jazztel, en el campo de las telecomunicaciones, y Medicorp Sciences, en el campo de los negocios farmacéuticos. Esta última se dedica al desarrollo y fabricación de los famosos test del SIDA. Estos test han sido denunciados en multitud de ocasiones, debido a que nunca son capaces de detectar el VIH (supuesto virus vinculado al SIDA), sino que basándose en la reacción de los anticuerpos de cada persona que se hace la prueba, se decide etiquetarla como VIH positivo o no, independientemente de que sea portador de virus alguno (4). Por este motivo son muy frecuentes los falsos positivos. A pesar de su poca fiabilidad (una persona que haya pasado recientemente un constipado puede dar positivo), estos test han sido de gran utilidad a la hora de conseguir futuros consumidores de larga duración (nada menos que el resto de sus vidas) de tóxicos y costosísimos retrovirales como el AZT. Precisamente la familia Rockefeller es la mayor beneficiaria de todo el negocio montado en torno al VIH-SIDA(5), desde principios de los años 80 del pasado siglo, al ser la propietaria y accionista de prácticamente toda la industria que gira entorno a él (estudios, test, fabricación de retrovirales…).
Pero más allá de esta coincidencia de intereses económicos en el macro-negocio del SIDA, donde más nítidamente se puede ver la vinculación entre Varsavsky y los Rockefeller es en varias de las “fundaciones” en las que ambos participan, actuando como presidente o miembro del consejo de administración, el primero, y como patrocinadores, los segundos, pudiéndose apreciar además una clara relación empleado-empleador.
Por un lado tenemos la Safe Democracy Foundation, desde la que curiosamente ya se alentaba a una revolución en la Unión Europea al estilo 15-M, antes de que éste apareciera (6), y de la que Varsavsky es presidente, y la Fundación Rockefeller colaboradora habitual (7). Algo similar ocurre con la Clinton Foundation (8) (gran propagandista del negocio VIH-SIDA) y One Voice (una plataforma sionista), de las que nuestro protagonista es miembro del consejo administrativo y la Fundación Rockefeller (junto a la Fundación Soros, entre otras) uno de sus patrocinadores (9).
Una vez visto que uno de los más importantes mecenas del 15-M, es un hombre muy estrechamente vinculado con una de la familia más poderosa del mundo, veamos los intereses que podría tener ésta en un movimiento, aparentemente contestatario, como el 15-M o el de los indignados.
Durante toda su vida, la familia Rockefeller (en alianza con otros hombres de las grandes finanzas como Rothschild, Morgan, Ford) ha tenido un plan en la mente: el control total de los recursos del planeta (energéticos, alimenticios e incluso humanos), para lo cual consideraban como necesaria la aparición de un gobierno mundial único, capaz de legislar de un modo global y totalitario, vulnerando la soberanía y las aspiraciones de los diferentes pueblos, en beneficio propio (privatización de los servicios públicos). En tal sentido han venido impulsando la creación de instituciones como la ONU el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. Un ejemplo reciente de esto ha sido la guerra contra Libia, aprobada e impulsada por la ONU, y uno de cuyos objetivos es el de poner plenamente a disposición de las multinacionales petrolíferas occidentales, los recursos energéticos de Libia.
Para convertir en realidad este sueño totalitario de centralización absoluta del poder mundial, y conseguir un completo sometimiento de los pueblos a los intereses privados de un grupo de oligarcas, es necesaria la desarticulación de los antiguos Estados-nación. Con este objetivo se impulsaron las llamadas revoluciones de colores, en el espacio post-soviético; con este objetivo se han impulsado las revoluciones árabes, y con este objetivo se están impulsando y se impulsaran las revueltas de los indignados (recordemos las próximas convocatorias a nivel mundial 19-06-2011 y 15-10-2011, anunciadas como #worldrevolution). Los diferentes Estados-nación (unos en mayor y otros en menor grado) son el último (o penúltimo) obstáculo entre los intereses de los grandes grupos financieros y el control total y absoluto, por parte de éstos, de los recursos del planeta, de ahí que deseen tan ardientemente su desaparición.
Con todo esto, no quiero decir que los antiguos Estados-nación supusieran algún tipo de beneficio para el género humano, pues no eran más que un método de someter a la inmensa mayoría de las personas de una sociedad, a los intereses de una minoría dominante; en otras palabras, se trataba un primer paso previo y necesario para sentar las bases del actual sistema esclavista. Lo que quiero decir es que con esta nueva centralización totalitaria del poder, camuflada bajo una falsa apariencia de dar respuesta a una serie de demandas populares (bajo las cuales se esconde perversos mensajes subliminales: “no queremos abolir el actual sistema de esclavitud asalariada, tan sólo queremos mejorar nuestra condición de esclavos” o “lo público no funciona, por lo que es necesario un cambio”), realizadas por un movimiento más mediático que real (15-M, indignados), se pretende dar una vuelta de tuerca más a la condición de explotados (esclavos asalariados) que padece la inmensa mayoría del género humano.
Es decir, la oligarquía mundial, cuyo mayor exponente es el clan Rockefeller (en alianza con otros clanes como los Rothschild, Morgan o Ford), busca endurecer aún más nuestras cadenas, concentrando aún más los centros del poder (gobierno mundial), para vulnerar más eficazmente la soberanía popular, en pro de los intereses privados. Algo que se pretende presentar como una respuesta a las demandas populares, pues de otra forma no seria aceptado fácilmente por la mayor parte de la población. De ahí el interés en promover movimientos mediáticos y espectaculares, aparentemente populares, como el 15-M, utilizando para ello a sus más fieles cortesanos (Enrique Dans, Punset, Mayor Zaragoza o el mismo Martin Varsavsky del que aquí hemos hablado), que bajo la apariencia de pedir mejoras sociales, sólo buscan la destrucción del orden actual y la implantación de uno nuevo, más propicio para los intereses de los oligarcas.
Una vez obtenidas las reformas deseadas, y pasado un tiempo de gobernanza global totalitaria, probablemente, el siguiente paso será la destrucción de este mismo gobierno global, con el fin de eliminar definitivamente todo lo que pudiera suponer un mínimo obstáculo entre esclavistas y esclavos. El fin perseguido es dejar a la especie humana totalmente a merced de los caprichos de un puñado de auténticos sicópatas.
¡BIENVENIDOS A LA ROCKEFELLER REVOLUTION! ¡PRÓXIMAMENTE RETRANSMITIDA EN SUS PANTALLAS DE TELEVISIÓN!
Si queréis saber un poco mejor por donde van a ir los próximos tiros, os recomiendo una lectura entrelíneas del artículo en el que el Rockefeller Boy Varsavsky daba su apoyo al 15-M (10). Sus recetas, como no podía ser de otra manera, son: centralización del poder, competitividad y desaparición de lo público.
Notas:
(1) Artículo publicado en el blog de Martin Varsavsky en el que se detalla como se proporcionó conexión gratuita a internet, a todas las acampadas del 15-Mhttp://spanish.martinvarsavsky.net/general/ofreciendo-wifi-a-la-spanishrevolution.html En la siguiente foto se puede ver foneras instaladas en la acampada de Mallorca http://yfrog.com/hssu7yij
(2) Artículo sobre el 15-M escrito por Varsavsky y publicado en el Huffingtonpost, uno de los diarios digitales neoliberales más influyentes en los Estados Unidoshttp://www.huffingtonpost.com/martin-varsavsky/spanish-revolution-of-201_b_867156.html
(3) Biografía de Varsavsky en Wikipediahttp://es.wikipedia.org/wiki/Mart%C3%ADn_Varsavsky
(4) Extracto del documental “SIDA: la duda”, en el que varios científicos denuncían la ineficacia de los test del SIDA, para detectar en VIH http://www.youtube.com/watch?v=YoyO9qYoeR0
(5) Los vínculos de la familia rockefeller con el negocio del SIDAhttp://replantearsida.blogspot.com/2008/10/wellcome-to-death-rockefeller-y-azt.html
(6) Artículo publicado a principios de marzo de 2011,en la web de la safe-democracy foundation (de la que Varsavsky es presidente), en el que se analiza la necesidad de una revolución en la Unión Europeahttp://spanish.safe-democracy.org/2011/03/07/la-ue-tambien-tiene-que-hacer-su-revolucion/
(7) Programa de una charla destinada a propagar el mito del fantasma terrorista, organizada safe-democracy foundation, en la que colabora la Rockefeller foundation http://www.safe-democracy.org/docs/mujeres-y-terrorismo.pdf
(8) Enlace a la web de la Fundación Rockefeler, en el que se reconoce la donación de 350.000 dólares a la Fundación Clintonhttp://www.rockefellerfoundation.org/grants/grants-and-grantees/35aab8be-671c-4a70-959b-eb152727e0c8
(9) Noticia de la agencia AP, en donde se revela una donación de 400.000 dolares a One Voice, por parte de la Rocefeller Foundationhttp://www.jewishcincinnati.org/page.aspx?id=72412
(10) Artículo de Varsavsky en el que muestra su apoyo al movimiento 15-M y las recetas neoliberales a aplicarhttp://www.elmundo.es/blogs/elmundo/lapurezaestaenlamezcla/2011/05/19/asi-me-uno-a-nolesvotes.html

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jueves, 2 de julio de 2020

Marx a mediados del siglo XIX, un ratito antes de que el señor Schumpeter en 1942 se preguntara: oiga usted, señor capitalismo, ¿por un casual tiene previsto desaparecer un dia de estos?, ya habia demostrado, pero no de alguna manera como gratuitamente se afirma en el articulo de abajo, sino matematicamente (g = p / o + 1) que el modo de produccion capitalista al llegar a su maximo nivel de desarrollo, exactamente igual que habia ocurrido con los modos de produccion anteriores a el (feudalismo, esclavitud, etc.) iniciaria su proceso historico de extincion (pro-ce-so-his-to-ri-co, no de acto mecanico de subete aqui que ahora mismoo te llevo a dar un paseo por el cielo), momento que alcanzo el capitalismo con la crisis de 2008 (de la que no-se-ha-sa-li-do-ni-se-va-a-sa-lir-den-tro-de-los-pa-ra-me-tros-ca-pi-ta-lis-tas, con permiso de los mantecones televisivos de la economia, y a pesar de los que andan buscando escalera para subir al madero de los cielos). Y por esta razon, no estaria nada mal, que antes de escribir sobre algo, este algo sobre el que se escribe fuera aprendido previamente por el escritor que lo escribe, y luego ya si quiere subir al cielo o machacarsela con dos piedras que lo haga, que yo en esas cosas no me meto (nota muy pertinente para los trabajadores que son los que crean cuanta riqueza existe sin que ello implique necesariamente su correspondiente disfrute: como no nos aprendamos esto Dios Te salve Maria, mediante el correspondiente pecado, concebido, o bien, unos tientos por bulerias castizas desde el balcon que son tetica monja para espantar las hambres presentes mas las que te voy a endosar, querido mio, por la Gracia de Dios. Y las tildes que faltan se debe a que mi teclado acaba de bajar de los cielos, y el muy democrata-patrio de toda la vida, se me las ha dejado enganchadas por esas nubes de Dios y por eso no me deja ponerlas. Tendre que ponerme serio con el y buscarle una nueva normalidad en graduacion respectiva post normalidad anterior, pataleandolo antes de tirarlo a la basura ecorreciclativa color verde tipo Errejon Mas de Mas, que esta es otra Tia Paca..

Joseph Schumpeter, el hombre que predijo el fin del capitalismo y que es clave para entender la economía de hoy

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Fuentes: BBC News Mundo
Joseph Schumpeter
© Getty Images Joseph Schumpeter nació en 1883 y murió en 1950.
«¿Puede el capitalismo sobrevivir?», se preguntó Joseph Schumpeter. «No, no creo que pueda», fue su respuesta.
Su reflexión la plasmó en una de sus principales obras: «Capitalismo, Socialismo y Democracia», de 1942.
Pero el gran economista austriaco no creía en la dictadura del proletariado ni en la revolución de Marx. De hecho, rechazaba lo que entendía como los elementos ideológicos del análisis marxista
Para él, lo que llevaría al fin del capitalismo sería su propio éxito.
«Considero que Schumpeter es el analista del capitalismo más penetrante que jamás haya existido. Él vio cosas que otras personas no vieron«, señaló Thomas K. McCraw, profesor emérito de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard.
Schumpeter «fue para el capitalismo lo que Freud fue para la mente: alguien cuyas ideas se han vuelto tan ubicuas y arraigadas que no podemos separar sus pensamientos fundamentales de los nuestros», señaló el académico.
Para Steven Pearlstein, profesor de la Universidad George Mason en Estados Unidos, Schumpeter «fue para la economía lo que Charles Darwin fue para la biología«.
Lo han llamado uno de los mejores economistas del siglo XX, un genio, un profeta reivindicado por los vaivenes de la economía de las últimas dos décadas.
De hecho, para varios economistas, el siglo XXI va a ser «el siglo de Schumpeter».
La tragedia
Schumpeter nació en 1883 en una localidad de la República Checa, que en esa época formaba parte del imperio austrohúngaro.
Fue hijo único y perdió a su padre cuando tenía 4 años. Su crianza quedó en manos de su madre y de su nueva pareja que tenía vínculos aristocráticos.
Aunque estudió Derecho, la Economía sería lo que lo atraería y se convertiría en uno de los pupilos más destacados de la Escuela Austriaca de Economía.
«Schumpeter era un estudiante sobresaliente, lector infatigable, mente vivaz y curiosa, dominador de varios idiomas», escribió Gabriel Tortella, catedrático emérito de Historia e Instituciones Económicas en la Universidad de Alcalá, en el artículo “Un profeta de la socialdemocracia”, publicado en Revista de Libros.
Tenía una personalidad carismática, era mujeriego y aficionado a los caballos.
Vivió un tiempo en Inglaterra, donde tuvo una relación con una mujer de clase alta 12 años mayor que él.
Sylvia Nasar, en su libro “Grand Pursuit. The Story of Economic Genius” («La gran búsqueda. La historia del pensamiento económico»), cuenta que se casaron, pero que con el tiempo reconocieron que había sido un error. En 1913 se separaron y años después se divorciaron.
Schumpeter se volvió a casar en 1925, en esta oportunidad con una mujer varios años menor que él.
Pero un año después, la tragedia sacudiría su vida: su esposa murió cuando daba a luz y su hijo falleció poco tiempo después. Ese mismo año, su madre también moriría.
Entre el lujo y la academia
Schumpeter vivió en Viena durante los devastadores años posteriores a la Primera Guerra Mundial y a la caída del imperio austrohúngaro.
Schumpeter rodeado de personas
© Getty Images Schumpeter vivió la Primera Guerra Mundial, la cual estuvo centrada en Europa.
Fue ministro de Economía en el gobierno socialista que gobernó a Austria en 1919.
Llegó a vivir en siete países, en algunos de los cuales fue profesor, y trabajó como banquero de inversiones, lo cual le permitió hacer una fortuna que después vería esfumarse.
Antes de su segundo matrimonio, hubo una época en la que Schumpeter llevó una vida de muchos lujos y parecía no importarle que lo vieran en público con prostitutas, cuenta Nasar.
«Schumpeter fue un académico brillante que fracasó rotundamente como ministro de finanzas de Austria», escribió Pearlstein, ganador del Premio Pulitzer, en una reseña sobre el libro de Nasar publicada en The Washington Post.
El economista se radicó en Estados Unidos en 1932, donde enseñó en la Universidad de Harvard por el resto de su vida.
En su nuevo hogar, cuenta Tortella, Schumpeter se enamoró y se casó con una historiadora de la economía llamada Elizabeth Boody, quien era 15 años menor que él.
«Ella fue quien compiló y preparó sus escritos sobre historia del pensamiento económico, que se publicaron póstumamente (los dos murieron antes de publicarse el libro en 1954: él en 1950 y ella en 1953) en la monumental ‘History of Economic Analysis’ (‘Historia del Análisis Económico’)», indica el autor.
Destrucción creativa
McCraw, ganador del Premio Pulitzer, fue el autor de «Prophet of Innovation: Joseph Schumpeter and Creative Destruction» (“Profeta de la innovación: Joseph Schumpeter y la Destrucción Creativa”).
Puerto en Nueva York
© Getty Images Schumpeter analizó la Gran Depresión, que ocurrió después de que el 29 de octubre de 1929, se desplomara la bolsa de valores de Nueva York en el llamado martes negro.
En una entrevista que le concedió a la Escuela de Negocios de Harvard en 2007, McCraw cuenta que durante la Gran Depresión de los años 30, “mucha gente inteligente de la época creyó que la tecnología había llegado a su límite y que el capitalismo había alcanzado su punto máximo”.
“Schumpeter creyó exactamente lo opuesto y, por supuesto, tenía razón”.
Uno de los conceptos que el economista popularizó fue el de la destrucción creativa.
Y, de acuerdo con Fernando López, profesor del Pensamiento Económico de la Universidad de Granada, ese planteamiento es una especie de darwinismo social. 
“El capitalismo destruye las empresas poco creativas y poco competitivas”, le dice el docente a BBC Mundo.
«El proceso de acumulación de capital las lleva continuamente a competir entre ellas y a innovar y sólo sobreviven las más potentes».
Un afán constante
Esa dinámica del capitalismo hace que los empresarios nunca pueden relajarse.
«Esta es una lección extremadamente dura de aceptar, particularmente para las personas exitosas. Pero los negocios son un proceso darwinista y Schumpeter con frecuencia lo vinculaba con la evolución«, indicó McCraw.
Hombre camina delante de unc artel
© Getty Images Si nos detenemos a ver el mercado de los teléfonos celulares, no sólo veremos cómo su consumo se ha masificado sino cómo un nuevo dispositivo deja a otro obsoleto.
Constantemente aparecen nuevos productos que desplazan a los antiguos, que se vuelven obsoletos.
«Es un proceso continuo de mejora y esa es la característica número uno del capitalismo», le dice a BBC Mundo Pep Ignasi Aguiló, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de las Islas Baleares en España.
La dinámica empresarial lleva a que «la única forma de zafarse de la competencia, que es muy dura y que hace que siempre tengas los nervios y los músculos en tensión, es a través de intentos de reducción de costes, lo cual requiere procesos de innovación en la producción, o bien a través del diseño de productos nuevos que sean preferidos por los consumidores en comparación con los anteriores», indica el doctor en Economía.
El fin del capitalismo y las medias de mujer
Aguiló cuenta que uno de los ejemplos que Schumpeter usó para explicar sus teorías fue el de las medias de mujer.
medias veladas en exhibición
© Getty Images Las medias de mujer fue uno de los productos que Schumpeter escogió para explicar sus teorías
A principios del siglo XX, solamente las mujeres de clase alta las podían comprar. Pero, después de la Segunda Guerra Mundial se volvieron más accesibles para consumidoras de diferentes grupos sociales.
«El hacer algo accesible para todo el mundo lleva a que la mentalidad socialista poco a poco vaya introduciéndose por los poros del sistema capitalista y frenando su característica esencial que es la competencia entre productores», señala el profesor.
Al apaciguar la competencia y al querer la igualdad en el acceso a productos, «porque el capitalismo ha llevado a esa igualdad, el capitalismo llegará a su fin», pensaba el austriaco.
«Incluso le pone fecha«, indica Aguiló. Schumpeter apuntó hacia el final del siglo XX.
«En eso se equivocó. Creía que para entonces las condiciones de divulgación de la producción en masa y de productos entre toda la población haría que la población viviese mejor que el rey de Francia del siglo XVIII y, por lo tanto, el clamor por el socialismo fuese contundente».
Víctima de su propio éxito
“El capitalismo lleva a la producción en masa, la producción en masa lleva a una riqueza extraordinaria que se difunde entre una parte muy importante de la población y eso hace que el ansia por la igualdad sea mayor”, explica Aguiló.
Fils de automóviles
© Getty Images El automóvil, como muchos productos, dejó de ser adquirido sólo por una élite y se masificó.
El automóvil, por ejemplo, pasó de ser un producto que sólo podía adquirir una élite a que estuviera al alcance de millones de personas.
“El precio se hunde, las cantidades se disparan y eso pasa una y otra vez con todos los productos”, dice el docente.
Esa circulación masiva de los productos hace que el nivel de vida de los consumidores suba, «que haya un reclamo de más igualdad por su propio éxito y que se acabe poniendo trabas a lo que es la esencia del sistema: la competencia», explica el doctor.
«Ese propio éxito de la abundancia compartida, porque está alcance de todos, es lo que llevaría al fin del capitalismo».
Virtud y peligro
Siguiendo esa lógica, la competencia se convierte al mismo tiempo tanto en una virtud como en un problema para las empresas.
Karl Marx
© Getty Images Schumpeter estudió la obra de Marx a profundidad, pero no compartió sus ideas.
De acuerdo con López, Schumpeter creía que «el proceso de acumulación incesante de capital iba a llevar en algún momento a lo que Marx de alguna manera había anunciado como la tendencia decreciente de la tasa del beneficio».
«El capitalismo es un sistema que productivamente no tiene parangón, es un sistema que a nivel productivo -vuelvo a usar a Marx- es el más progresivo de la historia pero que tiene el problema de que la acumulación incesante de capital lo lleva a competir también de manera incesante«.
«Esa competencia obliga a las empresas a tener una guerra constante por innovar, por obtener nuevos mercados, nuevos productos. Y ahí está el peligro».
Harry Landreth y David C. Colander en su libro «Historia del pensamiento económico» explican que «donde Marx había predicho que la decadencia del capitalismo procedería de sus contradicciones, Schumpeter especulaba que su fin sería producto de su propio éxito».
Su idea de sociedad socialista
En su obra «Capitalismo, Socialismo y Democracia», Schumpeter proyectó un tipo de sociedad socialista que emergería después de que el capitalismo pereciera.
Guillermo Rocafort, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad Europea, ubica al pensador austriaco dentro de un grupo de economistas pesimistas o fatalistas que estaban desencantados con el capitalismo de su época.
Mientras Marx veía una lucha de clases entre la burguesía y la clase trabajadora, Schumpeter percibió una gran tensión entre un grupo de emprendedores, los que provocan «vendavales capitalistas que dan lugar a un gran crecimiento económico» y otro conformado por emprendedores «que implementan un capitalismo no tan pionero, sino más bien calculador, más conservador», le dice el doctor a BBC Mundo.
La sociedad que imaginaba Schumpeter era una en la que la distribución de la riqueza fuese más equitativa y en la que no se rechazaba al mercado.
Es una sociedad en la que el valor de la igualdad está por encima de todo -reflexiona Aguiló- «en la que se llegue a un estatus quo en el que la innovación se va deteniendo y, por lo tanto, el peso del mercado a la hora de distribuir los recursos es menor y el peso del Estado, del conjunto de lo común de la sociedad, cada vez es mayor».
Landreth y Colander citan a Schumpeter: «Los verdaderos promotores del socialismo no eran los intelectuales o agitadores que lo predicaban sino los Vanderbilts, Carnegies y Rockefellers».
Ciclos económicos
Rocafort explica que Schumpeter reforzó la teoría de los ciclos económicos como una forma en la que el capitalismo evoluciona.
Niña y una bandera de EE.UU.
© Getty Images La obra de Schumpeter es muy amplia y desarrolla diferentes teorías como la de los ciclos económicos y el futuro del capitalismo.
«Como si se tratara de una montaña rusa, de subir y bajar, (…) Schumpeter se refiere a ciclos económicos que tienen su origen en innovaciones tanto tecnológicas como financieras que provocan momentos de gran auge, después de estabilización y luego puede producirse una depresión o recesión», señala el docente.
El experto pone como ejemplos el crack de 1929 y la crisis financiera de 2008.
Schumpeter nos hace ver el capitalismo como “un proceso histórico y económico que no tiene un crecimiento continuo, que sería lo deseable, sino un crecimiento bastante volátil y eso al final tiene consecuencias en la sociedad en términos, por ejemplo, de desempleo y pensiones».
En el siglo XXI
«Varios economistas, incluyendo Larry Summers y Brad DeLong, han dicho que el siglo XXI va a ser ‘el siglo de Schumpeter’ y estoy de acuerdo», indicó McCraw.
Foto del logo de Google
© Getty Images La innovación es un elemento del capitalismo que Schumpeter estudió.
«La razón es que la innovación y espíritu empresarial están floreciendo en todo el mundo de una manera que no tiene precedentes, no sólo en los casos bien conocido de China e India, sino en todas partes, excepto en áreas que tontamente siguen rechazando el capitalismo».
«La destrucción creativa puede ocurrir en una compañía innovadora grande (Toyota, GE, Microsoft), pero es mucho más probable que suceda en start-ups, especialmente ahora que tienen mucho acceso a capital de riesgo», señaló McCraw.
De hecho, de acuerdo con el autor, Schumpeter fue uno de los primeros economistas que usó ese término: lo hizo en un artículo que escribió en 1943, en el que habló de venture capital (capital de riesgo).
Los innovadores de Schumpeter
Schumpeter, sus ideas y sobre todo el concepto de la destrucción creativa ha cobrado especial importancia en las dos últimas décadas.
Steve Jobs
© Getty Images En la interpretación del capitalismo de Schumpeter el rol del innovador y del emprendedor es fundamental. En esta foto se ve a Steve Jobs, cofundador de Apple.
«Es esencial para entender nuestra economía», indica Aguiló.
Esa competencia empresarial no siempre se trata de «dominar el mercado con un producto sino con una idea, con un tipo o modelo de negocio», reflexiona el doctor.
Rocafort destaca de la obra de Schumpeter cómo en esa destrucción creativa, los innovadores y los emprendedores son los grandes protagonistas.
Un ejemplo es cómo la industria tecnológica y sus gigantes como Google y Microsoft han desplazado un sector que en los años 20, 30, 40 y 50 era uno de los principales: el automotriz.
«Si uno ve la cotización bursátil, las empresas tecnológicas son las más importantes y todas son estadounidenses», acota.
Una advertencia
Expertos como López piden cautela a la hora de pretender explicar la economía actual con las ideas de Schumpeter.
John Maynard Keynes
© Getty Images Para muchos expertos, Schumpeter y John Maynard Keynes (en la foto) son los principales economistas del siglo XX. De hecho se les suele comparar.
No es conveniente trasladar categorías históricas porque se trata de sociedades diferentes. Las viejas teorías no nos servirían”, le dice a BBC Mundo.
Schumpeter es producto de una época y «su capitalismo no es el capitalismo actual«, advierte.La acumulación de capital era diferente y no tenía ni los alcances globales ni el impacto ecológico de hoy.
De acuerdo con el docente, el sistema está traspasando barreras que antes parecían impensables: si se industrializa un país aumenta el empleo, pero se deteriora el medio ambiente.
«Eso no lo tenía Schumpeter en la cabeza, ni John Maynard Keynes. (En su época) la industrialización era el elemento fundamental del desarrollo».
Pero López reconoce que «aspectos parciales de la obra de Schumpeter (como la destrucción creativa) nos pueden ayudar a entender el sistema».
¿En transición?
Rocafort se une a la cautela: la obra de Schumpeter es su visión personal de la realidad que le tocó vivir.
Cartel sobre el capitalismo.
© Getty Images En la actualidad son muchos sectores de la sociedad que piden un cambio de paradigma económico.
«Ahora tenemos un contexto macroeconómico que no existía en esa época: paraísos fiscales, fondos de inversión especulativos, excesivo endeudamiento de las naciones», explica.
Sin embargo, aclara, ante la situación de incertidumbre que vivimos frente a la economía mundial, es lógico buscar explicaciones en los grandes clásicos de la economía.
«Hay que intentar ver lo positivo que tienen los teóricos porque no puede haber ortodoxia ni dogmatismo en la economía. Hemos idolatrado a Keynes y al final, como hemos estado viendo en los últimos 15 años, está siendo un fracaso».
El doctor cree que Schumpeter y «sus ciclos económicos y su destrucción creativa» pueden darnos luces.
«Quizás el modelo económico actual esté agotado y necesitamos nuevas innovaciones tanto tecnológicas como financieras».
«Él habla de destrucción creativa como ese nuevo ciclo que viene provocado por un gran desarrollo tecnológico».
«Quizás un ciclo está chocando con otro, como unas placas tectónicas», reflexiona.

No olvide la mascarilla


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