martes, 16 de junio de 2020

Atento el personal y demás: ¡Fiiiiiirmes! Los12.500 millones más de talegos (1 talego = 1 euro) más sobre el costillar de trabajadores y jubilados que son los han levantado España para que unos pocos se recuesten sobre ella a la sombra del % más el 3% que me llevo porque me lo tengo que llevar; no forman parte del gasto social (más que nada porque es antisocial y militar).Tampoco es un mirlo blanco para el empleo, sino otro zoquetazo más, mondo y lirondo, de un izquierda-dederecha, con más derecha que izquierda del gobierno ferriginoso social-comunista-compostelano y que me sé yo qué, que gobierna España contra los españoles y cara al enemigo.Barrigazo contra el suelo, cuerpo a tierra que vienen los amigos. Los 12.500 millones de leandrones (1 leandrón = 1 talego = 1 euro) es el nuevo pellizco que nos quita a los trabajadores y jubilados (porque es dinero que no va ni a la sanidad, ni a la enseñanza pública, ni al cuidado de los incapacitados, etc) , para constituir la renta mínima, justa, necesaria, transversal, solidaria y patriótica a fin elevar la tasa de ganancia de los capitales invertidos en las fábricas de escopetas de doble caño de tapones de corcho para que vayan saliendo de la crisis que he creado yo con mis propias manos para joder la marrana. Que nada, coleguis. Que esto es lo que hay + lo que tiene que haber. ¡Aaaalto! ¡Descansen... Armas!, y nada, ¡Rompan filas! Y que ahora me voy a líar a cantar la canción del Soldadito español la batalla fue tuya, de Marujita Díaz, dándole unas vueltas a las niñas de los ojos, como hacía ella, y luego me pondré a buscar el carro que le robaron a Manolo Escobar un día mientras votaba, que me parece que no lo han encontrado todavía a pesar de las votaciones que han llovido desde entonces



Covid-19: especial gasto militar en España (III)
  • "Plan ‘Ave Fénix’: La operación del PSOE y Margarita Robles para rescatar a la industria militar"
  • "Una de las excusas utilizadas por la ministra de Defensa para justificar este nuevo disparate armamentista se basa en los puestos de trabajo"
  • "No, el gasto militar no es gasto social, obviamente, y tampoco favorece el empleo, hay inversiones mucho más efectivas para generar empleo"
CUARTOPODER.ES
El jueves, 11 de junio de 2020


La ministra de Defensa, Margarita Robles. / Efe

Como ya hemos comentado, el pasado 20 de mayo de 2020, hace unas semanas, el Secretario de Estado de Defensa, Ángel Olivares, concedió una entrevista en la que ratificó la decisión de Margarita Robles para aumentar el número de militares a 127.000, algo más de 7.000 contrataciones más, y en la que habló del Plan ‘Ave Fénix’, que catalogó como "una panoplia de medidas dirigidas a la reactivación de la industria de Defensa, una industria muy importante para España por su papel en la economía y alto componente tecnológico". Además, ratificó los compromisos existentes: "sería un sinsentido, desde mi punto de vista, que, como se produjo en el 2008, en estos momentos, se produjeran recortes o anulaciones de estos programas" por lo que "los compromisos de gasto adquiridos [12.500 millones de euros en armas] por el ministerio de Defensa van a permanecer y espero que incluso puedan aumentarse". El PSOE, y Margarita Robles, de nuevo al rescate de la industria militar contra los intereses de la ciudadanía, porque recordemos que con el PSOE empezó todo en los años noventa –los Planes Especiales de Armamento o PEAs por valor de más de 30.000 millones de euros–.

Un ministerio endeudado por unos desastrosos planes de armamento
En la actualidad, el ministerio de Defensa todavía está pagando los mencionados PEAs, que se apalabraron en 1994 –costaron 34.143 millones de euros y se debían 23.500 millones de euros en 2018–. Cantidad que ha tenido que financiarse, en perjuicio de la ciudadanía, y que no se terminará de abonar hasta el año 2031. Según el calendario de pagos, este año 2020 se abonarán 1.945 millones de euros y en el año 2021 se llegarán a los 2.000 millones de euros. Con un lastre semejante, comprometerse a otros 12.500 millones de euros –fraccionados a diez años– no parece acertado, máxime si las compras realizadas en los PEAs de los años noventa fueron un desastre y los nuevos programas lanzados en la actualidad no parece que lleven mejor trayectoria.

Entre las armas que el PSOE decidió comprar en los años noventa por más de treinta mil millones de euros figuran: un submarino S-80, que ni flotaba ni se propulsaba ni cabía en el muelle, hasta tal punto que 2.000 millones de los 12.500 millones del nuevo ciclo armamentista servirán –se supone– para enmendar este disparate; el avión A400M, que no puede aerotransportar el carro de combate que se compró porque este pesa más (unas 70 toneladas) que la carga que puede aerotransportar (menos de 40) y que, además, muestra problemas para el lanzamiento de paracaidistas y carga y para el repostaje en vuelo; el EF-2000 o Eurofighter, un caza de combate que ha generado una gran tasa de siniestralidad, con cuatro muertos y cinco aparatos perdidos, y del que se guardaban en 2016 en un hangar de Albacete doce unidades por cuestiones fiscales; el carro de combate Leopard, del que 150 unidades terminaron almacenadas porque no se podía pagar el combustible; o el helicóptero NH-90, del que llegó a haber tres unidades almacenadas en 2016 porque la unidad del Ejército de Tierra que las solicitó no tenía tripulación ni personal para el mantenimiento. Total, un desastre.

Un desastre que lo había sido de cualquier manera, porque en la mayoría de los casos se trata de material militar que solo podría ser útil en caso de un enfrentamiento de gran intensidad, pero lo cierto es que los conflictos en los que ha participado –y participa– España han sido asimétricos, así que, ni aunque hubiera habido dinero para el combustible de los carros de combate Leopard, el submarino S-80 hubiera flotado y se hubiera propulsado o el EF-2000 o Eurofighter no tuviera la siniestralidad que tiene y no hubiera estado almacenado por cuestiones fiscales, el dinero invertido habría tenido utilidad alguna.

Por todo ello, el que fuera secretario de Estado de Defensa en el año 2010, Constantino Méndez, del PSOE, afirmó: "Hemos comprado armas que no necesitamos, para escenarios que no se van a producir y que no podíamos pagar ni antes ni ahora". Margarita Robles parece dispuesta a cometer el mismo disparate para aumentar los beneficios de la industria española de las armas.

Armas que no necesitamos, para escenarios que no se van a producir y que no podíamos pagar ni antes ni ahora

Porque lo cierto es que gran parte del gasto de los 12.500 millones de euros no lo necesitamos. No necesitamos los 998 vehículos blindados 8x8 que sumarán 3.836 millones de euros y no necesitamos las cinco fragatas F-110 por 4.325 millones de euros porque los blindados son para conflictos de alta intensidad y los escenarios bélicos en los que se emplea España son conflictos asimétricos y las fragatas son un modelo intermedio entre las fragatas F-100 y los BAM, Buques de Acción Marítima.

Por tanto, podrían ahorrarse en un porcentaje muy importante los más de 8.000 millones de euros en blindados y fragatas. Por ejemplo, si en lugar de comprar los 8x8 se compraran vehículos RG-31, se podrían comprar 1.000 unidades por poco más de 600 millones de euros; y con el número y modelo de embarcaciones existentes en la Armada difícilmente se puede justificar la comprar de más de una fragata F-110, lo que supondría 900 millones de euros. Es decir, se podrían gastar 1.500 millones de euros en lugar de 8.161 millones y reducir en más de 6.500 millones de euros el gasto y ello solo en estos dos programas. Incluso si se optara por una adquisición extra de 100 vehículos 8x8, tan solo se añadirían 400 millones de euros. Es decir, se ahorrarían sí o sí más de 6.000 millones de euros. Una cantidad que equivale a dos años de salario mínimo vital.

Gasto militar es gasto social, según Margarita Robles

Una de las excusas utilizadas por la ministra de Defensa para justificar este nuevo disparate armamentista se basa en los puestos de trabajo que genera la industria armamentista. "El gasto militar es gasto social", llegó a aseverar Margarita Robles. Exactamente, el ministerio de Defensa aseguró que el programa 8x8 generaría 650 puestos de trabajo directos y otros 1.000 indirectos.  Esto es, 3836 millones de euros para 1.650 puestos de trabajo si tenemos en cuenta el plan global o 2.100 millones de euros para 1.650 puestos de trabajo si solo tenemos en cuenta la primera fase del programa. Hablamos, pues, en el mejor de los casos, de 0,78 puestos de trabajo por millón de euros invertidos armas –en el peor de los casos, menos de 0,5 puestos de trabajo–, cuando Sanidad, Educación, Construcción o Dependencia generan por cada millón de euros invertido entre 15 y 40 puestos de trabajo. Hasta ochenta veces más. No, el gasto militar no es gasto social, obviamente, y tampoco favorece el empleo, hay inversiones mucho más efectivas para generar empleo.

Desgraciadamente, con el aumento de militares habrá que elevar las inversiones en Defensa, además de las necesidades de armamento lógicas y con los 12.500 millones de euros que se piensa gastar en armas Margarita Robles, el ministerio de Defensa elevará su deuda, de nuevo, por encima de los 30.000 millones de euros, lo que supondrá, dado que esta inversión se pagará a diez años, unos 3.000 millones de euros anuales. Militares que perfectamente pueden terminar sin gran utilidad –en la UME hay 3.500 efectivos para 60 actuaciones al año cuando en los bomberos de Barcelona hay 1.800 efectivos, la mitad que en la UME, para más de 20.000 actuaciones al año– y material bélico que, como el que compramos en los años noventa, puede terminar en hangares, sin uso y puede que, teniendo en cuenta el historial negro de la industria militar, incluso sea defectuoso.

Anexo: puedes consultar tablas y gráficos aquí
Consulta aquí la primera parte y la segunda parte de esta serie de artículos

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domingo, 14 de junio de 2020

Y, ¿en el campo español no hay Cooperativas? Yo digo de esa cosa en la que se primaba al trabajo y no al capital; aquello de aquella regla de oro cooperativista, del principios de Fomento de la Enseñanza, o sea, que yo lo que digo es que si en el campo español no hay Cooperativas, porque Cooperativa lo que viene a signifacar es "trabajar con", y entiendo perfectamente que quien no sepa chino no entienda esto, que para eso lo he escrito en chino



Un acto de soberanía alimentaria. Un acto de soberanía.

DIARIO OCTUBRE / 13 JUNIO 2020


Final del formulario

Dario Herchhoren.— Hace muy pocos días el gobierno argentino dispuso la intervención y la expropiación de la empresaVicentín, que es la mayor empresa argentina de acopio y exportación de granos, aceites, algodón, vino y miel.

Dicha empresa era de amigos del ex presidente Mauricio Macri, y había conseguido créditos del Banco de la Nación Argentina por una cantidad de alrededor de 18.000 millones de dólares, a pesar de su situación cercana a la cesación de pagos. El nuevo gobierno argentino asumió sus funciones el día 10 de enero de 2020, y un mes antes de esa fecha el Banco de la Nación Argentina otorgó esos créditos a los cuales hay que sumar otros que ya se habían concedido.

Hasta la llegada de la dictadura militar, el mayor exportador de granos era la Federación Argentina de Cooperativas Agrarias que era una cooperativa de segundo grado, es decir que era una cooperativa de cooperativas, y estaba integrada por varios miles de cooperativistas, que de esa manera podía exportar sus producciones en igualdad de condiciones con los grandes acopiadores y exportadores. Eso no era del gusto de la dictadura cívico militar que hizo cuanto pudo para hundir a la FACA (Federación Argentina de Cooperativas Agrarias), hasta que al fin lo logró.

En su lugar se posicionó Vicentín, que pasó a ocupar el primer lugar, vendiendo al exterior cinco millones de toneladas de granos como promedio anual, y gozando de generosos créditos bancarios tanto de bancos nacionales como extranjeros. Los préstamos de bancos extranjeros eran en realidad operaciones de fuga de capitales, que ingresaban al país con el objeto de hacer importantes inversiones que nunca se materializaban, y esos préstamos se depositaban en cuentas de la empresa a plazo fijo, rindiendo intereses que a veces llegaban al 40 % anual, y una vez cobrados esos intereses el resto pasaba a Vicentín. Ese modus operandi era siempre el mismo, y mientras el capital privado se enriquecía las empresas argentinas se empobrecían al tener que pagar intereses usurarios. Es lo que se llamaba «fuga de capitales».

La familia Nardelli, dueña de Vicentín, era el socio mayoritario de la empresa, pero en la misma participaban empresas multinacionales como Cargill, y Bayer, que ha comprado a Monsanto, y la cesación de pagos por parte de Vicentín, no solo amenazaba a los puestos de trabajo de seis mil trabajadores, sino que estaba en peligro la continuidad de la misma empresa,que seguramente caería en manos de las grandes multinacionales como consecuencia de la subasta de sus bienes.

Vicentin tiene puertos propios sobre el río Paraná en las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Chaco, además de ser arrendataria de una parte del puerto cerealero de Necochea en la Provincia de Buenos Aires.

La decisión del gobierno argentino, marca un antes y un después de política soberana del país, y vuelve a la senda de las políticas implementadas por el General Perón, que reclamaba el carácter preeminente del estado en todo aquello que significara un sector estratégico, y la exportación de granos sin duda lo es.

Se trata de un paso en la buena dirección, que seguramente será seguido por otros más. Ya este gobierno que lleva pocos meses al timón del país, nacionalizó Aerolineas Argentinas, y recupero la estatal YPF (Yacimientos petrolíferos fiscales), y ello implica abandonar el neoliberalismo, que ha sido y es nefasto para un país dependiente como Argentina.

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Gobierno de España: más vale un te doy que cien te daré


Luces y sombras de los cinco meses de la coalición PSOE-Unidas Podemos
  • Han pasado cinco meses desde que echó a andar el Gobierno de coalición, al que la pandemia del covid-19 ha trastocado todos los planes
  • Aun así, durante este tiempo han puesto en marcha una decena de decisiones de calado, desde la ley de cambio climático al Ingreso Mínimo Vital  
  • La covid lo ha eclipsado todo, pero analizamos los pasos del Gobierno fuera de este paréntesis
Cuarto poder.es
11 de junio de 2020


El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, saluda a Pedro Sánchez en la primera jornada de la sesión de investidura el pasado enero. EFE/Juan Carlos Hidalgo  

El pasado enero echaba a andar el primer Gobierno de coalición de la democracia española. El nuevo Ejecutivo, formado por los antaño rivales PSOE y Unidas Podemos, comenzaba su andadura gracias al apoyo de un Congreso fragmentado y hostil. Desde 2015, el sistema español había derivado el multipartidismo, pero ha tardado cuatro años más en que varios partidos pactaran para compartir el poder. Este es el balance de los primeros meses del Gobierno progresista, más allá del paréntesis provocado por la terrible pandemia de covid-19

La distribución del poder en manos de dos partidos generó un Consejo de Ministros mucho más numeroso y plagado de cuotas políticas y equilibrios, combinando miembros o propuestas de ambos partidos, perfiles más ortodoxos (Nadia Calviño o José Luis Escrivá) con otros más políticos como Pablo Iglesias, segundo vicepresidente del Gobierno. Las cuatro vicepresidencias daban buena cuenta de las prioridades: Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática con Carmen Calvo, Derechos Sociales y Agenda 2030 con Pablo Iglesias, Asuntos Económicos y Transformación Digital con Nadia Calviño y Transición Ecológica con Teresa Ribera

El nuevo Ejecutivo contaba con que habría que hacer un esfuerzo extra de coordinación entre áreas y un encaje de bolillos para aprobar cada proyecto en el Congreso. También presuponían que podían encontrarse con una oposición dura del PP en competencia con la ultraderechista Vox. Sin embargo, con lo que nadie contaba el pasado enero es que el Gobierno iba a tener que enfrentarse con una pandemia mundial que convertiría al Ministerio de Sanidad, a veces vilipendiado por tener las competencias transferidas a las comunidades autónomas, en el área más poderosa en plena emergencia sanitaria. 

La covid-19 barrió con todos los proyectos y agendas. El Gobierno tendrá ahora que gestionar una crisis económica y social sin precedentes, un escenario muy distinto al que predijeron. La covid lo ha eclipsado todo, pero analizamos los pasos del Gobierno fuera de este paréntesis. Estas son las luces y las sombras del Gobierno de coalición al margen de la gestión de la pandemia.

De la subida del Salario Mínimo a la Ley contra la infancia

El pacto de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos cerró una etapa de poca actividad legislativa, tras meses de un Gobierno en funciones y un intenso año electoral. De hecho, aún siguen ‘vivas’ algunas legislaciones de la etapa de mayoría absoluta de Rajoy, como la Ley de Seguridad Ciudadana o la reforma laboral de 2012.

Aún así, en cuatro meses y pese a la ralentización que ha supuesto la pandemia en todos los campos, el Gobierno progresista ha logrado poner en marcha, entre otras, las siguientes medidas. A algunas aún les queda un largo recorrido legislativo hasta llegar al BOE, pero el Ejecutivo ya ha puesto las primeras piedras. 

Las sombras: polémicas y descoordinación

Estos cinco meses no han sido un camino fácil para el Gobierno de coalición, aunque ya contaba con encontrarse resistencias. A algunos de los avances más importantes, como la aprobación del Ingreso Mínimo Vital (IVM), les han correspondido contracampañas mediáticas de sus detractores. Sin embargo, las peores polémicas han sido las propias tensiones internas. 
  • El cese del coronel Pérez de los Cobos
La mayor crisis a la que se ha enfrentado el Gobierno de Sánchez tiene que ver con el cese del coronel Diego Pérez de los Cobos como responsable de la Guardia Civil en Madrid por "pérdida de confianza". El ministro del Interior desencadenó esta crisis tras el cese en pleno estado de alarma. Unos días después, decidió dimitir el director adjunto operativo de la Guardia Civil, Laurentino Ceña, que estaba a punto de jubilarse, según publica La Vanguardia

La polémica tiene como protagonista un informe sobre el 8 de marzo que se filtró a la prensa unos días antes del cese. "Un cuerpo de enorme responsabilidad, como la Guardia Civil, no se puede permitir hacer informes con recortes de páginas web de extrema derecha", decía el vicepresidente Iglesias sobre el citado documento.

En principio, Marlaska apuntó a una "reestructuración" de la cúpula de la Guardia Civil como motivo del cese. Sin embargo, el periódico El Confidencial publicó el pasado 2 de junio un documento en el que la  directora general de la Guardia Civil, María Gámez, reconocía por escrito que el mando fue relevado por "no informar del desarrollo de investigaciones y actuaciones de la Guardia Civil". 
  • La polémica en la ley del ‘solo sí es sí’. 
Por primera vez, el PSOE cedía la bandera de Igualdad a Podemos. De las manos de Calvo a las de Irene Montero. 

Una de las prioridades de este Ministerio fue diseñar la Ley de Libertad Sexual, conocida como la ley del ‘solo sí es sí’, que condensaba una de las proclamas del movimiento feminista de los últimos años respecto al consentimiento y la violencia sexual. Sin embargo, la nueva ministra no solo recibió críticas de los partidos de la oposición, sino también internas. Los equipos de Igualdad y Justicia se encargaron de pulir el anteproyecto y la prensa publicó que lo hacían. Finalmente, el anteproyecto de ley fue aprobado por el Consejo de Ministros, teniendo que pasar aún varios trámites.
  • La reforma laboral
El pasado 21 de mayo, el Gobierno de coalición se vio inmerso en una polémica muy ruidosa a cuenta de la aprobación de la nueva prorroga del estado de alarma. El escándalo tenía todos los ingredientes para convertirse en una tormenta mediática. El Ejecutivo necesitaba sacar adelante una nueva ampliación y quería hacerlo de forma holgada para evitar sorpresas. Para ello, Unidas Podemos, PSOE y EH Bildu firmaron un acuerdo para que estos últimos se abstuvieran a cambio de que Sánchez se comprometiera a derogar la reforma laboral. 

Para más jugo, los socialistas mandaron una "nota aclarativa" minutos antes de la media noche desdiciéndose de lo firmado. “Sería absurdo y contraproducente abrir un debate de esta naturaleza y generar inseguridad jurídica en este momento”, llegó a decir Calviño horas después
  • Descoordinaciones internas
En los primeros pasos del Gobierno de coalición la falta de coordinación se ha hecho patente. Como ejemplo, el Ingreso Mínimo Vital temporal que anunció Pablo Iglesias y que el ministro Escrivá decidió retrasar hasta tener el definitivo a principios de junio. Detrás había intensas negociaciones que duraron semanas. Incluso, se anunció una rueda de prensa que no se llegó a producir. Las prestaciones ya están en marcha.