lunes, 27 de enero de 2020

UN SIMPLE ARTICULO CON EXPOSICIÓN DE HECHOS DESMONTA EL BABUCHEO IDEOLÓGICO CON EL QUE VOX Y PP, ESPECIALMENTE, INTENTAN DESESTABILIZAR EL SISTEMA POLITICO ESPAÑOL ENVENENANDO EL ORDEN PÚBICO. Y LA IZQUIERDA, CUANDO ME DESPERTE, NO ESTABA ALLÍ PARA ENSEÑAR Y EDUCAR A LAS MASAS, Y SIN ESTA EDUCACIÓN SOCIAL Y ENSEÑANZA SOCIAL, LO QUE PODEMOS NO LO VAMOS A PODER. ESO SÍ, LA FAMILIA MUY BIEN, GRACIAS



El pin parental: Una polémica que no existe en la escuela
  • Tres directores de centros educativos explican en qué consisten las actividades complementarias que tanto debate han provocado estas semanas
  • En los colegios las proponen los coordinadores de ciclos y en los institutos, los departamentos didácticos
  • La autorización familiar añadiría más carga burocrática a los docentes

A vueltas con el pin parental

Daniel Rosell
Diario de Sevilla 
26 Enero 2020

Una polémica sin base. Mucha polvareda informativa se ha levantado estas semanas a raíz de que el nuevo Gobierno central anunciara su intención de derogar el pin parental establecido en Murcia para ciertas clases que se desarrollan en los colegios de esta comunidad. Una autorización familiar que también aparece en los acuerdos presupuestarios del Ejecutivo andaluz con Vox para aprobar las cuentas autonómicas. El debate -más político que educativo- ha convertido de nuevo la escuela en un espacio de confrontación ideológica por un asunto que, hasta ahora, no había provocado casi ningún problema entre los equipos directivos de los centros, los docentes y los padres. 
El consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, ha contabilizado los casos de familias disconformes con estas actividades curriculares que se desarrollan en horario lectivo: sólo dos quejas en el año que lleva al frente de dicho departamento. Dos protestas en una comunidad educativa formada por dos millones de alumnos. Una gota en un océano. De ahí que el propio Imbroda reconozca lo "innecesaria" que resulta esta autorización paternal, pese a estar recogida en el pacto presupuestario. 
Los primeros extrañados por la polémica han sido los directores de los colegios e institutos públicos, a los que, por ahora, no les ha llegado ninguna instrucción de la Junta que les obligue a pedir dicho permiso. Una extrañeza que también es fruto de comprobar la "normalidad" con la que se aceptan las actividades complementarias que se organizan, diseñan y se ponen en funcionamiento todos los cursos con el respaldo de los distintos agentes que conforman la comunidad educativa de los centros de enseñanza. 

Taller sobre igualdad en un colegio público. / D. S. 
"Es una polémica artificial y llena de disparates". Así se expresa José Báez, director del IES Velázquez, en pleno Casco Antiguo de Sevilla. Una de las características de este instituto es la multitud de actividades complementarias y extraescolares que desarrolla durante el curso, muchas de ellas relacionadas con instituciones del entorno. "En este centro, por el volumen de alumnos que acoge, contamos con un departamento propio que las coordina", explica Báez, quien detalla que la mayoría de estas actividades las proponen los distintos departamentos didácticos, al estar relacionadas con las asignaturas que imparten. 
"No todas, pese a su carácter curricular, son obligatorias", incide el director del Velázquez, que agrega que "algunas que se desarrollan fuera de las instalaciones requieren del permiso de los padres, como siempre ha ocurrido". Una de las últimas salidas organizadas por este centro fue al embalse del Gergal, en Guillena. El objetivo de esta excursión era dar a conocer el ciclo del agua urbano, a lo que se añadía "un valor transversal": el ahorro en el consumo del agua. El centro se encargó de los desplazamientos y la explicación la ofrecieron los técnicos de Emasesa, algo habitual en este tipo de actividades. 
Actividades ineludibles
También hay actividades que se desarrollan para conmemorar jornadas muy señaladas en el calendario, como el Día de la Mujer o el de la Memoria Histórica. En estos casos el material que se usa y el contenido que se desarrolla los facilitan las administraciones públicas, la Junta y el Ayuntamiento hispalense. "No suelen tener mayor trascendencia porque los alumnos y los padres ya asumen con total normalidad su celebración", apunta Báez. 
De igual forma, también se organizan talleres relacionados con "la inteligencia emocional", que abarcan temáticas tan diversas como el cambio climático, la prevención de problemas nutricionales o de adicción a las drogas (impartido por agentes de la Policía Nacional) y los relacionados con el patrimonio, como el que se desarrolló el curso pasado en la cercana Plaza de San Leandro y que consistió en mejorar el aspecto de sus jardines, labor en la que contaron con el asesoramiento de técnicos municipales. 
Después de este desglose José Báez se pregunta "¿dónde está el adoctrinamiento?". "Cuesta pensar que alguien vaya a adoctrinar en estas actividades, pues las de género o sexo son meramente puntuales", refiere este director quien en sus cinco años al frente del Velázquez no ha tenido problema "ideológico" con ninguna familia a cuenta de estos actos. 

Clase sobre hábitos alimenticios saludables en un aula de Primaria. / D. S. 
En el CEIP Jadines del Valle, un colegio basado en la educación emocional, tampoco se ha registrado ninguna queja de las familias por las actividades complementarias que desarrolla. Todo lo contrario. Los padres son muy participativos en este ámbito y proponen muchos contenidos a los responsables de organizarlas, los equipos técnicos de cada ciclo. Así lo afirma su directora, Matilde López, quien concreta que el plan de centro y las finalidades que en él se persiguen les lleva a impartir muchos talleres sobre violencia de género, igualdad o bullyng. "Ante todo, queremos que los niños que aquí vengan sean tolerantes. Ése es nuestro principal cometido", añade. Un propósito que se hace bastante necesario dentro de una escuela donde conviven menores de 19 nacionalidades y 26 niños de Educación Especial. "Trabajar la empatía resulta imprescindible", destaca López. 
Los coordinadores de cada ciclo son los principales encargados de proponer las actividades complementarias. Por su "filosofía", este colegio cuenta, además, con un coordinador de igualdad y otro de paz, que cambian cada dos años de responsables. Las temáticas planteadas pasan a principio de curso por el consejo escolar, donde se encuentran representados los padres. Entre estas actividades hay algunas fijas e "ineludibles", como las relacionadas con las del Día de la Violencia de Género y de la Mujer. Una vez que cuentan con el visto bueno del consejo se envían a los equipos técnicos, que otorgan la aprobación y se encargan de proporcionarle a los coordinadores las pautas para desarrollarlas. Finalmente, se trasladan al claustro de maestros, donde reciben la aprobación definitiva. 
Acordes al plan de centro
"Cuando los padres eligen este colegio para escolarizar a sus hijos saben muy bien dónde los traen. Esto es un centro tolerante, apolítico y laico, que fomenta el respeto a la diversidad, a las distintas ideologías y religiones", defiende la directora del Jardines del Valle. Estos principios han provocado que sea una de las escuelas más demandas por las nuevas familias que se han instalado en el Casco Antiguo y que cada primavera presente un déficit de plazas ante el elevado número de solicitudes. "Por tal motivo, nunca hemos tenido problemas con ellas, pues todo lo que se imparte en esas horas se ajusta a nuestras finalidades y al plan de centro", agrega Báez. 
Azucena Sanz, directora del CEIP Altos Colegios Macarena, considera que toda la polémica que ha generado el pin parental es una forma de "usar los colegios como arma arrojadiza entre partidos políticos". Como en la mayoría de los centros, aquí las actividades complementarias también se organizan a principios de curso, aunque luego se van añadiendo otras. "Las decide el claustro de maestros, que supervisa que vayan acordes al plan del centro. Luego se explican al consejo escolar", especifica Sanz, quien aclara que estas tareas "son evaluables, pues están dentro del currículo y lo complementan". 

Una actividad complementaria desarrollada en una de las sedes de Lipasam. / José Ángel García 
"Su organización requiere bastante trabajo, pues conlleva reajustes horarios para impartirlas" afirma la directora de los Altos Colegios, quien abunda en que para estas actividades siempre se trae a expertos. "Hemos tenido charlas de la Policía Nacional para hablar de ciberacoso y bullyng. En vísperas del Día de la Constitución nos visitó Javier Pérez Royo para hablarnos de su libro relacionado con la Carta Magna", recuerda esta directora, que ahora se propone que también impartan dichas clases mujeres deportistas y científicas.
"No pedimos permiso a los padres para hacer estas actividades, pues están dentro del currículo y, por tanto, es competencia docente", destaca Sanz, quien advierte que de ser obligatoria esta autorización, "complicaría enormemente" el funcionamiento de colegios como éste, donde cada semana se organiza una. La directora de los Altos Colegios también alerta del supuesto caso en que una familia se niegue a que su hijo asista a una de estas clases: "¿Con quién lo dejamos? ¿Lo excluimos?", se pregunta esta profesional de la enseñanza, quien lamenta que "llevamos muchos años trabajando por la inclusión de todos los niños para que ahora los discriminemos". 
La libertad de enseñanza
Sobre un posible adoctrinamiento en estas enseñanzas, Sanz hace uso de sus 32 años de experiencia como docente. "He trabajado de directora en colegios de zonas tan distintas como las Tres Mil, Sevilla Este y el Casco Antiguo, y puede asegurar que demasiados problemas tenemos ya los maestros como para intentar también aleccionar a los alumnos en cuestiones ideológicas". Dicho lo cual, defiende "la libertad de enseñanza por encima de las políticas de izquierdas y derechas".  
Pese a la polémica desatada los últimos días, Sanz puntualiza que "la administración educativa aún no se ha dirigido a los directores para darle instrucciones sobre los permisos familiares". Por tanto, desde la Junta, como se podía apreciar en las declaraciones más recientes de Imbroda, aún no se ha iniciado ningún procedimiento al respecto. 

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domingo, 26 de enero de 2020

SE TRATA DE LAS PENSIONES, !ESTÚPIDOS! DEJAOS AHORA DE LA MELIFLÚ DE SI PROGRESISTA SE ESCRIBE CON HACHE O SIN HACHE



Pensiones No Contributivas

Una vergüenza (más) en el Reino de España



Acacio Puig
Vientosur
25.01.2020 

La cuantía de las llamadas pensiones no contributivas (PNC) ha sido durante el año 2019 de 392 euros mensuales, además de dos extras anuales por la misma cantidad (14 pagas). La actualización aprobada por el gobierno de unidad progresista supone -a partir de enero de 2020- un incremento del 0.9%, es decir que lxs PNC cobraremos ya 395,50 euros mes (¡un desastre!). En definitiva, como dijo Rodrigo Rato cuando escamoteaba en un debate institucional sus latrocinios, “¡es el capitalismo!”; frase que completaremos como contrapartida con la certera máxima de Proudhon: “¡la propiedad es el robo!”.

No están todxs lxs que son en las estadísticas del IMSERSO. Los últimos datos del año 2019 fijan un total de 451.146 personas pensionistas no contributivas, dispersas y de entidad diferente en las comunidades autónomas del país. Varias decenas de miles en Andalucía, Catalunya, Comunitat Valenciana, Madrid, Canarias… menos en el resto. Pero conocemos bien los trucos de la ingeniería estadística y sabemos de mucha gente que, por unos u otros motivos, no está registrada en esos listados (o bien, van dejando este mundo, porque no alcanzan la esperanza de vida).

En cualquier caso, en el documento oficial sobre Pensiones 2020 se dice sobre PNC:

“El Estado a través de la Seguridad Social garantiza (…) o por cumplir los requisitos exigidos en la modalidad no contributiva, la protección adecuada frente a las contingencias y en las situaciones que se contemplan en la Ley General de la Seguridad Social.

Las Pensiones no Contributivas, reguladas en dicha Ley, aseguran a todos los ciudadanos en situación de jubilación o invalidez y en estado de necesidad, una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios; aunque no se haya cotizado o se haya hecho de forma insuficiente para tener derecho a una Pensión Contributiva” .

Como encabezan los datos de este artículo, lo referido a “prestación económica” es de todo punto miserable en un Estado social de derecho. Esa situación se agravó desde la contrarreforma laboral del PP que fijó en 15 los años cotizados para tener derecho a la pensión mínima.

Pero ¿cuál es la entidad de esos cientos de miles de personas pensionistas no contributivas? Su entidad es su invisibilidad. Desde luego que en muchísimos casos son mujeres, como bien denuncia Anta Tere Díaz en este artículo.

Ana incide en la brecha salarial de género y el trabajo de cuidados como algo históricamente considerado obligatorio y gratuito… inserto a la fuerza en el ADN de la mujer trabajadora. Pero a pesar de ser eso cierto y fundamental, conviene no olvidar otros ingredientes, a los que alude Ana, pero que enfatizaré aquí porque configuran también la situación de lxs PNC en nuestro país. Por ejemplo, el que muchas mujeres y hombres de entre quienes cumplimos hace tiempo los 65 años, desarrollamos parte de nuestra vida laboral durante el tardo franquismo en muy precarias condiciones. Los trabajos sin contrato eran moneda corriente, la militancia antifranquista, la represión, el exilio y la cárcel, nos marginaron de la vida laboral durante largos períodos y generaron secuelas y difícil inserción en la misma, secuelas a veces casi insuperables. Se trabajaba en la práctica como “autónomos” (con más rigor diremos que “en negro”) pero sin capacidad económica de cotizar como tales y eso ha tenido consecuencias en el largo plazo de muchxs y de minorías marginalizadas (e incluyo aquí las gentes ocupadas en el ejercicio de las llamadas profesiones creativas, como es el caso de artistas, periodistas, escritores, ilustradores gráficos…)

De modo que a día de hoy ciertamente hemos sobrevivido –y escribo en primera persona en mi calidad de PNC- pero en condiciones de extrema austeridad (y más austeridad la de quienes carecíamos de vivienda en propiedad). De modo y manera que en lo referente a pensionistas no contributivos, podemos señalar que unos viven en la calle -formando parte de las milicias de los sin techo- otros refugiados en minúsculas aldeas en las que aún se encuentran viviendas de bajo alquiler y… con más frecuencia de lo que se cree, muchxs más encuentran en la estructura familiar los mínimos complementos a este endeble Estado social que, como señalaba Ramón Fernández Durán en su ensayo Tercera piel (publicado en 2010 por Virus editorial) funciona como el Estado social de derecho realmente existente en el Reino de España, un territorio además ferozmente carcomido por las políticas del capitalismo neoliberal.

Es posible que en Euskadi -como escribe Ana Teresa Díaz en el artículo arriba citado- la problemática de las pensiones no contributivas logre adquirir relieve y llegue a formar parte relevante de las vindicaciones del movimiento de pensionistas en marcha… pero los pocos cientos de miles de PNC extendidos por las diversas comunidades autónomas del Reino de España, no tenemos entidad como masa crítica.

Añadiremos, con cierto malestar, que en bastantes casos (lxs viejos militantes) ocupados en el combate por la emancipación del género humano hemos olvidado nuestra propia situación que nos abocaba a ser PNC y por ello, la urgente labor de pelear nuestras concretas condiciones de vida digna en la vejez.

¿Es ya tarde? No debiera serlo, pero sorprende que el asunto PNC no destaque en el contexto de la actualización del 0,9%, que quede diluido en el más general de las pensiones mínimas y también en la tan justa exigencia de blindar la actualización de las pensiones de acuerdo con el IPC real.

En cualquier caso, el movimiento de pensionistas, los sindicatos, los partidos y el recién estrenado gobierno de unidad progresista (PSOE-UP) están moral, política y socialmente obligados a demostrar con las derogaciones de la contrarreforma laboral del gobierno Rajoy y las revisiones y actualizaciones pertinentes, que la situación de lxs pensionista no contributivos constituye una auténtica situación de emergencia humanitaria y que hay que resolverla. ¡Vamos a ver!

25/01/2020

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sábado, 25 de enero de 2020

Y DE AQUELLOS LODOS UCRANIANOS, TERRORISMO DEL BUENO DE POR MEDIO, ESTOS LODOS VOX DE TAMAÑO NATURAL, ASÍ QUE VAMOS A SEGUIR TOMÁNDONOS LAS COSAS A LA BARTOLA, DE ESPERAR A QUE CAIGAN DEL GUINDO LAS LATITAS DE SARDINAS EN ACEITE, QUE ESTÁN MUY RICAS, Y NO EMPECEMOS A PONER TODAVÍA LOS CÍRCULOS DE PODEMOS E IU EN MARCHA. AHORA YA PODEMSO EMPEZAR A CANTAR EL PIO, PIO, PIO




Explotación, tráfico y grandes beneficios para las mafias.



DIARIO OCTUBRE / 24.01.2020



En el otoño de 2014, los blogueros ucranianos activamente comentaron las palabras del alcalde de la pequeña localidad de Stepanovka, situada en la zona minera de Donbass. El alcalde habló a la prensa de las conversaciones de los batallones voluntarios ucranianos, a los que se había prometido por la guerra “un trozo de tierra y dos esclavos”. En aquel momento, hizo gracia al público patriótico y los líderes de opinión de las redes irónicamente preguntaban en sus blogs dónde podían reclamar sus palacios.
Sin embrago, han pasado cinco años y la esclavitud se ha establecido como un problema real en el país de la dignidad y la libertad. No se trata solo del nuevo Código del Trabajo, que dejará en situación de esclavitud a millones de asalariados, completamente dependientes de sus dueños. Además de eso, en Ucrania aumenta el tráfico de personas que las bandas criminales utilizan para el trabajo forzado o para la esclavitud sexual. Y el Estado no puede parar sus actividades ni ha creado ninguna fuerza específica para atajar el problema.
El 15 de enero, en el distrito de Olevsk de la región de Yitomir, se desarticuló un grupo fuertemente armado que mantenía como esclavos a siete hombres. Los habían reclutado en diferentes trabajos, les habían retirado la documentación, les habían privado de su libertad y les forzaban a trabajar gratis para sus captores. Es más, al ser ciudadano bielorruso uno de los esclavos capturados por la banda criminal, este incidente tiene una dimensión internacional.
“Los hombres retenidos tenían entre 20 y 50 años y algunos de ellos eran discapacitados. Los traficantes utilizaron la violencia para suprimir su voluntad, les prohibieron abandonar el lugar de residencia y trabajo, y con actos ilegales impidieron los intentos de resistencia”, afirma el mensaje de la Fiscalía regional. Los esclavos fueron amenazados y fue sencillo porque los criminales tenían a sus disposición un arsenal de armamento que incluía rifles, granadas, explosivos y navajas de combate.
Según las informaciones, las personas secuestradas eran utilizadas para trabajar en las minas de ámbar, esas mismas mantenidas desde hace seis años por nacionalistas bien armados. Su influencia en la zona del ámbar es tal que las regiones del norte de la Polesia ucraniana son popularmente conocidas como la “república del ámbar”. Los grupos de bandidos utilizan para el duro trabajo físico a personas normalmente solas, enfermas o que sufren de adición a las drogas o el alcohol, a las que obligan a cavar en la tierra arcillosa y arenosa.
El ámbar da grandes beneficios a las mafias. Sin embargo, los esclavos deben conformarse con tener un techo y algo para comer. Es más, según el comunicado de la Fiscalía, se encontraban en “terribles condiciones de vida y nutrición, que suponían un verdadero riesgo para estos esclavos que eran considerados desechables. Nadie sabe cuántas personas pueden acabar sus vidas en este régimen de esclavitud en algún agujero buscando ámbar. Al fin y al cabo, nadie busca a personas sin hogar o sin familia que hayan desaparecido.
La puesta en libertad de estas víctimas no ha sido más que una feliz coincidencia. Los extractores de ámbar, entre ellos muchas personas con experiencia de combate, son los dueños absolutos de las minas ilegales. Llega hasta el punto de que, en ocasiones, llenas las carreteras forestales de puestos de control que decoran con banderas rojas y negras y en los que impiden en paso a personas no autorizadas. Y la policía local tremendamente corrupta, se gana su parte del pastel de esta economía en la sombra. Esta situación no es inusual y no se limita a la región de Polesia. La geografía del trabajo esclavo es amplia. Por ejemplo, el año pasado, en el país se desarticuló un sistema de falsos “centros de rehabilitación” en los que en realidad había personas retenidas en régimen de esclavitud.
“El grupo criminal operaba por toda Ucrania bajo la tapadera de organización de caridad. Personas con adicción al alcohol o las drogas eran ilegalmente retenidas y forzadas a realizar trabajo forzado. Durante un registro de la policía y la policía de fronteras ordenada por la Fiscalía de la región de Donetsk, se paralizaron las actividades de tres de estos centros en Mariupol, Lviv e Ivano-Frankivsk. La policía detuvo a doce personas que, lideradas por un organizador, son sospechosas de detención ilegal. Se ha liberado de la esclavitud a alrededor de cien personas”, informó entonces el Ministerio del Interior de Ucrania.
El mismo grupo operaba en Odessa, donde centenares de esclavos eran forzados a trabajar en plantaciones y campos privados para desarrollar esta “potencia agrícola”. “Según se ha podido saber durante la investigación preliminar, los consumidores de estos “productos vivos” eran una pareja: un ciudadano de Ucrania y otro de Georgia, dueños de una empresa agrícola situada en la región de Odessa. Entre 2015 y 2018, en las estaciones de tren de Kiev, Odessa, Nikolaev y otras ciudades sus reclutadores se dedicaron a buscar personas en situación vulnerable y sin residencia permanente. Las personas reclutadas eran trasladadas a Odessa, donde se les retiraba la documentación y el teléfono móvil. Después se instalaban en barracones, donde en cada habitación residían, en condiciones inhumanas, entre 15 y 20 personas, hombres y mujeres. Las víctimas eran sometidas a violencia física y psicológica constante por pare de los guardas de esos barracones. Los trabajadores que se negaran a trabajar o trataran de huir eran brutalmente golpeados delante de otros empleados para evitar así futuros incidentes”, afirmó sobre esta tragedia humana el documento de la Fiscalía de Ucrania. Entre la seguridad de estos campos de concentración comerciales también había representantes de los grupos paramilitares de extrema derecha.
Un estudio de la Organización Internacional para las Migraciones en Ucrania, publicado en vísperas del año nuevo, afirma que la explotación de personas ha afectado a más de un cuarto de millón de personas. Pero eso solo es la punta del iceberg. Las autoridades admiten que el trabajo forzado tiene una presencia muy superior a la que muestran las estadísticas. Y seguirá aumentando, ya que el empobrecimiento de Ucrania, que dejará a más personas en situaciones extremas, hará más vulnerable a la población. Y las bromas sobre esclavos en Donetsk serán muy tristes compradas con esta realidad.