domingo, 2 de junio de 2019

PODEMOS, DESDE VALENCIA



Elecciones 26-M 2019

País Valencià: situación y futuro de Podemos




Andreu Tobarra
Vientosur
01.06.2019 

Sin ninguna duda Podemos es la gran perdedora del 26-M. Se pierden multitud de votantes en todas las autonomías y aunque se mantiene en algunas la posibilidad de ser llave de gobierno, Podemos pierde buena parte de sus diputados (en Castilla-la Mancha donde entró al gobierno con el PSOE, se queda fuera sin ningún parlamentario). Pero es en el ámbito municipal donde se ha dado lo peor, los resultados solo se pueden calificar de extremadamente malos para Podemos. Y además, con alguna excepción, se han perdido la gran mayoría de ayuntamientos del cambio de hace cuatro años. Las votaciones europeas, sin ser tan duras como las de los ayuntamientos para Podemos, no han sido nada favorables, Podemos e Izquierda Unida han perdido respecto al 2014 seiscientos mil votantes, lo que supone quedarse de once europarlamentarios en seis.

Los resultados de las elecciones en el País Valencià, vuelven a pasar varias facturas.

En el terreno de la derecha, el PP sigue cayendo, pero no lo suficiente para ser igualado o superado por Ciudadanos, que parece dar síntomas de estancamiento e incapacidad de conseguir el sorpasso. En la ciudad de Valencia donde el PP tenía imputados a todos sus diez concejales, Ciudadanos se ha mostrado incapaz de crecer en votos y escaños respecto al 2015.

El PP de Isabel Bonig se ha mantenido como la segunda fuerza más votada, obteniendo casi trescientos mil votos más que Ciudadanos. En Valencia ciudad María José Catalá, la candidata del PP, queda como segundo partido tras Compromís y por delante del PSPV, será la jefa de la oposición, dejando a Ciudadanos a un nivel subalterno. Sin embargo, las alianzas de las tres fuerzas de la derecha son necesarias para hacer gobiernos municipales, como en Alacant y en esa forma es muy probable que tengamos a Vox también en los equipos de gobierno de las alcaldías que controle la derecha.

El PSPV afirma e incrementa sus resultados en las municipales, tras las generales y las autonómicas realizadas en nuestro territorio hace un mes. Es el partido con más votos en los dos terrenos: autonómico y municipal. Incrementa su posición en una buena parte de las ciudades de más de 20.000 habitantes como Valencia, Castelló, Elx, Torrent, Sagunt o Paterna. Aunque obtiene un porcentaje de votantes sustancialmente inferior a las cifras históricas de los años ochenta, vuelve a tener una posición hegemónica, con un aliento de estabilidad de cara a los próximos años hasta las siguientes convocatorias electorales.



Compromís, ve reducirse un tanto su apoyo electoral, pero mantiene las concejalías que obtiene en todo el País Valencià (incluso las incrementa ligeramente, en gran parte por la situación de fraccionamiento del voto) y sobre todo repite mayoría y alcaldía en el buque insignia, la ciudad de Valencia, con el apoyo y participación solamente del PSPV (Unidas Podemos no obtiene representación) que queda en tercera posición en la capital.

Unidas Podemos sigue padeciendo una fuerte sangría elección tras elección, pero esta vez sobrepasa la línea roja que supone quedarse por debajo del límite del 5% que es el que permite la representación institucional. Y esto no es algo que suceda exclusivamente en el ayuntamiento de Valencia, Unidas Podemos retrocede muy sustancialmente o desaparece en muchos consistorios del País Valencià, así como en buena parte de municipios del estado y de los territorios que realizaban el 26M sus elecciones autonómicas.

A nivel de nuestro territorio, la representación obtenida hace un mes al hacerse coincidir por el PSPV generales y autonómicas, benefició a los socialistas, pero también benefició a Podemos. Entonces todavía no podíamos saber lo mucho que le favoreció, aunque es de suponer que de haberse celebrado nuestras autonómicas el 26M no hubiese obtenido los 8 escaños, con un porcentaje cercano al 8%. La amenaza de convertirse también en una organización extraparlamentaria a nivel autonómico era muy plausible.

Los votos en el País Valencià suponen un resultado de unas 45 concejalías en todo el territorio, contando tanto a Podemos en solitario como a Podemos más Esquerra Unida, allá donde decidieron ir unidos. Una cifra a mucha distancia de los más de un centenar largos que obtiene EU en los municipios donde se presenta en solitario.

Si comparamos con el 2015 las pérdidas que revelan los datos son muy preocupantes, puesto que solo EU en solitario entonces ya obtuvo 214 y entonces además estaban todas las candidaturas de unidad popular que apoyaba y participaba Podemos.

Desde la ciudad de Valencia, que es donde vive el que escribe estas líneas, el retroceso electoral es también lamentablemente espectacular. Unidas Podemos queda fuera tras obtener en torno a 16.000 papeletas, superando a duras penas el 4%, cuando la barrera legal obliga a superar el 5%.

Si retrocedemos cuatro años para comparar los resultados obtenidos por Unidas Podemos, en el 2015 sumando los votos de Valencia en Comú (40.000) y los de EU (muy cerca de 20.000), se obtuvieron 60.000, mientras que cuatro años después en el 2019 se han convertido en muy poco mas de 16.000. En resumen, se han perdido en una sola legislatura 44.000 votos1. Esto supone quedarse fuera de la institución tras perder el 73% de los votos y convertirse en una fuerza cercana a lo marginal después de “haber estado cerca de tocar el cielo”. La velocidad del drama no puede menos que dar vértigo.



En Alacant, donde el PP perdió la alcaldía en el 2015, la volvería a recuperar ahora con la suma de Ciudadanos y Vox. Los 6 concejales de Guanyar Alacant (más de 28.000 votantes que supusieron cerca del 19% ) se convierten ahora en 2 para Podem-EUPV (poco más de 12.000 votos, que su ponen el 9%). Se han evaporado el 57% de los apoyos electorales en estos cuatro años.

En Elx, la situación ahora es como la de Valencia, no se llega al 5% con 4.600 votos y Podemos se queda con cero conejales fuera del consistorio. El PSPV que tenía la alcaldía la mantendrá al mejorar sus resultados.

En Castelló, en el 2015 Castelló en Moviment obtuvo 4 concejales (10.400 votantes, con el 13,06%. EUPV no llegó al cinco por cien y con casi 3.000 votos se quedó fuera). En el 2019 se añaden a la candidatura Podemos y EUPV para quedarse en 2 concejales (4.800 votantes, con un 6,55%). Se pierden un 64% de apoyos en la ciudad de Castelló. El PSPV mantendrá la alcaldía que ya consiguió hace cuatro años.

En definitiva, esta es una buena parte de la expresión electoral de la situación municipal de Podemos en el País Valencià, se pierden apoyos de tal forma que en las mejores situaciones supone dejarse el 60% de los votantes e implica quedarse fuera de la representación institucional de una buena parte de ayuntamientos valencianos y de las diputaciones.

¿Que hemos hecho para merecer esto?

Eliminadas las anécdotas, nos deberíamos quedar con los elementos más relevantes para intentar entender por qué Podemos ha dejado de ser lo que fue en tan poco tiempo. Estas son las que me parecen algunas de las cuestiones más significativas, sin que el lugar en que las escribo suponga que las estuviese ordenando por importancia:
  1. El hecho de que la pugna interna en el reparto de posibles futuros cargos ha cerrado a Podemos hacia una necesaria apertura a la incorporación de activistas sociales. Los problemas de construcción de listas y programas con muy escasa o nula participación de los movimientos y del activismo social, con un vaciado de candidatas y candidatos que tengan que ver con ellos es un elemento importante de resta que se añade al declive en que ha entrado Podemos a nivel estatal.
  2. El desplazamiento, por no calificarlo de arrinconamiento, fuera de los puestos de salida en las listas, de personas que habían hecho un trabajo más que digno en la representación institucional con una vinculación real a la organización y a los movimientos sociales.
  3. La supuesta coalición con Esquerra Unida, que no es tal. Poco que ver con la confluencia que se realizó en Andalucía, en que las bases de Podemos y de Izquierda Unida fueron actores reales de un debate con votaciones finales refrendando la unidad, ilusionando también a otros sectores. Aquí en Valencia simplemente se puede explicar el acuerdo electoral de tal forma que en la mayoría de barrios de la ciudad los colectivos de Podemos y de EU, iniciaron la campaña municipal del 26-M sin haberse encontrado ni conocido y la acabaron en las mismas condiciones. El acuerdo firmado en los últimos momentos con Esquerra Unida, largamente estancado y aireado como una vulgar disputa entre aparatos sin diferencias políticas conocidas, por los puestos en las listas que se consideran con posibilidades reales de alcanzarse, no se puede presentar como un paso adelante. Supone un descrédito social merecido para aquellos que se llenan la boca con discursos repletos de construcción de alianzas, de solidaridades, de lazos, de apoyos mutuos, de complicidades… y en la práctica se visibilizan comportamientos bien alejados de esas palabras dentro de los relatos.
  4. Esto va de la mano de la crisis, por no calificarla de desaparición, de una buena parte de las candidaturas de unidad popular con las que nos presentamos en las últimas elecciones a los ayuntamientos. Y no se trata solamente de que hayan dejado de existir como puede ser el caso de València en Comú, que dicho sea de paso ha ocurrido de no muy buenas maneras por parte de la dirección de Podemos en Valencia ciudad, sino, y es lo más importante, que buena parte del caudal de ilusiones y apoyos, se haya perdido y no se puede esperar que a nivel de votos se traslade y mantenga en algunas de las propuestas y listas municipales que está haciendo Podemos.
  5. Los diferentes giros políticos dentro de una permanente obsesión por lo electoral, con un último movimiento que parece presidir buena parte de los actos y declaraciones con la finalidad de tener puestos en un gobierno del PSOE, tanto estatal como territoriales. Podemos acentúa su moderación política y su casi desesperado gobernismo con los socialistas a medida que se desangra y debilita cada vez más.
  6. A todo ello se añade que internamente se vive una situación escasamente democrática de la organización en la que las diferencias se afrontan por los grupos de afinidad en la dirección de mala manera con golpes de efecto, acuerdos contra natura, caídas en desgracia y rupturas con escenificaciones públicas impropias de un grupo humano que lucha por construir solidaridades y valores éticos. Todo ello aireado desmesuradamente por los media a los vientos de la opinión pública, con un tratamiento bien diferente respecto a Podemos que al que se aplica a las otras organizaciones políticas, construyendo el relato de que PSOE, Ciudadanos y PP resuelven problemas con menos cainismos y mucha más talla política y talento.
¿Podemos tiene solución?

Lo que podemos constatar de momento es que el ciclo sigue cerrándose, primero pensábamos que habíamos entrado en otro periodo diferente al que se abrió con el 15M que había que darlo por terminado en muchos aspectos importantes, sin embargo ésto quizá no sea suficiente y debemos plantearnos si no está ocurriendo en estos momentos lo mismo con Podemos.

Una buena política municipal, no nos hubiese librado de los efectos de la caída general de Unidas Podemos, pero habría impedido que quedásemos fuera de la institución con unas pérdidas de votos espectaculares. No es de recibo que algunas secretarias generales se escondan detrás del hundimiento general, que viene a ser algo así como proclamar que la culpa es de todos a nivel estatal (o de la figura de Pablo Iglesias sobre todo), diciendo que no se podía hacer gran cosa a nivel de nuestro municipio, porque se hubiese hecho lo que hubiese hecho, el resultado vendría dado por el descredito de Podemos exterior al municipio. Relato perfecto para culpabilizar a un enemigo externo sobre lo que se ha hecho y sobre lo que se ha dejado que hacer en el municipio.

Asistiremos, sin dudas, a un periodo de nuevos descorazonamientos militantes en el que tras la resaca electoral llegarán las primeras desafecciones, unas por desánimo tras la acumulación de fracasos y la falta de espacio para hacer política real en la estructura de Podemos. A éstas se añadirán las de aquellos y aquellas que ven cerrado su proyecto personal en Podemos y optarán por dimisiones o dejar la organización para intentar buscar otras agencias de colocación, desgraciadamente a estas alturas es imposible negar que este tipo de personas también existen en Podemos y han medrado en él y en sus listas electorales.
Tras haber formado parte de este ciclo de Podemos desde sus orígenes, a estas alturas tengo una convicción muy fuerte en afirmar que si Podemos toma dos decisiones estratégicas equivocadas, su situación será irreversible. Ni siquiera podemos estar seguras de que decidiéndolas correctamente lleguemos a tiempo de evitar el naufragio definitivo, pero como en muchas encrucijadas y puntos de inflexión, lo que toca hacer es intentarlo, para salvar al menos todo lo que podamos y no tener que volver a empezar de cero o incluso desde valores negativos.

La primera gran decisión sería la de no entrar al gobierno del PSOE-PSPV.

Hemos argumentado repetidas veces que los costes serían muy superiores a las hipotéticas ganancias de hacer cambios sociales y de mejorar la visibilidad. Hemos puesto también encima de la mesa el balance nefasto que en el estado español y en Europa ha supuesto entrar a gobernar en minoría con la socialdemocracia, tenemos ya ejemplos propios como lo ocurrido en Castilla la Mancha.

Podemos está jugando con fuego, las tesis errejonistas se han quedado en Podemos a pesar de su marcha y el nuevo giro de cintura de conseguir presencia en un hipotético gobierno dirigido por Pedro Sánchez -o Ximo Puig a nivel valenciano- son las que prevalecen como principal objetivo a corto plazo y a nivel estratégico. Si para ello hay que relajar no solo las formas, dulcificándolas hasta recibir alabanzas por parte de muchos medios y tertulianos hasta ahora enfrentados a Podemos, se añaden detalles sustanciales de la que sería la agenda de gobierno de Podemos, en las que se ha producido un vaciado de objetivos claramente considerados como maximalistas para la dirección actual, y a cambio aparecen propuestas de buena gestión que podrían ser negociables con la organización socialista.

Si añadimos que la entrada se puede aprobar en los próximos días por parte la dirección autonómica, presentándola como una necesidad indiscutible e irreversible ya negociada y pactada en petit comité con el PSPV y Compromís, yendo en el mejor de los casos a una de las habituales pseudo-ratificaciones plebiscitarias que tienen poco que ver con un buen proceso de debate colectivo antes de su ratificación por mayorías en una votación. Es difícil recordar una organización grande como Podemos que se llene la boca de ética y principios, al mismo tiempo que los incumple en su funcionamiento.

Ahora además tenemos que añadir lo que supondría entrar al gobierno de Ximo Puig (y Pedro Sánchez) con la situación de extrema debilidad, con pérdida de militancia y vaciamiento de los círculos en la que nos encontramos. ¿De verdad no se tiene conciencia de lo que va a suponer este hecho en aumentar la vía de agua acelerando el desmoronamiento y sus consecuencias?

Ya hemos vivido la inmensa absorción de esfuerzos y recursos de las candidaturas de unidad popular cuando entraron a gobernar los ayuntamientos, que afectó a muchísimo más que a los cargos y sus asesores. Las discusiones, el seguimiento político, una buena parte de los asuntos y la vida política empezaron a girar cada vez más y más en torno a lo institucional, y el resto de temas y el insustituible activismo social fue cediendo tiempo primero, importancia después y finalmente esta nueva jerarquía de valores que gira sobre la institución adquiere estatus de normalización.

La situación de la representación autonómica de Podemos, que es prácticamente el único islote institucional relevante en todo el PV, es mejor que sea la llave para forzar políticas sociales de gobierno, pero sin estar dentro. En esa forma las diputadas y diputados en el parlamento autonómico, así como la dirección autonómica, estarán en mucho mejores condiciones para invertir energías políticas en levantar, reforzar las bases y la vida de la organización, y la mejor forma de tener tiempo y espacio para hacerlo es quedarse fuera del gobierno. No es suficiente con la voluntad de querer remontar, hay que tomar decisiones que permitan hacerlo, y la de entrar al gobierno lo impediría desde muy corto plazo y añadiría el descrédito y la desafección hacia Podemos en poco tiempo más (no va a ser ninguna excepción diferente a lo que le paso a IU entre nosotros, o a los Verdes en Alemania o a Refundación en Italia)

La segunda gran decisión es reintroducir los funcionamientos horizontales y democráticos dentro de Podemos.

Hay voces que piden la dimisión de secretarios generales, pero aun compartiendo que hay secretarios y secretarias generales que hace tiempo no deberían ejercer esa función, eso no es tan simple. Una nueva secretaria general o una gestora no soluciona el problema, la simple sustitución de personas si no se modifican funcionamientos y la anómala estructura que padecemos, no va a cambiar sustancialmente la situación.

Por otro lado, han vuelto a aparecer las potentes voces que cierran filas en torno a Pablo Iglesias, atribuyendo buena parte del problema a las críticas y disidencias que se airean en público. ¿De verdad que lo mejor que se puede construir como explicación es convertir las opiniones políticas diferentes en el problema, y afirmar que si éstas no existieran o no se expresasen las cosas hubiesen sido diferentes?

La tentación permanente de depositar en enemigos exteriores e interiores el problema, suele ser una gran forma de construir una explicación en la que siempre son otras las responsables y eso evita tener que asumir cualquier responsabilidad y rectificación. Compartimos con otras voces que no hay que salir corriendo a tomar decisiones, pero nuestra opción es que la toma de decisiones sin precipitaciones es la mejor forma de hacer cambios de calado, pero siempre precedidos de buen debate y deliberación. En absoluto se trataría de ganar tiempo para no hacer nada y seguir manteniendo el control de los puestos internos, la dirección política y los escasos puestos externos que se han obtenido.

Si miramos hacia abajo vemos los círculos vaciados y desencantados, muy alejados de cualquier posibilidad de seguir y participar mínimamente en las decisiones políticas municipales. Si lo hacemos hacia arriba, tenemos las direcciones que no funcionan como tales, en la práctica es el secretario o la secretaria general junto con un pequeño grupo de confianza quienes muñen las decisiones y buscan acuerdos y maniobras contra los que consideran enemigos en el interior de Podemos. El Consejo Ciudadano es sorteado como órgano real por varios mecanismos, uno ha sido orquestado en origen gracias a las listas plancha y la representación no proporcional que garantiza muchas veces brazos de madera incondicionales a cualquier debate y posición. En segundo lugar, los acuerdos se orquestan por fuera del órgano, lo cual añade más profundidad al vaciado de la dirección como órgano de representación y debate para la dirección política, hasta convertir a los Consejos Ciudadanos en direcciones semivacías, sin papeles, sin debates, situación que se utiliza para reforzar más todavía la necesidad de que el secretario o la secretaria general actúe libremente y al margen de todo órgano y control, para compensar el problema que él mismo ha contribuido a crear y así se alimenta el problema sin el más mínimo atisbo de solución. Se trata de un buen ejemplo de profecía autocumplida.

Las direcciones, los Consejos se han convertido en algunos casos en verdaderos nidos de conspiración, que dedican el 90% de su tiempo a resolver situaciones internas de tal forma que les permitan prevalecer. Estos últimos años se han consolidado camarillas en los órganos que son las que ejercen la dirección real al margen de la propia estructura oficial y lamentablemente hay que añadir el elemento no menor de que han servido para que aprendiesen algunas de esas personas algunos de los más desdeñables comportamientos y fingimientos de la política. Uno de los problemas más importantes que vivían ellos y ellas dentro de Podemos era en términos de legitimidad y cuestionamientos que podrían afectarles. Han vivido de la imagen y popularidad inmensa de la organización construida en sus inicios junto al paraguas de Pablo Iglesias como secretario general y figura mediática. Pero cuando han tenido que ofrecer un balance de resultados en sus localidades fuera de la protección de la marca que parecía poder garantizar votos suficientes, como ha ocurrido en estas últimas municipales, la resultante ha sido constatar que ya hacía tiempo se había producido el abandono de una buena parte de los votantes, empezando por los sectores más activos y concienciados.

En su descargo hay que resaltar que no son comportamientos individuales que ya se traían de antes, ni caer en explicaciones psicologicistas de perfiles de personas perversas. Hay dentro de Podemos una estructura que realmente impide debatir y discutir democráticamente su política. Los círculos están diseñados para otras cosas, para unos escalones menores y sin posibilidades de influir en las grandes decisiones políticas que toman las direcciones y las secretarias generales. Ergo el que desea hablar y compartir para que se pueda decidir colectivamente por los miembros activos de la organización algo de la política cotidiana, no tiene más remedio que actuar utilizando canales informales, puesto que los formales o no lo permiten o no existen. Y al final, todo el que sigue vivo dentro de Podemos ha acabado haciendo exactamente eso, esté en una dirección, sea secretario general o simple militante de algún círculo. Las asambleas se han convertido en algo raro y más parecido a una representación teatral oxidada que a un ejercicio de la democracia más viva y buena parte de lo relevante se mueve en relaciones de afinidad, de simpatía personal o enemistad o cualquier cosa que forma demasiadas veces parte de las sombras y de una antidemocrática informalidad, contra la que no puedes luchar ya que “no existe” en ningún código ético, estatuto o reglamento.

Desde hace unas semanas uno de los más señalados grupos informales de la dirección en el País Valencià, está estudiando qué hacer con los restos de Podemos para construirse a su medida otra organización. Por otro lado, el fracaso parcial de la operación de Errejón hace que el lanzamiento de una nueva organización estatal a partir de la consolidación del proyecto en Madrid, tal y como su grupo de afinidad tenía planeado, quede de momento en suspenso. En el País Valencià, como en otros sitios, hay personas que esperaban con ilusión ese nuevo proyecto organizativo sobre los restos a derribo de su antigua organización y ocupar el espacio del viejo Podemos. Estos asuntos que afectan y mucho, a todas las personas vinculadas a Podemos, no se conocen salvo que se tenga alguna relación informativa que otra no tiene, tampoco se escriben ni se discuten colectivamente y, sin embargo, ahí están agazapados esperando los tiempos que las y los iniciados consideren, no para compartir sino porque supongan una hábil elección del momento y de las alianzas que les permita lanzar sus proyectos y prevalecer sobre el resto.

Podemos debe retomar las mejores tradiciones de los movimientos sociales: Frente a secretarías políticas multipoderosas, órganos y acción colegiada. Frente al voto en plancha y elecciones que modifican los votos emitidos, proporcionalidad y listas abiertas. Rotatividad frente a permanencia. Frente a votaciones telemáticas y asambleas ritualizadas, sin debate ni documentos ni expresión de crítica, establecer la deliberación real previa al refrendo o votación…

En definitiva, apostar decididamente por un Vistalegre del País Valencià (y uno estatal por supuesto) que refunde Podemos con una hoja de ruta que en el terreno externo nos devuelva a los orígenes y al mejor activismo social con y en las luchas sociales, y en el terreno interno iguale Podemos a las mejores prácticas y formas de trabajo de las ya muy largas experiencias acumuladas y ensayadas por los movimientos sociales.

Andreu Tobarra. Miembro de Anticapitalistas y profesor del Departamento de Sociologia y Antropología Social de la Universitat València
31/5/2019
Notas

1/ En realidad, la perdida de votantes es mayor ya que en las municipales del 2015, València en Comú no fue conocida por todos los votantes de Podemos como la opción municipal a la que se apoyaba y en la que se participaba. Esto hizo que no llegase a recibir todos los votos que podía proporcionar Podemos a la candidatura de unidad popular. Podemos en aquellas fechas se movía como mínimo en los 50.000 votos en la ciudad de València, esto supone que los votantes reales conjuntos de Podemos más los de EUPV en aquel momento eran al menos 70.000. Por tanto, la perdida de votantes del 2015 al 2019 puede calcularse en un mínimo de 54.000, lo que supone que han desaparecido más del 77% de apoyos electorales en una sola legislatura.

*++

¿PODEMOS? PODEMOS, PERO SIN NIÑISMOS NI GUAPINAS



Comunicado de «Anticapitalistas» rechazando la coalición PSOE-Podemos




01/06/2019
El contexto general

La triple cita electoral del pasado 26M pone fin al intenso ciclo electoral que hemos vivido los últimos meses y establece ya el marco institucional en el que se va a desarrollar la dinámica política en los próximos años. La relación de fuerzas en el marco de la representación política queda conformada así en los diferentes niveles institucionales para el próximo periodo. Sin embargo, permanecen aún abiertos importantes interrogantes respecto a la formación de los gobiernos y la política de alianzas entre los distintos actores.

Por de pronto, el resultado de las elecciones del 26M pone de manifiesto una primera consideración: el reforzamiento indiscutible del PSOE a costa de una derrota generalizada de las fuerzas agrupadas en el denominado “bloque del cambio”. Esta restauración de la hegemonía del PSOE dentro del difuso “pueblo de izquierdas” muestra las limitaciones estructurales y estratégicas que ha venido arrastrando en los últimos años el proyecto de la dirección de Podemos y de las que el propio PSOE es el gran beneficiado.

Por otro lado, asistimos a una parcial recomposición del régimen en torno a la restitución de una vieja dinámica izquierda-derecha (siempre funcional al PSOE) y de la restitución de un neo-bipartidismo en forma de bloques. Una recomposición incompleta debido a la innegable crisis territorial que aún permanece (y que el ciclo electoral ha mostrado que sigue muy presente) y a la dificultad para la formación de una mayoría parlamentaria estable por parte del PSOE.

Un tercer elemento fundamental de balance para las fuerzas transformadoras es la derrota de las diferentes opciones electorales que se han presentado, bajo distintas fórmulas, en estas elecciones. Todo un ciclo político se cierra con ello bajo el colapso estratégico, la extrema debilidad organizativa, el fracaso de un modelo de unidad sin anclajes y el agotamiento de la fuerza social que había acompañado a las fuerzas del “bloque del cambio”. En este sentido, el fuerte retroceso de Podemos a nivel autonómico viene acompañado de la pérdida de prácticamente todos los “ayuntamientos del cambio”, así como de las diferentes y diversas experiencias municipalistas. Una derrota sin paliativos que bien merece una reflexión y auto-crítica profunda que no busque excusas de mal perdedor ni busque solo en causas ajenas respuestas a problemas de fondo que vienen arrastrándose desde hace años.

Breve balance elecciones europeas, autonómicas y municipales

Las elecciones europeas se han desarrollado en una ausencia absoluta de debate sobre el proyecto europeo. Nuevamente, la trascendencia del marco europeo para la lucha política y las estrategias de transformación ha quedado sepultado en la batalla local. En este contexto, el PSOE, siguiendo la estela de las elecciones generales, ha obtenido una contundente victoria y aparece ahora como una referencia para el nuevo intento de recomposición del proyecto de la UE junto a liberales como Macron. El resultado de UP en estas elecciones supone un fuerte retroceso aunque, paradójicamente, sitúa al espacio de UP (junto al Bloco de Esquerda portugués que, en la práctica, es la única opción claramente de izquierdas en toda Europa que mejora sus posiciones) como una referencia en un contexto general de fuerte declive las opciones de izquierdas en prácticamente todos los países de la UE.

Las elecciones autonómicas, por su parte, arrojan un resultado en el que el PSOE afianza territorialmente su estructura de poder y donde las fuerzas transformadoras (bien en el marco de candidaturas de UP o en el de otras experiencias) obtienen unos pésimos resultados. La debilidad endémica de las organizaciones de izquierdas, la falta de credibilidad de su discurso o los erráticos procesos de “unidad” son solo algunas de las cusas de esta derrota en los distintos territorios. En este sentido, el voto útil frente a la (extrema) derecha ha vuelto a ser un elemento tremendamente funcional para el PSOE.

Respecto a las elecciones municipales la derrota de las izquierdas transformadoras es si cabe aún más dolorosa. La pérdida de enclaves importantes en capitales de provincias es solo la parte más llamativa y la punta del iceberg de un retroceso muy fuerte de la representación en el ámbito local. El progresivo desinfle y desorientación estratégica de las experiencias municipalistas y de unidad popular ha significado un resultado que, salvo excepciones, nos retrotrae a posiciones muy anteriores al 2015. Entre estas excepciones no podemos dejar de señalar (y alegrarnos) por el triunfo de la candidatura de Adelante Cádiz encabezada por nuestro compañero José María González “Kichi”. Una experiencia que ha conseguido ampliar su base electoral en un contexto muy complicado gracias a un trabajo sostenido durante años de implantación social en la ciudad.

Perspectivas para el ciclo que viene

Todo un ciclo político se cierra dejando tras de sí un reguero de oportunidades perdidas y de posibilidades alternativas inexploradas. También de valiosas lecciones para el futuro. Sin embargo, partimos para lo que está por venir de una situación de derrota que conviene no minusvalorar. La progresiva reducción de las expectativas de la forma y contenido del cambio han devenido en un reforzamiento de la parte progresista del Régimen, los modelos verticales sostenidos por hiper-liderazgos han contribuido al vaciamiento de las estructuras organizativas y los mecanismos colectivos, la ilusión institucional y gobernista nos deja un agotamiento de la fuerza social y de las instituciones populares para la lucha socio-política. En este sentido, la fórmula subalterna de relación y negociación con el PSOE para un gobierno de coalición a escala estatal no parece la mejor para la construcción de un proyecto alternativo. Situar una serie de demandas y políticas concretas en el centro del debate se impone, a nuestro entender, como una tarea primordial en estas semanas para arrancar victorias concretas que mejoren la vida de las clases populares.

En las próximas semanas, desde Anticapitalistas iniciaremos un proceso de reflexión profunda, debatiendo colectivamente entre nuestra militancia y simpatizantes, de forma abierta y ya sin urgencias electorales. También con la gente de los movimientos sociales y las organizaciones aliadas. Somos conscientes de que tenemos que pensar y proyectar una salida creíble para la crisis de las izquierdas transformadoras. Una salida que rompa con la inercia auto-destructiva que se ha ido imponiendo en los últimos años. Sabemos que esto no va a ser fácil: la situación de la izquierda post-15M es la de una derrota de las fuerzas transformadoras y una preponderancia de las fuerzas transformistas en el seno de la izquierda. Necesitamos más organización, y una política unitaria, pero también renovar discursos, repertorios y prácticas políticas ante el evidente agotamiento del ciclo y de nuestras hipótesis. Aún es pronto, en todo caso, para formular recetas pero queda claro que reconstruir la posibilidad de la transformación política desde la lucha es un horizonte más necesario que nunca. Seguir abonando ideas y proyectos más ambiciosos que el simple “mal menor” va a ser imprescindible frente a las urgencias ecosociales que tenemos por delante.

Ni un paso atrás, por tanto: debatir colectivamente, implicarse a tope en las resistencias de nuestras comunidades y de nuestra clase, dialogar y pensar desde la humildad, no encerrarse en la tentación sectaria ni en el oportunismo posibilista, ir armando una nueva posibilidad política con todo el mundo que quiera sumarse. Después de una derrota, toca aprender, nunca rendirse. Si quieres seguir luchando, contamos contigo.

Lee y Comparte. Ayuda a que la contrainformación llegue a más personas.

*++

sábado, 1 de junio de 2019

USA. 12 MUERTOS Y 10 HERIDOS POR UN EMPLEADO. ¿QUE LE PASA A LA SOCIEDAD MÁS RICA, PRÓSPERA, PODEROSA Y MENOS CIVILIZADA DEL MUNDO?



Al menos 12 muertos en un nuevo tiroteo en un edificio gubernamental de Estados Unidos

Tercerainformación
01/06/2019 

Las autoridades han confirmado la muerte de 12 personas en el tiroteo en el Centro Municipal de Virginia Beach. El asaltante armado también habría fallecido.

La Policía y servicios de emergencia de EE.UU. han reportado al menos 12 muertos y 10 heridos tras un tiroteo perpetrado este viernes en el Centro Municipal de Virginia Beach. Al número de fallecidos se suma el atacante, quien fue abatido durante el operativo, informan medios locales.
Según el informe oficial, el hombre armado era un empleado descontento de la institución que había trabajado para la ciudad durante mucho tiempo, y durante el ataque utilizó una pistola calibre 45 con un silenciador.
Además, el jefe de la Policía, Jim Cervera, declaró en una rueda de prensa que uno de los agentes también recibió un disparo pero fue "salvado por su chaleco antibalas".
"Este es el día más devastador en la historia de Virginia Beach", afirmó el alcalde Bobby Dwyer. "Las personas involucradas son nuestros amigos, compañeros de trabajo, vecinos y colegas", agregó.
La Policía ha encontrado víctimas en los tres pisos del edificio y una afuera, en un vehículo. Debido a la gravedad de los heridos, se cree que el número de fallecidos podría incrementarse.
"Próximamente determinaremos cómo vamos a responder a nuestra ciudad. Nos uniremos. Mostraremos fortaleza", expresó Aaron Rouse, concejal de Virginia Beach, tras enviar un mensaje de unidad a la población.
El hecho comenzó alrededor de las 4 de la tarde, hora local en el edificio de operaciones, que se encuentra junto a la Municipalidad, cerca de la intersección de la calle Princess Anne y Nimmo Parkway. El inmueble alberga los departamentos de planificación, servicios público y obras públicas, entre otros.
Varios servicios de emergencia, incluyendo agentes fuertemente armados, acudieron al lugar, mientras la Policía trabaja para resguardar la zona del ataque."No hay manera de describir un incidente como este", agregó Cervera.
El Palacio de Justicia de la localidad se encuentra actualmente aislado mientras la Policía responde a la emergencia. Además, uno de los edificios ha sido desalojado y se ha hecho un llamado a los residentes para que eviten el área del centro municipal.
El gobernador Ralph Northam afirmó en Twitter que su equipo está monitoreando la situación y reiteró el pedido para que las personas se mantengan alejadas del área y sigan todas las instrucciones de las autoridades.
Trabajadores describen el momento del ataque
Megan Blanton, una mujer de 30 años que estaba en el edificio cuando el hombre armado comenzó a disparar, contó que en ese momento su supervisor la llevó junto a otros empleados a una oficina y empujó un escritorio contra la puerta mientras ella llamaba al 911. "Parecía que nunca se iba a terminar", agregó la funcionaria.
Por su parte, Arthur Felton, un empleado de 18 años del departamento de planificación, también estaba adentro del edificio cuando comenzó el tiroteo, pero salió del lugar después de que un compañero de trabajo dijera que escuchó disparos. "Nunca pensé que esto sucedería en mi edificio", comentó el joven.
Reacciones de las autoridades
El senador demócrata Cory Booker expresó sus condolencias para las familias de las víctimas y a través de Twitter comentó: "Tenemos el poder para detener esto: podemos y dictaremos leyes de seguridad de armas con sentido común para poner fin a estas tragedias".
Asimismo, la senadora Kamala Harris sostuvo que "demasiadas comunidades han quedado destrozadas por la violencia armada, no podemos seguir de brazos cruzados".

*++

LA NECESIDAD DE PODEMOS, INCUESTIONABLE. LA ENCARNACION EN CUERPO MORTAL DE PODEMOS, ESPECIALMENTE CUESTIONABLE



Hacia la operación de Patricia Botín
PSOE-Ciudadanos y… ¡Más Madrid!

01.06.2019

Unidas Podemos obtuvo más de 3,7 millones de votos en las elecciones generales del 28 de abril, demostrando Pablo Iglesias su gran capacidad como dirigente político. Comparando resultados de esas generales recientes, observamos que el PP, que ha estado gobernando en diversas legislaturas, algunas muy recientes, solo consiguió 600.000 votos más que Unidas Podemos. En cuanto a Ciudadanos, que la derecha económica impulsó y respaldó para “ganar”, no superó ni al PSOE, ni al PP, y sólo consiguió unos 400.000 votos más que Unidas Podemos. 
  En las elecciones municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo, Podemos, a pesar de unos resultados que ellos mismo calificaron de malos, sigue teniendo representación en el Parlamento Europeo y prácticamente, en todos los parlamentos autonómicos, así como representación municipal en las comunidades autónomas. Eso supone una presencia institucional en toda España que le permite seguir trabajando y luchando en todos los ámbitos públicos y sociales. 

Por tanto, cuando ciertos medios hablan de “descalabro”, “derrumbe” de Podemos, no es una valoración ajustada a la realidad, no es un análisis político serio. Es propaganda política a favor de los intereses económicos que representan. Sobre todo, cuando no se analiza, en esos mismos medios, que el lanzamiento político de Rivera y Ciudadanos, con el propósito de recuperar el espacio de la derecha y el gobierno, ha fracasado y que Rivera, a pesar de los importantes apoyos económicos que tiene, no parece ser el dirigente más idóneo para llevar a cabo esa empresa. Alimentar las divisiones no solo en Cataluña sino también en el País Vasco, donde se está, afortunadamente, en una nueva etapa política de paz, no es la forma de proceder de un estadista.

Y es propaganda política interesada, porque les conviene presentar como perdedores a Podemos que reclama que se cumpla los derechos sociales - empleo, salarios dignos, vivienda, educación y sanidad públicas, pensiones; que defiende un reparto económico más equitativo; que, en definitiva, lucha por un gobierno que cumpla con la Constitución a favor de la mayoría social. 

Les vendría bien derribar a un dirigente como Pablo Iglesias que quiere gobernar para hacer políticas que mejoren la vida de la mayoría. Y les conviene porque esos “creadores de opinión” trabajan para la operación PSOE-Cs y… Más Madrid, que va en el sentido contrario a Podemos, es decir, en continuar con las políticas actuales que ya hemos visto que benefician a las grandes fortunas, en detrimento de la mayoría. Es una “operación encubierta” que da muchas claves.

Como siempre, esos voceros hacen ataques desmesurados a los luchadores y jalean a críticos y tránsfugas. Interesadamente. Pero, como siempre, se trata de saber de qué lado te sitúas: el de la redistribución social o el de las oligarquías. Muy difícil, lo primero, pero un reto estimulante; muy fácil lo segundo, con cargos que sólo sirven para las ambiciones personales de algunos.

Podemos se creó en 2014, lleva sólo cinco años como fuerza política y en ese breve espacio de tiempo, ha tenido que soportar fuertes ataques y acusaciones falsas, muchas fabricadas desde las propias “cloacas” ministeriales, y difundidas, todas, por esos voceros que hoy hablan del “derrumbe” de Podemos que, sin embargo, sigue contando con el apoyo de millones de votos.

El logro de Podemos es haber cuestionado con fuerza el modelo económico y haber puesto sobre la mesa de las instituciones públicas la necesidad imperiosa de cambiarlo. Por eso, Podemos es más necesario que nunca. Por eso son más necesarios que nunca dirigentes políticos como Pablo Iglesias. Para lograr una sociedad más justa y equitativa. Para avanzar con fuerza.

María Puig Barrios. Exconcejal del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Defensora de la ILP de vivienda en el Parlamento de Canarias.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

*++