domingo, 28 de mayo de 2017

PP-PSOE-CIUDADANOS-CEBOLLINOS-CEBOLLETAS-Y RESTO DE BERENJENAS Y EL CRECIMIENTO ECONÓMICO QUE PROPUGNAN: ¡ADELANTE, LA CARRETERA NACIONAL ES VUESTRA! (HE DICHO VUESTRA)



Mi querido lector o lectora, si es que continua leyendo y para que no haya equívocos, ha de saber que lo que sigue no es el producto mío como consecuencia de una luz cegadora procedente del más allá acompañada de una voz que me decía: "Manolo, tú a lo tuyo, di lo que quieras que aquí estoy yo para ratificarlo, y ¡ay! de aquel que te desobedeciera o desobedeciese, o tan sencillo como esto: que hiciere o hiciese lo que le viniere o viniese en ganas ignorando lo que tu dices, que es lo que yo digo. No perdamos más tiempo y escribe, Manolo".

Lo que sigue, efectivamente es mío, pero sin más luz que la que me da la bombilla de 60 vatios del flexo y el poco conocimientos que he podido extraer de las lecturas de las Obras de Marx (he dicho lecturas de las obras de Marx y no de titulares de prensa ni libracos sobre el marxismo escritos, incluso, por algunos que reconocen abiertamente no haber leído nunca a Marx, caso, por ejemplo, del señor Piketty, economista, profesor en París, ¡ahí es nada!, y hombre de gran prestigio, autor de un libro de más de 800 páginas con innumerables datos estadísticos que valen, eso sí, para explicar el capitalismo y sus consecuencias, pero que en absoluto desmiente a Marx, sino que en todo caso le da la razón).


El artículo que sigue, efectivamente, demuestra que la crisis de 2007 está superada o en vías de superación, pero desde el punto de vista del capital. El capitalismo el único objeto que persigue es el acrecentamiento de los capitales, la democracias, las acciones humanitarias que realiza (a base de amontonar muertos), etc., constituyen toda la furufalla ideológica que en cada momento necesita para lograr sus fines (el acrecentamiento de los capitales).


La crisis se produce cuando el mecanismo que hace crecer los capitales se interrumpe. La crisis se supera (siempre desde el punto de vista capitalista) cuando ese mismo mecanismo vuelve a ponerse en marcha.


Sin que el capitalismo haya perdido su esencia, ni la va a perder mientras sea capitalismo (el acrecentamiento de los capitales), hasta la crisis de los 70 del siglo pasado el motor del crecimiento de sus capitales se centraba casi exclusivamente en el proceso productivo (creación de productos materiales), cuando este por agotamiento, no porque los que los administradores del capitalismo y sus intereses lo administraran mal, que lo hacían y lo siguen haciendo muy bien, ya no era capaz de mantener el ritmo de crecimiento que los capitales invertidos necesitaban para seguir en pie, el capitalismo se ve necesitado e imperiosamente obligado a obtener por otros medios la parte de beneficios que ya no puede extraer directamente (por agotamiento) del proceso productivo. Y es en este momento cuando aparece la figura del "neoliberalismo" que llega hasta nuestros días, como método de obtener la parte de beneficios que necesita el capitalismo para seguir funcionando (seguir incrementando el acrecentamiento de los capitales) y que no pueden ser extraídos directamente del proceso de producción. Con esto se inicia la preponderancia del capital financiero sobre el capital productivo, y esto es lo que explica, y el artículo que sigue demuestra, que los capitales crezcan (aumento del PIB, acrecentamiento de los capitales, salida del estancamiento que supuso la crisis de 2007, o sea, salida de la crisis desde en punto de vista e intereses del capitalismo) mientras la masa de salarios en manos de los asalariados disminuye, y esto es consecuencia lógica de la dinámica de funcionamiento del capitalismo que no puede ser cambiada mientras el capitalismo sea capitalismo, dando igual quien esté dirigiendo la política, sea Juan o Pedro, sea un político de 63 años o un chiquirritín de 27.


Mientras no se cambien las relaciones de producción basadas en la explotación por otras relaciones de producción basadas en la colaboración, esto es, mientras no se pase del capitalismo al socialismo, la suerte de los trabajadores, que son los que crean con su trabajo (todos los trabajos, que no sean trabajos para robar al Estado, y a través de esto a los trabajadores, que esta es la esencia del "neoliberalismo") de manera efectiva, sin trampa ni cartón cuanta riqueza existe no mejorará.


Pedir y aceptar como fórmula para salir de la crisis (¿Pero no se nos dice que ya hemos salido de la crisis?) un mayor crecimiento económico, que es lo que hace el capital de manera muy acertada, desde su punto de vista, significa para el mundo del trabajo ganar menos, disfrutar cada vez menos de la riqueza que crea.

Los partidos políticos de centro, centraditos, centraloides y por centrar, puesto que ningún partido se declara formal y claramente a favor del capital y contra los trabajadores, al igual que los sindicatos de consenso, dialogantes y buenas mariscadas, nada partidarios de la bullanga y violencia que demuestran de palabra y obra los que dicen claramente defender los intereses de los trabajadores, al igual que los economistas de mucho trapío y más postín que se asoman a las televisiones o dejan oír su vos voz y muestran sus escritos (muy bien preparados, muy competentes, con muchos laureles y sueldos en consonancia, pero todo ello desde el punto de vista de la economía capitalista a la que dan como única, natural e inalterable, cuando ya se sabe que existen otros tipos de economías no capitalistas, por ejemplo, y tirando por lo bajo, la cooperativista, basada en los principios cooperativos del Cooperativismo ingles de 1.843, hoy estrangulados y condenados al olvido por la legislación actual, o sea, que hoy no existen cooperativas que estén basadas en aquellos principios. Obsérvese la cortesía de no considerar ahora la economía marxista para no asustar ni sofocar  a la Tía Pascualina de don Luis del Val, que este de Cooperativismo sabe, o al menos cobraba como si supiera) que piden, promueve o apoyan más crecimiento económico como antídoto para salir de la crisis, lo que en realidad es proclamar que están de acuerdo en que el trabajador cada vez trabaje más por menos salario y en más precariedad laboral, porque a eso es a lo que conduce el "neoliberalismo" como se viene desmotando un día sí y otro también.


Deberían tener los trabajadores más claro que el agua clara que de la crisis no se va a salir, es decir, que las actuales circunstancias de empeoramiento paulatino de las condiciones de vida, lejos de mejorar empeorarán en intensidad y en extensión, y no porque los capitalistas ahora se hayan vuelto unos malvados, que la maldad o bondad en esto no tiene nada que ver (aun cuando Paco Marhuenda, uno de sus más primeros y más acérrimo y ciego defensor del capitalismo no sea el pozo de donde se saca la bondad ni el agua que riega la sabiduría que lleva al Nobel), sino por la propia dinámica interna de funcionamiento de capitalismo que le lleva inexorablemente a su fin, por lo que inevitablemente ha de ser sustituido por el Socialismo (he dicho Socialismo, no PSOE actual ni el mismo PSOE cuando se tranquilicen formalmente las aguas de su superficie).


Y lógicamente, para concluir, de esta crítica no está excluido Unidos Podemos, y la razón de razones: no está de forma práctica y generalizada el funcionamiento de los CÍR-CU-LOS, que son la base del Podemos inicial, donde deben ser discutidos, entre otros muchísimos asuntos el que aquí se viene tratando y, para ir formando la mayoría social necesaria para el cambio económico, político e ideológico, que como no salga de los Círculos no saldrá de ninguna parte, ni siquiera del mejor y más genuino marketing político por mucha marca de calidad que pudiera llevar.


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LAS RENTAS DEL CAPITAL GANAN PESO EN EL PIB Y CRECEN YA CASI EL DOBLE QUE LOS SALARIOS

Rebelion
El Confidencial
27.05.2017





El buen ritmo de la recuperación en España está sorprendiendo a todos los economistas. El PIB creció un 4,1% interanual en el primer trimestre (a precios de mercado y desestacionalizado), un ritmo que no se había visto en toda la crisis. La recuperación es innegable en términos macroeconómicos, pero la realidad microeconómica es que no todos los ciudadanos se benefician por igual del crecimiento. De hecho, si se habla exclusivamente en términos de PIB, la crisis ya se ha acabado; sin embargo, con 4,2 millones de parados esperando su oportunidad para trabajar, nadie puede hablar del final de la crisis.

Lo que sí refleja es un cambio en el patrón de distribución de la renta en detrimento de los salarios y en beneficio del capital. Los datos de Contabilidad Nacional publicados el jueves por el INE reflejan que el ritmo de crecimiento del excedente bruto de explotación (EBE) y las rentas mixtas (que básicamente recogen los beneficios empresariales y las rentas de la propiedad) elevan hasta el 43% su peso en el PIB.


Las diversas rentas del capital conforman el segmento de la renta que más está creciendo, lo que muestra dónde se está yendo el grueso de la recuperación. El PIB del primer trimestre alcanzó los 285.000 millones de euros, con datos a precios de mercado y ajustados de estacionalidad. Creció un 4,1% respecto al mismo periodo del año anterior, que en términos totales son 11.000 millones de euros. Más de la mitad de este crecimiento se destinó a remunerar el capital, ya que el EBE y las rentas mixtas se incrementaron en algo más de 6.000 millones de euros.


La mitad restante se repartió entre incrementos de la masa salarial (4.000 millones de euros) y los impuestos a la producción y la importación, que fueron de 1.000 millones. En toda la recuperación económica no se había producido un crecimiento tan fuerte de las rentas del capital, lo que muestra que la inflación, unida a la contención de los salarios, está provocando que la mayor parte del crecimiento termine en beneficios empresariales y de la propiedad.

El PIB creció en el primer trimestre un 4,1% interanual, pero el ritmo del EBE y las rentas mixtas fue superior, alcanzando el 5,3%. Hay que remontarse a 2008 para ver un ritmo de crecimiento de los beneficios empresariales y del capital superior al actual. Las rentas salariales crecen mucho menos, apenas superaron el 3% en el primer trimestre, un ritmo inferior al vivido en los dos últimos años. Por su parte, los impuestos crecieron un 3,9%, también por debajo de las rentas del capital.


La economía competitiva


España es capaz de producir lo mismo que antes de la crisis, pero empleando para ello 2,3 millones menos de trabajadores y gastando 30.000 millones menos en salarios. Esta situación refleja una clara ganancia de competitividad de las empresas del país que ha sido útil para corregir los excesos de la crisis, pero que también carga el coste sobre los asalariados. Una buena parte del factor diferencial está en el sector de la construcción, que es muy intensivo en mano de obra y que antes del estallido de la burbuja pagaba salarios superiores a los actuales.

Antes de la crisis, el peso total de los salarios sobre el PIB se situaba en el entorno del 50%. Esto significa que la mitad de la renta producida se la quedaban los trabajadores. Sin embargo, la crisis cambió este patrón de reparto en favor del capital. En concreto, el peso de los salarios cayó por debajo del 46% en el primer trimestre del año, mientras que el EBE y las rentas mixtas superaron el 42,8%, de modo que la brecha entre rentas del trabajo y del capital se sigue estrechando.

En el primer trimestre de 2008, los salarios superaban en más de 24.000 millones a las rentas del capital. A día de hoy, esta brecha se ha reducido por debajo de los 12.000 millones, esto es, menos de la mitad.

Este fenómeno es lo que se conoce como transferencia de rentas desde el factor trabajo hacia el capital. Desde el año 2008 se han perdido 30.000 millones de euros de masa salarial anual y, en su lugar, este dinero se ha ido a remunerar el capital, con un incremento de 14.000 millones, y a pagar impuestos, 25.000 millones. De esta forma, el sector productivo español ha ganado en competitividad para competir con las empresas del resto del mundo, ya que los costes de mano de obra son mucho menores. Sin embargo, esta situación genera los problemas de desigualdad que vive actualmente el país y que llevan a plantear soluciones como la renta básica universal que ha propuesto la OCDE esta misma semana.

Las rentas del capital hace tiempo que recuperaron los niveles precrisis, pero para los salarios todavía queda un amplio camino. Si se toma el promedio de crecimiento de los dos últimos años (0,8% trimestral) y se prolonga hacia el futuro, la masa salarial no volverá a los niveles de 2008 hasta 2019.

El cambio de modelo

La descomposición de los salarios muestra a la perfección el cambio de modelo productivo español. La burbuja de la construcción disparó la masa salarial debido a que es un sector muy intensivo en mano de obra y muy poco productivo, pero, tras su pinchazo, la economía española no ha tenido otro remedio que apoyarse en otras actividades.

En concreto, el sector de la construcción ha destruido 35.000 millones de euros en remuneración anual, esto es, genera hoy la mitad de masa salarialque antes de la crisis. Esta situación es lógica, ya que la inversión inmobiliaria del país se ha hundido. Lo que sorprende más es que también la industria ha perdido 32.000 millones de euros en salarios. El cierre de empresas y, sobre todo, el ajuste de la remuneración a los trabajadores están detrás de esta caída.


Los únicos sectores que compensan el deterioro de la masa salarial son los de los servicios y la Administración pública. La recuperación de la economía española se basa en el sector terciario, donde la inversión ha sido más intensa y ha podido aprovechar el capital humano con el que cuenta el país. La masa salarial de este sector es actualmente 20.000 millones superior a la que había antes de la crisis. Además, hay que añadir los 2.500 millones que ha sumado el sector turístico, que trimestre a trimestre marca récords históricos. En cuanto a la Administración pública, pese a todas las dificultades que ha atravesado España, la masa salarial ha aumentado en 10.000 millones de euros.



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sábado, 27 de mayo de 2017

CONSECUENCIAS DE LAS PRIMARIAS DEL PSOE (ANÁLISIS)


El fiasco susanista debilita a Rajoy


Antonio Antón
Profesor Honorario de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid
Sociología Crítica
24.05.2017

El plan liderado por Susana Díaz para atar al PSOE a la gobernabilidad de Estado ha fracasado estrepitosamente. Sin llegar al 40% de votos, dejando aparte Andalucía no ha conseguido llegar a una media del 30% de la afiliación que ha votado en el resto de federaciones socialistas. Pedro Sánchez ha alcanzado algo más de la mitad (50,2%), con una ventaja significativa de más de diez puntos. La posición intermedia de Patxi López ha sido avalada por menos del 10%.

El fracaso no es solo ni principalmente de la Presidenta de Andalucía, sino del aparato institucional socialista imbricado con el poder establecido (barones territoriales, gestora, líderes históricos –González, Guerra, Almunia, Zapatero, Rubalcaba…). Desde su prepotencia y su soberbia elitista, no han conseguido suficiente legitimidad entre la militancia socialista. Se ha desbaratado el nefasto golpe palaciego de octubre pasado que forzó la dimisión del Secretario General y nombró la Comisión Gestora que facilitó la investidura de Rajoy, con la abstención socialista, y garantizaba la estabilidad del Gobierno del PP.

El PSOE tiene un carácter doble. Por un lado, el núcleo dirigente dependiente de los poderosos, que ha perdido. Pierde también Rajoy y su proyecto normalizador. Por otro lado, la mayoría de la militancia que propugna el distanciamiento y la oposición clara a la derecha, y que ha ganado. Ganan las posibilidades de acercamiento a Podemos y sus aliados, aunque sea limitado y exija finura política. La pugna de poder interno refleja la doble opción por la estabilización o no del consenso liberal-conservador de la triple alianza (PP-Ciudadanos-PSOE). El ropaje social-liberal ha salido cuestionado.

Lo que la mayoría de la base socialista ha deslegitimado es la resignación socialista ante el cierre inmovilista y corrupto del entramado de poder derechista. Su proyecto consistía en neutralizar la dinámica del cambio político, subordinar al Partido Socialista y aislar a Unidos Podemos y sus aliados. Pretendía consolidar la restauración del nuevo bipartidismo (ahora con Ciudadanos) con la normalización institucional y de la política socioeconómica y territorial. Todos los grandes poderes fácticos, económicos, financieros, institucionales y mediáticos, con la bendición de Bruselas, Berlín y Frankfurt, están tras ese objetivo, en el marco de la incorporación decidida de la dirección de la socialdemocracia europea a ese continuismo estratégico dominante. El PSOE, con Susana Díaz, debía consolidar el plan restaurador, socioeconómico, del sistema institucional y, además, de la cuestión nacional. El fiasco ha sido total.

El apoyo institucional y de los grandes medios a este plan liderado por Susana Díaz ha sido impresionante; incluso ha llegado a coacciones y prácticas antidemocráticas en la recolección avales, corregidas en el voto secreto de muchos militantes (ha recibido, con mayor participación, mil votos menos que avales). Su discurso vacío, solo con el gancho de ser ‘ganadora’, no ha convencido a su base afiliada. Pero incluso su credibilidad ganadora está en entredicho. En las elecciones autonómicas de Andalucía el PSOE ha bajado desde el 50,4% de 2004, al 40,7% en 2012, y al 35,4% en 2015; en total un descenso de quince puntos. Además, el conjunto del Partido Socialista ha perdido desde 2008 la mitad de sus electores, casi seis millones.

Es cierto que Sánchez ha tocado suelo, no ha conseguido levantar la amplia desafección social hacia el PSOE y tampoco garantiza la remontada. Pero su NO a Rajoy ha sido alto y claro. Además, frente a la idea victimista, la mayoría de la pérdida de votos (4,3 millones) ya se había producido en 2011. Su orfandad representativa se generó antes de la existencia de Podemos; la representación de las fuerzas del cambio ha contribuido a consolidar este nuevo campo sociopolítico y electoral. La causa de la crisis socialista de legitimidad ciudadana, nunca reconocida ni rectificada, fue por la regresiva e impopular gestión gubernamental de Zapatero-Rubalcaba desde 2010, que han aparecido junto con Felipe González, como los apoyos fundamentales de Susana Díaz. La defenestración autoritaria de Sánchez en el Comité Federal de octubre, a manos de los notables, profundizaba su callejón sin salida y su crisis identitaria y electoral. El pasado (selectivo) no ofrece solución; para la experiencia mayoritaria de su afiliación es el síntoma y la causa del debilitamiento discursivo, social y electoral. Se impone una profunda renovación.

Por tanto, el proyecto susanista y del aparato institucional de un supuesto PSOE ganador y autónomo de la derecha no tiene credibilidad. Los gestos autónomos del poder establecido han sido superficiales e insuficientes. La vuelta al bipartidismo gobernante (corregido por Ciudadanos) es imposible e implica un duro sectarismo contra el amplio campo alternativo. La subordinación a la estabilidad y la hegemonía del partido más corrupto de Europa, el PP, con una dinámica regresiva y autoritaria, ha quedado más deslegitimada. El descrédito del Gobierno de la derecha y sus políticas se incrementa.

En sentido contrario, la campaña de cerco y descalificación a las fuerzas del cambio, estrategia de contención articulada por su aparato político y mediático e impulsada por los poderosos, ha quedado dañada. Ese sectarismo de la mayoría de barones territoriales que, para más inri, se han beneficiado del apoyo de Podemos para sus investiduras frente al PP, ha quedado desautorizado. Se abre la necesidad de un nuevo reequilibrio, partidario e institucional, en los congresos territoriales en esas Comunidades Autónomas.

Los límites del proyecto de Sánchez

El éxito de Pedro Sánchez, menos dependiente de ese aparato institucional y mediático, abre posibilidades de cambio. Queda todavía un trecho difícil. En primer lugar, hasta dónde va a alcanzar su hegemonía organizativa en los procesos de congresos socialistas (federal y territoriales) que están en marcha en los dos próximos meses. Por tanto, está por dilucidar su grado de control partidista (incluido el grupo parlamentario cuya composición no se renueva y donde es minoritario) o, dicho de otra manera, el nivel de renovación de las viejas estructuras de poder interno y su conexión económica y mediática.

En segundo lugar, está la incógnita del alcance del giro hacia la izquierda de Sánchez y su equipo o, como él dice, su reafirmación como ‘referencia de la izquierda’ o de nueva socialdemocracia. Se trata del carácter de su proyecto de fondo, de los nuevos equilibrios con los poderes fácticos y el grado de compromiso unitario con las fuerzas transformadoras.
De todo ello hay gestos retóricos positivos, algunos de ida y vuelta, pendientes de concretar. Entre ellos, poner el foco en la acción contra las desigualdades sociales y establecer puentes con Unidos Podemos y las fuerzas nacionalistas. El principal, su discurso de oposición más clara al Gobierno del PP, incluida la presentación de una posible moción de censura, siempre que tenga ‘posibilidades de ganarla’ y a medio plazo. Ello supone descartar la colaboración con la estrategia de oposición actual de Unidos Podemos y sus aliados respecto de una moción de censura inmediata.

No obstante, actualmente, hay suficientes motivos (corrupción, degradación de la democracia, políticas impopulares…) que la justifican. Aunque no está asegurado el poder echar al PP del Ejecutivo, su moción tiene sentido cívico y político. Es un instrumento democrático (institucional y participativo) para denunciar la involución social y democrática del gobierno conservador y fortalecer entre la ciudadanía la idea de cambio de progreso frente a la resignación o la ‘normalización’ del continuismo. En todo caso, es un buen comienzo el respetar las respectivas estrategias de oposición y favorecer el entendimiento.

La victoria de Sánchez ya ha cuestionado la credibilidad de la gestora y los ‘notables’ implicados en la involución política y democrática del PSOE. Ha generado una grieta de legitimidad en el bloque de poder al poner por delante la oposición y alternancia al gobierno del PP y desplazar sus principales valedores en el Partido Socialista. Así, está obligado a diferenciarse mejor de la derecha del PP (y Ciudadanos) y oponerse al simple continuismo de su gobernabilidad. Especialmente, está comprometido en exigir responsabilidades políticas a Rajoy, por su corrupta y autoritaria gestión y pedir su dimisión.

En tercer lugar, aparece la tarea de colaborar con las fuerzas transformadoras para construir una alternativa de progreso. El nuevo Secretario General electo y, especialmente, algún componente de su equipo como Pérez Tapias, han reconocido que el pacto de PSOE-C’S de hace un año impedía, por su contenido neoliberal y la exigencia de completa subordinación, el acuerdo con Unidos Podemos, En Marea, En Comú Podem y Compromís. La propuesta para negociar un Gobierno de Progreso, con un programa intermedio y una gestión gubernamental compartida, es una solución razonable, aunque rechazada oficialmente por el PSOE, desde su pretensión hegemonista.

Puede haber algunas variaciones de ese estatus quo de relativa paridad representativa. De hecho, actualmente, existen dos millones de votantes con relativa orfandad representativa, inclinados hacia la abstención y en espera de la evaluación de cada gestión y proyecto: uno, el que perdió Unidos Podemos entre el 20-D y el 26-J; otro, el que ha perdido adicionalmente el Partido Socialista, según las encuestas, en este último periodo de crisis. La tentación de Sánchez es que la pugna por la hegemonía electoral relativa se convierta en su estrategia principal y a toda costa. Su insistencia en no caminar juntos con Podemos y sus aliados y ser “la” referencia de la izquierda, apenas esconde su aspiración hegemonista para sacar suficiente distancia en las próximas elecciones y negociar, en todo caso, con ventaja (programática y de gestión) un posible acuerdo con las fuerzas del cambio.

Pero ello supone priorizar la pugna competitiva y el aislamiento de las fuerzas transformadoras. Incluso está por ver que ese reequilibrio a la portuguesa, sin suficiente garantías de ganar autónomamente a las derechas, sea admisible por los notables y el bloque de poder económico y mediático. El diario El País ya amenaza con una crisis y ruptura a la francesa, es decir, la construcción de un gran centro, la irrelevancia del ala izquierda socialista y el acoso a las fuerzas alternativas. Y, desde luego, con Rubalcaba en su cocina, su apuesta por la escisión es más creíble que la alianza (podemización) con el llamado populismo izquierdista. Por tanto, las presiones a Sánchez se van a redoblar, su margen todavía es escaso y, de momento, ni siquiera es un Hamon o un Corbyn.

La perspectiva española, dentro del debilitamiento general de la socialdemocracia, es distinta a la portuguesa (una gran ventaja socialista sobre el Bloco y el PCP), la griega (derrumbe socialista con hegemonía de Syriza), la alemana (coalición con la derecha, con peso de La Izquierda y Los Verdes) y a la francesa (división socialista con pase del aparato socialista al centrista Macron y una Francia Insumisa triplicando al PSF). La paridad representativa con las fuerzas transformadoras, la justa respuesta a la gravedad socioeconómica y la cuestión nacional, así como la existencia de una arraigada cultura democrática y de justicia social entre la mayoría popular ofrecen una especificidad en nuestra dinámica del cambio político.

La victoria de Sánchez debilita al Gobierno de Rajoy, facilita cierta colaboración con Unidos Podemos y convergencias, pero su proyecto está lejos de forjar una deseable alianza de progreso. Para ello, además de un mínimo de confianza y lealtad es imprescindible avanzar en un programa mínimo compartido de giro socioeconómico progresista y democratizador, de regeneración democrática y respecto de la problemática territorial. En ese marco, con un talante democrático y unitario, es legítima la competencia y el debate de ideas y proyectos. El camino es priorizar los objetivos comunes de un cambio auténtico de progreso, ensanchar el campo alternativo y progresista e incrementar la participación ciudadana en detrimento del espacio de las derechas y su proyecto autoritario y regresivo. Se hace camino al andar.

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viernes, 26 de mayo de 2017

SOBRE VENEZUELA




La derecha venezolana exporta su violencia al Estado Español
26.05.2017

"La derecha venezolana es una cobra de dos cabezas que serpentea al ritmo de la flauta de Estados Unidos"
(Laila y Basem Tajeldine)


Nuestro país se ha convertido, desgraciadamente, en el estercolero de la derecha venezolana (en expresión de Marcos Roitman), dando argumentos al Presidente Nicolás Maduro en sus frecuentes ataques a nuestro indecente Gobierno. El PP y Ciudadanos, y un amplio sector del PSOE, se han empeñado en promover en nuestro territorio las bondades de la "oposición" venezolana, y en presentarla como víctima de la "dictadura chavista" de la Revolución Bolivariana. Es un proceso que no es nuevo, ya se viene dando de forma activa desde la colaboración de Aznar en el intento fallido de golpe de 2002, durante la etapa de Hugo Chávez. Los medios de comunicación dominantes nos presentan cada día la cara oscura y caótica de las calles venezolanas, mostrándonos un paisaje de cuasi guerra civil. No entran a detallar las verdaderas causas de dichas movilizaciones, ni a explicar los verdaderos motivos del desabastecimiento de productos básicos. Esconden la extrema violencia de los "opositores" al chavismo, y nos presentan, como siempre, una visión sesgada e interesada de la realidad venezolana. Su alianza con la extrema derecha norteamericana es evidente, así como con el resto de países donde el sistema neoliberal campa a sus anchas. Es ese mismo sistema el que quiere volver a sus fueros, derrotando todas las conquistas populares del chavismo, que lógicamente disminuyen los privilegios de los más ricos y poderosos.

Pero incluso todo ello ha llegado a expresarse en nuestras ciudades, en forma de una nueva escalada en las estrategias desestabilizadoras, donde también cortan el tráfico, agitan pancartas, persiguen a los diplomáticos, boicotean manifestaciones de los que defienden el gobierno venezolano, abortan actos públicos, amenazan de muerte a los que no se alinean con sus tesis, y promueven la violencia para derrocar al régimen chavista. Nuestro gobierno y muchos líderes políticos de la derecha, así como los ex Presidentes Aznar y González, han celebrado numerosos actos de acogida y expresión de ciertos personajes de la derecha venezolana, tales como el padre del golpista Leopoldo López, su mujer Lilian Tintori, o María Corina Machado, así como algunos líderes de la MUD. Como ejemplo de todo ello, el pasado jueves 11 de mayo se perpetró un ataque a la sede de la Embajada de Venezuela en nuestro país, donde se celebraba un acto informativo del Comité de Víctimas de la Guarimba y el Golpe Continuado. Dicho local como es lógico goza de inviolabilidad diplomática, pero sin embargo, las fuerzas de seguridad del Estado permanecieron pasivas ante el ataque de los violentos manifestantes (de hecho, se confirmó que la Delegación del Gobierno había dado órdenes de no intervenir).
A raíz de todo ello, más de 100 organizaciones sociales han denunciado en un Manifiesto que la oposición venezolana está exportando su violencia callejera al Estado Español, al sentirse perfectamente acogida por nuestras autoridades (con algunas excepciones, claro está, como por ejemplo la Alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ejemplo de tolerancia en la inmensa mayoría de asuntos).

A todo este clima de acoso al legítimo Gobierno de Maduro se unen por supuesto los medios de comunicación dominantes, propiedad de los grandes grupos económicos y financieros, que no sólo hacen continuo eco de la tensión vivida en las calles de Venezuela, sino que además insisten en su manipuladora campaña de presentar al gobierno bolivariano como corrupto y autoritario, mientras difunden el papel de una oposición que únicamente desea para su país libertad y democracia. Nada más lejos de la realidad. Lo que se está viviendo en Venezuela es lo más álgido de un proceso de desestabilización conspirado a nivel internacional por las derechas de los países latinoamericanos (auspiciados por la OEA, de la cual Venezuela ha salido recientemente), y bajo el paraguas de la derecha imperialista norteamericana. Y nuestro país, por supuesto, bajo el Gobierno del PP y de sus aliados de la triple alianza, participa de forma entusiasta en la desestabilización del régimen, bajo indecentes proclamas que dicen interesarse "por un país amigo como Venezuela". La derecha no tiene amigos en ningún sitio, sólo obedece a intereses. Y cuando dichos intereses se ponen en juego, son capaces de desatar la violencia más extrema para revertir los procesos democráticos y populares que los amenacen. Como se indica en el manifiesto de referencia, estamos ante una actuación absolutamente coordinada con las campañas de injerencia del PP contra la República Bolivariana de Venezuela, junto con otros partidos políticos del arco parlamentario neoliberal, y la constante manipulación de los medios de comunicación.

Resulta muy significativo comprobar hasta qué punto Nicolás Maduro tenía razón cuando indicaba al eje "Madrid-Caracas-Miami-Washington" como el responsable de la desestabilización que sufre Venezuela, no como consecuencia de un Gobierno represor y antidemocrático, como la derecha mediática nos cuenta, sino como consecuencia de la constante ofensiva de las derechas políticas española, latinoamericana y estadounidense. Hoy más que nunca hemos de pedir solidaridad con la Revolución Bolivariana, y denunciar tanta falacia y tanta hipocresía, porque el interés de la derecha española por la cuestión venezolana no tiene nada que ver con la defensa de los Derechos Humanos, de la democracia y de la libertad, sino con la clara injerencia política y el intervencionismo, y con la intoxicación mediática permanente, bajo un proceso de apoyo a los sectores más violentos para el derrocamiento del Gobierno del Presidente Nicolás Maduro. Y es que bajo una sarta de mentiras amplificadas con la inestimable colaboración de la prensa dominante, se vierten un conjunto de acusaciones sin fundamento, y se teje toda una construcción absolutamente falseada de la realidad. Se nos presenta a los manifestantes como inocentes disidentes políticos, injustamente encarcelados por un gobierno represor. Pero esto no es cierto. Lo que se esconde detrás de la "oposición" venezolana es toda una organización dedicada a alterar por la fuerza el orden constitucional vigente en su país, y a derrocar mediante la violencia a un gobierno elegido democráticamente. Para ello cuentan con la colaboración de mercenarios sufragados por Estados Unidos, y con el patrocinio de otros ex Presidentes latinoamericanos, que son los mismos que aparecen de vez en cuando firmando colectivamente documentos que hacen llamamientos al respeto a los derechos humanos en Venezuela. Toda una auténtica farsa puesta al servicio de las fuerzas de la ultraderecha más retrógrada.

¿Por qué todo esto en Venezuela? ¿Por qué este clima de terror callejero, de violencia continua y extrema? ¿Por qué el desabastecimiento de comercios, de alimentos y productos básicos? ¿Por qué tanto eco mediático, cuando otros puntos del planeta resultan más calientes para la destrucción de los derechos humanos? Está bien claro, pero ofrece varias vertientes: Venezuela está en el punto de mira porque desde la llegada al poder de Hugo Chávez representa un mensaje que postula democracia frente a dictadura de los mercados, que postula fraternidad contra racismo, que postula cooperación y solidaridad contra discriminación, que postula servicios públicos frente a privatización, que postula patriotismo frente a entreguismo, que postula paz frente a violencia golpista y terrorista, y que postula educación, salud y asistencia social para todos, y de forma gratuita, frente a recortes y "planes de ajuste estructurales". Y a su vez, Venezuela es un país rico en petróleo y recursos naturales, esencial para controlar la geopolítica de la región, pero que se niega a servir a los intereses de las grandes corporaciones y empresas transnacionales, representantes del gran capital, cuyos siervos son estos indignos políticos de tres al cuarto que dicen "luchar por los derechos humanos". Por último, Venezuela, sobre todo durante los mandatos de Chávez, ha conseguido sembrar esa semilla, la semilla del Socialismo del siglo XXI, por muchos sitios de América Latina, desmontando las organizaciones que servían a los intereses imperialistas norteamericanos, y avanzando en la auténtica integración regional de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Todo eso es lo que pretende ser destruido. No lo permitamos. ¡Hasta la Victoria Siempre!

Blog del autor:
http://rafaelsilva.over-blog.es

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RAJOY, ¡AGUANTA RAJOY! (VE TRANQUILO AL JUZGADO QUE AL MARHUENDA TE LO SUJETO YO. NO PUEDES MENTIR PORQUE TE LA BUSCAS - p´ami que te la vas a buscar ¡ojalá Dios!- EN LA DECLARACIÓN TIENES QUE ESTAR TRANQUILO, COMO SI NO FUERA LA COSA CONTIGO. TIENES QUE EMPEZAR DICIENDO: ¡QUÉ DISCOS NI QUÉ DISCOS! QUE ME SÉ YO DE DISCOS NI QUE SI LOS JODIERON A MARTILLAZOS NI QUÉ NIÑO MUERTO Y TAL. LUEGO TIENES QUE CONTINUAR: NO SÉ NADA, NO ME ACUERDO DE NADA, NO ME CONSTA NADA, ESO ERA COSA DE MI MARIDO. ESO FUNCIONA PUTA MADRE, RAJOY. CREEME. Y EN CASO DE APURO REMÍTETE DE MI PARTE A LA INFANTA, QUE LO MÁS SEGURO SERÁ QUE NO SE ACUERDE DE MI, PORQUE YA SABES QUE A ESTA MUJER DE TODO LO QUE SEA CONSTAR NO LE CONSTA NADA.



RAJOY, TESTIGO BAJO SOSPECHA

Eco Republicano
24.05.2017

 
 Rajoy, testigo bajo sospecha
Rajoy está citado por la Audiencia Nacional para que comparezca como testigo en una de las causas judiciales que se siguen en relación con la financiación irregular del partido que preside desde el año 2003, en total catorce años lleva Rajoy como máximo responsable del Partido Popular. Si se le cita como testigo es por que se supone que su declaración puede aportar luz a la investigación, a la instrucción de la causa. También se supone que como testigo debe decir la verdad, está obligado bajo pena de incurrir en perjurio si no lo hace. Lo malo para Rajoy es que si dice la verdad corre serio peligro de entrar en la Audiencia como testigo y salir como imputado.





Pensar, imaginar, que Mariano Rajoy no es conocedor de la procedencia del dinero que entra en su partido nos lleva automáticamente a pensar que, en el mejor de los casos, no quiso saberlo. El presidente ha pedido a los jueces que su declaración se postergue hasta finales del próximo mes de julio, las razones esgrimidas para justificar tal retraso son inaceptables, más aún que pretender que su comparecencia se efectué a través de una pantalla, sin acudir al Tribunal. Rajoy necesita tiempo para meditar lo que va a declarar en la Audiencia Nacional, necesita estar seguro de que nadie le va a dejar en evidencia, es decir que nadie pueda demostrar que esta mintiendo bajo juramento, que lo hará. Si esto llega a producirse sería el fin automático de Rajoy, no solo como presidente también como politico. Así las cosas, Rajoy necesita tiempo para consolidar adhesiones y asegurar silencios, un tiempo que los jueces le van a regalar, en lugar de hacerle comparecer de forma inmediata para evitar así esas maniobras orquestales en la oscuridad que a buen seguro ya están llevándose a cabo en Genova,13.

Vayámonos preparando para el "no me consta" o el "no me acuerdo" tantas veces repetido últimamente en los juzgados, pero ojo, Rajoy no declara como imputado/investigado, lo hace como testigo, no puede mentir, y decir que no le conste algo puede ser considerado como perjurio si finalmente se demuestra que si le constaba, que era conocedor de ello y además lo era y lo es desde la más alta posición jerárquica y ejecutiva dentro del partido.

Me resulta difícil de comprender como siendo Rajoy el máximo responsable del partido, y beneficiario de esa financiación más que cuestionada, no se le haya citado como investigado. No olvidemos que el dinero cuya procedencia se considera ilícita se utilizó para financiar campañas electorales en las que Rajoy era la estrella rutilante.

Espero que la comparecencia de Rajoy en la Audiencia Nacional se retransmita en directo por las televisiones, será todo un espectáculo, claro que tal y como están las cosas lo mismo las cámaras se tienen que quedar en la calle. A nadie le extrañaría.

Benito Sacaluga

Fuente: Bailando con ratas
 

15 M: NO LO INVENTÓ PARTICULARMENTE NADIE. PODEMOS NO PUEDE SER PARTICULARMENTE DE NADIE. PODEMOS ES LO QUE SEAN SUS CÍRCULOS, O TODO O NADA



Año 6 del 15M
Lucha por la democracia desde dentro y fuera de los gobiernos

Mundo Obrero
Rebelión
17.05.2017

El futuro del 15M que mutó en proyectos electorales pasa en buena medida por lo que suceda en las ciudades donde gobierna


¿Qué queda del 15M? Está fue una pregunta recurrente por parte de diferentes medios de comunicación en su primer y segundo aniversario. Su quinto aniversario en 2016 supuso un punto de inflexión en la atención mediática recibida. Los resultados electorales de las elecciones municipales habían llevado al gobierno de diferentes ciudades españolas a personas que de un modo u otro se podían relacionar con el periodo de movilización que emergió el 15 de mayo de 2011. Eso sirvió para establecer vínculos muy directos entre la movilización en las plazas y el acceso a la política institucional. Pero ni el 15M había desaparecido los años anteriores, ni todo el 15M buscaba ese paso a la política institucional. Ahora llega el sexto aniversario y convine seguir pensando sobre qué es el 15M hoy.

Democracia real, para no ser lo que no queremos ser. Las acampadas de 15M fueron ante todo un grito de indignación, de denuncia y reivindicación ética que consiguió extenderse hasta donde otras movilizaciones no habían llegado. ¿Suficiente? Seguramente siempre hace falta más, pero no se puede minusvalorar su dimensión. Eso explica muchos de sus efectos. Y ese grito compartía diferentes características. Una esencial: la reivindicación de una democracia real y la voluntad de hacerla efectiva. El lema de “Democracia real ya” hay que sumarlo al de “No somos mercancía en manos de banqueros y empresarios” y al de “No nos representan”. Somos personas que no queremos ser como aquellas que nos representan, o dicen hacerlo. No somos personas que queremos desarrollar nuestra actividad laboral como aquellas que se nos presentan como figuras destacadas de nuestra sociedad. Buscamos otra política, otra economía, otro mundo del trabajo, otro sector financiero… No podemos ser como aquellas personas que nos han conducido a esta situación. Esto no debería cambiar con el paso del tiempo y en este sexto aniversario sería necesario hacer balance de si se está consiguiendo avanzar en la construcción de esta democracia real, tanto desde las administraciones como desde la movilización.

La vieja nueva política. Parece que lo nuevo acaba vendiendo siempre. Se insistía en que el 15M era una movilización de gente nueva. Muchas de las personas implicadas en el 15M no eran nuevas, tenían trayectorias políticas más o menos largas que no se pueden obviar. Seguramente gracias a esas trayectorias el 15M fue posible. El 15M enlaza con las reivindicaciones de una democracia real y de calidad que se están dando desde el franquismo (por poner un punto de inicio) hasta hoy. Y es por eso que podemos encontrar en esta movilización personas que desde el antifranquismo buscaron construir una sociedad que respondiera a sus objetivos democráticos (y les defraudó la Transición) hasta jóvenes de hoy que consideran que en esta sociedad en la que vivimos lo llaman democracia y no lo es. El 15M no hubiera sido lo mismo sin estas personas que no ceden en su empeño desde hace décadas para construir una democracia que todavía no existe. Me parece que también podemos decir que el 15M no hubiera sido igual sin personas mucho más jóvenes que venían de otras movilizaciones, ni sin las personas de todas las edades que se politizaron durante esos meses. El 15M nos muestra, en parte, una vieja nueva política no atendida, que no había conseguido tener la ocasión de llegar a tanta gente como en ese momento. Una política, compartida por gente politizada recientemente o con trayectorias más largas, que se intenta fundamentar en el principio de que la vida en este planeta es el bien principal. En el año 6 del 15M y en el año 2 de la llegada a los ayuntamientos es bueno preguntarse si se sigue así. Es bueno preguntárselo en toda actividad política que se hace cada día, en las plazas o en las administraciones.

La centralidad. El 15M en 2011 tuvo más de movilización que de movimiento social. Fue una movilización en la que participaron personas y colectivos vinculados a diferentes movimientos y que tuvo algunas características excepcionales que han marcado lo que fue y lo que vino después. Tal vez una de sus características más importantes, a mi entender, es la capacidad para extender unas ideas que salieron de los márgenes para situarse en un espacio de mayor centralidad. Evidencias de eso las tenemos en los datos demoscópicos que mostraban el apoyo popular a las reivindicaciones de las acampadas o, posteriormente, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. En el año 6 del 15M esa capacidad de estar en el centro podemos ver que tiene efectos limitados y que puede desaparecer porque constantemente hay quien está trabajando por colocar otras ideas y otros proyectos en esa centralidad. La movilización que emergió con tanta vitalidad en aquel momento respondía a un malestar creciente por la crisis político-económica y la indignación ante las respuestas que se estaban dando desde la política institucional. Hoy continúa habiendo motivos para la indignación pero por diferentes razones la movilización se concentra en ámbitos más limitados. Es necesario pensar cómo ganar constantemente esa centralidad y no olvidar que cuando se ganó se hizo desde la movilización, siendo movilización. No hay olas que esperar a cabalgar como surfistas. Hay que crear las olas, hay que ser olas, mareas.

Las mutaciones del 15M. El 15M nació como una mutación y continúa mutando. El 15M nació como una evolución de luchas anteriores, aunque con características novedosas. Las mutaciones significan cambios importantes, pero también persisten elementos de continuidad. Con motivo del segundo aniversario del 15M había preguntas por parte de periodistas sobre la desaparición de las personas de las plazas. Difícilmente podemos imaginar una ocupación constante de las plazas. Lo que sí hemos visto desde 2011 ha sido la dinamización de otros espacios de reivindicación y construcción de alternativas. La PAH es un ejemplo con sus más de doscientos núcleos en toda España, ha sido uno de los espacios que ha dado continuidad a esa movilización con su trabajo cotidiano para garantizar aquello que consideran justo. No solo es pedir, es hacer. La PAH tiene una gran repercusión, pero podríamos pensar en otros proyectos de implantación exclusivamente local. En algunos casos (como el de la PAH) eran pre15M y el 15M los dinamiza o se crean posteriormente. En el año 6 del 15M lo que de ahí surgió está en lugares muy diferentes. Incluso partidos para los que el 15M no era algo en lo que fijarse o impulsar también han recibido sus influencias. Partidos no afines al 15M han decidido cambiar de alguna manera para adecuarse a algo de lo que allí se reivindicaba, otra cosa es que hay quien pensará que cambian para que nada cambie. A partir de 2015 entramos en una nueva fase cuando desde proyectos que se pueden vincular directamente a estas movilizaciones se llega a diferentes gobiernos municipales. A mi entender, las elecciones municipales de 2015 abren una nueva fase el 15M. El 15M entra en los espacios de gobierno y tendrá que plantearse cómo se hace eso de acuerdo con la naturaleza de la que nació. El 15M no nació para gobernar, ni siquiera para lo electoral. Los resultados de las elecciones municipales de 2011 y las posteriores autonómicas y generales así lo pueden demostrar. Pero hay que valorar lo que puede significar llegar a gobernar, y hacerlo en ciudades como Madrid y Barcelona. El futuro del 15M que mutó en proyectos electorales pasa en buena medida por lo que suceda en las ciudades donde gobierna. A los dos años de gobierno ya es necesario un análisis de su impacto en profundidad.

Dimensión internacional. El 15M nació entre lo local y lo global y así sigue. Nació en las calles y plazas de nuestras localidades pero pensando en el conjunto del país y teniendo presente lo que ocurría ese año en Islandia, Túnez, Egipto, Estados Unidos… 2011 fue un año de movilización global, con causas y resultados diferentes, pero con algunos elementos compartidos. La democracia, por ejemplo. Podemos compartir que Islandia, Túnez, Egipto, España o Estados Unidos son sociedades diferentes por diversos motivos. Pero en todas ellas había, hay, deseo de democracia. Más democracia, más profunda, más extensa, de más calidad… Hoy, 6 años después, poco ha cambiado. Son muchas las evidencias de que nos encontramos en una especie de cruce de caminos, nuestra encrucijada particular, donde hay que elegir entre opciones que buscan crear más y mejor democracia y las que buscan controlar los excesos de la democracia restringiéndola en el mejor de los casos para una ciudadanía limitada. Lo vemos en elecciones y movilizaciones que están teniendo lugar en diferentes países. El 15M surgió como una movilización de confrontación en una lucha hegemónica por la definición de la democracia. Está en juego quién define lo que es democrático. Es lo que ocurrió en el proceso de tránsito de la dictadura a una sociedad que se quería democrática y continúa pasando hoy en lo local y lo global. El 15M se enraizó en los barrios porque de ahí había nacido y por eso las candidaturas municipales se vieron como una evolución muy natural. Pero el 15M también nacía de movilizaciones como la altermundista que siempre tiene al planeta como objetivo, su sostenibilidad y la justicia global. El 15M en su sexto año intenta trabajar cada vez más lo global consciente de que en Europa está en juego nuestro futuro local y buscando alianzas en todas las partes del planeta posibles para construir desde lo local el otro mundo que continúa siendo posible, necesario e imprescindible.

Fuente:
http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=7047

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jueves, 25 de mayo de 2017

SUERTE, "JORNADA", QUE PROBLEMAS Y HAMBRE NO FALTARÁN

 


El diario se publicará en papel y pondrá el acento en la vida cotidiana y luchas de las clases populares
Jornada: un periódico cooperativo, de base popular y en catalán

25.05.2017


Nace con modestia, sin ánimo de dar lecciones. Los periodistas del periódico Jornada, nuevo diario en formato papel y digital, cooperativo, de base popular y escrito en catalán, no niega el buen trabajo que realizan muchos redactores de los medios de comunicación convencionales. Pero buena parte de estas cabeceras se hallan en manos de grandes empresas. En los últimos años ha florecido una pluralidad de iniciativas económicas, sociales y culturales “alternativas” a los discursos oficiales. ¿Por qué no extender este tipo de proyectos a los medios de comunicación, de manera que puedan visibilizarse todos los días en los quioscos? Es la pregunta que se hizo el grupo promotor en el verano de 2016, y que ha dado alas al periódico Jornada, presentado el 24 de mayo en la Cooperativa Aragó Cinema de Valencia. En otoño dieron el siguiente paso, al comenzar con el estudio de mercado y viabilidad económica. Con el panorama ya más despejado y los pies en tierra firme, el grupo inicial decidió dar un paso al frente con la cooperativa.

Integran la redacción 28 personas (todos ellos con contrato y socios de la cooperativa), lo que incluye a los periodistas, la gerencia económica, el área comercial y la mercadotecnia. Quieren avanzar poco a poco, “de momento ir creciendo más en colaboradores que en estructura”, afirma la directora Laia Altarriba, que previamente ha trabajado en los periódicos Ara, Gara y Berria y ha sido directora del Anuari de l’Espai Català de Comunicació. “Necesitamos medios de base popular capaces de llegar a las grandes audiencias”, es su declaración de principios. También, como afirmó en una entrevista en Ona Mediterrània: “Queremos un medio de toda la gente inquieta que considera que este mundo es injusto, desigual y se ha de poder cambiar”. El periódico saldrá diariamente a los quioscos con excepción de los lunes, con la idea de ajustar los costes y de que los periodistas tengan una jornada de descanso. Está previsto que de martes a viernes cuente con 24 páginas, 32 el sábado y 40 el domingo.

Uno de los retos consiste en disponer de una significativa comunidad de suscriptores, dado el actual declive de la venta de prensa en los quioscos. Entre febrero y abril de 2017, el diario Jornada alcanzó el primer centenar de socios promotores (hoy ya son 150). La viabilidad de la iniciativa depende, según calculan los promotores, de llegar a los 8.000-10.000 suscriptores, que abonen 25 euros mensuales por la suscripción diaria y 12 euros al mes por la correspondiente al fin de semana. Ahora se trata de reunir, hasta el verano, un mínimo de 200.000 euros, que se agregarían a los 100.000 euros ya obtenidos. En los meses de septiembre y octubre está prevista una campaña de suscriptores. “Pero 300.000 euros no resultan suficientes para arrancar”, matiza Laia Altarriba. De ahí que no renuncien a las subvenciones de las instituciones públicas (por ejemplo, las ayudas a la prensa en catalán), la contratación de “paquetes” de suscripciones o solicitar un préstamo a la banca ética. Si las previsiones se cumplen, el periódico podría estar en la calle el próximo mes de noviembre.

Una de las claves para el lanzamiento son las campañas informativas, en las que se explica el contenido y objetivos del nuevo medio. Ayer se presentó en Valencia, el 25 de mayo en Barcelona y el día 26 en Palma de Mallorca. La directora explica otra de las ideas centrales: “Que el periódico sea riguroso, esté bien hecho, sin sensacionalismo ni noticias ‘basura’, y que hable de la vida cotidiana de las personas”. La nota informativa difundida durante la presentación del periódico hace hincapié en el último aspecto. Señala que las portadas de los grandes diarios dan la palabra y la imagen a líderes políticos, dirigentes empresariales y futbolistas de ensueño, mientras que se niega este relieve a los desahucios, las luchas por los derechos laborales o la acción del labrador que conserva la vida del territorio. Así, el objetivo no serán las peleas entre políticos, las guerras de declaraciones o los grandes números, sin más, de la macroeconomía. “Es mucho más fácil ‘repicar’ una noticia de agencia que desplazarse hasta la cola de un hospital”, remata Altarriba.

El núcleo inicial de la plantilla –formado por seis personas- ha recabado apoyos entre movimientos sociales, cooperativas, grupos de consumo y otros sectores que apuesten por el diario, y pretendan tenerlo como referente informativo. Pero tomando en consideración que el periódico no aspira a convertirse en el portavoz de ninguna tendencia concreta de la izquierda, ni practicar exclusiones en el ámbito de la lengua y la cultura (“cada periodista escribirá en el catalán estándar de su territorio”, afirman). ¿Por qué lanzar un medio generalista, dirigido al público de Cataluña, el País Valenciano y Baleares en papel, cuando hay especialistas que auguran la desaparición del formato? “El papel continúa ‘marcando’ agenda y relato”, señala Laia Altarriba, “y puede servir para la apertura de debates”. Por ejemplo, sobre la Unión Europea y el euro, cuando en muchas ocasiones los medios asocian, sin más, las críticas al “statu quo” europeo con la extrema derecha. “El papel también puede ayudar a salir de los círculos de gente más concienciada, y llegar a otras personas”, agrega la directora. Tal vez por ello se plantean como importantes puntos de difusión las bibliotecas y bares, los lugares donde actualmente más se leen los periódicos.

Los principios de actuación tendrán que materializarse en cada número. De martes a viernes el periódico Jornada se centrará en noticias e informaciones concretas, algunos “temas del día” y la idea motriz del diario: la vida cotidiana de las clases populares. En las ediciones del fin de semana se otorgará un mayor relieve a los contextos y el porqué de los hechos, se incluirán suplementos (cultura, economía y feminismos, entre otros) y entrevistas a fondo. Las secciones previstas son las mismas que en cualquier medio generalista, salvo Deportes, de la que se prescindirá para que las limitaciones de personal y recursos no conduzcan a los lugares comunes. Además las noticias de Política y de Sociedad figurarán en una sección denominada Actualidad. “Más que por la política institucional y las notas de prensa oficiales, se apostará por la crónica, la información sobre los compromisos incumplidos por los responsables públicos y los problemas de la gente común”, resume Laia Altarriba.

El 24 de mayo se puso en marcha la página Web del diario: www.diarijornada.coop Cuando el rotativo se distribuya en la calle, no lo hará con un diseño “rompedor”, agresivo y de impacto. Y la distribución se irá extendiendo paso a paso en los territorios de lengua catalana, hasta consolidarse. En un principio, el periódico contará con una redacción en Barcelona, otra en Valencia y una tercera, de menores dimensiones, en Palma de Mallorca. Según Altarriba, “no hay que incurrir en el centralismo de las capitales, Barcelona y Valencia, ni permitir que nos ‘coma’ la actualidad de las grandes ciudades”. Además, en un futuro podrían publicarse diferentes portadas e incluso ediciones específicas, según las necesidades informativas de cada territorio. Respecto a los contenidos, en las páginas de Jornada no se incluirán los habituales (en los medios convencionales) editoriales sin firma, ni la cooperativa de trabajadores piensa en un periódico pesimista y que sólo transmita informaciones negativas. Otra cuestión central –además de la tirada prevista, que se sitúa en 15.000 ejemplares- es la de la financiación mediante ingresos publicitarios, y para ello se trabaja actualmente en un código ético.

La iniciativa ha sido saludada por veteranos periodistas como Martxelo Otamendi, hoy director del diario Berria y durante dos décadas del periódico Egunkaria, cerrado por orden judicial en 2003. “Producir medios de comunicación es la manera más efectiva de reivindicar la libertad de expresión”, afirma Otamendi. “Bienvenidos a este apasionante y ruinoso negocio de la comunicación, que tiene mucho más de lo primero que de lo segundo”, agrega. El periodista publica un artículo titulado “Un nuevo color en la paleta”, en una revista de reflexión lanzada por los periodistas de Jornada. El boletín de 34 páginas contiene una veintena de colaboraciones sobre la comunicación actual y la libertad de expresión por parte de periodistas, escritores y activistas. En el cuadernillo recopilatorio colaboran, entre otros, Pascual Serrano, Rafael Poch, Isabel Clara Simó y Guillem Martínez.

Los autores de algunos de los textos han participado en la presentación del rotativo celebrada en la Cooperativa Aragó Cinema. Por ejemplo el documentalista y fotógrafo David Segarra, autor del libro “Viure, Morir i nàixer a Gaza”, quien ha defendido un periodismo “hecho por periodistas, no por banqueros, y que siga la tradición de Benedetti, Galeano, García Márquez, Montserrat Roig, Vicent Andrés Estellés y Joan Fuster, cuya obra también se fraguó en los periódicos”. También la investigadora y gestora cultural Mónica Parreño, quien ha lamentado la situación del periodismo hoy: “Se empieza la carrera con el entusiasmo de, en un futuro, vigilar al poder, y se termina como becario mal pagado”. “El periodismo ha de salir de la caverna de Platón”, afirma la exprofesional de Ràdio 9, Amàlia Garrigós, quien ha criticado el cierre de medios públicos de comunicación en el País Valenciano durante las últimas dos décadas.

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ESTA TAMBIEN SE PUEDE CANTAR, PERO CON OJITO QUE YA NOS ESTAMOS PASANDO Y ANDA POR AHI SUELTO EL HERNANDOTE DEL PP A VER COMO NOS PUEDE BUSCAR LAS COSQUILLAS.

BUENO, CON LA RASPA TAMBIÉN SE PUEDE CANTAR A LAS BARRICADAS, QUE DE ESTA NO HAN DICHO NADA

LA INTERNACIONAL YA NO SE PODRÁ CANTAR, PORQUE ES QUE SE ME ENFADAN. A PARTIR DE AHORA LOS DE IZQUIERDAS SOLO PODRÁN CANTAR LA RASPA, Y ADEMÁS MUY BAJITO

PUBLICADO EN CRÓNICA DE ARAGÓN HACE SEIS AÑOS (HACE 6 AÑOS LES PROPUSO A LOS DEL 15 M EN ZARAGOZA LA CREACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DEL PUEBLO EN LA CALLE, Y SE APROBÓ. ¿ME PODRÍAN DECIR LOS DE PODEMOS, IU Y TODOS LOS QUE NO SEAN DE DERECHAS, CENTRO NI CENTRADITOS NI CENTRALOIDES (Puesto que a estos no les interesa), POR QUÉ ESTA IDEA NO LA HAN DESARROLLADO?)


Acampada Zaragoza inaugura la Universidad del Pueblo en la Calle con un taller sobre Economía Política

25. mayo 2011 | Por | Categoria: Aragón, Hoy destacamos
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>>> La asamblea ha decidido desarrollar herramientas de Democracia 2.0 para procesar la ingente cantidad de propuestas que están recibiendo
 

Zaragoza.- Acampada Zaragoza inauguró ayer a mediodía la Universidad del Pueblo en la Calle con un taller sobre Economía Política a cargo del columnista y escritor sevillano afincado en Zaragoza, Manuel Sogas.
 
Con la ayuda de una pizarra y un sistema de megafonía, Sogas fue desgranando ante unas doscientas personas los entresijos del funcionamiento del modo de producción actual, con especial atención a todo lo relacionado con la crisis del sistema, el mercado del trabajo y la obtención de los beneficios empresariales.
 
Así el ponente explicó que “la crisis capitalista objetivamente es una interrupción en el proceso de acumulación del capital, llegado un momento en el que la tasa de beneficio del capital cae por debajo de lo que se establece como mínimo necesario para que el capital siga creciendo”.
 
Sogas incidió también en que, en toda sociedad “hay una estructura económica (que es la que decide cómo se produce), una estructura política (que es la que regula a la estructura económica), y una estructura ideológica (que es la que legitima a las dos anteriores)”, por lo que “actuar contra la crisis capitalista es actuar contra estas tres estructuras”.
 
Desde el público se apuntaron diversas cuestiones como la dificultad que tienen las pequeñas y medianas empresas españolas para competir en igualdad con las macrofactorías chinas donde la gente trabaja 7 días a la semana, 12 horas cada día, por menos de 50 euros al mes; las incoherencias económicas que encierra la Unión Europea; o el papel de los medios de comunicación en la sociedad.
 
Por la tarde tuvo lugar un segundo taller sobre Asamblearismo, en el que Elsa Navarra expuso ante decenas de personas las ventajas e inconvenientes de los modelos asambleario y representativo de intervención social.
 
Democracia 2.0
 
En cuanto al funcionamiento de la Acampada, desde la comisión de Comunicación informaron ayer de que se van a implantar herramientas de Democracia 2.0 “para agilizar el procesamiento de la ingente cantidad de sugerencias y proposiciones que nos están llegando de todos los ciudadanos que están participando y colaborando con nosotros”.
 
Según Daniel Ayuda, uno de los expertos que están desarrollando la iniciativa, “este sistema está relacionado con experiencias como Open Data y Open Government que ya funcionan en otros lugares, y su finalidad es incrementar la participación ciudadana en los asuntos públicos a través de la red”.
 

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