martes, 26 de mayo de 2015

25 M. EN ESPAÑA NO HA CAMBIADO NADA, PERO SÍ PODRÍAMOS ESTAR EN EL INICIO DEL CAMBIO


LA GRAN DERROTA DEL PARTIDO POPULAR

La derecha paga por la corrupción, por su soberbia y por su nefasta gestión


IGNACIO ESCOBAR
DIARIO.ES
25.05.2015

1. Se acabó el monopartidismo. Nunca hubo un partido en España con tantísimo poder como el que en estos últimos cuatro años ha tenido el PP. Y nunca el hundimiento ha sido tan rápido, tan contundente y tan merecido para una derecha que al fin paga por la corrupción, por su soberbia y por su nefasta gestión. 
2. El PP ha ganado por poco en número de votos las elecciones municipales, pero casi aquí se acaban las buenas noticias para el presidente del plasma, Mariano Rajoy. La lista de derrotados es larga y está llena de notables del PP: Esperanza Aguirre, María Dolores de Cospedal, Alberto Fabra, José Antonio Monago, José Ramón Bauzá… Va a perder (o puede perder) Madrid, Valencia, Santiago de Compostela, Ferrol, Vigo, Alicante, Castellón, A Coruña, Oviedo, Valladolid, Córdoba, Cádiz, Sevilla, Huelva, Extremadura, Navarra, Castilla-La Mancha, Aragón, Cantabria, Comunidad Valenciana, Baleares… Pierde las mayorías absolutas en La Rioja, en Murcia, en Castilla y León y en prácticamente todas las capitales de provincia que aún consigue salvar. 
3. Ada Colau y Manuela Carmena han demostrado que sí se puede, pero que solos no Podemos –como hoy analiza Isaac Rosa en un interesantísimo artículo–. “En Barcelona en Comú somos más de El señor de los anillos que de Juego de tronos, por juntar a gente diferente”, decía Colau, y tenía razón. El resultado en Madrid y Barcelona es un éxito para Podemos pero no solo: también para todas las demás fuerzas de la izquierda que las dos alcaldesas han sido capaces de coser a su alrededor. La ilusión que ambas candidatas han conseguido generar ha ido de menos a más. La oportunidad que supone que dos mujeres como ellas, con su trayectoria, gobiernen las dos principales ciudades del país es histórica y emocionante. Un gran poder, una gran responsabilidad.  
4. Pierde Esperanza Aguirre y por partida doble. Pierde el Ayuntamiento de Madrid, que –salvo que haya algún concejal a buen precio– gobernará Manuela Carmena con el apoyo del PSOE. Y pierde la presidencia del PP, que tendrá muy difícil mantener frente a su rival interno Cristina Cifuentes, que mantendrá –si Ciudadanos se presta– la Comunidad de Madrid. La derrota es suya y solo suya: con los votos que ha tenido Cifuentes en Madrid ciudad (5.211 votos más que Aguirre), el PP hoy habría estado muy cerca de salvar la capital. Su campaña,un despropósito de principio a fin, le ha dado el peor resultado del PP en Madrid en tres décadas, desde los años de Alianza Popular. La condesa ya ha anunciado su voluntad de mantenerse como líder de la oposición. Como en las películas de miedo, algún otro susto final intentará dar. 
5. Cospedal ha fracasado, a pesar de su pucherazo electoral; un atropello democrático que irónicamente se ha vuelto en su contra. Ciudadanos se ha quedado fuera del Parlamento autonómico, con casi el 8,9% de los votos. Sin ellos, PSOE y Podemos sumarán mayoría para gobernar. Cospedal se hizo en Castilla-La Mancha un traje a medida y, ¡justicia poética!, el traje les ha salido mal.
6. El PSOE recuperará mucho poder institucional. Le ha ido bien para las negrísimas expectativas de hace unos meses, pero tampoco están para brindar. Pierde 700.000 votos, se hunde en las grandes ciudades y Podemos –que llega mucho más lejos que donde IU estuvo jamás– se consolida como un rival capaz de competir por su espacio natural. Con todo, sale bastante mejor parado que el PP, se mantiene como segunda o primera fuerza en la mayoría de las autonomías, siempre por delante de Podemos, algo que no estaba tan claro en la Comunidad Valenciana o en la de Madrid. Es un resultado lo bastante bueno como para que Pedro Sánchez pueda llegar vivo a las elecciones generales; Susana Díaz no lo tendrá nada fácil para cruzar Despeñaperros.
7. El resultado obliga a PSOE y Podemos a entenderse en un montón de plazas. No puede ser un simple intercambio de sillones; tendrán que negociar un proyecto y no un reparto de poder, pero se tienen que entender. Sería incomprensible para gran parte de sus votantes que no lo hicieran: para los de los dos. Ni el PSOE puede permitir que la condesa Esperanza Aguirre sea alcaldesa de Madrid, ni Podemos que, en Castilla-La Mancha, siga gobernando María Dolores De Cospedal. Se necesitan. Y salvo que el poder económico presione mucho al PSOE –e intente forzar un pacto de Estado con el PP que les hundiría–, se encontrarán. 
8. Ciudadanos, la gran esperanza blanca de la derecha gatopardiana, no ha logrado despuntar. No ha recogido, ni mucho menos, todo el voto que ha perdido el PP. Servirá para que el PP mantenga la Comunidad de Madrid, Castilla-León o Murcia y unas cuantas capitales de provincias medianas, pero no alcanzará en todo lo demás. Además, los de Albert Rivera tienen un problema no esperado: salvo en Andalucía –donde con sus votos no alcanza–, solo servirán de muleta del PP, y no del PSOE, lo cual es una situación difícil de gestionar. No van a tener una coartada fácil para mantener su discurso de “ni de izquierdas ni de derechas”.
9. Los candidatos, y no solo las siglas, vuelven a importar y Madrid es el ejemplo más claro: Ángel Gabilondo, en la capital, sí consigue superar por ocho puntos a Podemos en el mismo sitio donde Antonio Miguel Carmona ha sido arrollado por Manuela Carmena. Al menos un tercio de los votantes de Manuela Carmena también votaron a Gabilondo. Que el voto PSOE-Ahora Madrid se haya cruzado es otro dato más que obliga al PSOE a pactar para que Carmena sea alcaldesa: es su propio electorado quien lo pide.
10. Podemos consigue un resultado excepcional: se consolida como tercera fuerza, serán la llave en multitud de autonomías, se sitúan en una excelente posición de cara a las generales y su apoyo ha sido fundamental para el triunfo de Carmena y Colau. Pero pagan dos cosas: la gran campaña mediática en su contra, que ha hecho mella, y algunos errores. Las dos alcaldesas han conseguido integrar sin polarizar en su contra.
11IU resiste fuera de Madrid en las candidaturas de confluencia. Tienen un buen resultado en Asturias –donde Gaspar Llamazares consigue mantener cinco escaños, a pesar de la irrupción de Podemos–, pero pierden su representación en los parlamentos autonómicos de Extremadura, Comunidad Valenciana, Murcia y –más sangrante– Madrid. Ese 4,14% de los votos de IUCM que no bastaron para conseguir un solo escaño habrían permitido a la suma de PSOE y Podemos gobernar frente a Cristina Cifuentes.

12. España ha girado a la izquierda y Mariano Rajoy tiene dos opciones: enrocarse en la candidatura del PP y perder el Gobierno o renunciar a presentarse a la reelección. Dependerá de él, porque los poco democráticos estatutos del PP le dan un poder en el partido dictatorial y porque todos sus rivales internos han quedado igualmente tocados. Puede enrocarse en los datos macro, como ya hace en la economía: vender que ha sido la fuerza más votada –aunque con un resultado así en las generales tendría imposible gobernar–. Pero el presidente de los sobresueldos, del plasma, del “sé fuerte” a Bárcenas, de la caja B… tiene los días contados en La Moncloa. O se marcha o le echarán. 

*++

lunes, 25 de mayo de 2015

DIARIO CRÓNICA DE ARAGÓN

El sentido del voto

22. mayo 2015 
 
Más allá de los cebos mediáticos de la corrupción y la transparencia, lo que está en juego en las elecciones municipales y autonómicas del próximo domingo es la disputa entre dos modelos.
Uno de ellos (el actual) sólo sabe construir mentiras electorales, desigualdad social, trabajos precarios, impuestos injustos, desahucios inmobiliarios, deflación, recortes educativos, privatizaciones sanitarias y jóvenes emigrados.
El otro es el constitucional, el que fomenta los derechos sociales y las libertades ciudadanas, el que pretende colocar toda la riqueza del país al servicio del interés general, el que se opone a los caprichos antisociales de las grandes empresas, el ue defiende la progresividad fiscal, la sanidad universal y la calidad de la educación pública.
Los datos reales expuestos durante los últimos años por prestigiosas organizaciones comoOxfam IntermónCáritasCruz RojaOIT o la propia OCDE apuntan en una misma dirección: las políticas económicas puestas en marcha por regímenes como el de Rajoy incrementan la desigualdad social, y por ello, perjudican el crecimiento sostenible de la economía.
Es normal que el 1% más rico de la población española apoye en las urnas a aquellos partidos que gobiernan en beneficio suyo.
Pero el 99% restante debe saber que cada voto que se entregue a los neoliberales el próximo domingo (incluyendo ahí a quienes pactaron introducir esta putrefacta ideología en el artículo 135 de la Constitución), es algo así como regalar un cheque en blanco a quienes, de antemano, sabes que te van a estafar.
*++

24 M: NO HAY CAMBIO, PERO SÍ PODRÍA SER EL PRINCIPIO DEL CAMBIO




Cuatro años después del 15-M

Las candidaturas ciudadanas dan un vuelco al panorama político

Rebelión
 25.05.2015

Barcelona en Comú, liderada por Ada Colau, hace historia con un triunfo en Barcelona, mientras que en la capital la candidatura Ahora Madrid acaba con la mayoría absoluta del PP y podría hacerse con la alcaldía.



Victoria clara de Barcelona en Comú en Barcelona y victoria simbólica de Ahora Madrid en la capital. Aunque en Madrid, después de rozar la mayoría con los primeros escrutinios, la candidatura liderada por la juez Manuela Carmena ha quedado en segundo lugar tras el Partido Popular, la victoria no se ha celebrado en la sede del PP, que en previsión de unos resultados no demasiado halagüeños ha retirado a media tarde el palco que se había colocado en la calle Génova para celebrar la victoria. El partido liderado por Esperanza Aguirre en Madrid pierde la mayoría absoluta que mantenía desde hace 24 años, y baja de 31 concejales a 21, con 556.873 votos (34,46%), 200.000 menos con respecto a las elecciones de 2011.

Sobre las ocho de la tarde, después del cierre de los colegios electorales y con unos sondeos a pie de urna que anunciaban una posible victoria de Ahora Madrid, la Cuesta de Moyano, donde la candidatura liderada por Manuela Carmena ha colocado su cuartel general, se empezaba a llenar de simpatizantes que veían posible el fin del reinado del PP en la capital al grito de “sí se puede”. Ahora Madrid se queda en segundo lugar a sólo un concejal del partido de Aguirre, con 515.587 y un 31,90% de los votos. Sobre las doce de la noche, Carmena salía al palco para declarar que este día “lo recordaremos como algo especial y extraordinario. Por encima de las campañas que han hecho los que tiran de talonario, en la campaña de Ahora Madrid la única moneda ha sido la imaginación, la alegría y la creatividad”.

A pesar del batacazo electoral del PSOE, que ha bajado de 15 ediles a tan sólo nueve y ha perdido 120.000 votos, el partido liderado por Antonio Miguel Carmona tendría la llave de gobierno en la capital, ya que los siete concejales que obtiene Ciudadanos en Madrid no le bastarían al PP para obtener el gobierno en la primera ronda de votaciones. La posibilidad de que Ahora Madrid obtenga la alcaldía con un apoyo del PSOE en una segunda ronda queda abierta. Aguirre era muy consciente de esta posibilidad al declarar que “de acuerdo con la ley tendríamos la alcaldía siempre que no haya un acuerdo entre otros partidos”. Javier Barbero, uno de los futuros concejales por Ahora Madrid, ha declarado a Diagonal que "los madrileños han decidido que quieren el cambio, y habrá que gestionar para poder conseguir ese cambio con respeto a los madrileños. La capacidad de negociación con las distintas partes nos va a permitir llegar a acuerdos para gobernar y transformar la ciudad. Queremos gobernar para transformar".

Izquierda Unida es una de las grandes perdedoras en Madrid, al pasar de tener seis concejales en 2011 a quedarse sin representación en el Ayuntamiento. El batacazo de la formación ha sido monumental, ya que se ha quedado como sexta fuerza política, con menos de un 2% de los votos e incluso por debajo de la también malograda UPyD.

Ada Colau, alcaldesa

Barcelona en Comú es la fuerza más votada en la Ciudad Condal. La candidatura liderada por Ada Colau consigue 11 concejales y ha ganado en los distritos de Ciutat Vella, Horta-Guinardó, Nou Barris, Sant Andreu, Sant Martí y Sants-Montjuïc.

La candidatura ciudadana ha obtenido un resultado extraordinario, con algo más del 25% de los sufragios y 174.000 votos. “Es una victoria de David contra Goliat”, ha resaltado Colau en su alocución tras conocer el escrutinio. “Teníamos una oportunidad histórica y la hemos sabido aprovechar. Como tantas otras veces, la gente común se ha levantado”, ha añadido.


“La gente sencilla, sin grandes apoyos económicos pero con mucho esfuerzo e implicación, hemos demostrado que sí se podía hacer un cambio.Estamos aquí para mandar obedeciendo”, ha resumido la cabeza de lista de la formación más votada, que también ha pedido responsabilidad al resto de partidos.



CiU es el segundo partido en número de votos y concejales, con diez ediles. El partido de Trías pierde 16.000 votos y cuatro concejales. Ciutadans (Ciudadanos) entra en el Ayuntamiento barcelonés, con cinco ediles. También entra la CUP Capgirem, que consigue tres concejales con algo más de 50.000 votos.

PSC y PP protagonizan importantes descalabros. Los socialistas dejan de ser la segunda fuerza más votada y pasan de once concejales a cuatro, perdiendo unos 67.000 votos, mientras que el Partido Popular queda relegado como sexta fuerza en Barcelona, quedándose sin cinco de los nueve concejales que tuvo en la anterior legislatura.

El PP se hunde en Valencia 

Rita Barberá ha sufrido una sangría de votos en Valencia. Tras sumar cinco mayorías absolutas consecutivas, el Partido Popular ha visto reducidos sus votos a la mitad en la capital del Turia. Pierde más de cien mil sufragios y diez concejales, quedándose con otros diez. Y también podría perder la alcaldía, con gran probabilidad. “Los resultados han sido malos”, ha admitido tras el escrutinio Alberto Fabra, presidente de la Generalitat por el PP.

Compromís ha triplicado el número de sus concejales,consiguiendo nueve. Su candidato, Joan Ribó, podría ser el nuevo alcalde de la ciudad, apoyándose en Valencia en Comú, que entra en el Ayuntamiento con tres concejales, y en el PSPV, que sigue cayendo y se convierte en la cuarta fuerza en la capital valenciana. Los socialistas han obtenido su peor resultado desde 1991.

Ciudadanos se convierte en el tercer partido más votado, con seis concejales, pero no parece que la formación liderada por Fernando Giner esté por la labor de apoyar a Barberá. Esquerra Unida se queda sin representación en el Consistorio valenciano, por primera vez desde 2007.

Otras capitales del cambio 



El vuelco en las urnas también se ha producido en A Coruña, donde la Marea Atlántica es el partido más votado, con el 95% del voto escrutado. La candidatura, integrada por formaciones como Anova, Esquerda Unida, Compromiso por Galicia, Equo y Espazo Ecosocialista, ha obtenido el 30,97% de los votos y diez concejales. El Partido Popular pierde la mayoría absoluta y cuatro concejales, manteniendo otros diez. Por otro lado, en Santiago de Compostela, la candidatura Compostela Aberta se ha hecho con la victoria, con un 34% de los votos y diez concejales.

Zaragoza en Común ha irrumpido con fuerza en la capital aragonesa. La coalición ciudadana, encabezada por el candidato Pedro Santisteve, ha conseguido nueve concejales y se coloca como la segunda fuerza más votada, tras el Partido Popular.

Cádiz es otro de los municipios donde las candidaturas ciudadanas entran con fuerza. Por Cádiz Sí Se puede se coloca de entrada como la segunda fuerza tras el PP, con ocho concejales, sólo dos por debajo del partido de la alcaldesa Teófila Martínez, que ha perdido siete ediles.

Dos resultados para dos estrategias en IU

Los resultados de IU en este 24M tienen una lectura evidente: A los de Cayo Lara les va mayoritariamente mal allí donde se presentaron el solitario y cosechan éxitos en donde, como pidió Alberto Garzón, han participado de listas de confluencia.

La situación diversa en IU debilita aún más a Lara ante Garzón, candidato a las generales y cuyas tesis se ven ahora refrendadas por el éxito de las confluencias frente a la defensa de las siglas. Izquierda Unida participa de los éxitos de las listas de confluencia fuera de Madrid y se queda fuera del éxito de Manuela Carmena en el Ayuntamiento, al haber presentado lista propia, al margen de Ahora Madrid.



*++

domingo, 24 de mayo de 2015

NOS PASARÁN LA CUENTA

*++

JOSÉ MANUEL NAREDO, HOMBRE EJEMPLAR


José Manuel Naredo es caso de los hombres ejemplares (al margen cuestiones políticas o ideológicas) al que muchos padres deberían indicar a sus hijos como uno de los hombres a seguir, en vez de a Messi, Ronaldo, Piedriño, Trampiño, Defraudorciño, Choriciño o Vaguiño, por poner solamente unos ejemplos.

*

SOBRE RAÍCES ECONÓMICAS DEL DETERIORO ECOLÓGICO Y SOCIAL, DE J.M. NAREDO



Sociología Crítica
19.05.2015

Jose Manuel Naredo (1942) es econmista y estadístico. Un clásico de Cuadernos para el Diálogo, un funcionario público impresionante, profesor honorario de Urbanismo, Premio Nacional de Economía y Medio ambiente, uno de los mejores “geógrafos” que ha dado este suelo y por ello, en 2008 se le otorgó también el Premio Geocrítica http://www.ub.edu/geocrit/pig-08.htm

Naredo lleva un tiempo explicando cuándo, en el S XVIII se desacoplaron las visiones de la naturaleza de la economía. Los fisiócratas, economistas apegados a lo limitado del recurso fueron los últimos. Después, se supuso que el crecimiento ilimitado de la riqueza se produciría desacoplado de la limitada realidad física.

El Club de Roma, el Informe Medows de los setenta y visiones ecologistas varias han tratado de advertir y tomar en serio este problema, sin grandes resultados.

Desde una perspectiva europea concienciada pero mercantilista, como es la del Reino Unido, se pensó que todo se puede contabilizar y capitalizar. Y se puede mercadear con todo. Así, se comenzó a valorar la emisión de CO2 y se creó un mercado de semejante construcción mental, tan irreal como el dinero mismo. Siguiendo esa línea de pensamiento, hoy el Fondo Monetario Internacional publicita un nuevo informe, concienzudo y metódico, analizando los “costes” de la energía fósil. Incorpora en esa valoración los gastos derivados de los cambios ambientales inducidos por alteraciones climáticas, y parcialmente incluye cuestiones de salud pública y epidemoiología, como apuntaba Miquel Porta i Serra que se podría hacer con tantos compuestos que perjudican la salud pública, poniendo el ejemplo bien valorado del dinero ahorrado desde que no se usa Pb en las gasolinas y los niños afectados en su crecimeinto han dejado de matar o delinquir al final de su adolescencia.

El informe del Fondo Monetario Internacional viene a explicarnos que incorporando en la contabilidad el daño producido al medio ambiente de las actividades relacionadas con los combustibles fósiles, resulta que las compañías que se dedican a su explotación están fuertemente subvencionadas (no interiorizan ni asumen los costes). Concretamente, reciben 5,3 Billones de Euros (10 exp12) al año, es decir, más de lo que todos los países del mundo gastan en Salud Publica.

Claro, que esta línea de pensamiento económico también afecta a todo el Medio Ambiente. Y así hay hordas, legiones de académicos, de facultades que se dedican a cuantificar los servicios ambientales de cualquier cosa, desde un tiesto de geranios hasta un bosque amazónico. Tengo varios amigos que trabajan en cosas de estas, como el CIRAD francés. Toda esa visión es errada. El capital no pude servir para valorar y regular. Ese es el problema de base. Y la razón última, la explica Naredo en las mismas estructuras básicas del funcionamiento económico mundial.

De todas formas, en lugar de intentar desmontar las palancas del capital que mueven el mundo, cosa imposible en estos momentos, se puede uno entretener, mientras el barco se hunde, en tocar con el cuarteto de cuerda en la cubierta. Así, podemos apuntar a los mecanismos históricos de concentración de poder y de configuración del tejido empresarial energético en España (partitura que si puede tocar la Historia Contemporánea), para explicar la situación a la que hemos llegado, que incluso con lógica del FMI, resulta ser altamente ineficiente en el lenguaje económico. Sabrán que está penalizado producir energía solar, y también que las baterías Tesla y otros artilugios que favorezcan la autogestión energética se persiguen con la regulación actual.

En 2012 y en 2013 se publicaron dos articulillos de grandes pesos pesados en la regulación energética en España sobre el caos que reina aquí. Solo dejo dos de los nombres y sus abreviados CV junto a los artículos:

1) Alberto Carbajo junto con 2 compañeros más publicó el 15 de septiembre de 2013. Es un Ingeniero de Minas, economista, Director General de Minas, Consejero de la Comisión del Sistema Eléctrico Nacional, Consultor Unión Europea, del Banco Mundial, Unión Fenosa, Director General de Operación de Red Eléctrica de España.

2) Un año antes, publicaba Ignacio J. Pérez Arriaga (Madrid, 1948) Ingeniero Industrial con los Jesuítas (ICAI) y Doctor por la UPM…, y Doctor por el MIT, precursor del Foro de Regulación Eléctrica de la Comisión Europea, miembro del Tribunal de Apelación de la Agency for the Cooperation of Energy Regulators, editor del 5º Informe del IPCC (Cambio Climático) y dirige el Curso de Formación de Reguladores de la “Florence School of Regulation” “Instituto Universitario Europeo”

*++


sábado, 23 de mayo de 2015

VIENTOS DEL PUEBLO

ECONOMÍA, POLÍTICA Y DESARROLLO HUMANO

LA TRAYECTORIA ACADÉMICA Y LAS APORTACIONES CIENTIFICAS DE JOSÉ MANUEL NAREDO

3/3


Sociología Crítica
19.05.2015

Naredo ha insistido asimismo en la trascendencia que tienen las “reglas del juego económico”, que utiliza el razonamiento monetario como guía suprema de la gestión: “con lo cual resalta la dimensión creadora de valor y utilidad del proceso económico, pero cierra los ojos al análisis de los deterioros que dicho proceso inflinge en su entorno físico y social”. Según él, “las reglas del juego económico-financiero en vigor refuerzan un orden territorial crecientemente polarizado en núcleos atractores de recursos, capitales y población y áreas de abastecimiento y vertido que, como hemos indicado, se despliegan tanto a escala global como regional y local”.
Por otra parte, estima que “el instrumental mencionado no sólo reduce la toma de información a una única dimensión, la monetaria, sino que registra solamente el coste de extracción y manejo de los recursos naturales, pero no el de reposición, favoreciendo así el creciente deterioro del patrimonio natural, que no se tiene en consideración en el proceso cuantificador”. Finalmente, considera que el sistema financiero es fuente de nuevas desigualdades y, citando al ecólogo Ramón Margaleff, recuerda que “el dinero tiene la propiedad de llevar la desigualdad en las sociedades humanas mucho más lejos de lo que la territorialidad y la jerarquía permiten en las sociedades animales”.
Para Naredo, las raíces económico-financieras de la crisis ambiental son “un tema tabú de nuestros tiempos” (2003). Para él, sin embargo, el juego económico “sigue impulsando la extracción y deterioro de recursos frente a la obtención y uso renovable de los mismos, con el consiguiente deterioro del conjunto. A escala agregada, este modelo de gestión parasitaria nos arrastra hacia estados de mayor entropía planetaria”.
Concluye que “cuando la práctica totalidad del Planeta ha sido ya apropiado, el problema ecológico no estriba tanto en socializar o redistribuir esa propiedad, como en establecer una reglas del juego que faciliten la conservación de patrimonio natural, con independencia de su titularidad, en vez de su acelerada explotación-destrucción practicada hoy tanto por particulares, empresas o administraciones de índole diversa”.
Desde fines de los años 1980 José Manuel Naredo empezó a preocuparse por las ciudades, espacios esenciales en el funcionamiento del ecosistema terrestre y en continuada y rápida expansión desde el siglo XIX. Le interesaron especialmente la creciente ocupación urbana de los suelos de mayor calidad agronómica y el funcionamiento de los flujos de agua, de energía, materiales e información en las áreas urbanas. La medida de dichos flujos y de su incidencia territorial se convirtió en otra línea de investigación, realizando, ante todo, estudios concretos que trataban de medirlos en la Comunidad de Madrid. Esa nueva línea se dejó sentir en el libro Los flujos de agua, energía, materiales e información en la Comunidad de Madrid y sus contrapartidas monetarias (con J. Frías 1988), así como en otros que trataban de describir la “anatomía y fisiología de la conurbación madrileña”. Madrid ha sido en los últimos años objeto de su atención, aunque su objetivo es llegar a conclusiones de carácter más general. Durante varios años ha dedicado trabajos al crecimiento de la ciudad y el medio ambiente, al funcionamiento de las ciudades y su incidencia en el territorio, al metabolismo económico de la conurbación madrileña. La vinculación de sus preocupaciones sobre la sostenibilidad y las que tenía sobre el desarrollo urbano fue rápida. Se reflejó en su texto Sobre la insostenibilidad de las actuales conurbaciones y el modo de paliarla (1996) y en otros estudios dedicados a los instrumentos y estrategias dirigidos a reducir los problemas existentes en los sistemas urbanos, “sistemas abiertos que se nutren de los recursos de fuera y envían los residuos fuera, con la salvedad de que el modelo de la conurbación difusa es mucho más exigente en recursos y residuos por habitante que los anteriores”. El estudio de la evolución del metabolismo urbano madrileño le ha servido para ejemplicar sus tesis de forma significativa.
Naredo defiende que las mejoras que se han obtenido en las condiciones de salubridad y habitabilidad de las ciudades, y que posibilitaron su enorme crecimiento, “se consiguieron generalmente a costa de acentuar la explotación y el deterioro de otros territorios”. Pero cree que este crecimiento “no solo se revela globalmente insostenible, sino que pone también en peligro los logros en salubridad y habitabilidad”. También considera que para enjuiciar la sostenibilidad de las ciudades desde una perspectiva global es preciso tener en cuenta no sólo las actividades que en ellas tienen lugar, sino también aquellas otras de las que dependen aunque se operen e incidan en territorios alejados: “desde esta perspectiva, enjuiciar la sostenibilidad de las ciudades nos conduce por fuerza a enjuiciar la sostenibilidad (o más bien la insostenibilidad) del núcleo principal del comportamiento de la civilización industrial; es decir, incluyendo la propia agricultura y las actividades extractivas e industriales que abastecen a las ciudades y a los procesos que en ellas tienen lugar”. En realidad, estima, “el principal problema reside en que la sostenibilidad local de las ciudades se ha venido apoyando en una creciente insostenibilidad global de los procesos de apropiación y vertido de los que dependen”. A partir de esas posiciones teóricas Naredo ha analizado los instrumentos económicos que pueden ser utilizados para paliar la insostenibilidad de los sistemas urbanos (2003), y ha tratado de hacer operativo el concepto de buenas prácticas para hacer la ciudad sostenible.
Otra línea de investigación de Naredo en relación con la ciudad ha sido la que se refiere al mercado inmobiliario. En los años 90 empezó a preocuparse por los problemas que planteaba el peso creciente del negocio inmobiliario en el desarrollo económico español . Tras diversos artículos sobre el tema en revistas como Economía y Sociedad, Catastro y Alfoz y de amplios capítulos sobre la composición y distribución de la riqueza, publicados distintos volúmenes de la Fundación Argentaria y la Fundación BBV, en 1996 publicó ya un importante libro sobre La burbuja inmobiliario-financiera en la coyuntura económica reciente (1985-1995). En los años siguientes siguió investigando sobre el tema produciendo otro libro notable: Composición y valor del patrimonio inmobiliario en España 1990-1997(publicado por el Ministerio de Fomento, 2000).
Siempre ha insistido en que todo ese crecimiento tiene unas razones económicas y sociales, que no se trata de procesos inscritos en la naturaleza: “el trepidante crecimiento de la urbanización viene espoleado, más allá de la demografía, por el insaciable afán de lucro de promotores y compradores, animado por un marco institucional que privilegia la adquisición de viviendas como inversión, que ha situado a nuestro país a la cabeza de Europa en porcentaje de viviendas secundarias y desocupadas”. Al extenderse por toda la población el virus de la especulación inmobiliaria, se está construyendo un patrimonio inmobiliario sobredimensionado de escasa calidad y se está originando una burbuja especulativa cuyas dimensiones resultan cada vez más amenazantes” (Naredo, Carpintero y Marcos, 2004).
Últimamente ha abordado, en colaboración con el economista Oscar Carpintero y la estadística Carmen Marcos, cuestiones importantes del papel del negocio inmobiliario en la economía española (Patrimonio inmobiliario y Balance Nacional de la economía Española entre 1984 y 2004) y las características de la burbuja inmobiliario-financiera en la coyuntura económica española, en investigaciones que han visto la luz en las revistas y publicaciones de la Fundación de las Cajas de Ahorro Confederadas, o en las revistas Bolsa de Madrid e Información Comercial Española.
En lo que concierne a la ocupación del suelo por usos urbano-industriales, ha podido constatar mediante fotointerpretación que, en el caso de la provincia de Madrid, “entre 1957 y 1980 se duplicó el requerimiento total de suelo por habitante (excluyendo el suelo de uso agrícola), volviendo a duplicarse entre 1980 y 1999, a la vez que aumentaron espectacularmente las exigencias per capita de energía y materiales. La mayor ocupación de suelo por habitante se debe básicamente al aumento de la segunda residencia y de los usos indirectos (vertederos, actividades extractivas, embalses, viario, suelo en promoción, etc.) que conlleva el fenómeno de la conurbación difusa y de la continua construcción-destrucción de infraestructuras e inmuebles, a la vez que crece la proporción de viviendas y locales desocupados. Así, el presente modelo de urbanización se revela, en Madrid, mucho más consumidor de suelo, energía y materiales que el antiguo”. Naredo ha continuado trabajando sobre la “anatomía” y “fisiología” de la conurbación madrileña habiendo actualizado sus trabajos anteriores sobre la ocupación del suelo y el metabolismo urbanos en investigaciones todavía pendientes de publicación.
Sus cálculos sobre el patrimonio inmobiliario le han permitido afirmar que “más de la mitad del parque de viviendas existentes en 1950 han desaparecido por demolición o ruina en nuestro país, que cuenta con menor porcentaje de viviendas anteriores a 1940 que Alemania, que quedó destruida por la Guerra Mundial, haciendo que el crecimiento económico fuera más destructivo del patrimonio inmobiliario en España de lo que, en proporción, lo fue la Guerra Mundial en Alemania”.
Los problemas de la distribución de la renta en España, tanto a escala social, como territorial le han seguido preocupando durante toda su vida investigadora. El amplio conocimiento de las fuentes estadísticas y el tratamiento riguroso de las mismas le ha permitido publicar trabajos de gran relieve sobre la elaboración de las series históricas sobre la renta. Así en “Crítica y revisión de las series históricas de Renta Nacional de la posguerra”, (1991) mostró la inconsistencia dichas series en el periodo de la posguerra, que podían llevar a subestimar el ingreso nacional posterior. Según Naredo, las cifras oficiales de Renta Nacional están infravaloradas durante la posguerra por haber magnificado la caída de la renta producida por la guerra civil, por el manejo de índices de producción obsoletos y por la ocultación de productos vinculados al “mercado negro” durante la autarquía franquista. Como consecuencia de ello, propuso una revisión de las estimaciones cuyo comportamiento mostraba productividades y elasticidades más razonables.
La composición y distribución de la riqueza de los hogares españoles y los cambios que se han producido en la riqueza personal y familiar, son temas de investigación que enlazan con sus antiguas preocupaciones. Naturalmente esa línea de investigación sobre la renta tenía que reflejarse igualmente en el estudio de los patrimonios inmobiliarios de los hogares españoles y su distribución regional.
José Manuel Naredo ha dedicado asimismo atención a las cuestiones éticas, y en especial a la construcción de lo que califica como “una sociedad civil global”, y a establecer las bases sociopolíticas para el desarrollo de una ética ecológica y solidaria. En la misma línea ha criticado el énfasis en la competitividad (las “patologías competitivas”) frente a las formas de solidaridad y colaboración. Ha estudiado asimismo el problema del paro y ha reflexionado sobre las alternativas, defendido la solidaridad, a la vez que insistía en la importancia de la cooperación libre e igualitaria como remedio frente al desempleo y al trabajo dependiente.
Naredo ha sido muy consciente del significado del territorio y ha insistido en la necesidad de considerarlo para resolver los problemas ambientales. Lo que le ha conducido directamente a los temas de ordenación del territorio, desde hace tiempo (cuenta ya con un texto importante sobre el tema publicado por el Colegio de Arquitectos de Madrid en 1984) . Por esta razón ha seguido atentamente el desarrollo de la geografía, una disciplina que ha valorado repetidamente, aunque no dejara de criticar a los geógrafos el olvido de ciertos temas. Así hizo cuando en 2003 organizó en Lanzarote con el apoyo de la Fundación César Manrique, un seminario sobre La incidencia de la especie humana sobre la faz de la Tierra, 1955-2005, que se situaba explícitamente en la estela de dos congresos que tuvieron una gran repercusión: el que impulsaron Carl Sauer, Clarence Glacken y Lewis Mumford sobre el tema Man’Role in Chainging te Face of the Earth, celebrado en Princeton en 1955, y el que tuvo lugar en 1987 sobre The Earth as Trasnformed by Human Action. Global and Regional Changes over the Past 300 Years, organizado en la Clark University por el geógrafo Bill Turner II, con la colaboración de Robert W. Kates y Gilbert F. White. El seminario de Lanzarote dio lugar a un libro publicado en 2005, la colección “Economía vs Naturaleza”, con el título La incidencia de la especie humana sobre la faz de la Tierra (1955-2005) para conmemorar el 50 aniversario del mencionado Simposio de Princeton.
En la convocatoria del simposio de Lanzarote, Naredo criticaba que a medida que se han ido agravando los problemas ecológico-ambientales, y aumentaban los estudios y los congresos dedicados a ello, se ha ido desplazando el interés desde el territorio hacia el clima. Es el uso de la Tierra y de sus recursos la causa del deterioro ambiental y del cambio climático. Y criticaba a los geógrafos por haber olvidado los análisis sobre la incidencia de la especie humana sobre la faz de la Tierra. Naredo estima que es preciso prestar atención a cuestiones que se trataron en el simposio de 1955, desde los recursos, las características diferenciales del territorio y las estrategias de actuación sobre el mismo, hasta los residuos y las múltiples consecuencias que tienen, una de las cuales es la que se refiere a las alteraciones del clima. Señala la gran paradoja de que mientras en 1955 los geógrafos prestaba gran atención a la fotografía aérea del territorio, el simposio de 1990 no sacó partido de las imágenes de satélite ya disponibles, a la vez que los análisis se parcelaban y no se presentaron trabajos sobre problemas globales ni hubo preocupación por los aspectos políticos y económicos que inciden en la transformación de la Tierra.
Falta todavía, señala Naredo, lo que Mumford ya planteaba en 1955, “una filosofía común del desarrollo humano que revise críticamente todas nuestras formulaciones históricas parciales, incluidas las ideas de sistema político democrático y de sistema económico mercantil sobre las que implícitamente reposa la idea hoy hegemónica de sociedad, con sus metas e instituciones”.
Al concederle el Premio Internacional Geocrítica 2008 el jurado desea destacar su esfuerzo por recuperar esos ideales, su contribución al examen crítico de los efectos de la acción humana sobre el planeta y su animosa búsqueda para establecer las bases de una nueva filosofía y economía del desarrollo humano.

*


viernes, 22 de mayo de 2015

SI SE CALLA EL CANTOR

ECONOMÍA, POLÍTICA Y DESARROLLO HUMANO

LA TRAYECTORIA ACADÉMICA Y LAS APORTACIONES CIENTÍFICAS DE JOSÉ MANUEL NAREDO

2/3


 Sociología Crítica
19.05.2015

Volviendo a los temas agrarios, desde comienzos de la década de 1990, Naredo dirigió su atención tanto hacia las formas tradicionales de restitución de la fertilidad a la tierra en los sistemas agrarios como hacia las transformaciones recientes. Ha mostrado que a partir del XIX todo un conjunto de técnicas agrarias fueron sustituyendo a la naturaleza como fuerza productiva, analizando cómo la industria y la actividad comercial influyeron en la transformación de la agricultura. Las nuevas técnicas agrarias dieron lugar a una progresiva pérdida de eficiencia energética y una acusada vulnerabilidad de gran parte de los sistemas agrarios por la creciente utilización de productos químicos y derivados del petróleo, lo que ha acabado afectando a la calidad final de los alimentos obtenidos.

En el contexto de esas preocupaciones, aprovechó sus contactos con investigadores de la historia agraria sensibles a estos temas, como Ramón Garrabou y Manuel González de Molina, catedráticos de historia económica e historia contemporánea en Barcelona y Granada, respectivamente, para promover investigaciones sobre la fertilización y el agua en los sistemas agrarios desde una perspectiva histórica, en el marco de la Sociedad Española de Historia Agraria (SEHA) A partir de 1994 se organizó una serie de encuentros con historiadores, biólogos, ingenieros agrónomos, economistas y geógrafos para estudiar la fertilidad y el problema del agua. En esta línea destaca la conferencia inaugural que impartió Naredo en el Congreso de la SEHA celebrado en Baeza a comienzos de junio 1995 sobre “Agroecología e historia agraria”. Como resultado de varios encuentros entre técnicos e historiadores, el grupo coordinado por él y por Ramón Garrabou publicó, en 1996 y 1999, sendos libros sobre la fertilización y al agua en los sistemas agrarios editados en la colección “Economía y Naturaleza” . Ese sería el comienzo de una colaboración que ha tenido luego un desarrollo muy valioso, y que ha estimulado avances en la línea investigadora de otros historiadores y economistas barceloneses y de otras áreas. Esos debates dieron lugar a una orientación decidida hacia el estudio del paisaje, que se consideró, como ha escrito Enric Tello “una vía para conocer el funcionamiento de los sistemas agrarios, y la evolución histórica del territorio analizada desde una perspectiva a la vez agro-ecológica y socio-económica”. Entre otras cosas, este desarrollo originó, a modo de manifiesto, el libro colectivo de Pujol, González de Molina, Fernández Prieto, Gallego y Garrabou (2001) titulado El pozo de todos los males, que revisó críticamente los enfoques de la historia agraria sobre “el atraso” de la agricultura española contemporánea, originando amplia polémica. Esta polémica se reflejó en las páginas de la revista Historia Agraria y reclamó incluso un artículo de Naredo: “Reflexiones metodológicas en torno al debate sobre “el pozo” y el atraso de la agricultura española” (2006).

Entre los recursos necesarios para la agricultura, y para la vida en general, Naredo ha prestado especial atención a la economía del agua. Las formas de gestión de ésta en áreas donde es escasa se reflejó en un estudio sobre los Sistemas de producción e incidencia ambiental del cultivo en suelo enarenado y en sustratos (dirigido en colaboración con el profesor de la Escuela Superior de Ingenieros Agrónomos de Almería, José López-Gálvez, 1996). Paralelamente el uso del agua en los sistemas agrarios, la gestión hídrica en diversas regiones españolas y en otros países dio lugar a diferentes publicaciones personales (Enfoques económicos y ecológicos en la encrucijada actual de la gestión del agua en España, 1997, La economía del agua en España, 1997) y, sobre todo, a una serie de libros realizados con autores de diferentes especializaciones. Estas publicaciones, al igual que las anteriormente citadas, muestran sus esfuerzos por establecer relaciones transdisciplinarias para resolver los problemas científicos que ha ido abordando, así como su capacidad para animar relaciones personales e institucionales: Las cuentas del agua en España (dirigido en colaboración con el Dr. Ingeniero Agrónomo, Catedrático de Edafología y Climatología de la Escuela Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid, José María Gascó, 1994, La gestión del agua de riego ( dirigido con J. López Gálvez, 1997), La gestión del agua en España y California, (con el físico y economista zaragozano Pedro Arrojo, 1997), El agua en los sistemas agrarios. Una perspectiva histórica(editado con el historiador Ramón Garrabou, 1999). Poco después coordinó el volumen de la revista Archipiélago sobre El agua: un despilfarro interesado (2003), y publicó Ideas y propuestas para una nueva cultura del agua (en colaboración con el ingeniero industrial y urbanista Antonio Estevan, 2004). Su interés por este importante tema se ha mantenido hasta hoy, como muestra su ponencia marco sobre “Costes y cuentas del agua. Propuestas desde un enfoque ecointegrador”, que elaboró para el Seminario Costes y Cuentas del agua en Cataluña en relación con la Directiva Marco del Agua, promovido por la Agencia Catalana del Agua, 18 y 19 de junio 2007 en Barcelona y su participación en el V Congreso Internacional de Ordenación del Territorio, celebrado en Málaga a fines de noviembre de 2007, y donde ha coordinado una sección sobre “agua y el territorio”.

Pero además de tratar las temáticas antes indicadas, José Manuel Naredo ha contribuido a establecer fundamentos de la economía ecológica, a lo que ha dedicado varios trabajos (1994, 1998. 1999). Toda esa línea de reflexión se fue incorporando a su concepción ecosistémica, en la que el problema de la energía adquiere una importancia fundamental. Además de los balances energéticos en la agricultura española antes mencionados, también se ocupó, de manera más general, de la energía en el funcionamiento de los ecosistemas. Su punto de vista es éste: “ la Tierra es un sistema cerrado en materiales, salvo la excepción de los meteoritos, pero recibe diariamente la energía solar. De ahí que el mantenimiento de la vida a largo plazo en la Tierra solo sea posible apoyándolo en la energía solar y en sus derivados renovables, pero no en el mero uso y degradación de los stocks de ciertos materiales contenidos en la Tierra ”.

Se ha esforzado por elaborar y reunir cálculos lo más precisos posible sobre el volumen ligado a la extracción de biomasa y recursos minerales en el conjunto del planeta. De dichos cálculos concluye que: “el metabolismo de la sociedad actual, al movilizar anualmente más de 100.000 millones de toneladas de materiales sólidos, alcanza órdenes de magnitud comparables a los de los grandes ciclos de la biosfera (por ejemplo, el ciclo del carbono en las tierras emergidas alcanza un tonelaje similar), y tiene, por tanto, una incidencia muy significativa a la escala planetaria”. También estima que “la intervención humana sobre la corteza terrestre orientada a la obtención de rocas y minerales supera en importancia a la de cualquier agente geológico y contribuye a situar las extracciones conjuntamente de agua y productos bióticos a una escala sin precedentes, que resulta muy significativa a nivel planetario”. Y concluye “tras haber erigido la noción de producción en centro de la ciencia económica, la civilización industrial está convirtiendo también en no renovables e insostenibles las únicas producciones que habían sido tradicionalmente renovables y sostenibles, a saber: las verdaderas producciones de la agricultura, de las pesquerías y de los bosques”. Realmente, puede afirmarse, como él hace, que “la especie humana se ha erigido en la cúspide de la pirámide de la depredación planetaria”.

A partir del problema de los recursos José Manuel Naredo fue adquiriendo una preocupación creciente por el mantenimiento de la vida a largo plazo en nuestro planeta.

Ha realizado un gran esfuerzo en la búsqueda de un marco teórico integrador, que permita explicar las interrelaciones entra las diversas variables naturales y sociales que analiza, y no ha dudado en transitar caminos a veces arriesgados, como los que le han llevado a explorar el campo de la física y la aplicación de conceptos biológicos (como metabolismo y otros) a las ciencias humanas. La exploración que ha realizado en el campo de la ecología para estudiar modelos de comportamiento en la naturaleza, (por ejemplo los modelos parásito-huésped y el ya citado depredador-presa, así como el estudio de los flujos de energía y materiales) le ha movido a examinar las posibilidades que ofrecen para el estudio de los patrones demográficos de las poblaciones humanas en su relación con los recursos terrestres. Ha encontrado que “la especie humana no sólo destaca como la gran depredadora de la biosfera, sino también de sus propios congéneres, llegando a escindirse profundamente como especie: la polarización social entre países, regiones o barrios es tan extremada que origina patrones demográficos tan diferentes como los que se observan en la naturaleza entre especies distintas”.

Sus análisis han sabido combinar diestramente el conocimiento histórico y el análisis de los conceptos que se difunden y se utilizan de forma acrítica. Se ha interesado una y otra vez por los presupuestos intelectuales que permanecen ocultos en los discursos dominantes. Ha reflexionado, por ejemplo, sobre el origen, el uso y el significado del término “sostenible” (1995), acuñado a partir de los debates sobre “los límites del crecimiento”, especialmente tras la publicación del Primer informe del Club de Roma (1971). Como es sabido, dichos debates hicieron tomar conciencia sobre los problemas que generaba el intenso desarrollo económico de la civilización industrial apoyado en el elevado nivel tecnológico alcanzado, y reconocieron la imposibilidad del crecimiento económico ilimitado a escala planetaria. Todo ello dio lugar a un intenso debate sobre la conservación de los recursos, y a la aparición de nuevos conceptos como “ecodesarrollo”, que fue explícitamente vetado por Henry Kissinger, entonces Secretario de Estado de EEUU. “Desarrollo sostenible” fue la alternativa que se difundió desde la segunda mitad de los años 1980, y en especial a partir del informe sobre Nuestro futuro común (1987) impulsado por las Naciones Unidas y coordinado por Gro Harlem Brundtland. Este concepto se aplicó a aquel desarrollo que permite “satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas”, teniendo la virtud de contentar a todo el mundo al establecer un puente virtual entre “conservacionistas” y “desarrollistas”.

En su preocupación por desvelar el origen y las funciones de los conceptos utilizados en los discursos dominantes José Manuel Naredo ha puesto de manifiesto la ambigüedad de ‘desarrollo sostenible’ y ‘sostenibilidad’, que ponen énfasis en la gestión económica de los recursos más que en la salud de los ecosistemas. Ha mostrado la función retórica que tienen esos conceptos y las razones por las que fueron fácilmente aceptados por los economistas. La palabra ‘sostenible’ sería un ejemplo de “la inflación que acusan las ciencias sociales de términos de moda cuya ambigüedad induce a utilizarlos más como conjuros que como conceptos útiles para comprender y solucionar los problemas del mundo real”. Se trata, como también ha señalado, de una retórica que oculta o banaliza los daños ocasionados por el modelo de desarrollo económico sin cambiar nada esencial del mismo.


*++