domingo, 14 de septiembre de 2014

UCRANIA: LA GRAN GUERRA QUE VIENE QUE LUEGO PARECERÁ QUE HA CAIDO DEL CIELO SIN NINGÚN ORIGEN


KIEV SE PREPARA PARA CONTINUAR LA GUERRA

 Tres especialistas analizan las perspectivas

Svobnaya presea
Sociología Crítica
14.09.2014




Traducido del ruso por Iñigo Aguirre. [Comité Amigos de la República Popular de Donetsk]

A pesar de la tregua, los militares ucranianos están incrementando su presencia en el Donbass.
Contrariamente a los acuerdos alcanzados el 5 de septiembre sobre el alto el fuego, en Kiev, por lo que parece, continúan preparándose para la guerra. El consejero del ministro del Interior Arsén Avákov,Zoryan Shkiryak, el 9 de septiembre en su página de Facebook, informaba que se estaba produciendo un reagrupamiento y refuerzo de divisiones ucranianas, y que en la zona de la denominada “Operación antiterrorista”, estaba llegando armamento pesado.

Shkiryak justificaba los hechos aduciendo que se preparan para un posible ataque por parte de Rusia. Claro que, durante toda la operación militar los militares ucranianos en sus informes han estado repeliendo casi a diario la “agresión rusa”, por supuesto sin presentar prueba alguna de esa “invasión”.

El jefe de Shkiryak, el ministro del interior Arsen Avakov, tampoco oculta, que se están reforzando. “Mariupol es y seguirá siendo ucraniana. Actualmente se está reforzando. Se han dislocado tropas de refuerzo, entre las que está la 1ª Brigada operativa de la Guardia Nacional”, escribía el 7 de septiembre.

Por parte de la milicia no dejan de llegar informaciones de que Kiev está enviando nuevas tropas a la zona de la “Operación antiterrorista”: En Debaltsevo han aparecido 32 nuevos tanques En la unidad de tanquistas de Artiomov, acompañando a la treintena de tanques han llegado 15 sistemas antiaéreos “Shilka”, 7 misiles “Tochka-U”, seis sistemas “Grad” y una unidad “Smerch”, informaron desde el Estado Mayor de la milicia, el 7 de septiembre.

Ambas partes se acusan mutuamente de estar violando el alto el fuego. Por ejemplo el 9 de septiembre, representantes de la RPD acusaban al ejército ucraniano de haber volado intencionadamente un puente al sur de la República de Donetsk. El Estado Mayor ucraniano, por su parte informaba de la violación del alto el fuego por parte de los milicianos en las localidades de Nizhnaya Krynka, Avdeyevka, Popasnoe, Nikishino, Mayorsk, Kirovskoe y Faschevka.

Tampoco podemos olvidar las recientes rimbombantes declaraciones del líder del “Bloque de Petro Poroshenko”, Yuri Lutsenko en las que afirmaba que Kiev habían alcanzado acuerdos con países de la OTAN para el suministro de armamento. Los representantes de los Órganos de Defensa occidentales desmintieron esa información, y el 9 de septiembre, el propio Lutsenko, afirmaba que no sabía de qué hablaba. Como dijo el presidente de la Duma, Serguei Naryshkin, al referirse a esta cuestión: “Cuando el rio suena…”

Las agresivas declaraciones de los políticos y la precaria situación en el Este, llevan a los expertos a hablar de que al Donbass le espera una nueva escalada del conflicto.
El experto militar Vladislav Shuryguin, considera que es algo que podría darse dentro de una semana.

·         Es vidente, que ninguna de las partes ha alcanzado los objetivos fijados durante el conflicto bélico, Kiev no ha podido establecer su control sobre las provincias rebeldes ni aplastar a lo que ellos denominan “formaciones armadas ilegales”. La RPL y RPD, tampoco han podido mantener todo el perímetro, ha perdido parte de su territorio y apenas estaban empezando a recuperarlo. Por eso ninguna de las partes está realmente interesada en la conclusión de la guerra. Se trata de una tregua temporal, para tomar aire y preparar la nueva etapa de las hostilidades militares.

¿Cuándo piensa que puede darse una nueva agudización de la confrontación?

·         Pienso que entre una semana y diez días.

¿Tan pronto?

·         Se da la circunstancia de que estamos en una situación que no se puede alargar mucho más. ES una carrera contra el tiempo, cada cual quiere movilizar a sus fuerzas e impedir que el adversario se refuerce.

¿A quién le ha venido mejor este respiro?

·         La tregua era más necesaria para Kiev, quien en la etapa anterior acababa de sufrir una derrota contundente sin obtener nada a cambio que no fuese enormes pérdidas. Por eso le era indispensable tomarse una pausa, para retirar todas las unidades vapuleadas. Ahora la parte ucraniana va a intentar tomarse la revancha. Para la milicia este alto el fuego no era tan necesario, aunque tampoco les ha venido mal tomarse un respiro. Para Rusia sí ha sido beneficioso, para demostrar que está a favor de la paz en la región y que hace todo lo posible para lograrlo.

¿Quién será el primero en romper el alto el fuego?

·         Lo más probable es que se dé una situación militar, en que una unidad tenga que entrar en combate. En realidad ya ahora hay enfrentamientos continuos, aunque de baja intensidad. Ambas partes, de momento se están conteniendo. Pero cuando llegue el momento propicio, aparecerá Poroshenko con el rostro sombrío y dirá que Ucrania ha hecho todo por mantener la paz, pero que le han impuesto la guerra, que los milicianos no atienden a razones, por lo que Kiev se ve obligado a reanudar las operaciones militares.

Aunque del mismo modo, tampoco excluyo en absoluto que sean los milicianos los que anuncien que se ven obligados a acometer operaciones militares que les han sido impuestas. En cualquier caso, tampoco es algo decisorio, es un casus belli. Occidente se agarrará a cualquier excusa para continuar su presión sobre Rusia.

¿En caso de que se reanuden las operaciones militares, podrán los países de la OTAN armar Kiev, como anunciara Yuri Lutsenko?

Occidente lleva ya tiempo suministrando todo tipo de pertrechos, cascos, chalecos antibala, medios de transporte. Lo siguiente será armamento, puesto que Ucrania casi ha agotado sus reservas y se está viendo obligada a echar mano de sus arsenales de armamento de 4ª o 5ª categoría. La UE comenzará a recopilar por toda la Europa Oriental los restos del armanento soviético, y los EEUU correrán con los gastos. Será un negocio muy rentable.

El que los países de la OTAN renieguen de las declaraciones de Lutsenko es comprensible. Nadie quiere que lo pillen fuera de juego y reconocer que están suministrando armamento a Ucrania, significa ponerse al Kremlin todavía más en su contra.

¿Cuánto podría durar esta nueva etapa de confrontación militar?

Ucrania no tiene fuerzas para una guerra prolongada. La etapa anterior duró dos meses, pero pasando por todas las etapas: desde un conflicto de baja intensidad, recurriendo a fuerzas semipoliciales y de castigo, para acabar en una guerra a gran escala, en la que Kiev ha sufrido una derrota sin paliativos. Ahora si están recibiendo nuevo armamento, puede que les dé para otro mes de combates, aunque todo dependerá del mando. Hasta la fecha la comandancia ucraniana ha demostrado su absoluta incompetencia y su “capacidad” para acabar con una enorme cantidad de sus propias tropas y armamento. Si se mantiene el mismo mando militar, todo podría acabar en tres semanas.

Pienso que la próxima tregua podría ser definitiva. Al acuerdo actual no ha fijado las fronteras de Novorossia, pero el próximo acuerdo de paz podría hacerlo.

El analista militar ucraniano Denis Selezniov, también se muestra convencido de que antes de que llegue el frio, Kiev acometerá un nuevo intento de aplastar a la milicia.

-Aunque no conozco al detalle la biografía de Shkiryak, recuerdo como hace unos años, aparecía en todas las vallas publicitarias de Kiev prometiendo unas calles limpias y unas vallas pintadas. No llego a entender cómo ha terminado en el ministerio del Interior. Es un embaucador, aunque no deja de representar el estado de ánimo de la institución que representa. Y si él anda haciendo esas declaraciones, significa que siguen pensado en la guerra y en la victoria. No es algo que pueda sorprendernos, puesto que la situación actual no satisface para nada a Kiev. Lo más probable es que antes de que llegue el frio, asistamos a un nuevo asalto de las operaciones militares, que podría comenzar antes de dos semanas.

¿Qué pueden estar planeando los militares ucranianos?

Más o menos está claro donde pasarán a la ofensiva. Intentarán cortar el avance de los milicianos en la zona de Mariupol, conquistar Telmanovo y abrirse paso hasta la frontera con Rusia. También lanzarán una ofensiva al norte de Lugansk, seguirán lanzando proyectiles contra la ciudad, volverán a intentar ocupar la zona de Metalist, pensando sobre todo en que allí los milicianos siguen siendo bastante débiles. El tercer frente sería en Debaltsevo: van a intentar mantener ese campo de operaciones y mantener todas las ciudades circundantes bajo su línea de fuego.

¿Hay alguna esperanza de que se conserve el conflicto tal y como está ahora?

La propaganda de guerra de los medios ha convencido a la gente de que es necesario continuar la guerra. La gente piensa, que allí se encuentra el ejército ruso, al que hay que aplastar, pulverizar. Durante todo el verano han estado alimentando a la población con promesas de una pronta victoria. Bajo la influencia de esos relatos victoriosos, en Kiev se han creído de verdad que se pueden imponer por la vía militar.

Sobre esa base política, han comenzado a avanzar, lanzando al combate sin descanso toda su gente y armamento. Si continúan recurriendo a esa táctica, podrían lograr algún éxito en determinados puntos. Por ejemplo, cortando el avance parcialmente de la milicia, y volver a sus posiciones de partida en Lugansk, ampliar su presencia frente a Donetsk y anunciar eso como una gran victoria, haciéndolo coincidir con las elecciones parlamentarias.

El problema es que con una nueva ofensiva así, Kiev podría quedarse sin ejército. O más exactamente, sin armamento pesado, y veríamos a los militares, en el mejor de los casos, montados en jeeps, como en Somalia. Kiev no ha llegado en realidad a tener una estrategia militar, han ido avanzando, lanzando todo lo que tenían.

¿Podría Kíev lograr un éxito duradero, en el caso de que lance una nueva ofensiva?

Si se deciden a lanzar una nueva ofensiva, perderán. Es algo que puede verse atendiendo a cómo ha finalizado la campaña anterior. Si para entonces los milicianos han conseguido acumular nuevas reservas, podrán lanzar una ofensiva sobre las regiones de Zaporozhie o Járkov. Al fin y al cabo, Kiev no solo tiene carencias en armamento, también en personal. Están concentrando fuerzas que ya han estado combatiendo los meses anteriores, como las brigadas 72 y 79. Están formando lo primero que tienen a mano. Pero detrás de estas tropas ya casi no hay nada. En caso de que cayesen en algún cerco y fuesen aniquiladas, los milicianos podrían elegir la región que quisieran para atacar.

No sé qué pasaría después. Probablemente una nueva crisis política, nuevas revueltas y la probable descomposición de Ucrania. Esta operación es la última oportunidad de Ucrania, pero no llego a entender en qué confían. Probablemente en que las operaciones militares se alarguen en el tiempo, entren en una fase de indefinición, llegue el invierno, ocurra algo.

¿Volviendo a la milicia, no podría ser que fueran ellos los que rompiesen la tregua?

No sería descartable. Algunos comandantes han mostrado su insatisfacción por el hecho de que la mitad del Donbass no esté en sus manos y en general se han mostrado en desacuerdo con los acuerdos alcanzados con Kiev. Ahora juegan con ventaja. Si antes Kiev contaba con una gran ventaja en el número de tropas, ahora esa correlación de fuerzas es como mucho del doble.

Y luego hay otra circunstancia más a tener en cuenta. Desde un comienzo, se trataba de que las tropas ucranianas se retirasen a una distancia determinada de las ciudades, como proponía Vladímir Putin. Pero lejos de hacerlo, han intentado, escudándose en la tregua, reforzar sus posiciones. Pienso que los milicianos están solo esperando el primer ataque por parte del ejército ucraniano.

¿Significa eso que excluye usted la posibilidad de nuevas negociaciones?

El problema está en que el actual plan de paz de Poroshenko en nada se diferencia del ultimátum que presentase en abril Turchinov al Donbass. Desde ese momento, el ejército ucraniano ha perdido, sin exagerar, la mitad de su armamento pesado. Pero incluso tras esas pérdidas, Poroshenko lanza un nuevo ultimátum, como su estuviésemos en abril. Esa política deja ver la disposición que hay a continuar la guerra. Ellos están convencidos de que pueden vencer, así que volverán a acometer otro intento.

El Redactor jefe de la revista “Defensa Nacional”, Igor Korótchenko, considera que Occidente también está interesado en la solución militar para el Donbass y seguirá ayudando a Kiev, con armamento ligero y pesado, aunque no con armas de alta precisión.

Todos los que defienden una postura normal, están por supuesto interesados en una tregua estable. Pero hay circunstancias capaces de que Kiev viole las obligaciones a las que se ha comprometido. A menudo es algo que ya estamos viendo por parte de determinados batallones que no están obedeciendo la orden de alto el fuego y se dedican a lo mismo que han venido haciendo: atacar objetivos civiles.

Poroshenko se ha visto obligado a negociar, porque Ucrania ha sufrido una notoria derrota militar. Pero no todos lo han aceptado. Está el “Partido de la guerra” empeñado en llevar a cabo la operación contra el Donbass. Ahí habría que incluir al Ministerio del Interior de Ucrania. Les recuerdo que la Guardia Nacional está bajo la dirección del ministro del Interior, por eso Avakov y sus consejeros no están interesados en la tregua. Necesitan la guerra.

¿Qué tiene que ocurrir para que en Kiev se imponga el “Partido de la paz”?

A decir verdad, ese “partido” no existe en Ucrania. Cuantos mayores sean los golpes que reciba el ejército ucraniano, mayor disposición habrá a negociar por parte del Kiev oficial. Esos golpes ya los han recibido, pero los responsables de los ministerios de fuerza insisten en la guerra. Solo una derrota a gran escala podría obligarles a aceptar la realidad en la que se encuentra Ucrania. El país se encuentra en un estado de descomposición, por el que la población civil deberá pagar un alto precio.

¿No puede Occidente influir en Kiev?

Occidente no influirá sobre Kiev, puesto que está interesado en una Ucrania unida, integra, que se convierta en un futuro en miembro de la OTAN. No necesitan una RPL y RPD con un estatus especial, quieren una operación militar lo más dura posible para acabar con la disidencia. Por supuesto que no van a combatir por Poroshenko, pero no van a cejar en empujarle por todos los medios posibles para que continúe la guerra. Otra cosa es que queden muy pocos recursos para continuar con la campaña militar.

¿Va Occidente a suministrar armas a Ucrania?

Ucrania ya está recibiendo por canales secretos, viejo armamento soviético de los países del antiguo Pacto de Varsovia. Esos envíos se están produciendo, pero nadie va a suministrar armamento moderno a Poroshenko, porque los militares ucranianos no saben utilizar el nuevo armamento de alta precisión. Apenas se las arreglan para manejar el armamento soviético de hace 30 años. Ya estamos viendo lo poco eficaz que es en sus manos ese armamento. Ucrania simplemente no está preparada para utilizar armamento moderno, no tiene ni los cuadros necesarios, ni la base material requerida.



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UNIÓN EUROPEA. ¿PARA ESTA COBACHA DE POLÍTICOS TRAIDORES Y CORRUPTOS SE VOTA AL PP - PSOE Y COLINDANTES?



La Comisión Europea rechaza la petición ciudadana de recoger firmas en contra del tratado comercial UE-Estados Unidos (TTIP)

#Acampadasol
Rebelión 
13.09.2014

La Comisión Europea rechaza la petición ciudadana de realizar una recogida de firmas en contra del tratado comercial UE-Estados Unidos (TTIP)

http://noalttip.blogspot.be/2014/09/la-comision-europea-rechaza-la-peticion.html

La campaña “No al Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión” acusa a la UE de intentar silenciar las voces opuestas a dicho acuerdo secreto
La Comisión Europea ha rechazado hoy la propuesta para realizar una Iniciativa Europea Ciudadana contra los acuerdos comerciales UE-Estados Unidos y UE- Canadá (conocido como TTIP y CETA, por sus siglas en inglés respectivamente). Esta decisión impide a la ciudadanía recoger un millón de firmas para obligar a la Comisión Europea a que revise su política comercial y a que se celebre una audiencia pública en el Parlamento Europeo sobre la materia.
Las negociaciones por parte la Unión Europea de dos peligrosos tratados con Estados Unidos y Canadá, a espaldas de la población, han provocado una fuerte oposición en Europa, los EE.UU. y Canadá. Porque estos tratados proporcionarían un poder sin precedentes a las empresas multinacionales y el capital financiero. Los riesgos serían: la pérdida de más de un millón de empleos directos, mayores recortes salariales, una ola de privatización de los servicios públicos y la eliminación de normas ambientales así como un ataque a los derechos de las y los trabajadores.
Para expresar esta oposición, una alianza de más de 230 movimientos sociales, sindicales y organizaciones ciudadanas que luchan por la justicia social y ambiental, de 20 países europeos, registró la Iniciativa Ciudadana Europea. El objetivo es contribuir a un debate público y democrático sobre las negociaciones y sus consecuencias. También se quería conseguir la suspensión de las negociaciones de los tratados UE-Estados Unidos y UE- Canadá.
La Iniciativa Ciudadana Europea es una de las pocas posibilidades para que la ciudadanía tenga el derecho formal de presentar peticiones sobre los procesos de toma de decisiones de la UE que a menudo son absolutamente antidemocráticos. La Iniciativa Ciudadana Europea debería recoger por lo menos un millón de firmas de 7 o más Estados de la UE para obligar a la Comisión a responder formalmente a su solicitud y realizar una audiencia pública en el Parlamento Europeo.
“La decisión de la Comisión Europea es escandalosa. Estos tratados comerciales ya se enfrentan a la oposición sin precedentes por su secretismo y opacidad, pero ahora se nos niega incluso el derecho de petición. Lo que muestra el carácter antidemocrático de las instituciones de la UE que solo representan el poder económico y financiero” denuncia la campaña “No al Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión”.
Pero advierten: “Nada podría mostrar mejor que estas negociaciones comerciales son un desastre para la democracia y la población. La oposición y el poder popular no temen al poder corporativo ni a las instituciones de la UE – vamos a luchar en contra de esta decisión, y vamos a derrotar a estos acuerdos comerciales”.

Se puede leer la negativa de la Comisión Europea de la Iniciativa Ciudadana Europea: http://ec.europa.eu/citizens-initiative/public/initiatives/non-registered/details/2041

PARA UNA ALTERNATIVA AL PP - PSOE

ESTUDIO INTRODUCTORIO AL TEXTO CLÁSICO:

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Polanyi, Karl (1947): “Our Obsolete Market Mentality”, Commentary, número 3, páginas 109-117. Posteriormente reeditado en Dalton, George. (Ed.) (1968): Primitive, Archaic and Modern Economies. Essays of Karl Polanyi, Boston: Beacon Press, páginas 59-77.
Nuestra hegemónica mentalidad de mercado. Actualidad y límites (democráticos) del pensamiento político de Karl Polanyi.

Arturo Lahera Sánchez
Universidad Complutense de Madrid

En 1947 Karl Polanyi (1886-1964) publica en la revista Commentary1 el artículo “Our Obsolete Market Mentality”, en el que difunde sus propuestas de interpretación sobre el desarrollo de la sociedad de mercado recogidas en su obra más conocida y paradigmática (por su innovador enfoque sustantivista): The Great Transformation (1944). En ese artículo, recogido a continuación en una traducción original para este número de la revista Sociología Histórica, se sintetizan los principales argumentos del programa de investigación social, antropológica, económica y cultural de Polanyi, pero como un llamamiento de acción política, de pensamiento para la acción (Lahera Sánchez, 1999): esta vez, con la esperanza de que, tras la barbarie de la II Guerra Mundial, pero también de las experimentaciones sociales del New Deal estadounidense y de la planificación económica probada en el esfuerzo bélico, se estuviera comenzando a gestar una domesticación política de la esencia ‘destructora de la sociabilidad humana’ que había supuesto la estructuración social de la economía capitalista devenida en sociedad de mercado.

1 La revista Commentary fue fundada en 1945 por el American Jewish Committee, estando dedicada a la reflexión política y cultural, desde una perspectiva liberal en los Estados Unidos de América, es decir, izquierdista y antitotalitaria (antiestanilista), al menos durante sus primeras dos décadas de publicación, sustentando a partir de finales de la década de 1970 una perspectiva neoconservadora, que sigue defendiendo dominantemente en la actualidad, aunque de manera pluralista: Balint, B. (2010): Running Commentary: The Contentious Magazine that Transformed the Jewish Left into the Neoconservative Right, Nueva York: Public Affairs. Su último número publicado es de noviembre de 2013. SOCIOLOGÍA HISTÓRICA (SH)

Polanyi vuelve a comenzar señalando en este artículo el carácter ‘artificial’ de los valores del mercado, de la imposición disciplinaria de las instituciones culturales liberales que definen las prácticas económicas del capitalismo, sus instituciones económicas utilitaristas (individualismo, egoísmo, deseo ilimitado autónomo respecto a lo ‘social’…) y la gestión de la escasez como objeto único de los procesos económicos, como si toda posible organización económica de la producción, la circulación y el consumo de los bienes de sustento sólo pudieran serlo a través de la economía formalista del mercado (solipsismo económico). Frente a esta propuesta, su apuesta epistemológica es acercarse a través de un enfoque sustantivista a las formas de (integración y) organización de los procesos económicos realmente socializados e institucionalizados por diferentes sociedades y grupos sociales (Polanyi, 1994).

Enfatiza así su argumentación de que el análisis formalista de la teoría económica ortodoxa (clásica, neoclásica, marginalista… de la escasez) sólo sería veraz bajo sociedades que hubieran organizado sus procesos de obtención de sustento realmente mediante las instituciones económicas del mercado, por lo que no sería teórica ni empíricamente cierto que la única, natural (y divina), más eficiente y más ordenadamente pacífica forma de organizar las relaciones económicas de producción del sustento sea el mercado, junto con el comercio basado en la obtención del beneficio: recuperando multitud de ejemplos etnográficos e históricos en que el incentivo del hambre y el incentivo de la ganancia estaban proscritos o limitados socialmente, en el que las motivaciones para la producción y el consumo no estaban exclusiva o íntimamente basadas en racionalidades materiales sino en sistemas axiológicos y culturales orientados a la protección de la colectividad social frente a las relaciones agonísticas del mercado (como institución cultural).

A través de los ejemplos del sistema kraal de los kaffir, de la sociedad de los kwakiutl, del complejo intercambio kula de los trobriandeses, o de las propias experiencias monacales o feudales europeas, en “Nuestra obsoleta mentalidad de mercado” se desarrolla no únicamente una crítica metodológica sobre cómo abordar económica y antropológicamente los comportamientos para la producción y el consumo de los sujetos (enmarcados o embebidos en la estructura social), para su comprensión científica (el paradigma institucionalista de la propuesta sustantivista de Polanyi frente al paradigma formalista de la economía ortodoxa), sino que, lo que es mucho más importante en el objetivo de ese artículo, también permite defender que esas experiencias históricas y culturales no-mercantiles justifican empíricamente la posibilidad de organizar la economía y el orden social de manera (políticamente) alternativa

En definitiva, otra economía y otra sociedad son posibles, ya que, como demuestran esas formas históricas distintivas, “si las llamadas motivaciones económicas fueran naturales al ser humano, habríamos de juzgar a todas las sociedades antiguas y primitivas como absolutamente contranatura” (Polanyi, 1947: 112), lo que es empíricamente falaz para el propio Polanyi. La falacia económica de la universalidad atemporal y espacial de la forma de integración del mercado no sólo supone la victoria política de una ideología (del liberalismo del laissez-faire ), sino un intento de bloquear cualquier propuesta de reconstrucción de la sociabilidad humana y de los procesos culturales de la economía al margen del mercado, de desarrollar democráticamente una economía social alternativa (delimitada socialmente) que evitara la destrucción de la humanidad y de la naturaleza que, para Polanyi, había provocado la “herejía” y el “trauma” del mercado como origen de nuestro tiempo, como origen de la violencia totalitaria y de las guerras mundiales.

Esa herejía suponía para nuestro autor señalar la ingente cantidad de recursos políticos, económicos, empresariales, educativos, disciplinarios, violentos o represivos que habían sido necesarios históricamente, como explicitó en la La Gran Transformación (la creación forzada y violenta de mercados de trabajo), para socializar los valores asociados al mercado como institución, para hacer pasar como ‘natural’ una apuesta ideológica y cultural que ‘formateó’ un modelo de pensamiento (y de prácticas cotidianas) interiorizado educativamente, socializado como consciencia colectiva basada en una dominante y hegemónica mentalidad de mercado (“el hambre y la ganancia entronizadas”).

Desvelar la construcción e imposición política o disciplinaria del mercado se configura así, también en este artículo, como la principal apuesta científica de Karl Polanyi para abogar por un proceso político de socialización alternativa de una organización socioeconómica que permitiera superar los desastres del mercado, la violencia social, la desigualdad del capitalismo liberal industrial (“la civilización industrial todavía puede destruir al ser humano”, Polanyi, 1947:

Es imprescindible no desestimar las perspectivas críticas a la obra de Polanyi, que señalan su ‘romanticismo’ e ‘idealización’ de las sociedades y humanos ‘primitivos’, en las que se minimiza el conflicto social, la agresividad, la violencia, el sexismo, la crueldad, el belicismo, la superstición…: el buenismo rosseauniano de su (obsoleta) mentalidad anti-mercado (Cook, 1966: 68). Véase también la recensión de una nueva edición de The Great Transformation: Clark, G.: “Reconsiderations: The Great Transformation by Karl Polanyi”, en The New York Sun, 4 de junio de 2008. SOCIOLOGÍA HISTÓRICA (SH)

Se trata de lograr políticamente la obsolescencia de la mentalidad de mercado, de su sustento exclusivo en el materialismo como única (sesgada y falsa) explicación (liberal y marxista) de las prácticas de los sujetos: “el ser humano no es un ser económico, sino social. No pretende salvaguardar su interés individual en adquisición de posesiones materiales, sino más bien asegurar una benevolencia social, un estatus social y recursos sociales” (Polanyi, 1947: 112). El objetivo político sería dejar de forjar nuestros pensamientos y valores en el molde de la innovación que supuso la socialización de la mentalidad del mercado, de encontrar un nuevo modelo de pensamiento (como reza el subtítulo del texto que ahora presentamos), una nueva moral sobre la que construir una nueva sociedad y, por tanto, una nueva economía, nuevas instituciones (culturales) económicas: “Nosotros mismos nos encontramos anquilosados por la herencia de una economía de mercado que nos ha transmitido perspectivas simplificadas de la función y el rol del sistema económico en una sociedad. Para que la crisis pueda ser derrotada, deberíamos recuperar una visión más realista del mundo humano y dar forma a nuestros objetivos comunes a la luz de ese reconocimiento” (Polanyi, 1947: 109).


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UCRANIA: LOS MISMOS QUE NOS MIENTEN DE AQUÍ NOS MIENTEN DE UCRANIA

LAS DOCE CLAUSULAS DE LA TRAICIÓN


Mikhail Belyaev
Sociología Crítica
13.09.2014

¿Alguna vez se han preguntado cómo luce una traición completa e incondicional? ¿Cómo luce un cuchillo cuando esta sujetado por una mano firme entre medio de los omóplatos en un abrazo amistoso? ¿Cómo luce el veneno cuando es mezclado en un vaso con agua que se le da a un hombre muriendo de sed? Pues resulta que, todo esto parece mucho más ordinario y prosaico de lo que incluso la imaginación humana más pobre y empobrecida podría retratar. Pues resulta que, la traición es simplemente dos hojas de papel con una fila de firmas al final de una columna de párrafos enumerados.

El texto publicado del acuerdo de alto al fuego firmado en Minsk es como realmente luce una traición. La traición de todo aquello por lo que los milicianos de Novorrusia lucharon y murieron. La traición de Novorrusia en si misma, porque, basado en el texto, no hay lugar vislumbrado para Novorrusia, para los milicianos o algún “estatus especial” para las Repúblicas Democráticas.

Todo lo que este denominado acuerdo de alto al fuego otorga es una estatus temporal de auto-gobierno local en ciertas áreas de las regiones de Donetsk y Luganks. Incluso eso esta condicionado a la eliminación completa de la milicia y la liberación de los prisioneros de guerra ucranianos. Mas aun, los milicianos esta obligados no solo a deponer las armas, sino también a dejar el territorio ucraniano. A cambio, Ucrania promete amnistía a las partes del conflicto, dialogo nacional, y ciertas medidas encaminadas a mejorar la situación humanitaria en Donbass. La RPL y la RPD no son siquiera mencionadas en el texto del acuerdo, y sus representantes lo han firmado sin ningún titulo o rango.

¿Independencia y condición de Estado? ¿Novorrusia? Un estatus especial temporal en ciertas áreas de las regiones de Donetsk y Luganks — eso es todo lo que tiene Novorrusia de independiente. Allí esta toda su libertad y soberanía. Podras escribir esas palabras miles de veces, imprimirlas, y luego empujarlas por la garganta. En cualquier caso, muerte por estrangulación es mucho mejor que muerte por vergüenza. Ucrania ni siquiera pretende dar autonomía a las Repúblicas Populares. Ni siquiera se digno en mencionar esas Repúblicas en el acuerdo. Auto gobierno temporal en ciertas áreas — esa es la extensión de la generosidad ucraniana para la Donbass rebelde.

¿Los milicianos? De acuerdo con el acuerdo ellos ahora son exiliados y deben dejar Donbass. Por siempre. Sí, la parte ucraniana misericordiosa se compromete a perdonarlos y no enjuiciarlos penalmente. Pero sólo después de deponer las armas y alejarse del territorio de Ucrania. Después de todo, según el acuerdo, todas las formaciones militares ilegales (es decir la milicia) deben ser retiradas inmediatamente más allá de las fronteras de Ucrania.

¿Los prisioneros de Guerra? Solo la milicia esta obligada a liberarlos. El texto del acuerdo solo se refiere a los rehenes y las personas detenidas ilegalmente, y, desde el punto de vista de la Ley Ucraniana, la detención de los milicianos es perfectamente legal. Como con los terroristas. Después de todo, esta es la etiqueta que el estado ucraniano les ha colocado.

Esto no es siquiera el nuevo Khasavyurt. Por lo menos de conformidad con el Acuerdo de Khasavyurt, Rusia no se comprometió a formar parte de la República Chechena de Ichkeria y no acordó expulsar su propio ejército del país. Este acuerdo es algo incomprensible y más allá de los límites; sigue siendo un misterio en cuanto a cómo los representantes de Novorrusia podrían haber firmado esta obra maestra de la arrogancia y la vanidad de Ucrania.

Cumplir con este acuerdo es escupir-lascivamente y con gran deleite en el rostro de cada miliciano y civiles asesinado en el conflicto; escupir en la cara de los que fueron quemados vivos en la Casa de los Sindicatos de Odessa ; escupir en la cara de la “Madonna de Gorlovka” y su hijo asesinado; escupir en la cara de todos los que han quedado discapacitados, todos los que, en su mejor momento, se quedaron sin brazos, sin piernas, sin ojos, todos los que hasta el final de sus días ahora están lisiados a causa de esta guerra. Y entonces, es escupir en la cara de los que vivían en los hogares devastados por la artillería y la fuerza aérea ucraniana. Todos aquellos que perdieron sus medios de vida, el techo sobre sus cabezas y sus vidas familiares. Todos aquellos que lo perdieron todo durante varios largos meses enterrando amigos, familiares y seres queridos —enterrando a sus maridos y a sus hijos. Los que no vivieron, pero sobrevivieron, después de la guerra que estalló en su tierra.

Si, la paz se necesita. Se necesita para ambas Novorrusia y Ucrania. Esta guerra ha cobrado demasiadas vidas y traído demasiado sufrimiento. Pero, lo que se necesita es una tratado de paz de verdad y la subsecuente división en dos Estados separados. Y los documentos firmados en Minsk no representan un tratado de paz. Estos contienen un acto de rendición incondicional que no tiene otro análogo en el mundo que no sea la anexión de un bando derrotado.

Así que con mucha esperanza de que este acuerdo sea ignorado en las lineas del frente —que esto sea olvidado como con una pesadilla, y Novorrusia continué su lucha. Una lucha por paz real, hasta que la libertad y la independencia estén aseguradas. Después de todo, haciendo honor de este acuerdo Novorrusia, con sus propias manos, comete suicidio.

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sábado, 13 de septiembre de 2014

UN ANÁLISIS PARA ENTENDER LA COYUNTURA POLÍTICA ACTUAL


Podemos, la izquierda y las alianzas  

Jesús Sánchez Rodríguez




Sociología Crítica

13.09.2014
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El gobierno es solo una parte del poder.
En las sociedades complejas y con sistemas políticos multipartidistas son más bien raras las ocasiones en que, como en el caso de España en estos momentos, un partido político se alza con una mayoría absoluta que le permite gobernar con suficiente libertad como para imponer con relativa facilidad su programa electoral. Incluso en esos casos los gobiernos mayoritarios saben que existen fuerzas sociales y económicas capaces de oponerse desde la sociedad civil a su programa y dificultar en diversos grados el despliegue de la fuerza política obtenida en las urnas.

Si estas dificultades las han conocido, por ejemplo, gobiernos conservadores que han ensayado la ruptura de consensos sociales establecidos para implementar programas neoliberales, dichas dificultades se han hecho mucho más importantes cuando han sido partidos políticos de izquierdas o socialdemócratas los que han intentado llevar a la práctica programas de transformación económica y social que han chocado con los grandes poderes fácticos nacionales e internacionales.
Solo por poner dos ejemplos históricos que ilustren estas dificultades nos podemos referir dentro de Europa al caso del partido conservador inglés con Margaret Thatcher y al caso del gobierno socialista francés con François Mitterrand. En el primer caso nos estamos refiriendo a un sistema bipartidista imperfecto más que a uno multipartidista, en el segundo caso a uno multipartidista y semipresidencialista.
Margaret Thatcher fue la abanderada, junto a Ronald Reagan, del despliegue del neoliberalismo en el mundo, para ello contaba con una mayoría en el gobierno obtenida en 1979 y una implacable voluntad política para hacer saltar los consensos sociales existentes en la sociedad británica. En su primer gobierno se encontró con la oposición de los sindicatos británicos, que se opusieron firmemente a sus políticas neoliberales y por ello los avances de este primer gobierno en su programa neoliberal no se desarrollaron a fondo. La dama de hierro necesitó la victoria obtenida en la guerra de las Malvinas y la ola nacionalista que la encumbró a la popularidad para adelantar las elecciones en 1983, reforzar su mayoría absoluta y, así, poder vencer la resistencia sindical, derrotando a los sindicatos mineros en la gran huelga de 1984-85, y desplegar totalmente el neoliberalismo en Gran Bretaña. Un caso similar fue el ocurrido con la reforma de las pensiones de Sarkozy en 2010, que encontró una férrea resistencia sindical apoyada en un ciclo de huelgas generales que solo logró vencer cuando aprobó su reforma en el parlamento y el senado.
Los ejemplos de gobiernos socialdemócratas o de izquierdas que, después de vencer en las elecciones, encontraron una sólida oposición de las fuerzas sociales y económicas del stablishment, nacionales o internacionales, a sus programas y que terminaron cediendo ante ellas son aún más numerosos. El ejemplo del gobierno Mitterrand, con la inclusión de ministros comunistas, formado con la victoria electoral de 1981 es uno de los más claros al respecto. En sus primeros meses de gobierno aplicó un programa de reformas sociales progresistas y una política de nacionalización de grandes empresas y bancos, lo que desencadenó rápidamente las resistencias de los poderes fácticos económicos – ejemplarizada en la masiva fuga de capitales, la huelga de inversiones, el alza de precios y los ataques especulativos internacionales – que llevaron a la paralización de la economía y, finalmente, a que el gobierno socialista diese un giro total para revertir las reformas aplicadas y aplicar políticas monetarias duras y de reducción del Estado de Bienestar. Recientemente vimos otro ejemplo en el desarrollo de la crisis en Grecia, como un tímido intento de oposición de los socialistas griegos a las imposiciones de la troika, con el intento de convocatoria de un referéndum por Papandreu, fue rápidamente sofocado por la presión de los grandes poderes europeos.
Estos ejemplos ilustran las resistencias sociales y económicas que se ponen en juego más allá de las victorias electorales, y la distinta capacidad para vencerlas según se trate de gobiernos conservadores o socialdemócratas. Estos últimos tienden a ceder más fácilmente a las presiones de los poderes económicos. En los casos de máximo enfrentamiento, cuando los gobiernos lo detentan auténticas fuerzas de izquierda, defensoras de las clases populares y con programas de transformaciones profundas, las resistencias de las fuerzas burguesas pueden llegar a medidas extremas como los golpes de Estado, tal como se llevó a cabo exitosamente en el Chile de Allende o se saldó con un fracaso en la Venezuela actual.
Es por estas razones que un proyecto de izquierdas que quiera implementar un programa a favor de las clases populares necesita establecer no solamente una política de alianzas políticas que le asegure una sólida posición política sino además, y especialmente, una amplia alianza social, un bloque social de cambio, capaz de sostener las decisiones de un gobierno de izquierdas ante las presiones y resistencias que, como ha demostrado la historia, se van a oponer de manera contundente a la plasmación del programa de gobierno.
La nueva situación abierta con la irrupción de Podemos.
Ahora intentaremos aplicar estas enseñanzas al ciclo político y social que se ha abierto con las elecciones europeas de este año y los cambios que están teniendo lugar en la izquierda con la irrupción de Podemos. Tendremos en cuenta también para ello algunos ejemplos recientes de comportamientos de fuerzas políticas en el panorama internacional que están intentando llevar a cabo transformaciones socioeconómicas a favor de las clases populares.
En España existe desde la transición a la democracia un bipartidismo imperfecto entre una fuerza conservadora (UCD primero, luego el PP) y el PSOE, y donde el principal partido a la izquierda (PCE primero, luego IU) siempre ha sido una fuerza minoritaria, incapaz de alterar esta situación. En la estrategia política de la izquierda existe el objetivo de crear ese necesario bloque social de cambio, pero sus resultados no han sido exitosos, como por otra parte es la situación general de la izquierda en los países capitalistas, sobre todo desde la debacle del socialismo real. IU ha buscado a nivel político el establecimiento de alianzas con partidos minoritarios que no han sido capaces de alterar la correlación de fuerzas a nivel electoral. A nivel de alianzas de gobierno, estatal, municipales o autonómicas, su interlocutor principal ha sido el PSOE, siempre en unas difíciles relaciones con un partido que se deslizó claramente hacia el atlantismo y el social-liberalismoii.
Tras el ciclo de protestas y movilizaciones abierto en la última etapa del gobierno Zapatero y, especialmente, durante el gobierno de Rajoy las expectativas electorales de IU habían empezado a crecer de manera importante, de hecho en las elecciones europeas su representación se multiplico por tres respecto a los resultados anteriores, pero no se podía contemplar una situación como la de Grecia. Ni la socialdemocracia se hundía tal como ocurrió en el país heleno – como mucho se detectaba un retroceso del PSOE después de la derrota en 2011 – ni IU parecía que pudiese, en consecuencia, optar a un resultado como el de Syriza. Parecía abrirse un panorama con un PSOE más debilitado e IU más reforzada en el cual quizás podría establecerse algún tipo de acuerdo para un gobierno progresista que desplazase al del PP en noviembre de 2015, se trataba en cualquier caso de una posibilidad plagada de dificultades.
Sin embargo, la irrupción con fuerza de Podemos en las elecciones europeas y las expectativas crecientes de apoyo electoral que detectan las diferentes encuestas cambiaron totalmente el panorama de la izquierda y el posible escenario de alianzas.
En el discurso con el que crece Podemos, a costa especialmente de IU y el PSOE, este último partido aparece claramente como uno de los enemigos a batir – la “casta” política – y, por tanto, en teoría, queda totalmente descalificado como potencial futuro aliado a cualquier nivel de gobierno. Por otra parte, el retroceso de IU, debido al tirón de Podemos, la devalúa mucho en su papel de posible aliado imprescindible, salvo puntualmente en algún lugar concreto.
Así, de manera paradójica, la perspectiva que se abre de cara a un desplazamiento del PP del gobierno central y una reversión de sus políticas antisociales podría haber empeorado con la irrupción de Podemos y su política de dar un giro total a la situación política y social en España. Su apuesta de salida es muy alta, no solo se trata del objetivo anterior, sino de acabar con el bipartidismo y el “régimen del 78”, formando un gobierno para aplicar su programa. Esto ha supuesto la creación de un ambiente de ilusión en una parte importante de los ciudadanos, que se ha traducido en el fuerte tirón electoral del nuevo partido, pero, por otra parte, salvo que Podemos alcanzase una mayoría absoluta no habría manera de desplazar al PP.
Algunos ejemplos de fuerzas de cambio y el problema de las alianzas.
Para mayor claridad vamos a analizar tres ejemplos recientes en el panorama internacional de fuerzas novedosas de cambio y sus resultados para ilustrar las posibilidades en que puede desembocar la situación creada por Podemos. Estos tres ejemplos se sitúan en Ecuador. Grecia e Italia.
En Ecuador un poderoso movimiento social nucleado en torno al movimiento indígena y su expresión política, Pachakutik, había dominado antes de 2006, y durante una década, la lucha contra el neoliberalismo, provocando con sus potentes movilizaciones las dos primeras renuncias de presidentes, pero a mediados de la década del 2000 sus diferentes errores le habían llevado a ceder el protagonismo a una revolución ciudadana en medio de un enorme desprestigio de todo el sistema político.
Pachakutik perdió su papel como principal referente de los movimientos sociales y de la izquierda, y esa situación fue aprovechada por el nuevo líder de extracción urbana que hegemonizó la política en Ecuador a partir de 2006, Rafael Correa, que también levantó las banderas anti-partidos y anti-neoliberales de la izquierda y se apoyó en la revolución ciudadana para alcanzar el poder e iniciar el ciclo de cambios en Ecuador. Para ello se creó un nuevo movimiento político en su apoyo, la Alianza País (AP), movimiento heterogéneo que englobaba desde sectores de centro-derecha a militantes de izquierda, pasando sectores de la iglesia y el ecologismo. La victoria de Correa en 2006 también fue debida al apoyo popular frente al candidato rival de la derecha oligárquica.
¿Cuál fue la estrategia seguida por la Alianza País que apoyaba a Rafael Correa? “Los ideólogos de AP privilegiaron antes que la construcción de un frente amplio o de una coalición de movimientos y partidos, la formación de una estructura de acumulación política propia y diferenciada de aquellos […] AP puso en marcha, en efecto, los denominados comités ciudadanos locales o familiares. […] La articulación con partidos y movimientos de mayor trayectoria organizativa fue siempre vista como innecesaria y potencialmente conflictiva”.iii
Su discurso antisistema y su estilo de gobierno personal le permitieron a Rafael Correa obtener un fuerte apoyo para ganar el referéndum sobre la asamblea constituyente y, luego, una mayoría en ésta, revalidando las victorias de Alianza País en las elecciones posteriores, aunque con menos apoyos.
En Italia, con el trasfondo de un escenario de profundo descredito y degradación de la política oficial y del sistema de partidos va a aparecer, en 2009, el Movimiento 5 Estrellas de Beppe Grilloiv que se convirtió en el partido más votado en las elecciones parlamentarias de 2013 con más de 8,5 millones de votos.
Pero este partido que se presenta a sí mismo como una fuerza política anti-partido no tiene relación con ningún movimiento social, es fruto de unas condiciones concretas que se dan en Italia, que son comunes con otros países de su entorno, como los efectos sociales de la crisis económica y la degradación de la vida política democrática, pero que en Italia esta última se vive de manera más intensa por razones internas que se encuentran tanto en la época anterior al proceso de Manos Limpias, que acabó con el sistema de partidos establecido hasta entonces, como con la época de dominio del político-empresario Berlusconi
El crecimiento electoral del Movimiento 5 Estrellas empezó modestamente en las elecciones regionales y municipales de 2010, luego se aceleró, y en 2013 se convirtió en el partido más votado en las elecciones parlamentarias, pero el caudal de votos y escaños cosechados (109 diputados y 59 senadores) no sirvió para mucho, pues los ataques virulentos contra todo el arco partidista le impidió alcanzar la única alianza posible con el PD para gobernar o condicionar su gobierno, y el Movimiento 5 Estrellas permaneció aislado con sus críticas que arreciaron frente al acuerdo gubernamental entre el PD y el Pueblo de la Libertad de Berlusconi. Un año después, en las elecciones europeas, el partido anti-partido de Grillo quedó en segundo lugar perdiendo 3 millones de votos, con la impresión de que comenzaba su reflujo cuando la crítica de su primera etapa tuvo que ceder el paso, con el peso institucional alcanzado en las elecciones, a las acciones concretas de cambio.
Por último, tenemos el caso de Grecia. Para explicar el éxito alcanzado por Syriza hay que remontarse al antecedente de la creación en 1992 del partido que sería luego el núcleo de esta coalición, Synáspismos, fundamentalmente una escisión de orientación eurocomunista del ortodoxo partido comunista griego KKE. Una cuestión que caracteriza a Syriza es la inusual coalición entre partidos moderados, como Synáspimos, con otra docena de partidos, algunos de ellos de extrema izquierda. Ello suponía una clara voluntad de superar los viejos dogmatismos que suelen dividir a la izquierda.
Sus primeros resultados electorales fueron muy modestos. Su oportunidad política se presentó con la decepción de la clase obrera y demás clases populares con el gobierno socialista del PASOK que, una vez alcanzado el poder en plena crisis económica, traicionó sus promesas electorales y se alineó con las exigencias de austeridad de la troika, profundizando la situación de paro y pobreza de las clases populares. En esta situación Syriza consiguió presentarse con su programa político como la expresión política de los intereses de todas las capas griegas que se movilizaron intensamente contra las duras medidas de austeridad. Syriza se adaptó al proceso de intensas movilizaciones para servir de instrumento político al movimiento obrero y popular, y con su fórmula de unidad ha conseguido situarse como el segundo partido más votadov y como una auténtica alternativa de gobierno en Grecia.
Pero con una socialdemocracia entregada totalmente a los dictados de la troika y formando alianza de gobierno con la derecha conservadora, y un partido comunista (KKE) dogmático que rechaza la alianza con Syriza, la situación de este último partido es de claro aislamiento político. Su única posibilidad de acceder al gobierno y aplicar su programa pasa por la obtención de una mayoría electoral absoluta. Su crecimiento ha sido espectacular, pero necesita aún más para no verse relegado definitivamente a un papel de oposición crítica sin capacidad de cambio.
Vemos, pues, tres situaciones muy diferentes, una exitosa, la de Ecuador, y las otras dos bloqueadas por el momento. Entre estas dos últimas, también podemos observar el inicio del retroceso en el caso italiano, cuando tras alcanzar un éxito electoral espectacular se dilapida la posibilidad de formar gobierno o, al menos, condicionarle. En Italia, al menos, el Movimiento 5 Estrellas pudo, pero lo rechazó, buscar una alianza con el socialdemócrata PD; en Grecia, Syriza no tuvo esa oportunidad, como tampoco con los comunistas del KKE. En ambos casos continúan en el poder los mismos viejos partidos y las mismas políticas aplicadas desde el gobierno. El riesgo de una situación de bloqueo de una fuerza política que se presenta con la ilusión de generar un cambio rápido es que se extienda la decepción entre sus electores, como parece estar ocurriendo en Italia.
El problema de Podemos y las alianzas.
Volviendo ahora al caso español y al importante crecimiento electoral de Podemos, detectado por diferentes encuestas, que le sitúan como el tercer partido más votado a nivel estatal. Su estrategia se puede mover entre dos opciones. Con la primera trataría de alcanzar su objetivo máximo expresado en la superación del “régimen del 78”, con lo cual invalidaría cualquier posibilidad de alcanzar pactos post-electorales con el PSOE. Dado que la situación política en España se puede asemejar a la de Grecia o Italia más que a la de Ecuador, esto supondría posiblemente el aislamiento de Podemos o su alianza con partidos minoritarios, incluyendo IU, cuyo terreno electoral está siendo ocupado por Podemos. En cualquiera de los dos casos se podría repetir en España el mismo comportamiento de la socialdemocracia en los dos países citados más Alemania, el acuerdo gubernamental de ésta (PD, PASOK y SPD) con los conservadores. Podemos se cargaría con más razones para denunciar a la “casta”, pero a costa de la inoperancia política para cambiar la situación. El futuro sería una incógnita, podría alcanzar su techo electoral y, ante la decepción por la falta de resultados, empezar a retroceder, como ha pasado con el Movimiento 5 Estrellas en Italia. También podría esperar un mayor descredito del PP y el PSOE y, en consecuencia, un mayor crecimiento electoral a largo plazo.
La segunda opción tendría unos objetivos más limitados pero más factibles, desalojar al PP del gobierno mediante una alianza amplia, pero difícil y conflictiva, que incluiría al PSOE. Esto supondría dos condiciones de difícil consecución. Del lado de Podemos significaría renunciar a su discurso más identificativo hasta ahora, acabar con la “casta” y con el “régimen del 78”, pedir “realismo” a sus bases. Del lado del PSOE significaría renunciar a la tendencia principal de él mismo y la socialdemocracia europea, cambiar el social-liberalismo dominante por una política de izquierdas, algo que no ha seguido ni en Grecia, ni en Francia, ni en Alemania, ni en ningún país europeo, ni tampoco tiene muchas posibilidades en España a la vista de los líderes elegidos por el PSOE en Andalucía, Susana Díaz, o a nivel nacional, Pedro Sánchez.
En definitiva, Podemos se encuentra ante los mismos dilemas que recorren a IU y a la izquierda en general desde hace años en Europa, ¿Cuál es el papel que la izquierda puede jugar en los países desarrollados donde no es una mayoría social determinante? ¿Cuál debe ser su relación con la socialdemocracia, que representa a un importante sector electoral y en la que predomina al social-liberalismo con tendencias minoritarias de izquierdas? ¿Cómo se construye el bloque social de cambio?
¿Va a saber Podemos resolver dilemas y problemas que han quitado el sueño a IU, Syriza, Die Linke, Le Front de Gauche y otras expresiones de la izquierda europea? Nuestros mejores deseos a Podemos en esta tarea crucial, pero no debería olvidarse de la historia y de las experiencias de las formaciones mencionadas, y no caer en lo que en un artículo anterior denominábamos la ilusión del absoluto comienzovi.
Notas:
ii Ver un artículo anterior al respecto, Andalucía, la tormentosa alianza con la socialdemocracia, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=183456
iii Franklin Ramírez Gallegos, Fragmentación, reflujo y desconcierto. Movimientos sociales y cambio político en el Ecuador (2000-2010), en Massimo Modonesi y Julián Rebón (coord..), Una década en movimiento Luchas populares en América Latina en el amanecer del siglo XXI, CLACSO, Prometeo Libros, 2011, págs. 93-4.

iv El movimiento de Beppe Grillo se orienta sobre todo a criticar e intentar modificar la vida política italiana, no el sistema económico capitalista, por eso los objetivos a los que dirige sus dardos y sus propuestas programáticas son de naturaleza de regeneración democrática no de reforma social. No se trata de un partido de izquierdas, tras las elecciones europeas de 2014, el Movimiento 5 Estrellas se ha integrado en el eurogrupo Europa por la Libertad y la Democracia. Con esta decisión el Movimiento 5 Estrellas no solo reafirma su apuesta euroescéptica, sino que aclara su posición política cercana a la extrema derecha.
v En las elecciones de mayo y junio de 2012 Syriza se convirtió en el segundo partido más votado con el derrumbe del PASOK, multiplicando por seis sus resultados de 2009.

Jesús Sánchez Rodríguez. Se pueden consultar otros artículos y libros del autor en el blog: http://miradacrtica.blogspot.com/, o en la dirección:http://www.scribd.com/sanchezroje
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miércoles, 10 de septiembre de 2014

PODEMOS 1 - TIBURANCIA LA LEAL 0



Carlos Enrique Bayo
07.09.2014

La caza de brujas contra todos los que integran Podemos está haciendo palidecer la que desencadenó McCarthy en EEUU contra rojos y homosexuales en los años 50.
Para empezar, emplea técnicas idénticas de manipulación de masas: acusarles de aviesas intenciones totalitaristas e imputarles precisamente las mismas maniobras propagandísticas que se están utilizando contra ellos. Que Esperanza Aguirre y Rosa Díez acusen a Pablo Iglesias de ser “populista” es tomar por imbéciles a los votantes, que hace ya mucho tiempo se dieron cuenta del populismo con el que ellas se han abierto carrera política.
Pero a medida que las encuestas constatan el fulgurante ascenso del movimiento ciudadano inspirado en el 15-M, la desesperación de las clases dominantes (bastante bien definidas ahora como “casta”) ha impulsado una patética campaña de injurias y golpes bajos que refleja el pánico de esas élites a perder el poder. Los portavoces del partido en el Gobierno y los grandes medios de comunicación públicos y privados se han lanzado a una persecución implacable contra Podemos, escarbando en archivos e internet cualquier elemento que pueda desprestigiar o humillar a sus dirigentes, aunque para ello tengan que retorcer los hechos, las declaraciones y la misma realidad.
Como escribía hace poco el catedrático de Economía Juan Torres López: “No tienen miedo de la formación que lidera Pablo Iglesias sólo porque sepan que podría tomar medidas para acabar con los privilegios oligárquicos que provocan las crisis y el atraso económico. Lo que sobre todo les aterroriza es que Podemos encendieran las luces para que todos los españoles se enteren de cómo se han enriquecido quienes vienen detentando el poder político, judicial, económico y financiero en los últimos decenios gracias al dinero público y a su información privilegiada”.
Porque, si llegasen al poder, los defensores del “sí se puede” podrían auditar la deuda pública y las privatizaciones, el rescate de la banca y el hundimiento de las cajas de ahorro, la financiación de los partidos y la actividad de las grandes empresas en paraísos fiscales… así como determinar a quiénes han beneficiado las medidas de austeridad “contra la crisis” adoptadas a partir de 2010.
¿Qué resultaría de estas indagaciones para que les tengan tanto miedo?
Así que, ¿qué más teme la casta que se descubra si Podemos llega a escudriñar las cuentas del Estado y tiene a su disposición las herramientas de investigación del Ejecutivo?
Además, ante un panorama socio-económico tan desolador, con una población condenada a más del 20% de paro hasta 2017 (según las optimistas previsiones del propio Gobierno) y al continuo aumento de las desigualdades hasta niveles tercermundistas, ¿cómo pueden augurar los economistas de las élites que la llegada de Podemos a La Moncloa sería una catástrofe? ¿Consideran todo lo antedicho un éxito de la gestión gubernamental? Pues sí, parece.
Cuando los periodistas Alfonso Rojo, Eduardo Inda y Hermann Tertsch toman aliento, tras repetir a gritos incesantemente (para no dejar argumentar a los otros tertulianos ni pensar a los espectadores) calumnias disparatadas (como que Iglesias y Monedero son cómplices de ETA, lacayos de los ayatolás, ideólogos de la “represión” chavista y hasta futuros asesinos si llegan al poder), entonces toman el relevo sesudos catedráticos para argüir que las medidas propuestas por Podemos en defensa de los oprimidos no sólo son irrealizables sino que, si fueran posibles, provocarían una auténtica hecatombe económica.
Primer oxímoron: si son irrealizables, no podrán provocar nada, está claro.
El País difunde artículos de eminentes analistas de Economía Política que son tan burdos en sus esfuerzos de cuestionar como inviable y pernicioso el programa económico de Podemos, que sus argumentaciones son fácilmente rebatidas y desmontadas por profesores universitarios que no están a sueldo de los lobbies internacionales y concluyen que esa formación política “también en lo económico es una alternativa de gobierno”.
El Mundo acaba de publicar un especial sobre “la burbuja de Podemos”, en el que asevera que “los economistas creen que aplicar el programa económico del partido revelación es imposible”, tras consultar a varios de ellos que trabajan para… las fundaciones de las grandes entidades financieras y de las multinacionales. No es de extrañar que todos ellos coincidan en que esas propuestas, a todas luces razonables y justas para el común de los mortales, “crean mayor destrucción y desigualdad a largo plazo (…) son un bombón de cianuro (…) no son compatibles con la economía de mercado (…) tienen un coste insostenible (…) no son viables, pero de serlo, serían totalmente indeseables y nocivas”.
Blanco, en botella… y venenoso. Eso es lo que ellos han recetado hasta ahora, y no ha hecho falta esperar al “largo plazo” para experimentar la destrucción socio-económica del Estado del bienestarla insostenible multiplicación de las desigualdades y la más que nociva parálisis de la Eurozona. Por tanto, no cabe duda, hay que seguir tragando su medicina y renegar de Podemos y sus ideas “bolcheviques”, como las califica (por falta ya de peyorativos) el muy aristocrático Lorenzo Bernaldo de Quirós, ideólogo de los think tanks más neocon del planeta, como el Cato Institute de Washington financiado por los hermanos Koch, que poseen el segundo imperio empresarial más poderoso de EEUU y dedican cientos de millones de dólares a causas ultraconservadoras. Vaya, alguien al que tenemos que creer a pies juntillas cuando clama que “el ideario económico de Podemos es estalinista”.
Quizá sin encontrar más calificativos (pues ya le había llamado hasta “explotador”), el antes citado Inda (también de El Mundo) se dedicó en la última emisión de La Sexta Noche a berrear que Pablo Iglesias “expropiará las viviendas a los jubilados”, retorciendo hasta la indecencia la afirmación del líder de Podemos de que el Estado debe poder incautarse de la propiedad privada en ciertos casos… como precisamente para impedir que esa gran banca a la que sirve el diario de Inda siga ejecutando 5.600 desahucios cada mes.
Y, para mayor escarnio, son individuos como Inda los que, tras repetir mil veces una mentira descarada y premeditada, acusan a Iglesias o Monedero de “aplicar técnicas de Goebbels”. Quieren darnos miedo y lo consiguen, pero no de Podemos, sino de esos herederos de los aliados de Hitler que acusan a sus víctimas de ser “nazis” y de esos neofascistas que enmascaran sus verdaderas intenciones mancillando continuamente las palabras “libertad” y “democracia”. Es decir, de los que sí aplican los “once principios de la propaganda”.
Finalmente, están los que enseñan una fachada prudente y plantean, como acaba de hacer el director de El Mundo, “Recetas para frenar la irresistible ascensión de Podemos”. Quizá el oxímoron más torpe que haya visto en un editorial de prensa, ya que si es “irresistible”, toda resistencia es inútil. ¿Y qué propone? Pues, en resumen, poner en práctica una buena parte de lo que Iglesias y Monedero proponen… para evitar que el electorado los vote a ellos.

Genial. ¿De verdad se cree que los votantes no prefieren que sean ellos los que, por fin, puedan hacer lo que la población reclama en calles y redes? ¿O piensa que la casta puede volver a engañar a la ciudadanía con falsas promesas?
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lunes, 8 de septiembre de 2014

DONDE ESTÁBAMOS, PERO UN POQUITO PEOR

Glaciares
Juan José Millás
Sociología Crítica
 2014/09/07

Lo de la vuelta es un concepto retórico porque este año no nos hemos ido. Hay muchos modos de quedarse en casa, casi tantos como de quedarse en el sitio. Nos han atado a junio las mismas penas a las que seguimos encadenados en septiembre. En julio y agosto cerraron los programas de la tele, pero el contribuyente no echó el cierre al pánico, no ha desenganchado, que es la expresión favorita para significar que uno rompe amarras, que se desentiende de las ansiedades del invierno. El invierno nos sigue a todas partes, el invierno no cesa ni con 40 grados a la sombra porque nos hemos instalado en una cultura económica del frío. Vivimos en plena glaciación financiera, producto de una expansión incontrolada del capitalismo isotérmico, que se extiende desde los casquetes polares del cráneo hasta los confines helados de los pies. Tenemos el glaciar en el estómago, enfriando el nudo de la angustia como el que enfría un cava inverso en la nevera.

¿Qué tal la vuelta?, nos preguntamos unos a otros fingiendo que nos hemos ido. La vuelta, bien, qué vamos a decir. Todavía nos da un poco de vergüenza reconocer el daño que nos han hecho las rebajas salariales, las reformas del derecho laboral, los recortes en sanidad, educación, dependencia, justicia, libertades públicas… Conservamos un tic de clase media antigua, le damos la vuelta a las ideas como en otro tiempo se la dábamos al abrigo. Pero el abrigo heredado del señorito era, del derecho o del revés, el abrigo del señorito. Fue un gesto heroico arrojarlo a la basura. El gesto, ahora, sería desprenderse de las ideas de los señoritos que nos han llevado a la situación de la que juran que nos van a arrancar. De momento, lo único que nos arrancan es la piel. A tiras.
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