martes, 5 de marzo de 2013
SENTANDO LAS BASES PARA LATRANSFORMACION SOCIAL
LA ORAGANIZACION POLITICA EN TRANSICION
(5/8)
Traducido del inglés para Rebelión por Christine Lewis Carroll
Hilary Wainwright
Red Pepper
Rebelion.org 28.02.2013
Greater London Council
En 1981 el Partido Laborista de Londres tenía un carácter bien diferente. Fue producto del desafío poderoso a esta división moderadora del mundo del trabajo que se acercó peligrosamente (a ojos de la clase dirigente británica) a romper las barreras que protegían el Estado reaccionario del Reino Unido contra el espíritu rebelde del movimiento sindical de Europa, mucho mejor organizado entonces.
El Partido Laborista de principios de los años 70 se había radicalizado como reacción al derrumbamiento y concesiones políticas del gobierno de Harold Wilson de 1964 a 1970. El Partido laborista en ese momento, sobre todo fuera del ámbito de la dirección parlamentaria, abrió sus puertas a la influencia de los movimientos sociales, lo que incluía a la base y parte de la dirección de los sindicatos.
Se elaboró un manifiesto radical de manera relativamente abierta y participativa que no sólo hablaba de extender la propiedad pública sino también de dar poder a las organizaciones sindicales en el lugar de trabajo.
En el ámbito del gobierno, sin embargo, bajo las presiones de la City [mundo financiero] y fortalecido por los pasos dados por Estados Unidos y el FMI hacia la desregulación financiera, las puertas de la dirección parlamentaria estaban cerradas. El resultado fue una lucha sin precedentes en todo el movimiento obrero que se convirtió en un conflicto, no sobre las políticas a seguir, sino sobre la misma naturaleza de la representación. Esta lucha está bien documentada.
A mediados de los años 80 la izquierda ya había perdido la lucha para cambiar el Partido Laborista, junto con la naturaleza de la representación política de la clase obrera. Mientras tanto la misma izquierda no sólo había ganado las elecciones y había mantenido el control del partido en la capital, con el apoyo de la mayoría de los sindicatos, sino que también había ganado la autoridad estratégica en el GLC que tiene un presupuesto mayor que muchos Estados-nación. Disponía de la ocasión, la voluntad, los aliados y parte de los poderes legislativos -antes de que el gobierno de Thatcher empezara a cercenarlos- para implantar políticas radicales.
Una vez refugiados en County Hall, los concejales laboristas, alentados por las luchas y organizaciones en las que muchos de ellos estaban involucrados y que les habían aupado con el fin de proseguir la lucha, gobernaban el GLC con maneras que transformarían las relaciones entre los concejales, los altos cargos del gobierno local, las organizaciones ciudadanas autónomas, los sindicatos y la mayoría de los ciudadanos de Londres.
El Partido de los Trabajadores en Porto Alegre
Durante un tiempo el Partido Laborista local se comportó de modo parecido al Partido de los Trabajadores de Brasil, a 6.000 millas de distancia. Lo que caracterizaba al PT, al menos desde su fundación en 1980 hasta finales de los años 90 (y lo que es importante para nuestra discusión con respecto a las condiciones bajo las que la democracia representativa podría ser un recurso para la transformación social), es la práctica política basada en la creencia de que los fundamentos formales de la democracia -sufragio universal, derecho de expresión, libertad de reunión, prensa libre, pluralismo político y el Estado de derecho- debían reforzarse mediante instituciones eficaces de democracia participativa popular si se querían conseguir los objetivos de la democracia -igualdad política y control popular-.
El partido aprendió esta lección no sólo con ocasión del derrocamiento de la dictadura, sino también por las desigualdades extremas de la sociedad brasileña que se burlaban aún más que en la mayoría de los países capitalistas de las alegaciones legalistas de igualdad política. El carácter práctico de estas formas radicalmente democráticas surgió en parte de los modos participativos desarrollados en los movimientos en los que se fundó el PT, sobre todo los sindicatos militantes y el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra.
Estas maneras participativas se desarrollaron posteriormente dentro de un proceso consciente y colectivo de prueba y error de los presupuestos participativos en varias ciudades grandes además de Porto Alegre. La cultura y mentalidad del partido acerca de la participación popular fue importante también; éstas surgieron a su vez de las tradiciones de la educación popular que, en el caso de Paulo Freire, representaba una forma de concienciación política basada en el principio de permitir a las personas que desarrollaran sus capacidades.
El resultado fue un partido que se había comprometido a desarrollar instituciones de control popular con el fin de compartir el poder y fortalecer las capacidades populares transformadoras. Hay muchos ecos del PT en Syriza, un reflejo quizá de su historia común de luchas contra una dictadura. Respecto a la diferencia entre el poder transformador y el poder dominador, en ambos casos las direcciones políticas radicales intentaron utilizar los poderes estatales de dominación -en particular de las finanzas y la tierra- como recursos eficaces de la capacidad popular transformadora.
De esta manera en Porto Alegre y otras ciudades brasileñas que desarrollaron procesos de presupuestos participativos después de ganar las elecciones municipales y conseguir el control centralizado del presupuesto, el partido delegó eficazmente el poder sobre las inversiones y prioridades nuevas a la descentralización coordinada del presupuesto participativo.
Al mismo tiempo se formó un grupo de trabajo con las distintas organizaciones vecinales para facilitar el proceso descentralizado que consistía en un ciclo anual de reuniones vecinales y regionales en las que se hacían las propuestas de nuevos gastos, se evaluaban de acuerdo con el marco acordado de criterios técnicos y reales y se discutían mediante un proceso elaborado, transparente y reglamentado de toma de decisiones y negociación horizontales que resumía un comité compuesto de delegados procedentes de las distintas zonas de la ciudad, diversas asambleas temáticas y los representantes del alcalde.
En el caso del GLC hubo una combinación similar de acción municipal, donde se utilizaba el poder centralizado y los recursos para dar poder a las organizaciones ciudadanas y fortalecer la capacidad de los londinenses, como trabajadores o ciudadanos, de influir en las decisiones que afectaban a su vida.
El GLC, por ejemplo, utilizó su poder para comprar suelo e impedir que las constructoras destruyeran las comunidades del centro de la ciudad; luego encomendaría la gestión de dicho suelo a la comunidad local que, durante el proceso de resistencia a las constructoras, habría diseñado su propio plan para la zona. Creó un consejo de iniciativa pública que impidió que las empresas cerraran, con la condición de que los sindicatos de dichas empresas tuvieran ciertos poderes sobre la forma de utilizar los recursos disponibles. Se estableció una oficina central dentro del consejo municipal para controlar la implantación del mandato electoral, lo que incluía el compromiso de la participación popular.
En otras palabras el poder centralizado de recaudar impuestos, controlar la utilización del suelo, etc. se combinó con la descentralización y la delegación, de forma que el uso de los recursos estatales se asignara y gestionara junto con los grupos populares. Igual que con cualquier experimento importante, los problemas deben ser objeto de reflexión junto con los objetivos y los éxitos.
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RAJOY, AZNAR Y DEMAS COLEGUIS dirigentes DEL PePe: FELIZ NAVIDAD Y PRO…, PERO, AÑO 2013 EN UN ANIVERSARIO DE LA CORRUPCION GÜRTEL VALENCIÁ (Y DIMISION)
DIARIO EL MUNDO.ES
5 de marzo de 2009.- Garzón envía el 5 de marzo parte del 'caso Gürtel' al Tribunal Superior de Justicia de Valencia al encontrar indicios de responsabilidad penal en el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, y el secretario general del PP de Valencia y diputado autonómico, Ricardo Costa. En su auto, el juez imputaba también al ex vicepresidente del Gobierno valenciano Víctor Campos y al ex jefe de gabinete de la Conselleria de Turismo y actual jefe de Protocolo de la Diputación de Valencia, Rafael Betoret.
La investigación de la trama 'Gürtel' ha salpicado de lleno al Partido Popular de la Comunidad Valenciana y prácticamente a todas las figuras de su cúpula. El caso empezó por señalar al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y al 'número 2' del PP valenciano, Ricardo Costa. Ambos tuvieron que prestar declaración ante el juez por haber recibido, presuntamente, varios trajes pagados por la empresa Orange Market.
La supuesta ramificación valenciana del caso incluía también a otros dos cargos vinculados al PP. Por un lado, el que fuera vicepresidente primero del Consell, el castellonense Víctor Campos (ahora alejado de la vida política), así como a Rafael Betoret, ex jefe de gabinete de la Conselleria de Turismo, y actual jefe de protocolo de la Diputación de Valencia.
Desde que estallara la trama, han transcurrido meses de comparecencias, rumores, decisiones judiciales y filtraciones. Y lo que arrancó como un supuesto delito de cohecho ha desembocado en un escándalo sobre una posible financiación irregular del partido que ha ampliado el número de sospechosos.
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lunes, 4 de marzo de 2013
PUBLICADO EN EL PAIS
Un fiscal acusa a Berlusconi de tener en su casa un “sistema de prostitución”
Il Cavaliere tenía chicas hospedadas en su residencia de Arcore a cambio de prestaciones sexuales pagadas en efectivo y con promesas de trabajo, según el fiscal del 'caso Ruby'

Berlusconi, el 1 de marzo en Milán. / OLIVIER MORIN (AFP)
El fiscal del llamado caso Ruby contra el ex primer ministro Silvio Berlusconi
dijo este lunes que en la residencia del entonces presidente del
Gobierno en Arcore, cerca de Milán, había "un verdadero sistema de
prostitución" organizada, del que la joven marroquí era parte
integrante.
Así lo aseguró el fiscal, Antonio Sangermano, durante su intervención sobre el caso Ruby, que se dilucida en el Tribunal de Milán (norte de Italia).
El fiscal insistió en la existencia de una compleja trama de prostitución,
organizado a través de la ayuda de la exconsejera de Lombardía, Nicole
Minetti, imputada en el caso junto al representante de famosos Lele Mora
y el director de informativos de canal de televisión Rete Quattro
(propiedad de Berlusconi), Emilio Fede.
Según Sangermano, hubo remuneraciones a las chicas hospedadas en la
residencia de Arcore por parte de Berlusconi a cambio de prestaciones
sexuales con pagos en efectivo y promesas de trabajo y puestos en
política, tal y como se desprende de las interceptaciones telefónicas.
En cuanto a Lele Mora y Emilo Fede estuvieron disponibles para hacer
el trabajo de traficar con sexo de pago a las órdenes de Silvio
Berlusconi con el fin de lucrarse económicamente, dijo el fiscal.
Para el fiscal Sangermano, Mora, Fede y Minetti organizaron lo que él
definió varias veces en su intervención como un "sistema de
prostitución" que ha caracterizado las cenas en la residencia de Arcore,
sistema del que la joven marroquí era parte integrante y creado para la satisfacción personal de Berlusconi.
Por otro lado, la fiscal de menores italiana Anna Maria Fiorillo,
figura clave para dilucidar si Silvio Berlusconi pudo cometer un delito
de abuso de poder, aseguró que siempre sospechó que la marroquí Ruby,
con quien el ex primer ministro de Italia pudo mantener relaciones
sexuales, era prostituta.
Fiorillo, fiscal de menores de guardia en la noche entre el 27 y el
28 de mayo de 2010, testificó este lunes en el Tribunal de Milán en el
juicio del caso Ruby, en el que Berlusconi está acusado de incitación a la prostitución de menores y abuso de poder.
La fiscal ofreció reveladoras informaciones sobre lo ocurrido en la
noche en la que Ruby fue llevada a una comisaría de Milán por haber
cometido un robo de menor entidad y sobre la que se basa la acusación de
abuso de poder, por la llamada que realizó el entonces primer ministro para exigir su liberación asegurando que la chica era sobrina del entonces presidente egipcio Hosni Mubarak.
Esa noche, la joven marroquí, con la que presuntamente Berlusconi
mantuvo relaciones de pago cuando era menor de edad, fue entregada a la
exconsejera de Lombardía Nicole Minetti, persona de confianza del ex
primer ministro, después de que el entonces jefe de Gobierno ejerciera
presiones.
Fiorillo dijo hoy que, en base a la información que desde la
comisaría de Milán se le dio durante esa noche para informarle del
asunto a través de varias llamadas, ella sospechó que la chica era
prostituta y tenía que ser llevada a un centro de menores.
"Sospeché que la chica desarrollaba actividades de prostitución y
para mí había una notificación de un posible delito. Por lo tanto,
dispuse su envío a un centro de menores y que antes que nada se la
registrara mediante foto. Y dije también a la persona con la que hablé y
esta frase la recuerdo bien: 'así deja de tomarnos el pelo'", dijo, en
declaraciones que recogen los medios italianos.
Sobre el hecho de que Ruby pudiera ser la sobrina de Mubarak
y su detención pudiera provocar un conflicto diplomático, el argumento
que esgrime Berlusconi para justificar su llamada, Fiorillo indicó con
ironía que, a lo sumo, la joven podía ser "hija del rey de Marruecos".
La fiscal de menores aseguró que recibió varias llamadas desde la
comisaría esa noche, en las que se le decía que no había sitio para
llevar a Ruby a los centros de menores y que, ante ese problema, se
había presentado una "comisaria ministerial, una tal Minetti, que estaba
dispuesta a llevarse a la chica".
"Dije que me explicaran el cargo de consejera ministerial, que no
conocía, y pedí en calidad de qué esta persona se ofrecía para su
tutela. A la primera pregunta no respondió (mi interlocutor), a la
segunda sí, y afirmó que esta persona se encargaba de la chica porque
era la sobrina egipcia de Mubarak", agregó.
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RAJOY POR CRIMINAL Y MAMÓN, DIMISION Y REPOSICION DEL DAÑO CAUSADO A LA SOCIEDAD MA-MÓN
FUNCIONAMIENTO DE LA CRIMINAL RAJO-SANIDADSANIDAD
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SENTANDO LAS BASES PARA LA TRANSFORMACION SOCIAL
LA ORGANIZACION POLITICA EN TRANSICION
(4/8)
Traducido del inglés para Rebelión por Christine Lewis Carroll
Hilary Wainwright
Red Pepper
Rebelion.org
28.02.2013
Repensar el derecho a voto: desde la atomización a la representación social
La experiencia de Syriza aporta un enfoque práctico a las discusiones recientes en el seno del movimiento por la justicia global sobre la conveniencia, en las democracias liberales, de involucrarse en el sistema político y luchar contra él y en particular sobre la conveniencia de perseguir la representación política por otras razones que las propagandísticas y bajo qué formas de organización.
La combinación consciente de Syriza de organizar para gobernar junto con la capacidad de cambio independiente del sistema político -mediante el trabajo solidario dentro de la comunidad, la agitación de base en los sindicatos, las campañas por los derechos políticos y sociales y contra el racismo y la xenofobia- plantea una vez más si el voto es todavía un recurso de transformación social o una fuente perpetua de desilusión y alienación.
En otras palabras, ¿es posible que la representación en las actuales instituciones de democracia parlamentaria, junto con los esfuerzos para cambiar estas instituciones, fortalezca la lucha más amplia que acabe con el poder capitalista, es decir el poder de los mercados financieros, los bancos privados y las corporaciones, todos ligados a las instituciones estatales y avalados por ellas? Mi respuesta es positiva, aunque muy condicionada.
Este condicionamiento se basa organizativa y culturalmente en la concepción social y concreta de la ciudadanía. En las sociedades de hoy, llenas de desigualdades, esto implica involucrarse en la política electoralista mientras se combate lo que representa hoy el sufragio universal: una igualdad política formal y abstracta en una sociedad que en esencia es desigual.
Muchas personas desposeídas y sus aliados que lucharon por el voto creyeron que el hecho de desenmascarar, desafiar y superar las relaciones desiguales y explotadoras estaba en el corazón de la política parlamentaria. Para los Chartists [reformistas políticos británicos entre los años 1838 y 1848] y para muchas sufragistas, el voto representaba la apertura de una nueva fase de lucha política, no una meseta donde acomodarse. La representación política significó para ellos un medio de hacer visible en el sistema político la lucha contra la desigualdad económica y social.
La capacidad de la clase dirigente británica, a menudo con la complicidad tácita y ostensible de la dirección laborista del Parlamento y de los sindicatos, de contener esta dinámica potencial es un ejemplo bien documentado de un fenómeno común en las democracias liberales.
El resultado es una forma estrecha de representación en la que se trata a los ciudadanos de manera abstracta en lugar de que sean un elemento de unas relaciones sociales complejas y, en la actualidad, desiguales. Es un proceso político que tiende a disfrazar en vez de desenmascarar las desigualdades y protege en lugar de desafiar el poder económico privado.
Volver a la radicalidad democrática
Las generaciones posteriores desafiaron esta tendencia. Recuperaron los objetivos democráticos radicales de los pioneros al pretender romper la membrana protectora de la política parlamentaria y abrir la política al impacto directo de las luchas que están cambiando el equilibrio del poder en la sociedad.
Hay mucho que aprender a este respecto de dos experiencias: la administración laborista radical del GLC y el gobierno del PT de Porto Alegre. Ambas direcciones políticas construyeron en la práctica su estrategia de implantar el mandato electoral basándose en compartir el poder, los recursos y la legitimidad junto con los ciudadanos organizados en torno a los temas de igualdad económica y social.
Los políticos municipales se basaron en el reconocimiento de que las desigualdades que tenían obligación de abordar porque los habían elegido para ello -sobre el poder económico, la raza, el género, etc.- requerían fuentes de poder y conocimiento más allá de las del Estado solo.
En ambos casos el mandato exigía una política de la que se podría aprender y que no repitiera las concesiones que se habían hecho a nivel local y nacional en el pasado. En el caso del GLC la izquierda del Partido Laborista de Londres, influido éste por una feroz controversia dentro del partido a nivel nacional, estaba decidida a evitar el fracaso del gobierno laborista de 1974 a 1979 e implantar un mandato electoral radical.
Esta fuerte voluntad política, junto con una implicación directa en los movimientos comunitarios, feministas, sindicales y antirracistas, hizo que los futuros concejales del GLC conectaran con muchas organizaciones que compartían sus objetivos y se involucraran en la redacción de un manifiesto detallado. Este manifiesto se convirtió en el mandato de la nueva administración cuando el Partido Laborista ganó las elecciones al GLC en 1981. Fue una referencia clave en los conflictos con los altos cargos tanto en County Hall [sede del Consejo del Gran Londres] como al otro lado del río en Westminster, que ya encabezaba Thatcher, y Whitehall [ubicación de la administración del gobierno británico]; es decir, una fuente de legitimidad moral para el radicalismo de las políticas del GLC.
En el caso de Porto Alegre, la forma de llevar el municipio implicaba que las elites de los partidos locales hicieran tratos de mutuo beneficio que reproducían la corrupción y el secretismo estructurales que aseguraban que el municipio servía o al menos no molestaba a los intereses económicos de las aproximadamente 15 familias que dominaban la economía local como terratenientes o empresarios.
La misión del PT, como parte de su compromiso de desagraviar las importantes desigualdades que resultaron de la forma de gobernar y de la economía brasileña, era poner fin a esto. Bajo el liderazgo de Olivio Dutra se comprometió a trabajar con las asociaciones vecinales y otras organizaciones democráticas de base con el fin de abrir los procedimientos presupuestarios y financieros de contratación del municipio.
En ambos casos las estrategias fueron efectivas al conseguir muchos de los objetivos marcados, tanto que los intereses creados que habían desafiado actuaron tan eficaz como reaccionariamente. Estas experiencias, y en particular las relaciones cruciales entre ciudadanos organizados de forma autónoma y el Estado local, fueron producto de estas singulares circunstancias históricas.
Tanto el Partido Laborista británico como el Partido de los Trabajadores de Brasil fueron producto de los movimientos laborales y sociales y de los intelectuales progresistas pero sus orígenes históricos divergentes se basaron en una comprensión distinta de la democracia y por tanto de las estrategias a seguir ante las políticas representativas.
Mientras el PT se creó para ser la vanguardia democrática radical de la lucha contra la dictadura, el Partido Laborista se fundó para proteger y extender los derechos de los trabajadores y la provisión social dentro de una democracia parlamentaria. El Partido laborista se creó de una división casi sacrosanta entre lo industrial (los sindicatos) y lo político (el Partido). Las reglas que gobiernan esta relación son bastante flexibles, ya que de otra manera esta ‘alianza contenciosa’ no habría sobrevivido.
En 1950 esta división del Laborismo había producido ya una abdicación profundamente institucionalizada de la política desde los sindicatos hacia el Partido Laborista que consideraba cada vez más que la política legítima sólo podía tener lugar dentro de los estrechos confines parlamentarios. Los sindicatos podían presionar y como parte del Partido Laborista podían aprobar resoluciones que proponían lo que los gobiernos podían hacer. Pero actuar directamente en temas políticos y sociales estaba fuera de su alcance.
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domingo, 3 de marzo de 2013
SENTANDO LAS BASES PARA LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL
LA ORGANIZACION POLLITICA EN TRANSICION
(3/8)
Traducido del inglés para Rebelión por Christine Lewis Carroll
Hilary Wainwright
Red Pepper
Rebelion.org 28.02.2013
El compromiso de construir movimientos tanto como el partido
Desde sus orígenes en 2004, en el momento más álgido del movimiento por la justicia global (especialmente fuerte en Grecia), Syriza se ocupó tanto de construir los movimientos de cambio de la sociedad como del éxito electoral. Hubo también un proceso de aprendizaje mediante el Foro Social Europeo y el Foro Social griego.
Esto contribuyó no sólo a la claridad de la visión estratégica de los límites del poder estatal para la transformación social, sino también a la insistencia consciente en las normas de pluralismo, el apoyo mutuo y la apertura a los nuevos modos en que las personas expresaban su descontento y alternativas.
El KKE, uno de los últimos partidos comunistas ortodoxos de Europa y un recuerdo constante de la metodología política que Syriza trataba de evitar, se mostraba confiado en su aislamiento autoimpuesto y cauteloso de la contaminación de lo ‘no ortodoxo’. Los activistas de Syriza, al contrario, participaron de la cultura curiosa, plural y abierta de aprendizaje mutuo promovido por el Foro Social Europeo y ésta se convirtió en uno de los objetivos explícitos de su nueva coalición política. Esto se vio claramente cuando Syriza se unió a la revuelta juvenil con ocasión de la muerte a manos de la policía de Alexandros Grigoropoulos en 2008 sin hacer valer su opinión ni tomar protagonismo. Y actuó de la misma manera cuando se protestó en la plaza Syntagma y a lo largo de 2011.
Los activistas de Syriza aportaron sus propios principios -por ejemplo, no permitir lemas contra los inmigrantes- y los aplicaron junto con otros colectivos -por ejemplo, los anarquistas- para encontrar las soluciones prácticas mediante el debate. El ala juvenil de Synaspismos colocaba un taller durante las protestas de Syntagma para explicar y discutir este enfoque de principios y la necesidad de no instrumentalizar la lucha.
La cultura convergente de las diferentes generaciones y tradiciones de la coalición ha modelado también a Syriza. La generación más joven, que tiene ahora 20 o 30 años, se acercó a la izquierda independientemente de la alternativa que pudiera existir. Los veteranos habían formado parte de la resistencia a la dictadura a finales de los años 60 y 70 y muchos de ellos se convirtieron en eurocomunistas en los años 80.
Ambas generaciones fueron activas en el movimiento por la justicia global y el foro social. Esto significó que los procesos colectivos de conocimiento y producción cultural en los movimientos que se resistían a la globalización neoliberal, tanto dentro de Grecia como internacionalmente en los años 90, fueron más importantes para el desarrollo político personal de los activistas de Syriza que el hecho de ser un campo donde ‘intervinieran’ con el fin de promocionar una alternativa que ya había funcionado en otro lugar.
Todos los activistas de Syriza son enérgicos acerca de la cuestión de ir más allá de la protesta y tener alternativas convincentes para la gente descontenta con el corrupto Estado griego y la troika de la CE, el FMI y el BCE. Esto ha llevado a un mayor apoyo de iniciativas que tengan impacto ahora en vez de esperar a que Syriza llegue al gobierno. Por ejemplo mientras los recortes destruyen el sistema público de salud, los médicos y enfermeros de Syriza se organizan para crear centros médicos que solucionen las necesidades urgentes sin dejar de exigir tratamiento gratuito en los hospitales públicos y la defensa de los servicios sanitarios.
Syriza une también a funcionarios vanguardistas con profesores expertos y representantes de padres para preparar cambios en la organización del Ministerio de Educación con el fin de que éste sea sensible a las necesidades del pueblo y para liberar las habilidades reprimidas de los empleados públicos que quieren realmente servir al público.
Syriza está realizando también un mapa de la economía cooperativa y social del país para identificar cómo se le puede ayudar políticamente ahora y cuando el partido llegue al poder; el objetivo de Syriza es conseguir una economía orientada a las necesidades sociales. La sensibilidad del partido al auge gradual de la autogestión de la economía solidaria en medio de la crisis -al reconocer su potencial en términos de la construcción de una orientación alternativa de la sociedad- recuerda lo que dijo Andre Gorz cuando al hablar del concepto estratégico de las reformas no reformistas en su Strategy for Labor subrayó la importancia de ‘permitir a los trabajadores ver el socialismo no como el más allá trascendental sino como una meta visible de la praxis en el momento presente’.
Cuando Alexis Tsipras declaró que el partido estaba preparado para gobernar, basándose en el rechazo inequívoco de la política económica, consiguió que los activistas de Syriza se concentraran y se organizaran con disciplina. El estilo y la cultura de movimiento de la organización dieron lugar a una campaña de gran determinación en la que las lealtades particulares de grupo o tendencia dentro de la coalición se debilitaran para permitir que surgiera una nueva unidad.
Pero surgieron también quejas de una cierta opacidad sobre cuándo, dónde y cómo se tomaron las decisiones y temores de que esto se reforzara en el caso de que un gran grupo parlamentario llegase a ser una celebridad de la que dependiera el futuro del partido, lo que debilitaría la democracia y el debate interno del partido, recordando los casos de Lula y Andreas Papandreu en 1981. Aunque la coalición está unida sobre la importancia de gobernar, se debate cómo compartir el liderazgo, cómo rendir cuentas a los activistas del partido y del movimiento, cómo mantener una cultura politizada y crítica de debate, desafío y militancia estratégica; en otras palabras, cómo evitar convertirse en ‘otro Pasok’.
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sábado, 2 de marzo de 2013
SEÑOR RAJOY, VÁYASE, HOMBRE, DIMITA, NO SE NOS EMPLASTILINE MÁS, CUMPLA CON SU DEBER, VÁYASE, HOMBRE
EL BLOQUE CRITICO CONGREGA LA MAYOR MANIFESTACION EN SEVILLA DEL 28F
por SAT
kaosenlared
Viernes, 01 de Marzo de 2013
El ‘bloque crítico’ congrega la mayor manifestación del 28F
Entre 10 y 12.000 personas se manifiestan en Sevilla respondiendo a la convocatoria lanzada por el Bloque Crítico. Fue, con diferencia, la mayor movilización de este 28 F.
Con la ausencia de numerosos autobuses que han tenido que dar la vuelta debido a la nieve, la manifestación del bloque crítico comenzó su camino hacia las 11.30 h. entrando en la calle San Fernando donde un despliegue policial protegía una sede del PP totalmente vacía.
Durante el paso por la sede del PP miles de manifestantes corearon consignas contra el Gobierno central, exigiendo la dimisión de Rajoy. Entre las consignas más coreadas estaba “PSOE, PP, la misma m… es”.
En declaraciones a los medios, Javier García (SAT), uno de los portavoces del bloque crítico declaró que el PP ha perdido toda legitimidad para gobernar: “No sólo ha engañado al pueblo, aplicando su programa oculto sino que está de corrupción hasta las cejas. Se presentaron como inocentes gaviotas y se han descubierto como voraces buitres.”
La manifestación siguió avanzando hacia el Teatro de Maestranza llegando la cabecera a las 12.45 h a la puerta del teatro donde recibió el saludo de Paqui Maqueda, en nombre del Movimiento por la Memoria Histórica.
A continuación tomó la palabra otro de los portavoces, Félix Cervera (CGT) quién manifestó que “la protesta del bloque no era contra las personas que justa y merecidamente reciben hoy el reconocimiento de los andaluces y andaluzas” señalando, concretamente, al cantaor Manuel Gerena o a García Caparrós. Al nombrar el nombre del joven asesinado por la Policía española el 4 de diciembre de 1977 la manifestación estalló en aplausos.
Félix Cervera recordó que “estamos aquí para decirles a los políticos que gobiernan la Comunidad Autónoma que aquí se está recortando”, cediendo el micrófono a un representante de la Marea Pública que señaló uno por uno los recortes efectuados por la Junta de Andalucía y las nefastas consecuencias tanto en pérdidas de empleo como en detrimento de derechos sociales y ciudadanos que han tenido.
Tras la protesta ante el Teatro Maestranza se decidió continuar la manifestación y cuando la cabecera entraba en la Avda. de la Constitución la cola de la misma todavía estaba en Puerta Jérez.
Al llegar la cabecera al Palacio de San Telmo la cola estaba entrando en la Avda. de la Constitución.
En San Telmo se leyó el manifiesto del Bloque Crítico y se dio paso a un rápido turno de intervenciones ante la amenaza de lluvia. Hubo saludos de Equo, Marea Verde, PCPA, así como intervenciones del 15M y CGT.
Por parte del 15M habló Antonio Buenavida, otro de los portavoces del bloque crítico, que exigió “la declaración de estado emergencia habitacional” en Andalucía. En nombre de CGT se dirigió a los presentes el Secretario General, Jacinto Ceacero.
Finalmente, por parte del SAT, se dirigió a los asistentes, el portavoz nacional, Diego Cañamero quien dijo “que esta manifestación es el comienzo de la revolución en Andalucía, que este bloque crítico debe ampliarse y seguir saliendo a la calle, dejando a un lado las diferencias para aunar al máximo número de perjudicados por la crisis y levantar una alternativa”.
En nombre de la dirección nacional del SAT queremos felicitar a toda la ciudadanía que ha participado en esta movilización, a todas esas personas que han venido desde todos los puntos de Andalucía, pero en particular a los muchos compañeros y compañeras que estuvieron anoche en el Concierto contra la Represión, que soportaron la lluvia y que sin apenas descanso han estado esta mañana en la manifestación cumpliendo con su deber militante. Muchas gracias.
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SENTANDO LAS BASES PARA LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL
LA ORGANIZACIÓN POLITICA EN TRANSICION
(2/8)
Traducido del inglés para Rebelión por Christine Lewis Carroll
Hilary Wainwright
Red Pepper
Rebelion.org
28.02.2013
Aprender de la democratización local
Con el fin de desarrollar mi argumento recurriré a la experiencia de la izquierda radical del Partido Laborista cuando gobernó en Londres entre 1982 y 1986 y en el Partido de los Trabajadores de Brasil (PT) cuando inició sus discusiones sobre las nuevas inversiones municipales que desembocaron en un proceso de participación popular en Porto Alegre entre 1989 y 2004. A pesar de la popularidad de estos casos sus lecciones para la organización política todavía han de reconocerse en su totalidad.
Lo importante es que sus logros -cada experimento de la ciudad constituyó una redistribución de los recursos y durante un tiempo del poder y la capacidad de los ricos y poderosos a los pobres y excluidos- dependieron del hecho de compartir recursos con las fuentes autónomas de poder democrático en las ciudades. En otras palabras combinaron las iniciativas de cambio dentro de las estructuras del gobierno con el desarrollo de fuentes más radicales y amplias de poder externas.
Pero es muy significativo que tal orientación estratégica no sólo no cambió al Partido Laborista en el Reino Unido sino que tampoco cambió al PT de Brasil una vez elegido a nivel nacional, lo que explica en parte las limitaciones del gobierno de Lula para cumplir tantas expectativas de cambio social radical como había despertado.
En los experimentos del Greater London Council, GLC [consejo local del Gran Londres de 1965 a 1986] y Porto Alegre los partidos políticos utilizaron sus mandatos electorales para ir más allá de las restricciones impuestas por el sistema vigente para fortalecer y extender los desafíos a dicho sistema. El espíritu que éstos encarnaron lo enarbolan en la actualidad los trabajadores y usuarios de servicios públicos en las campañas contra la privatización que implican estrategias efectivas para cambiar la manera en que se gestionan los servicios públicos y se administra el dinero público y arrastran con ellos a los partidos políticos.
Todas estas experiencias han subrayado la importancia de luchar para crear ahora relaciones sociales no capitalistas y no posponerlas hasta ‘después de ganar el poder’. Sin embargo las lecciones que podemos extraer de estas experiencias locales pueden contribuir a la necesaria reflexión de cómo ha de ser la organización política en un contexto de fuentes plurales de poder transformador.
Al aprender estas lecciones necesitamos tener en cuenta también que surgen problemas específicos cuando se cambian las instituciones estatales y semiestatales a nivel nacional e internacional. Para comprender el significado más amplio de cómo estas experiencias locales combinan la lucha que se lleva a cabo como representantes dentro del Estado local con el apoyo de movimientos e iniciativas democráticos externos necesitamos distinguir entre dos significados del poder radicalmente distintos.
Por un lado está el poder como capacidad transformadora y por otro el poder como dominación, una asimetría entre los que tienen el poder y los que lo padecen. Podríamos decir que históricamente los partidos socialdemócratas de masas se han construido alrededor de una versión benévola del segundo significado. Sus estrategias se han basado en ganar el poder para gobernar y usarlo de manera paternalista para satisfacer lo que ellos identifican como las necesidades del pueblo.
Tanto las experiencias del GLC a principios de los años 80 como las del PT en el gobierno municipal en los años 90 fueron intentos de cambiar el Estado de un medio de dominación y exclusión a un recurso de transformación por la vía electoral para descentralizar y redistribuir el poder. Yo diría que en la práctica Syriza lleva a cabo el mismo proyecto a nivel nacional.
Syriza y la dinámica del cambio social.
El elemento característico de Syriza, en contraste con los partidos tradicionales de la izquierda, es que no sólo se ve como un medio de representación política de los movimientos, sino también como partícipe en la construcción de los movimientos. Su instinto político hace que sea prioritaria la responsabilidad de contribuir a la difusión y al fortalecimiento de los movimientos que luchan por la justicia social.
En las semanas que siguieron a la elección de 71 diputados de Syriza en junio de 2012 sus dirigentes subrayaron la importancia de este hecho para ‘cambiar la idea de las personas respecto a lo que pueden hacer y desarrollar con ellas el sentido de su capacidad de conseguir el poder’, en palabras de Andreas Karitzis, uno de los coordinadores políticos clave de Syriza. Aunque el partido cree que el poder estatal es necesario, según Karitzis ‘también es decisivo lo que se hace en los movimientos y la sociedad antes de hacerse con el poder. El 80% del cambio social no se consigue sólo con la llegada al gobierno’. Esto no es hablar por hablar.
Esta visión de las estrategias para el cambio social influye en cómo Syriza asigna los importantes recursos estatales que recibe debido a su gran representación parlamentaria. El partido recibirá ocho millones de euros (casi el triple de su presupuesto actual) y el Parlamento asigna cinco administrativos a cada diputado.
En la actualidad la idea es que gran parte de los nuevos fondos vaya a las redes de solidaridad de los barrios; por ejemplo para los trabajadores que extiendan iniciativas como los centros médicos sociales y otras que han tenido éxito y conecten los habitantes de las ciudades con los productores de alimentos. También se destinarán fondos al fortalecimiento del partido dentro del Parlamento, pero se dedicarán más fondos al trabajo de Syriza en la construcción de las organizaciones extraparlamentarias por el cambio social.
De los cinco administrativos asignados a los diputados dos trabajarán directamente para el diputado. Uno trabajará en los comités de políticas que reúnen a los diputados con los expertos cívicos y dos trabajarán para el partido en los movimientos y los barrios.
Detrás de estas prioridades hay un proceso de aprendizaje que surge de la vulnerabilidad mostrada por los partidos de izquierda en otros países europeos cuando permiten que las instituciones parlamentarias, con todos sus recursos y privilegios, los aparten de los movimientos a los que pretenden dar voz política.
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