miércoles, 6 de febrero de 2013

RAJOY DIMISION. PRESIDENTE CONSTITUYENTE PROFESOR VIÇEN NAVARRO



FRENTE A BARCENAS Y RAJOY: LA MOCION DE CENSURA Y EL 28 F




P36ANDALUCIA
feb 3, 2013 

El PP se personó como acusación particular en el caso Gürtel para boicotear desde dentro la investigación judicial. Cuando Garzón se acercaba peligrosamente a destapar la verdad se organizó un caza al juez y consiguieron desterrarlo de la carrera judicial y por supuesto del caso Gürtel. Decenas de dirigentes del Partido están imputados en este proceso a la corrupción, sobre todo en Valencia y en Madrid. Esta semana hemos sabido que Bárcenas había tenido una cuenta con 22 millones en Suiza, que había blanqueado cerca de 10 millones, aprovechando la amnistía fiscal que el PP se había sacado de la manga con la excusa de recaudar más dinero, y que en la contabilidad B del PP, publicada reproduciendo los apuntes de puño y letra de sus autores, consta que gran parte de los dirigentes del PP habían recibido sobresueldos en negro durante muchos años, incluido el presidente de Gobierno. Pues bien, ante tanta evidencia de corrupción, Rajoy, en unas declaraciones sin que pudiese haber preguntas, ha afirmado simplemente “que todo es falso”. Al fango de la corrupción se une la indignidad de la mentira y la desvergüenza de considerarnos idotas. La sombra de un Watergate se cierne sobre un Estado agónico en medio de una crisis con 6 millones de personas en paro, un endeudamiento privado y público imposible de pagar, el desmantelamiento del los servicios públicos, el hundimiento del sistema autonómico y el desprestigio de la institucionalidad de la transición con la monarquía a la cabeza. Es sólo cuestión de tiempo que las pruebas se vuelvan irrefutables y que Rajoy se quede sin salida en su propio enrocamiento.

El PSOE de Rubalcaba no es ya la alternativa sino el sustento del PP. Su falta de credibilidad es tan grande que es lo único que impide el derrumbe del Gobierno de Rajoy. El PP sufre una caída de 6 puntos, en un mes, de intención de voto (del 29,6% al 23,5%) pero el PSOE no sube sino que se estanca (del 23,3% al 23,6%). Los votos están zombi, no saben a donde ir. Ahora posible que los encuestados prefieran la abstención pero si hubiese elecciones la tensión social sería enorme porque la ciudadanía quiere participar, sobre todo en momentos tan decisivos como los que estamos viviendo, pero no puede porque no hay alternativas. Este es el mayor peligro para la democracia. El próximo debate del estado de la nación, anunciado para el 20 de febrero, puede ser un funeral para bipartidismo al que la ciudadanía ni siquiera asistirá.

La izquierda tiene una enorme responsabilidad porque debe que ofrecer un camino para el cambio ahora que el bipartidismo está muriendo ya que por vez primera la suma del PP y del PSOE no alcanza el 50% de la intención de voto. Izquierda Plural y los partidos agrupados en torno a Espacio Plural deben proponer al PSOE organizar de forma conjunta una moción de censura a Rojoy con un candidato de consenso que represente la lucha contra la corrupción, antes de que este Watergate a la español estalle y lo que quede del PP se ponga de acuerdo con el PSOE para presentar un candidato a Presidente de Gobierno hecho a la medida de lo que quieren los mercados.

 Pero la gravedad del hundimiento del bipartidismo no puede tapar la realidad en que vivimos: 6 millones de parados en el Estado y Andalucía con un 35% de paro (diez puntos por encima de la media). Nuestra situación no puede camuflarse. Andalucía tiene que conseguir, de nuevo, existir como sujeto político de peso en el Estado. Y la oportunidad la tenemos el próximo 28F. El gobierno de coalición tiene que impulsar Andalucía con actuaciones y propuestas claras, a la altura de la gravedad de la situación. Es inadmisible por ejemplo que aún no haya despejado la duda de si va a autorizar o no el gaseoducto, las extracciones de gas y la construcción de depósitos subterráneos en Doñana, nuestro patrimonio natural más valioso y símbolo de nuestra identidad y de nuestros orígenes como Pueblo.

La defensa de la democracia está ligada a la construcción de una alternativa que proponga una nueva institucionalidad democrática, un nuevo modelo económico, la garantía de los servicios públicos y de los derechos sociales y laborales y un nuevo modelo territorial de acuerdo con el carácter plurinacional del Estado. Andalucía tiene la necesidad y la fuerza suficiente para impulsarla. 

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PARA LA INDEPENDENCIA POLITICA DEL ESTADO ESPAÑOL. RAZONES PARA LA DIMISION DEL GOBIERNO; LA DISOLUCION DE LAS CORTES Y LA ELABORACION DE UNA NUEVA CONSTITUCION DEMOCRATICA AL SERVICIO DE LA MAYORIA DE LA SOCIEDAD


Lista completa de todos los tijeretazos y recortes sociales realizados en el estado español 
  (12/12) 


por Los recortados 
kaosenlared.net 
Viernes, 25 de Enero de 2013 11:34 


 MEDIO AMBIENTE
diciembre 4, 2012 

Medidas Abusos del Gobierno: 

• Recorte del 31,2% para Medio Ambiente en los Presupuestos Generales de 2012 

• Recorte del 17,3% en el gasto en los programas de gestión e infraestructuras de agua 

• Recorte del 26,6% de inversión en Confederaciones Hidrográficas 

• Recorte del 29,3% en el gasto de los programas de calidad del agua 

• Recorte del 28,9% en el presupuesto de la Agencia Estatal de Meteorología 

• Recorte del 29,1% en el presupuesto del Organismo Autónomo de Parques Nacionales 

• El programa de Desarrollo Rural Sostenible pasa de 200 millones de € en 2011 a 28,33 en 2012, un descenso del 85,9% 

• El programa de Protección y Mejora del Medio Ambiente se reduce en un 37,7% 

• La Prevención de la Contaminación y Cambio Climático sufre un recorte del 48%, desde 101 millones a 53 millones. 

• Recorte del 13,2% respecto a 2012 en los Presupuestos Generales de 2013. Algunas partidas afectadas: inversión en obras hidráulicas (-20%); protección de la biodiversidad (baja de 25,5 a 15,5 millones); calidad del agua (baja de 122 a 95 millones); toda la información aquí. 

Posibles alternativas: 

• Reforma de la Ley de Costas para blindar la protección del litoral. 

• Subida de impuestos a las grandes empresas con gran huella ecológica. 

• Implantación del SDDR (Sistema de depósito, devolución y retorno) para ciertos envases. 

• Programa de rehabilitación de 25 millones de viviendas para mejorar el aislamiento y el aprovechamiento energético: podría crear 1,37 millones de empleos según la OIT.

• Ley de Bosques: aumento de la protección de los bosques con la contratación de más guardas forestales y patrullas de mantenimiento de cortafuegos. 

• Potenciación de las renovables para que constituyan un auténtico motor de crecimiento y desarrollo sostenible. 

• Plan Renove de coches gasolina/gasoil a coches híbridos/eléctricos para disminuir nuestra dependencia de combustibles fósiles.

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LA IZQUIERDA A DEBATE


Sembrando utopía ¿Fin del capitalismo? Nuevas formas de explotación, nuevas ideas para la lucha 

(4/6)
 
Varios Autores
Rebelión 
02-02-2013 

A modo de conclusión

Dicho todo lo anterior (trece exposiciones con lujo de detalles) resultaría ocioso repetir que el sistema capitalista no ofrece solución a los grandes problemas históricos de la humanidad. Esto ya es más que sabido. La cuestión básica estriba en cómo nos planteamos su transformación.

Ya ha habido varios intentos para llevar adelante esa monumental empresa en el transcurso del siglo XX. No se puede decir que los mismos fracasaron estrepitosamente; no, de ningún modo. Con dificultades, con muchos más problemas de los que hubiera sido deseable, se consiguieron resultados encomiables. Si se miden con el rasero capitalista basado en la acumulación del fetiche mercancía y la teoría del valor, por supuesto que esas sociedades no se “desarrollaron”; pero está claro que los socialismos realmente existentes se encaminaron a otra cosa y no a repetir el modelo del capitalismo. Si de medirlas se trata, definitivamente hay que apelar a otras categorías. Lo que se buscó en esas experiencias tiene que ver básicamente con la dignificación del ser humano, con desarrollar sus potencialidades, con la promoción de valores más ricos que la acumulación de objetos apuntando, por el contrario, hacia la solidaridad, al espíritu colectivo, al darle vuelo a la creatividad y la inventiva. 

Quizá esas primeras experiencias, de las que sin dudas podemos y debemos formular una sana crítica constructiva, son un primer paso: con las dificultades del caso quedó demostrado que sí se puede ir más allá de una sociedad basada en la exclusiva búsqueda de lucro personal/empresarial. Los logros en ese sentido están a la vista: en esas sociedades, más allá de la artera publicidad capitalista, no se pasa hambre, la población se educa, no existe la violencia demencial de los modelos de libre mercado, existe una nueva idea de la dignidad. Si hoy muchas de esas experiencias se revirtieron o se pervirtieron, eso debe llamar a una serena reflexión sobre qué significa hacer una revolución. Pero no hay nada más demostrativo de los logros obtenidos como el hecho que, por inmensa mayoría, en los países donde existieron modelos socialistas, al día de hoy, con la llegada del capitalismo salvaje y luego de pasado el furor de la novedad de las “cuentas de colores” de los fascinantes shopping centers, las poblaciones añoran los tiempos idos. Ahora, al igual que en cualquier país capitalista, allí comer, educarse, tener salud y seguridad social es un lujo; el socialismo, aún con sus errores, enseñó que la dignidad no tiene precio. 

 La titánica tarea de revolucionar el sistema conocido implica un cambio fenomenal: es la construcción de un parteaguas en la historia, es el inicio de una sociedad que, alcanzado un nivel de productividad mucho más alto que otros estados históricos de desarrollo anteriores, puede empezar a pensar realmente en el bien común, en el colectivo, en la especie humana como un todo. Eso es el socialismo. Obviamente, un proyecto fenomenal. Haciendo nuestras las palabras de Marx que poníamos en el epígrafe del libro: “No se trata de reformar la propiedad privada, sino de abolirla; no se trata de paliar los antagonismos de clase, sino de abolir las clases; no se trata de mejorar la sociedad existente, sino de establecer una nueva.” 

Establecer una nueva sociedad: ahí está la clave. No es reformar, maquillar, disimular algo viejo dando la sensación de un superficial cambio cosmético. Estamos hablando de una transformación profunda, enorme. Por supuesto, eso es algo monumentalmente difícil. Es refundar la humanidad. Y eso, la experiencia lo mostró, no es algo que se logra por decreto, en poco tiempo, sólo con buena voluntad a partir de ideas renovadoras, con una vanguardia que intenta dinamizar un proceso y empuja. Cambiar el curso de la historia implica transformar de raíz el sujeto que somos. Para el caso: transformar a millones y millones de seres humanos. Eso no es imposible, pero sí sumamente complejo. Unas pocas generaciones, tal como efectivamente sucedió en esas primeras experiencias, sólo pueden servir para comenzar a dimensionar la magnitud de la empresa con la que nos enfrentamos. ¡Es un reto fenomenal! 

Ahora bien: estas reflexiones nos llevan hacia consideraciones que van más allá de la intención original de esta obra; nos obligan a repensar el sentido último de lo que significa la revolución socialista. ¿Por qué no funcionaron como se esperaba las primeras revoluciones socialistas del silgo XX? ¿Por qué, después de varias décadas, cayeron, o se revirtieron? ¿Acaso no es posible entonces tomarse en serio lo de transformar la historia, crear un “hombre nuevo”, dejar atrás la prehistoria apegada a las luchas en torno a la propiedad privada? Reflexiones, por cierto, que son imprescindibles para acometer la construcción del cambio en ciernes. La idea de base es que sí es posible; si no, ni siquiera nos lo estaríamos planteando. La pasión que nos alienta es que la utopía es posible. De lo que se trata ahora es cómo darle forma, cómo sembrarla para que germine. 

  Pero lo que pretendemos con esta colección de ensayos que aquí presentamos no apunta a reflexionar sobre esto precisamente: busca, en todo caso, plantear cómo está el capitalismo actual, y qué podemos hacer para lograr su transformación. Es decir: cómo colapsar el actual sistema, cómo impactar, cómo vencerle.

Dicho así, pareciera que aquí se dan recetas, guías de acción, un “manual” para hacer la revolución. ¡Ojalá se pudiera disponer de eso! Sin embargo, ello es absolutamente imposible; es más: está reñido con la ética socialista misma, con la idea de una verdadera transformación. Más allá de poder pensar dificultades comunes e intentar sacar conclusiones de los errores cometidos y de las luchas libradas, si algo define la experiencia humana es su complejidad, su alto grado de imprevisibilidad (pese a que exista una ciencia social -de derecha- que intenta anticiparse y controlarla), su dosis de irracionalidad incluso. Vista en sentido histórico, más allá de saber que las guerras son disputas a muerte por el poder: ¿es racional la guerra en términos de especie humana, o justamente atenta contra ella? Todos sabemos que fumar puede producir cáncer, pero seguimos fumando. ¿Cómo entender la racionalidad entonces? Se abre ahí una imperiosa necesidad de reformularnos cuestiones básicas, desde el materialismo histórico y desde las ciencias sociales que fueron apareciendo en el transcurso del siglo XX, luego que Marx formulara las líneas fundamentales de este andamiaje conceptual. 

Por ejemplo, la cuestión del poder como eje que dinamiza buena parte de las relaciones interhumanas (las conocidas al menos, las que se basan y presuponen la propiedad privada), es un tema que desde la izquierda tradicionalmente no se ha considerado en toda su complejidad, lo cual no deja de ser una agenda pendiente de gran importancia. ¿Por qué vemos que se repiten muchas veces similares errores en la construcción de alternativas anticapitalistas? ¿Estamos en la izquierda inmunizados ante los juegos del poder, o ello debería replantearse con mayor altura crítica? ¿Por qué un camarada dirigente de ayer puede transformarse tan fácilmente en un magnate?

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martes, 5 de febrero de 2013

RAJOY, CORRUPTO, DIMISION


Algunos ya propugnan seguir el modelo italiano al gobierno neoliberal vía denuncias

 Sociología Crítica 
 Publicado en 2013/02/05 

 Por una ‘tangentopoli’ en España 

 Publicado en VALENCIA PLAZA VP 

CARLOS DÍAZ GÜELL. HOY “Un sector de la judicatura y significados miembros de la carrera fiscal han empezado a plantearse la necesidad de que magistrados y fiscales inicien en España un proceso regenerador…” 

MADRID. No puede afirmarse con rigor que la corrupción haya irrumpido en la sociedad española porque forma parte de ella desde la noche de los tiempos, aunque sí es cierto que en esta ocasión ha alcanzado cotas insoportables, hasta el punto de que un cierto sector de la judicatura, sin afiliación reconocida, junto con significados miembros de la carrera fiscal, hayan empezado a plantearse la necesidad de que magistrados y fiscales inicien en España un proceso regenerador, al estilo del emprendido en Italia hace más de una década por el fiscal Antonio Di Pietro, y que descubrió una extensa red de corrupción que implicaba a todos los principales grupos políticos del momento y a diversos grupos empresariales e industriales. En la opinión pública el proceso causó gran conmoción, conociéndose como la ‘tangentopoli’ (tangente es soborno en italiano).

Las proporciones del escándalo de la corrupción llevaron a que en 1993 se formara un gobierno de transición liderado por Azeglio Ciampi encargado de redactar una nueva ley electoral mayoritaria que sustituyera a la proporcional. Así se llegó a las elecciones generales de 1994 que supusieron la práctica desaparición de los partidos tradicionales que ya antes habían empezado a desintegrarse o incluso ya habían desaparecido como los democristianos.

 El proceso, que comenzó en Milán, permitió que Di Pietro y el colectivo de fiscales Manos Limpias destapara el mayor escándalo de corrupción que ha vivido la república italiana en sus 150 años de historia y que sentó en el banquillo a más de 4.000 empresarios y representantes de todas las formaciones políticas con suicidios incluidos. 

El ciclón judicial se llevó por delante a una clase política corrupta en 1992, también en coincidencia con una grave crisis económica, y acabó con los dos principales partidos hegemónicos desde el final de la II Guerra Mundial: la Democracia Cristiana (DC) y el partido socialista de Craxi y, por supuesto, con la I República.

 El drama es que después de aquella convulsión social y judicial que posibilitó la aparición de Berlusconi, financiador del exprimer ministro italiano, Bettino Craxi que tuvo que exiliarse en Túnez perseguido por la justicia, Italia vuelve a estar instalada en una nueva tangentopoli, aunque a diferencia de entonces, hoy el dinero se mueve sobre todo para enriquecerse personalmente, pero en el centro hay una red de amistades, relaciones, favores y protecciones recíprocas. Hoy, empresarios y políticos de todos los partidos, se sientan en la misma mesa y juntos se aseguran los negocios. Esa es la opinión de uno de los fiscales del movimiento encabezado por di Pietro.

 Tangentopoli fue devastadora para la economía italiana y los analistas buscan soporte para demostrar esa relación en el hecho de que en 1980 la deuda pública italiana con respecto al PIB era del 60%, mientras que en 1992 pasó al 118% gracias a ese dinero público que se esfumaba entre los partidos y que sirvió para el enriquecimiento personal y la financiación ilegal de los partidos gracias a los fondos negros que obtenían con el cobro de comisiones por cada adjudicación pública. 

Hoy, las cosas vuelven a ser como fueron y los periódicos reflejan de forma cotidiana que el mundo de la política no se recicló después de la revolución del fiscal de Pietro y del grupo Manos Limpias y ahí está Berlusconi para levantar acta de todo ello y sobre cuyos escándalos y actos de corrupción se podría escribir una enciclopedia.

 Desde 1999, el Parlamento se había negado a aprobar el acuerdo de la UE que exige penalizar a los dirigentes empresariales que cobren comisiones ilegales. Los diputados tampoco se han puesto de acuerdo para sacar adelante un decreto anticorrupción pese a los esfuerzos de Mario Monti, el exprimer ministro tecnócrata, empeñado en acotar la brutal corrupción italiana, aunque lo tiene muy difícil si nos atenemos al hecho de que en la última legislatura había 22 diputados condenados por corrupción. Al final consiguió sacar adelante una norma anticorrupción muy descafeinada para imponerse a Berlusconi. 

La prensa se hacía eco hace unos meses del mal trago que tuvo que pasar Monti cuando el emir de Catar le espetara que prefería no invertir en Italia por sus niveles de corrupción. En la lista de Transparency International Italia ya está en el puesto 69, junto con Ghana y Macedonia, treinta y muchos puestos por debajo de España, como consecuencia de los escándalos que han alcanzado cotas nunca vistos, ni siquiera en 1992. 

Durante su etapa de gobierno que aspira a renovar en los próximos comicios, Monti se tuvo que enfrentar a situaciones de vergüenza nacional, ya que en todas las regiones, y en todos los partidos, aparecen desfalcos y casos de corrupción, hasta el punto de que Monti pretendió volver a centralizar competencias y acabar con el federalismo. La gravedad de la situación había llegado a unos niveles inconcebibles, lo que llevó, por primera vez en la historia, a disolver el ayuntamiento de una capital regional por infiltración mafiosa, el de Reggio, en Calabria.

Con un 12% de italianos que reconocen que en algún momento un funcionario les ha pedido dinero y con un nivel de denuncias a evasores fiscales que han aumentado en 2012 un 228%, se calcula que la golfería y la corrupción le cuesta a Italia 60.000 millones de euros anuales, posibilita contratos inflados en un 40% para las obras públicas y reduce las inversiones extranjeras en más de un 16%. 

La analogía entre Italia y España está por determinar, aunque en muchas esferas de la sociedad española se considera que existe una alta equivalencia en materia de corrupción entre ambos países.

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PARA LA INDEPENDENCIA POLITICA DEL ESTADO ESPAÑOL. RAZONES PARA LA DIMISION DEL GOBIERNO; LA DISOLUCION DE LAS CORTES Y LA ELABORACION DE UNA NUEVA CONSTITUCION DEMOCRATICA AL SERVICIO DE LA MAYORIA DE LA SOCIEDAD



Lista completa de todos los tijeretazos y recortes sociales realizados en el estado español

 (11/12) 



por Los recortados
kaosenlared.net 
Viernes, 25 de Enero de 2013 11:34 

 CULTURA
 diciembre 4, 2012 

Medidas Abusos del Gobierno: 

• El Fondo Nacional de Cinematografía pierde un 35% de su presupuesto en 2012. 

• El Instituto de Cinematografía y las Artes Visuales pierde otro 35,4% en 2012. 

• El Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música pierde un 17%.

 • La Dirección General de Políticas e Industrias Culturales y del Libro pierde un 22%. 

• La partida de Museos pierde un 12,9% en 2012. 

• Numerosos eventos culturales locales desaparecen o se reducen drásticamente por todo el país, como La Mar de Músicas de Cartagena que pasa de 3 semanas de duración a 1. 

• Reducción del presupuesto de RTVE para 2012 de 200 millones de €. 

• Nombramiento del presidente de RTVE por decreto = control absoluto del ente público y reducción de la objetividad informativa. 

• Destitución de periodistas y cancelación de programas críticos con el Gobierno, como el de “Carne Cruda” de Radio 3, tras el cambio de dirección en RNE. 

• TVE: Sustitución de cúpula directiva, periodistas y redactores por otros afines al PP. Un buen resumen, de la mano de Mariola Cubells: Cosas que pasan en TVE. Parte I y Parte II. 

• Durísimos recortes del 30% en el presupuesto de Cultura para 2013. En total, desde 2009 el sector cultural (4% del PIB español) ha perdido el 70% de su financiación. 

• Recorte del 60% en los Presupuestos Generales de 2013 para las bibliotecas públicas estatales. 

• 30% de reducción en la asignación del Ministerio de Cultura al Museo del Prado en 2013. Un 25% al Reina Sofía. Un 33% al Thyssen.

 • La Dirección General de Bellas Artes pierde un 40% de su asignación en 2013. 

• Recorte del 13% en el presupuesto del Instituto Cervantes en 2013. 

Posibles alternativas: 

• Restablecimiento de todas las partidas presupuestarias perdidas en el sector cultural, ya que supone un 4% del PIB español y da empleo a 600.000 personas.

• Regulación de las subvenciones para el cine: a día de hoy, las ayudas del Estado dependen de la recaudación del film. Sería más lógico subvencionar en base a los costes de producción u otros parámetros más justos. 

• Aplicación del IVA superreducido del 4% para todos los productos culturales. 

• Asignación de los cargos en RTVE a través de un comité externo con representantes de todos los partidos políticos y figuras destacadas de la cultura en España. 

• Creación de un programa de apoyo a la producción cultural española en el exterior. 

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LA IZQUIERDA A DEBATE


Sembrando utopía ¿Fin del capitalismo? Nuevas formas de explotación, nuevas ideas para la lucha 

 (3/6)

Varios Autores 
Rebelión 
02-02-2013

Quizá podría pensarse que el sistema actual se volvió “loco”…, pero es ése el sistema con el que tenemos que vérnosla. Y en realidad, sopesadamente vistas las cosas, no hay ninguna “locura” en juego. Hay, eso sí, límites infranqueables. El sistema se retroalimenta a sí mismo de su mismo combustible: lo que lo pone en marcha y alienta es el afán de lucro, y eso puede terminar siendo su tumba; pero no puede cambiar. Si se modifica, deja de ser capitalista. Un capitalismo de rostro humano, atemperado en su voracidad y en su frenética busca de ganancia a toda costa, es posible limitadamente, sólo en algunas islas perdidas, suponiendo siempre la explotación inmisericorde de los más. El sistema, en tanto sistema-mundo de alcance planetario y absolutamente interconectado, no admite cambios reales sino sólo parches cosméticos (la socialdemocracia, por ejemplo). Por eso, en tanto sistema -estando más allá de voluntades subjetivas- no puede detenerse, y como máquina desbocada sigue tragando seres humanos y destrozando la naturaleza para optimizar su tasa de ganancia, aunque eso elimine en forma creciente seres humanos y se enfrente en forma autodestructiva a la casa común de todos, el mismo planeta. 

Por eso mismo, también, se hace imprescindible conocerlo en su más mínimo detalle, analizarlo, desmenuzarlo. Eso es lo que pretenden los materiales que conforman el presente texto: un análisis profundo de las actuales características del sistema como un todo. 

 Los textos aquí presentados no son -ni lo pretenden, en modo alguno- análisis económicos en sentido estricto; por supuesto, presuponen una lectura del fenómeno económico como trasfondo (léase: lucha de clases como motor de la historia, ley del valor, plusvalía), pero pretenden ser, ante todo, análisis políticos. En otros términos: ¿cómo se mueve el sistema capitalista actual? ¿Cuáles son sus notas distintivas? ¿Se alteró algo de lo denunciado en El Capital decimonónico? ¿Cómo y en qué sentido cambió? ¿Por qué el actual capitalismo se apoya en el parasitismo de los monumentales capitales financieros globales que se desplazan por toda la faz de la Tierra con velocidad vertiginosa? ¿Por qué la producción y tráfico de drogas ilegales, por ejemplo, ocupa un lugar de tanta preeminencia actualmente? El “imperio”, como categoría aislada (Hardt, Negri, 2001), no termina de explicar, y mucho menos de otorgar herramientas válidas, para plantear vías reales de acción en pos de la transformación. ¿Hay imperios o hay capitales globales? ¿Es posible hoy una nueva guerra de proporciones mundiales, quizá con armamento nuclear? ¿Está el mundo globalizado por los capitales supranacionales, o sigue habiendo rivalidades inter-imperialistas? ¿Cómo pararse ante los escenarios de nuevas guerras planetarias desde el campo popular? 

Todo esto, retomando las primeras experiencias socialistas del siglo XX, e incluso el llamado “socialismo del Siglo XXI” -concepto muy discutible, por cierto- nos debe llevar a plantear críticamente la posibilidad (o imposibilidad) de socialismo en un solo país. En definitiva, preguntas todas que nos apuntan a la cuestión de fondo: ante estas nuevas caras de la explotación, ¿cómo proponer alternativas? Ante el dominio fenomenal de los capitales globales, las bombas inteligentes, los mecanismos de detección satelital y las neurociencias al servicio de los poderes, ¿cómo es posible seguir pensando en la utopía de un mundo de mayor justicia? En ese caso, entonces: -pregunta fundamental de lo que pretende ser nuestro aporte- ¿qué hacer? 

Hace ya más de un siglo, en 1902, Vladimir Lenin se preguntaba cómo enfocar la lucha revolucionaria; de esa manera, parafraseando el título de la novela del ruso Nikolai Chernishevski, de 1862, igualmente se interrogaba ¿qué hacer? La pregunta quedó como título de la que sería una de las más connotadas obras del conductor de la revolución bolchevique. Hoy, 110 años después, la misma pregunta sigue vigente: ¿qué hacer? Es decir: qué hacer para cambiar el actual estado de cosas.

Si vemos el mundo desde el 20% de los que comen todos los días, tienen seguridad social y una cierta perspectiva de futuro, las cosas no van tan mal. Si lo miramos desde el otro lado, no el de los “ganadores”, la situación es patética. Un mundo en el que se produce aproximadamente un 40% de comida más de la necesaria para alimentar a toda la humanidad sigue teniendo al hambre como una de sus principales causas de muerte; mundo en el que el negocio más redituable es la fabricación y venta de armamentos y donde un perrito hogareño de cualquier casa de ese 20% de la humanidad que mencionábamos come más carne roja al año que un habitante de los países del Sur. Mundo en el que es más importante seguir acumulando ese fetiche llamado dinero, aunque el planeta se torne inhabitable por la contaminación ambiental que esa misma acumulación conlleva. Mundo, entonces, que sin ningún lugar a dudas debe ser cambiado, transformado, porque así, no va más.

 Entonces, una vez más surge la pregunta: ¿qué se hace para cambiarlo? ¿Por dónde comenzar? Las propuestas que empezaron a tomar forma desde mediados del siglo XIX con las primeras reacciones al sistema capitalista dieron como resultado, ya en el siglo XX, algunas interesantes experiencias socialistas. Si las miramos históricamente, fueron experiencias balbuceantes, primeros pasos. No podemos decir que fracasaron; fueron primeros pasos, no más que eso. Nadie dijo que la historia del socialismo quedó sepultada, más allá del aire triunfalista con que la derecha actual, post Guerra Fría, presenta las cosas. Quizá habría que considerarlas como la Liga Hanseática, allá por los siglos XII y XIII en el norte de Europa, en relación al capitalismo: primeras semillas que germinarían siglos después. Los procesos históricos son insufriblemente lentos.

Alguna vez, en plena revolución china, se le preguntó al líder Lin Piao sobre el significado de la Revolución Francesa, y el dirigente revolucionario contestó que… aún era muy prematuro para opinar. Fuera de la posible humorada, que seguramente sólo un chino con 5.000 años de historia a sus espaldas puede hacer, hay ahí una verdad incontrastable: los procesos sociales van lento, exasperantemente lentos. De la Liga Hanseática al capitalismo globalizado del presente pasaron varias, muchas centurias; hoy, terminada la Guerra Fría, se puede decir que el capitalismo ha ganado en todo el mundo, dando la sensación de no tener rival. Para eso fue necesaria una acumulación de fuerzas fabulosas. Las primeras experiencias socialistas -la rusa, la china, la cubana- son apenas pequeños movimientos en la historia. No ha pasado aún un siglo de la Revolución Bolchevique, pero la semilla plantada no ha muerto. Y si hoy nos podemos seguir planteando ¿qué hacer? ante el capitalismo, ello significa que la historia continúa aún. El mundo, como decíamos, para la amplia mayoría no sólo no va bien sino que resulta agobiante. Pero el sistema global tiene demasiado poder, demasiada experiencia, demasiada riqueza acumulada, y hacerle mella es muy difícil. La prueba está con lo que acaba de suceder estas últimas décadas: caída la experiencia de socialismo soviético y revertida la revolución china con su tránsito al capitalismo (o “socialismo de mercado” al menos), los referentes para una transformación de las sociedades faltan, se han esfumado. 

Movimientos armados que levantaban banderas de lucha y cambios drásticos algunos años atrás ahora se han amansado, y la participación en comicios “democráticos” pareciera todo a cuanto se puede aspirar. Lo “políticamente correcto” vino a invadir el espacio cultural y la idea de lucha de clases fue reemplazándose por nuevos idearios “no violentos”: de Marx (el fundador del socialismo científico) pasamos a Marc’s (métodos alternativos de resolución de conflictos. 

La idea de transformación radical, de revolución político-social, no pareciera estar entre los conceptos actuales. Pero las condiciones reales de vida no mejoran para las grandes mayorías. Aunque cada vez hay más ingenios tecnológicos pululando por el mundo que supuestamente deberían hacer la vida más agradable, las relaciones sociales se tornan más dificultosas, más agresivas. Las guerras, contrariamente a lo que podía parecer cuando terminó la Guerra Fría -quizá una esperanza ingenua-, siguen siendo el pan nuestro de cada día desde la lógica de los grandes poderes que manejan el mundo. La miseria, en vez de disminuir, crece. 

Una vez más entonces: ¿qué hacer? Hoy, después de la brutal paliza recibida por el campo popular con la caída del muro de Berlín, símbolo de una caída mucho más grande, y el retroceso sufrido en las condiciones laborales (pérdidas de conquistas históricas, desaparición de los sindicatos como arma reivindicativa, condiciones cada vez más leoninas, sobre-explotación disfrazada de cuentapropismo) las grandes mayorías, en vez de reaccionar, siguen anestesiadas. Una vez más también: el sistema capitalista es sabio, muy poderoso, dispone de infinitos recursos. Varios siglos de acumulación no se revierten tan fácilmente. Las ideas de transformación que surgen a partir del pensamiento labrado por Marx, puntal infaltable en el pensamiento revolucionario, hoy día parecieran “fuera de moda”. Por supuesto que no lo son, pero la ideología dominante así lo presenta. 

Hoy, producto de ese sofisticado trabajo superestructural del sistema, es más fácil movilizar a grandes masas por un telepredicador o por un partido de fútbol que por reivindicaciones sociales. ¡Pero no todo está perdido! Los mil y un elementos que el sistema tiene para mantener el statu quo no son infalibles. Continuamente surgen reacciones, protestas, movimientos contestatarios. Lo que sí pareciera faltar es una línea conductora, un referente que pueda aglutinar toda esa disconformidad y concentrarla en una fuerza que efectivamente impacte certeramente en el sistema. ¿Por dónde golpear a ese gran monstruo que es el capitalismo? ¿Cómo lograr desbalancearlo, ponerlo en jaque, ya no digamos colapsarlo? Los caminos de la transformación se ven cerrados. Quizá el presente es un período de búsqueda, de revisiones, de acumulación de fuerzas. Hoy por hoy no se ve nada que ponga realmente en peligro la globalidad del sistema-mundo capitalista. Las luchas siguen, sin dudas, y el planeta está atravesado de cabo a rabo por diversas expresiones de protesta social. Lo que no se percibe es la posibilidad real de un colapso del capitalismo a partir de fuerzas que lo adversen, que lo acorralen. El proletariado industrial urbano, que se creyó el germen transformador por excelencia -de acuerdo a la apreciación absolutamente lógica de mediados del siglo XIX- hoy está en retirada. Los nuevos sujetos contestatarios -movimientos sociales varios, campesinos, luchas étnicas, reivindicaciones puntuales por aquí y por allá- no terminan de hacer mella en el sistema. Y las guerrillas de corte socialista parecen destinadas hoy a ser piezas de museo, salvo excepciones puntuales, como el movimiento naxalita en la India. ¿Quién levantaría la lucha armada en la actualidad como vía para el cambio social cuando la tendencia es buscar salidas negociadas y deponer las armas? 

 Sin embargo, en el medio de esa nebulosa siguen surgiendo protestas, voces críticas. Es decir: sigue habiendo esperanzas. La historia no ha terminado, definitivamente. Si eso quiso anunciar el grito victorioso apenas caído el muro de Berlín con aquellas famosas frases pomposas de “fin de la historia” y “fin de las ideologías”, el estado actual del mundo nos recuerda que no es así. Ahora bien: ¿qué hacer para que colapse este sistema y pueda surgir algo alternativo, más justo, menos pernicioso para nuestra especie? El solo hecho de seguir planteándonos todo esto muestra que la utopía no está muerta. Puede estar golpeada, maltrecha, aturdida. Pero no muerta. Los materiales que aquí ofrecemos intentan ser un llamado a mantener viva esa esperanza. Si “sembramos utopía”, tal como quisimos ponerle de sub-título al presente libro, es porque esperamos que la misma madure, florezca, fructifique y dé como resultado algo menos injusto que el actual sistema que, aunque quisiera -y por supuesto no quiere- no puede superar su asimetría estructural. +++ Es por eso que, aún pasando este mal momento, el socialismo sigue siendo una esperanza abierta. La utopía nos sigue esperando. 

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lunes, 4 de febrero de 2013

A MARIANO RAJOY EL BANDIDO, EMBUSTERO Y BRIBÓN, HAY QUE ECHARLO DEL SILLON, Y A RUBALCABA, VERDE QUE TIERO VERDE, QUE NI SE ACERQUE

(A continuación se transcribe literalmente un artículo de la GACETA -periodico nada sospechoso de ser de izquierdas, sino de derechas- en el que se demuestra que don mariano Rajoy y su familia se benefició del mayor caso de corrupción conocido en España, y que se gestó estando en el gobierno del PP José María aznar)

 LA RED GÜRTEL PAGÓ VIAJES DE FAMILIA A MARIANO RAJOY
 Podría haber hasta tres contabilidades diferentes en el PP 
 La red Gürtel también pagó viajes de familia a Mariano Rajoy



E. MORALES/ J. E.PFLÜGER 
LA GACETA 
04 de febrero de 2013 

La agencia de la red Gürtel costeó tres billetes a Gran Canaria como regalo del PP a su líder. Los billetes de avión a los que ha tenido acceso LA GACETA fueron un supuesto regalo del Partido Popular al coraje demostrado por su líder durante la campaña electoral en 2004.

Viajes Pasadena, la agencia con la que trabajaba la red Gürtel, pagó en 2004 un viaje a las Islas Canarias a Elvira Fernández, mujer del entonces líder de la oposición y hoy presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; al hijo de este, Mariano, y a una tercera persona, Natividad Torres, asistenta del matrimonio. Así consta en la documentación a la que ha accedido en exclusiva LA GACETA, que muestra los billetes de ida y vuelta, emitidos por Viajes Pasadena, con destino a Gran Canaria y con fecha del 18 y el 22 de marzo de 2004. El precio de los tres billetes es de 1.650 euros. 

Efectivamente, tanto Mariano Rajoy como su familia se trasladaron a la isla, concretamente a la zona de Maspalomas, en esas fechas, sólo una semana después de los atentados del 11-M y cuatro días después de la derrota del Partido Popular en las elecciones generales, en las que Mariano Rajoy era el candidato del PP.

Esos billetes fueron un supuesto regalo del Partido Popular al coraje demostrado por su líder durante la campaña que dio su primera mayoría a José Luis Rodríguez Zapatero tras los atentados islamistas de peores consecuencias en la historia de Europa. Los billetes de avión que hoy aporta LA GACETA y que apuntan directamente a presuntos pagos al presidente del Partido Popular, ponen contra las cuerdas a Mariano Rajoy, que el sábado no dudaba en señalar que había “transparencia total en todo lo que personalmente me afecta”. Minutos después, se mostraba tajante al afirmar: “No tengo nada que ocultar, no temo a la verdad”.

Según fuentes del Partido Popular consultadas por LA GACETA, el discurso de Rajoy tenía un claro destinatario, Luis Bárcenas, que además es señalado por la mayoría de los medios de comunicación como el más probable filtrador de los apuntes contables de dinero B. El objetivo que buscaba Mariano Rajoy queda distorsionado tras la aparición de estos documentos, ya que su afirmación de que “todos los españoles –nos hayan votado o no– tienen el derecho a recibir la seguridad de que les gobiernan personas honradas e íntegras”, difícilmente casa con la forma de actuar del presidente del Gobierno.

 Las mismas fuentes consultadas reconocen que en el PP siempre ha habido hasta tres contabilidades diferentes. La primera, la A u oficial y que es la que se remite al Tribunal de Cuentas; otra B procedente de los donativos y que servía para pagar los sobresueldos y viajes de los dirigentes de Génova; y una tercera, que supuestamente, procedería de los pagos de empresas vía comisiones. De esta última, habrían salido los millones que Bárcenas se llevó a Suiza y otros paraísos fiscales. Reconocen estas fuentes que “todos lo sabían”, pero que existía una ley del silencio que Bárcenas se habría saltado al no verse apoyado por sus compañeros del PP ahora en el Gobierno. 

Con respecto a la información aportada por El País, todos coinciden en que los documentos publicados por el diario son notas manuscritas recientemente que reflejan gastos reales, pero extractadas intencionadamente de la contabilidad al margen que llevaba Bárcenas y que ocupa cientos de folios escritos con toda minuciosidad durante su etapa al frente de las cuentas del PP. 

¿Y ahora qué?Como publicaba este medio, cada vez son más las voces del Partido Popular que reclaman un Congreso Extraordinario, a partir del trabajo de una comisión compuesta por gente ajena a la actual Directiva de la formación. El primer paso sería que el presidente dejase de ejercer como tal y pasase el testigo a alguno de sus ministros que no esté salpicado por el escándalo. Entre los nombres que se apuntan están los del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón; el de Industria y Energía, José Manuel Soria, y la ministra de Fomento, Ana Pastor.

Además, entre los candidatos para encabezar la renovación del partido y que desarrollen un ideario de derechas, que Rajoy no ha conseguido llevar a cabo, figuran José Antonio Monago, presidente de Extremadura; Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia, o la consejera madrileña de Juventud, Educación y Deportes, Lucía Figar.

 Otra vez a la cargaUno de los principales investigadores de la trama Gürtel, el inspector Manuel Morocho, ha vuelto recientemente a su destino en Madrid vinculado a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef), tras pasar poco más de año y medio (entre 2010 y 2011) destinado en Valladolid. Morocho, economista de formación, fue el encargado de la realización del último y controvertido informe de la operación Gürtel, pese a llevar muy poco tiempo trabajando para el Cuerpo Nacional de Policía. Entre otros méritos, sus conclusiones sobre la trama fueron positivamente valoradas a la hora de conceder le la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo. Una condecoración que le entregaba el mismo Alfredo Pérez Rubalcaba en 2008, cuando el hoy secretario general del PSOE era ministro del Interior del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

El pasado mes de junio de 2012 Manuel Morocho fue llamado a declarar por el juez Ignacio Bigeriego González-Camino en calidad de imputado dentro de la causa judicial abierta por la filtración de documentos secretos pertenecientes al sumario de Gürtel, que fueron publicados en dos periódicos de tirada nacional. Morocho ya había participado, a las órdenes directas del destituido Juan Antonio González, hombre de confianza de Rubalcaba, en las escuchas telefónicas a los abogados de Gürtel por las que fue condenado el juez Baltasar Garzón.

Las prácticas policiales que ha realizado Morocho junto a otros agentes de la Udef desde el inicio del caso Gürtel han sido cuestionadas por numerosos letrados. Se les acusa, por ejemplo, de elaborar informes con datos erróneos dentro de una causa judicial en la que, sin embargo, siempre han contado con el amparo de las polémicas fiscales Miriam Segura y Concepción Sabadell. 

Los papeles de BárcenasHasta el momento, han sido varios los dirigentes populares que han reconocido haber recibido dinero del partido conforme a las supuestos asientos contables atribuidos a Bárcenas. El presidente del Senado, Pío García-Escudero; el ex diputado navarro Jaime Ignacio del Burgo, y ayer, el que fuera presidente del PP en Álava, Santiago Abascal, aceptaron estos días la veracidad de los apuntes contables en lo que a ellos respecta. Por otro lado, un informe policial ha situado a la ministra de Sanidad, Ana Mato, en una situación comprometedora, después de que trascendiera que la red Gürtel pagó más de una veintena de veces sus gastos personales. En la reunión de la Ejecutiva popular del pasado sábado negó las informaciones.

Rajoy se someterá hoy por primera vez desde que se desatara el escándalo a las preguntas de los periodistas. Será tras el encuentro que mantendrá en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel, y, en principio, no abundará en mayores explicaciones de las ofrecidas el fin de semana. 

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PARA QUE LO LEA MARIANO RAJOY Y LAS DEMAS BESTIAS QUE ESTAN PRIVATIZANDO Y QUIEREN PRIVATIZAR LA SANIDAD PUBLICA ESPAÑOLA, Y DE PASO, PEDIR LA DIMISÓN DEL GOBIERNO DEL PP UNA VEZ MAS



LAPRIVATIZACION DE LA SANIDAD

Vicenç Navarro
 Elplural.com
 04/02/2013

 A aquellos políticos y economistas que desean privatizar la sanidad, utilizando el argumento de que la sanidad privada es mejor que la pública, les aconsejo que estudien el sistema sanitario estadounidense, cuya financiación es predominantemente privada, gestionándose a través de compañías de seguros privadas, tal como están sugiriendo que se haga los partidos conservadores y liberales en España y en la Unión Europea. Es un sistema que conozco bien, como resultado de haber vivido en aquel país durante muchos años, habiendo intentado cambiarlo cuando la Sra. Hillary Rodham Clinton me pidió que la ayudara, integrándome en su grupo de trabajo en la Casa Blanca, cuyo objetivo era precisamente cambiar aquel sistema para hacerlo más equitativo y más eficiente, pues es uno de los sistemas sanitarios más ineficientes y menos equitativos de los hoy existentes. Sólo basta citar algunos datos para verlo.

 1. Es un sistema enormemente caro, tanto para el país (es el país con el gasto sanitario como porcentaje del PIB más alto del mundo), como para el Estado (el gobierno federal se gasta per cápita la mayor cantidad de dinero en sanidad del mundo) y para el individuo y las familias. El gasto sanitario en 2012 era el 17,9% del PIB y 8.952 dólares per cápita. Y a pesar de este enorme gasto la cobertura sanitaria es muy insuficiente. El indicador más claro de ello es que el 39% de las personas con enfermedades terminales, es decir, que se están muriendo, declaran que están preocupadas por cómo ellas o sus familiares pagarán las facturas médicas y/o hospitalarias. (Ver Annals of Internal Medicine 2000; 132:451 – Study of 988 terminally ill patients). Estas personas se encuentran en una situación cruel e inhumana en la que, además de preocuparse por su propia muerte, tienen que preocuparse de cómo pagar a los profesionales y/o a las instituciones sanitarias o a las compañías de seguros.

2. Pero además de una cobertura muy insuficiente, el número de ciudadanos y residentes sin ningún tipo de cobertura sanitaria es muy elevado. Llegó en el 2011 a ser el 15,7% de toda la población, es decir, 48,6 millones de personas. De ellos 7 millones son niños. El 31% de los ciudadanos de origen hispano, el 19,5% de origen afroamericano y el 11,5% de los blancos no tienen ninguna cobertura sanitaria. Incluso después de la aplicación de la ley conocida como “Obamacare”, el número de personas sin ninguna cobertura sanitaria y, por lo tanto, sin ningún derecho a acceder a servicios sanitarios (según la Congressional Budget Office) será de 36 millones. 

3. El Tea Party y sus economistas afines en la ideología ultraliberal (de la cual hay una gran abundancia en España) indican que no es cierto que la gente se quede sin atención, pues pueden ir a los servicios de urgencia, lo cual no es del todo cierto, pues muchos hospitales se las apañan para no proveer tales servicios a los que no pueden pagar los servicios médicos, tal como ha señalado y demostrado el propio Congreso de EEUU en varios informes. 

 4. El sistema de copago y deducciones está generalizado en el sistema de aseguramiento privado e incluso público. Medicare, el programa federal de atención sanitaria para los ancianos, solo cubre el 54% de sus gastos sanitarios. 

5. La mayoría de la población estadounidense, aún cuando está satisfecha con su médico o su hospital, no está satisfecha con el sistema de financiación y organización del sistema sanitario. EEUU es el país que tiene un mayor descontento con su sistema sanitario. Casi el 50% de la población considera que debería reconstruirse desde el principio. 

6. Según un estudio del sistema sanitario en EEUU, Alemania y Gran Bretaña, EEUU es el país que tenía un mayor número de muertes prevenibles (significándole una sobremortalidad de casi 100.000 personas), con el menor incremento de esperanza de vida.

 7. EEUU es el país donde un mayor número de personas dejan de ir al médico por causas económicas. El 52% de las mujeres ha indicado que no estaban seguras de poder pagar las facturas médicas en caso de que cayeran gravemente enfermas. 

 Estos datos explican porqué el grupo de trabajo dirigido por la Sra. Clinton deseaba cambiar el sistema a fin de dirigirlo hacia uno de cobertura universal, con un mayor grado de intervención pública. En una visita del entonces Presidente Felipe González a la Sra. Clinton en la Casa Blanca (en el periodo álgido del trabajo de la Casa Blanca en la reforma sanitaria) y en cuya preparación presenté un informe al Presidente González, explicándole las líneas generales de las propuestas del grupo de trabajo, la Sra. Clinton subrayó que, aún cuando intentábamos (en el grupo de trabajo que ella presidió) hacer propuestas de cambio del sistema sanitario estadounidense que se atuviesen al sistema sanitario existente, el grupo de trabajo quería también aprender de los sistemas europeos, incluyendo el español, correspondiéndome a mí la labor de escribir un informe de la posible relevancia del sistema sanitario español para EEUU, lo cual hice enfatizando que el sistema sanitario español era mucho más eficiente y equitativo que el estadounidense, aún cuando el español tenía un grave problema, que era su enorme subfinanciación, problema que continúa hoy en día. 

No es creíble el argumento aducido por los reformadores liberales y neoliberales que sostiene que el sistema sanitario privado es más económico y eficiente que el público. La evidencia científica, robusta y convincente, señala lo contrario. En realidad, el estudio más detallado que se haya hecho analizando la calidad de la atención hospitalaria comparando la mortalidad (estandarizada por diagnóstico y características del paciente) en los hospitales privados con afán de lucro con los sin afán de lucro (fueran éstos públicos o privados) la mortalidad era más alta en los primeros que en los segundos (P.J. DEVEREAUX, et al “Payment for care at private for profit and private not-for profit hospitals: a systematic review and metaanalisys” 08-06-04 Journal of the Canadian Medical Association). 

La experiencia internacional muestra claramente que existe un conflicto claro entre la optimización de los beneficios (el objetivo principal de una empresa con afán de lucro) y la calidad de los servicios. Las empresas que cotizan en bolsa intentan ahorrar los recursos a fin de optimizar sus ingresos y ello puede repercutir en la calidad de los recursos. En ocasiones esta dinámica se presenta también en los servicios privados sin afán de lucro que compiten con las empresas con afán de lucro.

La situación en España La subfinanciación de la sanidad pública española explica el elevado desarrollo de la sanidad privada habiéndose creado una polarización, por clase social, en el sistema sanitario. El 30% de renta superior de la población va a la sanidad privada mientras que el 70% va a la pública. Las reformas privatizadoras tienen como objetivo aumentar el porcentaje de la privada a costa de la pública, argumentándose que tal extensión de la privada beneficia a la pública permitiéndole tener más recursos por paciente, disminuyendo así la masificación de la sanidad pública. 

 Lo que tal argumento ignora es que tal polarización de la sanidad por clase social perjudica a todas las clases y sectores sociales pues, aún cuando la sanidad privada es, en general, mejor que la pública en aspectos importantes tales como el confort (por ejemplo una cama por habitación) la cortedad de las listas de espera y la atención personalizada al paciente, la pública es mucho mejor que la privada en España en la calidad del personal y la estructura técnico-científica. De ahí que cuando los enfermos tienen necesidades elevadas de alta tecnología se les desplace a la pública.

Lo que se necesita en España es una sanidad multiclasista universal y única que tenga los atributos de la privada y la calidad de la pública. Pero para conseguir tal objetivo se requiere un gasto público mucho mayor. La reducción del gasto público sanitario que está ocurriendo en España es un paso enormemente regresivo que deteriora toda la sanidad española. Así de claro. 

Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University 

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PARA LA INDEPENDENCIA POLITICA DEL ESTADO ESPAÑOL. RAZONES PARA LA DIMISION DEL GOBIERNO; LADISOLUCION DE LAS CORTES Y LA ELABORACION DE UNA NUEVA CONSTITUCION DEMOCRÁTICA AL SERVICIO DE LA MAYORIA DE LA SOCIEDAD



Lista completa de todos los tijeretazos y recortes sociales realizados en el estado español 

 (10/12) 



por Los recortados
kaosenlared.net 
Viernes, 25 de Enero de 2013 11:34 

I+D+i
 diciembre 4, 2012

 Medidas Abusos del Gobierno 

• Recorte de 2.192 millones de € (25,52% menos respecto a 2011) en el presupuesto global de I+D+i para todos los ministerios. Supone un 88,16% menos en investigación civil y un 11,83% en investigación militar. Los cuatro principales conceptos son estos (91% del total): 

• -770 millones en el programa de Tecnología Industrial. 

• -747 millones en el programa de Fomento y Coordinación de la Investigación Científica y Técnica. 

• -221 millones en el I+D de Defensa. 

• -217 millones en el programa de Sociedad de la Información.

• Reducción de 600 millones de € en subvenciones y préstamos (2011) 

• Tasa de reposición de científicos del 10%. 

• Reducción del presupuesto del CSIC en 2012 de 600 millones de €. 

• El presupuesto de I+D+i para 2013 se mantiene pero el reparto del dinero varía bastante, de ahí que haya organismos que sí sufren recortes, como el CSIC (9,9% menos). Todos los detalles se pueden consultar aquí. 

Posibles alternativas

• Obligación de las empresas con más de 50 millones de € de beneficios a invertir un 15% de estos en I+D. 

• Potenciación general de la investigación civil con la creación de una red de centros de I+D+I en todas las comunidades autónomas. 

• Potenciación de las Becas a la Investigación. 

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LA IZQUIERDA A DEBATE


Sembrando utopía ¿Fin del capitalismo? Nuevas formas de explotación, nuevas ideas para la lucha 

( 2/6 )

Varios Autores 
Rebelión 
02-02-2013 

No otra cosa que control social es todo el inmenso aparataje superestructural que cada vez más viene perfilándose en el sistema: un sistema-mundo basado en forma creciente en la industria militar, en las tecnologías de avanzada ligadas a las comunicaciones -sutil forma de control; de hecho hoy día transitamos lo que los estrategas de la primera potencia mundial llaman “guerra de cuarta generación” (Lind, 1989)-; control basado en el manejo planetario de las masas, en las industrias de la muerte (los principales rubros del quehacer humano actual están ligados a las mafias del ámbito financiero-especulativo (¿por qué no llamarlo usura?), a la producción y venta de armas así como de los narcóticos, al control social en su más amplio sentido. 

  El capitalismo actual, si bien en su raíz continúa siendo el mismo que estudiaron los clásicos de la economía política en la Inglaterra del siglo XVIII o XIX (Adam Smith, David Ricardo, Thomas Maltus, John Stuart Mill), así como también Marx, es decir: un sistema basado exclusivamente en la obtención de lucro, ha ido sufriendo importantes mutaciones en su dinámica. El actual modelo tampoco es el que pudo estudiar Lenin a principios del siglo XX, cuando ya se perfilaba la importancia creciente del capital financiero, pero aún con potencias imperiales enfrentadas mortalmente entre sí. 

El capitalismo actual se basa crecientemente en la especulación (mundo de las finanzas como nunca antes en la historia), en el primado absoluto de capitales de orden global que ya han dejado atrás el Estado-nación moderno, en la destrucción como negocio (industria de la guerra, consumismo voraz que lleva a la incontenible catástrofe medioambiental, sistema que excluye cada vez más población en vez de integrarla), en la concentración de riquezas en forma inversamente proporcional al volumen de lo producido y del crecimiento poblacional. Si hoy alguien dijera que los grandes capitales pueden tener hipótesis de mediano plazo en donde se elimina buena parte de las grandes masas planetarias, donde el trabajo va siendo casi totalmente automatizado, y donde el planeta Tierra puede comenzar a ser prescindible (con vida en islas interplanetarias para grupos “escogidos”), ello no parecería de vuelo especulativo, pura ciencia-ficción. Por el contrario, los escenarios que se van dibujando en el sistema-mundo, más que pensar en un acercamiento de los beneficios del desarrollo científico-técnico para el grueso de la población mundial dejan ver un retroceso ético fenomenal: vale más la propiedad privada que la vida humana, vale más el lucro que cualquier valor “espiritual”. ¿Cómo, si no, entre los negocios más dinámicos de la actualidad podrían encontrarse las guerras y las drogas ilegales? El capitalismo chino, segunda economía a escala planetaria y siempre en ascenso, aún en plena crisis financiera de los grandes centros capitalistas históricos, de momento no muestra abiertamente estas características mafiosas. No abiertamente, valga aclarar, pero sí las tiene también. Hay diversos grupos mafiosos que desde las reformas de Deng Xiaoping, con el oxígeno capitalista gozan de buena salud, como: las triadas chinas (de gran importancia en los talleres de textil de las Zonas Económicas Especiales, donde hacen tratos con los capitalistas no chinos y tienden a meter su negocio mediante ellos en Europa, por ejemplo). Seríamos quizá algo ilusos si pensamos que ello se debe a una ética socialista que aún perduraría en el dominante Partido Comunista que sigue manejando los hilos políticos del país. En todo caso responde a momentos históricos: la revolución industrial inglesa de los siglos XVIII y XIX, China recién ahora la está pasando, al modo chino por supuesto, con sus peculiaridades tan propias (la sabiduría y la prudencia ante todo). Queda entonces el interrogante de hacia dónde se dirigirá ese proyecto. Pero lo que es descarnadamente evidente es que el capitalismo ya envejecido se mueve cada vez más como un capo mafioso , como un “viejo mañoso” , pleno de ardides y tretas sucias. Las guerras y las drogas ilegales son hoy una savia vital, y los dineros que todo eso genera alimentan las respetables bolsas de comercio que marcan el rumbo de la economía mundial al tiempo que se esconden en mafiosos paraísos fiscales intocables. En ese sentido, la enfermedad estructural define al capitalismo actual y no hay diferencias con el de siempre. 

Si el negocio de la muerte se ha entronizado de esa manera, si lo que duplica fortunas inconmensurables a velocidad de nanotecnología es la constante en los circuitos financieros internacionales, si en una simple operación bursátil se fabrican cantidades astronómicas de dinero que no tienen luego un sustento material real, si el capitalismo en su fase de hiper-desarrollo del siglo XXI se representa con paraísos fiscales donde lo único que cuenta son números en una cuenta de banco sin correspondencia con una producción tangible, si destruir países para posteriormente reconstruirlos está pasando a ser uno de los grandes negocios, si lo que más se encuentra a la vuelta de cada esquina son drogas ilegales como un nuevo producto de consumo masivo mercadeado con los mismos criterios y tecnologías con que se ofrece cualquier otra mercadería legal, todo esto demuestra que como sistema el capitalismo no tiene salida. 

 Pero el capitalismo no está en crisis terminal. Convive estructuralmente con crisis de superproducción, desde siempre, y hasta ahora ha podido sortearlas todas; así surgió el keynesianismo (hoy, quizá, con un keynesianismo latinoamericano, como los diversos proyectos de “capitalismo con rostro humano” de la región); o incluso ahí están las guerras como válvulas de escape, siempre listas para servir a la estabilidad del sistema. Estos nuevos negocios de la muerte son una buena salida para darle más aire fresco.

 Lo trágico, lo terriblemente patético es que el sistema cada vez más se independiza de la gente y cobra vida propia, terminando por premiar el que las cuentas cierren, sin importar para ello la vida de millones y millones de “prescindibles”, de “población sobrante”, población “no viable”. Ello es lo que autoriza, una vez más, a ver en el capitalismo el principal problema para la humanidad. Esto es definitorio: si un sistema puede llegar a eliminar gente porque “no son negocio”, porque consumen demasiados recursos naturales (comida y agua dulce, por ejemplo) y no así bienes industriales (es lo que sucede con toda la población del Sur), si es concebible que se haya inventado el virus de inmunodeficiencia humana VIH -tal como se ha denunciado insistentemente- como un modo de “limpiar” el continente africano para dejar el campo expedito a las grandes compañías que necesitan los recursos naturales allí existentes (minerales estratégicos, petróleo, biodiversidad, agua dulce), si un sistema puede necesitar siempre una cantidad de guerras y de consumidores cautivos de tóxicos innecesarios, ello no hace sino reforzar la lucha contra ese sistema mismo, por injusto, por atroz y sanguinario. 

Porque, lisa y llanamente, ese sistema es el gran problema de la humanidad, pues no permite solucionar cuestiones básicas que hoy día sí son posibles de solucionar con la tecnología que disponemos, tales como el hambre, la salud, la educación básica. 

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