martes, 30 de octubre de 2012

PUES YO, ¡ A SUS ORDENES, MI CORONEL! Y EN LO QUE PUEDA SERVIRLE PERSONALMENTE, A SU ENTERA DISPOSICION


 LA AUDIENCIA NACIONAL PROCESA AL CORONEL MARTINEZ INGLES POR UN ARTICULO SOBRE EL REY PUBLICADO EN CANARIAS SEMANAL


(Coronel Amadeo Martínez Inglés)


por Coronel Amadeo Martínez Inglés - Canarias Semanal 
Kaosenlared
Martes, 30 de Octubre de 2012 16:55

 La Audiencia Nacional ha encausado al coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés por un delito de CALUMNIAS E INJURIAS GRAVES CONTRA LA CORONA , cuya pena privativa de libertad "no excedería de nueve años de prisión", por un artículo sobre el rey publicado en Canarias Semanal. 

 La jurisdicción especial de la Audiencia Nacional, tribunal equivalente al antiguo Tribunal de Orden Público de las últimas décadas de la dictadura, tras las diligencias previas emprendidas en abril de este año contra el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés lo ha encausado formalmente por un delito de CALUMNIAS E INJURIAS GRAVES CONTRA LA CORONA , cuya pena privativa de libertad "no excedería de nueve años de prisión", por un artículo sobre el rey publicado en Canarias Semanal. 

Nota del coronel Martínez Inglés

 La Audiencia Nacional, tras las diligencias previas emprendidas en abril de este año, me encausa formalmente por un delito de CALUMNIAS E INJURIAS GRAVES CONTRA LA CORONA cuya pena privativa de libertad "no excedería de nueve años de prisión" según la resolución del magistrado-juez ISMAEL MORENO CHAMARRO. 

 Esto es, por lo menos, lo que "acuerda, manda y firma" el señor Moreno, magistrado-juez del Juzgado Central de Instrucción Nº 002 de la AN en la resolución NIG 28079 27 2 2012 0000530 con la que da por finalizadas las diligencias previas abiertas contra mi persona por el artículo periodístico "Por qué te callas", publicado en diferentes medios digitales (el juez solo cita Canarias Semanal), y en la que señala al citado trabajo como constitutivo de un posible delito de "calumnias e injurias graves contra la Corona cuya pena privativa de libertad no excedería de nueve años de prisión". 

 También ordena el citado juez que "se notifique la resolución a los interesados personalmente y a través de su representación procesal, si la tuviesen, y al Ministerio fiscal, a fin de que en el plazo común de diez días formulen, o bien por escrito de acusación solicitando la apertura de juicio oral en la forma prescrita en la Ley o bien soliciten el sobreseimiento de la causa sin perjuicio de que puedan solicitar excepcionalmente la práctica de diligencias complementarias que consideren indispensables para formular la acusación".

 Ayer mismo, 29 de octubre, en relación con lo expresado en el párrafo anterior por el señor juez de la AN pero al margen de su resolución, tuve constancia de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional (el ente jerárquico subordinado al aparato del Estado que, según parece, me ha denunciado ante la AN porque hasta este momento no sé de quien o quienes partió la idea de llevarme a los tribunales pisoteando mi libertad de expresión y mis derechos como ciudadano libre y responsable en un Estado que se reclama de derecho) ha desestimado el archivo de la causa y en estos momentos está buscando afanosamente un abogado que me preste asistencia jurídica y sea capaz de formular el correspondiente escrito de defensa para poder seguir con la presente mascarada pseudo judicial. Tarea ardua, sin duda, para la citada Fiscalía pues es mi intención defenderme yo solito en este mísero caso de acoso político e institucional que, por otra parte, es lo que he hecho siempre desde mi más tierna juventud, incluida una guerra, en la que el enemigo no te bombardeaba con papeles o resoluciones de tribunales especiales de origen franquista (pésimamente redactados, por cierto) sino con proyectiles, obuses y granadas, que podían mandarte ipso facto a las mazmorras de Josafat; no por unos años sino a perpetuidad y sin posibilidad de revisión alguna. 

 El que esto escribe, escritor e historiador (además de militar profesional que se ha dejado la piel en el pasado por modernizar y democratizar las FAS españolas) lleva casi treinta años investigando y estudiando la figura del todavía rey de España, Juan Carlos I, y casi veinte (el primer libro sobre la impostura del 23-F, lo publiqué en el año 1994) sacando a la luz publica sus errores, engaños, devaneos, golpismos de salón, enriquecimientos sospechosos (recientemente el New York Times se preguntaba por la "opaca fortuna del monarca español" cifrándola en 1.800 millones de euros), corruptelas, aceptación de regalos millonarios… etc, etc, aunque, por supuesto, el sistema se ha encargado de que mis libros y mis escritos fueran silenciados.

 Todas mis investigaciones y descubrimientos sobre la vida del actual jefe del Estado español, tanto las concernientes a su vida institucional como a la privada pero con incidencia en la propia Institución monárquica y en la ciudadanía, las he puesto repetidas veces, desde septiembre de 2005, en conocimiento de las Cortes Generales (el máximo órgano representativo de la soberanía del pueblo y competente para actuar), del Gobierno español y de todas las más altas instituciones del Estado. Con vistas a que el primero de esos organismos pudiera constituir una Comisión de Investigación que depurara lo que, sin ninguna duda, podían ser graves delitos cometidos por el rey Juan Carlos I. A pesar de que el presidente del Congreso acusó recibo de alguna de esas denuncias la realidad es que un tupido velo, revestido de inviolabilidad constitucional, ha impedido una y otra vez que el pueblo español conociera la verdad sobre su rey.

 Ahora, en 2012, dieciocho años después de mis primeras denuncias en libros y artículos periodísticos que nunca la justicia española se ha dignado investigar, a la Fiscalía de ese anómalo y antidemocrático tribunal que se denomina Audiencia Nacional (heredero de aquél nefasto Tribunal de Orden Público franquista) se le ocurre la peregrina idea de abrir la caja de los truenos jurídica, o la de Pandora, o allanar el campo de Agramante (con toda seguridad alentada por un PP borracho de poder cuando decidió tamaña insensatez, recién ganada una mayoría absoluta que le está sirviendo para muy poco) para intentar asustar (esta gente es que es torpe hasta la extenuación, no saben con quien se juegan los cuartos) a este modesto historiador militar que lo único que ha hecho en su ya dilatada trayectoria profesional es contar la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad sobre la desvergonzada y ya caduca personalidad del rey Juan Carlos I. Un monarca que, como colofón a todas sus perrerías institucionales y privadas (golpes de Estado de salón, terrorismo de Estado, corrupción generalizada, enriquecimiento sospechoso, vida licenciosa, aventuras extramaritales públicas…etc, etc) se vio obligado a pedir perdón público a sus asombrados y pacientes súbditos en abril de este año de gracia (la suya) de 2012.

 Que no le quepa la menor duda a la Audiencia Nacional (y con ella al Ministerio Fiscal manejado por el PP) que el profesional de las armas y de las letras que escribe las presentes líneas, se va a defender de esta ridícula acusación de calumnias e injurias contra la corona (no hay calumnias ni injurias que valgan cuando se trata de la verdad) con uñas y dientes. O, como chocheó el divino rey del que estamos hablando (que procrea a destajo y luego presuntamente abandona en el arroyo a sus hijos bastardos) en su último viaje de placer/trabajo a la India: "con un puñal en la boca". Pues en la vista oral que se celebrará cuando la AN quiera (a mi me da igual la fecha, estoy preparado ya para el circo mediático consiguiente) pienso defenderme hablando (y exigiendo que otros hablen también) por los codos y sin pelos en la lengua. Como siempre he hecho y quizá un poquito más. Pero no del artículo periodístico objeto de la denuncia (yo al redactarlo sólo actué de mensajero de la impudicia) sino de los presuntos (todavía) delitos del rey Juan Carlos. Y cada palo, amigos, incluidas la topoderosa Audiencia Nacional y la perruna Fiscalía adyacente, que aguante su vela… 

 Fdo: Amadeo Martínez Inglés. Coronel. Escritor. Historiador. 
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lunes, 29 de octubre de 2012

SI LOS BANCOS SON LOS MERCADOS FINANCIEROS Y ESTOS NOS ESTAFAN, ¿POR QUÉ EL GOBIERNO HACE QUE NOS ESTAFEN?

LA ESTAFA DE LA DEUDA PUBLICA 

(Vicenç Navarro)
 Vicenç Navarro
 ELPLURAL.COM
 28/octubre/2012

Según el pensamiento dominante en los establishments financieros, políticos y mediáticos que configuran la sabiduría convencional en el conocimiento económico, la deuda del Estado español (aproximadamente un 90% del PIB) se debe al excesivo gasto público realizado en el país durante los años de bonanza en los que se despilfarró el dinero público. Y para confirmar tal aseveración se citan casos como el del AVE, que en muchas partes de España apenas tiene pasajeros, o las carreteras que no llevan a ninguna parte y muchos otros ejemplos de derroche de dinero público que –según la sabiduría convencional- nos han llevado a la crisis actual. Un indicador de tal crisis es la elevada prima de riesgo que el Estado español tiene que pagar para poder conseguir dinero de la banca, pues ésta (conocida como los mercados financieros) está dejando de tener la confianza en la capacidad del Estado en poder pagar los intereses de su deuda pública. De ahí la necesidad de recortar gasto público a fin de disminuir el déficit y la deuda pública y recuperar así la famosa “confianza de los mercados”, la frase más utilizada en la narrativa oficial de los gobiernos español y catalán para justificar sus recortes presupuestarios. 

La gran estafa

El crecimiento de la deuda pública, sin embargo, tiene muy poco que ver con la supuesta exuberancia del gasto público. En realidad, el gasto y empleo público español, incluyendo el catalán, son los más bajos de la UE-15. Sólo un adulto de cada diez trabaja en el sector público en España (en Catalunya no se llega ni a este ratio). En Suecia, es uno de cada cuatro. La hipertrofia del sector público, que según el dogma neoliberal dominante está ahogando la economía española, es una de las falsedades más notorias que se transmite con mayor frecuencia en los mayores medios de información. Los datos, fácilmente accesibles, muestran precisamente lo contrario. El Estado en España (y en Catalunya) es uno de los más pobres de la Unión Europea de los Quince, UE-15. Ahora bien, los economistas de FEDEA, los gurús mediáticos –como Xavier Sala i Martín y otros- continuarán, contra toda la evidencia existente, subrayando que la raíz del problema que tiene España, incluyendo Catalunya, es su excesivo gasto público, que –según ellos- ha generado el gran crecimiento de su deuda pública.

 La causa real del crecimiento de la deuda

La causa más importante (y más silenciada por los medios) de la elevada deuda pública en España ha sido el dominio de la banca –y muy en especial de la banca alemana- y de las fuerzas neoliberales que ésta promueve en el diseño del euro y su sistema de gobierno. Veamos los datos. Tales fuerzas establecieron un Banco Central que no era un Banco Central, sino que era un enorme lobby de la banca. Lo que hace un Banco Central en un país es imprimir dinero y con este dinero compra deuda pública a su Estado, de manera que si los intereses de sus bonos se disparan porque el Estado tiene dificultad para venderlos, el Banco Central entra y compra muchos bonos, con lo cual los intereses bajan. El Banco Central está ahí para defender a su Estado frente a la especulación de los mercados financieros. En contra de lo que se dice y de lo que se escribe, los intereses de la deuda los decide un Banco Central, no los mercados financieros.

 Ahora bien, cuando se estableció el euro, el Estado español perdió tal capacidad de imprimir dinero y comprar deuda pública. Se delegó tal autoridad al Banco Central Europeo, que sigue imprimiendo dinero pero no para prestarlo al Estado español (la compra de deuda pública, en la práctica, es un préstamo al Estado), sino para prestarlo a la banca privada a unos intereses bajísimos (menos de un 1%). Y es esta banca privada la que compra deuda pública a unos intereses elevadísimos (un 6% o un 7% en el caso español o italiano). Es un negocio redondo para la banca. El chanchullo del año. La banca, incluyendo la banca alemana, se ha forrado de dinero durante todos estos años. Nunca les había ido tan bien. Chupaban la sangre (los altos intereses de la deuda pública) al Estado, y cuando éste parecía que iba a desmayarse o morir, entonces (y sólo entonces), el Banco Central Europeo le prestaba dinero al Estado, es decir, le compraba deuda pública para que continuara viviendo, a fin de que la banca privada, como sanguijuela, pudiera continuar chupándole la sangre (es decir, su dinero). 

Este entramado, en el que el BCE da dinero a la banca privada a unos intereses bajísimos, se justifica con el argumento de que así se garantiza el crédito necesario para las familias y para las empresas medianas y pequeñas (que crean la mayoría de puestos de trabajo). Pero el crédito ni está ni se le espera. En realidad, a pesar de que el BCE ha dado desde diciembre de 2011 más de un billón de euros (sí, un billón de euros) a la banca privada (la mitad de este billón fue a la banca privada española e italiana), el crédito continúa escaso, pues la banca tenía otras inversiones (como comprar deuda pública) mucho más rentables que la de ofrecer crédito.

Cualquier persona normal y corriente se preguntará, ¿por qué el BCE no prestó este dinero a los Estados de la Eurozona en lugar de prestarlo a la banca para poder financiarse sin necesidad de pagar unos intereses tan elevados a la banca privada? Por extraño que parezca, nadie en la estructura de poder que gobierna la Eurozona se planteó, hasta hace muy poco, esta pregunta. Y ello, como resultado de estar imbuidos en el dogma neoliberal, que es la ideología promovida por el capital financiero, es decir, por la banca (además de las compañías de seguro, fondos de alto riesgo y un largo etcétera). 

Si el BCE hubiera prestado el dinero al Estado español, en lugar de éste tener que pedirlo a la banca privada, el Estado hubiera ahorrado muchísimo dinero. El Estado, en lugar de pagar unos intereses al 6%, hubiera pagado al 1% (como pagan los bancos para obtener dinero del BCE), ahorrándose muchísimo, pero muchísimo dinero, sin que hubiera aparecido el problema de la deuda pública, y sin que se hubiera necesitado hacer ningún recorte de gasto público. Hoy, uno de cada cuatro euros que el Estado se gasta va para pagar su deuda pública, predominantemente a los bancos. Si hubiera recibido dinero directamente del BCE no habría habido ninguna necesidad de hacer recortes. 

El economista Eduardo Garzón ha calculado (en su artículo “Situación de las arcas públicas si el estado español no pagara intereses de deuda pública”) lo que el Estado español tendría como deuda pública (desde 1989 a 2011) si hubiera tenido un Banco Central que le hubiera prestado dinero al 1% de interés, sin tener que recurrir a la banca privada pagando los elevadísimos intereses que ha pagado. Pues bien, la deuda pública sería hoy un 14% del PIB (sí, ha leído bien, un 14%) en lugar de un 90%. Este es el enorme coste al Estado español de haber tenido el sistema de gobernanza del euro tal como ahora existe, sistema de gobernanza que se diseñó para optimizar los intereses de la banca a costa de los intereses de la población y de su Estado. Hoy España, incluyendo Catalunya, no tendría los problemas que tiene si hubiera tenido un Banco Central propio digno de su nombre, o hubiera tenido un Banco Central Europeo que hubiera sido un Banco Central.

Las injusticias del sistema actual

El sistema de gobierno del euro es, además de sumamente ineficiente, profundamente injusto, pues está originando un proceso redistributivo enormemente regresivo en el que la gran mayoría de la población está pagando con impuestos el pago de los intereses de la deuda pública del Estado, y con ello está transfiriendo a los súper ricos (que compran los bonos a través de los bancos) dinero para pagarles lo que el Estado les debe al haber comprado deuda pública. Esta transferencia de dinero se realiza también a nivel de la Eurozona, de manera que los países que tienen que pagar intereses de la deuda más altos (los países del Sur) los pagan a los bancos del Norte (que han invertido cantidades muy significativas de su capital en comprar deuda pública de tales países que generan unos intereses exuberantes, alcanzando unos beneficios estratosféricos). Alemania tiene 200.000 millones de euros en tal tipo de inversiones en España. En realidad, los famosos 100.000 millones de euros que la Unión Europea puso al alcance de España para “salvar sus bancos” era, en realidad, dinero (aprobado por el Parlamento Alemán) para salvar a los bancos alemanes (tal como han reconocido varios economistas asesores del gobierno alemán) que estaban con el agua al cuello debido a la deuda pública y privada española, ya que tenían pánico a que no les pudieran pagar. Será el pueblo español el que pagará los 40.000 millones que el Estado ha pedido para pagar tal deuda, situación que es profundamente injusta. Si después de leer este artículo usted, lector, no está indignado, es señal de que, o bien es usted parte del problema o es que no me he explicado bien. En este caso, le aconsejo lea el libro de Juan Torres y yo, Los Amos del Mundo. Las armas del terrorismo financiero donde expandimos lo que brevemente presento en este artículo. Pero créame que hay causas para estar más que indignado. 

Hoy se está desmantelando el escasamente financiado Estado del bienestar en España, incluyendo en Catalunya, para que los bancos puedan comprar su deuda pública, la cual consiguieron diseñando un sistema en que sus beneficios, que afectan a un sector superminoritario (lo que los indignados estadounidenses Occupy Wall Street movement llaman el 1%) se realice a costa de la miseria de todos los demás. Así de claro. Léase el libro y lo verá. 

Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University.

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domingo, 28 de octubre de 2012

¿SON O NO SON UNAS MALAS BESTIAS, ADEMÁS DE BANDIDOS, CRIMINALES Y EMBUSTEROS?


LA UE PREPARA LA PRIVATIZACION DEL AGUA COMO UNA DE LAS CONDICIONES DEL RESCATE



por jo ta 
Kaosenlared.net 
 Domingo, 28 de Octubre de 2012 14:51

 La principal iniciativa para privatizar la gestión del agua llegó por parte de los servicios de privatización en el marco de las condiciones de ayuda financiera de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la llamada Troika.

En el caso de Grecia, los requisitos incluyen la privatización de numerosos organismos públicos, incluida la privatización total de los servicios de agua de Atenas y Tesalónica. En Portugal, la Troika prevé la venta de grandes segmentos del sector público, planteándose la privatización de Águas de Portugal.

La Comisión Europea y el BCE pidieron a Italia que programara la privatización y liberalización del agua, aun cuando el país se pronunciara en referéndum, y por abrumadora mayoría, contra ambas. 

En una carta dirigida a Olli Rehn, Vicepresidente de la Comisión Europea y miembro de la Comisión responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, por 24 grupos, entre ellos Food & Water Europe, Save Greek Water, Italian Forum of Water Movements y Blue Planet Project, señalan que los planes de privatización se basan en las supuestas virtudes de la gestión privada de los servicios, lo cual no tiene justificación objetiva. 

Debido a los problemas en la gestión privada de los servicios municipales de agua, muchos municipios de la Unión Europea están volviendo a una gestión municipal. La carta enviada ayer miércoles es respuesta a otra carta recibida el 26 de septiembre por parte de Rehn, en la que establece las condiciones de privatización de este servicio. 

“Esto demuestra cómo la Comisión ha perdido el contacto con la realidad. Sus argumentos ideológicos no se basan en hechos justiciados y se llega al extremo de ignorar la voluntad democrática de los ciudadanos”, dijo Grabiella Zanzanaini, Directora de Asuntos Europeos de Food & Water Europa.

“Le solicitamos que garantice que la Comisión Europea retire estas demandas y se abstenga de cualquier presión adicional para imponer las condiciones de privatización del agua en Grecia, Portugal y cualquier otra país miembro de la UE. Esta presión es inaceptable, antidemocrática y contraria a los tratados de la UE, y debe cesar de forma inmediata”. 

 Más información: 

 Red agua pública: Por qué el agua es un servicio público 
UE: la privatización de los servicios municipales de agua sería una de las condiciones para recibir fondos de rescate 
 Recogen firmas para pedir a la Comisión Europea que blinde el agua como derecho humano 
 http://elblog-informativo.blogspot.com.es/2012/10/la-ue-prepara-la-privatizacion-del-agua.html 

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SOMOS

¿QUE TIENE DE VERDAD ESTE VIDEO ACERCA DE LA FORTUNA DEL REY?

LA FAMILIA BORBON EN ESPAÑA

PRIMERO HABLAR CLARO, INSULTANDO SI ES PRECISO PARA PODER ENTENDERNOS, Y DESPUES ACTUAR (INSULTAR NO ES CALUMNIAR. CALUMNIAR ES DECIR LO QUE NO ES)


(El Rey con su mujer, hijo y la nuera)
 

Alguien ha dicho que la diplomacia, más o menso, es el arte de encubrir o revestir la mentira para que esta prevalezca, Pues bien, a tomar por el culo la diplomacia y los diplomáticos (incluidos los asesores de imagen que se encargan de hacer presente la realidad que no es), porque es que no estamos en un mundo de palabras, sino de hechos, que es como en realidad es el mundo: hechos y nada más que hechos, si bien estos mismos hechos se pueden distorsionar mediante diferentes técnicas sociológicas de tal manera que se lleguen a percibir como no son, y en consecuencia, al tomar la realidad como no es, cualquier acto que se pueda plantear contra una realidad que se presenta injusta, pero que no es tomada esa injusticia como efectivamente es, no surte ningún efecto positivo para cambiar la realidad que se presenta injusta para cambiarla por otra más justa, puesto que lo que se plantea se hace sobre algo que en realidad no es, se aplica sobre la ficción de la realidad que crea la mentira “científica” que aplican los medios de comunicación (por acción u omisión) y los políticos, en general, para ocultar la realidad y posibilitando así que esta último se haga inamovible, ininteligible. 

Según al artículo de más abajo, que ni con mucho se aproxima a la realidad de los suicidios, cuando menos pone de manifiesto algunos de los aspectos del mismo que son más que suficientes para señalar con el dedo y decir de palabra y escrito que tiene responsables con nombre y apellidos para empezar a hablar. 

Si se acepta como yo creo que unos de los orígenes de los suicidios es el sistema que cuando menos de forma implícita incita al mismo, no hay que esperar más ni andarse con rodeos para decir que el primer criminal, y por tanto el primer responsable, es quien represente a ese sistema. En este caso, el Rey, porque es la más alta instancia del Estado. 

 Esto no quiere decir en absoluto que fuera el Rey el que personalmente le puso la cuerda al cuello y lo suspendió en el aire hasta que muriera el hombre ahorcado en Granada antes de que el banco le quitara la casa en la que vivía. El juicio no es de tipo personal ni moral, sino institucional, político, y en la medida que esa institución lejos de erradicar las causas que incitan al suicidio las promueve asentando en la medida que puede al sistema que provoca los mismos.
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 EMPIEZAN LOS SUICIDIOS
Ignacio Martínez | Actualizado 27.10.2012 - 01:00 
Diario de Sevilla.es 

 LA crisis ha subido esta semana un escalón dramático en España: la gente empieza a suicidarse. Ya lo hicieron antes en Grecia. En abril supimos que un farmacéutico jubilado de 77 años se pegó un tiro en la cabeza ante el Parlamento griego, en plena Plaza Sintagma. Se negaba a buscar comida en la basura. Tenía deudas y no quería dejarlas a sus hijos. Aquí, en Granada un quiosquero del barrio de La Chana se ha ahorcado cuando le iban a desahuciar de su piso hace pocos días. Otro hombre le ha intentado imitar tirándose por un balcón en Burjassot (Valencia). Pero es que en España hay 350.000 propietarios que han sido desalojados de sus casas desde que empezó la crisis. Y ahora llegamos a la fase de los suicidios por desesperación. Sin ánimo de señalar, la primavera árabe empezó con un suicidio. 

 El paro también ha subido un dramático escalón en España esta semana. Más de uno de cada tres trabajadores andaluces está parado. La cifra no para de subir. Tradicionalmente Andalucía ha estado ocho puntos por encima de la tasa española de desempleo. Hasta ahora. Eso también sube: ya hay diez puntos de diferencia. El grado de desesperación de la gente aumenta. Y aunque la indignación no alcanza la calle de momento, se alzan voces contra los desahucios. El Defensor del Pueblo andaluz ha pedido un cambio de legislación, porque considera la actual anacrónica e injusta. El partido del Gobierno responde que ellos ya han hecho una modificación de la norma y se lavan las manos.

 El PSOE ha sufrido esta semana disgustos electorales y ha comenzado una catarsis: empieza a admitir errores del pasado. El primer golpe de pecho ha sido por la reforma constitucional promovida por Zapatero en el verano del año pasado para limitar el déficit. Griñán dijo ayer que fue en gran error porque ha beneficiado a los especuladores con la deuda española. El segundo arrepentimiento han sido los desahucios: su portavoz en el Congreso sostuvo ayer que fue un gran error no legislar cuando estaban en el Gobierno para evitar los desalojos. Ahora han presentado una proposición no de ley que obligaría a una mayor flexibilidad a cajas o bancos nacionalizados. 

Una amiga empresaria, con sentido práctico, me señala que en realidad los bancos se quedan con unos pisos que no tienen salida en el mercado y se deterioran vacíos. Piensa que les rentaría más quedarse con los inquilinos a cambio de un alquiler simbólico, antes que echarlos a la calle. Al menos les mantendrían la casa. O que los bancos que reciben ayudas públicas tengan que computar una parte como ese alquiler. Cualquier idea sería mejor que esta realidad: 350.000 familias desahuciadas significa que la crisis ha echado de su casa a más de un millón de personas. Y vamos a peor, de escalón en escalón. 

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EL ARTICULO DEL PROFESOR NAVARRO QUE ALGUIEN HA QUERIDO DESVIRTUAR INCLUYENDO EN EL MISMO NOMBRES PROPIOS QUE NO FUERON MENCIONADOS EN EL MISMO.

LA BANCA, EL FRAUDE FISCAL Y EL NEW YORK TIMES

 (Vicenç navarro)

Vicenç Navarro
vnavarro.org
 21 de octubre de 2011

 El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre Emilio Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más influyente de España, y Presidente del Banco de Santander, que tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran Bretaña y en Estados Unidos, además de en España. En EEUU el Banco de Santander es propietario de Sovereign Bank. 

Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el comportamiento bancario del Santander, sino el de su Presidente y el de su familia, así como su enorme influencia política y mediática en España. Un indicador de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes del país ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos en el diario más influyente de EEUU y uno de los más influyentes del mundo. Es de suponer que si se escribieran artículos semejantes, por ejemplo, sobre el Presidente Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así en el caso Emilio Botín. 

Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por parte de Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC. Por lo visto, en las cuentas de tal banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado de tal banco suizo, despechado por el maltrato recibido por tal banco, decidió publicar los nombres de las personas que depositaban su dinero en dicha banca suiza, sin nunca declararlo en sus propios países. Entre ellos había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia, con grandes nombres de la vida política y empresarial. 

Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. El fraude fiscal en estos sectores es enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude fiscal se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de euros que el Estado español (incluido el central y los autonómicos) no ingresa. Esta cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto público social de España respecto la media de la UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, el gasto que España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios a personas con dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene y que no se gasta porque el Estado no recoge tales fondos. Y una de las causas de que no se recojan es precisamente el fraude fiscal realizado por estos colectivos citados en el New York Times. El resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos. En realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria se centra en los autónomos y profesionales liberales, cuyo fraude fiscal representa –según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español- sólo el 8% del fraude fiscal total. 

 Es también conocida la intervención de autoridades públicas para proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia Tributaria. El caso más conocido es la gestión realizada por la ex Vicepresidenta del Gobierno español, la Sra. De la Vega, para interrumpir una de tales investigaciones. Pero el Sr. Botín no es el único. Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta, presidente de Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, “el Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque, según el juez, ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los hechos y su presentación al tribunal”. Una medida que juega a favor de los fraudulentos es la ineficacia del Estado así como su temor a realizar la investigación. Fue nada menos que el Presidente del Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, que en un momento de franqueza admitió que “los ricos no pagan impuestos en España”. Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal de los súper ricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos. El Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha indicado que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene más un valor testimonial que práctico, pues su número es escaso. La solidez de tal argumento, sin embargo, es nula. En realidad, alcanza niveles de frivolidad. Ignora la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en España (y en Catalunya), uno de los países donde las desigualdades sociales son mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor. Los 44.000 millones de euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el Estado español está hoy realizando. 

 Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la banca es el silencio que existe en los medios de información sobre tal fraude fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la banca uno de los sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos –aclara el Sr. Salvador Arancibia- “….medidas de enorme importancia en un momento como el actual, donde los medios están en una situación financiera muy delicada”. De ahí que tenga que agradecer al diario que se atreva a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica el New York Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en nuestro país. Es lo que llaman “libertad de prensa”. 

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"LO SIENTO MUCHO, ME´QUIVOCAO, Y NO VOLVERÁ A OCURRIR". PARA EL ANÓNIMO QUE ESCONDIÉNDOSE EN EL ANONIMATO, COMO BUEN COBARDE O "COBARDA" ME LLAMA MEZQUINO. CUANDO EN REALIDAD SOY MEZQUINO Y MEDIO, Y MÁS NO PORUQE NO ME DA LA GANA, QUE SIEMPRE SERÁ MEJOR QUE SER COBARDIN O COBARDINA.

Comentario recibido: 

 “Anónimo dijo.. 
 Ese artículo no existe con esa lista de nombres. Es sencillamente un montaje de algún sinvergüenza en Internet. Si fueses medianamente riguroso, en lugar de ser tan mezquino, incluirías el link del artículo del profesor Navarro en el New York Times. Todo es falso. Y si tienes dudas, vete al blog del profesor Navarro, y verás que ha denunciado esta falsedad. 

 Si no retiras el link en 24 horas, te enfrentarás a una demanda judicial.” 

 Sinceramente no creo que sea obra de algún sinvergüenza, como afirmas, mi querido zagalón o zagalona, y dicho sea sin ningún respeto hacia ti, solamente por ser cobardote o “cobardeta” que se escuda en el anonimato para insultar (ves, inconveniente de ser cobardica anónimo que ahora no me puedo dirigir a ti por tu nombre) el hecho de que aparezcan una serie de nombres en un artículo serio como el del profesor Vicenç Navarro acerca de los hijos de puta ricos que se llevan el dinero a los paraísos fiscales (¿te parece que, aun a pesar de mi falta de rigor califique de hijos de puta a quienes están llevándonos a la miseria a la inmensa mayoría de la población? Y es falta de rigor, porque a pesar de ser unos hijos de puta son muchas más cosas, y además no lo hacen por ser hijos de puta, que lo son, sino porque el sistema para poderse mantener en pie necesita precisamente de la existencia de esos paraísos fiscales. Proseguimos). Yo, más que sinvergonzonería, con tu permiso, veo en el acto de desfigurar por que sí lo que otros dicen introduciendo nombres que podrían ser falsos, es una clara intención de desprestigiar, en este caso, todo lo que afirma (excepto los nombres) el profesor Vicenç Navarro en su artículo, por tanto, en mi opinión, lo que hay es una clara intención política de enturbiar la realidad. Y la realidad la enturbia y la deforma, por ejemplo, y en general, todos los grandes medios de comunicación y la inmensa mayoría de los políticos profesionales. 

No se si habrás caído en la cuenta de que a quien tu calificas de sinvergüenza (que para mi es eso si uno es poco riguroso, porque de serlo es muchas más cosas y ninguna buena) como tú, se ha escondido en el anonimato. ¿Captas? Por haberse escondido en el anonimato no le podemos estirar de las orejillas, cosa que si se puede hacer conmigo, que para eso estamos, para que cualquiera te pueda llamar la atención cuando dices algo que no es. Pero conste también, que tú no me has llamado la atención con tu comentario para enmendarme la plana, que es en todo caso lo que habría procedido hacer, sino que de haberme podido ofender me hubieras ofendido. Sabes eso de que no ofende quien quiere, verdad?, sino quien puede.

De haber sido tú miaja más sensato, pero una chispitilla más sensato, tampoco mucho, y hubieses prestado algo más de atención a lo que tu supones (muy mal supuesto por cierto, pero que muy mal, anónimo o anónima) que yo he dicho, te habrías dado cuenta que no lo he dicho yo, sino que fue y es transcripción literal, de cuya transcripción cito la fuente (que por cierto, la voy a borrar para no comprometer a la persona que la proporciona, pero manteniendo el artículo tal cual lo transcribí, porque el fundamento del mismo, así como su contenido es cierto, excepto los nombres que aparecen en el mismo que podrían ser falsos, y porque no le presupongo ninguna mala fe a la fuente del que tomé la transcripción del artículo). 

 Es decir, que siendo yo, según tú, mezquino, sin que mi mezquindad pueda ser deducida de lo que dices, tú haces el ridi, cuando menos, que si se deduce de lo que dices literalmente, porque no me he atribuido ninguna autoría al mencionar bien clarito la fuente de procedencia de lo que digo, en lo que tú no has reparado. Soy el autor de acudir al “Cuartelillo de la Guardia Civil” para que me dejen, por favor, la máquina de buscar maleantes, porque habiendo leído yo una lista de nombres, verdaderos o falsos, de gente que podría haber estado y podrían seguir estando robando al Estado los dineros que precisamente necesita el Estado, a mi me parece que es cumplir con mi deber cívico de luchar contra los maleantes. 

 Si como todo parece indicar la lista de nombres que aparecen en el artículo del profesor Vicenç Navarro es falsa, habrá que buscar al delincuente que la ha confeccionado para confundir y desprestigiar, creo yo, el contenido del mencionado artículo, y no a mí, que no hago más que decir lo que otros dicen. 

Para terminar. No voy a incluir el link del artículo del profesor Navarro en el New York Times, sencillamente porque no quiero incluirlo, es decir, para no darte la razón, y desde luego no sabes lo que me alegraría enfrentarme a esa demanda judicial que tu anuncias en 24 horas, porque yo de mi cosecha propia en todo este asunto lo único que tengo que ver es que le he pedido la máquina de buscar maleantes al Comandante de puesto del Cuartel de la Guardia Civil de mi pueblo. 

Y es más, ayer antes de saber que los nombres eran falsos (que yo daba por buenos), pensé escribirle al señor ministro del Interior para que me dejara una máquina más gorda que tiene también de buscar maleantes, cosa que haré, pero con el añadido de que me deje también la submáquina que tiene de buscaR a gente que escondiéndose en el anonimato se dedica a calumniar a los demás por Internet, a ver si así matamos dos pájaros de una maquinada: a los maleantes que se llevan el dinero de España, que existen, tienen nombre propios, y que además se sabe, como pueden ser los casos del Banco de Santander y de Telefónica, y a ese que tu llamas sinvergüenza y que yo digo que es más, que ha confeccionado esa lista de supuestos nombres falsos y que a ti te ha dado la oportunidad de poderme llamar mezquino, lo cual no me ha ofendido, de verdad. Así que “lo siento mucho, me´quivocao y no volverá a ocurrir”. 

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