sábado, 10 de enero de 2026

El derrumbe del mito democrático USA y sus repercusiones políticas

 


El derrumbe del mito democrático USA y sus repercusiones políticas


Por Antonio Liz

kaosenlared

9 de enero de 2026 

                                 

En noviembre de 2025 se hacía público el documento sobre la “Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América”  y el sábado 3 de enero el ejército estadounidense atacaba Venezuela y secuestraba a Nicolás Maduro, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, y a su mujer Cilia Flores.

Muchos han sido los que se han dedicado a hacer una comparación mecánica  entre estos dos hechos y la Doctrina Monroe y la captura del general panameño Manuel Antonio Noriega pero sin tener en cuenta que en la Historia nada se repite  mecánicamente. Veamos. La Doctrina Monroe fue proclamada a comienzos del siglo XIX por el presidente estadounidense James Monroe (presidente, 1817-1825) con el propósito de que los Estados Unidos comenzaran a ejercer la explotación de los territorios de América Latina sin la intervención de los antiguos colonizadores europeos y era, por lo tanto, una medida de una naciente potencia capitalista. Por su parte la “National Security Strategy” de Donald Trump como una reactivación de la Doctrina Monroe es una medida de una potencia capitalista en declive, que ha pasado de ser el hegemón planetario a una potencia que tan solo puede aspirar a conservar su influencia sobre el Hemisferio Occidental.

Cuando los Estados Unidos presididos por Bush padre (presidente, 1989-1993) invadieron Panamá ( diciembre 1989) y capturaron al general Noriega (enero 1990) eran el líder del “mundo civilizado”, el epicentro de la lucha “democrática” en la Guerra Fría contra la Unión Soviética. Hoy el secuestro del presidente venezolano Maduro y de su mujer Cilia se da cuando los Estados Unidos tienen que intentar recuperar su pasado dominio económico y político sobre América Latina a través de la fuerza bruta. Por lo tanto, la Doctrina Monroe y la captura de Noriega no son dos hechos semejantes a la “Estrategia de Seguridad Nacional” y al secuestro de Maduro. Los Estados Unidos no eran en aquellos tiempos lo que son hoy. Con la Doctrina Monroe estaban al comienzo del camino y en la época del ataque a Panamá que llevó a la captura de Noriega eran el centro del “mundo civilizado”. Hoy están al comienzo de su declive y ya no son un referente “democrático” para el mundo occidental. Así pues, el ayer y el hoy estadounidense no son mecánicamente comparables.

Durante la Guerra Fría los Estados Unidos de América fueron el centro “democrático” del “mundo civilizado” porque su poder económico posibilitaba su poder alienador.  Con el derrumbe de la Unión Soviética (diciembre 1991) los EEUU se convirtieron en el hegemón planetario pero el desarrollo económico continuado de China trajo la pérdida del poder económico absoluto USA y, por lo tanto, el comienzo de la pérdida de su  absoluta influencia cultural y política.

Los EEUU de Trump con el ataque a Venezuela y el secuestro de su presidente Maduro, con las amenazas directas a Cuba, Colombia y México, y con las públicas manifestaciones de que quiere controlar las economías latinoamericanas, lo que le obliga a controlar sus gobiernos, se han convertido en una amenaza explícita para América Latina. Pero Trump para intentar frenar el declive económico estadounidense no solo necesita controlar Latinoamérica, su “patio trasero”, sino que también necesita controlar la Unión Europea, su joya geopolítica extracontinental.

Los EEUU de Biden hicieron el primer acto estratégico de sometimiento de la UE al meterla en la guerra de Ucrania. Fue una jugada geopolítica de una brillantez absoluta, impidieron que la UE gozase del petróleo, del gas y del mercado ruso para su desarrollo como bloque económico y político. Los “líderes” de la UE no quisieron ver lo obvio, verse metidos en una guerra por delegación para perder su independencia económica y su credibilidad política. Ahora, como premio, los “líderes” de la UE están en un atolladero,  los EEUU quieren hacerse dueños absolutos de Groenlandia. El enemigo está en casa, es el jefe militar de la OTAN. Rusia solo quería llegar a un acuerdo para su seguridad y China solo quiere comerciar pero, por el contrario, los EEUU quieren que la UE pague aranceles, que compre armas a la industria armamentista estadounidense, que invierta en los propios Estados Unidos, que compre el petróleo y el gas yanqui a precios superiores al ruso, que incrementen el gasto en la OTAN y, además, que le vendan Groenlandia o se la quedan. La soledad económica y política de la UE es grande. Hoy (enero 2026) la UE se enfrenta a una situación angustiosa, no solo ha perdido a Rusia como abastecedora de materias primas, mercado, y capitales (como esos que están “retenidos” en la banca belga) sino que también ha perdido la credibilidad política planetaria ya que quien quisiera hacer inversiones en la UE no podría estar seguro de que no se apropien de sus capitales si hay diferencias políticas con ella o con su jefe yanqui. Y aun por encima su patrón, los “democráticos” Estados Unidos de América, se quiere hacer con una parte del territorio europeo.

Para ser un entendido en geoestrategia basta mirar un globo terráqueo y saber qué riquezas y qué desarrollo hay en cada parte del globo, algo que debería de estar muy a mano para los “líderes” de la UE. La UE está en Eurasia, el mayor continente del planeta, con incontables riquezas en materias primas y con los mayores campos de trigo y arroz del mundo, con la mayor parte de la población del mundo, con la mayor capacidad industrial del mundo  y con el mayor mercado del mundo. Si la UE estaba en el tercer lugar económico del mundo, solo por detrás de China y los EEUU, por qué no mantuvo su soberanía económica y política ante los Estados Unidos. La respuesta no puede tener nada que ver con la situación material sino con la situación “espiritual” de los “líderes” europeos. ¿Qué les pasa? ¿Por qué ejercen de vasallos de los EEU? ¿Creen que solo los blancos pueden  ser los líderes del mundo?

Lo que a estas alturas cronológicas ya ha quedado claro es que los Estados Unidos han dejado de ser un referente político “democrático” para la mayoría social de Europa Occidental. La pérdida de poder económico ha llevado a los EEUU a mostrar sin tapujos su rostro lo que le imposibilita ejercer el cinismo democrático como cortada. Hasta que existió la Unión Soviética los Estados Unidos se presentaron como el epicentro democrático del supuesto mundo civilizado. Hollywood y el control de los medios de comunicación de masas por sus aliados políticos mostraban un escaparate luminoso que no dejaba ver con facilidad la trastienda de racismo estructural en su propio país, golpes de estado como el de Irán, Guatemala o Chile, invasiones como las de Cuba, Granada o Panamá, la venta de droga posibilitada por la CIA entre la población negra estadounidense para financiar a la Contra nicaragüense, la organización de la Operación Cóndor en América Latina para asesinar en masa a la izquierda latinoamericana, la organización de la anticomunista Operación Gladio en Europa, la participación en asesinatos de líderes tercermundistas como el caso del congoleño Patrice Lumumba,  mentiras mediáticas planetarias como las armas de destrucción masivas en Irak y un sinfín de etcéteras antidemocráticos.

Hoy los medios de comunicación de masas en la “civilizada” Unión Europea siguen siendo profundamente “democráticos”, como se ha visto y se sigue viendo con la descarada propaganda de guerra sobre la guerra de Ucrania donde Putin es el origen de todos los males, pero ya no pueden ocultar el proceder matón de Donald Trump, que es simplemente el producto de la necesidad de la alta burguesía de los Estados Unidos de hacerle frente a la pérdida de su hegemonía. La cuestión es que la obviedad a los ojos de las masas europeas de que los Estados Unidos no son un referente político democrático ha dejado a los “líderes” de la UE sin referente político, en paños menores. La cuestión es saber lo que  va a pasar de ahora en adelante. ¿Se fraccionará la UE o las propias necesidades económicas de la alta burguesía europea les llevará a cortar lazos económicos y políticos con los Estados Unidos para no caer en la ruina o en la dependencia absoluta? Lo que está claro es que con la Comisión Europea presidida por Ursula von der Leyen y la responsable de Asuntos Exteriores Kaja Kallas es un imposible cambiar la relación de vasallaje económico y político de la UE con los EEUU. ¿Habrá pues un cambio en la dirección política de la UE? ¿La UE incrementará sus lazos económicos con China y a través de ella terminará dialogando con Rusia? ¿ Se verá a China como el garante del ejercicio del derecho internacional entre los Estados del globo?

Lo que está claro es que ya estamos en otra coyuntura histórica, se pasó del hegemón USA al multilateralismo liderado económicamente por China. Los agresivos EEUU ya no pueden ser un referente político para la UE. Por otra parte, si China se convierte en un referente económico se puede terminar convirtiendo en un referente político, es decir, que su modelo de capitalismo de estado es el más adecuado para el desarrollo económico del capitalismo y para su estabilidad política. Si esto sucediera así, el debate sobre la necesidad del Estado y la Planificación se convertiría en una normalidad reflexiva. Que el mercado se gobierna por sí mismo no solamente sería una entelequia sino una insensatez teórica. Claro, la China actual no cayó del cielo ya que la República Popular China es el producto histórico de una revolución socialista que empezó el 1 de octubre de 1949…

Madrid, 7, enero, 2026

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