sábado, 29 de noviembre de 2025
Ante la sentencia del Tribunal Supremo contra el Fiscal General del Estado [España]
Ante
la sentencia del Tribunal Supremo contra el Fiscal General del Estado
El Viejo Topo
27 de noviembre de 2025
1/ Este 20 de noviembre,
haciéndolo coincidir expresamente con el 50 aniversario de la muerte de Franco,
el Tribunal Supremo (TS) anunció su fallo contra el Fiscal General del Estado
(FGE), nombrado por el gobierno de Pedro Sánchez. El FGE, sin pruebas y desconsiderando
el testimonio de testigos clave, ha sido condenado a una inhabilitación de dos
años, multas por prevaricación y daños morales y pago de las costas judiciales
del defraudador confeso, novio de Ayuso, que sale indemne.
2/ Repudiamos
este fallo judicial, que muestra con claridad la continuidad de fuerzas
franquistas al frente del aparato judicial español.
3/ El
fallo del TS aviva fuertemente los conflicto entre las principales
instituciones del régimen de 1978, uno de cuyos grandes episodios puede venir
de la mano de la intervención del Tribunal Constitucional. La profundización de
este choque apunta hacia una grave crisis de Estado.
4/ La
actuación del TS contribuye profundizar el descrédito del aparato judicial, el
peor valorado entre todos, y puede ayudar también a abrir los ojos sobre la
verdadera naturaleza del régimen del 78, que nos han presentado durante décadas
como expresión de una democracia genuina, fruto de la reconciliación.
5/ Sin
embargo, la llamada Transición a la democracia que dio lugar a este régimen
estuvo muy lejos de ser el proceso idílico que nos han vendido. Los derechos
que se consiguieron fueron a costa de durísimas luchas obreras, estudiantiles y
populares, con muchos muertos y heridos y miles de detenidos y torturados en la
comisarías. Si el franquismo no fue derribado por la movilización directa de
masas fue porque los dirigentes del movimiento entonces (PCE–CCOO y PSOE-UGT)
lo frenaron y pactaron con el “ala reformista” del franquismo un reconocimiento
oficial de derechos democráticos y un lugar al sol en las nuevas instituciones
electivas, a cambio de preservar lo esencial de los aparatos estatales del
franquismo, es decir, ejército, las fuerzas policiales y, por supuesto, el
aparato judicial. Mientras, una ley de amnistía garantizaba la impunidad de los
crímenes franquistas.
6/ No
compartimos la hipocresía del gobierno Sánchez, del PSOE y de sus socios de
legislatura, que presentan el fallo del TS como un “golpe judicial contra la
democracia”. La novedad principal del fallo es que se dirige contra el FGE,
una institución nombrada por el Gobierno y, por tanto, frontalmente contra
éste.
Pero, en verdad, este fallo
es continuidad de la práctica habitual del TS, la Audiencia Nacional y otras
instancias judiciales. Ahí tenemos el boicot a la ley de amnistía de los
dirigentes independentistas catalanes, la acusación de terrorismo a activistas
de los CDR, las condenas a los de Altsasu, Hassel, Valtonic o Alfon, el trato
indigno a tantas mujeres víctimas de violaciones, maltrato y acoso y a
trabajadores por luchar por su salario y derechos laborales, como los del metal
de Cádiz, las 6 de La Suiza, los de Airbus o los 8 de Zaragoza.
7/ La
diferencia principal es que esta vez el afectado del fallo judicial es el PSOE,
copartícipe y legitimador, él mismo, del aparato judicial, de cuya
configuración es corresponsable, junto con el PP. No es extraño que no haya
dicho nada contra los continuos abusos judiciales, que ha aceptado siempre como
parte del “Estado de derecho”.
8/ El
actual conflicto refleja la dura pugna entre dos sectores burgueses y su
reflejo en el seno del aparato del Estado, con el PP-Vox utilizando de manera
impúdica su control del aparato judicial. Como hemos señalado, repudiamos de
forma categórica la sentencia, pero pensamos que la solución no pasa por cerrar
filas con el PSOE en defensa del régimen del 78.
Conforme más se complique
la situación, más tenemos que trabajar para clarificar ante los trabajadores y
los jóvenes que el problema reside en el régimen y que la solución comienza
porque los activistas nos unamos como una fuerza independiente para exigir la
disolución de los tribunales especiales como la Audiencia Nacional y la
depuración general de todos los jueces franquistas y neofranquistas. Para
reivindicar que los jueces deben ser elegidos por sufragio universal y
revocables y cobrar como trabajadores cualificados y que los juicios se
resuelvan por jurados populares.
9/ Esto
sin duda lleva a cuestionar el régimen del 78, a luchar por la IIIª República y
por una Asamblea Constituyente libre y soberana levantada sobre el respeto
escrupuloso al derecho de autodeterminación de las nacionalidades. Es todo
esto, unido a las reivindicaciones de la clase trabajadora, la juventud y los
sectores populares lo que nos abrirá el camino de lucha por un régimen
socialista.
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Descubren a Guardias civiles a sueldo del narco, ¿México? no, el reino borbónico [España]
Descubren a Guardias civiles a
sueldo del narco, ¿México? no, el reino borbónico
Insurgente.org
/ 29.11.2025
La investigación de un juzgado de Almería contra la cúpula de la diputación y del PP en la provincia por el supuesto cobro de comisiones por la compra de mascarillas en lo peor de la pandemia arrancó en un juzgado de Barcelona que investigaba a una organización criminal que pretendía introducir droga en España.
Aquel fue el origen. La
cooperación policial internacional y la información sobre inteligencia criminal
alertaron sobre la existencia de una supuesta organización criminal dedicada al
narcotráfico, al tráfico de armas, la extorsión y el blanqueo de capitales. Las
intervenciones de las comunicaciones permitieron descubrir que su intención era
colar la droga a través de la mercantil Andgar, propiedad de Edgar Andrés
García Durango, que en realidad «ejercería como testaferro», según la UCO, bajo
las órdenes de quien «realmente resultó ser su administrador, Kilian López», el
empresario agraciado con el contrato público de 2 millones de euros que abonó
la Diputación de Almería para la compra de material sanitario.
Esta red contaba con
dos vías de actividad, una internacional, que consistía en colar la droga a
través del comercio marítimo internacional; y otra nacional, que consistió en
la explotación de plantaciones de marihuana.Los investigadores descubrieron,
gracias a las vigilancias y a los pinchazos, que la organización pretendía
introducir en España un cargamento de cocaína procedente de Santos (Brasil),
escondido en dos contenedores de café que transportaba el carguero
‘Riogrande’.Algo pasó, los supuestos narcos trataron de cancelar el envío; aun
así, los contenedores llegaron al Puerto de Barcelona. Pero lo hicieron vacíos.
Ni rastro de la droga. Los agentes de la UCO sospecharon que recibieron un
chivatazo.
«Es posible que algo
hubiera alertado a la organización de la posible inspección y hubieran decidido
tratar de cancelar el envío o incluso retirar la droga».Los investigadores no
descartan que los narcos hubiesen recibido ese soplo por parte de algún guardia
civil del Puerto de Barcelona, el destino final de la mercancía.Los agentes
llegaron a esa conclusión gracias a la información remitida por las autoridades
judiciales francesas que lograron reventar el bloqueo sobre Encrochat, el
sistema encriptado utilizado por los narcos para comunicarse.Con esa
información, los agentes de la UCO pudieron entender quién estaba detrás de la
organización y, lo más importante, descubrieron que había miembros de la propia
Guardia Civil «a sueldo de la organización criminal».
Colaboraban para introducir droga a través del Puerto de Barcelona a cambio de dinero; en concreto, se cita el caso de un guardia civil con el alias ‘Mister’, que habría estado recibiendo pagos de 20.000 euros para ofrecer su ayuda.
C.SER
Huelga general en Italia contra los presupuestos que aumentan el gasto militar
Huelga general en Italia contra los presupuestos que aumentan el gasto
militar
Diario octubre / noviembre 29, 2025
El plan
presupuestario de Meloni para 2026 prevé aumentar el gasto militar en
detrimento de los servicios públicos. Ello para alcanzar el 5% del PIB de gasto
miliar en la próxima década, como exige la OTAN a sus miembros por exigencia de
Trump. “El Gobierno alimenta una economía de guerra que debilita a los
trabajadores y a los servicios públicos”, señala uno de los sindicatos
convocantes ante el aumento del 60% en la compra de armamento en los últimos
cinco años
No será el
último paro para protestar contra los planes del gobierno italiano. Para el 12
de diciembre, a las puertas de la Navidad, ya hay prevista otra huelga masiva
en el país.
Fuente: insurgente.org
El destino del Plan de paz
Desde el principio supimos que Rusia no iba a perder la guerra (salvo
que se provocara una tercera guerra mundial), era demasiado esencial lo que se
jugaba en ella. Y está claro que no la va a perder. Solo los desinformados
creyeron otra cosa.
El destino del Plan de paz
El Viejo Topo
29 noviembre, 2025
¿CUÁL PODRÍA SER EL DESTINO DEL PLAN DE PAZ?
La cuestión del plan de paz de 28 puntos
—aparentemente reducido a 19, quizás— es una clara manifestación del
occidentalismo que nos aqueja a todos, europeos y estadounidenses.
La idea misma del plan, y la prisa con la que se
pretende implementar, surgen de una necesidad casi exclusiva de Occidente:
evitar el colapso del ejército ucraniano bajo la presión de las fuerzas rusas;
en resumen, transformar el inminente colapso de Ucrania, con la consiguiente
capitulación y la clara derrota política y militar de Kiev, la UE, la OTAN y
Estados Unidos, en una negociación que desdibuje al máximo la imagen de una
victoria rusa.
La formulación del plan original de 28 puntos, aunque
presentada como si hubiera sido «escrita por Putin», es en realidad un paso
parcial hacia la postura de Rusia, pero sin embargo está plagada de elementos difíciles
de aceptar para Moscú. En cualquier caso, fue dictada precisamente por la
necesidad de hacerlo al menos aceptable como punto de partida, dada la firme
adhesión de Rusia a una serie de postulados. Pero, obviamente, visto desde la
perspectiva distorsionada de Occidente como el «centro del mundo», parece
demasiado favorable a Rusia.
Sin embargo, el plan se está «revisando» actualmente
con los ucranianos, quienes, aunque chantajeados, siguen siendo una parte
ineludible de cualquier acuerdo. Y aunque, al menos hasta ahora, los europeos
aparentemente han sido excluidos de este proceso, es evidente que ejercen su
presión a través de los propios ucranianos.
Además, toda la discusión parece girar en torno al
contenido del plan, como si no fuera un punto de partida para ser discutido
posteriormente con los rusos, sino el texto final. Aquí también, el mecanismo
mental, quizás incluso inconsciente, es «esta es la propuesta de paz, deben
aceptarla tal como es».
También parece bastante claro que, les guste o no,
Washington tendrá que aceptar al menos algunas de las «observaciones»
ucraniano-europeas, y por lo tanto, la propuesta final que se presentará a
Moscú estará aún más lejos de ser aceptada por completo.
Estados Unidos espera que los rusos sigan estando
dispuestos a debatir (y mucho menos a aceptar). Y sobre todo, que una vez
iniciada la discusión, también estén dispuestos, como muestra de buena
voluntad, a frenar la ofensiva.
Sin duda, Washington tiene las bazas decisivas —sin la
ayuda estadounidense, ni Ucrania ni los estados europeos podrían continuar la
guerra más allá de unas pocas semanas—, pero es dudoso que quieran (o puedan)
jugarlas. Tanto porque un abandono total de Kiev tendría consecuencias casi tan
negativas como una derrota militar sobre el terreno, como porque Ucrania
ofrece, de todos modos, pocas alternativas: incluso si Zelenski fuera
destituido, casi todo el ejército, los partidos nacionalistas y nazis, y parte
de la opinión pública se oponen firmemente a la rendición, por irrazonable que
sea. Por lo tanto, es probable que ni siquiera un liderazgo diferente resuelva
el problema.
El curso previsible de este intento bastante
desesperado es, por tanto, probablemente algo así como lo siguiente:
Washington opta por una vía de “suicidio asistido”
para Ucrania, una retirada calibrada y progresiva, tal vez pactada bajo la mesa
con Moscú, que de todas formas conduciría a una derrota sobre el terreno, pero
gestionada directamente por los ucranianos, y sin un colapso estrepitoso,
mientras que se produce la capitulación de facto de Kiev, y Moscú toma todas
las provincias formalmente anexionadas (quizás renunciando a Odessa), (Todo
esto, obviamente, es una evaluación basada en lo que sabemos en este momento,
ciertamente no una predicción, y debe tomarse como tal).
Fuente: Chaquetas
Rojas
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viernes, 28 de noviembre de 2025
La red que destruyó Ucrania
El “círculo mágico” de
Zelensky es un nido putrefacto de corrupción y latrocinio. Las cifras de las
cantidades robadas –desde el principio de su mandato– dan vértigo. Los simples
mortales que vivimos lejos del cielo contemplamos todo eso con asombro.
La red que destruyó Ucrania
El Viejo Topo
28 noviembre, 2025
LA RED
OLIGÁRQUICA QUE DESTRUYÓ UCRANIA
Ya en 2022,
pocos meses después del inicio de la llamada «Operación Militar Especial»,
el Washington Post (un periódico que no se presta precisamente
a ser acusado de rusofilia) había completado una investigación que demostraba
cómo los fondos y numerosas armas enviadas desde Occidente a Ucrania se
esfumaban, desviándose al mercado negro por comandantes militares poco
entusiasmados con su guerra. También en julio de 2022, circuló la noticia de
que el gobierno de Volodymyr Zelensky había revocado la ciudadanía ucraniana
del oligarca Igor Kolomoyski (principal partidario del presidente ucraniano
durante su anterior carrera televisiva y su posterior ascenso al poder
político, además de socio comercial de muchos miembros del Partido Siervo del
Pueblo y financista de varios grupos paramilitares posteriormente incorporados
a la Guardia Nacional).
Oficialmente,
según Ukrainska Pravda y Kyiv Independent, la
medida se debe a que la ley ucraniana no permite la doble nacionalidad (en el
caso de Kolomoyski, en realidad son tres: ucraniana, israelí y chipriota). De
ser así, resulta curioso que el socio de Kolomoyski en el Privat Bank,
Gennadiy Bogolyubov, también conocido por financiar excavaciones bajo el Barrio
Musulmán y la Mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén, no estuviera incluido en la
medida, dado que se jactaba de ser ciudadano ucraniano, británico, israelí y
chipriota.
En su lugar se
incluyeron Igor Vasylkovsky y Gennadiy Korban, ambos ciudadanos ucranianos e
israelíes; el primero, ex miembro de Siervos del Pueblo, y el segundo, mecenas
de la comunidad judía de Dnipro y siempre estrechamente vinculado a Kolomoyski.
Hablando de
Kolomoyski, cabe recordar que en 2020 fue acusado por el Departamento de
Justicia de Estados Unidos de corrupción y lavado de dinero junto con los ya
mencionados Bogolyubov, Mordechai Korf y Uri Laber. Estos dos últimos, en
particular, utilizaron el dinero lavado para financiar “fundaciones benéficas”
e instituciones educativas judías tradicionales (ieshivot) en Nueva
York. Uri Laber, además, es miembro de la junta directiva de Jewish
Educational Media : una organización “sin fines de lucro”
vinculada al movimiento mesiánico Jabad Lubavitch del gran rabino Menachem
Schneerson (nacido en Ucrania), del que Korf también es seguidor (Donald J.
Trump, con motivo de las conmemoraciones del “7 de octubre”, visitó la tumba
del rabino, venerado por su yerno Jared Kushner y la hija de Trump). Los padres
de Korf fueron invitados por Schneerson a construir una comunidad Lubavitcher
en Miami.
Como se
mencionó anteriormente, Kolomoiski (gracias al trabajo de Pavlo Lazarenko) se
encuentra entre los oligarcas ucranianos que controlan sectores clave de la
economía del país de Europa del Este. De hecho, Lazarenko tiene enormes
intereses en la compañía de gas ucraniana Burisma (que también incluye al hijo
de Joe Biden, Hunter, quien fue nombrado miembro de la junta directiva con un
salario mensual de 50.000 dólares en 2014). Además, Kolomoiski también utilizó
a los grupos paramilitares que financió para tomar el control de una refinería
de petróleo de propiedad rusa en Dnipropetrovsk, también en 2014.
En 2021, el
secretario de Estado Antony Blinken prohibió directamente la entrada a Estados
Unidos a Kolomoyski, quien, refiriéndose a su caso, habló de corrupción
manifiesta y significativa. El caso se refiere a la nacionalización del
mencionado Privat Bank (el mayor banco comercial y uno de los principales
bancos privados de Ucrania), que había sido puesto bajo control estatal en
2016, pero que en los meses inmediatamente anteriores se utilizó para una
masiva operación de blanqueo de capitales que provocó la desaparición de más de
5.500 millones de dólares.
Lo que
presenciamos hoy en Kiev es, en efecto, una lucha de poder (y supervivencia)
dentro de la propia Ucrania entre los oligarcas y el llamado «círculo mágico»
de Zelenski, que debe gran parte de su éxito reciente al conflicto en curso.
Esta afirmación, por supuesto, requiere una explicación detallada. En primer
lugar, no podemos ignorar la posibilidad de que las agencias de inteligencia
occidentales estén contribuyendo al derrocamiento del ahora impresentable
Zelenski y a la prevención del colapso del frente y de los esfuerzos de la OTAN
por mantener sus posiciones, al menos en la región norte del Mar Negro.
En cualquier
caso, parece evidente que Zelenski está haciendo todo lo posible por asegurar
su supervivencia política, incluso a través de procesos poco democráticos (once
partidos de la oposición fueron prohibidos en 2022, incluido el movimiento
liderado por el oligarca «prorruso» Viktor Medvedchuk, quien aventajó a Siervo
del Pueblo en las encuestas ya en 2021). Este contexto incluyó el mayor favor
otorgado a otro oligarca ucraniano, rival directo de Kolomoiski y con la
simpatía de Estados Unidos. Se trata de Viktor Pinchuk, definido como » el
oligarca judío capaz de tender un puente entre Kiev y Occidente «.
Pinchuk, suegro del poderoso Leonid Kuchma y socio de Rinat Akhmetov, amasó su
fortuna con el Grupo EastOne (una consultora que prepara a
corporaciones multinacionales para su penetración económica en Europa del Este)
y dirige la mayor fundación filantrópica de Ucrania: la Fundación
Viktor Pinchuk . Esta trabaja en estrecha colaboración con otra
organización vinculada al oligarca, la Estrategia Europea de Yalta, creada
para promover la integración del país en la Unión Europea, y colabora
activamente con la Iniciativa Global Clinton , la Fundación
Tony Blair , la Brookings Institution, la
Fundación Renacimiento de George Soros y el Instituto Aspen ,
afiliado a la Escuela de Economía de Kyiv (otra creación de
Pinchuk). Cabe destacar, además, los vínculos del oligarca con el Foro
Económico de Davos, en el que participa activamente y donde ha apoyado
discursos del propio Zelenski.
En segundo
lugar, cabe destacar que las esperanzas populares que acompañaron la elección
de Volodymyr Zelensky en 2019 se habían desmoronado en gran medida un año
después. Ante las encuestas que lo mostraban en serios apuros, el excomediante
implementó una importante reorganización ministerial que condujo al reemplazo
de 11 de los 17 ministros y al nombramiento de Denys Shmyhal como primer
ministro (vinculado a Rinat Akhmetov, quien le había dado a Zelensky una gran
visibilidad durante la campaña electoral gracias a sus canales de televisión).
El 22 de
septiembre de 2021, Serhiy Shefir, asesor de Zelenski y cofundador del estudio
de producción televisiva Kvartal-95, junto con el actual presidente ucraniano,
fue asesinado tras recibir el encargo de trabajar encubiertamente para suavizar
las posiciones de los oligarcas y persuadirlos de que abandonaran sus prácticas
descaradamente depredadoras contra la economía ucraniana. En otras palabras, el
objetivo de Zelenski era reducir su excesivo poder político y económico y
convencerlos de que repatriaran al menos parte del capital transferido a
paraísos fiscales: Chipre (un destino predilecto de Medvedchuk, Kolomoiski y
Tymoshenko), así como Suiza, Estados Unidos, Israel y el Reino Unido.
Obviamente, el
proyecto no tuvo en cuenta que Zelenski, un personaje predilecto de la
televisión, se había transformado rápidamente en un «oligarca» en abierto
conflicto con sus rivales directos. Tras el nombramiento de Akhmetov,
Kolomoisky y Pinchuk como «observadores especiales» para la gestión de la
pandemia de COVID-19, el estallido del escándalo de los » Papeles de
Pandora » exacerbó especialmente esta pugna y sus repercusiones en el
poder político. En concreto, lo que se describió como la mayor investigación en
la historia del periodismo (con 90 países involucrados durante 25 años, de 1996
a 2020, más de 600 periodistas de investigación empleados durante dos años de
trabajo y 2,9 terabytes de datos contenidos en miles de documentos, imágenes y
hojas de cálculo) demostró nada menos que el «círculo mágico» de Zelenski se
encontraba entre los más corruptos del mundo. De hecho, destacan cómo la
fortuna financiera de Zelensky comenzó gracias a una transferencia de efectivo
de 40 millones de dólares por parte del propio Igor Kolomoyski (propietario del
canal de televisión que transmitió la serie «El sirviente del pueblo»), y
presentan pruebas concretas de la creación por Zelensky y Shefir de una red de
empresas offshore entre Chipre y las Islas Vírgenes gracias a
las cuales el ex actor ocultó los considerables ingresos del estudio de
televisión Kvartal-95 a las autoridades fiscales ucranianas.
Acorralado
mucho antes de la intervención directa de Rusia en el conflicto civil en curso
en la parte oriental del país, el presidente ucraniano no tuvo más opción que
recurrir a la fricción con Moscú para lograr un nuevo consenso interno y
externo.
Además, en
apoyo parcial de la tesis de que la medida «restrictiva» de ciudadanía de
Zelensky es claramente forzada (o más bien, una elección de bando), es útil
recordar que (además de concederle la ciudadanía a Saakashvili), durante 2019
el actual gobierno se enfrentó con el movimiento azovita porque exigió
enérgicamente la concesión de la ciudadanía ucraniana a todos los combatientes
extranjeros incluidos en el batallón durante el conflicto en el Donbass.
El propio
Zelenski, para sofocar las protestas, otorgó la ciudadanía al ruso Nikita
Makeev, miembro de la organización «Centro Ruso», vinculada a militantes
neonazis (o neovlasovianos) rusos exiliados. Esta organización, a su vez, está
vinculada a otro ruso con ciudadanía ucraniana reciente: Alexei Levkin, huésped
habitual de la «Casa de los Cosacos» (sede de Azov en Kiev).
El nuevo caso
de corrupción, en su dinámica, no difiere de otros ocurridos a lo largo de la
historia de la Ucrania independiente (sobornos, enriquecimiento
desproporcionado, participación política que resultó en la dimisión de miembros
del gobierno). A pesar de los intentos de Zelenski de distanciarse, Timur
Mindich, ahora refugiado en Israel, fue su socio durante mucho tiempo en la
mencionada productora Kvartal-95 y también mantiene una excelente relación con
Kolomoyski, con quien comparte la pasión por el blanqueo de capitales en la
isla de Chipre, donde la penetración ucraniano-israelí es cada vez más evidente
y generalizada (tanto que ha desatado la ira del partido AKEL, de tendencia
comunista, en el lado griego).
También es
interesante que, inicialmente, los periódicos ucranianos intentaron retratar a
Mindich como un hombre cercano a Rusia (quizás un espía), dados sus roles en
una empresa rusa de comercio de diamantes (hasta 2024) y en otra vinculada (una
vez más) a la producción de televisión y cine.
Kolomoyski, por
su parte, ha insinuado que este sería el «momento Maidán» de Zelenski. Al
parecer, alguien intenta derrocarlo por razones aún por esclarecer. Estas
podrían estar relacionadas con la idea de poner fin al conflicto antes de que
degenere por completo (como se ha argumentado anteriormente), obviando su
intransigencia para continuarlo, o con la idea de entregar el gobierno al
ejército, obligándolo a reclutar al grupo de edad de 18 a 25 años (hasta ahora
no afectado por el reclutamiento forzoso). Esto daría un respiro a un ejército
en apuros y prolongaría aún más la guerra (y hay muchos grupos oligárquicos
ucranianos y occidentales interesados en este resultado, dadas las enormes
ganancias que se les garantizan, a pesar del sufrimiento de la población), pero
a largo plazo, podría conducir al colapso definitivo de lo que ya es, en la
práctica, un estado semifallido.
Fuente: Strategic Culture
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